{"id":24221,"date":"2023-09-12T17:21:39","date_gmt":"2023-09-12T17:21:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3794730-05-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:21:39","modified_gmt":"2023-09-12T17:21:39","slug":"3794730-05-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3794730-05-12\/","title":{"rendered":"37947(30-05-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba37947 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA N\u00b0. 206- \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., treinta (30) de mayo de dos mil \u00a0doce (2012) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0examina \u00a0las \u00a0bases \u00a0jur\u00eddicas \u00a0y \u00a0l\u00f3gicas \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por la defensa de Alirio \u00a0 Galindo \u00a0 Rodr\u00edguez, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a011 de agosto de 2011, por cuyo medio la Sala Penal del \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0con \u00a0una \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0la \u00a0condena \u00a0impuesta \u00a0el 11 de septiembre de 2008 por el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del Circuito Adjunto de la misma ciudad, al hallarlo responsable \u00a0del delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 \u00a0 Y \u00a0 \u00a0 ACTUACI\u00d3N \u00a0 \u00a0PROCESAL \u00a0RELEVANTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El 15 de septiembre de 2003, en horas de la \u00a0madrugada, \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de Alirio \u00a0Galindo \u00a0Rodr\u00edguez y Norma Constanza Cortes Reyes, el \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Uberley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Agudelo1 \u00a0quien sosten\u00eda una relaci\u00f3n \u00a0sentimental clandestina con la mencionada se\u00f1ora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 ser \u00a0 sorprendidos \u00a0 por \u00a0Galindo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez2, \u00a0\u00e9ste tom\u00f3 una varilla y le \u00a0propin\u00f3 \u00a0m\u00faltiples golpes en la cabeza a su compa\u00f1era, momento en que Uberley \u00a0Agudelo \u00a0lo \u00a0despoja \u00a0del \u00a0arma \u00a0y \u00a0le \u00a0asesta \u00a0varios \u00a0golpes frontales, que le \u00a0permiten \u00a0huir \u00a0del \u00a0lugar; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0las lesiones sufridas por la se\u00f1ora \u00a0Cortes Reyes, desencadenaron minutos mas tarde su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El 15 de septiembre de 2003 la Fiscal\u00eda 24 \u00a0Seccional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ibagu\u00e93, \u00a0 orden\u00f3 \u00a0 la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0y \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0abril de 2004 dispuso la vinculaci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0 \u00a0 indagatoria \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Alirio \u00a0 \u00a0Galindo \u00a0Rodr\u00edguez4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El 11 de agosto siguiente, la Fiscal\u00eda 7 \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Vida acus\u00f3 a \u00a0Alirio \u00a0Galindo Rodr\u00edguez como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0104.1 del C\u00f3digo Penal y a Uberley Agudelo por el delito de lesiones \u00a0personales, \u00a0con perturbaci\u00f3n funcional transitoria5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Inconformes \u00a0 con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0Alirio \u00a0Galindo Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Uberley \u00a0Agudelo \u00a0interpusieron \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, que fue \u00a0conocido \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a04 Delegada ante el Tribunal de Ibagu\u00e96, que el 25 de \u00a0octubre de 2004, la confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El juicio correspondi\u00f3 al Juzgado 3 Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0autoridad \u00a0que el 8 de noviembre de 2006 orden\u00f3 la \u00a0ruptura \u00a0 de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, en cumplimiento de las medidas \u00a0de \u00a0descongesti\u00f3n, \u00a0el proceso fue asignado para fallo al Juzgado Tercero Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n, \u00a0que \u00a0el 11 de septiembre de 2008, conden\u00f3 a \u00a0Alirio \u00a0Galindo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0como \u00a0autor del delito de homicidio agravado. Le impuso 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, la \u00a0accesoria \u00a0 de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo tiempo de la pena principal, y el pago de 110 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes, \u00a0por \u00a0concepto de perjuicios morales. Le \u00a0neg\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0condena \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0condicional \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado y el 11 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02011 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0modific\u00f3 \u00a0la \u00a0pena y le impuso 50 meses de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones publicas por el mismo tiempo de la \u00a0pena \u00a0principal, \u00a0tras \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0fue cometido en \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ira \u00a0 \u00a0e \u00a0 intenso \u00a0 dolor9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0 apoderado \u00a0 de \u00a0 Galindo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0interpuso \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, que le fue concedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera, prevista en el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), el \u00a0casacionista \u00a0formul\u00f3 \u00a0un \u00a0cargo \u00a0contra \u00a0la sentencia de segunda instancia por \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00fanico: \u00a0 falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el censor, que en el presente evento \u00a0el \u00a0Tribunal profiri\u00f3 la decisi\u00f3n desconociendo el art\u00edculo 2 de la Ley 54 de \u00a01990 \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0lo que comport\u00f3 la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo 104.1 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0algunos \u00a0apartes del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0citar \u00a0los \u00a0preceptos normativos que regulan las uniones maritales de \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 sus \u00a0 \u00a0 efectos \u00a0 \u00a0 patrimoniales10, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0\u201centre \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ALIRIO \u00a0GALINDO \u00a0RODRIGUEZ y la hoy occisa \u00a0NORMA \u00a0CONSTANZA \u00a0CORTES REYES, para la madrugada del 15 de septiembre de 2.003, \u00a0aun \u00a0no \u00a0llevaban dos a\u00f1os de convivencia, esto es, de uni\u00f3n marital de hecho, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0imposible \u00a0que \u00a0(sic) \u00a0aquella \u00a0se \u00a0le \u00a0haya \u00a0dado en la \u00a0providencia \u00a0recurrida \u00a0la \u00a0categor\u00eda \u00a0de compa\u00f1era permanente\u201d.11 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 presente \u00a0 evento \u00a0 \u201c[n]o \u00a0cabe \u00a0duda que entre el procesado ALIRIO GALINDO RODRIGUEZ \u00a0y \u00a0la hoy occisa NORMA CONSTANZA CORTES REYES exist\u00eda, para la madrugada del 15 \u00a0de \u00a0septiembre de 2.003, una relaci\u00f3n sentimental, pero, al parecer no todo era \u00a0serio \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0porque de haber sido as\u00ed, se habr\u00edan guardado mutuamente \u00a0fidelidad, \u00a0 desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0conyugal.12\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior llama la atenci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes13 \u00a0quien \u00a0afirm\u00f3 que la noche \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0Uberley \u00a0Agudelo \u00a0y \u00a0el \u00a0ex \u00a0esposo de la occisa se encontraban \u00a0tomando \u00a0licor, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que la v\u00edctima estuvo \u00a0casada, \u00a0\u201cno \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0acreditado \u00a0que, para el \u00a0momento \u00a0 f\u00e1ctico, \u00a0 hubiera \u00a0 estado \u00a0 legalmente \u00a0 separada \u00a0 y \u00a0 por \u00a0tanto, \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0 \u00a0 habilitada \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 contraer \u00a0 \u00a0 matrimonio \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0el \u00a0procesado\u2026\u201d14 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201ccompa\u00f1ero \u00a0 permanente\u201d \u00a0tiene \u00a0un \u00a0contenido \u00a0jur\u00eddico \u00a0desarrollado por la Corte Constitucional en las sentencias \u00a0C-075 \u00a0de \u00a02007 \u00a0y \u00a0C-283 \u00a0de \u00a02011 \u00a0y dentro del fallo del 10 de junio de 2008, \u00a0proferido \u00a0por la Sala Civil Familia de la Corte Suprema de Justicia, decisiones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0precisaron \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0para \u00a0que se estructure la uni\u00f3n \u00a0marital de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, \u00a0que \u00a0se \u00a0debe casar la sentencia \u00a0para \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0excluir \u00a0la causal de agravaci\u00f3n punitiva contenida en el \u00a0numeral \u00a01 \u00a0del art\u00edculo 104 del C\u00f3digo Penal, por no haberse probado que para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0acusado \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0compa\u00f1eros permanentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La inadmisi\u00f3n de la demanda \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal del 2000, la Sala inadmitir\u00e1 el libelo porque \u00a0no \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0presupuestos, ni cumple las exigencias m\u00ednimas previstas en el \u00a0art\u00edculo 212 del mismo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0censor \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0tras \u00a0considerar que el Tribunal dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 2 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a054 \u00a0de \u00a01990, \u00a0que \u00a0regula \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0patrimonial entre compa\u00f1eros \u00a0permanentes \u00a0y \u00a0como consecuencia de ello aplic\u00f3 en forma indebida la causal de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 104 de la Ley 599 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Sobre