{"id":25777,"date":"2023-09-12T19:49:23","date_gmt":"2023-09-12T19:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3902727-02-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:49:23","modified_gmt":"2023-09-12T19:49:23","slug":"3902727-02-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3902727-02-13\/","title":{"rendered":"39027(27-02-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 060 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veintisiete (27) de febrero de \u00a0dos mil trece (2013). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0sustento \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n instaurado por la apoderada de \u00a0LIBITH \u00a0ALDEMAR \u00a0RUA \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0contra la sentencia del 16 de febrero de 2012 \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal Superior de Valledupar, mediante la cual confirm\u00f3 la \u00a0emitida \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02011 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito de \u00a0Chiriguan\u00e1, \u00a0que \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a catorce (14) a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor del \u00a0delito de acceso carnal violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a014 \u00a0de \u00a0mayo de \u00a02010, \u00a0aproximadamente \u00a0a \u00a0las 3:30 de la ma\u00f1ana, luego de haber compartido con \u00a0Luis \u00a0Melo, \u00a0Hern\u00e1n Cuello, Hilda Yulieth Olivo, Mayra Alejandra y V\u00edctor Rizo \u00a0en \u00a0 los \u00a0 establecimientos \u00a0 La \u00a0 Aplanadora, \u00a0El \u00a0Paso \u00a0de \u00a0la \u00a0Cerveza \u00a0y \u00a0la \u00a0Engancha \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0municipio \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 Paso, \u00a0Cesar, \u00a0Marlyn \u00a0Johana \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Camargo acept\u00f3 el \u00a0ofrecimiento \u00a0que \u00a0LIBETH ALDEMAR RUA RODR\u00cdGUEZ, quien se hab\u00eda integrado a la \u00a0reuni\u00f3n, \u00a0le \u00a0hiciera \u00a0al \u00a0grupo \u00a0 de \u00a0 transportarlos \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 moto \u00a0 a \u00a0 sus \u00a0viviendas. \u00a0RUA \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0en vez de dirigirse a la \u00a0casa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0aquella, \u00a0tom\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 conduce \u00a0 \u00a0al \u00a0 corregimiento \u00a0 Cuatro \u00a0Vientos \u00a0y \u00a0en \u00a0un \u00a0sitio \u00a0solitario \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 que \u00a0 detuvo \u00a0 su \u00a0velomotor, \u00a0la accedi\u00f3 carnalmente contra su voluntad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 1\u00ba de \u00a0febrero de \u00a02011 \u00a0ante el Juez Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0El \u00a0Paso con \u00a0funciones \u00a0de \u00a0control \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0se \u00a0legaliz\u00f3 la captura de RUA \u00a0RODR\u00cdGUEZ, la Fiscal\u00eda le imput\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento y \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n de medida de aseguramiento, \u00a0 cuya \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0fue \u00a0dispuesta \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0establecimiento carcelario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 18 de febrero del mismo a\u00f1o, la Fiscal 22 \u00a0Seccional \u00a0de Chiriguan\u00e1 present\u00f3 escrito de acusaci\u00f3n contra el detenido RUA \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho punible atribuido en la audiencia de formulaci\u00f3n de \u00a0la imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo del numeral 3\u00ba del art\u00edculo 181 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de 2004, se aduce la violaci\u00f3n indirecta de la ley por errores de \u00a0hecho por falso raciocinio y falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n del \u00a0testimonio de Marlyn Johana Gonz\u00e1lez Camargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La recurrente manifiesta que los juzgadores le \u00a0otorgan \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de la v\u00edctima eficacia probatoria sin tenerla, porque \u00a0ella \u00a0contradice \u00a0las \u00a0reglas de la l\u00f3gica y de la experiencia enunciadas en el \u00a0reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reproduce \u00a0apartes del fallo relacionados con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Marlyn