{"id":2764,"date":"2023-09-08T14:29:30","date_gmt":"2023-09-08T14:29:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/12625may\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:30","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:30","slug":"12625may","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/12625may\/","title":{"rendered":"12625may"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 12625 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.85 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, D. C., veintitr\u00e9s de \u00a0mayo del dos mil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de 23 de julio de 1996, mediante la \u00a0cual \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Fe de Bogot\u00e1 conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado SAMUEL DE JESUS ARANGO MU\u00d1OZ \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0306 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio\u00a0 y porte ilegal de armas de fuego \u00a0de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 14 de marzo de 1994, al promediar la tarde, \u00a0Blanca \u00a0Mireya \u00a0Ram\u00edrez \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0al \u00a0negocio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana Elvia \u00a0Contreras \u00a0de \u00a0Caicedo, ubicado en el barrio Quirigua de esta ciudad, con el fin \u00a0de \u00a0cobrarle \u00a0$38.000.oo \u00a0que \u00a0le \u00a0adeudaba \u00a0a \u00a0su\u00a0 \u00a0hijo \u00a0Francisco Dur\u00e1n \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0quien \u00a0la \u00a0acompa\u00f1aba \u00a0junto con Leonardo Pineda Ar\u00e9valo y el menor \u00a0Rodrigo \u00a0Antonio \u00a0Rodr\u00edguez Garc\u00eda (16 a\u00f1os de edad). Como Ana Elvia expres\u00f3 \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0no \u00a0pagar, \u00a0se suscit\u00f3 entre ellas una discusi\u00f3n que\u00a0 \u00a0termin\u00f3 \u00a0comprometiendo \u00a0al grupo, y tambi\u00e9n a Samuel de Jes\u00fas Arango Mu\u00f1oz, \u00a0conductor \u00a0ocasional de un cami\u00f3n de propiedad de Ana Elvia, sin trascender los \u00a0simples insultos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Horas \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde, \u00a0en el barrio Luis Carlos \u00a0Gal\u00e1n, \u00a0Samuel \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Arango \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0nuevamente con\u00a0 \u00a0Francisco \u00a0Dur\u00e1n Ram\u00edrez, Rodrigo Antonio Rodr\u00edguez Garc\u00eda y Leonardo Pineda \u00a0Ar\u00e9valo, cuando \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>transportaban \u00a0unos \u00a0tanques \u00a0de \u00a0gasolina en \u00a0desuso \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0recibido \u00a0en calidad de chatarra. Al verlos, Arango Mu\u00f1oz \u00a0lanz\u00f3 \u00a0una \u00a0frase \u00a0que \u00a0solo \u00a0fue \u00a0escuchada \u00a0por \u00a0Rodrigo Antonio (el indagado \u00a0manifest\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0haber \u00a0 \u00a0 dicho \u00a0 \u00a0 \u2018cuidado \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 hernia\u2019), \u00a0provocando \u00a0su \u00a0reacci\u00f3n \u00a0inmediata, \u00a0e \u00a0inici\u00e1ndose\u00a0 una \u00a0nueva \u00a0discusi\u00f3n \u00a0con el grupo que el provocador\u00a0 finiquit\u00f3 disparando su \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0contra este \u00faltimo. El menor recibi\u00f3 un impacto en la regi\u00f3n \u00a0fronto \u00a0parietal \u00a0derecha que caus\u00f3 su muerte horas despu\u00e9s (fls.4, 19, 55\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0indagatoria, \u00a0el \u00a0imputado \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0las personas que se encontraban con la v\u00edctima lo persiguieron \u00a0armados \u00a0de \u00a0piedras, \u00a0varillas y un machete, y que despu\u00e9s de haberlos evitado \u00a0durante \u00a0un \u00a0buen \u00a0trayecto \u00a0se vio obligado a hacer un disparo para proteger su \u00a0vida, \u00a0con \u00a0el \u00e1nimo de espantarlos, no de herir ni matar a nadie (fls.79, 250, \u00a0270\/1). \u00a0Su \u00a0acompa\u00f1ante, Alvaro Andr\u00e9s Caicedo Contreras, de 13 a\u00f1os de edad \u00a0(hijo \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana \u00a0Elvia), \u00a0manifest\u00f3 \u00a0en su primera versi\u00f3n que los \u00a0integrantes \u00a0del \u00a0grupo \u00a0persiguieron \u00a0a \u00a0Samuel \u00a0de Jes\u00fas con piedras hasta la \u00a0avenida, \u00a0sin \u00a0haberse \u00a0dado\u00a0 \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0desenlace porque decidi\u00f3 salir \u00a0corriendo \u00a0en \u00a0busca \u00a0de \u00a0su mam\u00e1. En la audiencia, mantuvo en lo sustancial su \u00a0versi\u00f3n, \u00a0pero \u00a0dijo haber visto tambi\u00e9n \u201cuna macheta\u201d y palos en poder de \u00a0los atacantes (fls.51,\u00a0 277 y 280 del cuaderno No.