{"id":2721,"date":"2023-09-08T14:29:27","date_gmt":"2023-09-08T14:29:27","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/12227fe1\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:27","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:27","slug":"12227fe1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/12227fe1\/","title":{"rendered":"12227fe1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 12227 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.014 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1, D. C., dos de febrero del \u00a0dos mil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de 15 de abril de 1996, mediante la \u00a0cual \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Fe de Bogot\u00e1 conden\u00f3 \u00a0al \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0SIERVO \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JESUS \u00a0 \u00a0SANABRIA \u00a0PULGARIN \u00a0a la pena principal de 18 a\u00f1os de prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio simple en la modalidad de \u00a0tentativa, \u00a0homicidio \u00a0consumado \u00a0agravado, \u00a0y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a014 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01988, \u00a0en \u00a0un \u00a0atentado \u00a0perpetrado \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera 86 con calle 86 de\u00a0 esta ciudad, Rafael Antonio \u00a0Quintero \u00a0recibi\u00f3 varias heridas con arma de fuego a nivel de t\u00f3rax y abdomen, \u00a0que \u00a0le determinaron una incapacidad definitiva de 40 d\u00edas y deformidad f\u00edsica \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0(fls.1, \u00a046, 47, 68 y 119\/1). Como autor material del \u00a0hecho \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0se\u00f1al\u00f3 a Siervo de Jes\u00fas Sanabria Pulgar\u00edn, persona con \u00a0la \u00a0cual \u00a0ven\u00eda \u00a0manteniendo \u00a0enfrentamientos desde el a\u00f1o de 1987 (fls.9, 88, \u00a094, 114\/1)\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 12 de abril de 1989, en el barrio \u201cVilla \u00a0Amelia\u201d \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, \u00a0cuando \u00a0Rafael \u00a0Antonio \u00a0Quintero se desplazaba en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0de \u00a012 a\u00f1os V\u00edctor Giovanny Quintero Castro hacia su \u00a0casa, \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0atentado \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, habiendo sido \u00a0trasladado \u00a0inicialmente al Hospital Local La Granja, y luego al Hospital Sim\u00f3n \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0 donde \u00a0 falleci\u00f3 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0(fls.122, \u00a0132\/1). \u00a0La\u00a0 \u00a0v\u00edctima\u00a0 \u00a0manifest\u00f3, \u00a0tanto \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0su \u00a0esposa \u00a0como \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0que \u00a0lo \u00a0condujeron \u00a0al \u00a0centro \u00a0asistencial, \u00a0que \u00a0el \u00a0autor de los \u00a0disparos \u00a0hab\u00eda \u00a0sido Siervo de Jes\u00fas Sanabria (fls.121\/1). Tambi\u00e9n a su hijo \u00a0menor \u00a0que \u00a0lo \u00a0acompa\u00f1aba \u00a0le hizo saber, instantes antes del atentado, que el \u00a0sujeto \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 segu\u00eda \u00a0 \u00a0 parec\u00eda \u00a0 \u00a0 ser \u00a0 \u00a0Sanabria \u00a0 \u00a0Pulgar\u00edn \u00a0(fls.167\/1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0investigaci\u00f3n por los primeros hechos la \u00a0aprehendi\u00f3 \u00a0el Juzgado Octavo de Instrucci\u00f3n Criminal, que vincul\u00f3 al proceso \u00a0mediante \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de persona ausente al imputado y resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva por el delito de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0(fls.14, \u00a055, \u00a065, \u00a066 y 74 \/1). La \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0el \u00a0segundo \u00a0atentado correspondi\u00f3 al Juzgado 100 de la misma \u00a0especialidad, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0despu\u00e9s de practicar las diligencias preliminares \u00a0pertinentes \u00a0dispuso \u00a0remitir \u00a0la actuaci\u00f3n al Juzgado Octavo, para que hiciera \u00a0parte \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 ven\u00eda \u00a0 adelantando \u00a0 contra \u00a0Sanabria \u00a0Pulgar\u00edn,\u00a0 \u00a0por \u00a0tratarse de \u201clos mismos hechos\u201d (fls.129, 197\/1). Por \u00a0auto \u00a0 de \u00a028 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01989, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Octavo \u00a0dispuso \u00a0unificar \u00a0las \u00a0investigaciones, \u00a0tras \u00a0precisar \u00a0que \u00a0los hechos eran distintos,\u00a0 pero que \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0se \u00a0advert\u00edan \u00a0nexos \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0procesal \u00a0que \u00a0ameritaban su \u00a0indagaci\u00f3n conjunta (fls.198\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la diligencia de necropsia los peritos del \u00a0instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0recuperaron \u00a0cuatro \u00a0proyectiles, \u00a0dos \u00a0de ellos \u00a0antiguos, \u00a0pertenecientes \u00a0a \u00a0un \u00a0atentado \u00a0anterior. \u00a0Sometidos \u00a0a an\u00e1lisis de \u00a0bal\u00edstica \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que los cuatro fueron disparados con la misma arma, \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0calibre \u00a0.32, \u00a0con \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e1nima \u00a0estriada (6 estr\u00edas), y \u00a0macizos de rotaci\u00f3n derecha (fls.173, 198, 203\/1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obtenida la captura de Sanabria Pulgar\u00edn, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0lo \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0y se pronunci\u00f3 sobre los\u00a0 hechos \u00a0ocurridos \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01988, \u00a0profiriendo \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva por los delitos de homicidio agravado y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas de fuego de defensa personal (fls.219 y 227\/1). Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0la \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a023 \u00a0de enero de 1995 con resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por los mismos delitos, en concurso con\u00a0 homicidio simple en la \u00a0modalidad \u00a0de tentativa por raz\u00f3n de los hechos acaecidos el 14 de mayo de 1988 \u00a0(fls.258). \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n caus\u00f3 ejecutoria el 7 de febrero siguiente (fls.272 \u00a0vto.).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia de 19 de octubre del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a028 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santa Fe de Bogot\u00e1 conden\u00f3 a \u00a0Sanabria \u00a0Pulgar\u00edn \u00a0a \u00a0la pena principal de 18 a\u00f1os de prisi\u00f3n y la accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por 10 a\u00f1os, como autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio simple en la modalidad de tentativa, \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0en virtud de la indefensi\u00f3n de la v\u00edctima, y porte ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego de defensa personal, de acuerdo con los cargos contenidos en \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n (fls.440\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado este fallo por la defensa, el Tribunal \u00a0Superior, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0suyo \u00a0que \u00a0ahora es objeto de recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 lo \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0todas \u00a0sus \u00a0partes \u00a0(fls.64 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0del \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0causales \u00a0primera y \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0actor \u00a0presenta \u00a0sendos \u00a0cargos contra la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacer alusi\u00f3n al contenido de los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0Nohora \u00a0Isabel \u00a0Castro \u00a0Rodr\u00edguez\u00a0 \u00a0y \u00a0V\u00edctor \u00a0Giovanny \u00a0Quintero \u00a0Castro \u00a0(esposa \u00a0e hijo de la v\u00edctima, respectivamente), sostiene que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia le dieron a estas pruebas una connotaci\u00f3n que no \u00a0tienen, \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n de lo establecido en los art\u00edculos 247, 248, 254 y 333 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del \u00a0primero \u00a0de dichos testimonios \u00a0argumenta \u00a0que la deponente, a pesar de haber manifestado no conocer a Siervo de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Sanabria, \u00a0termina \u00a0suministrando una completa descripci\u00f3n suya, en los \u00a0mismos \u00a0t\u00e9rminos en que lo hizo la v\u00edctima, y afirmando que Sanabria Pulgar\u00edn \u00a0fue \u00a0el \u00a0homicida porque su esposo as\u00ed lo sostuvo en presencia de los polic\u00edas \u00a0que \u00a0lo \u00a0auxiliaron, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0que surge que el comentario lo hizo a \u00a0\u00e9stos, \u00a0quienes no declararon, y no a ella. El Juzgado, no obstante, acogi\u00f3 la \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0solo \u00a0hecho \u00a0de provenir de la se\u00f1ora Castro Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El menor V\u00edctor Giovanny Quintero Castro, por \u00a0su \u00a0parte, describe al agresor siguiendo el aleccionamiento de su progenitora, y \u00a0es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0una \u00a0deformidad \u00a0en uno de sus brazos, que no \u00a0existe, \u00a0seg\u00fan se dej\u00f3 demostrado en audiencia p\u00fablica (fls.324). Esto indica \u00a0que \u00a0el \u00a0menor \u00a0no \u00a0identific\u00f3 \u00a0al \u00a0agresor, \u00a0sino \u00a0que \u00a0lo \u00a0relacion\u00f3 \u00a0con la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0su \u00a0progenitora, y que los datos que aport\u00f3 no \u00a0son \u00a0el \u00a0resultado de haber presenciado de manera \u201cconsciente\u201d el desarrollo \u00a0de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en los art\u00edculos 220.3 y 304.2 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0demandante impetra la nulidad de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir del auto de 28 de junio de 1989 (fls.198\/1), por medio del \u00a0cual \u00a0 el \u00a0 funcionario \u00a0 instructor \u00a0 orden\u00f3 \u00a0 \u201cla \u00a0acumulaci\u00f3n\u201d \u00a0de \u00a0las \u00a0investigaciones, \u00a0por \u00a0considerar que constituye una informalidad sustancial que \u00a0afecta el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que el Juez instructor de la \u00e9poca \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0referida \u00a0acumulaci\u00f3n con arreglo, al parecer, a lo establecido en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a084 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal para entonces vigente (Decreto 050 de \u00a01987), \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0procesos \u00a0se hallaba en la fase del \u00a0juicio, \u00a0es \u00a0decir \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria ejecutoriada, como lo demanda el \u00a0art\u00edculo 86 ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0anotadas condiciones la acumulaci\u00f3n \u00a0ordenada \u00a0resultaba improcedente, y por ende ineficaz, en cuanto no se cumpl\u00edan \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0procesales \u00a0para \u00a0hacerlo, \u00a0y \u00a0porque con ello se quebrant\u00f3 la \u00a0finalidad \u00a0del \u00a0procedimiento, \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0y \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0debidas \u00a0al \u00a0sindicado, \u00a0pues \u00a0la irregular acumulaci\u00f3n impidi\u00f3 al \u00a0fallador \u00a0analizar \u00a0con objetividad los hechos relativos al homicidio consumado, \u00a0llev\u00e1ndolo\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0de que el procesado pod\u00eda ser el \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte por tratarse del autor de la tentativa,\u00a0 y que, \u00a0por \u00a0ende, era colegible su responsabilidad en el homicidio. En s\u00edntesis, \u201cla \u00a0indebida \u00a0 acumulaci\u00f3n \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0fallador \u00a0a \u00a0abrigar \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el hecho de la muerte de Rafael Antonio Quintero\u201d (fls.102 \u00a0C. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas relaciona los art\u00edculos \u00a087.2, 91, 93, 94 y 95 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Respecto del cargo formulado al amparo de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0el Procurador Segundo Delegado en lo Penal sostiene que el \u00a0impugnante\u00a0 \u00a0desconoce \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0m\u00ednimos \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica casacional \u00a0propios \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque \u00a0escogida, \u00a0pues \u00a0ignora \u00a0que el reproche debe \u00a0comprender \u00a0 no \u00a0 solo \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 modalidad \u00a0 de \u00a0 error \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n,\u00a0 \u00a0lineamientos \u00a0que \u00a0no fueron seguidos por el actor. En estas \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0del cargo se reporta incompleta, como quiera que \u00a0tan \u00a0indispensables \u00a0enunciados \u00a0quedan \u00a0inmersos \u00a0en \u00a0la \u00a0total \u00a0incertidumbre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contribuye tambi\u00e9n a la desestimaci\u00f3n de la \u00a0censura, \u00a0\u201cel \u00a0hecho \u00a0que el listado de preceptos supuestamente vulnerados, se \u00a0evidencia \u00a0insular \u00a0de \u00a0cara \u00a0al \u00a0desarrollo \u00a0argumentativo del reproche, lo que \u00a0determina \u00a0que \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0normativa \u00a0por \u00a0manera se encuentra debidamente \u00a0demostrada, \u00a0como \u00a0le es exigible al actor\u201d (fls.41 cuaderno de la Corte). Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de limitaci\u00f3n que regenta el recurso, impide que la \u00a0Corte enmiende tama\u00f1os desaciertos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0contexto \u00a0argumentativo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0se \u00a0supedita \u00a0en \u00a0un \u00a0todo \u00a0al \u00a0cuestionamiento \u00a0subjetivo \u00a0del \u00a0censor \u00a0en punto al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0efectuado \u00a0por \u00a0los falladores de los testimonios de V\u00edctor Giovanny \u00a0Quintero \u00a0Castro \u00a0y \u00a0Nohora \u00a0Isabel \u00a0Castro, \u00a0desatendiendo \u00a0por completo que el \u00a0ataque, \u00a0para que se reporte trascendente, ha debido dirigirlo in extenso a todo \u00a0el \u00a0acervo \u00a0probatorio, \u00a0so \u00a0pena \u00a0de \u00a0quedar \u00a0inc\u00f3lume \u00a0algunos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los cuales el fallo v\u00e1lidamente se mantiene, verbigracia el \u00a0experticio \u00a0de bal\u00edstica del Instituto de Medicina Legal, del cual se deduce en \u00a0sana \u00a0l\u00f3gica \u00a0que el arma utilizada en ambos atentados fue la misma, aspecto al \u00a0cual \u00a0aludi\u00f3 ampliamente el Tribunal Superior en la sentencia de segundo grado. \u00a0De all\u00ed que el cargo no pueda tener vocaci\u00f3n de \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En relaci\u00f3n con el segundo reparo sostiene \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar, \u00a0por \u00a0ausencia de fundamentaci\u00f3n, y \u00a0porque \u00a0la \u00a0facultad \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0que \u00a0est\u00e1 revestida la Corte en modo alguno \u00a0releva \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0proponer \u00a0y \u00a0desarrollar \u00a0sus \u00a0argumentaciones \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n a las directrices t\u00e9cnicas del recurso, a\u00fan en \u00a0trat\u00e1ndose de la causal tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Totalmente impertinente resulta, por comportar \u00a0un \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0el \u00a0principio de no contradicci\u00f3n, invocar por ejemplo al \u00a0un\u00edsono \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del debido proceso y falsos juicios de convicci\u00f3n, y m\u00e1s \u00a0a\u00fan, \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0de \u00a0preceptos \u00a0procesales, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0dichos \u00a0requerimientos \u00a0 corresponden \u00a0a \u00a0senderos \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0bien \u00a0diversos, \u00a0e \u00a0incompatibles al interior del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen de lo expuesto, de suyo suficiente \u00a0para \u00a0dar al traste con las pretensiones de la defensa, se tiene que al actor no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0invocada, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0las \u00a0investigaciones \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0 unificaci\u00f3n \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0relacionadas \u00a0por \u00a0v\u00ednculos \u00a0de \u00a0conexidad, \u00a0y \u00a0esto impon\u00eda que se las adelantara conjuntamente, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 84 del Decreto 050 de 1987, para entonces \u00a0vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunado \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que el \u00a0libelista \u00a0 no \u00a0 demuestra \u00a0 la \u00a0 trascendencia \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0irregularidad \u00a0denunciada, \u00a0advirti\u00e9ndose, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0que \u00a0la \u00a0acumulaci\u00f3n, lejos de \u00a0haber \u00a0 desconocido \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0favoreci\u00f3 \u00a0sus \u00a0intereses, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 obtener de los falladores la tasaci\u00f3n del \u00a0quantum \u00a0punitivo \u00a0con \u00a0atinencia a los par\u00e1metros del fen\u00f3meno concursal, que \u00a0desde luego le reportan beneficios punitivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo \u00a0el orden l\u00f3gico de prevalencia de \u00a0las \u00a0causales \u00a0que \u00a0impone la t\u00e9cnica casacional, la Corte estudiar\u00e1 en primer \u00a0lugar el cargo formulado al amparo de la\u00a0 tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0viene \u00a0de \u00a0ser \u00a0visto, el cargo se hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haberse \u00a0adelantado \u00a0y \u00a0fallado \u00a0conjuntamente las \u00a0investigaciones \u00a0por \u00a0los \u00a0atentados realizados contra la vida de Rafael Antonio \u00a0Quintero \u00a0el \u00a014 de mayo de 1988 y el 12 de abril de 1989, pues se considera que \u00a0dicho \u00a0proceder \u00a0resulta \u00a0violatorio \u00a0de \u00a0las normas que regulan la figura de la \u00a0acumulaci\u00f3n, \u00a0de acuerdo con las cuales solo puede accederse a ella a partir de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0ejecutoriada \u00a0(art\u00edculo 86 del Decreto 050\/87, \u00a0estatuto procesal para entonces vigente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que \u00a0debe hacerse en \u00a0torno \u00a0a \u00a0esta \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0ataque \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0unificar \u00a0las \u00a0investigaciones \u00a0se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0existir entre ellas \u00a0v\u00ednculos \u00a0 de \u00a0 conexidad \u00a0 procesal \u00a0que \u00a0hac\u00edan\u00a0\u00a0 \u00a0aconsejable \u00a0su \u00a0adelantamiento \u00a0 conjunto, \u00a0 no \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 instituto \u00a0 de \u00a0 acumulaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0equivocadamente \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0y \u00a0que \u00a0el cargo, por tanto, se \u00a0estructura sobre un supuesto f\u00e1ctico procesal inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0texto \u00a0del \u00a0auto \u00a0de 28 de junio de 1989, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0tom\u00f3 dicha decisi\u00f3n, no admite duda al respecto, y del \u00a0proceso \u00a0no \u00a0surge \u00a0elemento \u00a0de juicio alguno que permita afirmar lo contrario. \u00a0Para \u00a0mayor \u00a0ilustraci\u00f3n, \u00a0v\u00e9anse \u00a0los \u00a0apartes \u00a0pertinentes de la providencia \u00a0aludida: \u00a0\u201cEn \u00a0realidad no se trata de los mismos hechos, pues unos acaecieron \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01988 \u00a0y \u00a0otros \u00a0el 13 (sic) de abril de 1989, pero s\u00ed hay \u00a0conexidad \u00a0procesal, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0deben ser investigados bajo una misma cuerda \u00a0procesal\u201d (fls.198\/1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, si el actor consideraba que \u00a0la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0instructor \u00a0resultaba \u00a0equivocada, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0violatoria \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0del \u00a0derecho de defensa, debi\u00f3 iniciar el \u00a0ataque \u00a0desvirtuando \u00a0sus \u00a0fundamentos \u00a0f\u00e1ctico \u00a0jur\u00eddicos, o lo que es igual, \u00a0demostrando \u00a0que \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0requeridos \u00a0para \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de la \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 v\u00ednculos \u00a0 de \u00a0 contenido \u00a0 procesal \u00a0 entre \u00a0 las \u00a0referidas \u00a0investigaciones \u00a0no \u00a0se \u00a0cumpl\u00edan, \u00a0no \u00a0planteando \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n de preceptos \u00a0reguladores \u00a0de \u00a0una figura jur\u00eddico procesal no aplicada, cuyo cuestionamiento \u00a0sobreven\u00eda impertinente, como finalmente lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Esta falencia determin\u00f3 que el cargo quedara \u00a0sin \u00a0sustento, pues el libelista nada en concreto dijo sobre la improcedencia de \u00a0la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0procedimientos por razones de conexidad, como tampoco \u00a0sobre \u00a0las \u00a0implicaciones \u00a0negativas de esta supuesta informalidad en el derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0del \u00a0procesado, y sus planteamientos en torno a la ilegalidad de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0adoptada \u00a0sin \u00a0mediar \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0firme, \u00a0 caen \u00a0en \u00a0el \u00a0vac\u00edo, \u00a0por \u00a0no \u00a0guardar\u00a0 \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0su \u00a0contenido.