{"id":24291,"date":"2023-09-12T17:21:45","date_gmt":"2023-09-12T17:21:45","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3806008-02-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:21:45","modified_gmt":"2023-09-12T17:21:45","slug":"3806008-02-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3806008-02-12\/","title":{"rendered":"38060(08-02-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n\u00ba \u00a038060 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA N\u00ba. 31- \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., ocho (8) de febrero de dos mil \u00a0doce (2012). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0examinan las bases l\u00f3gicas, jur\u00eddicas y \u00a0argumentativas \u00a0expuestas \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de John \u00a0Harold \u00a0 \u00a0 Giraldo \u00a0 \u00a0 Corredor \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Mogoll\u00f3n \u00a0Gu\u00e1queta, \u00a0con el \u00a0fin \u00a0de \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n de las demandas de casaci\u00f3n presentadas \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cundinamarca que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0Adjunto de Descongesti\u00f3n de ese distrito judicial y los conden\u00f3 \u00a0por el delito de hurto calificado agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a06 \u00a0y \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0noviembre de 2001 fueron \u00a0hurtados \u00a0de \u00a0los \u00a0laboratorios \u00a0de los hospitales de San Antonio de Guatavita y \u00a0San \u00a0Antonio \u00a0de \u00a0Sesquil\u00e9 \u00a0un \u00a0equipo RA-50 de qu\u00edmica, en el primero, y otro \u00a0aparato \u00a0similar, \u00a0un \u00a0microscopio \u00a0y \u00a0un \u00a0tel\u00e9fono \u00a0celular, en el segundo, en \u00a0momentos \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0personal \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0laboraba \u00a0y \u00a0el de vigilancia no se \u00a0encontraban. \u00a0En \u00a0anteriores \u00a0oportunidades tambi\u00e9n hab\u00edan sido hurtados otros \u00a0elementos de esos centros de salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esos hechos fueron capturados Juan \u00a0 Carlos \u00a0 Mogoll\u00f3n \u00a0 Gu\u00e1queta \u00a0 y \u00a0John Harold Galindo Corredor, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0le \u00a0encontr\u00f3 \u00a0un \u00a0tel\u00e9fono celular de propiedad de Miryam Luc\u00eda \u00a0Cort\u00e9s Ladino, bacteri\u00f3loga del Hospital de Sesquil\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 John \u00a0Harold \u00a0Galindo \u00a0 Corredor \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Mogoll\u00f3n \u00a0Gu\u00e1queta \u00a0fueron \u00a0vinculados \u00a0a la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0primero \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo como persona \u00a0ausente. \u00a0Cerrado \u00a0el \u00a0ciclo \u00a0instructivo, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 14 Especializada de la \u00a0Unidad \u00a0Nacional \u00a0de Terrorismo calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario por resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a012 de abril de 2006 y los llam\u00f3 a juicio por los delitos de concierto para \u00a0delinquir \u00a0y \u00a0hurto \u00a0calificado agravado, en concurso homog\u00e9neo, conforme a los \u00a0art\u00edculos \u00a0240 \u00a0\u2013numeral 4- \u00a0y \u00a0241 \u00a0\u2013numeral \u00a010- \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La decisi\u00f3n fue apelada por la defensa de \u00a0Giraldo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corredor, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0luego \u00a0desisti\u00f3 \u00a0del \u00a0recurso. \u00a0Ello \u00a0le \u00a0fue \u00a0aceptado en prove\u00eddo del 25 de mayo de \u00a020062. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0la \u00a0adelant\u00f3 el \u00a0Juzgado \u00a02\u00ba \u00a0Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca el 14 de julio de \u00a02009, \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fue \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado 2\u00ba Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0Adjunto de Descongesti\u00f3n de ese distrito judicial el 28 de enero \u00a0de \u00a02011. En dicho prove\u00eddo se les declar\u00f3 penalmente responsables, en calidad \u00a0de \u00a0coautores, de los delitos por los que fueron acusados y, en consecuencia, se \u00a0les \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a094 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por igual t\u00e9rmino3; \u00a0se \u00a0les neg\u00f3 la suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0fueron condenados a pagar, por \u00a0concepto \u00a0de perjuicios materiales, las sumas de $9.952.000 a favor del Hospital \u00a0San \u00a0Antonio \u00a0de \u00a0Guatavita \u00a0y \u00a0$12.952.000 \u00a0a favor del Hospital San Antonio de \u00a0Sesquil\u00e94. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0ambos \u00a0procesados \u00a0interpusieron recurso de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0fallo \u00a0del 5 de septiembre de 2011 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Cundinamarca declar\u00f3 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0adelantada \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0agravado \u00a0ejecutado \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital de \u00a0Guatavita, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0por \u00a0el \u00a0punible \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0dispuso cesar procedimiento a favor de los dos acusados por tales \u00a0infracciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia, \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0numeral \u00a0primero \u00a0de \u00a0la parte resolutiva de la sentencia impugnada para condenarlos a 60 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de hurto calificado agravado cometido en el \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0Sesquil\u00e9, \u00a0e \u00a0imponerles \u00a0igual \u00a0t\u00e9rmino \u00a0para \u00a0la accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 ejercicio \u00a0 de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, modific\u00f3 el numeral quinto para \u00a0condenarlos \u00a0a \u00a0pagar perjuicios materiales \u00fanicamente a favor del Hospital San \u00a0Antonio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sesquil\u00e95. