{"id":26514,"date":"2023-09-12T19:52:18","date_gmt":"2023-09-12T19:52:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4073824-04-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:52:18","modified_gmt":"2023-09-12T19:52:18","slug":"4073824-04-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4073824-04-13\/","title":{"rendered":"40738(24-04-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobada Acta N\u00b0 124 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., abril veinticuatro (24) de \u00a0dos mil trece (2013) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la Sala a resolver la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor del procesado Carlos \u00a0alberto \u00a0s\u00e1nchez \u00a0herrera, \u00a0contra la sentencia de segunda instancia, proferida \u00a0el \u00a024 de agosto de 2012 por el Tribunal Superior de Tunja, la cual confirm\u00f3 la \u00a0emitida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba \u00a0Penal del Circuito de Tunja que lo conden\u00f3 como \u00a0autor del delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Rosalbina \u00a0Lagos \u00a0Moreno, casada con William \u00a0Velandia \u00a0Carre\u00f1o \u00a0de \u00a0quien \u00a0obtuvo \u00a0el \u00a0divorcio el 12 de septiembre de 2001, \u00a0durante \u00a0su vida se desempe\u00f1\u00f3 como profesora y falleci\u00f3 el 25 de noviembre de \u00a02003 \u00a0como \u00a0consecuencia de un c\u00e1ncer de seno que se evidenci\u00f3 en el a\u00f1o 2000 \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0mediados \u00a0de \u00a02001, \u00a0hizo \u00a0met\u00e1stasis \u00a0en \u00a0varias partes del cuerpo, \u00a0causando su deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su muerte el se\u00f1or Carlos Alberto S\u00e1nchez \u00a0Herrera \u00a0 el \u00a030 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02004, \u00a0present\u00f3 \u00a0solicitud \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina \u00a0de \u00a0prestaciones \u00a0econ\u00f3micas \u00a0del Magisterio de Boyac\u00e1 para que se le reconociera, \u00a0liquidara \u00a0y \u00a0pagara \u00a0la \u00a0pensi\u00f3n \u00a0post \u00a0mortem \u00a0de Rosalbina Lagos Moreno y el \u00a0seguro \u00a0de muerte, alegando su condici\u00f3n de compa\u00f1ero permanente, por un lapso \u00a0de \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0medio \u00a0antes \u00a0del fallecimiento, para lo cual \u00a0present\u00f3 \u00a0 \u00a0declaraciones \u00a0 extrajuicio \u00a0 que \u00a0 acreditaban \u00a0 tal \u00a0 condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con anterioridad, el 23 de enero de 2004, el \u00a0se\u00f1or \u00a0Agapito \u00a0Lagos \u00a0Bayona, \u00a0padre de Rosalbina Lagos Moreno, elev\u00f3 similar \u00a0solicitud, alegando el mismo derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n \u00a0la oficina de prestaciones \u00a0econ\u00f3micas \u00a0del \u00a0Magisterio \u00a0de Boyac\u00e1 profiri\u00f3 la Resoluci\u00f3n 1176 del 12 de \u00a0octubre \u00a0de 2004, ordenando la suspensi\u00f3n del tr\u00e1mite hasta tanto la autoridad \u00a0competente \u00a0determinara \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0peticiones \u00a0se \u00a0fundaba \u00a0en hechos \u00a0ciertos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, se expidieron copias penales \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0adelantada \u00a0la investigaci\u00f3n correspondiente, se le formularon \u00a0cargos \u00a0a Carlos Alberto S\u00e1nchez Herrera por el delito de fraude procesal, pues \u00a0la \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0 compa\u00f1ero \u00a0 permanente \u00a0 de \u00a0 Rosalbina \u00a0 Lagos \u00a0 nunca \u00a0la \u00a0tuvo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0 RELEVANTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Por \u00a0los \u00a0hechos \u00a0antes \u00a0narrados, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de la Naci\u00f3n, en resoluci\u00f3n del 30 de mayo de 2008, acus\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado como autor del delito de fraude procesal, descrito en el art\u00edculo \u00a0453 \u00a0de la Ley 599 de 2000. Dicha determinaci\u00f3n adquiri\u00f3 firmeza el 4 de junio \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0recurrida \u00a0por \u00a0ninguno \u00a0de los sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0fase de juicio fue adelantada por el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal del Circuito de la ciudad de Tunja que el 25 de julio de \u00a02011, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Carlos \u00a0alberto \u00a0s\u00e1nchez \u00a0herrera, a la pena de 