{"id":2817,"date":"2023-09-08T14:29:32","date_gmt":"2023-09-08T14:29:32","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13027ago\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:32","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:32","slug":"13027ago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/13027ago\/","title":{"rendered":"13027ago"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13027 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 130 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0primero (1) de \u00a0agosto de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por los defensores de los procesados JORGE \u00a0EDUARDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0ROJAS, CARLOS \u00a0ARTURO \u00a0 \u00a0 BOTERO \u00a0 \u00a0 CASTA\u00d1O \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0RICARDO \u00a0MANUEL \u00a0GONZ\u00c1LEZ SEQUEZ contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia proferida, el 16 de julio de 1996,\u00a0 por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, por medio de la cual los conden\u00f3 a las penas \u00a0principales \u00a0de \u00a040 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo lapso y al pago de $15.000 de multa, como coautores de \u00a0los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0 por \u00a0 ocultamiento \u00a0 de \u00a0 documento \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0cohecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>El juzgador de segundo grado los sintetiz\u00f3 en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a010 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01993, el se\u00f1or \u00a0Alonso \u00a0Restrepo Loaiza, quien para ese momento ten\u00eda como oficio el de gestor, \u00a0denunci\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0ven\u00edan ocurriendo en las dependencias de Tr\u00e1nsito \u00a0Municipal \u00a0desde \u00a0el a\u00f1o de 1991. Explic\u00f3 entonces c\u00f3mo los conductores de la \u00a0Empresa \u00a0de \u00a0Transporte Sotram\u00e9s le entregaban los informes que les hac\u00edan los \u00a0guardas \u00a0por \u00a0infracciones a las normas del tr\u00e1nsito. Con estos documentos, \u00e9l \u00a0llegaba \u00a0hasta \u00a0las \u00a0taquillas del tr\u00e1nsito, donde no se pagaba pero se daba la \u00a0orden \u00a0para \u00a0hacerlo, \u00a0entregaba \u00a0el \u00a0informe y una suma inferior al valor de la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0y \u00a0le devolv\u00edan, en algunos casos, el documento original (que debe \u00a0quedar \u00a0en \u00a0las \u00a0oficinas) qued\u00e1ndose el taquillero con el dinero. Ocurri\u00f3 que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0este \u00a0procedimiento \u00a0con las \u00f3rdenes de \u00a0comparendo \u00a0N\u00b0 \u00a0514217 \u00a0y \u00a048614, \u00a0pero los conductores no vieron satisfecho el \u00a0pago \u00a0porque \u00a0apareci\u00f3 \u00a0vigente la sanci\u00f3n (en otra intervenci\u00f3n explic\u00f3 que \u00a0el \u00a0chofer \u00a0sancionado \u00a0fue \u00a0Ra\u00fal \u00a0Mej\u00eda, \u00a0para \u00a0obtener el paz y salvo debi\u00f3 \u00a0\u2018empe\u00f1ar\u2019 \u00a0una grabadora y devolvi\u00f3 los recibos \u00a0al \u00a0interesado). Molestos con el gestor, le quitaron sus documentos de identidad \u00a0exigi\u00e9ndole \u00a0 solucionar \u00a0 el \u00a0 asunto \u00a0y \u00a0para \u00a0su \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0llevar \u00a0los \u00a0respectivos \u00a0paz \u00a0y \u00a0salvos. Se present\u00f3 Restrepo Loaiza ante quien identific\u00f3 \u00a0como \u00a0el \u00a0taquillero Jorge L\u00f3pez, pero no lo recibi\u00f3 con la misma atenci\u00f3n ni \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 dispuesto a colaborarle. Con este mismo empleado, en el mes de marzo \u00a0se \u00a0 \u00a0produjo \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0incidente: \u00a0 \u00a0\u2018&#8230;un \u00a0chofer \u00a0no \u00a0mand\u00f3 \u00a0la \u00a0plata del informe, Jorge le mand\u00f3 el \u00a0original \u00a0y \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0le \u00a0pag\u00f3 \u00a0a Jorge entonces me dijo Jorge que yo me hab\u00eda \u00a0robado \u00a0la \u00a0plata \u00a0del \u00a0informe, \u00a0eran cuatro mil pesos, porque los informes que \u00a0val\u00edan \u00a0seis \u00a0mil \u00a0ochocientos, \u00a0los \u00a0dejaban \u00a0en \u00a0cuatro mil pesos\u2019. \u00a0En \u00a0la \u00a0misma diligencia expres\u00f3 el \u00a0denunciante: \u00a0\u2018corrijo, el \u00a0nombre \u00a0 \u00a0 correcto \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 taquillero \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0P\u00e9rez\u2019. Tambi\u00e9n acus\u00f3 a otros encargados de \u00a0las \u00a0taquillas \u00a0a \u00a0quienes \u00a0identific\u00f3 \u00a0como \u00a0Carlos \u00a0N.N., de la taquilla 4, y \u00a0\u2018Memo\u2019, \u00a0 advirtiendo \u00a0 que \u00a0 a \u00a0 este \u00a0 lo \u00a0echaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0ampliar \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0explic\u00f3 \u00a0c\u00f3mo \u00a0cuando \u00a0asumi\u00f3 \u00a0este \u00a0oficio, le fue propuesto este sistema por Guillermo y con \u00a0\u00e9l \u00a0inici\u00f3 \u00a0los \u00a0cruces, \u00a0tambi\u00e9n conocidos por los conductores. Luego le fue \u00a0planteado por Jorge y tambi\u00e9n lo ha realizado con Carlos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Con base en la denuncia presentada por Alfonso \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0y en unas declaraciones, la Fiscal\u00eda 53 de la Unidad Especial \u00a0de \u00a0 Delitos \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 Administraci\u00f3n \u00a0P\u00fablica \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 1994, \u00a0 dispuso \u00a0 la \u00a0 apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recibidas \u00a0veintinueve \u00a0indagatorias, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0las \u00a0de \u00a0Jorge Eduardo P\u00e9rez Rojas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 Carlos \u00a0 \u00a0 \u00a0Arturo \u00a0 \u00a0 \u00a0Botero \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0 Ricardo \u00a0Manuel \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Sequea, Francisco Ignacio Estrada S\u00e1nchez y \u00a0Alfonso \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0y \u00a0allegados \u00a0varios \u00a0medios de prueba, la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0se \u00a0les resolvi\u00f3, por resoluci\u00f3n del 11 de octubre del citado a\u00f1o, \u00a0con \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento, \u00a0para \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0primeros, \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0cohecho \u00a0propio y falsedad por destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico.\u00a0 \u00a0Al \u00a0\u00faltimo \u00a0de los \u00a0mencionados \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0la misma medida de aseguramiento pero en calidad de \u00a0c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 realizar \u00a0varias \u00a0inspecciones \u00a0judiciales, \u00a0de \u00a0allegar \u00a0m\u00faltiples \u00a0testimonios \u00a0y \u00a0de incorporar unas pruebas \u00a0documentales \u00a0y \u00a0periciales, la investigaci\u00f3n fue cerrada parcialmente respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0mencionados sindicados, calific\u00e1ndose el m\u00e9rito del sumario, el 15 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra de los mismos, por los \u00a0delitos \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0se\u00f1alados, decisi\u00f3n que fue confirmada por la Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el Tribunal Superior de Medell\u00edn, el 2 de agosto \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La etapa de juzgamiento la tramit\u00f3 el Juzgado \u00a0Veinte \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0que, luego de celebrar la audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0profiri\u00f3 la sentencia de primera instancia, el 7 de mayo de 1996, en \u00a0la \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Jorge Eduardo P\u00e9rez Rojas, Carlos Arturo Botero Casta\u00f1o, \u00a0Ricardo \u00a0Manuel \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Sequea \u00a0y \u00a0Francisco Ignacio Estrada S\u00e1nchez, a las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a051 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0por \u00a0valor de $15.000 e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas, como coautores de los delitos \u00a0de \u00a0falsedad por ocultamiento y cohecho. Igualmente, conden\u00f3 a Alfonso Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de 27 meses de prisi\u00f3n y multa por valor de \u00a0$5.000 \u00a0y \u00a0a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad, como c\u00f3mplice de los \u00a0delitos de cohecho por dar u ofrecer y falsedad por ocultamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por los defensores de los \u00a0procesados \u00a0P\u00e9rez \u00a0Rojas, \u00a0Botero \u00a0Casta\u00f1o \u00a0y \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Sequea, \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0al desatar el recurso, lo confirm\u00f3 parcialmente, el 16 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01996, ya que para los coautores redujo las penas principales a 40 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n e interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablica por el mismo \u00a0tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0del \u00a0 procesado \u00a0 Jorge \u00a0 Eduardo \u00a0 P\u00e9rez \u00a0Rojas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor presenta dos cargos contra la sentencia, por \u00a0cuanto \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador viol\u00f3 indirectamente la ley sustancial por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0generados \u00a0en falsos juicios de existencia por omisi\u00f3n y de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0omiti\u00f3 la \u00a0\u201cconsideraci\u00f3n de m\u00faltiples medios de convicci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, bajo el t\u00edtulo que denomin\u00f3 \u00a0\u201cdemostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo\u201d \u00a0y luego de transcribir los art\u00edculo 246, 248 y \u00a0254 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, procede a afirmar que el proceso cuenta \u00a0con varios medios de prueba, que pasa a relacionar as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Testimoniales. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que existen numerosas declaraciones, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0las de Alfonso Restrepo Loaiza, quien sindica a varios taquilleros \u00a0de \u00a0haber \u00a0negociado \u00a0con \u00a0\u00e9l varios informes de tr\u00e1nsito, confesando tambi\u00e9n \u00a0sus \u00a0delitos. \u00a0Igualmente, \u00a0aparecen \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Mar\u00eda Eugenia Osorio \u00a0Cadavid, \u00a0Luis Ignacio Correa V\u00e1squez, Gloria Eugenia Nore\u00f1a Mu\u00f1et\u00f3n, Mar\u00eda \u00a0Lia \u00a0Agudelo \u00a0Sossa, \u00a0Ver\u00f3nica \u00a0Mar\u00eda \u00a0Quiroz \u00a0Palacio \u00a0y Mar\u00eda Nury Casta\u00f1o \u00a0Serna, \u00a0de los cuales se desprende que las seguridades de las taquillas y de los \u00a0cajones \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0guardaban \u00a0las \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de comparendo, eran precarias, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0cualquier \u00a0persona ten\u00eda f\u00e1cil acceso a esos lugares, lo que \u00a0permiti\u00f3 la p\u00e9rdida de libros y billeteras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Documental. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que se allegaron al diligenciamiento 87 \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de \u00a0comparendo, \u00a0las \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza, fueron objeto de \u00a0transacci\u00f3n \u00a0irregular. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0anexaron \u00a0las planillas de Jorge Eduardo \u00a0P\u00e9rez \u00a0Rojas, \u00a0as\u00ed como fotocopia del decreto 484 de 1986, mediante el cual se \u00a0nombr\u00f3 \u00a0 a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0\u201cRecorredor \u00a0de \u00a0Matr\u00edculas \u00a0y \u00a0Autorizaciones \u00a0 del \u00a0 Departamento \u00a0 de \u00a0Matr\u00edculas, \u00a0Traspasos \u00a0y \u00a0Licencias, \u00a0Divisi\u00f3n \u00a0Administrativa, \u00a0de la Secretar\u00eda de Transporte y Tr\u00e1nsito\u201d, y el \u00a0acta \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n, \u00a0documento \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0las \u00a0firmas \u00a0del Alcalde y del \u00a0Secretario de Gobierno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u201cni nombramiento ni \u00a0acta \u00a0de posesi\u00f3n de P\u00c9REZ ROJAS como taquillero de contravenciones, de lo que \u00a0se \u00a0desprende, \u00a0en \u00a0buen \u00a0romance \u00a0jur\u00eddico, \u00a0que \u00a0como taquillero P\u00c9REZ ROJAS \u00a0realizaba funciones distintas a las propias suyas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Inspecciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que se realizaron dos, la primera en \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0de \u00a0Radicaci\u00f3n, pudi\u00e9ndose establecer que ingresaron las \u00f3rdenes \u00a0de \u00a0comparendo \u00a0de \u00a01993, \u00a0aportadas \u00a0por \u00a0el denunciante, \u201cmenos las n\u00fameros \u00a0320035 \u00a0y \u00a0310236\u201d. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0consignaron \u00a0en \u00a0el acta los nombres de los \u00a0funcionarios \u00a0que \u00a0atendieron \u00a0las \u00a0taquillas \u00a0en \u00a0los a\u00f1os de 1992 y 1993, aun \u00a0cuando \u201cno se especific\u00f3 c\u00f3mo se estableci\u00f3 lo anterior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la segunda \u201cse desglosaron las planillas \u00a0correspondientes \u00a0 a \u00a0JORGE \u00a0EDUARDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0ROJAS, \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0\u2018se \u00a0observa \u00a0que gran n\u00famero de ellas \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0sin \u00a0firmar \u00a0por \u00a0el \u00a0taquillero \u00a0respectivo, \u00a0unas firmadas por \u00a0Eduardo \u00a0 \u00a0Rojas, \u00a0 \u00a0otras \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0personas \u00a0 diferentes \u00a0 siendo \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0taquilla\u2019. \u00a0 \u00a0Y \u00a0 \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0comparendos 571658 y 578162 de mayo 4 y abril 30 de 1994, \u00a0respectivamente, \u00a0 correspond\u00edan \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 taquilla \u00a032 \u00a0a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0Ricardo \u00a0Gonz\u00e1lez\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Peritaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0existe un examen grafot\u00e9cnico el \u00a0cual \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cESTRADA S\u00c1NCHEZ se hab\u00eda apropiado de los comparendos \u00a0ajenos \u00a0para \u00a0negociarlos\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0graf\u00edas \u00a0\u201cIguaran\u201d \u00a0e \u201cIg\u201d, \u00a0elaboradas por \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que la \u00fanica existente en el proceso es \u00a0la \u00a0 del \u00a0 coprocesado \u00a0 Alfonso \u00a0 Restrepo \u00a0 Loaiza, \u00a0a \u00a0la \u00a0que, \u00a0pese \u00a0a \u00a0sus \u00a0contradicciones \u00a0intr\u00ednsecas \u00a0y \u00a0a \u00a0las desvirtuaciones que otros atestantes le \u00a0hacen, se le otorg\u00f3 plena credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de transcribir los apartes pertinentes \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0y \u00a0de relacionar, seg\u00fan el Tribunal,\u00a0 los n\u00fameros de los \u00a0comparendos \u00a0expedidos por la taquilla N\u00b0 31, a cargo de su defendido, concluye \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0son \u00a0dos los que se constituyen en objetos materiales de los delitos \u00a0que se imputan a P\u00e9rez Rojas: los n\u00fameros 352029 y 184251. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s \u00a0siendo \u00a0as\u00ed, \u00a0que las planillas de \u00a0P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0ROJAS, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0segunda \u00a0 \u00a0inspecci\u00f3n, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u2018gran n\u00famero de ellas se encuentran sin \u00a0firmar \u00a0por \u00a0el \u00a0taquillero \u00a0respectivo\u2019, \u00a0 \u00a0 unas \u00a0 \u00a0 est\u00e1n \u00a0 \u00a0\u2018firmadas \u00a0por \u00a0Eduardo Rojas\u2019 \u00a0(lo \u00a0que \u00a0indica, \u00a0sin \u00a0duda, que no era la firma de Jorge Eduardo \u00a0P\u00e9rez \u00a0Rojas) \u00a0y \u2018otras por \u00a0personas \u00a0 \u00a0 \u00a0diferentes \u00a0 \u00a0 \u00a0siendo \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0misma \u00a0 \u00a0 taquilla\u2019, \u00a0y \u00a0siendo as\u00ed que el nombramiento y \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0PEREZ \u00a0ROJAS \u00a0fue \u00a0como \u00a0\u2018Recorredor \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Matr\u00edculas \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Autorizaciones\u2019 \u00a0y \u00a0que, por tanto, como taquillero en \u00a01992 \u00a0y \u00a01993 \u00a0pudo \u00a0ser temporal, se ha debido establecer con las planillas que \u00a0efectivamente \u00a0los dos comparendos llegaron a manos del procesado y de esa forma \u00a0hacerlo responsable por su custodia y manejo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPorque no puede presumirse ni conjeturarse \u00a0que \u00a0P\u00c9REZ \u00a0ROJAS \u00a0recibi\u00f3 lo que no firm\u00f3. Si, pues, es probable que los dos \u00a0comparendos \u00a0de \u00a0marras hubieran estado entre los no recibidos por el procesado, \u00a0se \u00a0cae \u00a0de \u00a0su \u00a0peso \u00a0que \u00a0mal \u00a0puede \u00a0ten\u00e9rsele \u00a0como \u00a0objeto material de las \u00a0infracciones \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0imputan \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0las \u00a0 cuales \u00a0 se \u00a0 le \u00a0responsabiliz\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0tanto, \u00a0al \u00a0omitirse \u00a0como medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0las \u00a0planillas \u00a0precisamente \u00a0demandadas \u00a0por la defensa durante la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0dio \u00a0por sentado lo que apenas es una mera probabilidad (no \u00a0certeza) \u00a0que \u00a0deja \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de los cohechos y de las falsedades, as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado en el campo de la duda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0lo \u00a0anterior, advierte que aun \u00a0cuando \u00a0 la \u00a0 peritaci\u00f3n \u00a0y \u00a0las \u00a0planillas \u00a0fueron \u00a0referidas \u00a0como \u00a0elementos \u00a0probatorios, \u00a0de \u00a0todos \u00a0modos \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en cuenta en la valoraci\u00f3n \u00a0relacionada con la responsabilidad de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>f) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0a \u00a0ellos refiere que el \u00a0\u00fanico \u00a0existente \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0P\u00e9rez \u00a0Rojas, es el que tiene que ver con la \u00a0\u201csupuesta \u00a0mendacidad \u00a0del procesado al decir que no conoce a ALFONSO RESTREPO \u00a0LOAIZA\u201d. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n aparecen en el proceso varios \u00a0indicios \u00a0que \u00a0se\u00f1alan \u00a0su \u00a0inocencia, \u00a0como \u00a0son \u00a0\u201cla \u00a0incapacidad moral del \u00a0procesado \u00a0para \u00a0delinquir\u201d, \u00a0la \u00a0\u201cfalta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0o \u00a0de \u00a0necesidad del \u00a0procesado\u201d, \u00a0las \u00a0\u201crepelencias \u00a0del \u00a0procesado con el denunciante\u201d, \u201clas \u00a0contradicciones \u00a0intr\u00ednsecas \u00a0del \u00a0denunciante\u201d \u00a0y \u00a0la \u201crenuencia de P\u00e9rez \u00a0Rojas \u00a0a \u00a0arreglar \u00a0los \u00a0comparendos\u201d, \u00a0los \u00a0que \u00a0fueron \u00a0desconocidos \u00a0por el \u00a0fallador, \u00a0lo \u00a0que condujo a que se llegara a la responsabilidad de su procurado \u00a0y \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0vulnerados, \u00a0por lo menos, habr\u00edan acrecentado la duda \u00a0sobre la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza la censura solicit\u00e1ndole a la Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia y, consecuencialmente, absolver al procesado, agregando que \u00a0no \u00a0solo \u00a0se \u00a0violaron \u00a0las normas inicialmente se\u00f1aladas, sino que tambi\u00e9n se \u00a0transgredi\u00f3 el art\u00edculo 247 del C. de P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que el sentenciador tergivers\u00f3 el \u00a0\u201csentido \u00a0f\u00e1ctico de algunos medios de prueba, d\u00e1ndoles un alcance mayor del \u00a0que \u00a0 realmente \u00a0 tienen\u201d, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 conllev\u00f3 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 condena \u00a0 de \u00a0 su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que llam\u00f3 \u201cdemostraci\u00f3n del \u00a0cargo\u201d, \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0establece \u00a0que las pruebas deben ser apreciadas en conjunto y de acuerdo con las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual pretende demostrar c\u00f3mo el \u00a0fallador \u00a0violent\u00f3 \u00a0las \u00a0normas \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica en la \u201cevaluaci\u00f3n de algunas \u00a0pruebas incriminantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que es evidente que el denunciante fue \u00a0\u201cama\u00f1ado \u00a0y \u00a0contradictorio en sus diversas posiciones\u201d, toda vez que en un \u00a0principio \u00a0dijo \u00a0que \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0ven\u00edan \u00a0sucediendo desde 1991, para \u00a0luego \u00a0afirmar que fue a partir de 1990 y, finalmente, asegurar que todo empez\u00f3 \u00a0a \u00a0ocurrir desde 1992, sin olvidar que en un inicio cit\u00f3 a \u201cGuillermo\u201d como \u00a0la \u00a0persona que le propuso el comportamiento ilegal, para posteriormente cambiar \u00a0ese nombre por el de \u201cJorge\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza, \u00a0\u201cal \u00a0hacer \u00a0inculpaciones, \u00a0empieza \u00a0por \u00a0acusar a \u2018JORGE \u00a0L\u00d3PEZ, \u00a0CARLOS \u00a0N. \u00a0y \u00a0a \u00a0Memo. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0incluye \u00a0a \u00a0otras \u00a0personas\u201d, \u00a0lo \u00a0que extra\u00f1amente no hizo desde el comienzo, siendo igualmente \u00a0ama\u00f1ado \u00a0y \u00a0falaz \u00a0el \u00a0que \u00a0\u201cdesconociera el nombre completo de su pretendido \u00a0inductor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, cr\u00edtica al Tribunal que le \u00a0hubiese \u00a0cre\u00eddo \u00a0cuando \u00a0al \u00a0final \u00a0de sus intervenciones suministr\u00f3 el nombre \u00a0correcto \u00a0de \u00a0Jorge P\u00e9rez, cuando \u201cen la tercera declaraci\u00f3n todav\u00eda estaba \u00a0describiendo \u00a0 \u00a0f\u00edsicamente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0\u2018Jorge \u00a0L\u00f3pez\u2019, \u00a0\u201cEs \u00a0decir, \u00a0una \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0que enfrenta los c\u00e1nones de lo sensato o de lo \u00a0l\u00f3gico \u00a0o del sentido com\u00fan, no pudiendo ser de la aceptaci\u00f3n que le prodig\u00f3 \u00a0la judicatura\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0tanto \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0 como \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0hallaron \u00a0en \u00a0las \u00a0versiones \u00a0del \u00a0denunciante \u00a0\u201cfalencias\u201d. \u00a0No \u00a0obstante, las salvan afirmando que el\u00a0 haber aportado \u00a0los \u00a0comparendos \u00a0revela \u00a0la veracidad de sus explicaciones, olvidando que tales \u00a0documentos \u00a0\u201cse \u00a0pudieron \u00a0haber recogido de otras personas\u201d, como en efecto \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0en \u00a0parte, \u00a0por lo menos, retorciendo, de esta forma, la l\u00f3gica y el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan, \u00a0otorg\u00e1ndole \u00a0a\u00a0 \u00a0dichas \u00a0explicaciones \u00a0el \u00a0valor que no \u00a0tienen, \u00a0pues \u00a0se \u00a0les ha dispensado respaldo con base en un hecho equ\u00edvoco, ya \u00a0que \u00a0el \u00a0origen \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0es incierto y, por lo mismo, no establecen \u00a0relaciones il\u00edcitas entre el aportante y los servidores p\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0dice \u00a0que \u00a0si \u00a0fuese \u00a0cierto que el \u00a0denunciante \u00a0ten\u00eda \u00a0varios negocios il\u00edcitos con su defendido, curioso resulta \u00a0que \u00a0s\u00f3lo se hubiesen aportado \u201cdos comparendos\u201d, respecto de los cuales se \u00a0desconoce \u00a0si \u00a0en \u00a0verdad fueron recibidos por P\u00e9rez Rojas, no pudi\u00e9ndose, por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0constituirse en evidencia s\u00f3lida que verifique su participaci\u00f3n en \u00a0los delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido indic\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon todo, pi\u00e9nsese lo que se quiera de la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Restrepo Loaiza. Lo indiscutible es que los dos comparendos objeto \u00a0material \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0imputados \u00a0a \u00a0PEREZ \u00a0ROJAS, no prueban lo que se les \u00a0quiere \u00a0 hacer \u00a0 probar, \u00a0a \u00a0saber, \u00a0que \u00a0ellos \u00a0constituyen \u00a0evidencias \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0suya \u00a0en \u00a0los \u00a0reatos. Ellos prueban que el uno tiene escrita la \u00a0taquilla \u00a031 \u00a0y \u00a0el otro la taquilla 33. Nada m\u00e1s. Pero no prueban que de veras \u00a0los \u00a0hubiera \u00a0recibido \u00a0el \u00a0procesado \u00a0PEREZ \u00a0(carecen \u00a0de \u00a0firmas \u00a0suyas) y, ni \u00a0siquiera, \u00a0si \u00a0en \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ellos \u00a0aqu\u00e9l hubiera estado atendiendo dichas \u00a0taquillas, \u00a0pues \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n comprob\u00f3 que en todas las taquillas hab\u00eda \u00a0sustituciones \u00a0 \u00a0temporales \u00a0 \u00a0frecuentes \u00a0 \u00a0por \u00a0 permisos, \u00a0 incapacidades \u00a0 y \u00a0cambios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el Tribunal se equivoc\u00f3 al darle a \u00a0un \u00a0hecho \u00a0(aporte \u00a0de \u00a0comparendos), \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que no tiene, sin que exista \u00a0prueba que vincule a P\u00e9rez Rojas con los comparendos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0yerra el fallo cuando afirma que se \u00a0establecieron \u00a0los \u00a0nombres \u00a0de \u00a0los taquilleros con fundamento en el decreto de \u00a0nombramiento \u00a0y \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n, \u00a0pues se les puso a \u201cdecir lo que no \u00a0dicen\u201d, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso\u00a0 \u201cechan de menos el \u00a0nombramiento \u00a0y \u00a0posesi\u00f3n de PEREZ ROJAS como taquillero, en orden a reclamarle \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0funciones propias del cargo. Hasta ahora se desconoce \u00a0c\u00f3mo lleg\u00f3 PEREZ a servir como taquillero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0afirmando \u00a0que el delito de cohecho \u00a0\u201cno \u00a0lo \u00a0pudo cometer PEREZ ROJAS porque jur\u00eddicamente no era competente para \u00a0ejercer \u00a0las \u00a0funciones \u00a0que \u00a0estaba \u00a0desarrollando. \u00a0Pero \u00a0se le ha imputado el \u00a0delito \u00a0por \u00a0supon\u00e9rsele \u00a0capaz \u00a0y \u00a0competente, \u00a0cuando la prueba arrimada a la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0cargo \u00a0diferente, \u00a0sin que respecto del cargo de \u00a0Taquillero exista ni nombramiento, ni posesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0al otorgarle a un decreto de \u00a0nombramiento \u00a0y a una acta de posesi\u00f3n una eficacia de que carecen se ha tenido \u00a0a P\u00e9rez como \u201cfuncionario\u201d cohechador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0solicita \u00a0a la Sala casar la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0A\u00f1ade \u00a0que con la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de las pruebas se\u00f1aladas, se violaron los art\u00edculos 2\u00b0, 247, \u00a0254 del C. de P.P. y 141 del C.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0del \u00a0 procesado \u00a0 Carlos \u00a0 Arturo \u00a0 Botero \u00a0Casta\u00f1o. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, formula dos cargos contra la sentencia del Tribunal, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0\u201cincurri\u00f3 \u00a0en diversos errores de hecho, generados primeramente por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0al \u00a0haber \u00a0omitido \u00a0considerar medios probatorios \u00a0v\u00e1lidos \u00a0y \u00a0conducentes \u00a0obrantes en el legajo, y, adem\u00e1s, por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0darle \u00a0a \u00a0unas \u00a0pruebas \u00a0un \u00a0alcance \u00a0f\u00e1ctico \u00a0que no tienen y, \u00a0recortarle \u00a0el que si tienen otras probaturas. Yerros de apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0que, \u00a0de manera indirecta y decisiva, influyeron para que el ad quem desestimara \u00a0la duda racional que refulge en el proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador incurri\u00f3 en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0al haber ignorado los testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0Luis E. Correa V., Mar\u00eda E. Mu\u00f1et\u00f3n, Eugenio de J. Garc\u00eda L., \u00a0Martha \u00a0L. \u00a0Agudelo \u00a0S., \u00a0Mar\u00eda \u00a0N. \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0Miriam \u00a0Mart\u00ednez, Ver\u00f3nica M. \u00a0Quir\u00f3z \u00a0Palacio \u00a0y \u00a0Diego \u00a0Le\u00f3n \u00a0Mesa. \u00a0Igualmente, \u00a0asevera \u00a0que se omitieron \u00a0algunos contraindicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo que llam\u00f3 \u201cDemostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0Cargo\u201d, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de primera y segunda instancia, al \u00a0desechar \u00a0 los \u00a0 citados \u00a0 testimonios, \u00a0 no \u00a0 hicieron \u00a0ninguna \u00a0\u201cmotivaci\u00f3n \u00a0cr\u00edtica\u00a0 \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0inconducencia\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u201cinsertar el nombre de algunos de esos testificantes, \u00a0sin \u00a0analizar \u00a0sus contenidos expositivos, desconoci\u00e9ndose la raz\u00f3n por la que \u00a0se \u00a0les \u00a0desestim\u00f3\u201d, \u00a0pruebas \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0demuestran \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0asignada \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de sus funciones y cuyo \u00a0ocultamiento \u00a0se \u00a0le \u00a0imputa, \u00a0fue \u00a0sustra\u00edda \u00a0por \u00a0terceros \u00a0interesados en el \u00a0fraude, \u00a0quienes \u00a0ten\u00edan \u00a0f\u00e1cil \u00a0acceso \u00a0a \u00a0las \u00a0oficinas, dadas las precarias \u00a0condiciones de seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0tal omisi\u00f3n valorativa pugna \u00a0con \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0se \u00a0le otorg\u00f3 al denunciante, cuando son claras sus \u00a0contradicciones y ambiguedades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que no est\u00e1 anteponiendo su personal \u00a0apreciaci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, pretende hacer ver c\u00f3mo dichas declaraciones \u00a0omitidas \u00a0se \u00a0encargan \u00a0de corroborar las explicaciones de su procurado \u201cen lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a la inseguridad de las oficinas donde \u00e9ste cumpl\u00eda sus funciones \u00a0como \u00a0taquillero, \u00a0que \u00a0posibilitaban \u00a0el ingreso de extra\u00f1os que bien pudieron \u00a0haber \u00a0sustra\u00eddo \u00a0los \u00a0documentos que posteriormente aport\u00f3 el denunciante\u201d, \u00a0gener\u00e1ndose, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos, \u00a0una \u00a0duda \u00a0que, \u00a0al \u00a0ser \u00a0resuelta \u00a0en favor del \u00a0procesado, impon\u00eda su absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n procede a copiar y a comentar \u00a0las partes pertinentes de los citados testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0considera que se \u201comiti\u00f3 evaluar \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0circunstancias f\u00e1cticas plenamente probadas&#8230;, de las que bien \u00a0podr\u00eda \u00a0haberse \u00a0colegido la inocencia de mi prohijado, ante la ausencia de una \u00a0prueba \u00a0directa \u00a0responsabilizante, \u00a0o \u00a0por lo menos, la existencia de estos dos \u00a0factores \u00a0probatorios, \u00a0crean \u00a0una \u00a0dubitaci\u00f3n relativa a la responsabilidad de \u00a0Casta\u00f1o \u00a0 \u00a0Botero\u201d. \u00a0 \u00a0Agrega \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0\u201ccontraindicios \u00a0 desechados \u00a0son\u201d: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa incapacidad moral para delinquir\u201d, ya \u00a0que se prob\u00f3 su buena formaci\u00f3n moral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa inid\u00f3nea identificaci\u00f3n o descripci\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0del \u00a0procesado\u201d, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0que el denunciante s\u00f3lo en su segunda \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a\u00a0 \u00a0un \u00a0tal \u00a0Carlos, \u00a0no \u00a0pudiendo \u00a0suministrar \u00a0su \u00a0nombre \u00a0completo, \u00a0sin \u00a0olvidar que no coincide la descripci\u00f3n \u00a0tipol\u00f3gica que hizo frente a la de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0capacidad \u00a0moral \u00a0del \u00a0acusador \u00a0para \u00a0delinquir\u201d, lo que se deduce de su confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0probatura \u00a0espec\u00edfica e \u00a0id\u00f3nea \u00a0respecto a los dineros dizque recibidos por Carlos A. Botero C. y sobre \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que \u00a0se \u00a0dice ocultaba o destru\u00eda\u201d. Este \u201ccontraindicio se \u00a0deduce \u00a0 de \u00a0la \u00a0forma \u00a0gaseosa, \u00a0imprecisa \u00a0y \u00a0gen\u00e9rica \u00a0como \u00a0el \u00a0quejoso \u00a0ha \u00a0involucrado en este asunto a mi defendido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos hurtos y dem\u00e1s extrav\u00edos ocurridos en \u00a0las \u00a0taquillas donde labor\u00f3 Botero Casta\u00f1o\u201d, pues es un hecho probado que en \u00a0las taquillas exist\u00eda una \u201cinseguridad total\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0la \u00a0comparecencia \u00a0libre \u00a0y \u00a0voluntaria \u00a0de \u00a0Carlos Arturo Botero, circunstancia que demuestra su respeto por \u00a0la ley y las instituciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal no \u00a0hubiese \u00a0 ignorado \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0y \u00a0los \u00a0contraindicios \u00a0referidos, \u00a0\u201cnecesariamente \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0errado en la apreciaci\u00f3n de la escasa y endeble \u00a0probatura \u00a0acriminante \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0dedujo la responsabilidad del procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade que como consecuencia del falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n\u00a0 \u00a0se \u00a0viol\u00f3, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n, el \u00a0principio \u00a0del in dubio pro reo, previsto en el