{"id":25406,"date":"2023-09-12T19:49:03","date_gmt":"2023-09-12T19:49:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3093213-11-13\/"},"modified":"2023-09-12T19:49:03","modified_gmt":"2023-09-12T19:49:03","slug":"3093213-11-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3093213-11-13\/","title":{"rendered":"30932(13-11-13)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 378 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., trece (13) de noviembre de dos \u00a0mil trece (2013) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0Dalmiro M\u00e1rquez Altamiranda y \u00a0Edwin \u00a0Orlando Pinz\u00f3n Mendoza, contra la sentencia del 19 de septiembre de 2007 \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla al revocar la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, conden\u00f3 a dichos acusados, a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 16 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n y multa por valor equivalente \u00a0a \u00a05.000 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales \u00a0legales \u00a0como \u00a0autores responsables del \u00a0delito de tr\u00e1fico de estupefacientes agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>Dada la informaci\u00f3n an\u00f3nima acerca de que en \u00a0la \u00a0residencia ubicada en la Urbanizaci\u00f3n Parque Residencial Country, sector 1, \u00a0M4 \u00a0pisos \u00a01 \u00a0y \u00a02 \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0se \u00a0almacenaba \u00a0una cantidad indeterminada de \u00a0estupefacientes \u00a0que \u00a0ese \u00a0d\u00eda \u00a07 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2003 ser\u00eda transportada a otro \u00a0lugar, \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n Antinarc\u00f3ticos, Grupo de Polic\u00eda Judicial de Cartagena, \u00a0autorizada \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Sexta Especializada de dicha ciudad, efectu\u00f3 una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0y \u00a0registro \u00a0al \u00a0referido \u00a0inmueble \u00a0donde \u00a0fueron \u00a0incautados \u00a0 2.469 \u00a0 gramos \u00a0 de \u00a0 hero\u00edna \u00a0y \u00a0aprehendida \u00a0Lauren \u00a0Mastrascusa \u00a0Torrenegra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente \u00a0 la \u00a0 Unidad \u00a0 Nacional \u00a0Antinarc\u00f3ticos \u00a0 e \u00a0 Interdicci\u00f3n \u00a0 Mar\u00edtima \u00a0 con \u00a0sede \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0ven\u00eda \u00a0interceptando \u00a0algunos \u00a0abonados \u00a0telef\u00f3nicos de Cartagena en relaci\u00f3n con los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0ten\u00eda \u00a0conocimiento \u00a0sobre el cruce de llamadas relacionadas con un \u00a0posible \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0entre \u00a0Villavicencio \u00a0y \u00a0esa ciudad, con \u00a0destino final un pa\u00eds extranjero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed se detectaron conversaciones acerca de la \u00a0droga \u00a0incautada \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0la \u00a0familia \u00a0Mastrascusa \u00a0y \u00a0por \u00a0labores de \u00a0inteligencia \u00a0se determin\u00f3 qui\u00e9nes eran los interlocutores que participaban en \u00a0los hechos, entre \u00e9stos Dalmiro M\u00e1rquez y Edwin Pinz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Por los anteriores acontecimientos, el 8 de \u00a0mayo \u00a0se \u00a0inici\u00f3 \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0sumario y dentro de \u00e9l fue escuchada en \u00a0indagatoria \u00a0la aprehendida a quien se le resolvi\u00f3 favorablemente la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica en resoluci\u00f3n del 12 de mayo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Avanzada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0el 9 de julio de \u00a0dicho \u00a0a\u00f1o se dispuso vincular a la misma, entre otros, a Edwin Orlando Pinz\u00f3n \u00a0Mendoza \u00a0y \u00a0Dalmiro M\u00e1rquez Altamiranda quienes efectivamente fueron capturados \u00a0y \u00a0escuchados \u00a0en \u00a0injurada \u00a0y \u00a0luego \u00a0sujetos \u00a0a \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0el \u00a0delito agravado de tr\u00e1fico de estupefacientes, \u00a0seg\u00fan resoluci\u00f3n del 25 de julio de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con \u00a0providencia \u00a0del9 \u00a0de julio de 2004, \u00a0aclarada \u00a0con \u00a0la \u00a0del d\u00eda 14 ulterior, se calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario con \u00a0acusaci\u00f3n en contra de los citados, por el punible en menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0tal \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0M\u00e1rquez \u00a0Altamiranda \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0decidi\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de resoluci\u00f3n del 24 de septiembre de \u00a02004, para confirmar la impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0As\u00ed \u00a0ejecutoriada \u00a0dicha \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0prosigui\u00f3 \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito Especializado de Cartagena la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0en \u00a0primera instancia con fallo del 30 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0los \u00a0acusados \u00a0fueron \u00a0absueltos \u00a0y \u00a0consecuentemente excarcelados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. La sentencia anterior fue recurrida por el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico; \u00a0en \u00a0tal \u00a0virtud el Tribunal Superior de Barranquilla, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0Acuerdos \u00a0Nos. \u00a04031 \u00a0y \u00a04118 \u00a0de 2007 emanados del Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura, \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0suya \u00a0el 19 de septiembre de 2007para \u00a0revocar \u00a0la \u00a0impugnada \u00a0y en su lugar condenar a Edwin Pinz\u00f3n Mendoza y Dalmiro \u00a0M\u00e1rquez \u00a0Altamiranda, entre otro, a la pena principal ya rese\u00f1ada al hallarlos \u00a0responsables \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0agravado, \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 contra \u00a0la \u00a0cual \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0prenombrados \u00a0interpusieron \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sustentaron \u00a0con los \u00a0respectivos libelos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS: \u00a0<\/p>\n<p>1. La formulada en nombre de Dalmiro M\u00e1rquez \u00a0Altamiranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con sustento en la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0el \u00a0defensor \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0de \u00a0infringir directamente la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 32.11 del C\u00f3digo Penal y \u00a0aplicaci\u00f3n indebida del precepto 286 del mismo ordenamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de error de tipo, dice el \u00a0censor, \u00a0si se miran la condici\u00f3n personal de su