{"id":26463,"date":"2023-09-12T19:52:15","date_gmt":"2023-09-12T19:52:15","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4067220-02-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:52:15","modified_gmt":"2023-09-12T19:52:15","slug":"4067220-02-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/4067220-02-13\/","title":{"rendered":"40672(20-02-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 51. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veinte de febrero de dos mil \u00a0trece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor del acusado WUILMER RAM\u00cdREZ \u00a0ARTEAGA, \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la sentencia de segunda instancia proferida por la Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Monter\u00eda (C\u00f3rdoba), el \u00a025 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02012, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual confirm\u00f3 el fallo emitido por el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado con funciones de conocimiento de la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0el \u00a09 de agosto de ese a\u00f1o, condenando al mencionado procesado, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta punible de concierto para \u00a0delinquir \u00a0agravado, \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales de 15 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y el equivalente a 8.160 salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0vigentes \u00a0de \u00a0multa, \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0prove\u00eddo \u00a0de primer grado, quedaron \u00a0consignados de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMediante informe del 21 de agosto de 2009, \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0sentado \u00a0que \u00a0esa \u00a0data \u00a0a \u00a0las 9:30 de la ma\u00f1ana, llego (sic) a las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de Tierralta-C\u00f3rdoba, el se\u00f1or \u00a0Manuel \u00a0Benicio \u00a0Sotelo \u00a0Tuberquia, \u00a0quien \u00a0era \u00a0trabajador \u00a0de \u00a0Acci\u00f3n Social, \u00a0desmovilizado \u00a0 del \u00a0Bloque \u00a0Norte \u00a0de \u00a0las \u00a0Autodefensas \u00a0unidas \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0solicitando \u00a0auxilio \u00a0ya \u00a0que seg\u00fan \u00e9l alias FIDEL, EL CACHET\u00d3N, EL LATA Y EL \u00a0VISAJE, \u00a0pensaban \u00a0matarlo \u00a0y \u00a0que \u00a0ven\u00eda \u00a0huyendo \u00a0de ellos desde el Barrio El \u00a0Para\u00edso, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ello \u00a0estaba \u00a0dispuesto \u00a0a \u00a0entregar \u00a0informaci\u00f3n de la \u00a0Organizaci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0denominada \u00a0\u00c1GUILAS \u00a0NEGRAS O URABE\u00d1OS, que operan en \u00a0los \u00a0municipios \u00a0de \u00a0Tierralta \u00a0y \u00a0Valencia, \u00a0que \u00a0en \u00a0ocasiones \u00a0ha \u00a0tenido que \u00a0colaborar \u00a0 \u00a0con \u00a0 esta \u00a0 organizaci\u00f3n \u00a0 criminal \u00a0 obligado \u00a0 bajo \u00a0 amenazas, \u00a0proporcionando \u00a0en \u00a0su \u00a0entrevista una lista de los integrantes de la mencionada \u00a0Banda Criminal y sus respectivos roles\u2026(\u2026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo el decurso temporal Manuel Benicio \u00a0Sotelo \u00a0Tuberquia \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Luis \u00a0Mestra Reyes, quienes confirmaron lo dicho en \u00a0exposiciones \u00a0anteriores, \u00a0narran \u00a0de \u00a0manera \u00a0detallada \u00a0y \u00a0explicita (sic) las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0modo \u00a0y lugar en la que (sic) se perpetraron varios \u00a0homicidios \u00a0 \u00a0 selectivos \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 integrantes \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0\u2018\u00c1GUILAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 NEGRAS\u2019 \u00a0de \u00a0cuyos \u00a0hechos \u00a0fueron \u00a0testigos \u00a0presenciales. \u00a0De otra parte en desarrollo de las labores de verificaci\u00f3n de la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0 aportadas \u00a0(sic) \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargos, \u00a0se \u00a0logr\u00f3 \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0e individualizaci\u00f3n de varios, entre ellos de WUILMAR RAM\u00cdREZ \u00a0ARTEAGA, alias YEISON\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>Verificada \u00a0la \u00a0captura \u00a0de WUILMER RAM\u00cdREZ \u00a0ARTEAGA, \u00a0en \u00a0audiencias \u00a0concentradas \u00a0llevadas \u00a0a \u00a0cabo \u00a0los \u00a0d\u00edas 17 y 18 de \u00a0octubre \u00a0de 2011 ante el Juzgado Segundo Penal Municipal con funci\u00f3n de control \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0(C\u00f3rdoba), \u00a0se \u00a0legaliz\u00f3 su aprehensi\u00f3n, se le \u00a0formul\u00f3 \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el delito de concierto para \u00a0delinquir \u00a0con \u00a0fines \u00a0de \u00a0homicidio, agravado, y se le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva en establecimiento \u00a0carcelario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0imputado \u00a0no \u00a0se \u00a0allan\u00f3 al cargo \u00a0formulado, \u00a0el ente instructor present\u00f3 escrito de acusaci\u00f3n el 16 de enero de \u00a02012, \u00a0 ratificando \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 procede \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 il\u00edcito \u00a0de \u00a0concierto \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 delinquir \u00a0 \u00a0 agravado, \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0fines \u00a0 \u00a0de \u00a0homicidio, tipificado en el art\u00edculo 340, incisos 2\u00b0 \u00a0y \u00a03\u00b0, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por el art\u00edculo 19 de la Ley 1121 de \u00a02006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0conocimiento \u00a0de la etapa del juicio fue \u00a0asumido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0con funciones de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad, \u00a0despacho que luego de realizar las audiencias de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0\u2013el \u00a0 16 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o-, \u00a0preparatoria \u00a0\u2013el 9 de marzo posterior- y juicio oral \u00a0\u2013en \u00a0sesiones \u00a0del \u00a023 de \u00a0marzo \u00a0y \u00a024 de abril de la misma anualidad-, dict\u00f3 sentencia el 9 de agosto de \u00a02012, \u00a0declarando \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de RAM\u00cdREZ ARTEAGA en la conducta \u00a0punible contenida en el pliego acusatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0 con \u00a0su \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0A \u00a0quo \u00a0le \u00a0impuso las penas \u00a0principales \u00a0y \u00a0accesoria rese\u00f1adas en la parte inicial de este prove\u00eddo, y le \u00a0neg\u00f3 \u00a0 los \u00a0 beneficios \u00a0sustitutivos \u00a0de \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena y prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por el defensor del acusado, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de Monter\u00eda lo confirm\u00f3 \u00edntegramente el \u00a025 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0octubre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siguiente1, \u00a0 mediante \u00a0providencia \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0 fue \u00a0 recurrida \u00a0 en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0mismo \u00a0sujeto \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUMEN DE LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 de la Ley 906 de 2004, tres cargos por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0postula el defensor de WUILMER RAM\u00cdREZ ARTEAGA en contra de la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Tribunal, \u00a0 \u00a0los \u00a0 cuales \u00a0 desarrolla \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero: \u00a0error \u00a0de derecho por falso \u00a0juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0critica \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0en lugar de excluir el testimonio de Manuel Benicio \u00a0Sotelo \u00a0 Tuberquia, \u00a0 lo \u00a0haya \u00a0apreciado, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0o \u00a0producci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0oral \u00a0se \u00a0hizo \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n de las formalidades \u00a0legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden a fundamentar su censura, transcribe \u00a0un \u00a0amplio \u00a0apartado del interrogatorio y contrainterrogatorio llevado a cabo al \u00a0citado \u00a0testigo, \u00a0destacando dos momentos en los cuales la fiscal instructora le \u00a0exhibi\u00f3 \u00a0declaraciones \u00a0previas \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de refrescar memoria y reconocer \u00a0firma. \u00a0Luego, insiste en cuestionar que se haya valorado el mismo, otorg\u00e1ndole \u00a0m\u00e9rito \u00a0suasorio para determinar la responsabilidad de su representado, dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3, \u00a0tal como lo demostr\u00f3 en el \u00a0memorial de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0entonces, el error de \u00a0derecho \u00a0se presenta porque al momento del interrogatorio a Sotelo Tuberquia, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0desconoci\u00f3 palmariamente las reglas procesales, sin cuya observancia \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0llevar \u00a0al \u00a0juez \u00a0al \u00a0conocimiento, \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0toda duda \u00a0razonable, \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 y \u00a0 circunstancias \u00a0materia \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En concreto, ese quebrantamiento se present\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0de interrogar, ignor\u00e1ndose la regla del art\u00edculo 392 del C.P.P. \u00a0acorde \u00a0con \u00a0la cual toda pregunta versar\u00e1 sobre hechos espec\u00edficos y aqu\u00ed se \u00a0inici\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0con \u00a0la pregunta \u201cporqu\u00e9 se \u00a0encuentra \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0recinto\u201d, \u00a0 que \u00a0 result\u00f3 \u00a0\u201clatosa\u201d, no corresponde \u00a0a \u00a0un \u00a0\u201checho espec\u00edfico\u201d \u00a0y \u00a0di\u00f3 \u00a0pie \u00a0a \u00a0que \u00a0depusiera, \u00a0en calidad de testigo protegido, lo que sab\u00eda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0ilegal Los Urabe\u00f1os. Igualmente se infringi\u00f3 la ley, \u00a0cuando \u00a0se le exhibieron sus entrevistas anteriores y se le pidi\u00f3 que se\u00f1alara \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0para \u00a0luego \u00a0responder \u00a0\u201clo mismo que \u00a0dije \u00a0ahora\u201d. \u00a0Estas \u00a0preguntas, afirma, no permiten \u00a0deducir \u00a0si \u00a0los \u00a0hechos \u00a0narrados fueron percibidos por \u00e9l de manera directa y \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el memorialista, el juzgador desconoci\u00f3 \u00a0precedentes \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0sobre \u00a0las \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de \u00a0interrogatorio, \u00a0pues, \u00a0no \u00a0permiti\u00f3 \u00a0que fuera leal, al permitir que el testigo hablara con la fiscal y no \u00a0prohibir \u00a0preguntas \u00a0sugestivas, \u00a0como \u00a0cuando \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0lo inst\u00f3 a que \u00a0se\u00f1alara \u00a0al \u00a0acusado \u00a0presente \u00a0y \u00a0lo \u00a0identificara \u00a0como \u00a0cabecilla del grupo \u00a0paramilitar. \u00a0Y \u00a0si bien reconoce que frente a estas irregularidades el defensor \u00a0no \u00a0present\u00f3 \u00a0objeciones, \u00a0estima \u00a0que \u00a0ello \u00a0no \u00a0debe reproch\u00e1rsele porque de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la ley le es facultativo, en tanto, es una atribuci\u00f3n especial de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0el \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0sea obligada a intervenir \u00a0activamente \u00a0durante \u00a0el \u00a0juicio \u00a0oral\u201d, \u00a0adem\u00e1s de \u00a0constituir \u00a0estrategia \u00a0defensiva \u00a0el \u00a0guardar \u00a0silencio, para luego alegarlo en \u00a0apelaci\u00f3n o casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En suma, el testimonio de Sotelo Tuberquia no \u00a0debi\u00f3 \u00a0valorarse \u00a0y \u00a0de \u00a0haberse reconocido el error, la decisi\u00f3n habr\u00eda sido \u00a0absolutoria \u00a0para \u00a0su defendido, ya que los dem\u00e1s elementos de juicio arrimados \u00a0\u2013alusivos apenas a labores \u00a0de \u00a0campo- \u00a0no \u00a0acreditan \u00a0su \u00a0responsabilidad, \u00a0m\u00e1s all\u00e1 de toda duda. Por el \u00a0contrario, \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0permitieron determinar que el sujeto \u00a0conocido \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 alias \u00a0de \u00a0\u201cYeison\u201d, es diferente al aqu\u00ed enjuiciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0segundo: \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo plantea igualmente el impugnante respecto \u00a0del \u00a0examen \u00a0de \u00a0la declaraci\u00f3n de Sotelo Tuberquia, advirtiendo que al momento \u00a0de \u00a0asignarle \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0\u201clos \u00a0criterios \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0cient\u00edficos \u00a0normativamente establecidos \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0para \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0algunas \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0transcribe varios apartados del \u00a0discurso \u00a0del \u00a0Ad quem, con el \u00a0fin \u00a0de \u00a0insistir en que desconoci\u00f3 los criterios valorativos del art\u00edculo 404 