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Francisco Dur\u00e1n Ram\u00edrez asegura que Rodrigo \u00a0Antonio \u00a0solt\u00f3 \u00a0la \u00a0caneca que llevaba para enfrentar verbalmente al procesado, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0escuchado \u00a0sus \u00a0palabras ofensivas, pero que al llegar a la \u00a0avenida \u00a0\u00e9ste desenfund\u00f3 un rev\u00f3lver y le hizo un disparo impact\u00e1ndolo en la \u00a0cabeza \u00a0(fls.43\/1). \u00a0En \u00a0t\u00e9rminos \u00a0similares \u00a0declar\u00f3 \u00a0Blanca Mireya Ram\u00edrez, \u00a0quien \u00a0agrega \u00a0que \u00a0el grupo no portaba armas de ninguna especie, ni agredi\u00f3 al \u00a0acusado, \u00a0y que las afirmaciones de \u00e9ste en dicho sentido son totalmente falsas \u00a0(fls.40 y 294\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 5 de abril de 1995, la Fiscal\u00eda calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito probatorio del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por los delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, conforme a \u00a0lo \u00a0establecido en los art\u00edculos 323 del C\u00f3digo Penal (modificado por el 29 de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993), \u00a0y \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a03664 \u00a0de \u00a01986 \u00a0(incorporado a la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0 permanente \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Decreto \u00a0 2266 \u00a0de \u00a01991). \u00a0Apelada \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n,\u00a0 \u00a0 recibi\u00f3\u00a0 \u00a0 integral \u00a0 confirmaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante el Tribunal, mediante resoluci\u00f3n de 25 de mayo de 1995 \u00a0(fls.125\/1 y 16\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rituada la causa, el Juzgado de conocimiento, \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a04 \u00a0de marzo de 1996,\u00a0 conden\u00f3 a Arango Mu\u00f1oz a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0306 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0las accesorias de rigor, como autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n \u00a0enjuiciatoria \u00a0(fls.348\/1). Contra este fallo interpuso recurso de apelaci\u00f3n la \u00a0defensa, \u00a0siendo \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0mediante el suyo de 23 de julio \u00a0siguiente, \u00a0que \u00a0ahora \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria (fls.29 del \u00a0cuaderno No.3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0el \u00a0actor \u00a0plantea \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a030 \u00a0del C\u00f3digo Penal, \u00a0consagratorio \u00a0de \u00a0una \u00a0rebaja de pena no menor de la sexta parte del m\u00ednimo ni \u00a0mayor \u00a0de \u00a0la mitad del m\u00e1ximo de la se\u00f1alada para la conducta punible, cuando \u00a0el \u00a0hecho \u00a0ha \u00a0sido \u00a0cometido \u00a0excediendo \u00a0los l\u00edmites propios de las causas de \u00a0justificaci\u00f3n, entre ellas la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el juzgador de primera instancia \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0reacci\u00f3n \u00a0del procesado con el argumento de haber sido el \u00a0provocador, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0aceptar la existencia de una agresi\u00f3n real por parte \u00a0de \u00a0un \u00a0n\u00famero \u00a0plural \u00a0de \u00a0personas, \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que fue enfrentado por los \u00a0integrantes \u00a0del grupo \u201ccon todos aquellos elementos que ten\u00edan a su alcance, \u00a0incluso \u00a0piedras. \u00a0Recu\u00e9rdese que el barrio es zona de invasi\u00f3n no pavimentada \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0vivienda de Blanca Mireya Ram\u00edrez, estaba en cercan\u00edas al lugar de \u00a0los \u00a0 hechos \u00a0 (fls.296) \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0aprovechada \u00a0para \u00a0proveerse \u00a0de \u00a0cuchillos, varillas y palos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La provocaci\u00f3n no est\u00e1 consagrada en nuestra \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0como \u00a0circunstancias \u00a0neutralizadora de la leg\u00edtima defensa. Y la \u00a0doctrina \u00a0for\u00e1nea \u00a0que as\u00ed la considera, exige que sea \u201csuficiente\u201d,\u00a0 \u00a0y \u00a0en \u00a0igual \u00a0forma \u00a0ha \u00a0sido reconocido por la Corte Suprema de Justicia: \u201cEs \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0leg\u00edtima \u00a0exige que la agresi\u00f3n que rechaza quien se \u00a0defiende \u00a0sea \u00a0injusta, \u00a0calidad \u00a0esta \u00a0que \u00a0deja de existir para quien alega la \u00a0justificante \u00a0 \u00a0 \u00a0 cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00e9ste \u00a0 \u00a0 \u00a0provocador \u00a0 \u00a0 \u00a0suficiente, dado que esta actitud le quita \u00a0a \u00a0la \u00a0violencia aludida el car\u00e1cter de injusta\u201d (Casaci\u00f3n de 16 de junio de \u00a01961). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0autores \u00a0nacionales, por su parte,\u00a0 \u00a0salvo \u00a0contadas \u00a0excepciones, se muestran acordes en aceptar que la provocaci\u00f3n \u00a0no \u00a0priva \u00a0de \u00a0responder \u00a0a \u00a0la conducta agresiva, cuando es leve e insuficiente \u00a0para \u00a0justificar \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n violenta,\u00a0 o ha mediado tiempo considerable \u00a0entre \u00a0 la \u00a0 provocaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0ilustrando \u00a0sus \u00a0afirmaciones \u00a0con \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0criterios \u00a0expuestos \u00a0sobre el particular por varios de \u00a0ellos.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dichos \u00a0 \u00a0conceptos \u00a0 \u00a0doctrinales \u00a0 \u00a0y \u00a0jurisprudenciales,\u00a0 \u00a0respaldan \u00a0los planteamientos de la defensa, en cuanto \u00a0permiten \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0respuesta del procesado fue leg\u00edtima, en la medida \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0ante una agresi\u00f3n \u201cde la cual no podemos separar la nota de \u00a0injusticia. \u00a0Empero, \u00a0rep\u00e1rese,\u00a0 \u00a0que \u00a0la \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ARANGO no fue \u00a0\u2018in \u00a0 genere\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018erga \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0omnes\u2019, \u00a0sino \u00a0solo \u00a0contra \u00a0FRANCISCO \u00a0DURAN \u00a0RAMIREZ, \u00a0 aspecto \u00a0 que \u00a0 cambia \u00a0 notoriamente, \u00a0 el \u00a0 panorama \u00a0examinado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n de los juzgadores de desconocer \u00a0la \u00a0validez \u00a0de la reacci\u00f3n defensiva del procesado con el argumento de que fue \u00a0el \u00a0autor de la provocaci\u00f3n, es equivocado, puesto que quienes constituyeron un \u00a0frente \u00a0com\u00fan \u00a0para \u00a0causar \u00a0desmedro \u00a0a \u00a0su \u00a0integridad \u00a0personal carec\u00edan de \u00a0respaldo \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0proceder \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que lo hicieron, por dos \u00a0razones: \u00a0 Porque \u00a0 la \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 \u2018cuidado \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 hernia\u2019 \u00a0utilizada \u00a0por \u00a0Arango \u00a0Mu\u00f1oz, \u201cpor m\u00e1s que se quiera agrandar \u00a0objetivamente, \u00a0 jam\u00e1s \u00a0 pertenecer\u00e1 \u00a0 al \u00a0 caudal \u00a0del \u00a0morfema \u00a0\u2018agresi\u00f3n\u2019\u201d \u00a0; \u00a0y, porque la frase iba dirigida \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0Francisco \u00a0Dur\u00e1n \u00a0Ram\u00edrez, y no al conjunto\u00a0 \u201cde los \u00a0miembros \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 cofrad\u00eda \u00a0 de \u00a0recicladores \u00a0y \u00a0distinguidos \u00a0trabajadores \u00a0informales\u201d (fls.66\/3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rodrigo Antonio Rodr\u00edguez Garc\u00eda, jam\u00e1s fue \u00a0provocado \u00a0por \u00a0el \u00a0acusado, de suerte que su intervenci\u00f3n no sobrevino a causa \u00a0de \u00a0burla, ofensa o injuria suya. Simplemente se solidariz\u00f3 con su hom\u00f3logo de \u00a0lides \u00a0laborales, \u00a0quien \u00a0vendr\u00eda \u00a0a \u00a0ser \u00a0el \u00a0agraviado. Y la circunstancia de \u00a0hallarse \u00a0presente \u00a0no \u00a0le \u00a0confer\u00eda \u00a0tal \u00a0condici\u00f3n, \u00a0ni \u00a0le \u00a0otorgaba \u00a0a \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0violento \u00a0y \u00a0pendenciero \u00a0siquiera el atisbo de cuasi leg\u00edtimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se \u00a0habla \u00a0de \u00a0provocaci\u00f3n, \u00a0deben \u00a0evidenciarse \u00a0sus \u00a0l\u00edmites y su contenido, porque de lo contrario se arribar\u00eda \u00a0a \u00a0absurdos \u00a0e \u00a0insensateces, \u00a0de \u00a0la \u00a0envergadura de autorizar a cualquiera que \u00a0escuche \u00a0un \u00a0improperio, \u00a0ajeno \u00a0al \u00a0incidente, \u00a0para \u00a0que \u00a0lo \u00a0hiera o mate, so \u00a0pretexto \u00a0de que ha sido provocado, desnaturaliz\u00e1ndose as\u00ed las proporciones de \u00a0lo que se ha querido centrar como hip\u00f3tesis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, la actitud de Rodrigo Antonio \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Garc\u00eda, \u00a0al hacer parte del grupo que se dispon\u00eda a atentar contra \u00a0la \u00a0integridad \u00a0de \u00a0Arango \u00a0Mu\u00f1oz, debe ser catalogada como agresiva, dentro de \u00a0los \u00a0rubros \u00a0de inminente e injusta, atributos que se desprenden del hecho de no \u00a0ser \u00a0el \u00a0destinatario \u00a0de \u00a0las \u00a0palabras \u00a0pronunciadas por el procesado, y de su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0voluntaria, \u00a0seg\u00fan se desprende de los apartes de la providencia \u00a0ya \u00a0transcritos. \u00a0Y \u00a0aunque \u00a0el juez ad quem, con el prop\u00f3sito de minimizar los \u00a0pedimentos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0inexistencia de la agresi\u00f3n, en el \u00a0transcurso \u00a0de \u00a0su disertaci\u00f3n termina aceptando que se present\u00f3, cuando alude \u00a0a las groser\u00edas e improperios lanzados por el occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, se ha visto que las palabras del \u00a0procesado \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0interpretadas \u00a0como incitaci\u00f3n de car\u00e1cter grupal. \u00a0Tambi\u00e9n, \u00a0que \u00a0la \u00a0nota \u00a0de \u00a0inminencia \u00a0de la agresi\u00f3n est\u00e1 contenida en las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces de instancia, puesto que el acorralamiento de que \u00a0era \u00a0objeto \u00a0Arango \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los integrantes del grupo atacante, \u00a0evidencia \u00a0de manera clara que no se present\u00f3 soluci\u00f3n de continuidad entre el \u00a0serio \u00a0riesgo \u00a0que \u00a0se \u00a0alzaba sobre su humanidad, y su reacci\u00f3n para evitarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 otro \u00a0 elemento \u00a0 requerido \u00a0 para \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa, ataque a un \u00a0derecho \u00a0 personal, \u00a0 se \u00a0 excluye \u00a0 como \u00a0motivo \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0los sujetos que iban acerc\u00e1ndose paulatinamente al procesado \u00a0buscaban \u00a0arrinconarlo \u00a0para \u00a0poder herirlo a discreci\u00f3n, estando en juego, por \u00a0tanto, \u00a0su \u00a0vida \u00a0e integridad personal. El a quo, con sin igual autoridad, as\u00ed \u00a0lo \u00a0plantea: \u00a0\u201cUna \u00a0vez \u00a0armados, hombres j\u00f3venes todos, a los que adem\u00e1s se \u00a0uni\u00f3 \u00a0 un \u00a0 cuarto \u00a0sujeto, \u00a0JOHN \u00a0VARGAS \u00a0(fls.295), \u00a0trataron \u00a0de \u00a0rodear \u00a0en \u00a0semic\u00edrculo \u00a0a \u00a0su pretensa v\u00edctima, era en su sentir la oportunidad de cobrar \u00a0venganza, \u00a0 de \u00a0 la \u00a0interferencia \u00a0anterior, \u00a0dec\u00edan \u00a0que \u00a0ahora \u00a0s\u00ed \u00a0pod\u00edan \u00a0herirlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la necesidad de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0disert\u00f3 \u00a0en \u00a0los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u201cEl \u00a0acusado \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0su \u00a0arma, \u00a0que \u00a0terci\u00f3 \u00a0sobre su pecho y \u00a0camin\u00f3 \u00a0sin \u00a0dar \u00a0la \u00a0espalda (fls.296 A), hecho que hasta indica BLANCA MIREYA \u00a0RAMIREZ \u00a0en \u00a0ampliaci\u00f3n, \u00a0caminaba \u00a0hacia atr\u00e1s alej\u00e1ndose del sitio, pero lo \u00a0segu\u00edan \u00a0aqu\u00e9llos, \u00a0cada vez m\u00e1s se acercaban y si ninguno utiliz\u00f3 sobre \u00e9l \u00a0sus \u00a0armas \u00a0era porque esperaban el momento oportuno para hacerlo\u201d. Y sobre la \u00a0no \u00a0exigibilidad \u00a0de otro comportamiento, el a quo precis\u00f3: \u201c\u2026 lo cierto es \u00a0que \u00a0dar \u00a0la \u00a0vuelta \u00a0y \u00a0pretender huir, corriendo no iba a resultar una defensa \u00a0acertada, \u00a0pues un hombre cuarent\u00f3n enfrentado en carrera a menores de 20 a\u00f1os \u00a0r\u00e1pidamente \u00a0ser\u00eda \u00a0alcanzado; \u00a0el \u00a0valerse de los mismos elementos utilizados \u00a0por \u00a0sus potenciales agresores, esto es, piedras y palos, tampoco le reportar\u00eda \u00a0beneficios \u00a0frente al n\u00famero plural del grupo; (sic) le restaba la utilizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0\u00fanico \u00a0mecanismo \u00a0eficiente \u00a0para \u00a0repeler \u00a0el ataque\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0punto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 proporcionalidad \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0agresi\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0se \u00a0tiene que la conducta de Arango Mu\u00f1oz consisti\u00f3 en disparar \u00a0por \u00a0una \u00a0sola \u00a0vez \u00a0contra \u00a0la humanidad de Rodrigo Antonio Rodr\u00edguez Garc\u00eda, \u00a0ante \u00a0la \u00a0inminencia \u00a0del \u00a0ataque. \u00a0Los juzgadores, al un\u00edsono, le reprochan el \u00a0haber \u00a0disparado \u00a0a \u00a0un \u00a0sitio vital de la anatom\u00eda del agresor, pudiendo\u00a0 \u00a0hacerlo \u00a0en \u00a0direcci\u00f3n \u00a0diferente, \u00a0con \u00a0el solo prop\u00f3sito de amedrentarlos, o \u00a0escogiendo \u00a0 un \u00a0blanco \u00a0distinto, \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0no \u00a0letal, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0su \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0el \u00a0manejo \u00a0de \u00a0armas. Dicha apreciaci\u00f3n, la plasm\u00f3 el juez a \u00a0quo, \u00a0en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cse rompe as\u00ed la