{"id":2620,"date":"2023-09-08T14:29:22","date_gmt":"2023-09-08T14:29:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/11401may\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:22","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:22","slug":"11401may","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/11401may\/","title":{"rendered":"11401may"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 11401 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0JORGE C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 076 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., doce (12) de mayo \u00a0de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a resolver el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0interpuesto \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 DANIEL \u00a0HUMBERTO \u00a0MAHECHA D\u00cdAZ contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca, \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01995, por medio de la cual al confirmar la del Juzgado 2\u00b0 Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Facatativ\u00e1, \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 a la pena principal de 60 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0rigor, como coautor del delito de homicidio \u00a0simple en grado de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ocurrieron el 25 de diciembre de 1986, en la \u00a0vereda \u00a0Periquito \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Vergara \u00a0(Cundinamarca), cuando el se\u00f1or \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Aristides \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0Vanegas, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0vendido \u00a0productos \u00a0agr\u00edcolas, \u00a0se \u00a0dirig\u00eda \u00a0a \u00a0su \u00a0casa \u00a0de \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0en compa\u00f1\u00eda de Rub\u00e9n \u00a0V\u00e1squez \u00a0y \u00a0Rigoberto \u00a0Fern\u00e1ndez, \u00a0su \u00a0hijo, momento en el cual fue agredido a \u00a0bala \u00a0por \u00a0Luis Enrique Quiroga, alias \u201cEl Sique\u201d, y Daniel Mahecha, quienes \u00a0le \u00a0hicieron numerosos disparos, como consecuencia de lo cual result\u00f3 herido en \u00a0la \u00a0pierna \u00a0derecha, lo que determin\u00f3 una incapacidad provisional de ocho d\u00edas \u00a0y p\u00e9rdida funcional transitoria del \u00f3rgano de la locomoci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Presentada \u00a0la denuncia por Jos\u00e9 Aristides \u00a0Fern\u00e1ndez, \u00a0el \u00a0Juzgado Promiscuo Municipal de Vergara (Cundinamarca), el 29 de \u00a0diciembre de 1986, dict\u00f3 auto cabeza de proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recibidas \u00a0 varias \u00a0 declaraciones, \u00a0 el \u00a0expediente \u00a0fue \u00a0remitido, \u00a0por \u00a0competencia, al Juzgado 22 Superior que orden\u00f3 \u00a0vincular \u00a0al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0Luis Enrique Quiroga y a Daniel \u00a0Humberto Mahecha D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0allegados \u00a0varios \u00a0testimonios y \u00a0capturado \u00a0Daniel \u00a0Humberto \u00a0Mahecha \u00a0D\u00edaz, \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo Municipal de Vergara, resolvi\u00e9ndose su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0mayo de 1988, con medida de aseguramiento de \u00a0conminaci\u00f3n, por el delito de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, el citado despacho judicial, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a que estim\u00f3 que el comportamiento de los procesados se adecuaba al \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en el grado de tentativa, remiti\u00f3 el diligenciamiento al \u00a0Juzgado \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Facatativ\u00e1 que declar\u00f3, el 13 de \u00a0diciembre de 1989, persona ausente a Luis Enrique Quiroga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 vigencia \u00a0 del \u00a0 nuevo \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700\/91) \u00a0y acreditada la muerte de Luis Enrique \u00a0Quiroga, \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00edas de Facatativ\u00e1 declar\u00f3, mediante auto del 9 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994, \u00a0extinguida con relaci\u00f3n a \u00e9l la acci\u00f3n penal y, por otra \u00a0parte, \u00a0 dispuso \u00a0 el \u00a0 cierre \u00a0 de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0auto \u00a0que \u00a0fue \u00a0notificado \u00a0personalmente, \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0mayo, \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y \u00a0por estado el 13 \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante la ausencia de notificaci\u00f3n personal a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0dispuso \u00a0corregir \u00a0la \u00a0irregularidad, por lo que el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n fue notificado personalmente al agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y \u00a0al \u00a0defensor, \u00a0el 18 de julio de 1994, y por estado el 25 del mismo \u00a0mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 22 de septiembre siguiente, se calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n en contra de Daniel \u00a0Humberto \u00a0Mahecha \u00a0D\u00edaz, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio en grado de tentativa, \u00a0modificando \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0medida \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0aseguramiento \u00a0 \u00a0por \u00a0 la \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriada la anterior decisi\u00f3n, el 12 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01994, \u00a0el \u00a0expediente \u00a0pas\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado 2\u00b0 Penal del Circuito de \u00a0Facatativ\u00e1 \u00a0que, luego de dar cumplimiento a lo reglado en el art\u00edculo 446 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, celebr\u00f3 la diligencia de audiencia p\u00fablica y \u00a0dict\u00f3, \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1995, la sentencia de primera instancia en la que \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0citado \u00a0procesado \u00a0a la pena principal de 60 meses de prisi\u00f3n y a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0rigor, \u00a0como \u00a0coautor \u00a0del \u00a0delito de homicidio en grado de \u00a0tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca, al desatar el recurso, lo confirm\u00f3, el 22 \u00a0de septiembre de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El defensor con base en las causales primera \u00a0y \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0presenta \u00a0tres \u00a0cargos contra la sentencia. Sus \u00a0argumentos se sintetizan de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal tercera, acusa al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0haber \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado de nulidad, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al derecho de defensa, por falta de notificaci\u00f3n del auto de cierre \u00a0de investigaci\u00f3n al procesado y su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0cuando \u00a0su \u00a0poderdante \u00a0fue \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de la diligencia \u00a0\u00fanicamente \u00a0el nombre del defensor de oficio, el n\u00famero de\u00a0 la c\u00e9dula de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0y \u00a0de la tarjeta profesional, pero no se consign\u00f3 la direcci\u00f3n de \u00a0su oficina ni de su residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0advierte, \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0comunicarle \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0y al procesado el cierre de investigaci\u00f3n, no obstante que \u00a0respecto \u00a0al \u00a0segundo \u00a0si \u00a0\u201cse \u00a0consign\u00f3 el dato relativo al sitio de trabajo \u00a0(Alfagr\u00e9s) \u00a0y \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0su \u00a0origen \u00a0(vereda \u00a0de \u00a0Guantamia, \u00a0municipio de \u00a0Vergara)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera que una vez notificado el agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0\u201cel \u00a0Secretario \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda, con fecha de mayo de \u00a01994, \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0dejar \u00a0la \u00a0constancia \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0\u2018los \u00a0 \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 de \u00a0 preclusi\u00f3n \u00a0decretada \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cierre \u00a0 \u00a0corr\u00edan \u00a0 simult\u00e1neamente\u2019, \u00a0notificando \u00a0la \u00a0providencia \u00a0por \u00a0estado el 13 de mayo de 1994\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior irregularidad condujo a que la \u00a0fiscal \u00a0ordenara \u201cla reposici\u00f3n del t\u00e9rmino en la resoluci\u00f3n de julio 14 de \u00a01994, \u00a0registrando \u00a0como \u00a0motivo \u00a0la \u00a0falta de notificaci\u00f3n al procesado y a su \u00a0defensor\u201d, \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3, \u00a0en forma personal, respecto del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0olvid\u00e1ndose dejar constancia de la fecha en que se \u00a0iniciaba \u00a0y \u00a0fenec\u00eda \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0para \u00a0presentar \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0no \u00a0obra \u00a0constancia \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0hubiese \u00a0 \u00a0citado \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 mediante \u00a0telegrama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0estas irregularidades generaron \u00a0confusi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de la defensa, al no haberse determinado en forma \u00a0precisa \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0y la hora en que comenz\u00f3 a correr el t\u00e9rmino para presentar \u00a0los alegatos precalificatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 igual \u00a0 manera \u00a0 asevera \u00a0que \u00a0dicha \u00a0irregularidad \u00a0tambi\u00e9n se cometi\u00f3 en la etapa del juicio, pues no se notific\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0el auto que orden\u00f3 correr el traslado previsto en el art\u00edculo 446 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, no obstante ser la primera providencia que \u00a0se \u00a0adopta \u00a0en ese estadio procesal, la que cumple con los fines de \u2018apercibimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0acusaci\u00f3n\u2019 y realiza el \u00a0acto \u00a0m\u00e1s \u00a0importante \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0denominado: \u00a0\u2018relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddico-procesal\u2019 y que \u00a0se \u00a0exterioriza \u00a0mediante \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0debe \u00a0darse al procesado de la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0Estado \u00a0en \u00a0la realizaci\u00f3n de los intereses de la sociedad, \u00a0frente \u00a0al hecho que se le imputa; y, de la obligaci\u00f3n del imputado a someterse \u00a0a ese derecho del Estado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tal motivo, concluye, la actuaci\u00f3n que \u00a0se \u00a0surta \u00a0sin \u00a0la citadas formalidades \u201cy la actuaci\u00f3n subsiguiente, es nula \u00a0en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 304 numeral 3.