{"id":26635,"date":"2023-09-12T19:53:08","date_gmt":"2023-09-12T19:53:08","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4089629-05-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:53:08","modified_gmt":"2023-09-12T19:53:08","slug":"4089629-05-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4089629-05-13\/","title":{"rendered":"40896(29-05-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GUSTAVO \u00a0 \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0MALO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 169. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0C., \u00a0veintinueve \u00a0(29) \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0trece \u00a0(2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0constatar si satisface las \u00a0condiciones \u00a0 de \u00a0admisibilidad, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0examina \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FERNANDO \u00a0SAYAGO \u00a0MORALES, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado proferida el 14 de agosto de 2012 por la Sala Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de C\u00facuta, mediante la cual se \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0dictada \u00a0el 1\u00ba de noviembre de 2011 por el Juzgado Primero Penal \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n Adjunto de la misma ciudad, condenando al procesado en cita a \u00a0las \u00a0penas \u00a0de \u00a056 \u00a0meses de prisi\u00f3n, multa de $431.650 e inhabilitaci\u00f3n en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo lapso de la pena \u00a0privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0libertad, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n y falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los acontecimientos que dieron origen a este \u00a0proceso \u00a0 fueron \u00a0 relatados \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0como \u00a0se \u00a0transcriben \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cJos\u00e9 \u00a0Fernando \u00a0Sayago \u00a0Morales, \u00a0quien \u00a0se \u00a0desempe\u00f1ara \u00a0como \u00a0alcalde \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de San \u00a0Cayetano, \u00a0Norte de Santander, para el a\u00f1o 2002, con el fin de adquirir para el \u00a0municipio \u00a0de San Cayetano dos rev\u00f3lveres con su respectiva munici\u00f3n adelant\u00f3 \u00a0los \u00a0tr\u00e1mites \u00a0del contrato administrativo en la modalidad de suministros, para \u00a0lo \u00a0cual suscribi\u00f3 una orden de suministros, en la cual el contratista \u201cGRUPO \u00a0MECANIZADO \u00a0No 5 MAZA\u201d establec\u00eda el objeto del contrato y el valor, faltando \u00a0en \u00a0dicho \u00a0documento \u00a0la \u00a0firma del mencionado contratista, solo contando con la \u00a0firma \u00a0 del \u00a0Alcalde. \u00a0Aun \u00a0as\u00ed, \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0la \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0con \u00a0varias \u00a0anomal\u00edas \u00a0en los documentos y en las fechas de perfeccionamiento del contrato, \u00a0hasta \u00a0que \u00a0la tesorer\u00eda gir\u00f3 el cheque a un particular amigo de confianza del \u00a0Alcalde, \u00a0quien \u00a0lo \u00a0endos\u00f3 y fue cobrado por un empleado de la Alcald\u00eda quien \u00a0consign\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0orden \u00a0del \u00a0contratista \u00a0por \u00a0el \u00a0pago de los rev\u00f3lveres y la \u00a0munici\u00f3n, \u00a0encontrando \u00a0un \u00a0sobrante \u00a0de \u00a0dinero \u00a0entre \u00a0el que se cobr\u00f3 en el \u00a0cheque \u00a0 \u00a0y \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 deb\u00eda \u00a0 consignar, \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 fue \u00a0 puesto \u00a0 a \u00a0disposici\u00f3n\u00a0\u00a0 \u00a0de \u00a0tesorer\u00eda, \u00a0cuyo \u00a0titular \u00a0no reembolso al erario \u00a0sino \u00a0que \u00a0por \u00a0orden \u00a0del \u00a0Alcalde dio el dinero a aquel. Tales hechos tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0entre \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0junio \u00a0al \u00a003 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02002, \u00a0extremos que \u00a0corresponden \u00a0al \u00a0inicio de la etapa precontractual y de perfeccionamiento de la \u00a0misma, \u00a0como quiera que el 3 de julio de 2002, fueron entregados los rev\u00f3lveres \u00a0y \u00a0su munici\u00f3n al Alcalde encargado, puesto que desde el 27 de junio de 2002 el \u00a0Alcalde \u00a0titular \u00a0hab\u00eda \u00a0viajado \u00a0a \u00a0Bogot\u00e1, encontrando que en la fecha 25 de \u00a0junio \u00a0se \u00a0hizo \u00a0efectivo \u00a0el \u00a0cheque \u00a0y \u00a0hasta el 3 de julio de 2002, el dinero \u00a0excedente \u00a0fue \u00a0entregado \u00a0a \u00a0Pedro Belandria por parte del Tesorero, tras orden \u00a0verbal \u00a0del \u00a0Alcalde que se encontraba en Bogot\u00e1, con la finalidad de que se le \u00a0reembolsaran \u00a0al \u00a0alcalde \u00a0lo gastado en los accesorios para las armas que Pedro \u00a0Belandria \u00a0hab\u00eda \u00a0comprado. \u00a0Obrando \u00a0un acta de recibo de los rev\u00f3lveres y su \u00a0munici\u00f3n \u00a0de fecha 25 de junio de 2002 con el fin de que se girara el cheque de \u00a0pago.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia formulada por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Gonzalo \u00a0Ni\u00f1o Fajardo, quien se desempe\u00f1ara como Alcalde del municipio \u00a0de \u00a0San \u00a0Cayetano \u00a0en \u00a0el periodo siguiente al del aqu\u00ed procesado, la Fiscal\u00eda \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n contra JOS\u00c9 FERNANDO SAYAGO MORALES y \u00a0otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evacuadas las diligencias pertinentes, el 12 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 2007 se calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario, acus\u00e1ndose al procesado \u00a0SAYAGO \u00a0MORALES \u00a0como presunto coautor del delito de peculado por apropiaci\u00f3n y \u00a0autor \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0siendo confirmada en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 31 de marzo de 2011, por la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal \u00a0de C\u00facuta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0etapa del juicio conoci\u00f3 el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0C\u00facuta, cuyo Juzgado Adjunto, despu\u00e9s de los \u00a0tr\u00e1mites \u00a0legales, \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia el 1\u00ba de noviembre de 2011, condenando a \u00a0SAYAGO \u00a0MORALES \u00a0por los delitos en relaci\u00f3n con los cuales se le acus\u00f3, a las \u00a0penas \u00a0arriba \u00a0se\u00f1aladas, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0confirm\u00f3 en la sentencia que es \u00a0objeto \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0parte \u00a0del \u00a0defensor \u00a0del \u00a0\u00fanico \u00a0condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo (se enuncia como cargo principal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal tercera del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0alega \u00a0que la sentencia se dict\u00f3 en un juicio \u00a0viciado \u00a0de nulidad por prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal respecto del delito de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, fen\u00f3meno que oper\u00f3 en la etapa \u00a0instructiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden a fundamentar su tesis, esgrime que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0pena se\u00f1alada en el art\u00edculo 286 del C\u00f3digo Penal, as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0aumento \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a083 \u00a0ib\u00eddem \u00a0por tratarse de un \u00a0funcionario \u00a0p\u00fablico, la pena m\u00e1xima para el delito de falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico imputado a JOS\u00c9 FERNANDO SAYAGO MORALES seria de 10 a\u00f1os y \u00a08 \u00a0meses, \u00a0t\u00e9rmino \u00a0que debe reducirse en una cuarta parte, conforme lo dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0531 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 906 de 2004, lo que arroja una pena m\u00e1xima de 8 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como los hechos tuvieron ocurrencia el 24 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02002 \u00a0y la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n cobr\u00f3 ejecutoria el 31 de marzo \u00a0de \u00a02011, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n de primera instancia, es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal para esa conducta oper\u00f3 el \u00a024 de junio de 2010. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas infringidas cita los art\u00edculos \u00a083, \u00a084 y 86 del C\u00f3digo Penal y 531 de la Ley 906 de 2004, precepto \u00faltimo que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0su \u00a0declaratoria de inexequibilidad, debe aplicarse a este caso de \u00a0manera \u00a0ultractiva, \u00a0porque cuando se dio el cierre de la investigaci\u00f3n a\u00fan se \u00a0hallaba \u00a0 vigente, \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 puede \u00a0 decirse \u00a0que \u00a0rigi\u00f3 \u00a0el \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0entonces, dice, la actuaci\u00f3n \u00a0cursada \u00a0est\u00e1 \u00a0afectada \u00a0de \u00a0nulidad, por violaci\u00f3n al debido proceso, pues el \u00a0Estado perdi\u00f3 potestad para seguir investigando a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 error, \u00a0 dice, \u00a0es \u00a0trascedente, \u00a0porque \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0tenido \u00a0ocurrencia \u00a0su \u00a0representado no habr\u00eda sido afectado con un fallo condenatorio, \u00a0sino \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0favor \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0dictado \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0se \u00a0decrete la nulidad de la actuaci\u00f3n a partir de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0decret\u00e1ndose \u00a0la cesaci\u00f3n de todo procedimiento a favor de su \u00a0representado \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0(se \u00a0enuncia \u00a0como \u00a0primero \u00a0subsidiario) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de la misma causal, alega que la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0la \u00a0comprobada \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 irregularidad \u00a0 sustancial \u00a0 que \u00a0afecta \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0espec\u00edficamente por la omisi\u00f3n de definir situaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca que el art\u00edculo 354 de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0prev\u00e9 \u00a0la obligaci\u00f3n de resolver situaci\u00f3n jur\u00eddica, entre otros, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0que se procede tenga prevista pena de prisi\u00f3n cuyo \u00a0m\u00ednimo sea o exceda de cuatro a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, los delitos por los cuales se \u00a0procede, \u00a0 peculado \u00a0 por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0contemplan \u00a0penas \u00a0m\u00ednimas \u00a0de \u00a0cuatro a\u00f1os de prisi\u00f3n, seg\u00fan los \u00a0art\u00edculos \u00a0286 \u00a0y 397 del C\u00f3digo Penal, raz\u00f3n por la cual era obligatorio del \u00a0Fiscal \u00a0resolver \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica de su representado, en orden a conocer \u00a0los \u00a0elementos \u00a0estructurales de los delitos y los que demostraban el compromiso \u00a0en ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 que \u00a0 su \u00a0representado \u00a0nunca \u00a0tuvo \u00a0oportunidad \u00a0procesal \u00a0para \u00a0reclamar la definici\u00f3n de su situaci\u00f3n jur\u00eddica, \u00a0porque \u00a0nunca \u00a0se le busc\u00f3 ni se le llam\u00f3 para enterarlo del criterio judicial \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0instructor, \u00a0ni siquiera para comunicarle la pr\u00e1ctica de pruebas o \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n, con el cual fue sorprendido, mientras que del \u00a0pliego de cargos se enter\u00f3 en la etapa final del juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trae \u00a0 a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0algunos \u00a0antecedentes \u00a0jurisprudenciales \u00a0donde \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reconocido \u00a0que \u00a0la omisi\u00f3n de resolver \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0en \u00a0los \u00a0casos \u00a0en los que es obligatoria, constituye una \u00a0irregularidad \u00a0sustancial, \u00a0la \u00a0que \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0en otros casos no ha generado \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se ha beneficiado del error, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0argumentarse \u00a0en \u00a0este \u00a0evento, \u00a0porque, reitera, el \u00a0procesado \u00a0 nunca \u00a0 fue \u00a0 notificado \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 actos \u00a0trascendentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales condiciones, la omisi\u00f3n afecta de \u00a0nulidad \u00a0el proceso por violaci\u00f3n al debido proceso, pues al procesado no se le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0conocer \u00a0el \u00a0criterio judicial del Fiscal instructor antes del cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0situaci\u00f3n que le hab\u00eda facilitado argumentar antes de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n del sumario, con miras a derrumbar o minimizar el criterio del \u00a0ente acusador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error, dice, es lesivo porque el procesado \u00a0no \u00a0pudo enterarse de las consideraciones judiciales sobre la existencia o no de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0endilgados y sobre su compromiso punitivo, quedando ello oculto en \u00a0la mente del instructor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas cita los art\u00edculos 3, 6 \u00a0,16 y 306-2 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0se decrete la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado a partir de la resoluci\u00f3n que decret\u00f3 el cierre de la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0que \u00a0se disponga la reposici\u00f3n del tr\u00e1mite, previo a la \u00a0resoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica como lo dispone la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0cargo \u00a0(se \u00a0enuncia \u00a0como \u00a0segundo \u00a0subsidiario) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal tercera del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, acusa la sentencia de haberse dictado en un proceso \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0al acusado JOS\u00c9 \u00a0FERNANDO \u00a0SAYAGO \u00a0MORALES \u00a0del \u00a0auto \u00a0que fij\u00f3 fecha para la celebraci\u00f3n de la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0afect\u00f3 el debido proceso, porque la omisi\u00f3n le \u00a0impidi\u00f3 estar presente en ese acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0se le enviaban \u00a0citaciones \u00a0a \u00a0direcciones que no correspond\u00edan a su residencia en el municipio \u00a0de \u00a0San \u00a0Cayetano. \u00a0De \u00a0esa \u00a0manera, tampoco se le notific\u00f3 de otras decisiones \u00a0trascendentales \u00a0 como \u00a0 el \u00a0 cierre \u00a0 de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, no se cumpli\u00f3 el procedimiento se\u00f1alado en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0396 de la Ley 600 de 2000. Y frente a la segunda instancia, no se \u00a0dio \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo establecido en la sentencia de constitucionalidad C-641 \u00a0de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0se lleg\u00f3 al juicio, en el \u00a0cual \u00a0el \u00a0Juzgado no ejecut\u00f3 esfuerzo alguno para notificar