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Los \u00a0defensores \u00a0interpusieron recurso de \u00a0casaci\u00f3n y, por separado, presentaron las demandas respectivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En favor de Juan Carlos Mogoll\u00f3n Gu\u00e1queta \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho pide a la Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y absolver a su representado de responsabilidad \u00a0\u201cpor \u00a0el \u00a0delito \u00a0de hurto calificado y agravado en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo con concierto para delinquir\u201d6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace \u00a0una \u00a0s\u00edntesis \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0y de las sentencias proferidas, y manifiesta que le asiste \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0extraordinaria \u00a0porque \u00a0el fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0con \u00a0una errada valoraci\u00f3n de las pruebas y adoleci\u00f3 de \u00a0fallas \u00a0en \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0frente a los postulados de la sana cr\u00edtica. Propone \u00a0dos cargos que sustenta as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero \u00a0 \u00a0(principal): \u00a0 \u00a0Con \u00a0 apoyo \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 segunda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n7, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la norma sustancial que ampara el debido \u00a0proceso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0debe \u00a0revisar \u00a0el fallo de primera \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0fue \u00a0la \u00a0base \u00a0del \u00a0adoptado \u00a0por \u00a0el Tribunal por \u201cmanifiesto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0fundamento \u00a0legal y constitucional, para el \u00a0proferimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0dejar \u00a0de \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0PRESCRIPCI\u00d3N \u00a0DE LA ACCI\u00d3N PENAL de manera \u00a0integral \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0concierto \u00a0 \u00a0para \u00a0 delinquir\u201d8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se violaron los art\u00edculos 83, 84, 240, 340 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con la Ley 733 de 2002, as\u00ed como los \u00a0art\u00edculos \u00a0292 \u00a0de \u00a0la Ley 906 de 2004, y 5, 6, 13, 15, 28, 29, 228 y 230 de la \u00a0Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de que el concierto para delinquir es \u00a0una \u00a0conducta \u00a0aut\u00f3noma que puede aplicarse parcialmente respecto del delito de \u00a0hurto \u00a0 \u00a0agravado, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0ad \u00a0 quem \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cerror \u00a0 \u00a0 de \u00a0hecho\u201d9 \u00a0al \u00a0no \u00a0declarar \u00a0la prescripci\u00f3n del primer reato por los hechos \u00a0cometidos \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02001 \u00a0en el Hospital de Sesquil\u00e9. Luego de \u00a0trascribir \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0concluye \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0se declar\u00f3 la prescripci\u00f3n de ese delito por \u00a0los hechos ocurridos en Guatavita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, a la Corte no le queda otra \u00a0salida que absolver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 \u00a0(subsidiaria): \u00a0 Con \u00a0fundamento \u00a0en la causal tercera, acusa el fallo por violaci\u00f3n \u00a0indirecta del derecho sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 \u201clas \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los elementos \u00a0relevantes, \u00a0que \u00a0se \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0como \u00a0pruebas, \u00a0dentro \u00a0de ellas las \u00a0declaraciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimoniales.\u201d10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Recuerda \u00a0que \u00a0existen tres dimensiones en la violaci\u00f3n \u00a0\u201cfalso \u00a0raciocinio \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la l\u00f3gica, leyes de la \u00a0ciencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 m\u00e1ximas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 experiencia\u201d11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se quebrantaron los art\u00edculos 28, 29, 228 de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica; \u00a04, 5, 6, 7, 12, 24, 26, 27, 372, 380, 381, 382, 404 de la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004; 7, 232 de la Ley 600 de 200; 2, 6, 7, 10, 12, 239, 240 y 241 \u00a0de \u00a0 la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000. \u00a0Se \u00a0vislumbra \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0por \u00a0apreciaci\u00f3n err\u00f3nea en la valoraci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda apartes del fallo en los que se hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0lo \u00a0declarado \u00a0por Adriana Isabel Prieto Gonz\u00e1lez, que fue hallado \u00a0consonante \u00a0con \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por la doctora Diana Marcela Cort\u00e9s Rugeles, y a lo \u00a0denunciado por la bacteri\u00f3loga Miriam Luc\u00eda Cort\u00e9s Ladino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0soportaron la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por Cort\u00e9s Rugeles, prueba que califica de referencia \u00a0porque \u00a0no \u00a0aclar\u00f3 lo ocurrido en el Hospital de Sesquil\u00e9. En relaci\u00f3n con lo \u00a0atestado \u00a0por \u00a0Prieto \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0indica \u00a0que \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0puerta \u00a0del \u00a0laboratorio \u00a0solo qued\u00f3 ajustada, y de lo relatado por Cort\u00e9s Ladino, advierte \u00a0dos \u00a0dudas: \u00a0una, \u00a0que \u00a0adujo que la puerta del laboratorio estaba con llave, lo \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0muestra \u00a0 \u00a0contradictorio \u00a0 \u00a0(nada \u00a0 \u00a0dijo \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0la \u00a0 segunda \u00a0inquietud). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0testigo \u00a0Hilda \u00a0Moreno \u00a0Pedraza \u00a0tambi\u00e9n \u00a0incurre \u00a0en \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de lo dicho por las otras declarantes, al \u00a0asegurar que las puertas estaban cerradas con llave. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 reclama \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0de \u00a0oficio \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0porque \u00a0puede \u00a0tener \u00a0en cuenta causales diferentes a las alegadas por el censor \u00a0para \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0fines de la casaci\u00f3n, ya sea por la causal \u00a0tercera, \u00a0conforme \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0457 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n, o por violaci\u00f3n directa o \u00a0indirecta de una norma de derecho sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. A favor de John Harold Galindo Corredor \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor describe los hechos, la actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0la \u00a0sentencia impugnada y, en torno a la finalidad del recurso, aduce \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso penal se incurri\u00f3 en errores de juicio que solo pueden ser \u00a0corregidos \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la casaci\u00f3n, tales como (i) \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0non \u00a0bis \u00a0in \u00a0idem, \u00a0por haber atribuido a \u00a0una \u00a0misma \u00a0situaci\u00f3n f\u00e1ctica dos consecuencias jur\u00eddicas distintas, en tanto \u00a0se \u00a0imput\u00f3 \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir y hurto agravado cuando participan dos o \u00a0m\u00e1s \u00a0personas. \u00a0De haberse hecho la calificaci\u00f3n jur\u00eddica correcta, el delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0estar\u00eda \u00a0prescrito \u00a0al \u00a0momento \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia; \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 (ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 desconocimiento \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0del \u00a0mismo \u00a0postulado, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0equivocado \u00a0manejo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que le asiste inter\u00e9s para