art\u00edculo 445 del C. de P.P., lo \u00a0que \u00a0llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos\u00a0 247 y 254, ibidem, \u00a0y 141 y 223 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en los anteriores argumentos, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia impugnada y, dictar la de reemplazo, \u00a0absolviendo a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de haber incurrido en un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u201cal darle a unas pruebas un alcance demostrativo \u00a0que \u00a0no tienen, es decir, las apreci\u00f3 sin tener en cuenta los dictados o reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0humana, las leyes cient\u00edficas y t\u00e9cnicas y los principios \u00a0de la l\u00f3gica, con lo que se tergivers\u00f3 la realidad procesal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que denomin\u00f3 \u201cDemostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0error\u201d, dice que los juzgadores atribuyeron a su defendido la coautor\u00eda, \u00a0fundados \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia de Restrepo Loaiza, testimonio que es calificado como \u00a0\u201cestandarte \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad \u00a0y \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0intereses \u00a0mezquinos\u201d, \u00a0por lo que \u00a0mereci\u00f3 plena credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, considera que tales calificativos \u00a0\u201cson \u00a0err\u00f3neos, \u00a0porque \u00a0no son el producto de una apreciaci\u00f3n racional y de \u00a0conjunto, \u00a0 gobernada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 dial\u00e9ctica, \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0y \u00a0el \u00a0recto \u00a0discernimiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Veinte \u00a0Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn admiti\u00f3 que dicha denuncia tuvo como m\u00f3vil el \u201cdeseo \u00a0retaliatorio \u00a0 por \u00a0los \u00a0vej\u00e1menes \u00a0de \u00a0que \u00a0era \u00a0objeto \u00a0por \u00a0algunos \u00a0de \u00a0los \u00a0denunciados\u201d, \u00a0lo \u00a0que, \u00a0en \u00a0su criterio, impide que sea una prueba confiable, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0su \u00a0origen \u00a0la \u00a0hace \u00a0sospechosa \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n su \u00a0\u201cvaguedad, \u00a0imprecisi\u00f3n \u00a0y \u00a0ama\u00f1amiento, \u00a0al punto que no logr\u00f3 identificar \u00a0los \u00a0nombres \u00a0completos \u00a0de \u00a0sus \u00a0\u201ccompinches\u201d, ni precis\u00f3 las taquillas en \u00a0donde \u00e9stos laboraban. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0 que \u00a0 son \u00a0tan \u00a0evidentes \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0del \u00a0denunciante \u00a0que \u201cfueron admitidas por el propio juzgado \u00a0ya \u00a0referenciado, \u00a0pero a la vez las tild\u00f3 de nimias\u201d, afirmaci\u00f3n que, desde \u00a0su \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista, \u00a0se \u00a0encarga \u00a0de \u00a0solidificar \u201clos yerros en comento\u201d, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que resalta el inter\u00e9s que ten\u00eda el gestor en la empresa criminal \u00a0denunciada \u00a0y \u00a0de \u00a0la que obten\u00eda ganancias, lo que necesariamente implicaba un \u00a0conocimiento \u00a0 claro \u00a0respecto \u00a0de \u00a0sus \u00a0socios, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0inexplicable que al denunciarlos no recordara sus nombres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que la \u201cm\u00ednima credibilidad que \u00a0denota \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n emprendida por Restrepo Loaiza, se derrumba a\u00fan m\u00e1s, al \u00a0comprobarse \u00a0la \u00a0maliciosa selecci\u00f3n que hizo de los denunciados\u201d, llegando a \u00a0guardar \u00a0silencio \u00a0respecto \u00a0de \u00a0otro comprometido en la actividad il\u00edcita como \u00a0fue \u00a0Francisco \u00a0Ignacio \u00a0Estrada \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0a \u00a0quien trat\u00f3 de encubrir por ser \u00a0\u201cprecisamente \u00a0el \u00a0taquillero \u00a0que \u00a0lo \u00a0prove\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0comparendos \u00a0que se \u00a0sustra\u00eda de las taquillas de sus dem\u00e1s compa\u00f1eros\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0tales aspectos, ponen en tela de \u00a0juicio \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0del \u00a0denunciante \u00a0y \u00a0demuestran \u00a0que los juzgadores se \u00a0equivocaron \u00a0al darle un alcance demostrativo de certidumbre que no tiene,\u00a0 \u00a0error \u00a0que \u00a0se gener\u00f3 al transgredirse las reglas de la experiencia, la l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0surgiendo \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0el falso juicio de identidad \u00a0formulado en este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0como consecuencia de los errores \u00a0resaltados, \u00a0se \u00a0violaron indirectamente, por falta de aplicaci\u00f3n, el art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P. \u00a0y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, los \u00a0art\u00edculos 247, ibidem, y 141 y 223 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0solicitando \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, dictar la de reemplazo absolviendo a su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Demanda a nombre \u00a0del procesado Ricardo Manuel Gonz\u00e1lez Sequea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo segundo de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, formula dos cargos contra la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0toda vez que considera que el Tribunal incurri\u00f3 en errores de hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0y \u00a0de identidad, yerros que \u00a0desdibujaron \u00a0la \u00a0\u201cduda \u00a0racional \u00a0que \u00a0campea \u00a0en \u00a0todo el proceso\u201d, lo que \u00a0implic\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0no \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 del \u00a0 \u201cIn \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0reo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Asevera que en el diligenciamiento existe una \u00a0prueba \u00a0a favor de su defendido, la que,\u00a0 dada su magnitud y trascendencia, \u00a0se \u00a0\u201cle \u00a0hizo una valoraci\u00f3n errada\u201d, pues \u201cno se le dio la estimaci\u00f3n y \u00a0la \u00a0encausaci\u00f3n \u00a0acertada\u201d, lo que origin\u00f3 el falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n que formula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que el denunciante Restrepo Loaiza se \u00a0vale \u00a0de \u00a0un \u00a0testigo gestor de tr\u00e1nsito para \u201cinvolucrar a Ricardo Gonz\u00e1lez \u00a0Sequea, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0ese \u00a0gestor \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0entregado unos \u00a0comparendos \u00a0para \u00a0que \u00a0los \u00a0negociara, \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9ste lo hizo con el taquillero \u00a0Ricardo. \u00a0Luego \u00a0aparece \u00a0el \u00a0tercero \u00a0gestor y dice que lo que afirma Loaiza es \u00a0falso, \u00a0que \u00a0no \u00a0recibi\u00f3, ni negoci\u00f3 nada con el taquillero. Es la valoraci\u00f3n \u00a0incorrecta, \u00a0err\u00f3nea, \u00a0que \u00a0el juzgador hace de esta prueba, la que se demanda, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dice que si bien este testigo desmiente \u00a0totalmente \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0dada \u00a0por \u00a0el ofendido, no se ha podido explicar c\u00f3mo \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0manos \u00a0de \u00a0Loaiza, \u00a0esa papeler\u00eda o comparendos, sin haber ejecutado \u00a0delito \u00a0alguno, \u00a0ya que fueron radicados en la taquilla 32, asignada a Ricardo y \u00a0que, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0no le convencen las razones del testigo y cree que fue \u00a0Ricardo, \u00a0porque \u00a0el \u00a0estaba \u00a0en su taquilla para la fecha y no fue de recibo el \u00a0hecho de que a los taquilleros los rotaban continuamente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que la prueba sobre la cu\u00e1l recay\u00f3 \u00a0el \u00a0error del Tribunal es el testimonio de Diego Le\u00f3n Mesa Londo\u00f1o, a quien se \u00a0le \u00a0debi\u00f3 \u00a0dar \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201cbien pudo cambiar la suerte de Ricardo \u00a0Gonz\u00e1lez, de no incurrir en el error por omisi\u00f3n aludido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que denomin\u00f3 \u201cdemostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo\u201d, se dedica a examinar la versi\u00f3n del testigo y tambi\u00e9n sindicado \u00a0Diego \u00a0Le\u00f3n Mesa, para lo cual copia apartes de la indagatoria, concluyendo que \u00a0este \u00a0 \u00a0 medio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0desmiente \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0afirmaciones \u00a0 \u00a0del \u00a0denunciante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura tambi\u00e9n que el sentenciador de primer \u00a0grado \u00a0\u201ctergiversa \u00a0el \u00a0sentido \u00a0f\u00e1ctico de este medio de prueba al darle una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0errada\u201d, \u00a0cuando en el fallo afirm\u00f3: \u201cpor eso no convencen las \u00a0razones \u00a0esgrimidas \u00a0por \u00a0Diego \u00a0Le\u00f3n \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0las \u00a0de Ricardo \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0de que la asignaci\u00f3n a su taquilla era \u00fanicamente en el papel, pues \u00a0a \u00a0ellos continuamente los rotaban; se demostr\u00f3 lo contrario, \u00e9l personalmente \u00a0firm\u00f3 \u00a0la \u00a0planilla donde le fueron entregados y en la inspecci\u00f3n se demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0durante \u00a0estas \u00a0fechas, \u00a0al igual que en la certificaci\u00f3n de la Inspectora \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Ver\u00f3nica \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Palacio, ese se desempe\u00f1aba en esa \u00a0taquilla, \u00a0salieron \u00a0de \u00a0esa dependencia mientras estuvieron a su cuidado cuando \u00a0era \u00a0su \u00a0competencia \u00a0realizar la gesti\u00f3n p\u00fablica del pago o la de resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0deuda \u00a0morosa, \u00a0y \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, \u00a0se \u00a0intent\u00f3 desviar la anotaci\u00f3n \u00a0computarizada, sin refundaci\u00f3n del recibo de caja\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0en \u00a0circunstancias \u00a0similares se \u00a0pronunci\u00f3 el Tribunal Superior de Medell\u00edn, para luego anotar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0piedra \u00a0angular \u00a0es \u00a0pues que el juez \u00a0tiene \u00a0 al \u00a0frente \u00a0varias \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0prueba \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0mismo \u00a0hecho \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A. Dos \u00a0comparendos \u00a0n\u00fameros \u00a0578162 \u00a0y \u00a0572654 \u00a0que fueron repartidos a la taquilla 32 \u00a0para \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0asignada \u00a0a Ricardo Gonz\u00e1lez, donde \u00e9l firm\u00f3 la planilla de \u00a0asignaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A. A \u00a0los \u00a0taquilleros \u00a0ten\u00edan acceso todos los taquilleros indistintamente, en diferentes \u00a0tiempos; \u00a0a \u00a0los taquilleros los rotaban continuamente y la inseguridad campeaba \u00a0en todo su esplendor en esas dependencias. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A. En \u00a0forma \u00a0mentirosa \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n ofendido, Alonso Restrepo Loaiza, trata de \u00a0involucrar \u00a0 a \u00a0 Ricardo, \u00a0 afirmando \u00a0 que \u00a0 como \u00a0los \u00a0taquilleros \u00a0ya \u00a0no \u00a0lo \u00a0atend\u00edan\u00a0 \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 tr\u00e1nsito, \u00a0 decidi\u00f3 \u00a0entregarle \u00a0esos \u00a0informes \u00a0o \u00a0comparendos \u00a0a \u00a0otro \u00a0gestor \u00a0de \u00a0nombre Diego Le\u00f3n Mesa Londo\u00f1o, para que los \u00a0negociara y que luego \u00e9ste los trans\u00f3 con el taquillero Ricardo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D. \u00a0Luego \u00a0es llamado a declarar Diego Le\u00f3n \u00a0Mesa \u00a0y \u00a0niega \u00a0y \u00a0desmiente \u00a0totalmente lo afirmado por el denunciante Restrepo \u00a0Loaiza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que \u201cfrente a estas situaciones el \u00a0juzgador \u00a0decidi\u00f3 \u00a0creer \u00a0y suponer\u00a0 basado en que esos comparendos fueron \u00a0repartidos \u00a0a \u00a0la \u00a0taquilla \u00a0de \u00a0Ricardo\u201d, \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0era responsable de los \u00a0delitos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0\u201cy no le dio a ese testimonio de Diego \u00a0Le\u00f3n \u00a0el \u00a0valor \u00a0acertado o lo que es lo mismo la valoraci\u00f3n fue errada lo que \u00a0lo llev\u00f3 a desestimarla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste en afirmar que el testimonio de Diego \u00a0Le\u00f3n \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0convirti\u00e9ndose \u00a0en \u00a0pilar importante en este \u00a0asunto, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0que no solo desmiente al denunciante, sino tambi\u00e9n porque \u00a0exime \u00a0 de \u00a0responsabilidad \u00a0a \u00a0su \u00a0procurado. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0no \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0correctamente por el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0mediado \u00a0el error \u00a0demandado, \u00a0a \u00a0dicho declarante se le hubiese cre\u00eddo, implicando necesariamente \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ricardo Gonz\u00e1lez Sequea, pues era \u201cel \u00fanico cord\u00f3n que \u00a0lo ataba al proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0solicita a la Corte casar la \u00a0sentencia recurrida y, en consecuencia, absolver al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Lo enmarca dentro del error de hecho por falso \u00a0juicio de identidad y lo desarrolla de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que el Tribunal estim\u00f3 \u201caltamente \u00a0y \u00a0en \u00a0forma \u00a0determinante el testimonio del tambi\u00e9n sindicado Alfonso Restrepo \u00a0Loaiza, \u00a0como testigo de cargo fundamental, cuando su alcance nunca marcar\u00eda la \u00a0entidad \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0la \u00a0condena por los delitos referidos\u201d, dejando, al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0\u201cde apreciar o los apreci\u00f3 mal\u201d otros medios de convicci\u00f3n \u00a0que desvirt\u00faan la responsabilidad de su procurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que las explicaciones del denunciante \u00a0no \u00a0merecen \u00a0la credibilidad que el sentenciador les otorg\u00f3, pues no hizo desde \u00a0el \u00a0inicio \u00a0imputaciones \u00a0en contra de Ricardo Gonz\u00e1lez, refiri\u00e9ndose a \u00e9l de \u00a0manera \u00a0vaga \u00a0e \u00a0imprecisa, lo que hace que pierda eficacia probatoria. Adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0la falta de \u201cconducencia moral\u201d y \u201ccapacidad mental\u201d, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00e1nimo retaliatorio, inter\u00e9s personal,\u00a0 falta de claridad y \u00a0coherencia \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0declaraciones, \u00a0 \u00a0lo \u00a0 convierten \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 testigo \u00a0sospechoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del mismo modo, asevera que las instalaciones \u00a0del \u00a0Tr\u00e1nsito eran inseguras y que cualquier persona pod\u00eda ingresar, lo que es \u00a0ampliamente \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0varias \u00a0personas \u00a0que \u00a0en tal sentido declararon, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0exculpar\u00eda a su defendido \u201cde cualquier delito de destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n \u00a0u \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0cualquiera \u00a0pudo hacerlo, \u00a0quedando \u00a0la \u00a0duda \u00a0de \u00a0qui\u00e9n \u00a0los \u00a0pudo \u00a0sustraer, imputarle esa situaci\u00f3n al \u00a0procesado ser\u00eda un abuso de fuerza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u201cse dedujo un estado de certeza \u00a0incriminatorio \u00a0y \u00a0responsabilizante \u00a0de \u00a0un alcance probatorio que solo irradia \u00a0duda \u00a0insalvable \u00a0que \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0resolver \u00a0a favor del procesado\u201d, error que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dicho \u00a0principio \u00a0y a la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos\u00a0 \u00a0247 \u00a0de \u00a0C. \u00a0de P.P., 141 y 223 del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0solicitando \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, en su lugar, absolver a su representado por los delitos \u00a0imputados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO \u00a0<\/p>\n<p>DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda a nombre de Jorge Eduardo P\u00e9rez Rojas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de explicar brevemente el alcance del \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n, el Procurador Delegado observa que s\u00ed \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0echadas de menos por el \u00a0actor, \u00a0lo \u00a0que se desprende de la lectura de la sentencia del Tribunal, para lo \u00a0cual transcribe el aparte pertinente de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en ello, dice que es f\u00e1cil colegir \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tuvo \u00a0en cuenta lo relacionado con la inseguridad de las \u00a0oficinas \u00a0de Tr\u00e1nsito de Medell\u00edn, aunque se hubiese tratado el tema de manera \u00a0\u201ccontextual\u201d, \u00a0\u201clo cual descarta la configuraci\u00f3n del error acusado. Cosa \u00a0diferente \u00a0que en la valoraci\u00f3n de los testimonios junto con las dem\u00e1s pruebas \u00a0obrantes, el Tribunal concluya de manera diversa al impugnante\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que los comprobantes no salieron de \u00a0las \u00a0taquillas con ocasi\u00f3n de un hurto cometido en dicho sitio, pues en ning\u00fan \u00a0momento \u00a0fue \u00a0denunciado \u00a0tal hecho. Por el contrario, lo que se advierte es que \u00a0esa \u00a0 \u00a0inseguridad \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0aprovechada \u00a0 \u00a0hacia \u00a0 \u00a0el \u00a0 interior \u00a0 de \u00a0 dichas \u00a0oficinas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0\u201caunque son varios los aspectos \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0cita \u00a0como \u00a0dejados de analizar y as\u00ed es desde el punto de \u00a0vista \u00a0formal, \u00a0ellos no son pertinentes frente al caso concreto o no inciden en \u00a0la decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que el actor busca el triunfo de sus \u00a0pretensiones \u00a0con base en cuestionamientos ya planteados, analizados y debatidos \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos, adem\u00e1s que es claro que, conforme a las pruebas obrantes en el \u00a0proceso, \u00a0las graf\u00edas \u201cIguaran\u201d e \u201cIg\u201d plasmadas en algunos comparendos \u00a0fueron hechas por Francisco Ignacio Estrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a no haberse tenido en \u00a0cuenta \u00a0los \u201cindicios de inocencia\u201d, refiere que los falladores se atuvieron \u00a0a \u00a0lo \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0con relaci\u00f3n a\u00a0 la responsabilidad, no \u00a0pudi\u00e9ndose \u00a0olvidar \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0\u201cdel \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0de \u00a0acto \u00a0y \u00a0no de \u00a0autor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la personalidad del procesado, \u00a0afirma \u00a0que de all\u00ed no deriv\u00f3 la decisi\u00f3n de condena, sino de los indicios de \u00a0responsabilidad, \u00a0\u201cque no resultan enervados por los contraindicios que invoca \u00a0la \u00a0censura. \u00a0No \u00a0es \u00a0viable \u00a0predicar la omisi\u00f3n de indicios, sin demostrar su \u00a0virtud para desquiciar el fallo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, resalta que los taquilleros se \u00a0hac\u00edan \u00a0responsables \u00a0de \u00a0los comparendos originales al recibir las respectivas \u00a0planillas, \u00a0y \u00a0si \u00a0al \u00a0devolverlos \u00a0ya cancelados establec\u00edan que hac\u00edan falta \u00a0algunos, \u00a0su \u00a0deber, \u00a0como servidores p\u00fablicos, era el de poner en conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0autoridad competente tal hecho. \u201cPero contrario a esto, se limitaron a \u00a0advertir \u00a0en \u00a0forma \u00a0postrera&#8230; \u00a0sobre \u00a0la inseguridad de las taquillas, de las \u00a0cuales \u00fanicamente ellos eran responsables\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0dice \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0otorgaron \u00a0 credibilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0de \u00a0Alfonso \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0porque \u00a0estimaron \u00a0que \u00a0la \u00a0merec\u00eda, \u00a0conforme a las reglas de la sana cr\u00edtica, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0descarta \u00a0el \u00a0error \u00a0reclamado y concept\u00faa que el reproche est\u00e1 \u00a0abocado al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0no \u00a0es \u00a0de recibo la presente \u00a0censura \u00a0formulada bajo los lineamientos del falso juicio de identidad, toda vez \u00a0que \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0 precisar \u00a0 y \u00a0 demostrar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el \u00a0desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0si \u00a0bien para el recurrente las \u00a0versiones \u00a0 del \u00a0 denunciante \u00a0son \u00a0ama\u00f1adas \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0surgen \u00a0algunas \u00a0contradicciones \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la fecha en que se inici\u00f3 la cadena delictiva, de \u00a0todos \u00a0modos \u00a0tal \u00a0aspecto \u00a0resulta \u00a0irrelevante frente al hecho m\u00e1s importante \u00a0como \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 afirm\u00f3 \u00a0 que \u00a0 \u201c\u2018 \u00a0yo \u00a0vengo \u00a0haciendo \u00a0eso \u00a0en el tr\u00e1nsito como a mitad del a\u00f1o de \u00a01992\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de la \u201cpoca claridad sobre qui\u00e9n \u00a0lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indujo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018negocio\u2019, \u00a0efectivamente \u00a0se observa que inicialmente habl\u00f3 de Guillermo, persona que para \u00a0entonces \u00a0ya \u00a0no \u00a0laboraba en el Tr\u00e1nsito, y es quiz\u00e1 la raz\u00f3n para que luego \u00a0adujera \u00a0que \u00a0el \u00a0que \u00a0le \u00a0propuso \u00a0eso \u00a0fue Jorge, pues fue con \u00e9ste con quien \u00a0iniciara \u00a0 la \u00a0 cadena \u00a0defraudatoria&#8230;\u201d. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0considera \u00a0que \u00a0esa \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0\u201cno \u00a0comporta \u00a0la \u00a0suficiente \u00a0trascendencia \u00a0para \u00a0quebrar el \u00a0fallo, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0una \u00a0\u201chipervaloraci\u00f3n\u201d \u00a0que signifique una grave \u00a0distorsi\u00f3n que conduzca al error denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0esencia \u00a0de \u00a0la denuncia fue \u00a0confirmada \u00a0con otros medios de convicci\u00f3n, adem\u00e1s de que la existencia de una \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0por si sola \u201cconstitutiva de desviaci\u00f3n de las reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que la pretensi\u00f3n del actor es la de \u00a0imponer \u00a0sus \u00a0propios puntos de vista respecto de las conclusiones del Tribunal, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual acudi\u00f3 a resaltar su personal valoraci\u00f3n probatoria, distinta a \u00a0la \u00a0efectuada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0discrepancia \u00a0que, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha reiterado la \u00a0jurisprudencia, no es materia que tenga cabida en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0dice \u00a0que \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0que no existe acto de nombramiento de los taquilleros, \u00a0pero \u00a0como \u00a0ellos admiten que cumpl\u00edan esa labor y eran rotados con frecuencia, \u00a0su \u00a0 \u00a0condici\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0servidores \u00a0 \u00a0p\u00fablicos \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0su \u00a0 funci\u00f3n \u00a0 est\u00e1n \u00a0acreditados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0estima \u00a0que \u00a0no \u00a0le asiste \u00a0raz\u00f3n al libelista, por lo que el cargo debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda a nombre \u00a0de Carlos Arturo Botero Casta\u00f1o \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0formulado no tiene \u00a0vocaci\u00f3n de prosperidad, pues no se configura el error acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0los testimonios echados de menos \u00a0\u201cnada \u00a0nuevo \u00a0aportan \u00a0a la verdad\u201d, ya que lo \u00fanico que se \u201cdesprende es \u00a0la \u00a0 presunta \u00a0 inseguridad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0taquillas\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0modifica \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0asunto \u00a0que \u00a0nunca fue objeto de denuncia \u00a0respecto \u00a0del \u00a0extrav\u00edo \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0documento, pues de \u201chaber sido as\u00ed este \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0un \u00a0precedente de importancia en orden a hacer viable la tesis de \u00a0la \u00a0inseguridad \u00a0y \u00a0posible \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis de la sustracci\u00f3n de documentos por \u00a0terceros\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de la presunta omisi\u00f3n, concept\u00faa \u00a0que \u00a0en \u00a0\u201ceste \u00a0caso \u00a0bastan \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0presentados \u00a0en \u00a0los anteriores \u00a0cargos\u201d. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0lograr \u00a0el \u00a0resquebrajamiento \u00a0del fallo \u00a0impugnado \u00a0con \u00a0fundamento simplemente en las propias consideraciones del actor, \u00a0\u201cen \u00a0el sentido de predicar omisi\u00f3n de elementos de prueba inexistentes en el \u00a0plexo probatorio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los denominados \u00a0\u201cindicios \u00a0de \u00a0inocencia\u201d, \u00a0omitidos \u00a0en \u00a0favor \u00a0del procesado, dice que tal \u00a0omisi\u00f3n \u00a0no \u00a0se puede predicar sin demostrar su virtud para desquiciar el fallo \u00a0\u201cy \u00a0omitiendo el hecho de que al individuo se le juzga por lo que hace, mas no \u00a0por lo que es\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, concluye que el reproche est\u00e1 \u00a0abocado al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico, no es de \u00a0recibo \u00a0la censura presentada con base en el cuerpo primero de la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de\u00a0 \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0haberse \u00a0dado \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, seg\u00fan el recurrente, un alcance \u00a0demostrativo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 tienen, \u00a0 quebrant\u00e1ndose \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que, acudiendo a esta v\u00eda de ataque, \u00a0el \u00a0censor tiene el deber de precisar en qu\u00e9 consisti\u00f3 el desbordamiento y, al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0suficiente incidencia para derrumbar la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0en el l\u00edbelo, limit\u00e1ndose simplemente a \u00a0\u201cfustigar el testimonio de Restrepo Loaiza\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que si bien existen contradicciones en \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es que el juzgador las consider\u00f3 accesorias, pues lo \u00a0fundamental \u00a0fue \u00a0haberse \u00a0descubierto la corrupci\u00f3n en la oficina de Tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0pudi\u00e9ndose \u00a0corroborar \u00a0que \u00a0en ella tuvo activa participaci\u00f3n \u00a0Botero Casta\u00f1o, lo que no pudo ser desvirtuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201cmaliciosa\u201d \u00a0selecci\u00f3n \u00a0que \u00a0habr\u00eda \u00a0hecho \u00a0el \u00a0testigo \u00a0con \u00a0el objeto de \u00a0encubrir \u00a0a \u00a0quien le prove\u00eda documentos, dice que la explicaci\u00f3n que ofreci\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0es \u00a0valedera, \u00a0pues aunque en principio s\u00f3lo \u201cdenuncio a \u00a0quien \u00a0le \u00a0incumpli\u00f3, \u00a0luego \u00a0de \u00a0iniciada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y ya dentro del \u00a0proceso \u00a0decidi\u00f3 \u00a0presentar \u00a0la \u00a0lista de los infractores, hecho por el cual no \u00a0deja de ser objetivo y merecer cr\u00e9dito.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0que \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0no \u00a0se deduce \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los juzgadores, ni se demuestra violaci\u00f3n a las reglas de la \u00a0sana cr\u00edtica como para socavar el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0recordar el concepto y los efectos \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el que Diego Le\u00f3n Mesa hubiese \u00a0contradicho \u00a0a \u00a0Restrepo Loaiza, \u201cen el sentido de negar que hubiera realizado \u00a0negocios \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0\u00e9ste, no desvirt\u00faa el hecho central que condujo a la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0pues la prueba primordial de la denuncia est\u00e1 \u00a0constituida \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 documentos \u00a0 (comparendos \u00a0 originales \u00a0en \u00a0manos \u00a0del \u00a0denunciante) que este aportara como soporte de la decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide que el reproche sea rechazado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda a nombre de Ricardo Gonz\u00e1lez Sequea. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Advierte, \u00a0de entrada, la improsperidad de la \u00a0censura, \u00a0 pues \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 contraviene \u00a0 los \u00a0 postulados \u00a0 de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de reiterar que la casaci\u00f3n no es de \u00a0libre \u00a0postulaci\u00f3n y de recordar que \u201cuna cosa no puede ser y no ser al mismo \u00a0tiempo\u201d, \u00a0resalta \u00a0c\u00f3mo \u00a0el censor presenta el cargo bajo los par\u00e1metros del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n, pero lo desarrolla por el camino del \u00a0falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0concept\u00faa que el cargo as\u00ed \u00a0formulado \u00a0\u201chace \u00a0inapropiado \u00a0un \u00a0pronunciamiento de fondo\u201d por parte de la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a este \u00faltimo reproche, dice que al \u00a0observar \u00a0las \u00a0transcripciones \u00a0que el actor hace de las sentencias, \u201csurge en \u00a0forma \u00a0 inequ\u00edvoca \u00a0 el \u00a0 descontento \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que si bien se podr\u00eda colegir que el \u00a0ataque \u00a0se \u00a0funda \u00a0bajo \u00a0los \u00a0derroteros del falso juicio de identidad, de todos \u00a0modos \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0all\u00ed \u00a0plasmada \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los presupuestos de la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que exige este recurso, adem\u00e1s de que \u201clos empe\u00f1os valorativos que \u00a0desde \u00a0su \u00a0particular \u00a0\u00f3ptica \u00a0presenta el actor, no logran establecer el yerro \u00a0del \u00a0fallador \u00a0en \u00a0el sentido de haber distorsionado el contenido f\u00e1ctico de la \u00a0prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que lo pretendido por el libelista es \u00a0inducir \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0convertirse en una tercera instancia, para que haga un \u00a0nuevo \u00a0juicio \u00a0valorativo \u00a0\u201cen \u00a0el \u00a0que \u00a0resulte \u00a0airosa \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado\u201d, lo que resulta inadmisible en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0como \u00a0lo \u00fanico claro que se \u00a0observa \u00a0son las fuertes cr\u00edticas que, desde una perspectiva personal, se hacen \u00a0al \u00a0testimonio de Restrepo Loaiza, lo que, en \u00faltimas, han hecho los anteriores \u00a0demandantes, \u00a0 concluye \u00a0 el \u00a0 Procurador \u00a0 Delegado \u00a0 que \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0demandas \u00a0presentadas \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de los \u00a0procesados \u00a0Jorge \u00a0Eduardo P\u00e9rez Rojas, Carlos Arturo Botero Casta\u00f1o y Ricardo \u00a0Manuel \u00a0Gonz\u00e1lez Sequea adolecen, como lo concept\u00faa el Procurador Delegado, de \u00a0protuberantes yerros t\u00e9cnicos que las llevan a su improsperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0olvida frecuentemente por los impugnantes \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0es \u00a0una tercera instancia, donde en forma libre y \u00a0caprichosa \u00a0se \u00a0puedan hacer toda clase de cuestionamientos a una sentencia que, \u00a0por \u00a0ser \u00a0la \u00a0culminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0todo \u00a0un \u00a0proceso, \u00a0est\u00e1 \u00a0amparada por la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad, sino que se est\u00e1 en presencia de un medio \u00a0rogado, \u00a0donde \u00a0s\u00f3lo es posible acusar los errores de juicio o de procedimiento \u00a0cometidos \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias, al tenor de los motivos expresa y taxativamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0demostrarlos y evidenciar su trascendencia en la parte \u00a0dispositiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0exigencias, \u00a0como \u00a0se \u00a0ver\u00e1, \u00a0no \u00a0las \u00a0cumplieron los impugnantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 presentada \u00a0 a \u00a0 nombre \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 Jorge \u00a0Eduardo \u00a0Rojas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Lo aduce por violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0generado \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n, por cuanto, seg\u00fan su personal \u00f3ptica, las instancias \u00a0omitieron \u00a0 la \u00a0 \u201cconsideraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0m\u00faltiples \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d, \u00a0afirmando, \u00a0 a \u00a0 continuaci\u00f3n, \u00a0 que \u00a0 \u201cel \u00a0proceso \u00a0consta \u00a0de \u00a0testimonios, \u00a0documentos, \u00a0inspecciones, \u00a0peritaci\u00f3n, \u00a0confesi\u00f3n\u201d y \u201cde abundante prueba \u00a0indiciaria\u201d, \u00a0para \u00a0seguidamente \u00a0realizar \u00a0un \u00a0serie \u00a0de extensos comentarios \u00a0respecto \u00a0de \u00a0cada \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0concluyendo \u00a0que algunos de ellos fueron \u00a0desconocidos en su valoraci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0reproche \u00a0no \u00a0solo \u00a0adolece de fallas \u00a0t\u00e9cnicas, sino que no le asiste la