- del C. de P.P.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Acusa al fallador de haber dictado sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n al debido proceso, \u201cpor \u00a0ausencia \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 durante \u00a0 el \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0de \u00a0Juzgamiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0conoci\u00f3 \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 oportuna \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0\u201cguardo \u00a0silencio\u201d, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0ejecutoria, \u00a0respecto \u00a0a \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0emitido \u00a0su \u00a0criterio \u00a0en el t\u00e9rmino de \u00a0alegatos precalificatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que dicho silencio se prolong\u00f3 en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0en lo que ata\u00f1e al traslado que contempla el art\u00edculo \u00a0446 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, lo que califica como \u201causencia de los \u00a0deberes \u00a0 de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica\u201d, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0pudo \u00a0ejercer \u00a0el \u00a0contradictorio \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0\u201cconformados \u00a0por \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0de \u00a0Rub\u00e9n\u00a0 \u00a0V\u00e1squez \u00a0y Rigoberto Fern\u00e1ndez, de \u00a0cuyas \u00a0declaraciones \u00a0surge \u00a0la \u00a0parcialidad, \u00a0en raz\u00f3n de sus vinculaciones de \u00a0amistad \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0parentesco \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0uno \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0otro \u00a0 \u00a0declarante \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0denunciante\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0las \u00a0exposiciones de los citados \u00a0declarantes \u00a0son contradictorias, lo que se habr\u00eda podido constatar\u00a0 en la \u00a0diligencia \u00a0de audiencia p\u00fablica si se les hubiese realizado un interrogatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0arguye \u00a0que tambi\u00e9n se \u00a0hubiera \u00a0podido realizar un interrogatorio al denunciante sobre las afirmaciones \u00a0que \u00a0hizo \u00a0en sus \u201cmultiples salidas procesales\u201d, las que no son suficientes \u00a0\u201cpara \u00a0la formaci\u00f3n de un criterio acertado sobre la ocurrencia de los hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Daniel \u00a0H. \u00a0Mahecha D\u00edaz y la culpabilidad que se le \u00a0atribuye\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tal \u00a0motivo, \u00a0concluye, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0dentro de la etapa de juzgamiento gener\u00f3 que se \u00a0transgrediera \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0\u201chizo \u00a0nugatoria la \u00a0defensa\u201d\u00a0 \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que se debe declarar la nulidad, por \u00a0ausencia de defensa t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0al \u00a0sentenciador de haber cometido \u201cerradas apreciaciones de los hechos \u00a0fundamentales \u00a0referentes \u00a0a la tipicidad y a la culpabilidad, lo cual llev\u00f3 al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0a \u00a0errores de derecho al aplicar las leyes penales y \u00a0procesales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0\u201cindebidamente \u00a0calificados\u201d \u00a0con \u00a0sus \u00a0respectivos \u00a0soportes \u00a0probatorios consisten en que la \u00a0sentencia \u00a0le \u00a0dio valor \u201cdeterminante\u201d al dictamen pericial que realiz\u00f3 el \u00a0Director \u00a0 del \u00a0 Hospital \u00a0 de \u00a0 Vergara, \u00a0pues \u00a0se \u00a0\u201cestim\u00f3 \u00a0configurada \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio tentado\u201d, cuando el galeno reconoci\u00f3 \u00a0una \u00a0incapacidad \u00a0provisional \u00a0para \u00a0trabajar \u00a0de \u00a08 \u00a0d\u00edas \u00a0y \u00a0\u201cexigi\u00f3\u201d la \u00a0presencia \u00a0de la v\u00edctima dentro de ese lapso, a fin de tomarle una radiograf\u00eda \u00a0en la zona afectada para establecer la magnitud del trauma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0esa \u00a0pericia \u00a0no tiene m\u00e9rito \u00a0\u201cintr\u00ednseco \u00a0que \u00a0la \u00a0pueda \u00a0elevar a la categor\u00eda de prueba suficiente para \u00a0tomar \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0gravedad de la herida, de la cual se pueda inferir la \u00a0idoneidad \u00a0del \u00a0acto \u00a0que la produjo y la univocidad de la intenci\u00f3n dirigida a \u00a0la consumaci\u00f3n de un homicidio\u201d, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a0reconocimiento \u00a0practicado \u00a0fue \u00a0superficial, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que apenas constituye un medio aproximado para determinar \u00a0la gravedad del da\u00f1o causado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el resultado de la experticia \u00a0es \u00a0apenas \u00a0provisional \u00a0y \u00a0arroja un conocimiento conjetural, ya que contempl\u00f3 \u00a0dos \u00a0\u201ccomprobaciones \u00a0b\u00e1sicas \u00a0para \u00a0fijar \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0la \u00a0magnitud del \u00a0trauma\u201d, \u00a0como \u00a0son \u00a0la pr\u00e1ctica de un segundo reconocimiento dentro de los 8 \u00a0d\u00edas siguientes al primero, y la toma de una radiograf\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna de las exigencias del perito fueron \u00a0cumplidas \u00a0por \u00a0el denunciante, por lo que el dictamen no pasa de ser un informe \u00a0sobre \u00a0una \u00a0lesi\u00f3n \u00a0que presentaba \u00e9ste, \u201cy en el cu\u00e1l no se precisaron las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0pudiera \u00a0inferir \u00a0la idoneidad para producir el \u00a0resultado \u00a0 consumativo \u00a0(muerte), \u00a0que \u00a0elevar\u00eda \u00a0el \u00a0hecho \u00a0denunciado \u00a0a \u00a0la \u00a0categor\u00eda de delito tentado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Tampoco se\u00f1al\u00f3 los experimentos, las \u00a0investigaciones, \u00a0los fundamentos t\u00e9cnicos y \u201ccient\u00edficos-anat\u00f3micos\u201d que \u00a0exige \u00a0la \u00a0ley \u00a0procesal para dar valor cient\u00edfico al dictamen, y de los que se \u00a0pudiera \u00a0inferir \u00a0\u201cla exposici\u00f3n a peligro de muerte que pudo haber producido \u00a0la herida recibida por Jos\u00e9 Aristides Fern\u00e1ndez\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n del \u00a0dictamen \u00a0no \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica, \u00a0\u201cen \u00a0donde \u00a0se descarta \u00a0cualquier circunstancia aproximativa al homicidio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tal \u00a0motivo, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0al \u00a0otorgarle \u00a0valor \u00a0a \u00a0la experticia sobre la certeza de la materialidad\u00a0 del \u00a0hecho \u00a0imputado, \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a022 y 323 del C\u00f3digo Penal y el \u00a0246, 247, 248, 249, 254 y 267 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00b0, \u00a03\u00b0, 6\u00b0 y 333 del C\u00f3digo Penal, pues\u00a0 \u201cdesech\u00f3\u201d la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0inicialmente \u00a0dada a los hechos, esto es, lesiones personales que \u00a0era la m\u00e1s favorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0dentro \u00a0del expediente se infiere de la verdad \u00a0derivada \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas que lo conforman y la cual apunta a la configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0estructurales \u00a0de \u00a0una lesi\u00f3n incapaz ce producir la muerte \u00a0\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera se\u00f1ala que el error de \u00a0hecho \u00a0 se \u00a0 \u201cconfigur\u00f3\u201d \u00a0 por \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n\u00a0 \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales, \u00a0en \u00a0especial \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0denunciante, \u00a0\u201cy \u00a0que \u00a0fueron \u00a0interpretadas \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia que se impugna\u201d, pues de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0se \u00a0infiere \u00a0que \u201cquien provoc\u00f3 el lance fue \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0y no Quiroga. Y, tal como se encuentra demostrado por la versi\u00f3n de \u00a0los testigos presenciales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera, \u00a0 igualmente, \u00a0que \u00a0la \u00a0errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Rub\u00e9n \u00a0V\u00e1squez \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0colocarlo \u00a0como \u00a0testigo \u00a0presencial, \u00a0no \u00a0obstante que \u00e9ste inform\u00f3 que s\u00f3lo \u00a0percibi\u00f3 \u00a0los \u00a0m\u00f3viles \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0al \u00a0encontrarse \u00a0en \u00a0la \u00a0tienda de Arturo \u00a0vendiendo \u00a0unas \u00a0panelas \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0Fern\u00e1ndez Vanegas y su hijo \u00a0salieron \u00a0hacia \u00a0el \u00a0lugar de los hechos, alcaz\u00e1ndolos cuando se produjeron los \u00a0disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0un \u00a0yerro \u00a0m\u00e1s, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0omiti\u00f3 \u00a0interpretar \u00a0correctamente \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Enrique \u00a0Quiroga, en el sentido de que fue el autor del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza quej\u00e1ndose de que el Tribunal no \u00a0le \u00a0hubiese \u00a0dado \u00a0valor \u00a0a la certificaci\u00f3n del Jefe de Control de Comercio de \u00a0Armas, \u00a0seg\u00fan la cual Daniel Humberto Mahecha no figura como poseedor de armas, \u00a0la \u00a0que \u00a0concuerda \u00a0con \u00a0dos \u00a0testigos \u00a0que \u00a0informan \u00a0no hab\u00e9rselas visto a su \u00a0defendido, \u00a0ni \u00a0antes ni despu\u00e9s de los hechos, por lo que la inferencia que se \u00a0extrae \u00a0 del \u00a0 dicho \u00a0 de \u00a0 Rub\u00e9n \u00a0 V\u00e1squez, \u00a0 \u201ctiene \u00a0 solamente \u00a0un \u00a0valor \u00a0conjetural\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR TERCERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Luego de rese\u00f1ar las normas procesales que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0concept\u00faa que \u00a0entendi\u00e9ndose \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado y su representante judicial forman una unidad \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0es \u00a0suficiente, \u00a0cuando \u00a0aqu\u00e9l \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0privado \u00a0de la \u00a0libertad, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n personal al defensor, para cumplir la exigencia del \u00a0art\u00edculo \u00a0438 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual no le asiste raz\u00f3n al \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 igual \u00a0 manera \u00a0 advierte \u00a0 que \u00a0 la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0al \u00a0procesado \u00a0se cumpli\u00f3 con la anotaci\u00f3n \u201cen estados\u201d del \u00a025 de julio de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0tampoco constituye nulidad el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese dejado constancia del inicio y finalizaci\u00f3n del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0para \u00a0alegar \u00a0de conclusi\u00f3n, pues, adem\u00e1s de que la constancia no es \u00a0presupuesto \u00a0para la validez\u00a0 de la actuaci\u00f3n, es a los sujetos procesales \u00a0a \u00a0los que le compete contabilizarlos, \u201csin que su cumplimiento dependa de las \u00a0constancias \u00a0secretariales \u00a0o \u00a0de \u00a0cualquiera \u00a0otra formalidad no prevista en la \u00a0ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0a que no se notific\u00f3 el auto por \u00a0medio \u00a0del cual el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Facatativ\u00e1 dispuso que \u00a0el \u00a0expediente \u00a0permaneciera a disposici\u00f3n de los sujetos procesales, seg\u00fan lo \u00a0estipulado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0446 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, tampoco \u00a0constituye \u00a0irregularidad \u00a0alguna, en raz\u00f3n a que la citada norma hace alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0traslado \u00a0para \u00a0la \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia, se cumplir\u00e1 \u00a0\u2018previa \u00a0 constancia \u00a0secretarial\u2019, vale decir, \u00a0sin \u00a0necesidad \u00a0de que se dicte providencia alguna y sin exigir notificaci\u00f3n de \u00a0la decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el juzgado cumpli\u00f3 con gran \u00a0celo \u00a0esta \u00a0disposici\u00f3n, pues profiri\u00f3 el respectivo auto, se dej\u00f3 constancia \u00a0secretarial \u00a0 \u00a0y \u00a0 se \u00a0 libr\u00f3 \u00a0 oficio \u00a0 al \u00a0 defensor \u00a0 para \u00a0 enterarlo \u00a0 del \u00a0tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa voluntad del representante judicial de \u00a0no \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0correspondientes, \u00a0para \u00a0proponer nulidades, \u00a0solicitar \u00a0pruebas \u00a0o \u00a0hacer cualquiera otra manifestaci\u00f3n, no puede entenderse \u00a0como \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho a la defensa, cuando el funcionario judicial \u00a0observ\u00f3 \u00a0a \u00a0plenitud \u00a0las \u00a0formalidades previstas en la ley, excediendo incluso \u00a0las garant\u00edas de defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, concept\u00faa que el reproche \u00a0no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 formulado \u00a0como \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0una \u00a0cr\u00edtica a la labor \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0pero no pone de manifiesto en qu\u00e9 consisti\u00f3 la \u00a0violaci\u00f3n a la defensa material o t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que el censor \u201cincorrectamente\u201d, \u00a0pretende \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0reconozca \u00a0la causal de nulidad, sobre la base de que dos \u00a0testimonios \u00a0fueron \u00a0parcializados, \u00a0\u201caspecto \u00a0\u00e9ste \u00a0que hace referencia a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0que \u00a0puede \u00a0y debe debatirse en las instancias a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la cr\u00edtica testimonial y de sus reglas, sin que pueda admitirse que \u00a0la \u00a0parcialidad \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0constituye \u00a0atentado \u00a0al debido proceso o al \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, en la medida en que estas garant\u00edas son independientes \u00a0de \u00a0la credibilidad de quienes informan a la autoridad judicial sobre los hechos \u00a0materia de investigaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, arguye que los argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista son propios de la causal primera, lo que impide el \u00a0estudio de fondo de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0representante \u00a0del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0carece \u00a0de \u00a0\u201cfuerza\u201d, pues en caso \u201cde que se \u00a0hubiera \u00a0incurrido en error al momento de la apreciaci\u00f3n de la prueba t\u00e9cnica, \u00a0ser\u00eda \u00a0intrascendente, \u00a0en \u00a0la\u00a0 \u00a0medida en que el dictamen no sirvi\u00f3 para \u00a0acreditar la intenci\u00f3n de matar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0copiar \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0y \u00a0de \u00a0censurar \u00a0la \u00a0falta\u00a0 \u00a0del \u00a0segundo reconocimiento y la \u00a0radiograf\u00eda \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 solicit\u00f3, \u00a0 aduce \u00a0 que \u00a0\u201csiendo \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0y \u00a0una adecuada reconstrucci\u00f3n de lo acontecido permiti\u00f3, junto \u00a0con \u00a0la \u00a0manifiesta \u00a0lesi\u00f3n, \u00a0inferir \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0homicida, los defectos de la \u00a0prueba no afectan el contenido de la decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la errada calificaci\u00f3n de los hechos, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido que la misma debi\u00f3 adecuarse al punible de lesiones personales, \u00a0se\u00f1ala que el reproche debi\u00f3 formularse por la causal tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente dice que as\u00ed el cargo estuviera \u00a0correctamente \u00a0formulado \u00a0tampoco \u00a0tendr\u00eda vocaci\u00f3n de \u00e9xito, en raz\u00f3n a que \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0detallado de los fundamentos de la proposici\u00f3n que \u00a0lleve