{"id":2844,"date":"2023-09-08T14:29:34","date_gmt":"2023-09-08T14:29:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13291jul\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:34","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:34","slug":"13291jul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13291jul\/","title":{"rendered":"13291jul"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13291 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 122 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D.C., dieciocho (18) de \u00a0julio de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0interpuesto \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 LEONEL \u00a0 REYES \u00a0 LIZCANO \u00a0 y \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0 \u00a0 responsable, \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0 CLEMENTE \u00a0COY, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01997, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0al \u00a0confirmar \u00a0integralmente \u00a0la \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad, \u00a0fechada \u00a0el 20 de noviembre de 1996, conden\u00f3 al acusado a las penas principales \u00a0de \u00a03 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, multa de dos mil pesos y suspensi\u00f3n de 18 meses en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0conducci\u00f3n \u00a0de \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0y a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso de la pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0como \u00a0autor de los delitos culposos de homicidio y \u00a0lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0conden\u00f3 tanto al procesado como \u00a0al \u00a0 tercero \u00a0 civilmente \u00a0responsable \u00a0a \u00a0pagar \u00a0solidariamente \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0as\u00ed: $42.894.078 a favor de Emilia \u00a0\u00c1vila \u00a0 Cu\u00e9llar, \u00a0por \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su \u00a0esposo \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Lizardo \u00a0Rodr\u00edguez; \u00a0$22.381.300 \u00a0a favor de\u00a0 Josefina Rodr\u00edguez de Prada, por el fallecimiento \u00a0de \u00a0su hija Miriam Prada Rodr\u00edguez; $20.181.233 por la muerte de Abilene Zapata \u00a0Mesa; \u00a01.000.000 \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Emir \u00a0Prada \u00a0Rodr\u00edguez; y $1.200.000 a favor de \u00a0Mar\u00eda Nohora Lasso P\u00e9rez, por las lesiones padecidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>El juzgador de primer grado los sintetiz\u00f3 en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvieron \u00a0ocurrencia aproximadamente a las \u00a0once \u00a0de \u00a0la ma\u00f1ana del 26 de abril de 1994, en el kil\u00f3metro 5 de la carretera \u00a0que \u00a0de \u00a0Hobo \u00a0conduce \u00a0al \u00a0municipio de Gigante, m\u00e1s concretamente en el sitio \u00a0denominado \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018El \u00a0Mirador\u2019, donde existe una \u00a0curva \u00a0peligrosa \u00a0y \u00a0de \u00a0alta \u00a0accidentalidad, \u00a0cuando colisionaron el veh\u00edculo \u00a0automotor \u00a0cami\u00f3n \u00a0Dodge, \u00a0modelo \u00a079, placas VZE-358, que hac\u00eda la ruta norte \u00a0sur, \u00a0Hobo \u00a0&#8211; \u00a0Gigante, \u00a0conducido \u00a0por \u00a0LEONEL \u00a0REYES LIZCANO, con el veh\u00edculo \u00a0automotor \u00a0taxi, \u00a0modelo \u00a061, \u00a0placas \u00a0VXJ-120, \u00a0que hac\u00eda tr\u00e1nsito en sentido \u00a0contrario, \u00a0sur \u00a0norte, \u00a0Gigante &#8211; Hobo, conducido por JOS\u00c9 LIZARDO RODR\u00cdGUEZ, \u00a0donde \u00a0resultaron \u00a0muertos \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0sus \u00a0pasajeros, \u00a0Miriam Prada Rodr\u00edguez y \u00a0Abilene \u00a0Zapata \u00a0Mesa, \u00a0y lesionados de alguna gravedad Mar\u00eda Nohora Lasso y su \u00a0esposo \u00a0Emir Prada. En el cami\u00f3n tambi\u00e9n viajaba su due\u00f1o, Clemente Coy, y en \u00a0el \u00a0taxi, \u00a0adem\u00e1s de los muertos y heridos citados, se encontraban las se\u00f1oras \u00a0Dioselina \u00a0 Lozano \u00a0de \u00a0Barrag\u00e1n \u00a0y \u00a0Olga \u00a0Roc\u00edo \u00a0Prieto, \u00a0quienes \u00a0resultaron \u00a0ilesas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N\u00a0 PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Con base en la inspecci\u00f3n judicial llevada a \u00a0cabo \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio de los acontecimientos, la versi\u00f3n libre rendida por Leonel \u00a0Reyes \u00a0Lizcano, \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Clemente \u00a0Coy, \u00a0el \u00a0informe \u00a0rendido por el \u00a0Comandante \u00a0de \u00a0la \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de Polic\u00eda de Hobo (Huila), el croquis levantado \u00a0por \u00a0el \u00a0agente \u00a0Alfonso \u00a0C\u00e9spedes \u00a0Bar\u00f3n \u00a0y las actas de levantamiento de los \u00a0cad\u00e1veres, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Quince Seccional de la Unidad de Previas y Permanente \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 9 de mayo de 1994, dispuso la apertura de \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recibida \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Leonel \u00a0Reyes \u00a0Lizcano, \u00a0allegados \u00a0varios \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0admitidos \u00a0Emilia \u00a0\u00c1vila \u00a0Cu\u00e9llar, \u00a0esposa \u00a0del \u00a0fallecido \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Lizardo \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0y \u00a0Clemente Coy, \u00a0propietario \u00a0 del \u00a0cami\u00f3n \u00a0de \u00a0placas \u00a0VZE-358, \u00a0como \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0respectivamente, seg\u00fan resoluci\u00f3n del 15 de junio de \u00a01994, \u00a0y \u00a0realizada la audiencia de conciliaci\u00f3n, sin que en ella se concretara \u00a0acuerdo \u00a0 alguno, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0Especializada \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0se \u00a0asign\u00f3 \u00a0el \u00a0diligenciamiento, mediante resoluci\u00f3n del 4 de \u00a0agosto \u00a0del mencionado a\u00f1o, resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica del sindicado con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por los delitos de homicidio \u00a0y lesiones personales culposos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>O\u00eddas \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0varias \u00a0personas, \u00a0incorporadas \u00a0las \u00a0correspondientes \u00a0autopsias y reconocimientos medico legales, \u00a0realizada \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de los hechos y \u00a0emitido \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0pericial, \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995 \u00a0se clausur\u00f3 la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0El 15 de junio siguiente se calific\u00f3 el m\u00e9rito de sumario con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra del procesado, como autor de los citados \u00a0delitos \u00a0culposos, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0julio \u00a0del \u00a0mencionado a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de juzgamiento le correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal del Circuito de Neiva, el que luego de aceptar a Josefina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de \u00a0Prada, madre de la fallecida Miriam Prada Rodr\u00edguez, como parte \u00a0civil, \u00a0de \u00a0vincular \u00a0a Clemente Coy como tercero civilmente responsable, seg\u00fan \u00a0autos \u00a0del \u00a04 \u00a0y \u00a0el \u00a08 de septiembre de 1995, decisiones que fueron tomadas con \u00a0anterioridad \u00a0al \u00a0vencimiento \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 446 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, y de incorporar una serie de pruebas, celebr\u00f3 \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia, el 20 de noviembre de 1996, en la que \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado a las penas principales de 3 a\u00f1os de prisi\u00f3n, multa de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0pesos y suspensi\u00f3n de 18 meses en el ejercicio de conducir veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0y a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa de la libertad, como autor de los \u00a0delitos culposos de homicidio y lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por el defensor del procesado \u00a0y \u00a0del tercero civilmente responsable, el Tribunal Superior de Neiva, al desatar \u00a0el recurso, lo confirm\u00f3, el 12 de febrero de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 \u00a0 \u00a0 DEMANDA\u00a0 \u00a0 \u00a0 DE\u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0quien tambi\u00e9n \u00a0representa \u00a0al tercero civilmente responsable, al