{"id":24918,"date":"2023-09-12T17:23:01","date_gmt":"2023-09-12T17:23:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3950001-10-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:23:01","modified_gmt":"2023-09-12T17:23:01","slug":"3950001-10-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3950001-10-12\/","title":{"rendered":"39500(01-10-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00ba 364 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., primero (01) de octubre de \u00a0dos mil doce (2012) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia del 23 de junio de 2011, \u00a0el \u00a0Juez \u00a02\u00aa Penal del Circuito Especializado de Descongesti\u00f3n de Cundinamarca \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0 al \u00a0 se\u00f1or \u00a0Rodrigo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Roncallo \u00a0Fandi\u00f1o \u00a0del \u00a0cargo \u00a0que \u00a0por \u00a0la conducta punible de \u00a0concierto para delinquir agravado le hab\u00eda formulado la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallo fue recurrido por el delegado de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y ratificado por el \u00a0Tribunal Superior de Cundinamarca el 27 de marzo de 2012. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda interpuso casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La Sala se pronuncia sobre el cumplimiento de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de l\u00f3gica y debida argumentaci\u00f3n, en aras de disponer o no la \u00a0admisi\u00f3n de la demanda respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0denominado \u00a0Bloque Norte de las llamadas \u00a0Autodefensas \u00a0Unidas \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0AUC, \u00a0al mando de Rodrigo Tovar Pupo, alias \u00a0\u201cJorge \u00a040\u201d, \u00a0hizo \u00a0presencia, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0regiones \u00a0de la costa norte de \u00a0Colombia, \u00a0en \u00a0buena \u00a0parte \u00a0del \u00a0departamento \u00a0de \u00a0Magdalena y, bajo violencia, \u00a0impuso \u00a0condiciones \u00a0y \u00a0lineamientos en el manejo de diversos espacios sociales, \u00a0pol\u00edticos \u00a0y econ\u00f3micos, dentro de los cuales comenz\u00f3 a ejercer presi\u00f3n para \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0elecciones \u00a0de \u00a0mandatarios \u00a0locales se impusieran sus candidatos, \u00a0especialmente \u00a0en \u00a0la \u00a0contienda para alcald\u00edas y corporaciones municipales del \u00a0a\u00f1o 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0contexto, \u00a0se mencion\u00f3 que las AUC \u00a0procuraron \u00a0que \u00a0la \u00a0candidatura \u00a0a \u00a0la \u00a0alcald\u00eda \u00a0del municipio de Tenerife de \u00a0Rodrigo \u00a0 de \u00a0 Jes\u00fas \u00a0Roncallo \u00a0Fandi\u00f1o \u00a0resultara \u00a0beneficiada \u00a0con \u00a0los \u00a0votos \u00a0de \u00a0los ciudadanos. Entre \u00a0futuros \u00a0mandatarios \u00a0e \u00a0integrantes del grupo ilegal se pactaron compromisos de \u00a0ayuda, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0suscrito \u00a0el que se denomin\u00f3 \u201cPacto de Chivolo\u201d, en el \u00a0cual aparece el nombre de aquel, aunque no su firma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Adelantada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, el 14 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02009 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0acus\u00f3 \u00a0a Roncallo \u00a0Fandi\u00f1o \u00a0 como \u00a0 autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0agravado, \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 340 del C\u00f3digo \u00a0Penal, en el entendido de que promovi\u00f3 un grupo armado ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Luego \u00a0fueron \u00a0proferidas las sentencias \u00a0rese\u00f1adas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA Y LAS \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0re\u00fane los requisitos l\u00f3gicos y de debida argumentaci\u00f3n precisados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Las razones son las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 delegado \u00a0 de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0formula \u00a0seis \u00a0cargos, al amparo de la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de la causal primera, violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0producto de errores de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A modo de introducci\u00f3n, hace planteamientos \u00a0sobre \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0valorar