{"id":28043,"date":"2023-09-13T14:12:09","date_gmt":"2023-09-13T14:12:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap1642-201441338\/"},"modified":"2023-09-13T14:12:09","modified_gmt":"2023-09-13T14:12:09","slug":"ap1642-201441338","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/13\/ap1642-201441338\/","title":{"rendered":"AP1642-2014(41338)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP1642-2014 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n No. 41338 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado Acta No.093) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dos (02) de abril de dos mil \u00a0catorce (2014). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala resuelve sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor de la procesada Beatriz Eugenia \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vergara \u00a0contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Cali, \u00a0confirmatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Doce Penal del Circuito de la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0que \u00a0la \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n y contrato sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Y\u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PROCESAL\u00a0\u00a0 RELEVANTE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0en \u00a0los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0contrae la presente investigaci\u00f3n a la \u00a0noticia \u00a0criminal \u00a0presentada \u00a0por \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Gladys, \u00a0Oscar y Hugo Enrique \u00a0Berr\u00edo \u00a0Guerrero\u2026 \u00a0y \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0del \u00a0ingeniero \u00a0Claudio Borrero [Quijano, \u00a0quienes] \u00a0pusieron \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda hechos que podr\u00edan haber \u00a0generado \u00a0un presunto detrimento patrimonial al municipio de Cali en raz\u00f3n a la \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d [realizada en 2004], ubicado en la zona \u00a0rural \u00a0de \u00a0los \u00a0Farallones \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0compra \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0[Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de Gesti\u00f3n del Medio Ambiente,] DAGMA, a los sucesores de Jorge \u00a0Berr\u00edo \u00a0Escobar \u00a0[padre \u00a0de \u00a0los \u00a0primeros], \u00a0por la suma de $2.414.566.266.oo, \u00a0valor \u00a0 que \u00a0 exced\u00eda \u00a0 en \u00a0 32 \u00a0 veces \u00a0 el \u00a0 aval\u00fao \u00a0 catastral \u00a0 del \u00a0 bien \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0los \u00a0albores de la investigaci\u00f3n se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0doctora Beatriz Eugenia Ram\u00edrez Vergara, en su calidad de \u00a0directora \u00a0del \u00a0DAGMA \u00a0y \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus funciones, adquiri\u00f3 el lote de \u00a0terreno \u00a0de \u00a0trescientas \u00a0una \u00a0(301) \u00a0hect\u00e1reas \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la hacienda \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0corregimiento \u00a0de \u00a0Pance, Parque Nacional Los Farallones de Cali, por \u00a0la \u00a0suma \u00a0indicada, \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0que se habr\u00edan configurado presuntas \u00a0infracciones \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, conforme a la informaci\u00f3n allegada por el denunciante \u00a0Claudio Borrero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dichas \u00a0irregularidades \u00a0se concretan en no \u00a0haber \u00a0solicitado \u00a0al \u00a0Instituto \u00a0Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn \u00a0Codazzi, el aval\u00fao del \u00a0predio \u00a0previo \u00a0a su adquisici\u00f3n conforme a los Decretos 855 de 1994, art\u00edculo \u00a015, \u00a0y \u00a02150 \u00a0de \u00a01995. \u00a0Igualmente, \u00a0se \u00a0sostiene que el bosque existente en el \u00a0predio \u00a0no debi\u00f3 incluirse en el aval\u00fao del terreno objeto de la negociaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0era \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0Estado \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0no \u00a0se \u00a0hac\u00eda \u00a0necesaria su \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0y, finalmente, la negociaci\u00f3n no se llev\u00f3 a cabo con el lleno de \u00a0los requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo anterior, admitida la \u00a0demanda \u00a0de constituci\u00f3n de parte civil presentada por el municipio de Cali, el \u00a028 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2008, en la Fiscal\u00eda Noventa y Dos Seccional de la Unidad de \u00a0Delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0P\u00fablica, \u00a0Justicia \u00a0y \u00a0Otros \u00a0de la misma \u00a0ciudad, \u00a0al \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario, se profiri\u00f3 preclusi\u00f3n de la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor de Beatriz Eugenia Ram\u00edrez Vergara, siendo impugnada esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el denunciante Claudio Borrero Quijano, el apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0la \u00a0representante \u00a0del Ministerio P\u00fablico, as\u00ed que el 30 de marzo de \u00a02009, \u00a0fue revocada en la Fiscal\u00eda Octava Delegada ante el Tribunal Superior de \u00a0Cali \u00a0y, \u00a0en \u00a0su lugar, se profiri\u00f3 resoluci\u00f3n acusatoria contra la citada por \u00a0su \u00a0presunta autor\u00eda en los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n y contrato sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales, determinaci\u00f3n que qued\u00f3 ejecutoriada el \u00a022 de abril siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 etapa \u00a0 de \u00a0la \u00a0causa \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0adelantarla \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Doce \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Cali, donde celebrada la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria y la vista p\u00fablica, el 12 de mayo de 2010 se conden\u00f3 a \u00a0la \u00a0implicada \u00a0Beatriz \u00a0Eugenia \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vergara a las penas principales de 96 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de \u00a0$1.220.158.133.oo \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por 126 meses, a quien se le neg\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de la ejecuci\u00f3n de la pena y la sustitutiva de la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0fue \u00a0obligada \u00a0a \u00a0pagar, \u00a0por concepto de \u00a0perjuicios \u00a0materiales, \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$2.776.751.163 \u00a0a \u00a0favor del municipio en \u00a0cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnada \u00a0esa decisi\u00f3n por la procesada y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0el 13 de diciembre de 2012, la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, en contra de la cual el \u00faltimo present\u00f3 recurso \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, la defensa aport\u00f3 dictamen \u00a0pericial \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 demostrar \u00a0 la \u00a0 ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0realizar \u00a0un \u00a0recuento \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0y del contenido de la prueba practicada, el censor postula \u00a0cuatro \u00a0 \u00a0censuras, \u00a0 cuyos \u00a0 argumentos \u00a0 se \u00a0 sintetizan \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 siguiente \u00a0manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0lo cual condujo a la aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 397 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, 7 y 8 de la Ley 85 de 1920, 49 de la Ley 74 de 1926, 1 y 2 de la \u00a0Ley \u00a054 \u00a0de \u00a01941 \u00a0y \u00a02 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 175 de 1948; as\u00ed como correlativa falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a052 \u00a0de la Ley 4\u00aa de 1913, 10 de la Ley 200 de \u00a01936, \u00a0656, \u00a0657, 714, 715 y 1742 del C\u00f3digo Civil, 29 y 58 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a02, \u00a038 \u00a0y 48 de la Ley 388 de 1997, 1 a 3 y 20 a 22 del Decreto 1420 \u00a0de \u00a01998, \u00a0232 de la Ley 600 de 2000, 88, 104, 137 y 149 de la Ley 1437 de 2011; \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0errores \u00a0de hecho en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0Falso\u00a0 juicio\u00a0 de\u00a0 \u00a0existencia\u00a0 por\u00a0 suposici\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Se\u00f1ala el \u00a0impugnante \u00a0que se dio por demostrado sin estarlo, que previo a la adjudicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u00a0denominado \u201cEl Rub\u00ed\u201d a Ra\u00fal Borrero el 14 de octubre de 1941, \u00a0el \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0declarado \u00a0 \u201cBosque \u00a0Nacional\u201d, conforme lo regulan los art\u00edculos 7 y 8 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a085 \u00a0de 1920, cuando lo cierto es que no hay acto administrativo que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0hubiese \u00a0definido, \u00a0sin que se deba confundir dicho concepto con el de \u00a0\u201creserva \u00a0 forestal\u201d, \u00a0pues \u00a0tienen alcances distintos, as\u00ed que las restricciones para su disposici\u00f3n \u00a0se predican frente a lo primero y no en relaci\u00f3n con lo \u00faltimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0asegura \u00a0el \u00a0actor que el \u00a0Tribunal \u00a0confundi\u00f3 \u00a0el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d que fuera adjudicado en 1941, con \u00a0el \u00a0actual, \u00a0pues \u00a0ahora \u00a0tiene \u201cun bosque maduro de \u00a0aproximadamente \u00a0de \u00a040 \u00a0o \u00a050 \u00a0a\u00f1os\u201d, as\u00ed que el \u00a0error \u00a0 en \u00a0 que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0 fue \u00a0 deducir \u00a0 que \u00a0el \u00a0predio \u00a0en \u00a0cita \u00a0era \u00a0un \u00a0\u201cBosque \u00a0Nacional\u201d, pues, reitera, no \u00a0hay \u00a0acto \u00a0administrativo \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0haya \u00a0declarado, y de all\u00ed que no sea \u00a0posible \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0se configur\u00f3 el delito de peculado por apropiaci\u00f3n como \u00a0resultado \u00a0del \u00a0detrimento \u00a0patrimonial derivado de la adquisici\u00f3n del referido \u00a0inmueble pagando su vegetaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.\u00a0 Expresa \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0dio \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0sin \u00a0estarlo, \u00a0que dentro de la zona de \u00a0reserva \u00a0forestal declarada por la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de 1941 del \u00a0Ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0Econom\u00eda \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0entonces, estaba incluido el predio \u00a0\u201cEl Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, el demandante, una vez hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0la \u00a0zona \u00a0de reserva forestal mencionada en la \u00a0referida \u00a0resoluci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0los \u00a0linderos \u00a0del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, \u00a0asegura \u00a0que no se puede concluir que \u00e9ste se encuentre dentro de aquella, pues \u00a0solo \u00a0a trav\u00e9s de peritos es posible dilucidar tal aspecto, lo cual no se hizo, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que el testigo Germ\u00e1n Mar\u00edn Zafra, funcionario de la Contralor\u00eda \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0estaba \u00a0comprendido \u00a0en \u00a0dicha \u00a0zona de \u00a0reserva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que si no se hubiera incurrido en el \u00a0yerro \u00a0anotado, \u00a0no \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0aducir en la sentencia que era nula la \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a \u00a0Ra\u00fal \u00a0Borrero \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0que hubo detrimento \u00a0patrimonial \u00a0para \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Cali al adquirir el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, \u00a0dando lugar a pregonar el delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo esa perspectiva, el libelista sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en la aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 7 y 8 de la Ley \u00a085 \u00a0de \u00a01920, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0el \u00a0primero \u00a0consagra \u00a0que no se pueden adjudicar como \u00a0bald\u00edos \u00a0los \u00a0terrenos declarados bosques nacionales y, el \u00faltimo, dispone que \u00a0ser\u00e1n nulas las adjudicaciones de esos bosques. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, expresa que se dej\u00f3 de aplicar el \u00a0art\u00edculo \u00a010 de la Ley 200 de 1936, donde se autoriza al Gobierno Nacional para \u00a0crear \u00a0zonas \u00a0de \u00a0reserva \u00a0forestal, \u00a0bien \u00a0en \u00a0terrenos \u00a0de propiedad privada o \u00a0bald\u00edos, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el terreno bald\u00edo est\u00e9 dentro de una \u00a0reserva forestal, en aquel entonces no imped\u00eda su adjudicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, asegura que los anteriores \u00a0errores \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0condujeron \u00a0a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 397 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal que recoge el delito de peculado por apropiaci\u00f3n, en tanto no se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d fuera un bosque nacional al momento de \u00a0su \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0y por ende no se pod\u00eda impugnar la misma, como para predicar \u00a0un detrimento patrimonial como resultado de su adquisici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0por \u00a0igual afirma que se dio por demostrado sin estarlo, que era nula la \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d a Ra\u00fal Borrero mediante la Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a051 \u00a0del \u00a014 \u00a0de octubre de 1941, pues no aparece decisi\u00f3n administrativa o \u00a0judicial que as\u00ed lo hubiese declarado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que como un argumento central de la \u00a0sentencia \u00a0fue \u00a0la \u00a0nulidad de la adjudicaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, aduce \u00a0que \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0otra \u00a0por \u00a0igual equivocada, es decir, que el \u00a0contrato \u00a0de compraventa celebrado por la procesada se hizo sobre un bien que en \u00a0realidad era del municipio de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0denunciado \u00a0es \u00a0trascendente, \u00a0pues \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera incurrido en \u00e9l, no se \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0hubo \u00a0detrimento patrimonial para el municipio de \u00a0Cali \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 tanto \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 configur\u00f3 \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. Asevera que \u00a0adicionalmente \u00a0se dio por probado sin estarlo, que el r\u00edo Mel\u00e9ndez surt\u00eda de \u00a0agua \u00a0al \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Cali el \u201c15 de noviembre de \u00a01941\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0(sic)1, \u00a0fecha \u00a0en que Ra\u00fal Borrero \u00a0hizo \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, supuesto que \u00a0resultaba \u00a0indispensable \u00a0para \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 49 de la Ley 74 de \u00a01926, \u00a0que \u00a0consagraba \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0adjudicar \u00a0como bald\u00edos las zonas \u00a0aleda\u00f1as \u00a0a \u00a0los \u00a0r\u00edos \u00a0que \u00a0proveyeran \u00a0de dicho liquido a las poblaciones de \u00a0importancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0si bien esa conclusi\u00f3n no la \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el ad quem, s\u00ed la \u00a0hizo \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, as\u00ed que \u00a0como \u00a0el fallo de primer y segundo grado forman un solo cuerpo, ha de entenderse \u00a0que esa deducci\u00f3n integra la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que el error puesto de manifiesto es \u00a0trascendente, \u00a0por \u00a0cuanto sirvi\u00f3 para deducir que se configuraba la nulidad de \u00a0la \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d y por ende que se hab\u00eda presentado \u00a0un \u00a0detrimento \u00a0patrimonial \u00a0para municipio de Cali al suscribirse la promesa de \u00a0compraventa \u00a0y \u00a0a \u00a0su vez alcanzar a pagar efectivamente la mitad del precio, lo \u00a0cual \u00a0condujo \u00a0a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 49 de la Ley 74 de 1926 y \u00a0397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Falso\u00a0\u00a0 \u00a0raciocinio: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0este \u00a0error \u00a0se produjo al \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0testimonio de Germ\u00e1n Mar\u00edn Zafra, pues se violaron las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, circunstancia que condujo a dar por demostrado que el predio \u00a0\u201cEl \u00a0 Rub\u00ed\u201d \u00a0estaba \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0declarada \u00a0mediante \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a07 \u00a0del \u00a030 \u00a0de julio de 1941, expedida por el Ministerio de la \u00a0Econom\u00eda Nacional de entonces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, una vez el censor hace un \u00a0recuento \u00a0de \u00a0las irregularidades que el citado, en su condici\u00f3n de funcionario \u00a0de \u00a0la Contralor\u00eda Municipal de Cali, conoci\u00f3 en relaci\u00f3n con la adquisici\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, afirm\u00f3 que \u00e9ste, con fundamento en el concepto del \u00a0Subdirector \u00a0del \u00a0Plan \u00a0de \u00a0Ordenamiento Territorial y Servicios P\u00fablicos de la \u00a0Oficina \u00a0de \u00a0Planeaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0el predio en cuesti\u00f3n estaba \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0declarada \u00a0por la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01941, sin que en su relato mencionara el nombre de tal subdirector ni \u00a0aportara \u00a0el referido concepto, por lo que para el actor este es un \u201ctestigo \u00a0 de \u00a0 o\u00eddas\u201d \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0\u201ctiene \u00a0 poca \u00a0 fuerza \u00a0 probatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que de acuerdo con las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, se deben conocer \u201clas circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar \u00a0en que el testigo percibe los hechos\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0predica tanto para los deponentes directos como de \u00a0o\u00eddas, \u00a0as\u00ed \u00a0que como en el caso de estos \u00faltimos el conocimiento no proviene \u00a0de \u00a0 ellos, \u00a0 de \u00a0 all\u00ed \u00a0que \u00a0\u201clas \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0 \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0los \u00a0 tengan \u00a0 en \u00a0 cuenta\u201d, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0dado \u00a0que en el caso particular no se tiene el nombre \u00a0del \u00a0\u201ctestigo \u00a0fuente\u2026 \u00a0ni \u00a0 las \u00a0circunstancias\u2026 \u00a0en \u00a0que \u00a0percibi\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos\u201d, \u00a0con \u00a0base en aquel (Germ\u00e1n Mar\u00edn Zafra) \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0determinar \u00a0que \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl Rub\u00ed\u201d est\u00e1 dentro de la \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0declarada \u00a0por \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a07 \u00a0del \u00a030 \u00a0de julio de \u00a01941. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0el impugnante, que el yerro puesto \u00a0de \u00a0presente \u00a0es trascendente, por cuanto no era factible concluir que el predio \u00a0en \u00a0cita \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0reserva \u00a0forestal y de all\u00ed que no era posible \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0su \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0nula \u00a0e, \u00a0igualmente, \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo un \u00a0detrimento \u00a0patrimonial \u00a0al \u00a0adquirirse \u00a0en las condiciones que se conocen, como \u00a0para predicar el delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0 \u00a0Falso\u00a0 juicio\u00a0 de\u00a0 \u00a0existencia\u00a0 por\u00a0 omisi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0Manifiesta \u00a0que \u00a0esta \u00a0clase de error se produjo porque se dej\u00f3 de valorar el oficio del 20 \u00a0de \u00a0septiembre de 2005 de la Subdirecci\u00f3n Administrativa de Impuestos, Rentas y \u00a0Catastro \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0se indic\u00f3 que el predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0aparec\u00eda \u00a0censado \u00a0en \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0datos \u00a0del catastro como un bien \u00a0privado \u00a0perteneciente \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Berr\u00edo, \u00a0quien \u00a0lo \u00a0hab\u00eda adquirido el 24 de \u00a0octubre de 1946. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, aduce el libelista, el yerro \u00a0puesto \u00a0de presente es trascendente, pues de haberse apreciado esa comunicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0no \u00a0se \u00a0habr\u00eda podido sostener que el predio pertenec\u00eda al \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0no \u00a0permit\u00eda \u00a0afirmar que se hab\u00eda \u00a0presentado \u00a0un \u00a0detrimento \u00a0patrimonial \u00a0al \u00a0adquirirlo \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0era posible \u00a0predicar \u00a0el \u00a0delito \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n, por tanto, ello condujo a la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0tanto \u00a0de los art\u00edculos 1 y 2 de la Ley 54 de 1941, 2 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0175 \u00a0de \u00a01948 \u00a0(donde \u00a0se \u00a0adjudic\u00f3 \u00a0en calidad de bald\u00edo el inmueble \u00a0anotado al referido municipio) y el 397 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0se dejaron de estimar las declaraciones de Alfonso Ram\u00f3n Garc\u00eda \u00a0Panesso \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Posada \u00a0Salazar, quienes efectuaron el aval\u00fao de la \u00a0Lonja \u00a0de Propiedad Ra\u00edz de Cali y de Colombia, de manera que el actor recuerda \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo \u00a0relat\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0aval\u00fao \u00a0catastral \u00a0se \u00a0hace para efectos \u00a0fiscales, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0el comercial se realiza de conformidad con lo previsto \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a014 \u00a0de \u00a01983, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0terreno, \u201cse \u00a0 incorpora \u00a0 el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0compensaci\u00f3n\u201d, \u00a0haciendo alusi\u00f3n a la vegetaci\u00f3n existente y que no es posible \u00a0explotar \u00a0por tratarse de un parque nacional, seg\u00fan lo establece el Decreto 151 \u00a0de \u00a01998 \u00a0y \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a0762 \u00a0del mismo a\u00f1o del Instituto Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn \u00a0Codazzi. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0como \u00a0el bosque del predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0ten\u00eda \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a040 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0la declaratoria de parque nacional fue \u00a0posterior, \u00a0por \u00a0tal \u00a0motivo \u00a0se \u00a0incluy\u00f3 \u00a0el valor del bosque en el precio del \u00a0referido predio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, Alfonso Ram\u00f3n Garc\u00eda Panesso \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0se \u00a0sigui\u00f3 \u00a0para arribar al precio del predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0si bien su propietario no pod\u00eda explotar el \u00a0bosque, \u00a0ello no quer\u00eda decir que no tuviera un valor, el cual se determin\u00f3 en \u00a0el aval\u00fao que se hizo en la Lonja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa el libelista que el error denunciado \u00a0es \u00a0trascendente, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0tenido \u00a0en cuenta el precio \u00a0determinado \u00a0en \u00a0el \u00a0aval\u00fao mencionado, no se habr\u00eda podido predicar el delito \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Falso\u00a0\u00a0 \u00a0juicio\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 identidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. El impugnante \u00a0lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0fecha de solicitud de \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0como \u00a0bald\u00edo \u00a0del \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0presentada por Ra\u00fal \u00a0Borrero, \u00a0es \u00a0decir, el 15 de noviembre de 1937, se\u00f1alada en la Resoluci\u00f3n No. \u00a051 \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01941 \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el Ministerio de la Econom\u00eda \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0entonces; \u00a0lo \u00a0cual condujo a concluir que el predio en cita no se \u00a0pod\u00eda \u00a0adjudicar \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n a la prohibici\u00f3n contemplada en la Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a0 7 \u00a0 del \u00a0 30 \u00a0 de \u00a0 julio \u00a0 de \u00a0 1941 \u00a0que \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0declarado \u00a0reserva \u00a0forestal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio del libelista, se ignor\u00f3 que el 15 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1937 se presentaba \u201cuna situaci\u00f3n \u00a0consolidada\u201d, \u00a0pues seg\u00fan la Resoluci\u00f3n No. 51 de \u00a01941, \u00a0en \u00a0aquella \u00a0fecha \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Ra\u00fal \u00a0Borrero ya hab\u00eda cumplido con los \u00a0requisitos \u00a0necesarios \u00a0para que se le adjudicara el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d y por \u00a0tanto \u00a0no \u00a0era posible acudir a la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de 1941 que \u00a0lo \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 reserva \u00a0forestal, \u00a0ya \u00a0que \u00a0ello \u00a0implicar\u00eda \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0retroactiva \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0resoluci\u00f3n, seg\u00fan el \u00a0art\u00edculo \u00a052 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de R\u00e9gimen Pol\u00edtico Municipal, solo entr\u00f3 a regir \u00a0dos meses despu\u00e9s de su promulgaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que si no se hubiese incurrido en \u00a0la \u00a0mutilaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba se\u00f1alada en el aspecto advertido, no se habr\u00eda \u00a0podido \u00a0 dictar \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0 por \u00a0 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0al no existir detrimento patrimonial, pues, de un lado, resultaba \u00a0imposible \u00a0impugnar la adjudicaci\u00f3n del predio y, de otra parte, no era posible \u00a0predicar que el predio le pertenec\u00eda al municipio de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. El demandante \u00a0por \u00a0igual \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0se incurri\u00f3 en falso juicio de identidad al apreciar \u00a0los \u00a0aval\u00faos \u00a0que establec\u00edan el precio del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d para el a\u00f1o \u00a02004, \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pues \u00a0en \u00a0el \u00a0catastral \u00a0se \u00a0indic\u00f3 que era de \u00a0$76.053.000, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en \u00a0el realizado en el juicio de sucesi\u00f3n de Jorge \u00a0Enrique \u00a0Berr\u00edo \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0en $150.000.000, en tanto que en la promesa de \u00a0compraventa, \u00a0a fin de ser adquirido por el municipio de Cali, se estableci\u00f3 en \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$2.414.566.266, respecto de lo cual precisa el censor, que si bien \u00a0este \u00a0 argumento \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 referido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0 s\u00ed \u00a0 fue \u00a0mencionado \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, \u00a0siendo \u00a0pilar fundamental de su \u00a0sentencia, que luego confirm\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa que entonces el error radic\u00f3 en que \u00a0se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0que la adquisici\u00f3n de predios por parte de las entidades p\u00fablicas \u00a0se \u00a0hace \u00a0con fundamento en los aval\u00faos efectuados por el Instituto Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn \u00a0Codazzi \u00a0o \u00a0las \u00a0Lonjas \u00a0de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de \u00a0establecer \u00a0su \u00a0valor \u00a0comercial, \u00a0seg\u00fan lo prev\u00e9n los art\u00edculos 61 de la Ley \u00a0388 \u00a0de \u00a01997 \u00a0y 3 del Decreto 1420 de 1998, de manera que no se deben confundir \u00a0tales \u00a0aval\u00faos \u00a0con \u00a0el \u00a0catastral \u00a0o \u00a0el de la sucesi\u00f3n aludidos atr\u00e1s, pues \u00a0ellos se hacen para efectos fiscales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo esa perspectiva, asegura que este error \u00a0fue \u00a0trascendente, en la medida que sirvi\u00f3 para colegir que la adquisici\u00f3n del \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d envolv\u00eda un detrimento patrimonial para el municipio de \u00a0Cali \u00a0y por ende se configuraba el delito de peculado por apropiaci\u00f3n, as\u00ed que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del impugnante, se han debido tener en cuenta los aval\u00faos realizados \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi y la Lonja de Propiedad Ra\u00edz de \u00a0la ciudad en cita, que obran en la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0Un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0adicional \u00a0lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que se tergivers\u00f3 el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0aval\u00faos \u00a0efectuados \u00a0por \u00a0el Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn \u00a0Codazzi \u00a0y \u00a0la \u00a0Lonja \u00a0de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz \u00a0al \u00a0predio \u00a0\u201cEl Rub\u00ed\u201d, pues el \u00a0ad \u00a0quem concluy\u00f3 que era \u00a0posible \u00a0escindir \u00a0el \u00a0valor \u00a0del \u00a0terreno del valor del bosque, separaci\u00f3n que \u00a0dice \u00a0el \u00a0censor, \u00a0realizaron \u00a0los peritos \u00fanicamente como metodolog\u00eda para la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0del \u00a0aval\u00fao, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0afirmaran \u00a0que \u00a0ello \u00a0fuera \u00a0posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, recuerda que si bien en la \u00a0Lonja \u00a0se fij\u00f3 el valor del terreno en $253.193.976 y el total con el bosque en \u00a0$2.695.565.502, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0el \u00a0precio del terreno en \u00a0$243.390.221 \u00a0y el total con el bosque en $2.565.499.524, la separaci\u00f3n aludida \u00a0constituy\u00f3 \u00a0un \u00a0error, \u00a0pues \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0del \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0para \u00a0significar \u00a0que \u00a0solo \u00a0se \u00a0deb\u00eda \u00a0adquirir el terreno, ya que el bosque era del \u00a0Estado \u00a0al \u00a0hacer \u00a0parte de un parque nacional, distorsionando as\u00ed el peritaje, \u00a0pues \u00a0esa \u00a0divisi\u00f3n \u00a0es \u00a0absurda, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0puede haber \u201cbosque sin terreno\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0se hubiera cometido el \u00a0error \u00a0anotado, \u00a0no \u00a0habr\u00eda sido posible afirmar que se present\u00f3 un sobrecosto \u00a0en \u00a0la \u00a0compra del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, la cual se pact\u00f3 en $2.414.566.266, y \u00a0por \u00a0ende \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0predicar \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para concluir, afirma que como los errores \u00a0puestos \u00a0de \u00a0manifiesto \u00a0evidencian \u00a0que \u00a0no hubo detrimento patrimonial para el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0de \u00a0esto \u00a0se sigue que no era posible predicar la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n, por tanto, pide casar la sentencia y que \u00a0se absuelva a la procesada de dicho delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el impugnante acusa la sentencia de haber incurrido en la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, lo cual condujo tanto a la aplicaci\u00f3n indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 410 del C\u00f3digo Penal, 89 de la Ley 153 de 1887, 7 y 8 de la \u00a0Ley \u00a085 \u00a0de 1920, 3 de la Ley 80 de 1993, 107 (par\u00e1grafo) de la Ley 99 de 1993, \u00a015 \u00a0del Decreto 855 de 1994 y 27 (par\u00e1grafo) de Decreto 2150 de 1995; como a la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01, \u00a028, 29 y 58 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0656, \u00a0657, 714 a 716 del C\u00f3digo Civil, 14 de la Ley 153 de 1887, 52 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a04\u00aa de 1913, 10 de la Ley 200 de 1936, 15 de la Ley 29 de 1973, 10, \u00a011, \u00a013, \u00a014 \u00a0y \u00a020 de la Ley 9\u00aa de 1989, 11 y 107 (par\u00e1grafo) de la Ley 99 de \u00a01993, \u00a02, \u00a038, \u00a048 y 61 de la Ley 388 de 1997, 11 del Decreto 151 de 1998, 3 del \u00a0Decreto \u00a01420 \u00a0de 1998, 232 de la Ley 600 de 2000 y 88, 104, 137 y 149 de la Ley \u00a01437 \u00a0de \u00a02011; \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, expone que para desvirtuar \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0contrato \u00a0sin cumplimiento de requisitos legales, se demostrar\u00e1 \u00a0que \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0sobre \u00a0el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d \u00a0reuni\u00f3 \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite \u00a0se \u00a0cumplieron \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0 previstas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 Decreto \u00a0 No. \u00a0 0921 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0de \u00a0Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Falso\u00a0\u00a0 \u00a0juicio\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 identidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Lo cifra en \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0esta clase de error de hecho al apreciar el contenido de \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 de 2001, expedido por la Alcald\u00eda de Cali, por cuyo medio se \u00a0deleg\u00f3 \u00a0en \u00a0la direcci\u00f3n del Departamento Administrativo de Gesti\u00f3n del Medio \u00a0Ambiente, \u00a0DAGMA, la compra de predios como \u201cEl Rub\u00ed\u201d, en particular con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0conservar \u00a0las \u00a0cuencas \u00a0de \u00a0los \u00a0r\u00edos \u00a0que surten de agua a la \u00a0referida \u00a0ciudad, \u00a0pues \u00a0se \u00a0cercen\u00f3 \u00a0la parte en que all\u00ed se indicaba que tal \u00a0delegaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 ten\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cceleridad\u201d \u00a0en \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n de \u00a0los predios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0anota \u00a0que se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0parte \u00a0de dicho decreto en donde se determin\u00f3 que tanto la promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0como \u00a0la escritura p\u00fablica, eran responsabilidad exclusiva del \u00a0director \u00a0del referido departamento administrativo y que el \u00fanico requisito que \u00a0se \u00a0exig\u00eda \u00a0para que se procediera a la adquisici\u00f3n del predio era el concepto \u00a0previo de la Comisi\u00f3n Jur\u00eddica creada por el referido decreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, se\u00f1ala que se distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 de 2011, por cuanto en \u00e9l solamente se consagr\u00f3 que una \u00a0vez \u00a0fuera \u00a0elaborado \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0t\u00edtulos, la promesa de compraventa y la \u00a0minuta \u00a0de la escritura de compra, se enviaba esa documentaci\u00f3n a la Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de la Alcald\u00eda de Cali para su visto bueno, de tal manera que no era \u00a0necesario \u00a0 ese \u00a0visto \u00a0bueno \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0como \u00a0lo \u00a0interpret\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, el impugnante a\u00f1ade, en punto de la \u00a0delegaci\u00f3n \u00a0para \u00a0dar \u00a0mayor \u00a0celeridad \u00a0a \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0resultar\u00eda \u00a0il\u00f3gico \u00a0que \u00a0buscando \u00a0m\u00e1s \u00a0agilidad \u00a0en \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n de los predios, se \u00a0exigiera \u00a0como \u00a0prerrequisito \u00a0la \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0de la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la \u00a0Alcald\u00eda, pues ello dilatar\u00eda el tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0exclusiva \u00a0del director del DAGMA en la celebraci\u00f3n del contrato de compraventa \u00a0del \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, expresa que la misma era incompatible con un control \u00a0previo \u00a0por \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la Alcald\u00eda de Cali, pues lo que se \u00a0indic\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0Decreto No. 0921 de 2001, es que se requer\u00eda de la aprobaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0de \u00a0la Comisi\u00f3n Jur\u00eddica creada por dicho decreto, mas no que el visto \u00a0bueno \u00a0 se \u00a0 hiciera \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 referida \u00a0Direcci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 \u00a0de \u00a02001, \u00a0expresa \u00a0el \u00a0demandante que basta \u00a0remitirse \u00a0al \u00a0texto \u00a0de \u00a0su \u00a0art\u00edculo 7\u00ba, en donde se prev\u00e9 que realizado el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0t\u00edtulos, \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa y la minuta de la escritura \u00a0p\u00fablica, \u00a0se \u00a0enviaba \u00a0esa \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0para \u00a0su \u00a0visto \u00a0bueno, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0se sigue que no era \u00a0necesario \u00a0un \u00a0visto \u00a0bueno previo espec\u00edfico para el contrato de promesa, as\u00ed \u00a0que \u00a0a \u00a0su juicio, el visto bueno era posterior, a pesar de que en la Direcci\u00f3n \u00a0en \u00a0cita \u00a0se \u00a0indicara \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0ser previo, como lo sostuvo el ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa que el error puesto de presente es \u00a0trascendente, \u00a0por cuanto sirvi\u00f3 para predicarle responsabilidad a la procesada \u00a0en \u00a0el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, reiterando que \u00a0la \u00a0aprobaci\u00f3n previa era la de la Comisi\u00f3n Jur\u00eddica y no la de la Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.\u00a0 Arguye \u00a0el \u00a0libelista que por igual se incurri\u00f3 en falso juicio de identidad, porque al \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa de compraventa del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, se \u00a0tergiverso \u00a0su contenido al concluir que se trataba de uno privado regido por el \u00a0art\u00edculo \u00a089 de la Ley 153 de 1887, cuando en verdad se estaba ante un contrato \u00a0administrativo \u00a0sujeto \u00a0a las reglas previstas en los art\u00edculos 15 de la Ley 29 \u00a0de \u00a01973, \u00a010, \u00a011, \u00a013, \u00a014 \u00a0y \u00a020 \u00a0de la Ley 9\u00aa de 1989 y 61 de la Ley 388 de \u00a01997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tal motivo, expresa que el Tribunal se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0la promesa adolec\u00eda del requisito de la fecha y la \u00a0notar\u00eda \u00a0en la cual se correr\u00eda la escritura p\u00fablica de compra y por tanto el \u00a0contrato \u00a0 de \u00a0 promesa \u00a0 de \u00a0compraventa \u00a0no \u00a0produc\u00eda \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto, \u00a0pues \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el art\u00edculo 15 de la Ley 29 de 1973, donde se prev\u00e9 el reparto de \u00a0notar\u00edas \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0actos que deban elevarse a escritura por las \u00a0entidades estatales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez vuelve y recaba sobre que se estaba \u00a0ante \u00a0un \u00a0contrato \u00a0administrativo, \u00a0a\u00f1ade que la adquisici\u00f3n del predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0se hac\u00eda por motivos de utilidad p\u00fablica, lo cual ten\u00eda un tr\u00e1mite \u00a0especial \u00a0conforme \u00a0se \u00a0prev\u00e9 \u00a0en \u00a0las \u00a0Leyes 9\u00aa de 1989 (art. 10), 99 de 1993 \u00a0(art. 11) y 388 de 1997 (art. 59), entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo la anterior perspectiva, sostiene que \u00a0el \u00a0error expuesto es trascedente, pues el contrato de promesa de compraventa no \u00a0era \u00a0nulo \u00a0y \u00a0tampoco era posible exigir los requisitos de una venta voluntaria, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual, de no haber mediado el yerro expuesto, no se habr\u00eda podido \u00a0condenar \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0 \u00a0Falso\u00a0 \u00a0juicio\u00a0 \u00a0de\u00a0 existencia\u00a0 por\u00a0 suposici\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante lo hace consistir en que se \u00a0dio \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0sin \u00a0estarlo, que era nula la adjudicaci\u00f3n que se hiciera \u00a0del \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d a Ra\u00fal Borrero mediante la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1941 del Ministerio de la Econom\u00eda Nacional de entonces, origen \u00a0del \u00a0 t\u00edtulo \u00a0de \u00a0quienes \u00a0luego \u00a0le \u00a0vendieron \u00a0ese \u00a0predio \u00a0al \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0aduce \u00a0que \u00a0la actuaci\u00f3n no \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0providencia \u00a0administrativa \u00a0o \u00a0judicial que haya \u00a0declarado \u00a0nula \u00a0la adjudicaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d que originalmente se \u00a0hizo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0anotada \u00a0como lo sostiene el Tribunal con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo \u00a0preceptuado en los art\u00edculos 7 y 8 de la Ley 85 de 1920, al \u00a0entender \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 tratarse \u00a0 una \u00a0 zona \u00a0 de \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0adjudicarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade que como ese error deriv\u00f3 en otros, \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0pues se arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que se hab\u00eda \u00a0pagado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 predio \u00a0 \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 \u00a0 suma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cexorbitante\u201d, \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0 se \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0entregar \u00a0el 50% del precio, es decir, la suma de $1.207.283.133, a \u00a0pesar \u00a0que \u00a0era del Estado por tratarse de una reserva forestal, de manera que a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0censor, \u00a0si \u00a0no \u00a0se hubiera incurrido en el yerro denunciado, no se \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0predicar \u00a0el \u00a0delito de contrato sin cumplimiento de requisitos \u00a0legales \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0pues \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a051 \u00a0de \u00a01941 \u00a0gozaba \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad, de conformidad con el art\u00edculo 88 de la Ley 1437 de \u00a02011, \u00a0en \u00a0concordancia, \u00a0con \u00a0el \u00a01742 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil y 2 de la Ley 50 de \u00a01936. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Falso\u00a0\u00a0 \u00a0juicio\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0existencia\u00a0\u00a0 \u00a0 por\u00a0\u00a0 \u00a0omisi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.