{"id":265,"date":"2023-09-07T19:54:08","date_gmt":"2023-09-07T19:54:08","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9991-21-11-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:08","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:08","slug":"9991-21-11-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9991-21-11-95\/","title":{"rendered":"9991 (21-11-95)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 HOMICIDIO\/ \u00a0SECUESTRO\/ \u00a0PENA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de 1993 fue expedida, y as\u00ed se \u00a0precisa \u00a0en \u00a0ella, \u00a0para \u00a0adoptar \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0nacional \u00a0contra el secuestro y \u00a0&#8220;dictar \u00a0otras \u00a0disposiciones&#8221;. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0que \u00a0la \u00a0ley en su mayor \u00a0contenido \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0del \u00a0secuestro, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0VI, \u00a0denominado \u00a0\u2018aumento \u00a0de \u00a0penas\u2019 \u00a0 y \u00a0que \u00a0fuera \u00a0declarado \u00a0exequible \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0No. \u00a0565 de \u00a0diciembre \u00a07 de 1993, versa sobre los delitos de homicidio y extorsi\u00f3n, y de su \u00a0texto, \u00a0sin \u00a0esfuerzo \u00a0alguno, \u00a0dada \u00a0la \u00a0claridad \u00a0meridiana \u00a0de los mismos, se \u00a0infiere \u00a0que \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0y \u00a0lo \u00a0di\u00e1fanamente \u00a0expresado \u00a0fue modificar los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324 \u00a0y 355, sin que por parte alguna se aprecie que ese cambio \u00a0en \u00a0 las \u00a0 penas \u00a0 dependa \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0conexidad \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9991 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>-SALA DE CASACION PENAL- \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO: \u00a0 ACTA \u00a0 No. \u00a0 156 \u00a0 (oct.25\/95) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1, D.C., veintiuno (21) de \u00a0noviembre de mil novecientos noventa y cinco (1995). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del Circuito de \u00a0Rionegro \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0ORLANDO \u00a0DE \u00a0JESUS \u00a0GALLO GONZALEZ a la pena principal de \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0tres (3) meses de prisi\u00f3n y a la de interdicci\u00f3n en el \u00a0ejercidio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino, como autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de tentativa de homicidio en Wilson Alonso L\u00f3pez \u00a0Zuluaga \u00a0y violaci\u00f3n al Decreto 3664 de 1986. Contra la anterior determinaci\u00f3n \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0 de \u00a0 Antioquia, \u00a0al \u00a0desatarlo, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0modific\u00e1ndola \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0al \u00a0l\u00edmite \u00a0temporal \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recurrido en casaci\u00f3n el fallo del ad-quem, \u00a0y \u00a0una \u00a0vez \u00a0obtenido \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del se\u00f1or Procurador Delegado en lo Penal, \u00a0procede a resolver la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tres \u00a0(3) \u00a0de \u00a0abril \u00a0de mil novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0tres \u00a0(1993), \u00a0ORLANDO \u00a0DE \u00a0JESUS GALLO GONZALEZ, lleg\u00f3 en su carro \u00a0\u2018Chevrolet \u00a0Trooper\u2019 \u00a0al \u00a0municipio \u00a0\u2018El \u00a0 \u00a0Carmen \u00a0 \u00a0de \u00a0Viboral\u2019, \u00a0lugar \u00a0de \u00a0su \u00a0residencia, \u00a0con \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0venderlo. \u00a0A las once de la noche arriv\u00f3 a su \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0obstante \u00a0haber \u00a0ingerido \u00a0licor \u00a0durante el d\u00eda, continu\u00f3 \u00a0embriag\u00e1ndose \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda de sus amigos Wilson Alonso L\u00f3pez Zuluaga y John \u00a0Jairo \u00a0Osorio \u00a0Giraldo, \u00a0con \u00a0los que despu\u00e9s se fue a recorrer en el automotor \u00a0que no hab\u00eda logrado vender, varios lugares del pueblo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0eso \u00a0de la una de la madrugada del d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0dirigieron \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0sector \u00a0 \u00a0conocido \u00a0 como \u00a0 \u2018La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Chapa\u2019, \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 conseguir \u00a0\u2018aguardiente\u2019, pues \u00e9ste se les hab\u00eda agotado y, \u00a0al \u00a0 llegar \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 alrededores \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 f\u00e1brica \u00a0de \u00a0loza \u00a0\u2018Continental\u2019, GALLO GONZALEZ detuvo el automotor, \u00a0se \u00a0ape\u00f3 \u00a0del \u00a0mismo, igual que lo hizo L\u00f3pez Zuluaga e, inopinadamente,\u00a0 \u00a0dispar\u00f3 \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver contra \u00e9ste, lesion\u00e1ndolo en la regi\u00f3n retroauricular \u00a0izquierda; \u00a0dispar\u00f3 \u00a0nuevamente, \u00a0hiri\u00e9ndolo en la regi\u00f3n occipital, sobre la \u00a0l\u00ednea \u00a0media, \u00a0y \u00a0volvi\u00f3 \u00a0a \u00a0disparar, para vulnerarlo ahora en la fosa lumbar \u00a0derecha, \u00a0con lo cual la v\u00edctima se desplom\u00f3, huyendo el victimario velozmente \u00a0en su veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>L\u00f3pez Zuluaga, por sus propios medios, se \u00a0traslad\u00f3 \u00a0hasta \u00a0una \u00a0residencia \u00a0cercana, \u00a0donde \u00a0logr\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0le prestara \u00a0auxilio, \u00a0siendo \u00a0trasladado \u00a0al \u00a0hospital de la localidad, recibiendo all\u00ed los \u00a0primeros \u00a0cuidados; \u00a0posteriormente, \u00a0fue \u00a0remitido \u00a0al \u00a0Hospital de Rionegro y, \u00a0finalmente, \u00a0al San Vicente de Pa\u00fal de Medell\u00edn, logr\u00e1ndose salvarle la vida, \u00a0aunque \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0 qued\u00f3 \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0\u2018perturbac\u00ed\u00f3n \u00a0funcional del \u00f3rgano de la locomoci\u00f3n por atrofia \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 cojera \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 miembro \u00a0 \u00a0 \u00a0 inferior \u00a0 \u00a0 \u00a0izquierdo\u2019, \u00a0 seg\u00fan \u00a0consta \u00a0en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico obrante al folio 370. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Con apego a la realidad del proceso, as\u00ed los \u00a0consign\u00f3 el Procurador Primero Delegado en lo Penal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Unidad Unica de Fiscal\u00eda de El Carmen \u00a0de \u00a0 Viboral \u00a0 (Antioquia) \u00a0 por \u00a0auto \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01993 \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0ORLANDO \u00a0DE \u00a0JESUS \u00a0GALLO \u00a0GONZALEZ. \u00a0Por \u00a0prove\u00eddo \u00a0de \u00a02 \u00a0de \u00a0julio \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva en contra del indagado GALLO \u00a0GONZALEZ, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tentativa de homicidio agravado e infracci\u00f3n al \u00a0Decreto 3664 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCerrada la investigaci\u00f3n, la Unidad Unica \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0de Viboral por providencia del 25 de octubre de 1993 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en contra del procesado ORLANDO DE JESUS \u00a0GALLO \u00a0GONZALEZ, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de tentativa de homicidio agravado (art. 323 y \u00a0324 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0modificados \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 de 1993) y violaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 1o. literal A del Decreto 3664 de 1968. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCelebrada \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de Rionegro (Ant.), mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1994 conden\u00f3 al acusado ORLANDO DE JESUS GALLO \u00a0GONZALEZ \u00a0a la pena principal de veinte (20) a\u00f1os y tres (3) meses de prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito de tentativa de homicidio en Wilson Alonso \u00a0L\u00f3pez\u00a0 \u00a0Zuluaga \u00a0y \u00a0violaci\u00f3n al art\u00edculo 1o. literal A del Decreto 3664 \u00a0de \u00a01986. \u00a0Impuso \u00a0al procesado la pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por un t\u00e9rmino igual al de la pena principal. Se le neg\u00f3 \u00a0al acusado el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInterpuesto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Antioquia por \u00a0providencia \u00a0del \u00a026 \u00a0de julio de 1994 le imparti\u00f3 confirmaci\u00f3n, reform\u00e1ndolo \u00a0en \u00a0el sentido de reducir a diez (10) a\u00f1os la duraci\u00f3n de la pena accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0impueta \u00a0al \u00a0condenado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL TERCERA \u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0sostiene que se est\u00e1 ante una \u00a0nulidad \u00a0( numeral 3o. del art\u00edculo 220 del C.P.P.\u201d), por cuanto entiende que \u00a0la \u00a0ley \u00a040 de 1993 es contraria a los principios establecidos en los art\u00edculos \u00a04 y 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y no obstante se aplic\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden a demostrar su aserto, afirma que, \u00a0haciendo \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0l\u00f3gico de la ley 40 de 1993, se llega a la conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0querer del legislador no fue modificar los art\u00edculos 323 y 324 del \u00a0C.P., \u00a0sino \u00a0el \u00a0de \u00a0variar la penalidad para los delitos de homicidio cometidos \u00a0con \u00a0 ocasi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 secuestro; \u00a0 de \u00a0 ah\u00ed \u00a0 que \u00a0se \u00a0le \u00a0llame \u00a0\u2018Ley \u00a0 \u00a0 Antisecuestro\u2019 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0que \u00a0se \u00a0tramit\u00f3 \u00a0sobre esta norma, a pesar de haber sido \u00a0declarada \u00a0exequible, \u00a0nada \u00a0advirti\u00f3 \u00a0sobre \u00a0los \u00a0punibles \u00a0tipificados en los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del \u00a0C.P., modificados por los art\u00edculos 29 y 30 de la \u00a0citada ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El legislador se extralimit\u00f3 al \u2018eregir\u2019 \u00a0la mencionada ley, pues con base en \u00a0la \u00a0iniciativa popular solo ten\u00eda facultades para expedirla en relaci\u00f3n con el \u00a0secuestro; \u00a0inclusive,\u00a0 \u00a0para penalizar el homicidio con fines de secuestro \u00a0o \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo delito, pero no\u00a0 para legislar sobre el homicidio \u00a0como delito aut\u00f3nomo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0ley \u00a0-agrega \u00a0el \u00a0demandante- \u00a0viola \u00a0adem\u00e1s \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, al establecer penas \u00a0privativas \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad de sesenta a\u00f1os, olvidando que el colombiano tiene \u00a0un \u00a0promedio \u00a0de \u00a0vida \u00a0que, \u00a0escasamente, \u00a0supera \u00a0esa edad, con lo que termina \u00a0estableci\u00e9ndose \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n perpetua e impidi\u00e9ndose que se cumplan \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fines \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018resocializaci\u00f3n, \u00a0retribuci\u00f3n jur\u00eddica y protecci\u00f3n\u2019 \u00a0que \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0penal \u00a0busca. No \u00a0obstante, \u00a0enfatiza, \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0posible dentro de este proceso, por falta de \u00a0madurez \u00a0e independencia, que alg\u00fan funcionario declare la inconstitucionalidad \u00a0de la ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0para el censor las conductas por fuera \u00a0de \u00a0los l\u00edmites se\u00f1alados por la iniciativa popular son inconstitucionales, el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la citada ley habr\u00e1 de aplicarse, en consecuencia, \u00fanicamente \u00a0para \u00a0el \u00a0delito de homicidio conexo con el de secuestro extorsivo, pero no para \u00a0el \u00a0de \u00a0homicidio aislado, ocasional, que carece de relaci\u00f3n con el il\u00edcito de \u00a0secuestro extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0el \u00a0libelista \u00a0a \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0teleol\u00f3gica \u00a0de \u00a0la ley, la que debe valerse \u00a0-dice- \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0o herramientas mentales que son recursos l\u00edcitos de \u00a0toda \u00a0hermen\u00e9utica, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0el \u00a0racional \u00a0(el \u00a0fin, la ratio legis, el bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado), el sistem\u00e1tico (contexto normativo, interrelaci\u00f3n de los \u00a0conceptos \u00a0 \u00a0jur\u00eddicos), \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0hist\u00f3rico \u00a0 (antecedentes \u00a0 fidedignos \u00a0 del \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0norma) \u00a0y \u00a0el \u00a0pol\u00edtico (intereses generales en juego, \u00a0normas \u00a0 de \u00a0 cultura \u00a0 vigentes \u00a0en \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0nacional, \u00a0cristalizaciones \u00a0deontol\u00f3gicas inmanentes al orden jur\u00eddico). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descubierta \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0ratio legis, -a\u00f1ade- \u00a0\u00e9sta \u00a0debe en todo caso prevalecer sobre el texto o tenor literal de la ley. No \u00a0se \u00a0deber\u00e1 \u00a0desatender, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de ser de la ley so pretexto de \u00a0respetar \u00a0su letra, pues, la indagaci\u00f3n hermen\u00e9utica se dirige a establecer la \u00a0voluntad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 al \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 no \u00a0de \u00a0su \u00a0expedici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La claridad y seguridad de la ratio legis en \u00a0el \u00a0caso \u00a0presente \u00a0-concluye- \u00a0es meridiana e indiscutible: \u201cse legisl\u00f3 y se \u00a0facult\u00f3 \u00a0al \u00a0legislador \u00a0para legislar exclusivamente sobre el atroz delito del \u00a0secuestro\u201d; \u00a0por tanto, esta normatividad debe entenderse dirigida \u00fanicamente \u00a0a \u00a0ese hecho punible y a los conexos, pero nunca a delitos que no tienen que ver \u00a0con \u00a0el secuestro. As\u00ed, a las lesiones personales o a la tentativa de homicidio \u00a0no \u00a0puede \u00a0aplic\u00e1rsele \u00a0la \u00a0ley \u00a040 de 1993. Si se procede en forma distinta se \u00a0vulneran \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0art\u00edculos \u00a0 \u00a04o., \u00a0 \u00a029 \u00a0 \u00a0y \u00a0 158 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0debe \u00a0entonces \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia y \u00a0decretar la nulidad a partir de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Para el demandante, en esta segunda censura, \u00a0se \u00a0violaron \u00a0los \u00a0principios \u00a0fundamentales \u00a0del debido proceso, por no haberse \u00a0corrido \u00a0traslado \u00a0del \u00a0dictamen siqui\u00e1trico (fl. 383) a los sujetos procesales \u00a0diferentes \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0para \u00a0pedir aclaraci\u00f3n, ampliaci\u00f3n o adici\u00f3n del \u00a0mismo, \u00a0viol\u00e1ndose \u00a0as\u00ed el art\u00edculo 270 del C.P.P..