amparo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0formula \u00a0cuatro \u00a0cargos contra la sentencia del Tribunal, los que se \u00a0pueden sintetizar as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por error de \u00a0hecho, \u00a0\u201cal \u00a0suponer como existente -falso juicio de existencia-, sin estarlo, \u00a0lo siguiente\u201d: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Que \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo, \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01994, por el Fiscal Tercero \u00a0Especializado \u00a0de Neiva, el \u201ctestigo Alfonso C\u00e9spedes Bar\u00f3n\u201d, agente de la \u00a0Polic\u00eda,\u00a0 \u00a0aclar\u00f3 \u00a0que \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0croquis \u00a0el \u00a0sitio en donde se \u00a0present\u00f3 \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n, de acuerdo con la cantidad y ubicaci\u00f3n de los vidrios \u00a0hallados en la v\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0dice, \u00a0\u201cesta \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Alfonso C\u00e9spedes Bar\u00f3n, supuestamente tomada \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia de inspecci\u00f3n judicial, NO EXISTE DENTRO DEL PROCESO \u00a0por \u00a0dos \u00a0razones \u00a0fundamentales\u201d: \u00a0la \u00a0primera, \u00a0por \u00a0cuanto el testigo \u201cno \u00a0firm\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia\u201d, \u00a0lo que se puede observar con la simple lectura de la \u00a0misma; \u00a0y \u00a0la \u00a0segunda, porque es evidente que el funcionario judicial suplant\u00f3 \u00a0al \u00a0supuesto \u00a0testigo \u00a0en \u00a0la redacci\u00f3n del texto, es decir, no fue \u00e9ste quien \u00a0directamente hizo el relato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0aspectos, \u00a0en su criterio, le permiten \u00a0concluir \u00a0que \u00a0\u201cal \u00a0menos en el momento que le correspond\u00eda al testigo verter \u00a0su \u00a0versi\u00f3n ya no se encontraba en el sitio de la diligencia\u201d, testimonio que \u00a0\u201cla sentencia impugnada supone fue pilar fundamental\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de transcribir los apartes del fallo que \u00a0hacen \u00a0 referencia \u00a0 a \u00a0 tal \u00a0 aspecto, \u00a0 anota \u00a0 que \u00a0 el \u00a0sentenciador \u00a0llam\u00f3 \u00a0\u201cimpropiamente perito\u201d al mencionado testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Considera \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0dio por demostrada, sin estarlo, \u201cla IMPERICIA DEL CONDUCTOR LEONEL \u00a0REYES \u00a0LIZCANO\u201d, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, \u00a0\u201cpor \u00a0 error \u00a0 manifiesto \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0si \u00a0bien la sentencia de segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 del tema, de todos modos en la de primera instancia se dio \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0impericia \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido en la conducci\u00f3n de \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores, \u00a0sin \u00a0que \u00a0exista \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u201cninguna prueba al \u00a0respecto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, dice, en la diligencia de \u00a0indagatoria \u00a0qued\u00f3 \u00a0constancia \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0posee \u00a0licencia \u00a0de \u00a0quinta \u00a0categor\u00eda, \u00a0que lo faculta para conducir los veh\u00edculos que se relacionan en el \u00a0art\u00edculo \u00a018 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional de Tr\u00e1nsito vigente para la \u00e9poca, entre \u00a0ellos el cami\u00f3n que conduc\u00eda el d\u00eda de los hechos. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Igualmente, \u00a0estima \u00a0que\u00a0 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0da \u00a0por \u00a0demostrado, \u00a0\u201csin estarlo, que el cami\u00f3n al no \u00a0sufrir \u00a0su \u00a0maquinaria con el accidente, fue movido por el conductor y acomodado \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0lo \u00a0encontraron \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Hobo que realiz\u00f3 la primera \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial y el agente ALFONSO C\u00c9SPEDES BAR\u00d3N\u00a0 que levant\u00f3 el \u00a0croquis \u00a0respectivo\u201d, \u00a0lo que genera un \u201cerror manifiesto de hecho por falso \u00a0juicio de existencia\u201d. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u201csuposici\u00f3n\u201d le permiti\u00f3 al Tribunal \u00a0\u201cconfirmar \u00a0la \u00a0brusquedad \u00a0del \u00a0giro, el choque con la pe\u00f1a y que el cami\u00f3n \u00a0quedara \u00a0con \u00a0la \u00a0vista hacia el basurero\u201d, aspecto este \u00faltimo que corrobora \u00a0lo \u00a0declarado por Iv\u00e1n Quintero Su\u00e1rez, motivos que se constituyen en \u201cpilar \u00a0fundamental \u00a0en la sentencia\u201d, como pasa a resaltarlo con la transcripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0parte \u00a0correspondiente \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0lo \u00a0que se aleja de la realidad, por \u00a0cuanto \u00a0que el proceso no cuenta con ning\u00fan medio probatorio que sugiera que el \u00a0conductor \u00a0procesado \u00a0\u201chaya \u00a0acomodado \u00a0el cami\u00f3n\u201d, situaci\u00f3n que s\u00f3lo la \u00a0menciona \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia, pese a que el testigo Emir Prada \u00a0afirm\u00f3 que el veh\u00edculo gir\u00f3 \u00fanicamente 180 grados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 entonces, \u00a0concluye \u00a0que \u00a0los \u00a0tres \u00a0mencionados \u00a0errores \u00a0de hecho llevaron al sentenciador a tener como demostrada, \u00a0sin \u00a0estarlo,\u00a0 \u00a0la \u00a0culpa \u00a0de \u00a0su defendido, pues la primera suposici\u00f3n le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0obtener \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0\u201cel \u00a0sitio del impacto en el carril que le \u00a0correspond\u00eda \u00a0al taxi, despejando de esta forma la duda plasmada en el croquis, \u00a0donde \u00a0el \u00a0sitio de colisi\u00f3n se estamp\u00f3 de manera dubitativa con la expresi\u00f3n \u00a0\u2018AL \u00a0PARECER\u2019\u201d, \u00a0mientras \u00a0el \u00a0segundo \u00a0yerro \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0concluir \u00a0en \u00a0la \u00a0impericia, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra probada, y la \u00a0\u00faltima, \u00a0lo condujo, equivocadamente, a suponer\u00a0 \u201cla brusquedad del giro \u00a0completo, como causa de la colisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0si \u00a0se suprimieran \u201clos hechos \u00a0supuestos, \u00a0el juzgador de segundo grado no hubiera podido tener como acreditado \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza el comportamiento culposo de Reyes Lizcano, imponi\u00e9ndose \u00a0la aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0indicados, \u00a0a \u00a0su juicio,\u00a0 \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a inaplicar los art\u00edculos 246, 247 y 445 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y a aplicar indebidamente los art\u00edculos 2, 5, 26, 35, 37, \u00a039, \u00a0329, \u00a0333, \u00a0334, \u00a0340 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a043, 44, 55, 153 del C\u00f3digo de \u00a0procedimiento Penal y 2347 y 2349 del C\u00f3digo Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0solicita\u00a0 se case la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0absuelva tanto al procesado de los \u00a0cargos \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, como al tercero civilmente \u00a0responsable de la obligaci\u00f3n de pagar los perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0subsidiaria acusa la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia de ser violatoria, de manera indirecta, de la ley sustancial, \u00a0\u201cpor \u00a0error \u00a0manifiesto de hecho, por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, \u00a0al \u00a0ignorar los siguientes aspectos que se encontraban plenamente probados en el \u00a0proceso\u201d: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) Que en el taxi de placas VXJ-120, conducido \u00a0por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Lizardo \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0viajaban siete personas, hecho que se acredita \u00a0con \u00a0el \u00a0informe rendido por el Departamento de Polic\u00eda del Huila, en el que se \u00a0indica \u00a0qui\u00e9nes \u00a0se \u00a0transportaban en el veh\u00edculo, con la versi\u00f3n libre de su \u00a0defendido, \u00a0quien \u00a0afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0el taxi \u201cven\u00edan siete personas\u201d, con la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Olga \u00a0Roc\u00edo \u00a0Prieto, \u00a0quien \u00a0confirma \u00a0dicho n\u00famero, con los \u00a0testimonios \u00a0de Dioselina Lozano de Barrag\u00e1n, Mar\u00eda Nohora Lasso P\u00e9rez y Emir \u00a0Prada \u00a0Rodr\u00edguez,\u00a0 \u00a0con las respectivas necropsias y con las incapacidades \u00a0medico legales.