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0pues, \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0evidenciadas \u00a0en dicha \u00a0testificaci\u00f3n, \u00a0 obligaban \u00a0 a \u00a0restarle \u00a0cr\u00e9dito. \u00a0Olvid\u00f3, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0declarante debe ser razonado y coherente, y que \u00a0adem\u00e1s \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0 no \u00a0 vacilante, \u00a0 confuso \u00a0 y \u00a0 contradictorio \u00a0 en \u00a0 sus \u00a0t\u00e9rminos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0contradicciones, \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0 \u201cson \u00a0 de \u00a0 tanto \u00a0peso\u201d \u00a0para \u00a0demostrar la violaci\u00f3n de la ley, las expuso en el memorial \u00a0de \u00a0 apelaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0las \u00a0reitera \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0sostener \u00a0que \u201ca lo largo y ancho de su declaraci\u00f3n en juicio \u00a0el \u00a0deponente \u00a0fue \u00a0contradictorio \u00a0en cuanto la ciencia de su dicho, respecto a \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0claves \u00a0de relevancia para el proceso penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed como presenta su propio an\u00e1lisis de \u00a0dicha \u00a0testificaci\u00f3n, \u00a0a partir de lo manifestado con relaci\u00f3n a los tiempos y \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del acusado, sus actividades y conductas delictivas. Concluye, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0Sotelo \u00a0Tuberquia, quien se entrevist\u00f3 brevemente con la fiscal \u00a0durante \u00a0la audiencia, poco sab\u00eda, depuso por inter\u00e9s y parcializadamente, fue \u00a0repetitivo, \u00a0mecanizado, \u00a0declar\u00f3 \u00a0sobre \u00a0cosas que no conoci\u00f3 personalmente y \u00a0adem\u00e1s fue incoherente e inveros\u00edmil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el censor opina \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0del \u00a0referido \u00a0declarante \u00a0impiden que se le asigne el grado de \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0le otorg\u00f3 el Tribunal, o por lo menos arrojan la duda, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0ARTEAGA no es a quien relacionan como \u00a0\u201cYeison\u201d, \u00a0 sino \u00a0otra \u00a0persona. \u00a0 Por \u00a0 ello, \u00a0afirma \u00a0para \u00a0terminar, \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0era \u00a0absolverlo \u00a0\u201cy \u00a0 \u00a0declarar \u00a0 inc\u00f3lume \u00a0 su \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0inocencia\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0tercero: \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el \u00faltimo reproche, el libelista acusa a \u00a0los \u00a0 juzgadores \u00a0de \u00a0adicionar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Sotelo \u00a0Tuberquia, \u00a0y \u00a0de \u00a0distorsionar \u00a0o \u00a0falsear las testificaciones de Jairo Mart\u00ednez Rosales y Ferney \u00a0Gamboa \u00c1lvarez, presentadas por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0adici\u00f3n se presenta al dar por supuesto \u00a0que \u00a0 \u00a0dicho \u00a0 \u00a0testimoniante \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0refiri\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0alias \u00a0 \u00a0\u201cYeison\u201d, \u00a0indicando nombres y apellidos, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0construy\u00f3 \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0preguntas sugestivas realizadas por la \u00a0fiscal, \u00a0pues, \u00a0lo que objetivamente dijo el mismo, es que alias \u201cYeison\u201d \u00a0era \u00a0el \u00a0segundo al mando de la \u00a0banda \u00a0criminal \u00a0Los Urabe\u00f1os, \u201cpara luego, despu\u00e9s \u00a0de \u00a0 haberse \u00a0 interrumpido \u00a0 por \u00a0 unos \u00a0 segundos \u00a0el \u00a0normal \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0interrogatorio \u00a0para \u00a0que \u00a0el testigo dialogara con la fiscal, se\u00f1alar a Wilmer \u00a0Arteaga, \u00a0alias Yeison\u201d. De ah\u00ed que deba rest\u00e1rsele \u00a0credibilidad, \u00a0 habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0inicialmente \u00a0no \u00a0suministr\u00f3 \u00a0nombres \u00a0que \u00a0permitieran individualizarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0por su lado, se estructura \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a las deponencias de los testigos de la defensa, a las cuales se \u00a0les \u00a0hizo \u00a0producir \u00a0efectos que no se encuentran en ellas. En refuerzo de ello, \u00a0el \u00a0actor transcribe la valoraci\u00f3n desestimatoria que de esas probanzas hizo el \u00a0Tribunal, \u00a0 para \u00a0 luego \u00a0 cuestionar \u00a0 sus \u00a0 conclusiones, \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0varios \u00a0interrogantes \u00a0que \u00a0se formula concernientes a la labor de la defensa, e indicar \u00a0que \u00a0con \u00a0la tesis del juzgador, de nada servir\u00eda llevar pruebas de descargo al \u00a0juicio \u00a0\u201cporque si dichas pruebas afirman lo opuesto \u00a0a \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0entonces \u00a0es \u00a0porque \u00a0est\u00e1n \u00a0parcializadas \u00a0y \u00a0viciadas \u00a0de \u00a0falsedad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0yerro, \u00a0opina, \u00a0llev\u00f3 a la equivocada \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad, cuando debi\u00f3 reconocerse la duda y absolverse \u00a0a su defendido del cargo formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la parte final de su libelo, el defensor \u00a0enuncia \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0estima \u00a0infringidas; \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se case el fallo \u00a0demandado, \u00a0para \u00a0en \u00a0su lugar dictar sentencia absolutoria de reemplazo a favor \u00a0de \u00a0su \u00a0prohijado; \u00a0y \u00a0aboga \u00a0porque \u00a0se \u00a0superen \u00a0sus \u00a0defectos, pues, advierte \u00a0\u201cviolaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0lo cual \u00a0constituye \u00a0 \u00a0 uno \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0fines \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. Cuesti\u00f3n previa. \u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0 evidente \u00a0 que \u00a0el \u00a0memorialista \u00a0desconoce \u00a0los requisitos de fundamentaci\u00f3n requeridos para la admisibilidad de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0desde \u00a0ya \u00a0anuncia \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0previamente \u00a0a \u00a0examinar \u00a0la censura \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia demandada, debe \u00a0reiterar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte2 c\u00f3mo, con el advenimiento de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0se ha buscado resaltar la naturaleza de la casaci\u00f3n en \u00a0cuanto \u00a0medio \u00a0de control constitucional y legal habilitado ya de manera