{"id":24477,"date":"2023-09-12T17:22:13","date_gmt":"2023-09-12T17:22:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3885909-05-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:22:13","modified_gmt":"2023-09-12T17:22:13","slug":"3885909-05-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3885909-05-12\/","title":{"rendered":"38859(09-05-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n\u00ba \u00a038859 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 176. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0nueve \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0dos mil \u00a0doce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n que, por la v\u00eda discrecional, presenta el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0LUIS \u00a0FELIPE \u00a0URIBE \u00a0D\u00cdAZ, contra el fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0proferido \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0enero de 2012, por el Juzgado Cuarto Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Palmira \u00a0(Valle \u00a0del Cauca), mediante el cual revoc\u00f3 la sentencia \u00a0absolutoria \u00a0emitida por el Juzgado Quinto Penal Municipal de esa municipalidad, \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado, \u00a0en \u00a0calidad de autor de dos delitos de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposas, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 9 meses de prisi\u00f3n y \u00a0multa \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a07 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales. \u00a0En la misma \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0decretaron \u00a0las \u00a0penas \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0y \u00a0p\u00fablicas \u00a0y privaci\u00f3n del derecho de \u00a0conducir \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores, \u00a0por \u00a0un \u00a0lapso de nueve meses. Al procesado, \u00a0adem\u00e1s,\u00a0 \u00a0se \u00a0le \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0pago \u00a0solidario \u00a0con el tercero civilmente \u00a0responsable, \u00a0de \u00a0$151.385.567\u00b0\u00b0 \u00a0y $88.077.368\u00b0\u00b0, a favor, respectivamente, \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Eugenia \u00a0Arce \u00a0y \u00a0Carolina \u00a0Astudillo, \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de perjuicios \u00a0materiales; \u00a0y \u00a0el \u00a0equivalente a cincuenta salarios m\u00ednimos legales mensuales, \u00a0para \u00a0cada \u00a0una de ellas, a t\u00edtulo de da\u00f1o moral. Por \u00faltimo, le fue otorgado \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0en la sentencia de segundo \u00a0grado, del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvieron \u00a0su \u00a0acontecer el 21 de junio de \u00a02003, \u00a0en \u00a0la v\u00eda Cali-Palmira a la altura del kil\u00f3metro 14 + 550 mts., frente \u00a0a \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0de la malla vial, siendo aproximadamente las 07:45 horas, \u00a0donde \u00a0el veh\u00edculo de placas CAG 403, conducido por el se\u00f1or LUIS FELIPE URIBE \u00a0D\u00cdAZ, \u00a0arroll\u00f3 \u00a0a las se\u00f1oras MAR\u00cdA EUGENIA ARCE y CAROLINA ASTUDILLO REYES, \u00a0quienes \u00a0fueron \u00a0trasladadas \u00a0al \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Vicente de Paul de la ciudad de \u00a0Palmira.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECURSO PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Tomando como base el Informe de Accidente de \u00a0Tr\u00e1nsito, \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 2003, la Fiscal\u00eda 63 Local de Palmira inici\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n preliminar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a015 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02003, \u00a0fue \u00a0abierta \u00a0formalmente \u00a0la instrucci\u00f3n, disponi\u00e9ndose all\u00ed vincular mediante indagatoria \u00a0a LUIS FELIPE URIBE D\u00cdAZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a022 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02004, se adelant\u00f3 la \u00a0diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a013 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02007, \u00a0fue cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0Consecuentemente, el 10 de octubre de ese a\u00f1o, se calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario. \u00a0All\u00ed, se dispuso acusar a LUIS FELIPE URIBE D\u00cdAZ, como \u00a0autor del delito de lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contra de lo decidido interpuso recursos \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0y apelaci\u00f3n el defensor del procesado. El primero fue resuelto \u00a0negativamente \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a020 de diciembre de 2007. A su turno, el 27 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02008, \u00a0la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal de Cali, confirm\u00f3 la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0A \u00a0quo, \u00a0precisando \u00a0que se trata de un concurso \u00a0homog\u00e9neo sucesivo de dos delitos de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria, el \u00a0asunto \u00a0le \u00a0fue \u00a0repartido, \u00a0para iniciar la etapa del juicio, al Juzgado Quinto \u00a0Penal Municipal de Palmira, el 21 de abril de 2008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a018 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02008, \u00a0tuvo \u00a0lugar la \u00a0audiencia preparatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0d\u00eda 3 de noviembre de 2010, se celebr\u00f3 \u00a0la audiencia p\u00fablica de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 31 de enero de 2011, se profiri\u00f3 el fallo \u00a0absolutorio \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0oportunamente apelado por los representantes de \u00a0las afectadas, quienes se constituyeron en parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02012, se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en la cual se dispuso revocar la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0A \u00a0quo y en su lugar condenar al procesado como \u00a0autor \u00a0 de \u00a0dos \u00a0delitos \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposas, \u00a0ahora \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0a trav\u00e9s del extraordinario recurso de casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 se \u00a0 analiza \u00a0 en \u00a0 su \u00a0legitimaci\u00f3n, \u00a0correcci\u00f3n \u00a0argumental \u00a0y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que se trata de un proceso rituado por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0que \u00a0involucra \u00a0como \u00a0fallador de segunda instancia a un \u00a0juzgado \u00a0de circuito, el recurrente dice acudir a la v\u00eda de la discrecionalidad \u00a0y para ello esboza dos argumentos centrales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Advierte que se hace necesario restablecer \u00a0las \u00a0garant\u00edas fundamentales cercenadas a su prohijado legal, pues, el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0se emiti\u00f3 vulnerando el principio de presunci\u00f3n de inocencia y \u00a0su correlato de in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En sustento de ello, trae a colaci\u00f3n lo que \u00a0tratadistas \u00a0extranjeros, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0y \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n, han \u00a0expresado \u00a0en \u00a0torno \u00a0de la naturaleza y efectos del principio de presunci\u00f3n de \u00a0inocencia, \u00a0as\u00ed \u00a0como el desarrollo que al mismo presenta el principio in dubio \u00a0pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual manera, afirma el casacionista que \u00a0los \u00a0principios \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0violados \u00a0con ocasi\u00f3n de que el Tribunal \u00a0otorg\u00f3 \u00a0credibilidad a lo expresado por las v\u00edctimas, en contraposici\u00f3n de lo \u00a0dicho \u00a0por el procesado y su testigo de descargos. En sentir del demandante, los \u00a0testimonios \u00a0encontrados \u00a0de \u00a0unos y otros generan la duda insalvable que obliga \u00a0acudir al principio in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Asevera el impugnante -quien, se recuerda, \u00a0atiende \u00a0los \u00a0intereses defensivos del procesado-, que Flor Mar\u00eda Ruiz Uribe, a \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0vincul\u00f3 \u00a0como \u00a0tercero \u00a0civilmente responsable, fue condenada sin \u00a0haber \u00a0sido \u00a0debidamente \u00a0notificada, lo que condujo a que se violara su derecho \u00a0de defensa y el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el efecto, el recurrente asegura que no \u00a0se \u00a0entreg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina judicial copia de la notificaci\u00f3n realizada por la \u00a0empresa \u00a0postal, adem\u00e1s que deja dudas la forma en la cual se fij\u00f3 el aviso en \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0que figura como de residencia del tercero civilmente responsable \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0no se cubrieron estrictamente las exigencias que para el efecto \u00a0consagra el C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0respecto \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente responsable, \u00a0hab\u00eda \u00a0caducado \u00a0y \u00a0ello \u00a0no fue alegado por el curador ad litem designado a su \u00a0favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0 lo \u00a0 anotado, \u00a0 significa \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de haberse desconocido el debido proceso y derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0acceder a la \u00a0admisi\u00f3n discrecional de la demanda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo Primero \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0enfila \u00a0el \u00a0demandante \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, consagrada en el art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, \u00a0por \u00a0estimar \u00a0que la sentencia atacada entra\u00f1a una violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0producto \u00a0de \u00a0desconocer el principio de presunci\u00f3n de inocencia y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0las normas t\u00edpicas que consagran los dos \u00a0delitos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0lesiones \u00a0 \u00a0culposas \u00a0 \u00a0por \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0 se \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para soportar el cargo, el impugnante repite \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0esbozados \u00a0al \u00a0momento \u00a0de justificar la discrecionalidad de la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0agrega que \u201cEl \u00a0yerro \u00a0grave ocurre cuando en la decisi\u00f3n atacada se da plena credibilidad a lo \u00a0manifestado \u00a0por las v\u00edctimas, as\u00ed mismo a lo que expresa el testigo ALEJANDRO \u00a0GARC\u00c9S \u00a0MALDONADO, pero se descarta lo que con fuerza respaldaba los dichos del \u00a0procesado, \u00a0cual \u00a0son \u00a0los \u00a0decires \u00a0del se\u00f1or RICARDO VALENCIA MU\u00d1OZ , y para \u00a0hacerlo, \u00a0parte \u00a0de \u00a0que \u00a0tan solo fue allegado en la vista p\u00fablica, situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0desconoce \u00a0que \u00a0desde la versi\u00f3n libre, el se\u00f1or LUIS FELIPE URIBE D\u00cdAZ, \u00a0lo \u00a0mencion\u00f3 al ser interrogado sobre que personas fueron testigos presenciales \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 hechos, \u00a0 \u00a0 ante \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 manifest\u00f3: \u00a0 \u00a0 \u2018un \u00a0sargento \u00a0de polic\u00eda que ven\u00eda y \u00a0un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0muchacho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0richard\u2019.