las pruebas conforme con los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0directrices \u00a0que, \u00a0dice, \u00a0el Tribunal desconoci\u00f3, porque estim\u00f3 los \u00a0medios de convicci\u00f3n en forma fragmentaria y descontextualizada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de las AUC en la \u00a0pol\u00edtica \u00a0del \u00a0Magdalena, que fue admitido por el Tribunal, pero no la tuvo por \u00a0demostrada \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el municipio de Tenerife, lo cual sucedi\u00f3 porque \u00a0obvi\u00f3 m\u00faltiples pruebas indiciarias existentes en la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0 ello, \u00a0 desarrolla \u00a0 los \u00a0 cargos, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero, \u00a0Quinto \u00a0 y \u00a0 Sexto. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Rafael \u00a0Enrique \u00a0Garc\u00eda Torres, Andr\u00e9s \u00a0Adolfo \u00a0del \u00a0Portillo \u00a0Simanca \u00a0y \u00a0Lino \u00a0Antonio \u00a0Torregroza \u00a0Contreras, pues el \u00a0Tribunal \u00a0solamente \u00a0tom\u00f3 \u00a0apartes \u00a0de \u00a0sus \u00a0dichos, en tanto que los excluidos \u00a0conduc\u00edan \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 injerencia \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 AUC \u00a0 en \u00a0Tenerife. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0Garc\u00eda \u00a0Torres, \u00a0en \u00a0el cargo \u00a0primero \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0minimiza \u00a0su aporte demostrativo, cuando lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0por \u00a0su conocimiento del grupo ilegal aquel pudo afirmar que la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0 era \u00a0objeto \u00a0de \u00a0influencia \u00a0paramilitar, \u00a0pues\u00a0 \u00a0relat\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cJorge \u00a040\u201d \u00a0tuvo \u00a0como \u00a0prop\u00f3sito \u00a0apoderarse \u00a0de \u00a0las \u00a0alcald\u00edas \u00a0de los \u00a0municipios, \u00a0definiendo \u00a0candidaturas \u00fanicas (y esta modalidad era impuesta por \u00a0el \u00a0jefe \u00a0armado \u00a0ilegal) \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0era \u00a0muy cercano al \u201cse\u00f1or\u201d \u00a0(\u201cJorge 40\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, as\u00ed en Tenerife se hubiese dado \u00a0la \u00a0consulta \u00a0entre \u00a0los partidos, seg\u00fan declaran varios testigos, lo cierto es \u00a0que \u00a0el \u00a0grupo \u00a0ilegal \u00a0solamente \u00a0permit\u00eda \u00a0el proselitismo a sus afines, como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0contrincante \u00a0del procesado, a quien un paramilitar le pidi\u00f3 \u00a0que se portara bien y opt\u00f3 por retirarse de la contienda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0mismo testigo, en el cargo quinto \u00a0indica \u00a0igual yerro porque no se consideraron los apartes de su declaraci\u00f3n que \u00a0hacen \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0cercan\u00eda \u00a0del \u00a0procesado \u00a0con \u00a0\u201cJorge \u00a040\u201d \u00a0y \u00a0a su \u00a0militancia \u00a0en \u00a0un \u00a0grupo \u00a0pol\u00edtico \u00a0que \u00a0segu\u00eda \u00a0las \u00a0directrices de ese jefe \u00a0paramilitar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de Portillo Simanca igual fue \u00a0apreciada \u00a0de \u00a0manera \u00a0fragmentaria, \u00a0suprimi\u00e9ndole \u00a0apartes que dejan clara la \u00a0injerencia \u00a0paramilitar \u00a0en \u00a0Tenerife, pues el Tribunal redujo su dicho a que no \u00a0le \u00a0constaban \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0ese \u00a0municipio, \u00a0pero \u00a0dej\u00f3 \u00a0de lado que el \u00a0testigo \u00a0 afirm\u00f3 \u00a0 que \u00a0en \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0de \u00a0Tenerife \u00a0\u201cse \u00a0dice\u201d, \u00a0\u201cse \u00a0escuch\u00f3\u201d \u00a0que \u00a0el \u00a0grupo ilegal quer\u00eda cambiar de nombre y ten\u00eda influencia \u00a0en \u00a0la \u00a0localidad \u00a0y \u00a0que, \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0todas \u00a0las \u00a0candidaturas deb\u00edan ser \u00a0investigadas. \u00a0As\u00ed \u00a0fuera \u00a0de \u00a0o\u00eddas \u00a0o \u00a0de \u00a0referencia, el testigo resalta la \u00a0intromisi\u00f3n del grupo ilegal en la localidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0tratamiento \u00a0se \u00a0hizo \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testigo \u00a0Torregroza \u00a0Contreras, \u00a0ex \u00a0integrante \u00a0del \u00a0grupo \u00a0ilegal. En el cargo \u00a0primero \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial fue sesgada, pues se omiti\u00f3 su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0sobre las presiones a que el municipio fue sometido por las AUC. En \u00a0el \u00a0sexto \u00a0alude \u00a0a que se excluyeron apartes del testimonio que daban cuenta de \u00a0la \u00a0cercan\u00eda \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0con el grupo armado, espec\u00edficamente cuando hizo \u00a0referencia a la muerte de Orlando Sandoval Quintana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0considera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En principio, la enunciaci\u00f3n del cargo se \u00a0hace \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0del falso juicio de identidad, pero en el alegato introductorio \u00a0se \u00a0niega \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0dice que ese yerro fue producto de \u00a0faltar \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0apunta \u00a0al \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El recurrente manifest\u00f3 expresamente que \u00a0censuraba \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del Tribunal en cuanto a su apreciaci\u00f3n equivocada de los \u00a0varios indicios existentes en la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De\u00a0 \u00a0tiempo\u00a0 atr\u00e1s\u00a0 la\u00a0 \u00a0jurisprudencia\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0Corte\u00a0 \u00a0ha\u00a0 \u00a0ense\u00f1ado\u00a0 \u00a0que\u00a0\u00a0 para \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>cuestionar la prueba indiciaria, es carga del \u00a0demandante \u00a0precisar si la equivocaci\u00f3n del Tribunal se cometi\u00f3 respecto de la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0partir de las cuales se tuvo por acreditado el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0o sobre la inferencia l\u00f3gica, o en el proceso de valoraci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0al concluir en su articulaci\u00f3n, convergencia y concordancia entre los \u00a0diversos indicios y entre estos y los dem\u00e1s medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas demostrativas del hecho \u00a0indicador \u00a0se trata, es deber del impugnante precisar cada una de las que fueron \u00a0apreciadas \u00a0err\u00f3neamente, \u00a0con la indicaci\u00f3n de si el yerro fue producto de un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho o de derecho y cu\u00e1l la especie de falso juicio cometido: si de \u00a0existencia \u00a0(por suposici\u00f3n u omisi\u00f3n), identidad o raciocinio (en el caso del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho) \u00a0o \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n (en el supuesto del error de \u00a0derecho). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la censura apunta a la inferencia l\u00f3gica \u00a0judicial, \u00a0el \u00a0censor \u00a0debe \u00a0cumplir \u00a0dos \u00a0exigencias: \u00a0admitir la validez en la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador y demostrar que el juzgador incurri\u00f3 en un \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0esto \u00a0es, que infringi\u00f3 los postulados de la sana cr\u00edtica, \u00a0debiendo, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0concretar \u00a0cu\u00e1l de sus componentes (leyes cient\u00edficas, \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos o m\u00e1ximas de la experiencia) fue omitido, as\u00ed como el que \u00a0resultaba aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0igual \u00a0v\u00eda debe acudirse cuando la queja \u00a0apunte \u00a0al an\u00e1lisis de la convergencia y congruencia entre los indicios y entre \u00a0estos \u00a0y \u00a0las \u00a0restantes \u00a0probanzas, o a la conclusi\u00f3n judicial de conferirle o \u00a0negarle eficacia a aquellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si, \u00a0por otra parte, la pretensi\u00f3n apunta a \u00a0que \u00a0fue omitido un indicio existente, o supuesto uno no obrante, debe invocarse \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia, corriendo el demandante con \u00a0la carga de construir el medio de prueba indirecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Con \u00a0nada \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0cumpli\u00f3 el \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0a lo que acudi\u00f3 realmente fue a presentar su personal y \u00a0subjetiva \u00a0inteligencia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0alcance \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido darse a las pruebas \u00a0allegadas, \u00a0con el anhelo de que la Corte cumpla como una tercera instancia, que \u00a0no \u00a0lo es, y haga prevalecer sus posturas sobre las de los jueces, olvidando que \u00a0las \u00a0de \u00a0estos llegan precedidas de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, \u00a0que \u00a0solamente \u00a0puede ser refutada a partir de la indicaci\u00f3n y demostraci\u00f3n de \u00a0precisos errores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0olvid\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0estructura \u00a0b\u00e1sica \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0se agota en la segunda instancia y que, por ende, \u00a0solamente \u00a0en \u00a0esas \u00a0dos fases se puede acudir a escritos de elaboraci\u00f3n libre, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por constituir una sede extraordinaria, no se \u00a0puede \u00a0llegar \u00a0con \u00a0alegatos \u00a0gen\u00e9ricos \u00a0que solamente buscan oponer, al de los \u00a0jueces, \u00a0un \u00a0personal \u00a0modo \u00a0de \u00a0valorar \u00a0las \u00a0pruebas, sino que es necesario se \u00a0demuestre \u00a0que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0incurrieron \u00a0en errores precisos, que deben ser \u00a0verificados, \u00a0no \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0discursos \u00a0libres, sino desde la argumentaci\u00f3n \u00a0debida que de tiempo atr\u00e1s exigen la ley y la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El demandante no solamente no demuestra la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas se\u00f1aladas, sino que a partir de la lectura de los \u00a0dos \u00a0fallos de instancia, que conforman unidad por haberse proferido en el mismo \u00a0sentido, se observa que ello no sucedi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. \u00a0As\u00ed, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0testimonio de Rafael \u00a0Enrique \u00a0Garc\u00eda \u00a0Torres, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0refiere que el Tribunal obvi\u00f3 que el \u00a0mismo \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0Tenerife \u00a0fue \u00a0objeto de la injerencia del grupo armado \u00a0ilegal. \u00a0Pero \u00a0sucede \u00a0que en forma expresa el juzgador colegiado parti\u00f3 de que \u00a0esas \u00a0fueron \u00a0sus \u00a0palabras \u00a0exactas (folio 23 de la sentencia), pero a rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0el relato del testigo se basaba en el plan gen\u00e9rico de \u00a0\u201cJorge \u00a040\u201d \u00a0de controlar los cargos p\u00fablicos en la regi\u00f3n, \u201cpero que no \u00a0le \u00a0consta \u00a0de \u00a0alg\u00fan acuerdo que se haya realizado\u201d con el acusado. As\u00ed, no \u00a0existi\u00f3 \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0sino \u00a0que \u00a0las \u00a0palabras \u00a0del \u00a0declarante fueron \u00a0valoradas \u00a0en \u00a0forma \u00a0integral, \u00a0de donde surge que si bien expres\u00f3 lo referido \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0igual advirti\u00f3 m\u00e1s adelante no constarle directamente el \u00a0asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0censura, el juzgador \u00a0tambi\u00e9n \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0el testigo hizo referencia a que, al igual que en otros \u00a0municipios, \u00a0el \u00a0alcalde \u00a0de \u00a0Tenerife \u00a0fue impuesto por las AUC, pero precis\u00f3, \u00a0como \u00a0hizo \u00a0el declarante, que ese se\u00f1alamiento no fue por percepci\u00f3n directa, \u00a0sino \u00a0por \u00a0comentarios \u00a0de terceros y que deduc\u00eda que por tratarse de candidato \u00a0\u00fanico contaba con ese aval (folios 24 a 26 del fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0propio \u00a0sucede \u00a0respecto de la cercan\u00eda \u00a0que, \u00a0se \u00a0dice, \u00a0hab\u00eda \u00a0entre \u00a0el sindicado y \u201cJorge 40\u201d, pues de la propia \u00a0trascripci\u00f3n \u00a0que \u00a0del testimonio hace el recurrente deriva que ello lo pone de \u00a0presente \u00a0porque \u00a0supuestamente \u00a0se lo refirieron terceros, adem\u00e1s de que en el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura el demandante alude a que el Tribunal parti\u00f3 de que \u00a0solamente \u00a0se \u00a0estaba frente a comentarios, que, adem\u00e1s, fueron negados por las \u00a0supuestas fuentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0Tribunal razon\u00f3 \u00a0desde \u00a0las \u00a0palabras \u00a0exactas \u00a0del \u00a0testigo, pero en su proceso de conferirles