general \u00a0contra \u00a0todas las sentencias de segunda instancia proferidas por los Tribunales, \u00a0cuando \u00a0quiera \u00a0que \u00a0se \u00a0adviertan \u00a0violaciones \u00a0que \u00a0afectan \u00a0garant\u00edas de las \u00a0partes, \u00a0en \u00a0seguimiento \u00a0de lo consagrado por el art\u00edculo 180 de la Ley 906 de \u00a02004, as\u00ed redactado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFinalidad. El \u00a0recurso \u00a0pretende \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0el \u00a0respeto \u00a0de las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a \u00a0estos, y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente, \u00a0en \u00a0aras \u00a0de materializar el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0tan espec\u00edficos intereses, la Ley 906 de 2004 dot\u00f3 a la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de la Corte Suprema de Justicia de una serie de facultades \u00a0realmente \u00a0especiales, \u00a0como lo hizo con aquella consagrada en el art\u00edculo 184, \u00a0a \u00a0saber, la potestad de \u201csuperar los defectos de la \u00a0demanda \u00a0para \u00a0decidir \u00a0de fondo\u201d en las condiciones \u00a0indicadas \u00a0 en \u00a0 \u00e9l, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos, \u00a0posici\u00f3n del impugnante dentro del proceso e \u00a0\u00edndole \u00a0de \u00a0la \u00a0controversia \u00a0planteada; y \u00a0la \u00a0referida en el art\u00edculo 191, para emitir un \u201cfallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anticipado\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0aquellos \u00a0eventos en que la \u00a0Sala \u00a0 mayoritaria \u00a0 lo \u00a0estime \u00a0necesario \u00a0por \u00a0razones \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0general, \u00a0anticipando \u00a0los \u00a0turnos \u00a0para \u00a0convocar \u00a0a \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0necesario, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0inadmitir la \u00a0demanda \u00a0si, \u00a0como \u00a0postula \u00a0el \u00a0inciso segundo de aqu\u00e9l precepto: \u201cel \u00a0demandante \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s, \u00a0prescinde \u00a0de se\u00f1alar la \u00a0causal, \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0los \u00a0cargos de sustentaci\u00f3n o cuando de su contexto se \u00a0advierta \u00a0fundadamente \u00a0que \u00a0no \u00a0se precisa del fallo para cumplir alguna de las \u00a0finalidades del recurso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atendidos \u00a0estos criterios, ha se\u00f1alado la \u00a0Corte3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0all\u00ed \u00a0que bajo la \u00f3ptica del nuevo \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0penal, el libelo impugnatorio tampoco puede ser un escrito de \u00a0libre \u00a0elaboraci\u00f3n, \u00a0en cuanto mediante su postulaci\u00f3n el recurrente concita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n del fallo de segunda instancia para verificar si fue \u00a0proferido o no conforme a la constituci\u00f3n y a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, sin perjuicio de la facultad \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para prescindir de los defectos formales de una demanda \u00a0cuando \u00a0advierta la posible violaci\u00f3n de garant\u00edas de los sujetos procesales o \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, de manera general, frente a las condiciones m\u00ednimas de \u00a0admisibilidad, se pueden deducir las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Acreditaci\u00f3n del agravio a los derechos \u00a0o garant\u00edas fundamentales producido con la sentencia demandada; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Se\u00f1alamiento de la causal de casaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0deja evidente tal afectaci\u00f3n, con la consiguiente \u00a0observancia \u00a0de los par\u00e1metros l\u00f3gicos, argumentales y de postulaci\u00f3n propios \u00a0del motivo casacional postulado; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la necesariedad del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para alcanzar alguna de las finalidades se\u00f1aladas para el \u00a0recurso en el ya citado art\u00edculo 180 de la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, con referencia a las taxativas \u00a0causales \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 181 del nuevo C\u00f3digo, se \u00a0tiene dicho que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0La \u00a0de \u00a0su \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0\u2013falta de aplicaci\u00f3n, interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0o aplicaci\u00f3n indebida de una norma del bloque de constitucionalidad, \u00a0constitucional \u00a0o \u00a0legal, llamada a regular el caso-, recoge los supuestos de la \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0llamado \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0esta Corporaci\u00f3n como \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0 La \u00a0 del \u00a0numeral \u00a02\u00ba \u00a0consagra \u00a0el \u00a0tradicional \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad por errores in iudicando, por cuanto permite el \u00a0ataque \u00a0si \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0por afectaci\u00f3n sustancial de su \u00a0estructura \u00a0(yerro \u00a0de \u00a0estructura) o de la garant\u00eda debida a cualquiera de las \u00a0partes (yerro de garant\u00eda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal caso, debe tenerse en cuenta que las \u00a0causales \u00a0de nulidad son taxativas y que la denuncia bien sea de la vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas, \u00a0exige \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisas \u00a0pautas \u00a0demostrativas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del mismo modo, bajo la orientaci\u00f3n de tal \u00a0causal \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0el desconocimiento del principio de congruencia entre \u00a0acusaci\u00f3n y sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) Finalmente, la del numeral 3\u00ba se ocupa \u00a0de \u00a0la \u00a0denominada \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0\u2013manifiesto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0y apreciaci\u00f3n de la prueba sobre la cual se ha fundado \u00a0la \u00a0sentencia-; \u00a0desconocer \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n alude a los errores de \u00a0derecho \u00a0que \u00a0se \u00a0manifiestan \u00a0por \u00a0los falsos juicios de legalidad \u2013pr\u00e1ctica \u00a0o \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0 sin \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0contemplados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley-, \u00a0o, \u00a0excepcionalmente \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0 mientras \u00a0 que \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de apreciaci\u00f3n hace referencia a los errores de \u00a0hecho \u00a0 que \u00a0surgen \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0\u2013distorsi\u00f3n \u00a0 o \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0del \u00a0elemento \u00a0probatorio-, del falso juicio de existencia \u00a0\u2013declarar \u00a0 un \u00a0 hecho \u00a0probado \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0una \u00a0prueba \u00a0inexistente u omitir la apreciaci\u00f3n de una \u00a0allegada \u00a0de \u00a0manera \u00a0v\u00e1lida \u00a0al \u00a0proceso- \u00a0y del falso raciocinio \u2013fijaci\u00f3n \u00a0de \u00a0premisas \u00a0il\u00f3gicas \u00a0o \u00a0irrazonables \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0desconocimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0pautas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0estos \u00a0errores \u00a0exige \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se \u00a0desarrolle conforme a las directrices que de \u00a0anta\u00f1o \u00a0ha desarrollado la Sala, en especial, aquella que hace relaci\u00f3n con la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0el mismo fue determinante del fallo \u00a0censurado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Establecidas \u00a0las \u00a0premisas \u00a0b\u00e1sicas \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0abordar\u00e1 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0el \u00a0 estudio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El caso concreto. \u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con los referentes normativos y \u00a0jurisprudenciales \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de rese\u00f1arse, advierte la Sala varias falencias \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, las cuales dan al traste con la pretensi\u00f3n \u00a0casacional del recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para empezar, se abstiene de se\u00f1alar cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la finalidad del recurso en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 180 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0circunstancia \u00a0que por s\u00ed sola amerita el rechazo de la demanda, la cual \u00a0carece \u00a0de \u00a0los m\u00e1s elementales rudimentos de fundamentaci\u00f3n, constituyendo en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0un \u00a0simple \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, completamente ajeno a la sede \u00a0casacional, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0pretende entronizar su particular visi\u00f3n, obviamente \u00a0interesada, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0estima \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0lo que la norma sustancial consagra, \u00a0absteni\u00e9ndose de desarrollar una verdadera cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al efecto, era absolutamente necesario que \u00a0explicara, \u00a0en ac\u00e1pite separado, qu\u00e9 pretend\u00eda con el recurso extraordinario, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0si \u00a0la efectividad del derecho material, el respeto de las garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a estos, o la \u00a0unificaci\u00f3n de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0declaraci\u00f3n en tales sentidos brilla \u00a0por \u00a0 su \u00a0 ausencia, \u00a0 por \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0suplida \u00a0con \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0gen\u00e9rica \u00a0que \u00a0hace \u00a0al final de su libelo en el sentido de que \u00a0\u201cadvierte \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales\u201d, \u00a0pues, \u00a0era \u00a0menester que explicara \u00a0las \u00a0razones que determinan la necesariedad del fallo de casaci\u00f3n para alcanzar \u00a0alguna \u00a0de las finalidades se\u00f1aladas para el recurso, de acuerdo con el aludido \u00a0precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0dejando \u00a0de lado esa situaci\u00f3n, es \u00a0necesario \u00a0advertir que ya espec\u00edficamente delimitados los cargos propuestos en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0\u00e9stos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0adolecen \u00a0de \u00a0crasos \u00a0yerros en su \u00a0postulaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0punto \u00a0de impedir conocer de la Corte cu\u00e1l en concreto es la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0trascendente \u00a0que \u00a0se \u00a0reputa \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos de las instancias. En \u00a0efecto, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Cargo \u00a0primero: error de derecho por \u00a0falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio del censor, el yerro de derecho se \u00a0present\u00f3 \u00a0al \u00a0recepcionarse el testimonio de Manuel Benicio Sotelo Tuberquia en \u00a0el \u00a0 juicio \u00a0 oral, \u00a0 asegurando \u00a0que \u00a0se \u00a0quebrantaron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0procesales \u00a0establecidas \u00a0para \u00a0su \u00a0producci\u00f3n. De ah\u00ed que el error del Tribunal radica en \u00a0no \u00a0haberlo \u00a0excluido, sino, por el contrario, en valorarlo, dejando de lado las \u00a0contradicciones en que incurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, acusa que durante su pr\u00e1ctica la \u00a0fiscal \u00a0dialog\u00f3 \u00a0brevemente \u00a0con el testificante, hizo dos interrogantes que no \u00a0versaron \u00a0sobre \u00a0hechos espec\u00edficos y realiz\u00f3 preguntas subjetivas; todo ello, \u00a0agrega, \u00a0ante \u00a0la \u00a0pasiva \u00a0mirada \u00a0del \u00a0juez de la causa, quien no prohibi\u00f3 ese \u00a0proceder, \u00a0 y \u00a0de \u00a0la \u00a0del \u00a0defensor \u00a0que \u00a0intervino \u00a0en \u00a0el \u00a0acto \u00a0\u2013el \u00a0propio \u00a0libelista, \u00a0se aclara-, el \u00a0cual \u00a0ejerci\u00f3 su derecho de no intervenir y m\u00e1s bien utiliz\u00f3 el silencio como \u00a0estrategia \u00a0 defensiva \u00a0para \u00a0alegar \u00a0tales \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0las \u00a0sedes \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n y casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0semejante premisa, el libelista invoca \u00a0un \u00a0error de derecho por falso juicio de legalidad que demandaba, de un lado, la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de que en la producci\u00f3n de la prueba se desconocieron garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0o \u00a0se \u00a0inobservaron \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0para \u00a0su recolecci\u00f3n o \u00a0incorporaci\u00f3n, \u00a0y, \u00a0de otro, que de descartarse su valoraci\u00f3n, el fallo ser\u00eda \u00a0distinto, \u00a0ejercicio para el cual ten\u00eda la obligaci\u00f3n de analizar la totalidad \u00a0de \u00a0la prueba y los fundamentos concretos del fallo para sustentar si este puede \u00a0o no mantener el soporte condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0de ello hizo el actor, quien parte de \u00a0una \u00a0premisa \u00a0equivocada \u00a0como \u00a0es \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0la \u00a0testificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Sotelo \u00a0Tuberquia \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0valorase \u00a0debido \u00a0a las m\u00faltiples contradicciones en que \u00a0incurri\u00f3, tal como lo demostr\u00f3 en el memorial de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0 contradicciones, \u00a0 de \u00a0 haberse \u00a0presentado, \u00a0en \u00a0nada \u00a0ata\u00f1en \u00a0a \u00a0la \u00a0producci\u00f3n e incorporaci\u00f3n de la prueba \u00a0testimonial \u00a0en \u00a0el juicio oral que es, precisamente, lo que se pretende debatir \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0yerro de derecho seleccionado. Las supuestas inconsistencias en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0m\u00e1s \u00a0bien \u00a0tienen que ver con el examen posterior, t\u00f3pico este \u00a0que \u00a0vuelve \u00a0a \u00a0abordar \u00a0el defensor en el siguiente reproche, aunque sin \u00e9xito \u00a0alguno, como se demostrar\u00e1 en el momento oportuno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver con el \u00a0denunciado \u00a0quebrantamiento \u00a0de las reglas que rigen el interrogatorio, la Corte \u00a0tiene \u00a0que se\u00f1alar c\u00f3mo esas \u201creglas\u201d \u00a0apenas \u00a0constituyen \u00a0una \u00a0t\u00e9cnica \u00a0encaminada \u00a0a que el ejercicio \u00a0probatorio \u00a0se \u00a0module \u00a0de \u00a0la \u00a0mejor \u00a0manera, \u00a0pero ello no significa que deban \u00a0seguirse \u00a0de \u00a0manera rigurosa o que en el distanciamiento de las mismas se asuma \u00a0irregularidad \u00a0trascendente ni mucho menos causal que soporte el falso juicio de \u00a0legalidad propuesto por el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el que no se hagan preguntas \u00a0que \u00a0versen \u00a0sobre \u00a0\u201chechos espec\u00edficos\u201d, \u00a0conforme \u00a0las entiende el demandante, ninguna incidencia tiene \u00a0respecto \u00a0de \u00a0lo \u00a0relatado \u00a0por el testigo y el objeto concreto analizado por el \u00a0fallador \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 sustentar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0condena \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0controvierte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0el memorialista vea de forma diferente \u00a0el \u00a0interrogatorio \u00a0o \u00a0considere \u00a0una \u00a0mejor \u00a0manera \u00a0de \u00a0realizarlo, \u00a0es asunto \u00a0completamente \u00a0intrascendente en frente de la causal postulada y los efectos que \u00a0se buscan con ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En suma, si el interrogatorio discurri\u00f3 por \u00a0senderos \u00a0adecuados; si del mismo se obtuvo un conocimiento v\u00e1lido para efectos \u00a0de \u00a0soportar \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal; \u00a0y \u00a0si \u00a0no es posible \u00a0advertir \u00a0que \u00a0en \u00a0curso \u00a0de \u00a0este \u00a0se \u00a0vulneraran \u00a0derechos \u00a0fundamentales o se \u00a0afectase \u00a0de manera profunda el derecho de defensa, el debido proceso o la misma \u00a0intimidad \u00a0del \u00a0declarante, \u00a0resulta \u00a0inane \u00a0el \u00a0esfuerzo \u00a0que \u00a0aqu\u00ed intenta el \u00a0profesional \u00a0del \u00a0Derecho \u00a0por \u00a0otorgar \u00a0trascendencia a unas circunstancias que \u00a0apenas \u00a0obedecen \u00a0a \u00a0su \u00a0particular \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0debe ser la pr\u00e1ctica \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0el \u00a0inter\u00e9s adjunto por hallar motivos que conduzcan a derrumbar \u00a0la sentencia que compromete a su prohijado legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, para la Sala no es irregular \u00a0ni \u00a0constituye infracci\u00f3n a las reglas del interrogatorio, el que la fiscal del \u00a0caso \u00a0haya \u00a0cuestionado \u00a0al \u00a0testigo \u00a0sobre su presencia en el recinto, ni mucho \u00a0menos \u00a0que \u00a0le \u00a0haya \u00a0puesto \u00a0de presente declaraciones previas por \u00e9l rendidas \u00a0para \u00a0refrescar memoria o reconocer su firma. De ah\u00ed que no sea reprochable que \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0no \u00a0lo \u00a0haya \u00a0prohibido, \u00a0como si lo es que el defensor \u00a0\u2013ahora \u00a0 impugnante \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n- \u00a0 haya \u00a0asumido \u00a0una \u00a0actitud \u00a0tan \u00a0pasiva, \u00a0desatendiendo \u00a0que \u00a0esas \u00a0\u201creglas\u201d \u00a0que \u00a0\u00e9l mismo \u00a0invoca, \u00a0lo \u00a0facultaban \u00a0para presentar objeciones e impedir que se menoscabaran \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de su representado, de considerar que las mismas estaban siendo \u00a0vulneradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, sin desconocer que las objeciones son \u00a0facultativas \u00a0y \u00a0que \u00a0el silencio puede constituir en un momento dado estrategia \u00a0defensiva, \u00a0aqu\u00ed \u00a0estamos \u00a0frente \u00a0a \u00a0la convalidaci\u00f3n de la defensa sobre una \u00a0forma \u00a0de \u00a0interrogar, \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ahora \u00a0ser aducida en casaci\u00f3n, no solo \u00a0porque \u00a0las irregularidades denunciadas no son tales, sino tambi\u00e9n porque parte \u00a0de hechos que fueron prohijados por el propio recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuentes \u00a0con \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0primero ser\u00e1 rechazado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Cargo segundo: error de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor consigna un amplio an\u00e1lisis de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Manuel \u00a0Benicio Sotelo Tuberquia con el fin de exponer las que \u00a0en \u00a0su opini\u00f3n configuran contradicciones \u201cen cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho\u201d, \u00a0descalificarlo como \u00a0testigo \u00a0y \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el fallador con miras a \u00a0deducir la responsabilidad penal de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal forma, postula el error de hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio, se\u00f1alando que se transgredi\u00f3 el art\u00edculo 404 de la Ley 906 \u00a0de \u00a02004; \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0dice \u00a0que \u00a0se violaron \u201clos \u00a0criterios \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0cient\u00edficos normativamente establecidos por el legislador \u00a0para \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0algunas \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, de entrada advierte la Sala que \u00a0en \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la censura, fundada en un supuesto error de hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0equivocada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del