este tipo de censura, tiene dicho la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0invoca \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0puede \u00a0discutir \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba realizada por el \u00a0sentenciador \u00a0ni \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos consignada en el \u00a0fallo, \u00a0pues toda su actividad debe estar dirigida exclusivamente a demostrar la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo grado al aplicar la \u00a0normatividad al caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Se \u00a0trata, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0un \u00a0estudio \u00a0estrictamente \u00a0jur\u00eddico, toda vez que \u201ccualquiera \u00a0que \u00a0sea \u00a0la modalidad de violaci\u00f3n directa de la ley, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0de los juzgadores recae indefectiblemente en forma inmediata sobre la \u00a0normatividad, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual implica un cuestionamiento en un punto de derecho, \u00a0sea \u00a0porque \u00a0se \u00a0deja \u00a0de \u00a0lado \u00a0el precepto regulador de la situaci\u00f3n concreta \u00a0demostrada, \u00a0porque \u00a0el hecho se adecua a un precepto estructurado con supuestos \u00a0distintos \u00a0a \u00a0los establecidos, o porque se desborda la intelecci\u00f3n \u00a0propia de la disposici\u00f3n aplicable al \u00a0caso \u00a0 concreto\u2026\u201d.15 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El reproche por falta de aplicaci\u00f3n de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se postula \u00a0cuando \u00a0a \u00a0la norma llamada a regular el caso \u201cse la \u00a0excluye \u00a0o \u00a0inaplica, \u00a0cuando no es seleccionada para resolver el caso, debiendo \u00a0serlo, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que al resultado (inaplicaci\u00f3n) se haya llegado \u00a0porque \u00a0se \u00a0ignora \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0porque no se la considera vigente, o por un \u00a0equivocado \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercicio \u00a0 \u00a0 \u00a0hermen\u00e9utico\u201d.16 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En el desarrollo del cargo, el demandante \u00a0incurri\u00f3 en los siguientes desaciertos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(I) \u00a0Si \u00a0bien \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0primer motivo de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2 de la Ley 54 de \u00a01990, \u00a0tal \u00a0censura \u00a0le \u00a0exig\u00eda \u00a0como \u00a0presupuesto, \u00a0el enfrentamiento entre lo \u00a0decidido \u00a0en el proceso y la aplicaci\u00f3n de la ley, para as\u00ed demostrar c\u00f3mo la \u00a0norma \u00a0escogida \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicable \u00a0al caso \u00a0concreto, carga que no cumpli\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(II) \u00a0La \u00a0forma \u00a0de \u00a0argumentar \u00a0evidencia el \u00a0desacierto \u00a0en \u00a0la causal escogida pues el demandante plantea violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley 54 de 1990 y en \u00a0consecuencia \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida de la agravante deducida de la condici\u00f3n de \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pero \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0adentrarse en un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0jur\u00eddico \u00a0del \u00a0punto, \u00a0orientado \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0no se daban los \u00a0requerimientos \u00a0normativos \u00a0para \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n, \u00a0como \u00a0corresponde hacerlo \u00a0cuando \u00a0se plantea este tipo de censura, se empe\u00f1a en desconocer el hecho de la \u00a0convivencia \u00a0continua de la pareja por cerca de dos a\u00f1os, como lo determin\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0argumentando \u00a0que exist\u00eda \u201cuna relaci\u00f3n \u00a0sentimental, \u00a0pero, \u00a0al \u00a0parecer \u00a0no todo era serio entre ellos, porque de haber \u00a0sido \u00a0 as\u00ed, \u00a0 se \u00a0 habr\u00edan \u00a0 guardado \u00a0 mutuamente \u00a0 fidelidad\u201d.17 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(III) \u00a0Lo \u00a0que presenta como yerro no es m\u00e1s \u00a0que \u00a0un \u00a0alegato de instancia, en donde especula sobre si para el momento en que \u00a0se \u00a0presentaron los hechos estaba constituida entre el acusado y la v\u00edctima una \u00a0uni\u00f3n \u00a0marital \u00a0de hecho, proponiendo que la cohabitaci\u00f3n llevaba menos de dos \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente, \u00a0lo \u00a0que \u00a0descartar\u00eda \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0deducida \u00a0en el \u00a0homicidio; \u00a0amoldada conclusi\u00f3n que se distancia del acontecer f\u00e1ctico acogido \u00a0en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(IV) Entonces, si su desacuerdo radic\u00f3 en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0lograda \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces, \u00a0tras \u00a0considerar que en este \u00a0evento \u00a0la v\u00edctima no era la compa\u00f1era permanente del procesado, debi\u00f3 acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta por error de hecho, sin embargo tampoco especific\u00f3 \u00a0si \u00a0ello \u00a0fue \u00a0producto \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia o falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(V) \u00a0El desarrollo del cargo no es mas que su \u00a0personal \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, que lo llevaron a concluir, en contra de \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0judiciales, que en la sentencia no se aplicaron los art\u00edculos \u00a01 \u00a0y \u00a02 \u00a0de \u00a0la Ley 54 de 1990, que regulan los eventos en los que se presume la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0sociedad \u00a0patrimonial de hecho; sin embargo, olvid\u00f3 se\u00f1alar en \u00a0qu\u00e9 \u00a0parte \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0disposiciones \u00a0se establece el requisito inherente al \u00a0tiempo \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0dos a\u00f1os de convivencia para que se predique la condici\u00f3n \u00a0de \u00a0compa\u00f1eros \u00a0permanentes, \u00a0que \u00a0dieran \u00a0campo \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0tales \u00a0preceptos normativos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(VI) \u00a0En \u00a0\u00faltimas, \u00a0lo \u00a0que se observa en la \u00a0demanda \u00a0es \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo al no aplicar la \u00a0normatividad \u00a0que \u00a0invoca, pero sin demostrar la incidencia de la Ley 54 de 1990 \u00a0frente \u00a0al \u00a0yerro \u00a0que \u00a0censura, \u00a0ni \u00a0acogerse a la declaraci\u00f3n f\u00e1ctica y a la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 por \u00a0parte \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0como \u00a0corresponder\u00eda \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0con lo cual transgredi\u00f3 el \u00a0principio de autonom\u00eda que rige este excepcional recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Ahora bien, si en gracia de discusi\u00f3n se \u00a0aceptara \u00a0que \u00a0la argumentaci\u00f3n del demandante se deline\u00f3 exclusivamente en el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0mencionada falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2 de la Ley 54 de \u00a01990, \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 104.1 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0de \u00a0todos modos el cargo deviene infundado pues como lo ha reconocido la \u00a0jurisprudencia de la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el asunto \u00a0analizado, \u00a0de \u00a0manera \u00a0contraria \u00a0a \u00a0como \u00a0lo \u00a0reclama \u00a0el recurrente, entre la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0en que se presentaron los hechos \u00a0debatidos, \u00a0estaba \u00a0constituida \u00a0una uni\u00f3n marital de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la convivencia que sosten\u00edan, \u00a0indistintamente \u00a0de \u00a0que \u00a0esa \u00a0cohabitaci\u00f3n \u00a0llevara \u00a0menos \u00a0de dos a\u00f1os, como \u00a0igualmente \u00a0lo \u00a0puntualiz\u00f3 el juzgador de segundo grado con base en las pruebas \u00a0practicadas en la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, de acuerdo con el art\u00edculo 1\u00ba \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Ley \u00a0 \u00a054 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01990, \u00a0 \u201c\u2026se \u00a0denomina \u00a0uni\u00f3n \u00a0marital \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0la formada entre un hombre y una mujer, que sin estar casados, hacen una \u00a0comunidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0vida \u00a0 \u00a0 \u00a0permanente \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0singular\u2026\u201d, \u00a0y agrega \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precepto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201c\u2026para \u00a0todos los efecto civiles, se \u00a0denomina \u00a0compa\u00f1ero \u00a0y \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente, al hombre y la mujer que forman \u00a0parte de la uni\u00f3n marital de hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0comunidad de \u00a0vida implica cohabitaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n econ\u00f3mica \u00a0y \u00a0personal en las distintas circunstancias de la vida, as\u00ed como la convivencia \u00a0que \u00a0posibilita \u00a0la \u00a0rec\u00edproca satisfacci\u00f3n de las necesidades sexuales; exige \u00a0que \u00a0ese \u00a0trato \u00a0de \u00a0pareja que se dispensan los compa\u00f1eros sea conocido dentro \u00a0del \u00a0 c\u00edrculo \u00a0 social \u00a0 y \u00a0 familiar \u00a0 al \u00a0 que \u00a0pertenecen. \u00a0La \u00a0permanencia \u00a0se \u00a0traduce en la duraci\u00f3n \u00a0firme, \u00a0la \u00a0constancia \u00a0y \u00a0la \u00a0perseverancia \u00a0de \u00a0esa \u00a0comunidad \u00a0de \u00a0vida. Y la \u00a0singularidad \u00a0se refiere a \u00a0que \u00a0tal \u00a0comunidad \u00a0de \u00a0vida \u00a0se \u00a0reconoce \u00fanicamente en relaci\u00f3n con el otro \u00a0miembro \u00a0del \u00a0v\u00ednculo, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que debe ser exclusiva al no ser posible la \u00a0simultaneidad \u00a0de uniones maritales de hecho o de \u00e9sta con relaciones maritales \u00a0(civiles o religiosas) vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0destacar \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de las citadas jurisprudencias, el requisito inherente