\u00a0 Seg\u00fan \u00a0refiere \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0este \u00a0yerro consisti\u00f3 en haberse dejado de valorar el \u00a0Manual \u00a0del \u00a0Procedimiento \u00a0para \u00a0la \u00a0Aplicabilidad del Decreto No. 0921 de 2001 \u00a0expedido \u00a0por \u00a0la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0de \u00a0Cali, es especial donde se dispon\u00eda que en el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0de predios se \u201crequer\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0de \u00a0la \u00a0Comisi\u00f3n Jur\u00eddica que para tal efecto fue \u00a0designada \u00a0y luego ser\u00e1 enviada la documentaci\u00f3n a la Oficina de la Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0para \u00a0su \u00a0visto bueno y aprobaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, a juicio el libelista, para \u00a0adquirir \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl Rub\u00ed\u201d \u00fanicamente se requer\u00eda el concepto previo \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Comisi\u00f3n \u00a0 Jur\u00eddica, \u00a0 as\u00ed \u00a0 que \u00a0 posteriormente \u00a0se \u00a0remit\u00eda \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda de Cali \u201cpara \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0visto \u00a0 \u00a0bueno \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0aprobaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho puesto de \u00a0presente \u00a0es \u00a0trascendente, \u00a0pues si no se hubiera cometido se habr\u00eda concluido \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0requisito \u00a0previo \u00a0para \u00a0adquisici\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0contrato de promesa de compraventa por la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica y \u00a0por \u00a0ende \u00a0no \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0predicar \u00a0responsabilidad a la acusada en el \u00a0delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.\u00a0 \u00a0Expresa \u00a0que tambi\u00e9n se incurri\u00f3 en falso juicio de existencia por omisi\u00f3n al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0valorar el concepto jur\u00eddico de la firma Vargas Abogados &amp; C\u00eda. \u00a0Ltda., \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0con \u00a0el fin de zanjar las diferencias de criterio \u00a0entre el DAGMA y la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0radica \u00a0en que en ese concepto se indic\u00f3 que el Instituto Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn \u00a0Codazzi \u00a0no \u00a0era \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0organismo \u00a0autorizado \u00a0para realizar los \u00a0aval\u00faos \u00a0de \u00a0los \u00a0predios \u00a0ubicados \u00a0en parques nacionales como lo concluy\u00f3 el \u00a0a \u00a0quo a partir del Decreto \u00a0855 \u00a0de \u00a01994 \u00a0y \u00a0lo \u00a0insinu\u00f3 \u00a0el ad quem, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien el art\u00edculo 107 de la Ley 99 de 1993 le otorgaba \u00a0exclusivamente \u00a0esa competencia al referido instituto, posteriormente la Ley 388 \u00a0de \u00a01997 \u00a0modific\u00f3 \u00a0tal restricci\u00f3n, permitiendo que lo hicieran las Lonjas de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz, \u00a0conforme se desprende de lo preceptuado en el Decreto 2150 de \u00a01995 \u00a0e, \u00a0igualmente, \u00a0los \u00a0Decretos \u00a0151 (art. 11) y 1420 de 1998 (art. 20), de \u00a0donde \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0predicar \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales previsto en el art\u00edculo 410 de la C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que la no valoraci\u00f3n del concepto \u00a0en \u00a0cita \u00a0tiene \u00a0una \u00a0incidencia adicional, por cuanto all\u00ed se concluy\u00f3 que el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d no era un \u201cbosque nacional\u201d (expresi\u00f3n cuyo alcance \u00a0se \u00a0precisa \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 7 y 8 de la Ley 85 de 1920), ya que a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. 7 del 30 de julio de 1941 se incluy\u00f3 dentro de una reserva \u00a0forestal, \u00a0concepto que se\u00f1ala el actor es distinto, circunstancia que por ende \u00a0no \u00a0imped\u00eda su adjudicaci\u00f3n, pues tal prohibici\u00f3n solo vino a operar a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a0092 \u00a0de \u00a01968, \u00a0que \u00a0le \u00a0dio \u00a0al \u00a0mencionado predio la \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0parte \u00a0de un parque nacional. Adem\u00e1s, anota el actor, el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adjudicaci\u00f3n del predio se hab\u00eda iniciado antes de la Resoluci\u00f3n \u00a0No. 7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0referido \u00a0concepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0indic\u00f3 que si bien la Resoluci\u00f3n No. 092 de \u00a01968 \u00a0incluy\u00f3 \u00a0al \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d dentro del Parque Nacional Natural Los \u00a0Farallones \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0esto \u00a0no quer\u00eda decir que no se pudiera negociar, pues a \u00a0juicio \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0de \u00a0abogados \u00a0aludida, \u00a0ello era posible al ser adquirido \u00a0leg\u00edtimamente por un particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0una \u00a0vez \u00a0el impugnante \u00a0predica \u00a0que \u00a0el \u00a0ad quem no \u00a0tuvo \u00a0claras las expresiones bosque natural y reserva forestal, como s\u00ed lo hizo \u00a0el \u00a0a quo, precisa que el no \u00a0haber \u00a0 valorado \u00a0 el \u00a0 concepto \u00a0 jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0de \u00a0abogados \u00a0tiene \u00a0trascendencia, \u00a0pues \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n No. 092 incluy\u00f3 \u00a0predios \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0privada dejando a salvo los derechos de los particulares \u00a0sobre \u00a0el \u00a0terreno \u00a0y \u00a0el \u00a0bosque, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0al \u00a0Incora \u00a0la obligaci\u00f3n de \u00a0adquirirlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0 esa \u00a0 perspectiva, \u00a0 sostiene \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que de no haberse dejado de valorar el concepto jur\u00eddico de marras, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0podido llegar a la conclusi\u00f3n de que el predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0negociar \u00a0y por tanto que se incurri\u00f3 en el delito de \u00a0contrato \u00a0 sin \u00a0 cumplimiento \u00a0 de \u00a0 requisitos \u00a0 legales \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, el libelista solicita casar \u00a0la sentencia y absolver a la acusada del delito anotado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer\u00a0\u00a0 Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 397 y 410 del C\u00f3digo Penal, 1 y 2 de la Ley 54 de \u00a01941, \u00a02 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 175 de 1948 y la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de 1941 \u00a0del \u00a0Ministerio de la Econom\u00eda Nacional de entonces; as\u00ed como a la correlativa \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 44 de la Ley 110 de 1912, 52 y 53 de la \u00a0Ley \u00a04\u00aa \u00a0de \u00a01913, \u00a01\u00ba de la Ley 200 de 1936 y la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 de \u00a0octubre de 1941 del ministerio en cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente expresa que con la Ley 54 del \u00a015 \u00a0de \u00a0octubre de 1941 (art. 1\u00ba), la naci\u00f3n le adjudic\u00f3 al municipio de Cali \u00a0los \u00a0bald\u00edos \u00a0de \u00a0la \u00a0hoya hidrogr\u00e1fica del r\u00edo Cali y sus afluentes y con la \u00a0Ley \u00a0175 del 27 de diciembre de 1948 (arts. 2 y 3), le adjudic\u00f3 los bald\u00edos de \u00a0la \u00a0hoya \u00a0hidrogr\u00e1fica \u00a0de los r\u00edos Cali, Aguacatal, Mel\u00e9ndez, Ca\u00f1averalejo, \u00a0Lili \u00a0y \u00a0Pance, normas que entraron a regir a partir de su promulgaci\u00f3n, en los \u00a0t\u00e9rminos de los art\u00edculos 52 y 53 de la Ley 4\u00aa de 1913. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0expone \u00a0que \u00a0mediante \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a051 \u00a0del \u00a014 \u00a0de octubre de 1941, el Ministerio de la Econom\u00eda \u00a0Nacional \u00a0le \u00a0adjudic\u00f3 \u00a0a Ra\u00fal Borrero el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, de manera que \u00a0para \u00a0esta \u00a0fecha \u00a0no \u00a0estaba \u00a0vigente la Ley 54 del 15 de octubre de 1941, como \u00a0tampoco \u00a0la Ley 175 del 27 de diciembre de 1948, por lo que no se pod\u00eda afectar \u00a0la \u00a0referida \u00a0adjudicaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0antes de dichas leyes hab\u00eda un predio \u00a0bald\u00edo \u00a0 (\u201cEl \u00a0 Rub\u00ed\u201d) \u00a0 que \u00a0 pod\u00eda \u00a0 ser \u00a0adjudicado, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0sucedi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que incluso el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d \u00a0hab\u00eda \u00a0dejado de ser bald\u00edo antes de la resoluci\u00f3n No. 51 de 1941, por cuanto \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00ba \u00a0de la ley 200 de 1936 establec\u00eda una presunci\u00f3n conforme a \u00a0la \u00a0cual, no eran bald\u00edos sino de propiedad privada los fundos explotados, como \u00a0ocurr\u00eda \u00a0con \u00a0el \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d desde el 15 de noviembre de 1937, fecha \u00a0en que Ra\u00fal Borrero solicit\u00f3 su adjudicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0situaci\u00f3n similar se presenta \u00a0vista \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de 1941, por medio la cual se cre\u00f3 \u00a0una \u00a0zona \u00a0de \u00a0reserva \u00a0forestal que inclu\u00eda el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, pues esa \u00a0circunstancia no imped\u00eda su adjudicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0asevera \u00a0que \u00a0si \u00a0bien el \u00a0art\u00edculo \u00a08 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a085 \u00a0de 1920 establec\u00eda que los bosques nacionales no \u00a0pod\u00edan \u00a0ser adjudicados como terrenos bald\u00edos a ning\u00fan t\u00edtulo, de manera que \u00a0eran \u00a0nulas \u00a0las \u00a0adjudicaciones que se hicieran, precisa que la nulidad reca\u00eda \u00a0sobre \u00a0los bald\u00edos que hicieran parte de bosques nacionales, mas no de reservas \u00a0forestales, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0indic\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la firma Vargas Abogados \u00a0Asociados \u00a0&amp; \u00a0C\u00eda, Ltda. y por tanto para la \u00e9poca de la expedici\u00f3n de la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a07 \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0julio de 1941 y de la adjudicaci\u00f3n del predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d a trav\u00e9s de la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 de octubre de 1941, no \u00a0exist\u00eda \u00a0norma \u00a0que \u00a0prohibiera, \u00a0so \u00a0pena \u00a0de \u00a0nulidad, la adjudicaci\u00f3n de un \u00a0bald\u00edo \u00a0que se encontrara en una zona de reserva forestal, como ocurr\u00eda con el \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0expone \u00a0el \u00a0actor \u00a0que los actos \u00a0administrativos \u00a0se \u00a0presumen \u00a0legales \u00a0mientras \u00a0no \u00a0sean \u00a0declarados nulos, de \u00a0conformidad \u00a0 con \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a088 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a01437 \u00a0de \u00a02011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1alado \u00a0anterior, \u00a0manifiesta que en la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem se \u00a0arrib\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0a la conclusi\u00f3n, de acuerdo con la cual, la procesada \u00a0hab\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n y de contrato sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0un predio (\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d) \u00a0que hac\u00eda parte de una reserva forestal conforme se determin\u00f3 en la \u00a0Ley \u00a054 \u00a0de \u00a01941, pero adem\u00e1s, seg\u00fan lo consagrado en la Ley 75 de 1920 (art. \u00a08), \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0bosque \u00a0nacional, \u00a0circunstancia \u00a0que hac\u00eda nula su \u00a0adjudicaci\u00f3n, \u00a0 pues \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n \u00a0imped\u00eda \u00a0que \u00a0se \u00a0adelantara \u00a0cualquier \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0sobre \u00e9l, de modo que lo acertado habr\u00eda sido, seg\u00fan lo indic\u00f3 \u00a0el \u00a0a quo, demandar el acto \u00a0administrativo \u00a0de \u00a0adjudicaci\u00f3n antes de comprometer los dineros del municipio \u00a0en \u00a0 la \u00a0compra \u00a0de \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0asum\u00eda \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0esa \u00a0perspectiva, el demandante, una \u00a0vez \u00a0precisa \u00a0que \u00a0en \u00a0esta censura no cuestiona si el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d era \u00a0parte \u00a0de \u00a0una reserva forestal ni la naturaleza jur\u00eddica de \u00e9sta, precisa que \u00a0la \u00a0objeci\u00f3n radica en que como en la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de 1941 \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0Econom\u00eda Nacional de entonces, por cuyo medio se cre\u00f3 \u00a0una \u00a0zona \u00a0de \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0estaba \u00a0incluido el predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0no \u00a0se \u00a0fij\u00f3 su fecha de vigencia, entonces, acudiendo a lo previsto \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 52 y 53 de la Ley 4\u00aa de 1913, que establece que \u00e9sta ocurre \u00a0dos \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n, la que en este caso lo fue el 28 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01941, \u00a0entonces a partir del 28 de octubre es que obligaba, de donde \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0tal \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0no \u00a0estaba \u00a0en \u00a0vigor para la \u00e9poca en que se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 de octubre de 1941, a trav\u00e9s de la cual \u00a0se \u00a0le \u00a0adjudic\u00f3 \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0a Ra\u00fal Rosero y por ello no era \u00a0factible \u00a0alegar \u00a0su nulidad en aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 7 y 8 de la Ley 85 \u00a0de \u00a01920, raz\u00f3n por la cual, a juicio del actor, por esta v\u00eda, se incurri\u00f3 en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0esta \u00a0ley \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n No. 7, a fin de \u00a0concluir \u00a0que la acusada hab\u00eda cometido los delitos previstos en los art\u00edculos \u00a0397 y 410 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0luego \u00a0de \u00a0reiterar los \u00a0anteriores \u00a0argumentos \u00a0con el prop\u00f3sito de evidenciar las normas que considera \u00a0tanto \u00a0aplicadas \u00a0indebidamente \u00a0como \u00a0dejadas \u00a0de \u00a0utilizar, \u00a0solicita casar la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0absuelva a la procesada de los delitos por los cuales fue \u00a0acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Acudiendo a la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurrente denuncia la sentencia de haber incurrido en la violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0deriv\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de los \u00a0art\u00edculos \u00a0410 del C\u00f3digo Penal, 107 de la Ley 99 de 1993 y 15 del Decreto 855 \u00a0de \u00a01994; \u00a0as\u00ed \u00a0como en la correlativa falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 2 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887, 27 del Decreto 2150 de 1995, 1 y 61 de la Ley 388 de \u00a01997, 11 y 14 del Decreto 151 de 1998 y 3 del Decreto 1420 de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0encamina \u00a0la \u00a0censura a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0la sentencia impugnada se err\u00f3 al concluir que la inculpada \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de contrato sin cumplimiento de requisitos legales al \u00a0aceptar \u00a0un \u00a0aval\u00fao \u00a0distinto al del Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi, es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0Lonja \u00a0de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz \u00a0de \u00a0Cali y de Colombia, pues se \u00a0desconoci\u00f3 que esto estaba autorizado legalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre ese particular expone que si bien en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a015 \u00a0de \u00a0Decreto \u00a0855 \u00a0de \u00a01994 se dispone que los aval\u00faos de los \u00a0predios \u00a0que \u00a0deban \u00a0adquirir \u00a0las \u00a0entidades \u00a0estatales \u00a0los \u00a0debe \u00a0realizar el \u00a0Instituto \u00a0Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn Codazzi, la negociaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed \u00a0se \u00a0deb\u00eda \u00a0regir \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a09\u00aa de 1989, pues se trataba de uno de inter\u00e9s \u00a0social, \u00a0ya \u00a0que as\u00ed lo hab\u00eda declarado el art\u00edculo 111 de la Ley 99 de 1993, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n se deb\u00eda regir por los art\u00edculos 10 y siguientes \u00a0de la Ley 9\u00aa, como tambi\u00e9n por la Ley 388 de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega el censor que si bien, acorde con lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0107 \u00a0de \u00a0la Ley 99 de 1993, la entidad llamada a \u00a0realizar \u00a0los \u00a0aval\u00faos \u00a0de \u00a0predios \u00a0como \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0era el Instituto en \u00a0menci\u00f3n, \u00a0posteriormente el art\u00edculo 27 del Decreto 2150 de 1995 permiti\u00f3 que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fueran \u00a0elaborados \u00a0por \u00a0una \u00a0persona natural o jur\u00eddica de car\u00e1cter \u00a0privado \u00a0que \u00a0estuviera \u00a0registrada y autorizada por la Lonja de Propiedad Ra\u00edz \u00a0del lugar de ubicaci\u00f3n del inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, expone que como de acuerdo \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 2\u00ba de la Ley 153 de 1887, la ley posterior prevalece sobre la \u00a0anterior, \u00a0es \u00a0claro que la norma a aplicar en este caso era el art\u00edculo 27 del \u00a0Decreto 2150 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0a\u00f1ade \u00a0que la Ley 388 de \u00a01997, \u00a0modificatoria \u00a0de \u00a0la Ley 9\u00aa de 1989, en esencia dispuso en su art\u00edculo \u00a061 \u00a0que \u00a0los \u00a0aval\u00faos \u00a0pod\u00edan realizarse siguiendo el art\u00edculo 27 del Decreto \u00a02150 \u00a0de \u00a01995 \u00a0y lo propio, en resumen, se indic\u00f3 en los art\u00edculos 3 y 12 del \u00a0Decreto \u00a01420 \u00a0de \u00a01998, \u00a0reglamentario \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0388, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n en el \u00a0art\u00edculo \u00a011 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0151 \u00a0de 1998, que luego derog\u00f3 el art\u00edculo 27 del \u00a0Decreto \u00a02150 \u00a0pero conserv\u00f3 la misma autorizaci\u00f3n en lo que importa para este \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el actor manifiesta que es \u00a0claro \u00a0que \u00a0no \u00a0solo \u00a0el Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi est\u00e1 autorizado \u00a0para \u00a0realizar \u00a0el \u00a0aval\u00fao de predios como \u201cEl Rub\u00ed\u201d, sino que tambi\u00e9n lo \u00a0est\u00e1n \u00a0 las \u00a0Lonjas \u00a0de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz \u00a0del \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0se \u00a0encuentre \u00a0el \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa entonces que si bien el Tribunal no \u00a0fue \u00a0preciso \u00a0sobre qui\u00e9n estaba autorizado para elaborar el aval\u00fao de predios \u00a0como \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d ubicado en un parque nacional, el juez de primer grado fue \u00a0tajante \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0solo \u00a0lo \u00a0pod\u00eda \u00a0realizar \u00a0el \u00a0Instituto Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn Codazzi, citando como sustento el Decreto 855 de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0esa \u00a0perspectiva, \u00a0el \u00a0actor pone de \u00a0presente \u00a0que \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada se desconoci\u00f3 lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a027 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02150 de 1995 y de paso hizo lo \u00a0propio \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a061 de la Ley 388 de 1997 y 3 del \u00a0Decreto \u00a01420 \u00a0de \u00a01998, lo cual le permiti\u00f3 arribar a la conclusi\u00f3n de que la \u00a0procesada \u00a0hab\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0al \u00a0no acudir a tal Instituto para avaluar el predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0por \u00a0igual en la sentencia se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial al concluir que el \u00a0delito \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0configurado porque la acusada hab\u00eda designado \u00a0directamente \u00a0la Lonja de Propiedad Ra\u00edz, cuando ello es precisamente lo que se \u00a0prev\u00e9 en el art\u00edculo 12 del Decreto 1420 de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, el censor concluye que la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de las normas puestas de manifiesto fue trascendente, lo \u00a0cual \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0tanto los art\u00edculos 15 del \u00a0Decreto \u00a0855 \u00a0de \u00a01994 \u00a0y \u00a0107 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 99 de 1993 como el art\u00edculo 410 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0pide casar la sentencia y absolver a la enjuiciada \u00a0del delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alegato\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0del\u00a0\u00a0 \u00a0no\u00a0\u00a0 recurrente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de Cali, en \u00a0escrito \u00a0breve \u00a0solicita \u00a0no admitir la demanda de casaci\u00f3n, pues, a su juicio, \u00a0no \u00a0logra \u00a0demostrar \u00a0que se le haya violado garant\u00eda alguna a la procesada con \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0\u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 \u00a0LA\u00a0\u00a0 SALA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I.