{"id":27508,"date":"2023-09-12T19:54:35","date_gmt":"2023-09-12T19:54:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4233920-11-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:54:35","modified_gmt":"2023-09-12T19:54:35","slug":"4233920-11-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4233920-11-13\/","title":{"rendered":"42339(20-11-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta \u00a0 No. 386 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veinte (20) de noviembre de dos \u00a0mil trece (2013) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO: \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0formuladas \u00a0por los defensores de \u00d3scar de Jes\u00fas \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0L\u00f3pez, \u00a0Irma \u00a0Elizabeth \u00a0Contreras \u00a0Gal\u00e1n \u00a0y \u00a0Carlos Julio Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez, \u00a0respecto \u00a0de la sentencia del pasado 11 de marzo del a\u00f1o en curso por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0el Tribunal Superior de C\u00facuta confirm\u00f3 la que en sentido \u00a0condenatorio \u00a0 dict\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a0 Quinto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Adjunto \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0de \u00a0dicha \u00a0ciudad, el 23 de mayo de 2012, contra los acusados en \u00a0menci\u00f3n, entre otros, por el delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>De conformidad con la rese\u00f1a efectuada por el \u00a0ad \u00a0quem, \u201cen la ciudad de C\u00facuta, en la fecha 25 de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001, \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0despacho del Juez Cuarto Laboral del Circuito de \u00a0C\u00facuta \u00a0la \u00a0demanda \u00a0laboral \u00a0promovida por las se\u00f1oras M\u00e9lida Celis y Elcida \u00a0Delgado, \u00a0quienes \u00a0reclamaban en calidad de trabajadoras de la persona jur\u00eddica \u00a0Fundenor \u00a0\u2013Fundaci\u00f3n para \u00a0el \u00a0Desarrollo \u00a0Empresarial \u00a0del \u00a0Norte \u00a0de \u00a0Santander- acreencias laborales por \u00a0valor \u00a0de \u00a0$16.120.467 y $16.255.633 respectivamente, para lo que el Juez Cuarto \u00a0Laboral \u00a0libr\u00f3 mediante auto de fecha 26 de julio de 2001 mandamiento de pago y \u00a0a \u00a0su vez decret\u00f3 el embargo y secuestro de los bienes de la persona demandada, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0por \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0con \u00a0t\u00edtulo \u00a0hipotecario \u00a0radicado \u00a0bajo \u00a0el \u00a0No. 1171-1997 que se adelantaba contra la misma \u00a0demandada ante el Juzgado Sexto Civil del Circuito de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0que \u00a0prest\u00f3 \u00a0m\u00e9rito \u00a0ejecutivo para demandar obedece al acta de conciliaci\u00f3n No. 0345 de la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0de \u00a0Trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social Direcci\u00f3n \u00a0Territorial \u00a0Norte \u00a0de \u00a0Santander, \u00a0celebrada \u00a0entre \u00a0los reclamantes tales como \u00a0M\u00e9lida \u00a0Celis, \u00a0Elcida Delgado y el se\u00f1or \u00d3scar de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez L\u00f3pez y \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Fundenor \u00a0\u2026 \u00a0su \u00a0representante \u00a0legal \u00a0se\u00f1ora \u00a0Irma Elizabeth \u00a0Contreras \u00a0Gal\u00e1n. Tales reclamaciones son falsas, como quiera que para la fecha \u00a016 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del \u00a0a\u00f1o 2000 las mismas partes suscribieron un documento privado \u00a0denominado \u00a0Acta \u00a0de \u00a0Acuerdo \u00a0de \u00a0Pago \u00a0donde \u00a0constan \u00a0las reales obligaciones \u00a0laborales adeudadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0estrategia \u00a0que \u00a0dio \u00a0origen al fraude \u00a0procesal \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0Juez \u00a0Cuarto Laboral recay\u00f3 en el ideario del se\u00f1or \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez, quien desde el a\u00f1o 1996 constituy\u00f3 hipoteca a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Fundenor \u00a0\u2026 \u00a0a favor de Bancolombia S.A. sobre un bien inmueble de \u00a0propiedad \u00a0de dicha fundaci\u00f3n de la cual el se\u00f1or Carlos Julio Andrade Y\u00e1\u00f1ez \u00a0era \u00a0due\u00f1o \u00a0y \u00a0que al no pago de la misma fue demandado por Bancolombia S.A. en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0hipotecario \u00a0desde \u00a0el a\u00f1o 1997. Para lo cual el se\u00f1or \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez \u00a0decidi\u00f3 \u00a0utilizar \u00a0la \u00a0figura \u00a0jur\u00eddica de la \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cr\u00e9ditos a trav\u00e9s de un juzgado laboral para burlar el embargo \u00a0de \u00a0Bancolombia, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de las