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0la Fiscal\u00eda no \u00a0procur\u00f3 \u00a0hacer \u00a0comparecer \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0citados \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y se \u00a0descart\u00f3 \u00a0lo dicho por el testigo Ricardo Valencia Mu\u00f1oz, con lo cual se neg\u00f3 \u00a0una \u00a0prueba \u00a0que permite generar dudas acerca de la acusaci\u00f3n vertida contra su \u00a0representado \u00a0legal, \u00a0como \u00a0quiera que respalda a satisfacci\u00f3n lo expresado por \u00a0\u00e9ste en la versi\u00f3n libre y posterior indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entiende \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0para \u00a0rematar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0\u201ccon los vicios de juicio \u00a0examinados\u201d \u00a0desconoci\u00f3 el principio de presunci\u00f3n \u00a0de inocencia y su\u00a0 correlato de in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 de la Ley 600 de 2000, pero ahora por la v\u00eda indirecta del falso \u00a0raciocinio, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0sostiene que su cr\u00edtica se encamina a controvertir \u00a0la \u00a0ninguna credibilidad que otorg\u00f3 el Ad quem a lo expresado por el testigo de \u00a0descargos Ricardo Valencia Mu\u00f1oz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para soportar su tesis, el impugnante realiza \u00a0una \u00a0muy \u00a0particular \u00a0e \u00a0interesada \u00a0lectura \u00a0de \u00a0lo que el testigo sostuvo y la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0ello \u00a0comporta, a partir de lo cual sostiene que \u201cLa \u00a0 realidad \u00a0 probatoria, \u00a0ley \u00a0cient\u00edfica \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0desconocidas \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0nos \u00a0permiten llegar a conclusi\u00f3n de validez \u00a0total de este testigo citado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina \u00a0afirmando \u00a0el \u00a0casacionista, que de \u00a0haberse \u00a0\u201cbrindado\u00a0 \u00a0la debida valoraci\u00f3n a la \u00a0luz \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0a \u00a0este \u00a0testimonio, \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0absuelto \u00a0al \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero \u00a0<\/p>\n<p>Acude \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0al \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0supuesto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del debido proceso, \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse notificado adecuadamente la demanda de parte civil \u00a0al tercero civilmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sustento \u00a0de \u00a0su propuesta el recurrente \u00a0reitera \u00a0lo \u00a0que \u00a0fue \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0solicitar se aceptase la demanda por el \u00a0camino discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cprocede \u00a0dejar \u00a0sin \u00a0efecto \u00a0la \u00a0condena \u00a0al \u00a0pago \u00a0de perjuicios \u00a0impuesta \u00a0en la sentencia objeto de casaci\u00f3n\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo cuarto \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0dentro del espectro de la nulidad, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0afirma \u00a0que se viol\u00f3 el derecho de defensa t\u00e9cnica del tercero \u00a0civilmente responsable, Flor Mar\u00eda Ruiz Uribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el efecto, manifiesta que el curador ad \u00a0litem \u00a0 designado \u00a0 en \u00a0 representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ruiz \u00a0Uribe, \u00a0mostr\u00f3 \u00a0desinter\u00e9s y no actu\u00f3 activamente en protecci\u00f3n de sus derechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello por cuanto, asevera el recurrente, dej\u00f3 \u00a0de \u00a0alegar \u00a0la \u00a0caducidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0civil \u00a0intentada \u00a0contra ese tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0bien, es posible advertir que la demanda se \u00a0present\u00f3 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0lapso \u00a0de \u00a0tres a\u00f1os que consagra el art\u00edculo 2358 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0es lo cierto que la notificaci\u00f3n no oper\u00f3 dentro del t\u00e9rmino \u00a0de \u00a01 \u00a0a\u00f1o \u00a0que \u00a0estipula \u00a0el \u00a0art\u00edculo 90 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, \u00a0modificado por el art\u00edculo 10 de la Ley 794 de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco adujo el curador ad litem, agrega el \u00a0impugnante, \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 tercero \u00a0 civilmente \u00a0 responsable \u00a0 no \u00a0 \u201cten\u00eda \u00a0la \u00a0tenencia \u00a0ni \u00a0guarda del veh\u00edculo y por tanto no era \u00a0llamada \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 responder \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0perjuicios \u00a0 \u00a0causados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En suma, el casacionista pide, conforme todos \u00a0los \u00a0cargos \u00a0presentados, \u00a0que \u00a0se declare probada la violaci\u00f3n al principio in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso y derecho de \u00a0defensa \u00a0del \u00a0tercero civilmente responsable, y por consecuencia de ello se case \u00a0el \u00a0fallo para efectos de absolver al procesado de los cargos por dos delitos de \u00a0lesiones \u00a0personales culposas, y a \u00e9ste y al tercero civilmente responsable, de \u00a0los perjuicios ordenados pagar en favor de las v\u00edctimas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C O N S I D E R A C I O N E S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0necesario \u00a0destacar, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0que en atenci\u00f3n a los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0consagrados \u00a0para \u00a0acudir al mecanismo extraordinario de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0asunto examinado obliga recurrir a la v\u00eda discrecional, dado el \u00a0monto \u00a0de \u00a0pena dispuesto para el delito por el cual se conden\u00f3 al representado \u00a0legal \u00a0del \u00a0recurrente y, primordialmente, el origen del fallo de segundo grado, \u00a0emitido \u00a0no por un Tribunal, sino por el Juzgado Cuarto\u00a0 Penal del Circuito \u00a0de Palmira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0sentido, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de la Ley 600 de 2000,\u00a0 \u00a0regula \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso extraordinario procede contra las sentencias proferidas \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0los \u00a0tribunales \u00a0de distrito judicial o el tribunal \u00a0superior \u00a0militar, \u00a0para \u00a0delitos \u00a0cuya \u00a0pena privativa de la libertad exceda de \u00a0ocho a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Entonces, \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0ordinaria \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia no \u00a0proviene \u00a0de \u00a0un \u00a0tribunal, \u00a0era \u00a0menester \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0especificase la \u00a0necesidad \u00a0 de \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Corte, \u00a0ya \u00a0para \u00a0garantizar \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0ora \u00a0en \u00a0el cometido de desarrollar la jurisprudencia, como as\u00ed \u00a0lo impone el art\u00edculo 205, inciso \u00faltimo, de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0superar \u00a0la exigencia en comento, el recurrente dice que busca \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de garant\u00edas presuntamente vulneradas a su representado legal, \u00a0precisamente \u00a0el \u00a0acusado \u00a0y \u00a0condenado \u00a0por \u00a0la segunda instancia, as\u00ed como al \u00a0tercero civilmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 entrada \u00a0 es \u00a0necesario \u00a0precisar \u00a0que \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0el \u00a0demandante \u00a0puede \u00a0justificar \u00a0la v\u00eda discrecional, ni mucho menos soportar los \u00a0cargos \u00a0 propuestos, \u00a0 en \u00a0 presuntas \u00a0 o \u00a0 reales \u00a0 vulneraciones \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0o \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0un \u00a0sujeto \u00a0procesal diferente a aquel en cuyo \u00a0nombre act\u00faa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ello \u00a0 sencillamente \u00a0 porque \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0est\u00e1 \u00a0habilitado \u00a0para \u00a0quien \u00a0de \u00a0manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0posee \u00a0un \u00a0inter\u00e9s en revocar o \u00a0modificar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n que lo afecta. Y si est\u00e1 claro que el impugnante s\u00f3lo \u00a0ha \u00a0recibido \u00a0poder \u00a0del \u00a0procesado y efectivamente act\u00faa en su nombre, nada lo \u00a0habilita para agenciar derechos de terceros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esa \u00a0carencia \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0obliga \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0desechen \u00a0todos los \u00a0argumentos \u00a0y \u00a0solicitudes \u00a0basados \u00a0en la que dice violaci\u00f3n de garant\u00edas del \u00a0tercero civilmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n, \u00a0el \u00a0sustento \u00a0del \u00a0medio \u00a0discrecional \u00a0reclamado \u00a0\u00fanicamente \u00a0reposa \u00a0en \u00a0que \u00a0presuntamente \u00a0se \u00a0vulneraron \u00a0los \u00a0derechos de su \u00a0asistido, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0toca \u00a0con \u00a0la presunci\u00f3n de inocencia y el correlato in \u00a0dubio pro reo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde luego, si sucede que lo alegado por el \u00a0impugnante \u00a0es \u00a0que \u00a0se violaron garant\u00edas fundamentales del procesado, siempre \u00a0ser\u00e1 \u00a0 posible \u00a0aducir \u00a0que \u00a0ello \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0permite \u00a0acudir \u00a0al \u00a0camino \u00a0discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0una \u00a0tal afirmaci\u00f3n no exonera de la \u00a0carga \u00a0procesal de explicar la necesidad de esa intervenci\u00f3n discrecional de la \u00a0Corte, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que se trata de dos exigencias y niveles de argumentaci\u00f3n \u00a0diferentes, \u00a0de manera que\u00a0 en primer lugar se justifique ese requerimiento \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala aborde el conocimiento del asunto, y en segundo t\u00e9rmino, se \u00a0sustente \u00a0 adecuada \u00a0 y \u00a0 suficientemente \u00a0 la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0vicio \u00a0o \u00a0yerro \u00a0trascendente \u00a0 que \u00a0 obliga \u00a0modificar \u00a0o \u00a0revocar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se resalta, si ya por s\u00ed mismo el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0asoma extraordinario, en cuya raz\u00f3n la admisi\u00f3n de la demanda opera \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0cumplan \u00a0unas \u00a0pautas argumentales y de sustentaci\u00f3n \u00a0exigentes, \u00a0el \u00a0t\u00f3pico \u00a0deriva \u00a0hacia \u00a0escenarios \u00a0excepcional\u00edsimos cuando se \u00a0verifica \u00a0que, \u00a0en sentido general, el asunto no admite de esa especial forma de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0torn\u00e1ndose \u00a0imperioso \u00a0delimitar \u00a0amplia \u00a0y \u00a0suficientemente \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0de una de las dos circunstancias que habilitan el examen de la \u00a0Corte: \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas fundamentales o necesidad de desarrollar la \u00a0jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, cuando el delito por el \u00a0cual \u00a0se \u00a0condena contempla una pena legalmente establecida inferior a 8 a\u00f1os o \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia del proceso corresponde a un juzgado, lo normal es que el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0termine \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0y \u00a0s\u00f3lo cuando el recurrente \u00a0argumenta \u00a0de \u00a0manera \u00a0expresa y suficiente que se impone la intervenci\u00f3n de la \u00a0Sala \u00a0para \u00a0resta\u00f1ar garant\u00edas vulneradas o hacer din\u00e1mica la jurisprudencia, \u00a0es \u00a0posible, \u00a0desde \u00a0luego, si adem\u00e1s se fundamenta cabalmente la existencia de \u00a0un \u00a0yerro \u00a0trascendente, admitir la demanda de casaci\u00f3n. Lo contrario significa \u00a0tornar general lo que excepcional se ha fijado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0lo \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda se deduce es \u00a0apenas \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0del recurrente por hacer prevalecer su criterio, en contra \u00a0del \u00a0m\u00e1s \u00a0autorizado \u00a0de \u00a0la \u00a0segunda instancia, basados los dos \u00fanicos cargos \u00a0pasibles \u00a0de \u00a0presentar, \u00a0en \u00a0una \u00a0simple \u00a0discusi\u00f3n \u00a0de instancia acerca de la \u00a0credibilidad predicable del testigo de descargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0escuetamente \u00a0planteado \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0debate, \u00a0para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que la discrecionalidad alegada carece de \u00a0soporte \u00a0v\u00e1lido \u00a0y \u00a0esa \u00a0asimilaci\u00f3n \u00a0a supuestas garant\u00edas conculcadas asoma \u00a0completamente \u00a0artificial, \u00a0fruto del inter\u00e9s del demandante por superlativizar \u00a0un \u00a0asunto \u00a0eminentemente \u00a0probatorio que nace de la pretensi\u00f3n de anteponer su \u00a0muy \u00a0interesado \u00a0examen de los elementos suasorios recogidos, al m\u00e1s autorizado \u00a0del Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera, si la Corte no advierte, as\u00ed \u00a0fuese \u00a0de \u00a0forma adjetiva, que deban protegerse derechos fundamentales o haya de \u00a0desarrollarse \u00a0la jurisprudencia, mal puede admitir una demanda que no se aviene \u00a0con las exigencias formales establecidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0el \u00a0evento \u00a0que \u00a0se dijera \u00a0superado \u00a0ese \u00a0primer \u00a0escollo, \u00a0para la Sala es claro que los cargos postulados \u00a0por \u00a0el casacionista no resisten el an\u00e1lisis de adecuada fundamentaci\u00f3n, pues, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0ropaje \u00a0de \u00a0las \u00a0causales de casaci\u00f3n contempladas en la norma legal, \u00a0esconde \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n de contraponer sus juicios valorativos a los del juzgado \u00a0de \u00a0segunda instancia, pretendiendo entronizarlos como m\u00e1s contundentes, aunque \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0a perfilar una concreta violaci\u00f3n que por su trascendencia obligue \u00a0declarar la absoluci\u00f3n pretendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A este efecto, un detenido examen de los dos \u00a0\u00fanicos \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargos \u00a0 \u00a0 \u00a0pasibles\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0examinar \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013dado \u00a0que, como se dijo, los otros dos \u00a0refieren \u00a0 a \u00a0 presuntas \u00a0 vulneraciones \u00a0de \u00a0derechos \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0agenciar \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0defensor del \u00a0procesado- \u00a0advierten \u00a0de \u00a0la \u00a0total \u00a0carencia \u00a0de \u00a0sustento, como se verifica a \u00a0continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>Completamente \u00a0desenfocada aparece la manera \u00a0en \u00a0 que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0busca \u00a0rehabilitar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0de \u00a0descargos, \u00a0anteponiendo \u00a0su \u00a0criterio \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0utilizado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0ese prop\u00f3sito, por razones obvias, \u00a0encarase el tipo de argumentaci\u00f3n propia de la causal propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de verdad el casacionista hallase alg\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo implicaba, como ya de \u00a0manera \u00a0amplia \u00a0y \u00a0pac\u00edfica \u00a0lo \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0Sala, elaborar un argumento \u00a0eminentemente \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0necesariamente \u00a0debe respetar los hechos \u00a0asumidos \u00a0ciertos por el ad quem y la evaluaci\u00f3n probatoria a partir de la cual \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0ese convencimiento, pues, debe recalcarse, lo criticado por ese medio \u00a0es \u00a0exclusivamente \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida o falta de aplicaci\u00f3n de una norma \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0era \u00a0menester \u00a0que \u00a0el recurrente \u00a0se\u00f1alase \u00a0c\u00f3mo \u00a0esos \u00a0hechos \u00a0demostrados \u00a0probados \u00a0no se acomodan a la norma \u00a0elegida \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, sea porque aplic\u00f3 la que no \u00a0deb\u00eda, \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar la adecuada, o tergivers\u00f3 el sentido de lo que ella \u00a0contiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0advierte el \u00a0impugnante \u00a0es \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0consagratorias \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, la \u00fanica manera de exponer adecuadamente el tema \u00a0dentro \u00a0de la \u00f3rbita del error directo, es demostrando que a pesar de reconocer \u00a0el \u00a0 fallo \u00a0 atacado, \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 duda \u00a0 probatoria, \u00a0 conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero si, como ocurre en el escrito presentado \u00a0por \u00a0el defensor del procesado, lo buscado es controvertir la forma como encar\u00f3 \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem la prueba, desde luego que no es el camino de la violaci\u00f3n directa \u00a0el adecuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0si \u00a0el \u00a0ataque \u00a0se \u00a0centra \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0la \u00a0poca \u00a0credibilidad \u00a0que dio el juzgado del circuito a lo \u00a0depuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0de descargos, no es posible a trav\u00e9s del recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 obtener \u00a0 satisfacci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0absolutoria \u00a0dado \u00a0que, \u00a0finalmente, \u00a0el \u00a0tema \u00a0se centra en el criterio subjetivo del demandante, que de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0puede \u00a0superar \u00a0el \u00a0m\u00e1s \u00a0autorizado \u00a0del fallador, dado que la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado, como se dijo antes, llega revestida a esta sede de \u00a0una \u00a0doble \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0s\u00f3lo \u00a0derrumbable \u00a0con \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0si \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba se trata, de que se incurri\u00f3 en alg\u00fan vicio \u00a0trascendente en su aducci\u00f3n o valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente que el recurrente nunca abord\u00f3 \u00a0con \u00a0seriedad la controversia probatoria apenas enunciada, ni elabor\u00f3 argumento \u00a0suficiente \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0entender \u00a0que \u00a0de \u00a0verdad se han materializado \u00a0errores de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apenas t\u00edmidamente signific\u00f3 que fue negada \u00a0una \u00a0 \u00a0 prueba \u00a0 \u00a0\u2013la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0de \u00a0descargos-, \u00a0con \u00a0lo cual, en principio, podr\u00eda \u00a0advertirse \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 vicio \u00a0 de \u00a0 legalidad \u00a0 \u2013por \u00a0inadmitirse \u00a0un \u00a0medio \u00a0suasorio \u00a0legal, \u00a0regular \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0aportado- o un yerro\u00a0 de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0\u2013se \u00a0 \u00a0dej\u00f3 \u00a0 de \u00a0 considerar \u00a0 una \u00a0 prueba \u00a0 allegada \u00a0 de \u00a0 forma \u00a0leg\u00edtima-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, durante el desarrollo del cargo \u00a0puede \u00a0verificarse \u00a0que \u00a0lo \u00a0criticado no es la negaci\u00f3n u omisi\u00f3n anunciadas, \u00a0sino \u00a0la \u00a0poca \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0ocup\u00e1ndose \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0en \u00a0t\u00edpico alegato de \u00a0instancia, \u00a0de \u00a0examinar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0a la luz de su particular y muy interesada \u00a0visi\u00f3n, \u00a0sin jam\u00e1s determinar cu\u00e1l es el error en el que incurri\u00f3 el ad quem \u00a0al \u00a0definir la credibilidad intr\u00ednseca de ese medio suasorio y contrastarlo con \u00a0los dem\u00e1s elementos de juicio allegados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0si \u00a0el \u00a0fundamento central \u00a0utilizado \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista para prohijar la tesis de necesaria aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo,\u00a0 \u00a0estriba \u00a0en \u00a0que dentro del plenario \u00a0existen \u00a0 versiones \u00a0 encontradas \u00a0 de \u00a0lo \u00a0ocurrido, \u00a0evidente \u00a0se \u00a0aprecia \u00a0el \u00a0desacierto, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0lo \u00a0obligado \u00a0realizar \u00a0del \u00a0funcionario es decantar el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0para \u00a0determinar \u00a0racionalmente \u00a0cu\u00e1l \u00a0de las dos partes \u00a0comporta \u00a0veracidad \u00a0y \u00a0no, como lo propone, acudir a esa especie de valoraci\u00f3n \u00a0matem\u00e1tica que obliga uniformidad en la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 