recurrir \u00a0porque \u00a0se \u00a0caus\u00f3 \u00a0un perjuicio efectivo a su representado y apel\u00f3 el fallo de \u00a0primer \u00a0grado. \u00a0Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0tem\u00e1tica, asegura que ella se impone, \u00a0salvo que se violen derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Formula \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0cargos \u00a0 que \u00a0 sustenta \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0Con apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 240 \u00a0numeral \u00a010 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, lo que condujo a la falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos 8, 83 y 86-2 de la misma normativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0llam\u00f3 \u00a0a \u00a0juicio \u00a0a \u00a0su representado por \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0y hurto agravado por el numeral 10 del art\u00edculo 240 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0trasgredi\u00f3 el art\u00edculo 8 ib\u00eddem \u00a0que proh\u00edbe imputar m\u00e1s de una \u00a0vez \u00a0la \u00a0misma \u00a0conducta \u00a0punible. \u00a0El \u00a0numeral \u00a0referido no pod\u00eda ser imputado \u00a0porque \u00a0el supuesto de hecho que lo contiene se subsume en otra norma sustantiva \u00a0con \u00a0mayor \u00a0riqueza descriptiva que tambi\u00e9n fue incluida en la acusaci\u00f3n, esta \u00a0es, \u00a0el \u00a0concierto para delinquir. Se predica as\u00ed un concurso aparente de tipos \u00a0penales, \u00a0que se soluciona bajo el principio de especialidad (recuerda lo que en \u00a0punto \u00a0a \u00a0esa \u00a0doble \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0sostuvo el a quo \u00a0y \u00a0destac\u00f3 que ese fallo conforma unidad inescindible \u00a0con el de segunda instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De haberse atendido el art\u00edculo 8 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0no \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0imputar \u00a0legalmente el agravante del numeral 10 \u00a0mencionado, \u00a0de \u00a0donde surge la trascendencia del error porque no se declar\u00f3 la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal por la conducta acusada que tuvo lugar en el \u00a0municipio de Sesquil\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dejaron \u00a0de aplicar, en consecuencia, los \u00a0art\u00edculos \u00a083 \u00a0y \u00a086-2 \u00a0del \u00a0mismo estatuto. As\u00ed, si se excluyera la causal de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0delito \u00a0tendr\u00eda una pena de 3 a 8 a\u00f1os, por lo que en juicio \u00a0prescribir\u00eda \u00a0en \u00a05 \u00a0a\u00f1os, \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0cumplieron el 25 de mayo de 2011, es \u00a0decir, antes de proferirse el fallo de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y declarar la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0penal \u00a0 \u00a0seguida \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0 su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 fallador \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 \u201cfalsos \u00a0raciocinios\u201d, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0viol\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de los art\u00edculos 9, 240-4, 241-10 de la Ley 599 de 2000; \u00a0232 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, y ello condujo a la falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a029-4 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n y 7 de la Ley 600 de 2000, que consagran \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia y de in \u00a0dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se declar\u00f3 la responsabilidad de su prohijado \u00a0s\u00f3lo \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0por \u00a0lo que los juzgadores han debido \u00a0demostrar \u00a0los hechos indicadores, hacer la inferencia l\u00f3gica conforme a reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0construir \u00a0adecuadamente \u00a0los \u00a0indicios, pero al existir \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0los indicios, especialmente en la inferencia \u00a0l\u00f3gica debieron absolver por duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La responsabilidad de su prohijado deviene del \u00a0celular \u00a0encontrado en el momento de su captura en un veh\u00edculo automotor que no \u00a0era \u00a0suyo \u00a0y \u00a0de la prueba trasladada donde se determina la relaci\u00f3n de amistad \u00a0con \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Mogoll\u00f3n \u00a0Gu\u00e1queta. \u00a0La \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0fue \u00a0reconocida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0recordar \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0doctrina ha \u00a0sostenido \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0y la forma en que ella se ataca \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0se\u00f1ala que el fallo parte de reconocer tres hechos \u00a0indicadores \u00a0 que \u00a0 consider\u00f3 \u00a0 probados \u00a0 que: \u00a0(i) \u00a0en \u00a0 el \u00a0veh\u00edculo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0movilizaban \u00a0los \u00a0capturados \u00a0se hall\u00f3 un tel\u00e9fono celular de propiedad de una bacteri\u00f3loga del \u00a0Hospital \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Sesquil\u00e9; \u00a0 \u00a0(ii) \u00a0 los \u00a0capturados \u00a0el 8 de noviembre arribaron de manera conjunta y de \u00a0all\u00ed \u00a0 se \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0fue \u00a0con \u00a0el \u00a0\u201cinocultable \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0proseguir \u00a0con \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0apoderamiento de equipos de \u00a0laboratorio \u00a0de \u00a0hospitales \u00a0o centro hospitalarios, que se ven\u00eda desarrollando \u00a0desde \u00a0 el \u00a0 6 \u00a0 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02001 \u00a0en \u00a0los \u00a0municipios \u00a0de \u00a0Guatavita \u00a0y \u00a0Sesquil\u00e9\u201d12; \u00a0y \u00a0(iii) \u00a0los \u00a0dos \u00a0procesados \u00a0se \u00a0conoc\u00edan \u00a0pese \u00a0a \u00a0negarlo \u00a0en las indagatorias, seg\u00fan se \u00a0desprende de la prueba trasladada legalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed \u00a0concluye que el primer hecho est\u00e1 \u00a0probado, \u00a0que \u00a0el \u00a0segundo \u00a0podr\u00eda \u00a0constituir \u00a0tan \u00a0solo \u00a0un \u00a0indicio \u00a0de mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0incapaz \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0solo de sostener una condena. Al comparar los \u00a0hallazgos \u00a0probados \u00a0con \u00a0la \u00a0injurada, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0se recopilaron medios de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0explican \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de aquellos relegando la inferencia l\u00f3gica al \u00a0plano de la mera suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0prob\u00f3 que su representado estuvo el 8 de \u00a0noviembre \u00a0de 2001 en Gachancip\u00e1 donde fue capturado, pero jam\u00e1s se investig\u00f3 \u00a0una \u00a0conducta punible ocurrida all\u00ed sino en los municipios vecinos de Guatavita \u00a0y \u00a0Sesquil\u00e9. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0Hilda \u00a0Moreno \u00a0Pedraza reconoci\u00f3 a \u00a0Mogoll\u00f3n \u00a0 Gu\u00e1queta \u00a0y \u00a0a \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Cifuentes Quirama como las personas que junto a una mujer estuvieron el \u00a0d\u00eda \u00a0anterior en el Hospital de Sesquil\u00e9 antes de la comisi\u00f3n del hurto, pero \u00a0no hizo lo propio con su prohijado, lo que indica que no fue visto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De los hechos indicadores mencionados no puede \u00a0inferirse \u00a0que su procurado sea responsable del delito por el que fue finalmente \u00a0condenado \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0son suficientes para afirmar con certeza, que estuvo el 7 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0en \u00a0ese \u00a0municipio. De all\u00ed que no pueda siquiera construirse el \u00a0indicio \u00a0 de \u00a0 presencia \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 solo \u00a0 hecho \u00a0 de \u00a0 conocer \u00a0a \u00a0Mogoll\u00f3n \u00a0 Gu\u00e1queta \u00a0 tampoco \u00a0lo \u00a0puede \u00a0vincular \u00a0a \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n penal porque no hay prueba directa ni indirecta que \u00a0lo ubique en el sitio donde se cometi\u00f3 el hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0falladores desconocieron una regla de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0seg\u00fan la cual si fueron tres los individuos que perpetraron el hurto, \u00a0dos \u00a0de \u00a0ellos hombres y ambos fueron reconocidos por los testigos, es claro que \u00a0su defendido no pod\u00eda ser la tercera persona porque era una mujer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solo \u00a0hay \u00a0un \u00a0indicio leve, el de la captura \u00a0junto \u00a0a \u00a0dos \u00a0personas que cometieron un il\u00edcito, por lo que la sentencia solo \u00a0se \u00a0apoya \u00a0en \u00a0la mala justificaci\u00f3n del acusado en la indagatoria cuando neg\u00f3 \u00a0conocer \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 Mogoll\u00f3n \u00a0 \u00a0Gu\u00e1queta, \u00a0pero \u00a0\u00e9ste tampoco concreta un hilo conductor entre la presencia \u00a0y el il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0erraron \u00a0los juzgadores al \u00a0construir la inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 jueces \u00a0dieron \u00a0por \u00a0probado \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0pertenec\u00eda a una organizaci\u00f3n criminal y por ello es responsable \u00a0del hurto cometido por otras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia y \u00a0absolver a su prohijado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 exigencias \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0demanda de casaci\u00f3n no es un escrito \u00a0m\u00e1s \u00a0dentro \u00a0del proceso penal, ni una oportunidad adicional para continuar con \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio propio de las instancias. Su naturaleza excepcional exige \u00a0que, \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en unos argumentos claros, s\u00f3lidos, l\u00f3gicos y coherentes, se \u00a0planteen \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0procedimiento en que pudo incurrir el \u00a0fallador de segundo grado y se resalte su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de impugnaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia es imperioso que, tal como el propio \u00a0legislador \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estableci\u00f313, \u00a0 \u00a0cumpla \u00a0 con \u00a0 ciertos \u00a0requisitos \u00a0que, m\u00e1s que una exigencia formal, permiten a la Corte entender los \u00a0motivos \u00a0 de \u00a0inconformidad, \u00a0las \u00a0fallas \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0se \u00a0denuncian \u00a0y \u00a0la \u00a0trascendencia de ellas en el caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Bajo ese orden, la primera tarea a realizar \u00a0por \u00a0el censor es identificar con absoluta precisi\u00f3n la falla judicial y elegir \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de cu\u00e1l causal de casaci\u00f3n propondr\u00e1 tal reproche, sin olvidar que \u00a0cada \u00a0una \u00a0procede \u00a0por \u00a0un \u00a0motivo \u00a0aut\u00f3nomo, \u00a0determinado \u00a0y diverso. Una vez \u00a0agotado \u00a0lo \u00a0anterior, habr\u00e1 de formular los cargos, cuid\u00e1ndose en iniciar por \u00a0aqu\u00e9l \u00a0 de \u00a0mayor \u00a0relevancia, \u00a0exhibiendo \u00a0con \u00a0suficiencia, \u00a0claridad \u00a0y \u00a0con \u00a0argumentos \u00a0l\u00f3gico jur\u00eddicos sus fundamentos para finalmente explicar c\u00f3mo de \u00a0no \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0ese \u00a0yerro \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0totalmente \u00a0diferente \u00a0y \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0sujeto procesal que \u00a0impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habr\u00e1 \u00a0de \u00a0tener \u00a0presente que los cargos se \u00a0propondr\u00e1n \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las causales previstas en el ordenamiento procesal que \u00a0gui\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0resulta \u00a0contrario \u00a0a la t\u00e9cnica acudir a \u00a0preceptos \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004 cuando la actuaci\u00f3n se adelant\u00f3 bajo las \u00a0previsiones del C\u00f3digo de Procedimiento de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En todo caso, como presupuesto previo para \u00a0acudir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0para hacer las censuras es imperioso que el demandante \u00a0tenga inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0debe \u00a0acreditar \u00a0el inter\u00e9s jur\u00eddico \u00a0procesal, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0estar \u00a0legitimado para interponer el recurso, formularlo y \u00a0presentar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0la oportunidad legal y advertir su procedencia, as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0que \u00a0le \u00a0asiste \u00a0con la impugnaci\u00f3n, es decir, el derecho \u00a0fundamental \u00a0que \u00a0pretende \u00a0restablecer, el agravio que busca reparar o, en todo \u00a0caso, \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0o \u00a0situaci\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0ventajosa \u00a0que \u00a0quiere lograr para el \u00a0procesado \u00a0\u2013cuando \u00a0es \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0este \u00a0que \u00a0se impugna-. Adem\u00e1s, la jurisprudencia ha insistido en la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0exista \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica entre lo que el sujeto procesal \u00a0aleg\u00f3 en las instancias y lo planteado en la demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 torno \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 unidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0ha \u00a0expresado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0la \u00a0unidad \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0limita \u00a0la \u00a0posibilidad de intentar censurar las \u00a0determinaciones \u00a0del juez por fuera de las oportunidades que la ley ofrece, pues \u00a0de \u00a0permitirse\u00a0 \u00a0se \u00a0atentar\u00eda contra los principios de preclusi\u00f3n de los \u00a0actos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0y eso es exactamente lo que acontece \u00a0cuando \u00a0el \u00a0afectado \u00a0con \u00a0la providencia judicial guarda silencio ante la misma \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0ha \u00a0contado \u00a0con la oportunidad procesal para rebatirla, luego mal \u00a0podr\u00eda \u00a0admitirse \u00a0que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0reviva \u00a0un \u00a0litigio al cual \u00a0t\u00e1citamente \u00a0 \u00a0ya \u00a0 \u00a0se \u00a0 hab\u00eda \u00a0 renunciado.