prohijado y las circunstancias \u00a0en \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0actu\u00f3 \u00a0 \u00a0debe \u00a0 \u00a0concluirse \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0 \u201cporque \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia no tuvo en cuenta su \u00a0personalidad, \u00a0su \u00a0forma \u00a0de \u00a0vivir \u00a0que es muy precaria y sin las comodidades o \u00a0exageraciones \u00a0que \u00a0suelen \u00a0tener \u00a0las personas que se dedican al narcotr\u00e1fico; \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0conformaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su familia\u2026; su profunda \u00a0ingenuidad; \u00a0 su \u00a0 ignorancia \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 estaba \u00a0 cometiendo \u00a0\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0cliente, \u00a0como lo dijo en la indagatoria, \u00a0actu\u00f3 \u00a0sin \u00a0conocimiento de lo que estaba haciendo y s\u00f3lo por congraciarse con \u00a0su \u00a0patr\u00f3n \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos que se estaban fraguando, de los cuales \u00a0vino \u00a0a \u00a0enterarse \u00a0en la audiencia p\u00fablica, siendo por consiguiente manipulado \u00a0como \u00a0un \u00a0instrumento \u00a0de \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0o \u00a0idiota \u00fatil y en esas condiciones, \u00a0afirma, \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0sin \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0la ilicitud del hecho, \u00a0convencido \u00a0de \u00a0que \u00a0al \u00a0actuar conforme con las \u00f3rdenes de su jefe su conducta \u00a0era \u00a0at\u00edpica, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0crey\u00f3 que lo que le transportaba a \u00e9ste era la \u00a0insulina para su padre diab\u00e9tico y no una sustancia alcaloide. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0lo \u00a0sumo, agrega, podr\u00eda atribu\u00edrsele un \u00a0error \u00a0culposo \u00a0por \u00a0actuar \u00a0incautamente al cumplir las \u00f3rdenes de su patrono, \u00a0mas \u00a0como \u00a0el \u00a0delito \u00a0imputado \u00a0es \u00a0eminentemente \u00a0doloso, necesariamente queda \u00a0exento \u00a0de responsabilidad penal al estructurarse en su favor la invocada causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad, \u00a0a \u00a0consecuencia de lo cual solicita se case parcialmente el \u00a0fallo recurrido para que en su lugar se dicte uno absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma causal de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0ahora \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0de violar directamente la ley sustancial por \u00a0error \u00a0de hecho, derivado de un falso juicio de existencia al no haberse dado el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que le corresponde a la indagatoria de su defendido, toda vez \u00a0que \u00a0en \u00a0ese \u00a0acto, \u00a0dice, \u00a0\u00e9l niega las conversaciones interceptadas que se le \u00a0atribuyen \u00a0y sin embargo, en ausencia de un cotejo de voz, se les confiere a las \u00a0mismas \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0no obstante ense\u00f1ar la l\u00f3gica que en tal \u00a0evento \u00a0aquellas \u00a0deb\u00edan \u00a0desestimarse \u00a0por \u00a0no \u00a0haber demostrado el Estado que \u00a0correspond\u00edan \u00a0 al \u00a0 acusado, \u00a0 en \u00a0cuyo \u00a0favor \u00a0solicita \u00a0consecuentemente \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Subsidiariamente y tambi\u00e9n con sustento en la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0acusa \u00a0el \u00a0defensor \u00a0la \u00a0sentencia cuestionada de infringir en \u00a0forma \u00a0directa \u00a0el art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal por falta de aplicaci\u00f3n, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la realidad procesal evidencia que M\u00e1rquez Altamiranda admiti\u00f3 haber \u00a0realizado \u00a0algunas \u00a0diligencias \u00a0para \u00a0su \u00a0patrono, \u00a0creyendo que eran l\u00edcitas, \u00a0luego, \u00a0agrega, \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0dominio \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0en \u00a0esas circunstancias era \u00a0simplemente un c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0omiti\u00f3 \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0tampoco tuvo en cuenta la personalidad del procesado, la naturaleza \u00a0y \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0hecho que en equitativo an\u00e1lisis conducen a concluir que \u00e9l \u00a0no \u00a0requiere \u00a0tratamiento \u00a0penitenciario, \u00a0por \u00a0eso \u00a0demanda \u00a0que en aplicaci\u00f3n \u00a0precisamente \u00a0de \u00a0la \u00a0equidad \u00a0se redosifique la sanci\u00f3n impuesta, en t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0citado \u00a0precepto \u00a0y \u00a0consecuentemente se reconozca el subrogado penal de la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0porque, dada la anterior argumentaci\u00f3n la \u00a0pena quedar\u00eda en 8 a\u00f1os y 3 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0presentada en nombre de Edwin Orlando \u00a0Pinz\u00f3n Mendoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Fundado \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0el demandante la sentencia recurrida de haber sido proferida en un asunto \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por afectaci\u00f3n tanto del debido proceso, como del derecho \u00a0de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0dice, \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0guard\u00f3 \u00a0silencio en su mayor parte y sin \u00a0embargo \u00a0recurri\u00f3 \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0el fallo absolutorio y logr\u00f3 su revocatoria \u00a0sin ninguna oportunidad de defensa para el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir, afirma, \u00a0implica \u00a0que \u00a0no \u00a0basta tener la condici\u00f3n de parte o interviniente debidamente \u00a0reconocida \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0pues en escenarios como el ac\u00e1 planteado exige \u00a0que \u00a0el \u00a0interesado \u00a0se pronuncie a trav\u00e9s de alegatos conclusivos previos a la \u00a0decisi\u00f3n del a quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0como \u00a0sucedi\u00f3 en este caso, no expres\u00f3 oportunamente su pretensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso a trav\u00e9s de alegaciones de audiencia, perdi\u00f3 la oportunidad de \u00a0impugnar \u00a0a \u00a0futuro \u00a0cualquier \u00a0decisi\u00f3n que le fuere adversa y en ese contexto \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0ad \u00a0 quem \u00a0 resulta \u00a0 violatoria \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa decisi\u00f3n de segunda instancia en tales \u00a0condiciones, \u00a0 \u00a0asevera, \u00a0signific\u00f3 \u00a0ni m\u00e1s ni menos que el procesado se quedara sin ninguna posibilidad \u00a0de \u00a0 control \u00a0 sobre \u00a0 tal \u00a0 decisi\u00f3n, \u00a0 abiertamente \u00a0 desfavorable \u00a0para \u00a0sus \u00a0intereses\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo lugar, sostiene, en el proceso no \u00a0hubo \u00a0solicitud de condena por parte de la Fiscal\u00eda ni del Ministerio P\u00fablico, \u00a0por \u00a0tanto \u00a0\u00e9ste \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n y eso \u00a0imped\u00eda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0turno \u00a0 \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0pronunciamiento \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0dice, \u00a0que el representante del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0no \u00a0intervino \u00a0en la oportunidad procesal que la ley previene para que \u00a0haga \u00a0valer \u00a0los \u00a0intereses que representa para luego impugnar esa decisi\u00f3n que \u00a0fue \u00a0revisada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0resultando \u00a0\u00e9sta \u00a0de \u00fanica instancia, en la \u00a0medida \u00a0en que al procesado le negaron cualquier posibilidad de control sobre la \u00a0misma, \u00a0desconoci\u00e9ndose el debido proceso en su manifestaci\u00f3n del derecho a la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0y \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0la autoridad \u00a0judicial \u00a0como \u00a0posibilidad \u00a0material \u00a0de \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la justicia\u2026 causando un \u00a0perjuicio \u00a0irremediable \u00a0a \u00a0su \u00a0derecho \u00a0a la defensa al haber resultado con una \u00a0condena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si bien, a\u00f1ade, en el esquema de la Ley 600 \u00a0es \u00a0v\u00e1lido \u00a0que el juez dicte sentencia de condena no obstante que la Fiscal\u00eda \u00a0haya \u00a0pedido \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0no \u00a0sucede \u00a0lo \u00a0mismo en la Ley 906 de 2004, por eso \u00a0deber\u00eda \u00a0la \u00a0Corte \u00a0extender tales efectos a aqu\u00e9l por virtud del principio de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0que a consecuencia de este reproche \u00a0se declare la nulidad de la sentencia proferida por el ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Subsidiariamente \u00a0con \u00a0sustento \u00a0en el cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera, denuncia el demandante la infracci\u00f3n indirecta \u00a0de la ley por errores de hecho en la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.1. \u00a0En primer lugar se refiere a un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0tanto \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0supuso \u00a0que \u00a0las conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0interceptadas ten\u00edan por interlocutores a Edwin Pinz\u00f3n Mendoza y \u00a0a \u00a0Dalmiro \u00a0M\u00e1rquez \u00a0Altamiranda, sin existir prueba de ello, luego mal podr\u00eda \u00a0considerarse \u00a0al \u00a0primero \u00a0de \u00a0los \u00a0citados \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0un \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes sin elemento de convicci\u00f3n que as\u00ed lo acredite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n incurri\u00f3 el sentenciador, sostiene, \u00a0en \u00a0equivocaci\u00f3n al suponer la prueba de responsabilidad por el hecho de que el \u00a0acusado \u00a0haya formulado extempor\u00e1neamente solicitud de sentencia anticipada, de \u00a0la cual finalmente desisti\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.2. Incurri\u00f3 el juzgador, seg\u00fan considera \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0tambi\u00e9n en falso juicio de identidad al dar por comprometida la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado en un tr\u00e1fico de estupefacientes con base en unas \u00a0conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0interceptadas \u00a0que \u00a0en \u00a0nada \u00a0se \u00a0refieren a dicho \u00a0il\u00edcito, distorsionando de esa manera su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0Edwin \u00a0Pinz\u00f3n, \u00a0agrega, \u00a0se \u00a0le profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena \u00a0con fundamento en la apreciaci\u00f3n de unas conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas, \u00a0una \u00a0solicitud fallida de sentencia anticipada y el testimonio de \u00a0la \u00a0investigadora de Polic\u00eda Judicial Belsy Jazm\u00edn Olejua, quien report\u00f3 esas \u00a0comunicaciones \u00a0y \u00a0seguimientos \u00a0a los procesados, pero en esa labor el juzgador \u00a0cometi\u00f3 \u00a0los errores de hecho antes rese\u00f1ados; consecuentemente el fallo queda \u00a0sin \u00a0soporte \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de la citada investigadora refiere \u00a0informaci\u00f3n \u00a0obtenida \u00a0a \u00a0partir de las grabaciones telef\u00f3nicas cuestionadas y \u00a0de \u00a0unos seguimientos hechos a Edwin Pinz\u00f3n que por s\u00ed solos no proyectan nada \u00a0en torno a la ilicitud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0por \u00a0tanto \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0en su lugar se produzca una de car\u00e1cter absolutorio a favor de su \u00a0defendido \u00a0 como \u00a0 consecuencia \u00a0 de \u00a0 reconocerle \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 duda \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO: \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0demanda \u00a0formulada \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Dalmiro M\u00e1rquez Altamiranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0opini\u00f3n del Ministerio P\u00fablico, como el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0esta \u00a0primera \u00a0censura \u00a0propuso una violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0era \u00a0de \u00a0esperarse \u00a0que sus razonamientos se dirigieran a demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem plasm\u00f3 en su providencia argumentos orientados a reconocer la \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0reclamada, pero como en tal sentido el juzgador nada \u00a0elucubr\u00f3 \u00a0es apenas evidente que el planteamiento del censor resulta totalmente \u00a0nuevo \u00a0 \u00a0y \u00a0 en \u00a0 tales \u00a0 condiciones \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0 tiene \u00a0 vocaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0cuestionar el censor las \u00a0posibles \u00a0equivocaciones \u00a0del fallador al analizar y resolver sobre la causal de \u00a0culpabilidad \u00a0supuestamente \u00a0presentada, \u00a0lo \u00a0que hace es consignar una serie de \u00a0consideraciones \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y sus condiciones \u00a0econ\u00f3micas \u00a0y familiares para mostrarlo como una persona ingenua e ignorante de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0aprovecharon, \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que no ten\u00eda capacidad de \u00a0conocer la antijuridicidad de su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Mas que exponer un problema de desconocimiento \u00a0del \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0lo \u00a0que \u00a0propone en este