48 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0200 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a05 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de fraude procesal, seg\u00fan la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 453 del C\u00f3digo Penal, sin la \u00a0modificaci\u00f3n de la Ley 890 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0la pena de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0juez \u00a0dispuso \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0ejecutar\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0domicilio del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Contra el fallo de primera instancia, la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0acusado \u00a0interpuso \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n, el cual fue resuelto \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Tunja que el 24 de agosto de 2012, confirm\u00f3 en su \u00a0integridad la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La anterior determinaci\u00f3n fue recurrida \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0alberto s\u00e1nchez herrera, siendo la \u00a0calificaci\u00f3n de la demanda el objeto del actual pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acudiendo \u00a0a la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0procesal \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000 en su art\u00edculo 207, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0una \u00a0norma de derecho sustancial, \u00a0derivada \u00a0de un error in iudicando, \u201ctoda vez que se \u00a0infringi\u00f3 \u00a0un \u00a0precepto \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustantivo \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser aplicado y \u00a0considerado \u00a0en \u00a0este \u00a0caso concreto\u2026 en otras palabras, se escogi\u00f3 una norma \u00a0impertinente \u00a0para \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0dada \u00a0y \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de aplicar la que debi\u00f3 \u00a0aplicarse\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas se refiere al art\u00edculo \u00a013 \u00a0de \u00a0la Ley 797 de enero 29 de 2003, la cual modific\u00f3 los art\u00edculos 47 y 74 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 100 de 1993, precepto que regula lo concerniente a los beneficiarios \u00a0de \u00a0la \u00a0pensi\u00f3n \u00a0de \u00a0sobrevivientes, dentro de los que se incluye al compa\u00f1ero \u00a0permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que estas eran las normas llamadas a \u00a0regular \u00a0el \u00a0caso, \u00a0habida cuenta que se encontraban vigentes para el momento en \u00a0el \u00a0que el procesado hizo la reclamaci\u00f3n ante el Magisterio de Boyac\u00e1 el 30 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02004, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0desde \u00a0el principio debi\u00f3 rechazarse la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0alberto \u00a0s\u00e1nchez \u00a0herrera, \u00a0dado \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0alegaba \u00a0una \u00a0convivencia \u00a0de dos a\u00f1os y medio, mientras que la legislaci\u00f3n vigente, exig\u00eda \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que no exist\u00eda ninguna disputa entre el padre de la \u00a0causante, quien tambi\u00e9n reclamaba la pensi\u00f3n y el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que las actividades desplegadas por \u00a0\u00e9ste \u00a0para obtener la pensi\u00f3n de sobrevivientes, no eran id\u00f3neas para acceder \u00a0a \u00a0ese derecho, en la medida en que no prob\u00f3 el tiempo de convivencia requerido \u00a0por \u00a0la \u00a0norma, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la que su comportamiento es at\u00edpico, pues en esas \u00a0condiciones \u00a0 no \u00a0 pod\u00eda \u00a0 inducir \u00a0en \u00a0error \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0administrativo, \u00a0configur\u00e1ndose \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0dogm\u00e1tica \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0denominado \u00a0 tentativa \u00a0imposible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0de \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0se extrae que \u00e9ste siempre tuvo el convencimiento que para acceder a \u00a0la \u00a0pensi\u00f3n \u00a0de \u00a0sobrevivientes, el reclamante deb\u00eda probar la convivencia con \u00a0el \u00a0causante \u00a0durante \u00a0por \u00a0los \u00a0menos \u00a0dos \u00a0a\u00f1os, \u00a0sin tener en cuenta que ese \u00a0tiempo, \u00a0con \u00a0la \u00a0nueva \u00a0normatividad, \u00a0era \u00a0de cinco a\u00f1os, lo que sustent\u00f3 la \u00a0errada \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0medios \u00a0utilizados por Carlos alberto \u00a0s\u00e1nchez \u00a0herrera, \u00a0s\u00ed \u00a0eran \u00a0id\u00f3neos \u00a0para \u00a0enga\u00f1ar \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0en consecuencia, se profiera cesaci\u00f3n de procedimiento a favor de \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a039 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, al \u00a0advertirse la atipicidad de la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Cualquiera sea la causal invocada, la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no es un escrito de libre elaboraci\u00f3n, en tanto que debe cumplir \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 212 de la Ley 600 de 2000, como \u00a0citar \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0se \u00a0consideren \u00a0infringidas, \u00a0determinar \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0quebrantamiento, \u00a0indicar \u00a0los \u00a0fundamentos completos con claridad, precisi\u00f3n y \u00a0l\u00f3gica, \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0vicio \u00a0reprochado, \u00a0adem\u00e1s de \u00a0demostrar la trascendencia del yerro en la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Procedibilidad del recurso \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000 que rige a esta actuaci\u00f3n, al recurso de \u00a0casaci\u00f3n se accede de dos maneras, a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0La \u00a0ordinaria, \u00a0que \u00a0procede \u00a0contra las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferidas \u00a0por los Tribunales Superiores de \u00a0Distrito \u00a0Judicial y el Tribunal Penal Militar, por delitos sancionados con pena \u00a0privativa de la libertad superior a 8 (ocho) a\u00f1os; y \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0La \u00a0excepcional, \u00a0que procede contra los \u00a0fallos \u00a0de segunda instancia dictados por las mismas corporaciones por conductas \u00a0punibles \u00a0castigadas \u00a0con \u00a0pena privativa de la libertad igual o inferior a ocho \u00a0a\u00f1os, \u00a0y por los jueces penales del circuito por cualquier delito, evento en el \u00a0cual \u00a0la \u00a0Sala \u00a0podr\u00e1 \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda cuando lo considere preciso para el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia o la garant\u00eda de los derechos fundamentales, \u00a0siempre que re\u00fana las dem\u00e1s formalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corresponde \u00a0precisar que teniendo en cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de fraude procesal es una conducta de ejecuci\u00f3n permanente, es \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de comisi\u00f3n del \u00faltimo acto la que determina la sanci\u00f3n a imponer, \u00a0en \u00a0orden tambi\u00e9n a establecer el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0y \u00a0en este preciso asunto, si la casaci\u00f3n debe intentarse por la v\u00eda ordinaria \u00a0o por la excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0resulta \u00a0necesario, \u00a0teniendo en cuenta que los hechos \u00a0datan \u00a0de enero de 2004, por ser el momento en el que el acusado radic\u00f3 ante el \u00a0Magisterio \u00a0 de \u00a0 Boyac\u00e1, \u00a0 la \u00a0 solicitud \u00a0 para \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0pensi\u00f3n \u00a0de \u00a0sobrevivientes, \u00a0al \u00a0parecer, \u00a0induciendo en error al funcionario administrativo \u00a0desde \u00a0esa data, lo cual fue calificado en la sentencia como el delito de fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pena \u00a0para \u00a0el punible en menci\u00f3n es la \u00a0indicada \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley 599 de 2000, art\u00edculo 453, que fija una sanci\u00f3n de 4 a 8 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0norma que fue modificada por el art\u00edculo 11 de la Ley 890 \u00a0de \u00a02004, \u00a0precepto que prev\u00e9 una sanci\u00f3n de 6 a 12 a\u00f1os de pena privativa de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0cuya \u00a0vigencia \u00a0comenz\u00f3 a regir a partir del 7 de \u00a0julio de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Teniendo \u00a0en cuenta que el procesado elev\u00f3 la petici\u00f3n de pensi\u00f3n \u00a0de \u00a0sobrevivientes \u00a0en \u00a0enero \u00a030 \u00a0de \u00a02004 \u00a0y que el 23 del mismo mes y a\u00f1o la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0hab\u00eda \u00a0recibido una solicitud en igual\u00a0 sentido por parte \u00a0del \u00a0padre \u00a0de \u00a0la \u00a0causante, siendo advertida dicha situaci\u00f3n en octubre 12 de \u00a02004 \u00a0cuando \u00a0en Resoluci\u00f3n 1176 de esa fecha, el Magisterio de Boyac\u00e1 orden\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0sin \u00a0que hasta ese momento se hubiera proferido \u00a0decisi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0alguna de las solicitudes, es la norma vigente para octubre de \u00a02004, \u00a0la que debe tenerse en cuenta con el fin de establecer la pena del delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0por ser ese el momento en el que el funcionario advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 delictivo \u00a0 desplegado \u00a0por \u00a0Carlos \u00a0S\u00e1nchez \u00a0de \u00a0inducir \u00a0en \u00a0error,\u00a0 \u00a0motivo \u00a0por el cual la casaci\u00f3n s\u00ed deb\u00eda intentarse por la v\u00eda \u00a0ordinaria \u00a0y \u00a0no \u00a0discrecional, en la medida en que la sanci\u00f3n para el referido \u00a0comportamiento oscila entre 6 y 12 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de lo anterior, entra la Sala al \u00a0estudio \u00a0respecto \u00a0del \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de l\u00f3gica y debida \u00a0fundamentaci\u00f3n del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Calificaci\u00f3n de la demanda \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurrente \u00a0plantea \u00a0una \u00a0\u00fanica \u00a0censura \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0aludiendo \u00a0a la causal primera de casaci\u00f3n, sin \u00a0embargo \u00a0no \u00a0especifica \u00a0si se trata de una violaci\u00f3n directa o indirecta de la \u00a0norma \u00a0sustancial, \u00a0pues \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0se\u00f1alar, \u00a0al \u00a0parecer, \u00a0un yerro en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma derivado de la errada selecci\u00f3n de los art\u00edculos de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01993 \u00a0que \u00a0regulan \u00a0el \u00a0tema de la pensi\u00f3n de sobrevivientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0tipo de censura debi\u00f3 plantearse por la v\u00eda de la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0reparo \u00a0que ni siquiera fue mencionado por el \u00a0libelista, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0expreso \u00a0acerca de si el motivo de \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0se \u00a0trat\u00f3 de una aplicaci\u00f3n indebida, interpretaci\u00f3n err\u00f3nea o \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A\u00fan \u00a0pasando \u00a0por \u00a0alto \u00a0dicha equivocaci\u00f3n en la postulaci\u00f3n del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0el \u00a0principio \u00a0de limitaci\u00f3n que regula el recurso extraordinario que \u00a0impide \u00a0a \u00a0la Corte suplir las deficiencias argumentativas de las que adolece la \u00a0demanda, \u00a0partiendo \u00a0de \u00a0que el casacionista pretende demostrar una trasgresi\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, \u00e9sta tampoco satisface los m\u00ednimos l\u00f3gicos y \u00a0de \u00a0coherencia \u00a0que \u00a0exige \u00a0dicha \u00a0causal, en la medida en que su exposici\u00f3n se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0el \u00a0criterio del fallador acerca de la idoneidad de los \u00a0medios \u00a0utilizados \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0para enga\u00f1ar a la administraci\u00f3n, pues \u00a0para \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que su solicitud no cumpliera las exigencias \u00a0legales \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a la prestaci\u00f3n demandada, hac\u00eda inepta su petici\u00f3n y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del acusado era incapaz de lograr inducir en error al \u00a0Magisterio de Boyac\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0criterio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corporaci\u00f3n1 acerca de los par\u00e1metros para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la causal primera, cuerpo primero (art. \u00a0207-1 de la Ley 600 de 2000), a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirmar \u00a0y probar que el juzgador de segunda \u00a0instancia \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0error \u00a0ya \u00a0sea \u00a0(i) \u00a0Por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n o \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente, \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0funcionario