{"id":27345,"date":"2023-09-12T19:54:24","date_gmt":"2023-09-12T19:54:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4202811-12-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:54:24","modified_gmt":"2023-09-12T19:54:24","slug":"4202811-12-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4202811-12-13\/","title":{"rendered":"42028(11-12-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SUPREMA\u00a0\u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 419 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0D. \u00a0 C.,\u00a0 \u00a0 once (11) de diciembre de dos mil trece (2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO: \u00a0<\/p>\n<p>La Sala resuelve sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de la procesada Rosalba Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, \u00a0confirmatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Juzgado Treinta y Uno Penal del Circuito \u00a0Adjunto \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, que la conden\u00f3 por la conducta punible de fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Y\u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PROCESAL\u00a0\u00a0 RELEVANTE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvo \u00a0 su \u00a0 g\u00e9nesis \u00a0 la \u00a0 presente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia formulada por \u00c9rika Juliet Corredor S\u00e1nchez y \u00a0Jaime \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Bar\u00f3n Pardo, quienes dieron a conocer que el 1 de septiembre de \u00a02001 \u00a0celebraron con Rosalba Ayala Sarmiento, un contrato de arrendamiento sobre \u00a0el \u00a0apartamento \u00a0ubicado en la Carrera 28 No. 75-32, por el t\u00e9rmino de un a\u00f1o, \u00a0fij\u00e1ndose \u00a0como \u00a0canon de arrendamiento la suma de doscientos ochenta mil pesos \u00a0($280.000) mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1adieron que las condiciones del contrato \u00a0se \u00a0pactaron \u00a0con \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0(hermano \u00a0de \u00a0la arrendadora), quien \u00a0exigi\u00f3 \u00a0como \u00a0garant\u00eda \u00a0de pago por la ausencia de un codeudor, la firma de 12 \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio \u00a0en \u00a0blanco, \u00a0las cuales en efecto se entregaron. As\u00ed mismo, \u00a0se\u00f1alaron \u00a0que \u00a0convinieron \u00a0en \u00a0que \u00a0cada \u00a0vez \u00a0que se fuera causando un mes y \u00a0cancelando \u00a0el \u00a0valor \u00a0del \u00a0arriendo, \u00a0les \u00a0ser\u00eda \u00a0devuelta una letra. Adem\u00e1s, \u00a0precisaron \u00a0que \u00a0los \u00a0pagos se hicieron indistintamente a Rosalba o a su hermana \u00a0Teresa \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento, \u00a0quienes \u00a0al \u00a0parecer \u00a0eran \u00a0las propietarias de dicho \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, expresaron que el 5 de diciembre \u00a0de \u00a02001, \u00a0mediando \u00a0acuerdo \u00a0mutuo con las hermanas Ayala Sarmiento, dieron por \u00a0terminado \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento \u00a0luego \u00a0de haberse ejecutado por tres \u00a0meses, \u00a0por \u00a0lo que se les expidi\u00f3 el correspondiente paz y salvo, a tiempo que \u00a0devolvieron el inmueble junto con sus llaves. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n indicaron que Pedro Ayala Sarmiento \u00a0se \u00a0qued\u00f3 \u00a0con \u00a0las nueve letras de cambio restantes, pese a haberle solicitado \u00a0su devoluci\u00f3n, quien argument\u00f3 que no hab\u00eda ning\u00fan problema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0julio de 2003\u2026 \u00a0fueron \u00a0notificados \u00a0en \u00a0forma personal por parte del Juzgado 39 Civil Municipal \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, de la demanda ejecutiva iniciada en su contra con fundamento en las \u00a0nueve \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio diligenciadas y endosadas por Rosalba Ayala Sarmiento, \u00a0como \u00a0consta \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0que \u00a0motivaron \u00a0el \u00a0mandamiento \u00a0de \u00a0pago \u00a0y la \u00a0ejecuci\u00f3n\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[Adicionalmente, se supo que esa acci\u00f3n fue \u00a0promovida \u00a0por \u00a0Pedro Ayala Sarmiento con la asesor\u00eda del estudiante de derecho \u00a0Gerardo \u00a0Alfonso \u00a0Pab\u00f3n Valverde, a quien se le entregaron las letras y \u00e9ste a \u00a0su \u00a0vez \u00a0contact\u00f3 \u00a0al \u00a0abogado \u00a0Gerardo \u00a0Tarazona \u00a0Mendoza para el cobro de las \u00a0mismas]\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, el 4 de junio \u00a0de \u00a02007, \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Setenta y Una Seccional de Bogot\u00e1 de la Unidad de \u00a0Delitos \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0Orden \u00a0Econ\u00f3mico \u00a0y \u00a0Social, \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0contra \u00a0Rosalba \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento, \u00a0Pedro \u00a0Ayala Sarmiento y Gerardo \u00a0Alfonso \u00a0 Pab\u00f3n \u00a0Valverde, \u00a0como \u00a0presuntos \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0la \u00a0cual \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02009, al ser \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Trece \u00a0Delegada \u00a0ante el Tribunal Superior de la \u00a0misma ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 etapa \u00a0 de \u00a0la \u00a0causa \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0adelantarla \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Treinta y Nueve Penal del Circuito de Bogot\u00e1, en cuyo \u00a0marco \u00a0el \u00a0procesado Pedro Ayala Sarmiento se acogi\u00f3 a \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0luego \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual el proceso \u00a0pas\u00f3 \u00a0 al \u00a0 hom\u00f3logo \u00a0 Treinta \u00a0 y \u00a0 Uno \u00a0Adjunto1, \u00a0en donde se agot\u00f3 la vista \u00a0p\u00fablica, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02012 se conden\u00f3 a los acusados \u00a0Rosalba \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0y \u00a0Gerardo \u00a0Alfonso \u00a0Pab\u00f3n \u00a0Valverde \u00a0a \u00a0las penas de 48 meses de prisi\u00f3n, multa \u00a0de \u00a0200 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes e inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a05 \u00a0a\u00f1os, al ser hallados \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito de fraude procesal, a quienes se les neg\u00f3 la suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena, pero se les concedi\u00f3 el mecanismo \u00a0sustitutivo de la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Rosalba Ayala Sarmiento, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0el 22 de abril de 2013, la confirm\u00f3 en su \u00a0integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0ese fallo el abogado de la implicada \u00a0present\u00f3 recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0integrada \u00a0por \u00a0una \u00a0censura, \u00a0cuyos \u00a0argumentos se sintetizan de la siguiente manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente \u00a0el \u00a0censor, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0su \u00a0personal \u00a0percepci\u00f3n, \u00a0hace un recuento de: los hechos, la actuaci\u00f3n