Johana, alude a aspectos en los \u00a0cuales \u00a0considera que magnifica los hechos y miente, y a las tesis del a quo que \u00a0no comparte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Falso \u00a0 raciocinio \u00a0 al \u00a0 \u201cinterpretar \u00a0 \u00a0err\u00f3neamente\u201d \u00a0 el \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0Ver\u00f3nica \u00a0Morales \u00a0Avenda\u00f1o, \u00a0profesional \u00a0que \u00a0practic\u00f3 \u00a0el \u00a0dictamen pericial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrasta \u00a0lo apreciado por los juzgadores en \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0ratificada \u00a0por la perito con lo dicho en su versi\u00f3n por \u00a0\u00e9sta, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0conforme \u00a0con \u00a0sus respuestas se estructura la duda \u00a0probatoria que debe resolverse a favor del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su juicio, en la valoraci\u00f3n de dicha prueba \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0aplicaron \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0m\u00e9dica, porque los hallazgos en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0descritos \u00a0en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0no \u00a0prueban \u00a0la \u00a0violencia, \u00a0sino \u00a0una \u00a0penetraci\u00f3n \u00a0reciente \u00a0y unas lesiones que pudo haberlas \u00a0tenido antes del acto sexual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Falso raciocinio en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0error \u00a0que \u00a0llev\u00f3 a los juzgadores a omitir las contradicciones entre \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de la v\u00edctima con el relato de los testigos Hilda Julieth Olivo y \u00a0Hern\u00e1n Alonso Cuello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0mismas se relacionan con el inicio de la \u00a0reuni\u00f3n, \u00a0su \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0duraci\u00f3n \u00a0en los establecimientos la Aplanadora y la \u00a0Engancha, \u00a0lugar \u00a0en el que el acusado se integra a ella, la clase de bebida que \u00a0tomaron, \u00a0el \u00a0estado \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0llega \u00a0a \u00a0su casa y el medio de \u00a0transporte utilizado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0haber violado las reglas de la l\u00f3gica y \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0dimensionan su valor probatorio sin que entre \u00a0esas \u00a0versiones \u00a0exista \u00a0uniformidad \u00a0y armon\u00eda, cuya \u00fanica coincidencia es su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la cual el acusado y la mujer ofendida no ten\u00edan \u00a0relaciones amorosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Falso \u00a0juicio de identidad por adici\u00f3n y \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Erney \u00a0Fl\u00f3rez, Wilmer Cantillo Armenta y \u00a0Temilda \u00a0Ocampo, \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0a \u00a0negar \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sosten\u00edan el acusado y Marlyn Johana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda no cumple con los presupuestos de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0permitan \u00a0disponer \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida que los cargos \u00a0propuestos \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0son \u00a0postulados \u00a0y \u00a0desarrollados \u00a0sin \u00a0la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0y materiales \u00a0previstos \u00a0 en \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a0183 \u00a0y \u00a0184 \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aun \u00a0cuando formalmente la recurrente cita la \u00a0causal \u00a0y \u00a0la \u00a0clase de error de hecho, en lugar de mostrar la existencia de los \u00a0errores \u00a0propuestos \u00a0en \u00a0cada \u00a0uno de los cargos de la demanda, en su desarrollo \u00a0adelanta \u00a0una \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria de los juzgadores, con la \u00a0pretensi\u00f3n de imponer en esta sede su particular punto de vista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este modo, los errores de falso raciocinio \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0reprochados a la sentencia se quedan en su mera \u00a0enunciaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0las \u00a0reglas \u00a0tra\u00eddas \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n para demostrar los \u00a0vicios \u00a0de \u00a0juicio \u00a0en la valoraci\u00f3n de