{"id":26052,"date":"2023-09-12T19:51:18","date_gmt":"2023-09-12T19:51:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3998828-08-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:51:18","modified_gmt":"2023-09-12T19:51:18","slug":"3998828-08-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3998828-08-13\/","title":{"rendered":"39988(28-08-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 279 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintiocho (28) de agosto de \u00a0dos mil trece (2013) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO: \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado Diego Fernando \u00a0Uribe Arbel\u00e1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0este \u00a0juicio \u00a0\u201csucedieron en el \u00a0per\u00edmetro \u00a0urbano del municipio de el L\u00edbano Tolima, en la calle 4 con carrera \u00a013 \u00a0esquina sector de la galer\u00eda, para el d\u00eda lunes veintinueve (29) de agosto \u00a0de \u00a0dos mil cinco (2005), siendo aproximadamente las 11:00 de la ma\u00f1ana, cuando \u00a0se \u00a0present\u00f3 un enfrentamiento con armas de fuego entre varias personas, cuando \u00a0se \u00a0efectu\u00f3 \u00a0un \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0Diego \u00a0Fernando \u00a0Serna Agudelo \u00a0(conocido \u00a0en \u00a0autos \u00a0como \u00a0el \u00a0\u00d1ato) \u00a0y \u00a0saliera \u00a0lesionado \u00a0gravemente \u00a0y \u00a0al \u00a0reaccionar \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus \u00a0escoltas \u00a0de \u00a0nombre \u00a0H\u00e9ctor Adri\u00e1n Gil Ospina \u00e9ste \u00a0resultara \u00a0lesionado y falleciera a consecuencia de las mismas. Al reaccionar la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica dio como resultado de este procedimiento la captura de\u2026 Diego \u00a0Fernando Uribe Arbel\u00e1ez\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0dichos \u00a0acontecimientos la Fiscal\u00eda \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0el \u00a030 de agosto de 2005 y vincul\u00f3 a la \u00a0misma \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0los \u00a0diez \u00a0aprehendidos \u00a0como \u00a0consecuencia del \u00a0procedimiento \u00a0antes \u00a0rese\u00f1ado, incluido Diego Fernando Uribe Arbel\u00e1ez a quien \u00a0se \u00a0afect\u00f3 \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por los \u00a0punibles \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0tentativa de homicidio y porte ilegal de armas, seg\u00fan \u00a0resoluci\u00f3n del 14 de septiembre de dicho a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0con resoluci\u00f3n del 15 de noviembre de \u00a02006; \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0Uribe \u00a0Arbel\u00e1ez, entre otros, como \u00a0probable autor responsable de los mencionados punibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0determinaci\u00f3n fue recurrida en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los \u00a0diversos \u00a0defensores, pero la segunda instancia omiti\u00f3 en \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a021 \u00a0de agosto de 2008 resolver sobre la impugnaci\u00f3n interpuesta \u00a0por el apoderado de Uribe Arbela\u00e9z, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tal raz\u00f3n, una vez el asunto lleg\u00f3 a la \u00a0etapa \u00a0preparatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0el Juzgado Penal del Circuito de El L\u00edbano \u00a0invalid\u00f3 \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0y \u00a0dispuso \u00a0que \u00a0la Fiscal\u00eda \u00a0respectiva se pronunciara sobre todos los recursos propuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0As\u00ed, \u00a0en \u00a0providencia del 21 de abril de \u00a02009 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 confirm\u00f3 la \u00a0acusaci\u00f3n proferida en contra de Diego Fernando Uribe Arbel\u00e1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Se \u00a0verific\u00f3 \u00a0seguidamente \u00a0la \u00a0etapa de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0en \u00a0primera instancia con sentencia del 27 de octubre de \u00a02010, \u00a0por medio de la cual el Juzgado Penal del Circuito de El L\u00edbano conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Diego \u00a0Fernando Uribe Arbel\u00e1ez, a la pena principal de 296 meses de prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio, tentativa de homicidio y \u00a0porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la misma la defensa de Uribe Arbel\u00e1ez \u00a0propuso \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n en cuya virtud el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 \u00a0dict\u00f3 \u00a0fallo el 3 de mayo de 2012, modificando el impugnado solamente en cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas, la cual fij\u00f3 en un lapso de 20 