al \u00a0tiempo \u00a0m\u00ednimo de dos a\u00f1os de convivencia que alude el art\u00edculo 2\u00ba de la Ley \u00a054 \u00a0de \u00a01990, \u00a0se reclama como indispensable \u00fanicamente para la declaraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 sociedad \u00a0 patrimonial \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0que \u00a0puede \u00a0formarse \u00a0entre \u00a0los compa\u00f1eros permanentes, y no en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0v\u00ednculo natural como tal y la conformaci\u00f3n del \u00a0n\u00facleo \u00a0familiar \u00a0que \u00a0del mismo se deriva, pues para esto \u00faltimo lo relevante \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0acredite \u00a0la \u00a0vida en com\u00fan, con todos los se\u00f1alados matices, con \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 permanencia \u00a0 o \u00a0 estabilidad, \u00a0 sin \u00a0importar \u00a0un \u00a0determinado \u00a0plazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0manera alguna la exigencia de dos a\u00f1os \u00a0de \u00a0cohabitaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0ser \u00a0oponible \u00a0para \u00a0limitar la protecci\u00f3n penal a la \u00a0familia \u00a0nacida de una uni\u00f3n marital de hecho, cuando en el seno de la misma se \u00a0presenten \u00a0comportamientos \u00a0que \u00a0atentan contra su armon\u00eda y unidad, ya que una \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0 semejante \u00a0 atenta \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0igualdad \u00a0que \u00a0expresamente \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0desde \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n a las familias constituidas \u00a0\u201cpor \u00a0v\u00ednculos \u00a0naturales \u00a0o \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0por \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0libre \u00a0de \u00a0un \u00a0hombre \u00a0y \u00a0una \u00a0mujer \u00a0de contraer matrimonio o por la \u00a0voluntad \u00a0responsable \u00a0de \u00a0conformarla\u201d.18 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0resultan \u00a0infundados y como quiera que el cargo quedo hu\u00e9rfano en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0atribuidos \u00a0en la sentencia, y la Corte, en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio de limitaci\u00f3n, no puede entrar a complementar el libelo, \u00a0se impone la inadmisi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Finalmente, la Sala destaca que del estudio \u00a0del \u00a0proceso \u00a0no \u00a0se vislumbra violaci\u00f3n de derechos fundamentales o garant\u00edas \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0interviniente \u00a0que determine el ejercicio de la facultad oficiosa de \u00a0\u00edndole \u00a0 legal \u00a0 que \u00a0 al \u00a0 respecto \u00a0le \u00a0asiste \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0asegurar \u00a0su \u00a0protecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0 \u00a0INADMITIR\u00a0 \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de Alirio Galindo Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO \u00a0CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER DE JES\u00daS \u00a0ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Quien \u00a0laboraba en la panader\u00eda de propiedad de la pareja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Que \u00a0arrib\u00f3 en la madrugada a su residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folio \u00a01 cuaderno 1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folio \u00a0106 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Folios 44-61 cuaderno 2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Folios 4-15 cuaderno 3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Folio \u00a0236 cuaderno 2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Folios 251 a 275 id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Folios 4- 24 cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10Art\u00edculos 1 y 2 de la\u00a0 Ley 54 de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Folios 64-65 cuaderno Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Folio 65 id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 No \u00a0lo identifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Folio 66 id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Rad. \u00a014899, sentencia del 6 de mayo de 2003, Rad. 18580, auto del 12 de mayo de \u00a02004, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Sentencia \u00a0 del \u00a0 4 \u00a0 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02002, \u00a0radicado \u00a014459 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Folio 65 id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0Sentencia marzo 28 de 2012, radicado 37772. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba37947 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 APROBADO ACTA N\u00b0. 206- \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., treinta (30) de mayo de dos mil \u00a0doce (2012) \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 La \u00a0Sala \u00a0examina \u00a0las \u00a0bases \u00a0jur\u00eddicas \u00a0y \u00a0l\u00f3gicas \u00a0de \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-24221","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24221"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24221\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}