{"id":2607,"date":"2023-09-08T14:29:21","date_gmt":"2023-09-08T14:29:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/11278jul\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:21","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:21","slug":"11278jul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/11278jul\/","title":{"rendered":"11278jul"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 11278 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.117 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1, D. C., once de julio del \u00a0dos mil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de 22 de junio de 1995, mediante la \u00a0cual \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Fe de Bogot\u00e1 conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0RAUL \u00a0FERNANDO GONGORA DIAZ y HUGO \u00a0GERARDO \u00a0SILVA \u00a0ORDO\u00d1EZ \u00a0a las penas principales de 7 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0cien \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0como \u00a0coautores \u00a0responsables \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad material de particular en documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0agravada \u00a0por \u00a0el \u00a0uso, \u00a0y estafa, agravada por la cuant\u00eda, ambos en \u00a0concurso homog\u00e9neo sucesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a03 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01989, \u00a0Roberto Daza \u00a0Lamorux \u00a0desapareci\u00f3 \u00a0en \u00a0Santa Fe de Bogot\u00e1, sin que desde entonces se tengan \u00a0noticias \u00a0ciertas \u00a0de \u00a0su \u00a0paradero.\u00a0 \u00a0Daza \u00a0Lamorux viv\u00eda con Edna Luc\u00eda \u00a0Escobar \u00a0Lemos \u00a0en Residencias Tequendama de esta ciudad, de donde sali\u00f3 en las \u00a0primeras \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de entrevistarse con Hugo \u00a0Gerardo \u00a0Silva Ord\u00f3nez, amigo personal suyo y administrador del establecimiento \u00a0comercial \u00a0Pompidou, \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a015 \u00a0No.10-61, \u00a0de su propiedad. El \u00a0encuentro, \u00a0seg\u00fan \u00a0la versi\u00f3n de este \u00faltimo, se cumpli\u00f3 en los pasillos del \u00a0hotel \u00a0Tequendama, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sitio \u00a0se \u00a0despidieron \u00a0despu\u00e9s \u00a0de haber \u00a0cancelado \u00a0el \u00a0arriendo \u00a0del parqueadero que Daza Lamorux ocupaba en el edificio \u00a0(fls.9, 98, 268, 272\/1, 214, 219, 263, 368\/4).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preocupada \u00a0por \u00a0la \u00a0suerte de su compa\u00f1ero, \u00a0Edna \u00a0Luc\u00eda \u00a0se \u00a0comunic\u00f3 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0(4 \u00a0de \u00a0noviembre) \u00a0con \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez, \u00a0quien \u00a0le \u00a0coment\u00f3 lo relativo a la entrevista que sostuvo con Daza \u00a0Lamorux \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0anterior, \u00a0manifest\u00e1ndole \u00a0que \u00a0no se preocupara, que no era \u00a0extra\u00f1o \u00a0que \u00a0esto \u00a0sucediera,\u00a0 \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0encargar\u00eda de buscarlo. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0si \u00a0ten\u00eda \u00a0dinero, \u00a0o \u00a0si \u00a0Daza Lamorux ten\u00eda cuentas \u00a0corrientes \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0pudieran \u00a0hacerse \u00a0retiros. \u00a0Ella \u00a0le \u00a0inform\u00f3 que \u00a0dispon\u00eda \u00a0de un mill\u00f3n de pesos en efectivo, y que en su poder se hallaban las \u00a0llaves \u00a0de \u00a0una \u00a0cajilla \u00a0de seguridad del Banco de Cr\u00e9dito. Silva Ord\u00f3\u00f1ez le \u00a0pidi\u00f3 \u00a0la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0la \u00a0plata \u00a0pretextando \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0cancelar unas deudas \u00a0pendientes, \u00a0y \u00a0le \u00a0sugiri\u00f3 \u00a0que \u00a0visitaran \u00a0el \u00a0banco \u00a0con \u00a0el fin de abrir la \u00a0cajilla, \u00a0donde \u00a0le \u00a0dijo \u00a0al \u00a0Gerente \u00a0que \u00a0Roberto \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0Europa \u00a0y \u00a0necesitaban \u00a0retirar \u00a0unos \u00a0dineros \u00a0depositados en ella, pero el Gerente no les \u00a0permiti\u00f3 \u00a0el \u00a0acceso \u00a0por \u00a0carecer \u00a0Edna \u00a0Luc\u00eda \u00a0de autorizaci\u00f3n para hacerlo \u00a0(fls.33 del cuaderno No.3).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a09 de noviembre Silva Ord\u00f3nez cancel\u00f3 la \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0el \u00a0Hotel con el dinero que le quedaba a Edna Luc\u00eda, y la llev\u00f3 de \u00a0regreso \u00a0a \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de Cali, donde viv\u00eda su familia, dejando en su poder el \u00a0autom\u00f3vil\u00a0 \u00a0Volkswagen \u00a0de \u00a0placas \u00a0HG-1492, \u00a0de propiedad de Daza Lamorux \u00a0(fls.260\/4). \u00a0En \u00a0posesi\u00f3n suya quedaron tambi\u00e9n algunos documentos personales \u00a0de \u00a0Daza \u00a0Lamorux, \u00a0y \u00a0las \u00a0llaves \u00a0de \u00a0la cajilla de seguridad, que decidi\u00f3 no \u00a0entregar \u00a0a \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0(fls.55\/1). \u00a0Las dem\u00e1s pertenencias y documentos \u00a0fueron \u00a0tomados\u00a0 \u00a0por \u00a0este \u00a0\u00faltimo, \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0su \u00a0amigo \u00a0pod\u00eda \u00a0aparecer en cualquier momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mes \u00a0de marzo de 1990, Silva Ord\u00f3nez \u00a0viaj\u00f3 \u00a0de \u00a0urgencia \u00a0a\u00a0 \u00a0la ciudad de Cali con dos prop\u00f3sitos: informar a \u00a0Edna \u00a0Luc\u00eda \u00a0que \u00a0Roberto \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0comunicado telef\u00f3nicamente con \u00e9l para \u00a0avisar \u00a0que se encontraba bien; y, traer de regreso a Bogot\u00e1 el veh\u00edculo, como \u00a0medida \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0para ella. Tambi\u00e9n le dijo que a partir de ese momento \u00a0Roberto \u00a0continuar\u00eda \u00a0comunic\u00e1ndose \u00a0por \u00a0intermedio \u00a0de \u00a0un \u00a0amigo \u00a0de \u00a0mucha \u00a0confianza \u00a0llamado \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya, \u00a0a \u00a0quien \u00a0\u00e9l no conoc\u00eda, pero que se \u00a0pondr\u00eda \u00a0pr\u00f3ximamente \u00a0en \u00a0contacto \u00a0(fls.50, \u00a0162, \u00a0167\/1). \u00a0El veh\u00edculo fue \u00a0tra\u00eddo \u00a0 a \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 donde \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0(fls.275\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el mes de mayo del a\u00f1o siguiente (1991), \u00a0Leonor \u00a0Daza \u00a0Lamorux,\u00a0\u00a0 \u00a0hermana \u00a0de \u00a0Roberto Daza Lamorux, present\u00f3 \u00a0formalmente \u00a0 denuncia \u00a0 penal \u00a0 en \u00a0 averiguaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0responsables \u00a0ante \u00a0el \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de Seguridad (DAS), por los delitos de \u201cfalsedad \u00a0documental \u00a0y \u00a0otros\u201d. \u00a0En \u00a0el \u00a0relato que hizo de los hechos manifest\u00f3 que a \u00a0finales \u00a0del a\u00f1o de 1989 viaj\u00f3 de los Estados Unidos, donde reside, con el fin \u00a0de \u00a0hacer \u00a0averiguaciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano y el estado \u00a0de\u00a0 \u00a0sus \u00a0propiedades, \u00a0encontrando muy poca receptividad por parte de Hugo \u00a0Gerardo \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez y Ra\u00fal Fernando G\u00f3ngora D\u00edaz,\u00a0 administradores \u00a0de \u00a0sus \u00a0bienes, \u00a0y la sorpresa que los apartamentos de su propiedad ubicados en \u00a0la \u00a0calle \u00a092 No.5-50 de Santa Fe de Bogot\u00e1, hab\u00edan sido vendidos por ellos en \u00a0sumas \u00a0irrisorias,\u00a0 \u00a0utilizando \u00a0un poder general supuestamente otorgado en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0Segunda \u00a0del \u00a0C\u00edrculo \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 por Roberto a G\u00f3ngora D\u00edaz , \u00a0mediante \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica No. 2246 de 4 de abril de 1990, siendo la firma de \u00a0su \u00a0hermano \u00a0falsa, \u00a0seg\u00fan \u00a0los primeros estudios realizados por los cuerpos de \u00a0inteligencia (fls.1, 2, 30, 67, 139\/1).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Iniciada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los hechos \u00a0relacionados \u00a0con la falsificaci\u00f3n del poder utilizado para enajenar los bienes \u00a0de \u00a0Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0(los \u00a0atinentes \u00a0a su desaparici\u00f3n fueron objeto de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0separada, \u00a0folios 43 y siguientes del cuaderno No.4), el Juzgado \u00a0Ciento \u00a0Veintitr\u00e9s \u00a0de Instrucci\u00f3n Criminal de Santa Fe de Bogot\u00e1 vincul\u00f3 al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria a Hugo Gerardo Silva Ord\u00f3nez y \u00a0Ra\u00fal \u00a0Fernando \u00a0G\u00f3ngora D\u00edaz , quienes afirmaron la autenticidad del referido \u00a0documento \u00a0y \u00a0la \u00a0consiguiente \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0operaciones \u00a0realizadas \u00a0con \u00a0fundamento en el mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero explic\u00f3 que en una comunicaci\u00f3n \u00a0telef\u00f3nica \u00a0que sostuvo con Daza Lamorux en el mes de febrero de 1990, recibi\u00f3 \u00a0instrucciones \u00a0de \u00a0continuar \u00a0los \u00a0contactos \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de John Jairo Bedoya, a \u00a0quien \u00a0hasta \u00a0entonces \u00a0no \u00a0conoc\u00eda. Con \u00e9ste mantuvo cuatro entrevistas entre \u00a0los \u00a0meses \u00a0de febrero y abril de 1990, frente a la Universidad Nacional de esta \u00a0ciudad. \u00a0La \u00a0primera, \u00a0para presentarse. La segunda, para que le hiciera entrega \u00a0de \u00a0las \u00a0pertenencias de Roberto que se encontraban en su poder, y las \u00faltimas, \u00a0para \u00a0pedirle \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0las gestiones adelantadas por Ra\u00fal Fernando \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz. \u00a0Desconoce \u00a0la fecha en la cual el poder general lleg\u00f3 a manos \u00a0de \u00a0este \u00a0\u00faltimo, pero sabe que fue retirado de la Notar\u00eda Segunda despu\u00e9s de \u00a0una \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0G\u00f3ngora D\u00edaz sostuvo con el se\u00f1or Bedoya. Afirma que \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en dicho poder fueron vendidos los dos apartamentos ubicados en \u00a0la \u00a0calle \u00a092 \u00a0No.5-50 \u00a0(Cerros del Chic\u00f3) y el Centro Comercial de la calle 15 \u00a0No.10-61, \u00a0y \u00a0que \u00a0los dineros producto de estas negociaciones han sido enviados \u00a0por \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz a su poderdante, a trav\u00e9s de John Jairo Bedoya. Agrega que \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0ven\u00eda \u00a0siendo \u00a0objeto \u00a0de \u00a0amenazas \u00a0permanentes \u00a0por \u00a0deudas \u00a0y \u00a0problemas \u00a0con \u00a0el \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ese \u00a0motivo \u00a0se \u00a0vio obligado a \u00a0desaparecer \u00a0repentinamente.\u00a0 \u00a0(fls.98, 272\/1, 214, 219, 263\/4)\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ra\u00fal Fernando G\u00f3ngora D\u00edaz manifest\u00f3 haber \u00a0reclamado \u00a0el \u00a0poder \u00a0en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1990 en la Notar\u00eda Segunda del \u00a0C\u00edrculo \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, siguiendo instrucciones que le fueron impartidas por John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya, \u00a0a \u00a0quien \u00a0no \u00a0conoc\u00eda. Asegura haber sostenido con \u00e9ste tres o \u00a0cuatro \u00a0entrevistas en el a\u00f1o de 1990, con el fin de mantenerlo informado\u00a0 \u00a0sobre \u00a0los \u00a0negocios \u00a0que \u00a0iban \u00a0realiz\u00e1ndose, y hacerle entrega de los dineros \u00a0(saldos) \u00a0producto \u00a0de \u00a0las \u00a0ventas. No existen testigos de estos encuentros, ni \u00a0recibos \u00a0de \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0los \u00a0referidos dineros, pero Silva Ord\u00f3nez ten\u00eda \u00a0conocimiento \u00a0de ello. El poder (escritura p\u00fablica No. 2246 de abril 4 de 1990) \u00a0fue \u00a0utilizado \u00a0en \u00a0la venta de los dos apartamentos ubicados en la calle 92 No. \u00a05-50 \u00a0(Cerros \u00a0del \u00a0Chic\u00f3), \u00a0y el centro comercial de la calle 15 No.10-61, por \u00a0valores \u00a0de $20\u2019000.000.oo, \u00a0$16\u2019000.000.oo \u00a0 \u00a0y \u00a0$300\u2019000.000.oo, \u00a0respectivamente. \u00a0Sostiene \u00a0que desde antes de su desaparici\u00f3n, Daza Lamorux lo \u00a0hab\u00eda \u00a0autorizado \u00a0por escrito para poner en venta los apartamentos de la calle \u00a092 \u00a0No.5-50, \u00a0como \u00a0consta \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0fecha 16 de agosto de 1989, que \u00a0adjunta al proceso (fls.78, 281, 369\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0Edna \u00a0Luc\u00eda \u00a0Escobar \u00a0Lemos \u00a0hizo \u00a0un \u00a0pormenorizado recuento de los hechos que antecedieron, \u00a0acompa\u00f1aron \u00a0y \u00a0siguieron a la desaparici\u00f3n de Roberto Daza Lamorux, el manejo \u00a0de \u00a0sus negocios, su situaci\u00f3n actual y sus planes a corto plazo, indicando que \u00a0voluntariamente \u00a0jam\u00e1s hubiera tomado la decisi\u00f3n de desaparecer sin avisarle, \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0cree que hubiera decidido otorgarle amplios poderes a G\u00f3ngora D\u00edaz \u00a0para \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n\u00a0 \u00a0y venta de la totalidad de sus negocios, puesto \u00a0que \u00a0en los d\u00edas anteriores a su desaparici\u00f3n, ante la perspectiva de dejar el \u00a0pa\u00eds \u00a0para \u00a0viajar posiblemente a Espa\u00f1a,\u00a0 Silva Ord\u00f3nez le present\u00f3 un \u00a0poder \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0id\u00e9nticos, que Roberto se neg\u00f3 a firmar argumentando que \u00a0lo quer\u00eda \u201cdejar en la calle\u201d (fls.50, 162, 167\/1, 214\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0proceso \u00a0fueron \u00a0allegadas \u00a0copias de las \u00a0escrituras \u00a0P\u00fablicas \u00a0No. \u00a02246 de 4 de abril de 1990, mediante la cual Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0otorga \u00a0poder \u00a0general \u00a0por \u00a0tiempo \u00a0indefinido \u00a0a Ra\u00fal Fernando \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz \u00a0(fls.19,22\/1); 3574 de junio 19 de 1990 otorgada en la Notar\u00eda \u00a015 \u00a0del \u00a0C\u00edrculo de Bogot\u00e1, mediante la cual Ra\u00fal Fernando G\u00f3ngora D\u00edaz, en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0apoderado \u00a0general \u00a0de \u00a0Roberto\u00a0 \u00a0Daza Lamorux vende a Beatriz \u00a0Eugenia \u00a0Posada \u00a0Duque \u00a0el \u00a0apartamento No.S-102 ubicado en la calle 92 No.5-50, \u00a0por \u00a0valor de cuatro millones de pesos (fls.56\/3); y 4448 de 18 de septiembre de \u00a01991, \u00a0otorgada \u00a0ante \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a037 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0G\u00f3ngora D\u00edaz \u00a0transfiere \u00a0en favor de la sociedad Grupo Mayor Limitada, representada por Jorge \u00a0Enrique \u00a0Caicedo \u00a0Torres, \u00a0la propiedad del centro comercial ubicado en la calle \u00a015 \u00a0No.10-61, \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0ciento \u00a0cincuenta \u00a0millones \u00a0de pesos (fls.54\/2). \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0aparecen \u00a0incorporados \u00a0los \u00a0testimonios de Hern\u00e1n S\u00e1nchez Cu\u00e9llar, \u00a0comprador \u00a0del otro apartamento ubicado en la calle 92 No.5-50 (fls.30\/3),\u00a0 \u00a0Beatriz \u00a0Eugenia \u00a0Posada Duque (fls.16,290\/1), Dar\u00edo de Jes\u00fas Posada Londo\u00f1o, \u00a0padre \u00a0 de \u00a0la \u00a0anterior \u00a0(fls.151 \u00a0vto.\/3), \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Caicedo \u00a0Torres \u00a0(fls.351\/1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sometida la escritura p\u00fablica No.2246 de 4 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01990 \u00a0a \u00a0estudio \u00a0grafot\u00e9cnico \u00a0y \u00a0dactilosc\u00f3pico, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de \u00a0verificar \u00a0la \u00a0autenticidad \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0y huella supuestamente impuestas por \u00a0Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux, \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 por parte de peritos del Laboratorio de \u00a0Criminal\u00edstica \u00a0de \u00a0la \u00a0Escuela \u00a0General \u00a0Santander, y el Instituto de Medicina \u00a0legal, \u00a0en \u00a0dict\u00e1menes \u00a0separados, \u00a0que \u00a0la firma hab\u00eda sido imitada, y que la \u00a0huella \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0superpuesta \u00a0(una encima de otra), imposibilit\u00e1ndose la \u00a0lectura \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 puntos \u00a0 caracter\u00edsticos \u00a0(fls.129, \u00a0150, \u00a0192 \u00a0y \u00a0360\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0auto \u00a0de diciembre 6 de 1991, el Juzgado \u00a0instructor \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de los indagados con medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0como \u00a0coautores \u00a0responsables \u00a0de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad material de particular en documento p\u00fablico, agravada por \u00a0el \u00a0uso, \u00a0y estafa (fls.89\/2), decisi\u00f3n contra la cual interpusieron recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 defensores \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 procesados \u00a0 \u00a0(fls.161 \u00a0 \u00a0y \u00a0172\/2).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0recurso \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0, \u00a0el \u00a0defensor de G\u00f3ngora D\u00edaz hizo llegar al Tribunal copia de la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0No.522 \u00a0de \u00a028 \u00a0de \u00a0enero de 1992, extendida en la Notar\u00eda \u00a0Veintisiete \u00a0del \u00a0C\u00edrculo \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, por la cual Roberto Daza \u00a0Lamorux \u00a0otorgaba nuevo poder general a su representado, y ratificaba \u201ctodos y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0actos pasados y futuros\u201d realizados por \u00e9l, con el fin de \u00a0que \u00a0fuera \u00a0tenida \u00a0en cuenta al momento de resolver la impugnaci\u00f3n (fls. 8, 10 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0No.1 \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia). El Tribunal mantuvo sin embargo la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0advirtiendo \u00a0que \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0poder no descartaba las \u00a0severas \u00a0dudas \u00a0que \u00a0exist\u00edan \u00a0en torno a la real desaparici\u00f3n de Roberto Daza \u00a0Lamorux (fls.26 ibidem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con el fin de establecer la autenticidad de la \u00a0firma \u00a0puesta en la nueva escritura (522 de 28 de enero de 1992), se practicaron \u00a0experticios \u00a0grafol\u00f3gicos \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0peritos de la Direcci\u00f3n de Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0 (Divisi\u00f3n \u00a0 Criminal\u00edstica), \u00a0 el \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0(DAS), \u00a0y \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0con \u00a0los siguientes resultados: Para los \u00a0graf\u00f3logos \u00a0de \u00a0Polic\u00eda Judicial la firma es falsa por imitaci\u00f3n (fls.171\/3). \u00a0Para \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0(fls.179, \u00a0305\/3), \u00a0y \u00a0el \u00a0Departamento Administrativo de \u00a0Seguridad \u00a0 Das \u00a0 (fls.205, \u00a0 243\/3), \u00a0es \u00a0aut\u00e9ntica, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0advertirse \u00a0variaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 desenvolvimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 caligr\u00e1fico \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0escritural.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0instancias \u00a0de \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a011 de diciembre de 1992, \u00a0precluy\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n en favor de los procesados por los delitos de falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en documento p\u00fablico y estafa, y orden\u00f3 continuar la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de uso de documento p\u00fablico falso, derivado de la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de la escritura No.2246 de 4 de abril de 1990 (fls.317\/3). Apelada \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado de la parte civil, el Ministerio P\u00fablico, y \u00a0uno \u00a0de los defensores (fls.332, 335, 340, 356\/3), la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0revoc\u00f3 \u00a0en todas sus partes, tras argumentar que la ratificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0poder no hac\u00eda desaparecer la falsedad de la primera escritura, ni su uso, \u00a0ni \u00a0las \u00a0estafas \u00a0a \u00a0las \u00a0personas \u00a0que adquirieron los bienes, y que adem\u00e1s se \u00a0hac\u00eda \u00a0necesario realizar confrontaci\u00f3n de huellas con el fin de establecer si \u00a0la \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0nueva \u00a0escritura (0522 de enero 28 de 1992), correspond\u00eda \u00a0realmente \u00a0a \u00a0Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0(fls.116 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0No.1 \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite del \u00a0referido \u00a0recurso, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz hizo llegar a la Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante el\u00a0 Tribunal copia de un memorial supuestamente suscrito por \u00a0Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux, dirigido al Fiscal Instructor, con nota de presentaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0ante el Secretario del Juzgado Primero Civil del Circuito de Florencia \u00a0(Caquet\u00e1), \u00a0sin \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0huella, \u00a0haciendo \u00a0saber \u00a0que \u00a0las escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a0Nos.2246 \u00a0de \u00a04 de abril de 1990 y 0522 de 28 de enero de 1992 fueron \u00a0suscritas \u00a0por \u00a0\u00e9l, \u00a0y \u00a0que \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz \u00a0es \u00a0el \u00a0\u00fanico que tiene la libre \u00a0administraci\u00f3n \u00a0y \u00a0disposici\u00f3n de sus bienes (fls.73 a 75 ibidem).