al procesado SAYAGO \u00a0MORALES \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica de juzgamiento, raz\u00f3n por la cual se impone \u00a0la nulidad del tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que en la diligencia de indagatoria \u00a0su \u00a0representado inform\u00f3 como lugar de residencia la Avenida Principal No. 5-48 \u00a0del \u00a0corregimiento de Cornejo, municipio de San Cayetano. No obstante, todas las \u00a0citaciones \u00a0fueron remitidas a la Avenida 0 No. 11-153 Edificio Surco, se\u00f1alada \u00a0por \u00a0su \u00a0defensora \u00a0en \u00a0la \u00a0misma indagatoria, pero omitiendo el \u201cinterior \u00a0 401\u201d, \u00a0 precisado \u00a0 por \u00a0la \u00a0abogada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la mencionada profesional ejerci\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de defensora hasta el 12 de julio de 2006, cuando se otorg\u00f3 poder al \u00a0abogado \u00a0Bencardino \u00a0Juvenal, raz\u00f3n por la cual, a partir de entonces, no se le \u00a0pod\u00eda \u00a0seguir \u00a0citando a la direcci\u00f3n de la antigua profesional, como ocurri\u00f3 \u00a0hasta \u00a0casi \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0despu\u00e9s, \u00a0incluyendo \u00a0en \u00a0tales \u00a0citaciones \u00a0erradas las \u00a0libradas para notificar la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La irregularidad continu\u00f3 en el juicio, pues \u00a0para \u00a0 notificar \u00a0 la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0su \u00a0representado \u00a0fue \u00a0citado nuevamente a la direcci\u00f3n de su primigenia defensora, \u00a0de \u00a0donde era de esperarse que la misma nunca llegara a sus manos, raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0no \u00a0acudi\u00f3 a la diligencia para ejercitar su derecho de defensa material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que a consecuencia de las irregulares \u00a0citaciones, \u00a0en \u00a0el \u00a0traslado \u00a0pertinente \u00a0para \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria, su \u00a0representado \u00a0no \u00a0tuvo la oportunidad de solicitar pruebas o pedir la nulidad de \u00a0la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 Advierte \u00a0que \u00a0conforme \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0176 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0auto \u00a0que \u00a0se\u00f1ala d\u00eda y hora para la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0debe notificarse, pues se trata de un acto trascendental y \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso. \u00a0La \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de dicha \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0impidi\u00f3 \u00a0su comparecencia a la audiencia con el fin de refutar o \u00a0controvertir los cargos que le formul\u00f3 la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado, \u00a0agrega, \u00a0s\u00f3lo \u00a0fue \u00a0buscado \u00a0diligentemente \u00a0al \u00a0final \u00a0del \u00a0juicio, cuando ya incluso se hab\u00eda proferido la \u00a0sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas violadas cita los art\u00edculos 6, \u00a08, 9, 16 y 176 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada para que se decrete la nulidad de la actuaci\u00f3n a partir de \u00a0la audiencia p\u00fablica celebrada el 22 de julio de 2011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0cargo \u00a0(se \u00a0enuncia \u00a0como \u00a0tercero \u00a0subsidiario) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal segunda del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, alega que la sentencia no est\u00e1 en consonancia con \u00a0los cargos formulados en la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden a fundamentar el cargo, recuerda que \u00a0en \u00a0la providencia calificatoria de primera instancia se acus\u00f3 a SAYAGO MORALES \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por apropiaci\u00f3n y autor de falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico. Pero en la acusaci\u00f3n de segunda instancia se afirma que su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0dentro de los par\u00e1metros de la autor\u00eda mediata, \u00a0\u201cen donde una persona, sin pacto t\u00e1cito o expreso, \u00a0utiliza \u00a0a \u00a0otra como simple instrumento para que realice el hecho objetivamente \u00a0t\u00edpico.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera \u00a0instancia \u00a0el \u00a0fallador \u00a0se \u00a0abstiene \u00a0de \u00a0calificar, en la parte resolutiva, el \u00a0grado \u00a0de \u00a0participaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se atribuye a su defendido, limit\u00e1ndose a decir \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0condena \u00a0por \u00a0\u201csu responsabilidad en el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0en concurso con falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento p\u00fablico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0 \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 le \u00a0 atribuye \u00a0 la \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0 \u201cautor\u201d, \u00a0 refiri\u00e9ndose \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva \u00a0a \u00a0la figura del garante, modificando el criterio que el Juez de primera \u00a0instancia \u00a0expuso \u00a0en \u00a0su fallo. De todas maneras, se endilg\u00f3 a su defendido un \u00a0grado de participaci\u00f3n distinto al imputado en la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0que \u00a0el error es trascendente si se \u00a0considera \u00a0que \u00a0su defendido nunca se enter\u00f3 del pliego de cargos y, por tanto, \u00a0nunca se pudo defender de los cargos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas violadas cita los art\u00edculos 6, \u00a08, 9, 16 y 207 del C\u00f3digo de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 impugnada \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 se \u00a0decrete \u00a0su \u00a0anulaci\u00f3n, \u00a0ordenando \u00a0el \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0fallo \u00a0que \u00a0est\u00e9 acorde con los cargos imputados, \u00a0petici\u00f3n \u00a0que \u00a0se fundamenta en el hecho de que la incongruencia no es relativa \u00a0sino \u201canfibol\u00f3gica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto \u00a0 cargo \u00a0(se \u00a0enuncia \u00a0como \u00a0cuarto \u00a0subsidiario) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0acusa la sentencia de ser violatoria, por v\u00eda \u00a0directa, \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0la presunci\u00f3n de inocencia, consagrada en el art\u00edculo 7\u00ba del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden \u00a0a \u00a0fundamentar \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0sostiene \u00a0que los juzgadores de instancia reconocieron que para febrero de 2002, \u00a0el \u00a0entonces \u00a0Alcalde \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0San \u00a0Cayetano \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FERNANDO SAYAGO \u00a0MORALES, \u00a0viaj\u00f3 \u00a0a \u00a0la ciudad de Bogot\u00e1, dejando claro que el tr\u00e1mite para el \u00a0recibo \u00a0de \u00a0las armas de fuego compradas al Grupo Mecanizado Maza No. 5, quedaba \u00a0a cargo del Secretario de la dependencia municipal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed, dice, se deriva que SAYAGO MORALES \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0injerencia directa en el tr\u00e1mite que se le achaca, pues las gestiones \u00a0pertinentes \u00a0 fueron \u00a0 ejecutadas \u00a0 por \u00a0la \u00a0encargada \u00a0de \u00a0la \u00a0Alcald\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0interventora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0representado, \u00a0insiste, \u00a0no recibi\u00f3 los \u00a0dineros \u00a0que \u00a0sobraron \u00a0de la compra, por lo que no cometi\u00f3 conducta delictiva, \u00a0aspecto \u00a0en \u00a0el cual por lo menos emerge la duda, raz\u00f3n por la cual se impon\u00eda \u00a0la