{"id":2752,"date":"2023-09-08T14:29:29","date_gmt":"2023-09-08T14:29:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/12560dic\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:29","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:29","slug":"12560dic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/12560dic\/","title":{"rendered":"12560dic"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 12560 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.206 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0siete de diciembre del dos \u00a0mil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de 1\u00ba de febrero de 1996, mediante \u00a0la \u00a0 \u00a0cual \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Nacional \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 GUSTAVO \u00a0SABOGAL \u00a0a la pena principal de 8 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n y multa de 20 salarios m\u00ednimos mensuales legales, como autor \u00a0responsable \u00a0de infringir la prohibici\u00f3n contenida en el art\u00edculo 33 de la ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986, \u00a0con \u00a0la \u00a0agravaci\u00f3n establecida en el art\u00edculo 38.3 ejusdem, en \u00a0atenci\u00f3n a la cantidad de droga incautada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los \u00a0\u00faltimos \u00a0d\u00edas \u00a0del mes de abril de \u00a01994, \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Investigativa \u00a0Regional de Polic\u00eda Judicial del Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0(DAS), \u00a0Seccional Norte de Santander, con sede en \u00a0C\u00facuta,\u00a0 \u00a0recibi\u00f3 \u00a0informaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una llamada telef\u00f3nica \u00a0an\u00f3nima, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que Gustavo Sabogal, quien viv\u00eda en la Calle 6 N \u00a0#3-02 \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad, \u00a0y \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0en \u00a0un \u00a0autom\u00f3vil marca Ford, l\u00ednea \u00a0Granada, \u00a0de \u00a0color \u00a0gris, con matr\u00edcula Venezolana No. AUY-246, se dedicaba al \u00a0tr\u00e1fico de estupefacientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0recibida \u00a0se \u00a0realizaron \u00a0varias \u00a0visitas \u00a0al \u00a0lugar, \u00a0logr\u00e1ndose establecer la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0inmueble, \u00a0como tambi\u00e9n de la persona y el veh\u00edculo indicados \u00a0por \u00a0el \u00a0informante an\u00f3nimo. El 28 de abril, en las horas de la tarde, despu\u00e9s \u00a0de \u00a0varios \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0vigilancia, \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0diligencia \u00a0de allanamiento y \u00a0registro \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble, hall\u00e1ndose en el segundo piso elementos varios para \u00a0el \u00a0procesamiento \u00a0de \u00a0estupefacientes, precursores qu\u00edmicos, y 25 paquetes que \u00a0conten\u00edan 19.570 gramos de coca\u00edna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0lugar se encontraba la se\u00f1ora Bertha \u00a0Becerrra \u00a0Galvis (compa\u00f1era permanente de Gustavo Sabogal), quien colabor\u00f3 con \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0indicando el lugar donde se hallaba la sustancia, y acept\u00f3 su \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0En \u00a0compa\u00f1\u00eda suya se hallaban su hijo Jorge \u00a0Sabogal \u00a0Becerra \u00a0(de 10 a\u00f1os de edad), Katerine Sabogal Becerra (de 3 a\u00f1os de \u00a0edad), \u00a0y \u00a0su \u00a0sobrino \u00a0Claudio \u00a0Ra\u00fal \u00a0Becerra \u00a0(de \u00a020 a\u00f1os aproximadamente). \u00a0Preguntada \u00a0la \u00a0implicada \u00a0por \u00a0su compa\u00f1ero, manifest\u00f3 que desde hac\u00eda mes y \u00a0medio no viv\u00eda con ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0fueron \u00a0igualmente \u00a0hallados \u00a0documentos \u00a0personales \u00a0de distinta \u00edndole pertenecientes \u00a0a\u00a0 \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal, \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0de su propiedad, tres ata\u00fades, y una \u00a0motocicleta \u00a0marca \u00a0Yamaha, \u00a0RS 125, tipo Sport, color azul, sin placa, tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad. \u00a0Y \u00a0frente al inmueble, un veh\u00edculo marca Honda Civic, color \u00a0gris, \u00a0de \u00a0matr\u00edcula \u00a0Venezolana No.XVN-069, del cual hab\u00eda descendido minutos \u00a0antes \u00a0la \u00a0due\u00f1a \u00a0de \u00a0casa, y una motocicleta RXZ, Yamaha, tipo Sport, de placa \u00a0Venezolana \u00a0No. \u00a0170-697, de propiedad de Luz Marina Becerra \u00f3 Sabogal Becerra, \u00a0hija \u00a0de \u00a0Gustavo Sabogal y Bertha Becerra Galvis (fls.1-4, 6, 8. 11, 73, 75 del \u00a0cuaderno No.1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las horas de la noche, en las oficinas de \u00a0la \u00a0 Unidad \u00a0 Regional \u00a0 de \u00a0 Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0pesaje, \u00a0y \u00a0toma \u00a0de \u00a0muestras \u00a0de \u00a0las sustancias \u00a0incautadas, \u00a0con \u00a0la \u00a0presencia de Bertha Becerra Galvis, y un representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0(fls.9 \u00a0y \u00a010\/1), \u00a0y el d\u00eda siguiente, en las horas de la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0se \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0del \u00a0remanente, \u00a0con la asistencia \u00a0tambi\u00e9n de un Procurador Judicial (fls.11\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el operativo intervinieron los Agentes del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad, \u00a0Claudia \u00a0Diomar Calvo Ruiz (carn\u00e9 \u00a01272),\u00a0 \u00a0Juan \u00a0Sim\u00f3n \u00a0Quintero \u00a0Baena (carn\u00e9 1123), Roger Miguel V\u00e1squez \u00a0D\u00edaz \u00a0(carn\u00e9 0476), Nelson Armando Acevedo Mej\u00eda (carn\u00e9 1674) y Luis Albeiro \u00a0Cardona \u00a0Giraldo \u00a0(carn\u00e9 \u00a01112), \u00a0el \u00a0Jefe de Investigaciones Generales del DAS \u00a0Seccional \u00a0Norte \u00a0de \u00a0Santander, \u00a0el \u00a0Jefe \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Regional de Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0un \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0y \u00a0el \u00a0Fiscal Regional \u00a0Delegado \u00a0 antes \u00a0 las \u00a0Unidades \u00a0Investigativas \u00a0DAS \u00a0&#8211; \u00a0SIJIN \u00a0(fls.6\u00a0 \u00a0y \u00a07\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 indagatoria, \u00a0 Bertha \u00a0Becerra \u00a0Galvis \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haber \u00a0hecho \u00a0vida \u00a0marital con Gustavo Sabogal desde 1968, hasta el \u00a0mes \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1994,\u00a0 cuando decidi\u00f3 abandonarla, y que desde entonces \u00a0no \u00a0volvi\u00f3 \u00a0a tener noticias suyas. Al ser requerida para que hiciera un relato \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados, \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u201cComo dos d\u00edas antes de llegar los \u00a0se\u00f1ores \u00a0de la Fiscal\u00eda a la casa, como yo me encontraba desesperada porque mi \u00a0marido \u00a0se \u00a0hab\u00eda ido, lleg\u00f3 un pariente m\u00edo, un t\u00edo que vive en Venezuela y \u00a0se \u00a0llama \u00a0PEDRO SUAREZ GALVIS, y me dijo que si le dejaba hacer una vainita que \u00a0no \u00a0iba \u00a0a \u00a0tener \u00a0problemas, yo le dije que no porque mi marido no estaba y que \u00a0eso \u00a0era \u00a0un \u00a0peligro, \u00a0\u00e9l \u00a0dijo \u00a0que \u00a0no \u00a0que eso no hab\u00eda problema y que era \u00a0r\u00e1pido, \u00a0yo \u00a0le \u00a0dije \u00a0que fuera y trajera lo que iba a traer y en el cuarto de \u00a0arriba \u00a0hiciera \u00a0lo \u00a0que \u00a0iba a hacer que all\u00e1 estaba el cuarto desocupado, \u00e9l \u00a0subi\u00f3 \u00a0todas \u00a0esas \u00a0cachibacheras \u00a0(sic) que hab\u00edan y hizo (sic) lo que hizo y \u00a0dijo \u00a0que \u00a0despu\u00e9s \u00a0volv\u00eda \u00a0que eso hab\u00eda que dejarlo que se secara y se fue, \u00a0eso \u00a0ocurri\u00f3 como a las 12 o 1 p. m. del d\u00eda de ayer, como a las 2:30 llegaron \u00a0los \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y hicieron (sic) el allanamiento a la casa y encontraron \u00a0esas \u00a0cosas \u00a0all\u00ed, yo me asust\u00e9 en el momento y no hice m\u00e1s que decir que era \u00a0m\u00edo\u2026 \u00a0\u00e9l es t\u00edo m\u00edo, pero viene siendo es como primo porque \u00e9l es Su\u00e1rez \u00a0Galvis, \u00a0se \u00a0que \u00a0es \u00a0familia \u00a0pero por parte de mi mam\u00e1, sinceramente no se de \u00a0quien ser\u00e1 hijo\u201d (fls.13, 16\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preguntada \u00a0sobre \u00a0el \u00a0veh\u00edculo Ford, l\u00ednea \u00a0Granada, \u00a0color gris, de matr\u00edcula Venezolana AUY-246, manifest\u00f3 que su esposo \u00a0se \u00a0lo \u00a0dej\u00f3 \u00a0cuando abandon\u00f3 la casa, y que d\u00edas despu\u00e9s ella lo estrell\u00f3, \u00a0encontr\u00e1ndose, \u00a0desde \u00a0en \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0un \u00a0taller para arreglo. El veh\u00edculo \u00a0Honda \u00a0Civic \u00a0es de propiedad de un amigo de su hija Luz Marina, quien lo llev\u00f3 \u00a0hasta \u00a0all\u00ed \u00a0con el prop\u00f3sito de que la se\u00f1ora GLORIA, conocida de la familia \u00a0e \u00a0interesada \u00a0en \u00a0su compra, lo viera. La motocicleta\u00a0 encontrada frente a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0no \u00a0sabe \u00a0a \u00a0quien \u00a0pertenece, y la hallada en el interior es de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0su \u00a0esposo. \u00a0Los ata\u00fades son tambi\u00e9n de su c\u00f3nyuge. Explica la \u00a0presencia \u00a0en \u00a0su \u00a0casa del rev\u00f3lver y los documentos de este \u00faltimo afirmando \u00a0que \u00a0el \u00a0arma \u00a0ella \u00a0la \u00a0ten\u00eda \u00a0escondida, \u00a0y \u00a0que \u00a0los documentos de identidad \u00a0encontrados ya no los utilizaba (fls.13, 117\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el curso de la investigaci\u00f3n se escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n juramentada a Claudia Diomar Calvo Ruiz (fls.38\/1, 156\/1, 35\/2, \u00a0236\/2, \u00a0565\/2), \u00a0Juan \u00a0Sim\u00f3n \u00a0Quintero \u00a0Baena \u00a0(fls.36\/1, \u00a0169\/1, \u00a022\/2, 242\/2, \u00a0567\/2), \u00a0Roger \u00a0Miguel \u00a0V\u00e1squez D\u00edaz (fls.34\/1, 165\/1), Nelson Armando Acevedo \u00a0Mej\u00eda \u00a0(fls.42\/1, \u00a0173\/1), \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Albeiro Cardona Giraldo (fls.40\/1, 161\/1), \u00a0Agentes \u00a0del \u00a0Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) que participaron en \u00a0el \u00a0operativo. Los dos primeros (quienes declararon varias veces en el proceso), \u00a0coinciden \u00a0en se\u00f1alar que a su cargo estuvieron las labores de verificaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0 recibida \u00a0 telef\u00f3nicamente. \u00a0 Aseguran \u00a0 que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0allanamiento, \u00a0y \u00a0en \u00a0los anteriores, prestaron vigilancia en el lugar, habiendo \u00a0visto \u00a0en varias oportunidades llegar a la casa, en las horas del medio d\u00eda, el \u00a0veh\u00edculo \u00a0Ford \u00a0l\u00ednea \u00a0Granada, \u00a0de \u00a0placas \u00a0AUY-246, \u00a0conducido \u00a0por \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal. \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0Honda \u00a0Civic, \u00a0de \u00a0placa \u00a0XVN-069, afirmaron \u00a0haberlo \u00a0visto \u00a0llegar \u00a0minutos antes del allanamiento, conducido por la se\u00f1ora \u00a0Bertha \u00a0Becerra \u00a0Galvis. \u00a0En \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0agosto de 1994, \u00a0Quintero \u00a0Baena \u00a0relata \u00a0los pormenores de un intento de soborno por parte de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Luz Marina Sabogal Becerra, con el fin de favorecer a su padre (fls.242 \u00a0y \u00a0246\/2). \u00a0Los \u00a0dem\u00e1s \u00a0declarantes, \u00a0relatan \u00a0la \u00a0forma como se desarroll\u00f3 la \u00a0diligencia de allanamiento y registro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0providencias \u00a0de \u00a04 de mayo y 14 de \u00a0junio \u00a0de 1994, se orden\u00f3 la vinculaci\u00f3n al proceso de Gustavo Sabogal y Pedro \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Galvis, \u00a0respectivamente \u00a0(fls.24 y 125\/1). Capturado el primero, se le \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0diligencia \u00a0en \u00a0la \u00a0cual manifest\u00f3 que desde cuando \u00a0dej\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0esposa en el mes de marzo, no volvi\u00f3 a la casa, y que lo afirmado \u00a0por \u00a0los Agentes del DAS sobre su presencia en el lugar conduciendo el veh\u00edculo \u00a0Ford \u00a0Granada, \u00a0de \u00a0placa \u00a0No. \u00a0AUY-246, \u00a0no \u00a0era \u00a0cierto. \u00a0En relaci\u00f3n con los \u00a0ata\u00fades, \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que los confeccionaba personalmente, y los comercializaba a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cFUNERARIA MORENO\u201d de propiedad de su padre Gustavo Moreno, \u00a0en la ciudad de Arauca (fls.211\/1 217\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento en fila de \u00a0personas, \u00a0con \u00a0la asistencia del defensor de Gustavo Sabogal y el Procurador 91 \u00a0en \u00a0Asuntos \u00a0Penales, \u00a0los \u00a0testigos Juan Sim\u00f3n Quintero Baena y Claudia Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0se\u00f1alaron \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como \u00a0la \u00a0misma \u00a0persona que el d\u00eda del \u00a0allanamiento \u00a0y \u00a0en \u00a0los inmediatamente anteriores, lleg\u00f3 al inmueble manejando \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0Ford \u00a0Granada, \u00a0de \u00a0placa \u00a0AUY-246 \u00a0(fls.36 \u00a0del \u00a0cuaderno No.2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0el defensor de Bertha Becerra Galvis, en el sentido de que el \u00a0d\u00eda \u00a0que \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0operativo \u00a0el mencionado automotor se encontraba en \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0taller de latoner\u00eda y pintura \u201cOCA\u00d1A\u201d, se escuch\u00f3 en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a \u00a0su \u00a0propietario Samuel Caicedo Ca\u00f1izares, quien manifest\u00f3 que \u00a0dicho \u00a0veh\u00edculo fue llevado a mediados del mes de abril de 1994 para \u201csacarle \u00a0un \u00a0golpe\u201d, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0julio \u00a0siguiente, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0la \u00a0cual rindi\u00f3 \u00a0declaraci\u00f3n, permanec\u00eda all\u00ed todav\u00eda (fls.6\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En inspecci\u00f3n practicada en al citado taller \u00a0logr\u00f3 \u00a0establecerse \u00a0que el veh\u00edculo se encontraba en el lugar,\u00a0 y que en \u00a0los \u00a0libros \u00a0de \u00a0registro \u00a0aparec\u00eda \u00a0la \u00a0correspondiente anotaci\u00f3n de entrada, \u00a0aunque \u00a0con \u00a0evidentes \u00a0signos \u00a0de \u00a0haber sido enmendada. Por ello se orden\u00f3 un \u00a0estudio \u00a0 grafot\u00e9cnico, \u00a0 que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0afirmando \u00a0la \u00a0adulteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0registros \u00a0primitivos, mediante el sistema de borrado mec\u00e1nico y\/o utilizaci\u00f3n \u00a0de\u00a0 \u00a0corrector, \u00a0y \u00a0la \u00a0superposici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0datos \u00a0correspondientes al \u00a0veh\u00edculo \u00a0Ford \u00a0Granada de placas AUY-246. En la lectura que logr\u00f3 hacerse del \u00a0escrito \u00a0original, \u00a0aparecen \u00a0anotaciones que guardan identidad con el veh\u00edculo \u00a0Honda \u00a0Civic, \u00a0de \u00a0placa \u00a0XVN-069, \u00a0y \u00a0con \u00a0el nombre de su propietario Flaminio \u00a0Vargas Aguilar (fls.47\/1, 438\/2, 495\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0adjuntados \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0los \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0sustancias \u00a0incautadas \u00a0(fls.73\/1), \u00a0y \u00a0recibidos, entre otros testimonios, los de Gustavo Moreno (padre \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal), \u00a0propietario de la \u201cFUNERARIA MORENO\u201d en la ciudad de \u00a0Arauca \u00a0(fls.142\/2);\u00a0 \u00a0y\u00a0 Jorge Sabogal Barrera (fls.81\/1), Luz Marina \u00a0Sabogal \u00a0Becerra \u00a0(fls.10\/2), \u00a0Ruby \u00a0Stella \u00a0Sabogal \u00a0Becerra \u00a0(fls.15\/2),\u00a0 \u00a0Eduardo \u00a0Sabogal Becerra (fls.19\/2), Gustavo Sabogal Becerra (fls.24\/2), y Nydia \u00a0Consuelo \u00a0Sabogal \u00a0Becerra \u00a0(fls.230\/2),\u00a0 \u00a0hijos \u00a0de los detenidos, quienes \u00a0reafirman \u00a0de \u00a0manera \u00a0general \u00a0lo \u00a0dicho por sus padres en lo concerniente a su \u00a0separaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0t\u00edo Pedro Su\u00e1rez Galvis, y la colisi\u00f3n del \u00a0veh\u00edculo Ford Granada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preguntada \u00a0Luz Marina por el veh\u00edculo Honda \u00a0Civic, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haberlo\u00a0 \u00a0llevado \u00a0hasta frente de su casa para que una \u00a0amiga \u00a0de \u00a0una \u00a0hermana \u00a0suya \u00a0lo \u00a0viera, y explic\u00f3 que pertenec\u00eda a un se\u00f1or \u00a0llamado \u00a0Flaminio, \u00a0quien se lo dej\u00f3 para que lo mostrara. Dijo tambi\u00e9n que la \u00a0motocicleta \u00a0de \u00a0placas 170-697, es de su propiedad, y que no fue hallada frente \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0sus \u00a0padres, \u00a0sino decomisada a su esposo Claudio Antonio \u00a0Ram\u00edrez \u00a0L\u00f3pez \u00a0cuando \u00a0coincidencialmente \u00a0pasaba por all\u00ed (fls.10-14\/2). En \u00a0id\u00e9ntico \u00a0sentido,\u00a0 \u00a0declar\u00f3 \u00a0este \u00faltimo (fls.221\/2).