procesal, \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0presentado \u00a0por \u00a0la defensa de la acusada contra el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0arrib\u00f3 el Tribunal para evidenciar la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0de fraude procesal y la responsabilidad de la procesada \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo; tras lo cual alega que se incurri\u00f3 en error de hecho al apreciar \u00a0la prueba, en concreto en la modalidad de falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que tanto en la sentencia de primer \u00a0grado \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0tuvo en cuenta el \u00a0contenido \u00a0literal de las pruebas, lo cual impidi\u00f3 descubrir lo que en realidad \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0\u201cdetr\u00e1s de, o alrededor de los diferentes \u00a0actores \u00a0y \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0posturas \u00a0asumidas \u00a0en sus injuradas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0no \u00a0se \u00a0someti\u00f3 \u00a0 \u201ca \u00a0 un \u00a0 exhaustivo \u00a0 examen \u00a0cr\u00edtico \u00a0desprevenido\u201d, \u00a0sino que solo se atendi\u00f3 a su tenor \u00a0literal, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0condujo \u00a0a que incluso la conducta del abogado Gerardo \u00a0Tarazona \u00a0Mendoza \u00a0\u201cpasara de agache\u201d ante la judicatura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto seguido hace referencia a los hechos que \u00a0considera \u00a0demostrados \u00a0y \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0expresa \u00a0que \u00c9rika Juliet Corredor \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0Jaime \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Bar\u00f3n \u00a0Pardo tomaron en arriendo el apartamento de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0la \u00a0implicada \u00a0Rosalba \u00a0Ayala Sarmiento, quien no intervino en la \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 estuvo \u00a0 a \u00a0 cargo \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0hace \u00a0referencia al giro de las \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio que exigi\u00f3 Pedro Ayala Sarmiento ante la falta de codeudores \u00a0y \u00a0aclara \u00a0que \u00a0la \u00a0acusada \u00a0Rosalba \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0nunca \u00a0las \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0su \u00a0poder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, precisa que su hermana Teresa fue la \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el apartamento y que el cobro de aquellos t\u00edtulos estuvo a cargo \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0sarmiento \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0Gerardo Alfonso Pab\u00f3n \u00a0Valverde, \u00a0quien \u00a0por \u00a0no \u00a0ser \u00a0abogado \u00a0acudi\u00f3 al profesional Gerardo Tarazona \u00a0Mendoza \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de hacerlos exigibles ejecutivamente, bajo el argumento de \u00a0que \u00a0con \u00a0ellos se cubr\u00eda el valor de la cl\u00e1usula penal pactada en el contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento, \u00a0por lo que el demandante concluye que lo anterior se fragu\u00f3 \u00a0a espaldas de la implicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, puntualiza que la incriminada (i) \u00a0no \u00a0fue \u00a0la que directamente arrend\u00f3 el apartamento, (ii) tampoco convers\u00f3 con \u00a0los \u00a0arrendatarios \u00a0sobre \u00a0las condiciones de la negociaci\u00f3n; (iii) no recibi\u00f3 \u00a0las \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio; \u00a0(iv) \u00a0no contrat\u00f3 ning\u00fan abogado; (v) no endos\u00f3 los \u00a0t\u00edtulos; \u00a0(vi) no dio poder para iniciar el proceso ejecutivo con fundamento en \u00a0las \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio; y (vii) no autoriz\u00f3 a su hermano para que, entre otras \u00a0cosas, \u00a0diera en arriendo el apartamento, firmara el contrato por ella, endosara \u00a0las \u00a0letras \u00a0para \u00a0por \u00a0este \u00a0medio \u00a0cobrar \u00a0la \u00a0cl\u00e1usula \u00a0penal e, incluso, no \u00a0recibi\u00f3 el apartamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0expresa \u00a0que \u00a0mediante \u00a0una \u00a0experticia \u00a0grafol\u00f3gica \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0las firmas que aparecen como de la \u00a0acusada \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 letras \u00a0de \u00a0cambio, \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento \u00a0y \u00a0la \u00a0consignaci\u00f3n \u00a0hecha a la cuenta de Gerardo Alfonso Pab\u00f3n Valverde eran falsas, \u00a0y \u00a0que \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0confes\u00f3 ser su autor, por lo cual se acogi\u00f3 a \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la citada solo se enter\u00f3 de los hechos \u00a0materia de esta investigaci\u00f3n cuando fue vinculada a la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, el demandante sostiene que de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0la enjuiciada fue v\u00edctima de su hermano \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0y del amigo de \u00e9ste Gerardo Alfonso Pab\u00f3n Valverde e, \u00a0incluso, del abogado Gerardo Tarazona Mendoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n del juzgador de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual la procesada Rosalba Ayala Sarmiento, Pedro Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0y Gerardo Alfonso Pab\u00f3n Valverde se unieron para enga\u00f1ar al abogado \u00a0Gerardo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Tarazona \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Mendoza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cinexacta\u201d \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u201crompe \u00a0todo \u00a0sentido \u00a0y \u00a0l\u00f3gica\u201d, en \u00a0especial \u00a0en \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de la primera en el delito de \u00a0fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez asegura que como el referido abogado \u00a0y \u00a0los \u00a0otros \u00a0dos nombrados se asociaron para iniciar el cobro ejecutivo de las \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio, \u00a0al \u00a0primero tambi\u00e9n se lo ha debido vincular a la presente \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0critica \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0haya \u00a0examinado \u00a0por un m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0a \u00a0la acusada Rosalba Ayala Salamanca y a su hermana Teresa, a pesar de \u00a0que padecen patolog\u00edas que afectan su voluntad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto seguido pone de manifiesto la confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0Pedro Ayala Sarmiento realizada al acogerse a sentencia anticipada, quien en \u00a0esa \u00a0oportunidad \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0involucr\u00f3 \u00a0a su hermana Rosalba al endosar por \u00a0\u00e9sta \u00a0las \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio conforme fue asesorado por Gerardo Alfonso Pab\u00f3n \u00a0Valverde, \u00a0y \u00a0luego \u00a0las \u00a0cobraron \u00a0con el concurso del abogado Gerardo Tarazona \u00a0Mendoza, \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0siempre \u00a0 \u00a0estuvo \u00a0 enterado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 realidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0hace \u00a0\u00e9nfasis en la enfermedad \u00a0mental \u00a0que \u00a0padece \u00a0la \u00a0inculpada \u00a0y \u00a0allega \u00a0con \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n los \u00a0siguientes \u00a0documentos en copia simple: (i) solicitud de sentencia anticipada de \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento; \u00a0(ii) \u00a0acta \u00a0de \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de cargos suscrita por el \u00a0citado; \u00a0(iii) \u00a0condena \u00a0proferida contra el mismo; (iv) experticia grafol\u00f3gica \u00a0practicada \u00a0sobre \u00a0las \u00a09 \u00a0letras \u00a0de cambio en el presente proceso; (v) informe \u00a0m\u00e9dico \u00a0acerca \u00a0del estado de salud mental actual de la acusada con sus anexos; \u00a0(vi) \u00a0denuncia penal presentada por la incriminada a trav\u00e9s de apoderado contra \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0y \u00a0Gerardo \u00a0Alfonso \u00a0Pab\u00f3n \u00a0Valverde \u00a0por el delito de \u00a0falsedad en documento privado y otras infracciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1alado lo anterior, afirma que el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 453 del C\u00f3digo Penal, as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 380 y 381 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0pide \u00a0casar \u00a0la sentencia y que se absuelva a la procesada \u00a0Rosalba Ayala Salamanca del delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0\u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 \u00a0LA\u00a0\u00a0 SALA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuesti\u00f3n\u00a0\u00a0 \u00a0Previa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte, al examinar la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0centra \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0verificar \u00a0el cumplimiento de \u00a0ciertas \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0l\u00f3gica y adecuada fundamentaci\u00f3n en punto del cargo o \u00a0cargos \u00a0 que \u00a0 la \u00a0integran, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0impedir \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0se \u00a0convierta \u00a0en \u00a0una \u00a0instancia \u00a0adicional a las ordinarias ya \u00a0agotadas, \u00a0atendiendo \u00a0al hecho de que la sentencia arriba a esta sede revestida \u00a0de la doble presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tal \u00a0motivo, \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0que \u00a0se \u00a0reclaman \u00a0persiguen \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0satisfaga \u00a0unos \u00a0presupuestos m\u00ednimos de \u00a0coherencia, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0supone \u00a0expresar \u00a0de \u00a0forma clara, precisa y completa los \u00a0argumentos, \u00a0en \u00a0orden a garantizar el entendimiento del problema jur\u00eddico a la \u00a0Corte, en tanto el recurso de casaci\u00f3n es eminentemente rogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corresponde \u00a0 \u00a0entonces \u00a0 al \u00a0 libelista \u00a0especificar, \u00a0de \u00a0conformidad con lo preceptuado en el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0la \u00a0causal o causales de casaci\u00f3n que pretenda hacer \u00a0valer \u00a0y, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, \u00a0desarrollar \u00a0completamente el o los cargos que sirven de \u00a0sustento \u00a0al \u00a0recurso, \u00a0respecto \u00a0de los cuales debe expresar los fundamentos de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0e, \u00a0igualmente, \u00a0le \u00a0asiste \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de los reparos propuestos, en aras de cumplir alguno de los fines \u00a0establecidos \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 legislador \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 206 \u00a0 ib\u00eddem, \u00a0valga decir, la efectividad del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0el \u00a0respeto \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de los intervinientes o la \u00a0reparaci\u00f3n de los agravios padecidos por \u00e9stos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si bien en el caso particular \u00a0el \u00a0libelista \u00a0acude \u00a0directamente \u00a0a \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0ordinaria \u00a0del \u00a0recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y no a la excepcional de que trata el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 205 de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0600 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020002, se evidencia que como en este \u00a0caso \u00a0se \u00a0juzga \u00a0la comisi\u00f3n del delito de fraude procesal, para la procedencia \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n se debe tener en cuenta la pena contemplada para dicha \u00a0infracci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0453 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a011 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004 \u00a0\u2014a \u00a0pesar \u00a0de que en la sentencia no se \u00a0haya \u00a0 \u00a0 aplicado \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0reforma\u2014, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0dispone \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n m\u00e1xima para dicha conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a012 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, por lo que acert\u00f3 el demandante al plegarse \u00a0al \u00a0tr\u00e1mite com\u00fan del recurso extraordinario, de acuerdo con lo previsto en el \u00a0inciso \u00a0 1\u00ba \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 205 \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Procesal \u00a0Penal3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto \u00a0inicialmente \u00a0resulta \u00a0oportuno \u00a0recordar \u00a0que \u00a0es \u00a0pac\u00edfica \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de esta Sala acerca de que el delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0eficaz \u00a0y recta impartici\u00f3n de justicia en cita, si bien es de mera \u00a0conducta4, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0igual \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0trata \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0aquellos \u00a0 de \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0permanente5, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0su \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0se prolonga en el tiempo hasta \u00a0tanto \u00a0siga \u00a0surtiendo \u00a0potencialmente \u00a0sus \u00a0efectos \u00a0el \u00a0error en que haya sido \u00a0inducido \u00a0el \u00a0servidor p\u00fablico en orden a obtener sentencia, resoluci\u00f3n o acto \u00a0administrativo contrario a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, es necesario traer a colaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0procede \u00a0por un delito de ejecuci\u00f3n permanente, la imputaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0abarca \u00a0hasta que cobre firmeza el cierre de la instrucci\u00f3n, si no ha \u00a0cesado \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito para esta \u00e9poca, como tambi\u00e9n lo tiene \u00a0decantado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte6, \u00a0 precisiones \u00a0 que \u00a0 tienen \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0el sub judice \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n por la v\u00eda ordinaria, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0aquella de acuerdo con la cual, frente a dicha clase de infracciones \u00a0ha \u00a0de \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la norma vigente para el momento en que concluye la \u00a0ejecuci\u00f3n7, \u00a0o \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0aqu\u00ed, \u00a0cuando qued\u00f3 en firme la clausura de la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, se observa que la actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0muestra \u00a0que \u00a0la resoluci\u00f3n por cuyo medio se dispuso el cierre de la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a023 de abril de 20078, \u00a0la \u00a0cual \u00a0qued\u00f3 en firme el \u00a0d\u00eda \u00a0 \u00a0 11 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0mayo \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0a\u00f1o9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe recordar que la convocatoria a juicio se \u00a0produjo \u00a0 el \u00a0 4 \u00a0 de \u00a0 junio \u00a0de \u00a0igual \u00a0anualidad10 \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a026 de febrero de \u00a02009 \u00a0cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria, \u00a0tras \u00a0ser \u00a0confirmada por la Fiscal\u00eda Trece Delegada \u00a0ante \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0de \u00a0 Bogot\u00e111. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, se observa que a\u00fan para la \u00e9poca \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0las \u00a0consecuencias derivadas del proceso ejecutivo adelantado \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0las \u00a0letras \u00a0de cambio continuaban, de donde se sigue que para el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que qued\u00f3 en firme el cierre de la instrucci\u00f3n (11 de mayo de 2007), \u00a0la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en error que aqu\u00ed sirve de fundamento para deducir el delito de \u00a0fraude procesal segu\u00eda produciendo sus efectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, si en el caso de la especie la \u00a0conducta \u00a0descrita \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0453 \u00a0del C\u00f3digo Penal, modificado por el \u00a0art\u00edculo \u00a011 \u00a0de la Ley 890 de 2004, se cometi\u00f3 a\u00fan despu\u00e9s de la entrada en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0tal \u00a0reforma, \u00a0valga \u00a0decir, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos hasta el cierre de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0que \u00a0cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria el 11 de mayo de 2007, de lo anterior se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0la pena m\u00e1xima a tener en cuenta para determinar la procedencia del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso 1\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 del Estatuto Procesal Penal, es la contemplada en la ley en cita, \u00a0valga decir, 12 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de \u00a0resaltar que si bien en la sentencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 tener en cuenta la reforma del art\u00edculo 11 de la Ley 890 \u00a0de \u00a02004, \u00a0pues \u00a0al dosificar la pena solo se tuvo presente la contemplada en el \u00a0texto \u00a0original \u00a0del art\u00edculo 453 del C\u00f3digo Penal, tal circunstancia no tiene \u00a0incidencia \u00a0procesal frente a la procedencia del recurso extraordinario, pues se \u00a0debe \u00a0atender \u00a0a la ley que en realidad corresponde aplicar, mas no someterse al \u00a0error atr\u00e1s evidenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0tal \u00a0como \u00a0se \u00a0indicara \u00a0inicialmente, \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0demandante no invoc\u00f3 la modalidad discrecional del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acert\u00f3 \u00a0al \u00a0no \u00a0hacerlo y preferir la v\u00eda ordinaria o \u00a0com\u00fan, conforme incluso lo ha se\u00f1alado la Sala al sostener: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCorresponde \u00a0precisar \u00a0que \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0es \u00a0una \u00a0conducta \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0es \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00faltimo acto la que determina la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0a imponer, en orden tambi\u00e9n a establecer el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal y en este preciso asunto, si la casaci\u00f3n debe intentarse \u00a0por la v\u00eda ordinaria o por la excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0es claro que durante la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0han \u00a0transitado \u00a0varias normas regulatorias de la pena \u00a0para \u00a0este \u00a0punible, \u00a0entre \u00a0ellas\u2026 \u00a0la Ley 599 de 2000, art\u00edculo 453 con una \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n de 4 a 8 a\u00f1os y el art\u00edculo 11 de la Ley 890 de 2004 con una \u00a0sanci\u00f3n de 6 a 12 a\u00f1os de pena privativa de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0esta Corporaci\u00f3n ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0el \u00a0incremento de penas insertado en el C\u00f3digo Penal para todas \u00a0las \u00a0conductas delictivas por v\u00eda del art\u00edculo 14 de la Ley 890 de 2004, s\u00f3lo \u00a0es \u00a0aplicable \u00a0a \u00a0comportamientos cuya investigaci\u00f3n y juzgamiento se haga bajo \u00a0el \u00a0 \u00a0rito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Ley \u00a0 \u00a0906 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0200412, \u00a0es \u00a0necesario aclarar que \u00a0dicha \u00a0interpretaci\u00f3n s\u00f3lo hace alusi\u00f3n al aumento generalizado de penas para \u00a0todos \u00a0los \u00a0delitos, m\u00e1s no al referido a ciertas conductas en particular y que \u00a0son \u00a0las \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a07\u00ba \u00a0al \u00a013 \u00a0de la Ley 890, ya que el \u00a0legislador \u00a0no \u00a0quiso \u00a0condicionar \u00a0su \u00a0vigencia \u00a0al \u00a0sistema \u00a0que \u00a0definiera el \u00a0procedimiento \u00a0a \u00a0seguir, \u00a0pues resulta claro que para julio 7 de 2004, fecha de \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0ley y vigencia de sus art\u00edculos 7\u00ba al 13, a\u00fan no hab\u00eda \u00a0entrado \u00a0 a \u00a0 regir \u00a0 el \u00a0 sistema \u00a0 penal \u00a0 acusatorio \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0parte \u00a0del \u00a0pa\u00eds. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y en cuanto al delito de fraude procesal, en \u00a0reciente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 pronunciamiento13, \u00a0se \u00a0precis\u00f3 c\u00f3mo deb\u00eda \u00a0ser \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0rige \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0acto \u00a0durante \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n del delito \u00a0permanente, \u00a0la que deb\u00eda tenerse en cuenta para la determinaci\u00f3n de la pena y \u00a0por \u00a0contera para calcular el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal y en \u00a0este \u00a0 evento, \u00a0 definir \u00a0la \u00a0manera \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0debe \u00a0invocarse \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, para el caso presente, es el \u00a0art\u00edculo \u00a011 de la Ley 890 de 2004, modificatorio del art\u00edculo 453 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0que \u00a0fija \u00a0una \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n de seis (6) a doce (12) a\u00f1os, la norma \u00a0llamada \u00a0a \u00a0regular \u00a0el \u00a0caso, si se considera que el punible de fraude procesal \u00a0atribuido \u00a0a \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0a\u00fan sigue ejecut\u00e1ndose dado que las decisiones \u00a0judiciales \u00a0obtenidas \u00a0al \u00a0parecer \u00a0de \u00a0manera fraudulenta, contin\u00faan generando \u00a0plenos efectos jur\u00eddicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior emerge claro que al ser el \u00a0monto \u00a0de \u00a012 \u00a0a\u00f1os el m\u00e1ximo de la pena imponible para el delito en menci\u00f3n, \u00a0la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 debe \u00a0 presentarse \u00a0 por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0ordinaria\u2026\u201d14. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0es evidente que frente al \u00a0caso \u00a0de la especie, el actor acert\u00f3 al invocar el recurso de extraordinario en \u00a0su modalidad com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 \u00a0precisado \u00a0 \u00a0el \u00a0 esfuerzo \u00a0argumentativo \u00a0 que \u00a0 corresponde \u00a0 desarrollar \u00a0 al \u00a0impugnante \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0sub \u00a0 judice \u00a0procede \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n por la v\u00eda ordinaria, la Sala entra a verificar si aqu\u00e9l \u00a0se \u00a0cumple en relaci\u00f3n con la demanda formulada por el defensor de la procesada \u00a0Rosalba Ayala Sarmiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre\u00a0\u00a0 \u00a0la\u00a0\u00a0 censura\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 particular: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0reproche \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0es \u00a0del \u00a0caso \u00a0recordar \u00a0que \u00a0cuando se est\u00e1 frente a este tipo de \u00a0quebranto, \u00a0se \u00a0parte del supuesto de que el juzgador ha incurrido en errores en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba, bien de hecho, por falso juicio de identidad, de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0falso \u00a0raciocinio; \u00a0o de derecho, por falso juicio de legalidad o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual ha conducido a la aplicaci\u00f3n indebida de una determinada \u00a0norma o a su falta de selecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que los primeros yerros, esto \u00a0es, \u00a0los errores de hecho, se \u00a0presentan \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador se equivoca al contemplar materialmente el medio \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0deja \u00a0de apreciar un elemento de persuasi\u00f3n, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que fue v\u00e1lidamente allegado (falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n), \u00a0o \u00a0porque \u00a0supone \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0 sin \u00a0que \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo \u00a0haya \u00a0sido \u00a0y \u00a0le \u00a0otorga \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0(falso \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 existencia \u00a0 \u00a0 por \u00a0invenci\u00f3n); \u00a0o \u00a0cuando \u00a0no \u00a0obstante \u00a0la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0incorpora \u00a0legalmente, al fijarse su contenido \u00e9ste es distorsionado, cercenado \u00a0o \u00a0adicionado \u00a0en \u00a0su \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0producir \u00a0efectos que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0afloran \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0(falso juicio de \u00a0identidad); \u00a0o \u00a0porque \u00a0habiendo \u00a0sido \u00a0adecuadamente \u00a0tra\u00eddo \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0si bien en la sentencia es \u00a0apreciado \u00a0en su exacta dimensi\u00f3n f\u00e1ctica, en la tarea de asignarle su m\u00e9rito \u00a0demostrativo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0los postulados de la l\u00f3gica, de las \u00a0leyes \u00a0de la ciencia o de las reglas de experiencia, es decir, de los principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, como m\u00e9todo de valoraci\u00f3n probatoria aceptado en la ley \u00a0procesal \u00a0 \u00a0penal \u00a0 \u00a0(falso \u00a0 raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0casos en que la \u00a0censura \u00a0 se \u00a0 encamina \u00a0 a \u00a0 denunciar \u00a0 un \u00a0 falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica al apreciar el elemento de persuasi\u00f3n, como lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0se \u00a0debe \u00a0indicar qu\u00e9 dice \u00e9ste de manera objetiva, qu\u00e9 \u00a0infiri\u00f3 \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0que \u00a0le \u00a0fue \u00a0otorgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0corresponde \u00a0se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0de la l\u00f3gica, de las leyes de la ciencia o m\u00e1xima de la experiencia \u00a0fue \u00a0ignorada \u00a0y, \u00a0correlativamente, \u00a0ha \u00a0de \u00a0precisarse cu\u00e1l es la regla de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0 apropiada, \u00a0 el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto \u00a0o \u00a0la \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia que debi\u00f3 tomarse en consideraci\u00f3n y de qu\u00e9 manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 se \u00a0 debe \u00a0 demostrar \u00a0 la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0alegado, \u00a0indicando \u00a0cu\u00e1l \u00a0debe \u00a0ser la apreciaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de la prueba cuestionada, poniendo de manifiesto que ello habr\u00eda dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0proferir un fallo sustancialmente distinto y favorable a los intereses \u00a0representados por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, es preciso mencionar que los \u00a0errores \u00a0en \u00a0punto \u00a0de la valoraci\u00f3n de la prueba no pueden surgir de la simple \u00a0disparidad \u00a0de criterios entre la realizada por los juzgadores y la ofrecida por \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, sino de la evidente contradicci\u00f3n entre aquella y las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0gobiernan \u00a0la apreciaci\u00f3n de los medios de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa perspectiva, en sede de casaci\u00f3n no \u00a0es \u00a0posible realizar la simple confrontaci\u00f3n entre la valoraci\u00f3n realizada por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0bajo \u00a0el \u00a0rigor \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y la \u00a0ensayada \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en