judicial yerra \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la existencia de la norma y por eso no la aplica al caso espec\u00edfico \u00a0que \u00a0la reclama. Ignora o desconoce la ley que regula la materia y por eso no la \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0habiendo incurrido en una equivocaci\u00f3n sobre su existencia o \u00a0validez \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0o \u00a0en \u00a0el espacio; (ii) Por aplicaci\u00f3n indebida que se \u00a0origina \u00a0cuando el juzgador se equivoca al calificar jur\u00eddicamente los hechos o \u00a0cuando \u00a0 habiendo \u00a0 acertado \u00a0en \u00a0su \u00a0adecuaci\u00f3n, \u00a0yerra \u00a0al \u00a0elegir \u00a0la \u00a0norma \u00a0correspondiente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 impartida. \u00a0Y \u00a0(iii) \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 que \u00a0 ocurre \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Juez \u00a0selecciona \u00a0bien \u00a0y \u00a0adecuadamente \u00a0el precepto que corresponde al caso sometido a su consideraci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0interpretarla \u00a0y le atribuye un sentido jur\u00eddico que no \u00a0tiene o le asigna efectos contrarios a su real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alegar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores del sentenciador en la aplicaci\u00f3n o interpretaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0implica \u00a0del \u00a0censor, \u00a0abstenerse \u00a0de \u00a0reprochar \u00a0la prueba, pues debe \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de ella hizo el fallador y conformarse de manera \u00a0absoluta \u00a0 con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0texto del libelo, claramente se percibe \u00a0la \u00a0postura \u00a0del \u00a0demandante \u00a0sobre la atipicidad de la conducta por tratarse de \u00a0una \u00a0tentativa inid\u00f3nea, en contrav\u00eda con la postura del ad quem acerca de que \u00a0los \u00a0mecanismos \u00a0utilizados \u00a0por \u00a0el \u00a0acusado \u00a0para \u00a0enga\u00f1ar al magisterio, s\u00ed \u00a0ten\u00edan \u00a0la vocaci\u00f3n de lograr este prop\u00f3sito, el cual se vio frustrado no por \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0utilizados por Carlos S\u00e1nchez, sino por la \u00a0petici\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0t\u00e9rminos hab\u00eda elevado el padre de la se\u00f1ora \u00a0Rosalbina \u00a0Lagos \u00a0(q.e.p.d), \u00a0lo \u00a0que \u00a0alert\u00f3 \u00a0a \u00a0las autoridades sobre que los \u00a0hechos \u00a0en que se fundaba alguna de las dos pretensiones, no correspond\u00edan a la \u00a0realidad, \u00a0agregando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que para la tipificaci\u00f3n de la conducta, no \u00a0era \u00a0 \u00a0imperioso \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0efectivamente \u00a0 la \u00a0 administraci\u00f3n \u00a0 hubiera \u00a0 sido \u00a0enga\u00f1ada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 razonamiento \u00a0 del \u00a0 censor, \u00a0lejos \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0constituir \u00a0una \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial, pues emerge di\u00e1fano su desacuerdo \u00a0con \u00a0las motivaciones del sentenciador acerca de la tipificaci\u00f3n del punible de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0basado \u00a0en \u00a0su personal postura acerca de que si la petici\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0incumpl\u00eda los requerimientos que exige la ley para acceder a la \u00a0pensi\u00f3n \u00a0 de \u00a0sobrevivientes, \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0nunca \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0ser \u00a0inducida \u00a0en \u00a0error, pasando por alto que el motivo por el que los falladores de \u00a0instancia \u00a0concluyeron \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0inducir \u00a0en \u00a0error al Magisterio, se \u00a0derivan \u00a0de \u00a0su \u00a0prop\u00f3sito de hacer creer que hab\u00eda sido compa\u00f1ero permanente \u00a0de \u00a0la \u00a0causante, \u00a0allegando \u00a0una serie de declaraciones extrajuicio, las cuales \u00a0valoradas \u00a0por \u00a0el Tribunal, fueron desestimadas, en orden a concluir que Carlos \u00a0S\u00e1nchez \u00a0nunca \u00a0ostent\u00f3 la condici\u00f3n que adujo en la petici\u00f3n de pensi\u00f3n de \u00a0sobrevivientes.