{"id":23418,"date":"2023-09-12T17:19:51","date_gmt":"2023-09-12T17:19:51","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3088329-02-12\/"},"modified":"2023-09-12T17:19:51","modified_gmt":"2023-09-12T17:19:51","slug":"3088329-02-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3088329-02-12\/","title":{"rendered":"30883(29-02-12)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 30883 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 062 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veintinueve (29) de febrero de \u00a0dos mil doce (2012) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 \u00a0S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte resuelve el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda \u00a01\u00aa \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los Tribunales Superiores de Santa Rosa de Viterbo y Yopal, \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de primera instancia del 28 de agosto de 2008, a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0 \u00a0cual \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0\u00danica \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 Yopal \u00a0 absolvi\u00f3 \u00a0 en \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 al \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0Javier \u00a0 \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Rosales \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n \u00a0agravado, \u00a0seg\u00fan hechos realizados en su calidad de Fiscal 4\u00ba Especializado de \u00a0la mencionada ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El fallador de primer grado los resumi\u00f3 de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a08 de septiembre de 2005, el se\u00f1or Fiscal 4\u00ba Especializado de \u00a0Yopal, \u00a0Javier \u00a0Alberto \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Rosales, revoc\u00f3 la medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en detenci\u00f3n que pesaba en contra de los se\u00f1ores Wilfredo Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Eberto \u00a0Higuita Usuga, sindicados del delito de concierto \u00a0para \u00a0delinquir. \u00a0Se \u00a0tiene, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0como una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0derecho, \u00a0ya \u00a0que \u00a0desde la detenci\u00f3n \u00a0ordenada \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a07 \u00a0de \u00a0febrero de 2005, no obr\u00f3 en el expediente \u00a0elemento \u00a0de \u00a0prueba \u00a0nuevo\u00a0 \u00a0alguno \u00a0que \u00a0diera \u00a0pie \u00a0a que se revocara la \u00a0detenci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0surtida \u00a0contra \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Cuarto \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Yopal se inici\u00f3 a solicitud de la Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0de Santa Rosa de Viterbo, al poner en conocimiento de \u00a0la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 Delegada \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad \u00a0posibles \u00a0irregularidades \u00a0detectadas \u00a0en \u00a0el \u00a0manejo \u00a0de \u00a0varias actuaciones procesales a \u00a0cargo \u00a0 \u00a0del \u00a0 fiscal \u00a0 Javier \u00a0 Alberto \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0Rosales; \u00a0 fue \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Especializada \u00a0de \u00a0Yopal, \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a04 \u00a0de enero de 2006, dispuso la \u00a0ruptura \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0en este expediente se \u00a0tramitara \u00a0solamente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la revocatoria de la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0a favor de los sindicados de concierto para delinquir \u00a0Wilfredo \u00a0Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Eberto \u00a0Higuita Usuga, adoptada por el \u00a0aludido \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de resoluci\u00f3n del 8 de septiembre de \u00a02005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 estos \u00a0 antecedentes, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02006 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a01\u00aa \u00a0Delegada ante los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Santa Rosa de Viterbo y Yopal dispuso la apertura de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra de Javier Alberto Rodr\u00edguez \u00a0Rosales, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0julio \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o.