{"id":23741,"date":"2023-09-12T17:20:15","date_gmt":"2023-09-12T17:20:15","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3631110-10-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:20:15","modified_gmt":"2023-09-12T17:20:15","slug":"3631110-10-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3631110-10-12\/","title":{"rendered":"36311(10-10-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 \u00a0 No. \u00a036.311 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA N\u00ba. 376- \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diez (10) de octubre de dos \u00a0mil doce (2012) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La Sala examina los presupuestos jur\u00eddicos, \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0argumentativos \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentadas por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Iv\u00e1n Ricardo Palomino Otero \u00a0y \u00a0las \u00a0apoderadas de Mafaldo Antonio Wilches D\u00edaz y Juan Ignacio \u00a0Wilches \u00a0 Zarza \u00a0 en \u00a0 su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0v\u00edctimas, \u00a0contra la sentencia del 20 de abril de 2012, proferida \u00a0por \u00a0la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Sincelejo, que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0adoptada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Penal del Circuito Especializado de la \u00a0misma ciudad el 6 de julio de 2010. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0en \u00a0anterior oportunidad as\u00ed los \u00a0relat\u00f31: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. \u00a0El \u00a027 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 2006 el se\u00f1or \u00a0Mafaldo \u00a0 \u00a0 \u00a0 Antonio \u00a0 \u00a0 \u00a0 Wilches \u00a0 \u00a0 \u00a0 D\u00edaz2, \u00a0puso en conocimiento de las \u00a0autoridades, \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual, \u00a0producto de actividades \u00a0il\u00edcitas \u00a0llevadas \u00a0a \u00a0cabo \u00a0por \u00a0las \u00a0autodefensas \u00a0unidas \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0AUC, \u00a0acantonadas \u00a0en \u00a0el \u00a0Departamento de Sucre, el bloque armado al mando de Rodrigo \u00a0Antonio \u00a0Mercado \u00a0Pelufo, \u00a0alias \u00a0\u201ccadena\u201d \u00a0o \u00a0el \u201cpatr\u00f3n\u201d, adquirieron \u00a0diferentes \u00a0predios \u00a0aleda\u00f1os \u00a0a \u00a0la \u00a0finca \u201cNuevo Mundo\u201d jurisdicci\u00f3n del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0San \u00a0Onofre, para posteriormente englobarlos en uno solo conocido \u00a0como \u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0 \u00a0Setenta\u201d \u00a0 \u00a0con \u00a0 una \u00a0 extensi\u00f3n \u00a0 superior \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 234 \u00a0hect\u00e1reas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para apoderarse de esas grandes extensiones \u00a0de \u00a0terreno, \u00a0miembros de la organizaci\u00f3n armada, amenazaron a los propietarios \u00a0de \u00a0los peque\u00f1os inmuebles, quienes entregaron los predios por sumas irrisorias \u00a0y \u00a0para dar una apariencia de legalidad a la negociaci\u00f3n, levantaron escrituras \u00a0p\u00fablicas, \u00a0frente a las cuales en muchos casos no exist\u00eda uniprocedencia entre \u00a0la \u00a0firma \u00a0de los propietarios y los otorgantes de los t\u00edtulos, irregularidades \u00a0que \u00a0se \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0cabo \u00a0con \u00a0la \u00a0anuencia \u00a0del Notario \u00danico de San Onofre, \u00a0Iv\u00e1n \u00a0 \u00a0 Ricardo \u00a0 \u00a0Palomino \u00a0 \u00a0Otero y su secretaria Ana Miguelina Blanco Silgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La Fiscal\u00eda 2 Delegada ante el Circuito, \u00a0inici\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0formal \u00a0por estos hechos y vincul\u00f3 al proceso mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0Rodrigo Antonio Mercado Pelufo, Nelson Stanp Berr\u00edo, Otoniel de \u00a0Jes\u00fas \u00a0 Ocampo \u00a0 Mart\u00ednez, \u00a0 Ana \u00a0 Miguelina \u00a0 Blanco \u00a0 Silgado, \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Ricardo \u00a0Palomino \u00a0Otero, Ricardo \u00a0Ayala \u00a0Bertel, \u00a0Santander \u00a0Rojano \u00a0Altamiranda y Jos\u00e9 Blanco G\u00f3mez3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El 21 de agosto de 2007, la Fiscal\u00eda 2 \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Sincelejo, \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario en la modalidad de resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 entre \u00a0 \u00a0 \u00a0otros4, \u00a0y \u00a0para \u00a0los \u00a0efectos \u00a0que \u00a0interesan \u00a0a \u00a0esta decisi\u00f3n, a Iv\u00e1n Ricardo Palomino \u00a0Otero, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de los delitos de concierto para \u00a0delinquir, \u00a0 desplazamiento \u00a0 forzado, \u00a0 testaferrato \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0recurrida y el 18 de octubre de 2007, la Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0 Sincelejo, \u00a0 la \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0parcialmente6, \u00a0 dejando \u00a0inc\u00f3lume \u00a0la acusaci\u00f3n elevada en contra de Palomino \u00a0Otero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El 6 de julio de 2010, el Juzgado Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado de Sincelejo profiri\u00f3 fallo condenatorio en contra \u00a0de7: \u00a0Jhon \u00a0Mario \u00a0Torres \u00a0Mar\u00edn, a quien impuso una pena de ocho (8) \u00a0a\u00f1os \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 lavado \u00a0 de \u00a0 activos \u00a0 y \u00a0testaferrato8; \u00a0Rodrigo \u00a0Antonio \u00a0Mercado \u00a0Pelufo, \u00a0sancionado con pena de trece \u00a0(13) \u00a0a\u00f1os y tres (3) meses de prisi\u00f3n, como autor de concierto para delinquir \u00a0agravado \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0lavado \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0activos9; Ana Miguelina Blanco Silgado \u00a0e \u00a0 \u00a0Iv\u00e1n \u00a0 Ricardo \u00a0 Palomino \u00a0 Otero, \u00a0los \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0siete \u00a0(7) a\u00f1os y cuatro (4) meses de prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir agravado y falsedad en documento \u00a0p\u00fablico10; \u00a0a Nelson Stanp Berrio le impuso diez (10) a\u00f1os y tres (3) meses \u00a0de \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0autor \u00a0 \u00a0del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 lavado \u00a0 de \u00a0 activos \u00a0 y \u00a0testaferrato11; \u00a0a Jos\u00e9 Blanco G\u00f3mez y Santander Riojano Altamiranda les impuso \u00a0seis \u00a0 (6) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0agravado12; \u00a0a \u00a0Otoniel \u00a0de Jes\u00fas Ocampo le impuso pena de seis (6) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 como \u00a0 autor \u00a0 de \u00a0 lavado \u00a0 de \u00a0activos13 \u00a0y \u00a0a \u00a0Edward Ricardo Ayala \u00a0Bertel \u00a0le \u00a0impuso \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n14 como autor \u00a0de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 lavado \u00a0de \u00a0activos, \u00a0testaferrato \u00a0y \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la misma decisi\u00f3n los absolvi\u00f3 por las \u00a0dem\u00e1s \u00a0 conductas \u00a0punibles \u00a0por \u00a0las \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0acusados15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La determinaci\u00f3n fue recurrida por los \u00a0defensores \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0procesados \u00a0 Jhon \u00a0Mario \u00a0Torres Mar\u00edn, Nelson Stanp Berr\u00edo, Otoniel de Jes\u00fas \u00a0Ocampo, \u00a0 Iv\u00e1n \u00a0Ricardo \u00a0Palomino \u00a0Otero, \u00a0Ricardo \u00a0Ayala \u00a0Bertel, as\u00ed como por las apoderadas de la parte \u00a0civil, \u00a0y \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, en fallo del 23 de \u00a0noviembre \u00a0 de \u00a0 2010, \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0parcialmente, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Iv\u00e1n \u00a0 \u00a0Ricardo \u00a0 Palomino \u00a0Otero y Ana Miguelina Blanco Silgado por el delito de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico. En esas condiciones, redosific\u00f3 sus \u00a0penas \u00a0tas\u00e1ndolas \u00a0en \u00a072 meses de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0por el mismo tiempo, en su condici\u00f3n de \u00a0coautores del delito de concierto para delinquir agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0misma \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0los recursos de apelaci\u00f3n planteados por las apoderadas de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0tras \u00a0advertir \u00a0que \u00a0no obra en el proceso la prueba sobre la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0y \u00a0el reconocimiento de personer\u00eda jur\u00eddica para \u00a0actuar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a07 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02012, la Sala cas\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal, tras advertir el \u00a0indebido \u00a0tr\u00e1mite \u00a0a los recursos de apelaci\u00f3n invocados por las apoderadas de \u00a0la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a020 \u00a0de \u00a0abril siguiente, el Ad \u00a0quem, \u00a0en cumplimiento de lo ordenado \u00a0por \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n, dict\u00f3 el fallo de segundo grado y confirm\u00f3 parcialmente \u00a0el \u00a0de \u00a0primera instancia, en cuanto absolvi\u00f3 de responsabilidad a Iv\u00e1n \u00a0 Ricardo \u00a0 Palomino \u00a0Otero \u00a0y \u00a0Ana \u00a0Miguelina \u00a0Blanco \u00a0Silgado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material en documento \u00a0p\u00fablico. \u00a0Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n, \u00a0redosific\u00f3 \u00a0sus \u00a0penas tas\u00e1ndolas en 90 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a06500 \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0vigentes \u00a0al \u00a0a\u00f1o \u00a02004, \u00a0en su condici\u00f3n de coautores del delito de concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0agravado; de igual forma, modific\u00f3 la pena de multa impuesta a \u00a0Nelson \u00a0Stanp \u00a0Berr\u00edo la cual fij\u00f3 en el equivalente a 13.041.6 s.m.l.v., para \u00a0el mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0A \u00a0cargo \u00a0del defensor de Iv\u00e1n Ricardo \u00a0Palomino Otero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0formula \u00a0 dos \u00a0 \u00a0cargos \u00a0 principales \u00a0 y \u00a0 cuatro \u00a0subsidiarios \u00a0 contra \u00a0la \u00a0sentencia de segundo grado y as\u00ed los desarrolla: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo \u00a0 (principal): \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empieza \u00a0por \u00a0se\u00f1alar que con la actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0se violaron de manera indirecta los art\u00edculos 238 y 7, inciso 2, \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, que conllevaron a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a0340 inciso 2 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su desarrollo indica que el sentenciador \u00a0\u201comiti\u00f3 destacar y extraer el indicio de mentira y \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0surge \u00a0de \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0ANA \u00a0MIGUELINA \u00a0 BLANCO \u00a0 SILGADO \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 indagatoria \u00a0y \u00a0ampliaci\u00f3n16\u201d, \u00a0pues \u00a0de \u00a0haberlos valorado, la versi\u00f3n de aquella no \u00a0hubiese servido de fundamento para su condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 transcribir \u00a0 apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0las ampliaciones rendidas por