\u00a0 Tampoco se cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0adecuado \u00a0a \u00a0la solicitud de libertad domiciliaria (Ley 81\/93 \u00a0art. \u00a0369A), \u00a0viol\u00e1ndose \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa,\u00a0 el que -afirma- se \u00a0entiende \u00a0vulnerado \u00a0por \u00a0el \u00a0no \u00a0env\u00edo \u00a0del \u00a0procesado \u00a0desde \u00a0el inicio de la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0al \u00a0m\u00e9dico \u00a0siquiatra \u00a0y, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el Juez Primero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Rionegro \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria ha debido remitir al menos una fotocopia \u00a0aut\u00e9ntica \u00a0al Fiscal General de la Naci\u00f3n o a su Delegado, para el tr\u00e1mite de \u00a0la petici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0la \u00a0no \u00a0concesi\u00f3n a ORLANDO DE \u00a0JESUS \u00a0GALLO \u00a0GONZALEZ \u00a0de \u00a0los \u00a0beneficios por colaboraci\u00f3n eficaz (ley 81\/93, \u00a0art. \u00a044 \u00a0) \u00a0a los que -en su criterio- ten\u00eda derecho por haberse presentado en \u00a0forma \u00a0voluntaria \u00a0ante \u00a0la \u00a0justicia y haber confesado, pues el funcionario que \u00a0tenga \u00a0el \u00a0proceso debe realizar los tr\u00e1mites que sean necesarios para que esos \u00a0beneficios no se hagan nugatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, por tanto, la nulidad del proceso a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del dictamen siqui\u00e1trico a los \u00a0dem\u00e1s sujetos procesales diferentes al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Alega el censor vulneraci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error de hecho (art. 220, numeral 1o., inciso 2o. del C.de \u00a0P.P.), \u00a0al \u00a0haberse tergiversado el sentido f\u00e1ctico de las varias declaraciones \u00a0del \u00a0ofendido, \u00a0las que -afirma- son contradictorias, pues un d\u00eda dijo una cosa \u00a0y \u00a0al \u00a0siguiente \u00a0otra \u00a0diferente. \u00a0Y \u00a0se interroga: c\u00f3mo puede creerse que una \u00a0declaraci\u00f3n as\u00ed tenga la calidad para fundamentar una condena?. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0-se contesta- s\u00f3lo puede \u00a0admitirse \u00a0cuando \u00a0obedece \u00a0a \u00a0un acto espont\u00e1neo y sincero de quien la hace, y \u00a0siempre \u00a0que \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0a \u00faltima hora por el sujeto sea veros\u00edmil y acorde \u00a0con \u00a0las dem\u00e1s comprobaciones del proceso. \u201cAs\u00ed -contin\u00faa afirmando- han de \u00a0tenerse \u00a0las \u00a0deponencias de Wilson Alonso quien en forma espont\u00e1nea y sincera, \u00a0pues \u00a0n\u00f3tese, \u00a0que \u00a0no \u00a0fu\u00e9 \u00a0una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0compelida y que meramente en tal \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0como \u00a0ya \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0resarcido \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0y ya hab\u00eda \u00a0obtenido \u00a0saciar \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0propio, \u00a0ENTONCES \u00a0S\u00cd \u00a0RELATO \u00a0EN \u00a0FORMA CLARA, \u00a0DIAMANTINA, \u00a0 LO \u00a0 QUE \u00a0 EL \u00a0SI \u00a0PERCIBIO. \u00a0Ver \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a \u00a0folios \u00a0159 \u00a0y \u00a0ss.).\u201d\u00a0 -transcripci\u00f3n textual- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Err\u00f3 \u00a0igualmente \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0-agrega \u00a0el \u00a0demandante-, \u00a0cuando \u00a0al \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba, tergivers\u00e1ndola, expres\u00f3: \u201cEl \u00a0incriminado \u00a0GALLO \u00a0obr\u00f3 con el prop\u00f3sito de suprimir la vida de Wilson Alonso \u00a0L\u00f3pez, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se deduce de la idoneidad del arma utilizada, de la cort\u00edsima \u00a0distancia \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0fue accionada; el primero pr\u00e1cticamente a boca de jarro, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0lo refiri\u00f3 el ofendido a folios 125 fte., de la reiteraci\u00f3n de los \u00a0disparos, \u00a0de \u00a0las \u00a0regiones \u00a0anat\u00f3micas \u00a0vulneradas, y del harto significativo \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haber dejado de disparar cuando Wilson Alonso se desplom\u00f3, aunque no \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0el resultado por circunstancias independientes de su voluntad, como es \u00a0la \u00a0buena \u00a0suerte \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0de \u00a0que \u00a0disparos \u00a0efectuados \u00a0a \u00a0regiones \u00a0vulnerables \u00a0y \u00a0donde se albergan \u00f3rganos tan vitales para la existencia humana \u00a0como \u00a0son \u00a0la \u00a0retroauricular izquierda y la occipital sobre la l\u00ednea media, no \u00a0hubieran \u00a0penetrado. \u00a0Obviamente que el acusado no contaba con \u00e9sto, pues de su \u00a0parte \u00a0puso \u00a0todo \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0se \u00a0consumara, por eso reiter\u00f3 los \u00a0disparos \u00a0y solo vino a suspender el ataque cuando Wilson Alonso cay\u00f3 al suelo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0sin mayor esfuerzo significa que en ese momento tuvo la firme creenciaq \u00a0de que ya hab\u00eda quedado mortalmente lesionado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este criterio del sentenciador -replica-, \u00a0que \u00a0en \u00a0ning\u00fan momento GALLO GONZALEZ midi\u00f3 y dirigi\u00f3 su arma a alguna parte \u00a0en \u00a0concreto \u00a0de L\u00f3pez Zuluaga, pues as\u00ed lo dice \u00e9ste en su \u00faltima versi\u00f3n. \u00a0Y \u00a0si \u00a0el disparo fue realizado a menos de cincuenta cent\u00edmetros o a quemarropa \u00a0como \u00a0 lo \u00a0denomina \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado,\u00a0 \u00a0ello \u00a0\u2018no \u00a0le da la gravedad que el Tribunal \u00a0le \u00a0endilga\u2019 ya que, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0disparo \u00a0se \u00a0hace \u00a0as\u00ed el proyectil no ha cogido la \u00a0violencia \u00a0o \u00a0fuerza \u00a0tal \u00a0como \u00a0para esperar resultados nocivos o esencialmente \u00a0mortales. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0ve \u00a0en \u00a0forma \u00a0real es que el sindicado no estaba en sus \u00a0cabales, \u00a0pues \u00a0tranquilamente \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0disparado los tres proyectiles a la \u00a0cabeza, \u00a0si \u00a0su \u00a0\u00e1nimo \u00a0hubiera sido acabar con la vida de su amigo, \u201cy vemos \u00a0c\u00f3mo \u00a0dispara \u00a0dos \u00a0a \u00a0la \u00a0nuca, \u00a0y \u00a0un \u00a0tercero \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0de \u00a0abajo de su \u00a0organismo\u201d, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0debe llegar a la conclusi\u00f3n de que no existi\u00f3 \u00a0\u00e1nimo homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y -prosigue el censor- no siempre quien cae, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0acontecimientos como los que le toc\u00f3 padecer a L\u00f3pez Zuluaga, es \u00a0porque \u00a0est\u00e1 \u00a0mortalmente \u00a0herido. Si GALLO GONZALEZ\u00a0 se alej\u00f3 del lugar, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0aquel \u00a0cay\u00f3, \u00a0luego \u00a0de \u00a0haberle \u00a0disparado, fue porque pudo \u00a0ocurrirle \u00a0 una \u00a0\u2018laguna \u00a0amn\u00e9sica \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 ese \u00a0 momento \u00a0 no \u00a0 recordar \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 hac\u00eda \u00a0segundos \u00a0antes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal, \u00a0 pues, \u00a0 tergivers\u00f3 \u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Wilson Alonso L\u00f3pez \u201cquien a pesar de varias en el contenido \u00a0de \u00a0las mismas, le da el car\u00e1cter de suasoria y cre\u00edble; arranc\u00f3 a la fuerza, \u00a0y \u00a0sin \u00a0l\u00f3gica \u00a0alguna, \u00a0con la mera anunciaci\u00f3n de c\u00f3mo se deduce el dolo en \u00a0casos \u00a0donde \u00a0el sindicado\u00a0 no lo confiesa, y pum&#8230;tentativa de homicidio. \u00a0Y \u00a0los \u00a0dem\u00e1s elementos o guisos que sirven para lo mismo, y a\u00fan para exclu\u00edr \u00a0el \u00a0tal \u00a0dolo, \u00a0los \u00a0dej\u00f3 por fuera, porque no puede haber delito sin m\u00f3vil, y \u00a0mu\u00e9strelo \u00a0aqu\u00ed&#8230; .Por el porte del arma y la ubicaci\u00f3n de las heridas, pero \u00a0en \u00a0 \u00a0nada \u00a0 tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 el \u00a0 dictamen \u00a0 pericial.\u201d \u00a0 -transcripci\u00f3n \u00a0textual- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ad \u00a0quem \u00a0simplemente le crey\u00f3 a L\u00f3pez \u00a0Zuluaga, \u00a0sin \u00a0hacer \u00a0un estudio minucioso de por qu\u00e9 le otorgaba credibilidad. \u00a0Si \u00a0\u00e9l \u00a0dice \u00a0que \u00a0\u2018no le \u00a0midi\u00f3 \u00a0a \u00a0ninguna \u00a0parte \u00a0del \u00a0cuerpo \u2018 \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0le \u00a0crey\u00f3. \u00a0Por qu\u00e9 no le cree que \u00a0\u2018no \u00a0 \u00a0 tir\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0matarlo?. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0implicado, \u00a0en \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0pululan, \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0ofendido, \u00a0ha de conclu\u00edrse que dijo la verdad y que ning\u00fan \u00a0m\u00f3vil \u00a0ten\u00eda \u00a0para \u00a0acabar \u00a0con la vida de su contertulio. Y no fue por suerte \u00a0que \u00a0se \u00a0salv\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte, sino porque el procesado ces\u00f3 en su acci\u00f3n de \u00a0dispararle. \u00a0El \u00a0dictamne siqui\u00e1trico dej\u00f3 varios vac\u00edos, a m\u00e1s de que no se \u00a0dio oportunidad a los sujetos procesales de impugnarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0como \u00a0normas violadas los art\u00edculos \u00a0273, 294 y 298 del C. P.Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Culmina \u00a0este \u00a0cargo \u00a0el \u00a0censor, \u00a0con \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0case la sentencia y se condene por el delito de lesiones \u00a0personales agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0alega \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0por error de derecho (art. 220, numeral 1o., inciso 2o. del C.P.P.), \u00a0al \u00a0haberse \u00a0considerado \u00a0como \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0los \u00a0que \u00a0se produjeron \u00a0vulnerando \u00a0sus \u00a0propios \u00a0ritos \u00a0de formaci\u00f3n y como consecuencia de este yerro \u00a0presentarse \u00a0la \u00a0duda \u00a0en cuanto a la responsabilidad del procesado, la que debe \u00a0resolverse a su favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el demandante el fallador \u201cpas\u00f3 por \u00a0alto \u00a0 la \u00a0 contradicci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0diferentes \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado, pues no se ve en el \u00a0expediente \u00a0notificaci\u00f3n personal alguna al defensor, y menos que \u00e9sta hubiera \u00a0sido \u00a0por \u00a0estados\u201d. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0se \u00a0desprende \u00a0una \u00a0duda \u00a0ya \u00a0que \u2018no \u00a0se \u00a0pudo \u00a0saber a ciencia cierta, \u00a0hasta \u00a0d\u00f3nde \u00a0la \u00a0embriaguez \u00a0fue \u00a0moderada, \u00a0hasta \u00a0d\u00f3nde ese calificativo de \u00a0abusador \u00a0del \u00a0alcohol, con historia de comportamientos agresivos por efectos de \u00a0\u00e9ste, \u00a0y las lagunas amn\u00e9sicas posteriores al consumo de licor, hubiera estado \u00a0en \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas al momento de causarse los comportamientos que hoy el \u00f3rgano \u00a0jurisdiccional \u00a0del \u00a0Estado \u00a0le \u00a0reprocha &#8230; .Se denota claramente entonces, la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia, por falta de aplicaci\u00f3n de aquel \u00a0(art. \u00a0445 \u00a0del \u00a0C.P.P.); \u00a0as\u00ed \u00a0mismo se denota en el prove\u00eddo que se ataca en \u00a0forma \u00a0extraordinaria el error de derecho por falso juicio de legalidad, pues no \u00a0se \u00a0da \u00a0lo \u00a0estipulado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0270 \u00a0del \u00a0C.P.P., \u00a0contradicci\u00f3n del \u00a0dictamen.\u2019 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se estiman como vulnerados los art\u00edculos 7, \u00a010, \u00a0267, \u00a0270 \u00a0y 333 del C.P.P. y 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica .Y, con este \u00a0cargo \u00a0pretende \u00a0el recurrente que se case la sentencia y en su lugar se condene \u00a0por lesiones personales agravadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL PROCURADOR PRIMERO DELEGADO EN \u00a0LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL TERCERA. \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 el \u00a0 representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0el \u00a0cargo \u00a0est\u00e1 \u00a0mal \u00a0formulado, \u00a0pues \u00a0el ataque del \u00a0impugnante \u00a0es \u00a0propio \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n (transgresi\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 29 y 30 de la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de 1993 y la consecuencial falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 323 y \u00a0324 \u00a0del \u00a0C.P.). \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0-en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Delegado- \u00a0si \u00a0de analizar los \u00a0argumentos impugnatorios se tratare tampoco son admisibles.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0anticipada conclusi\u00f3n, \u00a0fija \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0como \u00a0base normativa para la interpretaci\u00f3n de las normas \u00a0atacadas, \u00a0el \u00a0elemento \u00a0hist\u00f3rico \u00a0que posibilita el art\u00edculo 27 del C.C., al \u00a0cual \u00a0alude en virtud del principio de integraci\u00f3n de que trata el art\u00edculo 21 \u00a0del \u00a0C.P.P., \u00a0as\u00ed: \u201cCuando el sentido de la ley sea claro, no se desatender\u00e1 \u00a0su \u00a0tenor literal a pretexto de consultar su esp\u00edritu.\u00a0\u00a0 Pero bien se \u00a0puede \u00a0para \u00a0interpretar \u00a0una \u00a0expresi\u00f3n \u00a0oscura \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0recurrir \u00a0a \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0o \u00a0esp\u00edritu, claramente manifestados en ella misma o en la historia \u00a0fidedigna de su establecimiento.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sentada \u00a0esta \u00a0premisa, \u00a0se \u00a0adentra \u00a0a \u00a0la \u00a0estructura \u00a0de \u00a0la \u00a0referida ley 40, para observar que en lo relativo al aumento \u00a0de \u00a0penas \u00a0(cap\u00edtulo \u00a0VI), \u00a0presenta \u00a0una \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0independiente dentro del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0las \u00a0materias \u00a0tratadas, \u00a0siendo evidente que la redacci\u00f3n de los \u00a0c\u00e1nones \u00a0que lo integran no ofrece elemento alguno de confusi\u00f3n, motivo por el \u00a0cual \u00a0no \u00a0es necesario hacer mayor esfuerzo para colegir que los art\u00edculos 29 y \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0lay \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0retoman la descripci\u00f3n legal de las conductas y \u00a0circunstancias \u00a0previstas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 y 324 del Decreto Ley 100 de \u00a01980, \u00a0adicionando \u00a0a \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0con aumento \u00a0ostensible \u00a0de las penas de prisi\u00f3n a tales comportamientos asignadas, esto es, \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0un \u00a0tipo \u00a0legal distinto, sino el mismo e id\u00e9ntico del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0Y, \u00a0adem\u00e1s, por parte alguna se consign\u00f3 expresi\u00f3n que, v\u00e1lidamente, \u00a0permita \u00a0sostener que tal descripci\u00f3n legal s\u00f3lo rige para los delitos conexos \u00a0con el de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro, en consecuencia, que la intenci\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0no \u00a0fue \u00a0crear \u00a0nuevos \u00a0tipos \u00a0penales ni convertir el homicidio en \u00a0agravante \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0secuestro. \u00a0Por \u00a0ende, -en su criterio- el cargo no \u00a0est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con esta censura, evidencia el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0demandnate \u00a0no se\u00f1ala con claridad la nulidad \u00a0invocada \u00a0ni \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0ella. \u00a0Y sobre la presunta transgresi\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 no \u00a0se \u00a0precisa \u00a0la \u00a0forma \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0misma \u00a0incidi\u00f3, \u00a0desfavorablemente, \u00a0en \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso, no establece la existencia de una irregularidad \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, revisado el proceso, encuentra \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que. \u00a0respecto de las peticiones de la defensa para la \u00a0concesi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria \u00a0y \u00a0el \u00a0beneficio por colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz, \u00a0el Tribunal de Medell\u00edn por providencia de marzo 24\/94 (fls. 322 a 327 \u00a0del \u00a0Cdo. pp.) -mediante la cual revoc\u00f3 el auto fechado en enero 20\/94, dictado \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Rionegro- decidi\u00f3 devolver al \u00a0defensor \u00a0del \u00a0acusado \u00a0el escrito contentivo de tales solicitudes al considerar \u00a0que \u00a0 el \u00a0 a \u00a0 quo\u00a0 \u00a0 no \u00a0era \u00a0competente \u00a0para \u00a0resolver \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0al \u00a0beneficio\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018colaboraci\u00f3n \u00a0 \u00a0eficaz\u2019, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de un acuerdo que se tramita \u00a0exclusivamente \u00a0por \u00a0la \u00a0Fisacal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0el imputado y su \u00a0defensor, \u00a0con \u00a0el \u00a0concepto \u00a0previo \u00a0de la Procuradur\u00eda. Es, entonces, ante el \u00a0hecho \u00a0cumplido \u00a0de \u00a0un \u00a0acuerdo \u00a0cuando \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del mismo pueden tener \u00a0efectos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0se convierten en asunto de la incumbencia del juez, pues \u00a0solo \u00a0a \u00a0partir de ese momento el funcionario judicial\u00a0 que tenga capacidad \u00a0funcional \u00a0para \u00a0dar aplicaci\u00f3n a los beneficios acordados adquiere competencia \u00a0para pronunciarse sobre su legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0petici\u00f3n de detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9sta,\u00a0 \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0figura \u00a0del \u00a0beneficio por \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0considera \u00a0que \u00a0ello \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0entender \u00a0que \u00a0su otorgamiento estaba condicionado al buen resultado del acuerdo \u00a0con la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, sobre el examen siqui\u00e1trico practicado al \u00a0acusado, \u00a0se \u00a0recuerda en el concepto que fue puesto en conocimiento de \u00e9ste en \u00a0mayo \u00a010\/94 \u00a0(fl. 383), raz\u00f3n por la cual no se viol\u00f3 el derecho de defensa ni \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso en relaci\u00f3n con esta prueba; as\u00ed mismo, los dem\u00e1s sujetos \u00a0procesales, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0sus \u00a0intervenciones en el proceso, conocieron de la \u00a0existencia de dicho medio probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0esta \u00a0censura \u00a0tampoco \u00a0prosperar\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA. \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Luego de precisar algunas fallas t\u00e9cnicas de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0colige la no existencia del error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0alegado, \u00a0ya \u00a0que \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0que \u00a0se refiere el \u00a0casacionista \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0modo alguno les vari\u00f3 su contenido objetivo, ni \u00a0les dio un alcance o sentido diferente al que ellas tienen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El libelista tan solo se ocupa de mostrar su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador le otorg\u00f3 a la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0ofendido \u00a0L\u00f3pez \u00a0Zuluaga, \u00a0a \u00a0la \u00a0injurada del acusado GALLO \u00a0GONZALEZ \u00a0y \u00a0al examen siqui\u00e1trico practicado a este \u00faltimo, desconociendo que \u00a0esta \u00a0funci\u00f3n, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de la sana cr\u00edtica (l\u00f3gica, experiencia y \u00a0datos \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia), \u00a0conforme al art\u00edculo 254 del C.P.P. le corresponde al \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0si \u00a0la conclusi\u00f3n no coincide con los planteamientos del defensor, \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0puede decirse que hay un error demandable, por estar la sentencia \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y de legalidad. La censura, por \u00a0ende,\u00a0 no estar\u00eda llamada a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0expone \u00a0con claridad los \u00a0fundamentos \u00a0de la causal aducida, violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho, ni se\u00f1ala la norma sustancial presuntamente vulnerada. Pero \u00a0aun \u00a0en \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0para \u00a0el Procurdor es infundado el yerro por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0referido al examen siqui\u00e1trico practicado al acusado, al \u00a0manifestar \u00a0 \u00a0el \u00a0 libelista \u00a0 que \u00a0 \u2018es \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que se produjo violando sus propios \u00a0ritos \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n\u2019 y \u00a0que \u00a0frente \u00a0a esta prueba se coart\u00f3 el derecho de contradicci\u00f3n, ya que dicha \u00a0experticia \u00a0tan \u00a0solo \u00a0se \u00a0puso en conocimiento del procesado y de la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto -afirma el Delegado- se tiene que \u00a0examinada \u00a0la \u00a0experticia \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal mencionada que obra al folio 384 a 387 \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0su producci\u00f3n y aducci\u00f3n se observaron todos los requisitos \u00a0que \u00a0exige \u00a0la \u00a0ley, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que, como lo anota el mismo casacionista, dicha \u00a0prueba \u00a0fue \u00a0puesta \u00a0en \u00a0conocimiento del hoy condenado, quien a nombre propio o \u00a0por \u00a0intermedio \u00a0de su defensor pudieron haberla objetado o pedir fuera aclarada \u00a0o \u00a0adicionada \u00a0si \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0estimaban \u00a0del \u00a0caso. \u00a0El \u00a0cargo, entonces, no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA\u00a0 CORTE \u00a0<\/p>\n<p>ACLARACION PREVIA \u00a0<\/p>\n<p>Como de prosperar los cargos por nulidad, se \u00a0imposibilitar\u00eda \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0otras \u00a0censuras al quedar sin valor la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0es, \u00a0precisamente, \u00a0el \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0proceder\u00e1 a su examen prioritario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL TERCERA\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Acierta el Delegado cuando concept\u00faa que, al \u00a0contraerse \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0la \u00a0censura a la presunta violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 29 y 30 de la Ley 40 de \u00a01993 \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuencial \u00a0falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 323 y 324 del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0el planteamiento del cargo por la v\u00eda de la nulidad es \u00a0desacertado. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0que el cargo se extiende, tambi\u00e9n, a que esas \u00a0normas \u00a0 fueron \u00a0 indebidamente \u00a0 aplicadas \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0el \u00a0fallador \u00a0debi\u00f3 \u00a0considerarlas \u00a0inconstitucionales, \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0cambian \u00a0las \u00a0cosas y la v\u00eda \u00a0leg\u00edtima de impugnaci\u00f3n sigue siendo la violaci\u00f3n directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0el \u00a0demandante por afirmar que los \u00a0aumentos \u00a0de \u00a0pena \u00a0que los art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40\/93 dispusieron, solo \u00a0tienen \u00a0vigencia \u00a0en cuanto el homicidio tenga relaci\u00f3n con el secuestro porque \u00a0ese \u00a0fue el querer del legislador, y de ah\u00ed que la ley se intitule \u2018Ley \u00a0 \u00a0 Antisecuestro\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal \u00a0supuesto, \u00a0olvida \u00a0de \u00a0entrada \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0la \u00a0indicada \u00a0ley fue expedida, y as\u00ed se precisa en ella, para \u00a0adoptar \u00a0 el \u00a0 estatuto \u00a0 nacional \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0\u201cdictar \u00a0otras \u00a0disposiciones\u201d, \u00a0lo \u00a0cual de suyo deja sin fundamento la argumentaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Y, \u00a0si \u00a0bien es cierto, que la ley en su mayor contenido se ocupa del secuestro, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 VI, \u00a0 denominado \u00a0 \u2018Aumento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0penas\u2019 \u00a0y que fuera declarado exequible por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0No. \u00a0565 de diciembre 7 de 1993, versa \u00a0sobre \u00a0los delitos de homicidio y extorsi\u00f3n, y de su texto, sin esfuezo alguno, \u00a0dada \u00a0la \u00a0clardidad \u00a0meridiana \u00a0de los mismos, se infiere que la intenci\u00f3n y lo \u00a0di\u00e1fanamente \u00a0expresado \u00a0fue \u00a0modificar \u00a0los art\u00edculos 323, 324 y 355, sin que \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna se aprecie que ese cambio en las penas dependa de alg\u00fan tipo \u00a0de conexidad con el delito de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico \u00a0del estatuto, la inconsistencia del planteamiento del \u00a0libelista \u00a0surge de manera contundente, pues en el art\u00edculo 3o., numeral 11, de \u00a0la \u00a0 citada \u00a0ley \u00a040 \u00a0(circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo) \u00a0se \u00a0establece \u00a0una \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0para \u00a0este delito de sesenta (60) \u00a0a\u00f1os, \u00a0\u201cCuando \u00a0por \u00a0causa \u00a0o \u00a0con ocasi\u00f3n del secuestro le sobrevengan a la \u00a0v\u00edctima \u00a0la muerte o lesiones personales\u201d, esto es, que al recogerse aqu\u00ed la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0plantea \u00a0el \u00a0censor, la situaci\u00f3n que plantea el censor, de la \u00a0conexidad \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0y \u00a0la integridad \u00a0personal, \u00a0s\u00f3lo \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0ab \u00a0absurdum \u00a0de \u00a0imposible \u00a0acatamiento \u00a0permitir\u00eda \u00a0considerar \u00a0que, en un mismo estatuto legal, el legislador fije dos \u00a0penas \u00a0bien \u00a0diversas \u00a0para unos mismos hechos, \u00e9sta que acaba de se\u00f1alarse de \u00a0un \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0sesenta \u00a0a\u00f1os, y la otra de un tope de 40 del art\u00edculo 29, lo \u00a0que \u00a0por \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0la \u00a0raz\u00f3n conduce, fatalmente, a la certidumbre de que la \u00a0pena \u00a0en \u00a0este \u00a0\u00faltimo art\u00edculo erigida, para nada demanda de correlaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0 \u00a0secuestro, \u00a0 \u00a0sino \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 definitivamente \u00a0 independiente \u00a0 de \u00a0 tal \u00a0circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte \u00a0 y \u00a0comoquiera \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0la \u00a0citada \u00a0ley \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0art\u00edculo 158 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el cual, \u201ctodo proyecto de ley \u00a0debe \u00a0referirse \u00a0a \u00a0una misma materia\u201d, es del caso recordarle al censor c\u00f3mo \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en la ya indicada sentencia de septiembre 7\/93, y con \u00a0efecto erga omnes, al estudiar esa tem\u00e1tica, expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cDebe \u00a0la \u00a0Corte comenzar por dejar claramente establecido que entre los tipos \u00a0penales \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refieren las normas demandadas (arts. 28, 29, 30 y 31 de la \u00a0Ley \u00a040\/93), cuyo aumento de pena le corresponde examinar a este estrado, hay la \u00a0debida \u00a0unidad de materia. Ella es evidente en su conexidad axiol\u00f3gica dada por \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0el legislador busca proteger al \u00a0incriminar \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0y al secuestro, la cual en este caso se refleja en el \u00a0incremento \u00a0del \u00a0quantum de los l\u00edmites m\u00ednimo y m\u00e1ximo de las penas en ambos \u00a0casos \u00a0de veinticinco (25) a cuarenta (40) a\u00f1os de prisi\u00f3n y en su agravaci\u00f3n \u00a0por \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 an\u00e1logas \u00a0 circunstancias, \u00a0 en \u00a0 cuya \u00a0virtud \u00a0se \u00a0enlazan \u00a0rec\u00edprocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En cuanto a \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0y \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0analizar\u00e1 en detalle m\u00e1s adelante, los delitos de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0homicidio, por igual, lesionan de manera grave los bienes supremos \u00a0de \u00a0la \u00a0vida, la libertad, la dignidad, la familia y la paz, entre otros derecho \u00a0fundamentales que consagra la Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0segundo, es sabido que por lo general con el objeto de obtener la \u00a0utilidad, \u00a0provecho \u00a0o \u00a0finalidad perseguidos, los autores o copart\u00edcipes en el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0presionan la entrega o verificaci\u00f3n de lo exigido con la \u00a0amenaza \u00a0de muerte o de lesi\u00f3n de la v\u00edctima. Del mismo modo, lamentablemente, \u00a0las \u00a0m\u00e1s \u00a0de las veces a ella le sobreviene la muerte o lesiones personales por \u00a0causa \u00a0o \u00a0con ocasi\u00f3n del secuestro. De ah\u00ed que las circunstancias mencionadas \u00a0se \u00a0hayan \u00a0erigido \u00a0en causales de agravaci\u00f3n punitiva, las primeras del delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0(art\u00edculo \u00a03o., \u00a0numerales \u00a07o. y 11 de la ley 40 de 1993) y las \u00a0segundas \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0(art\u00edculo \u00a0 30, \u00a0 numeral \u00a0 2o. \u00a0ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Es tambi\u00e9n \u00a0sabido \u00a0que \u00a0con \u00a0frecuencia \u00a0se \u00a0mata al secuestrado para preparar, facilitar o \u00a0consumar \u00a0otro \u00a0hecho \u00a0punible; \u00a0para \u00a0ocultarlo, \u00a0asegurar \u00a0su \u00a0producto \u00a0o \u00a0la \u00a0impunidad, para s\u00ed o para los part\u00edcipes.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0es \u00a0claro \u00a0no \u00a0solo \u00a0que \u00a0no se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo 158 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, sino simplemente que, \u00a0por \u00a0razones \u00a0de \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador entendi\u00f3 aplicables, \u00a0legisl\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0homicidio, y si bien de lege ferenda podr\u00edan ser \u00a0discutibles, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto que ello no posibilita el desconocimiento del texto \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, y en cuanto a la afirmaci\u00f3n del \u00a0censor \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que la referida ley tambi\u00e9n viola el art\u00edculo 34 de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0al haberse establecido una sanci\u00f3n privativa de la libertad hasta de \u00a0sesenta \u00a0(60) \u00a0a\u00f1os, \u00a0a esta Colegiatura le basta, para responder el cargo, con \u00a0recordar \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0ya \u00a0defini\u00f3 \u00a0el \u00a0punto, \u00a0al \u00a0declarar \u00a0exequible el respectivo art\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>En lo referente a la existencia de nulidad \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0no \u00a0se \u00a0dio \u00a0traslado \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0diferentes \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0se \u00a0tiene que, el impugnante, no precisa \u00a0c\u00f3mo \u00a0tal \u00a0irregularidad \u00a0pudo \u00a0incidir \u00a0en \u00a0las determinaciones asumidas en la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero no es solo aquello, el proceso permite \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0los dem\u00e1s sujetos procesales diferentes al procesado, conocieron \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia del dictamen del psiquiatra forense, antes de la pr\u00e1ctica de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y, \u00a0empero, no lo objetaron, ni tampoco \u00a0solicitaron \u00a0su \u00a0aclaraci\u00f3n, \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0o \u00a0adici\u00f3n. Existi\u00f3, entonces, una \u00a0irregularidad \u00a0pero \u00a0insustancial, \u00a0la \u00a0que \u00a0no est\u00e1 llamada a caracterizar una \u00a0nulidad -art. 304 C.P.P.