reparo el censor, a juicio del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0es \u00a0un \u00a0interrogante \u00a0sobre \u00a0la \u00a0credibilidad negada a la \u00a0injurada \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0lo cual no puede ser objeto de cr\u00edtica en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0dem\u00e1s, \u00a0nada \u00a0acredita \u00a0el libelista en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la trascendencia, toda vez que el ad quem se vali\u00f3 de otros medios de \u00a0prueba \u00a0para \u00a0sustentar la responsabilidad del procesado, de modo que aun cuando \u00a0se \u00a0revalorare \u00a0la indagatoria, los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n sostendr\u00edan la \u00a0condena proferida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuestiona \u00a0tambi\u00e9n el defensor la validez de \u00a0las \u00a0transcripciones \u00a0de \u00a0las conversaciones telef\u00f3nicas grabadas, porque no se \u00a0tomaron \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0voz \u00a0para \u00a0las confrontaciones consiguientes, sin embargo, \u00a0dice \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0no \u00a0escogi\u00f3 \u00a0el camino de ataque adecuado, por eso tampoco \u00a0esta censura puede tener \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>En opini\u00f3n del Ministerio P\u00fablico carece de \u00a0raz\u00f3n \u00a0el \u00a0demandante en la proposici\u00f3n de este reproche, habida cuenta que el \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0responsabilizar \u00a0a \u00a0los \u00a0acusados, \u00a0excluy\u00f3 en forma expresa la \u00a0complicidad \u00a0y \u00a0afirm\u00f3, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0que \u00a0todos actuaron en calidad de \u00a0coautores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0contexto, \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0agrega, \u00a0corresponden \u00a0m\u00e1s \u00a0a \u00a0un alegato de instancia en el que se \u00a0propone \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0lo cual se revela aun m\u00e1s cuando \u00a0asume \u00a0 la \u00a0tarea \u00a0de \u00a0analizar \u00a0si \u00a0el \u00a0procesado \u00a0requiere \u00a0o \u00a0no \u00a0tratamiento \u00a0penitenciario, \u00a0 contraviniendo \u00a0 por \u00a0 ende \u00a0 los \u00a0 requerimientos \u00a0 del \u00a0cargo \u00a0postulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en esas condiciones pretende el censor la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la situaci\u00f3n del condenado, pero no satisface la obligaci\u00f3n de \u00a0demostrar el error que denuncia, el reparo no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la demanda formulada en nombre de Edwin \u00a0Orlando Pinz\u00f3n Mendoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0demandante \u00a0en \u00a0este \u00a0reparo, \u00a0afirma \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0parte del desconocimiento que evidencia sobre la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, toda vez que \u00e9ste \u00a0act\u00faa \u00a0como \u00a0sujeto \u00a0procesal en representaci\u00f3n de la sociedad y en aras de la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 orden \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 como \u00a0 agente \u00a0de \u00a0un \u00a0inter\u00e9s \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, agrega, el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0present\u00f3 porque se le causara un perjuicio al Ministerio P\u00fablico, sino \u00a0porque \u00a0la \u00a0sentencia absolutoria en criterio del respectivo delegado, lesionaba \u00a0el orden jur\u00eddico; as\u00ed tambi\u00e9n lo entendi\u00f3 el ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si bien es cierto en las \u00faltimas etapas de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0no \u00a0asisti\u00f3, \u00a0no \u00a0menos lo es que estuvo pendiente del \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0juicio e intervino a favor de los acusados cuando lo consider\u00f3 \u00a0necesario. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0esa \u00a0inasistencia \u00a0no le hace perder su condici\u00f3n de \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0y \u00a0en \u00a0tal \u00a0calidad \u00a0si observa alguna lesi\u00f3n al ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0o \u00a0a \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0tiene toda la legitimidad para \u00a0intervenir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al segundo aspecto en que se dice \u00a0sustentar \u00a0este \u00a0cargo \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0se vulner\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0instancia en tanto el procesado no tuvo oportunidad de \u00a0defenderse \u00a0de la sentencia condenatoria, tal planteamiento resulta errado en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0al \u00a0interponerse \u00a0la apelaci\u00f3n se surti\u00f3 un traslado a los no \u00a0recurrentes \u00a0para \u00a0que \u00a0expresaran sus opiniones frente a la impugnaci\u00f3n y as\u00ed \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo hizo el defensor de Pinz\u00f3n Mendoza, luego no se entiende de qu\u00e9 \u00a0modo \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0quebrantado \u00a0el derecho de defensa del procesado, mucho menos \u00a0cuando \u00a0la \u00a0evidencia \u00a0m\u00e1s \u00a0clara \u00a0de \u00a0su \u00a0respeto \u00a0es \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0que ha \u00a0concretado en el ejercicio del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No ofrece en ese contexto el libelista ning\u00fan \u00a0argumento \u00a0adicional \u00a0aparte \u00a0de \u00a0hacer referencia al esquema procesal de la Ley \u00a0906, \u00a0sin \u00a0detenerse \u00a0a \u00a0analizar que \u00e9ste comporta unas caracter\u00edsticas y una \u00a0naturaleza \u00a0 sustancialmente \u00a0 diferente \u00a0 al \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0que \u00a0impide \u00a0la \u00a0equiparaci\u00f3n de los institutos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en lo que hace a la trascendencia del \u00a0yerro \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0genera \u00a0la nulidad y sus consecuencias pr\u00e1cticas, no \u00a0especifica \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0momento \u00a0debe \u00a0decretarse \u00a0la \u00a0invalidez \u00a0de \u00a0lo actuado, ni c\u00f3mo se corregir\u00eda la presunta irregularidad. Al \u00a0parecer \u00a0pretende \u00a0que se adopte tan extremo remedio a partir de la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0para \u00a0que \u00a0no se le de oportunidad al Ministerio P\u00fablico de \u00a0apelar, \u00a0 \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0 resulta \u00a0 l\u00f3gico \u00a0 ni \u00a0 ajustado \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche, \u00a0en concepto de la Delegada, no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este reparo, dice el Ministerio P\u00fablico, \u00a0el \u00a0censor \u00a0parece denunciar que las grabaciones de las conversaciones en que