evidentes \u00a0yerros \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 pueblan \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0examinado, \u00a0obligada \u00a0se \u00a0erige \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0 verdadera \u00a0 petici\u00f3n \u00a0de \u00a0principio \u00a0\u2013yerro \u00a0 l\u00f3gico \u00a0 que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0dar \u00a0por demostrado lo que precisamente debe demostrarse- contiene \u00a0el \u00a0 segundo \u00a0 cargo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0cuanto, \u00a0sin \u00a0mayor \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0o jur\u00eddica y s\u00f3lo porque as\u00ed lo piensa \u00e9l, concluye \u00a0en \u00a0que \u00a0la valoraci\u00f3n del testimonio de descargos realizada por el Ad quem, es \u00a0desacertada \u00a0 y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0su \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde luego, ese falso raciocinio que rotula \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se \u00a0queda \u00a0all\u00ed, \u00a0dado \u00a0que \u00a0apenas \u00a0se \u00a0enuncia \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de los postulados de la sana cr\u00edtica, sin explicarse c\u00f3mo ocurri\u00f3 \u00a0ello \u00a0o, \u00a0incluso, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0incide ese yerro en la totalidad del plexo \u00a0probatorio, al punto de obligar mutar la condena por absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0ilustraci\u00f3n \u00a0del demandante y con criterios pedag\u00f3gicos, la \u00a0Corte \u00a0estima \u00a0tempestivo \u00a0traer \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0que ya de manera pac\u00edfica y \u00a0reiterada \u00a0ha \u00a0establecido \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0de argumentar l\u00f3gicamente \u00a0respecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 supuesta \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0errores \u00a0probatorios \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0los \u00a0de derecho, obligan a quien los \u00a0invoca \u00a0a \u00a0aceptar que la prueba respecto de la que los alega fue reconocida por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0como \u00a0legal, \u00a0regular y oportunamente allegada al proceso, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0lo \u00a0discutido \u00a0constituye \u00a0vicios f\u00e1cticos que se desarrollan en tres \u00a0modalidades: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0falso \u00a0juicio de identidad y falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de existencia el \u00a0fallador \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar el contenido de una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n), o cuando, por el contrario, \u00a0hace \u00a0precisiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de un medio de convicci\u00f3n que no forma \u00a0parte \u00a0del proceso, o que no pertenecen a ninguno de los allegados (falso juicio \u00a0de existencia por suposici\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso juicio de identidad se diferencia \u00a0del \u00a0anterior en que el juzgador s\u00ed tiene en cuenta el medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado, \u00a0pero, \u00a0al \u00a0aprehender \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0le \u00a0recorta o \u00a0suprime \u00a0 aspectos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0trascendentes \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0cercenamiento), \u00a0o le agrega circunstancias o aspectos igualmente relevantes que \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0su \u00a0texto \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de identidad por adici\u00f3n), o le \u00a0cambia \u00a0el \u00a0significado \u00a0a \u00a0su expresi\u00f3n literal (falso juicio de identidad por \u00a0distorsi\u00f3n o tergiversaci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0de \u00a0un falso juicio de identidad, por tratarse de vicios objetivo \u00a0contemplativos, \u00a0 es \u00a0 en \u00a0extremo \u00a0elemental. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0basta \u00a0con \u00a0identificar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba omitida y el lugar en el que \u00e9sta se \u00a0halla \u00a0adosada \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0con \u00a0se\u00f1alar \u00a0la precisi\u00f3n f\u00e1ctica que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un medio de prueba extra\u00f1o a la actuaci\u00f3n o que no pertenece a \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0legalmente \u00a0aportados; \u00a0y \u00a0en \u00a0el segundo, es suficiente con la \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0de lo que de manera fidedigna revela la prueba, con la s\u00edntesis o \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0hizo \u00a0el funcionario, en aras de evidenciar el \u00a0cercenamiento, la adici\u00f3n o la tergiversaci\u00f3n de su texto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el falso raciocinio difiere de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente y su tenor o \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0es aprehendida por el funcionario con total fidelidad, sin \u00a0embargo, \u00a0 al \u00a0 valorarla, \u00a0al \u00a0sopesarla, \u00a0le \u00a0asigna \u00a0un \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia o sentido com\u00fan, o las leyes de las \u00a0ciencias, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0eventos \u00a0el \u00a0demandante corre con la carga de demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o cu\u00e1l principio de la l\u00f3gica, o cu\u00e1l m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez, e igualmente tiene el deber de \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0el raciocinio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0por \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 aplicarse para \u00a0esclarecer el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No sobra destacar que, adicionalmente, como \u00a0es \u00a0sabido, \u00a0bien \u00a0se \u00a0trate de errores de derecho o ya de hecho, tras demostrar \u00a0objetivamente \u00a0el dislate, es perentorio acreditar su trascendencia o, lo que es \u00a0lo \u00a0mismo, que de no haberse incurrido en \u00e9l, la declaraci\u00f3n de justicia hecha \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinta \u00a0y \u00a0favorable \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0que alega el \u00a0respectivo desaguisado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0requieren \u00a0mayores \u00a0lucubraciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0para \u00a0advertir \u00a0que \u00a0ni \u00a0por \u00a0asomo \u00a0el \u00a0demandante cumpli\u00f3 con las \u00a0exigencias \u00a0argumentativas \u00a0arriba \u00a0rese\u00f1adas, raz\u00f3n suficiente para inadmitir \u00a0ese alegato de instancia que compone el segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, la carencia de sustentaci\u00f3n \u00a0adecuada \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda y, primordialmente, la completa ausencia de argumentos \u00a0que \u00a0 demuestren \u00a0 necesaria \u00a0 la \u00a0v\u00eda \u00a0discrecional, \u00a0se \u00a0erigen \u00a0en \u00a0factores \u00a0ineludibles que tornan imperiosa su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De la casaci\u00f3n oficiosa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0 bien \u00a0 la \u00a0 Sala, \u00a0 ante \u00a0 las \u00a0 evidentes \u00a0falencias \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0inadmitir\u00e1 la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0ello no implica que frente a su labor de velar por la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0deba \u00a0pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0la evidente \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0en \u00a0que incurri\u00f3 el ad quem al momento \u00a0de \u00a0condenar \u00a0solidariamente al pago de perjuicios civiles a quien se determin\u00f3 \u00a0tercero \u00a0 \u00a0civilmente \u00a0 \u00a0responsable, \u00a0 Flor \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Ruiz \u00a0 Uribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0ello \u00a0opera \u00a0inmediato, sin necesidad de disponer el traslado al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0para que emita su concepto, como se se\u00f1al\u00f3 anteladamente \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0debe \u00a0partir \u00a0por \u00a0significar \u00a0la \u00a0Corte \u00a0c\u00f3mo \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0bien poco se dice para sustentar la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condenar \u00a0solidariamente \u00a0al pago de perjuicios a quien aparec\u00eda \u00a0registrada \u00a0en el Tr\u00e1nsito Municipal como propietaria del automotor con el cual \u00a0se caus\u00f3 el doble lesionamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia de segundo grado, en el \u00edtem \u00a0rotulado \u00a0\u201cPERJUICIOS\u201d, describe los da\u00f1os padecidos por las afectadas, los \u00a0gastos \u00a0efectuados \u00a0por \u00a0ellas, \u00a0la \u00a0incapacidad determinada por el legista, las \u00a0sumas \u00a0 ya \u00a0 pagadas \u00a0 y \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 estima \u00a0 debe \u00a0 cubrirse \u00a0 como \u00a0perjuicio \u00a0moral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena en contra de Flor \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ruiz \u00a0Uribe, \u00a0solo \u00a0se \u00a0anota: \u00a0\u201cPor \u00a0lo que \u00a0deber\u00e1 \u00a0pagar el procesado solidariamente con el tercero civilmente responsable \u00a0la \u00a0 \u00a0suma \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cincuenta \u00a0 (50) \u00a0 salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 legales \u00a0 mensuales \u00a0vigentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los \u00a0numerales \u00a0tercero \u00a0y cuarto de la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0del fallo, que contienen, respectivamente, la condena al pago \u00a0de \u00a0los perjuicios materiales y morales, se reitera que ello corresponde pagarlo \u00a0al \u00a0 procesado \u00a0 \u201csolidariamente \u00a0 con \u00a0el \u00a0tercero \u00a0civilmente responsable\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0tangencial y jam\u00e1s sustentada condena \u00a0al \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0elude \u00a0definir, \u00a0as\u00ed fuese sucintamente, \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0origen, \u00a0naturaleza y sustento jur\u00eddico de lo dispuesto, en cara \u00a0omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0resulta \u00a0trascendente \u00a0si \u00a0se \u00a0toma en cuenta, de un lado, que lo \u00a0obligado \u00a0pagar \u00a0asciende \u00a0a cerca de trescientos millones de pesos, y del otro, \u00a0que \u00a0ese \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0nunca \u00a0acudi\u00f3 \u00a0al tr\u00e1mite y debi\u00f3 \u00a0designarse \u00a0en \u00a0su favor un curador ad litem que bien poco hizo para atender sus \u00a0intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se trata, como lo postul\u00f3 el demandante \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0inadmitido \u00a0por la evidente falta de inter\u00e9s que lo asiste, de \u00a0examinar \u00a0si \u00a0efectivamente \u00a0se hicieron las notificaciones de rigor, o incluso, \u00a0si \u00a0el \u00a0curador \u00a0ad \u00a0litem pudo o no haber desarrollado una mejor labor, sino de \u00a0que \u00a0se \u00a0demuestre \u00a0efectivamente \u00a0obligado \u00a0el tercero civilmente responsable a \u00a0pagar solidariamente los da\u00f1os ocasionados con el accidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello no emerge autom\u00e1tico, debe precisarse, \u00a0de \u00a0que \u00a0ese \u00a0tercero \u00a0figure \u00a0registrado \u00a0como \u00a0propietario del automotor en la \u00a0oficina \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0respectiva, \u00a0sino \u00a0del \u00a0hecho \u00a0material \u00a0efectivo \u00a0de la \u00a0tenencia, \u00a0disposici\u00f3n, guarda o dominio del medio peligroso, como ya ha tenido \u00a0oportunidad de precisarlo la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 recientemente \u00a0 acot\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0la \u00a0ley \u00a0presume \u00a0la \u00a0responsabilidad por los hechos ajenos basada en la culpa predicable \u00a0de \u00a0quien \u00a0tiene \u00a0a otro bajo su dependencia al presumir que el da\u00f1o ocurre por \u00a0la \u00a0negligencia \u00a0del \u00a0guardi\u00e1n \u00a0obligado a vigilar al autor del da\u00f1o, se ha de \u00a0acreditar \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0compromiso penal del dependiente, la relaci\u00f3n de \u00e9ste \u00a0con \u00a0el \u00a0responsable indirecto, como por ejemplo en los art\u00edculos 2347 \u00a0y \u00a02349 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Civil, que abordan la responsabilidad de \u00a0los \u00a0patronos \u00a0y \u00a0empleadores \u00a0por \u00a0los da\u00f1os causados por sus dependientes con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del servicio prestado por \u00e9stos a aquellos por incurrir en la llamada \u00a0culpa \u00a0&#8220;in \u00a0eligendo&#8221; \u00a0o &#8220;in vigilando&#8221;, esto es, por falencias en la selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0 sus \u00a0subordinados; \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0de \u00a0medios \u00a0destinados \u00a0a \u00a0evitar \u00a0accidentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obviamente, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0por \u00a0el \u00a0v\u00ednculo o \u00a0dependencia \u00a0laboral \u00a0es \u00a0predicable \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0llamado a asumir \u00a0civilmente \u00a0por \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0otro, \u00a0ella \u00a0puede \u00a0derivarse \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0resultado \u00a0por actividades que tienen \u00a0virtualidad \u00a0para \u00a0engendrar \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0por lo tanto son riesgosas, como la del \u00a0tr\u00e1fico automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n, es dable citar a las personas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0a \u00a0las cuales est\u00e1n vinculados los comprometidos penales, siempre y \u00a0cuando \u00a0ese \u00a0comportamiento \u00a0punible \u00a0se haya producido en el cumplimiento o con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0dadas \u00a0por su nexo con aquellas, evento en el cual \u00a0propiamente \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un tercero civil, sino que su responsabilidad se \u00a0enmarca \u00a0en \u00a0las \u00a0previsiones \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a023414 del C\u00f3digo Civil, sin que sea \u00a0una \u00a0especie \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0indirecta \u00a0o refleja por el hecho ajeno, sino \u00a0directa, \u00a0ante el da\u00f1o causado por la persona jur\u00eddica a trav\u00e9s de uno de sus \u00a0agentes o representantes, en cumplimiento de su objeto social. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c..es \u00a0claro \u00a0que, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0\u00f3rgano, quien tiene la obligaci\u00f3n de indemnizar el da\u00f1o causado \u00a0y \u00a0contra \u00a0quien \u00a0se \u00a0debe \u00a0dirigir \u00a0la acci\u00f3n, no ser\u00eda un tercero civilmente \u00a0responsable, \u00a0 sino \u00a0 un \u00a0verdadero \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0lesiva \u00a0de \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0pues \u00a0as\u00ed como el Estado cumple sus cometidos pol\u00edticos a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0sus \u00a0servidores, \u00a0las \u00a0personas jur\u00eddicas de derecho privado desarrollan su \u00a0objeto \u00a0social \u00a0por intermedio de personas naturales en ejercicio o con ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funciones\u201d5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente \u00a0es \u00a0el \u00a0da\u00f1o, la lesi\u00f3n o la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0derecho el presupuesto de la responsabilidad civil, el cual \u00a0puede \u00a0devenir \u00a0del\u00a0 \u00a0\u201checho \u00a0que \u00a0ha \u00a0inferido \u00a0injuria \u00a0o \u00a0da\u00f1o a otra \u00a0persona, \u00a0como \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos\u201d, \u00a0para lo cual es menester ubicar ese nexo o \u00a0v\u00ednculo, \u00a0 para \u00a0 seguidamente \u00a0 establecer \u00a0 el \u00a0 fundamento \u00a0 del \u00a0 deber \u00a0de \u00a0responder,\u00a0 \u00a0 en \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0quien \u00a0se \u00a0puede \u00a0imputar \u00a0jur\u00eddicamente la obligaci\u00f3n de repararlo o resarcirlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0precisado \u00a0 \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026para \u00a0que una persona, sea natural o \u00a0jur\u00eddica, \u00a0pueda ser condenada como tercero civil al pago de perjuicios se debe \u00a0demostrar \u00a0(i) \u00a0el \u00a0da\u00f1o, \u00a0(ii) la atribuci\u00f3n al procesado, (iii) la relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el condenado, su conducta y el objeto con el que se caus\u00f3 con el tercero \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con las reglas de la responsabilidad civil derivada de la comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0 una \u00a0 conducta \u00a0 punible \u00a0 reguladas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil\u201d.6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuentemente, \u00a0de \u00a0tramitarse \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0civil, \u00a0ser\u00e1 menester demostrar el delito, sin que \u00a0ello \u00a0implique \u00a0que aquella se desnaturalice, pues s\u00f3lo se ubica en un nivel de \u00a0subordinaci\u00f3n \u00a0 supeditada \u00a0 al \u00a0 diligenciamiento \u00a0punitivo: \u00a0para \u00a0que \u00a0tenga \u00a0viabilidad \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0indemnizatoria se deben identificar a los autores o \u00a0part\u00edcipes \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0a \u00a0fin \u00a0de declarar su responsabilidad penal y \u00a0vincular \u00a0a quienes est\u00e1n llamados civilmente a responder, como lo establece el \u00a0art\u00edculo 43 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0definici\u00f3n de la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0autores \u00a0o \u00a0part\u00edcipes \u00a0del \u00a0delito, \u00a0el \u00a0juzgador deber\u00e1 \u00a0pronunciarse \u00a0sobre la responsabilidad de orden civil, no solamente de aquellos, \u00a0sino \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0sin haber participado en el delito, hubieren sido vinculados \u00a0legalmente como llamados a responder por los da\u00f1os generados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal sentido la Sala Penal ha puntualizado \u00a0que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 adelantado \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0coet\u00e1neamente \u00a0 con \u00a0 la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0mediante \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0juez \u00a0est\u00e1 obligado a determinar en la misma la responsabilidad \u00a0de \u00a0orden \u00a0civil por los da\u00f1os ocasionados con la conducta punible no solamente \u00a0del \u00a0procesado \u00a0sino \u00a0de \u00a0aquellos que hubieren sido vinculados legalmente, como \u00a0llamados \u00a0a responder por los da\u00f1os generados por la conducta punible, y se les \u00a0haya \u00a0comprobado \u00a0su \u00a0responsabilidad, \u00a0como \u00a0as\u00ed lo prev\u00e9 el art\u00edculo 56 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (tanto el anterior como el vigente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0consiguiente, \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0dos aspectos en la sentencia se convierten en una cuesti\u00f3n inescindible, \u00a0de \u00a0tal \u00a0suerte \u00a0que \u00a0definido \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0del \u00a0fallo respecto del procesado \u00a0deber\u00e1 \u00a0corresponder \u00a0una \u00a0definici\u00f3n \u00a0puntual \u00a0sobre \u00a0la forma como deben ser \u00a0reparados \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0si \u00a0hay \u00a0lugar \u00a0a \u00a0ello, \u00a0del mismo modo, que si se \u00a0advierten \u00a0motivos \u00a0que \u00a0impiden \u00a0el \u00a0proferimiento de la sentencia no se podr\u00e1 \u00a0resolver \u00a0mediante sentencia sobre la responsabilidad civil, como quiera que una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0tal \u00a0naturaleza demanda como exigencia previa la existencia\u00a0 \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad penal, si como ha quedado planteado su \u00a0coexistencia \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso penal se encuentra supeditada al ejercicio de \u00a0oficio o mediante querella de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201c2.2. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por su parte, la Sala Civil de la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en su labor de fijar con criterio de autoridad los \u00a0criterios \u00a0hermen\u00e9uticos\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0materia, \u00a0precis\u00f3 \u00a0los \u00a0alcances de la \u00a0responsabilidad \u00a0civil por actividades peligrosas trat\u00e1ndose de la circulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0conducci\u00f3n \u00a0de \u00a0veh\u00edculos ante los riesgos potenciales de da\u00f1ar m\u00e1s all\u00e1 \u00a0de los par\u00e1metros normales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0 se\u00f1alado \u00a0 que \u00a0la \u00a0acotaci\u00f3n \u00a0del \u00a0responsable \u00a0del \u00a0da\u00f1o \u00a0y \u00a0obligado \u00a0a \u00a0su \u00a0reparaci\u00f3n pesa sobre quien \u00a0ejerce \u00a0la \u00a0actividad \u00a0peligrosa \u00a0y \u00a0en quien al momento del \u00a0da\u00f1o, \u00a0ostenta \u00a0su gobierno, direcci\u00f3n, administraci\u00f3n o control, y que s\u00f3lo \u00a0para \u00a0exonerarse de tal carga puede demostrar que no ten\u00eda esas facultades, sea \u00a0por \u00a0 la \u00a0 transferencia \u00a0 de \u00a0 su \u00a0dominio, \u00a0posesi\u00f3n \u00a0o \u00a0tenencia \u00a0o que por ejemplo el da\u00f1o no est\u00e1 en la \u00f3rbita del ejercicio de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0peligrosa, \u00a0acreditando \u00a0una \u00a0causa \u00a0extra\u00f1a \u00a0que \u00a0desvirt\u00faa su \u00a0responsabilidad, \u00a0 como \u00a0 caso \u00a0 fortuito, \u00a0 fuerza \u00a0 mayor \u00a0 o \u00a0 hecho \u00a0 de \u00a0un \u00a0tercero.