{"id":2643,"date":"2023-09-08T14:29:23","date_gmt":"2023-09-08T14:29:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/11557fe1\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:23","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:23","slug":"11557fe1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/11557fe1\/","title":{"rendered":"11557fe1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11557 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 015 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., febrero\u00a0 cuatro \u00a0(4) de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del Circuito de \u00a0Calarc\u00e1 \u00a0Quindio, \u00a0mediante \u00a0fallo \u00a0que \u00a0profiri\u00f3 el doce de septiembre de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cinco \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0GILBERTO \u00a0DANUL HERNANDEZ MARIN y a \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n como \u00a0coautores \u00a0responsables \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en concurso con el de hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de defensa personal, decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0fue confirmada en su integridad\u00a0 por el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Armenia \u00a0en \u00a0providencia del siete de noviembre de mil novecientos \u00a0noventa y cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquellos \u00a0ocurrieron el cinco de mayo de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0uno, \u00a0en \u00a0la finca \u201cEl Recuerdo\u201d de la vereda \u201cLa \u00a0Mariela\u201d, \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Pijao \u00a0(Quindio) cuando tres individuos que portaban \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0amedrentando \u00a0al \u00a0due\u00f1o \u00a0y \u00a0dem\u00e1s \u00a0personas \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0procedieron \u00a0a \u00a0quitarles \u00a0sus pertenencias, hiriendo al trabajador \u00a0Edilberto S\u00e1nchez, quien momentos despu\u00e9s falleci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Promiscuo Municipal de \u00a0Pijao \u00a0(Quind\u00edo) \u00a0dispuso \u00a0la apertura de investigaci\u00f3n el seis de mayo de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0uno, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a GILBERTO DANUL \u00a0HERNANDEZ \u00a0MARIN \u00a0y \u00a0a \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0y luego, al conocer que en el \u00a0Juzgado \u00a0 Cuarto \u00a0 de \u00a0 Instrucci\u00f3n \u00a0 Criminal \u00a0 de \u00a0 Calarc\u00e1 \u00a0 se \u00a0adelantaba \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los \u00a0mismos \u00a0hechos, \u00a0dispuso el env\u00edo de las diligencias. \u00a0All\u00ed, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0del diecis\u00e9is de mayo de mil novecientos noventa y uno \u00a0se \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los acusados con media de aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa misma providencia se dispuso el env\u00edo \u00a0de \u00a0las diligencias a la Direcci\u00f3n Seccional de Orden P\u00fablico de Cali (Valle), \u00a0por \u00a0competencia, \u00a0donde \u00a0fueron \u00a0asignadas \u00a0a \u00a0un Juez de Instrucci\u00f3n de Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0el \u00a0cual, luego de practicadas algunas pruebas, resolvi\u00f3 remitir, por \u00a0competencia \u00a0objetiva \u00a0y territorial, las diligencias al Juzgado de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Armenia \u00a0tras considerar que ninguno de los il\u00edcitos investigados \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0conocer a esa jurisdicci\u00f3n, en providencia del diecis\u00e9is de \u00a0enero de mil novecientos noventa y dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado Cuarto de Instrucci\u00f3n Criminal de \u00a0Calarc\u00e1 \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0competente \u00a0para seguir conociendo del asunto era la \u00a0Seccional \u00a0de Orden P\u00fablico de Cali a quien le propuso colisi\u00f3n de competencia \u00a0negativa, en providencia del veintisiete del mismo mes y a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez all\u00ed las diligencias, el respectivo \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico \u00a0acept\u00f3 \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n \u00a0de \u00a0competencia, \u00a0la cual fue \u00a0dirimida \u00a0por \u00a0la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante la Corte Suprema de Justicia \u00a0el \u00a0 catorce \u00a0 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0dos, \u00a0asignando \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del asunto a la Unidad de Fiscal\u00eda Regional de Cali, despacho que \u00a0en \u00a0auto del cinco de octubre de mil novecientos noventa y tres declar\u00f3 cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0fue revocada a solicitud del \u00a0defensor y el Ministerio P\u00fablico por considerarla improcedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0el \u00a0siete de febrero de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y cuatro el citado despacho judicial, con fundamento en el \u00a0Decreto \u00a02535 \u00a0de diciembre 17 de 1993 dispuso, por competencia, la remisi\u00f3n de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0a la Fiscal\u00eda Seccional de Calarc\u00e1 (Quind\u00edo) proponi\u00e9ndole \u00a0colisi\u00f3n de competencia negativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0siete de marzo de ese a\u00f1o, la Fiscal\u00eda \u00a0Once \u00a0de Vida de Calarc\u00e1 Quind\u00edo avoc\u00f3 el conocimiento de la investigaci\u00f3n y \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0libertad provisional por haber transcurrido m\u00e1s de ciento veinte \u00a0d\u00edas sin haberse calificado