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0anota que pese a estar probado \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0taxi \u00a0viajaban al menos siete personas, el sentenciador lo ignor\u00f3, \u00a0\u201cal \u00a0punto \u00a0que \u00a0ni siquiera se menciona y mucho menos se hace un an\u00e1lisis\u201d \u00a0del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Dice que igualmente fueron ignorados \u00a0las \u00a0 tarjetas \u00a0 del \u00a0 seguro \u00a0 obligatorio, \u00a0 de \u00a0 propiedad \u00a0y \u00a0de \u00a0operaci\u00f3n \u00a0pertenecientes \u00a0al \u00a0conocido \u00a0taxi, \u00a0en las que consta que dicho veh\u00edculo s\u00f3lo \u00a0tiene capacidad para cinco pasajeros. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota que estos dos errores le permitieron al \u00a0juzgador \u00a0\u201cexonerar \u00a0de cualquier responsabilidad en el accidente de tr\u00e1nsito \u00a0al \u00a0 conductor \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Lizardo \u00a0 Rodr\u00edguez\u00a0 \u00a0 y \u00a0 atribuirle \u00a0 toda \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0al conductor del cami\u00f3n\u201d. Agrega que de no haberse incurrido \u00a0en \u00a0dichos \u00a0errores, \u00a0necesariamente se habr\u00eda tenido que reconocer la culpa en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0qui\u00e9n conduc\u00eda el taxi, pues llevar sobrecupo no s\u00f3lo \u00a0es \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n de los reglamentos, sino tambi\u00e9n un proceder imprudente, ya \u00a0que \u00a0un \u00a0veh\u00edculo \u00a0con \u00a0exceso \u00a0de peso hace m\u00e1s dif\u00edcil cualquier maniobra e \u00a0\u201cimpide \u00a0a \u00a0los \u00a0pasajeros \u00a0cualquier movilidad que los lleve a evitar golpes, \u00a0pues \u00a0se \u00a0lo \u00a0impiden \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0pasajeros, permitiendo o facilitando en esta \u00a0forma el mayor n\u00famero de lesiones o muertes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Tambi\u00e9n \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0cinco \u00a0fotograf\u00edas \u00a0que \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0accidente \u00a0se \u00a0tomaron al taxi, las que \u00a0llevaban \u00a0a \u00a0concluir que el sitio del impacto en este automotor fue en su parte \u00a0\u201cizquierda \u00a0o \u00a0lado \u00a0del \u00a0conductor, \u00a0quedando su parte frontal pr\u00e1cticamente \u00a0intacta\u201d, \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0si \u00a0se hubiesen valorado se habr\u00eda demostrado hechos \u00a0distintos \u00a0a \u00a0los \u00a0relatados \u00a0por \u00a0los testigos Mar\u00eda Nohora Lasso P\u00e9rez, Emir \u00a0Prada y Olga Luc\u00eda Prieto. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0Asegura que del mismo modo se desconoci\u00f3 \u00a0por \u00a0el sentenciador el peritaje, con su ampliaci\u00f3n, realizado por Jos\u00e9 Israel \u00a0Godoy \u00a0Herrera, \u00a0experticia \u00a0que \u00a0no \u00a0fue mencionada para nada en el fallo y que \u00a0contiene \u00a0\u201ccriterios \u00a0importantes\u201d, \u00a0los \u00a0que \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0transcribe, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0juez \u00a0de segunda instancia los hubiese analizado \u201cno \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0declarar \u00a0como \u00a0hecho \u00a0probado \u00a0la \u00a0culpa\u201d \u00a0de \u00a0su defendido, \u00a0quedando \u00a0 como \u00a0 \u00fanica \u00a0 alternativa \u00a0 la \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0dice \u00a0que \u00a0si \u00a0las anteriores \u00a0omisiones \u00a0no \u00a0se hubiesen presentado, el juzgador \u201chabr\u00eda tenido que dar por \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0culpa en el comportamiento del conductor del taxi, Jos\u00e9 Lizardo \u00a0Rodr\u00edguez\u201d, \u00a0yerros \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio,\u00a0 \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0inaplicar \u00a0los \u00a0art\u00edculos 246, 247 y 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos 2, 5, 26, 35, 37, 39, 329, 333, 334, 340 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, 43, 44, 55, 153 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y 2347 y \u00a02349 del C\u00f3digo Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0solicita \u00a0a la Corte case la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en su lugar, absuelva tanto al procesado de los cargos \u00a0imputados \u00a0en el pliego acusatorio, como al tercero civilmente responsable de la \u00a0obligaci\u00f3n de pagar los perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, \u00a0en \u00a0forma \u00a0subsidiaria, \u00a0acusa \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0haber \u00a0vulnerado \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley sustancial, \u201cpor error \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por falso juicio de identidad al deformar los siguientes \u00a0medios probatorios y hacerles decir lo que en realidad no dicen:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Inspecci\u00f3n judicial practicada por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Hobo. \u00a0Luego de\u00a0 transcribir las partes \u00a0pertinentes, \u00a0estima \u00a0que \u00a0\u201cmediante \u00a0este \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0omitir \u00a0parte de la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, concretamente la que relata la ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cami\u00f3n, \u00a0la sentencia de primera instancia le cambia totalmente el sentido \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0y coloca la ubicaci\u00f3n de los vidrios y partes del taxi en el \u00a0mismo \u00a0sector \u00a0del veh\u00edculo taxi, cuando en realidad el se\u00f1or Juez de Hobo los \u00a0hab\u00eda ubicado al lado del cami\u00f3n\u201d. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera instancia, confirmada por el de segundo grado, \u00a0permiti\u00f3 \u00a0 colegir \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 de \u00a0 su \u00a0defendido, \u00a0al \u00a0determinar \u00a0equivocadamente \u00a0que \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0invadi\u00f3 \u00a0el \u00a0carril por el que transitaba el \u00a0taxi, produciendo su enbestida.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Tambi\u00e9n \u00a0 considera \u00a0 que \u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0con su ampliaci\u00f3n, rendida por Emir Prada Rodr\u00edguez, fue objeto \u00a0de \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u201cresulta \u00a0claro que cuando el testigo habla que \u00a0cuando \u00a0vio \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0ya \u00a0ven\u00eda \u00a0sesgado, la sentencia de segunda instancia \u00a0interpreta \u00a0esta \u00a0expresi\u00f3n como equivalente a que el cami\u00f3n ven\u00eda ABIERTO EN \u00a0LA \u00a0CURVA, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad \u00a0esto \u00a0no es lo que quiere decir el testigo. El \u00a0testigo \u00a0lo que quiere significar es que cuando lo vio ya ven\u00eda desliz\u00e1ndose o \u00a0roci\u00e1ndose \u00a0hasta \u00a0alcanzar un giro de 90\u00aa en el momento de la colisi\u00f3n, pero \u00a0no que viniera abierto en la curva\u201d. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de copiar las partes respectivas, tanto \u00a0de \u00a0la declaraci\u00f3n en menci\u00f3n como de la sentencia impugnada, afirma que dicho \u00a0error \u00a0llev\u00f3 \u00a0al Tribunal a concluir, equivocadamente, en la responsabilidad de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0pues \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00e9ste, al transitar imprudentemente por el \u00a0carril \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0autom\u00f3vil \u00a0y \u00a0maniobrar \u00a0violentamente para \u00a0corregir \u00a0su \u00a0ubicaci\u00f3n, hizo un giro que ocasion\u00f3 la colisi\u00f3n objeto de este \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0no \u00a0sucedieron \u00a0como \u00a0los \u00a0describe \u00a0el \u00a0sentenciador. Por el contrario, debido a la \u00a0maniobra \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el conductor del cami\u00f3n con el fin de evitar el choque con \u00a0el \u00a0taxi, el que sub\u00eda recortando la curva en un pavimento h\u00famedo, se origin\u00f3 \u00a0el \u00a0deslizamiento \u00a0del \u00a0cami\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0necesariamente impone predicar que la \u00a0culpa \u00a0radica en cabeza del taxista, quien invad\u00eda el carril contrario, aspecto \u00a0corroborado por el citado testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0Igualmente, afirma que se incurri\u00f3 en un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad sobre la prueba pericial y su ampliaci\u00f3n, rendida en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9cnico \u00a0Dar\u00edo Basto Cruz, en la cual qued\u00f3 claro que el \u00a0giro \u00a0del \u00a0cami\u00f3n \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0por \u00a0una maniobra no registrada o explicada por el \u00a0conductor, \u00a0pero \u00a0que \u00a0pudo \u00a0obedecer \u00a0al \u00a0choque \u00a0frontal \u00a0con un obst\u00e1culo no \u00a0determinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0le \u00a0permite \u00a0inferir \u00a0que \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n \u00a0no \u00a0incidi\u00f3 para su giro, porque el autom\u00f3vil no hubiera quedado en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0donde fue hallado, debido a su menor peso, lo que lo lleva a aseverar \u00a0que \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0choc\u00f3 contra la pe\u00f1a, siendo \u00e9ste el obst\u00e1culo que lo hizo \u00a0quedar \u00a0en \u00a0el sitio descrito por su defendido, explicaci\u00f3n que el sentenciador \u00a0desech\u00f3 \u00a0para, \u00a0en su lugar, reafirmar que por el exceso de velocidad\u00a0 del \u00a0cami\u00f3n \u00a0se \u00a0origin\u00f3 la rotaci\u00f3n, evidenci\u00e1ndose la distorsi\u00f3n del contenido \u00a0del referido dictamen.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que de no haber mediado tal yerro, el \u00a0juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no habr\u00eda llegado a la certeza del comportamiento \u00a0imprudente \u00a0de \u00a0Leonel \u00a0Reyes \u00a0Lizcano, \u00a0m\u00e1xime cuando la experticia no indic\u00f3 \u00a0exceso \u00a0de velocidad del cami\u00f3n y, adem\u00e1s, pudo explicar el giro de 180 grados \u00a0por \u00a0el \u00a0choque \u00a0contra \u00a0la pe\u00f1a, lo que, en su sentir, impon\u00eda en favor de su \u00a0defendido la duda y, consecuencialmente, la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como \u00a0normas \u00a0violadas, por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0art\u00edculos 254, 247 y 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0lo \u00a0que \u00a0conllev\u00f3 \u00a0a aplicar indebidamente los art\u00edculos 2, 5, 26, 35, 37, 39, \u00a0329, \u00a0333, \u00a0334, \u00a0340 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a043, \u00a044, \u00a055, \u00a0153 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal y 2347 y 2349 del C\u00f3digo Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en lo expuesto, solicita a la Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0la sentencia impugnada y, en su lugar, absuelva tanto al procesado de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0imputados \u00a0como al tercero civilmente responsable de la obligaci\u00f3n \u00a0de pagar los perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en el cuerpo primero de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n y de manera subsidiaria, sostiene que en la sentencia del \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, toda vez que \u00a0se \u00a0interpretaron\u00a0 \u00a0err\u00f3neamente los art\u00edculos 103, 104 y 105 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con los art\u00edculos 1613, 1614, 2347 y 2349 del C\u00f3digo \u00a0Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0si \u00a0bien el procesado y el tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0fueron \u00a0condenados \u00a0a \u00a0pagar \u00a0en \u00a0forma \u00a0solidaria \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0por \u00a0las \u00a0muertes \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Lizardo Rodr\u00edguez, Miriam \u00a0Prada \u00a0Rodr\u00edguez y Abilene Zapata, a favor de sus familiares, de todos modos el \u00a0sentenciador \u00a0\u201cinterpret\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el concepto de perjuicios definidos \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01613 \u00a0y 1614 del C\u00f3digo Civil, d\u00e1ndoles un alcance que no \u00a0tienen, \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0concretamente el concepto de lucro cesante, por cuanto lo hizo \u00a0equivaler \u00a0con \u00a0el \u00a0c\u00e1lculo \u00a0de \u00a0ingresos que la v\u00edctima recibir\u00eda en su vida \u00a0probable, \u00a0sin \u00a0descontar \u00a0los gastos que la v\u00edctima utilizar\u00eda en su sustento \u00a0personal. \u00a0Esta \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0ingresos \u00a0que \u00a0en \u00a0su vida probable la v\u00edctima \u00a0tendr\u00eda \u00a0que destinar a su propio sostenimiento y que la jurisprudencia calcula \u00a0entre \u00a0un \u00a025 \u00a0a \u00a030% \u00a0no \u00a0forman \u00a0parte \u00a0del \u00a0concepto de perjuicio, porque son \u00a0ingresos que los perjudicados jam\u00e1s ir\u00edan a recibir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0mediado \u00a0dicha \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0el \u00a0juzgador de segunda instancia hubiese descontado \u00a0tales \u00a0 valores, \u00a0 reduciendo \u00a0 notoriamente \u00a0 el \u00a0 monto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0perjuicios \u00a0establecidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera tambi\u00e9n que el juzgador incurri\u00f3 en \u00a0una \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 \u201cdel \u00a0 concepto \u00a0 de \u00a0 perjuicio \u00a0 y, \u00a0m\u00e1s \u00a0concretamente, \u00a0del \u00a0lucro \u00a0cesante al tasar las indemnizaciones por las muertes \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Lizardo \u00a0Rodr\u00edguez y Miriam Prada Rodr\u00edguez al tomar como valor del \u00a0perjuicio \u00a0los \u00a0ingresos \u00a0que \u00a0la v\u00edctima hubiera obtenido en su vida probable, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0los \u00a0perjudicados, \u00a0en \u00a0el primer caso, la c\u00f3nyuge \u00a0sup\u00e9rstite, \u00a0Emilia \u00a0\u00c1vila \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0y, en el segundo caso, la madre Josefina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de \u00a0Prada, \u00a0por \u00a0ser \u00a0mayores \u00a0que \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0ten\u00edan una vida \u00a0probable \u00a0menor \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0el lucro cesante, o sea, los dineros que \u00a0dejar\u00edan \u00a0de \u00a0recibir \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ir \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0la \u00a0vida \u00a0probable \u00a0del \u00a0perjudicado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0comentando \u00a0que de no haber mediado \u00a0dicho \u00a0error, \u00a0el \u00a0monto \u00a0de la indemnizaci\u00f3n a que fueron condenados, tanto el \u00a0procesado \u00a0como \u00a0el \u00a0tercero \u00a0civilmente responsable, habr\u00eda sido menor, por lo \u00a0que \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y, en su lugar, \u00a0profiera \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 sustituci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 haga \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0descuento.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR TERCERO \u00a0<\/p>\n<p>DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Luego de recordar las nociones que rodean las \u00a0dos \u00a0especies \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0considera \u00a0que el demandante \u00a0incurre \u00a0en \u00a0desacierto al tratar de demostrar el yerro anunciado a partir de la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0en \u00a0la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0realizada el 30 de agosto de 1994, la que no fue firmada \u00a0por \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que \u00a0el error anunciado no encuadra \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0noci\u00f3n del falso juicio de existencia por suposici\u00f3n, toda vez \u00a0que \u00a0la \u00a0naturaleza del mismo presupone la inexistencia del medio probatorio que \u00a0dice \u00a0contener \u00a0un hecho determinado que el sentenciador da por establecido, sin \u00a0ser \u00a0cierto, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0en \u00a0este asunto no se presenta, por cuanto que el \u00a0actor, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0dirigir \u00a0su \u00a0ataque \u00a0a \u00a0desvirtuar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0probado por el \u00a0sentenciador, \u00a0se dedica a reprochar la validez jur\u00eddica que se le otorg\u00f3 a un \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0el \u00a0que supuestamente fue aducido sin el cumplimiento de las \u00a0exigencias \u00a0que \u00a0imponen \u00a0las \u00a0normas \u00a0procesales, censura que as\u00ed planteada se \u00a0perfila \u00a0m\u00e1s \u00a0por \u00a0los \u00a0senderos \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0que