demandantes \u00a0se\u00f1oras \u00a0M\u00e9lida Celis y Elcida Delgado, de la se\u00f1ora Irma Elizabeth Contreras \u00a0Gal\u00e1n \u00a0y \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0\u00d3scar \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0L\u00f3pez, \u00a0en \u00a0un plan que \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0crear un lio jur\u00eddico para que el juez laboral persuadido de la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0ejecutivo \u00a0ordenara \u00a0la prelaci\u00f3n del \u00a0cr\u00e9dito \u00a0laboral \u00a0falso \u00a0sobre \u00a0el \u00a0hipotecario \u00a0a \u00a0favor \u00a0de Bancolombia, cuyo \u00a0embargo era inminente para la fecha del a\u00f1o 2000\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Dada la denuncia que el 4 de diciembre de \u00a02002 \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0propio \u00d3scar de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez L\u00f3pez, entonces\u00a0 en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n de representante legal de Fundenor, contra M\u00e9lida Celis y Elcida \u00a0Delgado \u00a0por \u00a0raz\u00f3n del proceso ejecutivo laboral que \u00e9stas promovieron contra \u00a0la \u00a0entidad, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda adelant\u00f3 a partir del 10 de diciembre de dicho a\u00f1o \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, por manera que allegada copia del asunto laboral en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0y \u00a0escuchadas en versi\u00f3n las denunciadas, se abri\u00f3 sumario el 13 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003 al cual fueron vinculados, mediante indagatoria, \u00d3scar de Jes\u00fas \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0L\u00f3pez, \u00a0Irma \u00a0Elizabeth \u00a0Contreras \u00a0Gal\u00e1n, \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez, M\u00e9lida Celis y Elcida Delgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0el 19 de enero de 2007 con acusaci\u00f3n en contra de todos \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0como \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito de fraude procesal, excepto Carlos \u00a0Julio \u00a0Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez, \u00a0quien \u00a0lo \u00a0fue \u00a0como \u00a0determinador \u00a0de \u00a0dicho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0convocatoria \u00a0a \u00a0juicio fue objeto del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por la defensa de Andrade Y\u00e1\u00f1ez, de modo \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0turno \u00a0la Fiscal\u00eda de Segunda instancia dict\u00f3 resoluci\u00f3n el 29 de \u00a0octubre de 2010 impartiendo confirmaci\u00f3n a la recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Se \u00a0verific\u00f3 seguidamente la etapa de la \u00a0causa \u00a0que \u00a0en \u00a0primera instancia concluy\u00f3 con fallo del 23 de mayo de 2012 por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0el Juzgado Quinto Penal del Circuito de Descongesti\u00f3n Adjunto \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los enjuiciados a la pena principal de 4 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0al \u00a0hallarlos \u00a0penalmente responsables de la comisi\u00f3n del \u00a0delito objeto de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0virtud \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n que \u00a0contra \u00a0la anterior sentencia interpusieron los defensores de los encausados, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0suya \u00a0el \u00a011 de marzo de 2013, para \u00a0confirmar la objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la decisi\u00f3n del ad quem los defensores \u00a0de\u00a0 \u00a0\u00d3scar \u00a0de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez L\u00f3pez, Irma Elizabeth Contreras Gal\u00e1n y \u00a0Carlos \u00a0Julio \u00a0Andrade \u00a0interpusieron el recurso extraordinario de casaci\u00f3n que \u00a0sustentaron oportunamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0formulada en nombre de Irma Elizabeth \u00a0Contreras Gal\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Con fundamento en la causal primera acusa \u00a0el \u00a0recurrente la sentencia impugnada de violar indirectamente la ley sustancial \u00a0por \u00a0error de hecho originado en un falso juicio de existencia, toda vez que los \u00a0juzgadores \u00a0enmarcan \u00a0el \u00a0delito imputado a partir del 25 de julio de 2001, pero \u00a0la \u00a0car\u00e1tula \u00a0del expediente laboral, omitida de valorar, informa que el asunto \u00a0fue iniciado el 24 de julio de dicho a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0desconocerse \u00a0esa circunstancia temporal, \u00a0dice, \u00a0se \u00a0dio \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0453 de la Ley 599 de 2000, \u00a0porque \u00a0los \u00a0hechos \u00a0acontecieron \u00a0antes \u00a0de \u00a0entrar \u00a0en \u00a0vigencia dicha norma y \u00a0consecuentemente \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el 182 del Decreto Ley 100 de 1980 que \u00a0resultaba m\u00e1s favorable a su defendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador, agrega, se neg\u00f3 a aplicar el \u00a0anterior \u00a0ordenamiento so pretexto de que el delito es de car\u00e1cter permanente y \u00a0su \u00a0ejecuci\u00f3n se verific\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del 25 de julio de 2001, soluci\u00f3n que en \u00a0su \u00a0sentir es equivocada porque debi\u00f3 prevalecer el principio de favorabilidad, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0tiene, \u00a0dice, \u00a0reconocido mayoritariamente la Sala en jurisprudencia \u00a0que en parte alguna identifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0por raz\u00f3n de este cargo se case el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0y \u00a0a cambio se imponga a su prohijada la pena prevista para el \u00a0delito de fraude procesal en el C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Tambi\u00e9n al amparo de la causal primera \u00a0denuncia \u00a0 en \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0por cuanto el juzgador califica como prueba contundente del delito \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0imputada a Elizabeth Contreras, el documento privado \u00a0denominado \u00a0acta \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0pago, \u00a0sin mayores razonamientos frente a las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0la propia acusada y de Guti\u00e9rrez L\u00f3pez con relaci\u00f3n a la \u00a0verdadera finalidad de dicho escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que, \u00a0sostiene, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con las \u00a0aseveraciones \u00a0de \u00a0los citados ese acuerdo de pago se celebr\u00f3 con posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0ante la inspecci\u00f3n de trabajo, luego si aqu\u00e9l \u00a0fuera \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0estrategia \u00a0que \u00a0permitir\u00eda \u00a0a \u00a0los \u00a0supuestos acreedores \u00a0demandar \u00a0ante \u00a0la \u00a0justicia \u00a0laboral, \u00a0se \u00a0habr\u00eda elaborado antes de acudir al \u00a0Ministerio del Trabajo, el 27 de marzo de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco, \u00a0 a\u00f1ade, \u00a0 tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0al \u00a0establecer el supuesto conocimiento que la procesada ten\u00eda de \u00a0la \u00a0ilicitud, \u00a0que Elizabeth Contreras estaba reci\u00e9n llegada a la entidad y que \u00a0confi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0buena \u00a0fe \u00a0de \u00a0las \u00a0empleadas en defecto de los archivos que se \u00a0encontraban empacados en v\u00edsperas del cambio de sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0afirma, \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador sobre la base de que entre Elizabeth \u00a0Contreras \u00a0y \u00a0Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez \u00a0exist\u00eda una relaci\u00f3n afectiva y convivencia no \u00a0corresponde \u00a0a un raciocinio en sana cr\u00edtica de la versi\u00f3n rendida por M\u00e9lida \u00a0Celis, \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0suma \u00a0que \u00a0tampoco se valoraron las inconsistencias que \u00a0surgen de los relatos ofrecidos por \u00e9sta y Elcida Delgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0para \u00a0el libelista que el Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0anteriores circunstancias una verdadera valoraci\u00f3n probatoria \u00a0individual \u00a0y \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0y a cambio hizo una elaboraci\u00f3n argumental ajena a \u00a0los \u00a0principios \u00a0que informan la sana cr\u00edtica, en contrav\u00eda de la l\u00f3gica y de \u00a0la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsa \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria, concluye, \u00a0en \u00a0extremo \u00a0precaria \u00a0no solo \u00a0obvia \u00a0recurrir \u00a0al \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0al \u00a0extremo \u00a0de dar plena \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0grado \u00a0de certeza a dos versiones sospechosas, sino que vulnera \u00a0el \u00a0 principio \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0conjunta. \u00a0En \u00a0suma \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0ampliamente \u00a0referenciados\u2026 \u00a0advierten \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0yerro \u00a0 \u00a0evidente \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0fallo\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita que a consecuencia de este reparo se \u00a0case \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 recurrida \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 lugar \u00a0 se \u00a0 absuelva \u00a0 a \u00a0 su \u00a0representada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0presentada \u00a0en nombre de Carlos Julio \u00a0Andrade