la se\u00f1ora Blanco Silgado, destaca \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0incurre, y exhorta para que se privilegie su \u00a0primera \u00a0exposici\u00f3n, la que califica de libre y espont\u00e1nea, en contraposici\u00f3n \u00a0con la segunda, que incrimina a su procurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tan \u00a0cierto \u00a0resulta \u00a0ello \u00a0que igual le son \u00a0oponibles \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0 documentales17 \u00a0y las indagatorias vertidas \u00a0por \u00a0Otoniel \u00a0de Jes\u00fas Ocampo Mart\u00ednez, Jhon Mario Torres Mar\u00edn, Nelson Stanp \u00a0Berrio \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 propio \u00a0 Iv\u00e1n \u00a0 Ricardo \u00a0Palomino \u00a0Otero, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Geofrey Augusto \u00a0Campo Acosta, quien tampoco compromete a su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0\u201cel \u00a0juzgador \u00a0de primer grado, si bien es cierto, apreci\u00f3 en la declaraci\u00f3n de ANA \u00a0MIGUELINA \u00a0BLANCO el indicio de la mentira o de la mala justificaci\u00f3n, tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que omiti\u00f3 entrar en su an\u00e1lisis y confrontaci\u00f3n con la de los dem\u00e1s \u00a0deponentes \u00a0a fin de evitar la duda que se pod\u00eda generar con la responsabilidad \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0PALOMINO \u00a0 \u00a0 \u00a0OTERO\u202618\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye entonces, que la condena impuesta a \u00a0Palomino \u00a0Otero, provino de \u00a0la \u00a0\u201csupuesta \u00a0certeza19\u201d \u00a0que \u00a0se \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0la versi\u00f3n de la se\u00f1ora Blanco Silgado, por cuyo medio se \u00a0estructuraron \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0su \u00a0procurado \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de participaci\u00f3n y \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar de los hechos, los que considera fueron equivocadamente \u00a0construidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el libelista, los juzgadores omitieron \u00a0apreciar \u00a0la totalidad de la pruebas \u201csin desatender \u00a0las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0y \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan20\u201d \u00a0 \u00a0con \u00a0 miras \u00a0 a \u00a0 resolver \u00a0 las \u00a0inconsistencias \u00a0advertidas, con las que se habr\u00eda podido reconocer la falta de \u00a0certeza, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0la \u00a0duda \u00a0acerca de la responsabilidad de Palomino \u00a0Otero, as\u00ed como la necesidad de \u00a0proferir en su favor sentencia absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0se \u00a0case la sentencia y se dicte un \u00a0fallo absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 cargo \u00a0(principal): \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del \u00a0censor, \u00a0se aplic\u00f3 en forma \u00a0indebida \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 340 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0pues \u00a0se \u00a0\u201cdistorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de una de las pruebas, al \u00a0CERCENAR \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0rendido por el se\u00f1or SAMIR OTERO DE LA OSSA en contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0IVAN \u00a0RICARDO \u00a0PALOMINO, \u00a0permiti\u00e9ndole \u00a0as\u00ed, \u00a0decir lo que en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0dice, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0al \u00a0pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0partes \u00a0importantes de su \u00a0texto21.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0citar \u00a0fragmentos \u00a0de la declaraci\u00f3n, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0fueron \u00a0cercenados los apartes que favorecen a su procurado y que \u00a0confirman \u00a0que Palomino Otero \u00a0no \u00a0recib\u00eda \u00a0sueldo, no asist\u00eda a reuniones del grupo paramilitar, afirmaci\u00f3n \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0de \u00a0absoluta relevancia, al provenir de quien fuera la persona de \u00a0confianza \u00a0del \u00a0jefe paramilitar Rodrigo Peluffo Mercado, alias Cadena, quien se \u00a0encontraba \u00a0 a \u00a0 cargo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0regi\u00f3n, \u00a0las \u00a0cuentas \u00a0y \u00a0la \u00a0n\u00f3mina \u00a0de \u00a0la \u00a0organizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que esta mutilaci\u00f3n guarda estrecha \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0mendacidad \u00a0del dicho de Ana Miguelina Blanco, quien ante el \u00a0se\u00f1or \u00a0Georffrey \u00a0Campo \u00a0Acosta (testimonio que igual \u00a0fue \u00a0 cercenado), \u00a0 reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0ella22 \u00a0 fue \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0 autora \u00a0 de \u00a0las \u00a0falsedades \u00a0en \u00a0las \u00a0escrituras \u00a0que \u00a0se \u00a0investigan, \u00a0traicionando con ello la confianza de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el censor, el peso de estas dos pruebas \u00a0testimoniales \u00a0cercenadas, \u00a0influye \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido del fallo pues una correcta \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0aquellas, \u00a0 \u00a0 \u00a0habr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrado \u00a0 \u00a0 \u201cla \u00a0 \u00a0fragilidad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 otras \u00a0pruebas \u00a0aducidas \u00a0por el juzgador para justificar la \u00a0condena23\u201d \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0contra \u00a0 de \u00a0 Palomino \u00a0 Otero, \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0Notario del municipio de San Onofre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0vulneraron la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0procesal \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n de los testimonios, pues dejaron de lado lo \u00a0favorable \u00a0al \u00a0procesado, cuando un estudio integral de aquellos testimonios les \u00a0habr\u00eda \u00a0permitido \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0ning\u00fan medio de conocimiento que \u00a0acredite \u00a0 el \u00a0 acuerdo \u00a0 o \u00a0 concierto \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 representado \u00a0con \u00a0el \u00a0grupo \u00a0ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0que \u00a0se declare la prosperidad del \u00a0cargo y se absuelva al acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo \u00a0(subsidiario): \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por falso juicio de existencia por suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invoca \u00a0de \u00a0entrada \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0340 del C\u00f3digo Penal, al sostener que no es jur\u00eddicamente admisible \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0notario, \u00a0lo \u00a0hayan exonerado de \u00a0responsabilidad \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado24 \u00a0 y \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico25, y sin embargo, se encuentre \u00a0condenado por el delito de concierto para delinquir agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrarlo \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201c[e]l \u00a0 juez \u00a0funda \u00a0su \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0implica \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0concierto \u00a0esencialmente en la extensi\u00f3n de las escrituras p\u00fablicas 208 del 31 \u00a0de \u00a0diciembre de 2004 y 209 del 21 de diciembre de 2005, lo cual es improcedente \u00a0como \u00a0lo hemos explicado, por haber sido IVAN PALOMINO OTERO, declarado inocente \u00a0no \u00a0 responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad\u202626\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0indica: \u00a0\u201c[t]ambi\u00e9n \u00a0la \u00a0funda \u00a0secundariamente \u00a0en la supuesta comisi\u00f3n \u00a0para \u00a0recoger \u00a0firmas \u00a0de \u00a0una \u00a0escritura p\u00fablica\u2026pero estos hechos no est\u00e1n \u00a0probados \u00a0y \u00a0las \u00a0conductas \u00a0que \u00a0lo \u00a0constituyen pierden su valor por ser actos \u00a0preparatorios \u00a0 y \u00a0 accesorios \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 escrituras \u00a0en \u00a0comento.27\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0mas \u00a0adelante \u00a0agrega: \u00a0\u201cLa \u00a0sentencia \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se funda en los testimonios de SAMIR OTERO \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0OSSA \u00a0 \u00a0Y \u00a0 JUAN \u00a0 CARLOS \u00a0 REVOLLO\u202628\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se opone, entonces, a que se haya emitido un \u00a0fallo \u00a0 de \u00a0 condena \u00a0 teniendo \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0la \u00a0extensi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 otorgamiento \u00a0 de \u00a0 unas \u00a0escrituras \u00a0p\u00fablicas29 \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Samir \u00a0Otero \u00a0de \u00a0la Ossa y Juan Carlos \u00a0Revollo \u00a0Paternina, \u00a0pues \u00a0tales \u00a0medios \u00a0no son indicativos de que Palomino \u00a0 Otero \u00a0hiciera \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0paramilitar; \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0el Tribunal supuso la existencia de la \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que aunque se admitiera el dicho del \u00a0testigo \u00a0Otero \u00a0de la Ossa, cuando acepta que a su representado le dieron alg\u00fan \u00a0dinero \u00a0como agradecimiento por haber extendido unas escrituras, tal conducta no \u00a0comporta \u00a0un \u00a0delito, \u00a0pues si bien se puede tachar de inmoral o constitutiva de \u00a0falta \u00a0disciplinaria, e incluso \u201cremotamente como un \u00a0delito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cohecho30\u201d, \u00a0nunca \u00a0se \u00a0podr\u00eda \u00a0tildar \u00a0como \u00a0un \u00a0injusto \u00a0de \u00a0concierto para \u00a0delinquir con una finalidad terrorista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0se case la sentencia y se profiera \u00a0un fallo absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0(subsidiario): \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Principia \u00a0por \u00a0criticar \u00a0el poder suasorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0las \u00a0escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a0n\u00fameros \u00a0086 \u00a0de \u00a02003 \u00a0y \u00a0209 de 2005 \u00a0suscritas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 procesado31, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0las \u00a0distintas \u00a0intervenciones \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Miguelina \u00a0Blanco \u00a0Silgado32, \u00a0luego \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0se le \u00a0impon\u00eda \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio del in dubio \u00a0pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Repara \u00a0 en \u00a0 que \u00a0existen \u00a0otros \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0como \u00a0son \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Samir \u00a0Otero \u00a0de \u00a0la \u00a0Ossa, \u00a0Geoffrey \u00a0Augusto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Campo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acosta33 \u00a0y \u00a0Juan Carlos Revollo, los \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0apreciados \u00a0correctamente, habr\u00edan confirmado la tesis de \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0la duda en favor de su representado con miras a exonerarlo de \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invoca por tanto, se case la sentencia para \u00a0que \u00a0 