\u00a0 \u00a0Clausurada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a023 de marzo siguiente la fiscal\u00eda delegada \u00a0profiri\u00f3 \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 contra \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Rosales, \u00a0como autor de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de prevaricato por acci\u00f3n agravado (art\u00edculos 413 y 415 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal). \u00a0Dicha \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa del \u00a0investigado \u00a0y \u00a0confirmada por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Sexta \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, mediante \u00a0resoluci\u00f3n del 30 de octubre de 2007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa fue tramitada por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Yopal, \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0que \u00a0tras \u00a0correr \u00a0el traslado del \u00a0art\u00edculo \u00a0400 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000 y celebrar las audiencias preparatoria y \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0agosto de 2008 \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado del \u00a0delito \u00a0por \u00a0el cual fue acusado. Inconforme con dicha determinaci\u00f3n, el Fiscal \u00a01\u00ba \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0los Tribunales Superiores de Santa Rosa de Viterbo y Yopal, \u00a0de manera oportuna, formul\u00f3 y sustent\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA SENTENCIA APELADA \u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Yopal \u00a0argument\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente manera la absoluci\u00f3n impartida a favor del \u00a0procesado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0citar el contenido de las declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0fiscales \u00a0Fabio \u00a0Serrano \u00a0y \u00a0Roberto Alexander Mendoza, de los abogados \u00a0Patricia \u00a0Cabezas \u00a0Yarce, \u00a0Javier Vicente Barrag\u00e1n Negro, Leyda Acosta Enciso y \u00a0de \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0del CTI Magda Selene Am\u00e9zquita Jaramillo, concluy\u00f3 que no \u00a0se \u00a0 demostr\u00f3 \u00a0 que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0investigado, \u00a0Dr. \u00a0Javier \u00a0Alberto Rodr\u00edguez Rosales, hubiera \u00a0recibido \u00a0dinero \u00a0a \u00a0cambio \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ilegal, lo cual, de todos modos, \u00a0estim\u00f3 \u00a0in\u00fatil, \u00a0pues \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0trata es demostrar la ilegalidad de la \u00a0providencia cuestionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de la cual el fiscal hoy procesado revoc\u00f3 la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0que pesaba en contra de Wilfredo Hurtado Sep\u00falveda y \u00a0Carlos \u00a0Eberto \u00a0Higuita \u00a0Usuga, \u00a0seg\u00fan \u00a0as\u00ed se dispuso en resoluci\u00f3n del 7 de \u00a0febrero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0contiene \u00a0un \u00a0sustento \u00a0argumentativo \u00a0fundado en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 de \u00a0prueba \u00a0sobreviniente, \u00a0examen \u00a0que \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0calificado \u00a0de \u00a0equivocado \u00a0o \u00a0discutible, \u00a0pero \u00a0no \u00a0por \u00a0eso \u00a0cumple con el presupuesto de ser \u00a0abiertamente contrario a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 el \u00a0 a \u00a0quo \u00a0enuncia \u00a0las pruebas nuevas que le permitieron al \u00a0fiscal \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0Rosales \u00a0revocar \u00a0la detenci\u00f3n preventiva en contra de Wilfredo Hurtado Sep\u00falveda y las \u00a0aprecia como enseguida se menciona: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) Las declaraciones \u00a0de \u00a0Beyer \u00a0Barreto \u00a0y \u00a0Luis Carlos Moreno Izquierdo, quienes afirmaron conocer a \u00a0Hurtado \u00a0Sep\u00falveda como persona trabajadora, y refieren las circunstancias bajo \u00a0las cuales lleg\u00f3 al municipio de Algarrobo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0La \u00a0entrevista \u00a0rendida \u00a0por \u00a0el propio Hurtado Sep\u00falveda ante las autoridades militares, en la \u00a0que \u00a0explica \u00a0su \u00a0presencia \u00a0en \u00a0la \u00a0localidad \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, confirma las \u00a0versiones de los anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0calific\u00f3 \u00a0de dudosa la versi\u00f3n del mayor del Ej\u00e9rcito Nacional Wilson Camargo \u00a0Tamayo, \u00a0coordinador \u00a0del \u00a0operativo \u00a0que \u00a0culmin\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0captura de Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0e \u00a0Higuita \u00a0Usuga, \u00a0en \u00a0lo que tiene que ver con la identidad de los \u00a0alias \u00a0Wilmer y Gonzalo; de tales atestaciones surge incertidumbre en cuanto que \u00a0dichos \u00a0alias \u00a0correspondan \u00a0a \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0Hurtado \u00a0e \u00a0Higuita. \u00a0Una \u00a0tal \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0 \u00a0estim\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0a \u00a0 quo, \u00a0encuentra \u00a0apoyo en la versi\u00f3n del testigo Carlos Achagua, quien \u00a0tampoco \u00a0supo \u00a0decir con certeza a qui\u00e9nes correspond\u00edan esos apodos. Por otra \u00a0parte, \u00a0agrega \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n de primera instancia, el militar se remite a la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0habr\u00eda de suministrar el sargento Caicedo, oculta sus fuentes de \u00a0informaci\u00f3n \u00a0y \u00a0menciona a Sulay Puneme Guacaneme como la persona que delat\u00f3 a \u00a0los capturados y luego se fug\u00f3 de las instalaciones del Gaula. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) De la entrevista \u00a0practicada \u00a0al \u00a0mencionado \u00a0Puneme \u00a0Guacaname, \u00a0aprecia \u00a0el Tribunal Superior de \u00a0Yopal, \u00a0ninguna claridad se desprende en cuanto a la identidad de alias Wilmer y \u00a0Gonzalo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e)\u00a0 \u00a0A trav\u00e9s \u00a0del \u00a0informe \u00a0de la Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 2003 se le asigna a Hurtado Sep\u00falveda un alias \u00a0distinto, \u00a0el \u00a0de \u00a0Carinfle, circunstancia que incrementa la incertidumbre antes \u00a0rese\u00f1ada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>f) \u00a0 La \u00a0injurada \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Leonel \u00a0Ni\u00f1o D\u00edaz el 4 de abril de 2005 aumenta la duda sobre la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0los investigados Hurtado Sep\u00falveda e Higuita Usuga, toda vez que \u00a0dice no conocer a los individuos que fueron capturados con \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>g) \u00a0El \u00a0certificado \u00a0proveniente \u00a0de \u00a0la \u00a0Universidad \u00a0Cooperativa \u00a0de Colombia da cuenta que Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0fue alumno de esa instituci\u00f3n hasta el segundo semestre de 2004; lo \u00a0anterior, \u00a0dice el fallador de primer grado, es inconsistente con la versi\u00f3n de \u00a0alias \u00a0Achagua, \u00a0pues \u00e9ste dijo haberse desmovilizado en junio o julio de 2004, \u00a0\u00e9poca en la que Hurtado se hallaba estudiando en Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>h) \u00a0En \u00a0el memorial \u00a0petitorio \u00a0de \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la detenci\u00f3n preventiva, la defensa pone de \u00a0presente \u00a0inconsistencias entre lo dicho por alias Achagua en su entrevista y lo \u00a0narrado \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n; adem\u00e1s, agrega el fallador de primera instancia, \u00a0la \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0que \u00a0elabora \u00a0el \u00a0deponente \u00a0de \u00a0alias \u00a0Carrifle \u00a0no \u00a0corresponde con la de Hurtado Sep\u00falveda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en cuanto a las pruebas sobrevinientes que \u00a0le \u00a0permitieron \u00a0al \u00a0fiscal revocar la medida de aseguramiento a favor de Carlos \u00a0Eberto \u00a0Higuita \u00a0Usuga, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Yopal, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0unos \u00a0testimonios elabora las siguientes apreciaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a)\u00a0 \u00a0Ernesto \u00a0Mart\u00ednez \u00a0dijo \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que reconoce a Higuita Usuga como persona \u00a0trabajadora y sin antecedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0La versi\u00f3n del \u00a0mayor \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito Nacional Camargo Tamayo no permite afirmar con certeza que \u00a0Higuita Usuga sea el mismo alias Gonzalo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) Igual conclusi\u00f3n \u00a0deduce tras apreciar la declaraci\u00f3n de Leonel Ni\u00f1o D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0Del testimonio de Jos\u00e9 \u00d3scar Murcia Carvajal no se puede inferir \u00a0que \u00a0Carlos \u00a0Higuita \u00a0Usuga \u00a0no \u00a0sea \u00a0miembro \u00a0de \u00a0las AUC; sin embargo, dice el \u00a0Tribunal, \u00a0s\u00ed \u00a0es posible colegir que su presencia en la localidad de Algarrobo \u00a0no \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por raz\u00f3n de esa pertenencia, tal como as\u00ed mismo lo expone la \u00a0declarante Nubia Bautista Rinc\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0asegura \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0M\u00e1ximo \u00a0Higuera Pan se infiere que \u00a0Higuita Usuga lleg\u00f3 a Algarrobo como trabajador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo anterior, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0Yopal \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0existi\u00f3 \u00a0prueba \u00a0sobreviniente \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0reprochada \u00a0revocatoria, \u00a0la \u00a0cual le permit\u00eda al fiscal acusado \u00a0poner \u00a0en \u00a0duda la apreciaci\u00f3n probatoria que en su momento sustent\u00f3 la medida \u00a0de \u00a0aseguramiento. \u00a0Agrega \u00a0la Corporaci\u00f3n de primer grado que para revocar una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0se requiere que las pruebas sobrevinientes destruyan frontalmente \u00a0las \u00a0iniciales, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0ser\u00eda \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0demasiado \u00a0r\u00edgida del \u00a0art\u00edculo \u00a0363 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal de 2000, sino que basta que \u00a0las \u00a0nuevas \u00a0pruebas, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando no contradigan las anteriores, justifique un \u00a0nuevo \u00a0estudio de estas \u00faltimas, \u201ccomo si se dijese \u00a0\u2013precisa \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0sentenciador- que deben sopesarse de nuevo porque las \u00a0pruebas recientes as\u00ed lo aconsejan\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal se aparta de los argumentos de la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0 y \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0seg\u00fan \u00a0dice, \u00a0aquellos \u00a0\u201cadhieren \u00a0a \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0r\u00edgida \u00a0de \u00a0tal \u00a0norma\u201d \u00a0(art\u00edculo \u00a0363 de la Ley 600 de 2000), pero \u00a0no \u00a0ahondan \u00a0en \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0las cuales, en contraste, \u00a0ofrecen \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0puntual \u00a0sobre la prueba allegada con posterioridad a la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 cuestionada; \u00a0 as\u00ed, \u00a0 agrega, \u00a0 mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0el \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0se \u00a0limitan a afirmar que los elementos de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0se \u00a0tuvieron en cuenta al momento de la detenci\u00f3n eran imbatibles, \u00a0los \u00a0defensores, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0\u201cestudian ese acervo \u00a0probatorio en todos sus detalles\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el a \u00a0quo asegura que el hecho de que con posterioridad a la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del \u00a08 de septiembre de 2005 Higuita y Hurtado se \u00a0hubieran \u00a0acogido \u00a0al \u00a0programa \u00a0de \u00a0reinserci\u00f3n no torna en ilegal la libertad \u00a0concedida, \u00a0pues \u00a0de lo que se trata es de analizar las pruebas existentes entre \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de investigaci\u00f3n y la aludida resoluci\u00f3n, no hechos posteriores. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0agrega, \u00a0la libertad es un principio universal, de suerte que si no se \u00a0cuenta \u00a0con elementos de juicio serios para privar de la libertad a un individuo \u00a0es del caso dejarlo en libertad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARGUMENTOS DE IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Fiscal \u00a01\u00ba \u00a0Delegado ante los Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de Santa Rosa de Viterbo y Yopal apela el fallo de primer grado, con \u00a0los siguientes razonamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicia \u00a0por \u00a0admitir \u00a0que es cierto que no se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0 el \u00a0cohecho \u00a0o \u00a0concusi\u00f3n \u00a0que \u00a0motivaron \u00a0la \u00a0liberaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0investigados; \u00a0agrega que la abogada de \u00e9stos \u00faltimos, Patricia Cabezas Yarce, \u00a0le \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnico \u00a0judicial \u00a0de la fiscal\u00eda Magda Selene Am\u00e9zquita \u00a0Jaramillo \u00a0que \u00a0el \u00a0hoy \u00a0procesado \u00a0iba \u00a0a recibir la suma de $30.000.000 por la \u00a0decisi\u00f3n; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0precisa el fiscal recurrente, la abogada se retract\u00f3 \u00a0de \u00a0ello \u00a0en \u00a0su \u00a0testimonio y m\u00e1s adelante se supo que aquella no ten\u00eda dicha \u00a0condici\u00f3n profesional y, adem\u00e1s, se hallaba detenida en C\u00facuta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0que, \u00a0al contrario de lo que dedujo el \u00a0Tribunal, \u00a0para \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0s\u00ed \u00a0existen pruebas que demuestran el