{"id":25884,"date":"2023-09-12T19:49:29","date_gmt":"2023-09-12T19:49:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3944026-06-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:49:29","modified_gmt":"2023-09-12T19:49:29","slug":"3944026-06-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3944026-06-13\/","title":{"rendered":"39440(26-06-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 195 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintis\u00e9is (26) de junio de \u00a0dos mil trece (2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Estudia la Corte la posibilidad de admitir la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor de BLAS MIGUEL SALGADO D\u00cdAZ \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia proferido por el Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0en \u00a0el cual confirm\u00f3 la pena de 25 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0impuso \u00a0a \u00a0la \u00a0referida \u00a0persona el Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0de \u00a0dicha \u00a0ciudad \u00a0como responsable de la conducta \u00a0punible de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SITUACI\u00d3N \u00a0 \u00a0F\u00c1CTICA \u00a0 \u00a0Y \u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El 25 de mayo de \u00a01996, \u00a0en \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0tres \u00a0sujetos se subieron a un bus de servicio \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0se \u00a0desplazaba por el barrio El L\u00edbano de Cartagena. Como una de \u00a0esas \u00a0personas \u00a0llevaba \u00a0consigo \u00a0un \u00a0arma \u00a0de fuego, amenazaron al ayudante del \u00a0conductor, \u00a0exigi\u00e9ndole que les entregara dinero. \u00c9ste se resisti\u00f3, empuj\u00f3 a \u00a0uno \u00a0 de \u00a0ellos \u00a0e \u00a0intent\u00f3 \u00a0escabullirse. \u00a0La \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0atracadores \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0disparar \u00a0de \u00a0forma indiscriminada a los pasajeros. Un proyectil \u00a0impact\u00f3 \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0Yacira \u00a0Esther \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0D\u00edaz, \u00a0circunstancia \u00a0que le \u00a0ocasion\u00f3 la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acompa\u00f1aba \u00a0a la fallecida su esposo, Walter \u00a0Antonio \u00a0Padilla \u00a0Ramos. \u00a0\u00c9l \u00a0identific\u00f3 \u00a0a \u00a0BLAS MIGUEL SALGADO D\u00cdAZ como el \u00a0asaltante \u00a0que \u00a0accion\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, a quien ya lo hab\u00eda visto en los \u00a0autobuses hurtando a otras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Debido a ello, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de la Naci\u00f3n orden\u00f3 la apertura del proceso y, despu\u00e9s de \u00a0practicar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Walter \u00a0Antonio \u00a0Padilla Ramos, vincul\u00f3 mediante \u00a0declaratoria \u00a0 de \u00a0 reo \u00a0 ausente \u00a0 a \u00a0BLAS \u00a0MIGUEL \u00a0SALGADO \u00a0D\u00cdAZ. \u00a0 Agotada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0 del \u00a0sumario \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02002, \u00a0acus\u00e1ndolo \u00a0por el delito \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en los art\u00edculos 103 y 104 numeral 7 de la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, actual C\u00f3digo Penal, en aplicaci\u00f3n del principio de la ley \u00a0m\u00e1s favorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Ejecutoriado el \u00a0pliego \u00a0 de \u00a0 cargos \u00a0 el \u00a0 5 \u00a0 de \u00a0julio \u00a0de \u00a020031, le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0asumir \u00a0la \u00a0etapa \u00a0 \u00a0siguiente \u00a0 al \u00a0Juzgado \u00a0Tercero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cartagena. \u00a0Sin embargo, por una medida de depuraci\u00f3n \u00a0 adoptada \u00a0 por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Administrativa \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0la \u00a0Judicatura, \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0fueron \u00a0remitidas al Juzgado \u00a0 \u00a0Segundo \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0 del \u00a0 mismo circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 despacho \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0BLAS MIGUEL SALGADO D\u00cdAZ por la conducta \u00a0punible \u00a0imputada a 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, as\u00ed como de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0 Igualmente, \u00a0 le \u00a0 neg\u00f3 \u00a0tanto \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la ejecuci\u00f3n de la pena \u00a0privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 como \u00a0 la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Apelada \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n por la \u00a0defensa, el \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Cartagena la confirm\u00f3 en lo que fue objeto de \u00a0debate. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0la \u00a0modific\u00f3 en el sentido de \u00a0declarar \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria de ley \u00a0deb\u00eda \u00a0reducirse al m\u00e1ximo permitido por el anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 esto \u00a0 es, \u00a0 a \u00a0 10 \u00a0 a\u00f1os \u00a0 de \u00a0inhabilitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0abogado \u00a0de BLAS MIGUEL SALGADO D\u00cdAZ el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Propuso \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0tres \u00a0cargos, todos al amparo de la causal \u00a0primera \u00a0cuerpo \u00a0segundo de casaci\u00f3n, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial derivada de errores de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba, \u00a0lo \u00a0que condujo a la afectaci\u00f3n del principio de presunci\u00f3n de \u00a0inocencia. \u00a0Sustent\u00f3 \u00a0su \u00a0postura \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0El Tribunal hizo suyos los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0al \u00a0tener \u00a0como elementos de convicci\u00f3n las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Walter \u00a0Antonio \u00a0Padilla \u00a0Ramos \u00a0y Deivis Mart\u00ednez Zabaleta, \u00a0ambas \u00a0con \u00a0fecha \u00a025 de mayo de 1996, as\u00ed como la diligencia de reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0 \u00a0practicada \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a031 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0mayo \u00a0 siguiente. \u00a0 Dichos \u00a0 \u00a0actos \u00a0 surgieron \u00a0 de \u00a0 unas \u00a0diligencias \u00a0previas \u00a0que \u00a0por \u00a0propia iniciativa adelant\u00f3 la polic\u00eda. \u00a0 Por \u00a0consiguiente, \u00a0s\u00f3lo \u00a0pod\u00edan \u00a0utilizarse como criterios orientadores de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0El \u00a0ad \u00a0quem sostuvo que \u00a0tanto \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver como el protocolo de necropsia \u00a0serv\u00edan \u00a0de \u00a0soporte \u00a0a \u00a0la \u00a0condena. \u00a0Esta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0es \u00a0equivocada, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0tales pruebas, por \u00a0s\u00ed \u00a0 mismas, \u00a0 no \u00a0apuntan \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Tambi\u00e9n arguy\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0apoyarse \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Walter \u00a0Padilla Salgado. Pero esta \u00a0diligencia es una denuncia y, por lo tanto, tiene un \u00a0estricto valor informativo, carente de entidad probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legalidad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 El juez plural le dio al testimonio de \u00a0Walter \u00a0Antonio Padilla Ramos practicado ante la Fiscal\u00eda un valor legal que no \u00a0le \u00a0correspond\u00eda. \u00a0Ello es as\u00ed, porque en \u00a0\u00e9ste \u00a0se practic\u00f3 una especie de \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico, pero no estuvo presente un profesional del derecho \u00a0que \u00a0protegiese los derechos de BLAS MIGUEL SALGADO D\u00cdAZ, tal como lo dispon\u00eda \u00a0el art\u00edculo 369 del Decreto 2700 de 1991 entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 En \u00a0consecuencia, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia \u00a0del \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0\u201cproceder \u00a0 seg\u00fan \u00a0 las \u00a0consideraciones \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0217 \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 600\/00\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. La casaci\u00f3n es un \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0que permite cuestionar, ante la m\u00e1xima autoridad de la \u00a0justicia \u00a0ordinaria, la correspondencia de una sentencia de segundo grado con el \u00a0orden jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0repercutir\u00e1 \u00a0si \u00a0se \u00a0descubre \u00a0 en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0tr\u00e1mite \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0trascendente, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0propuesto por el