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al proceso fueron allegadas igualmente copias \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0penal iniciado en el mes de julio de 1994 contra Javier Armando \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Calder\u00f3n, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0le hall\u00f3 en su residencia un laboratorio de \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0muy \u00a0similares al descubierto en la casa de la familia Sabogal \u00a0Becerra, \u00a0y \u00a0quien, \u00a0en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, present\u00f3 una versi\u00f3n muy \u00a0similar \u00a0a \u00a0la urdida por Bertha Becerra Galvis, comprometiendo en el hecho a un \u00a0tercero, \u00a0a quien identific\u00f3 como Pedro Su\u00e1rez Galvis\u00a0 (fls.201\/2, 316\/2, \u00a0327\/2). \u00a0Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0estos \u00a0elementos \u00a0comunes, \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0en ambos \u00a0procesos \u00a0fung\u00eda \u00a0como \u00a0defensor \u00a0el \u00a0mismo \u00a0abogado, \u00a0y \u00a0que en el contrato de \u00a0arrendamiento \u00a0del \u00a0inmueble donde fue hallada la sustancia, suscrito por Javier \u00a0Armando \u00a0S\u00e1nchez Calder\u00f3n, aparec\u00edan en condici\u00f3n de coarrendatarios Claudio \u00a0Antonio \u00a0Ram\u00edrez \u00a0L\u00f3pez \u00a0(esposo \u00a0de \u00a0Luz Marina Sabogal), y Luz Marina Sabogo \u00a0(sic), \u00a0y \u00a0como referencia personal en el formato de solicitud de arrendamiento, \u00a0Gustavo Sabogal\u00a0 (folios 317\/2, 318\/2, 322\/2, 327\/2, 328\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n hacen igualmente parte \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Guillermo Sayago (fls.552\/2) y Consuelo Garc\u00eda Guti\u00e9rrez \u00a0(fls.553\/2), \u00a0residentes \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio Carora de la ciudad de C\u00facuta, quienes \u00a0aseguran \u00a0que \u00a0el procesado viv\u00eda con su hermana Marina o Blanca Sabogal, en el \u00a0mismo \u00a0barrio \u00a0donde \u00a0ellos \u00a0residen, \u00a0desde \u00a0el \u00a0mes de marzo de 1994, donde se \u00a0quedaba todos los d\u00edas. Adem\u00e1s, que no ten\u00eda veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 practic\u00f3 \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0en la Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil con el fin \u00a0de \u00a0establecer\u00a0 si a nombre de\u00a0 Pedro Su\u00e1rez Galvis aparec\u00eda tarjeta \u00a0alfab\u00e9tica \u00a0registrada, \u00a0con \u00a0resultados \u00a0negativos (fls. 150\/2). Este hecho, y \u00a0las \u00a0coincidencias \u00a0advertidas con el proceso seguido contra S\u00e1nchez Calder\u00f3n, \u00a0determinaron \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0revocara su orden de vinculaci\u00f3n al proceso, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que exist\u00edan serias dudas sobre su real existencia, y ordenara \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de la investigaci\u00f3n (fls.150\/2, 382\/2 y 390\/2), una vez resuelta la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica de los indagados (fls.25A\/1 y 56\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a015 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, la fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n contra los \u00a0indagados \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 33 de la ley 30 de 1986, \u00a0agravado \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de sustancia estupefaciente decomisada, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 3\u00ba del art\u00edculo 38 ejusdem. Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por los procesados, pero como Gustavo Sabogal desisti\u00f3 \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0y \u00a0Bertha \u00a0Becerra Galvis no present\u00f3 sustentaci\u00f3n oportuna, el \u00a0instructor, \u00a0en decisi\u00f3n de 15 de diciembre siguiente, acept\u00f3 el desistimiento \u00a0expresado \u00a0por \u00a0el \u00a0primero, \u00a0y declar\u00f3 desierta la impugnaci\u00f3n respecto de la \u00a0\u00faltima (fls.442\/2, 460\/2, 468\/2, 469\/2, 471\/2, 483\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0la acusada Bertha \u00a0Becerra \u00a0Galvis \u00a0se \u00a0acogi\u00f3 a sentencia anticipada, determinando el rompimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad procesal (fls.511\/2, 513\/2). Al continuar y agotar el tr\u00e1mite de \u00a0la \u00a0causa, el Juzgado de conocimiento, mediante sentencia de 15 de septiembre de \u00a01995, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal \u00a0a la pena principal 8 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y \u00a0multa \u00a0equivalente a 20 salarios m\u00ednimos mensuales legales, y las accesorias de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino, como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del delito imputado en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n (fls.614 \u00a0a \u00a0629\/2). \u00a0Apelado este fallo por el procesado y su defensor (fls.640\/2, 664\/2, \u00a0671\/2), \u00a0el \u00a0Tribunal Nacional, mediante el suyo que ahora es objeto del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo confirm\u00f3 en todas sus partes (fls.3 a 13 del \u00a0cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo con fundamento en la causal tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0ocho con apoyo en la primera, cuerpo segundo (uno principal y \u00a0siete \u00a0 subsidiarios) \u00a0 , \u00a0 presenta \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0de la garant\u00eda constitucional de \u00a0la \u00a0 \u00a0libertad. \u00a0 \u00a0Afectaci\u00f3n\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 debido \u00a0 proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0captura \u00a0de Bertha Becerra \u00a0Galvis \u00a0fue \u00a0ilegal \u00a0porque \u00a0en el momento del allanamiento no pod\u00eda predicarse \u00a0respecto \u00a0de ella situaci\u00f3n de flagrancia, ya que lo incautado, seg\u00fan el acta, \u00a0no \u00a0fue \u00a0coca\u00edna \u00a0sino \u00a0\u201cAL \u00a0PARECER COCAINA\u201d, y que este estado de duda en \u00a0torno \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 real \u00a0 existencia \u00a0del \u00a0delito, \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0peritaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0imped\u00eda \u00a0su\u00a0 \u00a0traslado \u00a0a las dependencias de Polic\u00eda \u00a0Judicial, como se hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0haberse \u00a0hallado en el \u00a0lugar \u00a0 un \u00a0 horno \u00a0 microondas, \u00a0 y \u00a0una \u00a0pesa \u00a0electr\u00f3nica, \u00a0tampoco \u00a0resulta \u00a0constitutiva \u00a0de \u00a0flagrancia, por cuanto no puede inferirse que dichos elementos \u00a0estuvieran \u00a0cumpliendo \u00a0una \u00a0funci\u00f3n \u00a0punible \u00a0o \u00a0cuasi \u00a0punible, amen de tener \u00a0\u201cindistintas\u201d \u00a0motivaciones \u00a0de \u00a0uso, \u00a0por ejemplo la culinaria en el primer \u00a0caso, \u00a0o \u00a0servir \u00a0de \u00a0elemento \u00a0para \u00a0pesar \u00a0granos \u00a0o \u00a0v\u00edveres \u00a0en el segundo, \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0extensiva \u00a0a \u00a0los \u00a0l\u00edquidos \u00a0y sustancias s\u00f3lidas \u00a0halladas \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar, cuya condici\u00f3n estructural solo fue determinada en una \u00a0irregular diligencia de identificaci\u00f3n previa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0 flagrancia \u00a0 impon\u00eda \u00a0forzosamente \u00a0al \u00a0instructor la obligaci\u00f3n de dictar resoluci\u00f3n de apertura de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, conforme a lo dispuesto en el art\u00edculo 319 del estatuto \u00a0procesal \u00a0penal,\u00a0 \u00a0con el fin de legitimar los actos probatorios orientados \u00a0a \u00a0determinar \u00a0la existencia del punible (art\u00edculo 78 de la ley 30 de 1986), su \u00a0verificaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0ordenamiento \u00a0de \u00a0la segunda experticia y destrucci\u00f3n del \u00a0remanente \u00a0(art. \u00a079 \u00a0ejusdem), actuaciones en las cuales no se ve la direcci\u00f3n \u00a0ni \u00a0el \u00a0control del se\u00f1or Fiscal. Esta alteraci\u00f3n, originada en la omisi\u00f3n de \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0b\u00e1sicos del proceso (que hubiese sido cumplida la fase \u00a0previa \u00a0a \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n), \u00a0determina la desfiguraci\u00f3n del \u00a0esquema \u00a0procesal, \u00a0y \u00a0concita \u00a0un \u00a0error \u00a0in \u00a0procedendo, que torna ineficaz la \u00a0actuaci\u00f3n cumplida desde la diligencia de allanamiento inclusive. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este irregular estado de cosas propici\u00f3 a su \u00a0vez \u00a0la \u00a0prolongaci\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0de \u00a0la privaci\u00f3n de la libertad de la se\u00f1ora \u00a0Bertha \u00a0Becerra Galvis, dado que en ese concreto momento de la investigaci\u00f3n no \u00a0exist\u00eda \u00a0legalmente \u00a0prueba \u00a0del \u00a0acontecer \u00a0punible que convalidara su captura \u00a0ilegal, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que no solo persisti\u00f3 entre su aprehensi\u00f3n y la irregular \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de la diligencia de identificaci\u00f3n previa, sino que se prolong\u00f3 sin \u00a0soluci\u00f3n \u00a0de continuidad durante todo el proceso, trascendiendo la acusaci\u00f3n y \u00a0las sentencias.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al haber sido aprehendido el procesado Gustavo \u00a0Sabogal \u00a0 \u201cdentro \u00a0 del \u00a0 per\u00edodo \u00a0 post \u00a0&#8211; \u00a0contaminante \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal\u201d, \u00a0su \u00a0captura tambi\u00e9n deviene il\u00edcita, por la flagrante violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0producto de la inexistencia de la resoluci\u00f3n de apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0la \u00a0cual \u00a0resultaba \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0legitimar \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial. \u00a0Esto, \u00a0\u201cagregado \u00a0a \u00a0la \u00a0forzosa \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0ordenada \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a079 \u00a0de \u00a0la ley 30 de 1986 y \u00a0segunda \u00a0experticia \u00a0del \u00a0sicotr\u00f3pico, nos llev\u00f3 a la circunstancia conclusiva \u00a0de \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 establecer \u00a0 \u00a0 siquiera \u00a0 \u00a0sumariamente \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0del \u00a0punible\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que las normas procesales que atribuyen \u00a0competencia \u00a0oficiosa o libre iniciativa a la polic\u00eda judicial (art\u00edculos 20 y \u00a023 \u00a0del Decreto 2790\/91, y 1\u00ba del Decreto 99\/91), frente a eventos flagrantes o \u00a0no \u00a0evidenciales, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose de investigaci\u00f3n preliminar, entran en\u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0manifiesta \u00a0con \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a093 \u00a0y \u00a0114 \u00a0numeral \u00a02\u00ba de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, \u00a0que \u00a0mandan que se acaten los tratados internacionales \u00a0que \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0derechos humanos sean firmados y ratificados por Colombia, \u00a0debiendo, \u00a0por dicho motivo, ser respetado el procedimiento ordinario consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991, el cual solo puede ser afectado mediante norma de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0cumplan \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0preceptivos \u00a0contenidos en el \u00a0art\u00edculo \u00a027 de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos, ratificada por la \u00a0ley \u00a016 de 1972, que autoriza tomar medidas de excepci\u00f3n solo ante determinadas \u00a0situaciones, \u00a0como \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional en sentencia C-46 de \u00a0octubre 18\/95, cuyos apartes pertinentes transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas se\u00f1ala los art\u00edculos 28 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Nacional, 319, 320 y\u00a0 370 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, y 78 y 79 de la ley 30 de 1986.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo principal: \u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. \u00a0Error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad. Violaci\u00f3n de los art\u00edculos \u00a0246 y 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que el acta contentiva de la prueba de \u00a0pesaje, \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0y \u00a0toma \u00a0de \u00a0muestras \u00a0de \u00a0las sustancias \u00a0incautadas, \u00a0se \u00a0elabor\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de un procedimiento flagrantemente violatorio \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0estatuto procesal penal,\u00a0 por\u00a0 cuanto debi\u00f3 \u00a0derivar \u00a0su \u00a0existencia \u00a0legal \u00a0de \u00a0una \u00a0providencia \u00a0previa, \u00a0que \u00a0ordenara \u00a0la \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar, y facultara de manera expresa a las \u00a0unidades \u00a0investigativa \u00a0de polic\u00eda judicial para su pr\u00e1ctica. Como esto no se \u00a0hizo, \u00a0el \u00a0acto \u00a0procesal \u00a0vierte \u00a0en inexistente para efectos de su estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La asunci\u00f3n de esta prueba condujo a dar por \u00a0sentada \u00a0la demostraci\u00f3n del cuerpo del delito, como requisito fundamental para \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n, proferir resoluci\u00f3n acusatoria, y \u00a0dictar \u00a0sentencia, y determin\u00f3 la violaci\u00f3n\u00a0 de la garant\u00eda procesal del \u00a0implicado \u00a0de \u00a0ser \u00a0vinculado \u00a0y \u00a0condenado solo en presencia de una adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0 cierta. \u00a0Esto, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0una \u00a0vez \u00a0asumida \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0por \u00a0parte del Fiscal, las unidades de polic\u00eda judicial \u00a0solo \u00a0pueden \u00a0actuar \u00a0probatoriamente \u00a0por delegaci\u00f3n del instructor, seg\u00fan se \u00a0desprende \u00a0 del \u00a0 contenido \u00a0 de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0313 \u00a0y \u00a0320 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento, \u00a0 y \u00a0lo \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0buena \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 criterio \u00a0 hermen\u00e9utico, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0ventilado \u00a0al amparo de las normas del proceso penal ordinario (312, 313 y 314 a \u00a0328), \u00a0y \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a078, 79 y 80 de la ley 30 de 1986, mas no del r\u00e9gimen \u00a0especial \u00a0contenido en el art\u00edculo 1\u00ba del Decreto 99 de 1991, que modific\u00f3 el \u00a023 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de 1990 (incorporado a la legislaci\u00f3n permanente por el \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0legislativo \u00a02271 \u00a0de \u00a01991), \u00a0pues estas \u00faltimas \u00a0normas, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0provenir \u00a0su validez de un precepto constitucional, en la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0resultan inaplicables por ser intr\u00ednsecamente contrarias al precepto \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0214 \u00a0del \u00a0mismo estatuto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde con estos planteamientos, solicita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada para declarar, en su lugar, que en el \u00a0presente \u00a0 caso \u00a0 no \u00a0 existe \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible. \u00a0Consecuencialmente,\u00a0 \u00a0 deber\u00e1 \u00a0 ordenarse \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 inmediata \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos subsidiarios: \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 primero: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. Error de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0289 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0del \u00a0examen de los testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0los \u00a0Agentes \u00a0del DAS Juan Sim\u00f3n Quintero Baena y Claudia Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994 \u00a0(fls.36 y 38\/1), surgen varios reparos y \u00a0observaciones \u00a0 que \u00a0 hacen \u00a0 dudar \u00a0 de \u00a0la \u00a0transparencia \u00a0e \u00a0impecabilidad \u00a0o \u00a0inmaculaci\u00f3n \u00a0que \u00a0debe caracterizar externa e internamente a un medio de tanta \u00a0trascendencia, \u00a0 como \u00a0 el \u00a0 testimonial. \u00a0 Dichos \u00a0 cuestionamientos \u00a0 son \u00a0los \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1) \u00a0 Se \u00a0 observa \u00a0 que \u00a0 fueron \u00a0recibidos \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0 funcionario, \u00a0 pues \u00a0mientras \u00a0el \u00a0proceso \u00a0testificatorio \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0Calvo Ruiz se inici\u00f3 a las 11:25 de la ma\u00f1ana, el \u00a0de \u00a0Ju\u00e1n \u00a0Sim\u00f3n \u00a0Quintero \u00a0lo \u00a0fue \u00a0cinco minutos despu\u00e9s (11:30 a.m.). 