el m\u00e9rito de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0produjo \u00a0nuevamente \u00a0el \u00a0once \u00a0de \u00a0agosto \u00a0del \u00a0mencionado a\u00f1o mil novecientos noventa y \u00a0cuatro \u00a0y \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario se produjo el treinta y uno \u00a0de \u00a0octubre \u00a0siguiente, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria en contra de ALBERTO PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0y \u00a0GILBERTO \u00a0DANUL HERNANDEZ MARIN como presuntos responsables de los \u00a0punibles \u00a0de homicidio, hurto, simulaci\u00f3n de investidura o cargo y porte ilegal \u00a0de \u00a0arma \u00a0de fuego y les revoc\u00f3 el beneficio de la libertad provisional, por lo \u00a0cual \u00a0 \u00a0orden\u00f3 \u00a0 \u00a0librar \u00a0 \u00a0orden \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0captura \u00a0 \u00a0ante \u00a0 \u00a0las \u00a0 autoridades \u00a0respectivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Armenia \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la apelaci\u00f3n interpuesta contra tal \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0confirmando \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferida contra los encartados por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0hurto calificado y agravado y porte ilegal de \u00a0armas \u00a0y \u00a0revoc\u00e1ndola \u00a0en \u00a0lo referente a la simulaci\u00f3n de investidura y en su \u00a0lugar \u00a0adiciona \u00a0al \u00a0delito de hurto la agravante prevista en el numeral 4\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a0351 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en providencia del cinco de febrero de mil \u00a0novecientos noventa y cinco, fecha en que qued\u00f3 ejecutoriada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El conocimiento de la causa correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Calarc\u00e1 \u00a0(Q), despacho que luego de \u00a0celebrar \u00a0la \u00a0correspondiente audiencia p\u00fablica dict\u00f3 el fallo de primer grado \u00a0el \u00a0doce \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa y cinco mediante el cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de veinticinco a\u00f1os de prisi\u00f3n como \u00a0coautores \u00a0responsables del delito de hurto calificado y agravado y porte ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablica \u00a0por un t\u00e9rmino de diez a\u00f1os, al pago de la suma de $274.000.oo pesos \u00a0como \u00a0perjuicios \u00a0de \u00a0orden \u00a0material \u00a0ocasionados \u00a0a consecuencia del delito de \u00a0hurto \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0del \u00a0equivalente \u00a0en \u00a0moneda \u00a0nacional a tres mil gramos oro \u00a0perjuicios \u00a0materiales y a mil gramos oro como perjuicios morales a favor de los \u00a0perjudicados \u00a0con la muerte violenta del se\u00f1or Edilberto S\u00e1nchez S\u00e1nchez y se \u00a0les neg\u00f3 el beneficio de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Armenia \u00a0confirm\u00f3 en su integridad la sentencia del a quo, mediante providencia \u00a0del \u00a0siete \u00a0de \u00a0noviembre de mil novecientos noventa y cinco, objeto del recurso \u00a0de casaci\u00f3n que se procede a desatar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0 DE \u00a0CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el libelista contra la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal, al amparo de la causal primera, uno como principal y el \u00a0otro como subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO PRINCIPAL:Violaci\u00f3n \u00a0Directa por aplicaci\u00f3n indebida \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>de \u00a0 \u00a0la \u00a0 ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0hubo \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 325 del C\u00f3digo Penal. Para fundamentarlo se\u00f1ala que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0es \u00a0reconocido \u00a0que \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0y GILBERTO DANUL HERNANDEZ \u00a0penetraron \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de los acontecimientos con el \u00fanico prop\u00f3sito de hurtar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0que all\u00ed se encontraban. Desafortunadamente ALBERTO PEREZ propin\u00f3 \u00a0un \u00a0disparo \u00a0con \u00a0el arma que ten\u00eda en su poder al labriego que pretend\u00eda huir \u00a0del lugar de los hechos, caus\u00e1ndole con posterioridad la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el censor, ALBERTO PEREZ HERNANDEZ no \u00a0actu\u00f3 \u00a0dolosamente \u00a0porque \u00a0simplemente \u00a0dispar\u00f3 a las extremidades inferiores \u00a0del \u00a0labriego \u00a0para \u00a0evitar \u00a0su \u00a0huida, \u00a0pero lesion\u00f3 la arteria femoral que le \u00a0caus\u00f3 \u00a0la muerte. Estima por lo tanto que su conducta debe ser considerada como \u00a0preterintencional y no como dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La verdadera intenci\u00f3n, reitera, que llev\u00f3 \u00a0a \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0y \u00a0a \u00a0su \u00a0amigo \u00a0al feudo no fue la de cometer el homicidio \u00a0contra \u00a0la humanidad de Edilberto S\u00e1nchez, ni tampoco existi\u00f3 la intenci\u00f3n de \u00a0matar \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 lesionar \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0 impedir \u00a0 la \u00a0huida \u00a0del \u00a0campesino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0en realidad su defendido hubiese querido \u00a0matar \u00a0al \u00a0labriego, \u00a0sin \u00a0temor alguno hubiese disparado a laguna de sus partes \u00a0vitales: \u00a0pecho \u00a0o \u00a0cabeza. \u00a0El car\u00e1cter mortal de la herida al lesionar una de \u00a0las \u00a0arterias \u00a0principales, \u00a0no \u00a0puede \u00a0colegirse \u00a0como \u00a0la intenci\u00f3n de matar. \u00a0Se\u00f1ala \u00a0el \u00a0casacionista que a ciencia cierta y dentro de una l\u00f3gica razonable \u00a0no \u00a0es \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0se dispare contra una persona a los pies que a cualquier \u00a0otra \u00a0parte \u00a0del \u00a0cuerpo. \u00a0Se \u00a0deduce \u00a0que \u00a0quien \u00a0dispara \u00a0a \u00a0los pies no tiene \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de matar; s\u00ed la de causar da\u00f1o y eso no se puede negar. Estima que \u00a0si \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado PEREZ HERNANDEZ hubiese sido la de matar, con \u00a0seguridad \u00a0hubiese \u00a0rematado \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima propin\u00e1ndole m\u00e1s disparos y esta \u00a0situaci\u00f3n jam\u00e1s tuvo ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Par el demandante las amenazas proferidas por \u00a0los \u00a0procesados \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0ingresar al feudo con la intenci\u00f3n de hurtar, \u00a0tampoco \u00a0no \u00a0se \u00a0pueden \u00a0traducir en la intenci\u00f3n de ultimar al labriego; no se \u00a0puede \u00a0negar \u00a0que \u00a0existieron \u00a0pero \u00a0como \u00a0medio \u00a0para \u00a0facilitar el delito. Los \u00a0ladrones \u00a0deben \u00a0demostrar \u00a0ante \u00a0sus \u00a0v\u00edctimas \u00a0arrogancia \u00a0y \u00a0dominio \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0para \u00a0llevar \u00a0a \u00a0cabo su cometido, lo contrario dar\u00eda pie a que los \u00a0agredidos \u00a0reaccionen contra ellos. Entonces, la actuaci\u00f3n de sus representados \u00a0no \u00a0fue \u00a0la de causarle la muerte al labriego y lamentablemente el resultado fue \u00a0m\u00e1s all\u00e1 del realmente querido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la no aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 325 del C\u00f3digo Penal; inobserv\u00f3 \u00a0este \u00a0precepto. \u00a0La \u00a0negativa \u00a0de \u00a0reconocerlo y aplicar una norma diferente, lo \u00a0hace \u00a0incurso \u00a0en \u00a0una \u00a0falsa adecuaci\u00f3n t\u00edpica, pues los hechos procesalmente \u00a0reconocidos, \u00a0 no \u00a0 coinciden \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 preceptos \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0el Tribunal considera que no est\u00e1 \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0no \u00a0matar o de herir por parte de ALBERTO PEREZ, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en ninguna parte del proceso el acusado la manifest\u00f3. El libelista \u00a0no \u00a0comparte \u00a0este \u00a0planteamiento \u00a0porque \u00a0para \u00a0determinar \u00a0la intenci\u00f3n de un \u00a0homicida \u00a0no se requiere que preceda un acto de confesi\u00f3n. Jur\u00eddicamente no se \u00a0ha \u00a0determinado \u00a0que quien causa la muerte a otro exprese con qu\u00e9 intenci\u00f3n lo \u00a0hizo, porque ser\u00eda desconocer la realidad acontecida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera adem\u00e1s que la tesis del homicidio \u00a0preterintencional \u00a0brilla \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0que\u00a0 \u00a0la aceptaci\u00f3n ante la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0significa \u00a0un \u00a0claro \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0procesado \u00a0sobre \u00a0su \u00a0responsabilidad. \u00a0No \u00a0se \u00a0puede \u00a0pensar \u00a0que ALBERTO PEREZ \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0dar \u00a0muerte \u00a0al \u00a0campesino, \u00a0ni \u00a0que \u00a0hubo \u00a0acuerdo \u00a0entre \u00e9l y sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0matar \u00a0a \u00a0alguien \u00a0porque \u00a0si as\u00ed hubiera sido, desde el mismo \u00a0momento \u00a0en \u00a0que entraron a la finca hubieran arremetido contra las personas que \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0all\u00ed. \u00a0El \u00a0dolo \u00a0est\u00e1 \u00a0claro en el delito de hurto, porque de \u00a0manera \u00a0consciente los tres integrantes del grupo pretend\u00edan la realizaci\u00f3n de \u00a0esta acci\u00f3n delictual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0localizaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0herida \u00a0y \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0amenazas \u00a0anteriores \u00a0al delito reflejan la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 matar. \u00a0 Al \u00a0 respecto \u00a0dice \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0estas \u00a0son \u00a0circunstancias \u00a0 simplemente \u00a0 indiciarias \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden \u00a0constituirse \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar. \u00a0Si \u00a0as\u00ed \u00a0fuera, \u00a0resultar\u00eda \u00a0debatible\u00a0 \u00a0que \u00a0el \u00a0mecanismo que caus\u00f3 las heridas fuera indicador de la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar porque de igual forma se puede causar muerte a una persona \u00a0a \u00a0pu\u00f1aladas que con un arma de fuego. La diferencia radica en el uso que se le \u00a0d\u00e9 a estos instrumentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0entonces \u00a0que \u00a0su representado sea \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio preterintencional y se subsane as\u00ed el \u00a0error \u00a0en \u00a0la falsa adecuaci\u00f3n t\u00edpica realizada por el Tribunal que produjo la \u00a0aplicaci\u00f3n de un precepto equivocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0procesado \u00a0GILBERTO \u00a0DANUL \u00a0HERNANDEZ, \u00a0se\u00f1ala el libelista que la aplicaci\u00f3n indebida que pregona deviene \u00a0de \u00a0haberse \u00a0seleccionado \u00a0mal \u00a0la \u00a0norma \u00a0a \u00a0aplicar, porque se le conden\u00f3 por \u00a0homicidio \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerse \u00a0\u00fanicamente por los delitos de \u00a0hurto y porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que para determinarse la coautor\u00eda \u00a0debe \u00a0existir \u00a0el \u00a0acuerdo entre los part\u00edcipes y en este caso lo hubo respecto \u00a0del delito de hurto pero no en cuanto al homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ no acord\u00f3 con sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del homicidio, no hubo la comunicabilidad a la que se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0art\u00edculo 25 del C\u00f3digo Penal. Tal hecho punible fue una actividad \u00a0il\u00edcita \u00a0no \u00a0querida \u00a0por \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0sus \u00a0defendidos. \u00a0Pregunta de d\u00f3nde se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0ALBERTO DANUL HERNANDEZ quiso la muerte o la lesi\u00f3n del labriego \u00a0o \u00a0que \u00a0comparti\u00f3 \u00a0la \u00a0voluntad de PEREZ HERNANDEZ para disparar el arma. En el \u00a0caso \u00a0presente, \u00a0no es posible extender la responsabilidad penal en el homicidio \u00a0a personas ajenas a este hecho en particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte se valore la conducta de \u00a0este \u00a0procesado \u00a0y \u00a0se \u00a0le \u00a0condene \u00a0por lo que verdaderamente cometi\u00f3: hurto y \u00a0porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO. \u00a0Subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en la causal primera, cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0libelista que la sentencia del Tribunal es \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda indirecta en raz\u00f3n de que el \u00a0Tribunal \u00a0valor\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el protocolo de necropsia de la herida sufrida \u00a0por \u00a0Edilberto \u00a0S\u00e1nchez S\u00e1nchez al pretender justificar la intenci\u00f3n de matar \u00a0de \u00a0su defendido, en la frase \u201cherida de car\u00e1cter mortal\u201d consignada por el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista, \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0sus \u00a0defendidos fueran sentenciados por \u00a0homicidio doloso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima el libelista que no se puede equiparar \u00a0lo \u00a0letal \u00a0de la herida con la intenci\u00f3n dolosa de matar pues el lugar donde se \u00a0cause \u00a0el \u00a0da\u00f1o, \u00a0es \u00a0un factor objetivo al momento de determinar la intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0agente. \u00a0La herida fue hecha en las extremidades inferiores del cuerpo, por \u00a0desgracia \u00a0para \u00a0el \u00a0labriego \u00a0el \u00a0disparo \u00a0lesion\u00f3 su arteria femoral; pero el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que el disparo haya reca\u00eddo en su pierna izquierda, es indicativo de \u00a0que \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0no \u00a0quer\u00eda \u00a0ultimar \u00a0al \u00a0hoy occiso y el hecho de que haya \u00a0disparado \u00a0varias \u00a0veces \u00a0tampoco \u00a0determina \u00a0si \u00a0existi\u00f3 \u00a0homicidio \u00a0doloso \u00a0o \u00a0no. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0dispara \u00a0repetidamente \u00a0contra \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y los proyectiles hacen blanco en ella y en zonas letales, no hay duda \u00a0que \u00a0se \u00a0quiso \u00a0matar. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0puede \u00a0suceder que de varios disparos uno solo \u00a0penetre \u00a0en la humanidad de la v\u00edctima porque es m\u00e1s dif\u00edcil dar en el blanco \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dispara \u00a0a zonas no letales o cuando se dispara sin la intenci\u00f3n de \u00a0dar en el blanco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta que \u00a0pregona \u00a0el \u00a0casacionista, trajo como consecuencia la inaplicaci\u00f3n del precepto \u00a0que \u00a0describe \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0preterintencional \u00a0en \u00a0perjuicio de sus defendidos \u00a0quienes \u00a0fueron \u00a0condenados \u00a0a una pena mayor a la prevista para tal figura. Por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0solicita \u00a0se \u00a0haga \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0ende la \u00a0respectiva \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0condenando \u00a0a \u00a0ALABERTO \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0preterintencional \u00a0y \u00a0absolviendo \u00a0de \u00a0este \u00a0punible a GILBERTO DANUL \u00a0HERNANDEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL PROCURADOR SEGUNDO DELEGADO EN \u00a0LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del primer \u00a0cargo \u00a0observa \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0este \u00a0ataque est\u00e1 \u00a0llamado al fracaso, debido a las m\u00faltiples deficiencias t\u00e9cnicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0por \u00a0se\u00f1alar que el sentido de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0es \u00a0incompleto \u00a0porque \u00a0si \u00a0bien \u00a0dice \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de aplicar el \u00a0art\u00edculo \u00a0325 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0no se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1les normas se aplicaron en \u00a0forma indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A lo anterior agrega que en el desarrollo del \u00a0ataque \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0aleja \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros de la violaci\u00f3n directa que \u00a0implica \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0un \u00a0problema \u00a0exclusivamente l\u00f3gico jur\u00eddico, para \u00a0introducirse \u00a0en \u00a0los \u00a0campos \u00a0de