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dispuesto \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0dictamen \u00a0grafol\u00f3gico \u00a0comparativo \u00a0de \u00a0las \u00a0firmas \u00a0de Roberto Daza Lamorux vertidas en las escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a02246 \u00a0de \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01990 y 0522 de 28 de enero de 1992, y uno \u00a0dactilosc\u00f3pico \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0autenticidad de las huellas, se concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0primeras correspond\u00edan a imitaciones de la signatura utilizada por el \u00a0titular, \u00a0y \u00a0que \u00a0las \u00a0impresiones \u00a0dactilares, \u00a0en \u00a0ambos \u00a0casos, \u00a0hab\u00edan sido \u00a0superpuestas (fls.290 y 321\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con el fin de acreditar la existencia de John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya \u00a0se allegaron al proceso las siguientes probanzas: a) Declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0abogado \u00a0litigante \u00a0Manuel De Narv\u00e1ez Ord\u00f3\u00f1ez, rendida el 25 de marzo de \u00a01992 \u00a0(fls.166\/3); \u00a0recibo \u00a0de \u00a0marzo 31 de 1990 suscrito por John Jairo G\u00f3mez, \u00a0identificado \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0c\u00e9dula \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0 No. \u00a0 70\u2019512.589 \u00a0(fls.56\/4); y fotocopia de la \u00a0c\u00e9dula \u00a0correspondiente a dicho n\u00famero, expedida a nombre de John Jairo G\u00f3mez \u00a0Bedoya (fls.333, 350 y 363\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manuel \u00a0De Narv\u00e1ez Ord\u00f3nez manifest\u00f3 que a \u00a0finales \u00a0del \u00a0mes de marzo de 1990, Roberto Daza Lamorux, a quien hasta entonces \u00a0no \u00a0conoc\u00eda, \u00a0se\u00a0 \u00a0present\u00f3 \u00a0personalmente \u00a0a \u00a0sus oficinas de abogado en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0 de \u00a0un \u00a0muchacho \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0contratar \u00a0sus \u00a0servicios \u00a0para \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de un poder general (minuta) en favor de un se\u00f1or G\u00f3ngora, y que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0la \u00a0persona que lo acompa\u00f1aba, cuyo nombre no recuerda, se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0a \u00a0reclamar \u00a0el \u00a0borrador, suscribiendo un recibo de entrega. Pasado un \u00a0tiempo, \u00a0en \u00a0una \u00a0charla \u00a0casual \u00a0que \u00a0mantuvo \u00a0con \u00a0su amigo Hugo Gerardo Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez, \u00a0vino \u00a0a \u00a0enterarse \u00a0del \u00a0problema \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0con la justicia, y a \u00a0escuchar \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0el nombre de Roberto Lamorux, advirtiendo que se trataba de \u00a0la \u00a0misma \u00a0persona \u00a0que \u00a0hab\u00eda visitado su oficina, raz\u00f3n por la cual decidi\u00f3 \u00a0presentarse \u00a0a \u00a0declarar \u00a0sobre los hechos que le constaban (fls.166\/3). Un a\u00f1o \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su testimonio, adjunt\u00f3 al proceso el susodicho recibo de fecha 31 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01990, \u00a0suscrito por John Jairo G\u00f3mez, con c\u00e9dula de ciudadan\u00eda \u00a0No. \u00a0 70\u2019512.589, \u00a0 por \u00a0concepto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 entrega \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 minuta \u00a0 (fls. \u00a0 56 \u00a0 y \u00a057\/4).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante resoluci\u00f3n de 27 de mayo de 1994, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra \u00a0los \u00a0procesados \u00a0por los delitos de falsedad material de particular en documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0agravada \u00a0por \u00a0el \u00a0uso, \u00a0y estafa, agravada por la cuant\u00eda, ambos en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo, \u00a0conforme \u00a0a lo establecido en los art\u00edculos 26, 220, 222 \u00a0inciso \u00a0segundo, \u00a0356 \u00a0y 372.1 del C\u00f3digo Penal (fls.468\/4). Esta decisi\u00f3n fue \u00a0apelada \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de Silva Ord\u00f3\u00f1ez y G\u00f3ngora D\u00edaz (fls.518, 558, \u00a0572, \u00a0590\/4), pero la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal, en prove\u00eddo de 26 de \u00a0julio \u00a0siguiente\u00a0 \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0conocer \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0por \u00a0haber sido \u00a0sustentado \u00a0extempor\u00e1neamente (fls.199 del cuaderno No.1 de segunda instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rituada \u00a0la \u00a0causa, \u00a0el \u00a0Juzgado 66 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0de \u00a06 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995,\u00a0 \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 7 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y multa de cien mil pesos cada uno, y la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino de la pena privativa de la \u00a0libertad, \u00a0 como \u00a0 coautores \u00a0 responsables \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n (fls.261\/5). Apelado este fallo por los defensores de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0(fls.347, \u00a0400\/5), el Tribunal Superior, mediante el suyo de 22 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente, \u00a0lo confirm\u00f3 en todas sus partes (fls.4 cuaderno No. 2 de \u00a0segunda instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ambos \u00a0 defensores \u00a0interpusieron \u00a0entonces \u00a0recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 y \u00a0 presentaron \u00a0 en \u00a0 tiempo \u00a0 las \u00a0correspondientes \u00a0demandas, \u00a0pero la Corte, por auto de 22 de noviembre de 1996, \u00a0declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el defensor del procesado Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0por \u00a0no \u00a0reunir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0su nombre los requisitos \u00a0formales \u00a0m\u00ednimos requeridos para su admisi\u00f3n. Respecto del procesado G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz, \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0en \u00a0tr\u00e1mite \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0(fls.65 del cuaderno de la \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0principales \u00a0y \u00a0dos subsidiarios \u00a0presenta el demandante contra la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0principales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Causal tercera de casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Existencia de irregularidades sustanciales que \u00a0vician \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0la sentencia por desconocimiento del debido proceso y\u00a0 \u00a0violaci\u00f3n del derecho de defensa del acusado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que los juzgadores incurrieron en dos \u00a0evidentes \u00a0irregularidades: \u00a0Haber \u00a0ideado \u00a0un \u00a0fantasma \u00a0para \u00a0poder colocar en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0intelectual \u00a0del \u00a0delito \u00a0de falsedad \u00a0material \u00a0en documento p\u00fablico, al sostener que Silva Ordo\u00f1ez y G\u00f3ngora D\u00edaz \u00a0se \u00a0valieron \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero \u00a0para \u00a0suplantar \u00a0a \u00a0Roberto Daza Lamorux, y haber \u00a0ignorado, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0tergiversado, \u00a0el \u00a0material \u00a0probatorio que confirmaba la \u00a0versi\u00f3n de los sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el primer aspecto sostiene \u00a0que \u00a0las \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la \u00a0suplantaci\u00f3n, esgrimida a lo largo de todo el proceso, \u00a0carece \u00a0de la m\u00e1s m\u00ednima base probatoria, puesto que no existe indicio alguno, \u00a0salvo \u00a0la \u00a0irregular suspicacia de los funcionarios judiciales, para plasmar una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0en \u00a0tal sentido. Por parte alguna el expediente revela la presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0tercer \u00a0implicado, \u00a0o \u00a0permite \u00a0deducir la existencia del fantasma. A la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de su existencia se lleg\u00f3 para poder cubrir la falencia probatoria \u00a0y \u00a0 la \u00a0 ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0exigida \u00a0para \u00a0proferir \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En desarrollo del segundo planteamiento afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0a quo ignor\u00f3 las siguientes pruebas: 1) La autorizaci\u00f3n que \u00a0Daza \u00a0le \u00a0dio \u00a0a \u00a0G\u00f3ngora en agosto de 1989 para arrendar, administrar o vender \u00a0sus \u00a0bienes; \u00a02) \u00a0Las \u00a0declaraciones de los empleados de Residencias Tequendama, \u00a0que \u00a0informan \u00a0de \u00a0la \u00a0solitaria \u00a0y extra\u00f1a personalidad de Daza Lamorux; 3) La \u00a0carta \u00a0memorial \u00a0enviada \u00a0por \u00a0\u00e9ste al Fiscal instructor desde Florencia, en la \u00a0cual \u00a0ratifica \u00a0el \u00a0poder \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz; \u00a04) Los testimonios que \u00a0apuntan \u00a0a \u00a0demostrar el temor y angustia que Daza Lamorux ven\u00eda experimentando \u00a0por \u00a0las \u00a0continuas \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0que \u00a0era \u00a0v\u00edctima; \u00a0y, \u00a05) Los testimonios e \u00a0indicios \u00a0que \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0de sus ocultas e ilegales actividades. Otras pruebas \u00a0fueron \u00a0tergiversadas \u00a0o cercenadas, como podr\u00e1 sopesarlo la Corte una vez haya \u00a0estudiado el expediente.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0obrar \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0violaron \u00a0la \u00a0norma \u00a0fundamental \u00a0de r\u00e9gimen probatorio que ordena investigar y \u00a0valorar \u00a0tanto lo favorable como lo desfavorable del procesado (art\u00edculo 249 C. \u00a0P. \u00a0P.), \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se toma en cuenta que los instructores omitieron decretar \u00a0pruebas \u00a0solicitadas \u00a0por \u00a0los \u00a0procesados \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de demostrar su \u00a0inocencia. \u00a0Incluso se lleg\u00f3 al extremo de cercenar la prueba\u00a0 testimonial \u00a0extractando \u00a0de ella los apartes desfavorables para los sindicados, e ignorando, \u00a0o tergiversando los que pod\u00edan favorecerlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0resultaron \u00a0quebrantados \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Nacional y 1\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0 por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0en \u00a0consideraciones \u00a0fantasiosas, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0en \u00a0sesgadas \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, siendo la \u00a0sentencia, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de las formas propias del \u00a0juicio. \u00a0No \u00a0puede \u00a0olvidarse \u00a0que \u00a0un \u00a0procesado \u00a0debe ser absuelto o condenado \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0un juicioso, razonado y motivado an\u00e1lisis de la prueba recaudada, \u00a0sin \u00a0sorpresas, \u00a0ni \u00a0omisiones \u00a0probatorias, \u00a0requisitos \u00a0\u00e9stos que ni siquiera \u00a0parcialmente \u00a0fueron \u00a0cumplidos por los juzgadores, dando origen a la ilegalidad \u00a0de \u00a0 la \u00a0 actuaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0y \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0proceso \u00a0se \u00a0encuentra viciado de nulidad \u00a0desde \u00a0la \u00a0primera \u00a0inactividad que se present\u00f3 en materia probatoria, es decir \u00a0desde \u00a0la \u00a0indagatoria misma de G\u00f3ngora D\u00edaz, ya que jam\u00e1s se practicaron los \u00a0estudios \u00a0grafol\u00f3gicos \u00a0y \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0necesarios para demostrar la autenticidad \u00a0del \u00a0contenido \u00a0y firma de la autorizaci\u00f3n otorgada a \u00e9ste por Daza Lamorux el \u00a017 \u00a0de agosto de 1989, prueba que hubiese constituido indicio principal\u00edsimo de \u00a0la \u00a0 real \u00a0 existencia \u00a0en \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0de \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0instituir \u00a0apoderado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0yerros en que incurrieron los juzgadores \u00a0son \u00a0de \u00a0tal \u00a0entidad \u00a0y \u00a0gravedad, \u00a0que \u00a0imponen \u00a0la declaratoria de la nulidad \u00a0solicitada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Causal primera de casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial \u00a0debido \u00a0a \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba indiciaria y \u00a0testimonial, \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0arbitraria \u00a0e \u00a0infundadamente \u00a0a \u00a0los juzgadores de \u00a0instancia \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza legal de la responsabilidad penal de los procesados en \u00a0unos hechos que no cometieron, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Error \u00a0de hecho en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnico \u00a0grafol\u00f3gica. Sostiene que los fallos \u00a0desconocieron \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de Seguridad \u00a0(DAS) \u00a0y \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0que \u00a0afirman la autenticidad de la firma puesta en la \u00a0escritura \u00a0No.0522 \u00a0de \u00a0enero 28 de 1992, para acoger el experticio que declar\u00f3 \u00a0su \u00a0falsedad, \u00a0dando de manera caprichosa y arbitraria credibilidad a una prueba \u00a0que aparece rebatida dentro del proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ambos \u00a0dict\u00e1menes, \u00a0los \u00a0favorables como los \u00a0desfavorables \u00a0al \u00a0acusado, \u00a0contienen \u00a0explicaciones coherentes, situaci\u00f3n que \u00a0conduce \u00a0a un estado de duda razonable e invencible en cuanto dice relaci\u00f3n con \u00a0la \u00a0autenticidad de la firma de Roberto Daza Lamorux, que por mandato legal debe \u00a0ser \u00a0resuelta \u00a0en \u00a0favor del implicado. Este principio normativo fue desconocido \u00a0por \u00a0 los \u00a0 juzgadores, \u00a0 quienes \u00a0 decidieron \u00a0 acoger \u00a0 las \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0compromet\u00edan \u00a0a \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz, incurriendo, por este modo, en un grave error \u00a0de apreciaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0solo \u00a0hecho de existir cuatro dict\u00e1menes \u00a0dubitativos \u00a0y \u00a0contradictorios \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0aspecto, \u00a0y \u00a0la circunstancia \u00a0adicional \u00a0de que ninguna\u00a0 de las firmas que sirvieron de referente para el \u00a0correspondiente \u00a0cotejo \u00a0(firmas \u00a0indubitadas), \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0del \u00a0otorgamiento \u00a0de la escritura, enervaban toda posibilidad de otorgarle fuerza de \u00a0plena \u00a0prueba al experticio asertivo, de donde se sigue que la falsedad imputada \u00a0al \u00a0sindicado es tan solo una probabilidad, un hecho respecto del cual no existe \u00a0certeza en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para respaldar sus afirmaciones transcribe in \u00a0extenso \u00a0las formulaciones argumentales sustentatorias del recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de primera instancia, donde se refiere a cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0t\u00e9cnico \u00a0grafol\u00f3gicos \u00a0practicados \u00a0a \u00a0lo largo del \u00a0proceso, \u00a0 su \u00a0contenido \u00a0y \u00a0conclusiones, \u00a0para \u00a0finalmente \u00a0sostener \u00a0que \u00a0los \u00a0documentos \u00a0p\u00fablicos \u00a0se \u00a0presumen \u00a0aut\u00e9nticos \u00a0mientras \u00a0no sea demostrada su \u00a0falsedad, \u00a0y \u00a0que esta presunci\u00f3n acompa\u00f1a las escrituras P\u00fablicas No.2246 de \u00a04 \u00a0de \u00a0abril de 1990 y 0522 de enero 28 de 1992, en raz\u00f3n a la multiplicidad de \u00a0dict\u00e1menes \u00a0dubitativos \u00a0que \u00a0impiden tener certeza sobre su car\u00e1cter espurio, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al memorial remitido desde Florencia por Daza Lamorux, por tener \u00a0nota \u00a0de presentaci\u00f3n personal\u00a0 ante el Juzgado Primero Civil del Circuito \u00a0de \u00a0Florencia, \u00a0y \u00a0no \u00a0existir dictamen grafol\u00f3gico que niegue su autenticidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0analizar \u00a0las \u00a0pericias \u00a0que \u00a0afirman \u00a0la \u00a0autenticidad \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0de Daza Lamorux en la escritura p\u00fablico No.0522 de \u00a0enero \u00a029 de 1992, las sentencias se limitan a sostener que sus motivaciones son \u00a0contradictorias, \u00a0desconociendo por completo las explicaciones suministradas por \u00a0los \u00a0 peritos \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0dichas \u00a0supuestas \u00a0inconsistencias, \u00a0y \u00a0las \u00a0ampliaciones \u00a0y \u00a0aclaraciones \u00a0de \u00a0sus \u00a0estudios, \u00a0violando, \u00a0de esta manera, la \u00a0exigencia \u00a0legal \u00a0de analizar con el mismo detenimiento y cuidado lo favorable y \u00a0desfavorable al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0ratificaci\u00f3n \u00a0contenida en la escritura p\u00fablica No.0522, no desvirtuar\u00eda, por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0la falsedad ya cometida en la escritura No.2246 de abril 4 de 1990, \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0ser \u00a0compartida, puesto que no existe prueba alguna, distinta de \u00a0las \u00a0suspicacias \u00a0elaboradas \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, que se\u00f1ale a los procesados \u00a0como \u00a0autores \u00a0de \u00a0dicho \u00a0il\u00edcito, \u00a0y porque de haberse acreditado su autor\u00eda, \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0es \u00a0inocua, en virtud de la ulterior \u00a0ratificaci\u00f3n del poder y la consiguiente ausencia de perjuicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0en \u00a0seguida \u00a0a \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales \u00a0relativos a la escritura p\u00fablica 2246 de 1990 para sostener que sus \u00a0conclusiones \u00a0no tienen la contundencia que se quiere mostrar en las sentencias, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0perito advirti\u00f3 que rend\u00eda la experticia a pesar de no contar con \u00a0el \u00a0material \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0la realizaci\u00f3n de los cotejos, y que las firmas \u00a0que \u00a0le \u00a0fueron \u00a0suministradas con car\u00e1cter de indubitadas, no eran coet\u00e1neas. \u00a0No \u00a0obstante ello, en el \u00faltimo an\u00e1lisis grafol\u00f3gico realizado, la perito, en \u00a0forma \u00a0inexplicable, \u00a0acogi\u00f3 \u00a0tales \u00a0conclusiones, \u00a0y \u00a0por ende sus salvedades, \u00a0haciendo \u00a0que surjan tambi\u00e9n dudas en relaci\u00f3n con la autenticidad de la firma \u00a0de \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0en \u00a0dicha \u00a0escritura, \u00a0que \u00a0deben \u00a0ser resueltas en favor del \u00a0procesado, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se tiene en cuenta la manifestaci\u00f3n hecha por el\u00a0 \u00a0otorgante \u00a0en el memorial enviado desde la ciudad de Florencia, en el sentido de \u00a0que \u00a0la \u00a0firma impuesta por \u00e9l en la escritura No.2246 qued\u00f3 \u201cdiferente a la \u00a0normal\u201d \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0las \u00a0permanentes \u00a0amenazas \u00a0de que ven\u00eda siendo \u00a0v\u00edctima,\u00a0 y su delicado estado de salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas relaciona los art\u00edculos \u00a0249, 250, 254 y 271 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Error de hecho en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0indicativa \u00a0de que Roberto Daza Lamorux se hab\u00eda negado a firmar en los \u00a0d\u00edas \u00a0anteriores \u00a0a \u00a0su \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0un \u00a0poder general que le present\u00f3 Hugo \u00a0Gerardo \u00a0Silva Ordo\u00f1ez, argumentando, seg\u00fan versi\u00f3n de la testigo Edna Luc\u00eda \u00a0Escobar Lemos, \u201cque lo quer\u00eda dejar en la calle\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0al \u00a0aludir \u00a0a \u00a0esta prueba de responsabilidad, expres\u00f3 que lo dicho \u00a0por \u00a0la \u00a0testigo \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u201ccorroborado por Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria\u201d, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que no corresponde a la realidad, ya que el procesado solo admiti\u00f3 \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a la presentaci\u00f3n del borrador del poder general , y la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0 Roberto \u00a0 Daza \u00a0 Lamorux \u00a0de \u00a0no \u00a0suscribirlo, \u00a0no \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que\u00a0 \u00a0la\u00a0\u00a0 \u00a0testigo\u00a0 \u00a0dijo \u00a0\u00e9ste \u00a0adujo\u00a0 \u00a0para\u00a0 \u00a0no hacerlo, \u00a0como\u00a0 \u00a0se\u00a0 \u00a0deduce\u00a0\u00a0 \u00a0del estudio del contenido de su dicho, \u00a0cuyos \u00a0 apartes \u00a0 pertinentes \u00a0transcribe.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0texto \u00a0de \u00a0la declaraci\u00f3n de la testigo \u00a0surgen \u00a0adem\u00e1s \u00a0contraindicios \u00a0que \u00a0terminan \u00a0debilitando \u00a0su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que\u00a0 \u00a0Daza \u00a0Lamorux no quiso firmarle poder alguno a Silva Ord\u00f3\u00f1ez.\u00a0 \u00a0Al \u00a0 comenzar \u00a0 su \u00a0 relato, \u00a0 por \u00a0ejemplo, \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0Roberto \u00a0lo \u00a0nombr\u00f3 \u00a0administrador \u00a0para \u00a0huir \u00a0de \u00a0los \u00a0cobradores \u00a0que constantemente merodeaban el \u00a0centro \u00a0comercial \u00a0(fls. \u00a0164). \u00a0Y \u00a0a \u00a0folio \u00a0siguiente, \u00a0coment\u00f3 que su marido \u00a0quer\u00eda \u00a0que \u00a0se \u00a0fueran \u00a0a vivir a Espa\u00f1a y dejar \u201clegalmente a Hugo Silva a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0todo, \u00a0pero \u00a0eso \u00a0nunca \u00a0se \u00a0consigui\u00f3, siempre aplazaban eso, nunca \u00a0firmaron \u00a0nada, \u00a0que \u00a0yo me diera cuenta, por lo regular Roberto no me manten\u00eda \u00a0al \u00a0corriente \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0hac\u00eda \u00a0o \u00a0dejaba \u00a0de \u00a0hacer\u201d. \u00a0Y despu\u00e9s, al ser \u00a0preguntada \u00a0si G\u00f3ngora D\u00edaz le inspiraba tanta confianza a su marido como para \u00a0nombrarlo \u00a0su \u00a0apoderado \u00a0general, \u00a0contesto: \u00a0\u201cno, \u00a0no \u00a0lo creo\u201d (fls.171). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0afirmaci\u00f3n m\u00e1s importante de la testigo \u00a0la \u00a0constituye \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas \u00a0la atinente a que su esposo quer\u00eda irse a \u00a0vivir \u00a0a Espa\u00f1a y dejar a Silva Ord\u00f3\u00f1ez a cargo de todo, en cuanto contradice \u00a0en \u00a0mayor \u00a0grado \u00a0sus \u00a0afirmaciones \u00a0sobre el comentario hecho por aqu\u00e9l, en el \u00a0sentido \u00a0de que buscaba dejarlo en la calle. Adem\u00e1s, si dicha manifestaci\u00f3n de \u00a0desconfianza \u00a0hubiese \u00a0existido, solo estar\u00eda referida a Silva Ordo\u00f1ez, quien, \u00a0como se sabe, jam\u00e1s cont\u00f3 con poder general de Daza Lamorux. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0el proceso no existe prueba alguna que \u00a0indique \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0negado a otorgar dicho poder a G\u00f3ngora D\u00edaz, \u00a0quien finalmente fue su apoderado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0permite advertir el grave \u00a0error \u00a0 en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0tomar \u00a0como \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0dada \u00a0a conocer por la testigo Edna Luc\u00eda Escobr Lemos, que ella \u00a0misma \u00a0termina \u00a0controvirtiendo. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0permite \u00a0concluir que los falladores \u00a0cambiaron \u00a0el sentido de la prueba, distorsionaron su alcance y tergiversaron su \u00a0contenido, \u00a0al \u00a0dejar \u00a0plasmado \u00a0que \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0la \u00a0testigo hab\u00eda sido \u00a0ratificado \u00a0por \u00a0Silva Ord\u00f3\u00f1ez, cosa que jam\u00e1s sucedi\u00f3, como se deduce de su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0donde \u00a0sostiene que Daza Lamorux decidi\u00f3 no firmar el poder para \u00a0evitar \u00a0que \u00a0su \u00a0familia \u00a0(la \u00a0de \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez) \u00a0se \u00a0enterara \u00a0y empezara a \u00a0preguntar por el origen de las propiedades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0resulta \u00a0acertado \u00a0sostener, como lo \u00a0hacen \u00a0los juzgadores, que si Daza Lamorux no hab\u00eda confiado en Silva Ordo\u00f1ez, \u00a0que \u00a0era \u00a0su \u00a0amigo \u00a0personal \u00a0desde \u00a0mucho \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s, menos iba a hacerlo \u00a0en\u00a0 \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz, \u00a0a \u00a0quien \u00a0hac\u00eda \u00a0poco \u00a0conoc\u00eda, \u00a0estableciendo \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0proporcionalidad \u00a0directa \u00a0entre \u00a0la \u00a0confianza \u00a0y \u00a0el \u00a0tiempo de \u00a0conocimiento, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0esta \u00a0forma \u00a0de \u00a0argumentar desconoce las leyes m\u00e1s \u00a0elementales \u00a0de \u00a0la \u00a0sicolog\u00eda \u00a0humana. Una persona puede desconfiar de alguien \u00a0que \u00a0conoce \u00a0hace \u00a020 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y confiar en quien\u00a0 apenas acaba de conocer. \u00a0Este \u00a0fue \u00a0otro \u00a0grave \u00a0desacierto del intelecto y la deducci\u00f3n que se utiliz\u00f3 \u00a0para llegar a la certeza de la culpabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluyendo, \u00a0 se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0 darle \u00a0 a \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0referencia \u00a0una \u00a0significaci\u00f3n \u00a0y \u00a0alcance \u00a0totalmente \u00a0ajenos, \u00a0pues \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0lo \u00a0inentendible, \u00a0y \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0acogi\u00f3 \u00a0tal \u00a0entendimiento. \u00a0Y \u00a0este \u00a0extrav\u00edo \u00a0jur\u00eddico \u00a0comporta, \u00a0necesariamente, un error manifiesto de facto, que incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena, \u00a0y que de no haberse presentado habr\u00eda impedido \u00a0llegar \u00a0 al \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Error de hecho en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0del hecho indicador, en la construcci\u00f3n del indicio de mentira derivado \u00a0de \u00a0los\u00a0 \u00a0mensajes \u00a0que Silva Ord\u00f3\u00f1ez hac\u00eda llegar a Edna Luc\u00eda Escobar \u00a0Lemos \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 enviados \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 Daza \u00a0 \u00a0Lamorux, \u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0desaparici\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de este \u00a0indicio, \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso anterior, parten de una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de la testigo Edna Luc\u00eda Escobar Lemos, que ella misma contradice. \u00a0Inicialmente \u00a0comenta que Silva Ord\u00f3\u00f1ez se comunicaba peri\u00f3dicamente con ella \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0de \u00a0Daza \u00a0Lamorux, hasta cuando decidi\u00f3 viajar \u00a0personalmente \u00a0a \u00a0Cali \u00a0para \u00a0manifestarle \u00a0que \u00a0\u201cRoberto \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0llamado \u00a0dici\u00e9ndole \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0preocupara, \u00a0que \u00a0\u00e9l estaba bien pero que no le iba a \u00a0decir \u00a0en \u00a0d\u00f3nde estaba, que no lo iba a volver a llamar sino que iba a nombrar \u00a0un \u00a0se\u00f1or \u00a0de \u00a0apellido \u00a0Bedoya \u00a0para que se entrevistara con \u00e9l\u201d, y que por \u00a0seguridad \u00a0deb\u00eda \u00a0entregarle \u00a0el \u00a0veh\u00edculo, \u00a0ya \u00a0que todo el mundo lo conoc\u00eda \u00a0y\u00a0 \u00a0pod\u00eda pasarle algo, agregando que a partir de entonces Silva Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0continu\u00f3 llam\u00e1ndola cada 15 d\u00edas o cada mes, sin novedades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, en la misma declaraci\u00f3n (rendida \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01991), \u00a0al \u00a0ser \u00a0preguntada \u00a0si hab\u00eda tenido \u00faltimamente \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0Daza \u00a0Lamorux, respondi\u00f3: \u201cabsolutamente \u00a0nada\u201d, contradiciendo, de \u00a0este \u00a0modo, \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0en \u00a0los apartes que vienen de ser relacionados de su \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0Esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0no \u00a0fue \u00a0tenida \u00a0en cuenta por los juzgadores, \u00a0radicando \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0en \u00a0haber \u00a0sido tomada como prueba del hecho \u00a0indicador \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0procesal \u00a0proporcionada por la misma testigo, que \u00a0serv\u00eda de contraprueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, se quiso dar el valor de \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0a \u00a0un \u00a0hecho contradicho por la misma persona, incumpli\u00e9ndose el \u00a0mandato \u00a0 procesal \u00a0 de \u00a0 investigar \u00a0y \u00a0valorar \u00a0tanto \u00a0lo \u00a0favorable \u00a0como \u00a0lo \u00a0desfavorable \u00a0a \u00a0los \u00a0sindicados. \u00a0En \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de apreciaci\u00f3n de la prueba \u00a0siempre \u00a0se \u00a0sopes\u00f3 \u00a0lo \u00a0que \u00a0perjudicaba \u00a0a \u00a0los \u00a0acusados, \u00a0y \u00a0se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0o \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0lo \u00a0que \u00a0los \u00a0pod\u00eda \u00a0favorecer, \u00a0y \u00a0dentro \u00a0de \u00a0esa \u00a0constante \u00a0se \u00a0profirieron \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primera \u00a0y segunda instancia. Como normas violadas \u00a0relaciona \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0254, \u00a0300 \u00a0y \u00a0302 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Error de hecho en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0indica que\u00a0 Hugo Gerardo Silva Ord\u00f3\u00f1ez\u00a0 no es la \u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0contacto \u00a0con\u00a0\u00a0 \u00a0Daza Lamorux despu\u00e9s de su \u00a0desaparici\u00f3n, como lo sostienen los juzgadores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0justicia \u00a0entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0contactos \u00a0telef\u00f3nicos \u00a0de \u00a0los cuales da cuenta Silva Ordo\u00f1ez fueron una invenci\u00f3n suya \u00a0para \u00a0exculparse, \u00a0y \u00a0buscar evadir su responsabilidad penal, al igual que la de \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz en los hechos investigados. Sin embargo, existen los testimonios \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0(hermano \u00a0de \u00a0Roberto), \u00a0Jorge Enrique Caicedo Torres \u00a0(representante \u00a0legal \u00a0de la firma que adquiri\u00f3 el centro comercial de la calle \u00a015 \u00a0No.10-61), Germ\u00e1n Alberto Hern\u00e1ndez (abogado de Roberto), y Alberto Cuervo \u00a0Fonseca \u00a0(amigo \u00a0de \u00a0Roberto), \u00a0que \u00a0ponen \u00a0en \u00a0duda \u00a0el fundamento f\u00e1ctico del \u00a0indicio, \u00a0en \u00a0cuanto aseguran haber tenido encuentros o noticias de Daza Lamorux \u00a0despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Carlos Daza Lamorux sostuvo que la \u00faltima vez \u00a0que \u00a0vio \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano \u00a0fue en el mes de noviembre de 1989, afirmaci\u00f3n que en \u00a0principio \u00a0no \u00a0tendr\u00eda \u00a0mayor significaci\u00f3n si se tiene en cuenta que en dicho \u00a0mes \u00a0se \u00a0produjo \u00a0su \u00a0desaparici\u00f3n. \u00a0Pero \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Caicedo \u00a0Torres, \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0el \u00a025 de octubre de 1991 (fls.354\/1), coment\u00f3 que \u201cen \u00a0alguna \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0hace \u00a0como unos tres meses, un contratista de pintura que fue \u00a0el \u00a0que \u00a0pint\u00f3 \u00a0el \u00a0centro \u00a0comercial, estuvo en mi oficina dici\u00e9ndome que don \u00a0Roberto \u00a0le \u00a0deb\u00eda \u00a0un \u00a0saldo \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9l se hab\u00eda encontrado con don Roberto \u00a0hace \u00a0aproximadamente un a\u00f1o en chapinero \u00a0y \u00a0que le hab\u00eda manifestado que \u00e9l le iba a pagar su saldo\u201d. Y \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Alberto \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0al \u00a0ser \u00a0preguntado \u00a0por \u00a0la \u00faltima vez que tuvo \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0con \u00a0Roberto, \u00a0contest\u00f3: \u00a0\u201cNo recuerdo con precisi\u00f3n \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0puede \u00a0ser \u00a0como \u00a0\u00e9poca probable en los \u00faltimos meses del a\u00f1o 1989 \u00a0(consulta \u00a0una \u00a0carpeta). Yo quisiera precisar mas bien \u00a0que \u00a0podr\u00eda \u00a0haber \u00a0sido hacia los primeros meses del a\u00f1o de 1990 porque es la \u00a0\u00e9poca \u00a0que coincide el hacerme parte en el proceso ejecutivo que he comentado y \u00a0en \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda ordinaria de reivindicaci\u00f3n que tambi\u00e9n \u00a0anot\u00e9 \u00a0atr\u00e1s\u201d. Finalmente, Alberto Cuervo Fonseca, \u00a0a \u00a0la \u00a0pregunta \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0trato \u00a0hab\u00eda \u00a0mantenido \u00a0con \u00a0Roberto \u00a0Daza Lamorux, \u00a0respondi\u00f3 \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n rendida el 24 de marzo de 1992: \u201cMuy espor\u00e1dico, \u00a0podr\u00edamos \u00a0decir, \u00a0nos \u00a0conocimos \u00a0desde ni\u00f1os y pasaron por lo menos 30 a\u00f1os \u00a0sin \u00a0vernos. \u00a0Mas \u00a0o \u00a0menos \u00a0hace \u00a0unos \u00a05 a\u00f1os lo volv\u00ed a ver porque fue a mi \u00a0negocio \u00a0como \u00a0cliente, \u00a0lo reconoc\u00ed, le record\u00e9 nuestra ni\u00f1ez y de ah\u00ed para \u00a0ac\u00e1 \u00a0nos vimos algunas veces, pero hace mas o menos un \u00a0a\u00f1o que no s\u00e9 de \u00e9l\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0hubiesen sido analizadas, \u00a0inefablemente \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0llegado \u00a0a la conclusi\u00f3n de que en el proceso obran \u00a0elementos \u00a0de juicio suficientes para afirmar que Roberto Daza Lamorux fue visto \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0fecha de su desaparici\u00f3n (3 de noviembre de 1989), y \u00a0que \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de la sentencia, relativa a que Silva Ord\u00f3nez es la \u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0ha tenido noticias suyas despu\u00e9s de ese d\u00eda, resulta equivocada. \u00a0Y \u00a0agrega: \u00a0\u201cLa \u00a0falta de apreciaci\u00f3n, entonces, de las pruebas testimoniales \u00a0aqu\u00ed \u00a0transcritas, \u00a0constituyen \u00a0un \u00a0ostensible \u00a0ERROR \u00a0DE \u00a0HECHO que llev\u00f3 al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0no \u00a0menos \u00a0ostensiblemente \u00a0equivocadas; \u00a0ajenas a la \u00a0realidad \u00a0procesal. \u00a0Ese error de hecho, como atr\u00e1s dejamos traslucir, tambi\u00e9n \u00a0influy\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0de un fallo condenatorio, circunstancia ampliamente \u00a0perjudicial \u00a0a \u00a0los intereses, el buen nombre y la misma libertad de mi cliente. \u00a0Ese \u00a0error cometido y aqu\u00ed analizado desconoci\u00f3 el texto de importantes normas \u00a0procedimentales, \u00a0ya \u00a0mencionadas \u00a0algunas en cap\u00edtulos precedentes, tales como \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0300, \u00a0301, \u00a0302 \u00a0y 303 del C. P. P.\u201d. (fls.113 y 114 cuaderno \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0del\u00a0 \u00a0 \u00a0indicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0 incremento \u00a0 patrimonial \u00a0 de \u00a0 los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro grave error de los juzgadores consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0no \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0hecho \u00a0demostrado en el proceso de la ausencia de \u00a0incremento \u00a0patrimonial \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0pues, si las acusaciones, como se \u00a0sostiene,\u00a0 \u00a0son \u00a0ciertas, \u00a0sus \u00a0patrimonios, \u00a0o \u00a0los \u00a0de \u00a0sus \u00a0familias, se \u00a0habr\u00edan \u00a0visto \u00a0notoriamente incrementados.\u00a0 Quienes, como \u00e9l, han tenido \u00a0que \u00a0representar \u00a0a \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz, \u00a0saben que no cuenta con dinero suficiente \u00a0para \u00a0cancelar \u00a0siquiera los honorarios, y el proceso no muestra nada diferente, \u00a0a \u00a0pesar de los esfuerzos investigativos. Por parte alguna logr\u00f3 acreditarse la \u00a0existencia \u00a0de bienes en cabeza suya, o de su familia, fuera de los normales con \u00a0los que cuenta toda persona humilde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0especial \u00a0situaci\u00f3n \u00a0no \u00a0fue tenida en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores,\u00a0 \u00a0quienes \u00a0se \u00a0limitan \u00a0a \u00a0deducir \u00a0de manera \u00a0impl\u00edcita, \u00a0errada \u00a0e \u00a0injustificada, \u00a0que \u00a0los sindicados eran los \u00fanicos que \u00a0pod\u00edan \u00a0resultar \u00a0patrimonialmente \u00a0beneficiados \u00a0con \u00a0la desaparici\u00f3n de Daza \u00a0Lamorux, \u00a0 y \u00a0la \u00a0venta \u00a0de \u00a0sus \u00a0bienes. \u00a0Si \u00a0la \u00a0justicia \u00a0no \u00a0compart\u00eda \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0en el sentido de que los dineros producto de \u00a0las \u00a0ventas fueron destinados para cancelar deudas, y los saldos enviados a Daza \u00a0Lamorux \u00a0por \u00a0intermedio \u00a0de \u00a0John Jairo Bedoya, le era imperativo demostrar que \u00a0dichos \u00a0dineros \u00a0hab\u00edan pasado a engrosar su patrimonio, o el de su familia, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0la prueba en materia penal corresponde al Estado. \u00a0Dicha \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0embargo, no solo no se investig\u00f3 a fondo, sino que las \u00a0pocas \u00a0 diligencias \u00a0 orientadas \u00a0a \u00a0establecer \u00a0alg\u00fan \u00a0incremento \u00a0patrimonial \u00a0injustificado, dieron resultados absolutamente negativos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que \u00a0las \u00a0ventas \u00a0alcanzaban la nada \u00a0despreciable \u00a0 suma \u00a0 de \u00a0 trescientos \u00a0 cincuenta\u00a0 \u00a0 millones \u00a0 de \u00a0 pesos \u00a0($350\u2019000.000.oo) \u00a0hace \u00a0varios \u00a0 a\u00f1os. \u00a0 Entonces, \u00a0 la \u00a0 pregunta \u00a0 obligada \u00a0 ser\u00eda,\u00a0 \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0hicieron,\u00a0 \u00a0o \u00a0qu\u00e9 \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0con \u00a0dichos dineros?\u00a0 Y la respuesta no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0otra que la explicaci\u00f3n suministrada por los propios procesados, de \u00a0donde \u00a0se \u00a0sigue que los fallos supusieron la prueba del incremento patrimonial, \u00a0y \u00a0que \u00a0este \u00a0error \u00a0contribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de la certeza en torno a la \u00a0responsabilidad \u00a0penal, \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de las disposiciones contenidas en los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00ba, \u00a02\u00ba, 6\u00ba, 13, 246, 247, 248 y 249 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. Error de hecho por desconocimiento de las \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0que \u00a0 acreditan \u00a0 la \u00a0 real \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 John \u00a0 Jairo \u00a0 G\u00f3mez \u00a0Bedoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0desacierto \u00a0m\u00e1s de los fallos radic\u00f3 en \u00a0considerar \u00a0que \u00a0la \u00a0existencia de John Jairo Bedoya o G\u00f3mez Bedoya obedec\u00eda a \u00a0la \u00a0invenci\u00f3n \u00a0de los procesados, ignorando los indicios y pruebas documentales \u00a0que \u00a0demuestran \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0los \u00a0cuales, \u00a0de \u00a0haber sido tenidos en cuenta, \u00a0habr\u00edan \u00a0permitido \u00a0concluir \u00a0que \u00a0las explicaciones suministradas por ellos en \u00a0sus indagatorias corresponden a la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los siguientes fueron los elementos de juicio \u00a0desconocidos \u00a0por los juzgadores: a) El testimonio rendido por el abogado Manuel \u00a0De \u00a0Narv\u00e1ez \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez, \u00a0quien da fe que conoci\u00f3 a Bedoya cuando en compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0un se\u00f1or Lamorux se present\u00f3 a sus oficinas a solicitar la elaboraci\u00f3n de \u00a0una \u00a0minuta de poder general en favor de un se\u00f1or G\u00f3ngora; b) El recibo que el \u00a0referido \u00a0testigo adjunt\u00f3 a la investigaci\u00f3n, donde aparece la firma y n\u00famero \u00a0de \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0de \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya, \u00a0o \u00a0G\u00f3mez \u00a0Bedoya; c) La \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil, donde ratifica \u00a0la \u00a0existencia de una persona con dicho nombre y dicho n\u00famero de c\u00e9dula; d) La \u00a0copia \u00a0de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de ciudadan\u00eda correspondiente; e) La versi\u00f3n de Myriam \u00a0Ceballos \u00a0(ex \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0de Daza Lamorux), quien da a entender que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0se\u00f1or \u00a0con \u00a0ese \u00a0nombre; y,\u00a0 f) El recorte de la cr\u00f3nica \u00a0publicada \u00a0en \u00a0el \u00a0diario \u00a0\u201cEl \u00a0Tiempo\u201d, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el asesinato en \u00a0Medell\u00edn \u00a0de dos hermanos de apellidos G\u00f3mez Bedoya, entre quienes figura John \u00a0Jairo, acaecido despu\u00e9s de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n de este reprochable proceder, se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0caprichosa \u00a0y arbitrariamente al convencimiento de la responsabilidad de \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0y \u00a0se \u00a0transgredi\u00f3, una vez m\u00e1s, el mandato contenido en los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00ba, \u00a02\u00ba, 6\u00ba, 13, 246, 247, 248 y 249 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, y consecuencialmente la ley sustantiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7. Error de hecho por desconocimiento de la \u00a0importancia \u00a0del\u00a0 \u00a0memorial remitido desde Florencia (Caquet\u00e1) por Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux, \u00a0donde \u00a0expone \u00a0razonadamente \u00a0los motivos develables de su larga \u00a0ausencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que el Tribunal, al referirse a esta \u00a0prueba, \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0firma \u00a0de \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0fuese \u00a0aut\u00e9ntica, \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de los procesados no sufrir\u00eda alteraciones,\u00a0 porque \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en las escrituras,\u00a0 y las estafas,\u00a0 no desaparec\u00edan por \u00a0dicha \u00a0circunstancia. \u00a0Tambi\u00e9n, \u00a0que surg\u00edan dudas en torno a la presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0escrito por parte de Daza Lamorux,\u00a0 y que jur\u00eddicamente se trataba de \u00a0una\u00a0 \u00a0prueba\u00a0 \u00a0imperfecta, \u00a0porque la presentaci\u00f3n del escrito debi\u00f3 \u00a0hacerse ante el Juez y Secretario, o ante Notario.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La primera afirmaci\u00f3n es equivocada, pues si \u00a0bien \u00a0 es \u00a0 cierto \u00a0 las \u00a0falsedades \u00a0de \u00a0los \u00a0poderes \u00a0no \u00a0desaparecen \u00a0por \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0su \u00a0convalidaci\u00f3n \u00a0ulterior, \u00a0s\u00ed \u00a0pierden sus consecuencias \u00a0punitivas, \u00a0para \u00a0quedar \u00a0convertidas \u00a0en \u00a0falsedades inocuas, y la estafa no se \u00a0estructurar\u00eda \u00a0por ausencia de perjuicio, quedando solo vigente la falsedad por \u00a0el \u00a0uso \u00a0de los documentos. Aparte de haber desvalorado por completo el Tribunal \u00a0dicho \u00a0documento, \u00a0cercen\u00f3 \u00a0su contenido, al dar a entender que Daza Lamoruz se \u00a0limita \u00a0a \u00a0ratificar \u00a0las \u00a0negociaciones\u00a0 \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0G\u00f3ngora D\u00edaz, \u00a0ignorando \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0contiene, \u00a0como lo puede constatar la \u00a0Corte \u00a0al estudiar su texto. Y agrega: \u201cInvitamos a la Honorable Corte Suprema \u00a0a \u00a0que \u00a0estudie \u00a0juiciosamente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0referido escrito\u201d (fls.121 \u00a0cuaderno Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 otra \u00a0 afirmaci\u00f3n, \u00a0 atinente \u00a0 a \u00a0la \u00a0imperfecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0desconoce, por su parte, normas constitucionales \u00a0que \u00a0consagran \u00a0el principio de buena fe y la autenticidad de los escritos. Pero \u00a0ante \u00a0todo, \u00a0el hecho de haber sido la nota de presentaci\u00f3n personal reconocida \u00a0como \u00a0aut\u00e9ntica \u00a0por el Secretario del Juzgado en\u00a0 declaraci\u00f3n rendida en \u00a0el \u00a0 proceso, \u00a0 haciendo \u00a0 que \u00a0 la \u00a0misma \u00a0se \u00a0tornara \u00a0completamente \u00a0v\u00e1lida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente se tiene que el mencionado memorial \u00a0no \u00a0fue sometido a prueba grafol\u00f3gica alguna, siendo esta omisi\u00f3n, otro de los \u00a0\u201cgrandes \u00a0y reiterados yerros de la investigaci\u00f3n\u201d. De suerte que las dudas \u00a0que \u00a0 puedan \u00a0 surgir \u00a0sobre \u00a0su \u00a0autenticidad, \u00a0obedecen \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0judicial,\u00a0 \u00a0y es claro que esta informalidad de orden procesal \u00a0no puede ser atribuida a los encartados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8. Error de hecho por desconocimiento de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0informa \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad introvertida, solitaria y extra\u00f1a de \u00a0Roberto Daza Lamorux. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0proceso hacen parte las declaraciones de \u00a0Edna \u00a0Luc\u00eda \u00a0Escobar \u00a0Lemos, \u00a0Myriam \u00a0Ceballos, \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Daza Lamorux, \u00a0y\u00a0 \u00a0 varios \u00a0empleados \u00a0de \u00a0Residencias \u00a0Tequendama, \u00a0que \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0car\u00e1cter \u00a0 reservado \u00a0 y \u00a0 hura\u00f1o \u00a0 de \u00a0 Roberto \u00a0 Daza \u00a0Lamorux. \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0sicol\u00f3gicamente, \u00a0una persona de estas caracter\u00edsticas, es reacia a confiar en \u00a0extra\u00f1os, \u00a0 pero \u00a0 cuando \u00a0 lo \u00a0 hace, \u00a0lo \u00a0expresa \u00a0de \u00a0manera \u00a0\u201cabsoluta \u00a0y \u00a0definitiva\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta clase de confianza la experimentaba Daza \u00a0Lamorux \u00a0hacia \u00a0Silva Ord\u00f3\u00f1ez y, con el tiempo, hacia G\u00f3ngora D\u00edaz. Y aunque \u00a0se \u00a0tuviera \u00a0por \u00a0cierto que tambi\u00e9n confiaba en sus hermanos Leonor y Enrique, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sugiere \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0es \u00a0claro que a su nombre no pod\u00eda dejar los \u00a0bienes \u00a0por \u00a0encontrarse ambos residenciados\u00a0 en el exterior. De suerte que \u00a0tambi\u00e9n en este aspecto, termina errando el Tribunal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9. Error de hecho por desconocimiento de la \u00a0prueba \u00a0 que \u00a0 demuestra \u00a0 que \u00a0 Daza \u00a0 Lamorux \u00a0 se \u00a0 dedicaba \u00a0 a \u00a0actividades \u00a0ilegales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0contiene \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0tiende \u00a0a confirmar el dicho del procesado Hugo Gerardo Silva Ordo\u00f1ez de que su \u00a0amigo \u00a0Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0se dedicaba a actividades del narcotr\u00e1fico desde \u00a0cuando \u00a0ambos \u00a0trabajaban \u00a0en \u00a0empresas \u00a0de \u00a0aviaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de\u00a0 \u00a0Jes\u00fas \u00a0Antonio \u00a0Ariza \u00a0Pacheco \u00a0(Gerente \u00a0del \u00a0Banco \u00a0de \u00a0Cr\u00e9dito), \u00a0Myriam Ceballos Londo\u00f1o, Edna Luc\u00eda Escobar Lemos, Germ\u00e1n Alberto \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Daza. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0interes\u00f3 en acreditar dicha vinculaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sugieren \u00a0las \u00a0referidas \u00a0 pruebas, \u00a0 \u201cresulta \u00a0 m\u00e1s \u00a0 que \u00a0 obvio \u00a0que \u00a0Daza \u00a0se \u00a0encuentre \u00a0desaparecido\u201d, \u00a0ya \u00a0que \u00e9sta es la \u00fanica forma de evadir una deuda originada \u00a0en \u00a0la \u00a0incautaci\u00f3n de cargamentos, como las que \u00e9ste ten\u00eda seg\u00fan lo informa \u00a0Silva \u00a0Ordo\u00f1ez \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0resulta \u00a0l\u00f3gico que prefiriera \u00a0comparecer \u00a0a una Notar\u00eda y no directamente al Juzgado a interceder en favor de \u00a0sus \u00a0amigos, \u00a0ante \u00a0el \u00a0fundado \u00a0temor \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0conocieran \u00a0sus actividades \u00a0il\u00edcitas, y se viera abocado a una captura segura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas consideraciones, plasmadas en el escrito \u00a0sustentatorio \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0y las pruebas relacionadas, fueron \u00a0letra \u00a0muerta \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0y \u00a0cuando \u00a0se \u00a0las \u00a0utiliz\u00f3, \u00a0lo \u00a0fue \u00a0para \u00a0tergiversarlas \u00a0o \u00a0calificar \u00a0de inveros\u00edmiles las versiones de los sindicados. \u00a0Aparte \u00a0de \u00a0ello, no se adelant\u00f3 averiguaci\u00f3n alguna orientada a establecer la \u00a0veracidad \u00a0de \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Silva \u00a0Ordo\u00f1ez \u00a0acerca de las \u00a0actividades \u00a0de Daza Lamorux en el narcotr\u00e1fico, y la incautaci\u00f3n por parte de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0de \u00a0algunos \u00a0de \u00a0sus cargamentos, incurri\u00e9ndose tambi\u00e9n, por \u00a0este \u00a0modo, \u00a0en \u00a0una crasa inactividad probatoria. Como normas violadas menciona \u00a0los mismos art\u00edculos del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. 10. Error de hecho en la construcci\u00f3n del \u00a0indicio \u00a0derivado \u00a0de la circunstancia de no haber justificado los procesados la \u00a0forma \u00a0como\u00a0 lleg\u00f3 a sus manos la escritura p\u00fablica No.2246 de 4 de abril \u00a0de \u00a0 1990. \u00a0 Inconsistencia \u00a0 en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio \u00a0y \u00a0descomunal \u00a0equivocaci\u00f3n en la inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia toma como hecho indicador de la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0en \u00a0la falsedad, la circunstancia de haber \u00a0sido \u00a0otorgada \u00a0la \u00a0primera \u00a0escritura (2246 de 4 de abril de 1990) cuatro meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0desaparecimiento de Daza Lamorux, \u201csin \u00a0que \u00a0 nada \u00a0 justifique \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fue \u00a0a \u00a0dar \u00a0a \u00a0manos \u00a0de \u00a0G\u00f3ngora \u00a0y \u00a0Silva\u201d \u00a0el \u00a0mencionado \u00a0poder\u201d, \u00a0para concluir que \u00a0\u00e9stos \u00a0\u201ca \u00a0trav\u00e9s de un tercero suplantaron a DAZA \u00a0ante \u00a0el \u00a0Notario Segundo haci\u00e9ndolo aparecer otorgando poder para enajenar sus \u00a0bienes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0acusados \u00a0no \u00a0justificaron \u00a0la forma como entraron en posesi\u00f3n de la escritura, no es cierta. \u00a0En \u00a0sus \u00a0versiones, \u00a0ambos \u00a0sostienen \u00a0que \u00a0fue a trav\u00e9s de una llamada de John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya que tuvieron conocimiento de su existencia. Cuesti\u00f3n distinta, es \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0no \u00a0hayan \u00a0otorgado \u00a0credibilidad \u00a0a sus explicaciones, ni \u00a0cre\u00eddo \u00a0en \u00a0la existencia de John Jairo Bedoya, no obstante la coherencia de su \u00a0relato. \u00a0Este, \u00a0pues, \u00a0el \u00a0primer \u00a0error \u00a0cometido \u00a0por \u00a0el ad quem.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien. \u00a0Si \u00a0se \u00a0acepta \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0 se \u00a0 encuentra \u00a0 demostrado, \u00a0 tendr\u00eda \u00a0 que \u00a0 concluirse \u00a0 que \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0y valor dados son equivocados, ya que no tiene ilaci\u00f3n l\u00f3gica \u00a0alguna \u00a0asegurar \u00a0que como no\u00a0 explicaron satisfactoriamente la procedencia \u00a0del \u00a0poder, \u00a0es \u00a0porque \u00a0suplantaron \u00a0a \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0ante el Notario,\u00a0 a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero. \u00a0Dicho \u00a0de \u00a0otra \u00a0manera, no existe relaci\u00f3n entre el \u00a0pretendido \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicado, \u00a0y \u00a0si tal conexi\u00f3n no se \u00a0presenta, \u00a0el \u00a0indicio \u00a0no \u00a0existe, \u00a0como tampoco principio de prueba alguno que \u00a0demuestre \u00a0lo \u00a0que se pretende dar por probado, gener\u00e1ndose, por tal motivo, un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, por rompimiento de la cadena \u00a0l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resumiendo, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que los juzgadores al \u00a0valorar \u00a0como \u00a0injustificadas \u00a0e \u00a0inexplicables \u00a0las versiones de los procesados \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0como se enteraron de la existencia del poder, desconocieron el \u00a0material \u00a0probatorio existente en el proceso, y erraron en el juicio valorativo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que la conclusi\u00f3n es por completo inexacta y carente de fundamento, \u00a0desacierto \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hace \u00a0 \u00a0que \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 pierda \u00a0 todo \u00a0 soporte \u00a0 de \u00a0juridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otro \u00a0aparte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0los juzgadores \u00a0sostienen \u00a0que \u00a0el hecho de no haberse establecido \u201cqui\u00e9n suplant\u00f3 a DAZA no \u00a0significa \u00a0 que \u00a0los \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica \u00a0no \u00a0hayan \u00a0tenido \u00a0real \u00a0existencia, \u00a0como \u00a0consta en el proceso\u201d. Esta afirmaci\u00f3n, resulta totalmente \u00a0ambigua, \u00a0pues no se sabe si lo que se quiso decir es que los procesados idearon \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0y \u00a0para \u00a0hacerla \u00a0efectiva \u00a0suplantaron \u00a0a \u00a0Daza \u00a0Lamorux ante los \u00a0Notarios; \u00a0o \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0instructor \u00a0no se preocup\u00f3 por averiguar la \u00a0identidad \u00a0del fantasma; o que la justicia no se interes\u00f3 por establecer si las \u00a0firmas tildadas de falsas prove\u00edan de la misma persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 esto \u00a0 se \u00a0suma \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0instructores\u00a0 \u00a0tomaron \u00a0muestras \u00a0escriturales \u00a0a los procesados, y que las \u00a0mismas \u00a0 jam\u00e1s \u00a0fueron \u00a0sometidas \u00a0a \u00a0an\u00e1lisis \u00a0grafol\u00f3gico \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0establecer \u00a0si \u00a0guardaban \u00a0identidad con la utilizada para falsificar las firmas \u00a0de \u00a0Daza \u00a0Lamorux, \u00a0resultando claro, frente a cualquiera de las opciones que se \u00a0analice, que la investigaci\u00f3n fue adem\u00e1s de ligera, superficial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.11. \u00a0Error de hecho en la obtenci\u00f3n de las \u00a0conclusiones \u00a0consistentes \u00a0en que los procesados se valieron de un tercero para \u00a0suplantar \u00a0a Daza Lamorux en las Notar\u00edas Segunda y Veintisiete del C\u00edrculo de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0Error \u00a0en \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0en la apreciaci\u00f3n de la prueba \u00a0demostrativa de su responsabilidad en estos hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo pareciera no requerir demostraci\u00f3n \u00a0alguna. \u00a0Es \u00a0tan \u00a0absurdo el razonamiento de los juzgadores cuando sostienen que \u00a0\u201cGONGORA \u00a0y \u00a0SILVA \u00a0a trav\u00e9s de un tercero suplantaron a DAZA ante el Notario \u00a0Segundo \u00a0haci\u00e9ndolo aparecer otorgando poder para enajenar sus bienes\u201d, y que \u00a0solo \u00a0ellos \u201cten\u00edan inter\u00e9s en falsificar el poder\u201d, que resultan m\u00e1s que \u00a0evidentes \u00a0los \u00a0yerros \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0sirvieron de fundamento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Califica \u00a0de \u00a0aberrante, il\u00f3gica, improbada, \u00a0infundamentada,\u00a0 \u00a0y \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0suspicacia \u00a0tales conclusiones, pues \u00a0sostiene \u00a0 que \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0existe \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de los sindicados en dicha falsedad. Se habla de un tercero que \u00a0no \u00a0tiene identidad diferente a la de un fantasma, para llenar los vac\u00edos de la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de los autores materiales y\/o \u00a0intelectuales de dicho il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, el juzgador da por probado un hecho \u00a0indicador \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0una tal caracter\u00edstica, y lo da por demostrado para \u00a0crear \u00a0un \u00a0fantasma \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0le sirve de fundamento para endilgar a los \u00a0procesados \u00a0Hugo \u00a0Gerardo \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0y \u00a0Ra\u00fal \u00a0Fernando \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0como \u00a0autores \u00a0intelectuales \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad, \u00a0conformando \u00a0de \u00a0manera \u00a0arbitraria \u00a0e \u00a0ilegal\u00a0 \u00a0la \u00a0certeza requerida para \u00a0proferir decisi\u00f3n de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0el \u00a0cargo advirtiendo que entre los \u00a0errores \u00a0denunciados \u00a0existen \u00a0algunos \u00a0que \u00a0considerados individualmente bastan \u00a0para \u00a0que \u00a0la sentencia se desintegre por las protuberantes violaciones a la ley \u00a0que \u00a0contiene, \u00a0y \u00a0otros \u00a0que, \u00a0aunque \u00a0graves, \u00a0deben \u00a0ser mirados en conjunto, \u00a0uni\u00e9ndolos, \u00a0para \u00a0poder \u00a0extractar su verdadera magnitud y trascendencia de la \u00a0decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 sustancial \u00a0quebrantadas \u00a0se\u00f1ala \u00a0los \u00a0art\u00edculos 2\u00ba, 5\u00ba, 21, 220, 222, y 356 del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0subsidiarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0conden\u00f3 \u00a0a los procesados\u00a0 por el delito de falsedad material, sin existir \u00a0prueba alguna en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 cargo \u00a0 lo \u00a0 fundamenta \u00a0 en \u00a0 las \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0sirven de sustrato a las dos \u00faltimas censuras principales \u00a0(2.10 \u00a0y 2.11), a cuyas formulaciones argumentales se remite, con la aclaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0solo \u00a0debe \u00a0ser estudiado en el evento que la Corte resuelva acoger los \u00a0planteamientos \u00a0relativos \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de demostraci\u00f3n del delito de falsedad \u00a0material, \u00a0pero \u00a0considere \u00a0que \u00a0en relaci\u00f3n con los otros il\u00edcitos se cumplen \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0sustanciales para la adopci\u00f3n de una sentencia de condena. En \u00a0un \u00a0tal \u00a0supuesto, \u00a0se \u00a0impone \u00a0casar \u00a0parcialmente la sentencia impugnada, para \u00a0ajustar la pena a los mandamientos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Haber \u00a0sido \u00a0desbordados \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0punitivos \u00a0legales \u00a0al \u00a0cuantificar \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta a R\u00fal Fernando G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez a quo, al dosificar la \u00a0pena, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0tomar \u00a0la \u00a0se\u00f1alada para el delito m\u00e1s grave, en este caso, \u00a0para \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0agravada \u00a0por \u00a0el \u00a0uso, lo cual le habr\u00eda permitido llegar, \u00a0cuando \u00a0m\u00e1s, \u00a0a \u00a0un \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0pena \u00a0de \u00a0cinco a\u00f1os, teniendo en cuenta las \u00a0circunstancias \u00a0de agravaci\u00f3n y atenuaci\u00f3n gen\u00e9ricas, y el n\u00famero de delitos \u00a0concurrentes, \u00a0siendo, \u00a0por tanto, la sanci\u00f3n impuesta, superior en m\u00e1s de una \u00a0tercera \u00a0parte \u00a0a \u00a0la que en derecho pod\u00eda corresponder a los procesados.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0abuso \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Juez \u00a0de \u00a0las \u00a0facultades \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0le \u00a0otorga \u00a0al \u00a0tasar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0desconoce los \u00a0principios \u00a0b\u00e1sicos del derecho penal que ense\u00f1an que el delincuente es un ser \u00a0humano \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0equivocado, \u00a0y \u00a0las limitaciones que la ley le establece al \u00a0fijarle \u00a0unos \u00a0precisos \u00a0par\u00e1metros \u00a0dentro \u00a0de \u00a0lo \u00a0cuales \u00a0debe moverse en el \u00a0cumplimiento de la tarea de dosificaci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dichas \u00a0atribuciones, \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna son \u00a0ilimitadas. \u00a0Ante todo, se impone la equidad, y con base en ella debe realizarse \u00a0la \u00a0graduaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0El \u00a0uso \u00a0arbitrario \u00a0e \u00a0injusto \u00a0de tales facultades \u00a0resulta \u00a0ilegal, inequitativo, caprichoso y contrario a los principios generales \u00a0del \u00a0derecho \u00a0y \u00a0al derecho penal. Como normas violadas relaciona los art\u00edculos \u00a026, 61, 64, 66 y 67del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0manera \u00a0de \u00a0introducci\u00f3n \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0presenta \u00a0inicialmente \u00a0algunas \u00a0cr\u00edticas \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0general \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda, relacionadas fundamentalmente con su aspecto \u00a0t\u00e9cnico. \u00a0En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas sostiene que el casacionista, en el primer \u00a0cargo, \u00a0acude equivocadamente a la causal tercera para fundamentar un ataque por \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, olvidando que dicha causal est\u00e1 reservada \u00a0para \u00a0vicios \u00a0de \u00a0actividad \u00a0que \u00a0contravienen \u00a0los \u00a0mandatos constitucionales o \u00a0legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ignora tambi\u00e9n el censor que los ataques a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0solo \u00a0procede \u00a0cuando \u00a0se \u00a0presenta \u00a0un \u00a0grosero \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, infracci\u00f3n que exige un \u00a0esfuerzo \u00a0adicional \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0forma como se present\u00f3 su \u00a0quebrantamiento, \u00a0y \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0del \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido \u00a0final \u00a0de la \u00a0sentencia, \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0criterios personales de \u00a0evaluaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace el impugnante, sino en una argumentaci\u00f3n l\u00f3gica y \u00a0coordinada que muestre las equivocaciones del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente sorprende con situaciones tales \u00a0como \u00a0repetir \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0que sirvieron de sustento a la apelaci\u00f3n de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, acompa\u00f1adas de algunas otras argumentaciones, \u00a0sin \u00a0referencia espec\u00edfica a los contenidos de la sentencia acusada,\u00a0 como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0argumentaciones \u00a0en \u00a0favor \u00a0de una persona distinta del procesado \u00a0recurrente, \u00a0sin \u00a0exponer \u00a0en \u00a0qu\u00e9 medida sus plantamientos dan consistencia al \u00a0escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desconcierta as\u00ed mismo su actitud descomedida \u00a0hacia \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0pues \u00a0con \u00a0evidente \u00a0desbordamiento de los l\u00edmites que \u00a0resultan \u00a0admisibles \u00a0a \u00a0su \u00a0funci\u00f3n \u00a0de defensor, descalifica groseramente sus \u00a0conclusiones, \u00a0perdiendo la compostura y ecuanimidad. Decir, por ejemplo, que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0es \u00a0caprichosa, \u00a0arbitraria, \u00a0desconocedora del sentido com\u00fan,\u00a0 \u00a0absurda, \u00a0ilegal, \u00a0o \u00a0inconsecuente, escapa a las cr\u00edticas jur\u00eddicas que deben \u00a0hacerse \u00a0a \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0judiciales, \u00a0y \u00a0dejan \u00a0en el plano del inaceptable \u00a0enfrentamiento personal los argumentos de discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0\u00faltimos\u00a0 \u00a0cargos \u00a0el \u00a0censor \u00a0deja de precisar la causal invocada,\u00a0 y \u00a0que \u00a0en \u00a0m\u00e1s \u00a0de una oportunidad demanda de la Corte el estudio oficioso de las \u00a0pruebas \u00a0para que sobre ellas establezca su verdadero alcance, aspecto que, como \u00a0es \u00a0sabido, compete asumir al recurrente, en raz\u00f3n al car\u00e1cter dispositivo del \u00a0recurso. \u00a0 En \u00a0 la \u00a0 concreta \u00a0 formulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0censuras, \u00a0se \u00a0advierte, \u00a0adem\u00e1s,\u00a0 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 primero: \u00a0Contiene \u00a0vicios \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0que hacen imposible su estudio, en cuanto se invoca \u00a0una \u00a0causal \u00a0que \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0acorde \u00a0con \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0suministrados para su \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0El \u00a0censor \u00a0pretende \u00a0dar \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0cuyo \u00a0ataque corresponde orientar por la v\u00eda de la causal primera, \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0tercera como lo hizo, pues los desaciertos cometidos en el examen de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0son \u00a0fallas \u00a0de \u00a0juicio \u00a0(in \u00a0iudicando), \u00a0y no de \u00a0actividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirmar, \u00a0como \u00a0se hace en la demanda, que la \u00a0responsabilidad \u00a0de los procesados en el delito de falsedad se fundament\u00f3 en la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de un fantasma, es decir en la suposici\u00f3n de prueba de la existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero, \u00a0significa cuestionar la validez del fallo por errores de hecho \u00a0producto \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, que de acuerdo con las reglas del \u00a0recurso \u00a0 extraordinario \u00a0impone \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0con \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0suposici\u00f3n,\u00a0 \u00a0y la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0sus \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0los \u00a0juicios valorativos realizados por los \u00a0juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un \u00a0segundo \u00a0momento \u00a0el \u00a0libelista \u00a0hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0que considera ignoradas, dando paso con ello a la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0originado \u00a0en \u00a0un falso juicio de \u00a0existencia \u00a0 por \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0 propio \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0primera, \u00a0y \u00a0posteriormente, \u00a0sin \u00a0guardar \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo alegado, aduce que se dej\u00f3 de \u00a0investigar \u00a0lo \u00a0favorable al procesado, y que se omiti\u00f3 la pr\u00e1ctica de algunas \u00a0pruebas, \u00a0guardando \u00a0silencio \u00a0sobre \u00a0los \u00a0medios pretermitidos, y su incidencia \u00a0frente \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0integral.