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De lo ampliamente transcrito en precedencia, \u00a0se \u00a0extracta \u00a0que \u00a0si dentro del proceso penal se ha adelantado la acci\u00f3n civil \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios, o ellos son advertidos por el \u00a0funcionario \u00a0judicial, su determinaci\u00f3n y la fijaci\u00f3n de la persona o personas \u00a0(naturales \u00a0y \u00a0jur\u00eddicas) \u00a0que \u00a0han \u00a0de \u00a0cubrirlos, \u00a0obliga \u00a0de pronunciamiento \u00a0preciso, \u00a0con \u00a0definici\u00f3n de las circunstancias f\u00e1cticas y normas jur\u00eddicas a \u00a0partir de las cuales se\u00a0 sustenta la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0como \u00a0se \u00a0vio, \u00a0la definici\u00f3n de su responsabilidad en el pago de \u00a0perjuicios \u00a0no \u00a0solo \u00a0pasa \u00a0por \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0y \u00a0la \u00a0causaci\u00f3n \u00a0por el \u00a0procesado, \u00a0sino \u00a0\u201cla relaci\u00f3n entre el condenado, \u00a0su \u00a0conducta \u00a0y el objeto con el que se caus\u00f3 con el tercero de acuerdo con las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0civil \u00a0derivada de la comisi\u00f3n de una conducta \u00a0punible \u00a0 \u00a0 \u00a0 reguladas \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 Civil\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, o mejor, por consecuencia de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0enunciados, \u00a0si la persona demuestra que no pose\u00eda el dominio, \u00a0tenencia \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0control \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0medio \u00a0 \u00a0 \u00a0peligroso \u00a0 \u00a0 \u2013entre \u00a0 otras \u00a0 razones \u00a0 porque \u00a0lo \u00a0transfiri\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0tercero \u00a0o \u00a0a quien caus\u00f3 el da\u00f1o-, ha de exoner\u00e1rsele de \u00a0responsabilidad civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego, \u00a0cuando, \u00a0como \u00a0sucede en la \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores, \u00a0la \u00a0persona \u00a0se registra propietaria del \u00a0bien, \u00a0ese \u00a0elemento permite \u00a0deducir \u00a0 el \u00a0 dominio \u00a0 que \u00a0 ejerce \u00a0sobre \u00a0\u00e9ste \u00a0y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0la \u00a0responsabilidad\u00a0 \u00a0que como tercero civilmente responsable cabe deducirle de \u00a0las \u00a0 consecuencias \u00a0 da\u00f1osas \u00a0 producidas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0actividad \u00a0peligrosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0no \u00a0es, la referida, una presunci\u00f3n \u00a0absoluta \u00a0y \u00a0ni \u00a0siquiera necesaria, pues, incluso si se conservase la propiedad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0medio \u00a0peligroso, \u00a0es \u00a0factible \u00a0determinar \u00a0que \u00a0su tenencia ha sido \u00a0desplazada \u00a0\u2013d\u00edgase \u00a0en \u00a0comodato, \u00a0para citar solo un ejemplo- y, consecuencialmente, no puede responder \u00a0por \u00a0la \u00a0fuente \u00a0de \u00a0riesgo, \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0guarda del bien ha sido entregada a \u00a0otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo \u00a0ha precisado la Sala Civil de la \u00a0Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia7: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0citados, \u00a0no \u00a0puede \u00a0perderse \u00a0de vista que \u201c\u2026 \u00a0constituyendo \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la responsabilidad estatuida por el art\u00edculo \u00a02356 \u00a0precitado \u00a0el car\u00e1cter peligroso de la actividad generadora del da\u00f1o, no \u00a0es \u00a0de \u00a0por s\u00ed el hecho de la cosa sino en \u00faltimas la conducta del hombre, por \u00a0acci\u00f3n \u00a0o \u00a0por omisi\u00f3n, la base necesaria para dar aplicaci\u00f3n a esa norma. Es \u00a0preciso, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0indagar en cada caso concreto qui\u00e9n es el responsable de \u00a0la actividad peligrosa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0responsable \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho de cosas \u00a0inanimadas \u00a0es \u00a0su \u00a0guardi\u00e1n, \u00a0o sea quien tiene sobre ellas el poder de mando, \u00a0direcci\u00f3n \u00a0y \u00a0control \u00a0independientes.\u00a0 Y no es cierto que el car\u00e1cter de \u00a0propietario \u00a0implique \u00a0necesaria \u00a0e ineludiblemente el de guardi\u00e1n, pero s\u00ed lo \u00a0hace \u00a0presumir \u00a0como \u00a0simple \u00a0atributo \u00a0del \u00a0dominio, \u00a0mientras \u00a0no se pruebe lo \u00a0contrario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe manera que si a determinada persona se \u00a0le \u00a0prueba \u00a0ser \u00a0due\u00f1a \u00a0o \u00a0empresaria \u00a0del \u00a0objeto \u00a0con el cual se ocasion\u00f3 el \u00a0perjuicio \u00a0en \u00a0desarrollo de una actividad peligrosa, tal persona queda cobijada \u00a0por \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0ser guardi\u00e1n de dicho objeto &#8211; que desde luego admite \u00a0prueba \u00a0en contrario &#8211; pues aun cuando la guarda no es inherente al dominio, s\u00ed \u00a0hace \u00a0presumirla \u00a0en \u00a0quien \u00a0tiene \u00a0el car\u00e1cter de propietario.\u00a0 O sea, la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0due\u00f1o por el hecho de las cosas inanimadas proviene de la \u00a0calidad \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 guardi\u00e1n \u00a0de \u00a0ellas \u00a0pres\u00famese \u00a0tener.\u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de ser guardi\u00e1n puede desvanecerla el propietario si demuestra que \u00a0transfiri\u00f3 \u00a0a \u00a0otra \u00a0persona \u00a0la \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0la cosa en virtud de un t\u00edtulo \u00a0jur\u00eddico, \u00a0como \u00a0el de arrendamiento, el de comodato, etc., o que fue despojado \u00a0inculpablemente \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0haberle \u00a0sido \u00a0robada o \u00a0hurtada\u201d (G.J. t. CXLII, pag. 183).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descendiendo \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0en \u00a0la \u00a0foliatura \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0que Flor Mar\u00eda Ruiz Uribe, aparec\u00eda registrada, para \u00a0el \u00a0momento de los hechos, como propietaria del autom\u00f3vil con el cual se caus\u00f3 \u00a0el \u00a0accidente, \u00a0asunto que se prob\u00f3 con el aporte del Certificado de Tradici\u00f3n \u00a0inscrito \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y \u00a0Transporte \u00a0de \u00a0Santiago \u00a0de \u00a0Cali8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las demandas de constituci\u00f3n de parte civil \u00a0incoadas \u00a0en contra de Flor Mar\u00eda Ruiz Uribe tuvieron como \u00fanico sustento para \u00a0vincularla \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0la condici\u00f3n de \u00a0propietaria \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0automotor \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0deduce \u00a0 del \u00a0 registro \u00a0 arriba \u00a0rese\u00f1ado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, la admisi\u00f3n de las demandas se \u00a0soport\u00f3 \u00a0exclusivamente en el documento en cuesti\u00f3n, sin que posteriormente se \u00a0allegasen \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0encaminados \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0dominio, \u00a0tenencia \u00a0o \u00a0guarda \u00a0sobre el automotor, predicables de la se\u00f1ora Ruiz Uribe, o \u00a0se \u00a0controvirtiera \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por el procesado en su indagatoria \u00a0\u2013soportado \u00a0por \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0referida \u00a0al \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa, anterior a los hechos, as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0SOAT \u00a0adquirido \u00a0a \u00a0su \u00a0nombre-, \u00a0referido a que el d\u00eda del accidente \u00a0disfrutaba \u00a0del \u00a0dominio, \u00a0tenencia \u00a0y guarda del autom\u00f3vil, como quiera que lo \u00a0hab\u00eda \u00a0 adquirido, \u00a0 en \u00a0 compra, \u00a0de \u00a0manos \u00a0de \u00a0Flor \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ruiz, \u00a0conforme \u00a0transacci\u00f3n\u00a0 \u00a0 realizada \u00a0 el \u00a0 12 \u00a0 de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 2003 \u00a0 \u2013ha \u00a0de \u00a0precisarse \u00a0que \u00a0el \u00a0accidente \u00a0acaeci\u00f3 el 21 de junio de 2003-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que el \u00a0tercero \u00a0 civilmente \u00a0 responsable \u00a0 demandado \u00a0 no \u00a0 lo \u00a0 alegara \u00a0\u2013y \u00a0 ello \u00a0 ocurri\u00f3, \u00a0 es \u00a0imperativo \u00a0destacarlo, \u00a0porque \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0entreg\u00f3 \u00a0como \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de residencia la que \u00a0aparec\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0registro \u00a0del \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Municipal, \u00a0resultando \u00a0infructuoso \u00a0notificarla \u00a0personalmente \u00a0y, \u00a0finalmente, torn\u00e1ndose necesario adscribir a su \u00a0favor \u00a0un curador ad litem-, la prueba objetiva y jam\u00e1s controvertida demuestra \u00a0que \u00a0no \u00a0era ella materialmente propietaria del veh\u00edculo para el momento en que \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0 el \u00a0 hecho, \u00a0 ni \u00a0 mucho \u00a0menos \u00a0ostentaba \u00a0el \u00a0dominio, \u00a0tenencia \u00a0o \u00a0posesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado \u00a0desde la diligencia misma de \u00a0indagatoria, \u00a0realizada \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 2004, advirti\u00f3 que el autom\u00f3vil \u00a0conducido \u00a0por \u00e9l, era de su propiedad: \u201cComo bienes \u00a0poseo \u00a0un carro CHEVROLET MONZA CL\u00c1SICO, Modelo 1990, Placa CAG-403 de Cali, lo \u00a0tengo \u00a0desde \u00a0el \u00a013 \u00a0de Marzo de 2003, no est\u00e1 a nombre m\u00edo, tengo promesa de \u00a0compraventa autenticada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, en efecto, desde el 26 de junio de 2003, \u00a0hab\u00eda \u00a0aportado \u00a0copia de esa promesa, autenticada en la Notar\u00eda 15 de Cali el \u00a013 de marzo de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 documento \u00a0 en \u00a0 menci\u00f3n \u00a0 se \u00a0lee9 \u00a0que \u00a0a partir del 13 de marzo de 2003 la vendedora \u201char\u00e1 \u00a0 \u00a0entrega \u00a0 real \u00a0 y \u00a0 material \u00a0 del \u00a0 veh\u00edculo\u201d; \u00a0y \u00a0se \u00a0agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0traspaso \u00a0ha sido firmado \u201cquedando \u00a0pendiente \u00a0la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0en \u00a0el tr\u00e1nsito y bajo la \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0Luis \u00a0 \u00a0 \u00a0Felipe \u00a0 \u00a0 Uribe\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0vez, se aportaron copias10 del SOAT que \u00a0respecto \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0rese\u00f1ado, \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0a su nombre, con \u00a0vigencia a partir del 11 de marzo de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0acerca de la necesidad del registro \u00a0de \u00a0la compraventa de automotores, la Corte se\u00f1al\u00f311: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConcerniente a \u00a0los \u00a0automotores, \u00a0desde \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01970 \u00a0para \u00a0reputar perfecto todo acto o \u00a0contrato \u00a0que \u00a0tuviera \u00a0por objeto la constituci\u00f3n, modificaci\u00f3n, extinci\u00f3n o \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos reales sobre ellos, se pretendi\u00f3 elevarlo a escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0y que la tradici\u00f3n se efectuara con la inscripci\u00f3n del t\u00edtulo en la \u00a0oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el mismo fin, fue expedido el Decreto \u00a01255 \u00a0de \u00a01970, no obstante, dadas las dificultares para su implementaci\u00f3n, fue \u00a0suspendido mediante el Decreto 3059 del mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0igual tendencia se dict\u00f3 el Estatuto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Trasporte (Decreto 2157 de 1970) en el cual se orden\u00f3 elaborar el \u00a0Inventario \u00a0Nacional \u00a0Automotor \u00a0y \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0que \u00a0todo \u00a0acto \u00a0que \u00a0implicara \u00a0tradici\u00f3n, \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0aclaraci\u00f3n, \u00a0limitaci\u00f3n, gravamen o extinci\u00f3n del \u00a0dominio \u00a0u \u00a0otro derecho real principal o accesorio sobre veh\u00edculos automotores \u00a0terrestres, \u00a0para que surtiera efectos ante las autoridades de tr\u00e1nsito, deb\u00eda \u00a0ser \u00a0presentado \u00a0por \u00a0los \u00a0interesados \u00a0para \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0respectiva \u00a0en las \u00a0Direcciones \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0avisar \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0Instituto \u00a0 Nacional \u00a0 de \u00a0Transporte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Terrestre \u00a0(Decreto 1344 de 1970) se exigi\u00f3, a efectos de expedir la \u00a0licencia \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de folios de matr\u00edcula en la Oficina de \u00a0Instrumentos \u00a0P\u00fablicos para la inscripci\u00f3n de veh\u00edculos, su identificaci\u00f3n y \u00a0destinaci\u00f3n, \u00a0nombre, \u00a0domicilio, \u00a0direcci\u00f3n e identidad del propietario o del \u00a0nudo propietario y del poseedor o tenedor, limitaci\u00f3n o gravamen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0en 1971 con la expedici\u00f3n del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Comercio en materia de automotores se dispuso en el par\u00e1grafo del art\u00edculo \u00a0922 \u00a0que \u00a0la \u00a0tradici\u00f3n \u00a0se \u00a0realizar\u00eda \u00a0de igual forma a la prevista para los \u00a0bienes \u00a0inmuebles, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0con \u00a0la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00edtulo en la oficina \u00a0respectiva m\u00e1s la entrega material del bien al adquirente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera \u00a0se realizar\u00e1 la \u00a0tradici\u00f3n \u00a0del \u00a0dominio de los veh\u00edculos automotores, pero la inscripci\u00f3n del \u00a0t\u00edtulo \u00a0se \u00a0efectuar\u00e1 \u00a0ante \u00a0funcionario \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0que determinen las \u00a0disposiciones \u00a0 legales \u00a0 pertinentes. \u00a0 La \u00a0 tradici\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0efectuada \u00a0ser\u00e1 \u00a0reconocida y bastar\u00e1 ante cualesquiera autoridades\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 se \u00a0supedit\u00f3 \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0posterior, \u00a0s\u00f3lo hasta 1989 fue dictada la Ley 53 por medio de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0reasignaron \u00a0algunas \u00a0funciones al Instituto Nacional de Tr\u00e1nsito \u00a0adjudic\u00e1ndole \u00a0la \u00a0misi\u00f3n \u00a0de \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0Inventario \u00a0Nacional Automotor y \u00a0llevar el registro pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0de la \u00a0normativa \u00a0 en \u00a0 comento \u00a0 se \u00a0 defini\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Registro \u00a0 Terrestre \u00a0 Automotor \u00a0como: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026el conjunto de datos necesarios para \u00a0determinar \u00a0 la \u00a0propiedad, \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0y \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0terrestres. \u00a0En \u00e9l se inscribir\u00e1 todo acto o contrato \u00a0que \u00a0implique \u00a0tradici\u00f3n, \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0aclaraci\u00f3n, \u00a0limitaci\u00f3n, gravamen o \u00a0extinci\u00f3n \u00a0del \u00a0dominio \u00a0u \u00a0otro \u00a0derecho \u00a0real, \u00a0principal \u00a0o \u00a0accesorio sobre \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores terrestres para que surta efectos ante las autoridades y \u00a0ante terceros\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0mediante \u00a0el Decreto 1809 de 1990, \u00a0reglamentario \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a053, con el que se modific\u00f3 en parte el C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Terrestre, \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0en su \u00a0art\u00edculo 1\u00b0 numeral 75 que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 licencia \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0estar\u00e1 \u00a0suscrita \u00a0por \u00a0la autoridad de tr\u00e1nsito ante la cual se present\u00f3 la solicitud, \u00a0identificar\u00e1 \u00a0el \u00a0veh\u00edculo y ser\u00e1 expedida luego de \u00a0perfeccionado \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 registro \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 oficina \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 tr\u00e1nsito \u00a0correspondiente\u2026(subrayas \u00a0 \u00a0 \u00a0 fuera \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cPar\u00e1grafo \u00a02\u00b0 \u00a0El inventario nacional \u00a0automotor \u00a0ser\u00e1 llevado por el Instituto Nacional de Transporte y Tr\u00e1nsito con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0registro de que trata el presente \u00a0art\u00edculo. \u00a0El \u00a0Instituto \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Transporte y Tr\u00e1nsito establecer\u00e1 los \u00a0mecanismos \u00a0 para \u00a0que \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0competente \u00a0suministre \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n correspondiente\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, el nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Terrestre \u00a0(Ley \u00a0769 \u00a0de 2002), consagra en su \u00a0art\u00edculo 42 respecto de la inscripci\u00f3n de registro: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTodo \u00a0veh\u00edculo automotor, registrado y \u00a0autorizado \u00a0para \u00a0circular \u00a0por el territorio nacional, incluyendo la maquinaria \u00a0capaz \u00a0de \u00a0desplazarse, deber\u00e1 ser inscrito por parte \u00a0de \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0competente \u00a0en el Registro Nacional Automotor que llevar\u00e1 el \u00a0Ministerio \u00a0 \u00a0de \u00a0 Transporte. \u00a0 Tambi\u00e9n \u00a0 deber\u00e1n \u00a0inscribirse \u00a0los remolques y semi-remolques. Todo veh\u00edculo automotor registrado \u00a0y \u00a0autorizado \u00a0deber\u00e1 presentar el certificado vigente de la revisi\u00f3n t\u00e9cnico \u00a0&#8211; \u00a0 \u00a0mec\u00e1nica, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0cumpla \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 previstos \u00a0 en \u00a0 este \u00a0c\u00f3digo\u201d.(subrayas no integradas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y concerniente a la tradici\u00f3n del dominio, \u00a0su art\u00edculo 47 consagra, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0tradici\u00f3n \u00a0del \u00a0dominio \u00a0de \u00a0los \u00a0veh\u00edculos \u00a0 automotores \u00a0 requerir\u00e1, \u00a0 adem\u00e1s \u00a0de \u00a0su \u00a0entrega \u00a0material, \u00a0su \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0en \u00a0el organismo de tr\u00e1nsito correspondiente, quien lo reportar\u00e1 \u00a0en \u00a0el \u00a0Registro \u00a0Nacional \u00a0Automotor \u00a0en \u00a0un t\u00e9rmino no superior a quince (15) \u00a0d\u00edas. La inscripci\u00f3n ante el organismo de tr\u00e1nsito \u00a0deber\u00e1 \u00a0hacerse \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0sesenta \u00a0(60) \u00a0d\u00edas h\u00e1biles siguientes a la \u00a0adquisici\u00f3n del veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0dominio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0hubiere \u00a0sido \u00a0afectado \u00a0por una medida preventiva decretada entre su \u00a0enajenaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0en \u00a0el \u00a0organismo de tr\u00e1nsito \u00a0correspondiente, \u00a0el \u00a0comprador \u00a0o \u00a0el \u00a0tercero \u00a0de buena fe podr\u00e1 solicitar su \u00a0levantamiento \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 autoridad \u00a0que \u00a0la \u00a0hubiere \u00a0ordenado, \u00a0acreditando \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0transacci\u00f3n \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0fecha de la medida \u00a0cautelar\u201d (subrayas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0ha \u00a0puntualizado que, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe conformidad con lo establecido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0922 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Comercio, \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0la propiedad sobre \u00a0veh\u00edculos \u00a0se \u00a0requiere demostrar que el respectivo t\u00edtulo de adquisici\u00f3n fue \u00a0inscrito \u00a0en \u00a0las \u00a0oficinas \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0(art. \u00a088 \u00a0decreto ley 1344 de 1970, \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional de Tr\u00e1nsito Terrestre, tal como fue modificado por el decreto \u00a0ley \u00a01809 \u00a0de 1990), para lo cual se requiere aportar copia del registro o de la \u00a0licencia, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0se expide luego de perfeccionado el registro y por lo \u00a0tanto, \u00a0prueba \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0acto.