la prueba, la impugnante los atribuye a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0misma \u00a0o \u00a0son \u00a0de \u00a0otra \u00a0\u00edndole, \u00a0pero \u00a0en \u00a0todo caso se encuentran \u00a0sustentados \u00a0en \u00a0consideraciones \u00a0personales \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de la \u00a0violaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, en el primer cargo considera la versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0contraria a las reglas de la experiencia y de la l\u00f3gica, bajo \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0que una persona que presencie una agresi\u00f3n \u00a0sexual \u00a0no \u00a0trate \u00a0de \u00a0impedirla, \u00a0como tambi\u00e9n\u00a0 quebranta la \u201ccausa \u00a0y \u00a0efecto\u201d el hecho que en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0Marlyn \u00a0Johana \u00a0no fueran observadas huellas de lesiones, a pesar de \u00a0haber sido examinada por el legista horas despu\u00e9s del insuceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tanto que ni es regla de la experiencia ni \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0lo manifestado en la censura, la impugnante ubica el \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0testigo \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio hecha por el \u00a0Tribunal, \u00a0con \u00a0lo que finalmente est\u00e1 cuestionando su credibilidad a partir de \u00a0sus propias apreciaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esa \u00a0misma \u00a0senda, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0no toda \u00a0lesi\u00f3n \u00a0hallada \u00a0a \u00a0una mujer despu\u00e9s de una relaci\u00f3n sexual corresponde a un \u00a0acto \u00a0de \u00a0violencia, al mismo tiempo que por la diferencia de edad, ella un a\u00f1o \u00a0mayor, \u00a0era \u00a0imposible \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0la \u00a0acometiera \u00a0sexualmente, ya que la \u00a0v\u00edctima \u00a0siempre \u00a0opone resistencia a la fuerza f\u00edsica o moral ejercida por el \u00a0agresor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces bajo el ropaje del desconocimiento de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0de la l\u00f3gica, en la censura se emprende un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0cr\u00edtico \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de la ofendida para concluir la impugnante \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo no merece el valor probatorio que los juzgadores le reconocieron, \u00a0pero sin que demostrara el error denunciado en el reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de otra respuesta de la \u00a0v\u00edctima \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 que \u00a0 \u00e9sta \u00a0permiti\u00f3 \u00a0el \u00a0encuentro \u00a0sexual \u00a0sin \u00a0ofrecer \u00a0resistencia \u00a0y \u00a0en \u00a0raz\u00f3n a la posici\u00f3n referida en su relato, es il\u00f3gico que \u00a0no \u00a0presentara \u00a0huellas en sus rodillas, antebrazos o manos, por lo cual expresa \u00a0que \u00a0su \u00a0testimonio \u00a0no \u00a0es \u00a0preciso, \u00a0claro, \u00a0ni \u00a0coherente \u00a0como \u00a0lo dicen los \u00a0juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, la casacionista presenta la \u00a0visi\u00f3n \u00a0suya \u00a0rechazada \u00a0en las instancias, incluso reprocha que la v\u00edctima no \u00a0haya \u00a0asumido comportamientos que entiende eran de esperar de una mujer frente a \u00a0situaciones \u00a0de agresi\u00f3n, como la de huir del lugar y no regresar a su casa con \u00a0el acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0acontece \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo del cargo \u00a0segundo, \u00a0ya \u00a0que de acuerdo con lo transcrito en la demanda, de la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0del \u00a0interrogatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0perito, \u00a0se colige\u00a0 una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0peculiar \u00a0de la impugnante que reitera lo sostenido en el cargo \u00a0primero, \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a la ausencia de huellas de violencia en la mujer y que \u00a0a su juicio han debido quedar en el cuerpo de \u00e9sta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirmar que hay un error de interpretaci\u00f3n de \u00a0esa \u00a0versi\u00f3n,\u00a0 \u00a0debido \u00a0a \u00a0la duda surgida del interrogatorio al que fuera \u00a0sometida \u00a0la \u00a0perito, \u00a0al \u00a0manifestar que tanto el comprobado acceso carnal