en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0dicte \u00a0una \u00a0de \u00a0remplazo \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0cargo \u00a0(subsidiario): \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista cita como normas violadas los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 340 del C\u00f3digo Penal, 8, inciso \u00a02, \u00a0literal f, de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos, 29 de las Reglas \u00a0M\u00ednimas \u00a0 de \u00a0 las \u00a0Naciones \u00a0Unidas \u00a0para \u00a0el \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0reconocidas como Reglas de Mallorca y 13 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0sentir, el Tribunal incurri\u00f3 en un \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0incorporaci\u00f3n de los testimonios de Edelvit G\u00f3mez Ayala y Roger \u00a0G\u00f3mez \u00a0Ayala, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u201c[e]sas \u00a0declaraciones \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0ser \u00a0valoradas \u00a0por \u00a0el sentenciador por la forma irregular como fueron \u00a0INCORPORADAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 proceso34\u201d, \u00a0pues \u00a0en su pr\u00e1ctica no se convoc\u00f3 a la defensa, lo que impidi\u00f3 \u00a0realizar \u00a0los \u00a0contrainterrogatorios, \u00a0vulnerando \u00a0con \u00a0ello \u00a0los \u00a0principios de \u00a0publicidad y contradicci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda se case la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0cargo \u00a0(subsidiario): \u00a0falta \u00a0de \u00a0congruencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0acusa \u00a0el \u00a0fallo por afectar la \u00a0estructura \u00a0 del \u00a0 proceso, \u00a0 al \u00a0 haber \u00a0 condenado \u00a0 al \u00a0 se\u00f1or \u00a0Palomino \u00a0Otero por el delito de concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0agravado, \u00a0cuando aqu\u00e9l no se encuentra en consonancia con los \u00a0cargos formulados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0apoyo de su tesis y luego de trascribir \u00a0jurisprudencia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema, concluye que no existe correspondencia entre la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0ante la indebida inclusi\u00f3n de la circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0la que se\u00f1ala, no fue objeto de imputaci\u00f3n como se aprecia en la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0del \u00a0pliego \u00a0de cargos en donde se hace alusi\u00f3n al concierto \u00a0para \u00a0delinquir, en tanto que en el fallo se condena por el punible de concierto \u00a0para \u00a0 delinquir \u00a0agravado \u00a0por \u00a0\u201cconformar \u00a0grupos \u00a0paramilitares\u201d, \u00a0cuando aquella circunstancia no fue \u00a0imputada, ni demostrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0 \u00a0 casar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0eliminando \u00a0del delito base \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n, para que se dicte un fallo sustitutivo en la \u00a0que \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 condene \u00a0 por \u00a0 la \u00a0misma \u00a0conducta35, \u00a0pero \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de \u00a0simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0A \u00a0cargo de la parte civil36. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0se\u00f1oras \u00a0apoderadas de la parte civil \u00a0proponen al un\u00edsono un cargo \u00fanico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial \u00a0por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0libelistas \u00a0consideran que el Tribunal \u00a0desatendi\u00f3 \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, al absolver a Rodrigo Mercado, \u00a0Nelson \u00a0Stanp \u00a0Berrio, \u00a0Santander Rojano Altamiranda, Edward Ayala Bertel, Jos\u00e9 \u00a0Blanco \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Ana \u00a0Miguelina Blanco Silgado e Iv\u00e1n \u00a0Ricardo \u00a0 \u00a0Palomino \u00a0 Otero \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 punible \u00a0 de \u00a0desplazamiento \u00a0 forzado, \u00a0 en \u00a0tanto \u00a0extrajo \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0cargo \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n apartada del contenido objetivo que aquellas revelan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aseguran \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0decidieron \u00a0otorgar \u00a0una \u00a0\u201cdoble \u00a0y \u00a0ambigua credibilidad a los \u00a0testimoniantes \u00a0para \u00a0condenar \u00a0a \u00a0unas personas, y al mismo tiempo desechar sus \u00a0dichos \u00a0para \u00a0absolver \u00a0a \u00a0todos los procesados por el punible de desplazamiento \u00a0forzado \u00a0sin que medien razones de orden cr\u00edtico, l\u00f3gico y que sean coherentes \u00a0con \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 reglas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0experiencia37\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional \u00a0 a \u00a0ello, \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0contexto \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 se \u00a0desarrollaron \u00a0las conductas, pues es un hecho notorio que el paramilitarismo en \u00a0el \u00a0 \u00a0departamento \u00a0 \u00a0de \u00a0 Sucre \u00a0 alcanz\u00f3 \u00a0 un \u00a0 desarrollo \u00a0 inconmensurable, \u00a0convirti\u00e9ndose \u00a0en \u00a0un \u00a0poder \u00a0intimidante \u00a0y \u00a0criminal. \u00a0Por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n, los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Samir Otero y Juan Carlos Revollo, resultan contundentes frente \u00a0a \u00a0la responsabilidad de todos los procesados y no solamente frente a algunos de \u00a0ellos, \u00a0ocup\u00e1ndose \u00a0a rengl\u00f3n seguido de precisar el compromiso que les asiste \u00a0a cada uno de los acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0Nelson \u00a0Stanp, \u00a0consideran \u00a0que la prueba \u00a0demuestra \u00a0con \u00a0suficiencia \u00a0los \u00a0v\u00ednculos \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l con el grupo paramilitar \u00a0comandando \u00a0por alias \u201cCadena\u201d; respecto de Edward \u00a0Ayala \u00a0Bertel, precisan que los documentos aportados a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0evidencian \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que se constituyeron sociedades y \u00a0empresas \u00a0fachadas \u00a0para \u00a0fortalecer la capacidad econ\u00f3mica de la organizaci\u00f3n \u00a0armada \u00a0 con \u00a0el \u00a0desv\u00edo \u00a0de \u00a0recursos \u00a0del \u00a0erario \u00a0publico; \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Blanco \u00a0G\u00f3mez, \u00a0sostienen \u00a0que la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0ense\u00f1a \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0comisionista \u00a0al \u00a0servicio del \u00a0paramilitarismo; \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Ana \u00a0 \u00a0Miguelina \u00a0 Blanco \u00a0Silgado, \u00a0los \u00a0med\u00edos \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0revelan \u00a0que \u00a0aquella \u00a0era \u00a0la \u00a0encargada de recoger las firmas de las escrituras expedidas en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0de \u00a0San \u00a0Onofre, ventas que se realizaban bajo presi\u00f3n y amenazas \u00a0del \u00a0paramilitar \u00a0alias \u00a0\u201ccadena\u201d; \u00a0frente a Iv\u00e1n \u00a0Ricardo \u00a0Palomino \u00a0Otero, sostienen que en su posici\u00f3n \u00a0de \u00a0notario extend\u00eda las escrituras sobre los bienes vendidos bajo presi\u00f3n; de \u00a0Otoniel \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Ocampo \u00a0aseguran \u00a0se \u00a0acredit\u00f3 \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0testaferro \u00a0del \u00a0paramilitar \u00a0alias \u00a0\u201ccadena\u201d \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Santander \u00a0 \u00a0 Rojano \u00a0Altamiranda, \u00a0se \u00a0prob\u00f3 \u00a0su \u00a0militancia \u00a0como miembro \u00a0activo del grupo paramilitar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destacan \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0encontr\u00f3 \u00a0probada \u00a0la \u00a0intimidaci\u00f3n \u00a0ejercida \u00a0por \u00a0el \u00a0grupo \u00a0paramilitar \u00a0as\u00ed \u00a0como su \u00a0posicionamiento \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n, \u00a0escenario \u00a0en el que sus miembros actuaban de \u00a0manera \u00a0coordinada \u00a0en \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n ilegal de predios, resulta evidente y a \u00a0mas \u00a0de ello, plenamente acreditado, el delito de desplazamiento forzado, ya que \u00a0ni \u00a0el testaferrato, ni el concierto para delinquir o la falsedad se subsumen en \u00a0este tipo de comportamientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reclaman, por tanto, se case la sentencia y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0profiera \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0fallo \u00a0en el que se condene a todos los \u00a0acusados por el delito de desplazamiento forzado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La Legitimidad \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0advierte que por virtud del fallo \u00a0absolutorio \u00a0decretado \u00a0por \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0respecto del delito de desplazamiento \u00a0forzado, \u00a0no \u00a0es necesario exigir a las apoderadas de la parte civil cuant\u00eda en \u00a0sus \u00a0pretensiones, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0su \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0e inter\u00e9s para acudir en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0surgen precisamente por el sentido de la decisi\u00f3n y de sus derechos \u00a0para reclamar verdad, justicia y reparaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La inadmisi\u00f3n de las demandas \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Cualquiera sea la causal invocada, la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no es un escrito de libre elaboraci\u00f3n en tanto que debe \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0como \u00a0citar \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0se consideren infringidas, \u00a0determinar \u00a0la \u00a0clase \u00a0de quebrantamiento, indicar los fundamentos completos con \u00a0claridad, \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0l\u00f3gica, \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del vicio \u00a0reprochado, \u00a0adem\u00e1s \u00a0y \u00a0tal vez m\u00e1s importante, demostrar la trascendencia del \u00a0yerro en la decisi\u00f3n de justicia contenida en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0La Corte, de tiempo atr\u00e1s, ha venido \u00a0insistiendo \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0admisibilidad \u00a0de una demanda de casaci\u00f3n \u00a0comprende \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0dos \u00a0aspectos, \u00a0(i) \u00a0la idoneidad formal, que guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0exigencias de claridad, concreci\u00f3n y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n requeridas por la ley y la l\u00f3gica de la causal aducida, \u00a0y \u00a0(ii) \u00a0la \u00a0idoneidad sustancial, que apunta con la aptitud del escrito para la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0fines del recurso en los precisos t\u00e9rminos se\u00f1alados en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0206 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, normatividad bajo cuya \u00e9gida se \u00a0desarroll\u00f3 el presente proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0este \u00a0doble \u00a0escrutinio \u00a0arroja \u00a0resultados \u00a0negativos, \u00a0ya \u00a0sea porque se advierte que la demanda desatiende las \u00a0exigencias \u00a0m\u00ednimas \u00a0de contenido formal que la normatividad y la teor\u00eda de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0exigen \u00a0para \u00a0poder \u00a0transitar hacia su estudio de fondo, o porque de \u00a0entrada \u00a0se \u00a0establece \u00a0que \u00a0el \u00a0escrito \u00a0es inid\u00f3neo para el fin propuesto, la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0deber ser la de inadmisi\u00f3n, ello con el prop\u00f3sito de resguardar los \u00a0principios de econom\u00eda procesal y de eficacia de la justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Como \u00a0de los mismos planteamientos de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0se \u00a0observa que las demandas no superan el examen propuesto, se han \u00a0de inadmitir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. Demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Ricardo Palomino \u00a0Otero \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero (principal): falsos juicios \u00a0de existencia por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La propuesta del casacionista radica en \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0desconoci\u00f3 plurales indicios de responsabilidad, \u00a0surgidos \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria de Ana Miguelina Blanco Silgado, lo que estructura \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n. Ello indicar\u00eda, que el Tribunal no \u00a0valor\u00f3 \u00a0el medio de prueba con efectos trascendentes en el fallo, que no fue lo \u00a0que ocurri\u00f3. Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La Sala tiene dicho que el falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0el \u00a0solo \u00a0hecho de que los \u00a0funcionarios \u00a0no \u00a0hayan destinado en el fallo un ac\u00e1pite espec\u00edfico dedicado a \u00a0estudiar \u00a0cada uno de los medios de conocimiento, cuando del contenido mismo del \u00a0fallo \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0supuestamente \u00a0ignorada, como en este caso \u00a0-la \u00a0 \u00a0indagatoria \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0se\u00f1ora \u00a0 \u00a0Blanco \u00a0Silgado- s\u00ed fue objeto de an\u00e1lisis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0cuando la supuesta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0no \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0el \u00a0medio probatorio \u00a0in \u00a0 \u00a0integrum, \u00a0 \u00a0sino \u00a0\u00fanicamente \u00a0sobre \u00a0un \u00a0segmento \u00a0o \u00a0parte \u00a0del mismo, el yerro corresponde a un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad y no a un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n. De \u00a0manera \u00a0que, \u00a0como \u00a0el clamor del demandante radica en que se cercenaron algunos \u00a0apartes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indagatoria38, \u00a0 \u00a0que \u00a0 terminaron \u00a0 por \u00a0tergiversar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 alcance39, ha debido postular el cargo \u00a0por \u00a0la \u00a0senda del falso juicio de identidad, que se presenta cuando el juzgador \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0el medio probatorio distorsiona su expresi\u00f3n f\u00e1ctica, lo recorta \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0en su contenido literal poni\u00e9ndolo a decir lo que materialmente no \u00a0dice, \u00a0para \u00a0lo cual deb\u00eda citar el medio de conocimiento sobre el que recae el \u00a0error \u00a0 \u00a0y \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 de \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 manera \u00a0 el \u00a0 Ad \u00a0quem \u00a0 distorsion\u00f3 \u00a0 lo \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Esta tarea fue obviada por el libelista, \u00a0pues \u00a0 contrariando \u00a0 la \u00a0 exigencia, \u00a0 limit\u00f3 \u00a0 su \u00a0 disertaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0exponer \u00a0fragmentariamente \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir \u00a0constituye \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0halladas \u00a0en \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de la se\u00f1ora Blanco Silgado, que no \u00a0fueron \u00a0atendidas \u00a0por el Tribunal, para a partir de all\u00ed colegir su particular \u00a0e \u00a0interesada conclusi\u00f3n acerca de la presencia de los indicios de la mentira y \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0conllevar\u00edan \u00a0al \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0su \u00a0patrocinado, \u00a0con \u00a0una clara desatenci\u00f3n de las \u00a0reglas que rigen la interposici\u00f3n de este recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Pero all\u00ed no terminaron los yerros en la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0pues \u00a0si \u00a0lo pretendido era denunciar un error por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n en la estructuraci\u00f3n de un conjunto de \u00a0indicios, \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0acreditar \u00a0era \u00a0la presencia material en el \u00a0proceso, \u00a0 del \u00a0medio \u00a0o \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0evidencian \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0 demostrando \u00a0qu\u00e9 \u00a0se \u00a0establece \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0cu\u00e1l \u00a0m\u00e9rito \u00a0les \u00a0corresponde, \u00a0y \u00a0luego, \u00a0realizar \u00a0el \u00a0proceso de inferencia l\u00f3gica a partir de \u00a0tener \u00a0acreditado \u00a0el hecho base, exponiendo los indicios que se estructuran, su \u00a0valor \u00a0correspondiente \u00a0siguiendo \u00a0las reglas de experiencia, su articulaci\u00f3n y \u00a0convergencia \u00a0con \u00a0los \u00a0otros \u00a0indicios o medios de prueba directos, tarea en la \u00a0que \u00a0obviamente \u00a0fracas\u00f3, \u00a0al \u00a0omitir \u00a0hacer \u00a0referencia expresa siquiera a los \u00a0hechos \u00a0indicadores. \u00a0Para \u00a0la \u00a0Sala, el error es evidente, pues si el censor no \u00a0los construy\u00f3 no puede alegar que los mismos fueron omitidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Aunado \u00a0a estos desaciertos, dentro del \u00a0mismo \u00a0 \u00a0 reproche \u00a0 \u00a0 asegura \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Tribunal \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0\u201c[a]preci\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0ANA \u00a0MIGUELINA \u00a0BLANCO \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0la \u00a0mentira o de la mala justificaci\u00f3n, tambi\u00e9n lo es que omiti\u00f3 \u00a0entrar \u00a0en \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0de \u00a0los dem\u00e1s deponentes \u00a0\u202640\u201d;\u00a0 \u00a0 tal \u00a0planteamiento \u00a0resulta \u00a0incomprensible, \u00a0pues \u00a0si \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cargo sugiere que el fallador omiti\u00f3 la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de estos medios indirectos de prueba, mal podr\u00eda reconocer que s\u00ed \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0pero \u00a0cuestionando \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0con \u00a0ello \u00a0quebranta \u00a0el \u00a0principio l\u00f3gico de no contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0su \u00a0propuesta resulta incoherente \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0anuncia un falso juicio de existencia, en su desarrollo, censura \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0falsos juicios de identidad y raciocinio, reproches que no se \u00a0pueden \u00a0invocar de manera simult\u00e1nea, en la medida que resultan excluyentes, lo \u00a0que \u00a0 transgrede \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 autonom\u00eda \u00a0 que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Entonces, si consideraba que en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los indicios concurr\u00edan distintos errores, ha debido postularlos en cargos \u00a0independientes \u00a0y \u00a0de \u00a0manera subsidiaria. As\u00ed, si el yerro descansaba sobre la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0lo propio era acudir al falso juicio de existencia, que en \u00a0forma \u00a0equivocada \u00a0argument\u00f3; \u00a0de \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el equ\u00edvoco radicaba en la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0ha \u00a0debido \u00a0invocar \u00a0un \u00a0falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0o si su cr\u00edtica descansaba en el merito persuasivo que se otorg\u00f3 a \u00a0alg\u00fan \u00a0medio \u00a0de \u00a0conocimiento, acudir al falso raciocinio, sin que la Corte en \u00a0virtud \u00a0del principio de limitaci\u00f3n, pueda entrar a complementar el libelo para \u00a0desentra\u00f1ar lo pretendido por el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0abandon\u00f3 \u00a0las \u00a0obligaciones que se le impon\u00edan para probar la causal escogida, \u00a0motivo por el cual, el cargo ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo (principal): falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ya \u00a0lo \u00a0indic\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala, los falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0recaen \u00a0sobre \u00a0el \u00a0hecho que revela la prueba o sobre el \u00a0contenido \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 \u00e9sta, \u00a0 porque \u00a0se \u00a0le \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa \u00a0o \u00a0cercena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se acude a este motivo de casaci\u00f3n \u00a0el \u00a0censor \u00a0debe \u00a0demostrar \u00a0que el fallador al apreciar el medio probatorio, lo \u00a0recorta \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0literal \u00a0poni\u00e9ndolo \u00a0a \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0materialmente \u00a0no \u00a0dice. Con tal prop\u00f3sito, es imprescindible que en la demanda \u00a0se \u00a0enfrente \u00a0la prueba sobre la cual recay\u00f3 el yerro con la evaluaci\u00f3n que de \u00a0\u00e9sta \u00a0hizo \u00a0el fallador y se demuestre c\u00f3mo tuvo lugar el equ\u00edvoco y cu\u00e1l es \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0del \u00a0mismo \u00a0en \u00a0la \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sentencia, es decir, su \u00a0trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con nada de ello cumpli\u00f3 el demandante pues \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0debido, \u00a0en \u00a0sus reclamos no demuestra que el Tribunal hubiese \u00a0distorsionado \u00a0o \u00a0cercenado \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por Samir Otero de la Ossa y Geofrey Campo Acosta, \u00a0para \u00a0darles un alcance distinto. Su inconformidad apunta es al an\u00e1lisis que de \u00a0esos \u00a0medios \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0lo que demuestra que \u00a0confunde \u00a0 el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0con \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0luego, \u00a0lo \u00a0propio \u00a0habr\u00eda sido acudir a un falso raciocinio por \u00a0vulneraci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que, \u00a0al \u00a0revisar \u00a0la \u00a0providencia \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0mientras \u00a0para \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0son \u00a0de \u00a0la \u00a0mayor \u00a0relevancia \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0Otero \u00a0de \u00a0la \u00a0Ossa \u00a0en \u00a0las que niega que el \u00a0procesado \u00a0recibiera \u00a0sueldo \u00a0o \u00a0asistiera \u00a0a \u00a0las reuniones de la organizaci\u00f3n \u00a0paramilitar, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Geofrey \u00a0Campo \u00a0Acosta en la que \u00a0informa \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Ana \u00a0 Miguelina \u00a0 Blanco \u00a0Silgado \u00a0le \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0espont\u00e1neamente \u00a0que \u00a0fue \u00a0la \u00a0autora \u00a0de \u00a0las \u00a0falsedades \u00a0en \u00a0las escrituras, \u00a0deliberadamente \u00a0obvia \u00a0resaltar \u00a0los \u00a0apartes \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0el \u00a0primero de los \u00a0testigos \u00a0 afirma \u00a0 que \u00a0ante \u00a0el \u00a0Notario \u00a0(Palomino \u00a0Otero) era que se suscrib\u00edan las escrituras sobre los \u00a0predios \u00a0que \u00a0se compraban bajo presi\u00f3n, as\u00ed como la ocasi\u00f3n en que vio c\u00f3mo \u00a0le fue enviado dinero a aqu\u00e9l por cuenta de un jefe paramilitar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas condiciones, la inconformidad del \u00a0libelista \u00a0radica \u00a0en \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0por los falladores a los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Samir \u00a0Otero de la Ossa y Geofrey Campo Acosta, aspirando a que \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0se \u00a0apruebe \u00a0solo \u00a0aquello \u00a0que \u00a0favorece \u00a0a \u00a0su \u00a0representado, \u00a0pretendiendo \u00a0con \u00a0esto imponer sus propias inferencias frente a la apreciaci\u00f3n \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0decirse \u00a0adem\u00e1s \u00a0que estas cr\u00edticas \u00a0testimoniales \u00a0ninguna \u00a0trascendencia \u00a0comportan, pues la decisi\u00f3n fue producto \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0sistem\u00e1tico \u00a0de \u00a0distintos medios de prueba y no de los apartes \u00a0que \u00a0discrecionalmente \u00a0selecciona \u00a0el libelista de dos declaraciones, omitiendo \u00a0comparar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0tales \u00a0elementos de juicio con los que sirvieron de \u00a0sustento \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena. Es decir, el cargo se reduce a una mera \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0y la valoraci\u00f3n judicial, por tanto, \u00a0ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo (subsidiario): falso juicio de \u00a0existencia por suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0la \u00a0censura se orienta por el falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n, \u00a0compete \u00a0al casacionista demostrar el \u00a0yerro \u00a0mediante la indicaci\u00f3n del medio que materialmente no obra en el proceso \u00a0y \u00a0hace \u00a0parte \u00a0de \u00a0la valoraci\u00f3n en el fallo, y concretar qu\u00e9 se establece de \u00a0aquel, \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0le fue asignado y c\u00f3mo su estimaci\u00f3n dio \u00a0lugar a variar las conclusiones de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala ha reproducido apartes de la demanda \u00a0relacionados \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 formulado, \u00a0 para \u00a0 dejar \u00a0 en \u00a0evidencia \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0y \u00a0confusiones \u00a0en \u00a0el ataque propuesto, pues aunque de un lado \u00a0considera \u00a0que \u00a0se \u00a0supuso \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la que se deriva su compromiso en el \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 concierto \u00a0 para \u00a0delinquir \u00a0agravado41, \u00a0dentro de la misma censura \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0los falladores \u201cfundan\u201d \u00a0su responsabilidad en \u201cla extensi\u00f3n y \u00a0otorgamiento42\u201d \u00a0de \u00a0unas escrituras p\u00fablicas en los \u00a0a\u00f1os \u00a0 200443 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0200544 y el dicho de Samir Otero de \u00a0la Ossa y Juan Carlos Revollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0indica que no solamente no se\u00f1ala la \u00a0prueba \u00a0que, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0allegada \u00a0a \u00a0la investigaci\u00f3n, habr\u00eda sido \u00a0supuesta \u00a0por \u00a0el fallador, sino que en el mismo cargo niega su reproche, cuando \u00a0con \u00a0absoluta claridad, reconoce la existencia de los medios de conocimiento que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0lo \u00a0que \u00a0vulnera \u00a0el principio de no \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0censor \u00a0consideraba \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0esto \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0estructura el falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n que postula y que estaba obligado a acreditar, pues \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0delito de concierto para delinquir lo estructura el \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de las actividades de apoyo a la organizaci\u00f3n paramilitar \u00a0que \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 notario \u00a0cumpli\u00f345, \u00a0facilitando \u00a0y extendiendo \u00a0escrituras \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0empresas \u00a0fachadas \u00a0de \u00a0la \u00a0organizaci\u00f3n, \u00a0y no de su \u00a0discutida responsabilidad en los delitos de falsedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, los desaciertos advertidos \u00a0no \u00a0permiten \u00a0dar \u00a0curso \u00a0al \u00a0cargo \u00a0propuesto, y por tanto, el reproche deviene \u00a0infundado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo (subsidiario): error en la \u00a0estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con total desconocimiento de la t\u00e9cnica de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sin intentar siquiera en este cargo enunciar la causal a cuyo amparo \u00a0reprocha \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0realiza un estudio en el que relaciona \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0para \u00a0oponer \u00a0su personal y subjetivo modo de estimarlas como \u00a0razones \u00a0 suficientes \u00a0 para \u00a0fundamentar \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0por \u00a0duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el desarrollo del reproche se limit\u00f3, a \u00a0modo \u00a0de \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0a insistir en que se privilegie su particular \u00a0postura \u00a0en \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a las efectuadas por los fallos de instancia, olvidando \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n equivocada a la que lleg\u00f3 el fallador, y \u00a0c\u00f3mo, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, las escrituras y la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Ana Miguelina Blanco Silgado perturban el sentido de la decisi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0las \u00a0descalifica, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es que lo expuesto, son inferencias \u00a0personales \u00a0que \u00a0no \u00a0consultan \u00a0el contenido y alcance de la decisi\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si la pretensi\u00f3n era desvirtuar \u00a0el \u00a0 m\u00e9rito \u00a0concedido \u00a0a \u00a0aquellas, \u00a0deb\u00eda \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0erraron \u00a0en \u00a0el proceso de valoraci\u00f3n, lo que no se logra a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0del criterio particular, sino acudiendo a un error de hecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus tres modalidades, esto es, falso \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia46, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 identidad47, \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio48. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, la comprobaci\u00f3n del supuesto \u00a0error \u00a0(adem\u00e1s \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0especificado) parte de la hip\u00f3tesis de que el \u00a0juez \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0necesariamente \u00a0admita \u00a0como \u00a0irrefutable \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0la \u00a0confronte \u00a0con \u00a0la \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0la \u00a0haga \u00a0prevalecer \u00a0sobre \u00a0la \u00a0de \u00a0\u00e9ste, con el argumento adicional que su postura abre \u00a0paso \u00a0a \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria, \u00a0tesis \u00a0inadmisible en tanto los an\u00e1lisis de las \u00a0partes \u00a0son \u00a0solamente \u00a0eso y, en modo alguno demuestran equivocaciones de quien \u00a0concluye en sentido diverso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sum\u00e1ndose a las equivocaciones anunciadas, \u00a0renglones \u00a0mas \u00a0adelante \u00a0cuestiona dentro del mismo reproche que no se hubieran \u00a0examinado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Samir Otero de la Ossa, Geofrey Augusto Campo y \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Revollo. \u00a0Esta \u00a0afirmaci\u00f3n resulta verdaderamente incomprensible, \u00a0pues \u00a0si dentro del cargo plantea que el fallador se equivoc\u00f3 en la estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0mal \u00a0podr\u00eda \u00a0desarrollar \u00a0su \u00a0reclamo alegando omisiones \u00a0probatorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0planteamiento \u00a0se ofrece contradictorio \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0bajo \u00a0id\u00e9ntica censura, demandar errores en la estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que estructuran la duda y en forma alternativa alegar la omisi\u00f3n de \u00a0otros \u00a0medios \u00a0cognoscitivos \u00a0con \u00a0igual \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0pues una propuesta de tal \u00a0naturaleza, \u00a0 vulnera \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0que \u00a0rige \u00a0este \u00a0recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 que, \u00a0 la \u00a0lac\u00f3nica \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el fallador desconoci\u00f3 la duda probatoria, no pasa de ser \u00a0un \u00a0mero \u00a0enunciado \u00a0carente de sustentaci\u00f3n, pues omite indicar de qu\u00e9 manera \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se queda sin los elementos de convicci\u00f3n suficientes para forjar \u00a0la \u00a0certeza, \u00a0ni \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de la prueba recaudada solo afloraba \u00a0incertidumbre, \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche \u00a0no \u00a0logra \u00a0evidenciar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Semejante \u00a0proceder \u00a0deja \u00a0en \u00a0evidencia el \u00a0af\u00e1n \u00a0del \u00a0libelista por replantear la discusi\u00f3n probatoria y el valor que los \u00a0falladores \u00a0le \u00a0confirieron a los distintos medios de conocimiento, tema agotado \u00a0en \u00a0las instancias y no susceptible de ser desarrollado en la forma propuesta en \u00a0esta sede, lo que obliga a la inadmisi\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo (subsidiario): falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0este tipo de censura, la Sala ha \u00a0dicho \u00a0que se incurre en tal yerro cuando el fallador aprecia un medio de prueba \u00a0que \u00a0se \u00a0allega \u00a0sin \u00a0que previamente lo ordene el funcionario competente, o sin \u00a0que \u00a0cumpla \u00a0las \u00a0formalidades que regula el legislador, o cuando se desecha por \u00a0ilegal \u00a0una \u00a0prueba \u00a0que \u00a0no ostenta tal irregularidad, correspondiendo al actor \u00a0identificar \u00a0el medio probatorio que cuestiona y las disposiciones quebrantadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien el demandante cumpli\u00f3 con la carga \u00a0de \u00a0identificar las pruebas sobre las que a su juicio recay\u00f3 el error, esto es, \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Edelvit \u00a0G\u00f3mez \u00a0Ayala \u00a0Y Roger \u00a0G\u00f3mez \u00a0 Ayala, \u00a0apoy\u00f3 \u00a0la \u00a0presunta \u00a0ilegalidad \u00a0con \u00a0argumentos equivocados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que, aunque califica de irregular su \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0por \u00a0no haberse convocado a la defensa a su pr\u00e1ctica, lo cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0no se ocup\u00f3 de demostrar: i) la ilicitud en su formaci\u00f3n y recaudo o, \u00a0ii) \u00a0la \u00a0ilegalidad del contenido que abriera campo a su exclusi\u00f3n, inactividad \u00a0que destruye la pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Corte \u00a0 quiere \u00a0 destacar, \u00a0 que \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0ser\u00e1 \u00a0recepcionada \u00a0una declaraci\u00f3n no \u00a0constituye \u00a0 per \u00a0 s\u00e9 \u00a0un \u00a0presupuesto \u00a0de \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, como tampoco que se de aviso de ello al \u00a0procesado \u00a0o \u00a0a \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0pues \u00a0compete \u00a0a la bancada defensiva permanecer \u00a0atenta \u00a0al \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que \u00a0resulte \u00a0viable \u00a0exigir \u00a0a los \u00a0funcionarios \u00a0 judiciales \u00a0 que \u00a0 asuman \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0ellos \u00a0compete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si lo que el demandante reprocha \u00a0es \u00a0no \u00a0haber \u00a0podido \u00a0contrainterrogar \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0y, por ello, entiende \u00a0vulnerados \u00a0los \u00a0principios \u00a0de publicidad y contradicci\u00f3n, tal apreciaci\u00f3n va \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0pac\u00edfica \u00a0de la Sala que al respecto ha \u00a0indicado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;el \u00a0derecho \u00a0de contradicci\u00f3n no se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de la defensa en la pr\u00e1ctica de pruebas, sino que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0ejerce \u00a0cuando \u00a0se piden pruebas, cuando \u00e9stas se critican en s\u00ed \u00a0mismas \u00a0y con relaci\u00f3n al resto del material probatorio, cuando se impugnan las \u00a0decisiones, \u00a0 cuando \u00a0se \u00a0alega, \u00a0etc\u201d449; \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0 citado \u00a0 \u201c&#8230;no \u00a0se \u00a0circunscribe \u00a0al \u00a0contrainterrogatorio \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos&#8230;, \u00a0pues \u00a0\u00e9sta \u00a0es \u00a0s\u00f3lo \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0distintas formas de poner en \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0la \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0probatoria, \u00a0toda \u00a0vez que con tal derecho lo que en \u00a0esencia \u00a0se \u00a0busca es la participaci\u00f3n efectiva de los sujetos procesales en la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, en el diligenciamiento de la misma y \u00a0posteriormente \u00a0en su an\u00e1lisis cr\u00edtico, oportunidades todas ellas para ejercer \u00a0el \u00a0contradictorio&#8230;\u201d550; \u00a0que \u00a0\u201c&#8230;el \u00a0derecho de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0reductivo \u00a0y \u00a0que, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0la \u00fanica manera de \u00a0efectivizarlo \u00a0no es repreguntando al testigo, sino que existen otras, entre las \u00a0cuales, \u00a0criticar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0no s\u00f3lo aisladamente considerada sino con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 resto \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 material \u00a0 \u00a0 probatorio&#8230;\u201d651; \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201c&#8230;las pruebas \u00a0que \u00a0el Estado est\u00e1 en la obligaci\u00f3n de practicar son \u00fanicamente aquellas que \u00a0legal \u00a0 y \u00a0materialmente \u00a0puedan \u00a0llevarse \u00a0a \u00a0efecto \u00a0y \u00a0no \u00a0las \u00a0de \u00a0imposible \u00a0cumplimiento&#8230;\u201d752 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>.\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0se \u00a0infiere \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0medios \u00a0de conocimiento no es dable \u00a0pregonar \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0derivado de falso juicio de legalidad por \u00a0desconocimiento \u00a0 de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0su \u00a0exclusi\u00f3n, \u00a0 como \u00a0 fuera \u00a0 la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0al \u00a0formular \u00a0y \u00a0desarrollar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0cargo \u00a0(subsidiario): \u00a0falta \u00a0de \u00a0congruencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor alega falta de consonancia entre \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia por cuanto en la parte resolutiva del pliego de \u00a0cargos, \u00a0no \u00a0se \u00a0incluy\u00f3 \u00a0la circunstancia de agravaci\u00f3n por la que finalmente \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0su \u00a0representado. Para argumentarlo sostiene que los falladores, \u00a0desbordando \u00a0sus \u00a0atribuciones, \u00a0lo \u00a0sancionaron por el delito de concierto para \u00a0delinquir \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0modalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cCONFORMAR53\u201d \u00a0grupos \u00a0paramilitares, \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0no fue previsto en la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se postula este tipo de censura, es \u00a0obligatorio \u00a0que el impugnante demuestre la falta de congruencia a trav\u00e9s de la \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0puntual \u00a0y \u00a0objetiva de la imputaci\u00f3n contenida en la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0o \u00a0en \u00a0la variaci\u00f3n de la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta si \u00a0hubiese \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0con \u00a0los factores asumidos por los jueces de \u00a0instancia, \u00a0sin \u00a0desconocer que la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, debe ser entendida \u00a0en \u00a0forma \u00a0integral, \u00a0esto es, sin escindir sus partes motiva y resolutiva, pues \u00a0la \u00a0consonancia \u00a0de la sentencia con el pliego de cargos no puede predicarse tan \u00a0solo respecto de las partes resolutivas de tales decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre este puntual aspecto la jurisprudencia \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 ense\u00f1ado54: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026respecto \u00a0del \u00a0tema \u00a0concreto \u00a0de \u00a0la consonancia entre acusaci\u00f3n y sentencia, la Sala ha \u00a0definido sus alcances con, entre otras, las siguientes precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. \u00a0 La \u00a0 unidad \u00a0 conceptual \u00a0 exige \u00a0correspondencia entre los hechos (causa petendi). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d2. \u00a0 La \u00a0 unidad \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 exige \u00a0correspondencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica gen\u00e9rica (nomen iuris) del \u00a0delito o delitos tipificados por esos hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d3. La armon\u00eda o desarmon\u00eda se advierte \u00a0con \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0los \u00a0apartes \u00a0que \u00a0en \u00a0uno \u00a0y otro acto procesal \u00a0precisan el cargo o los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d4. \u00a0No \u00a0basta, \u00a0por tanto, comparar las \u00a0partes \u00a0resolutivas \u00a0de las referidas actuaciones\u201d55. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, lo importante para \u00a0efectos \u00a0del \u00a0respeto \u00a0del principio de congruencia entre acusaci\u00f3n y sentencia \u00a0radica \u00a0en \u00a0que \u00a0la agravante, ya sea espec\u00edfica o gen\u00e9rica, aparezca imputada \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0una manera clara e inequ\u00edvoca en la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0o acto de variaci\u00f3n, seg\u00fan sea el caso, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que \u00a0figure \u00a0o \u00a0no \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0tales \u00a0decisiones.\u201d(subraya fuera de texto) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0congruencia no se \u00a0predica \u00a0de \u00a0las \u00a0partes \u00a0resolutivas \u00a0de \u00a0las decisiones, sino del contenido de \u00a0aquellas \u00a0 \u00a0entendidas \u00a0 \u00a0en \u00a0 su \u00a0 parte \u00a0 motiva \u00a0 y \u00a0 resolutiva \u00a0 como \u00a0 una \u00a0unidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0de \u00a0la indispensable revisi\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0que \u00a0de la actuaci\u00f3n procesal debe hacer la Corte antes de examinar \u00a0si \u00a0la \u00a0demanda \u00a0cumple con los requisitos m\u00ednimos de elaboraci\u00f3n, se advierte \u00a0que \u00a0en la acusaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda no solo precis\u00f3 que dentro de las conductas \u00a0por \u00a0las que se investiga al procesado se encontraba el delito de concierto para \u00a0delinquir \u00a0 agravado, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0340 \u00a0inciso \u00a02 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal56, \u00a0sino \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0relaciona \u00a0y explica las razones que llevan a \u00a0considerar \u00a0a \u00a0Palomino Otero \u00a0como un colaborador del grupo paramilitar. As\u00ed lo indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026efectivamente \u00a0 se \u00a0han \u00a0recaudado \u00a0evidencias \u00a0 que \u00a0 comprometen \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0como \u00a0coautor \u00a0sobre \u00a0estas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0delictivas \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0han \u00a0venido \u00a0enrostrando; pues no solamente \u00a0existen \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0 de \u00a0 esos \u00a0 trabajadores \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Notar\u00eda \u00a0que \u00a0independientemente \u00a0que \u00a0vivan \u00a0o no bajo el mismo techo donde vive la procesada \u00a0ANA \u00a0MIGUELINA \u00a0BLANCO \u00a0SILGADO, \u00a0sus \u00a0deponencias son cre\u00edbles, m\u00edrese que en \u00a0igual \u00a0sentido \u00a0y produciendo ese nexo de causalidad que nos presenta a PALOMINO \u00a0OTERO \u00a0como \u00a0una \u00a0persona \u00a0al \u00a0servicio \u00a0de las AUC, al mando de RODRIGO MERCADO \u00a0PELUFO \u00a0alias \u00a0CADENA \u00a0y \u00a0sus \u00a0secuaces, \u00a0igualmente \u00a0lo ponen al descubierto lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el se\u00f1or SAMIR ANTONIO OTERO DE LA OSSA \u201cCuando Rodrigo Cadena \u00a0quitaba \u00a0un predio o compraba, toda la documentaci\u00f3n la realizaban ellos en esa \u00a0notar\u00eda, \u00a0cuando presionaban a un finquero para que vendiera sus tierras, ellos \u00a0llenaban \u00a0una \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compra y venta y luego con este documento realizaban \u00a0las \u00a0escrituras \u00a0, ellos ten\u00edan que saber me refiero al notario y su secretaria \u00a0ANA \u00a0MIGUELINA, \u00a0que \u00a0esos \u00a0predios los compraban bajo presi\u00f3n, en una ocasi\u00f3n \u00a0estando \u00a0yo en el PALMAR, vino RODRIGO CADENA y le dio dinero a JULIO TAPIA para \u00a0que \u00a0se \u00a0lo \u00a0llevara al notario IVAN PALOMINO y ANA MIGUELINA la secretaria como \u00a0agradecimiento \u00a0por \u00a0el \u00a0favor \u00a0realizado de unas escrituras\u201d\u2026y lo declarado \u00a0por \u00a0JUAN CARLOS REVOLLO PATERNINA alias el \u00d1ATO\u2026otros mas al servicio de las \u00a0AUC \u00a0al mando de RODRIGO MERCADO PELUFFO alias CADENA, de la misma manera que lo \u00a0hace \u00a0la \u00a0procesada \u00a0ANA \u00a0MIGUELINA \u00a0BLANCO \u00a0SILGADO \u00a0compa\u00f1era \u00a0de \u00a0formula de \u00a0PALOMINO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0OTERO57\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0falt\u00f3 a la necesaria congruencia que debe existir entre esas dos \u00a0piezas \u00a0procesales \u00a0como \u00a0err\u00f3neamente \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0el demandante, pues\u00a0 \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00e9l, en la providencia acusatoria se le imput\u00f3 \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de vista f\u00e1ctico y jur\u00eddico en forma clara e inequ\u00edvoca, la \u00a0agravante \u00a0en \u00a0comento, \u00a0sin \u00a0perjuicio de que la misma no haya sido relacionada \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que ocasiona la \u00a0inadmisi\u00f3n del reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0de \u00a0la parte civil, cargo \u00fanico: \u00a0falso raciocinio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n se ataca la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por error de hecho \u00a0derivado \u00a0de falso raciocinio, esto es, por desconocimiento de los postulados de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0tiene \u00a0establecido la jurisprudencia de la Sala que se debe \u00a0indicar \u00a0qu\u00e9 dice de manera objetiva el medio, qu\u00e9 infiri\u00f3 el juzgador, cu\u00e1l \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0le \u00a0fue \u00a0otorgado, cu\u00e1l postulado de la l\u00f3gica, ley de la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0m\u00e1xima de la experiencia fue desconocida, debi\u00e9ndose indicar cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el aporte cient\u00edfico correcto, la regla de la l\u00f3gica apropiada, la m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la experiencia que debi\u00f3 tomarse en consideraci\u00f3n, y finalmente demostrar, \u00a0la \u00a0trascendencia del error indicando cu\u00e1l debe ser la apreciaci\u00f3n correcta de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0o pruebas que cuestiona y que habr\u00eda dado lugar a proferir un fallo \u00a0sustancialmente \u00a0distinto \u00a0y \u00a0opuesto \u00a0al \u00a0alcanzado58. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aun \u00a0 cuando \u00a0las \u00a0libelistas \u00a0de \u00a0manera \u00a0inequ\u00edvoca \u00a0anuncian \u00a0que el error recay\u00f3 sobre la apreciaci\u00f3n de las pruebas \u00a0y \u00a0enlistaron \u00a0las \u00a0que a su juicio fueron equivocadamente estimadas, \u00a0no \u00a0cumplieron \u00a0la \u00a0carga \u00a0que \u00a0se les \u00a0impon\u00eda, \u00a0pues \u00a0no \u00a0precisan \u00a0cu\u00e1les \u00a0de \u00a0los \u00a0componentes de la sana cr\u00edtica \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem al \u00a0otorgarles \u00a0 \u00a0determinado \u00a0 \u00a0m\u00e9rito \u00a0 suasorio \u00a0 a \u00a0aquellas \u00a0pruebas; \u00a0si \u00a0las \u00a0reglas \u00a0l\u00f3gicas, \u00a0las m\u00e1ximas de la experiencia o los aportes cient\u00edficos, ni \u00a0tampoco \u00a0desarrollaron \u00a0cu\u00e1les \u00a0eran \u00a0las \u00a0reglas, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas o los aportes \u00a0aplicables para valorar adecuadamente estos medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0c\u00f3mo las demandantes esbozan como \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0error, \u00a0que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0le otorgan una \u201c\u2026doble \u00a0y \u00a0ambigua credibilidad a los testimoniantes para condenar a \u00a0unas \u00a0personas, \u00a0y al mismo tiempo desechar sus dichos para absolver a todos los \u00a0procesados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 punible \u00a0 de \u00a0 desplazamiento \u00a0forzado\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0cuestionar \u00a0el \u00a0grado \u00a0de credibilidad, \u00a0cometieron \u00a0un grave error conceptual pues dado el sistema de libre apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que consagra la ley, el fallador tiene la obligaci\u00f3n de apreciar la \u00a0totalidad \u00a0de las pruebas, pudiendo acoger aquellos elementos que le den certeza \u00a0y \u00a0desechar \u00a0los \u00a0dem\u00e1s, \u00a0sin \u00a0que \u00a0por ello incurra en errores de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que \u00a0la credibilidad que se le \u00a0asigne \u00a0a unos determinados medios de conocimiento no pueden ser controvertidos, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se \u00a0demuestre \u00a0que las conclusiones a las que lleg\u00f3 el sentenciador \u00a0son \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, lo que en este evento no \u00a0ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0demandantes \u00a0tampoco demuestran, cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0ni c\u00f3mo, en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0las pruebas, las conclusiones respecto de los \u00a0medios \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0controvertidos \u00a0perturban \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0se \u00a0esfuerzan en demostrar las inconsistencias en que incurren los \u00a0falladores, \u00a0lo \u00a0que \u00a0exponen, \u00a0son \u00a0inferencias \u00a0personales que no consultan el \u00a0contenido y alcance del fallo de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0basta \u00a0con \u00a0anunciar que se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0contexto dentro del departamento de Sucre para la \u00e9poca de los \u00a0hechos, \u00a0 referido \u00a0 al \u00a0 dominio \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 grupos \u00a0paramilitares, \u00a0cuya \u00a0influencia \u00a0los \u00a0convirti\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0poder \u00a0intimidante \u00a0y \u00a0criminal, \u00a0para \u00a0derivar los yerros en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0al momento de derivar el juicio de \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con esta forma de argumentar, las libelistas \u00a0pretenden \u00a0extender \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del delito de desplazamiento forzado a \u00a0todos \u00a0los \u00a0procesados, partiendo de su propia visi\u00f3n de los hechos y omitiendo \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0plasm\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0lo \u00a0que \u00a0impide \u00a0el \u00e9xito de sus \u00a0pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0destaca, que no es cierto que los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0hayan \u00a0desconocido \u00a0lo \u00a0que las libelistas denominaron \u00a0el \u00a0contexto y, por ende, la \u00a0verdad \u00a0que \u00a0surge \u00a0del \u00a0plenario, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0acreditaban la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0todos los procesados en el delito de desplazamiento forzado, \u00a0pues \u00a0esa \u00a0no \u00a0fue \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n a la que llegaron los falladores. Sobre este \u00a0espec\u00edfico \u00a0asunto \u00a0y \u00a0reconociendo \u00a0que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de primera y segunda \u00a0instancia \u00a0conforman \u00a0unidad inescindible, baste con destacar lo que en ellas se \u00a0plasm\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0en torno a la responsabilidad de los \u00a0acusados \u00a0por el delito de desplazamiento forzado el A \u00a0quo destac\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA \u00a0los se\u00f1ores RODRIGO ANTONIO MERCADO \u00a0PELUFO, \u00a0NELSON \u00a0STANP BERRIO, EDWARD AYALA BERTEL, JOSE BLANCO GOMEZ, SANTANDER \u00a0ROJANO \u00a0ALTAMIRANDA, \u00a0ANA \u00a0MIGUELINA \u00a0BLANCO E IVAN PALOMINO OTERO, se les ha de \u00a0absolver \u00a0por \u00a0el \u00a0injusto \u00a0penal de desplazamiento forzado cuando quiera que el \u00a0expediente \u00a0est\u00e1 hu\u00e9rfano de prueba que determine en el grado de certeza tanto \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0t\u00edpico como la responsabilidad de los imputados\u2026F\u00edjese bien que \u00a0hay \u00a0evidencias \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0testimonial \u00a0que \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0presencia \u00a0permanente \u00a0y \u00a0puntual \u00a0que ejerc\u00eda el grupo armado al margen de la ley en todo \u00a0el \u00a0territorio del municipio de San Onofre, a trav\u00e9s del poder intimidatorio de \u00a0las \u00a0armas. \u00a0Empero esa presencia no hizo desplazar a un sector de la poblaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0siempre se trat\u00f3 de parceleros y\/o propietarios de bienes inmuebles que \u00a0no \u00a0viv\u00edan \u00a0en estas tierras. De all\u00ed que no est\u00e9n presentes los ingredientes \u00a0normativos \u00a0a \u00a0que \u00a0se refiere el Art. 180 cuando se alude al cambio de lugar de \u00a0residencia \u00a0y \u00a0si \u00a0bien es cierto que en sus dicciones iniciales MAFALDO WILCHES \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0consideraba \u00a0un \u00a0desplazado mas, toca se\u00f1alar que la finca \u00a0\u201cnuevo \u00a0mundo\u201d \u00a0era \u00a0de propiedad de su hijo y am\u00e9n de que tanto aquel como \u00a0\u00e9ste \u00a0 resid\u00edan \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 municipio \u00a0 de \u00a0 San \u00a0 Onofre, \u00a0 Sucre59\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 por \u00a0 su \u00a0 parte \u00a0 el \u00a0 Ad quem ratific\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto al primer asunto, se contrajo \u00a0la \u00a0apelante \u00a0a \u00a0censurar \u00a0falta \u00a0de coherencia de la providencia impugnada y la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0misma, \u00a0respecto \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0adolece de prueba de la \u00a0coacci\u00f3n, \u00a0violencia, \u00a0intimidaci\u00f3n o amenaza ejercitada contra los pobladores \u00a0de \u00a0la regi\u00f3n, y que no se cumpli\u00f3 con el requisito de cambio de residencia de \u00a0las v\u00edctimas, especialmente el de su representado\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>La inferencia de la apelante sin basamento \u00a0probatorio, \u00a0se \u00a0queda \u00a0en \u00a0una \u00a0mera hip\u00f3tesis. No hay manera de demostrar sus \u00a0variables \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 anunciara \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 de \u00a0instancia\u202660\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201ce) \u00a0Dadas \u00a0las dem\u00e1s generalidades que \u00a0tratan \u00a0de sometimiento al imperio del grupo de \u201cautodefensas\u201d de labriegos, \u00a0desplaz\u00e1ndolos \u00a0y \u00a0despoj\u00e1ndolos \u00a0de \u00a0sus \u00a0tierras \u00a0bajo \u00a0amenazas \u00a0contra \u00a0su \u00a0integridad \u00a0f\u00edsica, \u00a0sin \u00a0escr\u00fapulo \u00a0alguno, \u00a0atentando \u00a0contra la vida de los \u00a0ciudadanos \u00a0por \u00a0cualquier \u00a0motivo, \u00a0para \u00a0apoderarse de sus predios, utilizando \u00a0diversos \u00a0medios, \u00a0deben concretarse en un proceso y probarse la responsabilidad \u00a0penal \u00a0individual \u00a0de \u00a0los \u00a0actores de acuerdo a quienes resultaren directamente \u00a0afectados \u00a0 o \u00a0 victimas \u00a0 del \u00a0accionar \u00a0delictivo61\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0del \u00a0contenido de los \u00a0mismos \u00a0fallos \u00a0se desprende que no existi\u00f3 yerro alguno. Tesis distinta es que \u00a0desde \u00a0sus \u00a0personales \u00a0y \u00a0subjetivas \u00a0\u00f3pticas, pretendan, que se privilegie su \u00a0modo \u00a0de \u00a0estimar \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0alegaci\u00f3n libre propia de las \u00a0instancias, \u00a0pero \u00a0extra\u00f1a \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0se \u00a0limitan \u00a0a \u00a0exaltar la \u00a0verosimilitud \u00a0de sus planteamientos, con miras a favorecer los intereses de sus \u00a0representados, \u00a0 