\u201d12 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0tambi\u00e9n se ha ocupado del asunto al precisar \u00a0respecto de la tradici\u00f3n de automotores que, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026con independencia de considerar c\u00f3mo \u00a0se \u00a0realiza \u00a0la \u00a0tradici\u00f3n \u00a0del dominio de los automotores terrestres, tanto en \u00a0materia \u00a0comercial \u00a0como \u00a0en \u00a0derecho \u00a0civil, \u00a0pues \u00a0es \u00a0un punto que no aparece \u00a0planteado \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0pese \u00a0a que el Tribunal consider\u00f3 que trat\u00e1ndose de \u00a0\u2018compraventa \u00a0 \u00a0de \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0entre \u00a0particulares, \u00a0la \u00a0tradici\u00f3n \u00a0se realiza con la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 negocio \u00a0en \u00a0el \u00a0registro \u00a0terrestre \u00a0automotor\u2019, \u00a0lo \u00a0cierto es que como lo explic\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0No. \u00a0074 \u00a0de \u00a020 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 2000, transcrita en lo \u00a0pertinente \u00a0 por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0simplemente es fuente de obligaciones, y que por lo tanto, no tiene \u00a0la \u00a0virtud, \u00a0per \u00a0se, \u00a0de \u00a0transferir \u00a0el \u00a0derecho \u00a0real de dominio, como s\u00ed la \u00a0tradici\u00f3n\u201d13. (Destacado excluido originalmente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0horizonte, \u00a0la \u00a0misma Corporaci\u00f3n \u00a0se\u00f1al\u00f3 que, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDesde \u00a0 luego \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0acreditado \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa [de automotores \u00a0terrestres], \u00a0esto \u00a0no \u00a0significa \u00a0que se haya verificado la transferencia de la \u00a0propiedad, \u00a0dada \u00a0la \u00a0distinci\u00f3n entre el t\u00edtulo y el modo, pues sabido es que \u00a0el \u00a0contrato \u00a0es \u00a0simplemente fuente de obligaciones, entre ellas la de efectuar \u00a0la \u00a0tradici\u00f3n, cuyo cumplimiento, en los casos y formas establecidas en la ley, \u00a0es \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0incide \u00a0en \u00a0el \u00a0derecho \u00a0real \u00a0de dominio\u2026\u201d14 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0recuento \u00a0permite \u00a0advertir \u00a0que \u00a0la \u00a0tradici\u00f3n \u00a0de \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0requiere \u00a0no s\u00f3lo su entrega material, \u00a0sino \u00a0la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0en \u00a0las \u00a0oficinas de tr\u00e1nsito, y que este \u00a0\u00faltimo \u00a0paso \u00a0no constituye un requisito de validez del acto jur\u00eddico (venta), \u00a0porque \u00a0el \u00a0contrato \u00a0sigue siendo consensual, del cual surge la obligaci\u00f3n del \u00a0vendedor de transferir el derecho de dominio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, la inscripci\u00f3n en el registro \u00a0al \u00a0tener \u00a0efectos \u00a0ante \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0del \u00a0ramo \u00a0y frente a terceros no se \u00a0constituye \u00a0en \u00a0una \u00a0solemnidad del contrato, l\u00ednea en la cual el mismo Consejo \u00a0de Estado ha indicado que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0de los \u00a0veh\u00edculos \u00a0en \u00a0un \u00a0registro \u00a0p\u00fablico \u00a0tiene por objeto permitir el control que \u00a0debe \u00a0ejercer el Estado sobre una actividad de inter\u00e9s general, que presenta un \u00a0avance \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0social, pero que a su vez contiene una potencialidad \u00a0destructiva que debe ser mantenida dentro de estrictos l\u00edmites. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0de \u00a0un veh\u00edculo y de \u00a0cualquier \u00a0acto \u00a0de \u00a0disposici\u00f3n \u00a0sobre el mismo en el registro automotor no es \u00a0constitutiva \u00a0de \u00a0ning\u00fan \u00a0derecho, \u00a0es \u00a0declarativa \u00a0del mismo y, por lo tanto, \u00a0puede ser desvirtuada a trav\u00e9s de medios probatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0obstante, la certificaci\u00f3n oficial \u00a0de \u00a0los \u00a0datos \u00a0que conste en el registro genera confianza p\u00fablica, por lo cual \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0dise\u00f1ar \u00a0los medios para obtener \u00a0informaci\u00f3n \u00a0ver\u00eddica, consignar tales datos de manera id\u00f3nea y certificarlos \u00a0de \u00a0manera \u00a0que resulten \u00fatiles para facilitar las relaciones jur\u00eddicas que se \u00a0deriven \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ellos.\u201d15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para lo que se examina, es claro que con el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa, \u00a0de \u00a0raigambre \u00a0consensual, el procesado adquiri\u00f3 un \u00a0derecho \u00a0que \u00a0se \u00a0materializa, en cuanto tradici\u00f3n del bien, con su registro en \u00a0la Oficina de Tr\u00e1nsito correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La prueba documental, e incluso lo expresado \u00a0por \u00a0el \u00a0acusado en su indagatoria, demuestran que desde el 13 de marzo de 2003, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0entregado materialmente el automotor, sino que hab\u00eda \u00a0sido firmado a su favor el traspaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas condiciones, aunque jur\u00eddicamente \u00a0el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0realizado \u00a0lo \u00a0necesario \u00a0para \u00a0reputarse \u00a0due\u00f1o \u00a0ante \u00a0terceros, \u00a0 dada \u00a0 la \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0 registro, \u00a0 materialmente \u00a0fung\u00eda \u00a0como \u00a0tal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, desde la \u00f3ptica de la vendedora, \u00a0no \u00a0se \u00a0duda \u00a0que \u00a0ella ya se hab\u00eda despojado del bien y no conservaba respecto \u00a0del \u00a0mismo \u00a0la tenencia, custodia o guarda, raz\u00f3n por la cual, en los t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0lo \u00a0ampliamente \u00a0disertado \u00a0en \u00a0precedencia, \u00a0ning\u00fan v\u00ednculo la ataba a la \u00a0fuente de riesgo o a quien en el momento de los hechos la operaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Jur\u00eddicamente, entonces, resulta imposible \u00a0significar \u00a0que \u00a0en el caso de la se\u00f1ora Flor Mar\u00eda Ruiz Uribe, debe responder \u00a0ella \u00a0por el hecho del procesado y, en consecuencia, cubre las pautas jur\u00eddicas \u00a0y \u00a0f\u00e1cticas \u00a0para estim\u00e1rsele tercero civilmente responsable, a cuyo cobijo se \u00a0le \u00a0obliga \u00a0a \u00a0responder solidariamente por los perjuicios estimados en el fallo \u00a0de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que, en un plano elemental de justicia, \u00a0tiene \u00a0que entenderse un desprop\u00f3sito -aceptado pac\u00edficamente como se ha hecho \u00a0que, \u00a0en efecto, vendi\u00f3 y entreg\u00f3 materialmente el autom\u00f3vil con anterioridad \u00a0a \u00a0los hechos-, exigir de la se\u00f1ora Ruiz Uribe, continuar vigilante o guardi\u00e1n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0con \u00a0el \u00a0automotor \u00a0se \u00a0haga, \u00a0si \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0con \u00a0su venta se \u00a0desentendi\u00f3 \u00a0completamente \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0al \u00a0punto que esa vigilancia resultaba \u00a0imposible \u00a0precisamente \u00a0porque \u00a0el \u00a0dominio, custodia y tenencia, los entend\u00eda \u00a0radicar en cabeza del comprador, sin ninguna limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde con lo anotado, debe restablecerse la \u00a0garant\u00eda \u00a0conculcada \u00a0al \u00a0que se entendi\u00f3 tercero civilmente responsable, para \u00a0cuyo \u00a0efecto \u00a0se \u00a0revocar\u00e1n \u00a0las \u00a0partes pertinentes de la sentencia de segundo \u00a0grado \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales se dispuso condenarlo al pago solidario de los perjuicios \u00a0irrogados \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 doble \u00a0 lesionamiento \u00a0 atribuido \u00a0a \u00a0LUIS \u00a0FELIPE \u00a0URIBE \u00a0D\u00cdAZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 defensor, \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0por \u00a0dos \u00a0 \u00a0delitos \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposas, culmin\u00f3 en las \u00a0instancias \u00a0con \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0FELIPE \u00a0 \u00a0 URIBE \u00a0 \u00a0 D\u00cdAZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 oficiosamente \u00a0 el \u00a0fallo. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0revocar \u00a0el \u00a0apartado \u00a0pertinente \u00a0de \u00a0los \u00a0numerales cuarto y quinto de la sentencia de segundo grado, \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0condena \u00a0a \u00a0Flor \u00a0Mar\u00eda \u00a0Ruiz Uribe, en calidad de tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, \u00a0al \u00a0pago \u00a0solidario \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales y \u00a0morales \u00a0irrogados \u00a0a \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se le ABSUELVE de \u00a0cancelar tales rubros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0rige \u00a0lo \u00a0dispuesto por las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0FERNANDO \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>P\u00e1gina continuaci\u00f3n \u00a0parte resolutiva y firma de los 9 Magistrados \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0N\u00b0 \u00a038.859\u00a0 \u00a0-Casa \u00a0parcialmente, de oficio- \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Excusa justificada \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 DE \u00a0JES\u00daS \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 10 de octubre de 2007, radicado 22.597 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Radicado 26.967, auto del 12 de septiembre de 2007 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia del 11 de abril de 2012, radicado 33085 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 ARTICULO 2341.\u201cRESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL. El que ha \u00a0cometido \u00a0un \u00a0delito \u00a0o \u00a0culpa, \u00a0que \u00a0ha inferido da\u00f1o a otro, es obligado a la \u00a0indemnizaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0la pena principal que la ley imponga por la \u00a0culpa o el delito cometido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Corte \u00a0Suprema \u00a0 de \u00a0 Justicia. \u00a0 Prove\u00eddo \u00a0 de \u00a023 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02008. \u00a0Radicaci\u00f3n \u00a028396. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia. \u00a0Sentencia \u00a0de casaci\u00f3n de junio 18 de 2008. Radicaci\u00f3n \u00a029187. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Sentencia del 13 de mayo de 2008, radicado 09327 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Folio \u00a05 del cuaderno de parte civil \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9\u00a0 \u00a0Folio14 del cuaderno original # 1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folio 16 del cuaderno original # 1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Sentencia del 21 de abril de 2010, radicado 33418 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Cfr. \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado. \u00a0Providencia de 12 de septiembre de 2002, Radicaci\u00f3n \u00a013395. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Providencia \u00a0 de \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 2005. \u00a0 M.P. \u00a0 Jaime \u00a0Alberto \u00a0Arrubla \u00a0Paucar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0de 2 de abril de 2001. Expediente 5703. M.P. Nicolas Bechara Simancas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Cfr. Sentencia de 7 de julio de 2005, Radicado 14975. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n\u00ba \u00a038859 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta No. 176. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0nueve \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0dos mil \u00a0doce. \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-24477","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24477"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24477\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}