{"id":24168,"date":"2023-09-12T17:21:36","date_gmt":"2023-09-12T17:21:36","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3786218-04-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:21:36","modified_gmt":"2023-09-12T17:21:36","slug":"3786218-04-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3786218-04-12\/","title":{"rendered":"37862(18-04-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 37862 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 139- \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. D.C., dieciocho (18) de abril de dos \u00a0mil doce (2012) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas \u00a0de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de ORLANDO \u00a0HUMBERTO \u00a0CABEZA \u00a0SANABRIA, \u00a0contra la sentencia proferida el 16 de diciembre de \u00a02010 por el Tribunal Superior de Cartagena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0resumi\u00f3 \u00a0as\u00ed la cuesti\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se extrae de las foliaturas que el d\u00eda 1 de \u00a0agosto \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a01998, \u00a0el se\u00f1or LAUREANO CURI VERGARA (vendedor) celebr\u00f3 un \u00a0contrato \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0de placas UAE 775, con el se\u00f1or OMAR \u00a0MARMOLEJO \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0(comprador), \u00a0siendo su precio $11.000.000 y la forma de su \u00a0pago \u00a0en \u00a0determinadas \u00a0cuotas \u00a0diferidas. Frente al incumplimiento de una parte \u00a0del \u00a0pago \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0OMAR \u00a0MARMOLEJO, \u00a0el vendedor LAUREANO CURI, \u00a0demand\u00f3 \u00a0ante el Juzgado Sexto Civil del Circuito de esta ciudad [Cartagena] la \u00a0resoluci\u00f3n del mencionado contrato de compraventa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0y con ocasi\u00f3n del embargo y \u00a0secuestro \u00a0ordenado \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado en comento, mediante oficio 1969 del 16 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0el \u00a0rodante \u00a0fue \u00a0retenido \u00a0por la autoridad de tr\u00e1nsito, \u00a0mediante \u00a0orden expedida por el jefe operativo del DATT, se\u00f1or ORLANDO HUMBERTO \u00a0CABEZA \u00a0SANABRIA, \u00a0al \u00a0se\u00f1or coordinador de operativos JORGE ALIRIO POSADA; por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0y \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0estar \u00a0inscrita la orden de embargo al mencionado \u00a0rodante \u00a0en \u00a0su hoja de vida, la cual de manera extra\u00f1a apareci\u00f3 sobre escrita \u00a0con \u00a0letras \u00a0xxx, el Jefe de Matr\u00edcula, JAVIER IGNACIO PAZ DELGADO, procedi\u00f3 a \u00a0inscribir \u00a0el \u00a0traspaso \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or LAUREANO CURI VERGARA hizo del referido \u00a0rodante \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0ELIAS \u00a0FRANCO \u00a0ELLES1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por los anteriores hechos, el se\u00f1or Omar \u00a0Marmolejo \u00a0 Ram\u00edrez \u00a0 formul\u00f3 \u00a0 la \u00a0 denuncia \u00a0 que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Tercera Delegada ante la Unidad de \u00a0Delitos \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 Administraci\u00f3n \u00a0 P\u00fablica2, \u00a0despacho \u00a0que en providencia \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02004 \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto \u00a0contra \u00a0ORLANDO \u00a0HUMBERTO CABEZA SANABRIA, en calidad de determinador, y por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0fraude \u00a0a \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0material de servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0contra Javier Ignacio Paz Delgado3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0abril de 2006, confirm\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n, en cuanto revoc\u00f3 la acusaci\u00f3n formulada \u00a0contra \u00a0Paz \u00a0Delgado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0a \u00a0resoluci\u00f3n judicial y, en \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0precluy\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a019 \u00a0de \u00a0diciembre de 2008, el Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, conden\u00f3 a ORLANDO HUMBERTO \u00a0CABEZA \u00a0SANABRIA \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de autoridad por acto arbitrario e \u00a0injusto, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena de multa de un (1) salario m\u00ednimo legal mensual vigente y \u00a0p\u00e9rdida \u00a0del \u00a0empleo, \u00a0y a Javier Ignacio Paz Delgado por el delito de falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico, a la pena de tres (3) a\u00f1os de prisi\u00f3n y, por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el ejercicio de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. Le concedi\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0orden\u00f3 \u00a0compulsar \u00a0copias a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0de Cartagena para la correspondiente investigaci\u00f3n contra \u00a0el \u00a0 \u00a0 ciudadano \u00a0 \u00a0 Laureano \u00a0 \u00a0 Curi \u00a0 \u00a0Vergara5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0ese \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0revoc\u00f3 parcialmente la decisi\u00f3n del A quo, \u00a0en \u00a0lo atinente a la condena impuesta a Javier Ignacio \u00a0Paz Delgado y, en su lugar, dispuso su absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0dem\u00e1s \u00a0determinaciones fueron objeto de \u00a0confirmaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 providencia \u00a0 del \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a020106. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0en aras de que se protejan las garant\u00edas fundamentales \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, tal como aspira a demostrarlo al interior de los cargos, y \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo de la jurisprudencia frente a los siguientes interrogantes: \u00a0i) \u00a0Es posible que el delito de abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto \u00a0sea \u00a0consumado \u00a0por \u00a0un \u00a0determinador, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0el sujeto \u00a0supuestamente \u00a0determinado? y ii) Es posible asimilar la autor\u00eda mediata con la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0en \u00a0ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0delitos, \u00a0como \u00a0para \u00a0acusar por el primero y \u00a0condenar por el segundo? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, formula dos cargos, contra la \u00a0sentencia del Tribunal, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0la sentencia proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0al amparo de la causal tercera, por desconocimiento del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y el derecho a la defensa del procesado ORLANDO HUMBERTO CABEZA \u00a0SANABRIA, \u00a0 \u201cpor \u00a0defectos \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda, al sostener la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0manifest\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0representado \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018como \u00a0determinador y bajo la modalidad \u00a0de \u00a0 \u00a0autor \u00a0 \u00a0mediato, \u00a0 coloc\u00f3 \u00a0 en \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 error \u00a0 al \u00a0 ejecutor \u00a0material\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anfibolog\u00eda \u00a0se \u00a0presenta porque son dos \u00a0fen\u00f3menos \u00a0bien \u00a0distintos e irreconciliables, que ambos juzgadores advirtieron \u00a0pero \u00a0que \u00a0no \u00a0lo rectificaron. El yerro cobr\u00f3 fuerza cuando luego se absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0fue \u00a0determinado \u00a0y as\u00ed entonces no se aplic\u00f3 la misma \u00a0f\u00f3rmula \u00a0 para \u00a0ambos \u00a0procesados \u00a0y \u00a0\u201cse \u00a0cae \u00a0al \u00a0precipicio \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 autor \u00a0 \u00a0punible\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en el mismo error, por \u00a0los siguientes motivos que se pueden concretar as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inicialmente, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que es cierta la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0oficio de embargo y secuestro expedido por el Juzgado Civil del \u00a0Circuito, \u00a0pero \u00a0luego \u00a0puso \u00a0en duda que el mismo despacho hubiese decretado el \u00a0secuestro \u00a0 paralelo \u00a0 al \u00a0 embargo, \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0conduce \u00a0a \u00a0indagar \u00a0si \u00a0efectivamente \u00a0existi\u00f3 o no la orden de secuestro, porque en uno y otro sentido \u00a0la posici\u00f3n de ataque ser\u00eda distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de primera y segunda \u00a0instancia \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra el soporte probatorio frente al cual se afirm\u00f3 que \u00a0el Juzgado no tuvo la voluntad de expedir la orden de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0no se\u00f1al\u00f3 el nombre de la \u00a0persona \u00a0que se equivoc\u00f3 al expedir la orden aludida, pues solo de esa forma se \u00a0hac\u00eda posible atacar esa conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La Colegiatura afirm\u00f3 que el embargo no se \u00a0logr\u00f3 \u00a0registrar plenamente y, m\u00e1s adelante, en contraposici\u00f3n, adujo que s\u00ed \u00a0se dio el embargo del automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Tambi\u00e9n dej\u00f3 en confusi\u00f3n a la defensa \u00a0frente \u00a0al \u00a0tema \u00a0de la absoluci\u00f3n y la condena, porque para aquella reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0el procesado cumpli\u00f3 con su deber y cuestion\u00f3 a quienes como funcionarios \u00a0no \u00a0hicieron \u00a0lo propio con la orden judicial. No obstante, a su representado le \u00a0reproch\u00f3 por haber cumplido con la orden judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Finalmente, no decret\u00f3 la nulidad pese a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0raz\u00f3n en la censura, dejando de solucionar los siguientes \u00a0interrogantes: \u00a0l) \u00a0Si \u00a0el juzgado orden\u00f3 el secuestro, qui\u00e9n era el procesado \u00a0para \u00a0cuestionar dicha orden; ll) si el procesado pod\u00eda cuestionar la orden por \u00a0el \u00a0hecho que, en otros casos, otros jueces mandan primero el embargo y luego el \u00a0secuestro; \u00a0lll) si se reproch\u00f3 al cosindicado por no cumplir y a su poderdante \u00a0por \u00a0cumplir \u00a0la \u00a0misma \u00a0orden; \u00a0lV) \u00a0si \u00a0la \u00a0sentencia de primer grado no tiene \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0anfibol\u00f3gica \u00a0y \u00a0omiti\u00f3 \u00a0el an\u00e1lisis de las\u00a0 pruebas a \u00a0favor \u00a0del \u00a0sindicado y, V) si la sentencia de primer grado no analiz\u00f3 la buena \u00a0fe \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0por \u00a0error, \u00a0presentada \u00a0y \u00a0alegada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo anterior, solicita se \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0partir de la sentencia de primera instancia, en orden a \u00a0que ese despacho dicte un nuevo fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 reprocha \u00a0 la \u00a0 ocurrencia \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 \u201cerror \u00a0 \u00a0indirecto \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 y \u00a0existencia\u201d \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0oficio \u00a0de \u00a0embargo y secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica que si los falladores hubiesen le\u00eddo \u00a0en \u00a0su integridad el oficio No 1969 del 16 de diciembre de 1999, habr\u00edan notado \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0no \u00a0solo \u00a0orden\u00f3 y decret\u00f3 el embargo sino el secuestro; por \u00a0tanto, \u00a0siendo una orden judicial no era posible sostener que es costumbre legal \u00a0ordenar \u00a0solo \u00a0el \u00a0primero \u00a0y luego el segundo, dados los precisos t\u00e9rminos del \u00a0oficio en referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0ignoraron \u00a0m\u00e1s de cinco oficios de \u00a0embargo \u00a0que \u00a0se \u00a0recibieron en el tr\u00e1nsito y que se incorporaron en el juicio, \u00a0donde, \u00a0distinto a lo sucedido en el caso presente, solo se limitaron al embargo \u00a0m\u00e1s \u00a0no al secuestro y se pod\u00eda advertir que hay diferencias en la emisi\u00f3n de \u00a0unos y otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que si se suprime el uso del citado \u00a0oficio, como material para condenar, se impone la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ese \u00a0 sentido, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alegato del no recurrente. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0El\u00edas \u00a0Francisco \u00a0Elles, \u00a0como \u00a0tercero \u00a0incidental, \u00a0solicita \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0acerca \u00a0de la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0en la cual queda el rodante de placas UAE 775, del que \u00e9ste aparece \u00a0como \u00a0propietario inscrito, teniendo en cuenta que en el numeral 6\u00ba de la parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la sentencia proferida por el Juzgado Primero Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0se dispuso la cancelaci\u00f3n de las inscripciones realizadas en la \u00a0hoja \u00a0 de \u00a0 matr\u00edcula \u00a0 del \u00a0 veh\u00edculo \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 oficiara \u00a0 al \u00a0DATT \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca que la misma solicitud elev\u00f3 ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0pero le fue negada; y advierte que no existe \u00a0pronunciamiento \u00a0de autoridad judicial que en forma terminante\u00a0 se\u00f1ale que \u00a0el \u00a0comercio, \u00a0traspaso e inscripciones realizadas, hayan sido fruto o resultado \u00a0de \u00a0conductas \u00a0al \u00a0margen \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0penal \u00a0vigente \u00a0a la \u00e9poca de los \u00a0hechos. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Javier Ignacio Paz Delgado no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0conducta \u00a0trasgresora, \u00a0luego \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0efectuado \u00a0ante \u00a0el \u00a0organismo \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y \u00a0Transporte, \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 el traspaso y cambio de \u00a0propietario, \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0afectado \u00a0por \u00a0ilicitud \u00a0alguna. \u00a0Mal \u00a0podr\u00eda, \u00a0entonces, ordenarse la cancelaci\u00f3n de tales inscripciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye que se est\u00e1n violando las garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0su \u00a0poderdante y se le est\u00e1 desposeyendo de la propiedad del \u00a0rodante, \u00a0la \u00a0cual \u00a0obtuvo \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe \u00a0de \u00a0quien \u00a0consider\u00f3 \u00a0era su genuino \u00a0propietario, \u00a0porque \u00a0as\u00ed \u00a0aparec\u00eda \u00a0inscrito \u00a0ante la Oficina de Tr\u00e1nsito de \u00a0Cartagena \u00a0y al momento del negocio desconoc\u00eda de il\u00edcito alguno o impedimento \u00a0que viciara la negociaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Es cierto, como lo expresa el demandante, \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0se debe acudir a la casaci\u00f3n por la v\u00eda excepcional, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 416 de la Ley 599 de 2000 sanciona el punible de abuso de \u00a0autoridad \u00a0por acto arbitrario e injusto con pena de multa y p\u00e9rdida del empleo \u00a0o cargo p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0en estos casos el impugnante \u00a0debe \u00a0correr con la carga de justificar que el tr\u00e1mite amerita la intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0se\u00f1alando \u00a0en forma clara y concreta uno de los dos motivos que \u00a0habilitan \u00a0la \u00a0procedencia del recurso, esto es, por la necesidad de desarrollar \u00a0la jurisprudencia o para salvaguardar los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez establecido el cumplimiento de estos \u00a0requisitos \u00a0previos, \u00a0se \u00a0procede \u00a0al \u00a0examen \u00a0del aspecto formal de la demanda, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0previsiones \u00a0que \u00a0para \u00a0su \u00a0admisibilidad \u00a0se consagran en los \u00a0art\u00edculos 212 y 213 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 El \u00a0 recurrente \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acreditar \u00a0 la \u00a0 necesidad \u00a0 de \u00a0restablecer \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0su \u00a0representado porque, como \u00e9l mismo lo advirti\u00f3, as\u00ed lo \u00a0demostrar\u00eda \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las censuras, sometiendo indebidamente la presunta \u00a0vulneraci\u00f3n a la prosperidad de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco justific\u00f3 la necesidad de desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0punto \u00a0de las figuras de la determinaci\u00f3n y la autor\u00eda \u00a0mediata, \u00a0dado \u00a0que \u00a0no \u00a0suministr\u00f3 \u00a0los \u00a0motivos por los cuales se requiere la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0interpretativa \u00a0de la Sala, ni expuso fundadamente si las razones \u00a0de \u00a0esa \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0derivan, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0vac\u00edos o \u00a0inconsistencias \u00a0conceptuales, de la falta de claridad de la norma que regula el \u00a0caso, \u00a0de \u00a0la \u00a0desactualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la doctrina existente o de la presencia de \u00a0criterios \u00a0encontrados, \u00a0y, \u00a0l\u00f3gicamente, los efectos que se lograr\u00edan con ese \u00a0ejercicio y su\u00a0 relaci\u00f3n con los hechos materia del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el particular se observa, incluso, que \u00a0el \u00a0Tribunal confirm\u00f3 la sentencia proferida contra ORLANDO CABEZA SANABRIA, al \u00a0constatar \u00a0demostrada \u00a0\u201csu autor\u00eda en la comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0Abuso de Autoridad por Acto Arbitrario e Injusto\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelo que se examina adolece de la carga \u00a0argumental \u00a0explicativa \u00a0de \u00a0la \u00a0necesaria intervenci\u00f3n de la Corte, porque, en \u00a0realidad, \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0evidencia \u00a0el \u00a0libelista \u00a0es \u00a0su \u00a0desacuerdo \u00a0con la \u00a0decisi\u00f3n recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0avizora cumplido el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0invocado \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0para \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n por la v\u00eda \u00a0excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 al \u00a0 interior \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches \u00a0formulados \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0intent\u00f3 \u00a0evidenciar alguno de los \u00a0eventos \u00a0que \u00a0condicionan \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0del \u00a0libelo \u00a0y \u00a0que \u00a0habilitan una \u00a0revisi\u00f3n de fondo del asunto y resolver el caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0impide \u00a0a la Sala, en uso de la \u00a0discrecionalidad, \u00a0admitir \u00a0la demanda, puesto que dicha facultad est\u00e1 limitada \u00a0a \u00a0 la \u00a0 justificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0interesado \u00a0ofrezca \u00a0para \u00a0hacer \u00a0operante \u00a0el \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Adicionalmente, se sustrajo de elaborar el \u00a0escrito \u00a0acorde \u00a0a las exigencias t\u00e9cnico-formales en cuanto a los presupuestos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0de \u00a0adecuada \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0causales y coherente formulaci\u00f3n y \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches, \u00a0al tiempo que omiti\u00f3 acreditar los yerros \u00a0que menciona en el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n, para cuestionar el \u00a0presunto \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho a la defensa por \u00a0defectos \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n que no logr\u00f3 demostrar y tampoco la manera como \u00e9ste \u00a0incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0tal \u00a0punto \u00a0que si no existiera, otro ser\u00eda el \u00a0sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El yerro tambi\u00e9n lo atribuye a la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0sin atender que el juicio de legalidad que se formula a trav\u00e9s \u00a0del recurso es predicable de los fallos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0recordar \u00a0que la viabilidad de un cargo \u00a0propuesto \u00a0 al \u00a0 amparo \u00a0 de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0presunto \u00a0desconocimiento \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso, \u00a0impone \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0ciertas \u00a0exigencias \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0concretar \u00a0los \u00a0motivos \u00a0por los cuales se debe \u00a0invalidar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0esgrimir \u00a0en \u00a0forma \u00a0razonada \u00a0los fundamentos de la \u00a0censura \u00a0e \u00a0indicar \u00a0el \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual se present\u00f3 la \u00a0irregularidad y su trascendencia en la parte resolutiva del fallo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La debida fundamentaci\u00f3n de una sentencia es, \u00a0entre \u00a0otras garant\u00edas, expresi\u00f3n del debido proceso, del derecho a la defensa \u00a0y \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia. \u00a0La \u00a0posibilidad de reprochar \u00a0defectos \u00a0 de \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0 comporta \u00a0 para \u00a0el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0identificar, \u00a0con \u00a0claridad, \u00a0aquellos \u00a0aspectos de la decisi\u00f3n que concitan la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0valga decir, aquel sustento de orden f\u00e1ctico, \u00a0jur\u00eddico \u00a0 o \u00a0 probatorio \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 su \u00a0 ambig\u00fcedad \u00a0impidi\u00f3 \u00a0ejercer \u00a0el \u00a0contradictorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0la labor demostrativa del \u00a0recurrente \u00a0se debe orientar a exaltar aquellos aspectos de la apelaci\u00f3n que el \u00a0Ad \u00a0 quem \u00a0 no \u00a0resolvi\u00f3, \u00a0identificando \u00a0si \u00a0el dislate obedece a i) ausencia absoluta de motivaci\u00f3n; ii) \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0incompleta o deficiente, iii) motivaci\u00f3n ambivalente o dil\u00f3gica o \u00a0iv) motivaci\u00f3n falsa o sof\u00edstica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 la \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0es \u00a0anfibol\u00f3gica \u00a0o \u00a0ambivalente, \u00a0como \u00a0ahora se reprocha, es menester identificar aquellas posturas \u00a0contradictorias \u00a0 \u00a0que \u00a0 impiden \u00a0 entender \u00a0 el \u00a0 verdadero \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el sub ex\u00e1mine, \u00a0la \u00a0tem\u00e1tica \u00a0que \u00a0aborda \u00a0el \u00a0censor es por completo \u00a0extra\u00f1a \u00a0a \u00a0las aludidas directrices, porque involucra una serie de reparos que \u00a0no \u00a0evidencian el desafuero anunciado. En cambio es perceptible la intenci\u00f3n de \u00a0prolongar \u00a0un \u00a0debate \u00a0ya \u00a0agotado, \u00a0pretextando \u00a0confusi\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0ciertos \u00a0razonamientos \u00a0expuestos \u00a0por el Ad quem, quien \u00a0descart\u00f3 \u00a0las mismas r\u00e9plicas que expuso contra el fallo de \u00a0primera instancia, por motivaci\u00f3n anfibol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese: \u00a0<\/p>\n<p>En la labor de fundamentar probatoriamente la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0ORLANDO \u00a0HUMBERTO \u00a0CABEZA \u00a0SANABRIA \u00a0por \u00a0el delito de acto \u00a0arbitrario \u00a0e injusto, el Tribunal aludi\u00f3 al oficio 1916 del 16 de diciembre de \u00a01999, \u00a0obrante \u00a0en \u00a0la \u00a0foliatura, contentivo de la orden de embargo y secuestro \u00a0expedida por el Juzgado Sexto Civil del Circuito de Cartagena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el particular, expres\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0mentado \u00a0oficio \u00a0fue \u00a0expedido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0en menci\u00f3n, ordenando simult\u00e1neamente el embargo y \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0UAE \u00a0775, \u00a0cosa \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0los procesados, no era \u00a0frecuente \u00a0que \u00a0sucediera \u00a0sino \u00a0que primero el juzgado solo ordenaba el embargo \u00a0como \u00a0consta \u00a0en \u00a0algunos \u00a0oficios \u00a0anexados \u00a0al \u00a0paginario, \u00a0y \u00a0posteriormente, \u00a0cumplido \u00a0un \u00a0tr\u00e1mite, se ordenaba el secuestro. Pero que en el presente asunto \u00a0el \u00a0despacho \u00a0judicial, \u00a0sea \u00a0err\u00f3neamente \u00a0o \u00a0no, \u00a0dio \u00a0la \u00a0orden de embargo y \u00a0secuestro \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0 \u00a0simult\u00e1nea8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, el demandante cifra una supuesta \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0la \u00a0Colegiatura puso en duda que el Juzgado \u00a0Civil \u00a0decret\u00f3 \u00a0el \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0manera \u00a0paralela, situaci\u00f3n que \u00a0requer\u00eda fuera dilucidada para determinar su posici\u00f3n de ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Omiti\u00f3, \u00a0eso \u00a0s\u00ed, mencionar y confrontar la \u00a0postura \u00a0 \u00a0explicativa \u00a0 del \u00a0 Ad \u00a0 quem sobre ese particular aspecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0plurimencionado \u00a0oficio \u00a0contiene la orden de embargo y secuestro del veh\u00edculo, \u00a0pero \u00a0en realidad, el modo de proceder de los despachos judiciales frente a esas \u00a0situaciones \u00a0no \u00a0es \u00a0as\u00ed, es decir, ordenar el secuestro al mismo tiempo con el \u00a0embargo \u00a0y \u00a0posteriormente y previo el cumplimiento de unos requisitos, imparten \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0o \u00a0de \u00a0retenci\u00f3n del bien, y dicho secuestro a su vez \u00a0sigue \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0como \u00a0nombrar el secuestre y hacer el levantamiento de \u00a0actas \u00a0entre \u00a0otros \u00a0pasos, por lo cual se entiende entonces que no era voluntad \u00a0del \u00a0despacho \u00a0judicial ordenar el secuestro de la buseta junto con el mismo del \u00a0embargo, \u00a0tanto es as\u00ed que en el oficio 1652 del 27 de noviembre de 2000 (folio \u00a057 \u00a0cuaderno \u00a0de \u00a0la \u00a0causa), \u00a0orden\u00f3 \u00a0solo \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0de la medida de \u00a0embargo, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se hiciera alusi\u00f3n al secuestro, porque precisamente no era \u00a0de su voluntad decretarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0seg\u00fan \u00a0consta en el folio 6 del \u00a0cuaderno \u00a0de instrucci\u00f3n, el referido Juzgado Sexto Civil del Circuito mediante \u00a0una \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0esa \u00a0agencia \u00a0judicial \u00a0hab\u00eda \u00a0decretado el \u00a0embargo \u00a0del \u00a0rodante \u00a0UAE \u00a0775, \u00a0m\u00e1s \u00a0no orden\u00f3 la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0DATT \u00a0no \u00a0le \u00a0remiti\u00f3 el oficio de la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0del \u00a0embargo; \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0lo \u00a0consignado en el mencionado \u00a0oficio \u00a0 de \u00a0 colocar \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro, \u00a0constituy\u00f3 \u00a0un \u00a0equ\u00edvoco \u00a0del \u00a0que \u00a0lo \u00a0expidi\u00f3, quedando, por esas \u00a0consideraciones, \u00a0descartado \u00a0que \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0retenci\u00f3n deb\u00eda cumplirse de \u00a0manera \u00a0inmediata \u00a0junto con la del embargo, y la