{"id":24377,"date":"2023-09-12T17:21:51","date_gmt":"2023-09-12T17:21:51","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3816813-06-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:21:51","modified_gmt":"2023-09-12T17:21:51","slug":"3816813-06-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3816813-06-12\/","title":{"rendered":"38168(13-06-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 227 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., trece (13) de junio de dos mil \u00a0doce (2012). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0acerca de la posibilidad de \u00a0admitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n allegada por el defensor de HUGO ALBERTO FRANCO \u00a0BAYER \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0mediante la cual confirm\u00f3 la pena de 48 meses de prisi\u00f3n, \u00a050 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales de multa y 5 a\u00f1os de inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas que les impuso tanto a \u00a0dicha \u00a0persona como a \u00c1lvaro Monta\u00f1o Rodr\u00edguez el Juzgado Veintiuno Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0referida \u00a0ciudad, tras declararlos responsables de la conducta \u00a0punible de cohecho impropio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. El 10 de enero de \u00a02003, \u00a0en \u00a0dependencias \u00a0de la Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil de Cali, \u00a0Rub\u00e9n \u00a0 Dar\u00edo \u00a0 Maldonado \u00a0Bonilla \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0un \u00a0dinero \u00a0al \u00a0\u2018tramitador\u2019 \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Monta\u00f1o Rodr\u00edguez, antiguo \u00a0empleado \u00a0de \u00a0la \u00a0instituci\u00f3n, \u00a0para \u00a0que \u00a0le \u00a0diligenciara \u00a0un duplicado de su \u00a0c\u00e9dula \u00a0 de \u00a0 ciudadan\u00eda. \u00a0 \u00c9ste \u00a0 lo \u00a0 hizo \u00a0 por \u00a0intermedio \u00a0del \u00a0auxiliar \u00a0administrativo \u00a0HUGO \u00a0ALBERTO \u00a0FRANCO \u00a0BAYER, \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0encargado del \u00a0tr\u00e1mite pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por lo anterior, \u00a0la \u00a0Unidad de Delitos contra la Administraci\u00f3n P\u00fablica de la Fiscal\u00eda orden\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de la instrucci\u00f3n y, entre otros, vincul\u00f3 mediante indagatoria a \u00a0HUGO \u00a0 ALBERTO \u00a0 FRANCO \u00a0 BAYER \u00a0 y \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Monta\u00f1o \u00a0Rodr\u00edguez. \u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario en su contra, acus\u00e1ndolos por \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cohecho \u00a0 impropio, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 406 de la Ley 599 de 2000, \u00a0actual \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal. \u00a0El \u00a0primero, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0autor; \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0determinador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ejecutoriada la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 20071, \u00a0 conoci\u00f3 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 etapa \u00a0siguiente \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Veintiuno \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0despacho que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta punible en comento a 48 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a050 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes de multa y cinco \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0les \u00a0concedi\u00f3 la prisi\u00f3n domiciliaria como mecanismo sustitutivo \u00a0de la ejecuci\u00f3n de la sanci\u00f3n privativa de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Apelado el fallo \u00a0por \u00a0la defensa, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali la confirm\u00f3 \u00a0integralmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Contra el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0defensor de HUGO ALBERTO FRANCO BAYER el recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Tres \u00a0cargos \u00a0propuso \u00a0el \u00a0recurrente. El primero y el \u00faltimo, al amparo de la causal tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n (numeral 3 del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000). Y el segundo, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera cuerpo segundo (numeral 1 ib\u00eddem). Los \u00a0sustent\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Violaci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0El \u00a0a \u00a0quo cit\u00f3 al defensor de \u00a0confianza \u00a0de \u00a0HUGO ALBERTO FRANCO BAYER para realizar la audiencia preparatoria \u00a0vali\u00e9ndose \u00a0de \u00a0una \u00a0direcci\u00f3n \u00a0equivocada, \u00a0pues \u00a0el telegrama fue dirigido a \u00a0Cali, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0ciudad anunciada para las notificaciones era Palmira. A ra\u00edz \u00a0de \u00a0ello, le fue nombrado al procesado un defensor de oficio, profesional que no \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0el \u00a0acta \u00a0de la audiencia