{"id":2571,"date":"2023-09-08T14:29:19","date_gmt":"2023-09-08T14:29:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/10518abr\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:19","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:19","slug":"10518abr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/10518abr\/","title":{"rendered":"10518abr"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10518 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta N\u00b0 060 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. D.C., catorce (14) de \u00a0abril de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Jos\u00e9 Isidro Vargas Tapias, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del 14 de diciembre de 1994, mediante la cual el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 la del Juzgado 38 Penal del Circuito, \u00a0dictada \u00a0el 25 de octubre anterior, en la que lo conden\u00f3 a la pena principal de \u00a038 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso, \u00a0como \u00a0autor \u00a0del delito de hurto calificado y \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0los \u00a0rese\u00f1\u00f3 \u00a0de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Da \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que a eso de las 9 de la noche del 1\u00ba de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01.993, \u00a0Manuel \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Caro \u00a0Robayo, conductor al servicio del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de Seguridad, se desplazaba por la Avenida Caracas \u00a0con \u00a0 calle \u00a0 24 \u00a0 Sur, \u00a0 en \u00a0un \u00a0campero \u00a0Toyota \u00a0de \u00a0placas \u00a0RB \u00a01164, \u00a0cuando \u00a0sorpresivamente \u00a0fue \u00a0interceptado \u00a0por un autom\u00f3vil negro del que descendieron \u00a0tres \u00a0sujetos \u00a0con \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0al \u00a0parecer \u00a0ametralladoras y pistola, lo \u00a0obligaron \u00a0a \u00a0bajarse, \u00a0le \u00a0lanzaron un polvo blanco por la cara y se apoderaron \u00a0del \u00a0 rodante \u00a0 de \u00a0 propiedad \u00a0 de \u00a0la \u00a0Instituci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0cual \u00a0laboraba. \u00a0Aproximadamente \u00a0a las 01:00 de la madrugada del 2 de octubre el veh\u00edculo antes \u00a0mencionado \u00a0se \u00a0volc\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0Danubio Azul, por lo que tres ciudadanos \u00a0sacaron \u00a0de \u00e9l al \u00fanico ocupante, Jos\u00e9 Isidro Vargas Tapias, y lo llevaron al \u00a0CAI \u00a0en donde qued\u00f3 retenido al constatar que el veh\u00edculo estaba reportado por \u00a0hurto&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Cuarta \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad Especial de Permanencia de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura de la instrucci\u00f3n, mediante resoluci\u00f3n del 2 de octubre \u00a0de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchado en diligencia de indagatoria Jos\u00e9 \u00a0Isidro \u00a0Vargas \u00a0Tapias, la situaci\u00f3n jur\u00eddica se le resolvi\u00f3, el 8 de octubre \u00a0de \u00a01993, con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por el delito de \u00a0hurto calificado y agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 22 de noviembre siguiente, fue admitida la \u00a0demanda de constituci\u00f3n de parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0se \u00a0calific\u00f3, el 31 de enero de 1994, con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el delito precedentemente citado, decisi\u00f3n que fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0la Unidad de Fiscales Delegados ante los Tribunales de Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y \u00a0Cundinamarca, mediante pronunciamiento fechado el 18 de abril de \u00a01994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0la \u00a0tramit\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a038 \u00a0Penal del Circuito de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 que, luego de celebrar la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0pronunci\u00f3 la sentencia de primera instancia, el 25 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01994, en la que conden\u00f3 a Jos\u00e9 Isidro Vargas Tapias a la pena \u00a0principal \u00a0de 38 meses de prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso, \u00a0por \u00a0el \u00a0punible por el que fue \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0el Tribunal Superior de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, al desatar el recurso, lo confirm\u00f3, el 14 de diciembre de \u00a01994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del procesado, al amparo de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0formula \u00a0un \u00fanico cargo contra la sentencia de \u00a0segunda \u00a0 instancia, \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0 considera \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0vulner\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, &#8220;proveniente de error en la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0allegadas al proceso y con las cuales se demuestra la inocencia de \u00a0mi \u00a0defendido&#8230;, \u00a0pues \u00a0no \u00a0hizo un juicio valorativo y fundament\u00f3 su fallo de \u00a0manera \u00a0insular, \u00a0con \u00a0error de interpretaci\u00f3n evidente, haciendo a un lado sin \u00a0pena \u00a0ni \u00a0gloria el grueso probatorio que proclama que JOSE ISIDRO VARGAS TAPIAS \u00a0no ha cometido el hecho punible que se le imputa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el ac\u00e1pite que