2) Se \u00a0advierte \u00a0una \u00a0\u201ccoincidencia \u00a0natural \u00a0ideol\u00f3gica como tambi\u00e9n de ubicaci\u00f3n \u00a0ordinal \u00a0entre \u00a0las \u00a0varias \u00a0preguntas formuladas por el funcionario de polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0 a \u00a0 los \u00a0sendos \u00a0deponentes\u201d. \u00a0De \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0declaraciones \u00a0(labor \u00a0que \u00a0realiza el demandante) , se observa la existencia de \u00a0preguntas \u00a0sustancialmente \u00a0id\u00e9nticas, y otras impertinentes, como la formulada \u00a0a \u00a0Claudia \u00a0Calvo \u00a0Ruiz, en el sentido de si sab\u00eda el motivo por el cual estaba \u00a0rindiendo la declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0reparos, \u00a0permiten \u00a0suponer \u00a0que \u00a0los \u00a0citados \u00a0testimonios \u00a0no \u00a0fueron \u00a0recepcionados \u00a0en un pleno ambiente de natural \u00a0transparencia, \u00a0fundamental \u00a0para la caracterizable idoneidad de la prueba, pero \u00a0como \u00a0se \u00a0desconocen las reales circunstancias de tiempo, modo\u00a0 y lugar que \u00a0acompa\u00f1aron \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica, \u00a0y \u00a0el \u00a0acta \u00a0no \u00a0las revela, no puede afirmarse la \u00a0inexistencia \u00a0o \u00a0invalidez \u00a0del \u00a0medio, \u00a0aunque \u00a0es claro que dichos factores se \u00a0erigen \u00a0en \u00a0elemento \u00a0debilitante \u00a0de \u00a0su aptitud \u201cconviccional\u201d, que no fue \u00a0tenido en cuenta por los juzgadores al justipreciar su m\u00e9rito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0los \u00a0precedentes \u00a0lunares \u00a0de \u00a0legitimaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0dio por demostrada err\u00f3neamente la certeza de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado, desconociendo los preceptos program\u00e1ticos y \u00a0generales \u00a0de \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0los medios, en el sentido de que \u00a0deben \u00a0primero \u00a0sujetarse \u00a0a \u00a0los \u00a0c\u00e1nones \u00a0que \u00a0le dan perfil de validez, para \u00a0despu\u00e9s \u00a0entrar \u00a0de \u00a0lleno a justipreciar su idoneidad condicionante, \u201clo que \u00a0en \u00a0 el \u00a0 preciso \u00a0evento \u00a0no \u00a0podr\u00e1 \u00a0realizarse \u00a0por \u00a0fuerza \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias,\u00a0 \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0vino al mundo procesal gen\u00e9ticamente \u00a0viciado\u201d, \u00a0lo \u00a0que hace que se le ignore, que se le de por no existente en los \u00a0precisos \u00a0momentos \u00a0de \u00a0justipreciaci\u00f3n, \u00a0\u201cm\u00e1s \u00a0concretamente en cuanto a su \u00a0eficacia \u00a0 \u00a0convalidante \u00a0 \u00a0se \u00a0 refiere \u00a0 (art\u00edculo \u00a0 246 \u00a0 del \u00a0 C. \u00a0 de \u00a0 P. \u00a0P.)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 segundo: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. Error de hecho por desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica en la apreciaci\u00f3n del informe No.102 de 29 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0suscrito por los agentes que participaron en el operativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el sentenciador ignor\u00f3 \u201cla real \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0conviccionante \u00a0que literal, natural y persuasivamente se desprende \u00a0del \u00a0prolijo \u00a0informe \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial\u201d, en donde los \u00a0Agentes \u00a0en modo alguno afirman haber tenido contacto visual con Gustavo Sabogal \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia de allanamiento. La presencia f\u00edsica del procesado en \u00a0los \u00a0contornos \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de la se\u00f1ora Bertha Becerra Galvis fue solo \u00a0revelada \u00a0de modo indirecto en la ampliaci\u00f3n de 9 de mayo, en actitud maliciosa \u00a0que resulta contraria a los dictados de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cuestionamiento \u00a0probatorio \u00a0anal\u00edtico, \u00a0fr\u00edo \u00a0y desapasionado de esta primigenia faceta demostrativa de los testimonios \u00a0de \u00a0los detectives, aunado a las otras falencias ya denunciadas, indican que los \u00a0juzgadores \u00a0incurrieron en un error de hecho \u201cpor ostensible violaci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0de la experiencia, contentivas de los postulados de la sana cr\u00edtica\u201d, \u00a0que \u00a0los \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0dar \u00a0por \u00a0concluido \u00a0el \u00a0extremo \u00a0subjetivo de la conducta, \u00a0irrogando irremediable perjuicio al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los postulados de la experiencia nos ense\u00f1an \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0informe \u00a0de \u00a0la polic\u00eda judicial, que se entiende suscrito bajo la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0juramento, \u00a0no \u00a0pueden ser omitidas de primera mano cuestiones de \u00a0tanta \u00a0trascendencia \u00a0como \u00a0la referida \u201ca la presencia y vinculaci\u00f3n f\u00edsica \u00a0de \u00a0un \u00a0procesado \u00a0por \u00a0supuesto \u00a0comportamiento \u00a0il\u00edcito \u00a0flagrante\u201d. \u00a0Si la \u00a0detective \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0vio \u00a0entrar \u00a0maliciosamente \u00a0con cajas al se\u00f1or Gustavo \u00a0Sabogal \u00a0en \u00a0la \u00a0casa, \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0natural, \u00a0lo razonable frente a alguien que se \u00a0precia \u00a0de \u00a0ser \u00a0un investigador, es que hubiese suministrado de primera mano la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades competentes, con mayor raz\u00f3n si la vigilancia \u00a0previa \u00a0iba \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0rastrear \u00a0las \u00a0entradas \u00a0y \u00a0salidas del procesado a la \u00a0residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0este proceder los juzgadores violaron la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia \u00a0y \u00a0de \u00a0contera \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0al \u00a0declarar responsable a una persona a quien legalmente \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0puede \u00a0atribuir \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n. Esta falencia, debe ser corregida, \u00a0casando \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0y \u00a0declarando \u00a0que en el presente caso no existe prueba \u00a0suficiente, \u00a0ni \u00a0persuasivamente \u00a0cierta, de la responsabilidad del procesado en \u00a0los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero: \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0Ostensible error de \u00a0hecho \u00a0proveniente \u00a0del desconocimiento de los postulados de la experiencia y el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan \u00a0en la apreciaci\u00f3n de los testimonios de los detectives Claudia \u00a0Diomar Calvo Ruiz y Juan Sim\u00f3n Quintero Baena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0las versiones de estos dos testigos se ha \u00a0pretendido \u00a0deducir la existencia de un operativo previo de vigilancia est\u00e1tica \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0la \u00a0familia Sabogal Becerra, anterior a la diligencia de \u00a0allanamiento, \u00a0 en \u00a0cuyo \u00a0desarrollo \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0contactado \u00a0visualmente \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal, \u00a0conduciendo \u00a0un \u00a0veh\u00edculo Ford Granada, de placas \u00a0AUY-246, \u00a0del \u00a0cual \u00a0se le vio bajar con algunas cajas en actitud sospechosa, en \u00a0decir \u00a0de la detective Calvo Ruiz. Varios son, sin embargo, los cuestionamientos \u00a0que \u00a0 \u00a0ameritan \u00a0 \u00a0estos \u00a0 testimonios, \u00a0 reveladores \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 escaso \u00a0 poder \u00a0\u201cconviccionante\u201d: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0la versi\u00f3n rendida el 12 de julio de \u00a01994, \u00a0Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0vigilancia previa sobre el \u00a0inmueble \u00a0 se \u00a0 llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0como \u00a0\u201ccinco \u00a0d\u00edas \u00a0antes\u201d, \u00a0mientras \u00a0el detective Juan Sim\u00f3n Quintero \u00a0Baena, \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a01\u00ba \u00a0de agosto siguiente, sostiene que se realiz\u00f3 \u00a0\u201ctres \u00a0o \u00a0cuatro\u201d \u00a0d\u00edas \u00a0antes. \u00a0Este \u00a0contraste \u00a0num\u00e9rico, \u00a0resulta \u00a0en principio \u201ccontrariante de la \u00a0experiencia \u00a0sensible\u201d, \u00a0e \u00a0inexplicable \u00a0si son analizadas las condiciones en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0debi\u00f3 \u00a0realizarse \u00a0el operativo de vigilancia (dentro del marco de \u00a0una \u00a0exhaustiva, \u00a0permanente \u00a0y \u00a0total entrega), y la circunstancia de que entre \u00a0los hechos y sus declaraciones transcurri\u00f3 muy poco tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0rendida el 19 de agosto \u00a0(fls.242\/2), \u00a0Juan \u00a0Sim\u00f3n \u00a0Quintero \u00a0Baena \u00a0hace \u00a0expresa alusi\u00f3n a un n\u00famero \u00a0sustancialmente \u00a0 distinto \u00a0 de \u00a0 \u201ccinco \u00a0 o \u00a0 seis \u00a0veces\u201d. \u00a0 Estas \u00a0 diferencias, \u00a0 sumadas \u00a0 a \u00a0 las \u00a0observaciones \u00a0que \u00a0se \u00a0han \u00a0venido \u00a0haciendo, \u00a0hace \u00a0sospechar \u00a0de la fidelidad \u00a0hist\u00f3rica \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n, \u00a0por resulta contraria a la experiencia, pues todo \u00a0podr\u00e1 \u00a0 ser \u00a0permitido, \u00a0menos \u00a0que \u00a0unos \u00a0expertos \u00a0en \u00a0inteligencia \u00a0policial \u00a0desatiendan \u00a0 en \u00a0su \u00a0aquilatada \u00a0experiencia \u00a0investigativa \u00a0minucias \u00a0de \u00a0esta \u00a0naturaleza. \u00a0De \u00a0all\u00ed el error de hecho invocado, \u201cproveniente de una lesi\u00f3n \u00a0enorme \u00a0a \u00a0los incuestionables postulados de la experiencia, del sentido com\u00fan, \u00a0predicable \u00a0de \u00a0los actos de inteligencia de estos expertos en la investigaci\u00f3n \u00a0policial, que acuciosamente persiguen el delito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la luz de las reglas de la\u00a0 experiencia \u00a0y \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0admisible \u00a0que \u00a0personas \u00a0profesionales en \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0omitan \u00a0particularidades \u00a0de razonable trascendencia, pero sobre \u00a0todo \u00a0que \u00a0disientan \u00a0en \u00a0aspectos \u00a0tan \u00a0importantes como la real configuraci\u00f3n \u00a0num\u00e9rica \u00a0de \u00a0las \u00a0veces \u00a0que \u00a0avistaron al se\u00f1or Gustavo Sabogal.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En la versi\u00f3n de 19 de agosto (fls.236\/2), \u00a0Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0asegura, \u00a0refiri\u00e9ndose al operativo de vigilancia \u00a0previa, \u00a0que \u00a0las \u00a0labores \u00a0se \u00a0iniciaban en las primeras horas de la ma\u00f1ana, y \u00a0\u201cpermanec\u00edan \u00a0 hasta \u00a0 las \u00a0 6 \u00a0 o \u00a0 6:30 \u00a0 de \u00a0la \u00a0tarde\u201d, \u00a0mientras que Juan Sim\u00f3n Quintero Baena, en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0fecha \u00a0(fls.442\/2), \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la vigilancia \u00a0empezaba \u00a0en \u00a0las \u00a0horas de la ma\u00f1ana, y se prolongaba la mayor\u00eda de las veces \u00a0\u201chasta \u00a0 las \u00a0 horas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 tarde\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0no \u00a0solo \u00a0es \u00a0discrepante, \u00a0sino contraria a la realidad consignada en el plenario, por cuando \u00a0de \u00a0la \u00a0lectura \u00a0atenta \u00a0de \u00a0la inspecci\u00f3n judicial practicada en los libros de \u00a0minuta \u00a0de \u00a0guardia \u00a0del \u00a0Departamento Administrativo de Seguridad, ignorada por \u00a0los juzgadores, se colige lo siguiente:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Que \u00a0los \u00a0mismos \u00a0d\u00edas, \u00a0y \u00a0en \u00a0el mismo \u00a0horario, \u00a0el \u00a0detective Juan Sim\u00f3n Quintero Baena aparece haciendo presencia en \u00a0sitios \u00a0diferentes, \u00a0concretamente \u00a0en \u00a0las dependencias del DAS, as\u00ed: El 26 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994 \u00a0a \u00a0las \u00a016:45; \u00a0y \u00a0el 27 de abril, a las 14:35.\u00a0 b) Que el \u00a0mencionado \u00a0Agente, a las 16:45 horas del 26 de abril, alternaba f\u00edsicamente su \u00a0funci\u00f3n \u00a0oficial \u00a0con \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0Nelson \u00a0Acevedo \u00a0(fls.242). \u00a0c) \u00a0Que \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0detective \u00a0Quintero Baena del veh\u00edculo que sirvi\u00f3 \u00a0para \u00a0realizar \u00a0las \u00a0labores de vigilancia previa (un Fiat color azul),\u00a0 no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0el \u00a0registrado en los libros del Das (una camioneta asignada a la \u00a0UNICOP). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4) Las versiones de Claudia Diomar Calvo Ruiz \u00a0de \u00a09 \u00a0de mayo y 19 de agosto de 1994 discrepan entre s\u00ed respecto de la hora en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0iniciaron las labores de vigilancia el d\u00eda del allanamiento, pues \u00a0mientras \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0dice \u00a0que \u201cse mont\u00f3 vigilancia aproximadamente una \u00a0hora \u00a0antes\u201d, \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda sostiene que se inici\u00f3 a las 8:00 u 8:30 de la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0incongruencia \u00a0que \u00a0lleva \u00a0a \u00a0la \u00a0cabal concepci\u00f3n que el pluricitado \u00a0proceso \u00a0 de \u00a0 vigilancia \u00a0solo \u00a0existi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0febril \u00a0imaginaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0investigadores, \u00a0y que el operativo se realiz\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de haber \u00a0sido recibida la llamada an\u00f3nima.