aparente contradicci\u00f3n que en \u00a0tal \u00a0 sentido \u00a0 aludiera \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 t\u00e9cnica9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (subraya \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se deriva, con nitidez, que \u00a0dadas \u00a0las particulares circunstancias que rodearon el desarrollo de los hechos, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0consider\u00f3 \u00a0fundadamente \u00a0que \u00a0la orden de secuestro del veh\u00edculo \u00a0pudo \u00a0estar originada en una equivocaci\u00f3n. Argumento que aprovecha el libelista \u00a0para \u00a0formular una serie de reparos que no determinan ambig\u00fcedad en los juicios \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0ni \u00a0la \u00a0imposibilidad de ejercer el contradictorio para defender \u00a0los intereses de su patrocinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0solo \u00a0hecho \u00a0de \u00a0manifestar \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0soporte \u00a0probatorio \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones del Tribunal, por ejemplo, sin \u00a0informar, \u00a0como \u00a0era \u00a0su \u00a0deber, \u00a0los \u00a0fundamentos imprecisos que estructuran el \u00a0error \u00a0de motivaci\u00f3n denunciado, no revela sino inconformidad por la forma como \u00a0se abord\u00f3 el examen del asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0ocurre \u00a0cuando indaga, sin m\u00e1s, por el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0err\u00f3 \u00a0al expedir la orden de secuestro aludida, o \u00a0cuando \u00a0apenas \u00a0anuncia \u00a0posturas \u00a0contradictorias frente al registro de embargo \u00a0del \u00a0 automotor \u00a0 de \u00a0marras, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0advierte \u00a0confusi\u00f3n \u00a0frente \u00a0al \u00a0tema \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de Javier Paz Delgado y la condena de ORLANDO \u00a0HUMBERTO \u00a0 CABEZA \u00a0 SANABRIA, \u00a0 l\u00f3gicamente, \u00a0 sin \u00a0 enfrentar \u00a0 la \u00a0estructura \u00a0argumentativa del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rep\u00e1rese \u00a0c\u00f3mo \u00a0la Colegiatura explic\u00f3 con \u00a0suficiencia la raz\u00f3n de esa determinaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son ese testimonio [el del denunciante Omar \u00a0Marmolejo] \u00a0y \u00a0las \u00a0evidencias \u00a0indiciarias \u00a0que \u00a0revelan \u00a0que \u00a0el \u00a0inter\u00e9s del \u00a0procesado \u00a0de \u00a0marras \u00a0apuntalaba \u00a0al \u00a0favorecimiento \u00a0del \u00a0se\u00f1or LAUREANO CURI \u00a0VERGARA, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0habiendo \u00a0recibido \u00a0el oficio de manos del mismo CURI \u00a0VERGARA, \u00a0de \u00a0manera \u00a0inmediata \u00a0y \u00a0sin indagar el motivo por el cual el Juzgado \u00a0Sexto \u00a0Civil del Circuito haya ordenado el secuestro simult\u00e1neo con el embargo, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0inmovilizar el rodante, sabiendo, como \u00e9l mismo lo reconociera en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0que esa situaci\u00f3n no era com\u00fan que sucediera, ya que seg\u00fan \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0solo \u00a0le \u00a0enviaban \u00a0las \u00f3rdenes de captura o inmovilizaci\u00f3n de los \u00a0veh\u00edculos \u00a0y \u00a0no \u00a0las \u00a0de \u00a0embargo, \u00a0y \u00a0como \u00a0consta \u00a0en \u00a0los oficios anexos al \u00a0paginario, \u00a0los \u00a0juzgados \u00a0solo \u00a0dan \u00a0la \u00a0orden \u00a0de embargo y no la de embargo y \u00a0secuestro al mismo tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0en \u00a0este actuar que se advierte el dolo \u00a0del \u00a0procesado \u00a0CABEZA \u00a0SANABRIA, \u00a0de \u00a0apartarse \u00a0de \u00a0la voluntad de la ley para \u00a0imponer \u00a0su propio capricho, puesto que como se viene diciendo, si no era com\u00fan \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0diera \u00a0la \u00a0orden \u00a0simult\u00e1nea \u00a0de \u00a0embargar \u00a0y \u00a0secuestrar \u00a0un \u00a0veh\u00edculo, \u00a0\u00bfpor \u00a0qu\u00e9 entonces, de inmediato procedi\u00f3 a ordenar la retenci\u00f3n \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0y \u00a0no esper\u00f3 hasta que se aclarara con sus superiores la raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0de \u00a0esa disposici\u00f3n del despacho judicial? Como tambi\u00e9n es advertible \u00a0el \u00a0dolo \u00a0en el desinter\u00e9s que demostr\u00f3 de efectuar el tr\u00e1mite administrativo \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0haber \u00a0hecho \u00a0una vez el agente de tr\u00e1nsito JORGE ALIRIO POSADA le \u00a0puso \u00a0en conocimiento de la captura del rodante (folios 54); al menos no se haya \u00a0previsto \u00a0en las constancias procesales que hubiere hecho ese tr\u00e1mite, ni menos \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0de \u00a0poner \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n del juzgado el susodicho secuestro \u00a0para \u00a0que \u00a0dicho \u00a0ente \u00a0judicial \u00a0hiciera el tr\u00e1mite que la ley impone frente a \u00a0secuestros \u00a0de \u00a0bienes \u00a0de \u00a0esa naturaleza. Ni siquiera el se\u00f1or TE\u00d3FILO POSSO \u00a0ROMERO, \u00a0director de la oficina jur\u00eddica de esa entidad, quien era encargado de \u00a0firmar \u00a0las correspondencias enviadas a los juzgados, hizo menci\u00f3n de que se le \u00a0haya \u00a0puesto \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0la \u00a0inmovilizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0para \u00a0haber \u00a0oficiado en tal sentido (\u2026). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0esa realidad se suma la otra, el que sin \u00a0estar \u00a0inscrito \u00a0el embargo, seg\u00fan lo indicara el se\u00f1or JAVIER PAZ DELGADO, el \u00a0otro \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0confirmara la se\u00f1ora MARTHA RODR\u00cdGUEZ, seg\u00fan la cual, el \u00a0embargo \u00a0del \u00a0rodante \u00a0nunca fue inscrito en la hoja manual ni en el sistema, se \u00a0hizo \u00a0efectiva \u00a0la \u00a0inmovilizaci\u00f3n \u00a0de la buseta, dirigido todo a lograr que la \u00a0buseta \u00a0fuera \u00a0sustra\u00edda \u00a0del \u00a0poder del denunciante para que luego pudiera ser \u00a0enajenada \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0se\u00f1or EL\u00cdAS FRANCO ELLES, como de manera acertada lo \u00a0concluyera \u00a0la judicatura. Por manera que, por esas razones no son de recibo los \u00a0argumentos \u00a0exculpatorios \u00a0abanderados \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0de que su asistido no \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0porque \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0fue \u00a0dar \u00a0cumplimiento \u00a0a una orden \u00a0judicial, cuando las constancias procesales indican otra cosa (fl). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0entonces \u00a0en \u00a0el comportamiento que, como \u00a0Jefe \u00a0Operativo \u00a0del \u00a0DATT, \u00a0despleg\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0CABEZA SANABRIA, donde se \u00a0concreta \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0reproche, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que la absoluci\u00f3n del procesado \u00a0Javier \u00a0Ignacio \u00a0Paz Delgado obedeci\u00f3 a que el juzgador no hall\u00f3 demostrada su \u00a0autor\u00eda frente al delito que por falsedad se el imput\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0decidiera, \u00a0bajo el siguiente \u00a0razonamiento, \u00a0 \u00a0 \u00a0 compulsar \u00a0 \u00a0 \u00a0 copias \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0correspondiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0entonces, \u00a0si \u00a0todo eso es as\u00ed como \u00a0viene \u00a0resaltado \u00a0en \u00a0precedencia, seg\u00fan lo prev\u00e9 el informativo, el procesado \u00a0PAZ \u00a0DELGADO \u00a0no fue quien hizo la tachadura en la cartilla, y en esto le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0apelante, \u00a0por lo que mal hizo la judicatura en achacarle tal acto y \u00a0menos \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0reato \u00a0de \u00a0falsedad, por cuanto, en relaci\u00f3n con este \u00a0delito, \u00a0en \u00a0opini\u00f3n \u00a0de esta Colgiatura, no se logr\u00f3 confeccionar el registro \u00a0del \u00a0embargo como para hablarse de que el mismo se confeccion\u00f3, sino que lo que \u00a0hicieron \u00a0algunos \u00a0funcionarios, que extra\u00f1amente no fueron identificados en la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0fue \u00a0mantener \u00a0el \u00a0oficio \u00a0retenido y anexado en la carpeta sin \u00a0darle \u00a0cumplimiento, y de no haber sido posible ese cumplimiento, darle aviso al \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0origen \u00a0para \u00a0lo de su resorte, pero ello no ocurri\u00f3, pudiendo tal \u00a0conducta \u00a0constituir \u00a0alg\u00fan \u00a0otro \u00a0punible o alguna falta disciplinaria, por lo \u00a0cual \u00a0la \u00a0Sala \u00a0har\u00e1 \u00a0la \u00a0compulsa \u00a0de \u00a0copias ante las autoridades para que lo \u00a0determinen10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera, reduce su queja a una simple \u00a0discrepancia \u00a0de opiniones, en tanto que las glosas del sentenciador, destinadas \u00a0a \u00a0soportar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del procesado, dejan al descubierto las \u00a0verdaderas \u00a0 razones \u00a0 que \u00a0 motivaron \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0reproche \u00a0contra \u00a0CABEZA \u00a0SANABRIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 punto \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sentencia de primer grado, no puede entenderse, como lo hace \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0que \u00a0le \u00a0dio \u00a0la raz\u00f3n a su pedimento; si bien reconoci\u00f3 la \u00a0Colegiatura \u00a0que \u00a0en la confecci\u00f3n de la providencia el juzgador no se ci\u00f1\u00f3 a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0para el efecto se\u00f1ala el C\u00f3digo de Procedimiento Penal, tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0no \u00a0la \u00a0encontr\u00f3 \u00a0vulneradora \u00a0de \u00a0las garant\u00edas fundamentales del \u00a0procesado y, por ello, no accedi\u00f3 a decretar la nulidad impetrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, se insiste, la ocurrencia del \u00a0dislate, \u00a0solo \u00a0se \u00a0puede \u00a0demostrar \u00a0se\u00f1alando \u00a0la fundamentaci\u00f3n que se dice \u00a0ambivalente \u00a0y \u00a0que \u00a0impidi\u00f3 \u00a0entender \u00a0las conclusiones expresadas en el fallo \u00a0censurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 segundo \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0demandante se aparta del deber de formular \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y espec\u00edfica el yerro por cuanto reprocha la ocurrencia de un \u00a0\u201cerror \u00a0indirecto \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad y \u00a0existencia\u201d, \u00a0 en \u00a0 absoluto \u00a0 desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 autonom\u00eda11 \u00a0de \u00a0las \u00a0causales, dado que \u00a0cada \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0de hecho comporta una carga argumentativa diferente y, \u00a0por tanto, no es posible entremezclarlas en una misma censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tan insuperable confusi\u00f3n conceptual obliga a \u00a0recordar \u00a0que un falso juicio de existencia \u00a0se configura cuando el