\u201d14 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, \u00a0entonces, l\u00f3gico resulta colegir \u00a0que \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0tiene \u00a0estrecha \u00a0relaci\u00f3n con las \u00a0pretensiones \u00a0 que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0haya \u00a0formulado \u00a0ante \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende en sede de casaci\u00f3n no fue planteado al \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0segundo grado a trav\u00e9s del recurso de apelaci\u00f3n, \u2018para, \u00a0luego \u00a0de \u00a0dejar \u00a0vencer \u00a0esas \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0la \u00a0ley concede, acudir a esta v\u00eda extraordinaria, deviene en \u00a0ileg\u00edtima \u00a0su \u00a0causa, \u00a0porque mal puede pretenderse perjudicado por algo que si \u00a0no \u00a0se \u00a0decidi\u00f3 \u00a0por el Tribunal, obedeci\u00f3 \u00fanica y exclusivamente a que no se \u00a0le \u00a0 \u00a0 solicit\u00f3 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0oportuna \u00a0 \u00a0alzada\u2019.15\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0dicho aspecto conlleva a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para postular en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 la \u00a0 supuesta \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial.\u201d16 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0como \u00a0se explicar\u00e1 m\u00e1s adelante, en la \u00a0segunda \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0el \u00a0impugnante carece de inter\u00e9s para formular la \u00a0primera censura, justamente por falta de identidad tem\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La inadmisi\u00f3n de las demandas \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0presentada \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Juan Carlos \u00a0Mogoll\u00f3n Gu\u00e1queta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. Una primera deficiencia se percibe cuando \u00a0el \u00a0libelista \u00a0apoya \u00a0sus \u00a0cargos \u00a0en \u00a0los \u00a0motivos de casaci\u00f3n previstos en el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02004, \u00a0pasando por alto que el proceso se \u00a0adelant\u00f3 bajo los lineamientos del estatuto de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque tal desatino parece intrascendente, en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0ordenamiento \u00a0contemplan, \u00a0as\u00ed sea en orden distinto, \u00a0causales \u00a0de casaci\u00f3n similares, lo cierto es que el demandante no cumpli\u00f3 con \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0exigidos \u00a0para \u00a0una \u00a0adecuada \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de las censuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00e9ase, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0que \u00a0a pesar de haber \u00a0indicado \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0presuntamente infringidas, olvid\u00f3 explicar \u00a0c\u00f3mo \u00a0ellas \u00a0resultaron violadas. En estos casos, no basta con hacer un listado \u00a0de \u00a0art\u00edculos, \u00a0sino \u00a0de \u00a0exhibir \u00a0las razones por las cuales cada uno de ellos \u00a0result\u00f3 trasgredido por el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. El primer cargo \u00a0lo \u00a0enuncia \u00a0como \u00a0principal \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n directa, \u00a0empero, \u00a0 inapropiadamente \u00a0 incluye \u00a0 desaciertos \u00a0que \u00a0son \u00a0inherentes \u00a0a \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Titula \u201cviolaci\u00f3n directa\u201d pero pide a la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0revise la sentencia por desconocimiento de las reglas de producci\u00f3n \u00a0y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0\u201cdel \u00a0debido \u00a0proceso\u201d, \u00a0y, \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, asegura que el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0al \u00a0no \u00a0declarar la prescripci\u00f3n del \u00a0concierto \u00a0 para \u00a0 delinquir \u00a0 por \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurridos \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0de \u00a0Sesquil\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0planteamiento, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0de \u00a0mostrarse \u00a0contradictorio, \u00a0 parte \u00a0de \u00a0presupuestos \u00a0equ\u00edvocos \u00a0porque \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0el \u00a0ad quem haya pasado por alto \u00a0declarar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0punible de concierto para \u00a0delinquir, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0el fallo se constata que tal declaraci\u00f3n se hizo \u00a0sin \u00a0diferenciar \u00a0que \u00a0se \u00a0tratare de la conducta realizada en uno u otro centro \u00a0asistencial, \u00a0toda vez que la imputaci\u00f3n hecha por ese reato, tal como all\u00ed se \u00a0verifica y lo indica la l\u00f3gica, se realiz\u00f3 por una sola conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, en las consideraciones el Tribunal \u00a0anunci\u00f3 \u00a0que \u00a0declarar\u00eda \u00a0la prescripci\u00f3n \u201cpor la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal respecto a los delitos de hurto agravado cometido en el municipio \u00a0de \u00a0 Guatavita \u00a0 y \u00a0 concierto \u00a0 para \u00a0delinquir\u201d17 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 luego \u00a0 sustrajo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 impuesta \u00a0 por \u00a0 el \u00a0a \u00a0quo \u00a0el \u00a0impacto \u00a0relacionado con esos \u00a0punibles. \u00a0 Despu\u00e9s, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 resolutiva \u00a0 consign\u00f3: \u00a0 \u201cDECLARAR \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal adelantada por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0agravado ejecutado en el municipio de Guatavita, al igual que \u00a0por \u00a0el \u00a0punible \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir\u201d18. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0En \u00a0el segundo \u00a0cargo \u00a0 alega \u00a0una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0concretamente \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0 No \u00a0 obstante, \u00a0 asegura \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0ello \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0por \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nuevamente \u00a0entremezcla \u00a0el \u00a0censor criterios \u00a0propios \u00a0de una violaci\u00f3n indirecta, al se\u00f1alar que la falla tuvo lugar por un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho, \u00a0 con \u00a0los \u00a0de \u00a0una \u00a0directa, \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a \u00a0una \u00a0errada \u00a0interpretaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 tampoco \u00a0cumple \u00a0con \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0necesarias para un correcto ataque por la v\u00eda del falso raciocinio, \u00a0pues \u00a0olvida \u00a0explicar, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los testimonios que refiere en el libelo, \u00a0c\u00f3mo \u00a0fall\u00f3 \u00a0el Tribunal al realizar la inferencia l\u00f3gica, cu\u00e1les fueron los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia o las reglas de la \u00a0ciencia desconocidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0reproche \u00a0no \u00a0es m\u00e1s que una exposici\u00f3n \u00a0inconclusa \u00a0 y \u00a0 desordenada \u00a0de \u00a0ideas \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0valor \u00a0otorgado \u00a0por \u00a0el \u00a0ad quem a lo manifestado por \u00a0los testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. Por \u00faltimo, sin dar mayores argumentos, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto resulta oportuno recordarle que la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0opera \u00a0por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0y no por solicitud del \u00a0recurrente. \u00a0Admitir lo contrario ser\u00eda dejar inoperante el art\u00edculo 212 de la \u00a0Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a02000, \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0extraordinario \u00a0del \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n tendr\u00eda, entonces, la exigencia de requisitos \u00a0de \u00a0la demanda previstos en esa norma pues ser\u00eda un llamado a la Corte para que \u00a0elabore la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no puede tener en cuenta \u00a0motivos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n distintos a los que han sido expresamente alegados por el \u00a0demandante, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0determin\u00f3 que, de advertirse una causal de nulidad \u00a0no \u00a0exhibida por \u00e9l o una flagrante vulneraci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales no \u00a0denunciadas, \u00a0 \u00a0 debe \u00a0 \u00a0 actuar \u00a0 \u00a0oficiosamente19. \u00a0 \u00a0 Pero \u00a0 \u00a0\u2013se \u00a0insiste- \u00a0la intervenci\u00f3n oficiosa \u00a0no \u00a0es una pretensi\u00f3n sino una decisi\u00f3n de la Corporaci\u00f3n y s\u00f3lo tiene lugar \u00a0en los eventos descritos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La promovida a \u00a0nombre de John Harold Galindo Corredor \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1. \u00a0Un \u00a0primer desatino se manifiesta en la \u00a0formulaci\u00f3n que de los cargos hace el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Exhibe dos, uno por violaci\u00f3n directa y otro \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0no \u00a0obstante, nada dice en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la subsidiariedad de uno y otro. As\u00ed, se debe entender que ambos \u00a0son \u00a0principales, \u00a0lo \u00a0que se muestra contradictorio porque el primero parte del \u00a0presupuesto \u00a0que quien impugna est\u00e1 de acuerdo con los hechos y con las pruebas \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0y \u00a0apreciadas por el juzgador; mientras que en la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta la inconformidad radica en la forma como se apreciaron los \u00a0elementos \u00a0 \u00a0probatorios \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 inferencias \u00a0 l\u00f3gicas \u00a0 de \u00a0 all\u00ed \u00a0extractadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2. \u00a0Como \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0propone una violaci\u00f3n directa, tras considerar \u00a0que \u00a0se \u00a0imput\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0representado m\u00e1s de una vez la misma conducta punible, \u00a0pues \u00a0se \u00a0le \u00a0llam\u00f3 \u00a0a \u00a0juicio \u00a0y se le conden\u00f3 por concierto para delinquir y \u00a0hurto \u00a0agravado \u00a0por \u00a0el \u00a0numeral \u00a010 del art\u00edculo 240 del C\u00f3digo Penal. En su \u00a0criterio, \u00a0con \u00a0este \u00a0agravante \u00a0se \u00a0lesionaron \u00a0los \u00a0principios de non \u00a0bis \u00a0in \u00a0idem, \u00a0por atribuir a igual \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 f\u00e1ctica \u00a0 dos \u00a0 consecuencias \u00a0 jur\u00eddicas \u00a0 distintas, \u00a0y \u00a0el \u00a0de \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0por el \u00a0equivocado manejo de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0simple lectura de la sentencia impugnada \u00a0permite \u00a0advertir \u00a0que \u00a0el \u00a0togado \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0legitimado para hacer tal \u00a0censura \u00a0puesto \u00a0que \u00a0ese \u00a0punto \u00a0no \u00a0fue \u00a0propuesto en el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto. \u00a0Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0tampoco \u00a0fue \u00a0alegado \u00a0por su colega en la alzada, y el \u00a0Tribunal no emiti\u00f3 pronunciamiento alguno al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0conlleva \u00a0la \u00a0inadmisi\u00f3n del cargo, m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el \u00a0mismo \u00a0no \u00a0se \u00a0ci\u00f1e \u00a0a \u00a0las reglas que rigen la violaci\u00f3n directa. \u00a0N\u00f3tese \u00a0c\u00f3mo \u00a0al \u00a0hacer \u00a0menci\u00f3n a una posible inaplicaci\u00f3n del principio de \u00a0in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0reo, \u00a0el \u00a0profesional \u00a0no \u00a0hace \u00a0cosa \u00a0distinta \u00a0que desconocer el manejo que de la prueba \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0toda \u00a0vez que para el fallador no hubo duda alguna sobre la \u00a0responsabilidad de los acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3. \u00a0El \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0lo \u00a0anuncia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta, pero al \u00a0tiempo \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador incurri\u00f3 en ella por aplicaci\u00f3n indebida de \u00a0unas \u00a0 normas \u00a0 y \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0otra. \u00a0Esa \u00a0desarticulaci\u00f3n \u00a0argumentativa, \u00a0visible \u00a0al \u00a0exhibir \u00a0elementos \u00a0de violaci\u00f3n directa tambi\u00e9n, \u00a0muestra \u00a0desconocimiento \u00a0de las modalidades de error y de la t\u00e9cnica y l\u00f3gica \u00a0que gu\u00edan este recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0ataca \u00a0el indicio porque \u2013seg\u00fan \u00a0dice- \u00a0al \u00a0hacer \u00a0la inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0reglas de la experiencia, que no precisa; y, \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0lo \u00a0ignorado \u00a0fue \u00a0una \u00a0regla \u00a0de la l\u00f3gica. Esa \u00a0duplicidad \u00a0de \u00a0enunciados \u00a0denota \u00a0desconocimiento \u00a0absoluto \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0proponer una censura por este sendero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sus \u00a0reparos, \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la presunta \u00a0falla \u00a0al \u00a0realizar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0no \u00a0configuran \u00a0un \u00a0cargo sino un \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0argumentos \u00a0acomodados \u00a0y \u00a0de \u00a0ideas sueltas sobre la manera c\u00f3mo \u00a0debieron ser desechados los hechos indicadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su reproche tampoco cumple con el presupuesto \u00a0de \u00a0trascendencia \u00a0toda vez que pas\u00f3 por alto que adicional a lo expuesto en el \u00a0libelo \u00a0los \u00a0falladores \u00a0tambi\u00e9n llegaron a la certeza de la responsabilidad de \u00a0su \u00a0protegido \u00a0por el reconocimiento que de \u00e9l hizo Hilda Moreno Pedraza cuando \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 como una de las personas que el d\u00eda anterior estuvo en el Hospital \u00a0de \u00a0Sesquil\u00e9 solicitando un servicio de laboratorio20. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 \u00a0demandas \u00a0 \u00a0ser\u00e1n, \u00a0 \u00a0entonces, \u00a0inadmitidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La casaci\u00f3n oficiosa \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0Sala ha sostenido que, en aras de dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0postulado de eficacia en la administraci\u00f3n de justicia, cuando \u00a0se \u00a0advierta vulneraci\u00f3n de alguna garant\u00eda fundamental que imponga a la Corte \u00a0su \u00a0inevitable \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0para \u00a0corregir \u00a0el \u00a0error, no es necesario correr \u00a0previo \u00a0traslado \u00a0al \u00a0Ministerio P\u00fablico para concepto sino que debe proceder a \u00a0subsanarlo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 inmediato21. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del examen detallado del proceso se vislumbra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0fundamental al debido proceso, por desconocimiento del \u00a0principio \u00a0 \u00a0del \u00a0 non \u00a0 bis \u00a0 in \u00a0 idem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale \u00a0la \u00a0pena recordar las vertientes que de \u00a0dicho principio ha destacado la jurisprudencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUna. \u00a0Nadie \u00a0puede \u00a0ser \u00a0investigado \u00a0o \u00a0perseguido \u00a0dos \u00a0o \u00a0m\u00e1s veces por el mismo hecho, por un mismo o por diferentes \u00a0funcionarios. \u00a0Se \u00a0le suele decir principio de prohibici\u00f3n de doble o m\u00faltiple \u00a0incriminaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos. De una misma circunstancia no se pueden \u00a0extractar \u00a0dos \u00a0o \u00a0m\u00e1s consecuencias en contra del procesado o condenado. Se le \u00a0conoce \u00a0como \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0o \u00a0m\u00faltiple \u00a0valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres. \u00a0Ejecutoriada \u00a0una \u00a0sentencia dictada \u00a0respecto \u00a0de una persona, \u00e9sta no puede ser juzgada de nuevo por el mismo hecho \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0al primer fallo.\u00a0 Es, en estricto sentido, el principio de \u00a0cosa juzgada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuatro. \u00a0Impuesta a una persona la sanci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0corresponda \u00a0por la comisi\u00f3n de una conducta delictiva, despu\u00e9s no se \u00a0le \u00a0puede \u00a0someter a pena por ese mismo comportamiento.\u00a0 Es el principio de \u00a0prohibici\u00f3n de doble o m\u00faltiple punici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cinco. \u00a0 Nadie \u00a0 puede \u00a0 ser \u00a0 perseguido \u00a0investigado \u00a0o \u00a0juzgado \u00a0ni \u00a0sancionado pluralmente por un hecho que en estricto \u00a0sentido \u00a0es \u00a0\u00fanico. \u00a0Se \u00a0le \u00a0denomina \u00a0non bis in idem material.\u201d22 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, en la misma providencia sostuvo \u00a0la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026el \u00a0principio del non bis in idem (no \u00a0dos \u00a0veces \u00a0por \u00a0lo mismo), propio del derecho penal de acto que nos rige, est\u00e1 \u00a0consagrado \u00a0en el art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica como integrante del derecho \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0debido proceso, e inmerso en la garant\u00eda constitucional de la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0y de las penas, ya que su efectividad depende de la \u00a0preexistencia \u00a0de \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0que \u00a0determinen \u00a0con \u00a0certeza \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles, \u00a0 prohibiendo \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0actualice \u00a0totalmente \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0de determinado tipo penal, sea imputado, investigado,\u00a0 \u00a0juzgado y sancionado doble vez\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0los \u00a0acusados \u00a0fueron \u00a0llamados \u00a0a \u00a0juicio \u00a0y condenados en primera instancia por los \u00a0delitos de concierto para delinquir y hurto calificado agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0fue \u00a0por \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a010 del art\u00edculo 240 del C\u00f3digo Penal, concretamente \u00a0cuando \u00a0la \u00a0conducta \u00a0se \u00a0cometiere \u00a0\u201cpor dos o m\u00e1s \u00a0personas \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0hubieren \u00a0 reunido \u00a0 o \u00a0 acordado \u00a0 para \u00a0 cometer \u00a0 el \u00a0hurto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, es evidente que la circunstancia \u00a0de \u00a0 la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0fue \u00a0claramente \u00a0deducida \u00a0al \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0340 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0toda vez que el \u00a0punible \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para delinquir es de sujeto activo plural. De manera que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0nuevamente \u00a0tenerse en cuenta como una circunstancia de agravaci\u00f3n, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el \u00a0hurto \u00a0fue una concreci\u00f3n de ese acuerdo de voluntades en que se \u00a0hizo consistir el concierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con tal proceder, se desconoci\u00f3 el principio \u00a0del \u00a0non \u00a0bis \u00a0in \u00a0idem, por \u00a0v\u00eda de la prohibici\u00f3n de doble valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0violaci\u00f3n \u00a0impone \u00a0a \u00a0la Corte casar de \u00a0oficio \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0excluir \u00a0esa \u00a0causal \u00a0espec\u00edfica \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0cosas \u00a0 \u00a0el \u00a0 delito \u00a0 quedar\u00eda \u00a0 como \u00a0 un \u00a0 hurto \u00a0calificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0emerge una situaci\u00f3n que impone a la Sala hacer otra declaraci\u00f3n: la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0al \u00a0eliminar \u00a0el \u00a0agravante \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0quedar\u00eda \u00a0\u00fanicamente \u00a0el delito de hurto calificado por el numeral 4 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0240 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, que a la fecha se encuentra prescrito. \u00a0Obs\u00e9rvese: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo 83 de la Ley 599 de 2000, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0prescribe en un tiempo igual al m\u00e1ximo de la pena fijada en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea menor de 5 a\u00f1os, ni exceda de 20, salvo las excepciones \u00a0all\u00ed se\u00f1aladas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0iniciaci\u00f3n del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0comienza \u00a0a \u00a0contarse, \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0instant\u00e1neos, \u00a0desde \u00a0el d\u00eda de la \u00a0consumaci\u00f3n23. \u00a0Este \u00a0tiempo \u00a0se \u00a0interrumpe \u00a0por \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, \u00a0debidamente \u00a0ejecutoriada, y comienza nuevamente a correr por un tiempo igual al \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 83, pero no puede ser inferior a 5 a\u00f1os ni superior \u00a0a 10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El punible de hurto calificado, atendiendo la \u00a0fecha \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0pena \u00a0de \u00a03 \u00a0a \u00a08 \u00a0a\u00f1os24 \u00a0y \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n cobr\u00f3 ejecutoria el 25 de mayo de \u00a02006. \u00a0Luego \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0siguiente, 26 de mayo empez\u00f3, a contabilizarse el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0que \u00a0se \u00a0complet\u00f3 el 26 de mayo de 2011, esto es, \u00a0antes que se dictara la sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, se casar\u00e1 oficiosamente el \u00a0fallo \u00a0para \u00a0declarar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por ese delito y se \u00a0cesar\u00e1 \u00a0procedimiento \u00a0a \u00a0favor de John Harold Giraldo \u00a0Corredor \u00a0 y \u00a0 Juan \u00a0Carlos \u00a0Mogoll\u00f3n Gu\u00e1queta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera instancia deber\u00e1 tomar \u00a0todas \u00a0 las \u00a0 medidas \u00a0 como \u00a0 consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Finalmente, en raz\u00f3n de la prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0por \u00a0la \u00a0decretada \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, se compulsar\u00e1n copias a la Sala \u00a0Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0Inadmitir \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de John \u00a0 \u00a0Harold \u00a0 \u00a0Giraldo \u00a0 \u00a0Corredor \u00a0 y \u00a0Juan Carlos Mogoll\u00f3n Gu\u00e1queta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Casar \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida por el Tribunal Superior de Cundinamarca el \u00a05 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02011 \u00a0para excluir, de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n realizada a John Harold \u00a0Giraldo \u00a0 Corredor \u00a0 y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Mogoll\u00f3n \u00a0Gu\u00e1queta, el agravante punitivo del \u00a0hurto, \u00a0 contenido \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 numeral \u00a0 10 \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0240 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, la tipificaci\u00f3n queda como \u00a0hurto calificado y no agravado, como all\u00ed se dijo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0Declarar \u00a0prescrita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0derivada \u00a0de la conducta punible de hurto \u00a0calificado atribuida a John \u00a0 \u00a0Harold \u00a0 \u00a0Giraldo \u00a0 \u00a0Corredor \u00a0 y \u00a0Juan \u00a0 Carlos \u00a0 Mogoll\u00f3n \u00a0 Gu\u00e1queta. \u00a0 Por \u00a0 consiguiente, \u00a0 decretar \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 favor \u00a0 la \u00a0 cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. El juzgado de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0deber\u00e1 \u00a0tomar \u00a0todas \u00a0las \u00a0medidas \u00a0como consecuencia de la \u00a0extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto. \u00a0Compulsar \u00a0copias \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Superior de la \u00a0Judicatura, conforme a lo dispuesto en esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexto. Devolver \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo. Contra esta \u00a0decisi\u00f3n no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA DEL ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER \u00a0DE JES\u00daS \u00a0ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios \u00a0 79 \u00a0 a \u00a0 96 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0original \u00a0n.\u00ba \u00a03. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0precluy\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Cifuentes \u00a0Quirama \u00a0y \u00a0Ana Hilda S\u00e1nchez \u00a0Malag\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio \u00a0109 Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0L\u00e9ase \u00a0 inhabilitaci\u00f3n \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 ejercicio \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0 funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Folios \u00a0 \u00a0 24 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a056 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0cuaderno \u00a0 \u00a0original \u00a0 \u00a0n.\u00ba \u00a0 \u00a05. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Folios 38 a 66 del cuaderno original del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Folios 1 del libelo, 80 del cuaderno original del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 As\u00ed \u00a0lo \u00a0 precisa \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 folio \u00a0 28 \u00a0 del \u00a0 libelo, \u00a0 107 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 del \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Folios 29 del libelo y 108 del cuaderno original del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folios 33 y 112 Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Folios \u00a0 27 \u00a0 y \u00a0 146 \u00a0 del \u00a0 libelo \u00a0y \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0original \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Cfr. Auto del 16 de mayo de \u00a02007 (radicado 26.785). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Rad. 16662, auto del 13 de junio de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Auto del 26 de septiembre de 2007 (radicado 26.057). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Folios 27 de la providencia, 64 del cuaderno original del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0Folios 28 y 65 Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0Art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0Folios \u00a0 21 \u00a0 y \u00a0 24 \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0del \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0respectivamente; \u00a058 \u00a0del \u00a0cuaderno del Tribunal y 47 del cuaderno original n.\u00b0 \u00a05. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0Providencia del 12 de septiembre de 2007 (radicado 26.967). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0Cfr. Sentencia de casaci\u00f3n \u00a0de 26 de marzo de 2007 (radicado 25.629). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0Art\u00edculo 84 de la Ley 599 de 2000 y 83 Decreto Ley 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24 Los \u00a0hechos \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en noviembre de 2001, fecha para la cual reg\u00eda el \u00a0art\u00edculo 240 original. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n\u00ba \u00a038060 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 APROBADO ACTA N\u00ba. 31- \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., ocho (8) de febrero de dos mil \u00a0doce (2012). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Se \u00a0examinan las bases l\u00f3gicas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-24291","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24291"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24291\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}