{"id":27452,"date":"2023-09-12T19:54:32","date_gmt":"2023-09-12T19:54:32","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4222202-10-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:54:32","modified_gmt":"2023-09-12T19:54:32","slug":"4222202-10-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4222202-10-13\/","title":{"rendered":"42222(02-10-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 326. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dos (2) de octubre de dos mil \u00a0trece (2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado YURI \u00c1NGEL \u00a0HERAZO, \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0que \u00a0profiriera \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena, el 1 de marzo de 2013, mediante el cual confirm\u00f3 en su \u00a0integridad \u00a0la sentencia emitida el 26 de febrero de 2012, por el Juzgado Cuarto \u00a0Penal \u00a0del Circuito con funciones de conocimiento de esa ciudad, condenando a su \u00a0representado \u00a0legal \u00a0a \u00a0la pena de 249 meses de prisi\u00f3n, en calidad de autor de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo \u00a0con \u00a0menor \u00a0de \u00a0catorce a\u00f1os y actos \u00a0sexuales \u00a0abusivos, \u00a0ambos agravados. Adem\u00e1s, se le impuso la pena accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas, por un \u00a0lapso\u00a0 \u00a0igual \u00a0al \u00a0de la sanci\u00f3n aflictiva de la libertad, y se negaron al \u00a0procesado \u00a0los \u00a0subrogados \u00a0de \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de\u00a0 la pena y prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0en \u00a0la sentencia de primer \u00a0grado, del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0se\u00f1or NELSON RODR\u00cdGUEZ ARIAS, padre \u00a0de \u00a0V.R.A., menor de doce a\u00f1os, instaur\u00f3 denuncia penal el d\u00eda 16 de marzo de \u00a02011, \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0se\u00f1or YURI \u00c1NGEL HERAZO, al ser informado por su menor \u00a0hija \u00a0que desde el mes de enero de 2011 hasta el 13 de marzo del mismo a\u00f1o, por \u00a0los \u00a0menos \u00a0en \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0oportunidades YURI \u00c1NGEL HERAZO, viol\u00f3 su libertad, \u00a0integridad \u00a0y formaci\u00f3n sexual, accedi\u00e9ndola en dos (2) oportunidades por v\u00eda \u00a0vaginal \u00a0y \u00a0en cuatro (4) oportunidades la manose\u00f3 en su cuerpo con finalidades \u00a0er\u00f3tico-sexuales, \u00a0realizando \u00a0tocamiento en los senos, vagina gl\u00fateos y besos \u00a0en la boca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0que \u00a0manifest\u00f3 \u00a0la \u00a0menor, tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en el inmueble ubicado en el barrio San Fernando Calle 24 N\u00b0 81-05, \u00a0lugar \u00a0de \u00a0residencia de la (sic) MAR\u00cdA LUISA HERAZO FINCE, abuela de la menor, \u00a0lugar \u00a0al \u00a0que \u00a0acud\u00eda \u00a0\u00e9sta \u00a0los fines de semana y en donde tambi\u00e9n resid\u00eda \u00a0YURI \u00c1NGEL HERAZO, t\u00edo de la v\u00edctima\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECURSO\u00a0 PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Conforme la captura previamente intimada ante \u00a0juez \u00a0competente \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda, el 21 de abril de 2011, ante el Juez Noveno \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Cartagena, se realiz\u00f3 la legalizaci\u00f3n de la aprehensi\u00f3n \u00a0de YURI \u00c1NGEL HERAZO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>All\u00ed \u00a0mismo, \u00a0acto \u00a0seguido, se le formul\u00f3 \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0por los delitos de acceso carnal abusivo con menor de catorce a\u00f1os \u00a0y \u00a0actos \u00a0sexuales \u00a0abusivos, \u00a0ambas conductas agravadas por el parentesco de la \u00a0v\u00edctima con el victimario, a la cual no se allan\u00f3 este. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, se impuso al imputado medida de \u00a0aseguramiento \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0preventiva \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 establecimiento \u00a0carcelario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a015 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02011, \u00a0se present\u00f3 el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0repartido \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal del Circuito con \u00a0funciones \u00a0 de \u00a0 conocimiento \u00a0 de \u00a0 Cartagena, \u00a0 despacho \u00a0 que \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0 la \u00a0correspondiente \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0el \u00a08 de agosto de \u00a02011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La audiencia preparatoria tuvo lugar el 29 de \u00a0agosto de 2011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 11 de octubre de 2011, se llev\u00f3 a cabo la \u00a0audiencia \u00a0de juicio oral, a cuya terminaci\u00f3n el juez anunci\u00f3 sentido de fallo \u00a0condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0audiencia \u00a0de lectura del fallo y formal \u00a0proferimiento \u00a0del \u00a0mismo se realiz\u00f3 el 26 de enero de 2012. A su finalizaci\u00f3n \u00a0la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0acusado \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, que sustent\u00f3 por \u00a0escrito dentro de los 5 d\u00edas siguientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a01 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02013, \u00a0fue \u00a0emitida la \u00a0sentencia \u00a0de segundo grado que, en cuanto confirm\u00f3 en su integridad la condena \u00a0emitida \u00a0por \u00a0el \u00a0A \u00a0quo, \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0sustentado \u00a0oportunamente \u00a0por \u00a0la defensora del procesado, en escrito que ahora \u00a0se analiza en su debida fundamentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo primero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice la demandante que lo funda en la causal \u00a0tercera \u00a0dispuesta \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0181 de la Ley 906 de 2004 \u201ccomo \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0manifiestos