{"id":27118,"date":"2023-09-12T19:54:10","date_gmt":"2023-09-12T19:54:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4157611-09-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:54:10","modified_gmt":"2023-09-12T19:54:10","slug":"4157611-09-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4157611-09-13\/","title":{"rendered":"41576(11-09-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 302 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., once (11) de septiembre de dos \u00a0mil trece (2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a trav\u00e9s de apoderado por JOS\u00c9 ALBERTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0MONTOYA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por el Juzgado 3\u00ba Penal del \u00a0Circuito \u00a0con \u00a0funciones \u00a0de conocimiento de Villavicencio el 7 de mayo de 2008, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los delitos de \u00a0homicidio \u00a0agravado y porte ilegal de armas de fuego, y, consecuentemente contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0fecha 19 de agosto de 2008 emitido por el Tribunal Superior de la \u00a0misma ciudad que confirmara el primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los \u00a0hechos. Pueden ser compendiados de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 4 de septiembre de 2007, aproximadamente a \u00a0las \u00a013:40, \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad de Villavicencio, en inmediaciones de la Cl\u00ednica de \u00a0Cirug\u00eda \u00a0Ocular, \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0El \u00a0Buque, \u00a0es muerto el se\u00f1or MANUEL ISAURO \u00a0LINARES \u00a0CORREDOR, \u00a0por \u00a0un \u00a0sujeto que por la espalda le dispara con una de las \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0que \u00a0portaba. \u00a0Al emprender la huida el sujeto es avistado por \u00a0concurrentes \u00a0al \u00a0lugar, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0lo \u00a0sigue y ve cuando sube a una \u00a0motocicleta, \u00a0luego \u00a0hace \u00a0transbordo a un veh\u00edculo taxi y de este a otro taxi. \u00a0Avisadas \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0de \u00a0polic\u00eda retienen el automotor, y dan captura al \u00a0sujeto \u00a0sospechoso de ser el autor del crimen, quien responde al nombre de JOS\u00c9 \u00a0ALBERTO G\u00d3MEZ MONTOYA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La actuaci\u00f3n procesal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda solicit\u00f3 ante el Juez Segundo \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0con \u00a0funciones de control de garant\u00edas la legalizaci\u00f3n de la \u00a0captura, \u00a0y all\u00ed mismo formul\u00f3 imputaci\u00f3n y demand\u00f3 la imposici\u00f3n de medida \u00a0de aseguramiento en contra de G\u00d3MEZ MONTOYA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a03 \u00a0de diciembre de 2007, ante el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n. \u00a0 Desarrollado \u00a0 el \u00a0 juicio \u00a0 en \u00a0 sus \u00a0 etapas \u00a0correspondientes, \u00a0el 7 de mayo de 2008, el Juzgado profiere sentencia en contra \u00a0de \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0MONTOYA, conden\u00e1ndolo a pena de 672 meses de prisi\u00f3n al declararlo \u00a0responsable \u00a0de la comisi\u00f3n de los delitos de homicidio y porte ilegal de armas \u00a0de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad por el Tribunal Superior mediante fallo del 19 de \u00a0agosto de 2008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0sexta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0192 \u00a0de la Ley 906 de 2004, esto es, cuando se demuestre que el fallo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0pedimento de revisi\u00f3n se fundament\u00f3, en todo o en parte, en prueba \u00a0falsa fundante para sus conclusiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causal \u00a0la \u00a0funda \u00a0en la cr\u00edtica que la \u00a0demandante \u00a0formula \u00a0a la actuaci\u00f3n procesal que tiene que ver con la aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0los testimonios de EDGAR URE\u00d1A MAR\u00cdN y JAIRO EDUARDO JIM\u00c9NEZ, respecto de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0predica que \u201cfueron compelidos a comparecer a la Fiscal\u00eda con el \u00a0pretexto \u00a0 de \u00a0ampliar \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0obteni\u00e9ndose \u00a0como \u00a0resultado \u00a0agregados \u00a0factuales \u00a0en cada nueva versi\u00f3n con insuperables contradicciones que demeritan \u00a0la eficacia demostrativa\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con URE\u00d1A MAR\u00cdN, sostiene la \u00a0libelista \u00a0que \u00a0elabor\u00f3 \u00a0un \u00a0retrato \u00a0hablado \u00a0del \u00a0homicida, el juez de manera \u00a0inconducente \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0las caracter\u00edsticas del retrato se correspond\u00edan \u00a0con \u00a0el \u00a0procesado \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0MONTOYA, \u00a0lo \u00a0que \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0una falsa \u00a0motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0concierne