\u00a0\u00a0 \u00a0 Sobre\u00a0 \u00a0 el\u00a0 \u00a0recurso\u00a0 \u00a0de\u00a0 casaci\u00f3n\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 Ley\u00a0 600\u00a0 de \u00a02000: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando la Corte examina la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0centra su inter\u00e9s en verificar el cumplimiento de unas exigencias \u00a0precisas, \u00a0 tanto \u00a0de \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0como \u00a0de \u00a0cr\u00edtica \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0suficiente \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0orden a conservar el car\u00e1cter extraordinario del recurso de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0que se \u00a0reclaman \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0persiguen \u00a0que \u00a0el libelo satisfaga unos presupuestos \u00a0m\u00ednimos \u00a0de \u00a0coherencia \u00a0intr\u00ednseca, \u00a0lo \u00a0cual supone contar con inter\u00e9s para \u00a0demandar, \u00a0ya \u00a0por \u00a0haber \u00a0impugnado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado sin el \u00e9xito \u00a0esperado, \u00a0o \u00a0porque \u00a0siendo \u00a0\u00e9ste favorable, la sentencia de segunda instancia \u00a0termine \u00a0afectando \u00a0los intereses del no recurrente, respecto de lo decidido por \u00a0el a quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0corresponde \u00a0constatar \u00a0si \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0contra la cual se dirige el recurso extraordinario, lo fue por delito \u00a0y \u00a0si \u00a0su \u00a0quantum m\u00e1ximo \u00a0punitivo \u00a0excede \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os. \u00a0As\u00ed mismo, si el fallo ha sido proferido en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0un \u00a0Tribunal, \u00a0o \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de no superar aquel extremo \u00a0punitivo \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0ser \u00a0dictado en alzada por juez colegiado o unipersonal, se \u00a0persiga \u00a0el \u00a0restablecimiento \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales o el desarrollo de la \u00a0jurisprudencia, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se debe argumentar previa y suficientemente \u00a0sobre el t\u00f3pico que concite la atenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su vez, de conformidad con el art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0se\u00f1alar la causal, \u00a0exponer \u00a0 el \u00a0 o \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0expresando \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0 y \u00a0 las \u00a0normas \u00a0infringidas, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0efectiva \u00a0trascendencia, \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0cumplir \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los fines establecidos por el \u00a0legislador \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0206 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0esfuerzo \u00a0que \u00a0precede igualmente debe \u00a0respetar \u00a0los \u00a0principios \u00a0que gobiernan el recurso de casaci\u00f3n y en particular \u00a0los \u00a0de sustentaci\u00f3n suficiente, seg\u00fan el cual, la demanda debe bastarse a s\u00ed \u00a0misma \u00a0para \u00a0provocar \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0del fallo; el de cr\u00edtica vinculante, por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0se \u00a0exige \u00a0una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0fundada \u00a0en \u00a0las causales previstas \u00a0taxativamente \u00a0por \u00a0la \u00a0normatividad vigente y el cumplimiento de los requisitos \u00a0de \u00a0forma \u00a0y \u00a0contenido, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la seleccionada por el actor; y el de \u00a0objetividad, \u00a0conforme al cual la alegaci\u00f3n debe guardar absoluta fidelidad con \u00a0la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se perfilan \u00a0cargos \u00a0tanto \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa, bajo los sentidos de \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n indebida; como con sustento en la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, por errores de hecho en la modalidad de falso \u00a0juicio \u00a0de existencia \u2014por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0y \u00a0suposici\u00f3n\u2014, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad y falso raciocinio, se ofrece necesario se\u00f1alar los \u00a0derroteros \u00a0argumentativos \u00a0que corresponde agotar en cada caso, tras lo cual se \u00a0examinar\u00e1 si se satisfacen en esta oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n\u00a0\u00a0 directa\u00a0\u00a0 \u00a0de\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 ley\u00a0\u00a0 sustancial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pac\u00edficamente \u00a0se encuentra decantado que \u00a0\u00e9sta \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n se haya prevista en el inciso 1\u00ba del art\u00edculo 207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000, la cual exige que el recurrente se pliegue tanto a la \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0declarada \u00a0en \u00a0la sentencia impugnada, como a la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0all\u00ed consignada, pues lo que b\u00e1sicamente se busca con la causal en \u00a0cita, \u00a0es \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0reconocido \u00a0en el fallo no es \u00a0gobernado \u00a0por \u00a0la \u00a0norma \u00a0utilizada \u00a0por \u00a0el juzgador (aplicaci\u00f3n indebida), o \u00a0porque \u00a0es \u00a0otra la que corresponde aplicar (exclusi\u00f3n evidente), pero tambi\u00e9n \u00a0puede \u00a0ocurrir \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0s\u00ed \u00a0est\u00e9 regido por el precepto elegido por el \u00a0funcionario \u00a0 judicial, \u00a0 pero \u00a0sin \u00a0el \u00a0alcance \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0concede \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0(interpretaci\u00f3n err\u00f3nea). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 posibilidades \u00a0que \u00a0se \u00a0vienen \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0se \u00a0han \u00a0recogido \u00a0en \u00a0tres \u00a0conceptos de violaci\u00f3n, cada uno de los \u00a0cuales \u00a0 \u00a0exige \u00a0 \u00a0composiciones \u00a0 \u00a0argumentativas \u00a0 \u00a0claramente \u00a0 definidas \u00a0 e \u00a0independientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando lo perseguido es demostrar la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0de \u00a0una \u00a0norma, \u00a0se impone comprobar el error acerca de su \u00a0existencia, validez o falta de selecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0si \u00a0se \u00a0pretende \u00a0evidenciar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0una \u00a0determinada \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0el \u00a0esfuerzo \u00a0ha \u00a0de \u00a0orientarse \u00a0a \u00a0constatar la defectuosa adecuaci\u00f3n del supuesto f\u00e1ctico probado \u00a0respecto de la hip\u00f3tesis contemplada en el precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0si \u00a0lo \u00a0deseado \u00a0es \u00a0poner de \u00a0presente \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea de la norma, la tarea se debe concentrar \u00a0en \u00a0comprobar que a \u00e9sta se le confiri\u00f3 un efecto limitado o excedido distinto \u00a0al derivado de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0es \u00a0preciso mencionar que \u00a0como \u00a0la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea parte de la base que la disposici\u00f3n vulnerada \u00a0es \u00a0correctamente \u00a0seleccionada, \u00a0no \u00a0debe \u00a0confundirse \u00a0con los casos donde por \u00a0d\u00e1rsele \u00a0 un \u00a0alcance \u00a0equivocado, \u00a0no \u00a0es \u00a0aplicada \u00a0o \u00a0se \u00a0utiliza \u00a0en \u00a0forma \u00a0indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0es pertinente recordar que la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o la exclusi\u00f3n de una norma se pueden dar a consecuencia \u00a0de su err\u00f3nea interpretaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estos eventos, el yerro de hermen\u00e9utica \u00a0conduce, \u00a0en \u00a0punto de la aplicaci\u00f3n indebida, a desbordar el verdadero sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0y, \u00a0por \u00a0ello, \u00a0se \u00a0la \u00a0pone \u00a0a \u00a0gobernar un asunto que no \u00a0contempla. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0a \u00a0la exclusi\u00f3n de su aplicaci\u00f3n, el error en la \u00a0ex\u00e9gesis \u00a0del \u00a0precepto \u00a0lleva a restringir sus efectos jur\u00eddicos y por eso no \u00a0se la utiliza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, cuando se alega que como fruto de la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0se incurre en su aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0corresponde \u00a0al impugnante (i) precisar el aspecto de derecho objeto del ataque, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0establecer \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del instituto jur\u00eddico recogido en \u00e9l, \u00a0puntualizando \u00a0su ubicaci\u00f3n en el ordenamiento positivo, (ii) especificar cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0ex\u00e9gesis \u00a0dada en la sentencia al mismo, (iii) indicar las razones por \u00a0las \u00a0que \u00a0ella \u00a0resulta \u00a0equivocada \u00a0y \u00a0(iv) \u00a0explicar \u00a0porqu\u00e9 \u00a0la comprensi\u00f3n \u00a0propuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda es la correcta, lo que impone demostrar la coherencia \u00a0de \u00a0 la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0categor\u00edas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0tem\u00e1tica y respecto del universo regulatorio \u00a0inherente al punto de derecho cuestionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0caso \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0pregone \u00a0que \u00a0como \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0er\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la norma se incurre en su falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0impone \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0entre a (i) indicar el aspecto de \u00a0derecho \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0controversia, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0establecer \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0instituto \u00a0 jur\u00eddico \u00a0recogido \u00a0en \u00a0\u00e9l, \u00a0especificando \u00a0su \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0positivo, (ii) puntualizar cu\u00e1l fue la ex\u00e9gesis dada en el fallo \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a desecharlo, y (iii) explicar porqu\u00e9 la comprensi\u00f3n propuesta en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta, \u00a0lo \u00a0que \u00a0obliga \u00a0a comprobar la coherencia de la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el actor respecto de las categor\u00edas jur\u00eddicas \u00a0relacionadas \u00a0con la tem\u00e1tica y frente al universo regulatorio que es inherente \u00a0al punto de derecho que se analiza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n\u00a0\u00a0 \u00a0indirecta\u00a0\u00a0 \u00a0de\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 ley\u00a0\u00a0 sustancial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente resulta oportuno recordar que \u00a0este \u00a0sentido de vulneraci\u00f3n inscrito en el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 207 de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, ocurre cuando como fruto de la apreciaci\u00f3n equivocada de la \u00a0prueba, \u00a0se \u00a0llega \u00a0a \u00a0la \u00a0falta de aplicaci\u00f3n o a la exclusi\u00f3n evidente de un \u00a0determinado \u00a0precepto \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustantivo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0puede \u00a0darse en las \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0ya \u00a0por falso juicio de existencia, bien por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n de un espec\u00edfico medio de conocimiento; por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, al valorar un puntual elemento de persuasi\u00f3n, o porque se \u00a0incurre \u00a0en \u00a0falso raciocinio al apreciar un medio de convicci\u00f3n; frente a cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se profundizar\u00e1 enseguida, por cuanto este tipo de yerros \u00a0son los discutidos en la demanda objeto de estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0 cabe \u00a0anotar \u00a0que \u00a0se \u00a0pueden \u00a0presentar \u00a0defectos de estimaci\u00f3n probatoria por errores de derecho, bien en la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso juicio de legalidad o en la de falso juicio de convicci\u00f3n, \u00a0sobre \u00a0los \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0ahondar\u00e1 \u00a0por \u00a0no \u00a0ser \u00a0alegados \u00a0en \u00a0el \u00a0sub judice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0una modalidad de error de hecho \u00a0es \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0configura \u00a0cuando se deja de \u00a0apreciar \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad \u00a0un \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n, de modo que \u00a0cuando \u00a0es \u00a0alegado, es deber del impugnante, adem\u00e1s de identificar el elemento \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0ignorado, \u00a0se\u00f1alar \u00a0en \u00a0detalle y con absoluta objetividad su \u00a0alcance \u00a0demostrativo, al cual tambi\u00e9n le incumbe determinar la conclusi\u00f3n que \u00a0se \u00a0extrae \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0indicando \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0que \u00a0se deriva al efectuar su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0con \u00a0los \u00a0medios \u00a0de persuasi\u00f3n que apoyan la sentencia \u00a0atacada, \u00a0 pero \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 es \u00a0del \u00a0resorte \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0puntualizar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0escenario f\u00e1ctico logrado a partir de la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0olvidada, \u00a0en orden a evidenciar que el error denunciado, por su \u00a0entidad, \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un \u00a0fallo \u00a0con \u00a0un \u00a0sentido \u00a0distinto \u00a0y favorable a los \u00a0intereses del actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0de hecho es el \u00a0falso \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0 por \u00a0suposici\u00f3n, \u00a0que se produce cuando a pesar de que el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0practicado \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto no obra en la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial asume que s\u00ed aparece en el proceso, caso \u00a0en \u00a0el cual, frente al recurso de casaci\u00f3n, le compete al censor identificar la \u00a0prueba \u00a0imaginada \u00a0por \u00a0el fallador, se\u00f1alar en detalle el alcance demostrativo \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0confiri\u00f3 en la sentencia, determinar la conclusi\u00f3n que se extrajo \u00a0de \u00a0ella \u00a0e \u00a0indicar \u00a0la consecuencia que se deriv\u00f3 al efectuar su apreciaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0de conocimiento que apoyaron el fallo que es \u00a0impugnado por v\u00eda extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0este \u00faltimo aspecto, es del \u00a0caso \u00a0indicar \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la modalidad de error de hecho en comento, \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0censor acreditar la incidencia del yerro, es decir, c\u00f3mo de no \u00a0haberse \u00a0supuesto \u00a0el \u00a0elemento de persuasi\u00f3n, las conclusiones de la sentencia \u00a0habr\u00edan \u00a0dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0distinta \u00a0y sustancialmente \u00a0favorable \u00a0para \u00a0los \u00a0intereses \u00a0que \u00a0representa \u00a0el demandante, con vista en el \u00a0contenido objetivo de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0otra \u00a0modalidad \u00a0de error de \u00a0hecho \u00a0es \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, \u00a0que tiene ocurrencia cuando en la tarea de valorar la prueba, el \u00a0funcionario \u00a0judicial le realiza agregados o cercena su contenido, pero tambi\u00e9n \u00a0puede suceder que la distorsiona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0alega \u00a0falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que se trata es de patentizar que a pesar de que el medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apreciado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00e9ste dej\u00f3 de lado su contenido \u00a0material, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0porque adiciona, mutila o tergiversa lo se\u00f1alado en \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0puntualizar \u00a0que \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0situaciones \u00a0es \u00a0diferente, \u00a0pues \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hacen \u00a0agregados a la \u00a0prueba, \u00a0se alude al hecho de predicar expresiones que ella no contiene y de las \u00a0cuales \u00a0 se \u00a0 sirve \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0recorta \u00a0un \u00a0determinado \u00a0elemento \u00a0de comprobaci\u00f3n, ello supone que se ha omitido una parte \u00a0del mismo, a partir de lo cual el juzgador adopta la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0vez, la distorsi\u00f3n de la prueba se \u00a0refiere \u00a0a que a pesar de tenerse en cuenta su contenido material, de ella no se \u00a0extrae \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0arriba \u00a0el \u00a0juzgador, esto es, le cambia su \u00a0sentido (CSJ AP, 27 Feb. 2012, Rad. 35635). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cualquiera \u00a0 de \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0antes \u00a0mencionadas \u00a0 obviamente \u00a0demandan \u00a0del \u00a0censor, \u00a0inicialmente, \u00a0identificar \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0respecto del cual alega el falso juicio de identidad, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0de \u00a0su resorte acreditar la trascendencia de la mutilaci\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n o tergiversaci\u00f3n de su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 decir, \u00a0 debe \u00a0expresar \u00a0de \u00a0manera \u00a0argumentada, \u00a0c\u00f3mo \u00a0el cercenamiento, el agregado o la distorsi\u00f3n del medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0influy\u00f3 \u00a0de modo esencial en la declaraci\u00f3n de justicia se\u00f1alada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, luego de confrontar la totalidad de las pruebas en \u00a0las cuales \u00e9sta se sustent\u00f3, obviamente con absoluta objetividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este sentido (objetividad), es preciso \u00a0mencionar \u00a0que \u00a0los \u00a0yerros \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba que se \u00a0pregonen \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0falsos juicios de identidad, no pueden surgir de la \u00a0simple \u00a0 disparidad \u00a0de \u00a0criterios \u00a0entre \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0y \u00a0la ofrecida por el impugnante, sino de la evidente contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0 aquella \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 contenido \u00a0 material \u00a0 de \u00a0un \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0cuando se alega tanto falso juicio \u00a0de \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u2014en \u00a0cualquiera \u00a0 de \u00a0sus \u00a0dos \u00a0expresiones\u2014 \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 identidad \u00a0 \u00a0\u2014en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0distintas \u00a0manifestaciones\u2014, \u00a0no es \u00a0posible \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0simple \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0la valoraci\u00f3n que bajo el \u00a0rigor \u00a0de su contenido material y de las reglas de la sana cr\u00edtica ha realizado \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0con \u00a0la \u00a0ensayada \u00a0por el impugnante, por cuanto en ese escenario \u00a0prevalecer\u00e1 \u00a0la de aquel y no la de \u00e9ste, en raz\u00f3n de la doble presunci\u00f3n de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto \u00a0que \u00a0ampara a la sentencia de segunda instancia cuando se \u00a0acude al recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0resulta \u00a0desacertado \u00a0intentar \u00a0imponer, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0las apreciaciones \u00a0personales \u00a0del demandante sobre las del juzgador, es decir, determinar el poder \u00a0suasorio \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0 debido \u00a0 conced\u00e9rsele \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 espec\u00edfico \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, no se trata de poner de presente \u00a0discrepancias \u00a0interpretativas \u00a0entre \u00a0la valoraci\u00f3n que de las pruebas hizo el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0c\u00f3mo aspira el demandante que ello se haga, por cuanto tal postura \u00a0resulta \u00a0 impertinente \u00a0 en \u00a0 sede \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0reit\u00e9rese, \u00a0 dada \u00a0 la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto \u00a0que \u00a0ampara \u00a0al \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, en cuanto hace a la modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio, \u00a0es \u00a0preciso indicar que este yerro se da cuando se desconocen las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0al \u00a0apreciar la prueba. Ahora, como en este caso \u00a0puntualmente \u00a0se \u00a0alega \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0inicialmente \u00a0se \u00a0recordar\u00e1 la actividad dial\u00e9ctica que en general corresponde \u00a0adelantar \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0referida modalidad de error y despu\u00e9s se expondr\u00e1 el \u00a0esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0que \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n impera agotar al alegar la \u00a0vulneraci\u00f3n de las referidas m\u00e1ximas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, inicialmente cabe recordar \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio se produce porque a pesar de haber sido adecuadamente \u00a0tra\u00eddo \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso \u00a0y \u00a0en la sentencia se le ha \u00a0apreciado \u00a0en \u00a0su \u00a0exacta \u00a0dimensi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, en el ejercicio de asignarle su \u00a0m\u00e9rito \u00a0demostrativo \u00a0el juzgador se aparta de los postulados de la l\u00f3gica, de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0de las m\u00e1ximas de experiencia, es decir, de los \u00a0dictados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica como m\u00e9todo de valoraci\u00f3n probatoria reconocido \u00a0por la ley procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0referencia a los \u00a0casos \u00a0en \u00a0que \u00a0la censura se encamina a denunciar un falso raciocinio en raz\u00f3n \u00a0del \u00a0desconocimiento de los dictados de la sana cr\u00edtica al apreciar un elemento \u00a0de \u00a0 persuasi\u00f3n, \u00a0inicialmente \u00a0se \u00a0debe \u00a0proceder \u00a0a \u00a0identificar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0indicando \u00a0qu\u00e9 \u00a0dice \u00a0de \u00a0manera \u00a0objetiva, qu\u00e9 infiri\u00f3 de ella el juzgador y \u00a0cu\u00e1l el m\u00e9rito persuasivo que le fue otorgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, corresponde al actor se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, ley de la ciencia o m\u00e1xima de la experiencia \u00a0fue \u00a0ignorada \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0el medio de conocimiento y, correlativamente, ha de \u00a0precisarse \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la \u00a0regla \u00a0de la l\u00f3gica apropiada, el aporte cient\u00edfico \u00a0correcto \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 m\u00e1xima \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0 que \u00a0 debi\u00f3 \u00a0 tomarse \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 se \u00a0 debe \u00a0 demostrar \u00a0 la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0alegado, \u00a0se\u00f1alando \u00a0cu\u00e1l \u00a0debe ser la apreciaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de la prueba cuestionada, poniendo de manifiesto que ello habr\u00eda dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0proferir un fallo sustancialmente distinto y favorable a los intereses \u00a0representados por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, cuando se alega la violaci\u00f3n de una \u00a0determinada \u00a0m\u00e1xima \u00a0de la experiencia, inicialmente es necesario que el censor \u00a0la \u00a0identifique \u00a0de \u00a0forma \u00a0clara \u00a0e, igualmente, es imperativo que explique que \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0universalidad \u00a0y \u00a0permanencia, \u00a0en \u00a0orden a que sea \u00a0considerada \u00a0como \u00a0tal, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que le incumbe comprobar la incidencia de la \u00a0acertada aplicaci\u00f3n de la m\u00e1xima frente al caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, la m\u00e1xima de la experiencia \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0el \u00a0fruto de la percepci\u00f3n particular de quien la formula, como \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0admisible \u00a0que est\u00e9 sustentada en meras especulaciones (CSJ AP, 30 \u00a0Jun. 2004, Rad. 21321). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 \u00a0determinada \u00a0 \u00a0la \u00a0 tarea \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0desarrollar al impugnante, bien cuando alega la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n al discutir la vulneraci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0en \u00a0sus \u00a0distintas \u00a0expresiones, la Sala entra a \u00a0verificar \u00a0si \u00a0la \u00a0demanda \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de la procesada Beatriz \u00a0Eugenia \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Vergara, \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0cr\u00edtica \u00a0l\u00f3gica y \u00a0adecuada sustentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II.\u00a0\u00a0 \u00a0 Sobre\u00a0 \u00a0las\u00a0 \u00a0censuras\u00a0 en\u00a0 particular: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en esta censura en esencia se alegan \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho en la apreciaci\u00f3n de la prueba que, seg\u00fan el censor, dieron \u00a0lugar \u00a0a \u00a0predicar \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado que el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d hac\u00eda \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0parque nacional, cuando a lo sumo integraba una reserva forestal, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0al \u00a0ostentar \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0calidad \u00a0pod\u00eda ser objeto de \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0en esa medida, su beneficiario luego lo pod\u00eda enajenar, como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0pero por quienes para el a\u00f1o 2004 ten\u00edan su titularidad \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0su \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0sostenido en la sentencia \u00a0atacada, \u00a0su \u00a0precio \u00a0deb\u00eda \u00a0comprender el bosque que conten\u00eda, precio que fue \u00a0establecido \u00a0por \u00a0la Lonja de Propiedad Ra\u00edz de Cali y de Colombia, as\u00ed que no \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0a \u00a0predicar \u00a0un \u00a0detrimento patrimonial para el municipio de Cali al \u00a0adquirir \u00a0el predio en cita por el monto que lo hizo y por ende no se configur\u00f3 \u00a0el \u00a0delito de peculado por apropiaci\u00f3n; de esto se sigue que tal postura lo que \u00a0evidencia \u00a0es \u00a0el \u00a0af\u00e1n del demandante por imponer su criterio al del juzgador, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0se \u00a0pondr\u00e1n \u00a0de manifiesto las \u00a0inconsistencias \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0formal de cada uno de los yerros que se traen en \u00a0sustento del reparo bajo estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Contrario a \u00a0lo \u00a0afirmado por el recurrente, no es cierto que se haya dado por demostrado sin \u00a0estarlo \u00a0que, para la \u00e9poca de la adjudicaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, esto \u00a0es, \u00a0el \u00a014 de octubre de 1941 a trav\u00e9s de la resoluci\u00f3n No. 51 del Ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0Econom\u00eda \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0mismo \u00a0fuera una zona de reserva \u00a0forestal, \u00a0pues al efecto basta observar la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de \u00a01941 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 misma \u00a0 \u00a0 \u00a0cartera2, en conjunto con lo se\u00f1alado \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0testigo \u00a0 \u00a0Germ\u00e1n \u00a0 \u00a0Mar\u00edn \u00a0 \u00a0Zafra3, \u00a0para \u00a0colegir que en efecto \u00a0lo era. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, es claro que la discusi\u00f3n \u00a0del \u00a0actor \u00a0se \u00a0traslada \u00a0al \u00a0plano \u00a0subjetivo, \u00a0lo cual, como se dej\u00f3 expuesto \u00a0inicialmente, \u00a0no es admisible frente al recurso de casaci\u00f3n, pues la sentencia \u00a0arriba \u00a0 a \u00a0 esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0resulta \u00a0sof\u00edstica \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0plantea \u00a0el \u00a0demandante \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0concepto \u00a0\u201cBosque \u00a0 Nacional\u201d, \u00a0 en \u00a0orden \u00a0a \u00a0deducir \u00a0que \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0no ten\u00eda esa condici\u00f3n y que por lo \u00a0tanto \u00a0no hab\u00eda limitaci\u00f3n para su adjudicaci\u00f3n, conclusi\u00f3n que dicho sea de \u00a0paso, \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0el concepto jur\u00eddico de la firma Vargas Abogados &amp; \u00a0C\u00eda. \u00a0Ltda. \u00a0realizado \u00a0el \u00a02 \u00a0de diciembre de 20054, \u00a0es decir, con posterioridad \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0ocurridos \u00a0en \u00a0diciembre \u00a0de \u00a020045, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 claramente \u00a0 se \u00a0evidencia \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0objeto \u00a0librar \u00a0de responsabilidad a la acusada, pues la \u00a0noticia \u00a0criminal \u00a0es \u00a0del \u00a017 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 20056. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0muestra \u00a0la actuaci\u00f3n, es que si \u00a0bien \u00a0mediante la Resoluci\u00f3n No. 7 de 1941 se declar\u00f3 zona de reserva forestal \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0a su vez, con anterioridad, ten\u00eda una protecci\u00f3n \u00a0legal \u00a0derivada \u00a0de \u00a0lo consagrado en los art\u00edculos 7 y 8 de la Ley 85 de 1920, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0el \u00a0amparo \u00a0era \u00a0m\u00faltiple para el \u00e1rea del \u00a0referido \u00a0predio, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0ello \u00a0implicaba, \u00a0a \u00a0partir de la referida ley, la \u00a0imposibilidad \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 adjudicaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0si \u00a0ella \u00a0se \u00a0daba, \u00a0la \u00a0misma \u00a0era \u00a0nula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0no \u00a0sobra \u00a0agregar \u00a0que \u00a0m\u00e1s \u00a0recientemente, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la Resoluci\u00f3n No. 092 del 21 de abril de 1968 del \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ministerio \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 Agricultura7, \u00a0la \u00a0zona \u00a0donde \u00a0est\u00e1 \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl Rub\u00ed\u201d fue declarada como Parque Nacional Natural Los Farallones \u00a0de \u00a0Cali \u00a0y, \u00a0por si fuera poco, no es posible ignorar que en el art\u00edculo 63 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0se \u00a0determina \u00a0que \u00a0los \u00a0\u201cparques \u00a0 \u00a0 naturales\u2026 \u00a0 \u00a0 son \u00a0 \u00a0 inalienables, \u00a0 \u00a0 imprescriptibles \u00a0 \u00a0 e \u00a0inembargables\u201d \u00a0 conforme \u00a0 se \u00a0 indic\u00f3 \u00a0 en \u00a0 la \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0 anotar \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 anteriores \u00a0circunstancias \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda de Cali a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0viable \u00a0la negociaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0en \u00a0que fue realizada por la acusada, pues solo se deb\u00eda adquirir el \u00a0terreno \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0respetar \u00a0derechos \u00a0adquiridos. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0esa Direcci\u00f3n \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 adquisici\u00f3n \u00a0 previamente \u00a0 se \u00a0deb\u00eda \u00a0autorizar \u00a0por \u00a0ella8, \u00a0cosa \u00a0que \u00a0no \u00a0ocurri\u00f3, de donde se sigue que s\u00ed se afect\u00f3 el \u00a0patrimonio \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de Cali y por tanto es posible predicar el delito de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En resumen, lo que se evidencia en la queja \u00a0que \u00a0se examina, es que el libelista intenta alegar una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulaban el concepto de zona de reserva forestal y bosque \u00a0natural, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de poner de presente que la original adjudicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0bien \u00a0hab\u00eda sido leg\u00edtima y que por lo tanto se deb\u00eda reconocer tanto el \u00a0valor \u00a0del \u00a0terreno \u00a0como \u00a0el \u00a0de la vegetaci\u00f3n en ella contendida, cosa que en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0logra, pues como se ha dejado expuesto, ignora tanto el alcance de \u00a0las \u00a0normas \u00a0pertinentes \u00a0como \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0normativo que regulaba el punto de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo \u00a0al \u00a0comienzo \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0considerativa \u00a0de \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0esencial \u00a0para \u00a0quien \u00a0pregona \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho de incurrirse en su \u00a0err\u00f3nea interpretaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Lo anterior \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0sirve \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0tampoco le asiste la raz\u00f3n al demandante \u00a0cuando \u00a0asegura \u00a0que se dio por demostrado sin estarlo, que dentro de la zona de \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0declarada \u00a0por \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de 1941 \u00a0estaba \u00a0incluido \u00a0el \u00a0predio \u00a0el \u00a0\u201cRub\u00ed\u201d, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0con \u00a0remitirse \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Germ\u00e1n Mar\u00edn Zafra, en orden a constatar lo \u00a0contrario, \u00a0am\u00e9n \u00a0de que no se debe perder de vista, conforme se dej\u00f3 expuesto \u00a0en \u00a0 precedencia, \u00a0 que \u00a0 por \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0su \u00a0negociaci\u00f3n ten\u00eda limitaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, si se observa con detenimiento, lo \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo alega el censor, eso s\u00ed, sin asidero alguno, es una presunta \u00a0falta \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0pues se\u00f1ala que se ha debido practicar un \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0con el prop\u00f3sito de establecer que el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d \u00a0en \u00a0efecto estaba dentro de los l\u00edmites de la reserva forestal declarada por la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a07 \u00a0de \u00a01941, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0ha debido perfilar a trav\u00e9s de la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0mas \u00a0no \u00a0por \u00a0la primera, pues esto envuelve una \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0no es posible discutir la \u00a0nulidad \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 actuado, \u00a0pues \u00a0esa \u00a0es \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral y, a su vez, discutir la responsabilidad del procesado, \u00a0que \u00a0es \u00a0a lo que apunta en esencia la causal primera invocada el libelista bajo \u00a0el sentido de violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0orientadas \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 en la aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 7 y 8 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a085 de 1920, por cuanto en ellos se indic\u00f3 que quedaba prohibida la \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0terrenos \u00a0con la connotaci\u00f3n de \u201cBosque Nacionales\u201d y el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d era parte de una zona de reserva forestal, conceptos que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del censor son distintos e, igualmente, que se hab\u00eda incurrido en la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0la \u00a0Ley \u00a0200 \u00a0de 1936, en el cual se \u00a0consagraba \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de crear de zonas de reserva forestal en predios de \u00a0car\u00e1cter \u00a0privado; \u00a0en \u00a0nada \u00a0cambian \u00a0las cosas, por cuanto, conforme se dej\u00f3 \u00a0explicado, \u00a0en \u00a0los primeros (arts. 7 y 8) se fijaba una protecci\u00f3n adicional a \u00a0las \u00a0zonas boscosas prohibiendo su adjudicaci\u00f3n y, en el \u00faltimo (art. 10 de la \u00a0Ley \u00a0200), \u00a0se \u00a0permite la creaci\u00f3n de zonas de reserva forestal, por lo que en \u00a0realidad \u00a0las \u00a0normas en cita resultan complementarias mas no excluyentes, en el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a010 \u00a0de la Ley 200 se indica que un predio \u00a0privado \u00a0 se \u00a0 puede \u00a0 convertir \u00a0en \u00a0zona \u00a0de \u00a0reserva \u00a0forestal, \u00a0pero \u00a0no \u00a0al \u00a0contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esa \u00a0 medida, \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0consignadas \u00a0 inicialmente \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que \u00a0lleva \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de una norma de derecho \u00a0sustancial \u00a0vuelven \u00a0a \u00a0cobrar \u00a0relevancia, \u00a0pues \u00a0se \u00a0vislumbra \u00a0que \u00a0lo que el \u00a0impugnante \u00a0intenta \u00a0alegar es tal cosa, obviamente sin lograrlo debido a que se \u00a0ocupa, \u00a0m\u00e1s por imponer su criterio, que de evidenciar un yerro en la sentencia \u00a0de la naturaleza advertida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0como \u00a0en definitiva el error de \u00a0hecho \u00a0analizado \u00a0no \u00a0se produjo, no hay lugar a desvirtuar la procedencia de la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0397 del C\u00f3digo Penal como lo sugiere el libelista, \u00a0pues, \u00a0sin \u00a0duda, \u00a0no era posible adquirir, como lo hizo la procesada, el bosque \u00a0que es de la naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Menos raz\u00f3n \u00a0le \u00a0acompa\u00f1a \u00a0al \u00a0impugnante al sostener que en el fallo se dio por probado sin \u00a0estarlo, \u00a0que \u00a0era \u00a0nula \u00a0la adjudicaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, puesto que \u00a0para arribar a esa conclusi\u00f3n parte de un equ\u00edvoco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0como quiera que el demandante \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n administrativa o judicial que hab\u00eda declarado la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la adjudicaci\u00f3n del predio en cuesti\u00f3n, la cual se hizo a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. 51 del 14 de octubre de 1941, resulta necesario aclarar \u00a0que \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno en la sentencia se afirm\u00f3 que en efecto tal adjudicaci\u00f3n \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0declarado \u00a0nula, sino que esto es lo que se deb\u00eda procurar en aras \u00a0de \u00a0 conservar \u00a0 los \u00a0 recursos \u00a0h\u00eddricos \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Cali9, \u00a0pues \u00a0de \u00a0anta\u00f1o \u00a0aquel \u00a0predio \u00a0se reputaba incorporado a una zona de reserva forestal e \u00a0incluso \u00a0actualmente \u00a0hace \u00a0parte \u00a0del Parque Nacional Natural Los Farallones de \u00a0Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, las conclusiones del actor \u00a0solo \u00a0son \u00a0el fruto de su particular visi\u00f3n de la realidad procesal y por ende, \u00a0carecen \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0pues, \u00a0reit\u00e9rese, \u00a0no \u00a0es cierto que se haya dado por \u00a0probado \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de la nulidad de la adjudicaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, \u00a0si \u00a0no \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0dijo en la sentencia fue que en lugar de adquirirse el \u00a0predio, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0la \u00a0procesada \u00a0afectando \u00a0el \u00a0erario de Cali, ha debido \u00a0demandar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0orden \u00a0a evitar una erogaci\u00f3n \u00a0comprando \u00a0lo \u00a0que \u00a0ya \u00a0le \u00a0pertenec\u00eda a ciudad en cita en virtud de la ley, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0puesto \u00a0de \u00a0presente \u00a0tampoco contribuye a desvirtuar la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 397 de la Ley 599 de 2000, que consagra el delito de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4.\u00a0 \u00a0Por \u00a0igual \u00a0no \u00a0le \u00a0acompa\u00f1a \u00a0la raz\u00f3n al defensor en la afirmaci\u00f3n que realiza en \u00a0punto \u00a0de \u00a0que se dio por demostrado sin estarlo, que el r\u00edo Mel\u00e9ndez, para el \u00a015 \u00a0de \u00a0noviembre de 1937, fecha en que se solicit\u00f3 la adjudicaci\u00f3n del predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0abastec\u00eda \u00a0de \u00a0agua \u00a0a la Ciudad de Cali, pues sostiene que a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0tal conclusi\u00f3n fue realizada por el a \u00a0quo \u00a0y \u00a0el Tribunal no la contempl\u00f3, debe entenderse \u00a0que \u00a0integra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0en tanto se debe acudir al principio de \u00a0unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0inescindible, \u00a0de \u00a0acuerdo con el cual los fallos de primer y \u00a0segundo grado forman un solo cuerpo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, se observa que el libelista \u00a0ignora \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia es la que prevalece sobre la del \u00a0juzgador \u00a0 inferior, \u00a0 as\u00ed \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0las \u00a0dos \u00a0integran \u00a0un \u00a0solo \u00a0cuerpo \u00a0argumentativo, \u00a0no \u00a0debe \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista que no basta que las dos tengan el \u00a0mismo \u00a0sentido, \u00a0sino \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0debe \u00a0tener \u00a0presente que lo que en la \u00a0\u00faltima \u00a0no \u00a0se \u00a0avale \u00a0expresa \u00a0o \u00a0t\u00e1citamente de lo dicho por el a \u00a0quo, \u00a0no \u00a0hace \u00a0parte de aquel \u00fanico \u00a0cuerpo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otros t\u00e9rminos, la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0complementa \u00a0la de segundo grado en todo aquello que no se le oponga, \u00a0lo \u00a0cual incluye, no solo su sentido, como parece entenderlo el demandante, sino \u00a0que ello tambi\u00e9n se predica de su sustento argumentativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0si \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista \u00a0carece \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0realidad no fue tenida en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el ad quem, mal \u00a0puede \u00a0 predicar \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n de la prueba que le dio sustento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Falso\u00a0\u00a0 \u00a0raciocinio: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La desorientaci\u00f3n del recurrente vuelve a \u00a0manifestarse \u00a0en \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0pues \u00a0arriba \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n de que se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0una \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0conforme a la cual, como el declarante \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Mar\u00edn \u00a0Zafra \u00a0no \u00a0precis\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre \u00a0del \u00a0Subdirector \u00a0del \u00a0Plan de \u00a0Ordenamiento \u00a0Territorial \u00a0y Servicios P\u00fablicos de Cali que hab\u00eda elaborado un \u00a0estudio \u00a0donde \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d estaba ubicado en la \u00a0zona \u00a0de \u00a0reserva forestal declarada por la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de \u00a01971, \u00a0entonces \u00a0era un testigo de o\u00eddas que \u201ctiene \u00a0poca \u00a0fuerza \u00a0probatoria\u201d, de acuerdo con las reglas \u00a0de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0basta \u00a0remitirse \u00a0a \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0al \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0considerativa \u00a0de \u00a0esta \u00a0providencia, para \u00a0percatarse del equ\u00edvoco en que incurre el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0es \u00a0evidente que confunde las \u00a0reglas \u00a0de la experiencia con el m\u00e9todo de valoraci\u00f3n de la libre apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba que impera en nuestro sistema procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego, \u00a0por \u00a0la forma que enfoca la \u00a0queja \u00a0que \u00a0se \u00a0examina, pareciera que el demandante interpreta que los testigos \u00a0directos \u00a0tienen \u00a0m\u00e1s \u00a0peso \u00a0demostrativo \u00a0que \u00a0los \u00a0de o\u00eddas, lo cual en modo \u00a0alguno \u00a0es cierto, pues simplemente corresponde al funcionario judicial, en cada \u00a0caso, fijar su poder suasorio racionalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en el fondo lo que se vislumbra es \u00a0que \u00a0el censor le trata de dar un espec\u00edfico y restringido poder demostrativo a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de o\u00eddas, aunque la ley no contemple tal cosa, es decir, intenta \u00a0perfilar \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0obviamente \u00a0sin \u00a0realizar ning\u00fan \u00a0desarrollo al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen de lo anterior, se tiene que el \u00a0testigo \u00a0Germ\u00e1n Mar\u00edn Zafra, funcionario de la Contralor\u00eda Municipal de Cali, \u00a0puso \u00a0de \u00a0manifiesto \u00a0en \u00a0amplia \u00a0y \u00a0detallada declaraci\u00f3n, que el predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0zona \u00a0de \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0declarada \u00a0por \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. 