preparatoria y, por lo tanto, puso en duda \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n. \u00a0El juez, por su lado, no firm\u00f3 el acta de continuaci\u00f3n de \u00a0dicha diligencia, ni tampoco la de una audiencia p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0derivada \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0El informe del CTI allegado al proceso no \u00a0debi\u00f3 \u00a0haber \u00a0sido \u00a0valorado \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo como medio de prueba. Por eso, el \u00a0funcionario \u00a0no \u00a0valor\u00f3 \u00a0los elementos de convicci\u00f3n con base en las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0El Tribunal reconoci\u00f3 tal yerro, pero en lugar de absolver \u00a0ratific\u00f3 la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0 \u00a0Error \u00a0in procedendo por no decretar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal. La resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0qued\u00f3 en firme el 27 de agosto de 2007. La acci\u00f3n penal por el \u00a0delito \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0cohecho \u00a0 \u00a0impropio \u00a0 \u00a0prescribe \u00a0al \u00a0finalizar \u00a0el mes de agosto de 2012. Por lo tanto, en \u00a0esa \u00a0 \u00e9poca, \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0deber\u00e1 \u00a0declarar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En consecuencia, \u00a0solicit\u00f3, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el primer cargo, la nulidad a partir, incluso, de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria. Respecto del segundo, casar la decisi\u00f3n de segunda \u00a0instancia \u00a0y, \u00a0en \u00a0su lugar, proferir el fallo absolutorio de remplazo. Y, en lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0al \u00a0tercero, \u00a0declarar \u00a0prescrita la acci\u00f3n penal para la conducta \u00a0punible \u00a0de cohecho impropio y \u00a0ordenar la respectiva cesaci\u00f3n de procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. La casaci\u00f3n es un \u00a0recurso \u00a0reglado \u00a0y \u00a0extraordinario \u00a0que \u00a0permite \u00a0cuestionar, \u00a0ante \u00a0la m\u00e1xima \u00a0autoridad \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0ordinaria, \u00a0la \u00a0correspondencia de una sentencia de \u00a0segundo grado con el orden jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0repercutir\u00e1 \u00a0si \u00a0es \u00a0descubierto \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0un \u00a0error \u00a0relevante, \u00a0ya sea propuesto por el \u00a0recurrente o advertido de oficio por la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ajustada \u00a0a \u00a0derecho, \u00a0por el \u00a0contrario, \u00a0es \u00a0aquella \u00a0que \u00a0logra \u00a0sobrevivir \u00a0racionalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cr\u00edtica ser\u00e1 intrascendente si no logra \u00a0refutar \u00a0 el \u00a0 fallo, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 si \u00a0no \u00a0demuestra, \u00a0bajo \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0jurisprudenciales, \u00a0que \u00a0ri\u00f1e \u00a0en \u00a0aspectos \u00a0sustantivos \u00a0con \u00a0la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, la ley o los principios que las rigen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n nunca \u00a0podr\u00e1 \u00a0equipararse a un alegato de instancia, m\u00e1xime cuando los art\u00edculos 212 \u00a0y \u00a0213 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000 (C\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente para este \u00a0asunto) \u00a0exigen \u00a0una presentaci\u00f3n l\u00f3gica y adecuada a cada una de las causales \u00a0establecidas \u00a0en el art\u00edculo 207 ib\u00eddem, as\u00ed como el desarrollo de los cargos \u00a0que \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 yerros \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0(o \u00a0 de \u00a0mero \u00a0tr\u00e1mite) \u00a0o \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0(o \u00a0de \u00a0juicio) \u00a0haya \u00a0propuesto el recurrente, con la \u00a0demostraci\u00f3n de su trascendencia para la decisi\u00f3n adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En el asunto que \u00a0concita \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no propuso en los cargos \u00a0planteados \u00a0un \u00a0error \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0ser \u00a0atendido \u00a0en casaci\u00f3n, debido a la \u00a0ausencia de sustento. Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Vulneraci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0La Corte ha dicho que cuando el \u00a0recurrente \u00a0acude \u00a0a la causal tercera de casaci\u00f3n solicitando la nulidad de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal por violaci\u00f3n de garant\u00edas judiciales, le asiste la carga \u00a0procesal \u00a0de \u00a0especificar \u00a0la clase de anomal\u00eda invocada (es decir, si se trata \u00a0de \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales o el \u00a0menoscabo \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 de \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0juzgamiento), \u00a0los \u00a0fundamentos, el perjuicio concreto ocasionado y el momento a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0deber\u00eda \u00a0decretarse \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0o, en su defecto, la \u00a0consecuencia \u00a0jur\u00eddica necesaria para subsanar la irregularidad, que por obvias \u00a0razones debe ser de naturaleza sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0argument\u00f3 \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0convincente \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0procesales \u00a0a \u00a0las \u00a0cuales \u00a0aludi\u00f3 \u00a0y \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0constitu\u00edan \u00a0un \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa. En primer lugar, se \u00a0quej\u00f3 \u00a0porque el defensor de HUGO ALBERTO FRANCO BAYER fue remplazado de manera \u00a0arbitraria, \u00a0pues no fue citado por el a quo en forma correcta para asistir a la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria. \u00a0Sin \u00a0embargo, no tuvo en cuenta el criterio del a quo, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que la decisi\u00f3n de nombrar un abogado de oficio se origin\u00f3 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0\u201cdesidia \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0desinter\u00e9s \u00a0 en \u00a0 el \u00a0proceso\u201d \u00a0que tanto la persona llamada a juicio como \u00a0su \u00a0asistente \u00a0letrado \u00a0mostraron \u00a0desde \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite de la notificaci\u00f3n de la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. En palabras del ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0alegarse \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0material cuando se \u00a0encuentra \u00a0acreditado \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0HUGO \u00a0ALBERTO FRANCO BAYER al momento de \u00a0obtener \u00a0la \u00a0libertad condicional suscribi\u00f3 diligencia de compromiso, indicando \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0notificaciones \u00a0la avenida 2B2 No. 73 bis 59, \u00a0oblig\u00e1ndose \u00a0 a \u00a0 informar \u00a0cualquier \u00a0cambio \u00a0de \u00a0residencia, \u00a0siendo \u00a0a \u00a0esta \u00a0direcci\u00f3n \u00a0donde \u00a0se \u00a0le \u00a0remitieron \u00a0las \u00a0comunicaciones, \u00a0espec\u00edficamente la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0su liberaci\u00f3n el \u00a0encartado \u00a0acudiera al proceso informando que cambi\u00f3 de residencia; contrario a \u00a0dicha \u00a0actitud \u00a0renuente, \u00a0se \u00a0observa que la Fiscal\u00eda indag\u00f3 juiciosamente en \u00a0diferentes \u00a0bases \u00a0de \u00a0datos \u00a0de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0en el intento de notificar la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sumario, todo ello con resultados infructuosos, siendo claro \u00a0entonces \u00a0que \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0acusado no continu\u00f3 ejerciendo su \u00a0defensa \u00a0material \u00a0fue \u00a0su \u00a0desidia \u00a0y \u00a0desinter\u00e9s frente al proceso, mas nunca \u00a0negligencia \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda en ubicarlo, afirmaci\u00f3n que lanza el \u00a0togado \u00a0y \u00a0que \u00a0llama \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n de la Sala por ser totalmente alejada de la \u00a0realidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dEn \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0orden \u00a0de \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0nombramiento \u00a0de \u00a0un \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0oficio \u00a0fue \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0justa y ponderada de la Fiscal\u00eda, que ante la \u00a0imposibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0ubicar \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 y\/o \u00a0 \u00a0 [sic] \u00a0a su defensor de confianza, en su \u00a0af\u00e1n \u00a0de \u00a0garantizar el derecho de defensa e impulsar el proceso, opt\u00f3 por dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0396 \u00a0inciso \u00a03\u00ba \u00a0del CPP, nombrando un apoderado de \u00a0oficio \u00a0que \u00a0continu\u00f3 con la representaci\u00f3n de los intereses del se\u00f1or FRANCO \u00a0BAYER \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la causa, actuaci\u00f3n que debidamente consta dentro del \u00a0sumario\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0la realidad procesal declarada por \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia no s\u00f3lo es distinta a la aducida por el recurrente, sino \u00a0que \u00a0dej\u00f3 de ser contrastada por \u00e9l en el escrito, pues el cambio del defensor \u00a0de \u00a0confianza \u00a0por \u00a0uno \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0a efectos pr\u00e1cticos, habr\u00eda tenido lugar \u00a0desde \u00a0la notificaci\u00f3n de la providencia acusatoria, y no a ra\u00edz del equ\u00edvoco \u00a0suscitado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 a \u00a0quo, \u00a0tras \u00a0enviar \u00a0los \u00a0telegramas \u00a0a \u00a0Cali \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0Palmira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, cuestion\u00f3 el