al testimonio de JAIRO \u00a0EDUARDO \u00a0JIM\u00c9NEZ, indica la demandante que adolece del mismo vicio de falsedad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0a pesar de haber sostenido que era una persona sumamente ocupada se \u00a0transfigura \u00a0en \u00a0un \u00a0supertestigo. \u00a0Refiere \u00a0la \u00a0demandante que el testigo no da \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n e imposibilidad de \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de los hechos, lo cual no se compadece con la actitud \u00a0del juez quien trata de justificar las falencias del testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, en relaci\u00f3n con el testimonio de \u00a0MANUEL \u00a0ALBERTO \u00a0LINARES \u00a0YEPES, menor de edad, hijo del occiso, sostiene que se \u00a0desconocieron \u00a0las \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0para \u00a0recepcionar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de un menor, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0busca \u00a0en esencia establecer que el menor s\u00ed haya \u00a0tenido \u00a0conocimiento \u00a0directo de los hechos o si ha sido sugestionado. Aduce que \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0del testimonio, en cuanto el menor siempre \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0estar en imposibilidad de reconocer al agresor de su padre. Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0menor \u00a0fue \u00a0sugestionado en aras de categorizar su dicho como verdad al \u00a0paso que se falseaba la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0indicando \u00a0que \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0es \u00a0demostrativo \u00a0de \u00a0que \u00a0el fallo se edific\u00f3 sobre prueba falsa, lo que demuestra \u00a0que \u00a0el sentenciado no particip\u00f3 en el homicidio y solicita en consecuencia, se \u00a0revoque la condena impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Dado \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0se \u00a0dirige \u00a0contra una sentencia emitida por un Tribunal \u00a0Superior, \u00a0corresponde \u00a0la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0misma a la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0acuerdo con lo previsto en el art\u00edculo 32-2 de la Ley 906 de 2004. \u00a0Debe \u00a0 \u00a0entenderse, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0como \u00a0 lo \u00a0 dedujo \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0Villavicencio1, \u00a0Corporaci\u00f3n ante la cual se interpuso inicialmente esta acci\u00f3n, \u00a0que \u00a0aunque \u00a0la \u00a0demandante \u00a0s\u00f3lo \u00a0encamina \u00a0la \u00a0acci\u00f3n contra la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0emitida por el Juzgado 3\u00ba. Penal del Circuito de Villavicencio, \u00a0al \u00a0haber \u00a0sido \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa y luego confirmada por el Tribunal, \u00a0ambos \u00a0fallos \u00a0pasan \u00a0a \u00a0integrar \u00a0un \u00a0todo, de manera que el Tribunal no pod\u00eda \u00a0revisar su propio fallo a trav\u00e9s de la acci\u00f3n incoada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Es preciso tener \u00a0en \u00a0cuenta que aunque el Tribunal Superior de Villavicencio hab\u00eda inadmitido la \u00a0demanda2, \u00a0al desatar la impugnaci\u00f3n horizontal presentada por la apoderada \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0repuso \u00a0tal decisi\u00f3n, al advertir su incompetencia, de manera \u00a0que \u00a0 corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos formales de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Como siempre lo \u00a0ha \u00a0destacado \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0y excepcionalidad de la acci\u00f3n de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0ataque \u00a0que \u00a0dirige \u00a0contra \u00a0la \u00a0cosa \u00a0juzgada, comporta el \u00a0cumplimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 m\u00ednimo \u00a0 de \u00a0 presupuestos \u00a0 de \u00a0 orden \u00a0 formal \u00a0 y \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a esos requisitos m\u00ednimos de orden \u00a0formal, \u00a0se \u00a0hace \u00a0referencia, \u00a0a \u00a0aquellos \u00a0presupuestos que debe contener toda \u00a0demanda \u00a0y \u00a0se \u00a0que se\u00f1alan en la norma respectiva (art\u00edculo 222 de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0art\u00edculo \u00a0194 \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004), los cuales tienen que ver con la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de la actuaci\u00f3n procesal demandada, los sujetos intervinientes, \u00a0la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0despachos que emitieron las decisiones demandadas, los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0se invoca y su fundamentaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0jur\u00eddica, las pruebas aportadas, la aducci\u00f3n de las copias de las \u00a0decisiones demandas y las constancias de ejecutoria de las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0orden \u00a0material, \u00a0dicen \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la