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5) \u00a0Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo Ruiz se contradice \u00a0igualmente \u00a0respecto de la hora en la cual terminaban diariamente las labores de \u00a0vigilancia, \u00a0pues \u00a0en \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a08 \u00a0de \u00a0junio \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0conclu\u00edan \u00a0\u201cmas \u00a0o \u00a0menos \u00a0a \u00a0las \u00a0ocho de la noche\u201d, \u00a0y en la de 19 de agosto, que se extend\u00edan hasta las\u00a0 6 o \u00a06:30 de la tarde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6) Aunque puede parecer intrascendente, llama \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0que \u00a0Claudia \u00a0Diomar Calvo Ruiz afirme haber visto a la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Bertha \u00a0Becerra Galvis llegar en un veh\u00edculo negro dos d\u00edas antes del \u00a0operativo \u00a0(versi\u00f3n \u00a0de \u00a019 \u00a0de agosto) , y que Juan Sim\u00f3n Quintero Baena, con \u00a0quien \u00a0ven\u00eda \u00a0realizando labores de vigilancia conjunta, asegure haber conocido \u00a0a \u00a0la \u00a0due\u00f1a \u00a0de \u00a0casa \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0allanamiento \u00a0(versi\u00f3n de 20 de junio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7) \u00a0Inquieta \u00a0igualmente el hecho que Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz haya visto al procesado Gustavo Sabogal ingresar al inmueble \u00a0con \u00a0unas \u00a0cajas, \u00a0de contenido supuestamente sospechoso, y que su compa\u00f1ero de \u00a0vigilancia \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0percatado \u00a0de \u00a0esta peculiaridad, y en cambio\u00a0 \u00a0hubiese advertido otros pormenores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El desconocimiento de estas falencias, llev\u00f3 \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0de la seriedad incriminante de los \u00a0dichos \u00a0de estos policiales, cuando la realidad, fundada en los principios de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0indicaba \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0y \u00a0por esta v\u00eda, a declarar la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la responsabilidad del procesado en los hechos. Como norma violada, \u00a0se\u00f1ala el art\u00edculo 254 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 cuarto: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. Error de hecho en la apreciaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria. \u00a0Alteraci\u00f3n \u00a0del registro de entrada del veh\u00edculo Ford \u00a0Granada \u00a0de \u00a0placa \u00a0AUY-246 \u00a0al \u00a0taller \u00a0de \u00a0latoner\u00eda \u00a0y pintura \u201cOCA\u00d1A\u201d. \u00a0Equivocada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador y errores en la obtenci\u00f3n de la \u00a0inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador, bajo el ep\u00edgrafe conceptual \u00a0de \u00a0 \u201ccoartada\u201d, \u00a0hace \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0precisi\u00f3n: \u00a0\u201ccomo \u00a0quiera \u00a0que \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a la incautaci\u00f3n de la droga, se alter\u00f3 el \u00a0registro \u00a0de \u00a0entrada \u00a0de \u00a0veh\u00edculos \u00a0al taller de mec\u00e1nica, traduci\u00e9ndose la \u00a0coartada \u00a0propuesta \u00a0en \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0cargo \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0robusteciendo \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0de los agentes\u201d. En otras palabras, deduce un \u00a0indicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0 supuestamente \u00a0 punible \u00a0del \u00a0libro \u00a0de \u00a0registro \u00a0del \u00a0taller \u00a0de \u00a0mec\u00e1nica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial realizada en el \u00a0citado \u00a0taller, \u00a0acredit\u00f3 \u00a0la existencia de \u201cuna alteraci\u00f3n documentaria\u201d. \u00a0Empero, \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de medicina legal, practicado con el fin de establecer el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0anotaciones \u00a0puestas \u00a0originalmente en el libro, no permiten \u00a0colegir, \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la \u00a0certeza \u00a0y los postulados de la sana cr\u00edtica, que \u00a0correspondan \u00a0al \u00a0veh\u00edculo Honda Civic, retenido frente a la casa de la se\u00f1ora \u00a0Bertha Becerra Galvis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo el subt\u00edtulo \u201cargumentos desvirtuantes \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador\u201d, \u00a0sostiene \u00a0que el procedimiento de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de las caracter\u00edsticas del veh\u00edculo originalmente anotadas en \u00a0el \u00a0libro \u00a0de \u00a0registro, \u00a0tiene \u00a0como \u00a0gu\u00eda \u00a0ocho patrones (Clase de veh\u00edculo, \u00a0marca, \u00a0placa, \u00a0modelo, serie, motor, propietario y mes), de los cuales solo dos \u00a0guardan \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0el veh\u00edculo Honda Civic: la expresi\u00f3n SEDAM, la \u00a0cual, \u00a0no \u00a0es \u00a0necesariamente \u00a0concluyente; \u00a0y el nombre del propietario: VARGAS \u00a0AGUILAR \u00a0FLAMINIO. \u00a0Pero \u00a0la investigaci\u00f3n no tom\u00f3 las providencias necesarias \u00a0para \u00a0determinar la existencia de este personaje, con el fin de establecer si el \u00a0carro \u00a0incautado \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0o \u00a0no \u00a0llevado \u00a0al \u00a0taller, o se trataba de otro \u00a0veh\u00edculo \u00a0SEDAM \u00a0de su propiedad, \u201cinferencias pol\u00edvocas estas que hacen que \u00a0se \u00a0 desnaturalice \u00a0 la \u00a0esencia \u00a0ciertamente \u00a0probatoria, \u00a0del \u00a0referido \u00a0hecho \u00a0indiciario\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0seguida \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los \u00a0otros \u00a0seis \u00a0factores, \u00a0para \u00a0concluir, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de analizar los resultados del dictamen de \u00a0medicina \u00a0legal, \u00a0y confrontarlos\u00a0 con los datos del veh\u00edculo Honda Civic, \u00a0que \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0surge \u00a0de \u00a0manera cierta, \u201cque el pretenso registro del \u00a0veh\u00edculo \u00a0del \u00a0se\u00f1or SABOGAL en el taller del se\u00f1or Ca\u00f1izales, lo era con el \u00a0objetivo \u00a0exclusivo \u00a0de \u00a0ocultar dolosamente un ingreso anterior y aparentemente \u00a0hist\u00f3rico \u00a0del \u00a0Honda \u00a0Civic \u00a0que \u00a0le \u00a0fue \u00a0retenido \u00a0a \u00a0BERTHA \u00a0BECERRA \u00a0en el \u00a0allanamiento, \u00a0tal y como acuciosamente pretende dar por sentado en contra de mi \u00a0patrocinado el se\u00f1or Fiscal en su resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inexistencia \u00a0del \u00a0hecho indicador, torna \u00a0improcedente \u00a0cualquier\u00a0 \u00a0examen \u00a0de \u00a0la inferencia l\u00f3gica obtenida por el \u00a0sentenciador, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que la presencia del veh\u00edculo Honda Civic en el \u00a0taller \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Caicedo \u00a0Ca\u00f1izales, \u00a0conduc\u00eda a revelar la participaci\u00f3n \u00a0criminosa \u00a0en el hecho de Gustavo Sabogal, lo cual es desde luego equivocado. Al \u00a0procesado \u00a0tampoco le es atribuible la adulteraci\u00f3n advertida en los libros, no \u00a0solo \u00a0porque \u00a0est\u00e1 \u00a0plenamente \u00a0acreditado \u00a0que \u00a0no ten\u00eda dominio alguno sobre \u00a0ellos, \u00a0sino \u00a0porque el propietario del taller manifest\u00f3 no conocerlo, ni haber \u00a0tenido \u00a0trato alguno con \u00e9l, afirmaci\u00f3n que no fue desvirtuada en el plenario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0esto \u00a0conduce \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que Gustavo \u00a0Sabogal \u00a0jam\u00e1s \u00a0ingres\u00f3 \u00a0el \u00a0aludido veh\u00edculo Ford Granada de su propiedad al \u00a0taller \u00a0del se\u00f1or Caicedo Ca\u00f1izales, como lo sostienen los juzgadores. Absurdo \u00a0es, \u00a0as\u00ed mismo, que los fallos sostengan que este \u00faltimo solo procura proteger \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0su \u00a0amigo \u00a0y \u00a0enga\u00f1ar \u00a0a \u00a0las autoridades, pues se trata de \u00a0afirmaciones \u00a0carentes \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0febril \u00a0imaginaci\u00f3n de los juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 quinto: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. Error de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0Irregular \u00a0aducci\u00f3n de los documentos personales del se\u00f1or Gustavo \u00a0Sabogal. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0346 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. \u00a0Indicio de presencia en el lugar de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0el d\u00eda del allanamiento fueron incautados documentos \u00a0personales \u00a0del se\u00f1or Gustavo Sabogal. Esta apreciaci\u00f3n, constituye un t\u00edpico \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0por \u00a0cuanto en la citada \u00a0diligencia \u00a0no \u00a0se incaut\u00f3 legalmente documento alguno del procesado, seg\u00fan se \u00a0desprende \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del acta correspondiente, donde debi\u00f3 registrarse el \u00a0hecho, \u00a0por expresa prescripci\u00f3n del art\u00edculo 346 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0esto \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo, la aducci\u00f3n de los \u00a0citados \u00a0 documentos\u00a0\u00a0 \u00a0 (pasaporte \u00a0 No. \u00a0 AC-300625, \u00a0pasaporte \u00a0No. \u00a0AA493653, \u00a0dos \u00a0c\u00e9dulas \u00a0de \u00a0identidad \u00a0venezolanas, una c\u00e9dula de ciudadan\u00eda \u00a0colombiana, \u00a0una \u00a0libreta \u00a0de ahorros del Banco Uni\u00f3n de Venezuela, una libreta \u00a0de \u00a0ahorros de CONAVI, una solicitud de acueducto y alcantarillado, la escritura \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0No.10-40 \u00a0de \u00a0la calle 4\u00aa, el t\u00edtulo de propiedad del veh\u00edculo \u00a0Ford \u00a0Granada), deviene inexistente para los efectos del justiprecio probatorio, \u00a0no \u00a0siendo jur\u00eddicamente posible, por tanto, tenerlos en cuenta para deducir el \u00a0supuesto \u00a0 indicio \u00a0 de \u00a0 presencia \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 sexto: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. Errores de hecho en la construcci\u00f3n \u00a0del indicio de mala justificaci\u00f3n deducido a Gustavo Sabogal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0sin \u00a0decirlo \u00a0expresamente, \u00a0pretende \u00a0dar \u00a0por \u00a0sentado en contra del procesado el indicio de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n, a partir del an\u00e1lisis de los testimonios de Jorge Sabogal \u00a0Becerra \u00a0(fls.248), \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Sabogal Becerra (fls.377), Ruby Stella Sabogal \u00a0Becerra \u00a0(fls.382), \u00a0Eduardo Sabogal Becerra (fls.386) y Gustavo Sabogal Becerra \u00a0(fls.289), \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0no \u00a0aportan \u00a0una explicaci\u00f3n satisfactoria en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0las circunstancias que determinaron la salida de su padre de la casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0las cr\u00edticas probatorias que \u00a0merecieron \u00a0estos medios de prueba en la resoluci\u00f3n que resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del procesado, y en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, para posteriormente \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0construye \u00a0en \u00a0su \u00a0ideario \u00a0argumentativo una sutil \u00a0invenci\u00f3n \u00a0constitutiva \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0jam\u00e1s \u00a0ha dicho lo que consign\u00f3 el fiscal en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n: \u201cque desde el d\u00eda que sali\u00f3 de la casa, es poco \u00a0lo \u00a0que visita la familia y en despu\u00e9s s\u00ed lo hac\u00eda, para efecto de cubrir los \u00a0gastos de alimentaci\u00f3n de sus hijos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que la cr\u00edtica realizada al momento de \u00a0calificar \u00a0el m\u00e9rito del sumario, en el sentido de que los referidos deponentes \u00a0omiten \u00a0precisar \u00a0la fecha en la cual se present\u00f3 el problema entre sus padres, \u00a0ri\u00f1e \u00a0 en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0resulta \u00a0constitutiva \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0se \u00a0les \u00a0puede \u00a0restar \u00a0credibilidad \u00a0por \u00a0esa \u00a0sola \u00a0circunstancia, \u00a0pues \u00a0m\u00e1s que hacer grabaci\u00f3n de \u00a0fechas \u00a0de \u00a0un \u00a0insuceso \u00a0desagradable, \u00a0interesa \u00a0el \u00a0contenido intr\u00ednseco del \u00a0insuceso, \u00a0siendo \u00a0irrelevante \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0haya \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0\u201cX \u00a0o Y d\u00eda o \u00a0a\u00f1o\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aceptando \u00a0 en \u00a0 gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0es \u00a0decir \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0no dan una \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0satisfactoria \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la separaci\u00f3n de sus padres, de \u00a0ello \u00a0no \u00a0puede \u00a0inferirse \u00a0a \u00a0la luz de la l\u00f3gica que el procesado sea autor o \u00a0part\u00edcipe \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0por \u00a0cuanto existe otro hecho, suficientemente \u00a0probado, \u00a0que \u00a0deja sin sustento el hecho indicador, como son los testimonios de \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Nydia \u00a0Consuelo \u00a0Sabogal \u00a0(fls.619), Consuelo Garc\u00eda (fls.553) y \u00a0Guillermo \u00a0Sayago \u00a0(fls.552), \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0de \u00a0deduce que para la fecha del \u00a0allanamiento, \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal \u00a0ni \u00a0visitaba, ni pernoctaba con Bertha Becerra. \u00a0Estos \u00a0 medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0fueron \u00a0totalmente \u00a0ignorados \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0incurriendo \u00a0por \u00a0este modo en un error de hecho por falso juicio de existencia, \u00a0que \u00a0determin\u00f3 \u00a0la imputaci\u00f3n del indicio de mala justificaci\u00f3n en contra del \u00a0procesado. \u00a0Como \u00a0norma \u00a0violada \u00a0se\u00f1ala el art\u00edculo 254 del estatuto procesal \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0otro hecho indicador del mismo indicio de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0viene \u00a0dado \u00a0por \u00a0la circunstancia de haber pretendido el \u00a0procesado \u00a0cohonestar \u00a0y \u00a0legitimar \u00a0el dicho de su compa\u00f1era permanente, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0sustancia \u00a0hallada \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0\u201cdesapercibidamente\u201d \u00a0introducida \u00a0a \u00a0la casa por el se\u00f1or Pedro Su\u00e1rez Galvis, \u201ccon la promesa de \u00a0\u00e9ste \u00a0de \u00a0retirarla pocos d\u00edas m\u00e1s tarde\u201d. Ello resulta evidente, pero esta \u00a0circunstancia \u00a0por \u00a0si \u00a0sola, \u00a0este \u00a0\u00fanico \u00a0indicio, \u00a0impide \u00a0concluir \u00a0con \u00a0la \u00a0suficiente \u00a0 entereza \u00a0 persuasiva \u00a0 y \u00a0 racional \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 autos \u00a0campea \u00a0la \u00a0responsabilidad penal del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 s\u00e9ptimo: \u00a0Indicio \u00a0de \u00a0actitudes \u00a0posteriores. \u00a0Conato de soborno al detective Juan Sim\u00f3n \u00a0Quintero \u00a0 Baena \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0 Luz \u00a0 Marina \u00a0Sabogal \u00a0Becerra, \u00a0hija \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que la informaci\u00f3n suministrada por \u00a0el \u00a0detective \u00a0Quintero \u00a0Baena \u00a0sobre \u00a0una \u00a0supuesta proposici\u00f3n deshonesta por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Luz Marina Sabogal Becerra, tiempo despu\u00e9s de los hechos, \u00a0no \u00a0fue \u00a0controvertida \u00a0por \u00a0la \u00a0presunta \u00a0protagonista, \u00a0y \u00a0que \u00a0esta \u00a0falta de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0impide poder considerar este hecho como indicio, por resultar su \u00a0deducci\u00f3n \u00a0violatoria \u00a0de los art\u00edculos 1\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, que garantiza el leg\u00edtimo ejercicio del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0la prueba, aunque para efectos casacionales, \u201chabr\u00e1 \u00a0de \u00a0tenerse como un fen\u00f3meno irregular de adecuaci\u00f3n incorporativa al proceso, \u00a0deviniendo para efectos justipreciatorios en inexistente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0diciendo, \u00a0a manera de resumen, que \u00a0toda \u00a0esta \u00a0gama \u00a0de \u00a0reparos, \u00a0razonablemente formulados al amparo de la causal \u00a0primera, \u00a0condujeron \u00a0inexorablemente, \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0y los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, a considerar establecida la presencia de una \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal, \u00a0que solo existe en la \u00a0\u201cdesafortunada \u00a0concatenaci\u00f3n \u00a0evaluativa \u00a0conjunta \u00a0de \u00a0los distintos medios \u00a0percepcionales\u201d, realizada por los juzgadores.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado en lo Penal \u00a0considera \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0por el casacionista contra la sentencia \u00a0impugnada deben ser desestimados, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0motiva \u00a0la \u00a0censura, \u00a0por no ser apoderado de Bertha \u00a0Becerra \u00a0Galvis. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ello, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la Unidad Regional de \u00a0Polic\u00eda \u00a0 Judicial \u00a0 hubiera \u00a0dejado \u00a0de\u00a0 \u00a0identificar \u00a0las \u00a0sustancias \u00a0y \u00a0l\u00edquidos \u00a0incautados,\u00a0 \u00a0porque \u00a0la investigaci\u00f3n da fe de las diligencias \u00a0que \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0el \u00a0recurrente: \u00a0acta \u00a0de \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0y \u00a0registro;\u00a0 \u00a0acta \u00a0de pesaje, identificaci\u00f3n y toma de muestras; y, acta de \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0remanentes, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0dado, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0cabal \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo \u00a0preceptuado en los art\u00edculos 78 y 79 de la ley 30 de 1986, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0facultades \u00a0legales otorgadas por el art\u00edculo 4\u00ba del Decreto \u00a02271 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0elementos de prueba demuestran no solo \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito, \u00a0sino \u00a0el \u00a0estado de flagrancia, y facultaban a su \u00a0turno \u00a0a \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0para \u00a0allanar \u00a0el inmueble, \u00a0capturar \u00a0a \u00a0los implicados e incautar los insumos, en procura de interrumpir la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se toma en cuenta que procedieron bajo la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0fiscal \u00a0Regional. \u00a0Doctrina \u00a0y \u00a0jurisprudencia \u00a0nacionales \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0reconocer \u00a0que el mantenimiento de equipos y elementos destinados \u00a0al \u00a0procesamiento \u00a0de \u00a0sustancias causantes de dependencia f\u00edsica o s\u00edquica, o \u00a0la \u00a0conservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0constituye, \u00a0de \u00a0suyo, estado de flagrancia (Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n de 9 de septiembre de 1981 y de 1\u00ba de junio de 1990). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0objeto \u00a0de estudio, la polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0ten\u00eda motivos suficientes para considerar que en el inmueble allanado \u00a0se \u00a0procesaba y conservaba coca\u00edna, y cuando lo consider\u00f3 oportuno penetr\u00f3 al \u00a0inmueble \u00a0con \u00a0los \u00a0resultados \u00a0conocidos. Y de acuerdo con los art\u00edculos 313 y \u00a0344 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, la polic\u00eda judicial, por su propia \u00a0iniciativa, \u00a0puede \u00a0realizar \u00a0allanamientos \u00a0y \u00a0capturas \u00a0durante la indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0en \u00a0casos \u00a0de \u00a0flagrancia, \u00a0a\u00fan \u00a0sin \u00a0orden \u00a0escrita \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No le asiste, por tanto, raz\u00f3n al demandante \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0actos investigativos de polic\u00eda judicial presupon\u00edan \u00a0para \u00a0su validez la apertura de investigaci\u00f3n previa (art\u00edculo 319), porque si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto el funcionario pudo haberla ordenado, la verdad es que, ante la \u00a0evidencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0lo \u00a0legal \u00a0y \u00a0l\u00f3gico \u00a0era abrir la correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0se \u00a0hizo \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente. \u00a0En \u00a0s\u00edntesis, el auto de \u00a0apertura \u00a0de investigaci\u00f3n previa, no era requisito de proseguibilidad, como lo \u00a0afirma el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La orden de captura de Gustavo Sabogal tampoco \u00a0resulta \u00a0ilegal, puesto que la decisi\u00f3n se tom\u00f3 durante la investigaci\u00f3n, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba sobreviniente que lo involucraba en el delito, y para \u00a0ello \u00a0no se requer\u00eda investigaci\u00f3n previa. Es m\u00e1s, la competencia de polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0para \u00a0adelantar \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0preliminares \u00a0en \u00a0este caso, est\u00e1 espec\u00edficamente determinada por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 23 del Decreto 2790 de 1990, modificado por el 1\u00ba del Decreto 099 \u00a0de \u00a01991 \u00a0(incorporado \u00a0a \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el 4\u00ba del Decreto \u00a02271\/91), \u00a0normas \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentran vigentes, y que son por tanto aplicables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal primera: \u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0 \u00a0 principal \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 quinto \u00a0subsidiario: \u00a0Error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0en la apreciaci\u00f3n de la diligencia de pesaje, identificaci\u00f3n y toma \u00a0de \u00a0muestras \u00a0de la sustancia incautada (cargo principal). Indebida incautaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0personales \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal \u00a0(cargo quinto \u00a0subsidiario): \u00a0Sostiene \u00a0que \u00a0dadas las circunstancia de flagrancia, la polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0legitimada para adelantar las diligencias cuya validez \u00a0se \u00a0cuestiona, \u00a0y que estas pruebas se practicaron legalmente, de acuerdo con lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0y los \u00a0art\u00edculos 78 y 79 de la ley 30 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 primero \u00a0 subsidiario: \u00a0Explica que en este reparo el recurrente combina un supuesto error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, con uno de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0aduce \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0parcial \u00a0en \u00a0la \u00a0recepci\u00f3n de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0Claudia \u00a0Diomar Calvo Ruiz y Juan Sim\u00f3n Quintero \u00a0Baena, \u00a0por \u00a0no haber sido recibidos por separado (art\u00edculo 289 C.P.P.), pero a \u00a0la \u00a0vez \u00a0cuestiona \u00a0su \u00a0\u201cactitud conviccionante\u201d, con el argumento de que no \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0denunciada, haciendo que el cargo resulte \u00a0tambi\u00e9n intr\u00ednsecamente contradictorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0estudio de las actas que contienen estas \u00a0declaraciones, \u00a0se evidencia, por lo dem\u00e1s, que aunque fueron iniciadas con una \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0cinco \u00a0minutos, \u00a0la \u00a0una \u00a0no \u00a0es r\u00e9plica de la otra, siendo por \u00a0consiguiente, \u00a0 legalmente \u00a0 v\u00e1lidas, \u00a0 tal \u00a0como \u00a0se \u00a0las \u00a0consider\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 tercero \u00a0subsidiarios: \u00a0En ellos el impugnante enlaza tambi\u00e9n, \u00a0de \u00a0manera \u00a0antit\u00e9cnica, un posible falso juicio de existencia por suposici\u00f3n, \u00a0con \u00a0uno \u00a0de \u00a0identidad, a trav\u00e9s de una cr\u00edtica probatoria, pues comienza por \u00a0desacreditar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0Agentes \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0y Quintero Baena, \u00a0tratando \u00a0de \u00a0hacer \u00a0ver \u00a0que \u00a0faltan a la verdad, para concluir que el Tribunal \u00a0estim\u00f3 \u00a0el informe policial, \u201csin realizar una justipreciaci\u00f3n global de los \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0omitiendo \u00a0el cuestionamiento de los mismos, algunas veces \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, y en otras incurriendo en verdaderos yerros \u00a0de \u00a0hecho, por verdadera ignoraci\u00f3n del medio o simulaci\u00f3n del mismo\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0proyecta su inconformidad mediante \u00a0cuestionamientos \u00a0y cr\u00edticas particulares a las consideraciones probatorias del \u00a0juzgador, \u00a0como cuando asevera que ignor\u00f3 \u201cla real conclusi\u00f3n conviccionante \u00a0que \u00a0persuasivamente \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del \u00a0prolijo \u00a0informe \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial\u201d, y tuvo en cuenta en cambio los testimonios de los Agentes \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que poseen \u201cescaso poder conviccionante, si se tiene en cuenta el \u00a0contenido \u00a0 \u00a0f\u00e1ctico \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0jur\u00eddico \u00a0 probacional \u00a0 de \u00a0 otros \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0prueba\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que los desacuerdos advertidos entre \u00a0los \u00a0deponentes, \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0denuncia, resultan irrelevantes en este \u00a0momento \u00a0procesal, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0son \u00a0cuestiones que deben ser planteadas en las \u00a0instancias, \u00a0y \u00a0porque \u00a0frente \u00a0a \u00a0esta clase de disensos, prima el criterio del \u00a0juzgador, \u00a0por \u00a0encontrarse \u00a0amparado \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y \u00a0legalidad. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0e \u00a0incongruencias \u00a0denunciadas, \u00a0no \u00a0resultan \u00a0constitutivas \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de derecho trascendentes, ni \u00a0comportan \u00a0violaci\u00f3n \u00a0manifiesta \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, y las \u00a0citadas \u00a0pruebas, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0las \u00a0\u00fanicas \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0sustento \u00a0a los \u00a0juzgadores \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0responsabilidad en los hechos de Gustavo Sabogal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La argumentaci\u00f3n del actor, en el sentido de \u00a0que \u00a0en el informe no se hizo menci\u00f3n a las operaciones de inteligencia previa, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierta, \u00a0y \u00a0aunque le asiste raz\u00f3n en otros puntos, ello no comporta la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los testimonios de los Agentes del DAS como prueba de cargo, \u00a0por \u00a0las \u00a0razones \u00a0anotadas, \u00a0y \u00a0porque \u00a0las pruebas exculpatorias que pretenden \u00a0hacerse \u00a0prevalecer (testimonios de parientes y amigos), develan una inocultable \u00a0tendencia a favorecer al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos cuarto y sexto subsidiarios: \u00a0 Estos \u00a0 reproches, \u00a0orientados \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0\u201cfraude \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0coartada\u201d \u00a0 y \u00a0 \u201cmala \u00a0 justificaci\u00f3n\u201d, \u00a0 adolecen \u00a0 de \u00a0inconsistencias \u00a0de \u00a0\u00edndole formal y sustancial, que imponen su desestimaci\u00f3n. \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0es admisible impugnar simult\u00e1neamente el hecho \u00a0indicador \u00a0y \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace el censor, puesto que las \u00a0reglas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0a seguir, y los errores susceptibles de ser invocados en cada \u00a0uno de estos supuestos, son sustancialmente distintos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0el censor se muestra \u00a0inconforme \u00a0con la valoraci\u00f3n de los indicios, pero tambi\u00e9n con su existencia, \u00a0planteamiento \u00a0que \u00a0debe ser rechazado por contener una contradicci\u00f3n evidente. \u00a0Y \u00a0aunque \u00a0insiste \u00a0en \u00a0repetir \u00a0los \u00a0argumentos expuestos en las instancias, no \u00a0demuestra \u00a0vicio \u00a0alguno \u00a0que \u00a0afecte \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo, limit\u00e1ndose a \u00a0disentir \u00a0de las conclusiones de los juzgadores en cuanto que la alteraci\u00f3n del \u00a0registro \u00a0de \u00a0ingreso \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0Ford \u00a0Granada \u00a0al \u00a0taller de latoner\u00eda y \u00a0pintura, constituye una \u201ccoartada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0censor en el \u00a0cuestionamiento \u00a0que hace del\u00a0\u00a0 indicio de mala justificaci\u00f3n, porque \u00a0resulta \u00a0sospechoso \u00a0que \u00a0Luz \u00a0Marina, \u00a0Ruby \u00a0Stella, \u00a0Gustavo y Eduardo Sabogal \u00a0Becerra, \u00a0en \u00a0relatos \u00a0similares, \u00a0den cuenta de las circunstancias espec\u00edficas \u00a0que \u00a0originaron \u00a0y \u00a0acompa\u00f1aron \u00a0el problema que origin\u00f3 la separaci\u00f3n de sus \u00a0padres, \u00a0incluida \u00a0la entrega de las llaves del veh\u00edculo, datos que Bertha y su \u00a0hijo \u00a0Jorge \u00a0no \u00a0suministraron en sus versiones iniciales, y que solo vinieron a \u00a0conocerse despu\u00e9s de la indagatoria del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto \u00a0es, de otra parte, que los testigos \u00a0Nydia \u00a0Sabogal, \u00a0Consuelo Garc\u00eda, y Guillermo Sayago, coinciden en se\u00f1alar que \u00a0para \u00a0el \u00a0d\u00eda del allanamiento Gustavo Sabogal ya no viv\u00eda con Bertha Becerra, \u00a0y \u00a0que \u00a0estos \u00a0testimonios \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tenidos \u00a0en cuenta por los juzgadores de \u00a0instancia, \u00a0pero esa omisi\u00f3n resulta intrascendente, no solo por haber sido sus \u00a0dichos \u00a0desvirtuados \u00a0por \u00a0la \u00a0prueba de cargo, sino por carecer de aptitud para \u00a0probar \u00a0 situaciones \u00a0 particulares \u00a0 ocurridas \u00a0 al \u00a0 interior \u00a0 del \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En suma, lo que se advierte no es un reproche \u00a0demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, sino un enfrentamiento entre la motivaci\u00f3n contenida \u00a0en \u00a0la sentencia y la opini\u00f3n del censor sobre los hechos y pruebas, situaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0Corte no puede entrar a mediar, por encontrarse la decisi\u00f3n \u00a0impugnada \u00a0amparada \u00a0de \u00a0la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, y ser solo \u00a0desvirtuable \u00a0 mediante \u00a0 la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0in \u00a0iudicando o in procedendo, condici\u00f3n que el actor no satisface. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Importa \u00a0 destacar, \u00a0 finalmente, \u00a0que \u00a0las \u00a0deducciones \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la inveros\u00edmil versi\u00f3n del \u00a0propietario \u00a0del \u00a0taller, \u00a0y \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0presencia\u00a0 \u00a0en \u00a0dicho lugar del \u00a0veh\u00edculo \u00a0Ford \u00a0Granada \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los hechos, resultan l\u00f3gicas, y \u00a0ajustadas a las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 s\u00e9ptimo: \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de este reproche, pretende demostrar un \u00a0supuesto \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0derivado de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho de defensa, por ausencia de contradicci\u00f3n de la prueba \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0afirmar \u00a0el intento de soborno de Luz Marina \u00a0Sabogal \u00a0al \u00a0Agente \u00a0Baena \u00a0Quintero, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de que se retractara de las \u00a0afirmaciones \u00a0incriminatorias \u00a0contra \u00a0su \u00a0padre, \u00a0pero \u00a0que \u00a0este planteamiento \u00a0resulta \u00a0confuso \u00a0y contradictorio, \u201cporque para poder apreciar jur\u00eddicamente \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0\u00e9ste debe ser incorporado al proceso en legal forma y si \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0discute \u00a0es \u00a0esto, \u00a0no resulta aceptable pregonar su inexistencia a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado o su defensor\u201d (fls.25 del concepto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0diciendo \u00a0que \u00a0el cuestionado hecho \u00a0indicador \u00a0(intento \u00a0de \u00a0soborno \u00a0al \u00a0Agente Quintero Baena) fue adem\u00e1s aducido \u00a0legalmente, \u00a0y \u00a0que \u00a0este elemento de prueba, junto con las otras circunstancias \u00a0incriminatorias \u00a0tenidas en cuenta por los juzgadores en los fallos de instancia \u00a0(haberse \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0la residencia elementos personales de Gustavo Sabogal, \u00a0como \u00a0documentos, \u00a0ropa, \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver), \u00a0junto \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial y \u00a0documental \u00a0 \u00a0allegada \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 contra, \u00a0 sustentaron \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0condena.