{"id":2570,"date":"2023-09-08T14:29:19","date_gmt":"2023-09-08T14:29:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/10479nov\/"},"modified":"2023-09-08T14:29:19","modified_gmt":"2023-09-08T14:29:19","slug":"10479nov","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/10479nov\/","title":{"rendered":"10479nov"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 10479 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 198 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintitr\u00e9s (23) de noviembre \u00a0de dos mil (2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Diecinueve Penal de Circuito de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0septiembre de 1994, conden\u00f3 al se\u00f1or JOS\u00c9 JAIR P\u00c9REZ \u00a0CASTRILL\u00d3N \u00a0a \u00a0la pena principal de cincuenta y dos (52) a\u00f1os de prisi\u00f3n, por \u00a0haberlo \u00a0declarado \u00a0responsable del concurso de delitos conformado por homicidio \u00a0agravado, \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, hurto calificado y agravado en la \u00a0modalidad \u00a0 de \u00a0 tentativa, \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0diciembre de 1994, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0confirm\u00f3 la sentencia, con la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0reducir \u00a0la pena impuesta a cuarenta y ocho (48) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, por los mismos delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0se pronuncia la Corte sobre el fondo \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por el defensor del procesado contra el fallo de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0se\u00f1ores \u00a0MARIO \u00a0ALBERTO RUIZ MU\u00d1OZ y \u00a0GABRIEL \u00a0ANTONIO \u00a0LOPEZ \u00a0ANGEL, \u00a0dependientes \u00a0de \u00a0la \u00a0Casa de Cambio de cheques \u00a0&#8220;Bulevar \u00a0de \u00a0la \u00a0Playa&#8221;, \u00a0que \u00a0funciona \u00a0en \u00a0la \u00a0Avenida \u00a0La \u00a0Playa \u00a0con Sucre, \u00a0nomenclatura \u00a046-66 \u00a0de la calle 52 de Medell\u00edn, se trasladaron en las primeras \u00a0horas \u00a0h\u00e1biles \u00a0del \u00a0d\u00eda viernes 1\u00b0 de octubre de 1993 al Banco de Occidente, \u00a0ubicado en diagonal a su lugar de trabajo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed retiraron en efectivo ocho millones \u00a0de \u00a0pesos, \u00a0los \u00a0repartieron \u00a0entre \u00a0los \u00a0dos, y con dicha suma regresaban a sus \u00a0oficinas, \u00a0cuando \u00a0intempestivamente \u00a0fueron \u00a0abordados \u00a0por \u00a0dos sujetos que se \u00a0propon\u00edan despojarlos del dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta acci\u00f3n intervino el se\u00f1or EDGARDO \u00a0ANGEL \u00a0D\u00cdEZ, \u00a0propietario \u00a0de la casa de cambios, quien yac\u00eda en la puerta del \u00a0establecimiento \u00a0y al percatarse del atraco se dio a la defensa de los empleados \u00a0y \u00a0 sus \u00a0 bienes, \u00a0accionando \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0para \u00a0repeler \u00a0el \u00a0repentino \u00a0ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 asaltantes, \u00a0 que \u00a0 luego \u00a0 fueron \u00a0identificados \u00a0como \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JAIR \u00a0P\u00c9REZ \u00a0CASTRILL\u00d3N \u00a0y \u00a0JOHN \u00a0ALEXANDER POSADA \u00a0POSADA, \u00a0tambi\u00e9n respondieron con disparos, que ocasionaron la muerte inmediata \u00a0al \u00a0dependiente MARIO ALBERTO RUIZ MU\u00d1OZ y una leve lesi\u00f3n al due\u00f1o del local \u00a0comercial EDGARDO \u00c1NGEL D\u00cdEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0en \u00a0el \u00a0enfrentamiento \u00a0resultaron \u00a0heridos \u00a0con \u00a0arma \u00a0de fuego los implicados. El joven JHON ALEXANDER \u00a0POSADA \u00a0POSADA \u00a0falleci\u00f3 horas m\u00e1s tarde mientras era asistido m\u00e9dicamente en \u00a0la \u00a0Policl\u00ednica \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Nacional, debido a un disparo de rev\u00f3lver que \u00a0le \u00a0asest\u00f3 \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0del negocio. El procesado JOS\u00c9 JAIR P\u00c9REZ CASTRILL\u00d3N \u00a0recibi\u00f3 \u00a0dos \u00a0impactos del mismo rev\u00f3lver, y fue capturado instantes despu\u00e9s, \u00a0portando \u00a0una \u00a0pistola \u00a0Star 7.65, mientras trataba de abandonar el escenario de \u00a0los \u00a0acontecimientos, por soldados adscritos a la Base Aranjuez, que patrullaban \u00a0el sector y reaccionaron tan pronto escucharon las detonaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El tr\u00e1gico desenlace de los acontecimientos \u00a0impidi\u00f3 que el bot\u00edn quedara en manos de los salteadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Permanente de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n con sede en \u00a0Medell\u00edn, \u00a0 donde \u00a0 fueron \u00a0 practicadas \u00a0 las \u00a0 diligencias \u00a0 iniciales \u00a0y \u00a0se \u00a0recepcionaron \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de \u00a0EDGARDO \u00a0ANGEL \u00a0D\u00cdEZ \u00a0y JOS\u00c9 JAIR P\u00c9REZ \u00a0CASTRILL\u00d3N, \u00a0aquel, \u00a0el \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01993, asistido por su abogado de \u00a0confianza, \u00a0y \u00a0\u00e9ste \u00a0por \u00a0un particular como defensor oficioso, el 2 de octubre \u00a0del mismo a\u00f1o. (folios 11 y 24 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante el d\u00eda 19 de octubre siguiente, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JAIR \u00a0P\u00c9REZ \u00a0CASTRILL\u00d3N \u00a0design\u00f3 \u00a0su propio defensor, quien asumi\u00f3 el \u00a0encargo y realiz\u00f3 activa participaci\u00f3n en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asignadas las diligencias al Fiscal