presunci\u00f3n de inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la falsedad documental, a pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0fue \u00a0inocua, \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0ejecut\u00f3 con \u00a0intenci\u00f3n da\u00f1ina, sin ning\u00fan respaldo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0poco valor del objeto material \u00a0del \u00a0peculado, \u00a0esto es, la suma de $430.000, no posee significancia alguna para \u00a0inferir dolo en la apropiaci\u00f3n del dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 juzgadores \u00a0se \u00a0equivocaron \u00a0en \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0 efectuadas \u00a0 para \u00a0 sostener \u00a0 que \u00a0 todo \u00a0fue \u00a0preparado \u00a0por \u00a0el \u00a0burgomaestre, \u00a0cuya \u00a0\u00fanica \u00a0falla \u00a0fue \u00a0viajar \u00a0a \u00a0la ciudad de Bogot\u00e1 por esa \u00a0\u00e9poca \u00a0y \u00a0no \u00a0estar \u00a0atento \u00a0a \u00a0los tr\u00e1mites que se hicieron para adquirir las \u00a0armas, \u00a0de \u00a0donde \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0se \u00a0enmarca dentro de los par\u00e1metros del \u00a0error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que al desconocer la duda que surge de \u00a0los \u00a0medios de prueba, los falladores incurrieron en un error de hecho por falso \u00a0juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ley procesal que rigi\u00f3 el caso, dice, \u00a0exige \u00a0que exista certeza tanto del hecho punible como de la responsabilidad del \u00a0procesado, certeza que no surge del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0defensor, la duda surge desde el \u00a0mismo \u00a0momento \u00a0en que los operadores judiciales reconocen que SAYANO MORALES no \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0personalmente \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0delictiva, \u00a0sino que se vali\u00f3 de otro, es \u00a0decir, que actu\u00f3 a t\u00edtulo de autor mediato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error es trascendente porque precisamente \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0a \u00a0favor de su \u00a0representado, \u00a0\u00e9ste \u00a0t\u00e9rmino \u00a0condenado \u00a0a \u00a0una \u00a0pena de prisi\u00f3n de m\u00e1s de 4 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas cita los art\u00edculos 7 y \u00a0232 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada para que en su lugar se dicte una de reemplazo, absolviendo \u00a0a su defendido de los cargos imputados por la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado a los no \u00a0recurrentes, \u00a0el procesado JOS\u00c9 FERNANDO SAYAGO MORALES present\u00f3 escrito en el \u00a0cual, \u00a0 aduciendo \u00a0 condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 no \u00a0 recurrente, \u00a0 entra \u00a0a \u00a0enumerar \u00a0las \u00a0\u201cfalencias presentadas en el proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. Nulidad por prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0necesario precisar, en primer lugar, que aunque el censor alega \u00a0correctamente \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, a \u00a0trav\u00e9s de la v\u00eda de la causal tercera del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de la Ley 600 de 2000, dado que el pasar por alto un hecho objetivo como lo \u00a0constituye \u00a0el \u00a0paso \u00a0del tiempo y su consecuencia, esto es, la imposibilidad de \u00a0proseguir \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0penal, vulnera el debido proceso, es lo cierto que la \u00a0jurisprudencia \u00a0tiene \u00a0decantado \u00a0que \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0o \u00a0mejor, su \u00a0sustento, \u00a0debe \u00a0hacerse dentro de los presupuestos de \u00a0la \u00a0 causal \u00a0 primera, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0inadvertencia \u00a0o \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 instancias \u00a0 de \u00a0abstenerse \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo, \u00a0 solo \u00a0 puede \u00a0 provenir \u00a0 de \u00a0la \u00a0inadecuada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0normas \u00a0 \u00a0concretas, \u00a0 \u00a0o \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 camino \u00a0 del \u00a0 yerro \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0recurrente no asume la sustentaci\u00f3n del cargo \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda adecuada, limit\u00e1ndose a se\u00f1alar que el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0esto \u00a0es, \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a08 \u00a0meses, que corresponden a la pena m\u00e1xima \u00a0se\u00f1alada \u00a0en el art\u00edculo 286 del C\u00f3digo Penal, aumentada en una tercera parte \u00a0por \u00a0tratarse el acusado de un servidor p\u00fablico, debe \u00a0reducirse, \u00a0a su vez,\u00a0 en una cuarta parte conforme lo dispone el art\u00edculo \u00a0531 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Ley \u00a0 \u00a0906 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a02004, \u00a0 cuya \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 ultractiva \u00a0 \u00a0reclama \u00a0 porque \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0 hallaba \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que se \u00a0decret\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 cierre \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El precepto invocado por \u00a0el censor, era del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 531.\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 de \u00a0descongesti\u00f3n, \u00a0depuraci\u00f3n \u00a0y \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0de procesos.\u00a0 \u00a0Los t\u00e9rminos de prescripci\u00f3n y \u00a0caducidad \u00a0de las acciones que hubiesen tenido ocurrencia antes de la entrada en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0este c\u00f3digo, ser\u00e1n reducidos en una cuarta parte que se restar\u00e1 \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0fijados \u00a0en la ley. En ning\u00fan caso el t\u00e9rmino prescriptivo \u00a0podr\u00e1 ser inferior a tres (3) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las investigaciones previas a cargo de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0hayan \u00a0transcurrido \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0a\u00f1os \u00a0desde la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, salvo las exceptuadas en el siguiente inciso por su \u00a0naturaleza, se aplicar\u00e1 la prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estar\u00e1n \u00a0 por \u00a0 fuera \u00a0 del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0descongesti\u00f3n, \u00a0depuraci\u00f3n y liquidaci\u00f3n de procesos, las investigaciones por \u00a0delitos \u00a0de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0penales de circuito especializados y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0que \u00a0afecten \u00a0directa \u00a0e \u00a0indirectamente \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0 patrimoniales \u00a0 del \u00a0 Estado; \u00a0 peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n; \u00a0peculado \u00a0culposo \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0que \u00a0sea \u00a0o exceda de cien (100) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos, \u00a0legales, \u00a0mensuales, \u00a0vigentes; concusi\u00f3n; cohecho propio; \u00a0cohecho \u00a0impropio; \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito de servidor p\u00fablico; contrato sin \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0requisitos \u00a0legales; \u00a0inter\u00e9s \u00a0indebido en la celebraci\u00f3n de \u00a0contratos; \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0legal o constitucional de inhabilidades e \u00a0incompatibilidades \u00a0en \u00a0la \u00a0contrataci\u00f3n; prevaricato; fraude procesal; hurto y \u00a0estafa \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0que \u00a0sea \u00a0o \u00a0exceda \u00a0de \u00a0cincuenta (50) salarios m\u00ednimos, \u00a0mensuales, \u00a0legales \u00a0y \u00a0vigentes \u00a0cuando \u00a0se afecte el patrimonio econ\u00f3mico del \u00a0Estado; \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0delitos conexos con todos los anteriores.