prevaricato que se le atribuye \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0expres\u00f3 \u00a0el \u00a0procurador \u00a0judicial \u00a0al apelar la \u00a0providencia \u00a0calificada \u00a0de \u00a0ilegal \u00a0y lo acept\u00f3 el fiscal de segunda instancia \u00a0cuando \u00a0afirm\u00f3, \u00a0en primer lugar, que la situaci\u00f3n probatoria para mantener la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0modificado \u00a0y, \u00a0en \u00a0segundo t\u00e9rmino, al desastar la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0dirigida \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0contra \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0procediendo a \u00a0confirmarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esta \u00a0\u00faltima \u00a0resoluci\u00f3n, \u00a0alega \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante la Corte indic\u00f3 que si bien es cierto, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de la resoluci\u00f3n del 8 de septiembre de 2005, se practicaron pruebas, \u00a0entre \u00a0ellas, la declaraci\u00f3n del mayor Wilson Camargo Tamayo, la incorporaci\u00f3n \u00a0del \u00a0informe \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02005 y la ampliaci\u00f3n de la indagatoria de \u00a0Leonel \u00a0Ni\u00f1o \u00a0D\u00edaz, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo es que ninguna de ellas fue invocada por los \u00a0defensores \u00a0para \u00a0pedir \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0ni \u00a0tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el fiscal \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Rosales en la providencia cuestionada.\u00a0 Adem\u00e1s, dichas pruebas \u00a0confirman \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0realidad \u00a0 \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0que \u00a0 justific\u00f3 \u00a0 la \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El impugnante dice que el fiscal hoy procesado \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0atender a plenitud las peticiones de los defensoras, a no ser que se \u00a0hubiera \u00a0cometido una grave equivocaci\u00f3n, lo que en este caso no ocurri\u00f3, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0presupuesto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0363 \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 2000, seg\u00fan el cual se requiere de prueba sobreviniente \u00a0para revocar la medida de detenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega, por otra parte, que no se trata de que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobreviniente \u00a0a \u00a0la \u00a0que se refiere el art\u00edculo 363 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 2000 deba ser \u2018r\u00edgida\u2019, \u00a0sino \u00a0 que \u00a0 desvirt\u00fae \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0que \u00a0indicaban \u00a0responsabilidad; \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de lo anterior, aqu\u00ed el fiscal acusado ni siquiera verific\u00f3 que los \u00a0certificados \u00a0estudiantiles \u00a0provenientes \u00a0de la Universidad de Antioquia fueran \u00a0verdaderos, \u00a0dado \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0el \u00a0falso \u00a0estudiante \u00a0en \u00a0realidad se \u00a0encontraba \u00a0 en \u00a0Casanare. \u00a0Dice \u00a0que \u00a0esa \u00a0constataci\u00f3n \u00a0debe \u00a0tramitarse \u00a0por \u00a0separado, \u00a0pues \u00a0se \u00a0intuye \u00a0que \u00a0los \u00a0aludidos \u00a0certificados pueden ser falsos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Critica, adem\u00e1s, que el funcionario judicial, \u00a0hoy \u00a0 procesado, \u00a0 invocara \u00a0 en \u00a0 la \u00a0providencia \u00a0cuestionada \u00a0inconsistencias \u00a0irrelevantes \u00a0en \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0les \u00a0concediera credibilidad a las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0conducta \u00a0y \u00a0sobre \u00a0la actividad laboral de los investigados, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0sabe \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0fueron \u00a0capturados en flagrancia; por otra parte, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0es \u00a0sabido \u00a0que \u00a0los \u00a0miembros de las autodefensas act\u00faan bajo una \u00a0fachada legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el fiscal recurrente reprocha que \u00a0para \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0hoy procesado no tuviera ninguna importancia el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0e \u00a0Higuita \u00a0Usuga, \u00a0una \u00a0vez \u00a0obtuvieron la \u00a0libertad, \u00a0continuaron delinquiendo hasta que se desmovilizaron por \u00f3rdenes del \u00a0grupo \u00a0ilegal.