ese escenario prevalecer\u00e1 la de \u00a0aquellos \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0de \u00a0\u00e9ste, en raz\u00f3n de la doble presunci\u00f3n de legalidad y \u00a0acierto \u00a0que \u00a0ampara \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia cuando se acude al \u00a0recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, resulta desacertado tratar \u00a0de \u00a0imponer, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del recurso de casaci\u00f3n, las apreciaciones personales \u00a0del \u00a0demandante \u00a0sobre \u00a0las del juzgador, es decir, determinar el poder suasorio \u00a0que ha debido conced\u00e9rsele a un espec\u00edfico elemento demostrativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, no se trata de poner de presente \u00a0discrepancias \u00a0interpretativas \u00a0entre \u00a0la valoraci\u00f3n que de las pruebas hizo el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0c\u00f3mo aspira el demandante que ello se haga, por cuanto tal postura \u00a0resulta \u00a0impertinente \u00a0en \u00a0sede \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, se \u00a0repite, \u00a0 dada \u00a0 la \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 legalidad \u00a0 y \u00a0acierto \u00a0que \u00a0ampara \u00a0al \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La anterior rese\u00f1a acerca de: (i) lo que se \u00a0persigue \u00a0en \u00a0las \u00a0censuras \u00a0donde se denuncia la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial; \u00a0(ii) \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0los errores de hecho; (iii) la forma como se \u00a0debe \u00a0enfocar \u00a0y \u00a0desarrollar \u00a0un \u00a0ataque \u00a0en \u00a0que \u00a0se quiera acreditar un falso \u00a0raciocinio; \u00a0y \u00a0(iv) \u00a0las limitaciones argumentativas en torno a prohibici\u00f3n de \u00a0proponer \u00a0posturas \u00a0personales; \u00a0permiten evidenciar que en el caso que ocupa la \u00a0atenci\u00f3n el recurrente dej\u00f3 de lado todo lo anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0medio de una presentaci\u00f3n \u00a0propia \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0cuestiona \u00a0los hechos, la valoraci\u00f3n probatoria y \u00a0propone \u00a0su \u00a0propia \u00a0visi\u00f3n \u00a0acerca \u00a0de \u00a0lo sucedido, sin que en realidad logre \u00a0poner \u00a0de \u00a0manifiesto \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial a causa de \u00a0errores \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 modalidad \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0 raciocinio \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muestra de ello es que si la causal anotada \u00a0se \u00a0encamina \u00a0a \u00a0ense\u00f1ar \u00a0que \u00a0debido \u00a0a \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho o de derecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de los distintos medios de conocimiento practicados, objetivamente \u00a0aflora \u00a0una \u00a0realidad \u00a0distinta a la que el juzgador de segundo grado dice haber \u00a0constatado \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sub \u00a0 judice, \u00a0el \u00a0censor \u00a0con \u00a0frases \u00a0generales \u00a0trata de satisfacer esa carga \u00a0argumentativa, \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0sigue \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0\u00e9xito \u00a0alcanza esa forma de \u00a0abordar \u00a0el \u00a0ataque, pues tal como se dej\u00f3 expuesto, el recurso de casaci\u00f3n no \u00a0es \u00a0una \u00a0instancia \u00a0adicional \u00a0para \u00a0continuar \u00a0promoviendo debates acerca de la \u00a0forma \u00a0en que ad quem valor\u00f3 \u00a0los elementos de convicci\u00f3n allegados legalmente a la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una mirada a la demanda de casaci\u00f3n que se \u00a0analiza \u00a0claramente \u00a0indica \u00a0que, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0censor logre constatar la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas que \u00a0sirvieron \u00a0de sustento a la sentencia impugnada, en realidad muestra su inter\u00e9s \u00a0por \u00a0explicar \u00a0que su versi\u00f3n de los hechos es la correcta y la del Tribunal la \u00a0equivocada, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en esa tarea evidencie objetivamente los errores de hecho \u00a0que \u00a0 \u00a0sostiene \u00a0 \u00a0se \u00a0 cometieron \u00a0 al \u00a0 dictar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, se observa que el falso \u00a0raciocinio \u00a0que intenta demostrar el actor a partir de sostener que la procesada \u00a0no \u00a0intervino en la conducta delictiva por cuanto no conoc\u00eda del comportamiento \u00a0desplegado \u00a0 por \u00a0 su \u00a0 hermano \u00a0Pedro \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento \u00a0y \u00a0otros \u00a0para \u00a0cobrar \u00a0fraudulentamente \u00a0las \u00a0letras \u00a0de cambio, qued\u00f3 desvirtuado por el ad \u00a0quem \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre que hab\u00eda dado en arriendo el apartamento a \u00a0\u00c9rika \u00a0Julieh \u00a0Corredor \u00a0S\u00e1nchez y Jaime Andr\u00e9s Bar\u00f3n Pardo. As\u00ed mismo, que \u00a0como \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0trasteo \u00a0no \u00a0lleg\u00f3 el codeudor de los citados, se firmaron \u00a0letras \u00a0por \u00a0cada uno de los meses de duraci\u00f3n del contrato y que se pact\u00f3 que \u00a0cada \u00a0vez que mensualmente pagaran la renta, se les har\u00eda devoluci\u00f3n de uno de \u00a0esos t\u00edtulos, lo cual sucedi\u00f3 en tres ocasiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0ad \u00a0 quem \u00a0record\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0tambi\u00e9n \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0en \u00a0su versi\u00f3n libre que las letras le fueron entregadas al abogado \u00a0Gerardo \u00a0Alfonso \u00a0Pab\u00f3n \u00a0Valverde \u00a0porque \u00a0los \u00a0arrendatarios \u00a0no cumplieron el \u00a0contrato \u00a0y \u00a0adem\u00e1s hab\u00edan quedado debiendo servicios p\u00fablicos, aun cuando ya \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que la acci\u00f3n ejecutiva solo persegu\u00eda cobrar el \u00a0monto \u00a0de la cl\u00e1usula penal y los gastos de las reparaciones que hab\u00eda exigido \u00a0el \u00a0inmueble, \u00a0de \u00a0manera que lo que se quer\u00eda era lograr el cobro proporcional \u00a0de \u00a0las \u00a0letras \u00a0respecto \u00a0de lo que deb\u00edan los arrendadores por concepto de la \u00a0cl\u00e1usula, \u00a0pero \u00a0al \u00a0parecer \u00a0el abogado se excedi\u00f3 al exigir el pago de todos \u00a0los t\u00edtulos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0igual \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0 acept\u00f3 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 injurada \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0firmado \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem \u00a0al evocar lo afirmado por Pedro Ayala Sarmiento en su indagatoria, \u00a0puso \u00a0de \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0y \u00a0pleno \u00a0conocimiento de la acusada se ejecut\u00f3 a los arrendatarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, el Superior expuso que si en \u00a0verdad \u00a0se \u00a0quer\u00eda \u00a0cobrar el valor de la cl\u00e1usula penal como consecuencia del \u00a0incumplimiento \u00a0del \u00a0contrato, \u00a0seg\u00fan \u00a0por \u00a0momentos \u00a0lo asegur\u00f3 la implicada, \u00a0entonces \u00a0se ha debido utilizar el propio contrato mas no acudir a las letras de \u00a0cambio, \u00a0pues \u00a0aquel \u00a0prestaba \u00a0m\u00e9rito \u00a0ejecutivo \u00a0para \u00a0reclamar \u00a0la \u00a0referida \u00a0cl\u00e1usula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0Juez de segundo grado \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la \u00a0experticia \u00a0grafol\u00f3gica \u00a0se determin\u00f3 que los \u00a0endosos \u00a0que obran en las letras de cambio utilizadas para el cobro ejecutivo no \u00a0fueron \u00a0realizados \u00a0por \u00a0la \u00a0implicada, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0la prueba testimonial y \u00a0documental \u00a0 se\u00f1alan \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 solo \u00a0la \u00a0inculpada \u00a0estaba \u00a0enterada \u00a0de \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0ella \u00a0y luego con su consentimiento se \u00a0llev\u00f3 a cabo el cobro fraudulento de las letras de cambio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo esa perspectiva, las conclusiones a las \u00a0que \u00a0llega el libelista acerca de que: (i) la procesada se mantuvo al margen del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento, \u00a0pues incluso sostiene que no lo suscribi\u00f3, cuando \u00a0no \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0pues \u00a0ella \u00a0misma \u00a0lo reconoce y la experticia grafol\u00f3gica no se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0de \u00a0tal \u00a0documento \u00a0como \u00a0para descartar que as\u00ed fue, distinto a lo que \u00a0asegura \u00a0el \u00a0censor; \u00a0y \u00a0(ii) que era ajena al cobro de las letras de cambio por \u00a0medio \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0ejecutivo, \u00a0porque \u00a0incluso \u00a0el dictamen en cita puso de \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0no \u00a0firm\u00f3 \u00a0su \u00a0endoso, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que la prueba testimonial \u00a0(denuncia \u00a0 y \u00a0ampliaci\u00f3n) \u00a0y \u00a0documental \u00a0(contrato \u00a0y \u00a0recibos) \u00a0expresan \u00a0lo \u00a0contrario; \u00a0permiten \u00a0reiterar \u00a0que \u00a0el defensor contrajo su ataque casacional a \u00a0promover \u00a0su \u00a0particular \u00a0visi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0mas \u00a0no \u00a0a \u00a0evidenciar la \u00a0presencia de un falso raciocinio como permanentemente lo alega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, pierde toda pertinencia la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0defensor \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0la procesada fue v\u00edctima de su \u00a0hermano, \u00a0quien \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0habr\u00eda \u00a0sido el verdadero responsable del cobro \u00a0fraudulento \u00a0de \u00a0las letras de cambio, junto con Gerardo Alfonso Pab\u00f3n Valverde \u00a0y el abogado Gerardo Trazona Mendoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se ofrece oportuno se\u00f1alar que el hecho de \u00a0que \u00a0haya constancia de que Pedro Ayala Sarmiento solicit\u00f3 acogerse a sentencia \u00a0anticipada15, \u00a0en \u00a0nada \u00a0cambia \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0pues la responsabilidad en materia \u00a0penal \u00a0es \u00a0personal \u00a0y \u00a0solo \u00a0la \u00a0prueba \u00a0legalmente \u00a0practicada \u00a0en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0particular \u00a0sirve \u00a0para \u00a0relevar \u00a0de \u00a0ella \u00a0a una espec\u00edfica persona, mas no es \u00a0posible \u00a0que se libere de tal compromiso a una por el hecho de que otra asuma su \u00a0culpa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0acaba de expresar acerca de la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0de Pedro Ayala Sarmiento, exige un cometario adicional, \u00a0pues \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada \u00a0alleg\u00f3 con la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0un \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0documentos, \u00a0valga decir, unos que ya reposan en la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0como por ejemplo la experticia grafol\u00f3gica realizada a los endosos \u00a0de \u00a0las \u00a0letras \u00a0de \u00a0cambio \u00a0y \u00a0el \u00a0memorial \u00a0en \u00a0donde el atr\u00e1s citado pide la \u00a0sentencia \u00a0anticipada; \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0otros que se aportaron apenas con el recurso \u00a0extraordinario, \u00a0es decir, el acta de aceptaci\u00f3n de cargos y\u00a0 la sentencia \u00a0proferida \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0mencionado a consecuencia de lo anterior, el informe \u00a0m\u00e9dico \u00a0sobre \u00a0el estado de salud mental actual de la incriminada y la denuncia \u00a0penal \u00a0presentada \u00a0por \u00e9sta contra el mismo Pedro Ayala Sarmiento por el delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento privado; de manera que frente a los primeros hay que \u00a0expresar \u00a0que \u00a0sobraba \u00a0traerlos \u00a0pues \u00a0obran \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso y respecto de los \u00a0dem\u00e1s, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible tenerlos en cuenta, toda vez que en esta sede no hay un \u00a0periodo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorio16. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, el argumento de \u00faltima hora \u00a0del \u00a0demandante \u00a0acerca de que a la procesada se la debe tener como inimputable, \u00a0para \u00a0lo cual echa mano a los documentos allegados con la demanda, en los cuales \u00a0se \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0salud \u00a0mental actual de la procesada, resulta totalmente \u00a0impertinente, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0gracia de discusi\u00f3n, ellos no evidencian una \u00a0patolog\u00eda \u00a0siqui\u00e1trica \u00a0que as\u00ed permita afirmarlo, pero adem\u00e1s, se tiene que \u00a0incluso \u00a0la \u00a0propia \u00a0enjuiciada \u00a0concurri\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica en donde \u00a0ampli\u00f3 \u00a0su \u00a0indagatoria \u00a0sin dar muestra de la condici\u00f3n m\u00e9dica que le quiere \u00a0atribuir el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En resumen, como el demandante en realidad \u00a0no \u00a0se ocupa de comprobar la presencia de errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0conocimiento, pues se limita a proponer su visi\u00f3n personal, de \u00a0all\u00ed se sigue que la demanda debe ser inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si bien se observa que en el \u00a0sub \u00a0judice \u00a0no \u00a0se tuvo en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0introducida por el art\u00edculo 11 de la Ley 890 de 2004 \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0453 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en particular al fijar la pena para el \u00a0delito \u00a0de fraude procesal por el que se procedi\u00f3, ahora no es posible entrar a \u00a0corregir \u00a0ese \u00a0desacierto \u00a0en raz\u00f3n de la limitaci\u00f3n proveniente del principio \u00a0de \u00a0non reformatio in pejus, \u00a0pues \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0especie \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0ante \u00a0la \u00a0figura \u00a0del impugnante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0los fines de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la misma, posici\u00f3n de la impugnante dentro del \u00a0proceso \u00a0e \u00a0\u00edndole de la controversia, no se encuentra violaci\u00f3n de garant\u00edas \u00a0de \u00a0incidencia \u00a0sustancial \u00a0ni procesal que deban ser protegidas oficiosamente y \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0superar \u00a0los \u00a0defectos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0por \u00a0lo que se impone su \u00a0inadmisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con lo dispuesto por los art\u00edculos 212 y 213 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0Rosalba \u00a0Ayala \u00a0Sarmiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 EUGENIO \u00a0FERN\u00c1NDEZ CARLIER \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 MALO \u00a0FERN\u00c1NDEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 EYDER \u00a0 \u00a0 PATI\u00d1O \u00a0CABRERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0En \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0los \u00a0acuerdos de la Sala Administrativa del \u00a0Consejo \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Judicatura \u00a0 PSAA11-8514 \u00a0 y \u00a0 PSAA11-9051 \u00a0 de \u00a02011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Cabe \u00a0recordar \u00a0que para la procedencia del recurso de casaci\u00f3n por la v\u00eda ordinaria \u00a0o \u00a0com\u00fan, \u00a0la pena m\u00e1xima privativa de la libertad prevista para el respectivo \u00a0delito \u00a0 \u00a0 debe \u00a0 \u00a0 exceder \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a08 \u00a0 \u00a0a\u00f1os \u00a0 \u00a0(art. \u00a0 \u00a0205 \u00a0 \u00a0\u2013inciso \u00a01\u00ba- \u00a0del C. de P. P) y en el \u00a0asunto \u00a0de la especie se procede por el delito de fraude procesal previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0453 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, observ\u00e1ndose que en la sentencia se tuvo en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0texto \u00a0original \u00a0de \u00a0dicha \u00a0norma \u00a0que contemplaba una pena de 4 a 8 \u00a0a\u00f1os, \u00a0omiti\u00e9ndose \u00a0as\u00ed \u00a0el incremento dispuesto en el art\u00edculo 11 de la Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004, \u00a0que \u00a0fij\u00f3 \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0para \u00a0esa \u00a0infracci\u00f3n de 6 a 12 a\u00f1os, sobre la que se tratar\u00e1 enseguida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Es de \u00a0advertir \u00a0que \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que \u00a0incluso \u00a0en \u00a0un \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0los \u00a0procesados \u00a0lleguen \u00a0a \u00a0ser \u00a0absueltos \u00a0por \u00a0el \u00a0delito que permite la casaci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0es \u00a0procedente \u00a0la misma en raz\u00f3n de la conexidad procesal. En este \u00a0sentido, \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, decisiones del 18 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 2004, 20 de abril de 2005, 6 y 29 de julio, 5 de agosto, 16 de \u00a0septiembre \u00a0y \u00a07 \u00a0de octubre de 2009, radicaciones n\u00fameros 22693, 20091, 32099, \u00a032189, 31375, 32454 y 32517, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, decisiones del 7 de noviembre de \u00a02001, \u00a02 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 2002, 8 de julio de 2003, 19 de mayo de 2004, 17 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02005, \u00a016 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 2006, 8 de agosto de 2007, 20 de febrero de \u00a02008, \u00a019 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02009, \u00a010 \u00a0de \u00a0febrero de 2010 y 8 de marzo de 2011, \u00a0radicaciones \u00a0n\u00fameros \u00a018882, \u00a017703, 21054, 18367, 19391, 24746, 25608, 29156, \u00a030857, 32108 y 35982, respectivamente, entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal, providencias del 7 de noviembre \u00a0de \u00a02001, \u00a024 \u00a0de \u00a0junio de 2003, 5 de mayo de 2004, 9 de febrero de 2005, 16 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02006, \u00a05 de julio de 2007, 23 de enero de 2008, 19 de marzo de 2009 y \u00a023 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 2010, radicaciones n\u00fameros 18882, 20935, 20013, 23153, 24746, \u00a023929, 28873, 27710 y 31352, respectivamente, entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, providencias del 23 de agosto de \u00a02005, \u00a013 \u00a0de julio de 2006, 16 de junio, 5 de julio y 26 de septiembre de 2007, \u00a023 \u00a0de \u00a0enero, 18 de junio, 26 de junio y 6 de septiembre 2008, as\u00ed como del 18 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02009 y del 16 de septiembre de 2010, radicaciones n\u00fameros 21689, \u00a025617, \u00a024014, \u00a023929, \u00a027044, \u00a028873, \u00a028562, \u00a028776, \u00a025579, \u00a027710 \u00a0y \u00a026680, \u00a0respectivamente, entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, decisiones del 25 de agosto de \u00a02010, \u00a0as\u00ed \u00a0como del 4 y 11 de mayo de 2011, radicaciones n\u00fameros 31407, 35598 \u00a0y 35900, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Folio \u00a0119 del cuaderno de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Folio \u00a0119 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vuelto, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0128 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0133, \u00a0 \u00a0 \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Folios 3 a 25 del cuaderno de la instrucci\u00f3n de 2\u00aa instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, sentencias del 21 de marzo \u00a0y \u00a0 del \u00a0 20 \u00a0 de \u00a0 junio \u00a0 de \u00a0 2007, \u00a0radicaciones \u00a0n\u00fameros \u00a025133 \u00a0y \u00a025667, \u00a0respectivamente, \u00a0y autos del 23 de febrero y 16 de marzo de 2006, as\u00ed como del \u00a025 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02007 y del 12 de agosto de 2009, radicaciones n\u00fameros 24890, \u00a025133, 24986 y 31439, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, sentencia del 25 de agosto \u00a0de 2010, radicaci\u00f3n No. 31407. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, auto 27 de julio de 2011, \u00a0radicaci\u00f3n No. 36720. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Folios 8 a 10 del cuaderno de la causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 Ver \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, decisi\u00f3n del 18 de abril \u00a0de 2012, radicaci\u00f3n No. 34011. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SUPREMA\u00a0\u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 Aprobado Acta No. 419 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0D. \u00a0 C.,\u00a0 \u00a0 once (11) de diciembre de dos mil trece (2013). \u00a0\u00a0 ASUNTO: \u00a0 La Sala resuelve sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-27345","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27345"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27345\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}