\u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0except\u00faan \u00a0todos \u00a0aquellos \u00a0delitos sexuales en los que el sujeto \u00a0pasivo \u00a0sea \u00a0menor \u00a0de \u00a0edad \u00a0y \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0se haya emitido \u00a0resoluci\u00f3n de cierre de investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0contemplados en el presente \u00a0art\u00edculo \u00a0se \u00a0aplicar\u00e1n \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0distritos \u00a0judiciales \u00a0a partir de la \u00a0promulgaci\u00f3n del c\u00f3digo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0 la \u00a0norma \u00a0fue \u00a0declarada \u00a0inexequible \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-1033 \u00a0de 5 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02006, \u00a0en \u00a0la cual modul\u00f3 los efectos de esa declaratoria en los \u00a0siguientes t\u00e9rminos:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0ese orden de ideas la Corte considera \u00a0que \u00a0los cargos de inconstitucionalidad formulados por el actor en contra de los \u00a0incisos \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0531 \u00a0de \u00a0la Ley 906 de 2004 est\u00e1n \u00a0llamados \u00a0a \u00a0prosperar \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0dichos incisos deben ser declarados \u00a0inexequibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inexequibilidad \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0extiende \u00a0consecuencialmente \u00a0al \u00a0resto \u00a0de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0legal, en la medida que los \u00a0dem\u00e1s \u00a0incisos \u00a0tienen \u00a0conexidad \u00a0directa \u00a0con \u00a0esos preceptos y conforman una \u00a0unidad \u00a0normativa \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0excluida \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad del ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0por \u00a0contrariar \u00a0no \u00a0solamente \u00a0los \u00a0principios de dignidad humana e \u00a0igualdad, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso de las v\u00edctimas de las conductas \u00a0punibles \u00a0(arts. \u00a01\u00ba, \u00a013 \u00a0y \u00a029 \u00a0C.P.) el acceso a la justicia (art. 229 C.P.) \u00a0y\u00a0 \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n de adelantar la \u00a0acci\u00f3n penal (art. 250 C.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0reiterada \u00a0jurisprudencia1 \u00a0y \u00a0dado \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0la regulaci\u00f3n de un beneficio que es \u00a0contrario \u00a0a la Constituci\u00f3n, la inexequibilidad as\u00ed \u00a0declarada \u00a0lo ser\u00e1 desde la fecha de publicaci\u00f3n de la Ley 906 de 2004. Empero \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0los \u00a0efectos \u00a0retroactivos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia se aplicaran es en \u00a0aquellos \u00a0procesos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0haya \u00a0ya concretado la prescripci\u00f3n o \u00a0caducidad \u00a0 \u00a0 especial \u00a0 \u00a0 cuya \u00a0 \u00a0 inexequibilidad \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0decreta.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0esta \u00a0modulaci\u00f3n, \u00a0dijo \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0anterior \u00a0oportunidad \u00a0que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0se \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta que el \u00a0Tribunal \u00a0Constitucional al modular la decisi\u00f3n dej\u00f3 abierta la posibilidad de \u00a0reconocer \u00a0 las \u00a0prescripciones \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0descongesti\u00f3n, \u00a0depuraci\u00f3n \u00a0 y \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0el \u00a0precepto \u00a0retirado \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0consolidado en su vigencia, esto es, \u00a0antes \u00a0 del \u00a0 1\u00ba \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2004, \u00a0 circunstancia \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0no \u00a0aconteci\u00f3.\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, los hechos juzgados tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0entre \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0junio y el 3 de julio de 2002, lo cual indica que \u00a0para \u00a0el \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 2004 \u2013fecha \u00a0 en \u00a0que \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0regir \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004-, \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0 apenas \u00a0 dos \u00a0 (2) \u00a0 a\u00f1os \u00a0 y \u00a0casi \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0meses, \u00a0tiempo muy inferior al t\u00e9rmino m\u00ednimo de prescripci\u00f3n exigido \u00a0por dicha disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, el demandante no advierte que \u00a0textualmente \u00a0el \u00a0precepto \u00a0citado \u00a0excluy\u00f3 \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0gracia prescriptiva \u00a0\u201clos \u00a0delitos \u00a0de falsedad en documento que afecten \u00a0directa \u00a0 \u00a0 e \u00a0 \u00a0 indirectamente \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 intereses \u00a0 \u00a0 patrimoniales \u00a0 \u00a0 del \u00a0Estado\u201d,\u00a0 \u00a0siendo \u00a0esa la caracter\u00edstica de la \u00a0conducta \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0invoca la prescripci\u00f3n en este evento, de donde la \u00a0pretensi\u00f3n deviene completamente improcedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales condiciones, el cargo no puede ser \u00a0admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. Nulidad por no definici\u00f3n de \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0cierto, como lo alega el impugnante, que \u00a0previo \u00a0a \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito sumarial la Fiscal\u00eda no resolvi\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0indagado, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0esta una garant\u00eda del debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0del derecho de defensa, como lo viene reconociendo la jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0desde \u00a0el \u00a0auto del 4 de marzo de 2009, dentro del radicado No. \u00a027.539, en el cual se sostuvo que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) conforme lo enunciado atr\u00e1s, la no \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica puede comportar limitaci\u00f3n al derecho de \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que estando obligado el instructor a cumplir con tal \u00a0carga \u00a0(cfr. \u00a0arts. \u00a0354, \u00a0357-1 \u00a0Ley \u00a0600 de 2000) en la respectiva providencia \u00a0deber\u00e1 \u00a0consignar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n de los distintos medios de prueba aportados, \u00a0especialmente \u00a0los \u00a0de \u00a0descargo, \u00a0bien \u00a0para \u00a0admitirlos, ora para desecharlos, \u00a0pudiendo \u00a0as\u00ed el incriminado o su defensor -en el \u00faltimo evento- redireccionar \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de la defensa. De omitir el fiscal ese paso procesal -conforme lo \u00a0autorizaba \u00a0la \u00a0jurisprudencia en el pasado- es claro que el procesado no podr\u00e1 \u00a0conocer \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el grado de credibilidad que al operador judicial le ofrecen \u00a0las pruebas en que aspira aqu\u00e9l sustentar su defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0hay \u00a0duda, \u00a0as\u00ed, que de omitirse ese \u00a0paso \u00a0del \u00a0esquema procesal no s\u00f3lo se desvertebra el sistema a seguir (para el \u00a0caso, \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 600 de 2000), que impone la obligaci\u00f3n de \u00a0resolver \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0sino \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se limita por esa v\u00eda el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0por \u00a0contera \u00a0se \u00a0desobedece el mandato 29 superior que \u00a0impone \u00a0el respeto a las formas propias de cada juicio, siendo &#8220;forma propia&#8221; la \u00a0definici\u00f3n de situaci\u00f3n jur\u00eddica.