proporcionalidad, m\u00edrese \u00a0c\u00f3mo \u00a0el endilgado pudo v\u00e1lidamente haber disparado sobre regiones diversas de \u00a0la \u00a0 corporeidad \u00a0de \u00a0los \u00a0persecutores, \u00a0sin \u00a0haber \u00a0comprometido \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0aqu\u00e9llos, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la que se arriba al analizar la destreza del acusado \u00a0en \u00a0el \u00a0manejo del detonante. La agresi\u00f3n hubiere sido frustrada con el alcance \u00a0en \u00a0otros \u00a0sectores de la integridad f\u00edsica de los atacantes, sin que para ello \u00a0se \u00a0pusiere en peligro la vida de \u00e9stos\u2026 la forma concreta en que la emple\u00f3, \u00a0desbord\u00f3 la respuesta ofensiva del grupo atacante\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los anteriores pasajes, muestran que la ruta a \u00a0seguir \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores era la del reconocimiento del exceso en la defensa, \u00a0pues \u00a0los \u00a0comentarios \u00a0que dentro del cuerpo de los propios fallos se hicieron, \u00a0determinan \u00a0que \u00a0el procesado obr\u00f3 en las condiciones previstas en el art\u00edculo \u00a030 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0armonizado \u00a0con \u00a0el \u00a029.4 ejusdem. Por tanto, debe ser \u00a0casado \u00a0en \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0con el fin de que se reconozca la atenuante, y se \u00a0apliquen las consecuencias jur\u00eddicas correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado en lo Penal \u00a0sostiene \u00a0que el cargo adolece ab initio de una imprecisi\u00f3n, en cuanto para que \u00a0exista \u00a0violaci\u00f3n del art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal, por falta de aplicaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0acreditar \u00a0que concurren todos los requisitos del numeral 4\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, menos el relacionado con la proporcionalidad \u00a0entre \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0es \u00a0decir, que haya existido necesidad de \u00a0defensa, \u00a0ataque \u00a0a \u00a0un \u00a0derecho propio o ajeno, e inminencia o actualidad de la \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0del \u00a0examen de la sentencia se llega a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0dichos \u00a0elementos \u00a0se \u00a0hallan \u00a0probados, \u00a0podr\u00e1 pasarse a \u00a0examinar \u00a0la \u00a0posible \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del precepto contenido en el art\u00edculo 30. En \u00a0caso \u00a0contrario, \u00a0queda \u00a0sin \u00a0fundamento cualquier respuesta al tema del exceso, \u00a0como \u00a0acontece \u00a0en \u00a0el caso estudiado, donde no solo falt\u00f3 la proporcionalidad, \u00a0sino tambi\u00e9n la necesidad de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de sacar \u00a0adelante \u00a0su alegaci\u00f3n, sostiene que en las sentencias se establecieron todos y \u00a0cada \u00a0uno de los elementos que conforman la defensa leg\u00edtima, y aunque reconoce \u00a0que \u00a0hubo expresiones inamistosas por parte del procesado, estima que no ten\u00edan \u00a0la \u00a0aptitud \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0quedar \u00a0inmersas \u00a0dentro \u00a0del \u00a0concepto \u00a0de\u00a0 \u00a0\u201cprovocaci\u00f3n\u201d, \u00a0por \u00a0no \u00a0comportar \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de \u00a0derecho alguno, o solo \u00a0serlo de manera intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 el \u00a0 sentenciador, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0las \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201ccuidado \u00a0se hernia\u201d tuvo la suficiente connotaci\u00f3n de agravio: \u00a0\u201cY \u00a0aqu\u00ed \u00a0valga \u00a0la \u00a0pena \u00a0precisar \u00a0que, \u00a0en \u00a0otro contexto sociocultural no \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0la trascendencia que aqu\u00ed se imputa al dicho referido, pero es \u00a0precisamente \u00a0ello \u00a0lo \u00a0que convierte, en el dif\u00edcil y agresivo ambiente de los \u00a0recicladores, \u00a0 una \u00a0 frase \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 ataque. \u00a0 Sabido \u00a0es \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0que, \u00a0consideraciones \u00a0patrimoniales \u00a0son m\u00e1s importantes para estas personas que las \u00a0relativas \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 vida \u00a0misma \u00a0como \u00a0lo \u00a0han \u00a0comprobado \u00a0recientes \u00a0estudios \u00a0sociol\u00f3gicos \u00a0sobre \u00a0criminalidad. \u00a0Y \u00a0si \u00a0a \u00a0ello \u00a0se \u00a0a\u00fana la previa disputa \u00a0sufrida, \u00a0en \u00a0donde \u00a0salieron \u00a0vencidos \u00a0los \u00a0recolectores \u00a0de cart\u00f3n, un nuevo \u00a0ataque \u00a0para \u00a0\u00e9stos, \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0fue \u00a0la oraci\u00f3n, desbord\u00f3 los contenidos \u00a0deseos revanchistas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0an\u00e1lisis, no logra ser desvirtuado por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0siendo \u00a0claro, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0que \u00a0la expresi\u00f3n\u00a0 \u00a0utilizada \u00a0por \u00a0el \u00a0acusado, \u00a0dentro del contexto al cual alude el sentenciador, \u00a0constitu\u00eda \u00a0una \u00a0evidente \u00a0ofensa en cuanto pon\u00eda en duda la capacidad f\u00edsica \u00a0para \u00a0 efectuar \u00a0la \u00a0actividad \u00a0que \u00a0estaba \u00a0desarrollando \u00a0(transporte \u00a0de \u00a0las \u00a0canecas). \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0resulten \u00a0vanos \u00a0los \u00a0intentos \u00a0que el actor hace por \u00a0minimizar \u00a0sus \u00a0efectos, a partir de consideraciones en abstracto, sin descender \u00a0al \u00a0 \u00e1mbito \u00a0de \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0interpersonales \u00a0dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0determinada \u00a0actividad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0logra \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0cargo \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento de que la ofensa iba solo dirigida a \u00a0Francisco \u00a0Dur\u00e1n, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso no estaba en consecuencia legitimado para \u00a0reaccionar \u00a0en \u00a0la \u00a0forma en que lo hizo. Suficiente es destacar que Francisco y \u00a0Rodrigo \u00a0eran \u00a0compa\u00f1eros, \u00a0y \u00a0que esa circunstancia no era desconocida para el \u00a0acusado, \u00a0pues horas antes estuvo involucrado en una discusi\u00f3n con ellos, de la \u00a0cual \u00a0hab\u00edan \u00a0quedado \u00a0resquemores, \u00a0y eso fue determinante en la reacci\u00f3n del \u00a0grupo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0argumentaciones del censor traducen solo \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0diversa \u00a0de \u00a0lo \u00a0acontecido, mas no la demostraci\u00f3n de un \u00a0error \u00a0in \u00a0iudicando por parte del fallador. Tampoco falta de correspondencia en \u00a0el \u00a0significado gramatical de las palabras empleadas por el acusado, o entre los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0provocaci\u00f3n, \u00a0resultando, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0totalmente \u00a0inconducente la pretensi\u00f3n del casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0sostiene que el sentenciador, \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa como causal de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0optado \u00a0por \u00a0otros medios, como la disuasi\u00f3n, y \u00a0haber \u00a0disparado \u00a0buscando \u00a0impactar \u00a0otra \u00a0parte \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no permite el reconocimiento de la eximente de responsabilidad, \u00a0ni \u00a0 tampoco \u00a0 del \u00a0 exceso \u00a0 consagrado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a030 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se \u00a0plantea violaci\u00f3n directa de una \u00a0determinada \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial, por exclusi\u00f3n evidente, la propuesta \u00a0de \u00a0ataque \u00a0debe \u00a0ser \u00a0construida \u00a0y \u00a0desarrollada \u00a0con fundamento en los hechos \u00a0declarados \u00a0 probados \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 fallos \u00a0 de \u00a0instancia, \u00a0o \u00a0que \u00a0surjan\u00a0 \u00a0razonablemente \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0pues \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0v\u00eda implica \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 f\u00e1ctica \u00a0 reconocida \u00a0 en \u00a0 ellos \u00a0impon\u00eda \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto \u00a0sustantivo cuya infracci\u00f3n se \u00a0denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0hecho se considera demostrado debidamente \u00a0en \u00a0los fallos cuando ha sido\u00a0\u00a0 reconocido por los juzgadores en ambas \u00a0instancias \u00a0(primera \u00a0y \u00a0segunda), \u00a0o \u00a0por \u00a0lo menos en segundo grado; no cuando \u00a0habi\u00e9ndolo \u00a0sido \u00a0por \u00a0el Juez a quo, es desestimado por el ad quem, pues\u00a0 \u00a0si \u00a0ello \u00a0acontece, ser\u00e1n las apreciaciones y declaraciones de este \u00faltimo, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0integrar el juicio de segunda instancia, las que pasan a conformar el \u00a0marco \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, y las que deben ser tenidas en \u00a0cuenta \u00a0para efectos del ejercicio de la casaci\u00f3n, dado los efectos vinculantes \u00a0de su pronunciamiento como superior funcional.