denomin\u00f3 &#8220;demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo&#8221; afirma que el Tribunal viol\u00f3 indirectamente la ley sustancial, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0era merecedor &#8220;a los \u00a0l\u00edmites \u00a0 propios \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado la cual se encontraba corroborada por los testimonios \u00a0de \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Parra \u00a0Quijano, Luis Eraldo Z\u00e1rate y Alvaro Bola\u00f1os&#8221;, sin dejar de \u00a0lado \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0del \u00a0personal \u00a0policivo \u00a0que particip\u00f3 en los hechos, \u00a0entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de analizar, desde su propia \u00f3ptica, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Manuel \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Caro \u00a0Robayo, \u00a0concluye \u00a0que \u00e9sta &#8220;no \u00a0encuentra \u00a0eco \u00a0verdadero \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a los elementos de juicio allegados al \u00a0proceso \u00a0 y \u00a0 concretamente \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0del \u00a0personal \u00a0policivo \u00a0que \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0es decir, que se pone de presente la verdad real y \u00a0procesal de la forma como sucedi\u00f3 el acto&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente analiza las declaraciones del \u00a0teniente \u00a0William Torres Pati\u00f1o y de los agentes Sierra Jim\u00e9nez y Jos\u00e9 Adelmo \u00a0Alarc\u00f3n, \u00a0 para \u00a0 sostener \u00a0 que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0&#8220;no \u00a0le \u00a0di\u00f3 \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0correspondiente \u00a0a esta prueba testimonial, con la cual se corrobora la versi\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0el \u00a0acusado \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0donde \u00a0se \u00a0establecen \u00a0con \u00a0claridad \u00a0meridiana \u00a0que \u00a0VARGAS \u00a0TAPIAS \u00a0si \u00a0est\u00e1 diciendo la verdad real de los hechos, \u00a0desvirtuando de plano la denuncia formulada por CARLOS ROBAYO&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rese\u00f1a algunos apartes de las declaraciones \u00a0de \u00a0Luis Eraldo Z\u00e1rate, Alvaro Bola\u00f1os y Rub\u00e9n Parra, para aseverar que estas \u00a0versiones \u00a0 \u201cratifican \u00a0con \u00a0credibilidad \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0mencionado \u00a0ingiriendo licor para el momento que dice \u00a0el \u00a0denunciante \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0un \u00a0atraco \u00a0(9 \u00a0p.m.)\u201d, \u00a0las \u00a0que \u00a0no fueron \u00a0consideradas, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0cometi\u00f3 \u00a0un \u00a0error \u00a0manifiesto en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0&#8220;toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0un falso juicio de \u00a0legalidad \u00a0a los elementos de juicio recogidos en el expediente para con base en \u00a0dicho \u00a0 yerro \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 concluir \u00a0 equivocadamente \u00a0 profiriendo \u00a0 sentencia \u00a0condenatoria en contra de mi defendido&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0y \u00a0en \u00a0especial \u00a0los \u00a0documentos \u00a0y \u00a0gestiones ante la empresa &#8220;ASEO \u00a0CAPITAL&#8221; \u00a0, de la cual se pod\u00eda inferir &#8220;con claridad meridiana la personalidad \u00a0del \u00a0acusado&#8230;., \u00a0al igual que su conducta tanto social como moral, m\u00e1xime que \u00a0fue \u00a0demostrado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0plenario \u00a0su \u00a0carencia \u00a0de \u00a0antecedentes penales y \u00a0policivos. \u00a0Esta \u00a0prueba se encuentra tambi\u00e9n corroborada por el testimonio del \u00a0doctor ZARATE PINEDA Y RUBEN PARRA QUIJANO&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0acusa \u00a0de \u00a0haberse \u00a0omitido \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0rendido \u00a0el 25 de noviembre de \u00a01994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anteriormente expuesto, solicita a la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0se \u00a0case el fallo atacado y en su lugar se absuelva al procesado del \u00a0cargo formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0OPINI\u00d3N DEL PROCURADOR SEGUNDO DELEGADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de rese\u00f1ar algunos yerros t\u00e9cnicos en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0sostiene \u00a0que con respecto a las declaraciones de \u00a0Sierra \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alarc\u00f3n y William Torres Pati\u00f1o, la labor del censor \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0criticar \u00a0la estimaci\u00f3n que el sentenciador les otorg\u00f3, lo que \u00a0es inadmisible en el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0existen \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia con relaci\u00f3n a las declaraciones de Luis Eraldo Z\u00e1rate \u00a0Pineda, \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Parra \u00a0Quijano y Alvaro Bola\u00f1os, ya que &#8220;de la sola lectura de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se observa la apreciaci\u00f3n que de dichos testimonios \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0juzgadores, quienes atendiendo a un an\u00e1lisis global de la prueba \u00a0optaron acertadamente por desestimarlas&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0concept\u00faa\u00a0 \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0omitida \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las pruebas no \u00a0tiene \u00a0mayor \u00a0injerencia, \u00a0&#8220;puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0condena \u00a0persiste \u00a0con \u00a0base en los \u00a0restantes elementos de convicci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0 calificando \u00a0 como \u00a0 errada \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0libelista \u00a0al \u00a0tildar \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0como \u00a0medio de prueba, sin embargo asegura que el Tribunal s\u00ed lo tuvo \u00a0en cuenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte no casar la sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0ha \u00a0presentado \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, contiene \u00a0insalvables \u00a0yerros \u00a0t\u00e9cnicos que inexorablemente condenan al fracaso el \u00fanico \u00a0cargo formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que el \u00a0sentenciador \u00a0viol\u00f3 \u00a0indirectamente la ley sustancial al apreciar err\u00f3neamente \u00a0las \u00a0pruebas allegadas al expediente y con las cuales presuntamente se demuestra \u00a0la \u00a0&#8220;inocencia \u00a0del \u00a0procesado&#8221;. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0en espera de que evidenciara el \u00a0desatino \u00a0cometido \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador y se\u00f1alara su modalidad, si de hecho o de \u00a0derecho, \u00a0y \u00a0el falso juicio que lo determin\u00f3, as\u00ed como que indicara cu\u00e1l fue \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial quebrantada y su sentido, es decir, falta de aplicaci\u00f3n o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, todo el discurso lo orient\u00f3 a oponerse a la credibilidad \u00a0otorgada \u00a0a unos elementos de convicci\u00f3n, como los testimonios de la v\u00edctima y \u00a0de \u00a0Milton \u00a0Leonardo \u00a0Ram\u00edrez, Herneider Ram\u00edrez y Marco Andr\u00e9s Fern\u00e1ndez, y \u00a0negada \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado y a las declaraciones que la corroboran, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0el \u00a0simple desacuerdo entre el fallador y el censor sobre el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no configura ning\u00fan yerro, prevaleciendo el criterio \u00a0del \u00a0sentenciador, \u00a0por \u00a0venir la sentencia amparada por la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, olvid\u00f3 el recurrente que otorgarle \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0unos \u00a0medios \u00a0y neg\u00e1rselo a otros, no constituye ning\u00fan desacierto \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0ejercicio de una facultad conferida al juzgador por la propia \u00a0ley \u00a0y \u00a0s\u00f3lo limitada por las leyes de la ciencia, los principios de la l\u00f3gica \u00a0y \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0reglas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0experiencia, \u00a0 \u00a0cuya \u00a0 \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0 tampoco \u00a0demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0paran \u00a0ah\u00ed los desatinos de la demanda, \u00a0sino \u00a0que \u00a0al censurar al Tribunal por no haber tenido en cuenta los testimonios \u00a0de \u00a0Luis Eraldo Z\u00e1rate Pineda, Alvaro Bola\u00f1os y Rub\u00e9n Parra Quijano, dice que \u00a0\u00e9ste \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0sin que no s\u00f3lo no se\u00f1ale \u00a0cu\u00e1les \u00a0requisitos \u00a0para \u00a0la pr\u00e1ctica de las pruebas fueron quebrantados, sino \u00a0que \u00a0el \u00a0libelo se torna inintelegible, pues si la prueba hubiera sido producida \u00a0sin \u00a0el \u00a0lleno de los requisitos que condicionan su validez, como lo pregona, lo \u00a0atinado era no apreciarla, por ser jur\u00eddicamente inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, no es cierto que los referidos \u00a0testimonios \u00a0no \u00a0hubieren \u00a0sido \u00a0considerados, pues basta leer la sentencia para \u00a0percatarse que si lo fueron, pero no se les otorg\u00f3 credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, \u00a0asegura \u00a0el demandante que no se \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta\u00a0 \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que \u00a0demostraban \u00a0que Vargas Tapias \u00a0estaba \u00a0adelantando \u00a0gestiones \u00a0para \u00a0conseguir \u00a0empleo, reproche que deja en el \u00a0enunciado, \u00a0pues \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0c\u00f3mo de haberse \u00a0apreciado \u00a0y \u00a0considerando \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0sustentaron la \u00a0sentencia, \u00e9sta hubiera sido distinta y favorable al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0y como un desatino m\u00e1s, le da \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba al concepto del Ministerio P\u00fablico, el que \u00a0solicit\u00f3 \u00a0al \u00a0Tribunal la revocatoria de la sentencia de primera instancia y la \u00a0absoluci\u00f3n del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0 \u00a0 SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10518 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta N\u00b0 060 \u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. D.C., catorce (14) de \u00a0abril de dos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2571","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2571"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2571\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}