por el \u00a0formulado falso juicio de existencia por suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0 que \u00a0 bajo \u00a0 esa \u00a0 perspectiva, \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del cargo contiene una insuperable contradicci\u00f3n, por cuanto que \u00a0sobre \u00a0un mismo medio de convicci\u00f3n no puede plantearse, de manera simult\u00e1nea, \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0uno \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0yerro \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que, por virtud del \u00a0principio \u00a0de limitaci\u00f3n, a la Corte le est\u00e1 vedado corregir, lo que impone la \u00a0desestimaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, agrega que, dejando a un lado el \u00a0desatino \u00a0t\u00e9cnico, tampoco le asiste raz\u00f3n al casacionista cuando sostiene que \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0medio probatorio que indic\u00f3 el lugar exacto en el que se produjo la \u00a0colisi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0constituy\u00f3 \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el \u00a0agente \u00a0Alfonso \u00a0C\u00e9spedes \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0inspecci\u00f3n judicial, ya que en el \u00a0proceso \u00a0existen \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de prueba, como son el croquis levantado por el \u00a0agente \u00a0C\u00e9spedes \u00a0y \u00a0las declaraciones de Iv\u00e1n Quintero Su\u00e1rez, Mar\u00eda Nohora \u00a0Lasso \u00a0P\u00e9rez y Alfonso C\u00e9spedes Bar\u00f3n, que precisan tanto el lugar y la forma \u00a0en\u00a0 \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo la colisi\u00f3n como el sitio en donde quedaron ubicados \u00a0los veh\u00edculos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0tales elementos de juicio, sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas, le permitieron al Tribunal establecer el sitio aproximado de la \u00a0v\u00eda \u00a0en \u00a0que se produjo la colisi\u00f3n, \u201ca partir de la regla de la experiencia \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0los \u00a0vidrios \u00a0por \u00a0su contextura y material, al someterse a la \u00a0fuerza \u00a0 de \u00a0 gravedad, \u00a0 observan \u00a0 un \u00a0recorrido \u00a0perpendicular \u00a0al \u00a0suelo \u00a0de \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0propias \u00a0a \u00a0la ca\u00edda libre, con lo que pudo establecer que la \u00a0colisi\u00f3n \u00a0 se \u00a0 produjo \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 carril \u00a0 que \u00a0 ocupaba \u00a0el \u00a0taxi \u00a0en \u00a0su \u00a0desplazamiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el anterior aspecto le permiti\u00f3 al \u00a0sentenciador \u00a0\u201creconstruir \u00a0el \u00a0recorrido \u00a0del \u00a0cami\u00f3n que tuvo inicio en una \u00a0primera \u00a0colisi\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0pe\u00f1asco \u00a0y su posterior giro sobre la v\u00eda para \u00a0quedar \u00a0finalmente \u00a0atravesado \u00a0y \u00a0en sentido contrario al que se desplazaba. Es \u00a0durante \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0anterior \u00a0giro \u00a0que la parte trasera del cami\u00f3n \u00a0choc\u00f3 \u00a0con \u00a0la cabina del autom\u00f3vil y afect\u00f3 la vida e integridad personal de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0que \u00a0dieron \u00a0origen a la presente investigaci\u00f3n, por manera que \u00a0mal \u00a0pod\u00eda \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0plantear \u00a0un falso juicio de existencia cuando el \u00a0hecho se\u00f1alado lo conten\u00edan otros medios probatorios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0segundo \u00a0aspecto \u00a0del \u00a0cargo \u00a0planteado, \u00a0que \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0una \u00a0supuesta \u00a0inexperiencia del conductor \u00a0procesado, \u00a0estima\u00a0 \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado al fracaso, ya que no va \u00a0dirigido \u00a0contra \u00a0un \u00a0hecho \u00a0particular sino contra el an\u00e1lisis que realiz\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0para \u00a0inferir \u00a0el \u00a0poco grado de habilidad que el acusado ten\u00eda en la \u00a0conducci\u00f3n de esta clase de veh\u00edculos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalta que el sentenciador, para llegar a tal \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0 analiz\u00f3 \u00a0 varios \u00a0 factores, \u00a0 como \u00a0 fueron \u00a0 la \u00a0velocidad \u00a0de \u00a0desplazamiento \u00a0del \u00a0cami\u00f3n, \u00a0el \u00a0poco \u00a0campo \u00a0visual que ofrec\u00eda la curva por \u00a0donde \u00a0pasaba \u00a0y \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0inclinaci\u00f3n sobre el pavimento h\u00famedo, lo que \u00a0facilit\u00f3 \u00a0el \u00a0desplazamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0llantas, \u00a0\u201cperdiendo \u00a0de esta forma el \u00a0control \u00a0sobre \u00a0el veh\u00edculo y en ese desplazamiento err\u00e1tico invadir el carril \u00a0izquierdo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0y \u00a0golpear la parte superior del autom\u00f3vil de servicio \u00a0p\u00fablico\u201d, \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0no parten de ning\u00fan supuesto sino del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0ponderado \u00a0de \u00a0varios \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0tales como la inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Hobo \u00a0en \u00a0el \u00a0sito \u00a0del \u00a0accidente, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Mar\u00eda Nohora Lasso P\u00e9rez, el croquis levantado por el agente \u00a0C\u00e9spedes \u00a0Bar\u00f3n y el testimonio del ingeniero civil Emir Prada Rodr\u00edguez, los \u00a0que permitieron inferir\u00a0 la impericia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0en cuanto tiene que ver con el \u00a0tercer \u00a0punto \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0concept\u00faa\u00a0 el Ministerio P\u00fablico que el actor \u00a0desconoce \u00a0m\u00faltiples \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0precedencia rese\u00f1ados, que \u00a0sirvieron \u00a0al \u00a0Juzgador \u00a0para \u00a0establecer \u00a0el \u00a0recorrido del cami\u00f3n. Agrega que \u00a0\u201ccorroborar \u00a0si \u00a0el \u00a0cami\u00f3n qued\u00f3 con el motor dirigido\u00a0 al abismo o al \u00a0basurero \u00a0o \u00a0qued\u00f3 \u00a0en el centro de la carretera, no afecta en manera alguna la \u00a0invasi\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0del \u00a0carril \u00a0contrario \u00a0por \u00a0el cual transitaba el taxi de \u00a0servicio \u00a0intermunicipal, \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0el casacionista muestra la trascendencia \u00a0que podr\u00eda tener esa imprecisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en las anteriores razones, considera \u00a0que el reproche debe ser desatendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0la \u00a0censura, planteada bajo los \u00a0lineamientos \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia, tampoco tiene \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0la hip\u00f3tesis plateada, seg\u00fan la \u00a0cual, \u00a0estando \u00a0demostrado \u00a0que en el taxi viajaban por lo menos siete personas, \u00a0cuando \u00a0s\u00f3lo \u00a0ten\u00eda \u00a0capacidad \u00a0para \u00a0cinco, dificult\u00f3 la maniobrabilidad del \u00a0veh\u00edculo \u00a0en \u00a0el \u00a0pavimento \u00a0h\u00famedo \u00a0e \u00a0impidi\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0pasajeros \u00a0cualquier \u00a0movilidad para evitar los golpes, es una simple conjetura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0uno de los requisitos que debe \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el recurrente para la prosperidad del cargo, hace relaci\u00f3n a \u00a0la \u00a0idoneidad \u00a0y \u00a0trascendencia del error, exigencia que no se cumpli\u00f3, adem\u00e1s \u00a0que \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 la relaci\u00f3n de causalidad entre ese hecho y el resultado que \u00a0fue objeto de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0al \u00a0siguiente tema, planteado en el \u00a0mismo \u00a0cargo, en el que se pretende mostrar que el fallador no tuvo en cuenta la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0fotogr\u00e1fica \u00a0del \u00a0taxi \u00a0averiado, \u00a0la \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0analizada \u00a0hubiese \u00a0permitido \u00a0deducir \u00a0que el cami\u00f3n nunca invadi\u00f3 la calzada \u00a0contraria, \u00a0acudiendo \u00a0para \u00a0ello \u00a0a \u00a0su \u00a0personal \u00a0estudio \u00a0de \u00a0las experticias \u00a0allegadas \u00a0y de algunas declaraciones, encuentra la Delegada que tal afirmaci\u00f3n \u00a0no es cierta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0hecho