o \u00a0negarles \u00a0eficacia \u00a0opt\u00f3 por lo \u00faltimo, ante la reiteraci\u00f3n del testigo de no \u00a0constarle \u00a0directamente \u00a0nada, \u00a0por oposici\u00f3n al propio dicho de \u201cJorge 40\u201d \u00a0(y \u00a0de \u00a0otros \u00a0que \u00a0negaron \u00a0esos cargos), quien hizo \u00e9nfasis en que las AUC no \u00a0ten\u00edan \u00a0 \u00a0control \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0Tenerife, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0considerarlo \u00a0 un \u00a0 municipio \u00a0\u201cproblem\u00e1tico\u201d, \u00a0frente \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0Garc\u00eda Torres se \u00a0quedaban \u00a0en el campo de la especulaci\u00f3n, pues el mismo declarante reiter\u00f3 que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0conoc\u00eda \u00a0al \u00a0acusado, sino que conjeturaba que en Tenerife debi\u00f3 \u00a0suceder \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0que en otras regiones, lo cual, el jefe de las AUC neg\u00f3 con \u00a0\u00e9nfasis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0La \u00a0declaraci\u00f3n de Andr\u00e9s Adolfo del \u00a0Portillo \u00a0Simanca tampoco fue distorsionada. El propio demandante refiere que el \u00a0aporte \u00a0 del \u00a0 testigo \u00a0apunta \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0que \u00a0\u201cse \u00a0dec\u00eda\u201d, \u00a0\u201cse \u00a0escuchaba\u201d \u00a0que \u00a0el grupo ilegal ten\u00eda injerencia en Tenerife, de donde surge \u00a0que, \u00a0como afirm\u00f3 el Tribunal, el testigo nada refiri\u00f3 por percepci\u00f3n directa \u00a0y \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0constaban irregularidades cometidas en la localidad y \u00a0sobre \u00a0su \u00a0menci\u00f3n \u00a0de \u00a0que era necesario investigar lo acaecido en la regi\u00f3n, \u00a0bien \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el juzgador que nada aportaba pues Portillo Simanca aclar\u00f3 que \u00a0ello \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0infer\u00eda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 visto \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0comunicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. Lo propio debe decirse del testimonio de \u00a0Lino \u00a0Antonio \u00a0Torregroza \u00a0Contreras, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0al decir del recurrente en su \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0el Tribunal omiti\u00f3 su afirmaci\u00f3n sobre las presiones ejercidas \u00a0por \u00a0las \u00a0AUC \u00a0en \u00a0Tenerife, \u00a0lo \u00a0cual no fue obviado por el juzgador, que desde \u00a0otras \u00a0 pruebas, \u00a0incluida \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cJorge \u00a040\u201d, \u00a0infiri\u00f3 \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0el declarante no refiri\u00f3 que directamente le constara \u00a0lo afirmado por el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0respecto \u00a0del \u00a0hecho \u00a0que desencaden\u00f3 la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Sandoval \u00a0Quintana, \u00a0no \u00a0es cierto que se excluyera lo que sobre ese \u00a0aspecto \u00a0refiriera \u00a0Torregroza Contreras; por el contrario, de manera expresa el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0su \u00a0fallo, \u00a0razon\u00f3 sobre el tema, s\u00f3lo que lleg\u00f3 a inferencias \u00a0diversas \u00a0a \u00a0las \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0lo cual no constituye yerro alguno, menos el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n denunciado, m\u00e1xime que el juzgador de \u00a0primer grado igual valor\u00f3 ese asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0De \u00a0la anterior rese\u00f1a surge que lo que \u00a0realmente \u00a0causa \u00a0inconformidad no es que el Tribunal adulterara la identidad de \u00a0las \u00a0palabras \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0sino \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 en su \u00a0providencia, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el cual ha debido acudirse al falso raciocinio, con el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0componente de la sana cr\u00edtica, ley de la ciencia, principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0o \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0que fue omitido, as\u00ed como la ley, el \u00a0principio o la m\u00e1xima que resultara aplicable, pero no se hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0analiz\u00f3 \u00a0los \u00a0documentos \u00a0relativos \u00a0al \u201cPacto de Chivolo\u201d y el denominado \u201cMunicipio de \u00a0Tenerife\u201d, \u00a0desde los cuales se demuestra el acuerdo existente entre las AUC y \u00a0los candidatos a alcaldes del Magdalena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 observa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0desarrollo de la censura niega el cargo \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0como \u00a0que \u00a0trascribe \u00a0apartes \u00a0del fallo del Tribunal en donde \u00a0precisamente \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0del \u00a0\u201cPacto \u00a0de \u00a0Chivolo\u201d y expresa que el mismo se \u00a0convierte \u00a0en \u00a0prueba \u00a0a \u00a0favor del acusado, en tanto pericialmente se demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0firma \u00a0que \u00a0aparece \u00a0como \u00a0suya \u00a0le \u00a0fue \u00a0falsificada, \u00a0esto es, que no \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0el documento y esa adulteraci\u00f3n comportaba que mentirosamente se lo \u00a0quiso incluir en algo en lo que no particip\u00f3 para perjudicarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, el documento no fue excluido de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0fue \u00a0apreciado, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que, al \u00a0hacerlo, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0confiri\u00f3 \u00a0eficacia \u00a0opuesta \u00a0a la pretendida por el \u00a0recurrente, \u00a0contexto \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual los cuestionamientos ha debido hacerlos \u00a0por v\u00eda del falso juicio de identidad o del falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n de la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas Milagro Fontalvo \u00a0Col\u00f3n, \u00a0quien \u00a0dio \u00a0cuenta de la reuni\u00f3n en donde se suscribi\u00f3 el \u201cPacto de \u00a0Chivolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0Corte \u00a0 \u00a0considera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El impugnante ni indica ni demuestra la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error, en tanto al transcribir el testimonio echado de menos \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0su \u00a0relato \u00a0apunta a verificar la existencia de la reuni\u00f3n en \u00a0donde se suscribi\u00f3 el \u201cPacto de Chivolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el supuesto de que asistiese la raz\u00f3n al \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0mismo \u00a0resultar\u00eda \u00a0inane, \u00a0en \u00a0cuanto, \u00a0seg\u00fan el propio demandante \u00a0se\u00f1ala \u00a0en \u00a0varios \u00a0apartes \u00a0de \u00a0su \u00a0escrito, \u00a0desde \u00a0otros medios de prueba el \u00a0Tribunal \u00a0tuvo \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0la reuni\u00f3n y la suscripci\u00f3n de ese documento. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0incidencia, \u00a0como \u00a0que el hecho por \u00a0demostrar \u00a0fue \u00a0acreditado \u00a0con \u00a0otros elementos de juicio y el juzgador lo tuvo \u00a0acreditado en los t\u00e9rminos que reclama el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Sucede, adem\u00e1s, que el error no existe. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0no debe dejarse de lado que, habi\u00e9ndose pronunciado los dos fallos \u00a0en \u00a0id\u00e9ntico \u00a0sentido, \u00a0los \u00a0mismos \u00a0conforman una unidad inescindible, m\u00e1xime \u00a0cuando, \u00a0al \u00a0ratificar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0A \u00a0quo, \u00a0el \u00a0Tribunal hizo suyas las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0este \u00a0y, \u00a0as\u00ed, \u00a0a \u00a0folios 23 y siguientes de la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se observa que de manera expresa el juzgador se pronunci\u00f3 a \u00a0espacio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Jes\u00fas Milagro Fontalvo Col\u00f3n y le confiri\u00f3 \u00a0eficacia \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0constaba \u00a0el testigo: la ocurrencia de una \u00a0reuni\u00f3n en donde se suscribi\u00f3 el documento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0desde esa circunstancia, aunada a que \u00a0ninguna \u00a0persona, \u00a0incluido el propio testigo echado de menos por el impugnante, \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0de que el acusado asistiese a tal reuni\u00f3n, adem\u00e1s de que su firma \u00a0fue \u00a0falsificada, \u00a0el juzgador concluy\u00f3 en la existencia de incertidumbre sobre \u00a0su connivencia con la organizaci\u00f3n delictiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la prueba reclamada no fue excluida de la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0no se incurri\u00f3 en el falso juicio de \u00a0existencia por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en las valoraciones del Tribunal se omiti\u00f3 \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0documentos \u00a0remitidos \u00a0por \u00a0la Registradur\u00eda Nacional del Estado \u00a0Civil, \u00a0que \u00a0revelan que en las cuatro elecciones anteriores a las del a\u00f1o 2000 \u00a0en \u00a0Tenerife \u00a0no se dio el fen\u00f3meno de la candidatura \u00fanica, lo cual configura \u00a0un \u00a0hecho electoral at\u00edpico, que, adem\u00e1s, coincide con la pol\u00edtica de las AUC \u00a0que por entonces montaron su estrategia de candidaturas \u00fanicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0Corte \u00a0 \u00a0considera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La confrontaci\u00f3n del cargo con lo dicho \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pone de presente que aquel no tiene raz\u00f3n. En efecto, en la \u00a0hoja \u00a053 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal, bajo el t\u00edtulo \u201cPrueba documental\u201d, el \u00a0juez \u00a0colectivo \u00a0relaciona que a folio 53 del cuaderno 3 obra el Oficio 0203 del \u00a010 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02008, \u00a0procedente de la Directora de Gesti\u00f3n Electoral de la \u00a0Registradur\u00eda, \u00a0\u201cen el que informa que en la consulta del 6 de agosto de 2000 \u00a0por \u00a0medio del cual se escogi\u00f3 candidato \u00fanico en Tenerife no fue desarrollada \u00a0por \u00a0la \u00a0Registradur\u00eda\u2026, se consign\u00f3 que no existe informaci\u00f3n alguna en la \u00a0que \u00a0se relacione que la Registradur\u00eda Municipal de Tenerife haya realizado una \u00a0consulta \u00a0 para \u00a0 elegir \u00a0 candidato \u00a0 \u00fanico \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 alcald\u00eda \u00a0 de \u00a0 ese \u00a0municipio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, de manera expresa el \u00a0Tribunal \u00a0relacion\u00f3 y consider\u00f3 la prueba que el recurrente echa de menos y no \u00a0admite \u00a0discusi\u00f3n que la misma fue objeto de valoraci\u00f3n, como que expresamente \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0anunci\u00f3 \u00a0(hoja \u00a056 del fallo) que luego de analizar todas las \u00a0pruebas \u00a0relacionadas, \u00a0que fueron allegadas al proceso, proced\u00eda a estudiar el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0y la responsabilidad del acusado. Adem\u00e1s, cuando a folio 61 razona \u00a0sobre \u00a0el asunto de la candidatura \u00fanica, resulta incontrastable que parti\u00f3 de \u00a0ese documento, como que este da cuenta de ese hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Si lo anterior no fuese suficiente, y lo \u00a0es, \u00a0se tiene que a folios 70 y siguientes de la sentencia de primera instancia, \u00a0el \u00a0juez \u00a0a \u00a0quo \u00a0valor\u00f3 expresamente los documentos de la Registradur\u00eda a que \u00a0alude \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0de donde deriva la inexistencia del yerro, por cuanto ya \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0y \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0que \u00a0en este contexto las dos providencias conforman \u00a0unidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0no \u00a0se \u00a0evidencia una manifiesta lesi\u00f3n a las \u00a0garant\u00edas \u00a0 \u00a0fundamentales \u00a0 \u00a0que \u00a0 le \u00a0 imponga \u00a0 el \u00a0 deber \u00a0 de \u00a0 intervenir \u00a0oficiosamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con lo expuesto, la Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0 la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0no \u00a0admite \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0 ALBERTO \u00a0 CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 Aprobado acta N\u00ba 364 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., primero (01) de octubre de \u00a0dos mil doce (2012) \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Mediante \u00a0sentencia del 23 de junio de 2011, \u00a0el \u00a0Juez \u00a02\u00aa Penal [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-24918","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24918"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24918\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}