-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y en cuanto al cargo por la no concesi\u00f3n del \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0lo \u00a0primero \u00a0de \u00a0manera \u00a0fundamental a \u00a0se\u00f1alarse \u00a0es \u00a0que \u00a0como \u00a0la misma no fue objeto del fallo impugnado, mal puede \u00a0ahora ser tema de ataque en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, quiere la Corte manifestar que el \u00a0referido \u00a0asunto \u00a0y \u00a0el \u00a0de la no concesi\u00f3n de los beneficios por colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz, \u00a0no \u00a0tienen \u00a0ning\u00fan \u00a0fundamento. \u00a0La \u00a0determinaci\u00f3n que en tal sentido \u00a0adoptara \u00a0el \u00a0Juzgado Primero Penal del Circuito de Rionegro, fue impugnada y el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Antioquia, le fij\u00f3 a las cosas su \u00a0legal \u00a0alcance, sin que sea dable ahora, a esta altura del proceso pretender por \u00a0todo \u00a0 aquello \u00a0 una \u00a0 declaratoria \u00a0 de \u00a0 nulidad. \u00a0 As\u00ed \u00a0 se \u00a0 pronunci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0si se examina la solicitud inicial de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0se \u00a0ver\u00e1 \u00a0que \u00a0en \u00a0medio \u00a0de la mara\u00f1a de pretensiones estaba en \u00a0suspenso \u00a0la \u00a0eventual \u00a0detenci\u00f3n domiciliaria, no la ordinaria que consagra el \u00a0art\u00edculo \u00a0396 \u00a0del \u00a0C.P.P.,modificado \u00a0por el 53 de la ley 81 de 1993, o sea la \u00a0prevista \u00a0para \u00a0los casos en que la pena m\u00ednima asignada al hecho punible es de \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0o menos, como equivocadamente lo entendi\u00f3 el a quo, \u00a0sino \u00a0la \u00a0especial \u00a0que \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0beneficios por colaboraci\u00f3n eficaz \u00a0contempla \u00a0el \u00a0nuevo art\u00edculo 389A para los delitos cuya pena m\u00ednima no excede \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os.\u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0el solo hecho de ser la detenci\u00f3n domiciliaria \u00a0implorada \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0figura \u00a0de \u00a0beneficios \u00a0por \u00a0colaboraci\u00f3n eficaz, era \u00a0suficiente \u00a0para entender que su otorgamiento estaba condicionado al buen suceso \u00a0de \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0como \u00a0condici\u00f3n sine qua non para su \u00a0aprobaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0juzgado, \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0la \u00a0iniciativa de esta gracia debe \u00a0partir \u00a0del \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el Fiscal General o su delegado y previo concepto del \u00a0Procurador \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0su \u00a0delegado. \u00a0&#8230; \u00a0.La \u00a0detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0tanto la ordinaria como la especial, no era thema decidendum para \u00a0el \u00a0a quo, al menos en la oportunidad que suscit\u00f3 la queja de la defensa, y por \u00a0ello \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0respectiva \u00a0ser\u00e1 \u00a0revocada, \u00a0como \u00a0se \u00a0demanda por v\u00eda de \u00a0apelaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0Pero \u00a0el suced\u00e1neo del prove\u00eddo revocado no puede ser \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0al \u00a0conjuro \u00a0de una mal entendida econom\u00eda procesal reclama el \u00a0apelante,porque \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0echa de menos no es del resorte del a \u00a0quo, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que se trata de una acuerdo extraprocesal que se ventila \u00a0exclusivamente \u00a0entre \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0el imputado, procesado o condenado y su \u00a0defensor, \u00a0con \u00a0el concepto previo de la Procuradur\u00eda y de nadie m\u00e1s &#8230;\u00a0 \u00a0.En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0a \u00a0estudio nada de \u00e9sto se ha \u00a0cumplido, \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0carece de competencia para adelantar cualquier actuaci\u00f3n \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0esta \u00a0aspiraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y por consiguiente deber\u00e1 \u00a0devolver \u00a0al \u00a0profesional \u00a0del derecho que actualmente atiende los intereses del \u00a0procesado \u00a0 el \u00a0 memorial \u00a0 contentivo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0beneficios \u00a0por \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz o de detencio domiciliaria que corre del folio 278 al 290, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de que, con arreglo a la ley 81 de 1993, y por los canales adecuados, si \u00a0lo tienen a bien, busquen el acuerdo pertinente. &#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0d\u00f3nde, \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0atentado \u00a0que se \u00a0predica \u00a0contra \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso o el derecho de defensa?. De otra parte, el \u00a0censor \u00a0se \u00a0content\u00f3 \u00a0con \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0presunto atentado contra las indicadas \u00a0garant\u00edas, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0solicitar \u00a0nada para su remedio, lo que de alguna manera \u00a0pudiera \u00a0entenderse como que espera de la Corte los beneficios no concedidos, lo \u00a0que \u00a0no \u00a0deja \u00a0de \u00a0ser \u00a0un \u00a0absurdo por lo se\u00f1alado por el Tribunal y porque el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0proces\u00f3 y conden\u00f3 a ORLANDO DE JESUS GALLO GONZALEZ, \u00a0supera \u00a0con \u00a0creces \u00a0la \u00a0limitante \u00a0de \u00a0los ocho a\u00f1os de prisi\u00f3n que como pena \u00a0m\u00ednima se\u00f1ala el art\u00edculo 369A.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero. \u00a0<\/p>\n<p>Es verdad, como lo precisa el Delegado,\u00a0 \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no se\u00f1al\u00f3 la norma sustancial que considera vulnerada. Y, \u00a0alegando \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad, ya que sostiene que \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3 el contenido f\u00e1ctico del testimonio de L\u00f3pez Zuluaga, no logra \u00a0por \u00a0parte alguna demostrar que se le dio un alcance objetivamente mayor del que \u00a0realmente \u00a0tiene \u00a0o \u00a0inferior \u00a0al \u00a0que en ella, ciertamente, obra.