se \u00a0fund\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia no aparecen en el expediente, mas lo que se advierte en la \u00a0providencia \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 \u00e9sta \u00a0 se \u00a0 refiere \u00a0a \u00a0las \u00a0transcripciones \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0aquellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0dem\u00e1s, \u00a0 negar \u00a0 que \u00a0 existieron \u00a0conversaciones \u00a0entre \u00a0los \u00a0procesados \u00a0que demostraban su conocimiento sobre el \u00a0transporte \u00a0y \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0droga \u00a0resulta desacertado, ya que, como lo \u00a0rese\u00f1a \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0dichas \u00a0transcripciones \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0los diferentes \u00a0di\u00e1logos \u00a0sostenidos \u00a0por \u00a0los \u00a0acusados, \u00a0que \u00a0no \u00a0son \u00a0negados por ellos pero \u00a0intentan darles una connotaci\u00f3n diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, el Tribunal no est\u00e1 diciendo \u00a0que \u00a0existen \u00a0grabaciones \u00a0de \u00a0conversaciones \u00a0sostenidas entre Dalmiro y Edwin, \u00a0sino entre diversos procesados sobre el tema de la droga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si del efecto que se dio a la solicitud de \u00a0sentencia \u00a0anticipada \u00a0se \u00a0trata, \u00a0es \u00a0evidente que en ello el juzgador no est\u00e1 \u00a0suponiendo \u00a0nada \u00a0porque \u00a0lo cierto es que dicha petici\u00f3n s\u00ed existe, diferente \u00a0es \u00a0que \u00a0pueda \u00a0haber \u00a0alg\u00fan \u00a0error \u00a0en la inferencia elaborada a partir de esa \u00a0situaci\u00f3n, pero al respecto el censor nada propuso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, ese no es el \u00fanico razonamiento de \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0se \u00a0vale \u00a0para \u00a0emitir \u00a0juicio de reproche contra Pinz\u00f3n \u00a0Mendoza, de ah\u00ed que resulte intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0aducido \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0cuestionada \u00a0ofrece \u00a0una explicaci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la utilizaci\u00f3n de un lenguaje cifrado por parte de los miembros de \u00a0organizaciones \u00a0delictivas, acotaci\u00f3n que resulta suficiente para relevar c\u00f3mo \u00a0el error que se plantea no se produjo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0conversaciones, \u00a0concluye \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0fueron \u00a0interpretadas \u00a0en \u00a0su \u00a0justo contenido, de acuerdo al contexto en que se \u00a0produjeron \u00a0y \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0labores \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0adelantadas, las capturas \u00a0realizadas \u00a0e \u00a0incautada \u00a0la \u00a0droga, \u00a0luego es patente que es el libelista quien \u00a0pretende darle un alcance diferente al medio probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0por \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico no casar la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con la demanda formulada en \u00a0nombre de Dalmiro M\u00e1rquez Altamiranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Denuncia el censor la violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0pero \u00a0inopinadamente \u00a0se refiere a la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0286 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0norma \u00a0que \u00a0en parte alguna de la sentencia \u00a0aparece \u00a0mencionada, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0cuando \u00a0ella \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0tipo penal de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en documento p\u00fablico y este proceso trata de un tr\u00e1fico \u00a0de estupefacientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0m\u00e1s all\u00e1 de dicha falencia y otras \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0resaltarse, \u00a0lo \u00a0evidente es que persigue el \u00a0reconocimiento \u00a0 de \u00a0 una \u00a0eximente \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0M\u00e1rquez \u00a0Altamiranda \u00a0porque \u00a0en \u00a0su sentir \u00e9ste obr\u00f3 bajo error invencible respecto de \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0de su conducta, seg\u00fan invoca el numeral 11 del art\u00edculo 32 de la \u00a0Ley 599 de 2000, que se refiere al error de prohibici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante \u00a0 lo \u00a0 anterior \u00a0 expone \u00a0una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0error de tipo, contenido en el numeral \u00a010\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0misma norma y aunque en ese orden era de esperarse que su discurso \u00a0acreditara \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador a pesar de considerar la existencia de la eximente \u00a0no \u00a0le \u00a0dio los efectos legales correspondientes en la parte resolutiva o que se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0algunos \u00a0de los elementos que la \u00a0componen, es lo claro que a nada de ello hace menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A cambio pretende sustentar su pretensi\u00f3n en \u00a0que\u201cel \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0su \u00a0personalidad, \u00a0su \u00a0forma \u00a0de \u00a0vivir \u00a0que \u00a0es \u00a0muy precaria y sin las \u00a0comodidades \u00a0o \u00a0exageraciones \u00a0que \u00a0suelen \u00a0tener las personas que se dedican al \u00a0narcotr\u00e1fico; \u00a0tampoco \u00a0se tuvo en cuenta la conformaci\u00f3n de su familia\u2026; su \u00a0profunda \u00a0ingenuidad; \u00a0su \u00a0ignorancia \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0se \u00a0estaba cometiendo \u00a0\u2026\u201d, \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0ciertamente \u00a0ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0evidencian \u00a0en el contexto de la v\u00eda de ataque escogida, cual fue la violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque en el decurso procesal, que \u00a0finalmente \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0condena \u00a0se profiriera en segunda instancia, no \u00a0expuso \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0argumento alguno sobre eximentes de responsabilidad, entre \u00a0otras \u00a0cosas \u00a0porque \u00a0el \u00a0tema \u00a0se \u00a0entendi\u00f3 zanjado desde la acusaci\u00f3n cuando \u00a0expresamente \u00a0la Fiscal\u00eda de segunda instancia lo dilucid\u00f3, la pretensi\u00f3n del \u00a0casacionista \u00a0podr\u00eda \u00a0haber \u00a0encontrado alguna viabilidad si se demostrare qu\u00e9 \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0se\u00f1alaban \u00a0la configuraci\u00f3n de la causal aducida fueron omitidas \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0tarea que desde luego no asume el censor quien en lugar de \u00a0ello \u00a0se \u00a0dedica a exponer su punto de vista acerca de que su