{"id":27290,"date":"2023-09-12T19:54:21","date_gmt":"2023-09-12T19:54:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4193314-08-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:54:21","modified_gmt":"2023-09-12T19:54:21","slug":"4193314-08-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4193314-08-13\/","title":{"rendered":"41933(14-08-13)"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0 CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 263 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., catorce (14) de agosto de dos mil trece (2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO \u00a0 DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 12 de enero de 2012, el Juez 6\u00ba Penal (Adjunto) del \u00a0 Circuito de Barranquilla absolvi\u00f3 al se\u00f1or \u00a0Jaime de Jes\u00fas Sincelejo Mendoza \u00a0del cargo de tentativa de estafa, y lo declar\u00f3 autor penalmente \u00a0 responsable de la conducta punible de falsedad material en documento privado. Le \u00a0 impuso 36 meses de prisi\u00f3n y de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y \u00a0 funciones p\u00fablicas y le concedi\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la \u00a0 pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 fallo fue recurrido por el defensor y \u00a0ratificado \u00a0por el Tribunal \u00a0 Superior de la misma ciudad el 20 de marzo de 2013. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 apoderado interpuso casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala se pronuncia sobre el cumplimiento de los requisitos de l\u00f3gica y debida \u00a0 argumentaci\u00f3n, en aras de disponer o no la admisi\u00f3n de la demanda respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 31 de agosto de 2006 el \u201cCentro Comercial Buenavista\u201d de \u00a0 Barranquilla organiz\u00f3 un sorteo de un veh\u00edculo por valor de cincuenta millones \u00a0 de pesos, a realizarse entre los clientes que hicieran compras por m\u00e1s de cien \u00a0 mil pesos, cuant\u00eda por la cual se adjudicaba una boleta. Result\u00f3 ganador el \u00a0 n\u00famero 15.794 perteneciente a Jaime de Jes\u00fas Sincelejo \u00a0 Mendoza, pero al revisar la urna contentiva de las \u00a0 boletas, se detect\u00f3 que 2110 de ellas fueron adulteradas con el nombre del \u00a0 sindicado y el mismo n\u00famero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0Adelantada \u00a0 \u00a0la \u00a0 correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0marzo de 2008 la Fiscal\u00eda acus\u00f3 al sindicado como \u00a0autor \u00a0de las conductas punibles de falsedad en documento privado y tentativa de \u00a0estafa, \u00a0 previstas \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 289 \u00a0 y \u00a0246 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0y \u00a0ratificada \u00a0por la Fiscal\u00eda Delegada ante \u00a0el Tribunal el\u00a0 9 de marzo de 2010. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Luego \u00a0fueron \u00a0proferidos \u00a0los \u00a0fallos \u00a0se\u00f1alados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0formula \u00a0 dos \u00a0cargos \u00a0al \u00a0amparo de la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial, \u00a0que desarrolla as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. Se viol\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0directa \u00a0la ley por no valorarse las pruebas de cara a una causal que \u00a0excluye \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0mediante \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal tergivers\u00f3, distorsion\u00f3 o desfigur\u00f3 el hecho \u00a0que \u00a0revela la prueba documental, pues la burda maniobra de adulteraci\u00f3n de las \u00a0boletas \u00a0de \u00a0la \u00a0rifa \u00a0era \u00a0perfectamente detectable, luego solo se acredit\u00f3 la \u00a0antijuridicidad formal pero no se dio una lesi\u00f3n a la fe p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en que el Tribunal no \u00a0hizo \u00a0un \u00a0juicio \u00a0exacto \u00a0y dimensionado de lo anterior, pues de manera objetiva \u00a0era \u00a0perceptible \u00a0la falsedad, dado que los due\u00f1os de la rifa ten\u00edan que hacer \u00a0un \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde resultaba normal que al abrir la urna \u00a0surgiera \u00a0evidente, \u00a0de \u00a0bulto, \u00a0que \u00a0exist\u00edan \u00a0muchas \u00a0boletas \u00a0con el n\u00famero \u00a0ganador, \u00a0luego \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica \u00a0no estuvo en peligro, en tanto la cantidad de \u00a0documentos \u00a0 ap\u00f3crifos, \u00a0detectables \u00a0por \u00a0cualquier \u00a0desprevenido, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0enga\u00f1ar a todo el mundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el art\u00edculo 32 se\u00f1ala el error de \u00a0tipo \u00a0como \u00a0eximente \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0y \u00a0en \u00a0este caso el agente cre\u00eda que \u00a0estaba \u00a0cumpliendo con su deber, luego lo que se manifiesta es un yerro sobre la \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0antijuridicidad, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0tom\u00f3 las boletas de la rifa y \u00a0llen\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido \u00a0lo \u00a0hizo con el anhelo de hacerse a un veh\u00edculo, pero no \u00a0sab\u00eda \u00a0que \u00a0ellas \u00a0constitu\u00edan documentos privados, porque en su conciencia no \u00a0estaba \u00a0que pudieran servir de prueba, lo que constituye un error vencible, esto \u00a0es, un inexistente delito culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0al aplicarse el aumento punitivo de la Ley 890 del 2004, que no procede \u00a0porque \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0fue \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 del 2000, raz\u00f3n por la cual debe \u00a0casarse la sentencia y absolver al acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0re\u00fane los requisitos l\u00f3gicos y de debida argumentaci\u00f3n precisados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Las razones son las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Si \u00a0el \u00a0recurrente acude a la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0se \u00a0impone \u00a0que admita sin cuestionamiento la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de los hechos y la valoraci\u00f3n probatoria en la forma en que los tuvo \u00a0por \u00a0demostrados \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0el entendido de que su inconformidad radica \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n del derecho escogido por el juzgador, porque \u00a0considera \u00a0que, \u00a0o \u00a0bien \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de aplicar la norma que regulaba el caso, no \u00a0obstante \u00a0haberse \u00a0tenido \u00a0por \u00a0probados \u00a0los hechos que se ubicaban en la misma \u00a0(exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0o \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n), o bien porque entre dos o m\u00e1s \u00a0disposiciones \u00a0vigentes \u00a0se aplic\u00f3 aquella que no regulaba el caso (aplicaci\u00f3n \u00a0indebida), \u00a0o \u00a0bien \u00a0se \u00a0escogi\u00f3 la norma acertada pero se le hicieron producir \u00a0efectos \u00a0 \u00a0contrarios \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0previstos \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0ella \u00a0 \u00a0(interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0cuando, como en este \u00a0evento, \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0primero \u00a0se \u00a0invoca \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley \u00a0sustancial, \u00a0es \u00a0carga del demandante, no cumplida en este evento, acreditar con \u00a0las \u00a0citas \u00a0textuales \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado que en alg\u00fan aparte de sus \u00a0razonamientos \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 admiti\u00f3 \u00a0 como \u00a0probadas, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0f\u00e1cticas de que se obr\u00f3 al amparo en una causal que exonera de \u00a0responsabilidad, en este caso, el error de tipo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente no cumpli\u00f3 con esa carga, y no \u00a0pod\u00eda \u00a0hacerlo, \u00a0porque \u00a0una \u00a0lectura \u00a0desprevenida \u00a0de los fallos de instancia \u00a0muestra \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces no concluyeron que se estructuraban las circunstancias \u00a0f\u00e1cticas \u00a0de \u00a0la \u00a0eximente \u00a0propuesta, \u00a0sino todo lo contrario, al punto que lo \u00a0condenaron como autor de falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Los \u00a0planteamientos \u00a0presentados \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0resultan \u00a0contradictorios, \u00a0lo \u00a0que no puede hacerse dentro de la \u00a0misma \u00a0censura, \u00a0y \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de los jueces, para afirmar que estos tergiversaron algunas pruebas. \u00a0Tales \u00a0reproches \u00a0no pueden hacerse al amparo de la violaci\u00f3n directa, sino que \u00a0son propios de la indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Un \u00a0debate probatorio, como el propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0solamente \u00a0puede \u00a0ser \u00a0invocado \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta, \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0directa. \u00a0Y \u00a0si se omitiese el yerro del enunciado, para \u00a0asumir \u00a0la \u00a0causal \u00a0acertada, \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0igual \u00a0apuntar\u00eda al rechazo de la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0porque \u00a0la violaci\u00f3n indirecta exige \u00a0indicar \u00a0la \u00a0prueba o pruebas valoradas err\u00f3neamente y, para cada una de ellas, \u00a0precisar \u00a0si \u00a0el \u00a0yerro cometido fue de hecho o de derecho y la especie de falso \u00a0juicio \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3: \u00a0si de existencia, identidad o raciocinio (en el \u00a0caso \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho), \u00a0o \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o convicci\u00f3n (para el yerro de \u00a0derecho). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0nada \u00a0de lo anterior cumpli\u00f3 el se\u00f1or \u00a0apoderado, \u00a0en tanto, adem\u00e1s de aludir expresamente a la violaci\u00f3n directa, se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0hacer \u00a0apreciaciones personales sobre la forma en que los jueces han \u00a0debido concluir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien anunci\u00f3 un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0no desarroll\u00f3 ni, menos, prob\u00f3 el \u00a0yerro, \u00a0como \u00a0que lo hizo consistir, no en la distorsi\u00f3n de alguna prueba, sino \u00a0en \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0la adulteraci\u00f3n de las m\u00e1s de dos mil boletas era \u00a0burda, \u00a0 perceptible \u00a0 f\u00e1cilmente, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0descartar\u00eda \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese, \u00a0entonces, que se acusa al Tribunal \u00a0de \u00a0falsear \u00a0la \u00a0identidad de una prueba, pero lo que se acredita es lo opuesto, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0parti\u00f3 \u00a0del \u00a0contenido \u00a0real, objetivo, del medio \u00a0probatorio. \u00a0Solo \u00a0que, \u00a0a \u00a0voces \u00a0de \u00a0la defensa, en el proceso de conferirle o \u00a0negarle \u00a0eficacia, \u00a0el \u00a0juez dio por probada la antijuridicidad material, cuando \u00a0para la defensa no se superaba la simplemente formal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0yerro, \u00a0en \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0haberse \u00a0presentado, \u00a0no \u00a0constitu\u00eda \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad invocado, sino que \u00a0debi\u00f3 \u00a0desarrollarse \u00a0y verificarse por v\u00eda del falso raciocinio, lo que no se \u00a0hizo, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0se \u00a0indic\u00f3 \u00a0el \u00a0componente de la sana cr\u00edtica (ley de la \u00a0ciencia, \u00a0principio de\u00a0 la l\u00f3gica o m\u00e1xima de la experiencia) que habr\u00eda \u00a0sido \u00a0desconocido \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0la \u00a0ley, el principio o la \u00a0m\u00e1xima que resultaban de buen recibo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Quien invoque la casaci\u00f3n, por tratarse \u00a0de \u00a0un recurso extraordinario, esto es, previsto por fuera de las dos instancias \u00a0que \u00a0conforman \u00a0la \u00a0estructura \u00a0b\u00e1sica \u00a0de \u00a0un proceso como es debido, no puede \u00a0hacerlo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0posturas \u00a0que \u00a0en \u00a0forma \u00a0insistente \u00a0solamente quieran \u00a0presentar su particular forma de interpretar las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0esencia, \u00a0constituye \u00a0un \u00a0juicio \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0formula \u00a0en \u00a0contra de la sentencia del Tribunal en \u00a0cuanto \u00a0de \u00a0forma \u00a0patente, manifiesta, haya contrariado la Constituci\u00f3n y\/o la \u00a0ley, \u00a0de \u00a0donde deriva como carga suya, necesaria, formular cargos en contra del \u00a0fallo, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0deben \u00a0seguir \u00a0los \u00a0lineamientos que desde hace lustros han \u00a0trazado la ley y la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente no cumpli\u00f3 con ellos, en tanto \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a \u00a0reiterar, \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0vez, que la \u00fanica forma de estimaci\u00f3n \u00a0probatoria es la propuesta por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El impugnante no acat\u00f3 los requisitos de \u00a0forma \u00a0y fondo para presentar y demostrar los errores en casaci\u00f3n, por cuanto a \u00a0lo \u00a0que \u00a0acudi\u00f3 \u00a0realmente fue a presentar su personal y subjetiva inteligencia \u00a0sobre \u00a0el alcance que ha debido darse a las pruebas allegadas, para concluir que \u00a0es \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0v\u00e1lida, \u00a0con \u00a0el anhelo de que la Corte cumpla como una tercera \u00a0instancia, \u00a0que no lo es, y haga prevalecer sus posturas sobre las de los jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0las \u00a0de \u00a0estos \u00a0llegan \u00a0precedidas \u00a0de \u00a0la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y legalidad, que solamente puede ser refutada a partir \u00a0de la indicaci\u00f3n y demostraci\u00f3n de precisos errores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor olvid\u00f3 que la estructura b\u00e1sica \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso se agota en la segunda instancia y que, por ende, solamente \u00a0en \u00a0esas \u00a0dos \u00a0fases \u00a0se puede acudir a escritos de elaboraci\u00f3n libre, en tanto \u00a0que \u00a0a \u00a0la casaci\u00f3n, por constituir una sede extraordinaria, no se puede llegar \u00a0con \u00a0alegatos \u00a0gen\u00e9ricos \u00a0que \u00a0solamente \u00a0buscan \u00a0oponer, \u00a0al de los jueces, un \u00a0personal \u00a0modo \u00a0de \u00a0valorar \u00a0las pruebas, sino que es necesario se demuestre que \u00a0las \u00a0sentencias incurrieron en errores precisos, que deben ser verificados, no a \u00a0partir \u00a0de \u00a0discursos \u00a0libres, sino desde la argumentaci\u00f3n debida que de tiempo \u00a0atr\u00e1s exigen la ley y la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0el segundo cargo, el se\u00f1or defensor \u00a0invoca \u00a0un \u00a0yerro \u00a0en \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n punitiva por cuanto los jueces habr\u00edan \u00a0dado \u00a0cabida \u00a0a \u00a0un \u00a0agravante \u00a0(de la Ley 890 del 2004) que no era aplicable en \u00a0este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero por parte alguna explica las razones de \u00a0hecho \u00a0y\/o \u00a0de derecho por las cuales la correcci\u00f3n de ese error implicar\u00eda la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0pide, y no la redosificaci\u00f3n de la sanci\u00f3n \u00a0eliminando \u00a0 la \u00a0 circunstancia \u00a0 de \u00a0 mayor \u00a0 punibilidad, \u00a0deducida \u00a0en \u00a0forma \u00a0indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la casaci\u00f3n oficiosa \u00a0<\/p>\n<p>1. Si bien, por los argumentos se\u00f1alados, no \u00a0hay \u00a0lugar a la admisi\u00f3n de la demanda, lo cierto es que la defensa se\u00f1al\u00f3 un \u00a0error \u00a0 en \u00a0 la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulaban \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0imponi\u00e9ndose \u00a0al \u00a0acusado \u00a0una \u00a0pena mayor de la que realmente correspond\u00eda en \u00a0aplicaci\u00f3n del principio de legalidad de las penas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0encuentra \u00a0necesario \u00a0intervenir \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 oficiosa \u00a0 en \u00a0aras \u00a0de \u00a0restablecer \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0quebrantadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0hacerlo, debe reiterar su criterio, ya \u00a0decantado, \u00a0respecto de que el traslado obligatorio al Ministerio P\u00fablico, para \u00a0la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0concepto previo