recurrente o advertido de oficio por la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ajustada \u00a0a \u00a0derecho, \u00a0por el \u00a0contrario, \u00a0es \u00a0aquella \u00a0que \u00a0logra \u00a0sobrevivir \u00a0racionalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cr\u00edtica \u00a0ser\u00e1 \u00a0irrelevante \u00a0si no logra \u00a0refutar \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0si \u00a0no \u00a0demuestra, \u00a0bajo \u00a0los par\u00e1metros \u00a0jurisprudenciales, \u00a0que \u00a0ri\u00f1e \u00a0en \u00a0aspectos \u00a0sustantivos \u00a0con \u00a0la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, la ley o los principios que las rigen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un alegato de instancia, por el contrario, no \u00a0necesariamente \u00a0est\u00e1 \u00a0basado \u00a0en \u00a0la \u00a0l\u00f3gica del error. El sujeto procesal, en \u00a0esos \u00a0casos, \u00a0le \u00a0expone \u00a0a \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0primer y segundo grado una postura \u00a0f\u00e1ctica \u00a0o \u00a0jur\u00eddica susceptible de resolver o de explicar los temas debatidos \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0Pero \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento est\u00e1 obligado a establecer que las \u00a0decisiones \u00a0precedentes \u00a0(resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0o \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0a quo) \u00a0estuvieron determinadas por equivocaciones relevantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n nunca \u00a0podr\u00e1 \u00a0equipararse a un alegato de instancia, m\u00e1xime cuando los art\u00edculos 212 \u00a0y \u00a0213 de la Ley 600 de 2000 (C\u00f3digo de Procedimiento Penal aplicable para este \u00a0asunto) \u00a0exigen una presentaci\u00f3n l\u00f3gica y adecuada a las causales establecidas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 207 de tal estatuto, as\u00ed como el desarrollo de los cargos que \u00a0por \u00a0los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0tr\u00e1mite \u00a0o de juicio haya propuesto el recurrente, con la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0importancia \u00a0 \u00a0para \u00a0 efectos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En este asunto, \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0tres \u00a0cargos propuestos por el defensor de BLAS MIGUEL SALGADO \u00a0D\u00cdAZ \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0los \u00a0fundamentos necesarios para probar la configuraci\u00f3n de \u00a0alg\u00fan \u00a0 yerro \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0ser \u00a0estudiado \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0e \u00a0incluso \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0 en \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches, \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0supuestos \u00a0contrarios a la realidad de lo decidido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n se propone la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba, el demandante tiene la carga procesal de (i) \u00a0precisar la modalidad del vicio, que \u00a0puede \u00a0obedecer \u00a0a \u00a0un \u00a0falso juicio de legalidad y, de manera excepcional, a un \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n; \u00a0(ii) \u00a0indicar \u00a0el \u00a0precepto \u00a0desconocido \u00a0o \u00a0vulnerado \u00a0por \u00a0el ad quem; y \u00a0(iii) \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0determin\u00f3 \u00a0o \u00a0suscit\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0 de \u00a0 modo \u00a0 que \u00a0 sin \u00a0 aqu\u00e9l \u00a0 hubiera \u00a0 debido \u00a0proferirse \u00a0otra \u00a0distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca del falso juicio de legalidad, la Sala \u00a0tiene \u00a0dicho \u00a0que \u00a0se \u00a0da \u00a0cuando \u00a0el juzgador le otorga validez jur\u00eddica a una \u00a0prueba, \u00a0equivoc\u00e1ndose \u00a0al considerar que cumple con las exigencias formales de \u00a0producci\u00f3n \u00a0 e \u00a0 incorporaci\u00f3n, \u00a0 o \u00a0cuando \u00a0le \u00a0niega \u00a0validez \u00a0al \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, a pesar de haber observado tales requisitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0en \u00a0lo que al falso juicio de convicci\u00f3n \u00a0ata\u00f1e, \u00a0\u00e9ste \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0el juzgador le niega a la prueba el valor que la \u00a0ley \u00a0le \u00a0asigna \u00a0o \u00a0cuando le da uno que legalmente no le corresponde. Y como el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico colombiano obedece al sistema de la persuasi\u00f3n