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0en \u00a0concreto a la alegaci\u00f3n del \u00a0casacionista \u00a0relativa a la omisi\u00f3n probatoria por no haberse ordenado el\u00a0 \u00a0estudio \u00a0grafol\u00f3gico de la firma puesta por Daza Lamorux en la autorizaci\u00f3n de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01989, \u00a0para \u00a0afirmar su intrascendencia, en la consideraci\u00f3n de que \u00a0sus \u00a0resultados, \u00a0cualquiera que fuesen, no tendr\u00edan la virtualidad de infirmar \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0cometido en las escrituras, y que adem\u00e1s de ello, los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales hicieron un reconocimiento t\u00e1cito de su autenticidad a \u00a0lo largo de todo el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0segundo: \u00a0En \u00a0este \u00a0caso \u00a0particular \u00a0el \u00a0actor acude a una extensa argumentaci\u00f3n para buscar \u00a0acreditar \u00a0un \u00a0sinn\u00famero \u00a0de errores, perdiendo la orientaci\u00f3n del cargo, pues \u00a0indistintamente \u00a0sostiene \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0principios de investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0 (constitutivo \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad), \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0tipicidad \u00a0y \u00a0antijuridicidad, \u00a0mezclando \u00a0todos \u00a0estos planteamientos, sin llegar a concretar \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0vulnerada, \u00a0y \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0hace, \u00a0sin \u00a0precisar si fueron \u00a0quebrantadas por aplicaci\u00f3n indebida o por exclusi\u00f3n evidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llegan \u00a0a \u00a0tal \u00a0punto \u00a0sus imprecisiones, que \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0absoluta \u00a0ausencia de prueba sobre la autor\u00eda de los \u00a0procesados \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad, sostiene la existencia de duda, y la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0ser \u00a0resuelta \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0aqu\u00e9llos. \u00a0En otras oportunidades, \u00a0denuncia \u00a0supuestos \u00a0vicios \u00a0cometidos \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, pero nada hace por \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0sus \u00a0asertos, \u00a0o \u00a0discute \u00a0la \u00a0validez \u00a0de la prueba, sin \u00a0analizar \u00a0los \u00a0criterios \u00a0expuestos \u00a0por los juzgadores, como acontece cuando se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0testimonio de Edna Luc\u00eda Escobar para restarle m\u00e9rito probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0 de \u00a0 estas \u00a0inconsistencias, \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0presenta \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0las \u00a0distintas \u00a0censuras \u00a0son \u00a0en su \u00a0mayor\u00eda \u00a0equivocados. \u00a0En \u00a0torno al primer punto, ha de responderse que la duda \u00a0probatoria \u00a0no \u00a0surge \u00a0de la existencia de resultados contradictorios de pruebas \u00a0similares \u00a0 (en \u00a0este \u00a0caso \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0grafol\u00f3gicos), \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0poder \u00a0resolver \u00a0esa \u00a0oposici\u00f3n a trav\u00e9s de la reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, de suerte que un enfrentamiento de esta naturaleza no elimina la \u00a0posibilidad de llegar a un juicio de certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0los \u00a0falladores \u00a0abordaron \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0distintas \u00a0pericias, \u00a0teniendo \u00a0en cuenta los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 273 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0apreciando \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0conjunto, \u00a0y \u00a0estudiando la firmeza, precisi\u00f3n, y \u00a0calidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0argumentaciones, \u00a0as\u00ed como la idoneidad de los peritos. Sobre \u00a0estas \u00a0bases, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0peritajes \u00a0que \u00a0afirmaban \u00a0la \u00a0autenticidad \u00a0de \u00a0la \u00a0firma de Daza Lamorux, como no atendibles, por ausencia de \u00a0confrontaciones \u00a0rigurosas, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0no es producto del capricho, o la \u00a0arbitrariedad, \u00a0sino del an\u00e1lisis del estudio realizado en el \u00faltimo dictamen, \u00a0donde \u00a0el \u00a0perito \u00a0expone \u00a0las \u00a0diferencias \u00a0que \u00a0se \u00a0advierten \u00a0en \u00a0los \u00a0rasgos \u00a0escriturales, \u00a0configuraciones, \u00a0espacios, y trazos, examen que por ser completo \u00a0permite su concordancia con las dem\u00e1s pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sumado a ello, preciso es tomar en cuenta que \u00a0las \u00a0divergencias en los\u00a0 conceptos t\u00e9cnicos solo guardan relaci\u00f3n con la \u00a0\u00faltima \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0aportada \u00a0al \u00a0proceso \u00a0(la \u00a00522 de 28 de enero de \u00a01992), \u00a0no \u00a0con \u00a0la \u00a0No.2246 \u00a0de \u00a04 de abril de 1990, que fue utilizada para las \u00a0estafas, \u00a0pues \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0\u00e9sta, \u00a0todos \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes afirmaron su \u00a0falsedad, \u00a0revel\u00e1ndose, \u00a0de \u00a0esta forma, suficiente fundamento para llegar a la \u00a0conclusi\u00f3n del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0resulta \u00a0ajena \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0del recurso, pues aunque inicialmente el censor \u00a0predica \u00a0inadecuada \u00a0soluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria, \u00a0posteriormente \u00a0aduce \u00a0quebrantamiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de investigaci\u00f3n integral, argumentando que es \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 juzgadores \u00a0 \u201cvalorar\u201d \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0favorables \u00a0y \u00a0desfavorables, \u00a0lo cual resulta un contrasentido, aparte de que no es cierto que \u00a0el \u00a0Tribunal haya ignorado los peritajes favorables, pues como ya se dijo, el ad \u00a0quem \u00a0analiz\u00f3 \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0probatorio, \u00a0y \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en dicho estudio, \u00a0desestim\u00f3 \u00a0los \u00a0primeros \u00a0dict\u00e1menes relacionados con\u00a0 la escritura 0522, \u00a0por \u00a0resultar \u00a0insostenibles \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba de cargo, como se deduce del \u00a0contenido de la sentencia, cuyos apartes pertinentes transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0exista \u00a0un tercero, o fantasma supuestamente utilizado por los \u00a0procesados \u00a0para \u00a0suplantar \u00a0a \u00a0Daza Lamorux ante los Notarios y lograr el poder \u00a0general, \u00a0o \u00a0que \u00a0sobre \u00a0este \u00a0hecho \u00a0no \u00a0exista prueba en el proceso, o que las \u00a0allegadas \u00a0sean \u00a0insuficientes \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. Si se \u00a0atiende \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la pericia grafol\u00f3gica de Medicina Legal, debe \u00a0concluirse \u00a0que la falsificaci\u00f3n de la firma se hizo por imitaci\u00f3n, es decir a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0m\u00e9todo que no permite establecer su autor, pero ello no quiere \u00a0decir \u00a0que \u00a0no \u00a0pueda determinarse. La prueba revela la condici\u00f3n de autores de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del inter\u00e9s, la oportunidad, la utilizaci\u00f3n de los \u00a0documentos \u00a0espurios, y el enga\u00f1o a los compradores de los bienes al manifestar \u00a0que estaban en permanente contacto con Daza Lamorux. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0analizar, \u00a0por \u00a0su parte,\u00a0 la prueba \u00a0indiciaria, \u00a0contin\u00faa \u00a0con \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0a la valoraci\u00f3n probatoria. As\u00ed, al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Edna \u00a0Luc\u00eda \u00a0Escobar, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0otorgado \u00a0credibilidad, \u00a0sin destacar la clase de error cometido, ni \u00a0hacer \u00a0un \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, cuyo contenido confirma el \u00a0marcado \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0en los negocios de Daza Lamorux, que la \u00a0testigo pone de presente en sus declaraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En fin, los errores denunciados por el censor \u00a0en \u00a0este punto, se traducen en repetici\u00f3n de los argumentos de instancia, donde \u00a0se \u00a0vislumbra \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0someter \u00a0las pruebas a una nueva valoraci\u00f3n. \u00a0Sostiene, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0el \u00a0funcionamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0psicolog\u00eda \u00a0 humana, \u00a0 pero \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0violaron \u00a0sus \u00a0principios. \u00a0Tambi\u00e9n, que la investigaci\u00f3n no demostr\u00f3 incremento patrimonial \u00a0injustificado \u00a0de los procesados, sin tener en cuenta que este aspecto resultaba \u00a0intrascendente \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0y que en el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0proceso \u00a0se \u00a0incorpor\u00f3 \u00a0una \u00a0segunda \u00a0escritura falsa con \u00e1nimo \u00a0distractor \u00a0de la realidad procesal, as\u00ed como un personaje (Jairo Bedoya), como \u00a0supuesto \u00a0intermediario, \u00a0a \u00a0quien habr\u00edan sido entregados los dineros producto \u00a0de las negociaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0importancia \u00a0ten\u00eda demostrar si los \u00a0implicados \u00a0se \u00a0enriquecieron \u00a0a costa de los intereses de Daza Lamorux o de los \u00a0terceros. \u00a0El \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0no \u00a0exige la demostraci\u00f3n de un incremento \u00a0patrimonial, \u00a0y \u00a0el de estafa, si bien es cierto gira alrededor de la obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0un incremento patrimonial, no requiere de la demostraci\u00f3n del destino final \u00a0de \u00a0ese \u00a0incremento, \u00a0ni \u00a0la \u00a0espec\u00edfica \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0documental \u00a0de \u00a0que el \u00a0producto \u00a0del \u00a0delito \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al patrimonio del autor, pues la obtenci\u00f3n del \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito \u00a0puede \u00a0deducirse \u00a0de \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de prueba \u00a0aceptados por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se equivoca igualmente el casacionista cuando \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0memorial \u00a0suscrito por Daza Lamorux en la ciudad de Florencia \u00a0fue \u00a0desconocido \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0folios 31 de la \u00a0sentencia \u00a0de segundo grado, analiz\u00f3 su contenido, para con fundamento en dicho \u00a0an\u00e1lisis \u00a0afirmar que carec\u00eda de aptitud para desvirtuar el car\u00e1cter falso de \u00a0las \u00a0escrituras, \u00a0dudando, \u00a0con \u00a0suficientes razones, de su legitimidad, no solo \u00a0porque \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0normas \u00a0civiles no constitu\u00eda documento v\u00e1lido para la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de bienes, sino porque la extra\u00f1a forma de actuar (solo a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y\/o \u00a0a \u00a0distancia), \u00a0hac\u00edan \u00a0sospechar de su autenticidad, \u00a0creando duda razonable dentro del contexto de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este punto, el libelista elabora toda una \u00a0serie \u00a0de \u00a0premisas, \u00a0verbigracia \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad es inocua, pero admite, sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del delito de falsedad por uso, postura que no se \u00a0soporta \u00a0en \u00a0una argumentaci\u00f3n seria que permita su estudio, siendo otro de los \u00a0muchos \u00a0ataques \u00a0que \u00a0dirige contra las conclusiones del fallo, sin acreditar la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error cometido. Igual acontece cuando alude al desconocimiento de las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0en su opini\u00f3n explicaban la raz\u00f3n por la cual Daza Lamorux \u00a0no hab\u00eda concurrido personalmente ante las autoridades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0si bien es cierto se extra\u00f1a la \u00a0existencia \u00a0de una prueba grafol\u00f3gica sobre los escritos de los procesados para \u00a0determinar \u00a0su \u00a0autor\u00eda material en la falsedad de los documentos, se tiene que \u00a0el \u00a0Tribunal destaca en la sentencia la parte del dictamen donde se sostiene que \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0de \u00a0las \u00a0firmas \u00a0ocurri\u00f3 por el sistema de imitaci\u00f3n, y que esta \u00a0metodolog\u00eda \u00a0 imposibilitaba \u00a0 determinar \u00a0 su \u00a0 autor, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0falsificador \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0reproducir \u00a0los trazos de la firma desconocida, sin \u00a0vertir los rasgos de la suya propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es del criterio, por tanto, que la censura no \u00a0tiene vocaci\u00f3n alguna de \u00e9xito.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0 tercero \u00a0 y \u00a0 cuarto: \u00a0Argumenta \u00a0que en estos ataques el desconocimiento de la t\u00e9cnica \u00a0del \u00a0recurso \u00a0es \u00a0absoluto, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0hacen peticiones que se dejan en el \u00a0simple \u00a0enunciado. \u00a0En \u00a0el \u00a0cargo \u00a0tercero \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0los procesados est\u00e1n \u00a0amparados \u00a0por \u00a0una \u00a0causal de inculpabilidad,\u00a0 sin m\u00e1s referencias; y, en \u00a0el \u00a0cuarto, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta es arbitraria, por desbordar los \u00a0l\u00edmites \u00a0establecidos \u00a0en la ley, sin destacar ni demostrar la existencia de un \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0Por \u00a0tanto,\u00a0 \u00a0ninguna \u00a0respuesta ameritan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en consecuencia, no casar la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0y \u00a0adicionalmente, \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0copias para que se \u00a0investigue \u00a0la conducta del abogado que aport\u00f3 al proceso la escritura P\u00fablica \u00a0No.522 \u00a0de \u00a028 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 1992, pues considera que este hecho no puede pasar \u00a0desapercibido \u00a0\u201cpor cuanto implica la posible utilizaci\u00f3n del profesional del \u00a0derecho \u00a0 de \u00a0documento \u00a0falso \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0desorientar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0principales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Causal tercera. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0v\u00eda \u00a0escogida \u00a0para el planteamiento del \u00a0cargo \u00a0es equivocada. Como se recuerda, la propuesta de ataque del demandante se \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0idearon \u00a0un \u201cfantasma\u201d para poder \u00a0imputar \u00a0a los procesados Silva Ord\u00f3\u00f1ez y G\u00f3ngora D\u00edaz el delito de falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en documento p\u00fablico, y que ignoraron, o cuando menos \u00a0tergiversaron, \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0confirmaba \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por los \u00a0acusados en indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ambos \u00a0ataques \u00a0comportan impl\u00edcitamente una \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0la apreciaci\u00f3n de la prueba. En el primer caso, por haber supuesto \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0y \u00a0en \u00a0el segundo, por haber sido ignorado, y\/o tergiversado su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0son \u00a0propias \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de juicio o \u00a0razonamiento, \u00a0llamado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0in \u00a0iudicando, \u00a0cuya \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0solo resulta \u00a0posible \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, cuerpo segundo, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial (art\u00edculo 220\u00a0 inciso segundo \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0modificado por el 3\u00ba de la ley 553 del \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causal tercera, que sirve de soporte a la \u00a0censura, \u00a0presupone \u00a0la \u00a0existencia de errores in procedendo, es decir de vicios \u00a0de \u00a0car\u00e1cter esencialmente procesal, o lo que es igual, de informalidades en el \u00a0ejercicio \u00a0de la actividad ritual, que el demandante no plantea,\u00a0 pues toda \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0se dej\u00f3 visto,\u00a0 gira alrededor de la cr\u00edtica a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0y aunque al finalizar el reparo pareciera invocar \u00a0un \u00a0error in procedendo por violaci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n integral, \u00a0no \u00a0 se \u00a0esfuerza \u00a0en \u00a0demostrarlo, \u00a0ni \u00a0en \u00a0ahondar \u00a0en \u00a0el \u00a0tema, \u00a0dejando \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 simple \u00a0enunciado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proponer, \u00a0como lo hace el censor, la nulidad \u00a0de\u00a0 \u00a0la actuaci\u00f3n procesal sobre la base de que los juzgadores incurrieron \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0e \u00a0identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0comporta \u00a0una \u00a0incoherencia, \u00a0no solo porque el \u00a0contenido \u00a0del discurso argumentativo no corresponde a la causal propuesta, sino \u00a0porque \u00a0termina \u00a0trastocando \u00a0sus \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0y \u00a0entremezclando \u00a0situaciones \u00a0 propias \u00a0 de \u00a0dos \u00a0causales \u00a0distintas, \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio de autonom\u00eda que las preside. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0contiene \u00a0inconsistencias \u00a0de \u00a0car\u00e1cter t\u00e9cnico que impiden determinar su alcance, y que \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de limitaci\u00f3n contemplado en el art\u00edculo \u00a0228 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal no puede entrar a suplir sus vac\u00edos, ni \u00a0a \u00a0reelaborar \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0ataque \u00a0en \u00a0procura \u00a0de corregir sus falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0o \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0para \u00a0proporcionar \u00a0una \u00a0respuesta de fondo, se \u00a0impone \u00a0desestimarla, tal como lo sugiere el Procurador Delegado en su concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 Causal \u00a0 \u00a0 primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Error \u00a0de hecho en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba t\u00e9cnico grafol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0cargo \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0desconocieron \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0del \u00a0Departamento Administrativo de \u00a0Seguridad \u00a0(DAS) \u00a0y \u00a0Medicina \u00a0Legal que declaran la autenticidad de la firma de \u00a0Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux puesta en la escritura p\u00fablica No. 522 de 28 de enero de \u00a01992, \u00a0para \u00a0acoger \u00a0el \u00a0experticio \u00a0que dictamin\u00f3 su falsedad, dando de manera \u00a0caprichosa \u00a0y \u00a0arbitraria \u00a0credibilidad \u00a0a una prueba que aparece rebatida en el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiteradamente ha sido sostenido por la Corte \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se plantea violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por errores de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de los elementos de prueba, corresponde al demandante \u00a0precisar \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0su \u00a0modalidad: \u00a0si \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n;\u00a0 \u00a0de identidad por distorsi\u00f3n de su contenido f\u00e1ctico;\u00a0 \u00a0o \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica en la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 su \u00a0fuerza \u00a0persuasiva, \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0l\u00f3gicas, \u00a0pues, \u00a0si no lo hace,\u00a0 o lo hace de manera ambigua, \u00a0no podr\u00e1 establecerse si el error ha sido o no cometido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha dicho que la demanda es un escrito \u00a0que \u00a0debe regirse por reglas t\u00e9cnicas basadas en principios de l\u00f3gica formal y \u00a0l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica,\u00a0 \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el de congruencia, que impone\u00a0 una \u00a0total \u00a0correspondencia entre el enunciado del cargo, su fundamentaci\u00f3n,\u00a0 y \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n; de\u00a0 no contradicci\u00f3n, que exige que los planteamientos al \u00a0interior \u00a0de \u00a0una \u00a0misma \u00a0censura\u00a0 \u00a0no \u00a0sean \u00a0entre \u00a0s\u00ed excluyentes;\u00a0 \u00a0y\u00a0 \u00a0de \u00a0unidad \u00a0tem\u00e1tica, \u00a0que \u00a0precisa \u00a0no incluir en el desarrollo de un \u00a0mismo \u00a0 \u00a0reproche \u00a0 \u00a0argumentaciones \u00a0 ajenas \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 que \u00a0 constituyen \u00a0 su \u00a0objeto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cargo que se estudia, el casacionista no \u00a0es \u00a0claro \u00a0en \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la clase de error de hecho denunciado. En \u00a0algunos \u00a0pasajes \u00a0del \u00a0escrito \u00a0pareciera \u00a0dar \u00a0a \u00a0entender \u00a0que \u00a0los juzgadores \u00a0ignoraron \u00a0tener \u00a0en cuenta pruebas que hacen parte del proceso, en cuyo caso se \u00a0estar\u00eda \u00a0frente a un error de hecho por suposici\u00f3n; en otros, que su contenido \u00a0fue \u00a0examinado \u00a0solo parcialmente, evento en el cual el error cometido ser\u00eda de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0erraron \u00a0en \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0de \u00a0su \u00a0m\u00e9rito, \u00a0desviando \u00a0la censura hacia un error de \u00a0hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco expone con precisi\u00f3n las conclusiones \u00a0f\u00e1ctico \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0la \u00a0propuesta de ataque. En principio sostiene que los \u00a0resultados \u00a0contradictorios \u00a0de la prueba t\u00e9cnico grafol\u00f3gica\u00a0 conducen a \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0duda razonable sobre la autenticidad de la firma de Daza Lamorux \u00a0en \u00a0la \u00a0escritura P\u00fablica No.0522 de 28 de enero de 1992, que debe ser resuelto \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados; \u00a0despu\u00e9s, \u00a0que \u00a0no \u00a0existe prueba que\u00a0 los \u00a0comprometa \u00a0como \u00a0autores \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados; y, por \u00faltimo, que la \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0en \u00a0la \u00a0escritura \u00a02246 de abril 4 de 1990 ser\u00eda \u00a0inocua \u00a0por \u00a0haber sido convalidada por Daza Lamorux, y no existir perjuicio, en \u00a0una \u00a0entremezcla \u00a0inaceptable de apreciaciones f\u00e1cticas y jur\u00eddicas propias de \u00a0un \u00a0ataque \u00a0de instancia. Y no pod\u00eda ser de otra manera, como que la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0funda \u00a0en \u00a0los \u00a0alegatos sustentatorios del recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia de primer grado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Aparte de todo esto, el argumento principal de \u00a0la \u00a0censura (existencia de duda acerca de la autenticidad de la firma vertida en \u00a0la \u00a0escritura \u00a0No.0522) \u00a0se \u00a0apoya en una premisa equivocada, como es considerar \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n de incertidumbre se presenta por la circunstancia de existir \u00a0varios \u00a0dict\u00e1menes \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo objeto con resultados contrapuestos.