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con sus planteamientos, solicita a \u00a0la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0CONSIDERA:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0Causal \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00fanico: \u00a0 Ausencia \u00a0de \u00a0flagrancia. \u00a0Obligaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0funcionario \u00a0instructor \u00a0de \u00a0iniciar \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa. \u00a0Ilegalidad \u00a0de \u00a0la captura de Bertha Becerra Galvis. Ilegalidad de la captura de \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda constitucional de la libertad y \u00a0afectaci\u00f3n del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n del casacionista, en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0captura de Bertha Becerra Galvis fue ilegal porque respecto de ella \u00a0no \u00a0era \u00a0dable \u00a0predicar \u00a0estado \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en el cual se \u00a0practic\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0y \u00a0registro, \u00a0carece de fundamento. \u00a0Cierto \u00a0es, como lo sostiene el censor, que la identificaci\u00f3n preliminar de las \u00a0sustancias \u00a0incautadas \u00a0no \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble allanado, sino en las \u00a0dependencias \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Polic\u00eda Judicial, y que solo en ese \u00a0momento \u00a0fueron \u00a0practicados \u00a0los an\u00e1lisis preliminares que arrojaron resultado \u00a0positivo \u00a0para \u00a0coca\u00edna, seg\u00fan consta en las actas correspondientes, pero esto \u00a0no \u00a0significa que los presupuestos f\u00e1cticos requeridos por el art\u00edculo 370 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0para \u00a0predicar \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia no \u00a0concurran, o que la prueba de identificaci\u00f3n t\u00e9cnica sea ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0debe \u00a0ser \u00a0realizada \u00a0en \u00a0el \u00a0acto \u00a0y lugar de la incautaci\u00f3n de la sustancia dubitada. La \u00a0ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986, \u00a0en su art\u00edculo 78, inciso segundo, prev\u00e9 la posibilidad de \u00a0que \u00a0pueda \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cumplirse \u00a0en \u00a0las instalaciones de la entidad que hizo el \u00a0decomiso, \u00a0cuando \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar as\u00ed lo aconsejen, de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0personal \u00a0que \u00a0intervino \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de \u00a0allanamiento \u00a0de \u00a0trasladarse \u00a0a \u00a0las \u00a0dependencias \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial para \u00a0proceder a su pr\u00e1ctica,\u00a0 resulta leg\u00edtima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 se \u00a0 advierte \u00a0 contraria \u00a0a \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0legales \u00a0vigentes que la diligencia de identificaci\u00f3n preliminar \u00a0de \u00a0la \u00a0sustancia \u00a0hubiese sido realizada por funcionarios de polic\u00eda judicial, \u00a0sin \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0Fiscal Regional. El citado art\u00edculo 78 de la ley 30 no \u00a0impone \u00a0como \u00a0requisito \u00a0de validez de esta prueba que el Fiscal est\u00e9 presente, \u00a0sino \u00a0que sea llevada a cabo en presencia de la persona o personas poseedoras de \u00a0la \u00a0sustancia, \u00a0y de un representante del Ministerio P\u00fablico, condiciones ambas \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0se \u00a0cumplieron \u00a0a cabalidad (fls.8 a10 del cuaderno \u00a0No.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0lo \u00a0discutido \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0es \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0las \u00a0Unidades \u00a0Investigativas \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0de Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de Seguridad (DAS) para realizar la \u00a0referida \u00a0 prueba \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0de \u00a0la \u00a0sustancia \u00a0incautada, \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0que ella deriva no solo\u00a0 del ya citado art\u00edculo \u00a078 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 30 de 1986, sino del 312 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0t\u00edpico \u00a0caso de flagrancia,\u00a0 y de los art\u00edculos 23 y 24 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0Ley 99\/91 \u00a0(incorporado \u00a0a \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente por 4\u00ba del Decreto 2271 de 1991), \u00a0que \u00a0facultaban \u00a0a \u00a0las \u00a0citadas \u00a0unidades \u00a0para adelantar de oficio diligencias \u00a0preliminares \u00a0en \u00a0asuntos \u00a0de \u00a0competencia de la justicia regional,\u00a0 normas \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0vigentes \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0de la presente \u00a0actuaci\u00f3n, y que resultaban, por tanto, aplicables al caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con estas \u00faltimas disposiciones \u00a0(art\u00edculos \u00a023 \u00a0y 24 del Decreto 2790\/90, modificado por el 1\u00ba del Decreto ley \u00a099\/91), \u00a0debe \u00a0precisarse \u00a0que su contenido fue declarado exequible por la Corte \u00a0Constitucional \u00a0 \u00a0en \u00a0 Sentencia \u00a0 C-093\/93\u00a0 \u00a0 (confrontar \u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 \u00a0C-541\/96), \u00a0y \u00a0que \u00a0la pretensi\u00f3n de inaplicaci\u00f3n por la v\u00eda del principio de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de inconstitucionalidad, por una supuesta contradicci\u00f3n intr\u00ednseca \u00a0con \u00a0el \u00a0texto \u00a0del \u00a0art\u00edculo 214.2 ejusdem, que el demandante propone, resulta \u00a0impertinente.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien. A trav\u00e9s de esta prueba, y de los \u00a0posteriores \u00a0an\u00e1lisis \u00a0realizados \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 estableci\u00f3 \u00a0 que \u00a0la \u00a0sustancia \u00a0pulverulenta \u00a0hallada \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0la \u00a0familia \u00a0Sabogal \u00a0Becerra \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0coca\u00edna, y los \u00a0l\u00edquidos \u00a0incautados \u00a0a sustancias utilizadas en su procesamiento. Esto permite \u00a0afirmar, \u00a0con \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Bertha \u00a0Becerra Galvis fue \u00a0sorprendida \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del referido alcaloide, y por tanto, en indiscutible \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de flagrancia (art\u00edculo 370 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal), no \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0sustancias de naturaleza incierta,\u00a0 como sof\u00edsticamente \u00a0lo plantea el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco es cierto que el funcionario careciera \u00a0de \u00a0elementos de juicio serios (un\u00edvocos en decir del censor) para concluir que \u00a0se \u00a0estaba \u00a0en presencia de un delito de posesi\u00f3n y conservaci\u00f3n de sustancias \u00a0estupefacientes, \u00a0que \u00a0ameritasen \u00a0su \u00a0conducci\u00f3n \u00a0y \u00a0posterior \u00a0retenci\u00f3n. El \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0elementos \u00a0propios \u00a0de esta actividad delictiva (horno microondas, \u00a0balanza \u00a0electr\u00f3nica, \u00a0cinta \u00a0de \u00a0enmascarar, \u00a0papel blanco filtro, recipientes \u00a0pl\u00e1sticos, \u00a0 \u201cpimpinas\u201d \u00a0 con \u00a0 sustancias \u00a0 l\u00edquidas, \u00a0entre \u00a0otros); \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0expreso que la moradora hizo de su responsabilidad en los hechos \u00a0durante \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de allanamiento y registro; y, los resultados positivos \u00a0arrojados \u00a0por \u00a0las pruebas de\u00a0 identificaci\u00f3n preliminar practicadas hora \u00a0y \u00a0media \u00a0despu\u00e9s \u00a0sobre \u00a0la sustancia incautada (la diligencia de allanamiento \u00a0concluy\u00f3 \u00a0a las 17:35 horas y la de identificaci\u00f3n preliminar se inici\u00f3 a las \u00a019 \u00a0horas), \u00a0ninguna duda permit\u00edan albergar en ese momento sobre la existencia \u00a0del \u00a0acontecer \u00a0punible, \u00a0y \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0penal \u00a0de la implicada.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0otro \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0debi\u00f3 ordenar forzosamente investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0y \u00a0que \u00a0al \u00a0no \u00a0hacerlo \u00a0pervirti\u00f3 \u00a0la estructura b\u00e1sica del proceso, \u00a0carece \u00a0de \u00a0sentido. \u00a0El agotamiento de esta fase\u00a0 no constituye en nuestro \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0presupuesto \u00a0necesario \u00a0para \u00a0poder \u00a0acceder a la etapa de la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0 ni \u00a0 por \u00a0 ende \u00a0 condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0subsiguiente. \u00a0Su \u00a0ordenaci\u00f3n solo resulta viable cuando existen dudas sobre la \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la apertura de investigaci\u00f3n, no cuando el ejercicio inmediato \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0impone, como ocurr\u00eda en el presente caso, donde los \u00a0hechos \u00a0evidenciaban \u00a0prima facie la comisi\u00f3n de una conducta punible (tenencia \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes), y el compromiso penal en el mismo de la pareja \u00a0Sabogal Becerra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0dicho \u00a0deja \u00a0sin \u00a0sustento \u00a0jur\u00eddico las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0en el sentido de que la ausencia de flagrancia, y \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de la resoluci\u00f3n de apertura de investigaci\u00f3n previa, tornan \u00a0\u00edrrita \u00a0toda la actuaci\u00f3n procesal posterior, e il\u00edcita la captura de Gustavo \u00a0Sabogal, \u00a0pues, como viene de ser visto, sus consideraciones sobre el particular \u00a0carecen de fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0a\u00fan. \u00a0El \u00a0actor incurre en el error de \u00a0equiparar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctico procesal de la se\u00f1ora Bertha Becerra Galvis \u00a0con \u00a0la \u00a0de \u00a0su defendido Gustavo Sabogal y de hacer derivar de ellas las mismas \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0sus \u00a0capturas \u00a0sobrevinieron \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0 distintas, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la primera, no tendr\u00edan la virtualidad de afectar \u00a0la validez del procedimiento cumplido en relaci\u00f3n con el segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto hace que el cargo, adem\u00e1s de infundado, \u00a0resulte \u00a0 intrascendente, \u00a0 por \u00a0 carecer \u00a0 de \u00a0 idoneidad \u00a0 para \u00a0concitar \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0invalidatorias que el demandante reclama, y que pueda \u00a0pensarse, \u00a0con \u00a0cierta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0no tiene inter\u00e9s para recurrir \u00a0algunos \u00a0de \u00a0los aspectos impugnados,\u00a0 no por falta de legitimidad, como lo \u00a0sostiene \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0sino de agravio, por carecer de aptitud para afectar la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0sindicado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0Causal \u00a0primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo principal: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. \u00a0Error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad. Irregular aportaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0pesaje, \u00a0identificaci\u00f3n preliminar y toma de muestras. Inexistencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0este medio\u00a0 por no haber estado precedido de una providencia \u00a0de \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0ni haber sido comisionados los \u00a0Agentes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0 pr\u00e1ctica.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0se \u00a0dijo \u00a0que \u00a0la competencia de Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0para \u00a0la realizaci\u00f3n de esta prueba t\u00e9cnica deriva de los art\u00edculos \u00a0312 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, 78 de la ley 30 de 1986, y 23 y 24 del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0Ley 99 de 1991 \u00a0(incorporado \u00a0a la legislaci\u00f3n permanente por el art\u00edculo 4\u00ba del Decreto 2271 \u00a0de \u00a01991), \u00a0y \u00a0que \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con este \u00a0concreto aspecto,\u00a0 carecen de fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se dijo que el agotamiento de la fase \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0por \u00a0parte \u00a0del funcionario instructor no es \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0validez de la actuaci\u00f3n subsiguiente, y\u00a0 por tanto, que el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no \u00a0haber sido dictada esta providencia, no era motivo que invalidara \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0sobre todo si se tomaba en cuenta que en el caso concreto exist\u00eda \u00a0evidencia \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0impon\u00eda \u00a0el ejercicio inmediato de la acci\u00f3n penal \u00a0correspondiente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Restar\u00eda agregar, para desestimar la censura, \u00a0que \u00a0en \u00a0el proceso no aparece constancia de que el Fiscal Regional Delegado que \u00a0asisti\u00f3 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0allanamiento \u00a0y \u00a0registro \u00a0hubiese \u00a0asumido \u00a0directamente \u00a0el conocimiento del caso desde ese momento, o que hubiese relevado \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Investigativa \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0judicial \u00a0en \u00a0el cumplimiento de sus \u00a0funciones, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene el actor. Las constancias procesales indican, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0que \u00a0solo \u00a0asumi\u00f3 el conocimiento del asunto el d\u00eda siguiente, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0la cual recibi\u00f3 formalmente las diligencias y dispuso la apertura de \u00a0la investigaci\u00f3n (fls.8, 11 y 12 del cuaderno No.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. Cargos subsidiarios: \u00a0<\/p>\n<p>2.2.1. Primero: Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0 Error \u00a0 de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad. \u00a0Irregular \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios de los Agentes Juan Sim\u00f3n Quintero Baena y \u00a0Claudia \u00a0Diomar Calvo Ruiz. Recepci\u00f3n simult\u00e1nea. Violaci\u00f3n del art\u00edculo 289 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de legalidad, por no haber sido \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales recibidos en forma separada (art\u00edculo 289 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal), \u00a0 es \u00a0 formalmente \u00a0 correcta. \u00a0Sin \u00a0embargo,\u00a0 \u00a0 su \u00a0 desarrollo \u00a0 y \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 se \u00a0 tornan \u00a0 t\u00e9cnicamente \u00a0inaceptables, \u00a0en \u00a0cuanto se sustentan en la consideraci\u00f3n de que en el proceso \u00a0no \u00a0aparece \u00a0prueba \u00a0de \u00a0dicha \u00a0irregularidad, \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia de \u00a0circunstancias \u00a0coincidentes \u00a0en \u00a0su \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se erigen en factores \u00a0debilitantes de su aptitud \u201cconviccional\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0actor termina alegando un \u00a0error \u00a0de hecho (por falso raciocinio) en la apreciaci\u00f3n del m\u00e9rito persuasivo \u00a0de \u00a0los \u00a0citados \u00a0testimonios, \u00a0con \u00a0fundamento, no en el desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, como corresponde hacerlo en estos casos, sino en un \u00a0supuesto \u00a0incumplimiento \u00a0parcial\u00a0 \u00a0de \u00a0las formalidades legales requeridas \u00a0para \u00a0la incorporaci\u00f3n de la prueba al proceso, planteamiento que, prima facie, \u00a0enerva \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0censura,\u00a0 \u00a0por \u00a0resultar\u00a0 contrario a los \u00a0principios \u00a0 de \u00a0 l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0orientan \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de contradictorio, el cargo, de llegar \u00a0a \u00a0ser \u00a0estimado, \u00a0ser\u00eda totalmente intrascendente, puesto que solo tendr\u00eda la \u00a0virtualidad \u00a0de \u00a0afectar \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0en las cuales se \u00a0habr\u00eda \u00a0presentado \u00a0la irregularidad, es decir las que fueron recibidas el 9 de \u00a0mayo \u00a0a \u00a0las 11:25 y 11:30 horas de la ma\u00f1ana, cuyas actas aparecen a folios 36 \u00a0y \u00a038 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0n\u00famero uno, no las recibidas en fechas posteriores (junio \u00a08\/94, \u00a0Junio 20\/94, julio 12\/94, agosto 19\/94, mayo 4\/95 y mayo 5\/95), donde los \u00a0testigos \u00a0vuelven \u00a0a \u00a0hacer \u00a0un relato completo de los hechos (fls.156\/1, 169\/1, \u00a022\/2, 35\/2, 236\/2, 242\/2, 565\/2 y 567\/2).