racional \u00a0o \u00a0de \u00a0libre \u00a0valoraci\u00f3n de la prueba, s\u00f3lo se presentar\u00eda en contados casos, \u00a0como \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0negativa que el legislador \u00a0consagra \u00a0en el art\u00edculo 314 de la Ley 600 de 2000, relativa a los informes que \u00a0la \u00a0 \u00a0 polic\u00eda \u00a0 \u00a0 judicial \u00a0 \u00a0elabora \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0labores \u00a0 \u00a0previas \u00a0 \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de BLAS MIGUEL \u00a0SALGADO \u00a0D\u00cdAZ \u00a0parti\u00f3, \u00a0en \u00a0el primer reproche, del supuesto seg\u00fan el cual el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0dio valor probatorio a las actividades realizadas por los miembros \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial. \u00a0Lo \u00a0anterior no es cierto. Los \u00fanicos medios de prueba \u00a0que \u00a0apreci\u00f3 \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0en \u00a0su \u00a0fallo \u00a0fueron \u00a0el \u00a0acta de levantamiento de \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0y \u00a0las declaraciones de Wilfrido Rafael \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0Mart\u00ednez \u00a0(t\u00edo \u00a0de \u00a0Yacira \u00a0Esther \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0D\u00edaz), Deivis Mart\u00ednez \u00a0Zabaleta \u00a0(ayudante de conducci\u00f3n) y Walter Antonio Padilla Ramos (esposo de la \u00a0v\u00edctima), \u00a0 de \u00a0 cuyo \u00a0 testimonio \u00a0 destac\u00f3 \u00a0 \u201cel \u00a0inequ\u00edvoco \u00a0 se\u00f1alamiento \u00a0 que \u00a0 hizo \u00a0del \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio\u201d3, \u00a0debido a que \u201cse \u00a0encontraba \u00a0en una posici\u00f3n excepcional que le permit\u00eda captar \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0alrededor \u00a0ocurr\u00eda \u00a0y \u00a0sin \u00a0que \u00a0asomara ning\u00fan inter\u00e9s para \u00a0deformar \u00a0 la \u00a0verdad\u201d4. \u00a0 En \u00a0 otras \u00a0 palabras, \u00a0lo \u00a0consider\u00f3 \u00a0 el \u00a0principal \u00a0testigo \u00a0para \u00a0derivar \u00a0respon-sabilidad \u00a0penal. \u00a0El \u00a0reproche, por consiguiente, es infundado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto al segundo cargo, el demandante, por \u00a0una \u00a0parte, \u00a0ni siquiera se atuvo a la naturaleza y concepto del falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0referirse a un precepto legal que de manera \u00a0excepcional \u00a0limitase \u00a0el principio de libertad probatoria, simplemente reclam\u00f3 \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta el acta de levantamiento de cad\u00e1ver y el \u00a0protocolo de necropsia como sustentos de su decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 cualquier \u00a0manera, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0respondi\u00f3 \u00a0a s\u00ed mismo su inquietud en el desarrollo del reproche, pues arguy\u00f3 \u00a0al \u00a0respecto \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0\u201ctales \u00a0pruebas por s\u00ed \u00a0mismas \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0sirven \u00a0 \u00a0para \u00a0 apuntalar \u00a0 responsabilidad \u00a0 penal\u201d5, \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0no \u00a0obstante que \u00a0\u201cson \u00fanicamente la prueba objetiva de la existencia \u00a0del \u00a0reato de homicidio\u201d6. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0s\u00ed ten\u00edan \u00a0cierto \u00a0m\u00e9rito \u00a0como \u00a0\u201csoporte a la condena de BLAS \u00a0MIGUEL \u00a0 \u00a0SALGADO\u201d7. \u00a0Y \u00a0el \u00a0que \u00a0no demuestren de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del \u00a0procesado \u00a0obedece \u00a0a \u00a0un dato \u00a0irrelevante, \u00a0porque, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0anot\u00f3, aqu\u00e9lla la extrajo el Tribunal del \u00a0testimonio \u00a0inequ\u00edvoco de Walter Antonio Padilla Ramos, esposo de la fallecida, \u00a0ante la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0esto \u00a0\u00faltimo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0repercute \u00a0respecto \u00a0de \u00a0lo relatado por Wilfrido Rafael Fl\u00f3rez Mart\u00ednez (t\u00edo \u00a0de \u00a0la v\u00edctima), de quien el profesional del derecho asegur\u00f3 que apenas ten\u00eda \u00a0valor \u00a0informativo, \u00a0porque \u00a0se trataba de una simple denuncia penal. As\u00ed fuera \u00a0ajustado \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad que lo se\u00f1alado por esta persona no pod\u00eda ser valorado \u00a0como \u00a0prueba, el recurrente no explic\u00f3 las razones por las