oponiendo \u00a0 esa \u00a0 estimaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0de \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala debe insistir en que para acceder a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0basta \u00a0la simple enunciaci\u00f3n de supuestos errores ni la mera \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a la valoraci\u00f3n probatoria efectuada por los juzgadores. El recurso \u00a0extraordinario \u00a0no constituye una tercera instancia para que en su desarrollo se \u00a0puedan \u00a0formular \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre y subjetiva los reparos que a bien se tengan \u00a0respecto \u00a0de la estimaci\u00f3n probatoria judicial, con el \u00e1nimo de persuadir a la \u00a0Sala \u00a0sobre \u00a0la \u00a0mayor \u00a0validez \u00a0de \u00a0las tesis por las que se abogan, m\u00e1xime si \u00a0ellos \u00a0han \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0las dos instancias \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones y al argumentar de esta \u00a0forma, \u00a0abandonaron \u00a0las \u00a0obligaciones \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0impon\u00edan \u00a0para probar las \u00a0causales \u00a0escogidas \u00a0y \u00a0pretendieron en forma equivocada a partir de enunciar un \u00a0error \u00a0no \u00a0demostrado, imponer su criterio sobre el del Tribunal, lo que conduce \u00a0a la inadmisi\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0razones \u00a0precedentes, \u00a0los cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0las distintas demandas, no se avienen a la debida postulaci\u00f3n y \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 les \u00a0 resultaba \u00a0forzosa, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0ser\u00e1n \u00a0inadmitidas \u00a0en sede extraordinaria, sin que, por otra parte, la Corte evidencie \u00a0del \u00a0estudio \u00a0de las diligencias la necesidad de superar los defectos del libelo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0corregir de manera oficiosa alguna violaci\u00f3n a las garant\u00edas \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. INADMITIR \u00a0las \u00a0 demandas \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Iv\u00e1n \u00a0 Ricardo \u00a0 Palomino \u00a0Otero \u00a0y \u00a0las \u00a0apoderadas de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA DEL ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 El 7 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del a\u00f1o en curso, la Sala cas\u00f3 el fallo de segundo grado y declar\u00f3 \u00a0la nulidad de la sentencia del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Quien \u00a0fuera reconocido como v\u00edctima dentro de la presente actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 18 y 19 cuaderno 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0El \u00a0pliego \u00a0calificatorio \u00a0cobij\u00f3 \u00a0a \u00a0Rodrigo \u00a0Antonio Mercado Pelufo, Nelson Stanp \u00a0Berr\u00edo, \u00a0Otoniel de Jes\u00fas Ocampo Mart\u00ednez, Ana Miguelina Blanco Silgado, Jhon \u00a0Mario \u00a0Torres \u00a0Mar\u00edn, Edward Ricardo Ayala Bertel, Santander Rojano Altamiranda \u00a0y \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Blanco \u00a0 G\u00f3mez \u00a0 por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0desplazamiento \u00a0 forzado, \u00a0 testaferrato \u00a0 y \u00a0 falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folio \u00a0119 y ss cuaderno 5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Folios \u00a01 a 47 cuaderno Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal. A John Mario Torres \u00a0Mar\u00edn, \u00a0le mantuvo la acusaci\u00f3n por testaferrato y lavado de activos y por las \u00a0dem\u00e1s \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0delictivas \u00a0le \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la investigaci\u00f3n, y a Otoniel de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Ocampo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0solo \u00a0lo convoc\u00f3 a juicio por el delito de lavado de \u00a0activos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Folios 133 a 246 cuaderno 10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0666 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales \u00a0legales vigentes por \u00a0concepto de multa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Adem\u00e1s \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a012.875 \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0vigentes por multa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 Por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0multa los sanci\u00f3n o con 2.000 salarios m\u00ednimos mensuales legales \u00a0vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Igualmente \u00a0le \u00a0impuso \u00a0pena de 666 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes \u00a0por multa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Adem\u00e1s \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0multa \u00a0 \u00a0de \u00a0 2000 \u00a0 salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 mensuales \u00a0 legales \u00a0vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Adicional \u00a0a \u00a0ello \u00a0lo \u00a0sancion\u00f3 \u00a0con \u00a0500 \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0vigentes de multa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Multa de 1332 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 A \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Ricardo \u00a0Palomino \u00a0Otero y Ana Miguelina Blanco Silgado los absolvi\u00f3 por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0desplazamiento forzado y testaferrato; a Rodrigo Antonio Mercado \u00a0Pelufo \u00a0lo absolvi\u00f3 de desplazamiento forzado, testaferrato y falsedad material \u00a0en \u00a0documento p\u00fablica; a Santander Rojano Altamiranda lo absuelve de los delito \u00a0de \u00a0lavado \u00a0de activos, desplazamiento forzado, testaferrato y falsedad material \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico; finalmente a Edward Ricardo Ayala Bertel y Jos\u00e9 blanco \u00a0G\u00f3mez \u00a0los \u00a0absuelve \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0desplazamiento \u00a0forzado y falsedad \u00a0material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Folio 524 cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0208 \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 2004, oficio 1760 del 18 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02006 \u00a0proveniente \u00a0del \u00a0C.T.I., \u00a0la \u00a0hoja \u00a0notarial \u00a0AA 20151795, \u00a0remplazada \u00a0por \u00a0la hoja AA 20151851de la Notar\u00eda de San Onofre, el informe del \u00a0Jefe de criminal\u00edstica del C.T.I. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0folio 535 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0As\u00ed la califica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0Folio 547 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0Folio 548 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0Secretaria de la Notar\u00eda de San Onofre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0Folio 554 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24 Se \u00a0precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25 Se \u00a0profiri\u00f3 en su favor sentencia absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0Folio 563 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0Id. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29 La \u00a0208 del 31 de diciembre de 2004 y 209 del 21 de diciembre de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0Folio 565 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31 En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0precisa que en aquellas consta la venta de unos predios a una \u00a0persona \u00a0 \u00a0muerta \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0condenado \u00a0 por \u00a0 lavado \u00a0 de \u00a0 activos \u00a0 y \u00a0testaferrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>32 Que \u00a0califica de mentirosas y contradictorias \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>33 El \u00a0mismo \u00a0 \u00a0 testimonio \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0previamente \u00a0 \u00a0acus\u00f3 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0equivocadamente \u00a0apreciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>34 \u00a0Folio 590 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35 \u00a0Concierto para delinquir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>36 \u00a0Presentan una sola demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>37 \u00a0Folio 625 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>38 \u00a0De Ana Miguelina Blanco Silgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>39 Al \u00a0valorar \u00a0algunas fracciones y desconocer la presencia de los indicios de mentira \u00a0y mala justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>40 \u00a0Folio 535 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>41 \u00a0Ante \u00a0la \u00a0exoneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de falsedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>42 \u00a0Folio 563 \u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>43 \u00a0Escritura 208 del 31 de diciembre de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>44 \u00a0Escritura 209 del 21 de diciembre de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>45 \u00a0Versi\u00f3n \u00a0de Ana Miguelina Blanco Silgado, declaraci\u00f3n de Edelvit G\u00f3mez Ayala, \u00a0Roger \u00a0G\u00f3mez \u00a0Ayala, \u00a0Samir \u00a0Antonio \u00a0otero \u00a0de \u00a0la \u00a0Ossa y Juan Carlos Revollo \u00a0Paternina \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>46 Por \u00a0suponer u omitir pruebas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>47 Al \u00a0tergiversar, cercenar o adicionar alguna prueba \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>48 \u00a0Distanciamiento \u00a0de \u00a0los par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica: l\u00f3gica, experiencia o \u00a0ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Casaci\u00f3n del 18 de julio de 2001, Radicado 13.758-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Casaci\u00f3n del 23 de mayo de 2001, Radicado 13.704-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Casaci\u00f3n del 25 de abril de 2001, Radicado 13.198-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Casaci\u00f3n del 8 de octubre de 1999, Radicado 11.612-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>53 \u00a0Folio 601 cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>54 \u00a0Sentencia 28 de mayo de 2008, radicado 22959. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>55 \u00a0Sentencia \u00a0 de \u00a0 3 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a01999, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a013588. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>56 \u00a0Folios 23 y 13 cuaderno Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>57 26 \u00a0\u00edd. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>58 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, sentencias del 26 de junio \u00a0de \u00a02002, \u00a0radicado \u00a011.451 \u00a0y \u00a010 \u00a0de \u00a0noviembre de 2005, radicado 23451, entre \u00a0otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>59 \u00a0Folio 221 y 22 cuaderno original 10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>60 \u00a0Folio 469cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>61 \u00a0Folio 477 \u00edd. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No. \u00a036.311 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0 APROBADO ACTA N\u00ba. 376- \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diez (10) de octubre de dos \u00a0mil doce (2012) \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 La Sala examina los 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