Y\u00e1\u00f1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.Como \u00a0la \u00a0prueba \u00a0fundante de la condena, \u00a0dice \u00a0el \u00a0defensor, se estructur\u00f3 a partir de los testimonios de Elcida Delgado \u00a0y \u00a0M\u00e9lida \u00a0Celis \u00a0y \u00a0del \u00a0certificado \u00a0de matr\u00edcula del inmueble embargado, es \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista que en la apreciaci\u00f3n de las mismas se incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falsos juicios de legalidad y de convicci\u00f3n, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0dio \u00a0un valor que la ley no les confiere en tanto testimonios \u00a0prefabricados, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed el juzgador de un an\u00e1lisis estructural de la \u00a0prueba con sustento en la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0al \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0legalidad, \u00a0afirma, \u00a0\u00e9ste gir\u00f3 en torno a las versiones de Celis y Delgado, el \u00a0certificado \u00a0de \u00a0matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria, \u00a0los \u00a0convenios \u00a0firmados por Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez \u00a0y \u00a0la \u00a0carta de terminaci\u00f3n del contrato, toda vez que el juzgador les \u00a0dio \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0por considerar que cumpl\u00edan las exigencias formales de \u00a0producci\u00f3n, sin satisfacerlas realmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, agrega, son nulas de pleno derecho y por \u00a0tanto \u00a0inexistentes, \u00a0las \u00a0citadas versiones en tanto aseguran que su prop\u00f3sito \u00a0al \u00a0 demandar \u00a0laboralmente \u00a0a \u00a0Fundenor \u00a0era \u00a0tumbar \u00a0el \u00a0embargo \u00a0decretado \u00a0a \u00a0instancias \u00a0de \u00a0Bancolombia, \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0resultan \u00a0falsas \u00a0por cuanto al \u00a0examinar \u00a0el certificado de matr\u00edcula inmobiliaria dicha medida se registr\u00f3 el \u00a029 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02000, \u00a0vale decir que ella no se hab\u00eda decretado cuando las \u00a0indiciadas \u00a0acudieron \u00a0a \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n de trabajo el 27 de marzo de ese a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque propuesta, \u00a0elucubra \u00a0enseguida \u00a0el \u00a0censor \u00a0de manera extensa sobre las inconsistencias que \u00a0hall\u00f3 \u00a0al analizar las pruebas y en ese orden propone desde su personal \u00f3ptica \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0en su sentir debe prevalecer, sin precisar en parte alguna \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0omitieron al practicar o \u00a0incorporar tales medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. En cuanto al falso juicio de convicci\u00f3n, \u00a0asegura, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0alter\u00f3 \u00a0la \u00a0fecha en que la fundaci\u00f3n fue vinculada al \u00a0proceso, \u00a0lo \u00a0mismo cuando afirm\u00f3 que Andrade era el due\u00f1o de aquella, errores \u00a0que \u00a0se \u00a0rematan \u00a0al no analizarse los contratos y se omite la existencia de los \u00a0gerentes \u00a0 precedentes, \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0 el \u00a0control \u00a0de \u00a0entrada \u00a0del \u00a0personal, \u00a0\u201ces \u00a0decir \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0y \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0le \u00a0dan una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0a \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0dejan \u00a0que el pensamiento vuele \u00a0d\u00e1ndoles \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0a las se\u00f1ora Celis y Delgado, cuando la verdadera verdad \u00a0es otra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Como \u00a0\u201cqueda \u00a0establecido, \u00a0 concluye \u00a0 el \u00a0 demandante, \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo a las pruebas aportadas y no tenidas en cuenta y \u00a0que \u00a0las \u00a0versiones \u00a0libres \u00a0o \u00a0testimonios \u00a0recaudados \u00a0por s\u00ed solos no son lo \u00a0suficientemente \u00a0 convincentes \u00a0 como \u00a0 prueba, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0estos \u00a0testimonios \u00a0pertenecen \u00a0a personas involucradas en el proceso,\u2026 por ello los estudiosos de \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0afirman \u00a0que \u00a0no hay m\u00e1s falaz que los testimonios pero que es un \u00a0mal \u00a0necesario \u00a0y \u00a0estos m\u00e1s\u2026 por ser de dudosa procedencia\u2026\u201d, solicita se case la sentencia recurrida \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar se absuelva a Carlos Julio Andrade Y\u00e1\u00f1ez por atipicidad de su \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La formulada por el defensor de \u00d3scar de \u00a0Jes\u00fas Guti\u00e9rrez L\u00f3pez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la