cuales ello tendr\u00eda \u00a0trascendencia, \u00a0ya \u00a0que, en cualquier caso, la decisi\u00f3n de los jueces seguir\u00eda \u00a0apoyada \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0principal \u00a0Walter \u00a0Antonio \u00a0Padilla \u00a0Ramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 en \u00a0el \u00a0tercer \u00a0reproche, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0cuestion\u00f3 la legalidad del testimonio de este \u00faltimo, porque en su \u00a0criterio \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0all\u00ed \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento fotogr\u00e1fico \u00a0irregular, por no contar con la presencia del defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0postura \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0insostenible. La \u00a0Sala, \u00a0de \u00a0tiempo atr\u00e1s, ha precisado que no tiene la calidad de reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0el \u00a0acto \u00a0que \u00a0busca \u00a0establecer \u00a0la \u00a0identidad de una persona con \u00a0registros \u00a0fotogr\u00e1ficos, \u00a0raz\u00f3n por la cual no se necesita de abogado defensor \u00a0para practicarlo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0fotograf\u00edas, \u00a0cuya \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0regulaba \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0369 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal entonces vigente (hoy 304 del \u00a0nuevo \u00a0estatuto), \u00a0presupone \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0imputado, \u00a0de \u00a0una persona \u00a0conocida, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0el hecho, y de quien se tiene un registro \u00a0fotogr\u00e1fico. \u00a0Es lo que surge del contenido de la norma, donde se establece que \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0deber\u00e1 \u00a0hacerse sobre su fotograf\u00eda, acompa\u00f1ada de por lo \u00a0menos \u00a0seis \u00a0fotograf\u00edas \u00a0m\u00e1s. \u00a0En \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de esta prueba, la diligencia \u00a0requiere \u00a0para \u00a0su \u00a0validez \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0defensor \u00a0del imputado (persona \u00a0conocida) y un representante del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dCuando no se \u00a0tiene \u00a0imputado conocido, y de lo que se trata es de establecer su identidad con \u00a0la \u00a0ayuda \u00a0de \u00a0registros \u00a0fotogr\u00e1ficos, \u00a0no es necesario el cumplimiento de las \u00a0referidas \u00a0exigencias, \u00a0por \u00a0no \u00a0estarse \u00a0frente a un reconocimiento propiamente \u00a0dicho \u00a0(de \u00a0un \u00a0imputado), \u00a0sino \u00a0frente a un simple acto de constataci\u00f3n de su \u00a0identidad, \u00a0y \u00a0porque \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del defensor s\u00f3lo tiene sentido en la \u00a0medida \u00a0que \u00a0exista \u00a0una \u00a0persona \u00a0debidamente determinada a quien representar o \u00a0asistir \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 curso \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia. \u00a0La \u00a0designaci\u00f3n \u00a0de \u00a0defensores \u00a0\u2018en \u00a0abstracto\u2019, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0cabida \u00a0en el procedimiento penal\u201d8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente asunto, Walter Antonio Padilla \u00a0Ramos, \u00a0 en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0ante \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda9, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0saber qui\u00e9n era el \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0accion\u00f3 \u00a0el arma de fuego contra su esposa, aunque no sab\u00eda c\u00f3mo \u00a0se \u00a0 \u00a0llamaba \u00a0 \u00a0(\u201c[s]\u00ed \u00a0 lo \u00a0 vi, \u00a0 [\u2026] \u00a0[e]l nombre pr\u00e1ctica-mente no se lo \u00a0s\u00e9, \u00a0pero \u00a0supe \u00a0que \u00a0le dicen el Zorra\u201d10). Es decir, \u00a0se \u00a0trataba de un imputado no conocido, de una persona a\u00fan no identificada. Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n, el Fiscal decidi\u00f3 realizar un acto tendiente a lograr la identidad \u00a0de \u00a0tal \u00a0persona, que arroj\u00f3 resultados positivos. As\u00ed qued\u00f3 registrado en la \u00a0diligencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo quiera \u00a0que \u00a0 el \u00a0 declarante \u00a0 afirma \u00a0 reconocer \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0descritos \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0anteriormente, \u00a0bien \u00a0en \u00a0forma \u00a0general o por fotograf\u00eda, y dentro del proceso \u00a0existen \u00a0siete \u00a0fotos, \u00a0se le ponen de presente a fin de que informe al despacho \u00a0si \u00a0reconoce alguno de \u00e9stos como uno de los sujetos descritos por \u00e9l. Diga si \u00a0usted \u00a0conoce \u00a0o \u00a0ha \u00a0visto con anterioridad a estos se\u00f1ores que aparecen en la \u00a0fotograf\u00eda; \u00a0de \u00a0ser \u00a0as\u00ed diga d\u00f3nde y por qu\u00e9. Constancia, al declarante se \u00a0le \u00a0ponen \u00a0de \u00a0presente las fotos antes mencionadas. Contest\u00f3. S\u00ed reconozco al \u00a0marcado \u00a0con \u00a0el n\u00famero 12053, yo lo hab\u00eda visto antes atracando un bus que yo \u00a0ven\u00eda \u00a0de \u00a0pasajero tambi\u00e9n, eso fue en febrero del a\u00f1o antepasado y ahora lo \u00a0vi \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0vez \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0iba \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0atracar \u00a0 al \u00a0 sparrin \u00a0 [sic], \u00a0el d\u00eda 25 de mayo a las siete \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, el bus de Olaya Centro, ese se\u00f1or era el que ten\u00eda el rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0disparar y cuando termin\u00f3 de disparar se baj\u00f3 del bus y sali\u00f3 \u00a0corriendo \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0otros \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0salieron \u00a0 \u00a0corriendo\u201d11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0dicho \u00a0proceder \u00a0no es desconocedor del \u00a0debido \u00a0 proceso \u00a0probatorio, \u00a0ni \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0otro \u00a0principio \u00a0de \u00a0raigambre \u00a0judicial, \u00a0 el \u00a0 \u00faltimo \u00a0 reproche, \u00a0 en \u00a0consecuencia, \u00a0carece \u00a0igualmente \u00a0de \u00a0fundamentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo hasta ahora indicado, lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Corte es la simple inconformidad del apoderado con la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal. \u00a0Pero \u00a0como \u00a0a \u00a0esta \u00a0altura \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n dicha \u00a0providencia \u00a0 se \u00a0presume \u00a0acertada, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0ajustada \u00a0a \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, deber\u00e1 prevalecer lo decidido por el ad quem frente a \u00a0cualquier \u00a0otra \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que, \u00a0como \u00a0las \u00a0del \u00a0escrito, \u00a0no \u00a0conduzca \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0un \u00a0yerro \u00a0susceptible de ser abordado en casaci\u00f3n. Por lo tanto, la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0ser\u00e1 \u00a0admitida. \u00a0Y, adicionalmente, como la Sala tampoco encuentra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las garant\u00edas m\u00ednimas de las cuales sean titulares los \u00a0procesados, \u00a0no \u00a0har\u00e1 \u00a0alg\u00fan \u00a0pronunciamiento \u00a0oficioso \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada por el juez plural. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUS-TICIA, SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0ADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0BLAS \u00a0MIGUEL SALGADO D\u00cdAZ contra \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Cartagena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia, no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Impedido \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 \u00a0 MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0GUSTAVO ENRIQUE MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 Reverso \u00a0 del \u00a0 folio \u00a0 80 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0I \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio 13 del cuaderno de demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folio 25 del cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folio 9 del cuaderno de demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Sentencia de 24 de abril de 2003, radicaci\u00f3n 15931. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Folios 38-41 del cuaderno I de la actuaci\u00f3n principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folio 39 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 Folio 41 ib\u00eddem. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 195 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintis\u00e9is (26) de junio de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-25884","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25884\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}