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0adolecer, \u00a0entonces, \u00a0de inconsistencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0insalvables,\u00a0 \u00a0derivadas \u00a0de \u00a0una \u00a0total \u00a0incongruencia entre el \u00a0enunciado \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0y conclusiones, y resultar ineficaz para \u00a0remover \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0probatorios \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0se desestimar\u00e1 la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.2. Segundo: Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en la apreciaci\u00f3n del informe No.102 de 29 de abril de 1999, suscrito \u00a0por \u00a0los \u00a0Agentes \u00a0que participaron en el operativo. No contener dicho documento \u00a0referencia \u00a0alguna \u00a0al\u00a0 \u00a0hecho \u00a0de haber sido Gustavo Sabogal observado por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los Agentes Claudia Diomar Calvo Ruiz y Juan Sim\u00f3n Quintero Baena en \u00a0el inmueble, antes del allanamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n este cargo se encuentra indebidamente \u00a0planteado. \u00a0Si \u00a0los juzgadores, como lo sugiere el actor, dieron por cierto, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido del informe, que Gustavo Sabogal fue visto por los \u00a0Agentes \u00a0Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo Ruiz y Juan Sim\u00f3n Quintero Baena en el inmueble \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a0que \u00a0precedieron \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0registro y allanamiento, y esa \u00a0circunstancia \u00a0no \u00a0aparece \u00a0vertida \u00a0en \u00a0dicho \u00a0documento, \u00a0el \u00a0cargo debi\u00f3 ser \u00a0planteado \u00a0 como \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido f\u00e1ctico del informe (haber puesto\u00a0 a decir \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0lo que ella objetivamente no dice).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una alegaci\u00f3n por la v\u00eda del error de hecho \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica en la apreciaci\u00f3n del \u00a0informe, \u00a0como \u00a0lo \u00a0propone \u00a0el casacionista, carece de fundamento, porque si el \u00a0documento \u00a0no \u00a0da \u00a0cuenta del hecho cuya existencia se cuestiona, carece de todo \u00a0sentido \u00a0orientar \u00a0un \u00a0ataque \u00a0en \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0restarle \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n que all\u00ed no se hace.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.3. Tercero: Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0Err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios de los Agentes Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0y Juan Sim\u00f3n Quintero Baena. Desconocimiento de las reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el casacionista que los juzgadores, \u00a0apoyados \u00a0en \u00a0las versiones de estos testigos, dieron por cierta la realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0operativo \u00a0de \u00a0vigilancia \u00a0y \u00a0seguimiento \u00a0previo \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0y \u00a0registro, pero que sus discrepancias en relaci\u00f3n con el tiempo \u00a0de \u00a0duraci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0el \u00a0n\u00famero de veces que habr\u00edan visto al procesado \u00a0llegar \u00a0al \u00a0inmueble, \u00a0y \u00a0el \u00a0horario dentro del cual cumpl\u00edan tales funciones, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0sus \u00a0discordancias \u00a0con \u00a0las anotaciones que aparecen en el libro de \u00a0guardia \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo de Seguridad, llevan a la conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0dicho \u00a0operativo \u00a0solo \u00a0existi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0imaginaci\u00f3n \u00a0febril \u00a0de \u00a0los \u00a0investigadores, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0allanamiento se realiz\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de \u00a0haberse recibido la llamada an\u00f3nima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La primera observaci\u00f3n que corresponde hacer \u00a0a \u00a0este \u00a0reproche \u00a0es \u00a0que \u00a0los testigos Claudia Diomar Calvo Ruiz y Juan Sim\u00f3n \u00a0Quintero \u00a0Baena \u00a0no \u00a0son \u00a0los \u00a0\u00fanicos \u00a0que \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0de la realizaci\u00f3n del \u00a0operativo \u00a0de \u00a0vigilancia \u00a0previa \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0informan \u00a0de \u00a0su \u00a0cumplimiento \u00a0los \u00a0Agentes \u00a0Luis \u00a0Albeiro Cardona Giraldo (fls.40, 161\/1), Roger \u00a0Miguel \u00a0V\u00e1squez D\u00edaz (fls.165\/1), y Nelson Armando Acevedo Mej\u00eda (fls.173\/1), \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0para la cabal integraci\u00f3n de la propuesta de ataque, resultaba \u00a0imprescindible \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0frente a las reglas de la sana cr\u00edtica, tampoco \u00a0estos testigos merec\u00edan cr\u00e9dito.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del cargo, \u00a0d\u00edgase \u00a0que \u00a0algunas de las afirmaciones del casacionista, relacionadas con las \u00a0inconsistencias \u00a0de \u00a0los \u00a0citados \u00a0testimonios, \u00a0y \u00a0su \u00a0contradicci\u00f3n con otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0son \u00a0literalmente \u00a0ciertas, \u00a0y \u00a0que \u00a0otras no tienen la \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0les \u00a0atribuye. \u00a0No \u00a0es \u00a0verdad, por ejemplo, que\u00a0 en el \u00a0informe \u00a0102 \u00a0de \u00a029 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994 se haya omitido hacer referencia a las \u00a0labores \u00a0previas \u00a0de \u00a0vigilancia \u00a0realizadas \u00a0en \u00a0el inmueble. De la lectura del \u00a0siguiente \u00a0aparte del mismo se concluye no solo que fueron registradas, sino que \u00a0constituyeron \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0f\u00e1ctico para solicitar al funcionario competente \u00a0la orden de allanamiento:\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan \u00a0informaci\u00f3n \u00a0recibida \u00a0mediante \u00a0llamada \u00a0telef\u00f3nica \u00a0que \u00a0en el inmueble ubicado en la calle 6 N No.3-02 Barrio \u00a0Colpet \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0ven\u00eda \u00a0siendo \u00a0utilizado \u00a0para \u00a0el \u00a0almacenamiento de \u00a0sustancias \u00a0sicotr\u00f3picas, \u00a0residencia \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0GUSTAVO \u00a0SABOGAL \u00a0quien \u00a0se \u00a0moviliza \u00a0en el veh\u00edculo Ford Granada, color gris, placas AUY-246 de matr\u00edcula \u00a0venezolana, \u00a0en \u00a0base \u00a0a esta informaci\u00f3n se realiz\u00f3 \u00a0labores \u00a0de inteligencia consistente en vigilancia y seguimientos, observ\u00e1ndose \u00a0el \u00a0constante ir y venir de personas y veh\u00edculos, procedi\u00e9ndose a solicitar la \u00a0respectiva \u00a0orden \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0al \u00a0mencionado \u00a0inmueble, \u00a0ante \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Regional \u00a0Delegado, \u00a0siendo \u00a0aprobada \u00a0esta \u00a0mediante resoluci\u00f3n sin n\u00famero de \u00a0fecha \u00a028 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994\u201d \u00a0(Negrillas fuera de \u00a0texto, fls.1\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a las contradicciones que el actor \u00a0advierte \u00a0entre \u00a0los testimonios de los Agentes Claudia Diomar Calvo Ruiz y Juan \u00a0Sim\u00f3n \u00a0Quintero \u00a0Baena \u00a0en relaci\u00f3n con la duraci\u00f3n (en d\u00edas) de las labores \u00a0de \u00a0vigilancia, \u00a0el horario dentro del cual se cumplieron, y el n\u00famero de veces \u00a0que \u00a0tuvieron \u00a0contacto \u00a0visual con Gustavo Sabogal, as\u00ed como entre las labores \u00a0supuestamente \u00a0desarrolladas \u00a0por \u00a0ellos \u00a0y \u00a0las \u00a0que aparecen registradas en el \u00a0libro \u00a0de \u00a0minuta \u00a0de guardia del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) \u00a0los \u00a0mismos d\u00edas, necesario es hacer algunas precisiones, con el fin de mostrar \u00a0la subjetividad e inconsistencia de sus cr\u00edticas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el error de apreciaci\u00f3n probatoria se \u00a0sustenta \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 contradicciones \u00a0puntuales \u00a0entre \u00a0varias \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0un \u00a0mismo \u00a0testigo,\u00a0 \u00a0o entre varios testigos \u00a0entre \u00a0s\u00ed, \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0en el presente caso (Claudia Diomar Calvo Ruiz y Juan \u00a0Sim\u00f3n \u00a0 Quintero \u00a0 Baena \u00a0declararon \u00a0cada \u00a0uno\u00a0 \u00a0en \u00a0no \u00a0menos \u00a0de \u00a0cinco \u00a0oportunidades \u00a0entre \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994 y mayo de 1995), su demostraci\u00f3n impone no \u00a0solo \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n del contenido literal de los textos, en orden a mostrar \u00a0su \u00a0falta de coincidencia,\u00a0 como lo hace el actor, sino el an\u00e1lisis de las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0recibidos \u00a0los testimonios, el contexto \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0produce \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n, el verdadero significado de las \u00a0expresiones \u00a0utilizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo, y el estudio de las restantes pruebas \u00a0allegadas \u00a0al proceso, aspectos a los cuales se debe necesariamente acudir en el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0existir, y ser \u00a0sustancial, resulta racionalmente inexplicable.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Esta exigencia es tambi\u00e9n desatendida por el \u00a0actor, \u00a0quien \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0confrontar \u00a0el \u00a0contenido puramente literal de los \u00a0referidos \u00a0testimonios, \u00a0y \u00a0mostrar \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0coincidencia en los aspectos \u00a0anotados, \u00a0sin \u00a0analizarlos \u00a0en su contexto, ni relacionarlas con otros medio de \u00a0prueba, \u00a0obteniendo, \u00a0por \u00a0este \u00a0modo, conclusiones que no resultan literalmente \u00a0ciertas, \u00a0o \u00a0que \u00a0no \u00a0comportan \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0alguna. En lo concerniente, por \u00a0ejemplo, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0duraci\u00f3n \u00a0de las operaciones de vigilancia previa, la \u00a0testigo \u00a0Claudia \u00a0Diomar Calvo Ruiz hizo la siguiente precisi\u00f3n: \u201cfueron m\u00e1s \u00a0o \u00a0menos \u00a05 \u00a0o 6 d\u00edas que estuvimos haciendo vigilancia sobre ese inmueble, fue \u00a0observado \u00a0 Gustavo \u00a0Sabogal \u00a0en \u00a0ese \u00a0inmueble, \u00a0el \u00a0primer \u00a0d\u00eda \u00a0que \u00a0hicimos \u00a0vigilancia, \u00a0el \u00a0segundo \u00a0d\u00eda no, no lo vimos, no sab\u00edamos si estaba adentro o \u00a0qu\u00e9. \u00a0El tercer d\u00eda tampoco lo vimos, el cuarto d\u00eda estuvo aproximadamente de \u00a0tres \u00a0a \u00a0cuatro \u00a0de la tarde y siempre llegaba en el FORD GRANADA y entraba a la \u00a0casa. \u00a0 El \u00a0 \u00faltimo \u00a0 d\u00eda \u00a0lo \u00a0vimos \u00a0a \u00a0medio \u00a0d\u00eda, \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0dos \u00a0horas \u00a0aproximadamente\u201d \u00a0(fls.156\/1) \u00a0dando a entender que la vigilancia se realiz\u00f3, \u00a0exactamente, \u00a0durante \u00a0cinco d\u00edas. Esta afirmaci\u00f3n, opuestamente a lo afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0actor,\u00a0 \u00a0coincide \u00a0con lo expuesto por Juan Sim\u00f3n Quintero Baena, \u00a0quien \u00a0sostiene que antes del d\u00eda del allanamiento visitaron el inmueble tres o \u00a0cuatro \u00a0d\u00edas, de donde se sigue que contabilizado este \u00faltimo d\u00eda, ser\u00edan en \u00a0total \u00a0 \u00a04 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a05 \u00a0 (fls. \u00a0 145\/2).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con el\u00a0 horario dentro del \u00a0cual \u00a0se \u00a0cumplieron \u00a0las labores de vigilancia, ambos coinciden en sostener que \u00a0se \u00a0iniciaban \u00a0en las horas de la ma\u00f1ana y terminaban en las horas de la tarde, \u00a0y \u00a0 aunque \u00a0 Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0difiere \u00a0en \u00a0la \u00a0hora \u00a0exacta \u00a0de \u00a0su \u00a0finalizaci\u00f3n \u00a0(6:00 \u00a0o \u00a06:30 \u00a0y \u00a08:00 \u00a0y \u00a08:30), \u00a0dicha \u00a0contradicci\u00f3n es solo \u00a0aparente, \u00a0puesto que Juan Sim\u00f3n Quintero Baena deja en claro que el horario no \u00a0siempre \u00a0fue el mismo: \u201ccomenz\u00e1bamos en la ma\u00f1ana y \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0veces \u00a0hasta \u00a0las \u00a0horas \u00a0de la \u00a0tarde\u201d (fls.244 del cuaderno No.2 . Negrillas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0contradicci\u00f3n que el casacionista deriva \u00a0de \u00a0las afirmaciones de la testigo Claudia Diomar Calvo Ruiz respecto de la hora \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0habr\u00edan \u00a0iniciado \u00a0las \u00a0operaciones de vigilancia el d\u00eda del \u00a0allanamiento, \u00a0aunque \u00a0resulta en principio cierta, carece de trascendencia, por \u00a0estar \u00a0referida a una circunstancia que no por indeterminada o confusa, tiene la \u00a0virtualidad \u00a0de infirmar la realizaci\u00f3n de las labores de vigilancia previas al \u00a0mismo, \u00a0y \u00a0que \u00a0dieron \u00a0lugar \u00a0a solicitar la orden de allanamiento.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto \u00a0es, \u00a0igualmente, \u00a0que \u00a0Claudia Diomar \u00a0Calvo \u00a0Ruiz \u00a0y Juan Sim\u00f3n Quintero Baena difieren en cuanto al n\u00famero de veces \u00a0que \u00a0vieron llegar a Gustavo Sabogal al inmueble en desarrollo de las labores de \u00a0vigilancia \u00a0previa, \u00a0pero no por ello puede concluirse que dichas actividades de \u00a0supervisi\u00f3n \u00a0no \u00a0existieron, o que los investigadores mintieron al sostener que \u00a0vieron \u00a0al procesado llegar al inmueble conduciendo el veh\u00edculo Ford Granada de \u00a0matr\u00edcula Venezolana AUY-246.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0registro \u00a0de \u00a0la actividades de inteligencia adelantadas por los agentes Claudia \u00a0Diomar \u00a0Calvo Ruiz y Juan Sim\u00f3n Quintero en el libro de minuta del Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0(DAS), \u00a0nada \u00a0demuestra, \u00a0toda vez que esta\u00a0 \u00a0clase \u00a0de \u00a0operaciones \u00a0no son consignadas en el mismo por razones de seguridad, \u00a0seg\u00fan \u00a0explicaciones \u00a0suministradas en el proceso por el doctor Orlando Mendoza \u00a0Galeano, \u00a0en \u00a0condici\u00f3n \u00a0de Director encargado del DAS en la ciudad de C\u00facuta, \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0desconoce. \u00a0Sobre \u00a0el particular, el declarante precis\u00f3: \u00a0\u201cen \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0en \u00a0(sic) \u00a0informaciones de inteligencia y para conservar la \u00a0escencia \u00a0(sic) \u00a0y \u00a0el \u00a0\u00e9xito de la misma se suprime en el libro de anotaciones \u00a0d\u00f3nde \u00a0se \u00a0van \u00a0a \u00a0desarrollar \u00a0las \u00a0mismas pesquisas entre ellas vigilancias y \u00a0seguimientos \u00a0y \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dichas informaciones las \u00a0\u00f3rdenes son impartidas verbalmente\u201d (fls.570\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0solo, entonces, por adolecer de falencias \u00a0de \u00a0car\u00e1cter t\u00e9cnico insaneables, sino por resultar infundada, se desestima la \u00a0censura.