cliente actu\u00f3 sin \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0haciendo, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo por congraciarse con su \u00a0patr\u00f3n \u00a0particip\u00f3 en los hechos que se estaban fraguando, que por consiguiente \u00a0fue \u00a0manipulado \u00a0como un instrumento de colaboraci\u00f3n y actu\u00f3 sin conciencia de \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0del \u00a0hecho, con lo cual adem\u00e1s confunde el equ\u00edvoco al que est\u00e1 \u00a0haciendo \u00a0alusi\u00f3n, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0logra \u00a0establecer si lo que \u00a0persigue \u00a0 es \u00a0 el \u00a0 reconocimiento \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 tipo \u00a0 o \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0prohibici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones es patente que el yerro \u00a0denunciado \u00a0 resulta \u00a0indemostrado \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0tanto \u00a0el \u00a0reproche \u00a0carece \u00a0de \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Aparte de la manifiesta incorrecci\u00f3n t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0demandante \u00a0al invocar por la v\u00eda directa una falencia de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0lo patente es que el error de hecho denunciado tampoco \u00a0fue acreditado en manera alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se queja el censor porque no se haya valorado \u00a0la \u00a0 \u00a0indagatoria \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0prohijado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0tanto \u00a0 \u00a0\u00e9ste \u00a0 neg\u00f3 \u00a0 las \u00a0conversacionesinterceptadas \u00a0quese le atribuyen, mas aunque el Tribunal no alude \u00a0expresamente \u00a0a \u00a0la \u00a0injurada \u00a0del \u00a0procesado \u00a0es \u00a0innegable \u00a0que s\u00ed analiza la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0demandante \u00a0se \u00a0echa de menos, como que en tal \u00a0respecto sostuvo el ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi el cotejo de voz no se realiz\u00f3 y jam\u00e1s \u00a0se \u00a0tacharon \u00a0las transliteraciones deben presumirse como verdaderas, pues sobre \u00a0ello \u00a0no \u00a0hubo \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0ni \u00a0por \u00a0parte de los procesados ni por sus \u00a0defensores, \u00a0quienes \u00a0jam\u00e1s tacharon de falsas las interceptaciones teniendo la \u00a0oportunidad de hacerlo\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0esas \u00a0las \u00a0razones por las cuales, en \u00a0contra \u00a0de la pretensi\u00f3n defensiva, el juzgador no desech\u00f3 las transcripciones \u00a0de \u00a0las \u00a0conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas, razones que por dem\u00e1s el casacionista no \u00a0cuestiona \u00a0por v\u00eda de alguna de las sendas de ataque legalmente dispuestas para \u00a0el efecto en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menos \u00a0acreditado \u00a0aparece \u00a0el supuesto yerro \u00a0cuando \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en su inicial versi\u00f3n niega cualquier \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0con \u00a0alguno de los dem\u00e1s procesados, pero en su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0 ya \u00a0admite \u00a0conocer \u00a0a \u00a0Zapateiro \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0haberse \u00a0comunicado \u00a0telef\u00f3nicamente \u00a0con \u00a0el \u00a0mismo, \u00a0luego \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0en \u00faltimas, seg\u00fan lo \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0el indagado haya negado la existencia de dichas \u00a0conversaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0eso, \u00a0 \u00a0la \u00a0 censura \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0prosperidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0este \u00a0reparo subsidiario puede tener \u00a0\u00e9xito \u00a0toda \u00a0vez que adem\u00e1s de que no demuestra yerro alguno del sentenciador, \u00a0no \u00a0desvirt\u00faa \u00a0las consideraciones que la sentencia impugnada expuso en torno a \u00a0la \u00a0coautor\u00eda \u00a0y \u00a0a la exclusi\u00f3n de la complicidad; se trata simplemente de la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0del personal criterio del demandante acerca de su visi\u00f3n subjetiva \u00a0de \u00a0la \u00a0que entiende es la realidad procesal, pero sin demostrar de qu\u00e9 modo el \u00a0ad \u00a0quem err\u00f3 al considerar que la intervenci\u00f3n del procesado fue a t\u00edtulo de \u00a0coautor y no de c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostener \u00a0 \u00a0simplemente \u00a0 \u00a0que \u00a0 M\u00e1rquez \u00a0Altamirandaprest\u00f3 \u00a0apenas \u00a0una tangencial colaboraci\u00f3n en tanto admiti\u00f3 haber \u00a0realizado \u00a0algunas \u00a0diligencias \u00a0para \u00a0su \u00a0patronoZapateiro, \u00a0creyendo \u00a0que eran \u00a0l\u00edcitas \u00a0y \u00a0que por eso no ten\u00eda dominio del hecho, no revela ninguna falencia \u00a0de \u00a0\u00edndole \u00a0jur\u00eddica \u00a0en el juicio del fallador al inaplicar la norma invocada \u00a0por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026en lo que respecta a la propiedad de la \u00a0droga,dijo \u00a0 el \u00a0Tribunal, \u00a0no \u00a0puede \u00a0dejarse de lado que lo que exist\u00eda era una \u00a0coautor\u00eda \u00a0y \u00a0no \u00a0una \u00a0simple \u00a0complicidad, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0una \u00a0red \u00a0u \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0encargada \u00a0de \u00a0enviar \u00a0droga \u00a0al \u00a0exterior, \u00a0lo cual se encuentra \u00a0plenamente \u00a0probado \u00a0con \u00a0la \u00a0incautaci\u00f3n \u00a0de la droga y con las conversaciones \u00a0sostenidas \u00a0por \u00a0los \u00a0encartados, \u00a0mostrando \u00a0estos \u00a0evidente \u00a0preocupaci\u00f3n \u00a0al \u00a0enterarse \u00a0de \u00a0la \u00a0captura \u00a0de la hija del se\u00f1or Mastrascusa por encontrarse la \u00a0sustancia \u00a0alucin\u00f3gena \u00a0en \u00a0la \u00a0planta \u00a0baja \u00a0de \u00a0su \u00a0vivienda y no solo en ese \u00a0instante, \u00a0 sino \u00a0 desde \u00a0 mucho \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 incautaci\u00f3n\u201d, \u00a0argumentos que no se desvirt\u00faan con la \u00a0simple \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0antes \u00a0exhibida, sobre todo porque no se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en los expuestos por el Tribunal se configure un error de \u00edndole \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0configure \u00a0la alegada violaci\u00f3n directa del precitado art\u00edculo \u00a030. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0rematar \u00a0la \u00a0indemostraci\u00f3n del reparo \u00a0elucubra \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0inconexamente \u00a0adem\u00e1s con la v\u00eda de ataque escogida, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0personalidad del procesado, la naturaleza y modalidad del hecho, para \u00a0afirmar \u00a0sin \u00a0ilaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0con \u00a0la \u00a0inicial \u00a0propuesta \u00a0que, \u00a0en equitativo \u00a0an\u00e1lisis aqu\u00e9l no requiere tratamiento penitenciario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Acerca de la demanda presentada en nombre \u00a0de Edwin Orlando Pinz\u00f3n Mendoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>2.1.1. \u00a0El \u00a0Ministerio P\u00fablico en el esquema \u00a0procesal \u00a0dise\u00f1ado \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0ostenta la condici\u00f3n de sujeto \u00a0procesal, \u00a0por \u00a0eso \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0122 \u00a0de \u00a0dicho \u00a0ordenamiento \u00a0\u201cactuar\u00e1 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso penal en defensa del \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico, \u00a0del \u00a0patrimonio \u00a0p\u00fablico \u00a0o \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0y garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0podr\u00e1 \u00a0intervenir \u00a0en \u00a0todas \u00a0las \u00a0etapas de la actuaci\u00f3n, con \u00a0plenas facultades de sujeto procesal\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si bien dentro de sus funciones especiales \u00a0(Art. \u00a0125 \u00a0id.), \u00a0se \u00a0halla \u00a0la de \u201cintervenir en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica para coadyuvar la acusaci\u00f3n formulada o solicitar sentencia \u00a0absolutoria\u201d, \u00a0esto \u00a0no \u00a0significa, \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0eventuales \u00a0faltas \u00a0disciplinarias, \u00a0que su incumplimiento inhiba su inter\u00e9s en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0subsiguiente, porque, se reitera, \u00e9ste corresponde a la defensa \u00a0del \u00a0 orden \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0 del \u00a0 patrimonio \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0prerrogativas \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0ni \u00a0de \u00a0ning\u00fan sujeto procesal, para recurrir la sentencia de primer \u00a0grado \u00a0se condiciona legalmente a que haya presentado alegaciones en determinado \u00a0sentido \u00a0durante \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0diferente es vr.gr., que se exija la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0defensor, pero de todas maneras su posibilidad de interponer \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0no \u00a0nace \u00a0de \u00a0aquella sino de la eventual afectaci\u00f3n que se cause a \u00a0los intereses por los que aboga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0sucede \u00a0con el Ministerio P\u00fablico, su \u00a0inter\u00e9s \u00a0de impugnar nace precisamente a partir de la decisi\u00f3n misma si afecta \u00a0el \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0o garant\u00edas fundamentales y no del hecho de que haya o no \u00a0formulado \u00a0alegaciones \u00a0porque una tal condici\u00f3n no la exige en parte alguna el \u00a0ordenamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso \u00a0ninguna \u00a0irregularidad de lege lata \u00a0comporta \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0no \u00a0intervino en la \u00a0audiencia \u00a0 \u00a0 p\u00fablica \u00a0 \u00a0 haya \u00a0 \u00a0recurrido \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2. \u00a0En \u00a0la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de la censura \u00a0plantea \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0su \u00a0cuestionamiento basado en lo que reiterativamente \u00a0considera \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0deber \u00a0 \u00a0ser, \u00a0 \u00a0omitiendo \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0previsto \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0nuestro \u00a0ordenamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida se queja infundadamente porque \u00a0su \u00a0prohijado no haya tenido oportunidad de defenderse en las instancias ante el \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0en \u00a0el \u00a0Tribunal, vale decir como si lo deseable \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0sentir \u00a0fuera \u00a0que \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia se \u00a0posibilitara \u00a0otro recurso ordinario, lo cual obviamente no est\u00e1 previsto en la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0cambio \u00a0\u00e9sta \u00a0tiene \u00a0establecidos \u00a0otros \u00a0mecanismos \u00a0como los alegatos del no recurrente, que efectivamente la defensa de \u00a0Edwin \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0expuso \u00a0en \u00a0su \u00a0momento \u00a0y \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0del que \u00a0igualmente \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0uso, \u00a0luego \u00a0en \u00a0esas \u00a0condiciones \u00a0y \u00a0en el marco de los \u00a0preceptos \u00a0legales, \u00a0no \u00a0de legeferenda, resulta absolutamente infundado por ese \u00a0respecto \u00a0 alegar \u00a0 una \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0o \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, la Fiscal\u00eda solicit\u00f3 ante el a \u00a0quo \u00a0se \u00a0dictara \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, pero eso no puede connotar los efectos \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0demanda por una eventual aplicaci\u00f3n favorable de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0sencillamente porque, como lo resalta el Ministerio P\u00fablico, se trata de \u00a0institutos \u00a0que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0esquemas \u00a0de \u00a0aquella \u00a0ley y la 600 de 2000 no \u00a0admiten \u00a0comparaci\u00f3n, \u00a0dada \u00a0precisamente \u00a0la naturaleza de uno y otro sistema. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La pretensi\u00f3n de nulidad carece por tanto de \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.1. \u00a0Da \u00a0a entender el censor en principio \u00a0que \u00a0no \u00a0existe prueba de las conversaciones telef\u00f3nicas interceptadas y que en \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0misma \u00a0fue \u00a0supuesta \u00a0por \u00a0el Tribunal, cuando evidentemente y \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0resalta \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0condena \u00a0se \u00a0fund\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0transcripciones \u00a0de \u00a0dichas \u00a0interlocuciones y no en las grabaciones mismas, por \u00a0ende \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0cuestiona \u00a0en \u00a0esos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0un \u00a0tema \u00a0probatorio que \u00a0finalmente el juzgador no examin\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0se trata en estricto rigor de las \u00a0grabaciones \u00a0de \u00a0dichas \u00a0conversaciones \u00a0interceptadas \u00a0a \u00a0los ac\u00e1 acusados y a \u00a0quienes \u00a0en \u00a0su momento se acogieron a sentencia anticipada, no