al proferimiento del fallo que resuelva el \u00a0fondo \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, es de recibo \u00fanica y exclusivamente cuando la demanda \u00a0es \u00a0admitida en cuanto se concluye en el cumplimiento de las exigencias formales \u00a0de l\u00f3gica y debida argumentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentido contrario, cuando quiera que la \u00a0Sala \u00a0inadmite \u00a0el \u00a0libelo, pero encuentra la necesidad de intervenir de oficio, \u00a0no \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0formalidad \u00a0tratada, porque esta se supedita a que sea la \u00a0demanda, \u00a0presentada \u00a0en \u00a0debida \u00a0forma, \u00a0la \u00a0que habilite el pronunciamiento de \u00a0fondo. \u00a0La actuaci\u00f3n oficiosa no exige procedimiento previo y debe darse cuando \u00a0se observe la necesidad de restablecer los derechos vulnerados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La Sala casar\u00e1 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia recurrida. Las razones son \u00a0las que siguen: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde la vigencia de la Ley 906 del 2004, en \u00a0forma \u00a0conteste \u00a0y \u00a0de manera reiterada la Corte ha razonado (por ejemplo, en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0citada por el defensor, del 27 de enero de 2010, radicado 25.632) que \u00a0los \u00a0incrementos \u00a0punitivos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a014 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 890 del 2004 est\u00e1n \u00a0inescindiblemente \u00a0ligados \u00a0al sistema procesal implementado por aquella, y que, \u00a0por \u00a0contera, \u00a0en los asuntos regidos por la Ley 600 del 2000, como el presente, \u00a0la \u00a0pena \u00a0ser\u00e1 \u00a0la prevista en la norma penal original, sin ese agravante. Dijo \u00a0entonces: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4.1. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0sido \u00a0enf\u00e1tica \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0los \u00a0incrementos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a014 \u00a0de \u00a0la ley 890 de 2004 a los tipos b\u00e1sicos del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0s\u00f3lo pueden aplicarse en aquellas actuaciones regidas al amparo \u00a0de la ley 906 del mismo a\u00f1o: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, \u00a0 el \u00a07 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a02006 \u00a0afirm\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d[\u2026] \u00a0Como viene de verse, es evidente \u00a0que \u00a0por \u00a0voluntad \u00a0del legislador el incremento general de penas establecido en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a014 \u00a0de \u00a0la ley 890 de 2004 se encuentra atado exclusivamente a la \u00a0implementaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sistema \u00a0acusatorio \u00a0(ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004), \u00a0de donde puede \u00a0concluirse \u00a0que, \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0distritos judiciales en los cuales a\u00fan no se ha \u00a0implementado \u00a0 el \u00a0 referido \u00a0 sistema \u00a0procesal, \u00a0no \u00a0tiene\u00a0 \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0el \u00a0aumento de penas y, por \u00a0tanto, \u00a0rigen \u00a0los \u00a0extremos \u00a0punitivos \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de 2000 \u00a0[\u2026]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dEn \u00a0 \u00a0 oportunidad \u00a0 \u00a0 posterior, \u00a0agreg\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d \u00a0[\u2026] \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0ley \u00a0[ley 890 del 2004] est\u00e1 ligada al nuevo sistema procesal implementado por la ley \u00a0906 \u00a0del 2004, esto es, debe operar en las mismas circunstancias de tiempo, modo \u00a0y \u00a0 lugar \u00a0del \u00a0\u2018sistema \u00a0acusatorio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 oral\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dSobre \u00a0este \u00a0tema \u00a0igualmente \u00a0se \u00a0ha \u00a0pronunciado \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0por \u00a0ejemplo en el fallo de tutela del 7 de febrero del \u00a02006 (radicado 24.020), en el cual explic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dEn el asunto que hoy ocupa la atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0el \u00a0criterio \u00a0judicial \u00a0cuestionado \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda proh\u00edja una \u00a0profunda \u00a0desigualdad en la aplicaci\u00f3n de la ley penal, pues como qued\u00f3 arriba \u00a0rese\u00f1ado, \u00a0aunque \u00a0se trata de un caso que no se rige por el sistema acusatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0donde \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0acogi\u00f3 al tr\u00e1mite de la \u00a0sentencia \u00a0anticipada, de un lado, se le aplic\u00f3 el aumento general de penas que \u00a0estableci\u00f3 \u00a0la Ley 890 de 2004 y, de otro, se le neg\u00f3 la posibilidad de que le \u00a0considerara \u00a0la \u00a0mayor \u00a0rebaja de pena que establece la ley 906 de 2004 para los \u00a0casos de allanamiento a la imputaci\u00f3n en ese sistema procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dLa \u00a0 desigualdad \u00a0 se \u00a0evidencia \u00a0con \u00a0claridad, \u00a0pues \u00a0un \u00a0procesado condenado por id\u00e9nticas razones a las que lo fue \u00a0el \u00a0aqu\u00ed \u00a0accionante, \u00a0pero cuya conducta hubiese ocurrido en un lugar donde se \u00a0aplique \u00a0el \u00a0sistema \u00a0acusatorio, tendr\u00eda la posibilidad de acceder a una mayor \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0en \u00a0caso de un allanamiento a la imputaci\u00f3n, en los t\u00e9rminos \u00a0del art\u00edculo 351 de la ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dPero la Sala no duda en se\u00f1alar que la \u00a0desigualdad \u00a0evidenciada s\u00f3lo se deriva de una err\u00f3nea aplicaci\u00f3n del aumento \u00a0general \u00a0de \u00a0penas \u00a0que \u00a0se \u00a0adopt\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 14 de la ley 890 de 2004 \u00a0a \u00a0 un \u00a0 evento \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0rige \u00a0por \u00a0el \u00a0sistema \u00a0acusatorio, \u00a0pues \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los antecedentes \u00a0hist\u00f3ricos \u00a0de la aludida ley, su prop\u00f3sito no fue otro que permitir la puesta \u00a0en \u00a0marcha \u00a0de \u00a0un \u00a0sistema procesal basado en una significativa negociaci\u00f3n de \u00a0penas, \u00a0que exig\u00eda por tanto el aumento general de las mismas para mantener una \u00a0proporcionalidad \u00a0sancionatoria \u00a0razonable \u00a0que \u00a0respondiese \u00a0a \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0formas de negociaci\u00f3n y rebajas previstas [\u2026]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dPor \u00a0lo tanto, se ve obligada la Sala a \u00a0aceptar \u00a0que, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que la ley 906 de 2004, la norma de aumento general de \u00a0penas, \u00a0vigente \u00a0desde \u00a0el \u00a01\u00ba de enero de 2005, debe aplicarse gradualmente en \u00a0aquellos \u00a0distritos judiciales donde se vaya implantando el sistema acusatorio y \u00a0con exclusividad a los casos que se rigen por el mismo [\u2026] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dEn \u00a0las condiciones rese\u00f1adas, que hoy \u00a0se \u00a0reiteran, \u00a0se \u00a0tiene que la aplicabilidad de la ley 890 del 2004 se supedita \u00a0al \u00a0mismo \u00a0proceso \u00a0de \u00a0gradualidad de la ley 906 del mismo a\u00f1o, obviamente con \u00a0las \u00a0excepciones \u00a0que \u00a0aquella misma determin\u00f3 en su art\u00edculo 15, esto es, que \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0230 \u00a0A, \u00a0442, \u00a0444, \u00a0444 \u00a0A, \u00a0453 \u00a0y \u00a0454 \u00a0A del C\u00f3digo Penal, \u00a0introducidos \u00a0 o \u00a0 modificados \u00a0 en \u00a0 aquel \u00a0estatuto, \u00a0comenzaron \u00a0a \u00a0regir \u00a0en \u00a0\u2018forma \u00a0inmediata\u2019. \u00a0Lo \u00a0\u00faltimo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0inciso \u00a02\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 454, pero fue declarado \u00a0inexequible\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0 la \u00a0 Corte\u2026\u00a0 precis\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dEn \u00a0efecto, cuando la Sala ha precisado \u00a0en \u00a0 anteriores \u00a0providencias \u00a0que \u00a0los \u00a0incrementos \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004 \u00a0\u00fanicamente \u00a0deben \u00a0aplicarse \u00a0en los distritos judiciales donde rige el