Trece de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Seccional \u00a0Segunda \u00a0de \u00a0Vida \u00a0de Medell\u00edn, por resoluci\u00f3n del 7 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01993 \u00a0defini\u00f3 \u00a0provisionalmente \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de los \u00a0indagados, \u00a0 absteni\u00e9ndose \u00a0 de \u00a0afectar \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0EDGARDO \u00a0ANGEL \u00a0D\u00cdEZ, \u00a0y \u00a0disponiendo \u00a0medida de aseguramiento consistente en detenci\u00f3n preventiva contra \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JAIR \u00a0P\u00c9REZ CASTRILL\u00d3N por los delitos de homicidio agravado, tentativa \u00a0de \u00a0homicidio agravado, hurto calificado y agravado en la modalidad de tentativa \u00a0y porte ilegal de armas de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0enero de 1994, con resoluci\u00f3n acusatoria en contra de JOSE \u00a0JAIR \u00a0 PEREZ \u00a0CASTRILLON \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0mencionados \u00a0y \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n a favor de EDGARDO ANGEL DIEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tr\u00e1mite \u00a0la \u00a0causa \u00a0se surti\u00f3 ante el \u00a0Juzgado \u00a0Diecinueve \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0y \u00a0una vez agotado el \u00a0per\u00edodo \u00a0probatorio, \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01994, \u00a0se \u00a0celebr\u00f3 \u00a0la audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0ritual \u00a0en cuya sesi\u00f3n la Fiscal\u00eda solicit\u00f3 sentencia condenatoria \u00a0congruente \u00a0con \u00a0la acusaci\u00f3n, en tanto la defensa propugn\u00f3 por la absoluci\u00f3n \u00a0reclamando \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a020 de septiembre de 1994, y una vez apelada se desat\u00f3 el recurso \u00a0mediante el fallo ahora recurrido en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0solo \u00a0cargo \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santa Fe de Medell\u00edn propone la defensa, acudiendo para \u00a0ello \u00a0a \u00a0la causal primera, cuerpo segundo, consagrada en el numeral primero del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, (Decreto 2700 de 1991, antes \u00a0de \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0por \u00a0la Ley 553 de 2000), con argumentos que \u00a0estructura \u00a0bajo \u00a0el \u00a0nombre de \u201cerror de hecho proveniente de un falso juicio \u00a0de identidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0libelista no pod\u00edan los \u00a0falladores \u00a0aceptar \u00a0como totalmente cre\u00edble el testimonio del cabo de polic\u00eda \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARISTIDES CHAVERRA PEDROZA, para de all\u00ed derivar el estado de flagrancia \u00a0y \u00a0por ende la certeza de la responsabilidad penal de su defendido, toda vez que \u00a0este \u00a0uniformado no percibi\u00f3 los hechos, sino que actu\u00f3 seg\u00fan lo sugerido por \u00a0unos \u00a0supuestos \u00a0agentes \u00a0que le indicaron \u201cque ese tipo\u201d -el procesado- fue \u00a0el \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0otros \u00a0polic\u00edas \u00a0tampoco \u00a0percibieron directamente los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0error \u00a0se \u00a0repite \u00a0en \u00a0tanto que otros \u00a0declarantes \u00a0como \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0HERNANDEZ OSORIO, CESAR MAURICIO ESPINAL RIOS y \u00a0GABRIEL \u00a0 ANTONIO \u00a0 L\u00d3PEZ \u00a0 \u00c1NGEL \u00a0\u201cno \u00a0aportaron \u00a0absolutamente \u00a0nada \u00a0para \u00a0esclarecer \u00a0si \u00a0JOSE \u00a0JAIR PEREZ CASTRILLON particip\u00f3 o no en los hechos&#8221; y sin \u00a0embargo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fueron \u00a0tomados en cuenta para la incriminaci\u00f3n, incurriendo \u00a0entonces \u00a0 en \u00a0 \u201cdeformaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0probatorios \u00a0arrimados.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Abruptamente \u00a0-y sin indicar si se trata de \u00a0un \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0y \u00a0en \u00a0tal \u00a0caso \u00a0cu\u00e1l \u00a0ser\u00eda \u00a0el \u00a0principal \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0el \u00a0subsidiario-, \u00a0afirma \u00a0que en relaci\u00f3n con los indicios de mala justificaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0da \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0\u201cpor error de hecho \u00a0generado \u00a0en \u00a0un falso juicio de convicci\u00f3n\u201d, pues la presencia del procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de los sucesos, el que resultara herido y que portara una pistola \u00a0Star \u00a07.65, \u00a0no \u00a0eran \u00a0circunstancias \u00a0suficientes \u00a0para inferir por la v\u00eda del \u00a0indicio \u00a0 su \u00a0 responsabilidad, \u00a0 sino \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0sumo \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0mucho menos si lo que se discute es la autor\u00eda material del \u00a0hecho \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0JOSE \u00a0JAIR, \u00a0es decir, cuando no se cuenta con prueba que \u00a0acredite que el procesado fue el autor de los delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas se\u00f1ala los siguientes \u00a0art\u00edculos \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal: \u00a0247, que exige certeza para \u00a0condenar; \u00a0249, \u00a0\u201cen \u00a0cuanto al analizar los testimonios no se hizo uso de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica\u201d; \u00a0y \u00a0303, \u00a0sobre el modo de apreciar la prueba \u00a0indiciaria \u00a0pues \u00a0algunas