\u00a0 \u00a0Para \u00a0que \u00a0exista \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0se requiere algo m\u00e1s: que la situaci\u00f3n de \u00a0desconcierto \u00a0derivada \u00a0de las afirmaciones, posturas o tesis discrepantes\u00a0 \u00a0no \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0resuelta\u00a0 \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0el Procurador Delegado en su concepto, pues si logra \u00a0ser \u00a0razonablemente \u00a0dilucidada, \u00a0ning\u00fan \u00a0cuestionamiento \u00a0cient\u00edfico \u00a0cabr\u00eda \u00a0hacer \u00a0a \u00a0la apreciaci\u00f3n de la prueba realizada por los juzgadores, y el ataque \u00a0no \u00a0dejar\u00eda \u00a0de \u00a0albergar \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0una \u00a0cr\u00edtica \u00a0personal \u00a0a \u00a0los criterios \u00a0expuestos en los fallos, inadmisible en sede extraordinaria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 presente \u00a0 caso, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0aprehendieron \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de los dict\u00e1menes grafol\u00f3gicos relacionados con la \u00a0firma \u00a0puesta \u00a0en \u00a0la \u00a0escritura P\u00fablica No.0522 de enero 28 de 1992, siguiendo \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 273 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0para \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0cuidadosa \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de su \u00a0contenido \u00a0intr\u00ednseco, \u00a0llegar a la certeza de la falsedad de la firma, no solo \u00a0con \u00a0 apoyo \u00a0 en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0dictamen, \u00a0cuyo \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0cuestiona, \u00a0sino \u00a0de otras pruebas allegadas al proceso, entre las \u00a0que \u00a0se destacan las pericias\u00a0 t\u00e9cnicas (grafol\u00f3gicas y dactilosc\u00f3picas) \u00a0que \u00a0indican \u00a0que \u00a0la \u00a0huella \u00a0puesta en la referida escritura es tambi\u00e9n falsa \u00a0(superpuesta \u00a0o \u201cempastelada\u201d para evitar su lectura), al igual que la firma \u00a0y \u00a0huella vertidas en la escritura p\u00fablica No.2246 de 4 de abril de 1990;\u00a0 \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de que Daza Lamorux no hubiese comparecido personalmente ante \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0judiciales \u00a0a \u00a0ratificar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0y \u00a0los \u00a0indicios de mentira y mala justificaci\u00f3n, derivados de las \u00a0contradictorias \u00a0e \u00a0inveros\u00edmiles \u00a0historias \u00a0suministradas \u00a0por \u00a0\u00e9stos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el demandante pretend\u00eda demostrar que los \u00a0juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0un error de raciocinio al otorgarle al dictamen del \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0que \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0de la firma de Daza \u00a0Lamorux \u00a0en \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0No.0522, un valor persuasivo que no tiene, \u00a0debi\u00f3 \u00a0 haber \u00a0acreditado, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0sus \u00a0razonamientos \u00a0inferenciales \u00a0contrariaban \u00a0de manera ostensible las reglas de la sana cr\u00edtica (conocimientos \u00a0cient\u00edficos, \u00a0postulados de la l\u00f3gica, o reglas de la experiencia), situaci\u00f3n \u00a0que, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0dejado visto, no se esfuerza en acreditar, traduci\u00e9ndose su \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0en un disentimiento personal de los criterios de valoraci\u00f3n tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por los juzgadores en el proceso de\u00a0 determinaci\u00f3n del m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0de no recibo\u00a0 en esta sede, en raz\u00f3n a la autonom\u00eda de \u00a0que \u00a0gozan \u00a0los \u00a0jueces \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0esta \u00a0funci\u00f3n, y\u00a0 la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto \u00a0de \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0amparados los fallos de \u00a0segundo grado.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No puede dejar de precisarse que la casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia donde resulte posible entrar a controvertir, sin \u00a0m\u00e1s, \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0o \u00a0jur\u00eddicas \u00a0del fallo impugnado, sino un \u00a0juicio \u00a0a \u00a0su \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0impone, \u00a0como \u00a0tal, \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la decisi\u00f3n \u00a0contrar\u00eda \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0No \u00a0se \u00a0trata, por tanto, de una nueva \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0debatir los hechos o discutir la prueba de la responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0equivocadamente \u00a0parece asumirlo el casacionista, sino de \u00a0una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0donde se juzga la juridicidad de la decisi\u00f3n de los juzgadores \u00a0de instancia.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Error de hecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de la prueba indicativa de que Roberto Daza Lamoroux, en los \u00a0d\u00edas \u00a0anteriores a su desparici\u00f3n, se neg\u00f3 a firmar al procesado Hugo Gerardo \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez\u00a0 un poder general, argumentando que \u201clo quer\u00eda dejar en \u00a0la \u00a0calle\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0la testigo Edna Luc\u00eda Escobar Lemos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En principio, el demandante pareciera proponer \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pues \u00a0sostiene \u00a0que la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Juez \u00a0a \u00a0quo, \u00a0en \u00a0el sentido de que el procesado Hugo Gerardo \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0corrobor\u00f3 \u00a0en \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de la \u00a0testigo, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierta, \u00a0ya \u00a0que \u00e9ste solo admiti\u00f3 haberle hecho entrega del \u00a0borrador \u00a0del \u00a0poder, \u00a0mas \u00a0no que Daza Lamorux hubiese expresado que lo quer\u00eda \u00a0dejar en la calle. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0entra a \u00a0cuestionar \u00a0 la \u00a0 veracidad \u00a0del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo, \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0es \u00a0contradictoria \u00a0en \u00a0sus \u00a0afirmaciones, \u00a0y \u00a0que \u00a0del contexto de su relato lo que \u00a0realmente \u00a0se infiere es que Daza Lamorux ten\u00eda pensado dejar a Silva Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0todos \u00a0sus \u00a0bienes, planteamiento que resulta no solo distinto del \u00a0anterior, \u00a0sino contrapuesto,\u00a0 en cuanto vendr\u00eda a estructurar un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio en la apreciaci\u00f3n del m\u00e9rito de la prueba, que de \u00a0prosperar, \u00a0conducir\u00eda \u00a0a \u00a0la desestimaci\u00f3n de las afirmaciones de la testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 mezcla \u00a0 indebida \u00a0de \u00a0proposiciones \u00a0excluyentes \u00a0en \u00a0el desarrollo de la misma censura resulta antit\u00e9cnica, no solo \u00a0porque \u00a0contrar\u00eda \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0discurso casacional, sino porque impide la \u00a0concreci\u00f3n \u00a0del \u00a0verdadero \u00a0alcance \u00a0de la propuesta de ataque. Pero esto no es \u00a0todo. \u00a0Si \u00a0confrontamos el contenido de los fallos con la versi\u00f3n del procesado \u00a0Hugo \u00a0 Gerardo \u00a0 Silva \u00a0 Ord\u00f3\u00f1ez, \u00a0se \u00a0advertir\u00e1 \u00a0que \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que los juzgadores pudieron en boca suya\u00a0 \u00a0manifestaciones \u00a0que no hizo, no son ciertas, descart\u00e1ndose as\u00ed por su base la \u00a0ocurrencia del error enunciado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ampliaci\u00f3n de indagatoria de 15 de octubre \u00a0de \u00a01993 \u00a0(fls.214\/4), \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0hizo \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0precisiones \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0del \u00a0poder \u00a0a que alude la testigo Edna Luc\u00eda \u00a0Escobar \u00a0Lemos \u00a0y \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0que \u00a0hizo \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0al conocer su \u00a0contenido: \u00a0\u201c\u2026 \u00e9l ten\u00eda proyectado (Daza Lamorux, aclara la Sala) un viaje \u00a0a \u00a0Europa \u00a0y me ped\u00eda el concepto a m\u00ed de cu\u00e1ndo deber\u00eda viajar\u2026 a lo cual \u00a0yo \u00a0le \u00a0dije \u00a0que \u00a0primero organizara cualquier asunto que tuviera ac\u00e1 para que \u00a0posteriormente \u00a0saliera del pa\u00eds, entonces \u00e9l me dijo hombre Hugo, mande hacer \u00a0un \u00a0poder \u00a0para \u00a0que \u00a0usted se encargue de todos mis asuntos, en vista de que mi \u00a0salida \u00a0del \u00a0pa\u00eds \u00a0puede \u00a0ser casi que inmediata, efectivamente mand\u00e9 hacer el \u00a0poder, \u00a0corrijo \u00a0de \u00a0mi archivo personal, saqu\u00e9 una copia de un poder y la hice \u00a0mas \u00a0o menos igual al original, se la present\u00e9 al otro d\u00eda a Roberto, pero \u00e9l \u00a0como \u00a0es \u00a0una \u00a0persona \u00a0cambiante \u00a0bastante \u00a0variable \u00a0me \u00a0dijo \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0palabras: \u00a0\u2018ya \u00a0usted con \u00a0este \u00a0poder \u00a0me \u00a0va a dejar en la calle\u2019\u2026\u201d (fls.218 y 219\/4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0verse, \u00a0sus afirmaciones no solo \u00a0coinciden \u00a0integralmente \u00a0con lo dicho por la testigo, sino con lo expresado por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0a \u00a0quo \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a \u00a0dicho incidente : \u201cLa se\u00f1orita EDNA LUCIA \u00a0ESCOBAR \u00a0narr\u00f3 \u00a0en su deposici\u00f3n que, ante un evento similar, cuando el se\u00f1or \u00a0HUGO \u00a0GERARDO \u00a0SILVA \u00a0ORDO\u00d1EZ \u00a0le \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0poder \u00a0general \u00a0en \u00a0el que lo \u00a0facultaba \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0para \u00a0disponer \u00a0de \u00a0sus \u00a0bienes, \u00a0ROBERTO \u00a0DAZA manifest\u00f3 su \u00a0rechazo, \u00a0diciendo \u00a0categ\u00f3ricamente \u00a0\u2018si \u00a0 \u00a0era \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 quer\u00eda \u00a0 dejar \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 calle\u2019, \u00a0 punto \u00a0corroborado \u00a0por \u00a0SILVA \u00a0ORDO\u00d1EZ \u00a0en \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de indagatoria visible a \u00a0folios \u00a0272 y siguientes del cuaderno original No.1 y, al que no hizo referencia \u00a0en \u00a0su \u00a0injurada inicial\u201d (fls.281\/5), advirti\u00e9ndose \u00a0solo \u00a0un \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n del folio correspondiente a la ampliaci\u00f3n de \u00a0indagatoria, sin ninguna incidencia sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la versi\u00f3n de la \u00a0testigo \u00a0 sea \u00a0contradictoria, \u00a0como \u00a0interesadamente \u00a0pretende \u00a0presentarlo \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0Su \u00a0postura \u00a0en torno al otorgamiento del poder a Silva Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0fue \u00a0siempre \u00a0la \u00a0misma: \u00a0Que \u00a0Daza \u00a0Damorux \u00a0ten\u00eda \u00a0pensado dejar sus bienes y \u00a0negocios\u00a0 \u00a0en \u00a0manos \u00a0de \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez, a quien consideraba su amigo de \u00a0confianza, \u00a0pero \u00a0no con facultades omn\u00edmodas como pretendi\u00f3 estipularse en el \u00a0borrador \u00a0elaborado \u00a0por \u00a0este \u00a0\u00faltimo, \u00a0y \u00a0qued\u00f3 \u00a0luego \u00a0establecido \u00a0en \u00a0las \u00a0escrituras \u00a0p\u00fablicas Nos.2246 de 4 de abril de 1990 y 0522 de enero 28 de 1992, \u00a0seg\u00fan se deduce del contexto de su testimonio. Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPREGUNTADA: \u00a0Manifieste \u00a0al Despacho cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el trato de ROBERTO con HUGO SILVA. CONTESTO: Pues, personal, es decir como \u00a0se \u00a0trata \u00a0un patrono con un empleado. A pesar de que ROBERTO me coment\u00f3 en una \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0conoc\u00eda \u00a0de \u00a0hace \u00a0a\u00f1os a la familia de la se\u00f1ora de HUGO \u00a0SILVA \u00a0(fls.165\/1)\u201d. \u00a0\u201cROBERTO quer\u00eda que nos fu\u00e9ramos a vivir a Espa\u00f1a y \u00a0dejar \u00a0legalmente \u00a0a \u00a0HUGO \u00a0SILVA a cargo de todo, pero eso nunca se consigui\u00f3, \u00a0siempre \u00a0aplazaban eso\u201d (fls.165\/1). \u201cPREGUNTADA: Manifieste al despacho que \u00a0tanta \u00a0era \u00a0la \u00a0confianza \u00a0que \u00a0le ten\u00eda ROBERTO A HUGO SILVA? CONTESTO: Pues a \u00a0pesar \u00a0de que ROBERTO no lo miraba como prospecto de administrador, cre\u00eda en su \u00a0honradez\u201d \u00a0(fls.171\/1). \u00a0\u201cPREGUNTADA: Manifieste al despacho si usted \u2026 se \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0ROBERTO tuviera tanta confianza en el se\u00f1or GONGORA como para \u00a0dejarle \u00a0 un \u00a0poder \u00a0general \u00a0de \u00a0 sus \u00a0 negocios \u00a0 y \u00a0 propiedades? \u00a0 CONTESTO: \u00a0No, no lo creo. PREGUNTADA: ROBERTO en alguna oportunidad \u00a0le \u00a0coment\u00f3 \u00a0o \u00a0siquiera \u00a0le \u00a0insinu\u00f3 \u00a0que \u00a0le \u00a0har\u00eda un poder general a RAUL \u00a0FERNANDO \u00a0GONGORA \u00a0DIAZ? \u00a0CONTESTO: \u00a0No, \u00a0nunca\u201d \u00a0(fls.171\/1). \u00a0\u201cUna vez que \u00a0ROBERTO \u00a0nombr\u00f3 \u00a0a HUGO SILVA como administrador, le dijo que redactar un poder \u00a0donde \u00a0dijera que ROBERTO autorizaba a HUGO SILVA para \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0del \u00a0centro \u00a0comercial y cobrar el arrendamiento de los dos \u00a0apartamentos \u00a0y \u00a0consignarlos \u00a0en \u00a0una cuenta, esto fue \u00a0cuando \u00a0ROBERTO tom\u00f3 la decisi\u00f3n que nos fu\u00e9ramos a vivir a Espa\u00f1a. Entonces \u00a0un \u00a0d\u00eda, \u00a0en \u00a0una cita que le coloc\u00f3 ROBERTO a HUGO en la calle le ense\u00f1\u00f3 un \u00a0poder \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0redactado \u00a0o \u00a0sea \u00a0HUGO, \u00a0pero \u00a0ROBERTO \u00a0se neg\u00f3 a \u00a0firm\u00e1rselo \u00a0porque en este poder lo autorizaba para vender, comprar, cambiar\u201d \u00a0(FLS.172\/1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 en \u00a0 esa \u00a0 concreta \u00a0significaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0entendieron \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia, al sostener, con fundamento en dicha \u00a0prueba, \u00a0 que \u00a0 \u201caunque \u00a0 ROBERTO \u00a0 DAZA \u00a0 LAMORUX \u00a0ten\u00eda \u00a0confianza \u00a0en \u00a0sus \u00a0administradores, \u00a0no \u00a0consideraba la posibilidad de otorgarle un poder ilimitado \u00a0a \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0ellos, menos a GONGORA DIAZ a quien lo un\u00eda una amistad m\u00e1s \u00a0reciente \u00a0que \u00a0la \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0con SILVA ORDO\u00d1EZ, porque sab\u00eda del riesgo que \u00a0implicaba ello\u201d (fallo de primera instancia, fls.281\/5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0afirmaci\u00f3n complementaria del libelista, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que los juzgadores desconocieron\u00a0 reglas elementales de \u00a0la \u00a0sicolog\u00eda \u00a0humana \u00a0al establecer una relaci\u00f3n directa entre la confianza y \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0carece \u00a0tambi\u00e9n de fundamento. Cierto es que una \u00a0persona \u00a0puede \u00a0llegar a confiar en alguien que apenas conoce, pero esa no es la \u00a0regla. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0el cotidiano acontecer ense\u00f1a es lo contrario: que\u00a0\u00a0 \u00a0la \u00a0confianza \u00a0nace con el trato personal y se consolida a trav\u00e9s del tiempo, y \u00a0en \u00a0esa \u00a0comprensi\u00f3n lo asumi\u00f3 el juzgador al afirmar que entre Daza Lamorux y \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz \u00a0no \u00a0exist\u00eda la suficiente confianza para pensar que el primero \u00a0le \u00a0confiriera \u00a0al \u00a0segundo \u00a0poderes ilimitados para el manejo de sus bienes, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0su \u00a0reciente \u00a0amistad, y porque en el proceso no reposaba elemento de \u00a0juicio \u00a0alguno \u00a0que indicara que entre ellos exist\u00eda\u00a0 un trato o relaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0de \u00a0la estrictamente laboral. Por ende, si el casacionista consideraba \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0contraven\u00eda \u00a0las \u00a0reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0o \u00a0se \u00a0apartaba \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad \u00a0procesal, \u00a0le compet\u00eda demostrarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Error de hecho en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0para deducir el indicio de mentira a SILVA \u00a0ORDO\u00d1EZ, \u00a0por \u00a0los \u00a0mensajes que hac\u00eda llegar a Edna Luc\u00eda Escobar Lemos como \u00a0enviados \u00a0 por \u00a0 Daza \u00a0 Lamorux, \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0su \u00a0desaparici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0confronta \u00a0los \u00a0apartes del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Edna \u00a0Luc\u00eda \u00a0donde \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0las informaciones que Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0le \u00a0transmit\u00eda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0suerte \u00a0de \u00a0Daza \u00a0Lamorux,\u00a0 \u00a0con una \u00a0respuesta \u00a0posterior suya, al interior de la misma declaraci\u00f3n, donde afirma no \u00a0haber \u00a0tenido \u00a0\u201c\u00faltimamente\u201d \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la existencia de su marido, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que se contradice, y que en las anotadas condiciones su dicho no \u00a0puede ser tenido en cuenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cuestionamiento es totalmente infundado. \u00a0Basta \u00a0transcribir \u00a0los \u00a0apartes \u00a0pertinentes de su versi\u00f3n\u00a0 para advertir \u00a0que \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0el recurrente denuncia no existen, y que todo se \u00a0origina \u00a0en \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n descontextualizada de la prueba. Inicialmente, la \u00a0testigo \u00a0precis\u00f3 \u00a0\u201c\u2026 as\u00ed fue como HUGO\u00a0 se llev\u00f3 eso para su casa me \u00a0cancel\u00f3 \u00a0el \u00a0hotel \u00a0y \u00a0me \u00a0trajo para Cali en el Volkswagen, pas\u00f3 el tiempo se \u00a0comunicaba \u00a0conmigo \u00a0cada \u00a0ocho d\u00edas y as\u00ed continu\u00f3 por cuatro meses hasta un \u00a0d\u00eda \u00a0que \u00a0llam\u00f3 \u00a0y me dijo que Roberto hab\u00eda aparecido y que necesitaba venir \u00a0inmediatamente \u00a0a \u00a0Cali, que al siguiente d\u00eda en el vuelo de las 8 estaba aqu\u00ed \u00a0eso \u00a0fue en marzo (se refiere a marzo de 1990. La declaraci\u00f3n fue rendida el 28 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1991, aclara la Sala), pero no se de qu\u00e9 fecha que lo recogiera en \u00a0el \u00a0aeropuerto, \u00a0una \u00a0vez \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a Cali Hugo se subi\u00f3 al Volkswagen y me dijo \u00a0camina \u00a0para \u00a0tu \u00a0casa que en el camino te voy contando cuales son las novedades \u00a0as\u00ed \u00a0fue \u00a0como \u00a0tom\u00f3 \u00a0el \u00a0tim\u00f3n del carro y empez\u00f3 a contarme que ROBERTO lo \u00a0hab\u00eda \u00a0llamado dici\u00e9ndole que no se preocupara que \u00e9l estaba bien pero que no \u00a0le \u00a0iba \u00a0a \u00a0decir \u00a0donde \u00a0estaba \u00a0que no lo iba a volver a llamar sino que iba a \u00a0nombrar \u00a0a \u00a0un \u00a0se\u00f1or \u00a0de apellido BEDOYA para que se entrevistara con \u00e9l, que \u00a0c\u00f3mo \u00a0estaba \u00a0yo \u00a0HUGO \u00a0le \u00a0dijo \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0yo \u00a0estaba aqu\u00ed en Cali que me iba a traer \u00a0(sic) \u00a0en \u00a0el \u00a0Volkswagen, \u00a0ROBERTO \u00a0le hab\u00eda dicho que c\u00f3mo iba a andar en el \u00a0carro \u00a0que \u00a0todo \u00a0el \u00a0mundo \u00a0lo conoc\u00eda que me pod\u00eda pasar algo andando en ese \u00a0carro \u00a0que se lo llevara para Bogot\u00e1, as\u00ed fue como le entregu\u00e9 las llaves del \u00a0carro \u00a0y \u00a0los \u00a0papeles y esa fue la \u00faltima vez que nos \u00a0vimos \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0yo. Despu\u00e9s de esto sigui\u00f3 llam\u00e1ndome cada 15 d\u00edas o cada mes \u00a0sin \u00a0novedades \u00a0como \u00a0dec\u00eda \u00a0\u00e9l \u00a0hasta \u00a0llegado el momento que no me volvi\u00f3 a \u00a0llamar \u00a0 casi \u00a0 en \u00a0 noviembre \u00a0 o \u00a0 diciembre \u00a0 del \u00a0 a\u00f1o \u00a0 pasado\u201d \u00a0(fls.52\/1). \u00a0Posteriormente,\u00a0 \u00a0a la pregunta \u201cManifieste \u00a0qu\u00e9 \u00a0ha \u00a0sabido \u00a0\u00faltimamente \u00a0de \u00a0su existencia (sic) de ROBERTO DAZA, d\u00f3nde se puede hallar, si se encuentra \u00a0vivo \u00a0o \u00a0muerto\u201d, \u00a0respondi\u00f3: \u00a0\u201cAbsolutamente \u00a0nada\u201d \u00a0(negrillas fuera de \u00a0texto. Fls.54\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como\u00a0 \u00a0puede \u00a0verse, \u00a0el \u00a0instructor \u00a0al \u00a0formular \u00a0la \u00a0pregunta \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0el \u00a0adverbio de tiempo \u201c\u00faltimamente\u201d, que \u00a0traduce \u00a0\u201crecientemente\u201d, \u00a0y \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0la testigo al \u00a0responder \u00a0en \u00a0forma \u00a0negativa, \u00a0en \u00a0clara referencia a la falta de informaci\u00f3n \u00a0durante \u00a0los \u00a0\u00faltimos \u00a0meses, no a la ausencia absoluta de conocimiento durante \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0transcurrido \u00a0desde \u00a0la desaparici\u00f3n de Daza Lamorux, como pretende \u00a0hacerlo \u00a0ver \u00a0el \u00a0actor, \u00a0en \u00a0un vano esfuerzo por evidenciar una contradicci\u00f3n \u00a0donde no existe.