necesidad de que en la demanda se desarrolle \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0es invocada, de tal manera que ponga de manifiesto la necesidad \u00a0de \u00a0dar \u00a0inicio a la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, por cuanto se denota la injusticia de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0demandados. \u00a0No puede perderse de vista que es el valor justicia el \u00a0que se trata de restituir a trav\u00e9s de la acci\u00f3n revisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0tales \u00a0requisitos da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0inadmisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0De \u00a0la \u00a0misma \u00a0forma, precept\u00faa el \u00a0art\u00edculo \u00a0195 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906, \u00a0que \u00a0si \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0aportadas \u00a0aparece \u00a0manifiestamente \u00a0improcedente la acci\u00f3n, la demanda tambi\u00e9n se inadmitir\u00e1. De \u00a0donde \u00a0se \u00a0desprende que am\u00e9n del cumplimiento de los presupuestos formales, es \u00a0esencial \u00a0determinar \u00a0a priori un juicio de probabilidad en la prosperidad de la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0de \u00a0manera que si de forma manifiesta surge que el juicio de revisi\u00f3n \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a surtir los resultados que se demandan, debe inadmitirse la \u00a0acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En el evento sub \u00a0judice, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0advirtiera el Tribunal, a la demanda no se acompa\u00f1\u00f3 la \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0o constancia que diese cuenta de la ejecutoria de las decisiones \u00a0demandadas. \u00a0Este \u00a0aspecto \u00a0es \u00a0de \u00a0vital \u00a0trascendencia \u00a0en tanto que lo que se \u00a0pretende \u00a0es \u00a0derruir \u00a0la \u00a0cosa juzgada, de manera que es preciso establecer que \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0se \u00a0encuentren \u00a0en firme, es decir, que hayan hecho tr\u00e1nsito a \u00a0cosa \u00a0juzgada. \u00a0Si \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0ha \u00a0concluido, \u00a0se entiende que los sujetos \u00a0procesales \u00a0pueden \u00a0echar \u00a0mano de otros medios de impugnaci\u00f3n para hacer valer \u00a0sus \u00a0derechos. \u00a0La ejecutoria de una decisi\u00f3n, se establece probatoriamente con \u00a0las \u00a0 \u00a0 correspondientes \u00a0 \u00a0 constancias \u00a0 \u00a0emitidas \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0operadores \u00a0competentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0admisible \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0libelista \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0es f\u00e1cil inferir que las decisiones se encuentran \u00a0ejecutoriadas, \u00a0dado \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0privaci\u00f3n \u00a0de la libertad bajo el cual se \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0sentenciado en un centro de reclusi\u00f3n. T\u00e9ngase en cuenta que el \u00a0estado \u00a0de privaci\u00f3n de la libertad no comporta necesariamente que la sentencia \u00a0condenatoria se encuentre en firme. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Suficiente es la detecci\u00f3n de esta falencia \u00a0de la demanda, para disponer la inadmisi\u00f3n de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido se advierte que no se \u00a0alleg\u00f3 \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0falsedad de las pruebas que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria en este caso. Esto como \u00a0presupuesto \u00a0formal. \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0esta formalidad, volver\u00e1 la \u00a0Corte m\u00e1s adelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Establece \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0195 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0en \u00a0su inciso cuarto, que si de las \u00a0evidencias \u00a0 aportadas \u00a0aparece \u00a0manifiestamente \u00a0improcedente \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0la \u00a0demanda se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De entrada debe advertirse, como lo anot\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Villavicencio, que habiendo invocado la causal 6 del art\u00edculo 192 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0resulta \u00a0necesario demostrar que mediante decisi\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0 fundantes \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia, \u00a0fueron \u00a0declaradas \u00a0falsas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0lo ha precisado esta Corporaci\u00f3n en las \u00a0decisiones \u00a0citadas por el Tribunal de Villavicencio3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0tenga prosperidad cuando se invoca la causal contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0220, numeral 5 de la Ley 600 del a\u00f1o 2000 que se corresponde \u00a0con \u00a0la \u00a0prevista en el art\u00edculo 192, numeral 6 de la Ley 906 de 2004,\u00a0 el \u00a0postulante \u00a0debe\u00a0 \u00a0acreditar \u00a0que la sentencia objeto de cuestionamiento se \u00a0fund\u00f3 \u00a0en \u00a0prueba \u00a0falsa \u00a0y \u00a0que \u00a0esa \u00a0condici\u00f3n \u00a0haya \u00a0sido \u00a0declarada en una \u00a0providencia \u00a0definitiva \u00a0debidamente \u00a0ejecutoriada.