malas justificaciones se asumieron como indicadoras de \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, dice, se vulner\u00f3 el principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0porque \u00a0las \u00a0dudas \u00a0que afloran en el recaudo probatorio se \u00a0resolvieron en contra del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PETICI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las anteriores razones \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia casar la sentencia impugnada y en su \u00a0lugar absolver al procesado y disponer su libertad inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0de \u00a0entrada \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0libelo \u00a0se \u00a0duele \u00a0de \u00a0falencias t\u00e9cnicas en su \u00a0estructura \u00a0y \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0verdaderamente atentan contra la prosperidad de \u00a0las pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Verifica \u00a0tal \u00a0aserto al destacar que alega \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por error de hecho debido a un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0y \u00a0sin embargo, limita su discurso a la insinuaci\u00f3n del \u00a0desacierto \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0apreciar el testimonio del cabo JOS\u00c9 \u00a0ARISTIDES \u00a0CHAVERRA \u00a0PEDROZA, \u00a0pero \u00a0sin avanzar hasta demostrar que el Juzgador \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0medio \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n un sentido que no corresponde a su contenido \u00a0f\u00e1ctico y la incidencia de aquel yerro en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor se limita a exponer bajo su propia \u00a0\u00f3ptica \u00a0planteamientos \u00a0generales \u00a0de la prueba, &#8220;lo que en modo alguno permite \u00a0comprobar \u00a0la \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de la prueba, impidiendo el \u00e9xito de las \u00a0censuras&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0misma \u00a0cr\u00edtica \u00a0cobija \u00a0la \u00a0segunda \u00a0objeci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 propone \u00a0 la \u00a0demanda, \u00a0referida \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0\u201csoldados\u201d \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0HERNANDEZ \u00a0OSORIO, \u00a0CESAR \u00a0MAURICIO ESPINAL RIOS y \u00a0ANDRES FELIPE TRUJILLO RODRIGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0presenta \u00a0como violaci\u00f3n directa de la ley sustancial por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0generado en un falso juicio de convicci\u00f3n, asumidos -seg\u00fan \u00a0la \u00a0 demanda-\u00a0 \u00a0como \u00a0indicios \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0opina \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0incurre \u00a0\u201cen \u00a0may\u00fascula falencia, que atenta \u00a0abiertamente contra la t\u00e9cnica que rige el recurso de casaci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0directa \u00a0se \u00a0genera \u00a0 por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, y su invocaci\u00f3n presupone argumentar en puro \u00a0derecho, \u00a0sin \u00a0referencia \u00a0a la controversia probatoria, la cual est\u00e1 destinada \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta en sus diversas modalidades, mecanismo procesal no \u00a0bien \u00a0entendido por el censor quien, en sus apreciaciones, entremezcla las v\u00edas \u00a0directa \u00a0e \u00a0indirecta, \u00a0&#8220;haciendo \u00a0imposible \u00a0la necesaria precisi\u00f3n y claridad \u00a0para \u00a0que \u00a0la Corporaci\u00f3n proceda a su estudio&#8221;, y frente a ello no puede menos \u00a0que convenirse en el rechazo de las pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>La demanda presentada en nombre del se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JAIR \u00a0P\u00c9REZ \u00a0CASTRILL\u00d3N \u00a0no re\u00fane los requisitos legalmente exigidos y \u00a0por ello los cargos formulados no logran prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n asiste a la Delegada del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0al \u00a0advertir \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0tiene \u00a0claridad en los conceptos \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n y por ello la demanda se duele de los siguientes \u00a0problemas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0Aunque \u00a0anticipa \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, cometido frente al \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0cabo \u00a0JOS\u00c9 ARISTIDES CHAVERRA PEDROZA, al desarrollar el cargo \u00a0reprocha \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn haber quebrantado las reglas que \u00a0informan \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0con lo cual se traslad\u00f3, en el mismo cap\u00edtulo y \u00a0sin \u00a0distinci\u00f3n alguna, hacia las lindes del error por falso raciocinio, aunque \u00a0sin trascender hasta la demostraci\u00f3n de uno u otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0multiplicidad \u00a0de \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0en la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido en errores de \u00a0hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de hecho, camino seguido por el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre en error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, \u00a0a \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere \u00a0consecuencias valorativas a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso por no haber \u00a0sido legal y oportunamente incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0si \u00a0tiene en cuenta el medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal, de suerte \u00a0que \u00a0arriba \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0real \u00a0y \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0desprenden de \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente \u00a0y \u00a0es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas elementales de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0los aportes de las ciencias \u00a0aceptados \u00a0como \u00a0vigentes, \u00a0se \u00a0incurre \u00a0entonces \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es compatible dentro del mismo cargo y \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0misma \u00a0prueba mezclar indistintamente argumentos para defender la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio de identidad y la del falso raciocinio, si se tiene en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en \u00a0aquel el yerro recae sobre el contenido material de la prueba y \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0surge la distorsi\u00f3n en su sentido cabal e \u00edntegro; y que en \u00e9ste el \u00a0error \u00a0se \u00a0produce \u00a0en el proceso intelectivo por el que se asigna peso o fuerza \u00a0de convicci\u00f3n a la prueba analizada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. Una vez demostrada la existencia real \u00a0del \u00a0error, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acreditar que es tan grave, \u00a0trascendental \u00a0e \u00a0influyente, que de no haber existido la sentencia habr\u00eda sido \u00a0distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0asegura que el Tribunal\u00a0 \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0deform\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0testimonio del se\u00f1or JOS\u00c9 \u00a0ARISTIDES \u00a0CHAVERRA \u00a0PEDROZA, \u00a0cabo del Ej\u00e9rcito, pero se abstuvo de ahondar en \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0gravedad \u00a0de este supuesto error, especialmente en cuanto era \u00a0imprescindible \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l era entonces el verdadero sentido en que debi\u00f3 \u00a0asumirse \u00a0su declaraci\u00f3n, al punto que de no haberse cometido la distorsi\u00f3n al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0el \u00a0fallo \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0distinto. \u00a0Es \u00a0decir, tampoco se \u00a0encarg\u00f3 \u00a0de \u00a0completar \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0como era su deber, m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede estudiar sino lo estrictamente demandado, en virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0rige \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en salvaguarda de las \u00a0garant\u00edas \u00a0debidas \u00a0a \u00a0las personas que intervienen en la actuaci\u00f3n penal, por \u00a0disposici\u00f3n del art\u00edculo 219 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0 Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0consist\u00eda \u00a0 en \u00a0 demostrar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0definitivamente \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y produjo una decisi\u00f3n a \u00a0todas \u00a0luces desfasada y por ello arbitraria, el camino a seguir en b\u00fasqueda de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0era \u00a0el \u00a0del \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0que tiene su propia \u00a0t\u00e9cnica, especialmente en cuanto exige al demandante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1-. \u00a0 \u00a0se\u00f1alar \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o cu\u00e1l principio de la l\u00f3gica, o cu\u00e1l m\u00e1xima de la experiencia \u00a0fue desconocido por fallador; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2-. indicar entonces cu\u00e1l ha debido ser \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, la regla de la l\u00f3gica apropiada o la m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para esclarecer el asunto \u00a0debatido; y finalmente, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3-. \u00a0demostrar \u00a0la trascendencia de ese \u00a0error \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera incurrido en \u00e9l la decisi\u00f3n del juez \u00a0hubiera sido radicalmente distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0yerro \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0la forma antes \u00a0se\u00f1alada, \u00a0en operaci\u00f3n de causa a efecto, debe enlazarse con la violaci\u00f3n de \u00a0determinada\u00a0 \u00a0ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura de verificar que el fallo impugnado \u00a0es manifiestamente contrario a derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene \u00a0recordar \u00a0que \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0en \u00a0referencia \u00a0trasciende la simple formalidad en la rectitud del pensamiento rumbo \u00a0al \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0Aqu\u00ed \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0no \u00a0se agota en la simple \u00a0constataci\u00f3n \u00a0de postulados, como si el derecho penal fuera una ciencia exacta. \u00a0La \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0habla \u00a0es \u00a0la l\u00f3gica jur\u00eddica condigna al Estado \u00a0contempor\u00e1neo, \u00a0 social \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0vinculada \u00a0necesariamente \u00a0a \u00a0valores \u00a0jur\u00eddicos \u00a0y \u00a0sociales \u00a0y \u00a0que \u00a0por tanto consulta el sentido y alcances de los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0tutelados \u00a0y \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0el \u00a0fin de protecci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0que \u00a0reglamentan \u00a0la \u00a0conducta \u00a0humana \u00a0para \u00a0hacer \u00a0viable \u00a0la \u00a0vida en \u00a0comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada en procura de los \u00a0intereses \u00a0del se\u00f1or JOS\u00c9 JAIR P\u00c9REZ CASTRILL\u00d3N omiti\u00f3 los pasos anteriores \u00a0y \u00a0por \u00a0ello devino en consideraciones subjetivas, derivadas de las expectativas \u00a0personales \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0por \u00a0oposici\u00f3n al criterio del Tribunal Superior de \u00a0Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. \u00a0En \u00a0la \u00a0demanda se sostiene la tesis \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual el Tribunal configur\u00f3 indicios de responsabilidad, a partir de \u00a0ciertas \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0no eran otra cosa que la mala justificaci\u00f3n ofrecida \u00a0por \u00a0 el \u00a0 procesado, \u00a0para \u00a0explicar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0estaba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0por qu\u00e9 result\u00f3 herido y por qu\u00e9 era portador de una de las \u00a0armas incriminadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al parecer el defensor se propon\u00eda atacar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de indicios, pero nuevamente a trav\u00e9s de insinuaciones equ\u00edvocas y \u00a0sin \u00a0consultar \u00a0la t\u00e9cnica de la casaci\u00f3n, ya que intercal\u00f3 sus superficiales \u00a0cr\u00edticas \u00a0a las inferencias l\u00f3gicas o deducciones que hizo el Tribunal, con el \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad, en \u00a0lugar de referirse a ello en cap\u00edtulos separados, como era debido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en la sentencia impugnada el \u00a0Tribunal Superior de Medell\u00edn expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0efecto, la modalidad de flagrancia \u00a0configurada \u00a0\u2013en cuanto \u00a0poco \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0producidos en la Playa con Sucre apareci\u00f3 el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0un sitio adyacente, herido con arma de fuego, provisto de un arma \u00a0pistola \u00a0contentiva \u00a0de \u00a0un \u00a0solo cartucho de los nueve que percute y con signos \u00a0inequ\u00edvocos \u00a0de \u00a0que acababa de ser disparada- con todo y ser por s\u00ed altamente \u00a0comprometedora, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de que no se explica por una raz\u00f3n diferente a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0aquel \u00a0(ning\u00fan \u00a0hecho \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0ese d\u00eda en el sector \u00a0compatible \u00a0con \u00a0las \u00a0condiciones en que fue retenido P\u00e9rez Castrill\u00f3n), no es \u00a0un \u00a0indicio \u00a0\u00fanico \u00a0o aislado sino que se entrelaza l\u00f3gicamente con la actitud \u00a0del \u00a0capturado, \u00a0reveladora \u00a0a \u00a0todas \u00a0luces \u00a0de su vinculaci\u00f3n a la incursi\u00f3n \u00a0delictiva\u2026\u201d\u00a0 (folio 259 cdno 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 jurisprudencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0desarrollado \u00a0en \u00a0repetidos pronunciamientos el tema relativo a la manera en que \u00a0debe \u00a0encararse \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0indicios \u00a0para \u00a0su \u00a0censura \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, por \u00a0ejemplo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn primer lugar, la t\u00e9cnica requerida \u00a0para \u00a0el \u00a0ataque dirigido contra la prueba indiciaria reclama que, coherente con \u00a0la \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la misma, la censura se oriente hacia cualquiera de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0de su construcci\u00f3n, es decir, a los elementos de convicci\u00f3n que \u00a0soportan \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n mental de inferencia del dato \u00a0indicado \u00a0o \u00a0a la estimaci\u00f3n individual o conjunta de su poder suasorio, por lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0menester \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente el se\u00f1alamiento de cu\u00e1l de estos \u00a0pasos \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0duele \u00a0del error, de qu\u00e9 especie es, pues eventualmente \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0de \u00a0diversa \u00a0naturaleza, y c\u00f3mo por su incidencia en el fallo se \u00a0obtuvo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que debe ser remplazada por otra que rinda homenaje a la \u00a0legalidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituye el tema central de la casaci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a030 \u00a0de septiembre de 1999, M.P. Dr. \u00a0JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0trata, \u00a0los \u00a0errores pueden ser de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades. En cambio, en el proceso intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir \u00a0la deducci\u00f3n o la inferencia y en la asignaci\u00f3n de poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00fanicamente pueden tener lugar errores de hecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0u \u00a0operaciones \u00a0que demanda la aplicaci\u00f3n de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se presentan en el an\u00e1lisis de la prueba de los hechos indicadores, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con cada indicio, identificar las pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0e \u00a0indicar el error denunciado, si de existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente acreditar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual se cumple mostrando \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0existente entre las deducciones y declaraciones de la sentencia \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0corresponde hacer de acuerdo con la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0la ciencia.