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La unidad del proceso por motivos de conexidad \u00a0opera \u00a0por ministerio de la ley (art\u00edculo 88 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0vigente \u00a0y \u00a014 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0anterior) \u00a0sin que para ello resulte necesario la \u00a0superaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinados \u00a0estadios \u00a0procesales, \u00a0como \u00a0si \u00a0ocurre frente al \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la acumulaci\u00f3n, que requiere, para su procedencia, la existencia \u00a0de resoluci\u00f3n acusatoria ejecutoriada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Doctrina \u00a0 y \u00a0 jurisprudencia \u00a0 han \u00a0 sido \u00a0reiterativas \u00a0en sostener que los elementos de la conexidad, y por consiguiente, \u00a0presupuestos \u00a0 necesarios \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 opere \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal \u00a0por \u00a0dicho \u00a0motivo,\u00a0 \u00a0son \u00a0dos: pluralidad de delitos; y, existencia de una relaci\u00f3n o \u00a0nexo \u00a0 entre \u00a0 ellos, \u00a0 ya \u00a0 de \u00a0 orden \u00a0 sustancial \u00a0 (conexi\u00f3n \u00a0teleol\u00f3gica, \u00a0consecuencial, \u00a0u \u00a0ocasional), \u00a0ora \u00a0de car\u00e1cter procesal u objetivo (conexi\u00f3n \u00a0probatoria).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso objeto de estudio, adem\u00e1s de que \u00a0las \u00a0conductas \u00a0investigadas \u00a0fueron producto de una misma motivaci\u00f3n finalista \u00a0(causar \u00a0la muerte de Rafael Antonio Quintero),\u00a0 y que esta sola situaci\u00f3n \u00a0podr\u00eda \u00a0dar \u00a0lugar \u00a0a pensar, razonablemente, en la existencia de una conexidad \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustancial, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que, \u00a0por \u00a0el \u00a0aspecto procesal, surg\u00edan \u00a0factores \u00a0comunes \u00a0que aconsejaban la unificaci\u00f3n de las actuaciones en procura \u00a0de \u00a0un \u00a0mejor \u00a0aprovechamiento \u00a0de \u00a0la actividad investigativa (unidad de sujeto \u00a0activo, \u00a0 unidad \u00a0 de \u00a0 sujeto \u00a0 pasivo, \u00a0 identidad \u00a0motivacional \u00a0y \u00a0comunidad \u00a0probatoria),\u00a0 \u00a0con \u00a0evidentes \u00a0ventajas \u00a0para \u00a0el \u00a0implicado, \u00a0en cuanto le \u00a0permit\u00eda \u00a0concentrar los esfuerzos defensivos en un solo proceso, y obtener, en \u00a0la \u00a0eventualidad \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena, \u00a0la acumulaci\u00f3n jur\u00eddica de \u00a0penas, como finalmente ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, finalmente, que las afirmaciones del \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0sentido \u00a0de que la unificaci\u00f3n de las investigaciones deriv\u00f3 \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0para Sanabria Pulgar\u00edn porque la prueba de su responsabilidad en \u00a0el \u00a0primer atentado llev\u00f3 a los juzgadores a la falsa convicci\u00f3n de que hab\u00eda \u00a0sido \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0carecen \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0pues dicho \u00a0antecedente \u00a0no fue el \u00fanico elemento de prueba esgrimido en su contra, y no se \u00a0advierte \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0motivos \u00a0habr\u00eda \u00a0dejado \u00a0de \u00a0ser tenido en cuenta\u00a0 si \u00a0las\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 investigaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 hubieran \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proseguido\u00a0 \u00a0separadamente.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No solo, entonces, por adolecer la censura de \u00a0absoluta \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0por \u00a0resultar \u00a0la decisi\u00f3n cuestionada \u00a0acorde \u00a0con \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0los fines del proceso, se impone su \u00a0desestimaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este reparo, como acertadamente lo sostiene el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0presenta \u00a0m\u00faltiples falencias de orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0impiden a la Corte aprehender su estudio de \u00a0fondo. \u00a0La \u00a0doctrina y\u00a0 la jurisprudencia han sido persistentes en sostener \u00a0que \u00a0cuando en sede de casaci\u00f3n se plantean errores de apreciaci\u00f3n probatoria, \u00a0se \u00a0impone \u00a0para \u00a0el demandante la obligaci\u00f3n de acreditar, en primer t\u00e9rmino, \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0error \u00a0denunciado, \u00a0y \u00a0en \u00a0segundo lugar, su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demostraci\u00f3n del primer aspecto depender\u00e1 \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0o \u00a0modalidades \u00a0del yerro (si de hecho por falsos juicios de \u00a0existencia, \u00a0identidad \u00a0o \u00a0raciocinio, \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n) \u00a0pues \u00a0cada una de estas especies, como es sabido, se \u00a0estructura \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0supuestos \u00a0distintos. \u00a0El \u00a0segundo, implica tener que \u00a0realizar \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n probatoria para demostrar que las conclusiones \u00a0del \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 habr\u00edan \u00a0 sido \u00a0 distintas \u00a0 de \u00a0 no \u00a0 haberse \u00a0 presentado \u00a0 el \u00a0desacierto.