{"id":26723,"date":"2023-09-12T19:53:13","date_gmt":"2023-09-12T19:53:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4102229-05-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:53:13","modified_gmt":"2023-09-12T19:53:13","slug":"4102229-05-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4102229-05-13\/","title":{"rendered":"41022(29-05-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 169. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veintinueve (29) de mayo de dos \u00a0mil trece (2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de RICARDO CAICEDO \u00a0PERDOMO, \u00a0en contra de la sentencia de segundo grado proferida por la Sala Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 (Tolima), el 19 de \u00a0noviembre \u00a0de 2012, confirmatoria del fallo emitido por el Juzgado Segundo Penal \u00a0del \u00a0Circuito con funciones de conocimiento de la misma ciudad, el 4 de marzo de \u00a02011, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0mencionado procesado y a Gustavo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0 Yate, \u00a0 como \u00a0 coautores \u00a0responsables \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple, a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0268 \u00a0meses \u00a0y \u00a015 \u00a0d\u00edas de prisi\u00f3n y a la sanci\u00f3n accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0t\u00e9rmino de 20 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Ocurridos \u00a0en \u00a0Ibagu\u00e9 (Tolima), en anterior \u00a0oportunidad procesal se consignaron de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 d\u00eda \u00a0 19 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02009 \u00a0aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a012 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0frente a la residencia ubicada en la \u00a0manzana \u00a0B \u00a0casa \u00a02 \u00a0barrio \u00a0Territorio \u00a0de \u00a0Paz, \u00a0El Salado, de esta ciudad, se \u00a0present\u00f3 \u00a0una \u00a0pelea entre JHON ANTONIO QUINTERO DITA alias YONER, quien estaba \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0por \u00a0su \u00a0padre \u00a0LUIS ANTONIO QUINTERO alias TO\u00d1O, GUSTAVO RAM\u00cdREZ \u00a0YATE \u00a0alias \u00a0TOCAYO \u00a0y \u00a0RICARDO \u00a0CAICEDO PERDOMO alias RICHARD, y JES\u00daS ANTONIO \u00a0MAHECHA \u00a0alias NENECA debido a que \u00e9ste le reclam\u00f3 al primero de los nombrados \u00a0por \u00a0ser el amante de su esposa LEYDI NANCY PINZ\u00d3N, form\u00e1ndose una pelea entre \u00a0\u00e9stos, \u00a0quienes \u00a0estaban \u00a0armados con armas cortopunzantes lo que motiv\u00f3 a los \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0de \u00a0alias \u00a0YONER \u00a0a \u00a0intervenir \u00a0en \u00a0la \u00a0misma, \u00a0quienes tambi\u00e9n \u00a0portaban \u00a0machetes \u00a0y cuchillos y ante tal situaci\u00f3n y viendo que NENECA estaba \u00a0solo, \u00a0su \u00a0primo \u00a0JOS\u00c9 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0SIERRA \u00a0S\u00c1NCHEZ se meti\u00f3 a separarlos, siendo \u00a0agredido \u00a0alevemente \u00a0por \u00a0alias \u00a0YONER y sus amigos, caus\u00e1ndole 19 lesiones en \u00a0diferentes \u00a0 partes \u00a0 del \u00a0 cuerpo \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 causaron \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0manera \u00a0inmediata\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>En diligencia preliminar verificada el 18 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02010 ante el Juzgado S\u00e9ptimo Penal Municipal con funci\u00f3n de control \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0(Tolima), \u00a0se orden\u00f3 la captura de RICARDO CAICEDO \u00a0PERDOMO, \u00a0Gustavo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Yate, \u00a0Jhon \u00a0Antonio \u00a0Quintero \u00a0Dita y Luis Antonio \u00a0Quintero Useche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lograda \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n de Ram\u00edrez Yate y \u00a0Quintero \u00a0Useche, en audiencias previas llevadas a cabo el 25 de julio del mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juzgado Segundo de esa especialidad, se legaliz\u00f3 su captura, se \u00a0les \u00a0formul\u00f3 \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0homicidio \u00a0\u2013cargo que no aceptaron-, \u00a0y \u00a0 se \u00a0 les \u00a0 impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0en \u00a0establecimiento carcelario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como Quintero Useche celebr\u00f3 preacuerdo con \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor, \u00a0se \u00a0rompi\u00f3 la unidad procesal, en tanto, con relaci\u00f3n a \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Yate \u00a0present\u00f3 \u00a0escrito \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0el \u00a024 \u00a0de agosto siguiente, \u00a0ratificando \u00a0que \u00a0se \u00a0proced\u00eda \u00a0por \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0103 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 en \u00a0 concordancia \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 58 \u00a0\u2013numeral \u00a010\u00b0- \u00a0Ibidem, y 14 de la Ley \u00a0890 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 30 de los mismos mes y a\u00f1o fue capturado \u00a0CAICEDO \u00a0PERDOMO, \u00a0quien \u00a0al d\u00eda siguiente se hizo comparecer al Juzgado Quinto \u00a0de \u00a0garant\u00edas de Ibagu\u00e9, en donde se legaliz\u00f3 su aprehensi\u00f3n, se le formul\u00f3 \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0 y \u00a0se \u00a0le \u00a0aplic\u00f3 \u00a0medida \u00a0aseguratoria \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0en \u00a0sitio de reclusi\u00f3n. No habi\u00e9ndose allanado a dicho \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0de \u00a0caso \u00a0present\u00f3 \u00a0escrito \u00a0acusatorio el 29 de septiembre \u00a0posterior, reiterando la conducta punible descrita en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ambos \u00a0eventos, la etapa de la causa fue \u00a0asumida \u00a0por \u00a0el Juzgado 2\u00b0 Penal del Circuito con funciones de conocimiento de \u00a0esa \u00a0ciudad, \u00a0despacho