la violaci\u00f3n indirecta, cuestionando aspectos \u00a0probatorios, \u00a0como \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar \u00a0o \u00a0herir \u00a0y \u00a0el acuerdo entre los \u00a0part\u00edcipes \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0sobre \u00a0el \u00a0homicidio para determinar una \u00a0coautor\u00eda impropia respecto de este il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La inconformidad del actor se centra entonces \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas allegadas al proceso y de ah\u00ed que resulte \u00a0errada la elecci\u00f3n de la v\u00eda de ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0esa representaci\u00f3n del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0para \u00a0predicar la existencia del homicidio preterintencional debe \u00a0estar \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0el \u00a0agente \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de lesionar y que no \u00a0previ\u00f3 \u00a0la posibilidad de matar, lo cual no se tiene demostrado en este proceso \u00a0y \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio no se puede deducir la intenci\u00f3n n\u00edtida de lesionar \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0quien \u00a0no suministr\u00f3 ning\u00fan dato al respecto y \u00a0GILBERTO HERNANDEZ guard\u00f3 absoluto silencio frente al homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, conforme a las declaraciones \u00a0de \u00a0los testigos, los sindicados llegaron armados al predio y controlaron a m\u00e1s \u00a0de \u00a0veinte \u00a0personas \u00a0mediante \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0muerte \u00a0a fin de apoderarse de los \u00a0bienes \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0encontraban; \u00a0por \u00a0tanto, se puede inferir que HERNANDEZ \u00a0PEREZ \u00a0cuando \u00a0accion\u00f3 \u00a0su \u00a0arma para impedir la huida del labriego, conoc\u00eda y \u00a0asum\u00eda \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0esta \u00a0acci\u00f3n, \u00a0lo que ubica la conducta en los \u00a0lineamientos del dolo directo, como lo dedujo el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la coautor\u00eda recuerda que en la \u00a0finca\u00a0 \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0m\u00e1s \u00a0de veinte personas y para evitar la huida de \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0que pod\u00eda frustrar el asalto, ALBERTO PEREZ HERNANDEZ dispar\u00f3. \u00a0Entonces, \u00a0agrega, \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la responsabilidad de los sindicados, era \u00a0irrelevante \u00a0cu\u00e1l de ellos disparara, dado que con la utilizaci\u00f3n de las armas \u00a0de \u00a0fuego, se asum\u00eda su uso, lo que conlleva a la aceptaci\u00f3n de las lesiones o \u00a0los \u00a0homicidios \u00a0que \u00a0se \u00a0pudieran \u00a0presentar \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0queda \u00a0descartado que el \u00a0homicidio \u00a0sea \u00a0un \u00a0hecho \u00a0independiente \u00a0de la acci\u00f3n final\u00edstica ni se puede \u00a0predicar \u00a0 que \u00a0 fuera \u00a0 un \u00a0 exceso \u00a0 atribuible \u00a0 a \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0exclusivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 respecta \u00a0al \u00a0cargo \u00a0 subsidiario \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Delegado que esta censura no re\u00fane los m\u00ednimos requisitos para que \u00a0sea estudiada de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su modo de ver lo que trata de demostrar el \u00a0libelista \u00a0es \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0pero \u00a0se \u00a0queda corto frente al \u00a0concepto \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0pues \u00a0solo \u00a0al \u00a0concluir \u00a0el escrito manifiesta que se \u00a0\u2018inaplic\u00f3 \u00a0el \u00a0precepto \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0describe \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 homicidio \u00a0 \u00a0 \u00a0 preterintencional\u2019 \u00a0olvidando la proposici\u00f3n jur\u00eddica \u00a0completa \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n de todas las normas que se estimen \u00a0infringidas con la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En punto al falso juicio de identidad tampoco \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica que demanda esa censura, adem\u00e1s de que no le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0libelista en los fundamentos que aduce para sustentar el cargo, pues \u00a0son \u00a0el \u00a0fruto \u00a0de sus apreciaciones personales; no demostr\u00f3 que en realidad el \u00a0juzgador \u00a0hubiese tergiversado la expresi\u00f3n f\u00e1ctica del protocolo de necropsia \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0a \u00a0este \u00a0se le haya agregado ni cercenado ning\u00fan \u00a0contenido probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que necesariamente se debe concluir que \u00a0el \u00a0 cargo \u00a0 est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0al \u00a0fracaso \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0solicita \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 imprescindible \u00a0 regla \u00a0 de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0que \u00a0al invocar la causal primera, cuerpo primero del art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0acepte \u00a0los hechos y las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0y valoradas por el fallador de \u00a0instancia. \u00a0Inadmisible \u00a0resulta \u00a0la postura orientada a presentar los hechos de \u00a0manera \u00a0diversa \u00a0a \u00a0como \u00a0los \u00a0aprecio \u00a0el Tribunal o a controvertir la realidad \u00a0probatoria, \u00a0porque se torna en un contrasentido el enunciar un cargo que obliga \u00a0a \u00a0debatir \u00a0el \u00a0asunto \u00a0en \u00a0un \u00a0plano \u00a0netamente \u00a0jur\u00eddico para terminar en una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0que controvierte la realidad probatoria con fundamento en la cual el \u00a0Tribunal edific\u00f3 el fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa lo anterior que en el \u00e1mbito de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 se \u00a0debe \u00a0apegar \u00a0por \u00a0completo \u00a0a \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0que ataca, para demostrar la indebida \u00a0aplicaci\u00f3n de la norma sustancial que pregona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0solo se\u00f1alamiento es indicativo de que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0hizo \u00a0una acertada presentaci\u00f3n de los hechos y las pruebas y que \u00a0su \u00a0error \u00a0es netamente jur\u00eddico al aplicar al caso una norma que no era la que \u00a0correspond\u00eda \u00a0y \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0viene \u00a0a regular el \u00a0asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0yerros \u00a0del \u00a0libelo \u00a0que \u00a0se \u00a0examina \u00a0comienzan \u00a0a \u00a0verse \u00a0desde \u00a0un \u00a0principio, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0censor asegura que en el \u00a0proceso \u00a0 se \u00a0 reconoci\u00f3 \u00a0 que \u00a0 sus \u00a0 defendidos \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0y \u00a0GILBERTO\u00a0 \u00a0DANUL \u00a0HERNANDEZ penetraron al sitio de los acontecimientos, con \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0hurtar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se encontraban. Tal \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0se \u00a0hace \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00fanico fin de demostrar que la muerte causada al \u00a0labriego \u00a0Edilberto \u00a0S\u00e1nchez S\u00e1nchez no fue intencionada y que por lo tanto al \u00a0primero \u00a0se \u00a0le \u00a0debe \u00a0condenar por homicidio preterintencional y no doloso y al \u00a0segundo \u00a0se \u00a0le \u00a0debe \u00a0absolver \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0se le formularon por este \u00a0punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otras palabras, pretende el censor que en \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0sus \u00a0representados \u00a0de \u00a0hurtar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0muebles \u00a0que se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0la \u00a0finca \u00a0\u201cEl \u00a0Recuerdo\u201d se tome como un hecho aislado los \u00a0disparos \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0HERNANDEZ \u00a0PEREZ \u00a0le \u00a0propin\u00f3 al labriego, que se \u00a0acepte \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que esos disparos los hizo para impedir la huida del \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y no con la intenci\u00f3n de matar; que ni del car\u00e1cter mortal de la \u00a0herida \u00a0(por \u00a0lesionar \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0arterias \u00a0principales) \u00a0ni de las amenazas \u00a0proferidas \u00a0por los procesados se infiera la intenci\u00f3n de matar por parte de su \u00a0defendido. \u00a0Todo lo anterior apoyado en sus personales convicciones lo cual deja \u00a0por \u00a0fuera \u00a0toda posibilidad de demostrar que en verdad los hechos procesalmente \u00a0reconocidos no coinciden con la norma sustancial aplicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0protuberante el error de t\u00e9cnica en que \u00a0incurre \u00a0el libelista, al trasladar su debate al plano probatorio para demostrar \u00a0la \u00a0indebida aplicaci\u00f3n de la norma sustancial que pregona. Si su desacuerdo se \u00a0centraba \u00a0en \u00a0las conclusiones probatorias del fallo atacado, debi\u00f3 incursionar \u00a0su \u00a0 censura \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 v\u00eda \u00a0 del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0para \u00a0no \u00a0caer \u00a0en \u00a0este \u00a0contrasentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, a\u00fan considerando como un simple \u00a0error \u00a0de \u00a0texto \u00a0o \u00a0una impropiedad en la invocaci\u00f3n de la violaci\u00f3n directa, \u00a0las \u00a0objeciones \u00a0que \u00a0plantea \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, \u00a0carecen de todo fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0empezar, \u00a0ALBERTO \u00a0PEREZ HERNANDEZ fue \u00a0identificado \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos presenciales de los hechos, como la persona que \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Edilberto \u00a0S\u00e1nchez S\u00e1nchez. No es cierto, y as\u00ed \u00a0qued\u00f3 \u00a0demostrado, que este sujeto propinara un solo disparo, fueron varios los \u00a0disparos \u00a0hechos \u00a0al \u00a0labriego, \u00a0tanto \u00a0que \u00a0se \u00a0habl\u00f3 \u00a0de una r\u00e1faga. As\u00ed lo \u00a0determin\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios de Leonidas Jaramillo \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0y \u00a0Jes\u00fas \u00a0Antonio V\u00e9lez Santofimio, quienes presenciaron los hechos. \u00a0La \u00a0evidencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0punto de partida para entrar a \u00a0determinar \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0dolosa \u00a0del \u00a0procesado \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0preterintenci\u00f3n no ten\u00eda asidero probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quienes se encontraban dentro del fundo rural \u00a0tuvieron \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de apreciar al citado procesado armado de una pistola \u00a0con \u00a0la \u00a0que dispar\u00f3 varias veces. La v\u00edctima, Edilberto S\u00e1nchez, al notar