a derrumbar el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0concept\u00faa\u00a0 que el \u00a0cargo debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 Acusa al sentenciador de haber dictado \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por violaci\u00f3n del derecho del \u00a0defensa, \u00a0por las siguientes razones: no se notific\u00f3 al procesado y su defensor \u00a0el \u00a0auto \u00a0de \u00a0cierre \u00a0de la investigaci\u00f3n; no se determin\u00f3 en forma precisa el \u00a0d\u00eda \u00a0y la hora en que comenz\u00f3 a correr el t\u00e9rmino para presentar los alegatos \u00a0precalificatorios; \u00a0y \u00a0no \u00a0se notific\u00f3 al acusado la providencia que orden\u00f3 el \u00a0traslado \u00a0estipulado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0446 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 Aunque las nulidades, como lo ha dicho \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0permiten \u00a0alguna amplitud para su proposici\u00f3n y desarrollo, no puede \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0aduzcan equipararse a un escrito de libre formulaci\u00f3n \u00a0sino \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0sujeta, \u00a0como \u00a0en \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0causales, a unos insoslayables \u00a0requisitos, \u00a0debiendo \u00a0quien \u00a0las \u00a0invoque \u00a0indicar \u00a0el motivo de la nulidad, la \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0alega, la manera como \u00e9sta socava la estructura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0o \u00a0afecta las garant\u00edas de los sujetos procesales y su incidencia \u00a0en el fallo, y la actuaci\u00f3n que en virtud del yerro queda viciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3\u00b0 \u00a0En el caso que ocupa la atenci\u00f3n de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0el libelista no cumpli\u00f3 con estos requisitos, por lo que el reproche \u00a0est\u00e1 condenado al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0primer \u00a0lugar, desconoce el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, pues al interior de la misma censura \u00a0entremezcla \u00a0tres \u00a0reproches \u00a0por \u00a0nulidad \u00a0que dado el alcance invalidatorio de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0referido \u00a0a \u00a0diferentes \u00a0momentos \u00a0procesales, \u00a0ha debido \u00a0proponer de manera separada y respetando su prioridad. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. As\u00ed \u00a0mismo, ninguna irregularidad se cometi\u00f3 por las instancias, \u00a0as\u00ed: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En lo que respecta a la alegada \u00a0falta \u00a0de notificaci\u00f3n al procesado y a su defensor de la resoluci\u00f3n de cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0bien es cierto que inicialmente fue as\u00ed, tal vicio fue \u00a0corregido, \u00a0 habi\u00e9ndose \u00a0 notificado \u00a0tal \u00a0prove\u00eddo, \u00a0de \u00a0manera \u00a0personal \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico y al defensor, sin que, por otra parte, hubiera obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0notificar \u00a0personalmente \u00a0al procesado, al tenor del art\u00edculo 188 del C. de \u00a0P. \u00a0Penal, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0privado de la libertad, pues al momento de \u00a0defin\u00edrsele \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica le fue impuesta medida de aseguramiento de \u00a0conminaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que inicialmente se le imput\u00f3 el punible de lesiones \u00a0personales. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0que \u00a0no se \u00a0precis\u00f3 \u00a0por \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0hora en que empez\u00f3 a correr el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 para \u00a0presentar \u00a0alegatos \u00a0precalificatorios, \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0se \u00a0incurri\u00f3, \u00a0pues no hay norma que as\u00ed lo ordene y, adem\u00e1s, no es el Secretario \u00a0quien \u00a0fija \u00a0lo t\u00e9rminos sino la propia ley o, en su defecto, el juez, conforme \u00a0al \u00a0art. \u00a0174 \u00a0del \u00a0C. de P. Penal, siendo deber de los sujetos procesales estar \u00a0pendientes de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En lo que concierne a la falta \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la providencia en la que se dispuso correr el traslado de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art. 446 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, tampoco se cometi\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0irregularidad, \u00a0pues \u00a0la \u00a0ley \u00a0no dispone que se dicte tal providencia, \u00a0bastando \u00a0la constancia secretarial sobre que el expediente queda a disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0los sujetos procesales, para los fines previstos por el art\u00edculo 446 del C. \u00a0de P. P. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0como \u00a0lo \u00a0puntualiza \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Facatativ\u00e1, \u00a0extremando \u00a0el \u00a0celo \u00a0para \u00a0proteger \u00a0el \u00a0derecho de defensa, no s\u00f3lo opt\u00f3 por \u00a0dictar \u00a0 tal \u00a0 auto, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0 orden\u00f3 \u00a0 librar \u00a0oficio \u00a0al \u00a0defensor \u00a0para \u00a0enterarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Finalmente, \u00a0el casacionista no \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0las \u00a0pretendidas \u00a0irregularidades, esto es, no \u00a0evidencia de qu\u00e9 manera afectaron el derecho de defensa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas, el cargo se \u00a0rechaza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo: \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0Igualmente \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal \u00a0tercera, \u00a0acusa \u00a0al sentenciador de haber dictado sentencia en un juicio viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0\u201cpor ausencia de defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0durante \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0juzgamiento\u201d, por cuanto el \u00a0defensor\u00a0 \u00a0no \u00a0aleg\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0precalificatorio, \u00a0no ejercit\u00f3 el \u00a0contradictorio \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de\u00a0 Rub\u00e9n V\u00e1squez y Rigoberto \u00a0Fern\u00e1ndez, \u00a0 los \u00a0 que \u00a0 califica \u00a0 como \u00a0parciales \u00a0y \u00a0contradictorios, \u00a0y \u00a0al \u00a0denunciante, \u00a0pues \u00a0no \u00a0los \u00a0contrainterrog\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0lo \u00a0que hubiera llevado a un criterio acertado sobre la ocurrencia de \u00a0los hechos y la responsabilidad de Mahecha D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tal \u00a0motivo, \u00a0concluye, \u00a0la falta de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba implic\u00f3 que se transgrediera al debido proceso y, \u00a0en consecuencia, se hizo \u201cnugatoria la defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 \u00a0Esta \u00a0censura \u00a0tambi\u00e9n \u00a0adolece \u00a0de \u00a0ostensibles \u00a0 desatinos \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 llevan \u00a0 a \u00a0 la \u00a0improsperidad, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En primer t\u00e9rmino, confunde la \u00a0garant\u00eda \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0con \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0trat\u00e1ndolos \u00a0indiscriminadamente, \u00a0sin \u00a0acatar \u00a0que \u00a0han sido claramente diferenciados, tanto \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0como por la jurisprudencia, sin desconocer que hay irregularidades \u00a0que, \u00a0 al \u00a0 mismo \u00a0 tiempo, \u00a0 afectan \u00a0ambas \u00a0garant\u00edas, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0el \u00a0caso \u00a0presente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0el \u00a0enunciado \u00a0no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0el \u00a0desarrollo, \u00a0pues acusa vulneraci\u00f3n del debido proceso y del \u00a0derecho \u00a0de defensa en la etapa de juzgamiento, pero la irregularidad la refiere \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al sumario, cuando sostiene que el defensor incumpli\u00f3 con el deber de \u00a0presentar \u00a0 alegatos \u00a0 precalificatorios \u00a0 y \u00a0 de \u00a0recurrir \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Tampoco \u00a0 \u00a0evidencia \u00a0 la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0la irregularidad que denuncia, esto es, c\u00f3mo las pretendidas \u00a0omisiones \u00a0que \u00a0atribuye al defensor afectaron ese derecho fundamental, en forma \u00a0tal \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0hubieran cometido otras hubieran sido las conclusiones del \u00a0fallo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Por otra parte, y entremezclando \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0con \u00a0la \u00a0primera, \u00a0err\u00f3neamente pretende que se decrete la \u00a0nulidad \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0otorgar \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0denunciante \u00a0ni \u00a0a \u00a0los testigos, a quienes califica de parcializados, en raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0amistad y el parentesco con la v\u00edctima, formulando un reproche no s\u00f3lo \u00a0ajeno \u00a0a la causal tercera sino a la casaci\u00f3n, pues es propio de las instancias \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0factible en esta sede cuando se trata de medios de prueba sometidos en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0al m\u00e9todo de la tarifa legal y no de la persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0se desconocen los postulados de la sana cr\u00edtica, casos en \u00a0los cuales la censura se debe orientar por la causal primera. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0haber \u00a0cometido \u201cerrores de derecho al \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0leyes \u00a0penales \u00a0y \u00a0procesales\u201d; \u00a0que lo llevaron a infringir los \u00a0art\u00edculos \u00a022 \u00a0y \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y 245, 247, 248, 249, 254 y 257 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0\u00a0 Tampoco en esta censura acert\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0pues no dice cu\u00e1l es su pretensi\u00f3n, ni \u00e9sta se infiere de su \u00a0desarrollo, \u00a0no \u00a0sabi\u00e9ndose \u00a0a \u00a0ciencia \u00a0cierta, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0es \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0o que s\u00f3lo se le condene por lesiones personales y \u00a0no por tentativa de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Si aceptamos que fue lo segundo, \u00a0como \u00a0lo \u00a0arguye \u00a0en \u00a0buena \u00a0parte del discurso, particularmente cuando ataca la \u00a0pericia \u00a0m\u00e9dica, ha debido optar por la causal tercera, pues aunque se trata de \u00a0un \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0iudicando, \u00a0 \u00a0\u00e9ste \u00a0 \u00a0trasciende \u00a0 \u00a0la \u00a0 validez \u00a0 de \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0lo