\u201d (Sentencia del 27 de noviembre de 1996, M. P. Dr. \u00a0FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0que ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0al proceso de atribuci\u00f3n de responsabilidad penal que a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0indicios \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de segunda instancia, y en cambio de ello \u00a0reproch\u00f3 \u00a0 aisladamente \u00a0 el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0algunos \u00a0testimonios \u00a0para \u00a0aducir \u00a0finalmente \u00a0que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0era \u00a0lejano a la realidad, pero sin presentar en \u00a0forma acabada ning\u00fan tipo de error en concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvo \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0informal \u00a0a \u00a0algunos \u00a0testimonios, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0abordar \u00a0el \u00a0estudio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0los \u00a0restantes \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n con los que el Tribunal Superior dedujo, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0proceso \u00a0l\u00f3gico \u00a0del \u00a0indicio, \u00a0que JOS\u00c9 JAIR P\u00c9REZ CASTRILL\u00d3N \u00a0particip\u00f3 \u00a0 como \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0autores \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos \u00a0investigado. \u00a0Era \u00a0imprescindible \u00a0analizar \u00a0por \u00a0separado, con la t\u00e9cnica casacional todos y cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0asumidos \u00a0como \u00a0probados \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces de \u00a0instancia \u00a0y \u00a0comprobar que la inferencia l\u00f3gica o la persuasi\u00f3n que derivaron \u00a0de \u00a0ellos estaban en franco desfase con la verdad probada, o que las deducciones \u00a0en \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones equ\u00edvocas o discordantes, en \u00a0lugar de converger hacia la responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sencillamente no se atac\u00f3 la sentencia en \u00a0su \u00a0estructura l\u00f3gica, sino, a la manera de un alegato corriente, la censura se \u00a0enfil\u00f3 \u00a0contra \u00a0determinados \u00a0testimonios, incurriendo en falencias insalvables \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0la \u00a0imperiosa necesidad de acatar el principio de \u00a0limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. \u00a0En \u00a0cuanto a la aplicabilidad del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0apenas enuncia, debe recordarse que no es \u00a0aceptable \u00a0en \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de casaci\u00f3n esperar que la Corte deduzca o infiera que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0a \u00a0partir \u00a0del cuestionamiento parcial o generalizado a las \u00a0pruebas, \u00a0cual si fuese de un recurso de instancia, y menos si como en este caso \u00a0los \u00a0reproches \u00a0se enfilaron exclusivamente contra los testimonios y se dej\u00f3 de \u00a0lado el resto de medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la pretensi\u00f3n consist\u00eda en demostrar \u00a0que \u00a0 era \u00a0 necesario \u00a0 absolver \u00a0 por \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0este \u00a0cargo \u00a0debi\u00f3 \u00a0estructurarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirecta seg\u00fan el \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el Tribunal a pesar de reconocer en \u00a0su \u00a0discurso la ausencia de certeza deja de aplicar el in dubio pro reo, se debe \u00a0demandar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n. A contrario sensu, si lo que hace el tribunal \u00a0es \u00a0suponer \u00a0certeza \u00a0cuando \u00a0en \u00a0verdad \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0llegar \u00a0a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0los \u00a0cargos en casaci\u00f3n deben presentarse por error de hecho o de \u00a0derecho en cualquiera de sus modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro que para el Tribunal Superior de \u00a0Medell\u00edn \u00a0el \u00a0acopio probatorio no dej\u00f3 resquicio de duda y as\u00ed lo declara en \u00a0el \u00a0texto \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0de \u00a0suerte que opt\u00f3 por condenar ante su convicci\u00f3n de \u00a0certeza, \u00a0quedando \u00a0\u00fanicamente \u00a0por explorar la violaci\u00f3n indirecta de la ley, \u00a0(articulo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal), a trav\u00e9s de errores de \u00a0hecho o de derecho en la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la casaci\u00f3n que se resuelve este cargo \u00a0no \u00a0fue \u00a0desarrollado \u00a0ni \u00a0siquiera en m\u00ednima parte, pues, como se ha dicho, el \u00a0censor \u00a0limit\u00f3 \u00a0su \u00a0alegato \u00a0a \u00a0indicar \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l pensaba acerca de algunos \u00a0testimonios, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed de la concepci\u00f3n del Tribunal, pero sin llegar \u00a0a \u00a0demostrar que el juzgador incurri\u00f3 en errores estructurales con aptitud para \u00a0que la Corte Suprema de Justicia, anule la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6-. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0sin expresar si se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0o \u00a0de \u00a0uno \u00a0subsidiario, expone adicionalmente la \u00a0defensa \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0estructura del indicio de mala justificaci\u00f3n se configura \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial por \u201cerror de derecho generado en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d, \u00a0planteamiento \u00a0que falta por entero a la \u00a0t\u00e9cnica propia de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 introduciendo \u00a0elementos \u00a0excluyentes \u00a0al \u00a0interior \u00a0del mismo cargo y con ellos la imposibilidad de darle \u00a0una \u00a0respuesta \u00a0coherente, \u00a0el \u00a0censor \u00a0pregona \u00a0una violaci\u00f3n directa, como si \u00a0fuese \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0\u00fanicamente \u00a0la interpretaci\u00f3n de las normas jur\u00eddicas \u00a0aplicables \u00a0al \u00a0caso, sin cuestionar el aspecto probatorio en que se sustenta la \u00a0sentencia, \u00a0pero \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n seguido se inmiscuye nuevamente en consideraciones \u00a0de \u00a0orden \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0probatorio, desconociendo la imposibilidad de involucrar \u00a0las dos tem\u00e1ticas, porque con ello frustra su objetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0frecuencia, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0ocurre en este \u00a0caso, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0realidad \u00a0es \u00a0una disparidad de criterios, una \u00a0diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento \u00a0entre el casacionista y el Tribunal, motivo \u00a0adicional \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0tenga \u00a0acogida, pues, como si se tratara de \u00a0ahondar \u00a0en \u00a0el \u00a0debate, \u00a0se pretende hacer prevalecer la opini\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0interesado sobre el raciocinio de la Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descartados \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0procesales \u00a0atendibles \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyacente \u00a0radica \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio, pero a\u00fan as\u00ed este tema no ha podido \u00a0plantearse \u00a0como \u00a0\u201cfalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d, \u00a0toda \u00a0vez que no existe \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0o asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito de las pruebas, sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 denominado \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, el juez tiene cierto grado de libertad o \u00a0discrecionalidad \u00a0frente \u00a0al \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0para arribar a un estado de \u00a0conocimiento \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos y de la responsabilidad penal. Ese margen \u00a0para \u00a0la \u00a0movilidad \u00a0intelectual \u00a0en \u00a0la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0del m\u00e9rito a las pruebas \u00a0encuentra \u00a0l\u00edmite en los postulados de las ciencias, las reglas de la l\u00f3gica y \u00a0las m\u00e1ximas de la experiencia o sentido com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7-. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0anteriores, \u00a0en \u00a0tanto no se demostr\u00f3 la incidencia de errores esenciales, como \u00a0atinadamente \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0ver el Procurador Segundo Delegado en lo Penal, el cargo \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N \u00a0OFICIOSA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, que \u00a0cobr\u00f3 \u00a0firmeza \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1994, (folio 182 cdno. 1), se endilgaron \u00a0tambi\u00e9n \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de \u00a0tentativa, \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa personal, es evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal por dichos punibles ha prescrito, por haber transcurrido \u00a0un \u00a0lapso \u00a0superior \u00a0a cinco a\u00f1os, con arreglo a los art\u00edculos 80 y siguientes \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. Establece el art\u00edculo 22 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0que la mayor pena imponible para los delitos tentados es la equivalente a \u00a0las \u00a0 tres \u00a0 cuartas \u00a0 partes \u00a0 del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0consumado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de hurto calificado y agravado \u00a0la \u00a0privaci\u00f3n \u00a0m\u00e1xima de libertad contemplada por el art\u00edculo 351 ib\u00eddem, es \u00a0de \u00a0doce (12) a\u00f1os de prisi\u00f3n. Las tres cuartas partes de ese tope permisibles \u00a0para la tentativa ascienden a nueve (09) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interrumpida \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal el 3 de febrero de 1994, fecha en que cobr\u00f3 fuerza ejecutoria la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, el t\u00e9rmino para enervar dicha acci\u00f3n principi\u00f3 a \u00a0correr \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0d\u00eda, \u00a0hasta \u00a0por \u00a0un tiempo igual a la mitad del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0imponible, sin que pueda ser inferior a cinco (05) a\u00f1os, \u00a0seg\u00fan \u00a0 las \u00a0 voces \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 84 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como la sanci\u00f3n m\u00e1xima para el delito de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y agravado en la modalidad de tentativa es igual a nueve (09) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0ese \u00a0guarismo \u00a0es \u00a0cuatro a\u00f1os y medio. No \u00a0obstante, \u00a0la prescripci\u00f3n m\u00ednima prevista en la ley ocurre a los cinco a\u00f1os, \u00a0lapso \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0presente \u00a0se \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0el \u00a0tres \u00a0(03) \u00a0de \u00a0febrero de \u00a01999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. En similares circunstancias ha operado \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n frente al delito de porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa personal, previsto \u201cen el art\u00edculo 1\u00ba del decreto 3664 de \u00a01986, \u00a0adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 1\u00ba\u00a0 del \u00a0decreto \u00a02266 de 1991, que se sanciona con pena de prisi\u00f3n de uno (01) a cuatro \u00a0(04) a\u00f1os (folio 179 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. El Tribunal Superior de Medell\u00edn para \u00a0tasar \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0al se\u00f1or JOS\u00c9 JAIR P\u00c9REZ CASTRILL\u00d3N en cuarenta y \u00a0ocho (48) a\u00f1os de prisi\u00f3n razon\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl m\u00ednimo, cuarenta a\u00f1os asignado al \u00a0delito \u00a0m\u00e1s \u00a0grave \u00a0integrante \u00a0del \u00a0concurso, \u00a0el \u00a0homicidio agravado (Art. 26 \u00a0ib\u00eddem), \u00a0se \u00a0incrementar\u00e1 \u00a0en \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la tentativa de \u00a0homicidio \u00a0agravado; \u00a0a esos cuarenta y cinco a\u00f1os se agregar\u00e1n dos y medio en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0el \u00a0delito \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0y \u00a0al \u00a0guarismo \u00a0resultante \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1n \u00a0seis meses en lo que tiene que ver con el delito de \u00a0porte \u00a0ilegal de arma de fuego de defensa personal, para arribar as\u00ed a un total \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0en lugar de los cincuenta y dos que \u00a0contempla el fallo de primera instancia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a los mismos principios de \u00a0raz\u00f3n \u00a0y \u00a0proporci\u00f3n \u00a0la \u00a0pena \u00a0se \u00a0reajustar\u00e1 reduci\u00e9ndola en los tres (03) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0que el Tribunal Superior de Medell\u00edn asign\u00f3 a los delitos \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado y agravado en la modalidad de tentativa, y porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal, que ahora ya no puede tenerse en cuenta en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0improseguibilidad de la acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La pena quedar\u00e1, entonces, en cuarenta y \u00a0cinco \u00a0 (45) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0equivalentes \u00a0a \u00a0quinientos \u00a0cuarenta \u00a0(540) \u00a0meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. \u00a0En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de ideas, se impone \u00a0cesar \u00a0procedimiento en relaci\u00f3n con los delitos de hurto calificado y agravado \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 36 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0que \u00a0autoriza adoptar esa medida en cualquier momento en que aparezca plenamente \u00a0comprobada la causal operante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de tentativa la sentencia proferida por el \u00a0Tribunal Superior no sufrir\u00e1 modificaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0 \u00a0NO \u00a0 \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el defensor del se\u00f1or JOS\u00c9 JAIR \u00a0P\u00c9REZ CASTRILL\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0 \u00a0 DECLARAR \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de hurto calificado y \u00a0agravado, \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas de fuego de defensa personal se encuentra \u00a0prescrita. \u00a0 \u00a0En \u00a0 consecuencia, \u00a0 por \u00a0 dichos \u00a0 punibles \u00a0 se \u00a0 ordena \u00a0 cesar \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: \u00a0En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la anterior declaraci\u00f3n, y prescindiendo de la Pena que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn impusiera por los delitos de hurto calificado y agravado \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de tentativa, y porte ilegal de arma de fuego de uso permitido \u00a0a \u00a0los \u00a0particulares, \u00a0que \u00a0prescribieron, \u00a0se \u00a0declara \u00a0que la pena impuesta al \u00a0se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JAIR \u00a0P\u00c9REZ \u00a0CASTRILL\u00d3N \u00a0es \u00a0de \u00a0cuarenta y cinco (45) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0equivalentes \u00a0a \u00a0quinientos \u00a0cuarenta \u00a0(540) meses. En todo lo dem\u00e1s \u00a0dicho fallo permanece inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0 \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 E. \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JORGE A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0 \u00a0 GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 O. \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00ba 10479 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 198 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintitr\u00e9s (23) de noviembre \u00a0de dos mil (2000). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 El \u00a0Juzgado Diecinueve [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2570","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-8"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}