juzgador, al momento de valorar el conjunto \u00a0probatorio, \u00a0omite \u00a0considerar \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio obrante en la foliatura, o \u00a0supone \u00a0uno \u00a0que no ha sido allegado, y el falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0presenta cuando el juzgador le hace \u00a0decir \u00a0 a \u00a0 alguna \u00a0 prueba \u00a0 algo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 deriva \u00a0 de \u00a0 su \u00a0contenido \u00a0material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo caso, los confusos razonamientos que \u00a0esgrime \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 no \u00a0se \u00a0aproximan \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0alg\u00fan \u00a0yerro \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0dej\u00f3 inc\u00f3lume la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0se \u00a0predica de la sentencia de segunda instancia, en \u00a0cuanto \u00a0resultan \u00a0inadmisibles \u00a0aquellas \u00a0afirmaciones \u00a0gen\u00e9ricas, imprecisas y \u00a0descalificadoras de la labor judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica que gobiernan el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n imponen la necesidad de concretar un defecto sustancial a \u00a0partir \u00a0de \u00a0una \u00a0concreta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0ocurrida \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, con \u00a0capacidad de cambiar el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, se dedic\u00f3 a \u00a0descalificar \u00a0la \u00a0labor \u00a0apreciativa \u00a0de los falladores frente al oficio No 1969 \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01999 \u00a0y \u00a0los m\u00e1s de cinco oficios de embargo que se \u00a0recibieron \u00a0en \u00a0las \u00a0oficinas de tr\u00e1nsito y que se incorporaron a la actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, dejando al descubierto que su denuncia no responde a \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0irregular \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0susceptible \u00a0de corregir en esta sede \u00a0extraordinaria, \u00a0sino \u00a0a \u00a0la \u00a0inaceptable \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de anteponer su personal \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0la \u00a0manera como se debi\u00f3 resolver el asunto, eso s\u00ed, en total \u00a0desconocimiento de la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Para finalizar, la Sala no se pronunciar\u00e1 \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0solicitud presentada por el apoderado del se\u00f1or El\u00edas Francisco \u00a0Elles, \u00a0porque \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0relacionada con los temas propuestos en la demanda de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Bien \u00a0se \u00a0sabe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de acudir a esta sede por el sujeto \u00a0procesal, \u00a0est\u00e1 \u00a0limitada \u00a0a \u00a0apoyar o disentir de la propuesta contenida en el \u00a0libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0no obsta para expresar que en prove\u00eddo \u00a0del \u00a05 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02011, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0deneg\u00f3 \u00a0la \u00a0solicitud de \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0y \u00a0adici\u00f3n \u00a0impetrada \u00a0por \u00a0los sujetos procesales, el Tribunal se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 tema \u00a0 que \u00a0 reclama \u00a0 el \u00a0 memorialista12. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de ORLANDO HUMBERTO CABEZA SANABRIA \u00a0contra \u00a0la sentencia dictada el 16 de diciembre de 2010 por el Tribunal Superior \u00a0de Cartagena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0ordena \u00a0devolver \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n al Tribunal de origen \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 ESPINOSA \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JAVIER \u00a0 DE \u00a0JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nubia Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Fls 4 \u00a0y 5 C. Tribunal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Fl 10 \u00a0c.o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Fls \u00a081 a 93 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Fls 2 \u00a0a 6 C. causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Fls \u00a098 a 116 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Fls 3 \u00a0a 50 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Fl 33 \u00a0C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Fls \u00a026 y 27 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Fls \u00a032 y 33 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 Fls \u00a040 y 41 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 No \u00a0es \u00a0posible entremezclar, en un mismo cargo, ataques correspondientes a causales \u00a0distintas, \u00a0pues \u00a0cada \u00a0una \u00a0tiene \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0y par\u00e1metros t\u00e9cnicos de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 distintos \u00a0 y \u00a0 por \u00a0tanto, \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0son \u00a0distintas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 Fls \u00a075 y 76 C. Tribunal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 37862 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 Aprobado: Acta No. 139- \u00a0 Bogot\u00e1. D.C., dieciocho (18) de abril de dos \u00a0mil doce (2012) \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-24168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24168"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24168\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}