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de segundo grado desconoce, por \u00a0tanto, \u00a0de \u00a0manera \u00a0expresa o impl\u00edcita, las circunstancias declaradas probadas \u00a0en \u00a0el fallo de primera instancia, sobre las cuales se apoya la reclamaci\u00f3n del \u00a0actor \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0orientado \u00a0por \u00a0la v\u00eda de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0indirecta, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0ser\u00e1 \u00a0necesario \u00a0demostrar \u00a0que el superior se equivoc\u00f3 en las apreciaciones f\u00e1cticas, debido a \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho en la valoraci\u00f3n de las pruebas, y que estos \u00a0desaciertos \u00a0 condujeron\u00a0 \u00a0 a \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto \u00a0sustancial \u00a0respectivo. \u00a0La \u00a0v\u00eda directa no ser\u00e1 la indicada, por no ser las declaraciones \u00a0f\u00e1ctico \u00a0jur\u00eddicas \u00a0del \u00a0Juez \u00a0de primer grado, sino las de segunda instancia, \u00a0las \u00a0que \u00a0deben \u00a0servir de referente para la acusaci\u00f3n a los casacionistas ante \u00a0la Corte.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de estudio, el \u00a0demandante \u00a0plantea \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal (defensa excesiva), a partir de \u00a0dos \u00a0 consideraciones: \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0reconocieron \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0constitutivos \u00a0de la leg\u00edtima defensa, \u00a0menos \u00a0el \u00a0relacionado con la proporcionalidad de la respuesta defensiva; y, que \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0no \u00a0es \u00a0dable \u00a0arg\u00fcir \u00a0para su desconocimiento que el procesado \u00a0hubiese \u00a0provocado \u00a0intencionalmente\u00a0 \u00a0a \u00a0su \u00a0v\u00edctima, puesto que la frase \u00a0utilizada \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0aptitud \u00a0ofensiva, \u00a0en raz\u00f3n a su contenido, y \u00a0porque adem\u00e1s iba dirigida a una persona distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera \u00a0de \u00a0dichas \u00a0afirmaciones \u00a0no \u00a0es \u00a0precisa. \u00a0Del \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los fallos se advierte que ello resulta v\u00e1lido solo \u00a0frente \u00a0al de primera instancia, mas no en relaci\u00f3n con el de segundo grado. En \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0dichos \u00a0pronunciamientos, el juzgador reconoci\u00f3 ciertamente la \u00a0existencia \u00a0de la agresi\u00f3n y\u00a0 la necesidad de defensa como\u00a0 elementos \u00a0esenciales \u00a0configurantes \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0establecida en el \u00a0art\u00edculo \u00a029, \u00a0numeral 4 del C\u00f3digo Penal, al sostener que el procesado Arango \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0tenido \u00a0alternativa distinta de utilizar el arma de fuego en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0su \u00a0vida e integridad personal, pero descart\u00f3 el reconocimiento de \u00a0la \u00a0eximente \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0provocador \u00a0deliberado \u00a0del incidente, y porque, \u00a0atendida \u00a0su \u00a0condici\u00f3n de experto conocedor de armas, estaba en condiciones de \u00a0buscar \u00a0 alternativas \u00a0orientadas \u00a0a \u00a0causar \u00a0un \u00a0menor \u00a0da\u00f1o \u00a0a \u00a0su \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal, \u00a0 en \u00a0 cambio, \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0eximente \u00a0y \u00a0de la aminorante por exceso, sobre supuestos \u00a0distintos, \u00a0pues \u00a0consider\u00f3, \u00a0opuestamente \u00a0a lo sostenido por el a quo, que la \u00a0prueba \u00a0aportada al proceso no permit\u00eda afirmar la existencia de ninguno de los \u00a0elementos \u00a0estructurantes \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta, \u00a0ni \u00a0por \u00a0ende \u00a0el \u00a0de \u00a0necesidad de defensa.\u00a0 Sobre el \u00a0particular, concluy\u00f3:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0existi\u00f3, es la conclusi\u00f3n que impone \u00a0la \u00a0verdad \u00a0hist\u00f3rica, \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0agresi\u00f3n \u00a0que \u00a0siquiera potencialmente \u00a0hubiese \u00a0significado \u00a0serio \u00a0riesgo \u00a0para \u00a0la \u00a0vida \u00a0o la integridad f\u00edsica del \u00a0presuntamente \u00a0agredido. \u00a0Arango \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0sabedor \u00a0de \u00a0que ya hab\u00eda existido un \u00a0incidente \u00a0pocas \u00a0horas antes con el mismo grupo del hoy occiso y que no pas\u00f3 a \u00a0mayores, \u00a0fue \u00a0el \u00a0provocador \u00a0del \u00a0segundo \u00a0cuando \u00a0lanz\u00f3 la frase ya conocida \u00a0\u2018cuidado \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0hernia\u2019, expresi\u00f3n que en \u00a0el \u00a0 medio \u00a0 donde \u00a0 acaecieron \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0tiene \u00a0significado \u00a0peyorativo \u00a0y \u00a0descalificante \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0las \u00a0capacidades \u00a0f\u00edsicas de su destinatario, de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0en \u00a0esa \u00a0forma \u00a0incit\u00f3 \u00a0a \u00a0Rodrigo \u00a0Rodr\u00edguez a la \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0este \u00a0devolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0ofensa \u00a0con expresiones de grueso calibre, y el \u00a0incitador \u00a0puso t\u00e9rmino al nuevo incidente con un certero balazo\u201d (fls.34 del \u00a0cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 disparidad \u00a0 de \u00a0 criterios \u00a0en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0estuvo \u00a0determinada por la distinta valoraci\u00f3n que los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0los medios de prueba allegados al proceso. Mientras el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0acogi\u00f3 sin reservas la versi\u00f3n del procesado, el \u00a0Tribunal \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0su dicho carec\u00eda de respaldo probatorio, dando mayor \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Blanca Mireya Ram\u00edrez y su hijo Francisco \u00a0Dur\u00e1n \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0para \u00a0sostener, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en ellos, que Arango Mu\u00f1oz \u00a0provoc\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0y que al responder \u00e9sta con expresiones verbales de \u00a0grueso \u00a0calibre, decidi\u00f3 poner fin al incidente con un disparo certero, sin que \u00a0mediara \u00a0agresi\u00f3n \u00a0alguna \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0significado siquiera potencialmente un \u00a0riesgo para su vida o integridad f\u00edsica.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0demandante \u00a0pretend\u00eda, por tanto, el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0atenuante relativa a la defensa excesiva, debi\u00f3 empezar \u00a0por \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0del Tribunal, en torno a la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0los elementos esenciales requeridos para la apreciaci\u00f3n de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0(agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0y \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0defensa), \u00a0resultaban \u00a0equivocadas, \u00a0debido \u00a0a \u00a0errores de hecho o de derecho en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0exig\u00eda \u00a0orientar \u00a0el \u00a0ataque \u00a0por \u00a0la v\u00eda de la \u00a0violaci\u00f3n indirecta.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0cargo \u00a0dentro \u00a0de los \u00a0marcos de la violaci\u00f3n directa,\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>con \u00a0 \u00a0fundamento \u00a0 \u00a0exclusivo \u00a0 en \u00a0 las \u00a0consideraciones \u00a0probatorias \u00a0del Juez a quo, y desconociendo las realizadas por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el demandante, carece en absoluto de vocaci\u00f3n de \u00a0prosperidad \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede \u00a0extraordinaria, \u00a0por ser la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0realizada \u00a0por el \u00faltimo, la llamada a regir el caso, y porque sus conclusiones \u00a0se \u00a0 encuentran \u00a0adem\u00e1s \u00a0amparadas \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 las \u00a0 anotadas \u00a0 condiciones, \u00a0resulta \u00a0totalmente \u00a0inane entrar en consideraciones en torno a la aptitud ofensiva de la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0utilizada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0para \u00a0provocar \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0v\u00edctima, \u00a0 o \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0incidencias \u00a0en \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0 o \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva\u00a0 \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0proporcionalidad \u00a0consagrada en el art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal, \u00a0si \u00a0se \u00a0toma en cuenta que ambas figuras jur\u00eddicas (leg\u00edtima defensa y defensa \u00a0excesiva) \u00a0requieren \u00a0para su configuraci\u00f3n de dos elementos comunes: agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0y \u00a0necesidad \u00a0de defensa. Y ambos, fueron desestimados por el Tribunal, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acreditara error alguno en sus conclusiones en torno a \u00a0este respecto.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Tercero \u00a0Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>+ \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 12625 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.85 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2764","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2764\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}