la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0los \u00a0asaltantes \u00a0emprendi\u00f3 \u00a0la \u00a0huida con el fin de salvarse del \u00a0ataque, \u00a0lo \u00a0que llev\u00f3 a PEREZ HERNANDEZ a disparar en varias ocasiones el arma \u00a0que \u00a0llevaba \u00a0consigo; \u00a0no \u00a0a \u00a0los \u00a0pies; \u00a0sino a cualquier parte del cuerpo. La \u00a0descarga, \u00a0por \u00a0l\u00f3gica \u00a0no \u00a0la dirigi\u00f3 el procesado a los pies de su v\u00edctima, \u00a0sino \u00a0que los disparos se hicieron consecutivamente en la direcci\u00f3n que corr\u00eda \u00a0el \u00a0labriego, \u00a0de \u00a0lo que result\u00f3 que uno de los disparos hiciera blanco en una \u00a0de \u00a0sus \u00a0extremidades, pero igual hab\u00edan podido hacer blanco en cualquier parte \u00a0del cuerpo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0material probatorio se\u00f1ala que s\u00ed hubo \u00a0acuerdo \u00a0para \u00a0realizar \u00a0el \u00a0hurto \u00a0de elementos, dinero y armas as\u00ed como en el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0amedrentar \u00a0a \u00a0los \u00a0labriegos \u00a0de \u00a0la \u00a0finca, \u00a0meterlos a la cocina e \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0 herir \u00a0 o \u00a0matar. \u00a0Tanto \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0falleci\u00f3 \u00a0posteriormente \u00a0 a \u00a0 consecuencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0herida \u00a0causada \u00a0con \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que ALBERTO \u00a0PEREZ \u00a0HERNANDEZ\u00a0 conoc\u00eda la finca, pues ya hab\u00eda trabajado all\u00ed, sab\u00eda \u00a0qu\u00e9 \u00a0hab\u00eda \u00a0para \u00a0hurtarse \u00a0y \u00a0as\u00ed, \u00a0cono \u00a0conocimiento de causa, planearon y \u00a0acordaron \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0y \u00a0se aseguraron que su empresa criminal fuera \u00a0exitosa. \u00a0Al \u00a0salir \u00a0corriendo \u00a0el \u00a0campesino, \u00a0temieron que pod\u00eda avisar a las \u00a0autoridades y as\u00ed derrumbar sus prop\u00f3sitos criminales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed \u00a0se deduce la empresa delictiva en \u00a0que \u00a0 estaban \u00a0 los \u00a0procesados, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0las \u00a0diversas \u00a0ocasiones \u00a0en \u00a0que \u00a0dispar\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hasta \u00a0aqu\u00ed \u00a0es \u00a0claro que el demandante se \u00a0resiste \u00a0a \u00a0reconocer \u00a0los \u00a0hechos \u00a0como fueron apreciados por el juzgador y las \u00a0bases \u00a0probatorias \u00a0que \u00a0sustenten \u00a0la condena que pesa sobre sus representados, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0fraccion\u00f3 e interpret\u00f3 a su acomodo para presentarlos de forma \u00a0diversa, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera que la conducta de PEREZ HERNANDEZ pudiera adecuarse a \u00a0la figura de la preterintenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica situaci\u00f3n se presenta respecto del \u00a0procesado \u00a0GILBERTO \u00a0DANUL \u00a0HERNANDEZ \u00a0a \u00a0quien, \u00a0seg\u00fan el censor, se le debi\u00f3 \u00a0condenar \u00a0\u00fanicamente \u00a0por los delitos de hurto y porte ilegal de armas, pues en \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0su \u00a0alegato se le debi\u00f3 condenar \u00fanicamente por los delitos de \u00a0hurto \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0omitiendo \u00a0nuevamente \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0plasmadas en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 respecto \u00a0 se \u00a0 debe \u00a0 decir \u00a0que \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0diversas \u00a0personas \u00a0en \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n conjunta de un hecho \u00a0punible, \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0conoce \u00a0como \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal. \u00a0All\u00ed, los \u00a0coautores \u00a0del hecho o co dominadores, toma parte en su realizaci\u00f3n, ejecutando \u00a0cada \u00a0 uno \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 corresponde \u00a0 para \u00a0 obtener \u00a0el \u00a0resultado \u00a0criminal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0marras la intervenci\u00f3n de \u00a0HERNANDEZ \u00a0 MARIN \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 investigados \u00a0compromete \u00a0penalmente \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0frente \u00a0al \u00a0concurso de hechos punibles por los cuales result\u00f3 \u00a0condenado, incluyendo el homicidio del campesino S\u00e1nchez S\u00e1nchez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la prueba analizada por los juzgadores de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0deduce que este procesado tambi\u00e9n tuvo que ver con el homicidio, \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0haya \u00a0accionado \u00a0el \u00a0arma \u00a0pues, como de manera atinada lo se\u00f1al\u00f3 el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0su \u00a0compinche \u00a0s\u00ed contribuy\u00f3 y estuvo de acuerdo en \u00a0ejecutar \u00a0el \u00a0delito de hurto y los dem\u00e1s que resultaron de su actuar il\u00edcito. \u00a0El \u00a0mismo acept\u00f3 haber estado presente en la fundo rural de marras as\u00ed se haya \u00a0mostrado \u00a0ajeno \u00a0y \u00a0haya \u00a0atribuido \u00a0la \u00a0autor\u00eda al otro sujeto conocido con el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0\u201cArturo\u201d. \u00a0Pese \u00a0a \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0a \u00a0los capturados se les \u00a0decomisaron \u00a0armas, \u00a0objetos \u00a0y \u00a0dinero \u00a0sustra\u00eddos \u00a0de \u00a0la \u00a0finca as\u00ed como el \u00a0rev\u00f3lver que se le hurt\u00f3 al se\u00f1or Gustavo