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Error de hecho en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0indica que\u00a0\u00a0 Hugo Gerardo Silva Ord\u00f3\u00f1ez no es la \u00fanica \u00a0persona \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0tenido\u00a0 \u00a0contacto \u00a0con \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0desaparici\u00f3n, como lo sostienen los juzgadores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este reproche se funda en la consideraci\u00f3n de \u00a0existir \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0Daza Lamorux (hermano de \u00a0Roberto), \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Caicedo Torres (representante legal de la firma Grupo \u00a0Mayor \u00a0Ltda), \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Alberto Hern\u00e1ndez (abogado de Roberto) y Alberto Cuervo \u00a0Fonseca \u00a0(amigo \u00a0de Roberto), que ponen en duda el sustento f\u00e1ctico del indicio \u00a0de \u00a0mentira \u00a0deducido \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado, por cuanto de su contenido se \u00a0deduce \u00a0que \u00a0ellos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0tuvieron \u00a0noticias \u00a0de Daza Lamorux despu\u00e9s de su \u00a0desaparici\u00f3n el 3 de noviembre de 1989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0no \u00a0precisa la clase de error \u00a0cometido \u00a0por los juzgadores: si de existencia por omisi\u00f3n, es decir, por haber \u00a0sido \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0totalmente \u00a0ignorados; \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0distorsionados \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico; \u00a0o \u00a0de \u00a0raciocinio, \u00a0por haber sido \u00a0desestimados \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0contrariando las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0Solo \u00a0indica \u00a0que se trata de un error de hecho, y aunque en algunos apartes del \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la censura pareciera aducir error de existencia por omisi\u00f3n, el \u00a0planteamiento no resulta suficientemente claro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0cualquier \u00a0forma, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto que las \u00a0referidas \u00a0pruebas \u00a0contengan\u00a0 elementos de juicio que desvirt\u00faen o pongan \u00a0en \u00a0duda \u00a0las \u00a0aseveraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia, relativas a que \u00a0\u201cHugo \u00a0Gerardo \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0es la \u00fanica persona que afirma haber tenido \u00a0alguna \u00a0comunicaci\u00f3n con el desaparecido\u201d. De su contenido ning\u00fan dato serio \u00a0surge \u00a0que \u00a0permita \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0dichos testigos, o conocidos suyos, \u00a0hubiesen \u00a0 tenido\u00a0 \u00a0contacto \u00a0con \u00a0Roberto \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0desaparici\u00f3n. \u00a0Para \u00a0mayor \u00a0ilustraci\u00f3n, se transcribir\u00e1n a continuaci\u00f3n los \u00a0apartes pertinentes de cada uno de estas pruebas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TESTIMONIO DE CARLOS DAZA LAMORUX \u00a0(MARZO \u00a020 \u00a0DE \u00a01992). \u201cPREGUNTADO: D\u00edganos si usted es hermano \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0ROBERTO \u00a0DAZA \u00a0LAMORUX, \u00a0en caso afirmativo d\u00edganos cu\u00e1ndo fue la \u00a0\u00faltima \u00a0vez \u00a0que \u00a0lo vio? CONTESTO: S\u00ed. Yo lo vi creo que en la primera semana \u00a0de \u00a0noviembre de 1989. Lo vi en el barrio Paulo VI, as\u00ed muy de paso\u201d (fls.158 \u00a0del cuaderno No.3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TESTIMONIO \u00a0 DE \u00a0 JORGE \u00a0 ENRIQUE \u00a0 CAICEDO \u00a0TORRES \u00a0(OCTUBRE \u00a025 DE 1991). \u201cPREGUNTADO: S\u00edrvase \u00a0informar \u00a0al \u00a0Despacho \u00a0si \u00a0usted \u00a0conoce al se\u00f1or ROBERTO DAZA LAMORUX en caso \u00a0afirmativo \u00a0cu\u00e1nto \u00a0tiempo \u00a0hace \u00a0que \u00a0lo \u00a0conoce y porqu\u00e9 raz\u00f3n lo conoci\u00f3? \u00a0CONTESTO: \u00a0No, \u00a0no \u00a0lo \u00a0conozco\u2026PREGUNTADO: D\u00edganos si usted ha tenido alguna \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0con \u00a0alg\u00fan \u00a0hermano \u00a0del se\u00f1or ROBERTO DAZA, en caso afirmativo \u00a0con \u00a0qui\u00e9n \u00a0y \u00a0por qu\u00e9 raz\u00f3n? CONTESTO: No, con ninguno\u2026me acabo de acordar \u00a0que \u00a0en alguna ocasi\u00f3n hace como unos tres meses, un contratista de pintura que \u00a0fue \u00a0el \u00a0que pint\u00f3 el centro comercial estuvo en mi oficina dici\u00e9ndome que don \u00a0ROBERTO \u00a0le \u00a0deb\u00eda \u00a0un \u00a0saldo \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9l se hab\u00eda encontrado con don Roberto \u00a0hace \u00a0aproximadamente un a\u00f1o \u00a0en \u00a0Chapinero \u00a0y que le hab\u00eda manifestado que \u00e9l le iba a pagar el saldo\u2026\u201d \u00a0(fls.354\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TESTIMONIO \u00a0 DE \u00a0GERMAN \u00a0ALBERTO \u00a0HERNANDEZ \u00a0REY\u00a0 \u00a0(AGOSTO \u00a013 \u00a0DE 1991). PREGUNTADO: S\u00edrvase \u00a0decirnos \u00a0cu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que usted tuvo comunicaci\u00f3n directa con el \u00a0se\u00f1or \u00a0ROBERTO DAZA LAMORUX? CONTESTO: No recuerdo con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0pero \u00a0s\u00ed puede ser como \u00e9poca probable en \u00a0los \u00a0\u00faltimos \u00a0meses \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01989 \u00a0(consulta \u00a0una \u00a0carpeta). Yo quisiera \u00a0precisar \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0podr\u00eda \u00a0 haber \u00a0 sido\u00a0 \u00a0mas \u00a0bien \u00a0hacia los primeros meses del a\u00f1o de 1990, porque \u00a0es \u00a0la \u00e9poca que coincide al hacerme parte\u00a0 en el proceso ejecutivo que he \u00a0comentado\u2026\u201d (fls.175\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TESTIMONIO \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 ALBERTO \u00a0 \u00a0CUERVO \u00a0FONSECA \u00a0(MARZO \u00a024 \u00a0DE 1992). PREGUNTADO: D\u00edganos si \u00a0usted \u00a0conoce \u00a0al \u00a0se\u00f1or ROBERTO DAZA LAMORUX en caso afirmativo cu\u00e1nto tiempo \u00a0hace \u00a0que \u00a0lo \u00a0conoce y por qu\u00e9 raz\u00f3n lo conoci\u00f3? CONTESTO: Conozco un se\u00f1or \u00a0ROBERTO \u00a0DAZA, \u00a0su \u00a0segundo \u00a0apellido \u00a0no \u00a0lo conozco. Si es la persona a que me \u00a0refiero, \u00a0lo conoc\u00ed hace unos 35 a\u00f1os porque era vecino de donde yo viv\u00eda, en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0Ricaurte. \u00a0PREGUNTADO: \u00a0D\u00edganos c\u00f3mo ha sido el trato que usted ha \u00a0tenido \u00a0con \u00a0el \u00a0mencionado \u00a0se\u00f1or? CONTESTO: Muy espor\u00e1dico podr\u00edamos decir, \u00a0nos \u00a0conocimos \u00a0desde \u00a0ni\u00f1os \u00a0y pasaron por lo menos 30 a\u00f1os sin vernos. Mas o \u00a0menos \u00a0hace \u00a0unos \u00a05 \u00a0a\u00f1os \u00a0que lo volv\u00ed a ver porque fue mi a mi negocio como \u00a0cliente, \u00a0lo reconoc\u00ed, le record\u00e9 nuestra ni\u00f1ez y de ah\u00ed para ac\u00e1 nos vimos \u00a0algunas \u00a0veces pero hace m\u00e1s o menos un a\u00f1o que no se \u00a0de \u00a0\u00e9l. \u00a0No \u00a0lo \u00a0he \u00a0vuelto \u00a0a \u00a0ver, \u00a0mejor \u00a0dicho\u201d \u00a0(fls.163\/3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0verse, \u00a0dichos \u00a0testimonios solo \u00a0contienen \u00a0referencias \u00a0inciertas sobre la \u00e9poca que los declarantes vieron, se \u00a0entrevistaron, \u00a0o \u00a0comunicaron \u00a0por \u00faltima vez con Roberto Daza Lamorux, que el \u00a0demandante \u00a0toma \u00a0como \u00a0verdades absolutas para sostener, luego de confrontarlas \u00a0con \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de su desaparici\u00f3n (3 de noviembre de 1989), que tambi\u00e9n ellos \u00a0sostuvieron \u00a0 de \u00a0 alguna \u00a0 manera \u00a0contacto \u00a0con \u00a0\u00e9l \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ese \u00a0d\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0del\u00a0 \u00a0 \u00a0indicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0 incremento \u00a0 patrimonial \u00a0 de \u00a0 los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche no amerita respuesta alguna de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0por \u00a0adolecer \u00a0de absoluta falta de sustentaci\u00f3n. El casacionista se \u00a0empe\u00f1a \u00a0en \u00a0sostener que los juzgadores no tuvieron en cuenta \u201cla ausencia de \u00a0incremento \u00a0patrimonial\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados, pero no precisa las pruebas que \u00a0acreditan \u00a0ese \u00a0hecho, \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0cometido en su apreciaci\u00f3n (si de \u00a0existencia, \u00a0identidad \u00a0o \u00a0raciocinio), \u00a0ni \u00a0especifica \u00a0su trascendencia en las \u00a0conclusiones del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. Error de hecho por desconocimiento de las \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0que \u00a0 acreditan \u00a0 la \u00a0 real \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 John \u00a0 Jairo \u00a0 G\u00f3mez \u00a0Bedoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juzgar \u00a0por \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de la censura, \u00a0pareciera \u00a0que el casacionista plantea un error de existencia por omisi\u00f3n, pues \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u201cdesconocieron\u201d varias pruebas, demostrativas \u00a0todas \u00a0de \u00a0la \u00a0real \u00a0existencia \u00a0de \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0G\u00f3mez Bedoya, entre ellas, el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0abogado \u00a0Manuel de Narv\u00e1ez Ord\u00f3\u00f1ez;\u00a0 el recibo suscrito \u00a0por \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya \u00a0que \u00a0dicho \u00a0testigo \u00a0adjunt\u00f3 \u00a0a la investigaci\u00f3n; la \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Registradur\u00eda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia de una persona con \u00a0dichos \u00a0nombres \u00a0y \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda; \u00a0la \u00a0copia \u00a0de \u00a0dicho \u00a0documento; \u00a0la declaraci\u00f3n de Myriam Ceballos; y, un art\u00edculo del diario \u201cEl \u00a0Tiempo\u201d \u00a0donde \u00a0se \u00a0registra \u00a0la \u00a0noticia \u00a0de la muerte de los hermanos G\u00f3mez \u00a0Bedoya, uno de ellos de nombre John Jairo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0constataci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se advierte, sin embargo, que el referido error\u00a0 \u00a0no \u00a0existi\u00f3, \u00a0como \u00a0quiera\u00a0 los juzgadores, al examinar la veracidad de la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0sobre la existencia e intervenci\u00f3n de John Jairo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Bedoya,\u00a0 \u00a0analizaron \u00a0la mayor parte de dichas pruebas ( testimonio \u00a0del \u00a0abogado \u00a0Manuel \u00a0De Narv\u00e1ez Ord\u00f3\u00f1ez,\u00a0 recibo supuestamente suscrito \u00a0por \u00a0John Jairo G\u00f3mez Bedoya,\u00a0 y documentos obtenidos de la Registradur\u00eda \u00a0Nacional), \u00a0para \u00a0finalmente \u00a0descartarlas \u00a0como \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n, por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0tanto \u00a0los \u00a0procesados \u00a0como \u00a0el \u00a0abogado De Narv\u00e1ez Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0ment\u00edan, \u00a0y \u00a0que\u00a0 \u00a0la circunstancia de existir una persona cedulada con el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya, \u00a0no \u00a0probaba \u00a0que la intermediaci\u00f3n se hubiese \u00a0presentado. \u00a0Los siguientes apartes de los fallos de primera y segunda instancia \u00a0contienen \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 sustancial \u00a0 el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0pruebas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA \u00a0DE \u00a0PRIMERA \u00a0INSTANCIA: \u00a0\u201cAl \u00a0no poder explicar satisfactoriamente el origen del poder y \u00a0la \u00a0forma como tuvieron conocimiento de su existencia, los encartados inventaron \u00a0un \u00a0 \u00a0personaje \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0llamaron \u00a0 \u2018JOHN \u00a0 \u00a0 JAIRO \u00a0 \u00a0BEDOYA\u2019. \u00a0 \u00a0Lo \u00a0 describen \u00a0 como \u00a0 un \u00a0 joven \u00a0 de \u00a0 origen \u00a0 \u2018paisa\u2019. \u00a0 Sujeto \u00a0 que \u00a0nunca \u00a0le \u00a0escuch\u00f3 \u00a0mencionar \u00a0EDNA \u00a0LUCIA ESCOBAR a su compa\u00f1ero DAZA LAMORUX. A quien \u00fanicamente \u00a0han \u00a0visto \u00a0los incriminados. A quien no saben d\u00f3nde\u00a0 localizar porque \u00e9l \u00a0es \u00a0el que siempre se comunica con ellos y les coloca misteriosas citas cerca de \u00a0la \u00a0Universidad \u00a0Nacional. \u00a0Quien \u00a0les \u00a0inform\u00f3 lo relacionado con el poder y a \u00a0quien \u00a0le \u00a0han \u00a0entregado \u00a0parte \u00a0de las ganancias obtenidas con la venta de los \u00a0inmuebles, \u00a0para \u00a0que se las lleve a ROBERTO DAZA, junto con las pertenencias de \u00a0\u00e9ste \u00a0que EDNA LUCIA ESCOBAR le hab\u00eda entregado a SILVA ORDO\u00d1EZ, sin exigirle \u00a0ni obtener del mismo un recibo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0 apoyar \u00a0 la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0este \u00a0personaje, \u00a0el \u00a0origen \u00a0del \u00a0poder \u00a0y \u00a0\u2018acreditar\u2019 la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados rindi\u00f3 declaraci\u00f3n el se\u00f1or MANUEL DE NARVAEZ, \u00a0quien \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0a \u00a0principios \u00a0de \u00a01990, un hombre que se identific\u00f3 como \u00a0ROBERTO \u00a0DAZA LAMORUX fue a su oficina de abogado a solicitarle que le elaborara \u00a0una \u00a0minuta, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0le confer\u00eda poder amplio y suficiente al \u00a0se\u00f1or \u00a0RAUL FERNANDO GONGORA DIAZ, por la que le pag\u00f3 doscientos mil pesos. Al \u00a0d\u00eda \u00a0 siguiente, \u00a0 s\u00e1bado, \u00a0 la \u00a0minuta \u00a0suscrita \u00a0fue \u00a0retirada \u00a0por \u00a0un \u00a0tal \u00a0\u2018JOHN \u00a0 JAIRO \u00a0 GOMEZ \u00a0BEDOYA\u2019, \u00a0quien le firm\u00f3 \u00a0un recibo (fls.166 y siguientes c.o. No.3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0se\u00f1or \u00a0MANUEL DE NARVAEZ result\u00f3 ser \u00a0conocido \u00a0de HUGO GERARDO SILVA ORDO\u00d1EZ, de tiempo atr\u00e1s, a quien se encontr\u00f3 \u00a0casualmente, \u00a0\u00e9ste \u00a0le \u00a0cuenta lo que est\u00e1 viviendo en raz\u00f3n de este proceso, \u00a0al \u00a0dar \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0ROBERTO \u00a0DAZA \u00a0LAMORUZ, \u00a0el \u00a0declarante recuerda que le \u00a0elabor\u00f3 \u00a0el \u00a0poder \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0litis \u00a0y \u00a0se \u00a0ofrece \u00a0a \u00a0rendir testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara el despacho la declaraci\u00f3n del se\u00f1or \u00a0MANUE \u00a0DE NARVAEZ no es digna de credibilidad, basta leerla para darse cuenta de \u00a0la \u00a0ama\u00f1ada \u00a0que \u00a0es, \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0deponente \u00a0est\u00e1 \u00a0mintiendo \u00a0con \u00a0el fin de \u00a0beneficiar \u00a0a los encartados: no conserva copia de la minuta que elabor\u00f3 porque \u00a0tuvo \u00a0que entregarla escrita a mano, sospechosamente conoc\u00eda de tiempo atr\u00e1s a \u00a0SILVA \u00a0ORDO\u00d1EZ, \u00a0casualmente \u00a0se \u00a0encuentran y se percatan del hecho de que \u00e9l \u00a0elabor\u00f3 \u00a0la \u00a0minuta \u00a0del \u00a0poder por el cual el otro est\u00e1 siendo investigado, y \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ello, \u00a0si \u00a0comparamos \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n que DE NARVAEZ hace de JOHN \u00a0JAIRO \u00a0BEDOYA, \u00a0\u00e9sta no coincide con la que hicieron del mismo SILVA ORDO\u00d1EZ y \u00a0GONGORA \u00a0D\u00cdAZ, pues, mientras \u00e9stos se\u00f1alan que era un hombre moreno, de pelo \u00a0crespo, \u00a0ojos \u00a0oscuros \u00a0o \u00a0caf\u00e9s \u00a0(fls.78 \u00a0ss. \u00a0y 272 ss. c.o. No.1), MANUEL DE \u00a0NARVAEZ \u00a0afirma \u00a0que \u00a0es monito, pelo ondulado y blanco (fls.166 ss. c.o. No.3). \u00a0Resultando \u00a0finalmente \u00a0que, conforme al recibo allegado por este declarante, el \u00a0\u2018joven \u00a0 \u00a0de \u00a0 acento \u00a0paisa\u2019 \u00a0ya \u00a0no \u00a0se \u00a0llama \u00a0\u2018JOHN \u00a0 \u00a0 \u00a0JAIRO \u00a0BEDOYA\u2019, sino \u2018JOHN \u00a0JAIRO \u00a0GOMEZ \u00a0BODOYA\u2019, al que le fue colocado un n\u00famero de \u00a0c\u00e9dula, \u00a0inscrita \u00a0bajo \u00a0ese \u00a0nombre \u00a0en \u00a0la Registradur\u00eda Nacional del Estado \u00a0Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste \u00a0intento \u00a0de \u00a0obtener una absoluci\u00f3n \u00a0aportando \u00a0pruebas \u00a0falsas, \u00a0tal \u00a0como \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0anterior, el recibo en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0y otras actuaciones que m\u00e1s adelante detallaremos (como la escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0No.0522 \u00a0y \u00a0el \u00a0memorial \u00a0presentado ante el Juzgado Primero Civil del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Florencia \u00a0&#8211; \u00a0Caquet\u00e1), \u00a0se \u00a0erigen \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0en indicios de \u00a0mentira, \u00a0 mala \u00a0 justificaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 capacidad \u00a0delictiva \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0incriminados\u201d (fls.282, 283 y 284\/5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA \u00a0DE \u00a0SEGUNDO \u00a0GRADO: \u00a0\u201c\u2026 \u00a0la existencia de documentos falsos, el uso que de los mismos \u00a0hicieron \u00a0GONGORA \u00a0y SILVA, las circunstancias en que se vendieron los bienes de \u00a0DAZA \u00a0LAMORUX, \u00a0la \u00a0inveros\u00edmil \u00a0versi\u00f3n en torno al enlace entre JAIRO BEDOYA \u00a0(as\u00ed \u00a0tenga \u00a0real \u00a0existencia) \u00a0y \u00a0DAZA, \u00a0sin \u00a0explicar atendiblemente c\u00f3mo le \u00a0hicieron \u00a0llegar \u00a0a \u00a0DAZA \u00a0el \u00a0fruto \u00a0de \u00a0las ventas, constituyen circunstancias \u00a0vehementes \u00a0que \u00a0permiten \u00a0deducir \u00a0el \u00a0dolo \u00a0y \u00a0prop\u00f3sito \u00a0punible \u00a0que los ha \u00a0orientado \u00a0en \u00a0toda \u00a0la \u00a0actividad \u00a0que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria. La \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia est\u00e1 desvirtuada. Tampoco hay dudas que favorezcan a \u00a0los \u00a0incriminados \u00a0GONGORA \u00a0Y \u00a0SILVA. Est\u00e1 probada la falsedad del poder. Est\u00e1 \u00a0probado \u00a0que ambos contribuyeron eficaz y decididamente a vender (con base en la \u00a0escritura \u00a0falsa \u00a0de \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0Segunda) \u00a0los bienes de DAZA. No acreditaron \u00a0GONGORA \u00a0y \u00a0SILVA \u00a0que las sumas (fruto de las ventas de los inmuebles) hubiesen \u00a0llegado \u00a0 al \u00a0 supuesto \u00a0 vendedor \u00a0 DAZA \u00a0LAMORUX \u00a0(eran \u00a0cantidades \u00a0altamente \u00a0significativas), \u00a0menos \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0JAIRO \u00a0BEDOYA \u00a0de quien no tienen pleno \u00a0conocimiento. \u00a0Tampoco \u00a0existe \u00a0formal autorizaci\u00f3n de DAZA para que, a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0 un \u00a0 tercero, \u00a0le \u00a0enviasen \u00a0los \u00a0dineros\u201d \u00a0(fls.33 \u00a0cuaderno \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto descarta de plano la configuraci\u00f3n de un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, que como se sabe, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0los juzgadores ignoran la prueba que obra materialmente en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0igual, \u00a0cuando \u00a0pasan \u00a0inadvertidos \u00a0frente \u00a0a \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0no \u00a0cuando, habi\u00e9ndola apreciado, la desestiman por considerar que \u00a0no \u00a0amerita atendibilidad frente a las reglas de la sana cr\u00edtica, como ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0seg\u00fan lo muestran las transcripciones que vienen de \u00a0hacerse.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7 \u00a0Error de hecho por desconocimiento de la \u00a0importancia \u00a0del \u00a0memorial \u00a0remitido desde Florencia (Caquet\u00e1) por Roberto Daza \u00a0Lamoroux, \u00a0donde \u00a0expone \u00a0razonadamente\u00a0 los motivos develables de su larga \u00a0ausencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los desaciertos t\u00e9cnicos de esta propuesta de \u00a0ataque \u00a0son \u00a0manifiestos. \u00a0Inicialmente \u00a0el \u00a0actor \u00a0da \u00a0a entender\u00a0 que los \u00a0juzgadores \u00a0desconocieron la validez o eficacia jur\u00eddica del documento, lo cual \u00a0vendr\u00eda \u00a0a estructurar no un error de hecho, sino de derecho. Despu\u00e9s sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0cercenaron \u00a0su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico, orientando la censura \u00a0hacia \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, que ni siquiera se \u00a0esfuerza \u00a0en \u00a0demostrar, pues en postura que causa perplejidad, decide invitar a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0estudiar \u00a0\u201cjuiciosamente el contenido del referido escrito\u201d, y \u00a0sacar \u00a0las \u00a0conclusiones, \u00a0pretendiendo, \u00a0de esta manera, que la Sala realice el \u00a0trabajo \u00a0que \u00a0por \u00a0disposici\u00f3n \u00a0corresponde \u00a0cumplir a quien impugna.