{"id":23530,"date":"2023-09-12T17:19:59","date_gmt":"2023-09-12T17:19:59","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3439126-11-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:19:59","modified_gmt":"2023-09-12T17:19:59","slug":"3439126-11-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3439126-11-12\/","title":{"rendered":"34391(26-11-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 432 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 \u00a0 D.C., \u00a0 veintis\u00e9is \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a0 dos \u00a0mil \u00a0doce \u00a0(2012) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0Sala \u00a0conformada por \u00a0Magistrados \u00a0y \u00a0Conjueces sobre el m\u00e9rito de la demanda de revisi\u00f3n presentada \u00a0por \u00a0intermedio \u00a0de \u00a0apoderado \u00a0por la se\u00f1ora PAOLA ANDREA NAVIA ARANGO, contra \u00a0los \u00a0fallos \u00a0proferidos el 26 de septiembre de 2006 por el Juzgado Tercero Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Cali (Valle), el 23 de octubre de 2008 por el Tribunal Superior \u00a0del \u00a0mismo distrito judicial, y la decisi\u00f3n del 16 de marzo de 2009 de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual se inadmiti\u00f3 la demanda de casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0contra \u00a0los fallos de instancia antes mencionados, en virtud de los \u00a0cuales, \u00a0se conden\u00f3 a la demandante como responsable de la comisi\u00f3n del delito \u00a0de hurto agravado a la pena de 36 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 Los \u00a0hechos. \u00a0Fueron \u00a0definidos \u00a0por la Corte en pret\u00e9rita \u00a0oportunidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 as\u00ed1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0doctora \u00a0PAOLA \u00a0ANDREA \u00a0 NAVIA \u00a0ARANGO \u00a0se \u00a0desempe\u00f1\u00f3 \u00a0como \u00a0Abogada \u00a0Auxiliar \u00a0del Departamento Jur\u00eddico de la \u201cCooperativa Financiera Solidarios, \u00a0en \u00a0 liquidaci\u00f3n\u201d \u00a0 desde \u00a0 el \u00a0 15 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0de \u00a02000, \u00a0con \u00a0algunas \u00a0interrupciones, \u00a0hasta \u00a0el \u00a030 \u00a0de mayo de 2001 (cfr. p\u00e1g. 2 de la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia); \u00a0entre \u00a0sus funciones estaba el cobro de cartera respaldada \u00a0con \u00a0t\u00edtulos \u00a0de \u00a0dep\u00f3sitos \u00a0judiciales \u00a0en procesos promovidos por la entidad \u00a0contra \u00a0diversos \u00a0acreedores;\u00a0 \u00a0en \u00a0esa \u00a0\u00e9poca, \u00a0aprovechando la confianza \u00a0depositada \u00a0en \u00a0ella \u00a0como \u00a0abogada \u00a0de la entidad financiera, se apoder\u00f3 de la \u00a0suma de $31 121 955 que cobr\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 abogada \u00a0reclamaba \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0de \u00a0dep\u00f3sito \u00a0judicial \u00a0en \u00a0el juzgado respectivo, luego los hac\u00eda efectivos en el \u00a0Banco \u00a0Agrario \u00a0y \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0consignar \u00a0el dinero en el mismo banco, en \u00a0cuenta \u00a0corriente \u00a0de \u00a0la \u00a0Cooperativa \u00a0financiera y deb\u00eda hacer la entrega del \u00a0recibo \u00a0de consignaci\u00f3n respectivo.\u00a0 Sin embargo, se detect\u00f3 que retiraba \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0y \u00a0luego \u00a0adulteraba el valor de las consignaciones que realizaba \u00a0en\u00a0 el Banco Agrario a favor de la Cooperativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, \u00a0efectuaba dep\u00f3sitos por un valor \u00a0inferior \u00a0al \u00a0que \u00a0aparec\u00eda en el t\u00edtulo de dep\u00f3sito judicial, o bien, hac\u00eda \u00a0efectivo \u00a0el t\u00edtulo judicial y se quedaba con la totalidad del dinero, tal como \u00a0lo refleja la experticia contable que se realiz\u00f3\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 La \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0El 27 de mayo de 2002, la Fiscal\u00eda Seccional Cincuenta y tres de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Primera de Patrimonio Econ\u00f3mico profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0hurto \u00a0agravado \u00a0por \u00a0la \u00a0confianza \u00a0y \u00a0por \u00a0la cuant\u00eda de la conducta, de \u00a0conformidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 \u00a0 art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 349, \u00a0 \u00a0 \u00a0351\u20132 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 372\u20131 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980. (folios \u00a0412 \u00a0y \u00a0s.s.). \u00a0Esta decisi\u00f3n qued\u00f3 ejecutoriada el 19 de junio de 2002 (Folio \u00a0428). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asumi\u00f3 \u00a0el conocimiento de la actuaci\u00f3n el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Cali, despacho que profiri\u00f3 sentencia \u00a0condenatoria \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02006 \u00a0(folios \u00a0619 y s.s.). Apelada la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0la \u00a0sentenciada \u00a0fue confirmada en su \u00a0integridad \u00a0por el Tribunal Superior de Cali, el 23 de octubre de 2008 (f. 711 y \u00a0s.s.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndose \u00a0 \u00a0 interpuesto \u00a0 \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, la Corte, mediante providencia del 16 de marzo de \u00a02009, lo inadmiti\u00f3 (f. 880 y s.s.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0 apoderado \u00a0judicial \u00a0la \u00a0sentenciada \u00a0present\u00f3 \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n la que fuera admitida por sala de \u00a0conjueces el 11 de octubre de 2010. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0auto del 2 de noviembre de 2010 se \u00a0corri\u00f3 \u00a0traslado \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0para \u00a0que \u00a0hiciesen \u00a0solicitudes \u00a0probatorias, \u00a0y finalmente, el 9 de diciembre se corri\u00f3 traslado para alegar de \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de revisi\u00f3n invoca la causal 2 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 de la Ley 600 de 2000, aduce el demandante que, para la fecha \u00a0en \u00a0que se notifica por estado, la decisi\u00f3n de la Corte que inadmite el recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, esto es, el 20 de marzo de 2008, se hab\u00eda producido el fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n, en tanto, para dicha fecha, la decisi\u00f3n no hab\u00eda quedado \u00a0en firme, por lo tanto alcanz\u00f3 a interrumpirse la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto de la argumentaci\u00f3n la demanda se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n emitida por la Corte Constitucional (C-641 del 13 de \u00a0agosto \u00a0de 2002), sobre la constitucionalidad del art\u00edculo 187 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual las decisiones de segunda instancia y de casaci\u00f3n quedan \u00a0ejecutoriadas \u00a0 desde \u00a0 el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0sean \u00a0suscritas \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0competente, \u00a0siempre y cuando se entienda que los efectos jur\u00eddicos se surten a \u00a0partir de la notificaci\u00f3n de las providencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0invoca \u00a0adem\u00e1s \u00a0como \u00a0sustento \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0las decisiones emitidas en los radicados 19822, 28407 y 28701 de la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATOS DE LAS PARTES \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demandante \u00a0en su alegaci\u00f3n insiste en su \u00a0petici\u00f3n, \u00a0 construye \u00a0 su \u00a0 alegaci\u00f3n, \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0del \u00a0referido \u00a0fallo \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0y de otras decisiones de la Corte Suprema, que establecen la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0notificar las decisiones de segunda instancia o de casaci\u00f3n para \u00a0entenderlas \u00a0debidamente \u00a0ejecutoriadas, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que, \u00a0al ser evidente que, en \u00a0nuestro \u00a0 caso, \u00a0para \u00a0cuando \u00a0se \u00a0produce \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0inadmisoria \u00a0de la casaci\u00f3n, ya se hab\u00eda cumplido el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0representaci\u00f3n \u00a0del Ministerio P\u00fablico \u00a0solicita \u00a0se \u00a0declare \u00a0fundada \u00a0la causal invocada, en \u00a0tanto \u00a0considera, \u00a0luego \u00a0de \u00a0hacer \u00a0los c\u00f3mputos del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0caso, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n que el fen\u00f3meno \u00a0extintivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0produjo \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0se notificase la \u00a0decisi\u00f3n que inadmiti\u00f3 el recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Toma \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0en \u00a0su \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0lo \u00a0dispuesto por la Corte Constitucional en el referido \u00a0fallo C-641 de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Conforme \u00a0ya \u00a0se \u00a0indic\u00f3 \u00a0el \u00a0actor \u00a0en \u00a0revisi\u00f3n \u00a0invoca \u00a0como \u00a0presupuesto \u00a0de su demanda la realizaci\u00f3n de la causal \u00a0segunda \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el art\u00edculo 220 de la Ley 600 de 