debida sujeci\u00f3n a las exigencias del \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000 propuso el defensor de Guti\u00e9rrez L\u00f3pez \u00a0una \u00a0censura \u00a0principal \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0la causal tercera por estimar que se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0debido proceso, toda vez que en su consideraci\u00f3n la acci\u00f3n penal \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0prescrita \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que fue calificado el m\u00e9rito del \u00a0sumario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0la \u00a0misma \u00a0v\u00eda \u00a0postul\u00f3 \u00a0tres \u00a0cargos \u00a0subsidiarios \u00a0en \u00a0los \u00a0que se alega la violaci\u00f3n al derecho de defensa tanto en \u00a0su \u00a0acepci\u00f3n \u00a0material \u00a0como t\u00e9cnica, \u00e9sta por haber carecido el procesado de \u00a0ella \u00a0durante \u00a0la \u00a0fase \u00a0instructiva \u00a0y \u00a0aquella \u00a0por no cumplirse con la debida \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria y sorprend\u00e9rsele en la sentencia con supuestos \u00a0f\u00e1cticos que no fueron objeto de acusaci\u00f3n, ni de debate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0 plante\u00f3 \u00a0una \u00a0cuarta \u00a0censura \u00a0subsidiaria \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera por considerar infringido el \u00a0principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Toda \u00a0vez \u00a0que los hechos materia de este \u00a0juicio \u00a0fueron \u00a0cometidos antes de entrar en vigencia la Ley 890 de 2004, ellos, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 453 del C\u00f3digo Penal por el cual se conden\u00f3 \u00a0en \u00a0las instancias a los procesados, se hallan sancionados con pena cuyo m\u00e1ximo \u00a0no \u00a0excede \u00a0de \u00a08 a\u00f1os de privaci\u00f3n de libertad, por tanto la \u00fanica v\u00eda para \u00a0recurrir \u00a0extraordinariamente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0irrogada \u00a0por \u00a0el \u00a0ad quem, era la \u00a0excepcional \u00a0por \u00a0as\u00ed \u00a0preverlo \u00a0el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 205 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0ese \u00a0orden, el respectivo libelo debe \u00a0reunir \u00a0algunas \u00a0exigencias \u00a0mayores en aras de persuadir la discrecionalidad de \u00a0la \u00a0Corte para que admita la impugnaci\u00f3n en eventos en que regularmente ella no \u00a0procede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0esa \u00a0necesaria comprensi\u00f3n del recurso \u00a0extraordinario, \u00a0 concern\u00eda \u00a0a \u00a0los \u00a0impugnantes \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0aquellos \u00a0fundamentos \u00a0 en \u00a0que \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0la \u00a0procedibilidad \u00a0del \u00a0recurso \u00a0en \u00a0dicha \u00a0modalidad, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0expresar \u00a0en \u00a0forma \u00a0sint\u00e9tica, \u00a0pero \u00a0con \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0a cu\u00e1l de las dos alternativas legales ce\u00f1\u00edan su pretensi\u00f3n, es \u00a0decir \u00a0si la impugnaci\u00f3n se sustenta en la necesidad de que la Corte desarrolle \u00a0su \u00a0jurisprudencia, \u00a0o \u00a0en \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de procurar la garant\u00eda de derechos \u00a0fundamentales vulnerados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0A \u00a0ninguna de ellas hicieron menci\u00f3n los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0Elizabeth \u00a0Contreras y Carlos Julio Andrade, ignorando que en el \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0motivar \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0de \u00a0la Sala y si de la necesidad de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0se \u00a0trata, les correspond\u00eda determinar cu\u00e1les \u00a0son \u00a0los aspectos que han de ser abordados por la jurisprudencia, bien porque no \u00a0existan \u00a0antecedentes \u00a0sobre \u00a0una \u00a0materia, \u00a0o \u00a0habi\u00e9ndolos \u00a0son \u00a0enfrentados o \u00a0contradictorios, \u00a0ora porque es necesario aclarar alg\u00fan aspecto o actualizar la \u00a0doctrina \u00a0para \u00a0aparejarla \u00a0con \u00a0el \u00a0avance de la ciencia jur\u00eddica o con nuevos \u00a0fen\u00f3menos \u00a0sociales, \u00a0ni explican cu\u00e1l es el desarrollo jurisprudencial que se \u00a0depreca en alg\u00fan tema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Y \u00a0si \u00a0a \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0se hace relaci\u00f3n, las tangenciales referencias al debido proceso \u00a0no \u00a0 revelan \u00a0 una \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0 seria, \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa \u00a0que \u00a0motive \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0contexto \u00a0de \u00a0las \u00a0inconformidades \u00a0por \u00a0aquellos \u00a0planteadas \u00a0no \u00a0se logra acreditaci\u00f3n alguna de \u00a0c\u00f3mo tal prerrogativa result\u00f3 vulnerada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0tal falencia no se suple de \u00a0ning\u00fan \u00a0modo en los cargos expuestos por los defensores de Contreras y Andrade, \u00a0sobre \u00a0todo porque se sustentan en errores de hecho en la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0al \u00a0invocar \u00a0el \u00a0primero \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n y un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo \u00a0un \u00a0falso juicio de legalidad y otro de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0ignorando \u00a0que \u00a0en esas condiciones no se logra estructurar alguno \u00a0de los motivos que viabilizan la casaci\u00f3n excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que \u00a0dicha \u00a0tem\u00e1tica, \u00a0tal como lo tiene \u00a0se\u00f1alado \u00a0la \u00a0jurisprudencia, no se constituye en fundamento que haga plausible \u00a0el recurso en su expresi\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn este sentido, \u00a0advi\u00e9rtase, \u00a0que \u00a0como \u00a0los \u00a0reparos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0no \u00a0entra\u00f1an \u00a0una \u00a0afrenta directa a derecho fundamental en \u00a0concreto, \u00a0pues el agravio se mediatiza por el establecimiento de los errores de \u00a0juicio \u00a0en \u00a0su \u00a0estimaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0mismos \u00a0no \u00a0pueden tenerse como sustentaci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 discrecional\u201d.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0 en \u00a0principio, \u00a0las posibilidades reconocidas en la jurisprudencia para acceder a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0no \u00a0se \u00a0extienden \u00a0a \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0planteadas en la \u00a0demanda, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0discutir \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial de los elementos de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0en \u00a0esa \u00a0labor los jueces cuentan con la relativa libertad \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0desprende \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0sana \u00a0 \u00a0 cr\u00edtica\u2026\u201d.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026los \u00a0 reparos \u00a0 relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba, (\u2026) por cuanto no significan una afrenta directa a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales del debido proceso y de defensa, pues el agravio se \u00a0mediatiza \u00a0por \u00a0el establecimiento de los errores de juicio en la estimaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0del recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional. \u00a0Este \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0justifica \u00a0por \u00a0la \u00a0urgencia de proteger los derechos fundamentales conculcados, \u00a0si \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0se \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0con \u00a0la sola indicaci\u00f3n descriptiva del \u00a0escrito de sustentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dLos \u00a0giros \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba, dada la indeterminaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0resultados por la posibilidad de meras discrepancias valorativas, no pueden \u00a0ser \u00a0argumento \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0reclamar una casaci\u00f3n sujeta a tan singulares \u00a0necesidades\u201d.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Por dem\u00e1s, reiterativa ha sido la Sala en \u00a0se\u00f1alar \u00a0la inadmisibilidad de aquellas demandas de casaci\u00f3n en que se aprecie \u00a0la \u00a0posici\u00f3n del recurrente por rechazar la razonada y libre valoraci\u00f3n que de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0hubiere \u00a0hecho \u00a0el \u00a0juez, porque en tales condiciones el libelo se \u00a0presenta \u00a0carente \u00a0de \u00a0las \u00a0exigencias formales que le son propias, toda vez que \u00a0antes \u00a0que \u00a0hacerse viable el an\u00e1lisis de la legalidad de la sentencia atacada, \u00a0que \u00a0corresponde estrictamente al objeto del extraordinario recurso, se estar\u00eda \u00a0haciendo \u00a0propicia \u00a0una tercera instancia para discutir las diversas tesis sobre \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de los medios de convicci\u00f3n a pesar de que indudablemente esos \u00a0debates \u00a0ya \u00a0hayan \u00a0concluido con la sentencia del ad quem que arriba en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0amparada \u00a0por \u00a0las \u00a0presunciones \u00a0de legalidad y acierto, posibles de \u00a0resquebrajar \u00a0\u00fanicamente \u00a0ante la demostraci\u00f3n de que el fallador incurri\u00f3 en \u00a0errores de juicio (in iudicando) o de