obstante carecer \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n de un cotejo de voces que hubiere permitido establecer que en \u00a0efecto \u00a0la \u00a0de Pinz\u00f3n Mendoza aparec\u00eda en esas llamadas telef\u00f3nicas lo cierto \u00a0es \u00a0que, \u00a0en \u00a0defecto \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l y dada la libertad probatoria que rige nuestro \u00a0sistema \u00a0de procesamiento penal, el juzgador arrib\u00f3 a esa conclusi\u00f3n a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0otros \u00a0medios de convicci\u00f3n y principalmente por la confrontaci\u00f3n que hizo \u00a0de \u00a0las \u00a0versiones \u00a0dadas en indagatoria con el contenido de las transcripciones \u00a0de aquellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto \u00a0en \u00a0esas \u00a0condiciones mal podr\u00eda \u00a0afirmarse \u00a0que supuso el ad quem la prueba acerca de que los interlocutores eran \u00a0estos \u00a0o aquellos procesados, m\u00e1xime cuando lo que se aprecia de la ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria ofrecida por Pinz\u00f3n Mendoza es su conocimiento de Mastrascusa y \u00a0Zapateiro \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0las \u00a0diversas \u00a0conversaciones, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0les \u00a0dio \u00a0una \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0a la que les \u00a0asign\u00f3 \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0considerarlas \u00a0cruzadas \u00a0en \u00a0un \u00a0lenguaje \u00a0cifrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0contra \u00a0del cuestionamiento del \u00a0defensor, \u00a0en \u00a0parte alguna el Tribunal afirma que se sostuvieran conversaciones \u00a0entre \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0y M\u00e1rquez, cuando ciertamente su argumentaci\u00f3n es gen\u00e9rica en \u00a0tanto \u00a0 asegura \u00a0 que \u00a0 \u201cno \u00a0 existe \u00a0 duda \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el il\u00edcito no solo de aquellos que se acogieron a sentencia \u00a0anticipada, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0quienes figuran aqu\u00ed como procesados, pues las \u00a0comunicaciones \u00a0son \u00a0claras, \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0participan \u00a0los \u00a0se\u00f1ores Antonio \u00a0Zapateiro \u00a0 Burgos, \u00a0Dalmiro \u00a0M\u00e1rquez \u00a0Altamiranda \u00a0y \u00a0Edwin \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Mendoza, \u00a0estableci\u00e9ndose \u00a0el conocimiento que \u00e9stos ten\u00edan sobre la droga, el valor de \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0lugar \u00a0 \u00a0donde \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0encontraba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0que el ad quem haya inferido \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado Pinz\u00f3n Mendoza por haber formulado solicitud de \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0no se tramit\u00f3 por su extemporaneidad y \u00a0desistimiento, \u00a0no \u00a0evidencia un falso juicio de existencia, sino acaso un error \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0al \u00a0que obviamente el demandante no hizo alusi\u00f3n alguna y mucho \u00a0menos demostr\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.2. \u00a0Incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0considera \u00a0finalmente \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad al dar por \u00a0comprometida \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del acusado en un tr\u00e1fico de estupefacientes \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0unas \u00a0conversaciones \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0interceptadas \u00a0que en nada se \u00a0refieren \u00a0 a \u00a0 dicho \u00a0 il\u00edcito, \u00a0 distorsionando, \u00a0 dice, \u00a0 de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mas el examen de la sentencia permite advertir \u00a0que \u00a0en \u00a0ella se ofreci\u00f3 una explicaci\u00f3n razonada al respecto y jur\u00eddicamente \u00a0fundamentada \u00a0en \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0constitucionalidad, inclusive, lo cual permite \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del yerro y a cambio s\u00ed la de una interpretaci\u00f3n de \u00a0dichas \u00a0conversaciones desde la \u00f3ptica del lenguaje cifrado que generalmente se \u00a0utiliza en esta clase de delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ejemplo, \u00a0 cuando \u00a0 Zapateiro \u00a0afirma \u00a0\u201cen \u00a0estos \u00a0d\u00edas \u00a0si \u00a0por \u00a0ah\u00ed ten\u00eda una vaina ya \u00a0lista \u00a0y \u00a0me \u00a0la echaron abajo se cay\u00f3 aqu\u00ed mismo, aqu\u00ed mismo en la ciudad se \u00a0cay\u00f3 \u00a0 \u00a0 tres \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0hache, \u00a0 \u00a0aqu\u00ed \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0cayeron\u201d, en ninguna tergiversaci\u00f3n se incurre si \u00a0al \u00a0interpretar \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0contexto \u00a0de \u00a0la conversaci\u00f3n y de los \u00a0hechos, \u00a0se \u00a0establece \u00a0que \u00a0con \u00a0ella se refer\u00eda a la incautaci\u00f3n de los casi \u00a0tres kilogramos de hero\u00edna objeto de este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es patente por tanto que el yerro de identidad \u00a0denunciado no se configur\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0como no logran en esas \u00a0condiciones \u00a0derruir \u00a0los \u00a0censores \u00a0la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad \u00a0con que se ampara el fallo recurrido, la Corte no casar\u00e1 el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* * * * * * \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto Suprema de Justicia \u00a0en \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y \u00a0por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 providencia \u00a0 no \u00a0 admite \u00a0 recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 c\u00famplase, \u00a0 notif\u00edquese \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO A. CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EUGENIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00a0CARLIER\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MALO \u00a0FERN\u00c1NDEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EYDER PATI\u00d1O CABRERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova \u00a0Garc\u00eda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Luis Guillermo Salazar Otero \u00a0 Aprobado Acta No. 378 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., trece (13) de noviembre de dos \u00a0mil trece (2013) \u00a0\u00a0 ASUNTO: \u00a0 Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0Dalmiro M\u00e1rquez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-25406","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-21"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25406"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25406\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}