ha reiterado la Sala1, cuando el \u00a0fallador \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n t\u00edpica, calificando la \u00a0conducta \u00a0con \u00a0el \u00a0nombre que corresponde a otro delito se est\u00e1 en presencia de \u00a0un \u00a0error de m\u00e9rito o in iudicando que, como tal, debe acusarse al amparo de la \u00a0causal \u00a0 primera \u00a0y \u00a0corregirse \u00a0dictando \u00a0fallo \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n. \u00a0Pero \u00a0puede \u00a0acontecer, \u00a0como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0que, \u00a0por \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0el vicio in iudicando \u00a0trascienda \u00a0a \u00a0la validez de la actuaci\u00f3n, en forma tal que si se enmendara con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0se \u00a0generar\u00eda \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0dislate, al no quedar la \u00a0sentencia \u00a0en consonancia con la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, lo que ocurre cuando \u00a0el \u00a0delito \u00a0que \u00a0err\u00f3neamente \u00a0se \u00a0imputa en el pliego de cargos y el que se ha \u00a0debido \u00a0atribuir \u00a0corresponden a distinto cap\u00edtulo del C\u00f3digo Penal. Pero como \u00a0en \u00a0este \u00a0evento, el desatino sigue siendo de m\u00e9rito, aunque debe denunciarse y \u00a0remediarse \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la causal tercera, debe desarrollarse conforme a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0gobierna la primera, debi\u00e9ndose, por ende, se\u00f1alar la forma \u00a0de \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial,\u00a0 si directa o indirecta, y en \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0la naturaleza del vicio cometido, si de hecho o de derecho, y \u00a0el \u00a0falso juicio que lo determin\u00f3 (existencia, identidad, raciocinio, legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n), con indicaci\u00f3n de las pruebas comprometidas y la trascendencia \u00a0del error en las conclusiones del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Si aceptamos que la pretensi\u00f3n es la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0tambi\u00e9n se equivoca en la formulaci\u00f3n y desarrollo \u00a0del cargo, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2..2.1. \u00a0 No \u00a0 indica \u00a0 la \u00a0 v\u00eda \u00a0 de \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0si \u00a0directa o indirecta, y aunque del \u00a0discurso \u00a0se infiere que opta por la segunda, de todos modos no se\u00f1ala el falso \u00a0juicio \u00a0que \u00a0gener\u00f3 \u00a0los \u00a0errores \u00a0de derecho y de hecho a que se refiere, como \u00a0tampoco \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de vulneraci\u00f3n de la ley sustancial, esto es,\u00a0 si lo \u00a0fue por falta de aplicaci\u00f3n o por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. 2. El desarrollo del reproche no \u00a0guarda \u00a0coherencia \u00a0con \u00a0su enunciado, pues acusa errores de derecho, pero en la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0se \u00a0refiere a yerros de hecho por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0cuando \u00a0asevera \u00a0que no se tuvo en cuenta la historia \u00a0cl\u00ednica \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, y por falso juicio de identidad, cuando dice que los \u00a0testimonios \u00a0fueron \u00a0tergiversados. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0los demuestra, limit\u00e1ndose a \u00a0atacar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0al \u00a0denunciante y a los testigos y negada al \u00a0coprocesado, Luis Enrique Quiroga. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Aunque \u00a0 gran \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0la dedica a cuestionar la experticia m\u00e9dica, no evidencia cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el\u00a0 \u00a0error \u00a0cometido \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a ella ni cu\u00e1l su trascendencia \u00a0frente a las conclusiones del fallo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.4. \u00a0 Finalmente, \u00a0 infringiendo \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales, \u00a0que \u00a0impone \u00a0la obligaci\u00f3n de no \u00a0entremezclar\u00a0 \u00a0dentro de un mismo cargo ataques correspondientes a causales \u00a0distintas, \u00a0 pues \u00a0 su \u00a0 naturaleza, \u00a0 reglas \u00a0 t\u00e9cnicas \u00a0 de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0y \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0son distintas, se desv\u00eda a la causal tercera, cuando \u00a0se \u00a0queja \u00a0de \u00a0la \u00a0no \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0reconocimiento m\u00e9dico y de una \u00a0radiograf\u00eda \u00a0a la v\u00edctima, lo que implicar\u00eda desconocimiento del principio de \u00a0investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo anteriormente expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de \u00a0origen. C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Ver, \u00a0entre otras, casaci\u00f3n 9196, mayo\/96, M.P. Dr. \u00a0D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia; 9335, mayo 30\/96, M.P. Dr. Jorge E. C\u00f3rdoba Poveda; y \u00a010055, diciembre\/98, M. P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 11401 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. \u00a0JORGE C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 076 \u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., doce (12) de mayo \u00a0de dos mil (2000). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0 Procede \u00a0la \u00a0Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}