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl respecto la \u00a0jurisprudencia de esta Sala ha dicho que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0la \u00a0causal \u00a06\u00aa de la Ley 906 de 2004 equivale a la prevista en el numeral 5\u00ba de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000. Si bien el legislador de 2004 no consign\u00f3 que para demostrar \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0es \u00a0necesaria \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n judicial que as\u00ed lo \u00a0declare, \u00a0es evidente que s\u00f3lo as\u00ed puede acreditarse su falta de autenticidad, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0de \u00a0lo que se trata en la acci\u00f3n de revisi\u00f3n es de remover la cosa \u00a0juzgada que pesa sobre una sentencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0aunque \u00a0el requisito de aportar la sentencia ejecutoriada no \u00a0fue \u00a0expresamente \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, como s\u00ed ocurr\u00eda en \u00a0anteriores \u00a0codificaciones, ello no significa que actualmente no deba adjuntarse \u00a0porque:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa propia redacci\u00f3n del numeral 6\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a0192 \u00a0del \u00a0estatuto procesal penal de 2004 lleva a esa conclusi\u00f3n. En \u00a0efecto, \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0establece: \u00a0\u201cCuando \u00a0se \u00a0demuestre\u2026que \u00a0el \u00a0fallo\u2026se \u00a0fundament\u00f3, \u00a0en \u00a0todo \u00a0o en parte, en prueba falsa\u2026\u201d. Resulta claro que tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0ocurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0el \u00a0momento en que hay una decisi\u00f3n en firme, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0tanto \u00a0no puede afirmarse que se ha demostrado la falsedad de la \u00a0prueba \u00a0(auto \u00a0de \u00a023 \u00a0de septiembre de 2007, radicaci\u00f3n No. 28119)\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs inadmisible \u00a0que \u00a0la \u00a0presunta \u00a0falsedad \u00a0de \u00a0una prueba radique tan s\u00f3lo en la apreciaci\u00f3n \u00a0particular \u00a0del \u00a0actor, \u00a0sin que ello tenga un soporte judicial contundente. Por \u00a0consiguiente, \u00a0para \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la causal sexta es imperioso que se \u00a0acredite \u00a0que la sentencia objeto de cuestionamiento se fund\u00f3 en prueba falsa y \u00a0que \u00a0esa \u00a0falsedad \u00a0haya \u00a0sido declarada en una decisi\u00f3n definitiva debidamente \u00a0ejecutoriada \u00a0(sentencia del 6 de marzo de 2008, radicado No. 26103)\u201d4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo en otro pronunciamiento la Sala \u00a0sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando la causal invocada es la contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 6\u00ba del art\u00edculo 192 de la Ley 906 de 2004, la ley exige que el \u00a0libelista \u00a0demuestre, \u00a0mediante decisi\u00f3n que hizo tr\u00e1nsito a cosa juzgada, que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0fund\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cuya \u00a0remoci\u00f3n \u00a0se intenta, fue \u00a0declarada \u00a0judicialmente \u00a0falsa, y no se trata de perseguir una revaloraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba recaudada durante el fenecido proceso\u201d.5 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, no puede \u00a0quedar \u00a0 sometida \u00a0 a \u00a0juicios \u00a0de \u00a0valor \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0por \u00a0muy \u00a0serios \u00a0y \u00a0fundamentados \u00a0que ellos puedan resultar, de ah\u00ed la necesidad de que la demanda \u00a0deba \u00a0estar \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0demostrativa de la falsedad de aquella \u00a0prueba que como tal se califica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra parte, es f\u00e1cil advertir que m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0los calificativos de falsas que hace la demandante de los testimonios \u00a0de \u00a0URUE\u00d1A \u00a0MAR\u00cdN, \u00a0JIM\u00c9NEZ y LINARES YEPES, nada indica en concreto sobre en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisten \u00a0tales \u00a0falsedades en los referidos testimonios, sobre la manera \u00a0como \u00a0se tergivers\u00f3 la verdad o se le desconoci\u00f3, y finalmente, nada se expone \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0acerca \u00a0de \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0falsedad testimonial fue esencial en la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0al \u00a0sentenciado \u00a0G\u00d3MEZ MONTOYA. Obs\u00e9rvese por \u00a0ejemplo, \u00a0que \u00a0el \u00a0juicio cr\u00edtico