omitido, seg\u00fan el \u00a0demandante, \u00a0fue \u00a0analizado \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0mediante el estudio del material \u00a0probatorio \u00a0recaudado \u00a0en el expediente, del cual concluy\u00f3 que la parte trasera \u00a0del \u00a0cami\u00f3n \u00a0obstaculiz\u00f3 \u00a0el tr\u00e1nsito del autom\u00f3vil al ingresar por el \u00e1rea \u00a0de \u00a0la \u00a0calzada \u00a0que \u00a0le correspond\u00eda, luego cualquier discusi\u00f3n en este mismo \u00a0sentido \u00a0resultar\u00eda inocua\u201d, lo que le permite concluir que el cargo deba ser \u00a0desechado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0el \u00a0contenido de la inspecci\u00f3n judicial \u00a0ubic\u00f3 \u00a0los \u00a0vidrios \u00a0cerca al sitio donde se encontraba el cami\u00f3n y no al lado \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0como \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0es \u00a0para \u00a0el \u00a0demandante una \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0inferir \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su defendido. No \u00a0obstante, \u00a0 dice, \u00a0 sobre \u00a0 tal \u00a0aspecto \u00a0hubo \u00a0varios \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0permitieron \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0determinar, \u00a0de \u00a0manera \u00a0precisa, \u00a0el lugar en que se \u00a0produjo la colisi\u00f3n no siendo el \u00fanico la mencionada inspecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalta \u00a0que \u00a0para el sentenciador merecieron \u00a0mayor \u00a0cr\u00e9dito \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Alfonso C\u00e9spedes Bar\u00f3n, Mar\u00eda Nohora \u00a0Lasso, \u00a0Emir \u00a0Prada \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Olga \u00a0Roc\u00edo Prieto, las cuales sirvieron de \u00a0fuente \u00a0para \u00a0obtener \u00a0la \u00a0certeza \u00a0necesaria \u00a0sobre la forma como se produjo la \u00a0colisi\u00f3n, \u00a0\u201cluego \u00a0ninguna \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0o distorsi\u00f3n se produjo respecto al \u00a0contenido de la inspecci\u00f3n judicial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similar \u00a0comentario \u00a0hace en lo atinente a la \u00a0cr\u00edtica \u00a0del \u00a0actor \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0ingeniero \u00a0Emir \u00a0Prada \u00a0y a la prueba \u00a0pericial \u00a0rendida \u00a0por Dar\u00edo Basto Cruz, pretendiendo con ellas, a partir de su \u00a0personal \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0variar el sitio de la colisi\u00f3n, buscando de esa forma que \u00a0su \u00a0criterio \u00a0prevalezca \u00a0sobre el del\u00a0 fallador, pretensi\u00f3n extra\u00f1a a la \u00a0casaci\u00f3n, por lo que solicita rechazar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 que \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar, \u00a0 dadas \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0elaboraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, dice que se formul\u00f3 por violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0unas \u00a0normas \u00a0sustantivas penales y \u00a0civiles \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n, y aspirando el actor a que se de \u00a0una \u00a0correcta \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las mismas, pues, en su criterio, se fij\u00f3 en una \u00a0suma \u00a0mayor \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0corresponde, \u00a0estima \u00a0el Ministerio P\u00fablico que en tal \u00a0proposici\u00f3n \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0par\u00e1metros propios del recurso extraordinario, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0tema \u00a0debi\u00f3 \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las causales previstas en la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0civil \u00a0y la cuant\u00eda establecida por el decreto 522 de 1988, que para \u00a0el \u00a0a\u00f1o de 1997 estaba calculada en $38.416.000, \u201ccifra que debi\u00f3 establecer \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0para satisfacer el monto del inter\u00e9s con el cual poder recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0suma que no alcanza a deducirse de los ajustes a la liquidaci\u00f3n \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0el impugnante, luego la petici\u00f3n contenida en el cargo resulta \u00a0improcedente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, recuerda que el juez de primera \u00a0instancia, \u00a0 con \u00a0 fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a055 \u00a0y \u00a0264 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0design\u00f3 \u00a0un \u00a0perito \u00a0para \u00a0que \u00a0avaluara \u00a0los perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0el \u00a0hecho punible, dictamen pericial que, una vez rendido, fue \u00a0puesto \u00a0en conocimiento de los sujetos procesales, seg\u00fan lo ordena el art\u00edculo \u00a0270 ibidem, sin que en esa oportunidad fuera objetado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, dice que el juez penal tiene la \u00a0competencia \u00a0y \u00a0la obligaci\u00f3n de se\u00f1alar, dentro de la sentencia condenatoria, \u00a0una \u00a0suma \u00a0por \u00a0concepto \u00a0del \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios ocasionados, sin que el \u00a0casacionista \u00a0precisara \u00a0o explicara la manera como dicha facultad fue entendida \u00a0equ\u00edvocamente \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador, por cuanto la designaci\u00f3n del perito y todas \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0tendientes a determinar el monto de la indemnizaci\u00f3n tuvieron \u00a0un \u00a0respaldo \u00a0o \u00a0fundamento \u00a0legal, \u00a0luego \u00a0en \u00a0este aspecto la censura tambi\u00e9n \u00a0resulta inatendible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo a las anteriores explicaciones, la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0 Delegada \u00a0 solicita \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 no \u00a0 casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0La \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Leonel \u00a0Reyes \u00a0Lizcano \u00a0y del tercero civilmente responsable Clemente \u00a0Coy \u00a0adolece, como lo concept\u00faa el Procurador Delegado, de protuberantes yerros \u00a0t\u00e9cnicos que la llevan a su desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 \u00a0 Se \u00a0 olvida \u00a0frecuentemente \u00a0por \u00a0los \u00a0impugnantes \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n que \u00e9sta no es una tercera instancia, donde en forma \u00a0libre \u00a0y \u00a0caprichosa \u00a0se \u00a0puedan \u00a0hacer \u00a0toda \u00a0clase \u00a0de \u00a0cuestionamientos a una \u00a0sentencia \u00a0que, \u00a0por \u00a0ser la culminaci\u00f3n de todo un proceso, est\u00e1 amparada por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad, sino que se est\u00e1 en presencia de \u00a0un \u00a0medio \u00a0extraordinario y rogado, donde s\u00f3lo es posible acusar los errores de \u00a0juicio \u00a0o de procedimiento cometidos por las instancias, al tenor de los motivos \u00a0expresa \u00a0y \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, demostrarlos y evidenciar su \u00a0trascendencia en la parte dispositiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0exigencias, \u00a0como \u00a0se \u00a0ver\u00e1, \u00a0no \u00a0las \u00a0cumpli\u00f3 el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0Acusa \u00a0al fallador de haber incurrido en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por errores de hecho, \u201cal suponer \u00a0como existente, sin estarlo, lo siguiente:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0La \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0agente \u00a0Alfonso \u00a0C\u00e9spedes \u00a0Bar\u00f3n, \u00a0\u201csupuestamente\u201d \u00a0recibida \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0realizada, \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1994, por la Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0 Especializada \u00a0 de \u00a0Neiva,\u00a0 \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u201cNO \u00a0EXISTE \u00a0DENTRO \u00a0DEL \u00a0PROCESO\u201d, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0declarante \u00a0no \u00a0firm\u00f3 \u00a0el \u00a0acta y, adem\u00e1s, porque el \u00a0funcionario \u00a0judicial suplant\u00f3 al testigo en la redacci\u00f3n del texto. Considera \u00a0que \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0testimonio \u00a0el juzgador dedujo el sitio exacto en donde se \u00a0produjo la colisi\u00f3n de los veh\u00edculos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. La \u201cimpericia\u201d que se le atribuye al \u00a0conductor \u00a0Leonel \u00a0Reyes \u00a0Lizcano, cuando, por el contrario, existe prueba, como \u00a0es \u00a0la \u00a0licencia \u00a0de \u00a0quinta \u00a0categor\u00eda \u00a0a \u00e9l expedida, \u201cque lo faculta para \u00a0conducir camiones r\u00edgidos, busetas y buses\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0Que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de segunda instancia \u00a0supuso \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0cami\u00f3n \u00a0al \u00a0no \u00a0sufrir \u00a0su maquinaria con el accidente, fue \u00a0movido \u00a0por \u00a0el conductor y acomodado en la forma como lo encontraron el juez de \u00a0Hobo \u00a0que realiz\u00f3 la primera inspecci\u00f3n judicial y el agente Alfonso C\u00e9spedes \u00a0Bar\u00f3n \u00a0que \u00a0levant\u00f3 el croquis respectivo\u201d, lo que le permiti\u00f3 confirmar la \u00a0\u201cbrusquedad \u00a0del \u00a0giro, el choque con la pe\u00f1a y que el cami\u00f3n quedara con la \u00a0vista \u00a0hacia \u00a0el basurero, corroborando en este \u00faltimo punto lo afirmado por el \u00a0testigo Iv\u00e1n Quintero Su\u00e1rez\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0tales \u00a0errores \u00a0llevaron \u201ca \u00a0tener \u00a0como \u00a0demostrada, \u00a0sin estarlo, la culpa en la conducta del procesado\u201d, \u00a0los \u00a0que \u00a0de \u00a0no haberse presentado, no se habr\u00eda podido acreditar el necesario \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0para condenar, imponi\u00e9ndose la aplicaci\u00f3n del in dubio pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 \u00a0Para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0es \u00a0evidente que en esta \u00a0censura \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0falta \u00a0gravemente \u00a0a \u00a0la t\u00e9cnica, sino que no le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0 al \u00a0 casacionista, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 concept\u00faa \u00a0 el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0as\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. En lo atinente a\u00a0 lo manifestado por \u00a0el \u00a0agente C\u00e9spedes en la diligencia de inspecci\u00f3n judicial, al se\u00f1alar, ante \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial, en el sitio de los hechos y frente al croquis por \u00e9l \u00a0elaborado, \u00a0el \u00a0lugar \u00a0en donde qued\u00f3 la mayor cantidad de vidrios, se equivoca \u00a0el \u00a0censor \u00a0cuando \u00a0acusa error de hecho por falso juicio de existencia, pues el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0supuso \u00a0el contenido material de la prueba, sino que \u00e9ste aparece \u00a0vertido \u00a0en \u00a0el \u00a0texto \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0diligencia, \u00a0sino que lo que ataca es la \u00a0legalidad \u00a0del acta misma, al tenor de lo dispuesto por los art\u00edculos 259 y 157 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, en cuanto exigen que en ella se consignen \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0que \u00a0hagan \u00a0las personas que intervienen en la diligencia, \u00a0quienes \u00a0deben \u00a0firmarla, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0censura, \u00a0osadamente, es que el citado \u00a0agente \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0presente en esa actuaci\u00f3n, \u201cal menos en el momento en que \u00a0le \u00a0 correspond\u00eda \u00a0 al \u00a0 testigo \u00a0 verter \u00a0 su \u00a0 versi\u00f3n\u201d, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0fue \u00a0\u201csuplantado\u201d \u00a0por el funcionario judicial, por lo cual no firm\u00f3, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0cargo se ha debido aducir por error de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad y referido a la mentada acta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0libelista \u00a0equivoc\u00f3 el motivo para \u00a0denunciar \u00a0el \u00a0pretendido \u00a0desatino y no hace ning\u00fan esfuerzo por demostrar que \u00a0el \u00a0funcionario instructor falt\u00f3 a la verdad al relatar los hechos ocurridos en \u00a0su presencia, el reproche ser\u00e1 rechazado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0se entiende que el defensor que \u00a0estuvo \u00a0presente \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia no hubiera dejado la constancia sobre la no \u00a0asistencia \u00a0del \u00a0mentado \u00a0testigo, \u00a0ni hubiera tachado de falso el documento, ni \u00a0hubiera \u00a0 \u00a0 denunciado \u00a0 \u00a0 penal \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0disciplinariamente \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0funcionario \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, tampoco demuestra la trascendencia \u00a0del \u00a0vicio, m\u00e1xime si se considera que el lugar exacto de la colisi\u00f3n no s\u00f3lo \u00a0se \u00a0 dedujo \u00a0de \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0el \u00a0agente \u00a0C\u00e9spedes \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0cuestionada, \u00a0sino \u00a0de otros medios de convicci\u00f3n, como el croquis levantado en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, la inspecci\u00f3n judicial realizada por el Juez \u00danico \u00a0Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de Hobo, pocos minutos despu\u00e9s de ocurridos los hechos, y \u00a0de lo declarado por varios testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Tampoco es cierto que el fallador hubiese \u00a0supuesto \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0impericia \u00a0del \u00a0procesado, sino que, a pesar de \u00a0reconocer \u00a0que ten\u00eda licencia, infiri\u00f3 que no era experto en la conducci\u00f3n de \u00a0esa \u00a0clase \u00a0de \u00a0automotores, con fundamento en la manera como act\u00fao, pues tom\u00f3 \u00a0la \u00a0curva a exceso de velocidad en una v\u00eda h\u00fameda y de alto riesgo y al ver el \u00a0taxi fren\u00f3 y peg\u00f3 el timonazo, lo que determin\u00f3 el insuceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que concierne a que el Tribunal \u00a0supuso \u00a0que \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0al \u00a0no sufrir su maquinaria\u00a0 con el accidente fue \u00a0movido \u00a0por \u00a0el \u00a0conductor y acomodado en la forma como fue encontrado,\u00a0 el \u00a0censor \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0afirma \u00a0es que el \u00a0veh\u00edculo, \u00a0en \u00a0los momentos precedentes a la colisi\u00f3n y \u201cbuscando acomodarse \u00a0en \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0vir\u00f3 \u00a0en forma brusca ocasionando el giro en el sentido en que se \u00a0encontr\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0condiciones precedentes, el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0Lo \u00a0aduce \u00a0por \u00a0error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, por cuanto considera que el informe de la \u00a0polic\u00eda, \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0de \u00a0su defendido, las declaraciones de Dioselina \u00a0Lozano \u00a0de \u00a0Barrag\u00e1n, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Nohora Lasso P\u00e9rez y Emir Prada Rodr\u00edguez, las \u00a0tarjetas \u00a0del \u00a0seguro \u00a0obligatorio y de propiedad\u00a0 correspondientes al taxi \u00a0accidentado, \u00a0las pertinentes necropsias y las incapacidades m\u00e9dico legales, no \u00a0fueron \u00a0apreciados, \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n que demuestran que en el taxi de \u00a0placas \u00a0VXJ-120, conducido por Jos\u00e9 Lizardo, viajaban siete o m\u00e1s personas, de \u00a0manera \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0de \u00a0haberlo sido, se habr\u00eda concluido que el \u00a0sobrecupo, \u00a0por \u00a0ser \u00a0un \u00a0acto \u00a0imprudente \u00a0y \u00a0violatorio \u00a0de \u00a0los \u00a0reglamentos, \u00a0facilit\u00f3 \u00a0un n\u00famero mayor de muertos y lesionados y, del mismo modo, hizo m\u00e1s \u00a0dif\u00edcil la maniobra del taxi por parte de su conductor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0afirma \u00a0que el Tribunal ignor\u00f3 las \u00a0cinco \u00a0fotograf\u00edas \u00a0que fueron tomadas despu\u00e9s del accidente, las que llevan a \u00a0inferir \u00a0que \u00a0fue \u00a0en \u00a0la \u00a0parte izquierda del taxi donde se produjo el impacto, \u00a0elementos \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0valorados hubiesen conducido a demostrar hechos \u00a0distintos \u00a0a \u00a0los \u00a0narrados \u00a0por \u00a0Mar\u00eda \u00a0Nohora Lasso P\u00e9rez, Emir Prada y Olga \u00a0Luc\u00eda Prieto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0estima \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0rendido \u00a0por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Israel \u00a0Godoy \u00a0Herrera, \u00a0el \u00a0que, en su \u00a0opini\u00f3n, contiene \u201ccriterios importantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que si el juzgador hubiese valorado las \u00a0pruebas \u00a0relacionadas, \u00a0\u201chabr\u00eda \u00a0tenido que dar por demostrada la culpa en la \u00a0conducta del conductor del taxi\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 Como bien puede observarse, el cargo as\u00ed \u00a0formulado \u00a0se queda en un simple enunciado, pues el casacionista no hace ning\u00fan \u00a0esfuerzo \u00a0por demostrar la trascendencia del pretendido desatino, esto es, c\u00f3mo \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0cometido, \u00a0el fallo hubiera sido favorable al procesado, lo que \u00a0cobra \u00a0particular importancia frente a la multiplicidad de elementos probatorios \u00a0de \u00a0los que las instancias dedujeron la relaci\u00f3n de causalidad o determinaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0 la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0conductor \u00a0del \u00a0cami\u00f3n\u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0resultado \u00a0 \u00a0antijur\u00eddico \u00a0 \u00a0y, \u00a0 \u00a0por \u00a0 ende, \u00a0 su \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del desarrollo de la censura se infiere que lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0sin evidenciar ning\u00fan error trascendente, es oponer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0a las del fallador, pretendiendo que el hecho se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0imprudencia \u00a0del conductor del autom\u00f3vil, sin percatarse que tal \u00a0procedimiento \u00a0es \u00a0propio \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0y ajeno a la casaci\u00f3n, donde el \u00a0fallo \u00a0arriba \u00a0amparado \u00a0por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, por lo \u00a0que el criterio del sentenciador prevalece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3\u00b0 \u00a0Aunque \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0es suficiente para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0sin embargo, como lo concept\u00faa el agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0no es cierto que tales medios de convicci\u00f3n hayan sido ignorados por \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino que fueron considerados en la apreciaci\u00f3n conjunta de la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0a la declaraci\u00f3n de responsabilidad, as\u00ed \u00a0algunos de ellos no hayan sido mencionados de manera expresa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo se rechazar\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e a este reproche, que \u00a0ubica \u00a0en los senderos del error de hecho por falso juicio de identidad y que lo \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial que el Juzgado Promiscuo Municipal de Hobo \u00a0realiz\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los acontecimiento, a la declaraci\u00f3n de Emir Prada \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0al dictamen pericial, con su ampliaci\u00f3n, emitida por el t\u00e9cnico \u00a0Dar\u00edo \u00a0Bastos Cruz, no demuestra ning\u00fan falseamiento del contenido material de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0por \u00a0parte del sentenciador, simplemente lo que pretende es oponer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0a \u00a0las \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0, \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a tales \u00a0elementos de convicci\u00f3n, al estilo de un alegato de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0como lo destac\u00f3 el agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0lo \u00a0que busca el actor, a partir de su particular visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0es \u00a0variar \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de la colisi\u00f3n, sin percatarse que tal \u00a0aspecto \u00a0fue \u00a0deducido \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0no \u00a0s\u00f3lo de los medios de prueba \u00a0cuestionados \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0sino \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis conjunto de todos los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0entre \u00a0ellos las declaraciones de Alfonso C\u00e9spedes \u00a0Bar\u00f3n, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Nohora Laso P\u00e9rez, Emir Prada Rodr\u00edguez y Olga Roc\u00edo Prieto, \u00a0los \u00a0que \u00a0lo condujeron a la certeza sobre la forma como ocurrieron los hechos y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0dicho \u00a0an\u00e1lisis \u00a0se hubiera \u00a0producido la distorsi\u00f3n que intenta el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0Lo \u00a0aduce \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de los \u00a0art\u00edculos \u00a043, \u00a044 \u00a0y \u00a055 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de Procedimiento Penal y 103, 104 y 105 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0concordancia con los art\u00edculos 1613, 1614, 2347 y 2349 del \u00a0C\u00f3digo Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 El argumento central lo hace consistir en \u00a0que \u00a0no \u00a0comparte la cuant\u00eda del lucro cesante tasado en la sentencia, respecto \u00a0a \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0por \u00a0las \u00a0muertes \u00a0de Jos\u00e9 Lizardo Rodr\u00edguez, \u00a0Miriam \u00a0Prada \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Abilene Zapata, en raz\u00f3n a que no se hicieron las \u00a0deducciones \u00a0correspondientes a los gastos de sostenimiento de los mismos dentro \u00a0de \u00a0su \u00a0vida \u00a0probable, \u00a0que \u00a0estima \u00a0entre \u00a0un \u00a025% y un 30%, agregando que los \u00a0herederos, \u00a0 por \u00a0ser \u00a0mayores \u00a0que \u00a0las \u00a0dos \u00a0\u00faltimas \u00a0v\u00edctimas \u00a0mencionadas, \u00a0\u201cten\u00edan \u00a0una vida probable menor y, en consecuencia, el lucro cesante, o sea, \u00a0los \u00a0dineros \u00a0que \u00a0dejar\u00edan \u00a0de \u00a0recibir, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ir m\u00e1s all\u00e1 de la vida \u00a0probable del perjudicado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3\u00b0 \u00a0Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el reproche se dirige \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n de perjuicios decretados en la \u00a0sentencia, \u00a0debe \u00a0tener \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0las causales y cuant\u00eda para recurrir \u00a0establecidas \u00a0en \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n civil, al tenor de lo \u00a0dispuesto por el art\u00edculo 221 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta exigencia no fue cumplida por el censor, \u00a0quien \u00a0invoc\u00f3 \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0lo \u00a0que, sin embargo, no \u00a0constituye \u00a0falla \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0impida \u00a0el estudio del cargo, \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0est\u00e9 \u00a0adecuadamente \u00a0formulado \u00a0y \u00a0sustentado, \u00a0como \u00a0lo ha \u00a0sostenido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0acontece \u00a0lo \u00a0mismo con la \u00a0cuant\u00eda, la que se relaciona con el inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0para \u00a0la \u00a0existencia de \u00e9ste no \u00a0basta \u00a0que \u00a0la \u00a0providencia impugnada le cause perjuicio al demandante, sino que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0el \u00a0agravio \u00a0tenga \u00a0un \u00a0determinado \u00a0valor, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0por el art\u00edculo 366 del C. de P. Civil, en concordancia con el 2\u00b0 \u00a0y el 3\u00b0 del Decreto 522 de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0es tan deficiente que ni siquiera se\u00f1ala el valor de la pretensi\u00f3n, \u00a0para \u00a0poder \u00a0determinar si el demandante tiene o no inter\u00e9s, que es presupuesto \u00a0de \u00a0procedencia \u00a0de la casaci\u00f3n, y sin que la Corte, en virtud del principio de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0est\u00e9 autorizada para suplir las deficiencias de la demanda, raz\u00f3n \u00a0suficiente para desestimar el reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Casaci\u00f3n 11550, septiembre de 1996, M.P. Dr. D\u00eddimo P\u00e1ez V. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13291 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 122 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D.C., dieciocho (18) de \u00a0julio de dos mil (2000). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2844","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2844","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2844"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2844\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2844"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2844"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2844"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}