que realiz\u00f3 las audiencias de formulaci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a014 \u00a0y \u00a021 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 2010, en la \u00faltima de las cuales orden\u00f3 \u00a0integrar por conexidad ambos procesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0celebr\u00f3 \u00a0las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0de \u00a0juicio \u00a0oral, \u00a0y \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0el 4 de marzo de 2011, \u00a0declarando \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0PERDOMO \u00a0CAICEDO \u00a0y \u00a0Ram\u00edrez Yate en el delito contenido en el pliego acusatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con su decisi\u00f3n, el A \u00a0quo les impuso las sanciones rese\u00f1adas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte inicial de este prove\u00eddo, y les neg\u00f3 los beneficios sustitutivos \u00a0de \u00a0 la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de los \u00a0acusados, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 lo confirm\u00f3 en su \u00a0integridad \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02012, la cual fue \u00a0oportunamente \u00a0recurrida \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0PERDOMO \u00a0CAICEDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUMEN DE LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0\u00fanico: \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 de 2004, el defensor de RICARDO CAICEDO PERDOMO \u00a0acusa \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado indirectamente la ley \u00a0sustancial, \u00a0a causa de errores en la \u201ccontemplaci\u00f3n \u00a0y \u00a0 estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0practicadas \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0oral\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0tras \u00a0enunciar \u00a0las disposiciones que \u00a0estima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0infringidas2, \u00a0disertar brevemente sobre el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria regulado en la Ley 906 de 2004 y anticipar \u00a0que \u00a0se desconocieron los postulados de la sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0y \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0necropsia, el casacionista concreta varios \u00a0errores \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0que \u00a0clasifica \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Antonio \u00a0Mahecha \u00a0 \u00a0S\u00e1nchez \u00a0 -alias \u00a0 \u201cNeneca\u201d-, \u00a0Olga \u00a0Milena \u00a0Gamba \u00a0Mantilla, Pablo Emilio Mora y Jhon Jairo \u00a0Barrios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de afirmar que para la sana cr\u00edtica es \u00a0de \u00a0vital \u00a0importancia \u00a0\u201cel \u00a0an\u00e1lisis de la unidad, \u00a0desintegraci\u00f3n, \u00a0contradicciones \u00a0o exclusiones de los contenidos de los medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0unidad \u00a0o desintegraci\u00f3n que se verifica o infirma en el an\u00e1lisis \u00a0interior \u00a0 y \u00a0 exterior \u00a0 (individual \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 conjunto) \u00a0 de \u00a0los \u00a0fen\u00f3menos \u00a0probatorios\u201d, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0aborda \u00a0el estudio de \u00a0cada una de las citadas testificaciones, de esta manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Testimonio \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Antonio Mahecha \u00a0S\u00e1nchez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0esta \u00a0deponencia, \u00a0parte \u00a0por \u00a0criticar \u00a0que el Tribunal le haya dado credibilidad al se\u00f1alamiento que hiciera \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0dejando \u00a0de lado sus contradicciones y el \u00e1nimo vindicativo \u00a0que \u00a0lo \u00a0acompa\u00f1\u00f3, \u00a0al \u00a0declarar que se fue del barrio porque los agresores lo \u00a0buscaron, \u00a0 cuando \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0fueron \u00a0estos \u00a0quienes \u00a0abandonaron \u00a0el \u00a0sector. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0el \u00a0memorialista menciona las \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0configuran \u00a0seis inconsistencias del testimoniante, a saber: \u00a0(i) \u00a0afirmar que estaba solo \u00a0con \u00a0su \u00a0primo, \u00a0cuando \u00a0otros \u00a0declarantes dicen que en el lugar se encontraban \u00a0varias \u00a0personas tomando; (ii) \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0se \u00a0protegi\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0machetazo con un buzo, para posteriormente \u00a0decir \u00a0que \u00a0fue \u00a0con \u00a0una \u00a0chaqueta \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0le \u00a0qued\u00f3 \u00a0un \u00a0\u201cpuntazo\u201d, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0esperado, por las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0arma, \u00a0 es \u00a0 un \u00a0 \u201ccorte \u00a0alargado\u201d; ello, agrega, se opone a las reglas de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 experiencia\u201d; \u00a0 (iii) \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0vi\u00f3 \u00a0cuando \u00a0el \u00a0carro con los agresores lleg\u00f3 al \u00a0barrio, \u00a0pese \u00a0a que Olga Milena Gamba Mantilla asevera que para ese momento \u00e9l \u00a0dorm\u00eda \u00a0con \u00a0su \u00a0mujer; (iv) \u00a0decir \u00a0que \u00a0estaba \u00a0desarmado, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0misma \u00a0testigo asegura lo contrario; \u00a0(v) \u00a0informar \u00a0que \u00a0la pelea \u00a0dur\u00f3 \u00a0 de \u00a0 40 \u00a0 a \u00a0 45 \u00a0minutos, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0fantasioso \u00a0e \u00a0\u201cirrisorio\u201d, \u00a0porque \u00a0por \u00a0su \u00a0magnitud, \u00a0debi\u00f3 \u00a0 resultar \u00a0 lesionado; \u00a0 y \u00a0 (vi) \u00a0 \u00a0mentir \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0m\u00faltiples \u00a0 \u00a0ataques, \u00a0 \u00a0\u201cpues \u00a0no se entiende como se ejecutan todas estas acciones por un \u00a0grupo \u00a0de \u00a04 \u00a0\u00f3 \u00a05 \u00a0\u00f3 7 personas de manera simult\u00e1nea y sobre la humanidad de \u00a0otra, \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0 de \u00a0 aquellas \u00a0 resulte \u00a0 lesionada\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opina, \u00a0entonces, \u00a0lo \u00a0declarado por Mahecha \u00a0S\u00e1nchez \u00a0es \u00a0contrario \u00a0al \u00a0sentido \u00a0com\u00fan y la ciencia, insistiendo en que es \u00a0sesgado \u00a0y \u00a0malintencionado, pues, \u201cinfla\u201d \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0agresores \u00a0para \u00a0justificar su \u201cvergonzosa \u00a0hu\u00edda\u201d \u00a0y \u00a0vengarse \u00a0de los \u00a0amigos \u00a0de Yoner, por ser \u00e9ste el amante de su mujer. Esa, estima, es la \u00fanica \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la que vincul\u00f3 a los sindicados, a quienes inicialmente ni siquiera \u00a0se\u00f1al\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 Testimonio \u00a0de \u00a0Olga \u00a0Milena \u00a0Gamba \u00a0Mantilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el impugnante, tambi\u00e9n en este caso el \u00a0juzgador \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0catalogarlo \u00a0de \u00a0\u201ccoherente \u00a0 y \u00a0veraz\u201d, \u00a0pues, \u00a0 no \u00a0 tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 estas \u00a0 cuatro \u00a0inconsistencias: \u00a0(i) \u00a0 no \u00a0 se \u00a0entiende \u00a0c\u00f3mo, \u00a0si \u00a0ella \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0al lado de su esposo y la pelea fue de tal magnitud, sali\u00f3 ilesa y \u00a0no \u00a0 \u00a0hizo \u00a0 \u00a0nada \u00a0 \u00a0para \u00a0 impedir \u00a0 la \u00a0 muerte \u00a0 de \u00a0 aqu\u00e9l; \u00a0 (ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cNeneca\u201d, \u00a0 primero \u00a0 dijo \u00a0 que \u00a0estaba \u00a0durmiendo \u00a0y \u00a0luego \u00a0que \u00a0estaba afuera, cuando llegaron Yoner y otras personas; \u00a0(iii) respecto del automotor, \u00a0su \u00a0testificaci\u00f3n \u00a0no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0las \u00a0de otros declarantes; y (iv) \u00a0mientras ella dice que fueron cuatro \u00a0agresores, \u00a0otros \u00a0testigos \u00a0indican \u00a0que fueron 4, 5 o 7, contradicci\u00f3n que no \u00a0tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0concluye \u00a0que \u00a0su \u00a0dicho \u00a0\u201ces \u00a0incre\u00edble\u201d, \u00a0dado \u00a0que, \u00a0es \u00a0incomprensible que no haya ayudado a su pareja, siendo una regla de la \u00a0experiencia \u00a0 \u201cque \u00a0 entre \u00a0esposos \u00a0o \u00a0compa\u00f1eros \u00a0permanentes \u00a0se \u00a0crean \u00a0lazos \u00a0afectivos tan fuertes, que los obligan a salir en \u00a0defensa \u00a0 mutua \u00a0 cuando \u00a0 cualquiera \u00a0de \u00a0ellos \u00a0est\u00e9 \u00a0en \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0peligro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0 \u00a0Testimonio \u00a0 de \u00a0 Pablo \u00a0 Emilio \u00a0Mendoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0descalifica \u00a0la \u201cinusitada \u00a0 trascendencia\u201d \u00a0 que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0le otorg\u00f3 a este deponente, quien lejos de corroborar la presencia de \u00a0CAICEDO \u00a0PERDOMO \u00a0en \u00a0el escenario de los hechos, \u201clo \u00a0que \u00a0 hace \u00a0 es \u00a0 ratificar \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 lo \u00a0 identific\u00f3 \u00a0 como \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0los \u00a0agresores\u201d, \u00a0teniendo \u00a0la posibilidad de hacerlo, ya \u00a0que \u00a0como \u00a0l\u00edder \u00a0del \u00a0barrio \u00a0y \u00a0presidente \u00a0de \u00a0la \u00a0Junta de Acci\u00f3n Comunal, \u00a0conoc\u00eda \u00a0a sus vecinos. Recuerda, por consiguiente, que este testificante s\u00f3lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 a Yoner y su padre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0 \u00a0Testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Jhon \u00a0 Jairo \u00a0Barrios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0transcribe \u00a0un \u00a0apartado de esta \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0para \u00a0destacar \u00a0que \u00a0no \u00a0presenci\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos y considerar, por \u00a0tanto, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0al \u00a0estimar \u00a0que \u00a0corrobor\u00f3 lo manifestado por la deponente Gamba \u00a0Mantilla, \u00a0asi \u00a0como por utilizarlo para \u201cedificar la \u00a0inexistente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018credibilidad\u2019 \u00a0de los testigos de cargo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0los testimonios de Belisario Caicedo \u00a0Perdomo, Ariel Ernesto Iglesias y Arelis G\u00f3mez Molina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son estos, precisa el actor, los testimonios \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0a los cuales el Tribunal debi\u00f3 otorgarles plena credibilidad, \u00a0\u201cen \u00a0 pleno \u00a0respeto \u00a0de \u00a0los \u00a0ejercicios \u00a0de \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica\u201d. No entiende, en consecuencia, que a pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0hayan \u00a0sido catalogados de contestes y consistentes entre s\u00ed, se hayan \u00a0descartado \u00a0con \u00a0el argumento de que se encaminaban a salvaguardar los intereses \u00a0de \u00a0 su \u00a0 consangu\u00edneo \u00a0 y \u00a0 amigo \u00a0 \u2013CAICEDO \u00a0PERDOMO- \u00a0y \u00a0\u201cse contrapon\u00edan a \u00a0los s\u00ed veraces relatos de cargo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0soporte \u00a0de sus asertos, trae algunas de \u00a0las \u00a0frases \u00a0pronunciadas por los citados testimoniantes, con el fin de reforzar \u00a0que el juzgador no debi\u00f3 calificarlos de sospechosos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En el protocolo de necropsia. \u00a0<\/p>\n<p>Como punto de partida, el defensor resume las \u00a0inferencias \u00a0que \u00a0extrajo \u00a0el\u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0acerca \u00a0del \u00a0acta \u00a0de \u00a0necropsia, \u00a0referidas \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0a la cantidad de lesiones padecidas por la v\u00edctima, el \u00a0car\u00e1cter \u00a0defensivo \u00a0de \u00a0las mismas que le impidi\u00f3 asumir posici\u00f3n de ataque, \u00a0la \u00a0inmisericorde \u00a0agresi\u00f3n \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0ser \u00a0perpetrada \u00a0por \u00a0m\u00e1s \u00a0de dos \u00a0personas, \u00a0la \u00a0gravedad de varias de las lesiones, la naturaleza fatal de una de \u00a0ellas \u00a0-que \u00a0no \u00a0pudo \u00a0producir \u00a0Luis Antonio Quintero, de quien dice, no merece \u00a0credibilidad- y las armas empleadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto seguido, vuelve a pronunciarse sobre lo \u00a0que \u00a0son \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica y su consagraci\u00f3n en la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0para \u00a0asegurar \u00a0de \u00a0esa \u00a0forma que fueron desconocidas en el examen de la \u00a0referida \u00a0prueba pericial. Es por eso que consigna sus propias impresiones de lo \u00a0arrojado \u00a0por \u00a0el \u00a0medio de convicci\u00f3n, con el fin de contrastarlas con las del \u00a0Ad quem. En tal forma, recrea \u00a0lo \u00a0ocurrido a partir de lo declarado por el testigo Luis Antonio Quintero, para \u00a0sustentar \u00a0as\u00ed \u00a0\u201cbajo las reglas de la sana cr\u00edtica \u00a0(ciencia \u00a0y \u00a0l\u00f3gica)\u201d ocho conclusiones explicativas \u00a0sobre \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0naturaleza \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 heridas \u00a0 descritas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 acta \u00a0 de \u00a0necropsia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0especial, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0acusa \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0\u201cclara perdida (sic) del control en el \u00a0raciocinio\u201d \u00a0por determinar que las heridas sufridas \u00a0por \u00a0el \u00a0interfecto \u00a0fueron causadas por m\u00e1s de dos personas, adicionales a los \u00a0consangu\u00edneos \u00a0Quintero. \u00a0Como \u00a0ello, a\u00f1ade, no es lo que materialmente expone \u00a0el \u00a0elemento probatorio, se present\u00f3 una transgresi\u00f3n del principio l\u00f3gico de \u00a0identidad, \u00a0\u201ccual significa que una cosa es lo que es \u00a0y \u00a0no otra, o en otras palabras, todos es lo que es y no puede, al mismo tiempo, \u00a0ser lo que es y ser otra cosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En suma, estima que del informe de necropsia \u00a0no se deriva la participaci\u00f3n de su defendido en el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 En \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Antonio \u00a0Quintero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0lo \u00a0concluido \u00a0en \u00a0el \u00a0reparo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0se evidencia el yerro del juzgador, al \u00a0estimar \u00a0que \u00a0lo manifestado por este declarante no se compadece con las heridas \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0el protocolo de necropsia. Por el contrario, opina que si se mira \u00a0su \u00a0relato \u00a0en \u00a0concordancia con lo revelado en la inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver y la \u00a0necropsia, \u00a0 \u00a0su \u00a0 credibilidad \u00a0 se \u00a0 fortalece, \u00a0 permitiendo \u00a0 descartar \u00a0 la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0plural y simult\u00e1nea de varias personas en el hecho, y ratificar \u00a0que el n\u00famero de agresores fue de dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ac\u00e1pite final, el memorialista vuelve a \u00a0citar \u00a0las normas que estima vulneradas, sustenta la trascendencia de los yerros \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio de las instancias, \u00a0diserta \u00a0 \u00a0 \u00a0 sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonial \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013apoyado en cita doctrinal-, insiste en \u00a0las \u00a0contradicciones que se desprenden de las testificaciones analizadas, trae a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0otra \u00a0vez \u00a0sus propias inferencias respecto de los medios probatorios \u00a0cuyo \u00a0examen \u00a0censura, \u00a0reitera \u00a0que \u00a0se desconocieron los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0sostiene que por haberse acreditado que su prohijado no particip\u00f3 en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0se \u00a0qued\u00f3 sin sustento la coautor\u00eda deducida, y pide que se case la \u00a0sentencia \u00a0demandada, \u00a0para \u00a0en su lugar absolver al acusado CAICEDO PERDOMO del \u00a0cargo formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. Cuesti\u00f3n previa. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la sola lectura de la demanda presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado RICARDO CAICEDO PERDOMO, claramente se advierte \u00a0el \u00a0absoluto \u00a0desconocimiento de las normas y principios que gobiernan el ataque \u00a0casacional, \u00a0pues, \u00a0en \u00a0su \u00a0extenso y farragoso libelo, no logra demostrar yerro \u00a0alguno en los fallos atacados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, previamente a examinar la censura \u00a0presentada \u00a0por el impugnante en contra de la sentencia demandada, debe reiterar \u00a0la \u00a0 \u00a0Corte5 \u00a0c\u00f3mo, \u00a0con \u00a0el \u00a0advenimiento de la Ley 906 de 2004, se ha buscado \u00a0resaltar \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0medio \u00a0de \u00a0control \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0legal \u00a0habilitado \u00a0ya \u00a0de \u00a0manera \u00a0general \u00a0contra \u00a0todas las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferidas por los Tribunales, cuando quiera \u00a0que \u00a0 se \u00a0adviertan \u00a0violaciones \u00a0que \u00a0afectan \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0las \u00a0partes, \u00a0en \u00a0seguimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0consagrado por el art\u00edculo 180 de la Ley 906 de 2004, as\u00ed \u00a0redactado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFinalidad. \u00a0El \u00a0recurso \u00a0pretende \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0el \u00a0respeto \u00a0de las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a \u00a0estos, y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente, \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0materializar el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0tan espec\u00edficos intereses, la Ley 906 de 2004 dot\u00f3 a la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de la Corte Suprema de Justicia de una serie de facultades \u00a0realmente \u00a0especiales, \u00a0como lo hizo con aquella consagrada en el art\u00edculo 184, \u00a0a \u00a0saber, \u00a0la potestad de \u201csuperar los defectos de la \u00a0demanda \u00a0para \u00a0decidir \u00a0de \u00a0fondo\u201d en las condiciones \u00a0indicadas \u00a0 en \u00a0 \u00e9l, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos, \u00a0posici\u00f3n del recurrente dentro del proceso e \u00a0\u00edndole \u00a0de \u00a0la \u00a0controversia \u00a0planteada; y \u00a0la \u00a0referida \u00a0en el art\u00edculo 191, para emitir un \u201cfallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anticipado\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0eventos \u00a0en que la \u00a0Sala \u00a0 mayoritaria \u00a0 lo \u00a0estime \u00a0necesario \u00a0por \u00a0razones \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0general, \u00a0anticipando \u00a0los \u00a0turnos \u00a0para \u00a0convocar \u00a0a \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0necesario, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0si, \u00a0como \u00a0postula \u00a0el \u00a0inciso segundo de aqu\u00e9l precepto: \u201cel \u00a0demandante \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s, \u00a0prescinde \u00a0de \u00a0se\u00f1alar la \u00a0causal, \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0los \u00a0cargos de sustentaci\u00f3n o cuando de su contexto se \u00a0advierta \u00a0fundadamente \u00a0que \u00a0no \u00a0se precisa del fallo para cumplir alguna de las \u00a0finalidades del recurso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atendidos \u00a0estos criterios, ha se\u00f1alado la \u00a0Corte6: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0all\u00ed \u00a0que bajo la \u00f3ptica del nuevo \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0penal, el libelo impugnatorio tampoco puede ser un escrito de \u00a0libre \u00a0elaboraci\u00f3n, \u00a0en cuanto mediante su postulaci\u00f3n el recurrente concita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n del fallo de segunda instancia para verificar si fue \u00a0proferido o no conforme a la constituci\u00f3n y a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, sin perjuicio de la facultad \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para prescindir de los defectos formales de una demanda \u00a0cuando \u00a0advierta la posible violaci\u00f3n de garant\u00edas de los sujetos procesales o \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, de manera general, frente a las condiciones m\u00ednimas de \u00a0admisibilidad, se pueden deducir las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Acreditaci\u00f3n del agravio a los derechos \u00a0o garant\u00edas fundamentales producido con la sentencia demandada; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Se\u00f1alamiento de la causal de casaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0deja evidente tal afectaci\u00f3n, con la consiguiente \u00a0observancia \u00a0de los par\u00e1metros l\u00f3gicos, argumentales y de postulaci\u00f3n propios \u00a0del motivo casacional postulado; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la necesariedad del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para alcanzar alguna de las finalidades se\u00f1aladas para el \u00a0recurso en el ya citado art\u00edculo 180 de la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, con referencia a las taxativas \u00a0causales \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 181 del nuevo C\u00f3digo, se \u00a0tiene dicho que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0La \u00a0de \u00a0su \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0\u2013falta \u00a0de aplicaci\u00f3n, interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0o aplicaci\u00f3n indebida de una norma del bloque de constitucionalidad, \u00a0constitucional \u00a0o \u00a0legal, llamada a regular el caso-, recoge los supuestos de la \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0llamado \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0esta Corporaci\u00f3n como \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0 La \u00a0 del \u00a0numeral \u00a02\u00ba \u00a0consagra \u00a0el \u00a0tradicional \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad por errores in iudicando, por cuanto permite el \u00a0ataque \u00a0si \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0por afectaci\u00f3n sustancial de su \u00a0estructura \u00a0(yerro \u00a0de \u00a0estructura) o de la garant\u00eda debida a cualquiera de las \u00a0partes (yerro de garant\u00eda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal caso, debe tenerse en cuenta que las \u00a0causales \u00a0de nulidad son taxativas y que la denuncia bien sea de la vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas, \u00a0exige \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisas \u00a0pautas \u00a0demostrativas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del mismo modo, bajo la orientaci\u00f3n de tal \u00a0causal \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0el desconocimiento del principio de congruencia entre \u00a0acusaci\u00f3n y sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0Finalmente, la del numeral 3\u00ba se ocupa \u00a0de \u00a0la \u00a0denominada \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0\u2013manifiesto \u00a0 desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0y apreciaci\u00f3n de la prueba sobre la cual se ha fundado \u00a0la \u00a0sentencia-; \u00a0desconocer \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n alude a los errores de \u00a0derecho \u00a0que \u00a0se \u00a0manifiestan \u00a0por \u00a0los falsos juicios de legalidad \u2013pr\u00e1ctica \u00a0o \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0 sin \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0contemplados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley-, \u00a0o, \u00a0excepcionalmente \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0 mientras \u00a0 que \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de apreciaci\u00f3n hace referencia a los errores de \u00a0hecho \u00a0 que \u00a0surgen \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0\u2013distorsi\u00f3n \u00a0 o \u00a0 alteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0del \u00a0elemento \u00a0probatorio-, del falso juicio de existencia \u00a0\u2013declarar un hecho probado \u00a0con \u00a0base \u00a0en una prueba inexistente u omitir la apreciaci\u00f3n de una allegada de \u00a0manera \u00a0 \u00a0v\u00e1lida \u00a0 \u00a0al \u00a0 proceso- \u00a0 y \u00a0 del \u00a0 falso \u00a0 raciocinio \u00a0 \u2013fijaci\u00f3n \u00a0de \u00a0premisas \u00a0il\u00f3gicas \u00a0o \u00a0irrazonables \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0desconocimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0pautas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0estos \u00a0errores \u00a0exige \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se \u00a0desarrolle conforme a las directrices que de \u00a0anta\u00f1o \u00a0ha desarrollado la Sala, en especial, aquella que hace relaci\u00f3n con la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0el mismo fue determinante del fallo \u00a0censurado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Establecidas \u00a0las \u00a0premisas \u00a0b\u00e1sicas \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0abordar\u00e1 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0el \u00a0 estudio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El caso concreto. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con los referentes normativos y \u00a0jurisprudenciales \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de rese\u00f1arse, advierte la Sala varias falencias \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, las cuales dan al traste con la pretensi\u00f3n \u00a0casacional del censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para empezar, se abstiene de se\u00f1alar cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la finalidad del recurso en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 180 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0circunstancia \u00a0que por s\u00ed sola amerita el rechazo de la demanda, la cual \u00a0carece \u00a0de \u00a0los m\u00e1s elementales rudimentos de fundamentaci\u00f3n, constituyendo en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0un \u00a0simple \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, completamente ajeno a la sede \u00a0casacional, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0pretende entronizar su particular visi\u00f3n, obviamente \u00a0interesada, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0estima \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0lo que la norma sustancial consagra, \u00a0absteni\u00e9ndose de desarrollar una verdadera cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, era absolutamente necesario que \u00a0explicara, \u00a0en ac\u00e1pite separado, qu\u00e9 pretend\u00eda con el recurso extraordinario, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0si \u00a0la efectividad del derecho material, el respeto de las garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a estos, o la \u00a0unificaci\u00f3n de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0en tales sentidos brilla \u00a0por \u00a0 su \u00a0 ausencia, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0suplida \u00a0con \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0abstractas \u00a0que \u00a0hace en torno a los errores en la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0pues, \u00a0era \u00a0menester \u00a0que \u00a0explicara \u00a0las razones que determinan la \u00a0necesariedad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para alcanzar alguna de las finalidades \u00a0se\u00f1aladas para el recurso, de acuerdo con el aludido precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado esa situaci\u00f3n, es \u00a0necesario \u00a0advertir \u00a0que \u00a0ya \u00a0espec\u00edficamente \u00a0delimitado el cargo propuesto en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0\u00e9ste \u00a0tambi\u00e9n \u00a0adolece \u00a0de \u00a0crasos \u00a0yerros \u00a0en \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0punto \u00a0de impedir conocer de la Corte cu\u00e1l en concreto es la \u00a0violaci\u00f3n trascendente que se reputa de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. En efecto, en \u00a0el \u00a0\u00fanico cargo postulado el libelista denuncia varios \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, los cuales \u00a0agrupa \u00a0en \u00a0cuatro \u00a0apartados, \u00a0en los que cuestiona el examen probatorio que se \u00a0present\u00f3 \u00a0respecto \u00a0de \u00a0gran \u00a0parte del aporte testimonial y la prueba pericial \u00a0representada en el acta de necropsia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0reparo, \u00a0el actor cita \u00a0repetitiva \u00a0y \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0de los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0aludiendo \u00a0de \u00a0manera \u00a0indistinta \u00a0a \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la ciencia, los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y las reglas de la experiencia y el sentido com\u00fan, \u00a0tarea \u00a0para \u00a0la cual despleg\u00f3 una metodolog\u00eda bastante particular, consistente \u00a0en \u00a0hacer \u00a0transcripciones \u00a0ama\u00f1adas \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0estima indebidamente \u00a0apreciada, \u00a0para \u00a0luego \u00a0decir, \u00a0en \u00a0breves \u00a0y \u00a0perentorias \u00a0palabras, lo que no \u00a0comparte \u00a0 del \u00a0 examen \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 instancias \u00a0 y \u00a0 pretender \u00a0 anteponer \u00a0 el \u00a0suyo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, dejando de lado que recurrir al \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0originado \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, como ha sido suficientemente destacado por la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0pac\u00edfica \u00a0jurisprudencia, lo obligaba a se\u00f1alar lo que objetivamente \u00a0expresa \u00a0el \u00a0medio probatorio sobre el cual se predica el error, las inferencias \u00a0extra\u00eddas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0el m\u00e9rito suasorio que le otorg\u00f3. A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, es necesario indicar el axioma de la l\u00f3gica, el principio de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o la regla de la experiencia desconocidas o vulneradas, y dentro de \u00a0ellas \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la correctamente aplicable, hasta, finalmente, demostrar la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0lo \u00a0resuelto, \u00a0significando \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0del medio criticado, indispensablemente, dentro del contexto general \u00a0de \u00a0lo \u00a0aducido probatoriamente, conducir\u00eda a una m\u00e1s favorable decisi\u00f3n para \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario a ello, en este evento todo indica \u00a0que \u00a0la inconformidad del defensor con las sentencias de las instancias remite a \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de varios testimonios y el protocolo de \u00a0necropsia. \u00a0 Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0busca \u00a0acomodarse \u00a0a \u00a0los \u00a0rigores \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0previstos para la v\u00eda de ataque casacional seleccionada, en su \u00a0extenso \u00a0escrito \u00a0no logra su cometido, dado que, ninguna de sus manifestaciones \u00a0destaca \u00a0asunto \u00a0diverso al simple rechazo de las consideraciones que dieron pie \u00a0a \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0para \u00a0condenar al procesado por el delito contra la vida, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0viable \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0ataque \u00a0bajo \u00a0la \u00a0forma \u00a0del falso \u00a0raciocinio \u00a0en el entendido gen\u00e9rico de que valoraron de determinada manera los \u00a0elementos \u00a0materiales probatorios, cuando es evidente que para la estimaci\u00f3n de \u00a0tales \u00a0probanzas \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0probatorio \u00a0predica \u00a0la \u00a0libre apreciaci\u00f3n, \u00a0dentro del contexto de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0claro, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0el \u00a0memorialista \u00a0desacata \u00a0las \u00a0directrices \u00a0se\u00f1aladas, \u00a0pues, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de que el \u00a0soporte \u00a0 central \u00a0de \u00a0su \u00a0alegato \u00a0lo \u00a0constituye \u00a0su \u00a0particular \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0justificar \u00a0como \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica \u00a0vulnerados, \u00a0no \u00a0constituyen \u00a0tales, \u00a0sumado \u00a0al \u00a0hecho de que en casi todos los \u00a0eventos \u00a0 denuncia \u00a0indiscriminadamente \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0la \u00a0experiencia y el sentido com\u00fan, con lo que le resta \u00a0seriedad a su discurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0si \u00a0fuera \u00a0poco, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0 da \u00a0a \u00a0conocer \u00a0el \u00a0contenido \u00a0completo \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0cuestionados, \u00a0pues, \u00a0de ellos extracta fragmentos y res\u00famenes acomodados, como \u00a0tampoco \u00a0transcribe \u00a0adecuadamente \u00a0qu\u00e9 fue lo estimado por las instancias, con \u00a0el \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 determinar \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 fue, \u00a0 en \u00a0 \u00faltimas, \u00a0el \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas razones, sumadas a las consignadas en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0precedente, son igualmente suficientes para fundamentar el rechazo \u00a0del libelo casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Ahora bien, ya \u00a0de \u00a0 manera \u00a0 espec\u00edfica, \u00a0 del \u00a0 discurso \u00a0 del \u00a0 recurrente \u00a0se \u00a0extracta \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cr\u00edtica \u00a0que hace a los juzgadores por \u00a0haber \u00a0dado \u00a0credibilidad a los testimonios de Jes\u00fas Antonio Mahecha S\u00e1nchez y \u00a0Olga \u00a0Milena \u00a0Gamba \u00a0Mantilla, \u00a0resulta irrelevante, pues, intenta fundamentarla \u00a0trayendo \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 colaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 supuestas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cinconsistencias\u201d \u00a0en \u00a0que \u00a0incurrieron, \u00a0referidas en su mayor\u00eda a aspectos triviales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todo modos, para la Sala siempre ha sido \u00a0claro \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se presentan contradicciones, \u201cel \u00a0sentenciador \u00a0 goza \u00a0 de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0para \u00a0determinar \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, si son veros\u00edmiles en parte, o que todas son \u00a0incre\u00edbles \u00a0o \u00a0que \u00a0alguna \u00a0o \u00a0algunas \u00a0de ellas tienen aptitud para revelar la \u00a0verdad \u00a0de lo acontecido\u201d8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la declaraci\u00f3n de Pablo \u00a0Emilio \u00a0Mendoza, el censor no solo deja de concretar de qu\u00e9 manera se present\u00f3 \u00a0el \u00a0yerro \u00a0de \u00a0raciocinio denunciado, sino que apenas se limita a descalificarlo \u00a0por \u00a0 la \u00a0 \u201cinusitada \u00a0trascendencia\u201d \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0le \u00a0otorgaron, sin dar a conocer qu\u00e9 fue lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0\u00e9l, \u00a0ni \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0apreciaron \u00a0aquellos, al punto tal que result\u00f3 \u00a0trascedente para efectos de definir la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo propio ocurre con las testificaciones de \u00a0Jhon \u00a0Jairo \u00a0Barrios, \u00a0Luis \u00a0Antonio \u00a0Quintero, Belisario Caicedo Perdomo, Ariel \u00a0Ernesto \u00a0Iglesias \u00a0y \u00a0Arelis \u00a0G\u00f3mez \u00a0Molina, cuyas censuras apenas enuncia y ni \u00a0siquiera \u00a0atina \u00a0a \u00a0especificar \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue el postulado de la sana cr\u00edtica que \u00a0result\u00f3 \u00a0vulnerado \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de las mismas, con el agravante de que hace \u00a0resaltar \u00a0las \u00a0tres \u00faltimas como los testigos \u201cde la \u00a0defensa\u201d, \u00a0pero sin permitir conocer lo depuesto por \u00a0ellos, \u00a0necesario \u00a0ello \u00a0para \u00a0asimilar \u00a0que es tal su importancia, que habr\u00edan \u00a0sido \u00a0 \u00a0 suficientes \u00a0 \u00a0 e \u00a0 \u00a0 id\u00f3neos \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 desdibujar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0prueba \u00a0incriminatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Algo similar sucede cuando intenta analizar \u00a0el \u00a0acta \u00a0de necropsia, ya que se limita a describir las heridas y consignar sus \u00a0propias \u00a0conclusiones, \u00a0denunciando \u00a0abstractamente \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia y la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo en una apartado se aventura a citar el \u00a0principio \u00a0de \u00a0identidad, pero formul\u00e1ndolo de manera totalmente ininteligible, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0la \u00a0ambig\u00fcedad \u00a0de \u00a0desviar \u00a0su \u00a0discurso \u00a0inicial \u00a0del \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0ya \u00a0de \u00a0por s\u00ed pobre de fundamentaci\u00f3n, por el del error de hecho \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 dej\u00e1ndolo \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 mero \u00a0enunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 s\u00edntesis, \u00a0como \u00a0ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0 logra \u00a0 demostrar \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0como \u00a0se \u00a0anot\u00f3 \u00a0en \u00a0precedencia, ser\u00e1 rechazado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Decisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0 lo \u00a0 anotado \u00a0en \u00a0precedencia, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n promovida por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0RICARDO \u00a0CAICEDO \u00a0PERDOMO, no sin antes manifestar que revisada la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente, \u00a0no \u00a0se \u00a0observ\u00f3 la presencia de ninguna de las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0le \u00a0permitir\u00edan superar sus defectos para decidir de fondo, de \u00a0conformidad con el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resta \u00a0decir, que en contra de la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n procede el mecanismo de insistencia, en \u00a0los \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 suficientemente \u00a0 decantados \u00a0 por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0RICARDO \u00a0CAICEDO \u00a0PERDOMO, \u00a0en \u00a0seguimiento \u00a0de las motivaciones plasmadas en el \u00a0cuerpo de este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con lo dispuesto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0es facultad de la demandante elevar \u00a0petici\u00f3n de insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0FERNANDO A. CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORT\u00cdZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Por \u00a0ese \u00a0motivo, \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0captura \u00a0del incriminado Ram\u00edrez Yate, quien el 7 de \u00a0febrero \u00a0anterior hab\u00eda recuperado su libertad por vencimiento de t\u00e9rminos. La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0respectiva \u00a0la adopt\u00f3 el Juzgado Quinto Penal Municipal con funci\u00f3n \u00a0de control de garant\u00edas de Ibagu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0como \u00a0tales cita los art\u00edculos 29 y 103 del C\u00f3digo Penal, y 380, 404, \u00a0420 y 432 del C\u00f3digo Procesal Penal de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 En el \u00a0caso \u00a0de \u00a0las \u00a0denominadas inconsistencias primera, tercera, cuarta y quinta, el \u00a0libelista transcribe los respectivos apartados testificales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Al \u00a0efecto, \u00a0utiliza \u00a0la \u00a0misma \u00a0metodolog\u00eda \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso anterior, es decir, \u00a0trayendo \u00a0a colaci\u00f3n fragmentos testimoniales, lo cual hace con relaci\u00f3n a las \u00a0que cataloga como inconsistencias segunda y tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Entre \u00a0otros. \u00a0autos \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0junio y 25 de julio de 2007, Radicados Nos. 27.537 y \u00a027.810, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Autos \u00a0citados anteriormente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Entre \u00a0otros, \u00a0en \u00a0autos del 5 de febrero y 11 de julio de 2007, y 24 de abril de 2013, \u00a0Radicados 26.382, 27.689 y 40.849, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Entre \u00a0otros, \u00a0prove\u00eddos \u00a0del \u00a011 \u00a0de octubre de 2001 y 24 de abril de 2013, Radicados \u00a0Nos. 16.471 y 40.841, respectivamente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0 Aprobado Acta No. 169. \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veintinueve (29) de mayo de dos \u00a0mil trece (2013). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-26723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26723\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}