&#8221;\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0tambi\u00e9n la jurisprudencia ha \u00a0decantado \u00a0que \u00a0no toda actuaci\u00f3n procesal que se adelante con la constataci\u00f3n \u00a0de \u00a0la omisi\u00f3n mencionada, conduce a que en sede de casaci\u00f3n prospere el cargo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0pues \u00a0es \u00a0preciso \u00a0demostrar que ese descuido judicial ocasion\u00f3 un \u00a0perjuicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0real \u00a0 \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 procesado3, \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0verific\u00f3 \u00a0en este caso, pues el censor no demostr\u00f3 que esa situaci\u00f3n impidi\u00f3 \u00a0a \u00a0 JOS\u00c9 \u00a0 FERNANDO \u00a0 SAYAGO \u00a0 MORALES \u00a0 ejercer \u00a0 sus \u00a0derechos \u00a0y \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0acredita el expediente, \u00a0pues \u00a0aparece \u00a0que desde la indagatoria el procesado y su defensor conocieron de \u00a0antemano \u00a0la imputaci\u00f3n f\u00e1ctica y jur\u00eddica por la cual se proced\u00eda, al punto \u00a0que \u00a0previamente \u00a0a \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n del sumario el \u00faltimo present\u00f3 alegatos \u00a0conclusivos4 \u00a0en \u00a0los \u00a0que explic\u00f3 con lujo de detalles el comportamiento de su \u00a0representado, \u00a0controvirtiendo \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los delitos \u00a0especificados \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, todo lo cual muestra una actividad defensiva \u00a0que \u00a0parte \u00a0de \u00a0un amplio conocimiento de la situaci\u00f3n procesal que afectaba al \u00a0implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, no puede obviar la Sala que para el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que se decret\u00f3 el cierre de la instrucci\u00f3n en este proceso (26 de \u00a0octubre \u00a0de 20065), \u00a0 reg\u00eda \u00a0 otra \u00a0 postura \u00a0 jurisprudencial \u00a0que \u00a0descartaba \u00a0esa \u00a0obligatoriedad \u00a0de \u00a0resolver \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica del indagado, tal como se \u00a0ratific\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a06 \u00a0de agosto de 2008, dentro del radicado No. \u00a029.463, del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Con \u00a0ocasi\u00f3n de la derogatoria del Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0y la entrada en vigencia del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0vigente \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 2001), se presentaron \u00a0m\u00faltiples \u00a0alegaciones \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido, \u00a0pues a partir de esa \u00e9poca la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0omiti\u00f3 \u00a0definir \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica en los casos de adecuaci\u00f3n de \u00a0los procesos al nuevo tr\u00e1mite de la Ley 600. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe manera uniforme la Jurisprudencia de la \u00a0Sala \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0aquellas \u00a0inquietudes en el sentido de que no se vulneraban los \u00a0art\u00edculos \u00a0387-388 \u00a0(Decreto \u00a02700\/91) \u00a0ni los art\u00edculos 354-357 (Ley 600\/00), \u00a0porque \u00a0se \u00a0estaba ante normas procesales y no sustanciales, en la medida que la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0era una definici\u00f3n con car\u00e1cter &#8220;provisional y probable \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0catalogarse \u00a0como \u00a0definitiva o \u00faltima&#8221;, y por ello afirm\u00f3 la \u00a0tesis \u00a0de que la omisi\u00f3n de valorar la situaci\u00f3n del sindicado jur\u00eddica en el \u00a0curso \u00a0del sumario no impedir\u00eda que v\u00e1lidamente se hiciera luego de clausurada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0de manera que la irregularidad derivada de la inobservancia \u00a0del \u00a0inciso \u00a01\u00b0 del art\u00edculo 438 del C. P. P. &#8220;carecer\u00eda de la sustancialidad \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0que se erija en causal de nulidad&#8221;, lo que bien podr\u00eda haberse \u00a0aconsejado \u00a0su \u00a0eliminaci\u00f3n \u00a0del \u00a0nuevo estatuto procesal penal, como en efecto \u00a0ocurri\u00f3.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el cambio de esa postura jurisprudencial \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0en \u00a0marzo \u00a0de \u00a02009, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0despu\u00e9s de que en este proceso se \u00a0decret\u00f3 \u00a0el \u00a0cierre de la investigaci\u00f3n, e incluso se calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que la nueva determinaci\u00f3n no puede regir el caso, pues \u00a0ya \u00a0la \u00a0Corte \u00a0tiene definido que el principio de favorabilidad se pregona de la \u00a0ley \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia. \u00a0Y \u00a0si bien ha admitido una excepci\u00f3n a esa \u00a0regla, \u00a0a \u00a0saber, \u00a0la \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0aquella \u00a0circunstancia \u00a0en \u00a0la \u00a0cual la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0reclamada \u00a0se consolid\u00f3 durante el lapso en que estuvo \u00a0en \u00a0 \u00a0vigor \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0tesis \u00a0 \u00a0jur\u00eddica \u00a0 \u00a0benigna6, ello tampoco tuvo lugar en el \u00a0presente asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer \u00a0cargo. \u00a0Nulidad por falta de notificaci\u00f3n de las decisiones \u00a0trascendentales en el proceso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor alega que por un error secretarial \u00a0se \u00a0libraron \u00a0a \u00a0su poderdante citaciones equivocadas para notificarle el cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de cargos y el auto que fij\u00f3 fecha para la \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0lo \u00a0que \u00a0impidi\u00f3 \u00a0al mismo un cabal \u00a0ejercicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 su \u00a0 defensa \u00a0 material, \u00a0 especialmente \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0 \u00faltima \u00a0diligencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto que en su indagatoria el procesado \u00a0inform\u00f3 \u00a0 como \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0residencia \u00a0la \u00a0Avenida \u00a0Principal \u00a0No. \u00a05-48 \u00a0del \u00a0corregimiento \u00a0de \u00a0Cornejo, \u00a0municipio \u00a0de \u00a0San \u00a0Cayetano, \u00a0pero no obstante las \u00a0citaciones \u00a0para \u00a0notificarlo de las distintas actuaciones fueron remitidas a la \u00a0Avenida \u00a0 0 \u00a0 No. \u00a011-153 \u00a0Edificio \u00a0Surco, \u00a0direcci\u00f3n \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0profesional \u00a0que \u00a0lo \u00a0asisti\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0defensa t\u00e9cnica hasta el 12 de julio de \u00a02006, \u00a0 \u00a0fecha \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 le \u00a0 otorg\u00f3 \u00a0 poder \u00a0 a \u00a0 otro \u00a0profesional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante, \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0tiene \u00a0determinado \u00a0que \u00a0no \u00a0toda \u00a0irregularidad \u00a0surgida \u00a0en el tr\u00e1mite de un proceso \u00a0conlleva \u00a0 indefectiblemente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0dicha \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0debe estar sustentada necesariamente en los principios que orientan \u00a0su \u00a0 declaratoria, \u00a0 a \u00a0saber, \u00a0taxatividad, \u00a0instrumentalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0formas, \u00a0trascendencia, \u00a0protecci\u00f3n, \u00a0convalidaci\u00f3n \u00a0y \u00a0residualidad, \u00a0previstos \u00a0en el \u00a0art\u00edculo 310 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0la \u00a0irregularidad destacada \u00a0est\u00e1 \u00a0despojada de la incidencia necesaria para justificar la invalidaci\u00f3n del \u00a0proceso, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(i) \u00a0El art\u00edculo 178 de la Ley 600 de 2000, \u00a0que \u00a0rigi\u00f3 \u00a0el caso, establece como regla general que la notificaci\u00f3n personal \u00a0al \u00a0 procesado \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 es \u00a0 obligatoria \u00a0cuando \u00a0\u201cse \u00a0encuentre \u00a0privado de su \u00a0libertad\u201d. En los dem\u00e1s eventos, esto es, cuando el \u00a0sindicado \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0estuviere \u00a0 \u00a0detenido, \u00a0 \u00a0las \u00a0 notificaciones \u00a0 se \u00a0har\u00e1n personalmente si se presentare \u00a0en \u00a0la \u00a0secretar\u00eda dentro de los tres (3) d\u00edas siguientes al de la fecha de la \u00a0providencia, \u00a0 agreg\u00e1ndose \u00a0 que \u00a0 \u201cpasado \u00a0 este \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0se \u00a0notificar\u00e1 \u00a0por \u00a0estado \u00a0a \u00a0los sujetos procesales que no fueron \u00a0enterados \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 personal.\u201d \u00a0Esta \u00a0forma \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0se \u00a0except\u00faa, \u00a0claro \u00a0est\u00e1, \u00a0para la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 396 \u00a0 establece \u00a0 un \u00a0procedimiento \u00a0especial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ii) \u00a0En \u00a0este caso, durante el tr\u00e1mite del \u00a0proceso, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FERNANDO SAYAGO MORALES jam\u00e1s fue privado de su libertad, pues \u00a0ninguna \u00a0orden semejante se dispuso en el curso de la instrucci\u00f3n ni durante el \u00a0juicio. \u00a0S\u00f3lo \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia se le vino a imponer una \u00a0medida \u00a0 \u00a0 restrictiva \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ese \u00a0 \u00a0derecho, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0saber, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iii) SAYAGO MORALES fue vinculado al proceso \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0fecha \u00a0a partir de la cual conoci\u00f3 claramente del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0que \u00a0le \u00a0vinculaba \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda que lo cit\u00f3 para tales efectos, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual deb\u00eda estar atento a lo que all\u00ed aconteciera, por ser el \u00a0involucrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iv) Desde su vinculaci\u00f3n al proceso, SAYAGO \u00a0MORALES \u00a0cont\u00f3 \u00a0con \u00a0defensores \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0a quienes se les comunic\u00f3 las \u00a0decisiones \u00a0tomadas \u00a0en \u00a0el tr\u00e1mite, ejerciendo en los principales estadios del \u00a0proceso los actos propios de la defensa de su poderdante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 decretado \u00a0 el \u00a0 cierre \u00a0 de \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0confianza \u00a0 present\u00f3 \u00a0 alegatos \u00a0 de \u00a0conclusi\u00f3n7; \u00a0el \u00a0mismo \u00a0defensor \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0personalmente \u00a0del \u00a0pliego de \u00a0cargos8 \u00a0 y \u00a0 represent\u00f3 \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0ejerciendo \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n adecuada a los intereses del mismo; \u00a0finalmente, \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra el fallo condenatorio de \u00a0primera \u00a0instancia, acto en el que fue acompa\u00f1ado por el propio SAYAGO MORALES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante esa realidad, no puede admitirse que el \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0ajeno \u00a0al tr\u00e1mite procesal, pues, se reitera, desde los inicios \u00a0supo \u00a0de su existencia, am\u00e9n de que a su defensor se le enter\u00f3 de todas y cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0actuaciones surtidas, incluida, por supuesto, el auto que se\u00f1al\u00f3 \u00a0la \u00a0fecha \u00a0para \u00a0la audiencia p\u00fablica de juzgamiento, que debi\u00f3 comunicar a su \u00a0poderdante, \u00a0pues \u00a0no \u00a0puede suponerse que siendo un defensor de confianza, haya \u00a0actuado \u00a0a \u00a0espaldas de su propio poderdante, aspecto que adem\u00e1s no fue alegado \u00a0en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Por lo tanto, el cargo no puede \u00a0ser admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuarto \u00a0cargo. \u00a0Nulidad \u00a0por \u00a0incongruencia entre la acusaci\u00f3n y la \u00a0sentencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0existe \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n porque a pesar de que en esta \u00faltima se \u00a0imput\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos \u00a0a \u00a0t\u00edtulo de autor \u00a0mediato, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo impugnado se le atribuye autor\u00eda simple, con lo cual se \u00a0modific\u00f3 ostensiblemente el grado de participaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el principio de congruencia, \u00a0la jurisprudencia de esta Corte tiene decantado que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 En \u00a0la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0de la Ley 600 de 2000, en cuyo imperio se adelant\u00f3 el proceso, la \u00a0Sala \u00a0ha reiterado que la congruencia como garant\u00eda y postulado estructural del \u00a0proceso, \u00a0implica \u00a0que \u00a0la sentencia debe guardar armon\u00eda con la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos, en los aspectos personal, \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico. \u00a0En \u00a0el \u00a0primero, debe haber identidad entre los sujetos \u00a0acusados \u00a0y los indicados en el fallo; en el segundo, identidad entre los hechos \u00a0y \u00a0circunstancias \u00a0plasmadas en la acusaci\u00f3n y los fundamentos de la sentencia; \u00a0y, \u00a0en \u00a0el \u00a0tercero, correspondencia entre la calificaci\u00f3n jur\u00eddica dada a los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0la acusaci\u00f3n y la consignada en el fallo\u2026 La congruencia personal \u00a0y \u00a0f\u00e1ctica es absoluta y la jur\u00eddica es relativa porque el juez puede condenar \u00a0por \u00a0una \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0diferente \u00a0a \u00a0la \u00a0imputada \u00a0en el pliego de cargos, \u00a0siempre \u00a0 y \u00a0 cuando \u00a0no \u00a0agrave \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0con \u00a0una \u00a0pena \u00a0mayor.\u201d9 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en ese criterio reiterado, se \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0condena \u00a0como autor mediato al que ha sido \u00a0acusado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coautor10, \u00a0o \u00a0viceversa, \u00a0no se genera \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0a \u00a0las dem\u00e1s garant\u00edas debidas al \u00a0procesado \u00a0porque \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de vista de la punibilidad, ello no implica \u00a0ninguna \u00a0diferencia, \u00a0en \u00a0la medida en que el art\u00edculo 29 del C\u00f3digo Penal, al \u00a0tratar \u00a0qui\u00e9nes \u00a0son \u00a0autores, \u00a0en \u00a0su inciso final se\u00f1ala que el &#8220;autor \u00a0en \u00a0sus diversas modalidades incurrir\u00e1 en la pena prevista \u00a0para la conducta punible.