\u00a0 Lo suyo \u00a0apenas \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0conformar \u00a0su \u00a0personal\u00edsima apreciaci\u00f3n del testimonio de \u00a0aquel, \u00a0para \u00a0enfrentarlo \u00a0al criterio que del mismo asumi\u00f3 el sentenciador, lo \u00a0que \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0puede ser suficiente para el quiebre de la sentencia ya \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0venido \u00a0de \u00a0tiempo atr\u00e1s sosteniendo, impera la opini\u00f3n del \u00a0juzgador \u00a0por \u00a0estar la sentencia amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 expresiones \u00a0que \u00a0del \u00a0discurso \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0resalta \u00a0el Ministerio P\u00fablico, contienen la virtualidad suficiente \u00a0para \u00a0no \u00a0dejar \u00a0dudas \u00a0en el sentido de que se trata solo de la concreci\u00f3n del \u00a0personal \u00a0 parecer \u00a0 del \u00a0 censor. \u00a0As\u00ed,\u00a0 \u00a0que \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0L\u00f3pez \u00a0Zuluaga\u00a0 \u00a0\u2018no tienen \u00a0las \u00a0calidades \u00a0suficientes \u00a0que \u00a0se \u00a0requieren \u00a0para \u00a0fundamentar \u00a0en ellas una \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatoria\u2019;\u00a0 \u00a0que \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en la injurada, \u00a0\u2018ha \u00a0de \u00a0conclu\u00edrse que \u00a0dijo \u00a0la \u00a0verdad \u00a0y \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0m\u00f3vil \u00a0ten\u00eda \u00a0para acabar con la vida de su \u00a0contertulio\u2019; \u00a0 \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0examen siqui\u00e1trico no se explor\u00f3 su verdadero estado \u00a0sicol\u00f3gico, \u00a0 torn\u00e1ndose \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 experticia \u00a0 forense \u00a0 con \u00a0\u2018una \u00a0cobertura \u00a0conceptual \u00a0pobre \u00a0y \u00a0contradictoria\u2019, \u00a0 son \u00a0claros criterios de valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, fuera de ser asertos estos de \u00a0su \u00a0personal \u00a0forma \u00a0de \u00a0valorar \u00a0la prueba, en manera alguna los fundament\u00f3 ni \u00a0demostr\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, no es dable desconocer que el \u00a0libelo \u00a0 est\u00e1 \u00a0 lleno \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 clase \u00a0 de \u00a0 argumentaciones \u00a0 \u2018sui \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0g\u00e9neris\u2019, \u00a0 tales \u00a0 como \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0grave \u00a0dispararle \u00a0a alguien a menos de cincuenta (50) cent\u00edmetros; o que, para pensar \u00a0con \u00a0seriedad \u00a0en el homicidio, ten\u00eda GALLO GONZALEZ que haberle disparado toda \u00a0la \u00a0carga del rev\u00f3lver a L\u00f3pez Zuluaga, pese los dos tiros recibidos por \u00e9ste \u00a0en \u00a0la \u00a0nuca \u00a0y \u00a0un tercero en la espalda; o que si aquel cay\u00f3 una vez recibi\u00f3 \u00a0los \u00a0disparos \u00a0mal \u00a0pod\u00eda \u00a0tal \u00a0hecho \u00a0llevar \u00a0convicci\u00f3n \u00a0al agresor sobre la \u00a0gravedad \u00a0de las heridas ocasionadas, y que si ces\u00f3 en su acci\u00f3n no fue porque \u00a0las \u00a0considerara mortales, sino porque su intenci\u00f3n era solo la de lesionar; y, \u00a0finalmente, \u00a0que hay que creerle al agredido en su versi\u00f3n, una vez indemnizado \u00a0por el hoy condenado, y no en las otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0esto \u00a0-a \u00a0no \u00a0dudarlo- \u00a0o es de manera \u00a0patente \u00a0 equivocado \u00a0o \u00a0meramente \u00a0constituye \u00a0el \u00a0enunciado \u00a0de \u00a0apreciaciones \u00a0subjetiv\u00edsimas \u00a0del censor, para enfrentarlas al criterio del sentenciador, con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0asunto \u00a0regresa \u00a0a las dimensiones ya dichas de la prelaci\u00f3n de la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0su presunci\u00f3n de legalidad y acierto, adem\u00e1s de que la censura \u00a0se desv\u00eda al error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, mucho se insiste en la demanda \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0m\u00f3vil delictivo no se demostr\u00f3, dando con ello a \u00a0entender \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0era posible condenar. Pero tal enfoque es a todas luces \u00a0desatinado. \u00a0El \u00a0tipo delictivo de homicidio (art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993) \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna \u00a0exige \u00a0como uno de sus elementos el m\u00f3vil. Y en cuanto a la \u00a0culpabilidad, \u00a0 s\u00ed \u00a0tiene \u00a0all\u00ed \u00a0un \u00a0sentido \u00a0o \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0obviamente \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0su \u00a0esencia, \u00a0y \u00a0ello \u00a0porque las motivaciones tienen su \u00a0importancia \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0mejor \u00a0demuestran \u00a0el \u00a0ingrediente \u00a0subjetivo \u00a0o puedan \u00a0constitut\u00edr \u00a0una circunstancia de agravaci\u00f3n punitiva, pero nada m\u00e1s. El dolo \u00a0en \u00a0acepci\u00f3n \u00a0sencilla \u00a0seguir\u00e1 \u00a0siendo \u00a0s\u00f3lo \u00a0(tampoco \u00a0menos) consciencia y \u00a0voluntad \u00a0 de \u00a0 estar \u00a0ocasionando \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0otro, \u00a0cualquiera \u00a0fuere \u00a0el \u00a0m\u00f3vil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, indudablemente, el error m\u00e1s grave en \u00a0el \u00a0proceder \u00a0del \u00a0censor \u00a0est\u00e1 en el hecho de que, pretendiendo que se case la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0condene \u00a0por \u00a0lesiones personales agravadas, no \u00a0hubiera \u00a0demandado \u00a0la declaratoria de una nulidad por err\u00f3nea calificaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n, \u00a0para \u00a0que as\u00ed el fallo pudiera tener la necesaria consonancia \u00a0con la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Se impone predicar la improcedencia del cargo \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0resulta \u00a0incuestionable \u00a0que \u00a0la aducci\u00f3n de la experticia psiqui\u00e1trica se cumpli\u00f3 con \u00a0el \u00a0lleno de los requisitos legales, sin que pueda v\u00e1lidamente afirmarse que se \u00a0violaron \u00a0 \u2018sus \u00a0propios \u00a0ritos \u00a0 de \u00a0formaci\u00f3n\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0de \u00a0la \u00a0indicada \u00a0prueba, \u00a0como \u00a0es \u00a0inclusive \u00a0reconocido \u00a0por \u00a0el \u00a0propio \u00a0casacionista, \u00a0se le corri\u00f3 traslado al \u00a0procesado \u00a0y, \u00a0los otros sujetos procesales, tuvieron oportunidad de conocerla y \u00a0de \u00a0contradecirla; \u00a0si \u00a0no \u00a0lo \u00a0hicieron, \u00a0mal \u00a0puede \u00a0a esta altura del proceso \u00a0desprenderse \u00a0de \u00a0presuntos \u00a0vac\u00edos \u00a0all\u00ed \u00a0existentes, \u00a0estribo \u00a0legal para el \u00a0rompimiento de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Curiosa \u00a0y antit\u00e9cnicamente, el demandante, \u00a0siendo \u00a0que \u00a0asegura \u00a0una vulneraci\u00f3n de la ley sustancial por error de derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad, no precisa la norma sustancial violada y termina \u00a0sosteniendo \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0duda sobre la responsabilidad del procesado \u00a0dizque \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la pericia siqui\u00e1trica que, precisamente, se ataca \u00a0por \u00a0tener \u00a0vicios \u00a0en \u00a0sus \u00a0ritos \u00a0de producci\u00f3n, por lo que no puede menos de \u00a0preguntarse, \u00a0 entonces \u00a0 qu\u00e9, \u00a0 es \u00a0 v\u00e1lida \u00a0 o \u00a0 no \u00a0 tal \u00a0 prueba \u00a0para \u00a0el \u00a0impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed resulta incuestionable la improcedencia \u00a0del \u00a0 cargo, \u00a0 pues \u00a0 sobre \u00a0argumentos \u00a0constru\u00eddos \u00a0sobre \u00a0el \u00a0absurdo \u00a0y \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n es imposible que el mismo prospere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 expuesto, \u00a0 la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia impugnada. Devu\u00e9lvase \u00a0el expediente al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>NILSON PINILLA PINILLA, FERNANDO E. ARBOLEDA \u00a0RIPOLL, \u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL No firm\u00f3, \u00a0JORGE \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA, \u00a0CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE, CARLOS E. \u00a0MEJIA ESCOBAR,DIDIMO PAEZ VELANDIA, JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Patricia \u00a0 Salazar \u00a0 Cuellar,SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 HOMICIDIO\/ \u00a0SECUESTRO\/ \u00a0PENA \u00a0\u00a0 La \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de 1993 fue expedida, y as\u00ed se \u00a0precisa \u00a0en \u00a0ella, \u00a0para \u00a0adoptar \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0nacional \u00a0contra el secuestro y \u00a0&#8220;dictar \u00a0otras \u00a0disposiciones&#8221;. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0que \u00a0la \u00a0ley en su mayor \u00a0contenido \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0del \u00a0secuestro, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0VI, \u00a0denominado \u00a0\u2018aumento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-265","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}