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos requerimientos no fueron observados por \u00a0el \u00a0demandante. Sus argumentaciones se circunscriben a la afirmaci\u00f3n de que los \u00a0juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0error de apreciaci\u00f3n probatoria al otorgarle a los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Nohora Isabel Castro Rodr\u00edguez y V\u00edctor Giovanny Quintero una \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen, sin especificar, en concreto, la especie de error \u00a0cometido, \u00a0ni \u00a0demostrar \u00a0sus repercusiones en la parte conclusiva del fallo. Y, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0por \u00a0las \u00a0alusiones \u00a0que \u00a0hace \u00a0a \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0de dichos \u00a0testimonios \u00a0pareciera \u00a0estar \u00a0formulando \u00a0una cr\u00edtica a su valor persuasivo, y \u00a0por \u00a0este \u00a0modo \u00a0planteando \u00a0un \u00a0posible \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso raciocinio \u00a0derivado \u00a0del desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica, es claro que no \u00a0lo \u00a0demuestra, \u00a0y \u00a0que \u00a0sus \u00a0alegaciones terminan traduci\u00e9ndose en un ataque de \u00a0car\u00e1cter \u00a0personal a la estimaci\u00f3n que los juzgadores de instancia hicieron de \u00a0su \u00a0fuerza \u00a0persuasiva, \u00a0inadmisible \u00a0en casaci\u00f3n, ante la relativa libertad de \u00a0que \u00a0gozan \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n del m\u00e9rito de las pruebas, y la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad de que est\u00e1n amparadas sus decisiones \u00a0(sentencias) de segundo grado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Podr\u00eda \u00a0pensarse, tambi\u00e9n, que lo planteado \u00a0es \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0proveniente \u00a0de \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de la versi\u00f3n de Nohora Isabel Castro de \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0pues \u00a0el \u00a0demandante \u00a0da \u00a0a \u00a0entender \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos que hizo la \u00a0v\u00edctima \u00a0contra \u00a0el procesado fueron formulados en presencia de los policiales, \u00a0quienes \u00a0no declararon, mas no de la testigo, como lo proclaman los fallos, pero \u00a0este \u00a0reproche,\u00a0 \u00a0adem\u00e1s de no haber sido desarrollado, no resulta cierto, \u00a0pues \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Castro \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0tambi\u00e9n \u00a0escuch\u00f3 las revelaciones de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0infiere del contenido de sus afirmaciones: \u201cPREGUNTADA: \u00a0C\u00f3mo \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0autor de la muerte de su esposo fue SIERVO SANABRIA \u00a0PULGARIN? \u00a0CONTESTO: Porque mi esposo me dijo, y a los agentes tambi\u00e9n les dijo \u00a0cuando \u00a0lo estaban llevando al hospital; mi esposo dec\u00eda que hab\u00eda sido SIERVO \u00a0SANABRIA, \u00a0y \u00a0repet\u00eda \u00a0cada \u00a0rato \u00a0que \u2018 \u00a0 el \u00a0 mismo, \u00a0 el \u00a0 mismo\u2019\u201d (fls.122 del cuaderno No. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas consideraciones, y las expuestas por el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0sobre la existencia de otras pruebas que \u00a0soportan \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0el \u00a0fallo, entre ellas el estudio de bal\u00edstica donde se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0proyectiles \u00a0extra\u00eddos \u00a0del \u00a0cuerpo del occiso (dos \u00a0correspondientes \u00a0al \u00a0primer \u00a0atentado), \u00a0fueron disparados con la misma arma de \u00a0fuego, \u00a0resultan \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0censura \u00a0(fls.183, \u00a0203\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Segundo \u00a0Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 \u00a0E \u00a0 \u00a0SU \u00a0 \u00a0E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 12227 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.014 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2721","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2721"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2721\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}