2000, \u201cCuando \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0condenatoria o que imponga \u00a0medida \u00a0de \u00a0seguridad, \u00a0en \u00a0proceso \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda iniciarse o proseguirse por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0por \u00a0falta de querella o petici\u00f3n v\u00e1lidamente \u00a0formulada, \u00a0 o \u00a0 por \u00a0 cualquier \u00a0 otra \u00a0causal \u00a0de \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de la prescripci\u00f3n enervante de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal, tiene lugar como de anta\u00f1o se ha dejado establecido por esta \u00a0Corporaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La causal \u00a0segunda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, tal como ha sido\u00a0 concebida en el estatuto procesal \u00a0penal, \u00a0pareciera \u00a0regular exclusivamente hip\u00f3tesis de extinci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0anteriores \u00a0al \u00a0fallo, \u00a0dejando \u00a0fuera \u00a0de previsi\u00f3n situaciones que por \u00a0igual \u00a0pueden \u00a0llegar a presentarse como consecuencia del mismo o en el tr\u00e1mite \u00a0de su ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es esta la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0acontece \u00a0con \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0que, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0puede \u00a0producirse \u00a0antes, \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0o \u00a0despu\u00e9s \u00a0de la sentencia. Es antecedente, \u00a0cuando \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0su \u00a0proferimiento, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n se halla prescrita; \u00a0consecuencial, \u00a0 cuando \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0acaece \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0adoptadas; \u00a0y, \u00a0sobreviniente, si el t\u00e9rmino prescriptivo se cumple despu\u00e9s de \u00a0haberse dictado y antes que la decisi\u00f3n quede en firme. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El primer \u00a0caso \u00a0 no \u00a0ofrece \u00a0mayores \u00a0dificultades, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0razones \u00a0porque \u00a0es \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0la \u00a0causal \u00a0expresamente \u00a0refiere, \u00a0y ocurre cuando el juzgador \u00a0adopta \u00a0el \u00a0fallo sin percatarse que la acci\u00f3n est\u00e1 prescrita. En este evento, \u00a0por \u00a0mandato del art\u00edculo 240.1 ejusdem, el juez de revisi\u00f3n debe invalidar la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0dictar \u00a0la \u00a0providencia de sustituci\u00f3n, que no puede ser distinta \u00a0de\u00a0 \u00a0la cesaci\u00f3n de todo procedimiento por improseguibilidad de la acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El segundo \u00a0caso \u00a0se presenta cuando en el fallo se toman decisiones con repercusiones en la \u00a0punibilidad, \u00a0determinando \u00a0el advenimiento del fen\u00f3meno extintivo, bien porque \u00a0elimine \u00a0agravantes \u00a0o reconozca atenuantes, o haga menos rigurosos los grados o \u00a0formas \u00a0 de \u00a0participaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0o \u00a0var\u00ede \u00a0favorablemente \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n de la conducta, para citar algunos pocos ejemplos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Esta \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0anot\u00f3, \u00a0pareciera no hacer procedente la revisi\u00f3n a \u00a0juzgar \u00a0por \u00a0el \u00a0texto \u00a0de los art\u00edculos 232.2 y 240.1, pero en raz\u00f3n a que la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0es \u00a0fen\u00f3meno \u00a0posible \u00a0de \u00a0concretarse \u00a0en cualquier momento del \u00a0proceso, \u00a0a\u00fan \u00a0despu\u00e9s de la sentencia, debe quedar comprendida en este motivo \u00a0de procedencia, al lado de la prescripci\u00f3n antecedente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed lo ha \u00a0entendido \u00a0la \u00a0Corte. \u00a0En providencia de mayor\u00eda de marzo 5 de 1996, reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0operancia del fen\u00f3meno prescriptivo a ra\u00edz del tipo de decisi\u00f3n tomada en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por lo cual declar\u00f3 probada esta causal, a cuyo amparo se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n. \u00a0All\u00ed \u00a0mismo \u00a0aclar\u00f3, \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0los \u00a0alcances del \u00a0mencionado \u00a0art\u00edculo \u00a0240.1, \u00a0que en estos espec\u00edficos eventos no proced\u00eda la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0cuestionado, \u00a0porque \u00a0si \u00a0as\u00ed \u00a0fuera \u00a0quedar\u00eda \u00a0sin \u00a0fundamento \u00a0la \u00a0causal \u00a0invocada, \u00a0debi\u00e9ndose entender que la acci\u00f3n se dirige \u00a0contra \u00a0la \u00a0ejecutoria, \u00a0a efectos de poder producir la decisi\u00f3n complementaria \u00a0correspondiente \u00a0(Cfr. \u00a0Revisi\u00f3n \u00a0No.8336, \u00a0Mag. \u00a0Pte. \u00a0Dr. \u00a0Carlos \u00a0E. \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La tercera \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0se \u00a0cumple con \u00a0posterioridad \u00a0a haber sido dictado el fallo, concretamente entre la fecha de su \u00a0proferimiento \u00a0y \u00a0aquella \u00a0en \u00a0que \u00a0alcanza \u00a0ejecutoria, \u00a0supuesto en el cual se \u00a0encuentra \u00a0 soportada \u00a0 la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0promovida \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0judice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Esta \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0igual que la anterior, debe entenderse tambi\u00e9n comprendida por \u00a0la \u00a0causal \u00a0segunda, \u00a0pues \u00a0para \u00a0la \u00a0Corte \u00a0es claro que cuando la norma que la \u00a0consagra, \u00a0alude \u00a0a \u00a0la sentencia como objeto de revisi\u00f3n, est\u00e1\u00a0 haciendo \u00a0referencia \u00a0al \u00a0fallo \u00a0ejecutoriado, \u00a0o decisi\u00f3n con autoridad de cosa juzgada, \u00a0quedando \u00a0as\u00ed \u00a0cobijados \u00a0por la causal no solo los motivos de extinci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0que impiden la producci\u00f3n de la sentencia, sino los que afectan \u00a0su \u00a0ejecutabilidad \u00a0o \u00a0eficacia, \u00a0y que habi\u00e9ndose presentado en oportunidad de \u00a0ser declarados, no merecieron pronunciamiento judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0causales \u00a0de \u00a0extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal no operan de pleno de derecho; para \u00a0que \u00a0surtan \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0es \u00a0necesario que medie decisi\u00f3n judicial que \u00a0declare \u00a0su ocurrencia. Por eso, mientras un tal pronunciamiento no se presente, \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales \u00a0cumplidos \u00a0tienen \u00a0total \u00a0eficacia, pudi\u00e9ndose, en esas \u00a0condiciones, \u00a0llegar incluso al proferimiento del fallo de m\u00e9rito, y con \u00e9ste, \u00a0a \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cosa \u00a0juzgada, \u00a0con \u00a0todos los efectos que ella \u00a0conlleva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0los actos procesales cumplidos con posterioridad a la \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0extintivo \u00a0son ileg\u00edtimos, y es ello lo que faculta \u00a0intentar \u00a0su \u00a0derrumbamiento \u00a0a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, \u00fanico medio \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0inmutabilidad de las decisiones amparadas por la cosa juzgada \u00a0debe \u00a0 levantarse.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis que se viene analizando, se tiene que la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se encontraba vigente cuando la sentencia fue proferida. Por esta raz\u00f3n, \u00a0no \u00a0cabe \u00a0discutir su legitimidad como acto procesal; solo la posterior p\u00e9rdida \u00a0de \u00a0aptitud \u00a0jur\u00eddica \u00a0debido \u00a0al efecto enervante de la prescripci\u00f3n, operado \u00a0durante \u00a0la notificaci\u00f3n. De all\u00ed que sea en contra de la ejecutoria, y no del \u00a0fallo \u00a0 propiamente \u00a0dicho, \u00a0que \u00a0en \u00a0estricto \u00a0rigor \u00a0l\u00f3gico \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0orientada la acci\u00f3n de revisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La sentencia \u00a0es \u00a0leg\u00edtima, \u00a0puesto que al dictarse no concurr\u00eda causal de extinci\u00f3n alguna \u00a0que \u00a0se \u00a0opusiera \u00a0a su producci\u00f3n, pero no lo es su firmeza, para cuyo momento \u00a0ya \u00a0 el \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0operado.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0\u00faltima \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0referida \u00a0es la que \u00a0enfrenta \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0ex\u00e1mine, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0en el evento en que, el fen\u00f3meno \u00a0extintivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0puede \u00a0tener \u00a0lugar \u00a0entre \u00a0el \u00a0proferimiento \u00a0de la \u00a0decisi\u00f3n y el alcance de su ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 De acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 80 del estatuto punitivo vigente para el \u00a0momento \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de los hechos, (art\u00edculo 83 de la Ley 599 de 