testimonio de \u00a0Manuel \u00a0Benicio \u00a0Sotelo \u00a0Tuberquia, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0deficiencias de \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0entiende \u00a0con \u00a0que \u00a0es suficiente consignar sus propias \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0lo \u00a0arrojado \u00a0por \u00a0dicha probanza, aduciendo gen\u00e9ricamente el \u00a0quebrantamiento de preceptos legales y de las reglas de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0tan \u00a0precaria \u00a0propuesta, su \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0es \u00a0que un correcto examen de esa testificaci\u00f3n, habr\u00eda conducido \u00a0a la absoluci\u00f3n de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puede \u00a0apreciarse, \u00a0entonces, que aunque es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el actor busca acomodarse a los rigores de fundamentaci\u00f3n previstos \u00a0para \u00a0la v\u00eda de ataque casacional seleccionada, no logra su cometido, dado que, \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0sus manifestaciones destaca asunto diverso al simple rechazo de las \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0dieron \u00a0pie \u00a0al Tribunal y al juzgado de conocimiento para \u00a0condenar \u00a0al procesado por el delito contra la seguridad p\u00fablica, de manera que \u00a0no \u00a0es \u00a0viable \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0ataque bajo la forma del falso raciocinio en el \u00a0entendido \u00a0gen\u00e9rico \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0valor\u00f3 \u00a0de \u00a0determinada manera los \u00a0elementos \u00a0materiales probatorios, cuando es evidente que para la estimaci\u00f3n de \u00a0tales \u00a0probanzas \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0probatorio \u00a0predica \u00a0la \u00a0libre apreciaci\u00f3n, \u00a0dentro del contexto de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recurrir \u00a0al \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0originado \u00a0en \u00a0la violaci\u00f3n de los postulados de la sana cr\u00edtica, \u00a0como \u00a0ha sido suficientemente destacado por la Sala en pac\u00edfica jurisprudencia, \u00a0la \u00a0obligaba \u00a0a \u00a0se\u00f1alar lo que objetivamente expresa el medio probatorio sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0se predica el error, las inferencias extra\u00eddas por el juzgador de \u00e9l \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00e9rito suasorio que le otorg\u00f3. A rengl\u00f3n seguido, es necesario indicar \u00a0el \u00a0axioma \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0la \u00a0regla de la \u00a0experiencia \u00a0desconocidas \u00a0o \u00a0vulneradas, \u00a0y \u00a0dentro \u00a0de \u00a0ellas \u00a0referirse \u00a0a la \u00a0correctamente \u00a0aplicable, \u00a0hasta, \u00a0finalmente, \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia del \u00a0error \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0lo \u00a0resuelto, \u00a0significando \u00a0c\u00f3mo la exclusi\u00f3n del medio \u00a0criticado, \u00a0indispensablemente, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0contexto \u00a0general \u00a0de \u00a0lo \u00a0aducido \u00a0probatoriamente, \u00a0conducir\u00eda \u00a0a \u00a0una \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0decisi\u00f3n \u00a0para la parte \u00a0demandante4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno de los anteriores derroteros cumple \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0a \u00a0quien \u00a0debe \u00a0aclar\u00e1rsele \u00a0que \u00a0lo que denuncia como criterios \u00a0\u201ct\u00e9cnico-cient\u00edficos\u201d \u00a0quebrantados \u00a0no \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0de \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, pues, la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y con apoyo en las directrices del art\u00edculo 404 invocado, lejos de \u00a0constituir \u00a0una \u00a0regla \u00a0cient\u00edfica, \u00a0de la experiencia o l\u00f3gica, es un mandato \u00a0legal de imperativo cumplimiento para el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que el casacionista en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento indic\u00f3 cu\u00e1l fue el postulado de la sana cr\u00edtica menoscabado, \u00a0imprescindible \u00a0ello para sustentar el yerro de raciocinio denunciado. Y si bien \u00a0en \u00a0 su \u00a0escrito \u00a0menciona \u00a0abstracta \u00a0y \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0que \u00a0se \u00a0desatendieron \u00a0\u201calgunas \u00a0 \u00a0reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica\u201d, \u00a0 nunca \u00a0determina \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0esos \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0infringidos, ni la forma en que ello oper\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0como el cargo segundo se \u00a0qued\u00f3 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0mero \u00a0 \u00a0enunciado, \u00a0 \u00a0ser\u00e1 \u00a0 \u00a0igualmente \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 \u00a0de \u00a0inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0tercero: \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0el \u00a0memorialista \u00a0que \u00a0el juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0dicho yerro de dos maneras: por adici\u00f3n del testimonio de Manuel \u00a0Benicio \u00a0Sotelo \u00a0Tuberquia, porque al analizarlo utiliz\u00f3 los nombres, apellidos \u00a0y \u00a0apodo \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0pese a que no fueron suministrados por dicho testigo; y \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0las deponencias de Jairo Mart\u00ednez Rosales y Ferney Gamboa \u00a0\u00c1lvarez, \u00a0presentados \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0al \u00a0valorarlos \u00a0no se les dio \u00a0credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0el anterior evento, el impugnante \u00a0dej\u00f3 \u00a0el \u00a0reproche apenas enunciado, pues, se limit\u00f3 a sostener gen\u00e9ricamente \u00a0que \u00a0se \u00a0estructur\u00f3 el error de hecho por falso juicio de identidad, de nuevo a \u00a0partir de premisas equivocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, en lo que ata\u00f1e a la adici\u00f3n, \u00a0puede \u00a0verse \u00a0que \u00a0realmente \u00a0el reproche est\u00e1 dirigido al estilo narrativo del \u00a0fallador, \u00a0quien \u00a0simplemente \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0que el acusado ya estaba debidamente \u00a0identificado \u00a0e \u00a0individualizado, para luego exponer lo que el declarante SOTELO \u00a0TUBERQUIA \u00a0dijo \u00a0de \u00a0\u00e9l. \u00a0Esta \u00a0circunstancia, \u00a0desde \u00a0luego \u00a0acomodada \u00a0por el \u00a0recurrente, no puede ser objeto de ataque casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0como \u00a0tal \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0hayan \u00a0desestimado \u00a0las \u00a0respuestas \u00a0de dos de sus testigos, en cuyo caso debi\u00f3 dirigir el reparo por la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error de hecho por falso raciocinio, explic\u00e1ndole a la Sala por qu\u00e9 \u00a0considera \u00a0que el fallador se apart\u00f3 de las reglas de la sana cr\u00edtica, dado el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes cient\u00edficas, los principios de la l\u00f3gica o las \u00a0reglas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recurrir al error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad obligaba un an\u00e1lisis diferente, en el que determinase cu\u00e1l es el \u00a0apartado \u00a0testifical \u00a0distorsionado, \u00a0cercenado o adicionado por el Tribunal, no \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a anteponer sus propias conclusiones, en t\u00edpico alegato libre que \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0alto \u00a0certificar \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0ostensible \u00a0yerro \u00a0del Ad \u00a0 quem, \u00a0 pues, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0postula \u00a0adecuadamente \u00a0si \u00a0este \u00a0proviene \u00a0de \u00a0distorsionar, \u00a0cercenar \u00a0o \u00a0adicionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0abordando \u00a0uno \u00a0por \u00a0uno \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0para ver de significar cu\u00e1l en concreto fue el apartado agregado, \u00a0cercenado \u00a0o \u00a0tergiversado. \u00a0Ya luego de esta tarea era menester definir, con un \u00a0nuevo \u00a0an\u00e1lisis del acervo probatorio en su conjunto, c\u00f3mo los yerros tuvieron \u00a0tal \u00a0 trascendencia \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0corregidos \u00a0ellos, \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0mutar \u00a0favorable para el acusado WUILMER RAM\u00cdREZ ARTEAGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que cuando no se obra \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros argumentales y l\u00f3gico-jur\u00eddicos previstos en cada \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0orientar \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0censura, el recurrente \u00a0termina \u00a0oponiendo \u00a0su \u00a0personal criterio sobre el m\u00e1s autorizado del juzgador, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0el \u00a0desatino \u00a0de considerar el recurso extraordinario como otra \u00a0instancia, \u00a0 en \u00a0 abierto \u00a0 desconocimiento \u00a0 de \u00a0que \u00a0con \u00a0el \u00a0mismo \u00a0se \u00a0busca \u00a0primordialmente \u00a0 el \u00a0 estudio \u00a0 de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0prolongaci\u00f3n \u00a0de un debate probatorio fenecido mediante el proferimiento de una \u00a0sentencia \u00a0amparada con la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, \u00fanicamente \u00a0destronable \u00a0por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0predicables \u00a0del \u00a0fallador, de tal \u00a0magnitud \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0con \u00a0su \u00a0casaci\u00f3n \u00a0pudiera restaurarse la legalidad de lo \u00a0decidido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0lo \u00a0cierto, \u00a0pues, que el censor apenas \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0mostrar \u00a0su \u00a0obvia insatisfacci\u00f3n con el resultado del proceso, sin \u00a0siquiera \u00a0 especificar \u00a0 o \u00a0 transcribir \u00a0 de \u00a0manera \u00a0concreta \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0informaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 estima \u00a0 fueron \u00a0 adicionados \u00a0 o \u00a0 distorsionados, \u00a0y \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0apoyo \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0para emitir la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0bastaba \u00a0con \u00a0decir, \u00a0entonces, \u00a0que el \u00a0juzgador \u00a0distorsion\u00f3 o adicion\u00f3 las pruebas allegadas, pues as\u00ed postulado el \u00a0cargo, \u00a0 es \u00a0 claro \u00a0 que \u00a0 apenas \u00a0se \u00a0enunci\u00f3, \u00a0procediendo, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Precisiones finales. \u00a0<\/p>\n<p>3.1. Acorde con lo \u00a0antes \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0rechazar\u00e1 la demanda de casaci\u00f3n presentada por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0WUILMER \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0ARTEAGA, \u00a0no sin antes advertir que revisada la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente, \u00a0no \u00a0se \u00a0observ\u00f3 la presencia de ninguna de las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0permitir\u00edan a la Corte superar los defectos de la demanda para \u00a0decidir \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0de \u00a0la Ley 906 de \u00a02004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. Al impugnante \u00a0se \u00a0 le \u00a0 har\u00e1 \u00a0saber \u00a0que \u00a0contra \u00a0este \u00a0prove\u00eddo \u00a0procede \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0insistencia, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos ampliamente decantados por la jurisprudencia de \u00a0la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados WUILMER \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0ARTEAGA, \u00a0en seguimiento de las motivaciones plasmadas en el cuerpo de \u00a0este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, es facultad del \u00a0demandante elevar petici\u00f3n de insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0FERNANDO A. CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 En el \u00a0mismo \u00a0prove\u00eddo, \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0procesado \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0ARTEAGA, cuya \u00a0libertad \u00a0fue \u00a0ordenada \u00a0el 24 de mayo de 2012 en el Juzgado Promiscuo Municipal \u00a0de \u00a0 Puerto \u00a0Libertador \u00a0(C\u00f3rdoba), \u00a0al \u00a0atender \u00a0favorablemente \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0h\u00e1beas corpus. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Entre \u00a0otros. \u00a0autos \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0junio y 25 de julio de 2007, Radicados Nos. 27.537 y \u00a027.810, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Autos \u00a0citados anteriormente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Autos \u00a0del \u00a05 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0y \u00a011 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 2007, Radicados 26.382 y 27.689, entre \u00a0otros. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0 Aprobado Acta No. 51. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veinte de febrero de dos mil \u00a0trece. \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Decide la Corte sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-26463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}