sistema \u00a0acusatorio, \u00a0lo ha hecho con fundamento en que los mismos fueron consagrados por \u00a0el \u00a0legislador para justificar el tratamiento punitivo dentro de un sistema que, \u00a0como \u00a0el \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0pretende, \u00a0en teor\u00eda, hacer \u00a0prevalecer \u00a0la \u00a0justicia \u00a0criminal \u00a0consensuada \u00a0por \u00a0encima \u00a0de \u00a0la definici\u00f3n \u00a0\u2018ordinaria\u2019 de los conflictos mediante juicio y, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0tal \u00a0postura \u00a0jur\u00eddica \u00a0obedece \u00a0a \u00a0una interpretaci\u00f3n tan \u00a0restrictiva \u00a0como teleol\u00f3gica de la norma, de manera que la extensi\u00f3n punitiva \u00a0a \u00a0asuntos \u00a0propios \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 no s\u00f3lo carecer\u00eda de cualquier \u00a0sustento \u00a0 atendible, \u00a0 sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0ser\u00eda \u00a0desconocedor \u00a0del \u00a0principio \u00a0universal \u00a0 del \u00a0 favor \u00a0 rei, \u00a0criterio \u00a0llamado \u00a0a \u00a0regir \u00a0toda \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0potestativa, \u00a0 interpretativa \u00a0 y \u00a0 valorativa \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0 funcionario \u00a0judicial\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0para \u00a0adicionarlo \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0redosificar \u00a0las sanciones de prisi\u00f3n e \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas, para lo \u00a0cual \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0excluir\u00e1 el monto deducido en raz\u00f3n del art\u00edculo 14 de \u00a0la \u00a0 Ley \u00a0 890 \u00a0 del \u00a0 2004, \u00a0 debi\u00e9ndose \u00a0 respetar \u00a0 los \u00a0 criterios \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juez de primera instancia (avalado por el \u00a0Tribunal) \u00a0se ubic\u00f3 en el primer cuarto, calculado con el agravante (de 16 a 39 \u00a0meses) \u00a0y, \u00a0para alejarse del tope m\u00ednimo (16 meses), agreg\u00f3 20, que equivalen \u00a0a un 87% del \u00e1mbito de movilidad (23 meses). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La norma original, art\u00edculo 289 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0aplicable, \u00a0se\u00f1ala \u00a0de 1 a 6 a\u00f1os de prisi\u00f3n, de lo cual \u00a0surge \u00a0que \u00a0el \u00a0cuarto inferior va de 1 a 2,25 a\u00f1os. Por tanto, aplicado el 87% \u00a0al \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0movilidad (1,25 a\u00f1os), se obtiene un a\u00f1o, el cual, adicionado \u00a0al \u00a0l\u00edmite \u00a0inferior, arroja una pena de 2 a\u00f1os, que ser\u00e1 la que debe cumplir \u00a0el acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con lo expuesto, la Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Inadmitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Casar, oficiosa \u00a0y \u00a0parcialmente, la sentencia del 20 de marzo de 2013, \u00a0proferida \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0 Barranquilla, \u00a0 exclusivamente \u00a0para \u00a0modificarla \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Jaime de Jes\u00fas Sincelejo \u00a0Mendoza \u00a0debe \u00a0cumplir \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas, como autor \u00a0del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0fue \u00a0condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El fallo del Tribunal permanece vigente \u00a0en todo lo dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0no \u00a0admite \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 ALBERTO \u00a0 CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GUSTAVO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0MALO \u00a0FERN\u00c1NDEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR \u00a0OTERO\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia de 21 de marzo de 2005, radicaci\u00f3n 26065. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia de 11 de noviembre de 2008, radicaci\u00f3n 24663. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CORTE \u00a0 SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE \u00a0 CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JOS\u00c9 \u00a0 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 263 \u00a0 Bogot\u00e1, D. 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