Gonz\u00e1lez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no puede prosperar ante la evidente \u00a0la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 del \u00a0 libelista \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 falencias \u00a0 t\u00e9cnicas \u00a0ya \u00a0resaltadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO. \u00a0Subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 fundamento, \u00a0 como \u00a0el \u00a0anteriormente \u00a0analizado \u00a0no \u00a0guarda \u00a0ninguna \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0causal aducida y antes por el \u00a0contrario \u00a0desv\u00eda \u00a0su \u00a0alegato \u00a0hacia \u00a0el \u00a0error de derecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0al \u00a0asegurar \u00a0que el fallador valor\u00f3 err\u00f3neamente el protocolo de \u00a0necropsia \u00a0de la herida sufrida por Edilberto S\u00e1nchez S\u00e1nchez, afirmaci\u00f3n que \u00a0no \u00a0tiene cabida por no existir en nuestro sistema de apreciaci\u00f3n probatoria la \u00a0tarifa \u00a0legal. \u00a0La \u00a0inconformidad \u00a0que \u00a0pueda \u00a0llegar \u00a0a plantearse respecto del \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0se \u00a0le otorgue a determinado medio de convicci\u00f3n, debe formularse \u00a0por \u00a0la v\u00eda del error de hecho pero respecto a las reglas de la sana critica en \u00a0cuanto su valoraci\u00f3n no coincida con tales par\u00e1metros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0censor \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0radica \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0justificar \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0matar \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ALEBRTO PEREZ HERNANDEZ en que el legista \u00a0haya \u00a0se\u00f1alado \u201cherida de car\u00e1cter mortal\u201d, lo que trajo como consecuencia \u00a0que sus defendidos fueran sentenciados por homicidio doloso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0apreciaci\u00f3n no se ajusta a la realidad \u00a0contenida \u00a0en \u00a0autos. \u00a0Varios \u00a0fueron \u00a0los \u00a0factores \u00a0que llevaron al juzgador a \u00a0deducir \u00a0el \u00a0dolo \u00a0en la conducta de los procesados; no solo la descripci\u00f3n que \u00a0de \u00a0la \u00a0herida hizo el m\u00e9dico legista, sino las manifestaciones de los testigos \u00a0presenciales \u00a0y la misma posici\u00f3n del procesado al mostrarse totalmente ajeno a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados. \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0en el fallo de segundo grado se haya \u00a0hecho el siguiente se\u00f1alamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0la \u00a0negativa del procesado Alberto \u00a0P\u00e9rez \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0la \u00a0verdad \u00a0procesal \u00a0nos \u00a0lleva \u00a0a se\u00f1alar sin dubitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0que \u00a0este \u00a0personaje dispar\u00f3 contra la humanidad del ahora occiso. As\u00ed \u00a0lo \u00a0hicieron \u00a0conocer \u00a0las \u00a0personas \u00a0presenciales de los hechos, quienes en sus \u00a0respectivas \u00a0deposiciones, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0reconocimientos \u00a0de fila de \u00a0personas \u00a0a \u00a0donde \u00a0algunos \u00a0de los deponentes se\u00f1alaron sin vacilaci\u00f3n alguna \u00a0que \u00a0el \u00a0imputado P\u00e9rez Hern\u00e1ndez fue la persona que el d\u00eda de autos dispar\u00f3 \u00a0contra la anatom\u00eda del ahora occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY \u00a0no \u00a0fue \u00a0la \u00a0herida \u00a0producida en las \u00a0extremidades \u00a0tan leve como la ha querido hacer notar el se\u00f1or defensor. Por el \u00a0contrario \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0al \u00a0protocolo de necropsia el m\u00e9dico legista certific\u00f3 \u00a0que \u00a0el disparo o proyectil interes\u00f3 la vena y la arteria femorales, lesi\u00f3n de \u00a0car\u00e1cter mortal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0la \u00a0herida \u00a0no \u00a0hubiera lesionado la \u00a0arteria \u00a0femoral \u00a0sino \u00a0otra \u00a0parte \u00a0de \u00a0las \u00a0extremidades, \u00a0entonces, \u00a0aqu\u00ed se \u00a0estar\u00eda \u00a0 hablando \u00a0 de \u00a0una \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio; \u00a0porque \u00a0se \u00a0repite \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n, \u00a0al \u00a0disparar \u00a0varias \u00a0veces, \u00a0era \u00a0la \u00a0de \u00a0matar\u201d. \u00a0(cfr \u00a0fl \u00a0305 \u00a0C.Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0entonces \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0termina \u00a0proponiendo \u00a0una \u00a0tesis que se respalda en su personal criterio, lo que se aleja \u00a0mucho de demostrar el yerro inicialmente atribuido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0circunstancias \u00a0y \u00a0atendiendo a la \u00a0sugerencia \u00a0 del \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0los \u00a0cargos \u00a0propuestos \u00a0ser\u00e1n \u00a0desestimados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0de \u00a0origen \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE ANIBAL \u00a0GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11557 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 Aprobado Acta No. 015 \u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., febrero\u00a0 cuatro \u00a0(4) de dos mil (2000). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 El \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del Circuito de \u00a0Calarc\u00e1 \u00a0Quindio, \u00a0mediante \u00a0fallo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2643","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2643"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2643\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}