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.4. Cuarto. Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria. \u00a0Alteraci\u00f3n \u00a0del registro de entrada del veh\u00edculo Ford Granada de placa AUY-246 \u00a0al \u00a0taller \u00a0de \u00a0latoner\u00eda \u00a0y \u00a0pintura \u00a0\u201cOCA\u00d1A\u201d. Equivocada apreciaci\u00f3n de \u00a0hecho \u00a0 indicador \u00a0 y \u00a0 errores \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 construcci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 inferencia \u00a0l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo resulta inexaminable por carecer de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0soporta \u00a0el \u00a0ataque en un error de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba del hecho indicador, pero no identifica \u00a0la \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0cometido \u00a0(si de existencia, identidad o raciocinio), ni \u00a0demuestra \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n. \u00a0Sus alegaciones en este punto se circunscriben a \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de una serie de conclusiones personales en torno a la validez \u00a0de \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0de \u00a0orden \u00a0probatorio \u00a0realizados \u00a0por los juzgadores de \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0de \u00a0hacer prevalecer sobre ellos su \u00a0personal \u00a0criterio, \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0no \u00a0solo \u00a0de \u00a0la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y legalidad que ampara la sentencia de segundo grado, sino de la prueba \u00a0allegada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0que inequ\u00edvocamente indica que los registros de ingreso \u00a0de \u00a0veh\u00edculos \u00a0al \u00a0taller de latoner\u00eda y pintura \u201cOCA\u00d1A\u201d, de propiedad de \u00a0Samuel \u00a0Caicedo Ca\u00f1izares, fueron adulterados para hacer aparecer el autom\u00f3vil \u00a0FORD \u00a0GRANADA \u00a0de \u00a0matr\u00edcula \u00a0Venezolana \u00a0AUY-246, \u00a0por el sistema de borrado y \u00a0superposici\u00f3n de datos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.5. Quinto. Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0Error de derecho por falso juicio de legalidad. Aducci\u00f3n irregular \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0personales \u00a0de Gustavo Sabogal. Violaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0346 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. Indicio de presencia en el \u00a0lugar de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n le asiste al actor cuando sostiene que \u00a0en \u00a0 el \u00a0acta \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0no \u00a0aparece \u00a0registrado \u00a0 el \u00a0hallazgo \u00a0e \u00a0incautaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0personales \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Gustavo \u00a0Sabogal, \u00a0pero \u00a0esto no significa que el hecho no se hubiese \u00a0presentado, \u00a0o \u00a0que la\u00a0 adjunci\u00f3n al proceso de los documentos mencionados \u00a0sea ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0una simple \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de la respectiva acta, sin ninguna trascendencia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0seg\u00fan \u00a0puede \u00a0inferirse \u00a0del \u00a0informe \u00a0102 \u00a0de \u00a029 de abril de 1984 \u00a0(fls.1\/1); \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0que \u00a0intervinieron \u00a0en el \u00a0operativo \u00a0(fls.38\/1, \u00a0156\/1, \u00a0161\/1, \u00a0165\/1, \u00a0173\/1, \u00a0236\/2, \u00a0242\/2); \u00a0y, de la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de la due\u00f1a de casa se\u00f1ora Bertha Becerra Galvis (fls.14\/1), pruebas \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0establece que los mencionados documentos fueron \u00a0hallados \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0objeto de allanamiento en el momento del registro, y \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 entonces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 hacen\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0proceso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las anotadas condiciones, el planteamiento \u00a0de \u00a0 la \u00a0censura \u00a0deviene \u00a0incompleto, \u00a0ya \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0incautaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0documentos \u00a0no \u00a0aparec\u00eda \u00a0registrada \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0allanamiento, \u00a0 correspond\u00eda \u00a0 acreditar \u00a0 que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0existencia \u00a0material,\u00a0 \u00a0prop\u00f3sito que implicaba adicionalmente tener que desvirtuar lo \u00a0establecido \u00a0a trav\u00e9s de las pruebas que vienen de ser relacionadas, las cuales \u00a0indican \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario: que los documentos fueron incautados en desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0y registro, y que la no inclusi\u00f3n de este \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 acta \u00a0 \u00a0 respectiva, \u00a0 \u00a0 obedeci\u00f3 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0simple \u00a0descuido.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.6. \u00a0Sexto: Violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0Errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de la prueba. Estructuraci\u00f3n y \u00a0construcci\u00f3n del indicio de mala justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiteradamente \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0plantean \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba \u00a0indiciaria, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0invocar, \u00a0a la vez, en relaci\u00f3n con el mismo \u00a0indicio, \u00a0errores \u00a0en la apreciaci\u00f3n de la prueba del hecho indicador, error en \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, y error en la valoraci\u00f3n de su m\u00e9rito persuasivo, por \u00a0implicar \u00a0un \u00a0contrasentido, \u00a0puesto \u00a0que entre dichas fases de la construcci\u00f3n \u00a0indiciaria \u00a0se presenta un encadenamiento l\u00f3gico que hace que cada una de ellas \u00a0sea \u00a0presupuesto \u00a0necesario \u00a0de la siguiente, y que su validez l\u00f3gico jur\u00eddica \u00a0dependa \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior (Cfr. Casaci\u00f3n de julio 11 del 2000, \u00a0Magistrado Ponente Dr. Fernando E. Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0error \u00a0de orden t\u00e9cnico incurre el \u00a0casacionista, \u00a0quien \u00a0en forma indiscriminada arremete contra la valoraci\u00f3n que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho indicador, el contenido de \u00a0la\u00a0 \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0y \u00a0la \u00a0aptitud \u00a0demostrativa del indicio, en una \u00a0sucesiva \u00a0 mezcla \u00a0 de \u00a0 argumentaciones \u00a0 que \u00a0 resulta \u00a0 inaceptable \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria, \u00a0no solo por las razones que vienen de ser anotadas, sino porque \u00a0la \u00a0mayor \u00a0parte \u00a0de \u00a0sus \u00a0cr\u00edticas \u00a0se sustentan en apreciaciones de car\u00e1cter \u00a0estrictamente subjetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro desacierto consiste en dirigir el ataque \u00a0contra \u00a0las \u00a0apreciaciones\u00a0 \u00a0probatorias realizadas por los funcionarios de \u00a0instancia \u00a0en \u00a0decisiones\u00a0\u00a0 \u00a0distintas \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia (providencia \u00a0mediante \u00a0 la \u00a0cual \u00a0se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria), \u00a0no \u00a0contra \u00a0su \u00a0motivaci\u00f3n y contenido, que es hacia \u00a0donde \u00a0debe \u00a0ser dirigido el ataque en esta sede, pues la casaci\u00f3n es un juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 legalidad \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0(como \u00a0acto \u00a0y \u00a0como \u00a0decisi\u00f3n),\u00a0 \u00a0no \u00a0una \u00a0nueva oportunidad para debatir cuestiones propias de \u00a0las instancias.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0equivoca \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el actor al pretender \u00a0infirmar \u00a0el indicio de mala justificaci\u00f3n a partir de un ataque parcial de los \u00a0distintos \u00a0elementos \u00a0constitutivos \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0puesto que mientras \u00a0existan \u00a0circunstancias que permitan v\u00e1lidamente su predicamento, el indicio no \u00a0dejar\u00e1 \u00a0de \u00a0tener \u00a0vigencia. \u00a0En \u00a0el presente caso, los juzgadores dedujeron el \u00a0citado \u00a0indicio \u00a0de \u00a0tres \u00a0situaciones, \u00a0predicables \u00a0todas de la pareja Sabogal \u00a0Becerra: \u00a0Haber \u00a0mentido \u00a0sobre \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del veh\u00edculo Ford Granada en el \u00a0taller; \u00a0haber \u00a0mentido \u00a0sobre su separaci\u00f3n definitiva como marido y mujer; y, \u00a0haber mentido sobre la existencia de Pedro Su\u00e1rez Galvis.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista, \u00a0al \u00a0atacar \u00a0su \u00a0fundamento \u00a0f\u00e1ctico,\u00a0 \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de los dos primeros aspectos, pero no la \u00a0del \u00a0tercero, \u00a0por \u00a0considerarla \u00a0incontrovertible, sin reparar que con apoyo en \u00a0este \u00a0solo hecho pod\u00eda ser predicada su existencia. M\u00e1s a\u00fan, el actor termina \u00a0aceptando \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0que \u00a0el indicio se mantiene, pues a rengl\u00f3n seguido \u00a0afirma \u00a0que \u00a0esta \u00a0circunstancia, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola, \u00a0no \u00a0permite \u00a0concluir con la \u00a0suficiente \u00a0 entereza \u00a0 persuasiva \u00a0 y \u00a0 racional \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 autos \u00a0campea \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del acusado, desviando de esta manera el ataque hacia la \u00a0valoraci\u00f3n de su m\u00e9rito o fuerza concluyente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, por \u00faltimo, que las afirmaciones del \u00a0impugnante, \u00a0en \u00a0el sentido de que los juzgadores ignoraron la existencia de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Nydia \u00a0Consuelo \u00a0Sabogal \u00a0Becerra (fls.230\/2), Consuelo Garc\u00eda \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0(fls.553\/2), \u00a0y \u00a0Guillermo Sayago (fls.552\/2), al analizar la prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0separaci\u00f3n \u00a0de la pareja Sabogal Becerra, y el no regreso del procesado \u00a0al \u00a0 inmueble, \u00a0 son \u00a0 de \u00a0 alguna \u00a0manera \u00a0ciertas, \u00a0pero \u00a0dichos \u00a0testimonios, \u00a0de\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0llegar \u00a0a aceptarse que son veraces, solo demostrar\u00edan lo \u00a0que \u00a0en \u00a0ellos los declarantes afirman: que Gustavo Sabogal viv\u00eda en casa de su \u00a0hermana \u00a0desde \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994. En modo alguno, que jam\u00e1s hubiese \u00a0visitado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pernoctado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 Bertha \u00a0Becerra.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.7. \u00a0S\u00e9ptimo. \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial. \u00a0Indicio \u00a0de \u00a0actitudes \u00a0posteriores. \u00a0Conato \u00a0de \u00a0soborno \u00a0al \u00a0detective \u00a0Ju\u00e1n \u00a0Sim\u00f3n Quintero Baena por parte de Luz Marina Sabogal Becerra, \u00a0hija del procesado. Ausencia de controversia del hecho indicador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo se sustenta en la consideraci\u00f3n de \u00a0que \u00a0la construcci\u00f3n indiciaria carece de validez porque la presunta autora del \u00a0intento \u00a0de \u00a0soborno, \u00a0se\u00f1ora \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Sabogal \u00a0Becerra, \u00a0no fue llamada a \u00a0declarar \u00a0en el curso proceso para que pudiera controvertir las afirmaciones del \u00a0detective \u00a0Juan \u00a0Sim\u00f3n Quintero sobre el ofrecimiento que ella le habr\u00eda hecho \u00a0de\u00a0 \u00a0 dineros \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 cambiara \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primer \u00a0desacierto \u00a0que se advierte en la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0reparo radica en que el casacionista omite identificar y \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0cometido, \u00a0si \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0o falso raciocinio; o de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, o falso juicio de convicci\u00f3n, omisi\u00f3n que de suyo \u00a0lo \u00a0torna\u00a0\u00a0 \u00a0inestudiable, puesto que la Corte, en virtud el principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0preside la casaci\u00f3n, no puede entrar a suplir los vac\u00edos \u00a0que la censura presenta, ni a desentra\u00f1ar su alcance.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el actor consideraba que para poder deducir \u00a0de \u00a0este \u00a0indicio \u00a0resultaba \u00a0imprescindible \u00a0escuchar la versi\u00f3n de Luz Marina \u00a0Sabogal \u00a0Becerra sobre los hechos relacionados con el intento de soborno, debi\u00f3 \u00a0plantear \u00a0el \u00a0cargo \u00a0en \u00a0esos \u00a0concretos \u00a0t\u00e9rminos, indicando la clase de error \u00a0cometido, \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 razones \u00a0 por \u00a0las \u00a0cuales, \u00a0ante \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dicha \u00a0declaraci\u00f3n,\u00a0 \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del detective Juan Sim\u00f3n Quintero Baena \u00a0carec\u00edan \u00a0de \u00a0eficacia para probar el hecho indicador, con se\u00f1alamiento de las \u00a0normas \u00a0medio violadas, no adentrarse en especulaciones generales\u00a0 en torno \u00a0a \u00a0una \u00a0supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso, por afectaci\u00f3n del derecho a \u00a0controvertir\u00a0 \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0que \u00a0nada tienen que ver con la \u00a0causal \u00a0invocada, \u00a0y \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0adem\u00e1s infundada, puesto que el derecho a la \u00a0defensa, \u00a0y \u00a0en concreto el de controversia de la prueba, fue ejercido de manera \u00a0amplia \u00a0 \u00a0 durante \u00a0 \u00a0todo \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0proceso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0tambi\u00e9n \u00a0evidente \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0correspondencia \u00a0entre \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0de la sentencia y las alegaciones del \u00a0casacionista, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0puede \u00a0constatarse \u00a0si \u00a0se toma en cuenta que el \u00a0indicio \u00a0cuestionado \u00a0(intento \u00a0de \u00a0soborno)\u00a0 \u00a0fue \u00a0tenido en cuenta por el \u00a0Tribunal \u00a0no como prueba de la responsabilidad del procesado, sino como elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0indicativo \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0Agentes \u00a0que \u00a0participaron en el operativo \u00a0(principalmente \u00a0Juan Sim\u00f3n Quintero Baena y Claudia Diomar Calvo Ruiz) dec\u00edan \u00a0la \u00a0 verdad, \u00a0como \u00a0claramente \u00a0surge \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo: \u00a0\u201cP\u00f3ngase \u00a0de \u00a0presente \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0no \u00a0fue suficientemente \u00a0analizado \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia, los intentos de soborno a que fue \u00a0sometido \u00a0al Agente Quintero, quien no sucumbi\u00f3 a los ofrecimientos de parte de \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0hijas \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0lo que demuestra la \u00a0validez \u00a0y \u00a0veracidad \u00a0de \u00a0los \u00a0informes \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0y su compa\u00f1era Calvo Ruiz \u00a0rindieron \u00a0 \u00a0primero \u00a0 \u00a0a \u00a0 sus \u00a0 superiores \u00a0 y \u00a0 luego \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 autoridades \u00a0judiciales\u201d \u00a0(P\u00e1gina \u00a09 \u00a0de la sentencia de segunda \u00a0instancia).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Primero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal, administrando justicia en nombre de la rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEVUELVASE y CUMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 12560 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.206 \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. 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