7 del 30 de julio de 1941 por parte del Ministerio la Econom\u00eda \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0entonces, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual se sirvi\u00f3 del concepto realizado por el \u00a0Subdirector \u00a0del Plan de Ordenamiento Territorial y Servicios P\u00fablicos de Cali, \u00a0el \u00a0cual \u00a0qued\u00f3 consignado en el oficio No. 007270 del 15 de junio de 2005; por \u00a0tanto, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se tiene es que el defensor intenta demeritarle credibilidad al \u00a0deponente \u00a0en \u00a0cita, \u00a0antes \u00a0que poner de manifiesto un verdadero y trascendente \u00a0error \u00a0de hecho en su valoraci\u00f3n, lo cual en modo alguno es admisible frente al \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo \u00a0desde el principio, la \u00a0sentencia \u00a0arriba \u00a0a \u00a0esta sede amparada por la doble presunci\u00f3n de legalidad y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0queja bajo examen es tan precaria, que \u00a0si \u00a0se \u00a0mira \u00a0en detalle, simplemente se reduce a que no se indic\u00f3 el nombre de \u00a0la \u00a0 persona \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0referido \u00a0concepto, \u00a0el \u00a0cual \u00a0era \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0determinable, \u00a0dado que se conoc\u00eda la entidad en la que laboraba, su cargo y la \u00a0fecha en que dicho concepto se produjo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, al no quedar desvirtuada la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d hac\u00eda parte de una zona \u00a0de \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0adquirir el bosque en el \u00a0contenido, \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0tampoco se debilita la configuraci\u00f3n del \u00a0delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0 \u00a0Falso\u00a0 \u00a0juicio\u00a0 \u00a0de\u00a0 existencia\u00a0 por\u00a0 omisi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. Como quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0primer \u00a0error \u00a0de hecho que se alega a trav\u00e9s de esta modalidad, se lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de valorar el oficio del 20 de septiembre de \u00a02005 \u00a0de \u00a0la \u00a0Subdirecci\u00f3n \u00a0Administrativa \u00a0de \u00a0Impuestos, \u00a0Rentas \u00a0y \u00a0Catastro \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se indic\u00f3 que en la base de datos del catastro \u00a0aparec\u00eda \u00a0como \u00a0propietario \u00a0del \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d Jorge Berr\u00edo Escobar y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0no \u00a0era posible afirmar que se present\u00f3 detrimento patrimonial para \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0en cita al adquirirlo, de esto se sigue que el censor olvida que tal \u00a0circunstancia \u00a0 fue \u00a0 aceptada \u00a0 pac\u00edficamente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia10, raz\u00f3n por \u00a0la cual el yerro denunciado carece de fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0resulta \u00a0oportuno \u00a0recordar, \u00a0que no es necesario que se haga menci\u00f3n expresa a determinada prueba \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0como ocurre en el caso que puntualmente se analiza, para que \u00a0se entienda apreciada, pues basta que se aluda a su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, se tiene que abundan en la \u00a0sentencia \u00a0expresiones orientadas a reconocer que sobre el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d \u00a0exist\u00eda \u00a0un \u00a0derecho \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0debidamente \u00a0registrado \u00a0a nombre de Jorge \u00a0Berr\u00edo \u00a0Escobar, quien anta\u00f1o (en 1946) se lo hab\u00eda comprado a Ra\u00fal Borrero, \u00a0el \u00a0cual \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0hab\u00eda \u00a0logrado \u00a0su adjudicaci\u00f3n (en 1941), a pesar de la \u00a0limitaci\u00f3n que se ha venido se\u00f1alando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0en \u00a0el sub \u00a0judice estuvo fuera de discusi\u00f3n si \u00a0hab\u00eda \u00a0o \u00a0no un propietario inscrito en relaci\u00f3n con el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, \u00a0pues \u00a0la controversia se centr\u00f3 en que como tal predio hac\u00eda parte de una zona \u00a0de \u00a0reserva forestal y luego del Parque Nacional Natural Los Farallones de Cali, \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0desprend\u00eda que solo se pod\u00eda reconocer el valor del terreno mas \u00a0no \u00a0el \u00a0del \u00a0bosque, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0\u00e9ste \u00a0es \u00a0de \u00a0la\u00a0 naci\u00f3n,\u00a0 lo\u00a0 \u00a0anterior,\u00a0 \u00a0con\u00a0 fundamento\u00a0 en\u00a0 la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01941, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con lo estipulado en los \u00a0art\u00edculos \u00a07 \u00a0y \u00a08 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a085 \u00a0de \u00a01920; de modo que cuando se produjo su \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0promovida \u00a0por \u00a0la acusada pagando el valor del bosque, all\u00ed tuvo \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n a favor de terceros, \u00a0contrario a lo que quiere hacer ver el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0A \u00a0igual \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0se \u00a0arriba \u00a0en cuanto hace referencia a la falta de apreciaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Alfonso \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Garc\u00eda \u00a0Panesso \u00a0y \u00a0Jorge Enrique Posada \u00a0Salazar, \u00a0por \u00a0cuanto si en esencia se los menciona por el demandante para poner \u00a0de \u00a0presente \u00a0que el primero declar\u00f3 acerca de que se deb\u00eda tener en cuenta el \u00a0valor \u00a0comercial \u00a0y \u00a0no \u00a0el \u00a0catastral \u00a0para \u00a0adelantar \u00a0la negociaci\u00f3n y ambos \u00a0adujeron \u00a0que \u00a0era necesario incluir el valor del bosque en el precio del predio \u00a0el \u00a0\u201cRub\u00ed\u201d; \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0tales \u00a0circunstancias fueron valoradas en la \u00a0sentencia11, \u00a0solo que sirvieron para deducirle responsabilidad a la procesada \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 397 del C\u00f3digo Penal, mas no para \u00a0exonerarla del mismo como quiere el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, en la sentencia se cuestion\u00f3, \u00a0tanto \u00a0al \u00a0referir \u00a0los \u00a0hechos \u00a0como \u00a0en la parte considerativa, que se hubiera \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0valor \u00a0comercial \u00a0se\u00f1alado en el aval\u00fao que orden\u00f3 la \u00a0acusada, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0se \u00a0adquiriera \u00a0el \u00a0bosque \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0le \u00a0pertenec\u00eda a la naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo esa perspectiva, no es acertado que el \u00a0recurrente \u00a0alague \u00a0que \u00a0se \u00a0dejaron de apreciar los testimonios en cita y menos \u00a0que no hay lugar a predicar el delito de peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Falso\u00a0\u00a0 \u00a0juicio\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 identidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. \u00a0Un primer \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0bajo \u00a0esta \u00a0modalidad \u00a0lo \u00a0cifra \u00a0el \u00a0actor en que se dej\u00f3 de \u00a0apreciar \u00a0que en la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 de octubre de 1941, por cuyo medio \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0de la Econom\u00eda Nacional de entones adjudic\u00f3 a Ra\u00fal Borrero el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, se indic\u00f3 que la solicitud que llev\u00f3 a lo anterior se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0noviembre de 1937, por tanto, a juicio del censor, no era \u00a0aplicable \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a07 \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0julio de 1941, pues a partir de \u00a0aquella \u00a0 petici\u00f3n \u00a0 se \u00a0hab\u00eda \u00a0configurado \u00a0\u201cuna \u00a0situaci\u00f3n consolidada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0si \u00a0bien \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n al \u00a0defensor \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que en el fallo no se tuvo en cuenta la fecha de petici\u00f3n \u00a0de \u00a0adjudicaci\u00f3n del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d que formulara Ra\u00fal Borrero el 15 de \u00a0noviembre de 1937, tal circunstancia es intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0de una parte, se tiene que la \u00a0sentencia \u00a0se fund\u00f3 tanto en los art\u00edculos 7 y 8 de la Ley 85 de 1920, como en \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n No. 7 del 1941, para concluir que la zona donde se encontraba el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0era \u00a0una reserva forestal y por tanto no era posible la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0del \u00a0bosque \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0hallaba pues \u00e9ste pertenec\u00eda a la \u00a0naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0el fallo tambi\u00e9n tuvo en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a0092 de 1968, a trav\u00e9s de la cual el Ministerio de \u00a0Agricultura \u00a0declar\u00f3 \u00a0como \u00a0Parque \u00a0Natural \u00a0Nacional \u00a0Los \u00a0Farallones de Cali, \u00a0dentro del que por igual se encuentra el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese triple amparo derivado de las normas en \u00a0cita \u00a0(Ley \u00a085 \u00a0de \u00a01920 y Resoluciones No. 7 de 1941 y No. 092 de 1968), fue lo \u00a0que \u00a0 \u00a0permiti\u00f3 \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0 quem \u00a0concluyera \u00a0que en el caso de la especie no era posible reconocer \u00a0derecho \u00a0 alguno \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0bosque \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0circunstancias, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0advertida \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0punto \u00a0de la fecha de \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0la \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u00a0en \u00a0comento \u00a0es, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0lo \u00a0reci\u00e9n \u00a0anotado, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n que el defensor le da al hecho de la solicitud \u00a0de \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0es \u00a0equivocada, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es cierto que una simple petici\u00f3n \u00a0genere \u00a0per se \u201cuna \u00a0situaci\u00f3n \u00a0consolidada\u201d, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0como \u00a0en \u00a0cualquier \u00a0otro, \u00a0una \u00a0solicitud \u00a0escasamente \u00a0constituye \u00a0una aspiraci\u00f3n del administrado frente a la administraci\u00f3n, mas no \u00a0envuelve \u00a0 la \u00a0 efectiva \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 un \u00a0derecho \u00a0como \u00a0lo \u00a0entiende \u00a0el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el \u00a0mismo \u00a0discurso \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0muestra \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n, pues si se da p\u00e1bulo a su afirmaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0en \u00a0este asunto se deben aplicar los art\u00edculos 52 y 53 de la \u00a0Ley \u00a0 \u00a04\u00aa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01913, \u00a0 \u00a0en \u00a0 donde \u00a0 se \u00a0 indica \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 \u201cleyes\u201d \u00a0solo empezar\u00e1n a regir, si \u00a0en \u00a0 ellas \u00a0 no \u00a0 se\u00a0 \u00a0 dispone\u00a0 \u00a0 otra,\u00a0 \u00a0dos\u00a0 \u00a0meses\u00a0 \u00a0despu\u00e9s\u00a0 \u00a0de \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0\u2014lo \u00a0 que \u00a0no \u00a0es \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0el \u00a0sub \u00a0judice \u00a0 como \u00a0 se \u00a0mostrar\u00e1 \u00a0enseguida\u2014, entonces no es posible, reit\u00e9rese, \u00a0bajo \u00a0 la \u00a0 inteligencia \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0sola \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predio \u00a0\u201cEl Rub\u00ed\u201d en 1937 fuese suficiente para otorgar \u00a0un \u00a0derecho, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0deb\u00eda \u00a0mediar \u00a0un \u00a0acto \u00a0administrativo \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0dispusiera \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0el \u00a0mismo \u00a0solo \u00a0tendr\u00eda vigor dos meses despu\u00e9s de su \u00a0promulgaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0en esta caso ser\u00eda la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 de octubre \u00a0de 1941. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es que no es correcto, \u00a0como \u00a0se acaba de anticipar, acudir a lo estipulado en los art\u00edculos 52 y 53 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a04\u00aa de 1913 en orden a establecer la vigencia de un acto administrativo \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. 7 del 30 de julio de 1941 mediante la cual el \u00a0Ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0Econom\u00eda \u00a0Nacional \u00a0declar\u00f3 reserva forestal la zona donde \u00a0est\u00e1 \u00a0ubicado \u00a0el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0por cuanto dichos art\u00edculos hacen \u00a0referencia \u00a0a la \u201cpromulgaci\u00f3n y observancia de las \u00a0leyes\u201d, \u00a0mas \u00a0no \u00a0a la publicidad y vigencia de los \u00a0\u201cactos \u00a0administrativos\u201d, \u00a0condici\u00f3n que se predica de la Resoluci\u00f3n No. 7 \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el defensor, no estaba en vigor para la fecha en que efectivamente \u00a0se \u00a0adjudic\u00f3, \u00a0mediante la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 de octubre del mismo a\u00f1o, \u00a0el \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, pues si la Resoluci\u00f3n No. 7 se public\u00f3 en el diario \u00a0oficial \u00a0el \u00a028 de agosto de dicha anualidad y seg\u00fan la Ley 4\u00aa solo reg\u00eda dos \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0si \u00a0no se precisaba a partir de cu\u00e1ndo se deb\u00eda aplicar, esto \u00a0quiere \u00a0 \u00a0decir \u00a0 que \u00a0 \u00fanicamente \u00a0 hasta \u00a0 el \u00a0 28 \u00a0 de \u00a0 octubre \u00a0 resultaba \u00a0vinculante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero el asunto no es as\u00ed, pues bastaba su \u00a0publicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0diario \u00a0oficial, \u00a0tras \u00a0lo \u00a0cual 30 d\u00edas despu\u00e9s quedaba \u00a0ejecutoriada \u00a0de conformidad con la Ley 53 de 1909, lo que en este caso ocurri\u00f3 \u00a0el 9 de octubre de 1941. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0como el yerro de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0es \u00a0intrascendente, \u00a0de \u00a0esto \u00a0se sigue que se mantiene inc\u00f3lume la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n que se le imputa a la \u00a0acusada, \u00a0fundado \u00a0en que adquiri\u00f3 un bosque que le pertenec\u00eda a la naci\u00f3n en \u00a0detrimento del patrimonio del municipio de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. Otro falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad que pregona el recurrente lo hace consistir en que si bien \u00a0el \u00a0Tribunal no se refiri\u00f3 a dos puntuales aval\u00faos del predio \u201cEl Rub\u00ed para \u00a0derivarle \u00a0 responsabilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0a quo s\u00ed \u00a0los \u00a0tuvo en cuenta, espec\u00edficamente el catastral que ascend\u00eda a $76.053.000 y \u00a0el \u00a0se\u00f1alado \u00a0en el juicio de sucesi\u00f3n de Jorge Enrique Berr\u00edo que determin\u00f3 \u00a0un \u00a0valor \u00a0de \u00a0$150.000.000, \u00a0a partir de lo cual el juzgador inferior concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0se hab\u00eda presentado un detrimento patrimonial para el Municipio de Cali al \u00a0adquirir \u00a0el \u00a0predio \u00a0en \u00a0cita \u00a0por $2.414.566.266, olvidando de esta manera que \u00a0dichos \u00a0aval\u00faos no reflejaban el valor comercial del predio aludido, que seg\u00fan \u00a0la \u00a0Longa \u00a0de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz de Cali y de Colombia y el Instituto Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn \u00a0 \u00a0Codazzi, \u00a0 \u00a0superaba \u00a0 \u00a0los \u00a0 dos \u00a0 mil \u00a0 quinientos \u00a0 millones \u00a0 de \u00a0pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Planteado \u00a0en \u00a0esos \u00a0t\u00e9rminos el error de \u00a0hecho \u00a0que se examina, es claro que, conforme se dej\u00f3 explicado en el punto 1.4 \u00a0de \u00a0la \u00a0presente \u00a0parte \u00a0considerativa, que el recurrente parte de un equ\u00edvoco, \u00a0pues, \u00a0reit\u00e9rese \u00a0que \u00a0si bien las sentencias de primer y segundo grado, cuando \u00a0tienen \u00a0el \u00a0mismo sentido, integran un solo cuerpo argumentativo, tambi\u00e9n lo es \u00a0que prevalecen las conclusiones plasmadas por el superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, si como lo advierte el censor, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no tuvo en cuenta ese argumento, pues es preciso recordar que para \u00a0deducir \u00a0el delito de peculado por apropiaci\u00f3n b\u00e1sicamente se\u00f1al\u00f3 que no era \u00a0posible \u00a0adquirir \u00a0el \u00a0bosque localizado en el predio \u201cEl Rub\u00ed, en tanto este \u00a0era \u00a0de \u00a0la \u00a0naci\u00f3n, \u00a0as\u00ed que \u00fanicamente era viable adquirir el terreno, cuyo \u00a0precio, \u00a0se \u00a0agrega, ascend\u00eda a cerca de doscientos cincuenta millones de pesos \u00a0conforme \u00a0 los \u00a0 aval\u00faos \u00a0 atr\u00e1s \u00a0 mencionados \u00a0(el \u00a0de \u00a0la \u00a0Lonja \u00a0y \u00a0el \u00a0del \u00a0Instituto)12. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se puede apreciar, obviamente ninguna \u00a0trascendencia reviste la queja examinada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0Un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0adicional \u00a0lo \u00a0sustenta el defensor en el hecho de que el \u00a0Tribunal \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de los aval\u00faos realizados por la Lonja de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz \u00a0de \u00a0Cali \u00a0y \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0y el Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn \u00a0Codazzi, \u00a0en \u00a0particular \u00a0al \u00a0interpretar \u00a0que \u00a0se \u00a0pod\u00eda escindir el valor del \u00a0terreno \u00a0y \u00a0el \u00a0valor del bosque del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, cuando, a juicio del \u00a0libelista, \u00a0esto \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0los \u00a0referidos aval\u00faos exclusivamente con fines \u00a0metodol\u00f3gicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto \u00a0el alcance de esta censura, se nota \u00a0que \u00a0el recurrente lo que hace en plasmar su criterio personal, el cual, como se \u00a0dijo \u00a0inicialmente \u00a0al \u00a0establecer \u00a0las pautas para alegar en casaci\u00f3n un falso \u00a0juicio \u00a0del \u00a0identidad, \u00a0es \u00a0inadmisible, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido de que la sentencia \u00a0arriba \u00a0 a \u00a0 esta \u00a0sede \u00a0precedida \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0\u201cabsurdo\u201d, \u00a0 como \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0se \u00a0separe el valor del predio y el del bosque\u00a0 que\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0est\u00e1\u00a0 contenido,\u00a0 pues\u00a0 la\u00a0 Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a0092 \u00a0de \u00a01968 \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0de Agricultura que declar\u00f3 Parque Nacional \u00a0Natural \u00a0la zona donde est\u00e1 ubicado el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, por citar un solo \u00a0ejemplo, \u00a0 dispuso \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0que \u00a0se \u00a0dejaban \u00a0a \u00a0\u201csalvo \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0derechos \u00a0 \u00a0adquiridos \u00a0 \u00a0leg\u00edtimamente \u00a0 \u00a0por \u00a0terceros\u201d \u00a0y \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 7\u00ba orden\u00f3 adquirir \u00a0\u201clas \u00a0 \u00a0tierras \u00a0 que \u00a0 resulten \u00a0 de \u00a0 propiedad \u00a0privada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0aprecia \u00a0por \u00a0tanto, que la glosa bajo \u00a0estudio \u00a0carece de fundamento y por tal motivo no logra desvirtuar la existencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n ni la responsabilidad de la acusada en \u00a0el mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0resumen, como los errores de hecho que \u00a0se \u00a0denuncian \u00a0por \u00a0el demandante en esta censura, salvo uno, no se pliegan a la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0y, \u00a0el \u00a0que lo hace, es intrascendente, de esto se sigue que \u00a0debe ser inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que en este reparo el censor \u00a0pregona \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores de hecho en la valoraci\u00f3n de la prueba \u00a0que, \u00a0a su juicio, condujeron a que se condenara a la implicada por el delito de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0en \u00a0particular \u00a0bajo \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0centrales \u00a0de que en el tr\u00e1mite de la adquisici\u00f3n del predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0no \u00a0se cumpli\u00f3 el procedimiento establecido en el Decreto No. 0921 de \u00a02011 \u00a0de \u00a0la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0de \u00a0Cali \u00a0y \u00a0que la promesa de compraventa del referido \u00a0predio \u00a0se \u00a0celebr\u00f3 \u00a0sin \u00a0reunir \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0ley; lo anterior permite \u00a0anticipar \u00a0que tal presentaci\u00f3n, conforme se expondr\u00e1 en adelante, en realidad \u00a0obedece \u00a0al \u00a0inter\u00e9s \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0por \u00a0mostrar una visi\u00f3n personal de las \u00a0pruebas, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0pondr\u00e1n \u00a0de \u00a0presente \u00a0las inconsistencias formales \u00a0cometidas \u00a0en \u00a0cada uno de los yerros que se traen en sustento del reparo que se \u00a0analiza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Falso\u00a0\u00a0 \u00a0juicio\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. La primera \u00a0de \u00a0las \u00a0quejas \u00a0que \u00a0el \u00a0actor perfila bajo esta modalidad de error de hecho se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0cercen\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0No. 0921 del 21 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02001, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual en la Alcald\u00eda de Cali \u201cse \u00a0estableci\u00f3 \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0para dar aplicaci\u00f3n al art\u00edculo \u00a0111 \u00a0de la Ley 99 de 1993\u201d (art\u00edculo que dispuso la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e1reas de inter\u00e9s en aras de la conservaci\u00f3n de los recursos \u00a0h\u00eddricos \u00a0para \u00a0los \u00a0acueductos de los municipios. Adem\u00e1s, la citada ley cre\u00f3 \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0del \u00a0Medio \u00a0Ambiente y reorganiz\u00f3 las entidades del Estado para \u00a0asegurar \u00a0la \u00a0gesti\u00f3n \u00a0y \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0de los recursos naturales renovables), \u00a0donde \u00a0en particular se deleg\u00f3 en la Direcci\u00f3n del Departamento Administrativo \u00a0de \u00a0Gesti\u00f3n del Medio Ambiente de Cali, DAGMA, ocupada por la procesada para la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0con \u00a0celeridad de predios como \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0aspecto \u00a0(celeridad) \u00a0que \u00a0en sentir del censor, no tuvo en cuenta el \u00a0ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aduce el impugnante que no se tuvo \u00a0en \u00a0cuenta por el Tribunal, que en el mencionado decreto se determin\u00f3 que tanto \u00a0la \u00a0promesa de compraventa como la escritura p\u00fablica para adquirir predios como \u00a0El \u00a0Rub\u00ed \u00a0eran responsabilidad exclusiva de la Direcci\u00f3n de dicho Departamento \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0requisito \u00a0exigido para proceder a su compra era el concepto \u00a0previo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Comisi\u00f3n \u00a0 Jur\u00eddica \u00a0 creada \u00a0igualmente \u00a0por \u00a0el \u00a0referido \u00a0decreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0afirma que se \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el texto del Decreto No. 0921 de 2011, por cuanto all\u00ed \u00fanicamente \u00a0se \u00a0establec\u00eda \u00a0que \u00a0una vez elaborado tanto el estudio de los t\u00edtulos como la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0y \u00a0la \u00a0minuta de la escritura p\u00fablica, se enviaba esa \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda de Cali para su visto \u00a0bueno \u00a0y \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0era necesario un visto bueno previo respecto de la \u00a0promesa de compraventa como lo concluy\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, en adelante se evidenciar\u00e1 \u00a0que nada de lo anterior se ajusta a la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, en lo relativo a la delegaci\u00f3n \u00a0conferida \u00a0a \u00a0la \u00a0acusada para adquirir predios como \u201cEl Rub\u00ed\u201d, si bien con \u00a0ello \u00a0se buscaba dar mayor celeridad a la compra de terrenos como el mencionado, \u00a0es \u00a0palmar que en esa tarea la acusada no pod\u00eda pasar por alto el procedimiento \u00a0establecido \u00a0 en \u00a0 el \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 \u00a0de \u00a02001, \u00a0el \u00a0cual \u00a0es \u00a0interpretado \u00a0convenientemente \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0no es cierto que la implicada pudiera \u00a0efectivamente \u00a0suscribir \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa sin mediar previamente el \u00a0visto \u00a0bueno \u00a0y \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la Alcald\u00eda de \u00a0Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0basta \u00a0examinar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 \u00a0de \u00a02001, \u00a0para percatarse que si bien en su \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0se dispuso que el Director del DAGMA, en este caso la procesada, \u00a0era \u00a0el \u00a0encargado \u00a0de \u00a0\u201ccelebrar \u00a0los contratos de \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0para \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0de \u00a0los predios\u201d \u00a0y de \u201csuscribir la escritura p\u00fablica \u00a0de \u00a0compraventa\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0era de su \u201cexclusiva \u00a0 responsabilidad\u201d, \u00a0por \u00a0igual \u00a0es \u00a0claro que all\u00ed se determin\u00f3 que previamente se deb\u00eda, \u201cuna \u00a0vez \u00a0elaborado \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0t\u00edtulos, \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0y \u00a0la minuta de la escritura de compraventa, enviar a la Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0estos \u00a0documentos \u00a0para \u00a0su \u00a0visto \u00a0bueno \u00a0y \u00a0su \u00a0correspondiente aprobaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0no llama a dudas que era \u00a0necesaria \u00a0una \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0\u201cprevia\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica de la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0pues \u00a0no \u00a0ser\u00eda l\u00f3gico que se requiriera una aprobaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0hechos \u00a0cumplidos, \u00a0conforme lo interpreta sof\u00edsticamente el recurrente, \u00a0con el \u00fanico fin de buscar la exoneraci\u00f3n de su representada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0mutilaci\u00f3n \u00a0o \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 \u00a0de 2001 por parte del Tribunal como lo \u00a0asegura el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que \u00a0agr\u00e9guese \u00a0que \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0la \u00a0celeridad \u00a0de la adquisici\u00f3n de predios, la inculpada no estaba habilitada para \u00a0omitir \u00a0los m\u00e1s elementales controles previos, los cuales estaban previstos con \u00a0el \u00e1nimo de asegurar una contrataci\u00f3n correcta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 que \u00a0entonces \u00a0muestra \u00a0la \u00a0censura \u00a0examinada, \u00a0es que el defensor realiza una lectura del art\u00edculo 7\u00ba del Decreto \u00a0No. \u00a00921 \u00a0de \u00a02001 \u00a0para dar visos de legalidad a las irregularidades cometidas \u00a0por \u00a0 la \u00a0implicada, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0compadece \u00a0que \u00a0la \u00a0acusada \u00a0obligara \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n, \u00a0en este caso suscribiendo la promesa de compraventa, y de paso \u00a0entregara \u00a0la \u00a0mitad \u00a0del precio del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, que ascend\u00eda a m\u00e1s \u00a0de \u00a0mil \u00a0doscientos \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos, \u00a0y \u00a0luego pidiera la aprobaci\u00f3n de su \u00a0gesti\u00f3n, \u00a0es decir que bajo la \u00f3ptica propuesta por el demandante, se estar\u00eda \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0control \u00a0posterior \u00a0que \u00a0solo \u00a0es \u00a0atribuible a los organismos de \u00a0fiscalizaci\u00f3n, \u00a0desnaturalizando \u00a0por tanto el sentido del decreto en cita, que \u00a0precisamente \u00a0pretend\u00eda \u00a0garantizar \u00a0que \u00a0las \u00a0adquisiciones \u00a0de los predios se \u00a0ajustaran \u00a0a \u00a0los \u00a0lineamientos establecidos en el art\u00edculo 111 de la Ley 99 de \u00a01993, \u00a0es \u00a0decir, para garantizar la conservaci\u00f3n de los recursos h\u00eddricos que \u00a0surten \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 acueductos \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 municipios, \u00a0 en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0al \u00a0de \u00a0Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el Decreto No. 0921 de \u00a02001 \u00a0se dispuso que en cabeza del Director del DAGMA reca\u00eda la responsabilidad \u00a0exclusiva \u00a0en \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n de los predios, ello se hizo para significar que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0delegar \u00a0esa \u00a0funci\u00f3n, \u00a0mas \u00a0no que pod\u00eda actuar omn\u00edmodamente en \u00a0contra \u00a0de \u00a0lo \u00a0regulado \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al visto bueno de la Comisi\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0a \u00a0que se refiere el decreto en cita, cabe resaltar que esa comisi\u00f3n \u00a0solamente \u00a0estaba encargada, seg\u00fan su art\u00edculo 3\u00ba, de identificar los predios \u00a0y \u00a0priorizar \u00a0la adquisici\u00f3n y, de acuerdo con su art\u00edculo 5\u00ba, de realizar el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0t\u00edtulos \u00a0y \u00a0conceptuar \u00a0tanto \u00a0sobre la viabilidad jur\u00eddica de la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0como \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los actos necesarios para perfeccionarla; as\u00ed \u00a0que \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno le estaba atribuida la funci\u00f3n de aprobar la suscripci\u00f3n \u00a0de \u00a0las promesas de compraventa, pues esa funci\u00f3n, acorde con su art\u00edculo 7\u00ba, \u00a0era del resorte de la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0definitiva, \u00a0es \u00a0incontrastable que el \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0atina \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0con \u00a0objetividad \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0alega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0predica en punto de que se tergivers\u00f3 el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa de compraventa firmado en relaci\u00f3n con el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0por cuanto en la sentencia se arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n \u00a0incorrecta \u00a0de \u00a0que \u00a0era de car\u00e1cter privado y en esa medida deb\u00eda regirse por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a089 \u00a0de la Ley 153 de 1887, cuando en realidad, por tratarse de un \u00a0contrato \u00a0administrativo, \u00a0se \u00a0regulaba \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos 15 de la Ley 29 de \u00a01973, \u00a010, \u00a011, \u00a013, 14, 20 de la Ley 9\u00aa de 1989 y 61 de la Ley 388 de 1997, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0en \u00a0esa \u00a0medida \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0err\u00f3 \u00a0al afirmar que como el referido \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa adolec\u00eda de la notar\u00eda y la fecha en que se suscribir\u00eda \u00a0la \u00a0escritura \u00a0no \u00a0produc\u00eda \u00a0efecto jur\u00eddico alguno; si bien resulta acertado, \u00a0por \u00a0igual \u00a0hay \u00a0que \u00a0decir \u00a0que \u00a0es \u00a0intrascendente \u00a0frente \u00a0a las conclusiones \u00a0consignadas en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde luego, a pesar de que la sentencia de \u00a0segundo \u00a0grado le dedujo responsabilidad a la procesada en el delito de contrato \u00a0sin \u00a0 cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0falencias \u00a0advertidas \u00a0en \u00a0el \u00a0contrato de promesa de compraventa y en efecto este contrato \u00a0se \u00a0debe \u00a0regir \u00a0por \u00a0lo preceptuado principalmente en el art\u00edculo 61 de la Ley \u00a0388 \u00a0de 1997, como incluso expresamente se cita en su texto, as\u00ed que de acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a015 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 29 de 1973, deb\u00eda ser sometido a reparto la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0que \u00a0perfeccionara \u00a0la venta por tratarse de un acto de una \u00a0entidad \u00a0estatal y haber varias notar\u00edas en el c\u00edrculo de Cali, tambi\u00e9n lo es \u00a0que \u00a0 ese \u00a0solo \u00a0argumento \u00a0no \u00a0fue \u00a0el \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem para atribuir a la implicada el \u00a0delito consagrado en el art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0consignado \u00a0al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0anterior \u00a0error de hecho, tambi\u00e9n se tiene que el \u00a0Tribunal, \u00a0adicionalmente, puso de presente las irregularidades en el proceso de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0entidad \u00a0encargada \u00a0de \u00a0hacer \u00a0el \u00a0aval\u00fao \u00a0del predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, conforme se dej\u00f3 anunciado \u00a0en l\u00edneas precedentes, la glosa bajo estudio es intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0 \u00a0Falso\u00a0 \u00a0juicio\u00a0 \u00a0de\u00a0 existencia\u00a0 por\u00a0 suposici\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0esta \u00a0queja la cifra el \u00a0censor \u00a0en \u00a0que se dio por demostrado sin estarlo, que era nula la adjudicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d se hizo a trav\u00e9s de la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 \u00a0de \u00a0octubre de 1941 por el Ministerio de la Econom\u00eda Nacional de entonces, pues \u00a0no \u00a0existe \u00a0decisi\u00f3n \u00a0administrativa o judicial que as\u00ed lo determine, lo cual, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0condujo a deducirle a la procesada el delito de contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de requisitos legales bajo el argumento de que como se trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0predio \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0una \u00a0zona \u00a0de \u00a0reserva \u00a0forestal \u00a0no hab\u00eda lugar a \u00a0reconocer \u00a0 el \u00a0precio \u00a0\u201cexorbitante\u201d \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a050% \u00a0se alcanz\u00f3 a cancelar; es preciso se\u00f1alar que \u00a0como \u00a0una \u00a0glosa \u00a0con \u00a0igual \u00a0alcance se ensay\u00f3 en el primer cargo que viene de \u00a0examinar \u00a0(ver \u00a0punto \u00a01.3) \u00a0y \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0misma carec\u00eda de \u00a0fundamento, \u00a0pues \u00a0en esencia se indic\u00f3 que no era que se hubiera dicho que era \u00a0nula \u00a0la resoluci\u00f3n en cita, sino que se debi\u00f3 intentar la acci\u00f3n contenciosa \u00a0administrativa \u00a0orientada \u00a0a \u00a0ese \u00a0fin, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que el libelista incurre una \u00a0imprecisi\u00f3n para predicar el error de hecho objeto de estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0no \u00a0sobra recordar que el \u00a0ad \u00a0 quem \u00a0 fund\u00f3 \u00a0 la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal, en \u00a0argumentos \u00a0adicionales, \u00a0conforme \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0el \u00a0punto \u00a01.1 \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0presente \u00a0censura, \u00a0raz\u00f3n \u00a0adicional \u00a0para \u00a0demeritarle toda \u00a0importancia a la queja que ocupa la atenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0 \u00a0Falso\u00a0 \u00a0juicio\u00a0 \u00a0de\u00a0 existencia\u00a0 por\u00a0 omisi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0Un primer \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho fundado en esta modalidad lo cifra el censor en que se dej\u00f3 de \u00a0valorar \u00a0el Manual de Procedimiento para la Aplicabilidad de Decreto No. 0921 de \u00a02001, \u00a0en \u00a0particular \u00a0en \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0se requer\u00eda de la \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0de \u00a0la Comisi\u00f3n Jur\u00eddica creada por dicho decreto y luego \u00a0se \u00a0remit\u00eda la documentaci\u00f3n a la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda para su \u00a0visto \u00a0bueno \u00a0y \u00a0aprobaci\u00f3n, de manera que, a juicio el libelista, para comprar \u00a0predios \u00a0como \u201cEl Rub\u00ed\u201d, \u00fanicamente era necesario el concepto previo de la \u00a0citada \u00a0comisi\u00f3n y posteriormente se remit\u00eda la documentaci\u00f3n a la Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0 anotada \u00a0 \u201cpara \u00a0 su \u00a0 visto \u00a0bueno \u00a0y \u00a0aprobaci\u00f3n\u201d, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que no era indispensable la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0previa del contrato de promesa de compraventa en la Alcald\u00eda de Cali \u00a0por \u00a0la Direcci\u00f3n anotada, de modo que no era posible deducirle responsabilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0en \u00a0el delito consagrado en el art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal \u00a0por \u00a0 haber \u00a0 omitido \u00a0 el \u00a0 env\u00edo \u00a0 del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa \u00a0a \u00a0la \u00a0mentada \u00a0Direcci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0desconoce la realidad procesal por partida doble para darle sustento \u00a0a la glosa bajo estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, de una parte, no es cierto que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0dejado \u00a0de \u00a0valorar \u00a0el \u00a0Manual \u00a0del \u00a0Procedimiento \u00a0para la \u00a0Aplicabilidad \u00a0del \u00a0Decreto No. 0921 de 2001, pues seg\u00fan se indic\u00f3 al analizar \u00a0el \u00a0primer cargo (ver punto 3.1), no es necesario que se haga menci\u00f3n expresa a \u00a0determinada \u00a0prueba, aun cuando es lo ideal, para que se entienda valorada, pues \u00a0basta que se aluda a su contenido en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Eso \u00a0es \u00a0precisamente \u00a0lo \u00a0sucedido con el \u00a0referido \u00a0 \u00a0manual,\u00a0 \u00a0 \u00a0pues\u00a0 \u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal\u00a0 \u00a0 lo\u00a0 \u00a0valor\u00f3\u00a0 \u00a0al\u00a0 analizar\u00a0 el Decreto No. 0921 de 2001, toda vez que \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0el \u00a0procedimiento que se deb\u00eda seguir para obtener el visto \u00a0bueno \u00a0de \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0relacionada \u00a0con la adquisici\u00f3n del predio \u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Direcci\u00f3n \u00a0 Jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0de \u00a0Cali13, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0cuando \u00a0adujo, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se dej\u00f3 ampliamente \u00a0explicado \u00a0en \u00a0el \u00a0punto \u00a01.1 \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0este \u00a0segundo \u00a0cargo, que era \u00a0necesario \u00a0su \u00a0previo \u00a0visto \u00a0bueno \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con el contrato de promesa de \u00a0compraventa14. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, si se mira el manual de marras, \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u201cel tr\u00e1mite antes mencionado \u00a0(se alude a que establecido el precio se celebraba el \u00a0contrato \u00a0de promesa de compraventa y luego se suscrib\u00eda la escritura p\u00fablica) \u00a0requerir\u00e1 \u00a0de \u00a0la aprobaci\u00f3n previa de la Comisi\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0 que \u00a0para \u00a0tal \u00a0efecto \u00a0fue \u00a0designada \u00a0y \u00a0luego \u00a0ser\u00e1 \u00a0enviada \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la oficina de la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda para su \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 visto \u00a0 \u00a0 \u00a0 bueno\u201d15; \u00a0lo \u00a0cual \u00a0coincide con el \u00a0art\u00edculo \u00a07 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 \u00a0de \u00a02001 que establec\u00eda que \u201cuna \u00a0vez \u00a0elaborado \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0t\u00edtulos, \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0y la minuta de la escritura de compraventa, [se deb\u00eda] enviar a la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de la Alcald\u00eda estos documentos para su visto bueno y su \u00a0correspondiente aprobaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0esa perspectiva, no cabe duda que el \u00a0Tribunal \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0al \u00a0contenido \u00a0del \u00a0Manual \u00a0del \u00a0Procedimiento para la \u00a0Aplicabilidad \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0No. \u00a00921 \u00a0de \u00a02001, contrario a lo afirmado por el \u00a0impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, atr\u00e1s se dijo que el censor hab\u00eda \u00a0desconocido \u00a0por \u00a0partida \u00a0doble la realidad procesal, pues como se ha visto, el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0s\u00ed \u00a0apreci\u00f3 el \u00a0referido \u00a0manual, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0conforme \u00a0qued\u00f3 \u00a0expuesto en precedencia, el \u00a0actor \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0lado \u00a0que \u00a0era necesario el visto bueno y la aprobaci\u00f3n de la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de la Alcald\u00eda de Cali, tanto del contrato de promesa de \u00a0compraventa, como de la escritura p\u00fablica que lo perfeccionara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, es evidente la carencia \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la queja examinada y por ende su incapacidad para desvirtuar \u00a0la \u00a0 imputaci\u00f3n \u00a0 realizada \u00a0a \u00a0la \u00a0acusada \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento de requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n que ahora se examina se sustenta en que se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0concepto jur\u00eddico emitido por la firma Vargas Abogados \u00a0&amp; \u00a0C\u00eda. \u00a0Ltda., en donde se concluy\u00f3 que el Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn \u00a0Codazzi, \u00a0 frente \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0no \u00a0era \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0entidad \u00a0autorizada \u00a0legalmente \u00a0para \u00a0avaluar \u00a0el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, sino que tambi\u00e9n lo era la \u00a0Lonja \u00a0de Propiedad Ra\u00edz, como en efecto ocurri\u00f3 en el caso particular, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual no era posible predicar el delito previsto en el art\u00edculo 410 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0recuerda el libelista que en \u00a0dicho \u00a0concepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0se \u00a0precisaron \u00a0los \u00a0conceptos \u00a0de \u00a0bosque natural y \u00a0reserva \u00a0forestal, \u00a0tras \u00a0lo cual se concluy\u00f3 que como el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0de \u00a0una \u00a0reserva \u00a0forestal, \u00a0se \u00a0pod\u00eda enajenar, am\u00e9n de que se \u00a0hab\u00eda \u00a0adjudicado \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a07 del 30 de julio de 1941 e \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a0092 \u00a0de \u00a01968 \u00a0se hubiese \u00a0declarado \u00a0que \u00a0pertenec\u00eda \u00a0a \u00a0un \u00a0parque \u00a0nacional natural, raz\u00f3n por la cual \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0pod\u00eda predicar el delito se\u00f1alado en el art\u00edculo 410 del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto \u00a0el alcance de la glosa que ocupa la \u00a0atenci\u00f3n, \u00a0se evidencia que es el resultado de ignorar conveniente el contenido \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0pues \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que asegura el demandante, el contenido del \u00a0concepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0Vargas \u00a0Abogados \u00a0&amp; \u00a0C\u00eda. \u00a0Ltda. s\u00ed se \u00a0valor\u00f3, \u00a0pues \u00a0adel\u00e1ntese \u00a0al respecto, que lo all\u00ed consignado fue el soporte \u00a0de la argumentaci\u00f3n central de la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0reit\u00e9rese \u00a0de \u00a0entrada, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0se haga menci\u00f3n expresa a un determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0para \u00a0que se entienda apreciado, pues es suficiente con \u00a0aludir a su contenido impl\u00edcita o expl\u00edcitamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Eso es lo que ocurre en este caso, pues si \u00a0se \u00a0mira \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0f\u00e1cilmente se advierte que para deducir la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0en \u00a0\u00e9l, \u00a0una \u00a0vez el ad \u00a0quem \u00a0precis\u00f3 \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0 utilizado \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 de \u00a0 primer \u00a0grado \u00a0para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0igual \u00a0conclusi\u00f3n16, \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0ellos \u00a0de manera separada, en cuya tarea puso de \u00a0manifiesto, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0importa \u00a0aqu\u00ed, \u00a0que el Instituto Geogr\u00e1fico Agust\u00edn \u00a0Codazzi, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0107 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a099 de 1993 y el \u00a0art\u00edculo \u00a027 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02150 de 1995 que lo reglament\u00f3, normas que por ser \u00a0especiales \u00a0se \u00a0deb\u00edan \u00a0aplicar, \u00a0establec\u00edan \u00a0que \u00a0el \u00a0llamado \u00a0a realizar el \u00a0aval\u00fao \u00a0del \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d era dicho Instituto e, igualmente, subray\u00f3, \u00a0una \u00a0vez \u00a0critic\u00f3 \u00a0que no se hubiera seguido este procedimiento, que tampoco se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0el tr\u00e1mite alternativo consagrado en el art\u00edculo 15 del Decreto \u00a0855 \u00a0de \u00a01994, \u00a0reglamentario \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a080 \u00a0de \u00a01993, por cuanto se design\u00f3 \u00a0directamente a la Lonja de Propiedad Ra\u00edz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0si bien el libelista acude a la Ley \u00a0388 \u00a0de \u00a01997, \u00a0la \u00a0cual \u00a0es de agregar, fue reglamentada por el Decreto 1420 de \u00a01998, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0alternativamente se pod\u00eda acudir tanto al Instituto \u00a0Geogr\u00e1fico \u00a0Agust\u00edn \u00a0Codazz\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0una \u00a0Lonja \u00a0de \u00a0Propiedad \u00a0Ra\u00edz en lo \u00a0relativo \u00a0al \u00a0aval\u00fao de predios como \u201cEl Rub\u00ed\u201d, es del caso mencionar, que \u00a0la \u00a0se\u00f1alada \u00a0normatividad, \u00a0por \u00a0no \u00a0ser especial, como s\u00ed lo es la Ley 99 de \u00a01993, \u00a0no \u00a0se aplic\u00f3, am\u00e9n de que falencias adicionales en la contrataci\u00f3n de \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0del predio en cita por igual contribuyeron a deducir el delito \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0410 \u00a0del C\u00f3digo Penal, como por ejemplo, que no se \u00a0obtuvo \u00a0el \u00a0previo \u00a0visto \u00a0bueno \u00a0y \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0de la adquisici\u00f3n del terreno \u00a0anotado \u00a0por \u00a0parte de la Direcci\u00f3n Jur\u00eddica de la Alcald\u00eda de Cali, que a la \u00a0postre \u00a0evidenci\u00f3 \u00a0la \u00a0irregularidades \u00a0cometidas \u00a0por \u00a0la \u00a0acusada17. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo que en realidad muestra la queja que se \u00a0examina, \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0pretende imponer su criterio al del juzgador, \u00a0postura \u00a0que \u00a0frente al recurso de casaci\u00f3n es totalmente improcedente, bajo el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que la sentencia arriba a esta sede amparada de la presunci\u00f3n de \u00a0legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0toca a las expresiones bosque \u00a0natural \u00a0y \u00a0reserva \u00a0forestal, \u00a0a \u00a0las \u00a0cuales acude el impugnante apoyado en el \u00a0concepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0Vargas \u00a0Abogados \u00a0&amp; \u00a0C\u00eda. \u00a0Ltda. con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de concluir que era viable la compra del predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d, como \u00a0sobre \u00a0tales \u00a0aspectos se trat\u00f3 ampliamente en los puntos 1.1 y 4.1 al analizar \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0sobra \u00a0volver sobre el tema, \u00a0observ\u00e1ndose \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0simplemente \u00a0pretende \u00a0imponer \u00a0su \u00a0visi\u00f3n \u00a0personal \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0un \u00a0concepto jur\u00eddico que se realiz\u00f3 a la medida de los intereses \u00a0de la acusada para buscar su exoneraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, al no configurarse los errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0propuestos \u00a0en la presente censura por cuanto en esencia son el fruto \u00a0de \u00a0la \u00a0observaci\u00f3n \u00a0sesgada \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n y de la sentencia impugnada, se \u00a0impone su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Aun \u00a0cuando \u00a0el \u00a0actor cita un conjunto de \u00a0normas \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0unas \u00a0se \u00a0aplicaron indebidamente y otras se dejaron de \u00a0aplicar, \u00a0lo \u00a0que b\u00e1sicamente alega en esta censura es la violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0 ley \u00a0 sustancial, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0que \u00a0la incriminada hab\u00eda cometido los delitos de contrato sin \u00a0cumplimiento \u00a0 de \u00a0 requisitos \u00a0 legales \u00a0 y \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0tras \u00a0considerarse \u00a0que la Resoluci\u00f3n No. 7 del 30 de julio de 1941 del Ministerio de \u00a0la \u00a0Econom\u00eda \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0entonces, \u00a0que declar\u00f3 zona de reserva forestal el \u00a0predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, estaba en vigor cuando con la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del mismo a\u00f1o y cartera, se adjudic\u00f3 el referido terreno; a pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0la Resoluci\u00f3n No. 7 \u00fanicamente tuvo vigencia dos \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0promulgaci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan el art\u00edculo 52 de la Ley 4\u00aa de \u00a01913, \u00a0es decir, el 28 de octubre, pues fue publicada en el diario oficial hasta \u00a0el \u00a028 de agosto de 1941, por tanto, a juicio del censor, no era factible alegar \u00a0que \u00a0era nula la Resoluci\u00f3n No. 51 con fundamento en los art\u00edculos 7 y 8 de la \u00a0Ley \u00a085 \u00a0de \u00a01920, donde se hab\u00eda declarado bosque natural la zona donde estaba \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d \u00a0y por ende este predio se pod\u00eda adquirir por la acusada en las \u00a0condiciones que lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evocado \u00a0el alcance del reproche objeto de \u00a0estudio, \u00a0se \u00a0observa que el mismo toma insularmente los hechos declarados en la \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0darle \u00a0sustento, \u00a0pues tal como tuvo oportunidad de \u00a0puntualizarse \u00a0al \u00a0analizar \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n formal de los dos primeros cargos \u00a0propuestos \u00a0por el demandante, el aspecto f\u00e1ctico es mucho m\u00e1s amplio en orden \u00a0a \u00a0deducirle \u00a0a \u00a0la implicada las conductas punibles descritas en los art\u00edculos \u00a0397 y 410 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando inicialmente se hizo referencia a la \u00a0forma \u00a0de \u00a0enfocar \u00a0censuras \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0se \u00a0precis\u00f3 \u00a0que en su formulaci\u00f3n se deb\u00eda asumir como correcta \u00a0la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0consignada \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria ofrecida por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0se tiene que evidentemente \u00a0esta \u00a0regla \u00a0no es cumplida, pues escasamente se hace referencia a un aspecto de \u00a0los \u00a0hechos y se desechan otros, los cuales, reit\u00e9rese, sirvieron de sustento a \u00a0la \u00a0 sentencia, \u00a0 hechos \u00a0 que \u00a0 no \u00a0se \u00a0repiten, \u00a0pues \u00a0est\u00e1n \u00a0suficientemente \u00a0identificados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 estudio \u00a0formal \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0primeras \u00a0censuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta raz\u00f3n lleva entonces a anticipar que \u00a0el cargo objeto de estudio ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s\u00a0 \u00a0all\u00e1\u00a0 \u00a0de\u00a0 lo\u00a0 \u00a0anterior,\u00a0 \u00a0se\u00a0 \u00a0tiene\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n No. 7 de 1941 \u00a0estaba \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que se expidi\u00f3 la Resoluci\u00f3n No. 51 del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0tal como se dej\u00f3 explicado en el punto 4.1 del primer cargo, pues \u00a0el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 52 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 4\u00aa \u00a0 de \u00a01913 \u00a0alude \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201cpromulgaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 observancia \u00a0 de \u00a0 las \u00a0leyes\u201d, \u00a0 mas \u00a0 no \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 publicidad \u00a0 y \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0los \u00a0\u201cactos \u00a0administrativos\u201d, \u00a0condici\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0predica \u00a0de \u00a0la Resoluci\u00f3n No. 7 que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0no \u00a0estaba en vigor para la fecha en que efectivamente se \u00a0adjudic\u00f3, \u00a0mediante \u00a0la Resoluci\u00f3n No. 51 del 14 de octubre del mismo a\u00f1o, el \u00a0predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si los cargos perfilados con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0exigen \u00a0que el \u00a0demandante \u00a0se \u00a0someta a los hechos y a la valoraci\u00f3n probatoria plasmada en la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y en este caso se tiene que desde 1920, a trav\u00e9s de la Ley \u00a085 \u00a0de \u00a0ese a\u00f1o, el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d gozaba de protecci\u00f3n legal, tal como \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0punto \u00a01.1 \u00a0del \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0esta es una raz\u00f3n \u00a0adicional \u00a0para concluir que el recurrente se alej\u00f3 de la realidad procesal con \u00a0el prop\u00f3sito de perfilar el presente reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0tal \u00a0como se anunci\u00f3 en \u00a0l\u00edneas precedentes, se impone inadmitir esta censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto\u00a0\u00a0 cargo: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0el \u00a0censor tambi\u00e9n \u00a0denuncia \u00a0la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial y en esencia lo hace con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0arribar \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que se aplic\u00f3 indebidamente el \u00a0art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en este sentido el actor concentra su \u00a0inter\u00e9s \u00a0en demostrar que legalmente era posible acudir a la Lonja de Propiedad \u00a0Ra\u00edz \u00a0con \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0avaluara \u00a0el predio \u201cEl Rub\u00ed\u201d mas no \u00a0solamente, \u00a0como \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0ello \u00a0era \u00a0competencia \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0Geogr\u00e1fico Agust\u00edn Codazzi, de esto se sigue que se repite la misma \u00a0inconsistencia \u00a0 \u00a0formal \u00a0 \u00a0identificada \u00a0 \u00a0en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 anterior \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, como este cargo se concentra en \u00a0lo \u00a0relacionado con qui\u00e9n estaba autorizado para realizar el aval\u00fao del predio \u00a0\u201cEl \u00a0Rub\u00ed\u201d, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0los \u00a0restantes \u00a0argumentos que sirvieron al \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0deducirle \u00a0a la acusada responsabilidad en el delito de contrato \u00a0sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos legales, de esto se sigue que no se obedece el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda, \u00a0conforme \u00a0al \u00a0cual \u00a0cada \u00a0causal \u00a0y motivo que le da \u00a0sustento \u00a0tiene una forma espec\u00edfica de postularse y demostrarse, de manera que \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, se impone, como se \u00a0ha \u00a0repetido \u00a0\u00faltimamente, someterse a los hechos y a la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0fijada en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en este reproche ello no ocurre, pues \u00a0se \u00a0toma \u00a0uno \u00a0de los aspectos que sirvieron para deducirle responsabilidad a la \u00a0procesa \u00a0en el delito consagrado en el art\u00edculo 410 del C\u00f3digo Penal, es claro \u00a0que \u00a0por \u00a0igual \u00a0se \u00a0ignora \u00a0el \u00a0principio de sustentaci\u00f3n suficiente que fuera \u00a0definido al inicio de esta parte considerativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n de la profunda inconsistencia formal \u00a0que \u00a0se \u00a0acaba \u00a0de \u00a0evidenciar, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0que en derecho se perfila en esta \u00a0oportunidad \u00a0ya \u00a0fue \u00a0examinada \u00a0en \u00a0el \u00a0punto \u00a03.2 \u00a0del segundo cargo, en donde \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0se \u00a0indic\u00f3 \u00a0que era procedente aplicar el art\u00edculo 107 de la Ley \u00a099 \u00a0de \u00a01993 \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0norma especial, raz\u00f3n por la cual resulta \u00a0innecesario volver sobre lo mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0esta \u00a0censura \u00a0como las \u00a0dem\u00e1s, tambi\u00e9n se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, como despu\u00e9s de presentada \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0radic\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0con \u00a0el fin de desvirtuar los delitos imputados a la \u00a0implicada, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0recordar \u00a0que \u00a0como el recurso de casaci\u00f3n no tiene un \u00a0periodo \u00a0probatorio, \u00a0no es posible admitirlo (CSJ AP, 18 de abril de 2012, Rad. \u00a034011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0atendiendo \u00a0a los fines de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la misma, posici\u00f3n de la impugnante dentro del \u00a0proceso \u00a0e \u00a0\u00edndole de la controversia, no se encuentra violaci\u00f3n de garant\u00edas \u00a0de \u00a0incidencia \u00a0sustancial \u00a0ni procesal que deban ser protegidas oficiosamente y \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0superar \u00a0los \u00a0defectos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0por \u00a0lo que se impone su \u00a0inadmisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con lo dispuesto por los art\u00edculos 212 y 213 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor de Beatriz Eugenia Ram\u00edrez \u00a0Vergara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0En \u00a0realidad \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerse \u00a0alusi\u00f3n \u00a0al \u00a015 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01937, \u00a0vista \u00a0la \u00a0Resoluci\u00f3n \u00a0No. \u00a051 \u00a0del 14 de octubre de 1941 (Folio 180 del cuaderno original \u00a0No. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio \u00a053 del cuaderno de anexos No. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folio \u00a0455 del cuaderno original No. 2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folio \u00a0501 del cuaderno original No. 2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Ver \u00a0cuaderno de anexos No. 8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Folio \u00a01 del cuaderno original No. 1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Folios 173 a 178 del cuaderno original No. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Folios 356 a 364 del cuaderno original No. 2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Ver \u00a0p\u00e1gina \u00a021 \u00a0del fallo de primera grado (folio 21 del cuaderno original No. 7) y \u00a0p\u00e1gina \u00a023 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0(folio \u00a0252 ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 Ver \u00a0p\u00e1ginas \u00a017, \u00a019, \u00a021, \u00a022 y 25 de la sentencia del a \u00a0quo \u00a0(folios 17, 19 21, 22 y 25 del cuaderno original \u00a0No. \u00a07) y p\u00e1ginas 20, 22 y 23 del fallo de segundo grado (folios 249, 251 y 252 \u00a0ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 Ver \u00a0p\u00e1ginas \u00a0 23 \u00a0y \u00a024\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0a \u00a0quo \u00a0(folios \u00a023 \u00a0y 24 del cuaderno original No. 7) y \u00a0p\u00e1ginas \u00a022 \u00a0y \u00a024 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de segundo grado (folios 251 y 253 del cuaderno \u00a0original No. 7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 Al \u00a0respecto \u00a0resulta \u00a0oportuno \u00a0recordar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0Lonja \u00a0se fij\u00f3 el valor del \u00a0terreno \u00a0en \u00a0$253.193.976 \u00a0y \u00a0el \u00a0total \u00a0con el bosque en $2.695.565.502 y en el \u00a0Instituto \u00a0se determin\u00f3 el precio del terreno en $243.390.221 y el total con el \u00a0bosque en $2.565.499.524. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0P\u00e1ginas \u00a014 \u00a0y \u00a015 \u00a0y \u00a017 \u00a0a \u00a019 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0(folios \u00a0243 \u00a0y \u00a0244 \u00a0y \u00a0246 a 248 del cuaderno \u00a0original No. 7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 Ver \u00a0p\u00e1gina \u00a0 15 \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem (folios 244 del cuaderno original No. 7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Folio 97 del cuaderno de anexos No. 4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 Ver \u00a0p\u00e1gina \u00a0 13 \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem (folio 242 del cuaderno original No. 7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Folios 357 y 358 del cuaderno original No. 2. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 Magistrado ponente \u00a0 AP1642-2014 \u00a0 Radicaci\u00f3n No. 41338 \u00a0 (Aprobado Acta No.093) \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dos (02) de abril de dos mil \u00a0catorce (2014). \u00a0\u00a0 La Sala resuelve sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por 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