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0acredita que esa variaci\u00f3n haya implicado \u00a0modificar \u00a0el supuesto f\u00e1ctico de la imputaci\u00f3n, aspecto que tampoco percibi\u00f3 \u00a0la Sala de la lectura de estas piezas procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0el censor\u00a0 en el grado de participaci\u00f3n de JOS\u00c9 FERNANDO SAYAGO \u00a0MORALES \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos imputados, no puede ser calificada como violatoria del \u00a0principio \u00a0de \u00a0congruencia, \u00a0habida cuenta que no constituye agravaci\u00f3n para la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0la \u00a0pena \u00a0fijada\u00a0 \u00a0legalmente \u00a0para \u00a0tales \u00a0formas de ejecuci\u00f3n de la conducta punible aparejan la \u00a0misma consecuencia punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En consecuencia, el cargo tampoco puede ser admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Quinto cargo. Violaci\u00f3n directa de la ley sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se acusa la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00ba del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, es necesario recordar que la jurisprudencia de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0tiene decantado que en tales eventos el demandante debe elaborar un \u00a0argumento \u00a0eminentemente \u00a0jur\u00eddico, \u00a0respetando los hechos asumidos ciertos por \u00a0el \u00a0Ad quem y la evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0ese \u00a0convencimiento, \u00a0pues, debe \u00a0recalcarse, \u00a0lo \u00a0criticado \u00a0por \u00a0ese \u00a0medio \u00a0es \u00a0exclusivamente \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o falta de aplicaci\u00f3n de una norma sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0all\u00ed, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0debe \u00a0acreditar \u00a0c\u00f3mo \u00a0esos \u00a0hechos \u00a0declarados \u00a0probados \u00a0no \u00a0se acomodan a la norma \u00a0elegida \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, sea porque aplic\u00f3 la que no \u00a0deb\u00eda, \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar la adecuada, o tergivers\u00f3 el sentido de lo que ella \u00a0contiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0este evento, el defensor de JOS\u00c9 \u00a0FERNANDO \u00a0SAYAGO MORALES alega la falta de aplicaci\u00f3n de la norma consagratoria \u00a0del \u00a0principio \u00a0de presunci\u00f3n de inocencia, que obliga a que en las actuaciones \u00a0penales \u00a0toda \u00a0duda \u00a0debe \u00a0resolverse \u00a0en favor del procesado, ha debido exponer \u00a0adecuadamente \u00a0el tema dentro de la \u00f3rbita del error directo, demostrando que a \u00a0pesar \u00a0de que el fallo reconoci\u00f3 que surg\u00eda una duda probatoria que favorec\u00eda \u00a0al \u00a0procesado, termin\u00f3 conden\u00e1ndolo con violaci\u00f3n de la norma que estipula el \u00a0principio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0en la demanda, el defensor se \u00a0dirige \u00a0a cuestionar las conclusiones del fallador, alegando que por hallarse en \u00a0otra \u00a0ciudad, SAYAGO MORALES no tuvo injerencia directa en el tr\u00e1mite que se le \u00a0achaca; \u00a0que el poco valor del objeto material del peculado hace que el mismo no \u00a0tenga \u00a0significancia \u00a0alguna \u00a0para inferir dolo en la apropiaci\u00f3n del dinero; o \u00a0que \u00a0 las \u00a0conclusiones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0falsaria \u00a0con \u00a0intenci\u00f3n da\u00f1ina no tienen respaldo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa manera, la argumentaci\u00f3n del censor \u00a0pierde \u00a0el \u00a0rumbo \u00a0propuesto, porque no se queda en el \u00e1mbito de una discusi\u00f3n \u00a0en \u00a0estricto derecho, sino que pasa al aspecto probatorio y las conclusiones que \u00a0de \u00a0su an\u00e1lisis deriv\u00f3 el juzgador, aspecto que, sin duda, da al traste con el \u00a0reproche, \u00a0porque \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador se equivoc\u00f3 al \u00a0momento \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0afirmaciones \u00a0subjetivas \u00a0que \u00a0desconocen \u00a0 de \u00a0 lleno \u00a0 las \u00a0 conclusiones \u00a0 b\u00e1sicas \u00a0de \u00a0la \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad plasmadas en el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, en lo sustancial del reproche, \u00a0basta \u00a0repasar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0para advertir que el Tribunal descart\u00f3 de \u00a0plano \u00a0la \u00a0pregona \u00a0duda \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n del procesado en los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, el cargo tampoco puede \u00a0ser admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, ha de se\u00f1alarse que revisada \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se advirti\u00f3 la concurrencia de alguna de las hip\u00f3tesis que \u00a0le \u00a0permitir\u00edan \u00a0a la Corte obrar de conformidad con el art\u00edculo 216 de la Ley \u00a0600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0ser\u00e1 \u00a0analizado \u00a0el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0alegaciones \u00a0que \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en el t\u00e9rmino del traslado a los no \u00a0recurrentes, \u00a0como \u00a0quiera que su intervenci\u00f3n en esta instancia extraordinaria \u00a0lo \u00a0 es \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0recurrente, a trav\u00e9s de su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0E \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0U \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0V \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FERNANDO \u00a0SAYAGO \u00a0MORALES, \u00a0por \u00a0las \u00a0razones expresadas en la parte motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra este auto \u00a0no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0FERNANDO A. CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 DE \u00a0 JES\u00daS \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0\u201cVer \u00a0 entre \u00a0 otras \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0C-619\/03\u2026 \u00a0C-421\/06\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Auto \u00a0 del \u00a0 21 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02010, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a033068. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Ver, \u00a0entre otros, fallo de casaci\u00f3n del 31 de julio \u00a0de 2009, radicado No. 27.443 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Folios 228 a 234 cuaderno No. 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folio \u00a0215 cuaderno No. 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n del 4 de junio de 2008, radicado No. 28.547. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Folios 228 y ss. cuaderno No. 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Folio 295 cuaderno No. 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Por \u00a0ejemplo, \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, auto de 30 junio de 2004, radicaci\u00f3n 20965, reiterado en auto \u00a0de 20 de febrero de 2008, radicaci\u00f3n 28954. Negrillas agregadas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 Ver, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0\u00fanica \u00a0instancia \u00a0del \u00a014 \u00a0de septiembre de 2011, \u00a0radicado No. 32.000 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GUSTAVO \u00a0 \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0MALO \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-26635","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26635"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26635\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}