demandante que \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0estado \u00a0presente \u00a0el \u00a0defensor. No \u00a0obstante, \u00a0la jurisprudencia de la Corte ha precisado que incluso la ausencia de \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0dicha \u00a0diligencia \u00a0\u201cno \u00a0constituye un \u00a0quebranto \u00a0para \u00a0la estructura del proceso cuando no se requiera pronunciamiento \u00a0respecto \u00a0de \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0para \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fue prevista por el \u00a0legislador\u201d3. \u00a0Por \u00a0lo tanto, era deber del \u00a0profesional \u00a0 del \u00a0derecho \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0del \u00a0defensor \u00a0a \u00a0la \u00a0preparatoria \u00a0era \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0proteger \u00a0las \u00a0garant\u00edas del procesado, por \u00a0ejemplo, \u00a0porque \u00a0hab\u00eda \u00a0solicitado \u00a0pruebas o nulidades durante el t\u00e9rmino de \u00a0traslado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0por \u00faltimo, aludi\u00f3 a la inexistencia de \u00a0las \u00a0audiencias p\u00fablica y preparatoria debido a la falta de las firmas del juez \u00a0en \u00a0las \u00a0actas. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0la Sala ha sostenido que no es motivo suficiente \u00a0para \u00a0 invalidar \u00a0cualquier \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0en \u00a0la \u00a0suscripci\u00f3n de una determinada pieza procesal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] \u00a0la falta \u00a0de \u00a0firma \u00a0en \u00a0un \u00a0acta, \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0providencia judicial no necesariamente \u00a0suscita \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0o \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de lo actuado, en la medida en que el \u00a0expediente \u00a0cuente con los suficientes elementos de juicio para concluir que fue \u00a0en \u00a0realidad \u00a0el \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico, \u00a0y \u00a0no \u00a0cualquier otro, quien adelant\u00f3 la \u00a0diligencia \u00a0o \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n\u201d4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 reproche, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0carece \u00a0de \u00a0argumentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 \u00a0Falso \u00a0raciocinio. \u00a0 Cuando \u00a0 en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0plantea \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por error de hecho en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha dicho que su configuraci\u00f3n s\u00f3lo puede obedecer a \u00a0tres clases: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La primera, el falso juicio de existencia, que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando al proferir la sentencia objeto del extraordinario recurso, \u00a0el \u00a0juez \u00a0o cuerpo colegiado omite por completo valorar el contenido material de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que hace parte de la actuaci\u00f3n (y que, por lo tanto, fue \u00a0debidamente \u00a0incorporado \u00a0al \u00a0expediente), \u00a0o \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cuando le concede valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0uno \u00a0que \u00a0jam\u00e1s \u00a0fue \u00a0recaudado \u00a0y, \u00a0por consiguiente, supone su \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La segunda, el falso juicio de identidad, que \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0emitir \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0distorsiona \u00a0o \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de determinado medio de prueba, haci\u00e9ndole \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0dice, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0porque \u00a0realiza \u00a0una lectura \u00a0equivocada \u00a0de \u00a0su \u00a0texto, o porque le agrega aspectos que no contiene, o porque \u00a0omite tener en cuenta partes relevantes del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0el \u00a0tercero, \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0que \u00a0se \u00a0constituye \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0valora \u00a0la \u00a0prueba de manera \u00edntegra, pero se \u00a0aleja \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo de los postulados de la sana cr\u00edtica, es \u00a0decir, \u00a0de \u00a0una \u00a0concreta \u00a0ley \u00a0cient\u00edfica, \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico o m\u00e1xima de la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto, cualquiera de estos yerros debe \u00a0ser \u00a0trascendente, \u00a0lo \u00a0que significa que frente a la valoraci\u00f3n en conjunto de \u00a0la \u00a0prueba realizada por el Tribunal o ambas instancias (seg\u00fan sea el caso), su \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0tendr\u00e1 \u00a0que \u00a0conducir a adoptar una decisi\u00f3n distinta a la que fue \u00a0materia de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las anteriores modalidades de \u00a0error \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0el \u00a0demandante. Tan