2000), la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0prescribe \u00a0en un t\u00e9rmino igual al m\u00e1ximo de la pena imponible, \u00a0sin que, en ning\u00fan caso pueda ser inferior a cinco a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de prescripci\u00f3n se interrumpe \u00a0con \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n debidamente ejecutoriada (o la formulaci\u00f3n de \u00a0imputaci\u00f3n) \u00a0y \u00a0comenzar\u00e1 \u00a0a \u00a0correr de nuevo por un t\u00e9rmino equivalente a la \u00a0mitad \u00a0del \u00a0lapso \u00a0inicial, sin que pueda ser inferior a cinco (5) ni superior a \u00a0diez (10) a\u00f1os (art\u00edculo 86 ibidem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Importa \u00a0destacar que en la etapa del juicio \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n comienza a contarse a partir de la \u00a0ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En el presente \u00a0caso, \u00a0no se discute la hip\u00f3tesis delictiva imputada a la sentenciada, de igual \u00a0manera \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0del \u00a0tr\u00e1nsito legislativo, resulta m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0a \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada la aplicaci\u00f3n de las normas del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, de manera que se procede por el delito de hurto (art. 349 \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980), \u00a0el \u00a0cual \u00a0ten\u00eda fijada una pena de uno (1) a seis (6) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un hurto agravado en raz\u00f3n de la confianza \u00a0depositada \u00a0en \u00a0el \u00a0agente por el due\u00f1o o tenedor de la cosa, lo que incrementa \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0una sexta parte a la mitad, conforme lo establece el art\u00edculo \u00a0350-2. \u00a0La \u00a0pena \u00a0debe \u00a0ser \u00a0incrementada \u00a0de \u00a0una \u00a0tercera parte a la mitad, al \u00a0establecerse \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 cuant\u00eda \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 apropiado \u00a0supera \u00a0los \u00a0cien \u00a0mil \u00a0pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0guarismos \u00a0mencionados \u00a0determinan que, \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima a imponer corresponder\u00eda a trece (13) a\u00f1os y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0(6 \u00a0+ \u00a0\u00bd = 9 + \u00bd = 13.6). Lo que de otra parte indica que el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de prescripci\u00f3n en el juicio equivale a la mitad, esto es, seis a\u00f1os \u00a0y nueve meses (6 a 9 m). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si se tiene que la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a019 de junio de 2002, tal como lo ense\u00f1a la constancia \u00a0secretarial \u00a0(f. \u00a031 \u00a0c.4, \u00a0428 c.3), a partir del d\u00eda 20 de junio se empieza a \u00a0contabilizar \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0esto es, el lapso de seis \u00a0a\u00f1os y nueve meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0importa \u00a0precisar \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de prescripci\u00f3n se cumplir\u00eda en el caso examinado el 20 de marzo del \u00a0a\u00f1o \u00a02009. \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0la notificaci\u00f3n que se presupuesta como necesaria \u00a0para \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0por \u00a0el \u00a0Demandante y el Ministerio P\u00fablico, habr\u00eda sido \u00a0oportuna, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene en cuenta que la misma se produce justamente el d\u00eda 20 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02009. \u00a0Y, es que, tanto el Demandante como el Ministerio P\u00fablico \u00a0parten \u00a0del \u00a0err\u00e1tico \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0considerar \u00a0que el t\u00e9rmino se contabiliza \u00a0desde \u00a0el \u00a019 \u00a0de junio de 2002, cuando ello no puede ser as\u00ed, en tanto este es \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino de ejecutoria, es decir, aquel lapso que tienen \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0para \u00a0impugnar \u00a0la decisi\u00f3n de que se trate, lo que indica que si \u00a0ese \u00a0d\u00eda \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0firme, a partir del d\u00eda siguiente comienza a contarse la \u00a0prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado corresponde precisar igualmente \u00a0que, \u00a0para \u00a0el \u00a0caso, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0postulan \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0basta \u00a0considerar \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0se produce la notificaci\u00f3n, como fecha en que se \u00a0entera \u00a0o \u00a0pone \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los interesados la decisi\u00f3n, dado que no \u00a0siendo \u00a0impugnable la misma, no debe correr t\u00e9rmino de ejecutoria, en la medida \u00a0en \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0incidencia \u00a0alguna \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n o en la firmeza de la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El art\u00edculo 187 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000 precept\u00faa que las sentencias de casaci\u00f3n, al igual que \u00a0las \u00a0providencias interlocutorias de segunda instancia, la consulta y la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0quedan \u00a0ejecutoriadas \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0son \u00a0suscritas por los \u00a0funcionarios \u00a0correspondientes, \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0se entienda que los efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0se surten a partir de la notificaci\u00f3n de las providencias, conforme \u00a0lo \u00a0precisa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0el \u00a0mentado \u00a0fallo \u00a0de exequibilidad \u00a0condicionada del la norma aludida (C-641 de 2002): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConforme \u00a0a lo \u00a0expuesto, \u00a0es \u00a0pertinente \u00a0concluir que la norma es constitucional en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0dichas \u00a0sentencias y providencias interlocutorias quedan \u00a0ejecutoriadas \u00a0el \u00a0d\u00eda en que son suscritas por el funcionario correspondiente. \u00a0Sin \u00a0embargo, como la notificaci\u00f3n de las mismas es indispensable y solamente a \u00a0partir \u00a0de \u00a0dicho conocimiento, es posible imponer voluntaria o coactivamente el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0\u00f3rdenes \u00a0proferidas \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n judicial, la Corte \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0dichas \u00a0sentencias y providencias no produce \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0mientras no se surta su notificaci\u00f3n. Por eso, en la parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0esta \u00a0sentencia se declarar\u00e1 exequible la disposici\u00f3n acusada, \u00a0en \u00a0el sentido que los efectos jur\u00eddicos se surten a partir de la notificaci\u00f3n \u00a0de las providencias respectivas\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, concluye en relaci\u00f3n con la interrupci\u00f3n \u00a0de la prescripci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor lo tanto, si \u00a0los \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de la decisiones judiciales ejecutoriadas previstas en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0187 \u00a0del \u00a0C. de P.P., presuponen su notificaci\u00f3n, el t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal previsto en el inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 86 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0no \u00a0se extingue por la imposici\u00f3n de la pena mediante una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0firme \u00a0y \u00a0ejecutoriada, \u00a0sino \u00a0hasta \u00a0que \u00a0dicha \u00a0providencia sea \u00a0efectivamente notificada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe contera que, \u00a0una \u00a0vez \u00a0efectuada \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n personal o realizada la notificaci\u00f3n por \u00a0edicto \u00a0(en \u00a0caso \u00a0de \u00a0no \u00a0ser \u00a0posible la primera), se entiende que los sujetos \u00a0procesales \u00a0conocieron \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0y \u00a0a \u00a0partir de ese momento se \u00a0extingue \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n y empieza a contar la \u00a0prescripci\u00f3n de la pena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0si conforme lo entienden el \u00a0demandante \u00a0y el Ministerio P\u00fablico, seg\u00fan las voces de la sentencia referida, \u00a0es \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0la que interrumpe el t\u00e9rmino, bien puede concluirse que, \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por estado alcanz\u00f3 a interrumpir el \u00a0t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, lo cual hace impr\u00f3spera la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 Desde \u00a0otra \u00a0perspectiva, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0claro \u00a0supuesto que define la norma declarada \u00a0exequible \u00a0en el multicitado fallo de constitucionalidad, debe concluirse que si \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0inadmiti\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0contra el cual no \u00a0procede \u00a0medio \u00a0de impugnaci\u00f3n alguno fue suscrita el 16 de