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0citado interpuso contra la \u00a0sentencia \u00a0 del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0fue \u00a0oportunamente sustentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en la causal tercera de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0el libelista el fallo recurrido de hallarse afectado de nulidad por falta \u00a0o \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0y aunque tal es el inicial planteamiento, afirma a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n de la sentencia se advierte incompleta \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0soporta \u00a0la condena, \u201cya \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0instancia \u00a0precis\u00f3 \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de los medios probatorios, sin una apreciaci\u00f3n probatoria aislada \u00a0o sistem\u00e1tica de los mismos\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente \u00a0 y \u00a0 bajo \u00a0 lo \u00a0que \u00a0denomina \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0trascendencia \u00a0del yerro invocado cuestiona que el \u00a0sentenciador \u00a0haya \u00a0sido \u00a0ambiguo \u00a0o \u00a0ambivalente \u00a0en \u00a0sus \u00a0apreciaciones por no \u00a0precisar \u00a0 el \u00a0 alcance \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 pruebas: \u00a0 \u201ces \u00a0precisamente \u00a0lo \u00a0acontecido, \u00a0si examinamos el fallo de segundo grado, donde si \u00a0bien \u00a0existen \u00a0unas \u00a0valoraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0resultan ser limitadas en su \u00a0contexto, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00a0algunos \u00a0casos \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0enuncia \u00a0o se remite al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primera instancia, cit\u00e1ndolo para el efecto,\u2026 pruebas estas que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos, \u00a0en \u00a0lo que ata\u00f1e a la valoraci\u00f3n, indicativas o \u00a0demostrativas \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0mi representado, al punto que como tratar\u00e9 de demostrarlo, \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0la construcci\u00f3n adecuada de los indicios se cumplir\u00e1 el presupuesto \u00a0del \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 que \u00a0 ahora \u00a0 se \u00a0 denuncia \u00a0 como \u00a0 ambiguo, \u00a0 anfibol\u00f3gico \u00a0 e \u00a0ininteligible\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace enseguida el libelista una transcripci\u00f3n \u00a0de \u00a0decisiones \u00a0jurisprudenciales \u00a0que \u00a0se \u00a0refieren \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso y a la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0motivar \u00a0las \u00a0decisiones, para concluir que por igual se afecta \u00a0aquel \u00a0en \u00a0su \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa porque ante las ausencias \u00a0absolutas \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, o frente a motivaci\u00f3n incompleta o fragmentada como \u00a0en \u00a0 el \u00a0 caso \u00a0 materia \u00a0 de \u00a0estudio, \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0las \u00a0actividades \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n e impugnaci\u00f3n resulta imposible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y no obstante sus cuestionamientos transcribe \u00a0enseguida \u00a0extensos \u00a0argumentos expuestos por el Tribunal para concluir que como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0esa \u00a0escueta y deficiente motivaci\u00f3n, en la sentencia en modo \u00a0alguno \u00a0se \u00a0observan \u00a0los \u00a0raciocinios \u00a0o las evaluaciones que permitan soportar \u00a0esas \u00a0afirmaciones \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0a m\u00e1s de anunciar la \u00a0concurrencia \u00a0de diversos medios de prueba, entre lo que incluye varios indicios \u00a0sin \u00a0proceder \u00a0a \u00a0su \u00a0necesaria \u00a0individualizaci\u00f3n, en procura de respaldar las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0condena \u00a0que extrae esa declaraci\u00f3n de cargos, en \u00faltimas el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0alcance \u00a0que otorga a esas pruebas, por la \u00a0ausencia \u00a0misma \u00a0de \u00a0su \u00a0nominaci\u00f3n\u201d, desconoci\u00e9ndose, \u00a0por \u00a0dem\u00e1s, agrega, el principio de necesidad de \u00a0la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita en consecuencia se decrete la nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n a partir del fallo de segundo grado, ordenando la devoluci\u00f3n \u00a0del expediente para que el Tribunal nuevamente se pronuncie. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0reparar \u00a0en \u00a0la \u00a0subsidiariedad \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches, \u00a0plantea \u00a0este \u00a0tambi\u00e9n \u00a0como \u00a0principal \u00a0y \u00a0al \u00a0amparo de la causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, por considerar que la sentencia viol\u00f3 de \u00a0manera \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por error de derecho derivado de un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0se \u00a0le \u00a0confiri\u00f3 \u00a0m\u00e9rito probatorio a las \u00a0labores \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0cumplidas \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los tel\u00e9fonos celulares incautados a Carlos \u00a0Yate, \u00a0Eiver \u00a0Rivera \u00a0y \u00a0Diego \u00a0Uribe, sin que adem\u00e1s dichos elementos f\u00edsicos \u00a0materia \u00a0de \u00a0prueba, indebidamente manipulados por la polic\u00eda, fueran sometidos \u00a0a cadena de custodia que garantizara su autenticidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras definir te\u00f3ricamente en qu\u00e9 consiste el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0invocado \u00a0asegura \u00a0que \u00a0\u201cno se puede \u00a0desconocer \u00a0la \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0celulares, en el entendido que \u00a0estos \u00a0\u00faltimos \u00a0son elementos f\u00edsicos materia de prueba, de lo cual obtuvieron \u00a0los \u00a0policiales \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0cruzada \u00a0entre estos y un n\u00famero determinado de \u00a0elemento \u00a0similar \u00a0decomisado, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0gener\u00f3 \u00a0la contaminaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0desde \u00a0los albores del procedimiento policial\u2026 lo que va en detrimento \u00a0de \u00a0la legalidad de la prueba, por la falta adecuada del manejo de la evidencia, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0especificaci\u00f3n \u00a0misma \u00a0de \u00a0esta, \u00a0dando \u00a0lugar a una alteraci\u00f3n \u00a0relevante \u00a0que \u00a0afect\u00f3 la fidelidad de una informaci\u00f3n confidencial y personal \u00a0que \u00a0bien \u00a0puede \u00a0considerarse atentatoria del derecho a la intimidad\u2026 sin que \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0tenga \u00a0acogida \u00a0o aplicaci\u00f3n el denominado principio de la \u00a0mismidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0luego al valor probatorio de los \u00a0informes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial y al examen de constitucionalidad de la Ley 504 \u00a0de \u00a01999 \u00a0que lo establec\u00eda y su evoluci\u00f3n hacia los art\u00edculos 314, 318 y 319 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000 bajo cuya vigencia sucedieron los hechos materia de este \u00a0juicio, \u00a0para \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0pese \u00a0a \u00a0esta \u00a0nueva \u00a0normatividad aplicable a las \u00a0labores \u00a0previas \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0por parte de la Polic\u00eda Judicial, surge el \u00a0interrogante \u00a0de \u00a0si \u00a0se \u00a0mantiene \u00a0o \u00a0no \u00a0la \u00a0tarifa negativa probatoria de los \u00a0informes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0procura \u00a0de responderlo dice acudir a los \u00a0efectos \u00a0de los fallos de constitucionalidad y a su vigencia, en especial cuando \u00a0ha \u00a0operado \u00a0la \u00a0derogatoria \u00a0del Decreto 2700 y sus normas complementarias, que \u00a0junto \u00a0con la Ley 504 de 1999 fueron expedidas en desarrollo de la Constituci\u00f3n \u00a0de \u00a01991 \u00a0sin \u00a0que desde entonces hubiere modificaci\u00f3n alguna a los fundamentos \u00a0que inspiraron su promulgaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0ilaci\u00f3n en su discurso afirma luego que \u00a0en \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 el debido proceso en la medida en que si las \u00a0labores \u00a0previas \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n que realiza la polic\u00eda judicial antes de la \u00a0judicializaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos, los informes que producen y las evidencias que \u00a0en \u00a0ese contexto recogen, carecen de valor probatorio, brindarles eficacia va en \u00a0contrav\u00eda \u00a0 del \u00a0camino \u00a0correcto \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0luzca \u00a0ajustado \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita por ende se case el fallo recurrido y \u00a0en su lugar se absuelva a su prohijado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Postulado como subsidiario se denuncia en esta \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por concurrencia de \u00a0\u201cun \u00a0error \u00a0de hecho en t\u00e9rminos de falsos juicios \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0sobre