actividad (in procedendo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demandas \u00a0 como \u00a0 las \u00a0propuestas \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de Elizabeth Contreras y Julio Andrade, que aparentan simplemente la \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0al \u00a0recurso con invocaci\u00f3n apenas de una de sus causales pero que en \u00a0realidad \u00a0pretenden es confrontar el personal criterio de los recurrentes con el \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0no \u00a0pueden tenerse por admisibles cuando en el fondo su af\u00e1n no \u00a0es \u00a0otro \u00a0que \u00a0el \u00a0de \u00a0imponer la subjetiva apreciaci\u00f3n de las pruebas pero sin \u00a0demostrar \u00a0ninguno de los errores que se avienen a los r\u00edgidos postulados de la \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Por \u00a0eso \u00a0y \u00a0al no observar de otro lado, \u00a0alguna \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0amerite \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos del \u00a0art\u00edculo \u00a0216 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, las demandas presentadas en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Irma \u00a0Elizabeth \u00a0Contreras \u00a0Gal\u00e1n \u00a0y \u00a0Carlos Julio Andrade Y\u00e1\u00f1ez, \u00a0ser\u00e1n inadmitidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0No \u00a0sucede \u00a0ciertamente \u00a0lo \u00a0mismo con la \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el defensor de \u00d3scar de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez L\u00f3pez porque, aunque \u00a0no \u00a0 expres\u00f3 \u00a0en \u00a0cap\u00edtulo \u00a0aparte \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0viabilizan \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0en \u00a0su \u00a0modalidad excepcional, es lo evidente que del desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0diversos cargos, ninguno de los cuales se refiere en estricto sentido a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria,\u00a0 \u00a0surge \u00a0su pretensi\u00f3n de que se protejan las \u00a0garant\u00edas procesales debidas a su prohijado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido expone la manera c\u00f3mo en su \u00a0sentir \u00a0habr\u00edan resultado conculcados el debido proceso y el derecho de defensa \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de las causales de casaci\u00f3n id\u00f3neas para ello, luego as\u00ed razonadas \u00a0por \u00a0 este \u00a0 casacionista \u00a0 las \u00a0causas \u00a0por \u00a0las \u00a0que \u00a0considera \u00a0necesaria \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0con \u00a0el precitado objetivo, tales se presentan como \u00a0motivos \u00a0que \u00a0indudablemente \u00a0accionan con suficiencia la discrecionalidad de la \u00a0Sala \u00a0para \u00a0admitir su libelo, m\u00e1s a\u00fan cuando encuentra satisfechos en \u00e9l los \u00a0dem\u00e1s \u00a0requisitos \u00a0prescritos \u00a0en el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* * * * * * \u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inadmitir \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0formuladas \u00a0en \u00a0nombre de Irma Elizabeth Contreras Gal\u00e1n y Carlos Julio Andrade \u00a0Y\u00e1\u00f1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Declarar ajustada a las exigencias legales, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n discrecional presentada por el defensor del procesado \u00a0\u00d3scar de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez L\u00f3pez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0correr \u00a0traslado \u00a0de la misma al \u00a0Ministerio P\u00fablico, a fin de que emita el respectivo concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Contra esta providencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0A. \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0CARLIER\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MALO \u00a0FERN\u00c1NDEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 EYDER \u00a0PATI\u00d1O CABRERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova \u00a0Garc\u00eda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0decisi\u00f3n del 5 de diciembre de 2007, Rad. No. 28599 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0providencia del 27 de marzo de 2007, radicaci\u00f3n 26651. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0decisi\u00f3n del 9 de diciembre de 2009, Rad. No. 29155. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0 Aprobado Acta \u00a0 No. 386 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veinte (20) de noviembre de dos \u00a0mil trece (2013) \u00a0\u00a0 ASUNTO: \u00a0 Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0formuladas \u00a0por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-27508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27508"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27508\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}