contra los testimonios de URUE\u00d1A y JIM\u00c9NEZ, \u00a0se \u00a0centra en indicar que fueron enga\u00f1osamente llevados a la Fiscal\u00eda a rendir \u00a0entrevista. \u00a0Acaso \u00a0de \u00a0ese \u00a0supuesto \u00a0enga\u00f1o, \u00a0debe \u00a0deducirse \u00a0la mentira del \u00a0declarante. \u00a0O, \u00a0dicho \u00a0en \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0acaso \u00a0quien \u00a0es \u00a0llevado mediante \u00a0enga\u00f1os \u00a0a \u00a0rendir \u00a0una declaraci\u00f3n est\u00e1 llamado necesariamente a faltar a la \u00a0verdad. \u00a0La \u00a0mentira \u00a0surge \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n en si misma considerada, de su \u00a0contrariedad \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad. \u00a0De \u00a0otro \u00a0lado \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0como \u00a0tal \u00a0es recepcionada en el juicio oral, y all\u00ed es sometida a \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0De \u00a0manera \u00a0que \u00a0es \u00a0justamente \u00a0en \u00a0dicho \u00a0juicio donde debi\u00f3 \u00a0ventilarse \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0c\u00f3mo se les hizo comparecer a rendir declaraci\u00f3n, si \u00a0fueron \u00a0compelidos, \u00a0enga\u00f1ados, \u00a0si acudieron voluntariamente, en ejercicio del \u00a0deber \u00a0ciudadano, \u00a0y \u00a0establecer de qu\u00e9 manera la forma c\u00f3mo se les cit\u00f3 pudo \u00a0incidir en la veracidad del testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 puede \u00a0concluirse, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0mediante \u00a0inferencia, \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad en la prueba deriva de las valoraciones \u00a0que \u00a0sobre \u00a0la \u00a0misma \u00a0hizo el juez de primer grado. Se insiste, la falsedad del \u00a0testimonio \u00a0es \u00a0independiente \u00a0de \u00a0los juicios que se hagan sobre la prueba como \u00a0tal. \u00a0De manera que si el juez encontr\u00f3 uniprocedencia entre el retrato hablado \u00a0y \u00a0los \u00a0rasgos f\u00edsicos del procesado, ello corresponde a la esfera aut\u00f3noma de \u00a0valoraci\u00f3n y no es un problema del retrato en s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los postulados de la demandante corresponden \u00a0a \u00a0apreciaciones \u00a0propias \u00a0de \u00a0la controversia probatoria que debi\u00f3 darse en el \u00a0juicio \u00a0oral. Ello en parte se confirma con las respuestas que el juez de primer \u00a0grado \u00a0da \u00a0a \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0En \u00a0ese \u00a0sentido, desconoce la \u00a0demandante \u00a0que \u00a0todas \u00a0esas cr\u00edticas fueron absueltas por el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio, \u00a0al \u00a0confirmar la decisi\u00f3n y avalar los juicios de valor del \u00a0juez a quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0propio de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0revivir \u00a0un debate probatorio que debi\u00f3 darse en el decurso de \u00a0las \u00a0 instancias \u00a0 procesales \u00a0 o \u00a0 del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, dado que la demanda no cumple \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0se\u00f1alados en precedencia y dado que en la forma \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0presentada, \u00a0la \u00a0causal deviene manifiestamente improcedente, se \u00a0impone \u00a0la \u00a0inadmisi\u00f3n de la misma conforme lo establece el art\u00edculo 195 de la \u00a0Ley 905 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALBERTO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0MONTOYA \u00a0por \u00a0intermedio \u00a0de \u00a0apoderada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0ADVERTIR \u00a0que \u00a0contra esta \u00a0providencia procede el recurso de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GUSTAVO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MALO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR \u00a0OTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a030 \u00a0de mayo de 2013, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Villavicencio se declar\u00f3 incompetente para conocer de la acci\u00f3n y \u00a0dispuso remitir las diligencias a la Corte Suprema (f. 86 y s.s.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Auto 10 de abril de 2013 (fs. 31 y s.s.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Radicaci\u00f3n 39654, auto 28 de noviembre de 2012. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, auto del 2 de diciembre de 2008, \u00a0radicaci\u00f3n No. 29594 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a035.471 \u00a0del 14 de octubre de 2010. (Ver tambi\u00e9n\u00a0 Auto de \u00a0Revisi\u00f3n del 6 de marzo de 2008, Radicaci\u00f3n No. 26.103). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 302 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., once (11) de septiembre de dos \u00a0mil trece (2013). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-27118","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27118"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27118\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}