\u00a0 Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0la investigaci\u00f3n omiti\u00f3 someter el citado memorial a \u00a0prueba \u00a0grafol\u00f3gica, \u00a0con lo cual pareciera proponer un error in procedendo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral, susceptible solo de ser \u00a0invocado\u00a0 \u00a0 por \u00a0 la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0tampoco \u00a0desarrolla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0mezcla indebida de proposiciones dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0misma \u00a0censura \u00a0contrar\u00eda \u00a0los principios de no contradicci\u00f3n, unidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0y \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales, \u00a0haciendo \u00a0del cargo una alegaci\u00f3n \u00a0propia \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede \u00a0entrar \u00a0a \u00a0estudiar \u00a0ante \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0poder \u00a0determinar \u00a0su \u00a0verdadera sentido y alcance. Aparte de \u00a0ello, \u00a0resulta \u00a0manifiesta \u00a0su ausencia de fundamentaci\u00f3n, y por sobre todo, la \u00a0no \u00a0proposici\u00f3n completa del cargo, como que el actor estructura el cargo sobre \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0a manera de argumento complementario adujo el Juez ad quem \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0documento, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de la raz\u00f3n \u00a0principal \u00a0de su rechazo: que se trataba de un artilugio m\u00e1s de los procesados, \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0poner \u00a0a \u00a0salvo \u00a0su responsabilidad. Al respecto, el Juez a quo \u00a0acot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0el \u00a0despacho no resulta de recibo el \u00a0escrito \u00a0en fotocopia visible a folio 247 del cuaderno original, aportado por el \u00a0defensor \u00a0del se\u00f1or GONGORA D\u00cdAZ ante la Fiscal\u00eda de Segunda Instancia, en el \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0ROBERTO \u00a0DAZA \u00a0LAMORUX \u00a0estar\u00eda avalando las actuaciones de \u00a0RAUL \u00a0FERNANDO \u00a0GONGORA \u00a0DIAZ \u00a0e indicando que su familia nada tiene que ver con \u00a0\u00e9ste \u00a0(sic) \u00a0de sus bienes, ya que \u00e9l ser\u00eda el \u00fanico responsable de rendirle \u00a0cuentas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste escrito, como todos los allegados para \u00a0tratar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018demostrar\u2019 la \u00a0autenticidad \u00a0de \u00a0las escrituras p\u00fablicas Nos.2246 y 522, padecen de la curiosa \u00a0coincidencia \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 suscrito \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 \u2018invisible\u2019 \u00a0ROBERTO DAZA LAMORUX, que a pesar de \u00a0estar \u00a0interesado \u00a0en \u00a0la \u00a0suerte \u00a0de sus amigos, es incapaz de hacerse presente \u00a0para corroborar lo dicho por ellos\u2026\u201d (fls.286\/5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0estas \u00a0argumentaciones \u00a0el \u00a0Tribunal sum\u00f3 \u00a0otras, \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0complemento, \u00a0que \u00a0son \u00a0las que sirven de fundamento a la \u00a0censura, \u00a0no\u00a0 \u00a0obstante erigirse en un simple supuesto, pues se estructuran \u00a0sobre \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0considerar real el memorial remitido desde Florencia, \u00a0para \u00a0enfatizar \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0penal \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos. El \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la argumentaci\u00f3n, es como sigue: \u201cDe otro lado, si el memorial \u00a0remitido \u00a0 desde \u00a0 Florencia \u00a0(Caquet\u00e1) \u00a0fuera \u00a0cierto \u00a0tampoco \u00a0alterar\u00eda \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0los \u00a0enjuiciados \u00a0porque \u00a0(se \u00a0repite) \u00a0la \u00a0ulterior \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0no \u00a0le \u00a0quita \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0falso \u00a0al \u00a0poder \u00a0supuestamente \u00a0conferido \u00a0ante \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0Segunda \u00a0y \u00a0a las estafas de que fueron v\u00edctimas \u00a0quienes \u00a0compraron \u00a0los \u00a0bienes \u00a0(v\u00e9anse folios 243 a 256 del cuaderno original \u00a0No.4). \u00a0Si \u00a0ese \u00a0escrito \u00a0fuese \u00a0de ROBERTO DAZA LAMORUX nada transformar\u00eda (se \u00a0recalca) \u00a0porque \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0las \u00a0escrituras son falsas e il\u00edcitas las \u00a0ventas \u00a0que \u00a0de \u00a0sus \u00a0bienes \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0acusados. \u00a0D\u00edgase \u00a0tambi\u00e9n que la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0ante \u00a0el \u00a0Secretario \u00a0del \u00a0Juzgado de Florencia amerita \u00a0serias \u00a0dudas \u00a0y las probabilidades que surgen en torno a dicho memorial ser\u00edan \u00a0siempre \u00a0dubitativas, \u00a0por \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0se \u00a0sostenga \u00a0aparente igualdad entre las \u00a0distintas \u00a0firmas \u00a0que \u00a0aparecen \u00a0en este asunto de DAZA LAMORUX. Esa prueba, en \u00a0consecuencia, \u00a0aparte \u00a0de que es imperfecta (su presentaci\u00f3n ten\u00eda que hacerse \u00a0ante \u00a0Juez \u00a0y \u00a0Secretario, \u00a0o \u00a0ante Notario) en nada cambia la existencia de los \u00a0delitos ya indicados\u201d (fls.34 cuaderno No.2 segunda instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8. Error de hecho por desconocimiento de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0informa sobre la personalidad introvertida, solitaria y extra\u00f1a de \u00a0Roberto Daza Lamorux. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo tampoco es cierto. En la sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0el Juez da por sentado que Roberto Daza Lamorux ten\u00eda\u00a0 \u00a0personalidad \u00a0 retra\u00edda, \u00a0 fundament\u00e1ndose, \u00a0para \u00a0ello, \u00a0en \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0los \u00a0propios procesados, que coincide, en un todo, con la que \u00a0aportan \u00a0los testimonios de Edna Luc\u00eda Escobar, Myriam Ceballos, Carlos Alberto \u00a0Daza \u00a0 Lamorux \u00a0 y \u00a0 varios \u00a0empleados \u00a0de \u00a0\u201cResidencias \u00a0Tequendama\u201d, \u00a0cuyo \u00a0contenido, \u00a0en decir del demandante, no fue tenido en cuenta por los juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0hace \u00a0que \u00a0el error, de haber existido, \u00a0resulte \u00a0intrascendente, \u00a0si se toma en cuenta que el hecho acreditado a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas supuestamente omitidas fue declarado probado por los juzgadores \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, aunque debe concluirse que el \u00a0error \u00a0 no \u00a0existi\u00f3, \u00a0y \u00a0que \u00a0si \u00a0fallos \u00a0omitieron \u00a0hacer \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0dichos \u00a0testimonios \u00a0al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0en \u00a0estudio, \u00a0no fue porque ignoraran su \u00a0existencia, \u00a0o \u00a0desconocieran \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0sino porque estimaron innecesario \u00a0hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 bien. \u00a0 Si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0era \u00a0demostrar \u00a0que el repentino voto de confianza de Daza Lamorux \u00a0hacia \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz\u00a0 \u00a0constitu\u00eda \u00a0una \u00a0excepci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0reglas \u00a0de la \u00a0experiencia\u00a0 \u00a0y los principios de la sicolog\u00eda que indican que una persona \u00a0de \u00a0las caracter\u00edsticas de Daza Lamorux\u00a0 es reacia a confiar en extra\u00f1os, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostuvieron los juzgadores de instancia, debi\u00f3 hacerlo indicando \u00a0cu\u00e1les \u00a0eran \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0permit\u00edan \u00a0llegar a esa conclusi\u00f3n,\u00a0 no \u00a0limitarse \u00a0a\u00a0 \u00a0plasmar \u00a0consideraciones de tipo personal en torno al punto, \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0las \u00a0expuestas por los juzgadores de instancia, y lo que es peor, \u00a0en contrav\u00eda de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9. Error de hecho \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la prueba que demuestra que Daza Lamorux se dedicaba a \u00a0actividades del narcotr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo \u00a0resulta \u00a0bastante \u00a0confuso, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que no logra establecerse si la inconformidad del \u00a0casacionista \u00a0radica en la circunstancia de no haberse investigado las presuntas \u00a0vinculaciones \u00a0il\u00edcitas \u00a0de \u00a0Daza Lamorux con el narcotr\u00e1fico, en cuyo caso la \u00a0censura \u00a0debi\u00f3 \u00a0haberse \u00a0planteado \u00a0dentro del \u00e1mbito de la causal tercera por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0actividad \u00a0procesal \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral); \u00a0o \u00a0en \u00a0el hecho de haber omitido los fallos tener en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0suger\u00edan \u00a0dicha \u00a0vinculaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual no es\u00a0 \u00a0cierto, \u00a0ya \u00a0que \u00a0los juzgadores aludieron expresamente a dicha situaci\u00f3n, solo \u00a0que \u00a0estimaron \u00a0que \u00a0de \u00a0todas \u00a0formas \u00a0la \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0de \u00a0Daza Lamorux y la \u00a0absoluta \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0 comunicaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 sus \u00a0familiares, \u00a0no \u00a0resultaba \u00a0justificada. \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0punto, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0contiene las \u00a0siguientes precisiones:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEfectivamente, los procesados han sostenido \u00a0durante \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0DAZA LAMORUX desapareci\u00f3 de su familia y \u00a0allegados \u00a0por \u00a0problemas \u00a0relacionados con el narcotr\u00e1fico, que jam\u00e1s mantuvo \u00a0un \u00a0contacto permanente con \u00e9stos, por lo que resultar\u00eda coherente que hubiera \u00a0confiado en ellos para disponer de sus bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la \u00a0experiencia, \u00a0no es veros\u00edmil ni l\u00f3gico que una persona que est\u00e1 \u2018escondida\u2019, seg\u00fan decir de los incriminados, se \u00a0comunique \u00a0con \u00a0un tercero y no con sus familiares, para informarle que necesita \u00a0que \u00a0dispongan r\u00e1pidamente de sus bienes, que est\u00e1 urgido de dinero y que para \u00a0todo \u00a0 lo \u00a0 relacionado \u00a0 con \u00a0 \u00e9sto \u00a0 deben \u00a0entenderse \u00a0con \u00a0un \u00a0\u2018extra\u00f1o\u2019 \u00a0 del \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0ignoran \u00a0cualquier \u00a0dato \u00a0diferente \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0llama JOHN JAIRO BEDOYA, permitiendo que \u00a0estos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018tres \u00a0individuos\u2019 dispongan a su \u00a0antojo de todas sus propiedades\u201d (fls.281 y 282\/5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2.10. \u00a0Error de hecho en la construcci\u00f3n del \u00a0indicio \u00a0derivado \u00a0de la circunstancia de no haber justificado los procesados la \u00a0forma \u00a0como \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0sus manos la escritura p\u00fablica No.2246 de 4 de abril de \u00a01990. Equivocaci\u00f3n en la inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0ataques \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0censura \u00a0presenta \u00a0el \u00a0demandante. \u00a0Inicialmente \u00a0pone en duda la demostraci\u00f3n del hecho \u00a0indicador, \u00a0pues \u00a0asegura \u00a0que \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0sobre la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0no son ciertas, porque los acusados explicaron que \u00a0fue \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de una llamada de John Jairo Bedoya que tuvieron conocimiento de \u00a0la \u00a0existencia de la escritura en la Notar\u00eda, y que su versi\u00f3n, opuestamente a \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos, merece credibilidad,\u00a0 por ser concordantes, \u00a0muy a pesar del transcurso del tiempo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, \u00a0 cuestiona \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0del \u00a0razonamiento \u00a0inferencial, \u00a0argumentando \u00a0que entre el hecho indicador (ausencia \u00a0de \u00a0explicaci\u00f3n), \u00a0y el hecho declarado probado en los fallos (suplantaci\u00f3n de \u00a0Daza \u00a0Lamorux \u00a0y \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0de su firma),\u00a0 no existe ilaci\u00f3n l\u00f3gica \u00a0alguna, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si se da en considerar que el tercero que habr\u00eda concurrido a \u00a0suplantar \u00a0a \u00a0Daza \u00a0Lamorux, \u00a0es \u00a0una \u00a0creaci\u00f3n \u00a0fantasmal de los juzgadores de \u00a0instancia.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0y \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0complementaria, \u00a0sostiene que las muestras escriturales tomadas a los procesados \u00a0Silva \u00a0 Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0 y \u00a0 G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz \u00a0jam\u00e1s \u00a0fueron \u00a0sometidas \u00a0a \u00a0an\u00e1lisis \u00a0grafol\u00f3gico, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de establecer si sus rasgos guardaban o no identidad \u00a0con \u00a0la firma supuestamente falsa de Daza Lamorux, que aparece en las escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a0 2246 \u00a0 de \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01990 \u00a0y \u00a00522 \u00a0de \u00a0enero \u00a028 \u00a0de \u00a01992, \u00a0incurri\u00e9ndose, \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 manera, \u00a0 en \u00a0un \u00a0\u201ctremendo \u00a0yerro \u00a0de \u00a0proceder \u00a0probatorio\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0forma \u00a0de alegar en sede extraordinaria \u00a0contrar\u00eda \u00a0las \u00a0m\u00e1s elementales directrices t\u00e9cnicas del recurso, como quiera \u00a0que \u00a0involucra \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0mismo \u00a0reproche propuestas de ataque excluyentes \u00a0(cargos \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo), \u00a0y\u00a0 \u00a0una censura que escapa al \u00e1mbito de la \u00a0causal \u00a0que \u00a0sirve \u00a0de \u00a0marco \u00a0a \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0(la \u00a0\u00faltima), \u00a0con manifiesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los principios de no contradicci\u00f3n, exclusi\u00f3n, y autonom\u00eda de \u00a0las causales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se \u00a0ataca \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0plantear, a la vez, en relaci\u00f3n con el mismo \u00a0indicio, \u00a0error en la apreciaci\u00f3n de la prueba del hecho indicador, error en la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0y \u00a0error \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n de su m\u00e9rito persuasivo, por \u00a0implicar \u00a0 un \u00a0contrasentido, \u00a0pues \u00a0entre \u00a0dichas \u00a0fases \u00a0de \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0indiciaria \u00a0se presenta un encadenamiento l\u00f3gico que hace que cada una de ellas \u00a0sea \u00a0presupuesto \u00a0necesario \u00a0de la siguiente, y que su validez l\u00f3gico jur\u00eddica \u00a0dependa \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior. \u00a0As\u00ed, \u00a0la \u00a0inferencia l\u00f3gica ser\u00e1 \u00a0leg\u00edtima \u00a0si \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se encuentra demostrado, y las conclusiones \u00a0sobre \u00a0la fuerza vinculante del indicio ser\u00e1n v\u00e1lidas si la inferencia l\u00f3gica \u00a0es adem\u00e1s correcta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al error de actividad procesal por \u00a0no \u00a0haberse ordenado la prueba grafol\u00f3gica, el demandante, adem\u00e1s de equivocar \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque \u00a0(debi\u00f3 \u00a0ubicar la censura dentro del \u00e1mbito de la causal \u00a0tercera \u00a0 por \u00a0 tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0in \u00a0iudicando), \u00a0omiti\u00f3 \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0importancia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prueba, \u00a0 su \u00a0 procedencia, \u00a0 trascendencia, \u00a0 y \u00a0 la \u00a0consiguiente\u00a0 \u00a0 incidencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0se \u00a0impone hacerlo en estos casos, pues la violaci\u00f3n del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0del \u00a0derecho de defensa por desconocimiento del principio de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0surge \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de haberse dejado de \u00a0practicar \u00a0unas \u00a0determinadas \u00a0pruebas, \u00a0sino \u00a0de \u00a0tener ellas la virtualidad de \u00a0hacer variar las conclusiones f\u00e1cticas del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunado \u00a0a las falencias de orden t\u00e9cnico que \u00a0vienen \u00a0se \u00a0ser \u00a0precisadas, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que la prueba grafol\u00f3gica que hecha de \u00a0menos \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0practicarse no por desidia o suspicacia de los \u00a0instructores, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0suyo \u00a0no \u00a0resultaba \u00a0posible relacionar \u00a0a\u00a0 \u00a0Silva \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0y \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz como autores del il\u00edcito, por una \u00a0raz\u00f3n \u00a0elemental: \u00a0porque se trataba de una falsificaci\u00f3n por IMITACI\u00d3N, y en \u00a0estos \u00a0casos, los an\u00e1lisis orientados a determinar el autor del hecho, resultan \u00a0impertinentes, \u00a0como lo dej\u00f3 consignado el Instituto Nacional de Medicina Legal \u00a0en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de 2 de diciembre de 1993, cuyo contenido el libelista ignora: \u00a0\u201cCabe \u00a0anotar \u00a0que \u00a0en \u00a0firmas \u00a0obtenidas \u00a0por este sistema (IMITACION), no es \u00a0factible \u00a0t\u00e9cnicamente se\u00f1alar el autor, en raz\u00f3n a que este reproduce trazos \u00a0de \u00a0una \u00a0firma \u00a0conocida \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0obra \u00a0deje \u00a0elementos \u00a0de \u00a0su propio \u00a0desenvolvimiento \u00a0 escritural \u00a0que \u00a0lo \u00a0comprometan\u201d \u00a0(fls.293\/4).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.11. Error de hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0consistentes en que los procesados se \u00a0valieron \u00a0de un tercero para suplantar a Daza Lamorux en las Notar\u00edas Segunda y \u00a0Veintisiete \u00a0del \u00a0C\u00edrculo de Bogot\u00e1. Error en\u00a0 la inferencia l\u00f3gica y en \u00a0la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0su \u00a0responsabilidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Sala \u00a0error \u00a0alguno \u00a0en las \u00a0conclusiones \u00a0inferenciales \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores cuando sostienen\u00a0 que Daza \u00a0Lamorux \u00a0fue \u00a0suplantado \u00a0por \u00a0un \u00a0tercero. Si la firma puesta en las escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a0es \u00a0falsa, \u00a0necesariamente \u00a0alguien \u00a0distinto \u00a0de Daza Lamorux debi\u00f3 \u00a0haberla \u00a0estampado, \u00a0y \u00a0ese \u00a0alguien no puede ser un fantasma, sino un ser real, \u00a0que \u00a0suplant\u00f3 \u00a0a \u00a0Daza \u00a0Lamorux en las Notar\u00edas Segunda y Veintisiete, y luego \u00a0procedi\u00f3 a firmar a su nombre.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si lo pretendido por el censor era \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en el proceso no existe prueba que comprometa a los sentenciados \u00a0en \u00a0dichas falsificaciones, debi\u00f3 presentarlo de esa manera, indicando la clase \u00a0de \u00a0 error \u00a0 cometido \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0demostrando \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del fallo, no dedicarse a descalificar con \u00a0ep\u00edtetos \u00a0 desobligantes \u00a0la \u00a0actividad \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0porque \u00a0esto, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0contribuir \u00a0al \u00a0\u00e9xito \u00a0de \u00a0la alegaci\u00f3n, \u00a0resta\u00a0 seriedad a la censura.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 precedentes \u00a0consideraciones, \u00a0y \u00a0las \u00a0expuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su concepto, que la Sala comparte, \u00a0resultan suficientes para desestimar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0subsidiarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0respuesta \u00a0de \u00a0fondo \u00a0ameritan \u00a0las \u00a0censuras \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante\u00a0 \u00a0presenta \u00a0como \u00a0subsidiarias. La primera de \u00a0ellas, \u00a0porque \u00a0se \u00a0hace \u00a0depender de la prosperidad de los cargos propuestos en \u00a0los \u00a0numerales \u00a02.10 \u00a0y \u00a02.11, y ninguno de ellos ser\u00e1 acogido por la Corte. La \u00a0segunda \u00a0(indebida \u00a0dosificaci\u00f3n de la pena privativa de la libertad impuesta a \u00a0los \u00a0procesados), porque el demandante omite precisar la causal de casaci\u00f3n que \u00a0sirve \u00a0de \u00a0fundamento al cargo, las normas legales violadas, y la clase de error \u00a0cometido, \u00a0 \u00a0traduci\u00e9ndose \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0escrito \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0un \u00a0 alegato \u00a0 propio \u00a0 de \u00a0instancia.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Expedici\u00f3n de copias. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Delegada \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Corte compulsar \u00a0copias \u00a0para \u00a0investigar\u00a0 \u00a0penalmente \u00a0la conducta del abogado doctor Pablo \u00a0Salah \u00a0Villamizar, \u00a0quien en\u00a0 su condici\u00f3n de defensor del procesado Ra\u00fal \u00a0Fernando \u00a0G\u00f3ngora \u00a0D\u00edaz \u00a0aport\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso \u00a0copia \u00a0de la escritura p\u00fablica \u00a0No.522 \u00a0de \u00a028 \u00a0de enero de 1992 (fls.8 del cuaderno No.1 de segunda instancia), \u00a0pues \u00a0considera \u00a0que \u00a0este \u00a0hecho \u00a0implica la utilizaci\u00f3n de documento p\u00fablico \u00a0falso, y la pretensi\u00f3n de desorientar la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por estimarlo procedente, la Corte acceder\u00e1 a \u00a0lo \u00a0solicitado \u00a0por \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0con el fin de que la Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0estudie \u00a0la \u00a0posibilidad de iniciar investigaci\u00f3n por estos hechos, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0por \u00a0la \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso del memorial de 8 de febrero de \u00a01993,\u00a0 \u00a0supuestamente \u00a0suscrito por Daza Lamorux en la ciudad de Florencia, \u00a0documento \u00a0que fue adjuntado por el abogado Gabriel Antonio G\u00f3mez G\u00f3mez, en su \u00a0condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 defensor \u00a0 suplente \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0procesado \u00a0(fls. \u00a074 \u00a0y \u00a075 \u00a0ib\u00eddem).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA DE CASACI\u00d3N, o\u00eddo el concepto del Procurador Tercero Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de la rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Ordenar \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0de \u00a0las \u00a0piezas procesales pertinentes con destino a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0para \u00a0los \u00a0fines \u00a0indicados \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0considerativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 11278 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.117 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2607","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2607\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}