raz\u00f3n al recurrente, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0No \u00a0dice \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0vulneradas, \u00a0ni \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de la infracci\u00f3n, esto es, falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o aplicaci\u00f3n indebida, limit\u00e1ndose a relacionar y transcribir una \u00a0serie de preceptos de naturaleza procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0No \u00a0indica, \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara, cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los elementos de convicci\u00f3n omitidos, dejando entrever que se refiere a \u00a0los \u00a0que se\u00f1alaban que las condiciones de seguridad en la secci\u00f3n de taquillas \u00a0eran \u00a0precarias, \u00a0a las planillas, a la prueba pericial y a los indicios a favor \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0pero, de todos modos, dejando la censura en el enunciado, pues no \u00a0evidencia \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0cometido, \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0hubieran \u00a0sido favorables al acusado, considerando los \u00a0elementos de prueba que sustentaron la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Lo \u00a0que s\u00ed aparece di\u00e1fano es que, al \u00a0estilo \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato de instancia, lo que pretende es oponer sus conclusiones \u00a0probatorias \u00a0a \u00a0las \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala escoja entre ellas, sin \u00a0percatarse \u00a0que \u00a0no \u00a0es posible, prevaleciendo el criterio del sentenciador, por \u00a0venir \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 amparada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Aunque \u00a0lo \u00a0anterior es suficiente para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0que \u00a0tales medios de convicci\u00f3n hayan sido ignorados por \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino que fueron considerados en la apreciaci\u00f3n mancomunada de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y sirvieron de fundamento a la declaraci\u00f3n de responsabilidad, as\u00ed \u00a0algunos de ellos no hayan sido mencionados de manera expresa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00edrese \u00a0c\u00f3mo \u00a0en \u00a0lo \u00a0correspondiente \u00a0a la \u00a0inseguridad \u00a0en \u00a0las \u00a0oficinas \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0al \u00a0manejo de las \u00a0planillas \u00a0 y \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0grafol\u00f3gica, \u00a0medios \u00a0de \u00a0juicio \u00a0directamente \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, incluyendo a P\u00e9rez \u00a0Rojas, el Tribunal hizo las siguientes reflexiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0todo \u00a0parte \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0objetivo al cual debieron ce\u00f1irse los auxiliares de Inspecciones \u00a0que \u00a0hoy \u00a0ostentan \u00a0la \u00a0condici\u00f3n de acusados: al recibir las planillas con los \u00a0correspondientes \u00a0 originales \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 \u00f3rdenes \u00a0 de \u00a0comparendo, \u00a0se \u00a0hacen \u00a0responsables \u00a0 por \u00a0 estos \u00a0 documentos. \u00a0Al \u00a0devolver \u00a0las \u00a0planillas \u00a0con \u00a0las \u00a0infracciones \u00a0canceladas, \u00a0si \u00a0notaban \u00a0la \u00a0falta de alguno de estos documentos, \u00a0as\u00ed \u00a0debieron \u00a0hacerlo \u00a0saber \u00a0a \u00a0sus \u00a0superiores, \u00a0e \u00a0incluso \u00a0acudir ante las \u00a0autoridades \u00a0 penales. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0una \u00a0manera \u00a0generalizada \u00a0hablan \u00a0de \u00a0inseguridad, \u00a0pero s\u00f3lo a ra\u00edz de este proceso se advierte que salieron de las \u00a0dependencias \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0 \u00a0 \u00a087 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00f3rdenes \u00a0 \u00a0 \u00a0originales \u00a0 \u00a0 de \u00a0comparendos&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n dijo: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEstos \u00a0documentos \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0formato \u00a0original \u00a0no debieron llegar a manos del usurario fueron entregados por Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0y \u00a0evidencian un comportamiento an\u00f3malo desde el interior de la oficina \u00a0municipal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante concluy\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsto \u00a0reafirma lo demostrado a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0grafol\u00f3gica \u00a0y \u00a0relaciona \u00a0claramente \u00a0a \u00a0Estrada \u00a0S\u00e1nchez con una \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0conductas \u00a0(v\u00e9ase \u00a0la pena impuesta en otro proceso), pero no \u00a0elimina \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0pesa \u00a0sobre \u00a0los \u00a0otros \u00a0procesados. \u00a0Por \u00a0eso, es \u00a0necesario \u00a0se\u00f1alar \u00a0c\u00f3mo a la voz del denunciante se une la prueba material de \u00a0las \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de \u00a0comparendo \u00a0a \u00a0\u00e9l asignadas y no tramitadas l\u00edcitamente por \u00a0Francisco \u00a0Ignacio \u00a0Estrada. \u00a0Surge \u00a0adem\u00e1s \u00a0otra inferencia, al confrontar sus \u00a0planillas \u00a0con \u00a0los \u00a0documentos, \u00a0debi\u00f3 \u00a0advertir \u00a0los \u00a0faltantes pero, no hizo \u00a0p\u00fablica \u00a0 esta \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0cohonestando \u00a0o \u00a0compartiendo \u00a0la \u00a0actitud \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0labores. \u00a0Pero \u00a0este enunciado no puede ser desarrollado en este \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0y \u00a0es v\u00e1lido para el se\u00f1or P\u00e9rez Rojas, m\u00e1s tambi\u00e9n para \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0 Sequea \u00a0 y \u00a0 Carlos \u00a0 Arturo \u00a0 Botero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0se \u00a0desestima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al sentenciador de haber vulnerado \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho generado en un falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, por cuanto que la \u201cJudicatura violent\u00f3 las normas de la \u00a0l\u00f3gica en la evaluaci\u00f3n de algunas pruebas incriminantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de la censura asevera que \u00a0\u201cal \u00a0 hipervalorar \u00a0o \u00a0valorar \u00a0inadecuadamente \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Alfonso \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza, a\u00fan con desatenci\u00f3n de testificaciones opuestas, se afrent\u00f3 \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y, por ende, el criterio valorativo de la sana cr\u00edtica\u201d, para lo \u00a0cual, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0expone \u00a0sus \u00a0puntos \u00a0de \u00a0vista frente al planteamiento \u00a0propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Como \u00a0el cargo anterior, adolece de \u00a0insalvables desatinos t\u00e9cnicos que lo condenan al fracaso, as\u00ed: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0No \u00a0se \u00a0dice \u00a0cu\u00e1les fueron las normas \u00a0sustanciales \u00a0violadas \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0cita como tales son de naturaleza procesal. \u00a0S\u00f3lo \u00a0acierta \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0141 del C\u00f3digo Penal, pero omite se\u00f1alar el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0si \u00a0lo fue por falta de aplicaci\u00f3n o \u00a0aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Confunde \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad con el de hecho por falso raciocinio, siendo necesario que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0reitere \u00a0que el primero ocurre cuando el fallador falsea el contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, haci\u00e9ndola decir m\u00e1s de lo que reza, menos de lo que \u00a0expresa \u00a0o \u00a0algo \u00a0distinto \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0su \u00a0texto \u00a0encierra, siendo de car\u00e1cter \u00a0objetivo, contemplativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0evento \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0al \u00a0estudiar \u00a0el m\u00e9rito de una prueba sujeta a la persuasi\u00f3n racional, se hace con \u00a0desprecio \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de la sana cr\u00edtica. Es de car\u00e1cter \u00a0apreciativo, \u00a0siendo \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0error el que se debe aducir y desarrollar \u00a0cuando se cuestiona el quebrantamiento de aquellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Aunque sostiene que se desconocieron los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0en la evaluaci\u00f3n de algunas pruebas incriminantes, \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0no indica cu\u00e1les fueron los principios vulnerados, de qu\u00e9 manera \u00a0lo \u00a0fueron \u00a0y su incidencia frente a la parte conclusiva del fallo, limitando el \u00a0discurso \u00a0a \u00a0oponerse \u00a0al m\u00e9rito otorgado al testimonio del denunciante Alfonso \u00a0Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0y \u00a0a \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que los respaldaron, sin acatar que esa \u00a0simple discrepancia no configura yerro demandable en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Se \u00a0desv\u00eda hacia el error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0cuando asevera que no aparece la prueba que \u00a0demuestre c\u00f3mo lleg\u00f3 P\u00e9rez Rojas a servir como taquillero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 presentada \u00a0 a \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Botero\u00a0 \u00a0Casta\u00f1o. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo Primero \u00a0<\/p>\n<p>1. Lo postula por violaci\u00f3n indirectamente de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0y \u00a0lo fundamenta en que el fallador ignor\u00f3 los testimonios de \u201cLuis \u00a0E. \u00a0Correa \u00a0V., Mar\u00eda E. Mu\u00f1et\u00f3n, Eugenio de J. Garc\u00eda L., Martha L. Agudelo \u00a0S., \u00a0Mar\u00eda \u00a0N. \u00a0Casta\u00f1o, Miriam Mart\u00ednez, Ver\u00f3nica M. Quiroz Palacio y Diego \u00a0Le\u00f3n \u00a0Mesa, \u00a0declaraciones que demuestran c\u00f3mo la documentaci\u00f3n asignada a su \u00a0defendido \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones y cuyo ocultamiento se le imputa, fue \u00a0sustra\u00edda \u00a0por terceros interesados en el fraude, quienes ten\u00edan f\u00e1cil acceso \u00a0a \u00a0las \u00a0oficinas, \u00a0dadas \u00a0las \u00a0precarias \u00a0condiciones \u00a0de seguridad. Igualmente, \u00a0asevera que se omitieron algunos contraindicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0citadas \u00a0declaraciones, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0ninguna \u00a0\u201cmotivaci\u00f3n \u00a0cr\u00edtica \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0inconducencia de las mismas\u201d, \u00a0pugna \u00a0con \u00a0la \u00a0credibilidad que se le otorg\u00f3 al denunciante, cuando son claras \u00a0sus contradicciones y ambig\u00fcedades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Esta \u00a0censura \u00a0ostenta \u00a0numerosos \u00a0yerros \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0por \u00a0lo que ser\u00e1 rechazada. En \u00a0efecto: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Le da el car\u00e1cter de normas sustanciales \u00a0a \u00a0preceptos \u00a0de contenido eminentemente procesal, como los art\u00edculos 247 y 254 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. P, y aunque acierta en la menci\u00f3n del art\u00edculo 141 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0no \u00a0indica \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0conculcamiento, \u00a0si \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Cita \u00a0y transcribe como omitidos varios \u00a0testimonios, \u00a0conforme \u00a0a los cuales las condiciones de seguridad eran precarias \u00a0en \u00a0las \u00a0taquillas \u00a0del \u00a0Tr\u00e1nsito, \u00a0lo \u00a0que \u00a0pudo \u00a0ser aprovechado por terceros \u00a0interesados \u00a0en \u00a0el \u00a0fraude \u00a0para \u00a0sustraer los documentos, pero no demuestra su \u00a0trascendencia, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0no haberse cometido, el fallo hubiera sido \u00a0favorable \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0considerando \u00a0los dem\u00e1s elementos de convicci\u00f3n que \u00a0sustentaron la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0olvid\u00f3 \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es sede para formular hip\u00f3tesis, sino para acusar los errores de \u00a0juicio \u00a0 o \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0cometidos \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0demostrarlos \u00a0y \u00a0evidenciar su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. Independiente de los anteriores dislates \u00a0que \u00a0son \u00a0suficientes \u00a0para rechazar el cargo, no es cierto que esos testimonios \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0ignorados, \u00a0pues \u00a0fueron \u00a0considerados \u00a0en el examen conjunto de la \u00a0prueba, \u00a0pues \u00a0el Tribunal expresamente se refiri\u00f3 a la inseguridad alegada por \u00a0los \u00a0procesados, para descartarla como motivo de la salida de los comparendos de \u00a0las \u00a0oficinas\u00a0 \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito, \u00a0d\u00e1ndole \u00a0credibilidad \u00a0al testigo Restrepo \u00a0Loaiza \u00a0cuando \u00a0asever\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0los \u00a0devolv\u00edan previo el pago de una suma de \u00a0dinero, lo que corrobor\u00f3 con la presentaci\u00f3n de varios de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0contraindicios \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0no fueron apreciados por el Tribunal, incurre en el sofisma de dar por \u00a0demostrados, \u00a0sin \u00a0estarlo, \u00a0los \u00a0indicadores \u00a0de los cuales pretende inferir la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado, llegando al absurdo de considerar\u00a0 tal inocencia \u00a0como \u00a0indicio \u00a0a \u00a0su \u00a0favor, \u00a0cuando \u00a0le da el car\u00e1cter de hecho indicante a la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0no \u00a0estar \u00a0probado \u00a0que \u00a0aquel \u00a0recibi\u00f3 \u00a0dinero ni ocult\u00f3 o \u00a0destruy\u00f3 documentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. \u00a0 Finalmente, \u00a0 tampoco \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0 de \u00a0 estos \u00a0pretendidos \u00a0contraindicios \u00a0en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>1. Lo aduce por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por falso juicio de identidad, en cuanto el \u00a0sentenciador \u00a0le dio \u201ca unas pruebas un alcance demostrativo que no tienen, es \u00a0decir, \u00a0las apreci\u00f3 sin tener en cuenta los dictados o reglas de la experiencia \u00a0humana, \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas y t\u00e9cnicas y los principios de la l\u00f3gica\u201d, \u00a0agregando \u00a0que \u00a0fue err\u00f3neo calificar como \u201cestandarte de la verdad y ajeno a \u00a0intereses \u00a0mezquinos\u201d \u00a0el \u00a0testimonio de Alfonso Restrepo Loaiza, calificativo \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0\u201cproducto \u00a0de una apreciaci\u00f3n racional y de conjunto, gobernada \u00a0por la dial\u00e9ctica, la experiencia y el recto discernimiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0tampoco tiene vocaci\u00f3n de \u00a0\u00e9xito, en raz\u00f3n de sus m\u00faltiples yerros t\u00e9cnicos, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Confunde \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocionio, \u00a0claramente \u00a0diferenciados \u00a0por\u00a0 \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0como se expres\u00f3 en \u00a0respuesta dada a un cargo de otra demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Si se entiende que se quiso referir a la \u00a0segunda \u00a0clase \u00a0de \u00a0desatino de todas maneras se encuentra que no desarroll\u00f3 el \u00a0cargo, \u00a0pues \u00a0no \u00a0dice \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue el postulado de la sana cr\u00edtica desconocido, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0si se trat\u00f3 de una ley cient\u00edfica, de un principio l\u00f3gico o de una \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera se quebrant\u00f3 y cu\u00e1l fue su incidencia \u00a0frente a la parte conclusiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0emerge \u00a0di\u00e1fano \u00a0del \u00a0discurso \u00a0es \u00a0que \u00a0el censor se opone a la credibilidad otorgada al denunciante, \u00a0en \u00a0una \u00a0especie de competici\u00f3n con el fallador por una mejor dial\u00e9ctica, para \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0escoja, \u00a0olvidando que tal pretendido no es procedente, pues tal \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0es \u00a0propia \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del fallador \u00a0prevalece, \u00a0por \u00a0venir la sentencia amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto \u00a0y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 presentada \u00a0 a \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0 Ricardo \u00a0 Manuel \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Sequea. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>1. Lo ubica en los senderos del error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n, afirmando que al testimonio de \u00a0Diego \u00a0Mesa \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0prueba \u00a0que \u00a0favorece \u00a0a su defendido, se \u201cle hizo una \u00a0valoraci\u00f3n errada\u201d al no d\u00e1rsele la \u201cconfiguraci\u00f3n real\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Aparece claro, como lo anota el Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0la \u00a0censura as\u00ed planteada no puede prosperar por \u00a0adolecer \u00a0de \u00a0protuberantes \u00a0fallas de t\u00e9cnica, que impiden a la Corte entrar a \u00a0estudiar el fondo de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0En efecto, en primer t\u00e9rmino no indica \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0norma sustancial infringida, ni cu\u00e1l su sentido, esto es, falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Viola el principio de no contradicci\u00f3n, \u00a0confundiendo \u00a0el \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia por preterici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba con el de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, cuando asegura \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en aqu\u00e9l, al no haberse valorado acertadamente el testimonio \u00a0de \u00a0Diego Le\u00f3n Mesa Londo\u00f1o, ya que no se puede al mismo tiempo afirmar que la \u00a0prueba \u00a0se ignor\u00f3 y que, por lo mismo, no se valor\u00f3, pero que si se apreci\u00f3 y \u00a0que \u00a0al \u00a0valorarla \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0las \u00a0normas \u00a0que regulan su eficacia o su \u00a0fuerza \u00a0 \u00a0persuasiva \u00a0 \u00a0(aceptando \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0clase \u00a0 de \u00a0 desatino \u00a0 sea \u00a0posible). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0en el desarrollo del \u00a0reproche \u00a0 no \u00a0 demuestra \u00a0 ning\u00fan \u00a0desacierto \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0opone \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0otorgado al denunciante y negada al testigo \u00a0Mesa \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0sin \u00a0acatar \u00a0que \u00a0el \u00a0darle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0unos elementos de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y \u00a0neg\u00e1rsela \u00a0a otros, no configura yerro demandable en casaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0constituye \u00a0el ejercicio de una facultad conferida al fallador por la \u00a0propia \u00a0ley \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0limitada \u00a0por la sana cr\u00edtica, cuya vulneraci\u00f3n tampoco \u00a0demuestra el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Lo \u00a0enuncia como error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0y \u00a0lo \u00a0refiere \u00a0a la versi\u00f3n rendida por el denunciante \u00a0Alfonso \u00a0Restrepo Loaiza, pues considera que el Tribunal lo estim\u00f3 \u201caltamente \u00a0y \u00a0en \u00a0forma \u00a0determinante\u201d, \u00a0cuando \u00a0\u201csu alcance nunca marcar\u00eda la entidad \u00a0suficiente para la condena por los delitos referidos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Como \u00a0la \u00a0censura anterior, tampoco \u00a0tiene \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9xito, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dislates t\u00e9cnicos en que se \u00a0incurre. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. As\u00ed, \u00a0aduce \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad, pero no \u00a0lo \u00a0demuestra, \u00a0pues no evidencia c\u00f3mo fue falseado el contenido material de la \u00a0prueba, \u00a0es \u00a0decir, d\u00f3nde est\u00e1 la falta de coincidencia entre lo que la prueba \u00a0materialmente reza, y lo que el sentenciador se\u00f1al\u00f3 que dec\u00eda. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.\u00a0 \u00a0Confunde \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad con el de hecho por falso raciocinio, desconociendo \u00a0que han sido claramente diferenciados por la doctrina de la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Si se entendiera que quiso enrumbar \u00a0la \u00a0censura \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda del error de hecho por falso raciocinio, se encuentra \u00a0que \u00a0fuera \u00a0de afirmar que se violaron los dictados de la l\u00f3gica, la t\u00e9cnica y \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas, \u00a0ning\u00fan desarrollo dial\u00e9ctico aparece en la demanda, \u00a0pues \u00a0no \u00a0ense\u00f1a \u00a0c\u00f3mo \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0testimonio de Restrepo Loaiza fueron \u00a0quebrantados, \u00a0pues \u00a0toda \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n la reduce a atacar la credibilidad \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0citado \u00a0declarante, desconociendo que la simple \u00a0discrepancia \u00a0entre \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0del sentenciador no configura yerro \u00a0demandable \u00a0en casaci\u00f3n, pues este medio excepcional de control de legalidad de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0no \u00a0tiene \u00a0por \u00a0finalidad \u00a0escoger entre criterios encontrados, \u00a0prevaleciendo \u00a0el \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0por \u00a0estar la sentencia amparada por la doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, de acuerdo con \u00a0el \u00a0 Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese y devu\u00e9lvase a la oficina de origen. \u00a0C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 13027 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 130 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0primero (1) de \u00a0agosto de dos mil (2000). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2817","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2817","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2817"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2817\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2817"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2817"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2817"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}