la forma en que se produjo la captura del implicado se\u00f1or \u00a0Diego Fernando Uribe Arbel\u00e1ez\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante el silencio que al respecto guardaron los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0afirma, \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0uno y otro consideraron que la \u00a0captura \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido se produjo en flagrancia, pero existe en torno a ello \u00a0grave \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0puesto \u00a0que a la definici\u00f3n de ese fen\u00f3meno jur\u00eddico en \u00a0sus \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0connotaciones \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 ci\u00f1e \u00a0 la \u00a0 aprehensi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Uribe \u00a0Arbel\u00e1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 transcribir \u00a0 jurisprudencia \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0flagrancia \u00a0concluye \u00a0que una evidencia procesal como esta \u00a0\u201cno \u00a0puede \u00a0tener el alcance y valor probatorio que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0primer y segundo grado le otorgaron estim\u00e1ndolo como medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el fundamento argumentativo para tener esa consideraci\u00f3n, \u00a0resulta \u00a0equivocado, \u00a0pues \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0captura \u00a0es por el \u00a0contrario \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 directa \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda por tanto se case el fallo recurrido y \u00a0a \u00a0cambio \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0por \u00a0reconocimiento \u00a0del in dubio pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. Dados los caracteres rogado y limitado del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, la Ley 600 de 2000 exige en su art\u00edculo 212, entre los \u00a0varios \u00a0requisitos, \u00a0que \u00a0los \u00a0fundamentos de cada uno de los cargos se expongan \u00a0con \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0y que si fueren varios se sustenten en cap\u00edtulos \u00a0separados, \u00a0siendo \u00a0plausible \u00a0formular \u00a0censuras \u00a0excluyentes \u00a0pero \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Tan elementales par\u00e1metros que informan la \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 fueron evidentemente omitidos por el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0aunque \u00a0advierte \u00a0el \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 prioridad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0causales, \u00a0no \u00a0sucede \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0con \u00a0la \u00a0subsidiariedad \u00a0de los cargos habida consideraci\u00f3n que formula como principales \u00a0dos \u00a0que \u00a0resultan excluyentes en cuanto por el primero reclama la nulidad de la \u00a0sentencia \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0segundo \u00a0parte precisamente de su validez para \u00a0invocar un error de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En segundo lugar, en cada uno de los tres \u00a0cargos \u00a0que plantea resulta manifiesta la confusi\u00f3n en el objetivo de demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0es en verdad el yerro denunciado y en esas condiciones termina exponiendo \u00a0en \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0diversas \u00a0falencias \u00a0que \u00a0responden a tem\u00e1ticas \u00a0diferentes \u00a0 y \u00a0 que \u00a0en \u00a0frente \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tendr\u00edan \u00a0otras \u00a0v\u00edas \u00a0de \u00a0ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0As\u00ed, \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0propone en \u00a0principio \u00a0un \u00a0defecto \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n en la sentencia impugnada, pero no logra \u00a0precisar \u00a0la naturaleza del vicio porque termina refiri\u00e9ndose indistintamente a \u00a0carencia \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0a deficiencia en ella, o a que la misma es \u00a0incompleta \u00a0o ambigua, o ambivalente, situaciones que indudablemente difieren en \u00a0forma \u00a0radical \u00a0y \u00a0que \u00a0exigen \u00a0por \u00a0ello una innegable precisi\u00f3n en aras de su \u00a0acreditaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0el \u00a0censor \u00a0claridad \u00a0 sobre \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 es \u00a0el \u00a0defecto \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0que \u00a0invoca, \u00a0igual \u00a0ocurre\u00a0 \u00a0acerca \u00a0de si en verdad se trata de una tal falencia o de un error \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0toda vez que entremezcla argumentos propios de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u201cque el fallador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0precis\u00f3 \u00a0la enunciaci\u00f3n de los medios probatorios, sin una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0aislada o sistem\u00e1tica de los mismos\u2026\u201d., con lo cual da la idea que su queja es \u00a0con \u00a0respecto a un par\u00e1metro de apreciaci\u00f3n de las pruebas que se refiere a su \u00a0examen \u00a0 primeramente \u00a0 singular \u00a0 y \u00a0 luego \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201csi \u00a0examinamos \u00a0el fallo de segundo grado, donde si bien existen \u00a0unas \u00a0valoraciones \u00a0de \u00a0la prueba, resultan ser limitadas en su contexto, ya que \u00a0en \u00a0algunos \u00a0casos \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0enuncia \u00a0o se remite al fallador de primera \u00a0instancia, \u00a0cit\u00e1ndolo \u00a0para \u00a0el efecto,\u2026 pruebas estas que la defensa echa de \u00a0menos, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a la valoraci\u00f3n, indicativas o demostrativas de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0responsabilidad de mi \u00a0representado, \u00a0 al \u00a0 punto \u00a0que \u00a0como \u00a0tratar\u00e9 \u00a0de \u00a0demostrarlo, \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0adecuada \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios se cumplir\u00e1 el presupuesto del fallo \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0ahora \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 denuncia \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 ambiguo, \u00a0 \u00a0 anfibol\u00f3gico \u00a0 \u00a0 e \u00a0ininteligible\u2026\u201d., expone \u00a0entonces \u00a0una \u00a0inconformidad \u00a0que \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n a una omisi\u00f3n probatoria que \u00a0s\u00f3lo \u00a0 pod\u00eda \u00a0 alegarse \u00a0 como \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por dem\u00e1s ese primer reproche se presenta en \u00a0s\u00ed \u00a0mismo contradictorio, ya que si lo alegado es un defecto de motivaci\u00f3n mal \u00a0podr\u00eda \u00a0quejarse \u00a0de \u00a0que el ad quem se remite en su valoraci\u00f3n a lo dicho por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0patente que los fallos de instancia en tanto uniformes, \u00a0como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0constituyen una unidad inescindible, o cuando en el mismo \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda se transcribe en extenso argumentaci\u00f3n del Tribunal que \u00a0precisamente \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la motivaci\u00f3n que el libelista echa de menos, \u00a0sin\u00a0 \u00a0que tampoco se aprecie en ella cu\u00e1l es la anfibolog\u00eda que por igual \u00a0se le endilga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0segundo \u00a0reparo \u00a0tampoco escapa a esa \u00a0confusi\u00f3n \u00a0 porque \u00a0 aunque \u00a0en \u00a0principio \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0por \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0dado m\u00e9rito probatorio a las primeras diligencias \u00a0de \u00a0polic\u00eda judicial que a trav\u00e9s de la informaci\u00f3n cruzada de los tel\u00e9fonos \u00a0celulares \u00a0incautados a los aprehendidos establecieron su mutuo conocimiento que \u00a0\u00e9stos \u00a0negaron, propone simult\u00e1neamente reparos en la cadena de custodia, as\u00ed \u00a0como \u00a0una \u00a0indebida \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0materiales de prueba que \u00a0desdicen \u00a0su \u00a0legalidad \u00a0e \u00a0inclusive su licitud en tanto, seg\u00fan su opini\u00f3n se \u00a0habr\u00eda afectado el derecho fundamental a la intimidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se logra precisar entonces si el problema \u00a0es \u00a0en \u00a0la \u00a0tarifaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0cadena de custodia, o en la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0aquella \u00a0o \u00a0en \u00a0su \u00a0licitud. \u00a0Todos son temas que propone de modo \u00a0simult\u00e1neo \u00a0el \u00a0censor frente al mismo medio de convicci\u00f3n, lo cual obviamente \u00a0traduce un desmedro en la claridad y precisi\u00f3n del reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0se \u00a0presenta \u00a0contradictoria \u00a0la \u00a0censura \u00a0toda vez que admite que los hechos ocurrieron en vigencia de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0derogatoria \u00a0del anterior c\u00f3digo de procedimiento y de las normas que \u00a0le \u00a0fueran \u00a0complementarias \u00a0como la Ley 504 invocada y aun as\u00ed, pretende que a \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0le defiera una aplicaci\u00f3n ultractiva no obstante admitir tambi\u00e9n el \u00a0contenido de los art\u00edculos 314, 318 y 319 de la Ley 600. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, si se entendiera, en contra de los \u00a0caracteres \u00a0rogado \u00a0y limitado del recurso extraordinario, que el reproche lo es \u00a0por \u00a0haberse tenido como hecho indicante ese conocimiento entre los aprehendidos \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0negaron, establecido por los miembros de Polic\u00eda Judicial, nada se \u00a0expuso \u00a0en \u00a0torno a su trascendencia, mucho menos cuando en el anterior cargo ya \u00a0hab\u00eda \u00a0reconocido \u00a0el \u00a0censor la existencia de otras pruebas como fundamento de \u00a0las sentencias de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Adolece \u00a0tambi\u00e9n el cargo subsidiario de \u00a0similares \u00a0deficiencias habida cuenta que se propone un error de hecho por falso \u00a0raciocinio, \u00a0pero de entrada no logra ni siquiera determinar el impugnante si su \u00a0inconformidad \u00a0lo \u00a0es \u00a0por \u00a0la manera c\u00f3mo se produjo la captura, lo cual lejos \u00a0est\u00e1 \u00a0de \u00a0configurar \u00a0un \u00a0yerro \u00a0de aquella naturaleza o de siquiera afectar la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0juicio \u00a0del \u00a0sentenciador, o si lo es por la inferencia que a \u00a0partir de ese hecho construy\u00f3 el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0grave a\u00fan es que el reparo se sustente \u00a0contradictoriamente \u00a0en \u00a0el \u00a0silencio que se dice guard\u00f3 el juzgador, o se base \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0entiende \u00a0el casacionista dijo impl\u00edcitamente la sentencia, porque \u00a0ello \u00a0no \u00a0refleja m\u00e1s que una mera especulaci\u00f3n, obviamente sin asidero alguno \u00a0en lo que objetivamente contiene la providencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, si pudiera comprenderse que el reproche \u00a0se \u00a0configur\u00f3 al haber construido el sentenciador un indicio de responsabilidad \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0aludida \u00a0flagrancia, no explica el censor c\u00f3mo en ello err\u00f3 \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en su raciocinio, ni por lo mismo expuso argumento alguno que dejare ver \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0modo \u00a0se infringi\u00f3 alg\u00fan axioma l\u00f3gico, una ley de la ciencia o una \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia y mucho menos exhibi\u00f3 un m\u00ednimo fundamento acerca de la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0reparo \u00a0que \u00a0acreditase \u00a0no s\u00f3lo de qu\u00e9 modo fue tenido en \u00a0cuenta \u00a0ese \u00a0indicio \u00a0en la declaraci\u00f3n de responsabilidad, sino principalmente \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0ausencia \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0podr\u00edan \u00a0soportar \u00a0el fallo de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el colmo del dislate y sin relaci\u00f3n alguna \u00a0con \u00a0lo \u00a0arg\u00fcido \u00a0termina \u00a0por \u00a0solicitar \u00a0la aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo, \u00a0obviamente \u00a0sin \u00a0evidenciar \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0conducir\u00eda \u00a0a \u00a0ese \u00a0estadio \u00a0por \u00a0la no \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 indicio \u00a0 en \u00a0 el \u00a0cual \u00a0al \u00a0parecer \u00a0se \u00a0dice \u00a0recay\u00f3 \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0 advirti\u00e9ndose \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0observa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0amerite \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0de \u00a0la \u00a0corte \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* * * * * * \u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda de casaci\u00f3n formulada en \u00a0nombre de Diego Fernando Uribe Arbel\u00e1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO A. CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0 DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0GUSTAVO E. MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 GUILLERMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 SALAZAR \u00a0OTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova \u00a0Garc\u00eda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0 Aprobado Acta No. 279 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintiocho (28) de agosto de \u00a0dos mil trece (2013) \u00a0\u00a0 ASUNTO: \u00a0 Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-26052","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26052\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}