como \u00a0las \u00a0heridas \u00a0eran \u00a0recientes, \u00a0sin indicar en qu\u00e9 consiste el falso raciocinio \u00a0atribuido \u00a0a los falladores, es ni m\u00e1s ni menos hacer cr\u00edtica probatoria ajena \u00a0a esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0si \u00a0su desacuerdo est\u00e1 en que el juez \u00a0afirma \u00a0cosas \u00a0que \u00a0la \u00a0perito \u00a0no \u00a0determin\u00f3 en su dictamen, la clase de error \u00a0ser\u00eda \u00a0otra, en cuanto se tratar\u00eda del falseamiento de la prueba por adici\u00f3n, \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0 o \u00a0mutaci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0\u201clos \u00a0falladores \u00a0no \u00a0le dieron la interpretaci\u00f3n l\u00f3gica a esta \u00a0prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Falencias \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0observan \u00a0en el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo tercero, sustentado en que los juzgadores dejaron de lado \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0existentes \u00a0entre \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de Marlyn Johana, Hilda \u00a0Julieth \u00a0y \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Alonso, cuando las reglas de la l\u00f3gica y de la experiencia \u00a0restar\u00edan m\u00e9rito a la primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 mencionar \u00a0 cu\u00e1les \u00a0son \u00a0las \u00a0reglas \u00a0desconocidas, \u00a0considera\u00a0 \u00a0que \u00a0de \u00a0las contradicciones observadas sobre la \u00a0iniciaci\u00f3n, \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0lugar de la reuni\u00f3n, sitio al cual lleg\u00f3 el acusado y \u00a0medio \u00a0de trasporte utilizado por Marlyn, era posible establecer que entre ambos \u00a0exist\u00eda amistad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 ejercicio \u00a0 cr\u00edtico \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0citada, \u00a0lleva \u00a0a la casacionista a manifestar que su disparidad se \u00a0opone \u00a0a \u00a0la \u00a0uniformidad \u00a0y \u00a0armon\u00eda \u00a0predicada por los juzgadores, por no ser \u00a0entendible \u00a0desde \u00a0la l\u00f3gica que tres testigos en una misma relaci\u00f3n de tiempo \u00a0y espacio perciban circunstancias contrarias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0mostrar \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0expresa \u00a0\u201cque \u00a0 los \u00a0 falladores \u00a0 sobre \u00a0dimensionaron \u00a0el \u00a0valor\u00a0 \u00a0suasorio \u00a0de \u00a0estos \u00a0testimonios\u201d, \u00a0por \u00a0estimar \u00a0inadmisible \u00a0que \u00a0las \u00a0personas que compartieron esa noche coincidan en \u00a0negar \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0amorosa \u00a0entre \u00a0acusado y v\u00edctima, mientras en los dem\u00e1s \u00a0hechos sus versiones son divergentes y contradictorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la censura el falso raciocinio se apoya en \u00a0afirmaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0sobre la violaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las cuales se expresa que sin el error atribuido a los juzgadores \u00a0\u201cseguramente \u00a0 hubiesen \u00a0 concluido\u201d \u00a0que los testigos le estaban mintiendo a la justicia, las cuales no \u00a0constituyen fundamento l\u00f3gico y t\u00e9cnico de su desarrollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistas de ese modo las cosas, la casacionista \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de los requisitos de t\u00e9cnica como tambi\u00e9n lo hiciera en los cargos \u00a0anteriores, \u00a0para \u00a0exponer \u00a0su \u00a0particular \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0acerca \u00a0del \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0merece \u00a0la prueba relacionada en el reparo, sin tener en cuenta \u00a0que \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0de \u00a0legalidad de la sentencia, \u00a0prevalece \u00a0 la \u00a0 del \u00a0 juez \u00a0mientras \u00a0respete \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el cargo cuatro, la recurrente postula un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0adici\u00f3n \u00a0y distorsi\u00f3n de los testimonios de \u00a0Erney \u00a0Flores, \u00a0Wilmer \u00a0Cantillo \u00a0y \u00a0Temilda \u00a0Ocampo, que llev\u00f3 a desconocer la \u00a0relaci\u00f3n que sosten\u00eda LEBITH ALDEMAR con Marlyn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su desarrollo, la impugnante no muestra que \u00a0el \u00a0error \u00a0atribuido \u00a0al juez de primera instancia sea extensivo al Tribunal, en \u00a0tanto \u00a0el \u00a0reparo \u00a0lo limita a transcribir los apartes de la sentencia proferida \u00a0por el primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0pasa desapercibido que por la \u00a0identidad \u00a0de sentido la sentencia integra una unidad jur\u00eddica inescindible, lo \u00a0cual la obligaba a mostrar que el vicio comprend\u00eda a ambos fallos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 margen \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 deficiencia, \u00a0 su \u00a0inconformidad \u00a0estriba \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la prueba testimonial de descargo \u00a0realizado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0observ\u00f3 \u00a0\u201cuna \u00a0intenci\u00f3n da\u00f1ina, manipuladora y mentirosa\u201d \u00a0al \u00a0mostrar una relaci\u00f3n amorosa inexistente,\u00a0 y no el error \u00a0postulado en el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fin, \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n sustentada en la \u00a0\u201cerrada \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0a \u00a0quo\u201d, \u00a0porque \u00a0en \u00a0su entender \u201clos testigos \u00a0llegaron \u00a0 al \u00a0 estrado \u00a0 judicial \u00a0 a \u00a0 decir \u00a0 la \u00a0 verdad \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0que \u00a0les \u00a0constaba\u201d, lejos de mostrar el vicio reprochado a la \u00a0sentencia \u00a0hace \u00a0evidente \u00a0la \u00a0contrariedad \u00a0de la recurrente con la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0 del \u00a0juez, \u00a0debate \u00a0que \u00a0evidentemente \u00a0culmin\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0instancia \u00a0ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, su insistencia en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0un an\u00e1lisis imparcial que impidi\u00f3 resolver la duda a \u00a0favor \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0obedece al desacuerdo de la casacionista con lo resuelto y \u00a0no a la existencia del error postulado en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, la demanda enuncia algunos de \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0consagrados \u00a0en el art\u00edculo 180 de la ley 906 de \u00a02004, \u00a0 sin \u00a0 detenerse \u00a0 a \u00a0 precisar \u00a0 ni \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0que \u00a0persigue \u00a0con \u00a0ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0no \u00a0dispondr\u00e1 \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0en este asunto, en la medida que no se vislumbra la afectaci\u00f3n de los \u00a0derechos y de las garant\u00edas de los intervinientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0contra \u00a0la determinaci\u00f3n que se \u00a0adopta \u00a0procede \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0de insistencia previsto en el inciso segundo del \u00a0art\u00edculo \u00a0184 de la Ley 906 de 2004, cuyo tr\u00e1mite a falta de regulaci\u00f3n legal \u00a0es \u00a0el \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala en el auto de diciembre 12 de 2005, radicaci\u00f3n \u00a025006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0No \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0presentada \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0apoderada \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0acusado \u00a0 \u00a0LEBITH \u00a0 ALDEMAR \u00a0 RUA \u00a0RODR\u00cdGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Contra esta decisi\u00f3n procede el mecanismo \u00a0de insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase el expediente al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO \u00a0CABALLERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIA \u00a0 \u00a0 DEL \u00a0 \u00a0 ROSARIO \u00a0 \u00a0 GONZALEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 GUSTAVO \u00a0E. \u00a0MALO FERN\u00c1NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS\u00a0 \u00a0 \u00a0 GUILLERMO \u00a0 \u00a0 SALAZAR \u00a0OTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORT\u00cdZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda\u00a0 Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 060 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veintisiete (27) de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-25777","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25777"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25777\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}