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0lo \u00a0pretendido por el libelista era atacar la valoraci\u00f3n de los \u00a0medios \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 contendida \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia, \u00a0desvirtuando \u00a0sus \u00a0conclusiones, \u00a0debi\u00f3 \u00a0escoger \u00a0la \u00a0senda de la violaci\u00f3n indirecta de la norma \u00a0sustancial \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de cualquiera de sus v\u00edas, esto es, errores de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0identidad \u00a0o \u00a0raciocinio, o de derecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0empero, \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0es al menos \u00a0referido \u00a0en \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0propuesto, mucho menos en el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0discurso \u00a0elaborado por la defensa al pretender fallidamente el \u00a0desquiciamiento de la sentencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo \u00a0en cuenta el incumplimiento de los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0deviene \u00a0necesaria su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. De otra parte, atendiendo los fines de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0posici\u00f3n del impugnante dentro del \u00a0proceso \u00a0e \u00a0\u00edndole \u00a0de las controversias planteadas, no se encuentra violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales de incidencia sustancial ni procesal que deban ser \u00a0protegidas \u00a0oficiosamente \u00a0y \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0superar \u00a0los defectos de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, advierte la Sala que teniendo en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0durante \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la conducta delictiva, es decir, desde \u00a0enero \u00a0de \u00a02004, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0el procesado radic\u00f3 la petici\u00f3n de\u00a0 \u00a0pensi\u00f3n \u00a0de \u00a0sobrevivientes, \u00a0hasta \u00a0octubre \u00a0de \u00a02004, \u00a0momento \u00a0en \u00a0el que la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la intenci\u00f3n de ser inducida en error, la norma que \u00a0regula \u00a0su \u00a0punibilidad sufri\u00f3 modificaciones, correspond\u00eda aplicar aquella de \u00a0comisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 \u00faltimo \u00a0 acto \u00a0 que \u00a0 es \u00a0la \u00a0que \u00a0determina \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0a \u00a0imponer2, \u00a0esto es, 6 a 12 a\u00f1os de prisi\u00f3n de conformidad con el art\u00edculo \u00a011 de la Ley 890 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, como quiera que el procesado es \u00a0recurrente \u00a0\u00fanico \u00a0en \u00a0apego al principio de la no reforma en peor, la sanci\u00f3n \u00a0debe \u00a0mantenerse \u00a0seg\u00fan el criterio fijado en la sentencia que decidi\u00f3 aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0453 del C\u00f3digo Penal sin la modificaci\u00f3n del art\u00edculo 11 de la \u00a0Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004, \u00a0norma \u00a0aquella \u00a0que fijaba una sanci\u00f3n entre los 4 y los 8 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, optando por irrogar la sanci\u00f3n m\u00ednima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por la defensa del procesado Carlos Alberto \u00a0S\u00e1nchez Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Contra \u00a0esta providencia no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0GUSTAVO E. MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0GUILLERMO \u00a0 \u00a0 \u00a0SALAZAR \u00a0OTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, sentencias de 2 de marzo de 2005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 19627 \u00a0y \u00a0de \u00a03 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a019643, \u00a0entre \u00a0otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, decisiones del 25 de agosto de \u00a02010, \u00a0as\u00ed \u00a0como del 4 y 11 de mayo de 2011, radicaciones n\u00fameros 31407, 35598 \u00a0y 35900, respectivamente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobada Acta N\u00b0 124 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., abril veinticuatro (24) de \u00a0dos mil trece (2013) \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Procede \u00a0la Sala a resolver la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-26514","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26514"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26514\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}