y evidentes \u00a0generados \u00a0en \u00a0la \u00a0defectuosa \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de algunas pruebas (falso juicio de \u00a0identidad y falso raciocinio)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido, la impugnante enlista las \u00a0que \u00a0estima \u00a0pruebas incorrectamente apreciadas e ignoradas, para despu\u00e9s, bajo \u00a0el \u00a0r\u00f3tulo \u00a0\u201cDEMOSTRACI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0CARGO\u201d, \u00a0limitarse \u00a0a \u00a0rese\u00f1ar \u00a0sucintamente cu\u00e1l entiende que fue la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0condena, afirmando que ello careci\u00f3 de acierto\u00a0 y que \u00a0\u201cFrente \u00a0a la mayor\u00eda de las pruebas recaudadas se \u00a0generaron \u00a0errores \u00a0de hecho\u201d, lo que condujo a pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0el \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, a cuyo cobijo debi\u00f3 absolverse al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0 con \u00a0 lo \u00a0anotado, \u00a0pide \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, sea proferido fallo \u00a0absolutorio a favor del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo segundo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0dentro del espectro de los errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0la defensora del procesado advierte que se present\u00f3 un falso juicio \u00a0de identidad por tergiversaci\u00f3n del dictamen sexol\u00f3gico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En concreto, la demandante sostiene que si el \u00a0dicho \u00a0dictamen \u00a0advierte que la menor cuenta con un himen dilatable, de ello no \u00a0pod\u00eda \u00a0 concluir\u00a0 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0esas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0\u201cno \u00a0 permiten \u00a0 descartar \u00a0la \u00a0penetraci\u00f3n \u00a0vaginal\u201d, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0lo cierto, seg\u00fan ella, que el informe pericial no \u00a0prueba la penetraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade la profesional del derecho que con esa \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0viola el contenido del art\u00edculo 420 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0 referido \u00a0 a \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0\u201chace \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad porque agrega \u00a0contenidos \u00a0o expresiones f\u00e1cticas, pasa por encima de lo hist\u00f3rico-prob\u00e1tico \u00a0(sic), \u00a0 y \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 supone \u00a0 instrumentos \u00a0 prob\u00e1ticos \u00a0 (sic) \u00a0\u2013sin \u00a0existencia \u00a0material singular en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0concreto-, \u00a0y \u00a0por \u00a0ende \u00a0supone sus contenidos.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0citar \u00a0a fil\u00f3sofo extranjero que \u00a0refiere \u00a0su apreciaci\u00f3n de lo que debe entenderse por conocimiento cient\u00edfico, \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0concluye \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u201cel \u00a0da\u00f1o \u00a0sobre la ni\u00f1a\u201d en los dict\u00e1menes, raz\u00f3n por \u00a0la cual es necesario que se case la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Tercer cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0forma \u00a0similar \u00a0al \u00a0cargo anterior, pero \u00a0ahora \u00a0respecto del dictamen sicol\u00f3gico, la impugnante sostiene que el Tribunal \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0alto \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0420 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 906 de 2004 y por ello agreg\u00f3 \u00a0contenidos \u00a0 o \u00a0\u201cexpresiones \u00a0f\u00e1cticas, \u00a0pasa \u00a0por \u00a0encima \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 hist\u00f3rico-prob\u00e1ctico, \u00a0 y \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 supone \u00a0 instrumentos \u00a0prob\u00e1ticos\u2026\u201d, \u00a0incurriendo \u00a0en un falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n seguido, reitera lo referenciado \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior respecto de la prueba pericial, su naturaleza y efectos, \u00a0para \u00a0terminar \u00a0se\u00f1alando \u00a0que debe casarse el fallo atacado, ya que la condena \u00a0se \u00a0 bas\u00f3 \u00a0 en \u00a0 pruebas \u00a0\u201cinfestadas \u00a0de \u00a0errores \u00a0protuberantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo cuarto. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0la \u00a0demandante \u00a0que \u00a0se presentaron \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0\u201cfalso juicio de identidad, \u00a0por falso raciocinio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0fin de desarrollar el cargo, la defensora \u00a0del \u00a0acusado dice que debe contrastarse la declaraci\u00f3n de la menor v\u00edctima con \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0su \u00a0padre, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0documento \u00a0escrito \u00a0por \u00a0la primera y \u00a0\u201cenarbolado\u201d \u00a0por \u00a0el \u00a0segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0nada \u00a0sustenta \u00a0la demandante \u00a0aduciendo que adelantar\u00e1 el examen en el cargo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0pide \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo quinto. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0la \u00a0recurrente que se apreciaron de \u00a0forma \u00a0 defectuosa \u00a0 varias \u00a0 pruebas, \u00a0 incurriendo \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 en \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0verificar \u00a0el \u00a0yerro \u00a0propuesto, \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0resume \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0la \u00a0menor \u00a0v\u00edctima, \u00a0que \u00a0contrasta con las \u00a0afirmaciones \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 padre, \u00a0 para \u00a0 de \u00a0all\u00ed \u00a0extraer \u00a0las \u00a0que \u00a0considera \u00a0contradicciones \u00a0 fundamentales, \u00a0 algunas \u00a0 de \u00a0 ellas \u00a0 basadas \u00a0 en \u00a0t\u00f3picos \u00a0gramaticales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca la demandante, en particular, que lo \u00a0escrito \u00a0por la menor\u00a0 en su cuaderno se refiera a un acto sexual violento, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0procesado \u00a0es \u00a0vinculado \u00a0por \u00a0acceso \u00a0y acto sexual \u00a0abusivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima siguiera yendo a \u00a0casa \u00a0de \u00a0su \u00a0abuela, \u00a0donde \u00a0se presentaban los abusos, pese al da\u00f1o f\u00edsico y \u00a0sicol\u00f3gico \u00a0que \u00a0recib\u00eda, torna poco cre\u00edble su denuncia, conforme las pautas \u00a0trazadas \u00a0por \u00a0estudiosos de la sicolog\u00eda, que confirman la validez de lo dicho \u00a0por \u00a0 el \u00a0 psic\u00f3logo \u00a0 cl\u00ednico \u00a0 deportivo \u00a0 presentado \u00a0 a \u00a0 juicio \u00a0 por \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo sexto. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0basa la casacionista en la existencia de \u00a0errores \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0generados \u00a0\u201cen \u00a0la \u00a0defectuosa \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 algunas \u00a0pruebas \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad)&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En concreto, la cr\u00edtica se encamina a que se \u00a0deje \u00a0sin \u00a0efecto la entrevista adelantada por la sic\u00f3loga Doris Estella Arcila \u00a0a \u00a0la v\u00edctima, como quiera que no se siguieron los protocolos establecidos para \u00a0el \u00a0efecto; en particular, se dej\u00f3 de grabar en v\u00eddeo la misma, lo que vulnera \u00a0los \u00a0requisitos de formaci\u00f3n de la prueba, espec\u00edficamente el art\u00edculo 206 de \u00a0la Ley 906 de 2004, y el art\u00edculo 194 de la Ley 1098 de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0la \u00a0recurrente, acorde con lo anotado, \u00a0que \u00a0se \u00a0case la sentencia atacada y en su lugar sea emitido fallo absolutorio a \u00a0favor del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C O N S I D E R A C I O N \u00a0E S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0debe \u00a0anotarse al inicio, no \u00a0representa \u00a0una instancia ordinaria para que la parte afectada con el fallo haga \u00a0valer \u00a0sus \u00a0posturas \u00a0f\u00e1cticas, probatorias o jur\u00eddicas, por m\u00e1s valiosas que \u00a0ellas \u00a0se hagan ver, si a la par no se demuestra la efectiva materializaci\u00f3n de \u00a0un \u00a0yerro \u00a0no \u00a0s\u00f3lo evidente sino trascendente, que obligue modificar o revocar \u00a0la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0simple \u00a0alegato \u00a0libre \u00a0o \u00a0de \u00a0instancia \u00a0representa \u00a0inane \u00a0esfuerzo \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede, \u00a0no \u00a0porque \u00a0busque \u00a0ponerse frenos \u00a0innecesarios \u00a0a \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n, sino en atenci\u00f3n a que la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado llega a esta sede prevalida de una doble condici\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0de \u00a0ninguna manera puede derrumbarse por el solo \u00a0parecer interesado contrario de quien impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera, las causales o cargos propios \u00a0de \u00a0 la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0representar \u00a0carga \u00a0suplementaria \u00a0o \u00a0talanquera \u00a0infranqueable \u00a0para la pretensi\u00f3n de las partes, se erigen en norte seguro que, \u00a0de \u00a0seguirse, \u00a0permite \u00a0determinar de forma adecuada, clara y precisa el tipo de \u00a0error y su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, huelga anotar, si lo que sucede es que \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal, \u00a0as\u00ed \u00a0como las sentencias, discurrieron por senderos de \u00a0respeto \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0cabal \u00a0examen \u00a0jur\u00eddico \u00a0y probatorio, ninguna \u00a0posibilidad \u00a0existe \u00a0de acudir al mecanismo casacional. Por ello, de presentarse \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0as\u00ed \u00a0posea \u00a0ella \u00a0correcci\u00f3n formal, la \u00fanica \u00a0respuesta factible es su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0necesario precisar, de igual manera, que \u00a0cada \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n posee una naturaleza y finalidad espec\u00edficas, que la \u00a0separan \u00a0de \u00a0las \u00a0dem\u00e1s, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0representa evidente desacierto \u00a0l\u00f3gico-jur\u00eddico \u00a0combinarlas \u00a0o \u00a0valerse \u00a0de ellas de forma indiscriminada, en \u00a0tanto, \u00a0esa \u00a0forma \u00a0de argumentaci\u00f3n\u00a0 no solo resta seriedad y claridad al \u00a0cargo, sino que lo torna ininteligible o contradictorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, en lo que al proemio respecta, \u00a0de \u00a0nada \u00a0vale advertir alg\u00fan tipo de irregularidad si a la par no se demuestra \u00a0objetivamente \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que se sigue que si el error asoma de \u00a0derecho \u00a0o de hecho, no basta con hacerlo ver, sino que debe demostrarse su real \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0para \u00a0cuyo \u00a0efecto \u00a0es \u00a0menester abordar todo el \u00a0conjunto \u00a0probatorio, \u00a0despojado \u00a0del \u00a0vicio, \u00a0y \u00a0examinarlo en su conjunto para \u00a0verificar que lo decidido carece ya de suficiente soporte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anotado \u00a0en precedencia, para significar \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0demanda presentada por la defensora del procesado ni siquiera alegato \u00a0de \u00a0instancia \u00a0comporta, pues, en lugar de enfocarse en los argumentos centrales \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n que pretende controvertir, a efectos de demostrar alg\u00fan yerro \u00a0objetivo \u00a0y trascendente, construye unos cargos bastante artificiosos que apenas \u00a0buscan \u00a0 cubrir \u00a0 formalmente \u00a0 las \u00a0causales \u00a0establecidas \u00a0para \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0casacional, \u00a0con absoluto desprecio por su naturaleza y finalidades, al punto de \u00a0refundir \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo t\u00f3pico el error de hecho por falso juicio de identidad, \u00a0con el falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apenas con criterio pedag\u00f3gico, para que la \u00a0demandante \u00a0comprenda \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0su \u00a0escrito \u00a0ninguna \u00a0posibilidad de prosperar \u00a0comporta, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0estima \u00a0necesario \u00a0traer \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0lo que ya de manera \u00a0pac\u00edfica \u00a0y \u00a0reiterada \u00a0ha \u00a0detallado \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0errores de hecho y de \u00a0derecho, su diferencia y forma de demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Atinente, \u00a0 entonces, \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 indirecta, \u00a0 esto \u00a0se \u00a0dijo1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. \u00a0En \u00a0efecto, la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, v\u00eda de \u00a0ataque \u00a0preferida \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista \u00a0para \u00a0censurar el fallo de segundo grado, \u00a0est\u00e1 \u00a0ligada \u00a0a \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n de vicios de naturaleza probatoria de dos \u00a0clases distintas: de derecho y de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho se subdividen en: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0vicios \u00a0que son \u00a0ontol\u00f3gicamente \u00a0diferentes. El juicio de legalidad se relaciona con el proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, con las normas que regulan la manera leg\u00edtima de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar \u00a0la \u00a0prueba al proceso, con el principio de legalidad en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los presupuestos y las formalidades \u00a0exigidas \u00a0para \u00a0cada \u00a0medio, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que el dislate se cristaliza cuando el \u00a0fallador \u00a0valora \u00a0o \u00a0aprecia \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba que desconoce alguna de esas \u00a0ritualidades, \u00a0o porque califica de ilegal una que s\u00ed las satisface y por tanto \u00a0es v\u00e1lida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n consiste en una \u00a0actividad \u00a0de \u00a0pensamiento \u00a0a trav\u00e9s de la cual se reconoce el valor que la ley \u00a0asigna \u00a0a determinadas pruebas, presupone la existencia de una &#8220;tarifa legal&#8221; en \u00a0la \u00a0cual \u00a0por voluntad de la ley corresponde a las pruebas un valor demostrativo \u00a0predeterminado \u00a0o \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0alterado por el \u00a0int\u00e9rprete; \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0error \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se niega a la prueba ese valor que la ley le atribuye, o se \u00a0le \u00a0hace \u00a0corresponder \u00a0uno \u00a0distinto. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0al \u00a0desaparecer la tarifa \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0materia \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0sustituida \u00a0por el sistema de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0previsto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0238,257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), en principio, no es posible para los \u00a0jueces \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0porque\u00a0 \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0penal en materia de pruebas no somete, por regla \u00a0general, \u00a0 su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0dependientes \u00a0de \u00a0una \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 errores \u00a0probatorios \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0los \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0obligan \u00a0a \u00a0quien los invoca a aceptar que la \u00a0prueba \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0los \u00a0alega fue reconocida por el funcionario como \u00a0legal, \u00a0regular \u00a0y \u00a0oportunamente allegada al proceso, toda vez que lo discutido \u00a0constituye \u00a0vicios \u00a0f\u00e1cticos \u00a0que \u00a0se \u00a0desarrollan \u00a0en \u00a0tres modalidades: falso \u00a0juicio de existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de existencia el \u00a0fallador \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar el contenido de una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n), o cuando, por el contrario, \u00a0hace \u00a0precisiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de un medio de convicci\u00f3n que no forma \u00a0parte \u00a0del proceso, o que no pertenecen a ninguno de los allegados (falso juicio \u00a0de existencia por suposici\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso juicio de identidad se diferencia \u00a0del \u00a0anterior en que el juzgador s\u00ed tiene en cuenta el medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado, \u00a0pero, \u00a0al \u00a0aprehender \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0le \u00a0recorta o \u00a0suprime \u00a0 aspectos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0trascendentes \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0cercenamiento), \u00a0o le agrega circunstancias o aspectos igualmente relevantes que \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0su \u00a0texto \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de identidad por adici\u00f3n), o le \u00a0cambia \u00a0el \u00a0significado \u00a0a \u00a0su expresi\u00f3n literal (falso juicio de identidad por \u00a0distorsi\u00f3n o tergiversaci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0de \u00a0un falso juicio de identidad, por tratarse de vicios objetivo \u00a0contemplativos, \u00a0 es \u00a0 en \u00a0extremo \u00a0elemental. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0basta \u00a0con \u00a0identificar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba omitida y el lugar en el que \u00e9sta se \u00a0halla \u00a0adosada \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0con \u00a0se\u00f1alar \u00a0la precisi\u00f3n f\u00e1ctica que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un medio de prueba extra\u00f1o a la actuaci\u00f3n o que no pertenece a \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0legalmente \u00a0aportados; \u00a0y \u00a0en \u00a0el segundo, es suficiente con la \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0de lo que de manera fidedigna revela la prueba, con la s\u00edntesis o \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0hizo \u00a0el funcionario, en aras de evidenciar el \u00a0cercenamiento, la adici\u00f3n o la tergiversaci\u00f3n de su texto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el falso raciocinio difiere de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente y su tenor o \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0es aprehendida por el funcionario con total fidelidad, sin \u00a0embargo, \u00a0 al \u00a0 valorarla, \u00a0al \u00a0sopesarla, \u00a0le \u00a0asigna \u00a0un \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia o sentido com\u00fan, o las leyes de las \u00a0ciencias, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0eventos \u00a0el \u00a0demandante corre con la carga de demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o cu\u00e1l principio de la l\u00f3gica, o cu\u00e1l m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez, e igualmente tiene el deber de \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0el raciocinio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0por \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 aplicarse para \u00a0esclarecer el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No sobra destacar que, adicionalmente, como \u00a0es \u00a0sabido, \u00a0bien \u00a0se \u00a0trate de errores de derecho o ya de hecho, tras demostrar \u00a0objetivamente \u00a0el dislate, es perentorio acreditar su trascendencia o, lo que es \u00a0lo \u00a0mismo, que de no haberse incurrido en \u00e9l, la declaraci\u00f3n de justicia hecha \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinta \u00a0y \u00a0favorable \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0que alega el \u00a0respectivo desaguisado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo \u00a0como base lo que se transcribe, la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0estima \u00a0necesario abordar al detalle e individualmente cada uno de los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0componen \u00a0la demanda presentada por la defensora del acusado, pues, \u00a0los \u00a0mismos verifican total confusi\u00f3n y desorden, en abigarrada exposici\u00f3n que \u00a0nunca \u00a0perfila, \u00a0as\u00ed \u00a0se examinara el conjunto, alg\u00fan tipo de violaci\u00f3n digna \u00a0de examinar por la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apenas \u00a0 significar, \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0escrito \u00a0casacional, \u00a0que \u00a0del \u00a0mismo \u00a0se \u00a0vale \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0para buscar demeritar el \u00a0sustento \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0entronizando su muy particular visi\u00f3n, \u00a0sobra \u00a0decir \u00a0que \u00a0interesada, de lo que los elementos suasorios arrojan, aunque \u00a0en \u00a0algunos \u00a0cargos ni siquiera plantea alg\u00fan tipo de controversia o examen que \u00a0permita \u00a0verificar \u00a0en \u00a0d\u00f3nde \u00a0radica \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0o \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0busca \u00a0con la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este efecto, en el cargo primero dice que \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cfalsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0 \u00a0y \u00a0 falso \u00a0 raciocinio\u201d \u00a0 \u2013lo \u00a0que \u00a0de \u00a0entrada \u00a0ejemplifica \u00a0el \u00a0completo \u00a0desconocimiento \u00a0del principio de autonom\u00eda que rige la casaci\u00f3n, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0cual \u00a0cada yerro debe presentarse y demostrarse independientemente, \u00a0dado \u00a0que \u00a0las \u00a0causales \u00a0no \u00a0son equiparables-, concluyendo la defensora que se \u00a0ignoraron \u00a0 \u00a0 algunas \u00a0 \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0\u2013asunto \u00a0que \u00a0dice \u00a0relaci\u00f3n, \u00a0entonces, \u00a0con \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0con \u00a0el \u00a0falso raciocinio o el falso juicio de \u00a0identidad \u00a0que rotulan el cargo- y se valoraron inadecuadamente otras, pero nada \u00a0m\u00e1s se dice, dejando la cr\u00edtica en la mera enunciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, si la recurrente enlista los que \u00a0dice \u00a0errores \u00a0del \u00a0Tribunal, lo menos que puede esperarse es que sustente c\u00f3mo \u00a0se \u00a0presentaron esos yerros, para lo cual indispensable surge acudir a la prueba \u00a0en \u00a0concreto \u00a0y \u00a0a lo que sobre ella ley\u00f3 o valor\u00f3 el ad quem, determinando el \u00a0espec\u00edfico vicio materializado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0puede \u00a0asumir \u00a0la Corte, por elemental \u00a0sustracci\u00f3n \u00a0de \u00a0materia, \u00a0si \u00a0la \u00a0casacionista no entrega las herramientas que \u00a0permitan \u00a0 \u00a0verificar \u00a0 \u00a0efectivamente \u00a0 \u00a0ocurrido \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0yerro \u00a0 \u2013sintom\u00e1tico \u00a0es, sobre el particular, \u00a0que \u00a0 la \u00a0 libelista \u00a0 soporte \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0supuestamente\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 har\u00e1\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otros\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargos \u00a0posteriores-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego \u00a0que, si la demandante no dijo \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0yerro o yerros, mucho menos se preocup\u00f3 por \u00a0referenciar \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0y, \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0cargo no pasa de afirmaciones \u00a0carentes \u00a0de soporte sobre pruebas aisladamente mencionadas, que ni si quiera se \u00a0conoce a d\u00f3nde conducen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el segundo cargo la casacionista dice que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0agreg\u00f3 \u00a0al dictamen sexol\u00f3gico, contenidos que este no tiene, de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0podr\u00eda \u00a0razonablemente pensarse que de verdad el ad quem incurri\u00f3 en \u00a0un falso juicio de identidad por agregaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0el \u00a0sustento del cargo no pasa por \u00a0evidenciar \u00a0una tal desarmon\u00eda objetiva entre lo que dice la prueba y lo que de \u00a0ello \u00a0ley\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se encamina a controvertir la conclusi\u00f3n \u00a0\u2013valoraci\u00f3n probatoria- a \u00a0la \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 el sentenciador por virtud de la conjugaci\u00f3n efectuada entre lo \u00a0dicho por la v\u00edctima y lo arrojado por el dictamen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0no \u00a0es que el ad quem \u00a0leyera \u00a0en el dictamen que la menor fue efectivamente accedida carnalmente, sino \u00a0que \u00a0en virtud de all\u00ed consignarse que el himen dilatable de la afectada impide \u00a0afirmar \u00a0 o \u00a0 negar \u00a0el \u00a0coito, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0posible \u00a0dar \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0lo relatado por la v\u00edctima, dado que al no operar violencia en \u00a0el \u00a0acceso \u00a0denunciado, \u00a0ese \u00a0hallazgo \u00a0m\u00e9dico \u00a0cuando menos no contradec\u00eda la \u00a0declaraci\u00f3n en cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es cierto, como lo pregona la impugnante, \u00a0que el Tribunal dedujera del dictamen la penetraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A este efecto, si el dictamen, como lo cita \u00a0la \u00a0recurrente, se\u00f1ala que la menor posee himen festoneado, \u00edntegro, el\u00e1stico \u00a0\u201ccuyas \u00a0 caracter\u00edsticas \u00a0 f\u00edsicas \u00a0no \u00a0permiten \u00a0descartar \u00a0la \u00a0penetraci\u00f3n \u00a0vaginal \u00a0y \u00a0el \u00a0coito, \u00a0as\u00ed como tampoco permit\u00eda \u00a0descartar \u00a0 maniobras \u00a0 sexuales \u00a0 diferentes \u00a0 de \u00a0la \u00a0penetraci\u00f3n\u201d, \u00a0apenas \u00a0consecuente con una adecuada lectura del mismo aparece \u00a0que \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 de \u00a0 segundo \u00a0 grado, \u00a0 refiri\u00e9ndose \u00a0 al \u00a0 dictamen \u00a0 y, \u00a0espec\u00edficamente, \u00a0al himen, concluya, cual se cita en el cargo: \u201ccuyas \u00a0 caracter\u00edsticas \u00a0 f\u00edsicas \u00a0 no \u00a0 permiten \u00a0 descartar \u00a0la \u00a0penetraci\u00f3n vaginal y el coito\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se entiende por qu\u00e9 la demandante radica \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0inconsistencia entre ambas conclusiones y tampoco explica ella \u00a0el \u00a0motivo \u00a0por el cual supuestamente fue violado el art\u00edculo 420 de la Ley 906 \u00a0de \u00a0 \u00a02004, \u00a0 \u00a0referido \u00a0 \u00a0al \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 e \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 dictamen \u00a0pericial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, \u00a0asoma \u00a0mera \u00a0ret\u00f3rica \u00a0carente \u00a0de \u00a0sustento la afirmaci\u00f3n atinente a que lo sostenido por el Tribunal \u00a0representa \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0tanto \u00a0 \u00a0\u201cpasa \u00a0por \u00a0encima \u00a0de \u00a0lo hist\u00f3rico-prob\u00e1tico (sic), y adem\u00e1s \u00a0supone instrumentos prob\u00e1ticos (sic)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que al tercer cargo respecta, caben \u00a0las \u00a0mismas \u00a0cr\u00edticas realizadas en precedencia, dado que la impugnante utiliza \u00a0similar \u00a0m\u00e9todo \u00a0ret\u00f3rico \u00a0(incluso \u00a0transcribe \u00a0a \u00a0la \u00a0letra gran parte de la \u00a0argumentaci\u00f3n), \u00a0sin \u00a0especificar \u00a0cu\u00e1l \u00a0en \u00a0concreto \u00a0es \u00a0el desfase entre lo \u00a0dictaminado \u00a0por \u00a0la \u00a0sic\u00f3loga y lo le\u00eddo o asumido por el Tribunal, pese a lo \u00a0cual, \u00a0con \u00a0absoluta \u00a0carencia \u00a0de \u00a0conector \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0jur\u00eddico o probatorio, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0concluye \u00a0que se pas\u00f3 por alto lo dispuesto en el art\u00edculo 420 de la \u00a0Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0explica \u00a0la Corte, sobre el tema, a \u00a0qu\u00e9 \u00a0alude \u00a0la \u00a0casacionista cuando se\u00f1ala que \u201cel \u00a0da\u00f1o \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 ni\u00f1a \u00a0 no \u00a0 ha \u00a0 podido \u00a0 demostrarse \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 dictamen \u00a0sicol\u00f3gico\u201d, \u00a0si \u00a0en \u00a0torno de ello no hace ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0remisi\u00f3n \u00a0a \u00a0alg\u00fan \u00a0contenido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0o \u00a0a sus efectos sobre la \u00a0sentencia de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del cargo cuarto nada puede decir la Corte, \u00a0pues, \u00a0expresamente \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0procesado \u00a0advierte \u00a0que \u00a0su soporte se \u00a0encuentra \u00a0en cargos subsecuentes, aunque s\u00ed se verifica absurdo que se plantee \u00a0algo carente por completo de desarrollo o efectos concretos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente, \u00a0 en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0quinto \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0pretende valorar a su antojo lo que la prueba contiene, para lo cual \u00a0hace \u00a0uso \u00a0del \u00a0t\u00edpico \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia \u00a0y \u00a0as\u00ed determina, motu \u00a0 proprio, \u00a0 la \u00a0 credibilidad \u00a0que \u00a0encierra \u00a0lo \u00a0dicho por la v\u00edctima y su padre, que dice contradictorio a partir \u00a0de sutilezas gramaticales bastante discutibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0forma de alegaci\u00f3n se halla proscrita \u00a0de \u00a0la \u00a0sede \u00a0casacional, en tanto, ning\u00fan yerro trascendente demuestra, a m\u00e1s \u00a0de \u00a0pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia del ad quem comporta mayor autoridad en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0 connotaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0la \u00a0precede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo dem\u00e1s, cuando la impugnante aborda \u00a0directamente \u00a0la prueba, olvida que el objeto de controversia no es su contenido \u00a0sino \u00a0lo \u00a0que \u00a0sobre \u00a0ella \u00a0ley\u00f3 \u00a0o \u00a0evalu\u00f3 el fallador y, en consecuencia, la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del falso raciocinio propuesto implica indispensable referirse al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0concreto \u00a0realizado \u00a0por el Ad quem, a fin de demostrar que pas\u00f3 por \u00a0alto \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, los principios de la l\u00f3gica\u00a0 o los \u00a0fundamentos de la ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, la demandante acude a los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0formal \u00a0para \u00a0asumir \u00a0violentado el postulado de no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0pero equivoca el objeto de la controversia, porque no lo aplica \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0el Tribunal analiz\u00f3 de las declaraciones de la v\u00edctima y su padre, \u00a0sino \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0contradicciones \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0estima \u00a0 \u00a0existen \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0ambas \u00a0atestaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0tuviese \u00a0validez, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 deber\u00eda \u00a0demostrarse \u00a0no \u00a0es \u00a0que \u00a0ambos \u00a0testigos \u00a0hacen \u00a0afirmaciones \u00a0incompatibles, \u00a0sino \u00a0que \u00a0lo \u00a0concluido o valorado por el Ad quem \u00a0consign\u00f3 \u00a0ese \u00a0yerro l\u00f3gico, vale decir, para plantear un ejemplo a la mano de \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal asumiese como cierto, a la vez, que hubo y no \u00a0hubo violencia en el mancillamiento sexual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0es claro que el Tribunal no incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0tan \u00a0ostensible \u00a0desfase, \u00a0dado que al examinar las pruebas concluy\u00f3 que el \u00a0vejamen \u00a0 jam\u00e1s \u00a0 comport\u00f3 \u00a0 violencia \u00a0 f\u00edsica, \u00a0 la \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 carece \u00a0de \u00a0sustento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bien \u00a0poco \u00a0cabe \u00a0agregar, de otro lado, en \u00a0torno \u00a0de la pretendida argumentaci\u00f3n cient\u00edfica encaminada a informar inusual \u00a0que \u00a0 la \u00a0menor \u00a0regresase \u00a0al \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0reiteradamente \u00a0se \u00a0le \u00a0mancillaba \u00a0sexualmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0 \u00a0luego \u00a0 \u00a0que \u00a0 esa \u00a0 remisi\u00f3n \u00a0descontextualizada \u00a0 y \u00a0carente \u00a0de \u00a0rigor \u00a0a \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0dos \u00a0expertos \u00a0en \u00a0sicolog\u00eda, \u00a0sin verificar la pertinencia de sus dichos frente al caso concreto, \u00a0ni \u00a0verificar las aristas particulares del mismo, emerge en simple especulaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0desvirt\u00faa \u00a0los \u00a0argumentos presentados por el Tribunal para, \u00a0examinada \u00a0la prueba en su conjunto y no de forma aislada, dar credibilidad a la \u00a0menor a efectos de estimar ejecutados los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apenas \u00a0para \u00a0significar \u00a0el \u00a0desfase de lo \u00a0pretendido \u00a0entronizar \u00a0por \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0es \u00a0menester \u00a0se\u00f1alar \u00a0c\u00f3mo se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0deriva \u00a0no \u00a0de que a la menor se le \u00a0obligase \u00a0a \u00a0aceptar el vejamen, sino precisamente en atenci\u00f3n a su corta edad, \u00a0que \u00a0le \u00a0impide \u00a0asumir \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0naturaleza \u00a0del acto sexual, y por ello, \u00a0carece de importancia si lo asume como hecho positivo o negativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0de \u00a0nada \u00a0sirve \u00a0acudir \u00a0a \u00a0esos \u00a0conceptos \u00a0psicol\u00f3gicos \u00a0atinentes \u00a0a \u00a0la tesis Pavloviana est\u00edmulo-respuesta- \u00a0est\u00edmulo, \u00a0como \u00a0quiera que no necesariamente lo ocurrido debi\u00f3 representar en \u00a0la \u00a0menor un est\u00edmulo negativo que produjera como consecuencia negarse a acudir \u00a0de nuevo al lugar donde se materializaban las acometidas sexuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, sin pasar por alto que de todas formas \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis planteada se queda a medio camino, en tanto, la recurrente jam\u00e1s \u00a0precis\u00f3 \u00a0cu\u00e1l es su trascendencia, para cuyo efecto, se reitera, era necesario \u00a0determinar \u00a0c\u00f3mo \u00a0el Tribunal examin\u00f3 la prueba y despu\u00e9s asumir el an\u00e1lisis \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0en\u00a0 aras de determinar que superado el error ya el \u00a0fallo carece de soporte suficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0sexto \u00a0busca \u00a0la \u00a0invalidez \u00a0de \u00a0la \u00a0entrevista \u00a0practicada \u00a0por \u00a0la \u00a0profesional en sicolog\u00eda al \u00a0servicio \u00a0del \u00a0CTI, \u00a0a \u00a0la \u00a0menor, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de que supuestamente ella no fue \u00a0grabada \u00a0y dicha omisi\u00f3n representa vulneraci\u00f3n de los protocolos establecidos \u00a0para el efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0Sala es evidente que lo sostenido \u00a0por \u00a0la \u00a0demandante \u00a0constituye \u00a0abierta \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0suya \u00a0, \u00a0pues, \u00a0en el \u00a0apartado \u00a0que \u00a0ella \u00a0transcribe \u00a0del \u00a0que \u00a0dice \u00a0es el Protocolo Profesional del \u00a0Colegio \u00a0Colombiano \u00a0de \u00a0Psic\u00f3logos, no se anota expresamente que la entrevista \u00a0deba \u00a0ser \u00a0grabada, \u00a0ni mucho menos que ello tenga como fin servir de prueba que \u00a0corrobore los dichos del entrevistado o del profesional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, desde luego, si esa es una directiva para \u00a0el \u00a0mejor \u00a0hacer de la labor del profesional en sicolog\u00eda, tampoco se demuestra \u00a0que \u00a0deba \u00a0ser \u00a0norma obligatoria para los casos penales, o mejor, en desarrollo \u00a0de pr\u00e1cticas forenses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A este respecto, el que la Ley 1098 de 2006, \u00a0consagre \u00a0que en la entrevista con menores deban observarse las reglas t\u00e9cnicas \u00a0pertinentes \u00a0y \u00a0emplearse medios id\u00f3neos para registrar los resultados del acto \u00a0investigativo, \u00a0tampoco \u00a0conduce \u00a0a \u00a0significar \u00a0que \u00a0es fundamental del acto su \u00a0grabaci\u00f3n \u00a0o que ella representa medio ineludible para erigir prueba de soporte \u00a0de lo afirmado por el paciente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, dejando de lado el aspecto normativo, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que la casacionista nada hizo por demostrar la trascendencia del \u00a0cargo, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual debi\u00f3 determinar c\u00f3mo esa prueba \u2013se \u00a0 supone \u00a0 que \u00a0 se \u00a0trata \u00a0de \u00a0la \u00a0entrevista \u00a0realizada \u00a0por la sic\u00f3loga y no del dictamen rendido por esta en la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0juicio oral- fue analizada por el Tribunal, sus efectos concretos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo y la incidencia que sobre el mismo comporta eliminarla, de cara al \u00a0conjunto suasorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evidente \u00a0que ning\u00fan esfuerzo se hizo para \u00a0el \u00a0efecto, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0cargo \u00a0adolece \u00a0de falta de claridad, debido \u00a0sustento y adecuada argumentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fin, como desde el inicio se advirti\u00f3, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0debe inadmitir la demanda de casaci\u00f3n presentada por la defensora del \u00a0procesado, evidente que ning\u00fan yerro trascendente postula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>Tiene \u00a0establecido \u00a0la \u00a0Corte2 \u00a0 que \u00a0 en \u00a0seguimiento \u00a0de \u00a0lo establecido en el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 184 de la Ley 906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0conforme \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0tiene \u00a0el \u00a0deber \u00a0de actuar \u00a0oficiosamente \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0hacer \u00a0efectivo \u00a0el \u00a0derecho \u00a0material, preservar o \u00a0restaurar \u00a0las \u00a0garant\u00edas de los intervinientes, reparar los agravios inferidos \u00a0a \u00e9stos o unificar la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0efecto, \u00a0debe \u00a0precisarse, \u00a0no es \u00a0necesario \u00a0realizar \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0dado \u00a0que \u00a0ella se encuentra \u00a0supeditada \u00a0a \u00a0que se admita la demanda presentada en debida forma, asunto ajeno \u00a0a lo que aqu\u00ed se verifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Busca \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0examinar \u00a0si los fallos desconocieron el principio de legalidad que rige para la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0sanciones \u00a0penales, \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0ejercicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derechos \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anotado, una vez quede en firme esta \u00a0providencia, \u00a0superado \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0recurso de insistencia, la actuaci\u00f3n \u00a0regresar\u00e1 \u00a0 al \u00a0 despacho \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0estudie \u00a0la \u00a0posibilidad de casar oficiosamente la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la \u00a0Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada en nombre de YURI \u00c1NGEL HERAZO, en seguimiento \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0motivaciones \u00a0 \u00a0plasmadas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 cuerpo \u00a0 del \u00a0 presente \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0es \u00a0facultad \u00a0del demandante elevar \u00a0petici\u00f3n de insistencia en relaci\u00f3n con el punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En firme lo decidido y una vez resuelto \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0insistencia, \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0que se formule, regrese la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 despacho \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0examine \u00a0la \u00a0posibilidad de casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0FERNANDO A. CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0CARLIER \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 10 de octubre de 2007, radicado 22.597. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0V\u00e9anse, \u00a0entre otros, autos del 9 de junio y 16 de diciembre de 2008, radicados \u00a029520 y 30244, respectivamente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 326. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dos (2) de octubre de dos mil \u00a0trece (2013). \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 Se \u00a0pronuncia la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-27452","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}