marzo de 2009, esto \u00a0es, \u00a0tres \u00a0(3) \u00a0o \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0d\u00edas \u00a0antes \u00a0de que se cumpliese el lapso de la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0debe \u00a0concluirse \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0se interrumpi\u00f3 oportunamente \u00a0dicho t\u00e9rmino extintivo de la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta con que la decisi\u00f3n haya sido suscrita \u00a0por \u00a0el \u00a0competente para entenderla ejecutoriada, conforme lo indica el fallo de \u00a0exequibilidad. \u00a0Los \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0a los que alude la decisi\u00f3n, y que no \u00a0pueden \u00a0cumplirse \u00a0sino \u00a0despu\u00e9s de la publicidad, enteramiento o notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0no pueden comprender la prescripci\u00f3n, como se refiere en el \u00a0ejemplo \u00a0que \u00a0suministra la misma Corte Constitucional en su decisi\u00f3n. Esto por \u00a0cuanto \u00a0este \u00a0fen\u00f3meno \u00a0depende \u00a0de la ejecutoria, esto es, de la firmeza de la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el cual se materializa en el acto de la suscripci\u00f3n de la decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0funcionario, \u00a0y \u00a0no \u00a0despu\u00e9s de su publicidad o enteramiento o \u00a0notificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que, conforme all\u00ed mismo se destaca, \u00a0uno \u00a0es \u00a0el fen\u00f3meno de la ejecutoria y otro el de la notificaci\u00f3n, este tiene \u00a0por \u00a0objeto hacer conocer la decisi\u00f3n, pero para este caso en concreto, en nada \u00a0afecta \u00a0la \u00a0ejecutoria que se cumple por mandato legal al momento de la firma de \u00a0la sentencia o del auto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 pret\u00e9ritas \u00a0 oportunidades \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0pronunciado la Corte sobre el punto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0advierte \u00a0entonces que la exequibilidad \u00a0condicionada \u00a0del \u00a0citado fragmento del inciso 2 del art\u00edculo 187 de la ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0no \u00a0modifica \u00a0el \u00a0momento \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual queda ejecutoriada la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0decide \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, cuando no se \u00a0sustituye \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0de la misma, sino simplemente que su eficacia \u00a0jur\u00eddica \u00a0est\u00e1 \u00a0subordinada \u00a0a su notificaci\u00f3n, la \u00a0cual \u00a0debe hacerse a trav\u00e9s de los m\u00e9todos legalmente previstos, sin necesidad \u00a0de \u00a0que una vez realizada, sea necesario surtir el t\u00e9rmino de ejecutoria de los \u00a0tres \u00a0(3) d\u00edas que reclama el defensor, porque \u00e9sta opera en el momento en que \u00a0se \u00a0suscribe \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0los actos de notificaci\u00f3n en tales \u00a0circunstancias \u00a0tienen \u00a0como finalidad \u00fanica comunicar lo resuelto a las partes \u00a0momento \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual el fallo tiene plena eficacia jur\u00eddica o dicho de \u00a0otro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0modo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecutable.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante hace referencia a decisiones en \u00a0las \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0postulado que es necesario la notificaci\u00f3n4 \u00a0 \u00a0para \u00a0interrumpir \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0se insiste, el enteramiento o la \u00a0notificaci\u00f3n, \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0buscan \u00a0la \u00a0publicidad \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n para que el \u00a0afectado \u00a0o \u00a0los interesados tengan conocimiento de la misma, mas ello no afecta \u00a0la firmeza o ejecutoriedad del auto o sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0pret\u00e9rita \u00a0oportunidad, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 mismo \u00a0 \u00a0 tema5: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0No \u00a0obstante, tal como fuera destacado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0fecha \u00a023 de abril de 2008, si la sentencia de \u00a0constitucionalidad \u00a0no \u00a0retir\u00f3 del ordenamiento el inciso segundo del art\u00edculo \u00a0187, \u00a0el entendimiento que debe seguir d\u00e1ndosele a la disposici\u00f3n es el de que \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0all\u00ed \u00a0mencionadas \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0y \u00a0de casaci\u00f3n, quedan \u00a0ejecutoriadas una vez sean suscritas por el juez o magistrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, una cosa es el fen\u00f3meno de la \u00a0ejecutoria, \u00a0y \u00a0otra \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0publicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. Sobre este punto conviene no perder de vista que, \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0de segundo grado son, por regla general, inimpugnables, lo cual \u00a0conlleva \u00a0a \u00a0entender \u00a0que \u00a0las \u00a0notificaciones \u00a0de \u00a0las mismas surten apenas el \u00a0efecto de publicidad y comunicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0ejecutoria es de ordinario un \u00a0efecto \u00a0que \u00a0sucede \u00a0a la notificaci\u00f3n, ello no siempre debe ocurrir as\u00ed, como \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que nos ocupa, en donde la ejecutoria se produce, sin perjuicio de \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n, \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0o publicidad de la decisi\u00f3n. En la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0constitucionalidad que se comenta, el juicio de reproche que se le hace a la \u00a0norma \u00a0de \u00a0cara \u00a0a \u00a0la Carta Pol\u00edtica y al principio del debido proceso y otras \u00a0garant\u00edas \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0que no garantiza el principio de publicidad, de all\u00ed la \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 da, \u00a0 para \u00a0que \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0no \u00a0obstante \u00a0quedar \u00a0ejecutoriadas, deban ser\u00a0 comunicadas o publicitadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a decisiones que no admiten recursos, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0no \u00a0tiene, \u00a0como \u00a0lo \u00a0pretende \u00a0el \u00a0demandante, efecto alguno \u00a0relacionado \u00a0 con \u00a0 la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0ni \u00a0con \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0hacia \u00a0la \u00a0misma, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0encamina \u00a0\u00fanicamente, a hacer \u00a0conocer la decisi\u00f3n por parte de los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0evento \u00a0sub \u00a0judice, como ha quedado \u00a0demostrado, \u00a0nunca \u00a0oper\u00f3 el fen\u00f3meno de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las dos hip\u00f3tesis analizadas, lo cual impone declarar infundada \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0invocada \u00a0y \u00a0mantener \u00a0la \u00a0firmeza \u00a0de las decisiones \u00a0sancionatorias demandadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0DECLARAR \u00a0 \u00a0 \u00a0INFUNDADA \u00a0la \u00a0causal \u00a0de revisi\u00f3n presentada como fundamento de la \u00a0demanda incoada por PAOLA ANDREA NAVIA ARANGO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Devu\u00e9lvanse \u00a0las diligencias al despacho \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta decisi\u00f3n procede el recurso de \u00a0reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0 y \u00a0 c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LU\u00cdS \u00a0 \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 DIEGO EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUSTAVO \u00a0ENRIQUE MALO FERNANDEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0HERNARDO MEDINA TORRES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>WILLIAM \u00a0 MONROY \u00a0 VICTORIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JUAN \u00a0CARLOS PRIAS \u00a0BERNAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0REYES \u00a0 \u00a0ALVARADO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR \u00a0OTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a016 marzo 2009 Radicaci\u00f3n 31428 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Radicaci\u00f3n \u00a0 11519 \u00a0sentencia \u00a029 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01997. \u00a0En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido \u00a0Radicaci\u00f3n 2870, auto 15 de mayo 2008 entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Casaci\u00f3n 24345 23 abril 2008, Revisi\u00f3n 30823. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Radicaciones 19822, 28701, 28047. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Radicaci\u00f3n 30823 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrada Ponente: \u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 Aprobado Acta No. 432 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 \u00a0 D.C., \u00a0 veintis\u00e9is \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a0 dos \u00a0mil \u00a0doce \u00a0(2012) \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0Sala \u00a0conformada por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-23530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}