solo cuestion\u00f3 la validez probatoria \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0a \u00a0un \u00a0informe \u00a0del \u00a0CTI, anomal\u00eda que reconoci\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0 sin \u00a0 consecuencia \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0de \u00a0confirmar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de que el supuesto equ\u00edvoco debi\u00f3 \u00a0haberse \u00a0formulado \u00a0como \u00a0un error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, y \u00a0no \u00a0como un error f\u00e1ctico por un falso raciocinio, omiti\u00f3 el recurrente que el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0dej\u00f3 \u00a0muy \u00a0en claro en la providencia impugnada que \u00a0dicha \u00a0situaci\u00f3n era inocua, ya que \u201cla sentencia no \u00a0se \u00a0ha \u00a0fundamentado \u00a0estrictamente \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0informe\u201d5 \u00a0y \u00a0las \u00a0\u201cformalidades \u00a0desconocidas no \u00a0trascienden \u00a0 \u00a0al \u00a0 resto \u00a0 de \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 que \u00a0 obran \u00a0 en \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n\u201d6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El reproche, por consiguiente, tambi\u00e9n est\u00e1 \u00a0destinado al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal. La argumentaci\u00f3n del censor en este \u00a0punto \u00a0no \u00a0resiste \u00a0mayor \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0debido a lo absurdo de su pretensi\u00f3n. En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0impugnar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, el demandante centr\u00f3 su \u00a0solicitud \u00a0en \u00a0una \u00a0expectativa, \u00a0consistente en que la Corte emita la decisi\u00f3n \u00a0despu\u00e9s \u00a0 del \u00a027 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02012, \u00a0para \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta punible de cohecho \u00a0impropio \u00a0y, \u00a0as\u00ed, \u00a0decretar \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0correspondiente. Y como si lo anterior fuese poco, \u00a0las \u00a0cuentas del abogado son equivocadas, ya que el t\u00e9rmino pertinente no es el \u00a0de \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os \u00a0contados \u00a0a partir de la ejecutoria del llamado a juicio, sino \u00a0seis \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0ocho \u00a0meses, \u00a0debido a que el comportamiento fue cometido por un \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0las funcione (art\u00edculo 83 inciso 6\u00ba del \u00a0C\u00f3digo Penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, en consecuencia, debe ser rechazado \u00a0de plano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Con \u00a0base en lo \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0concluye \u00a0que el abogado se alej\u00f3 de los principios de no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0suficiente, cr\u00edtica vinculante y coherencia, de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0desprende que los argumentos deben bastarse por s\u00ed mismos para \u00a0propiciar, \u00a0desde \u00a0una \u00a0\u00f3ptica de lo razonable, la existencia de un error capaz \u00a0de \u00a0deslegitimar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia. \u00a0Y \u00a0como \u00a0la \u00a0Sala, una vez \u00a0examinado \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0tampoco \u00a0encuentra \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las garant\u00edas \u00a0judiciales \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0admitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0interpuesta \u00a0contra \u00a0la \u00a0providencia dictada por el juez plural. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO ADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0allegada por el defensor contra la sentencia de segunda instancia \u00a0emitida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia, no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 GUILLERMO \u00a0 \u00a0 \u00a0SALAZAR \u00a0OTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 Reverso \u00a0 del \u00a0folio \u00a0604 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0II \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0905\u2019-906 del cuaderno III de la actuaci\u00f3n principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Sentencia de 13 de julio de 2005, radicaci\u00f3n 20929. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a011 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02009, \u00a0radicaci\u00f3n 26789. En el mismo sentido, \u00a0fallos \u00a0de \u00a07 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02000, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a011544; \u00a023 \u00a0de \u00a0julio de 2001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 12955; \u00a0 y \u00a0 27 \u00a0 de \u00a0 mayo \u00a0de \u00a02004, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a019918, \u00a0entre \u00a0otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Folio \u00a0904\u2019 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-24377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}