\u00a0 \u00a0Lo \u00a0anterior, \u00a0dice, permite deducir que todas las pruebas \u00a0recaudadas \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0su condici\u00f3n de paramilitares resultaron falsas e \u00a0inexactas. \u00a0Dicha \u00a0circunstancia, asegura el recurrente, no fue para el Tribunal \u00a0sino \u00a0un \u00a0evento posterior a la providencia prevaricadora del 8 de septiembre de \u00a02005 \u00a0y \u00a0agrega \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0trata de predecir el \u00a0futuro, \u00a0 pero \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0precedentes \u00a0indicaban \u00a0que \u00a0los \u00a0precitados \u00a0eran \u00a0paramilitares \u00a0y \u00a0el \u00a0fiscal a sabiendas les crey\u00f3 sus coartadas, con lo que se \u00a0desvi\u00f3 \u00a0 del \u00a0 camino \u00a0recto \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0fundamento \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 anteriores \u00a0planteamientos, \u00a0el fiscal le pide a la Corte que revoque la sentencia impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0condene a Javier Alberto Rodr\u00edguez \u00a0Rosales \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de prevaricato por \u00a0acci\u00f3n agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARGUMENTOS DEL NO RECURRENTE \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Javier \u00a0Alberto Rodr\u00edguez Rosales solicita \u00a0a \u00a0la Sala que confirme el fallo absolutorio de primer grado; sus argumentos son \u00a0los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado, \u00a0tras \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0no \u00a0se \u00a0alleg\u00f3 \u00a0completo \u00a0el \u00a0proceso \u00a0seguido contra su \u00a0defendido \u00a0y \u00a0que el diligenciamiento fue incorporado por la defensa en la vista \u00a0p\u00fablica, \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0el \u00a0apelante hubiera sustentado el recurso mediante la \u00a0trascripci\u00f3n \u00a0in extenso de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0en el proceso por los dem\u00e1s intervinientes, situaci\u00f3n que pide a la \u00a0Sala \u00a0 examinar, \u00a0 pues \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir \u00a0viola \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0e \u00a0independencia, \u00a0 dificulta \u00a0la \u00a0labor \u00a0de \u00a0los \u00a0no \u00a0recurrentes \u00a0\u201cdado \u00a0que \u00a0vierte \u00a0en \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0in genuina \u00a0procedencia\u201d \u00a0 y \u00a0 contradice \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0preclusi\u00f3n. \u00a0 \u00a0Agrega \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 \u2018desencuentros\u2019 \u00a0personales \u00a0no \u00a0deben \u00a0instalarse \u00a0en \u00a0la \u00a0funci\u00f3n de administrar \u00a0justicia \u00a0y \u00a0critica \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda durante la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, alega que la providencia que impuso \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0fue \u00a0ligera en sus argumentos, raz\u00f3n por la cual \u00a0ninguna \u00a0irregularidad recae sobre aquella que la revoc\u00f3. Adem\u00e1s, menciona que \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0impugnante, a trav\u00e9s de un argumento que califica de anfibol\u00f3gico, \u00a0desconoce \u00a0 que \u00a0 para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Yopal \u00a0s\u00ed \u00a0existi\u00f3 \u00a0prueba \u00a0sobreviniente \u00a0posterior \u00a0a \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de la medida de aseguramiento; por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0indica que uno de los motivos que justific\u00f3 la revocatoria fue la \u00a0ausencia \u00a0de veracidad del testimonio de alias Luis Achagua, apreciaci\u00f3n que no \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0recurrente. \u00a0Por lo tanto, agrega, la decisi\u00f3n del 8 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02005 no se puede tener como manifiestamente contraria a derecho, \u00a0m\u00e1s \u00a0a\u00fan \u00a0cuando para la fiscal\u00eda fue v\u00e1lida respecto del tambi\u00e9n sindicado \u00a0Ni\u00f1o D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rese\u00f1a \u00a0que \u00a0el \u00a0argumento \u00a0del \u00a0apelante es \u00a0apenas \u00a0su \u00a0personal \u00a0apreciaci\u00f3n\u00a0 enfrentada a la del fiscal Rodr\u00edguez \u00a0Rosales. \u00a0Por \u00a0ello, cuestiona \u00a0que \u00a0no \u00a0revelara \u00a0la \u00a0fuente \u00a0que le permiti\u00f3 sostener que la defensora de los \u00a0sindicados \u00a0Hurtado Sep\u00falveda e Higuita Usuga no ten\u00eda la calidad de abogada y \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0privada \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0en \u00a0C\u00facuta; \u00a0critica el argumento de la \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual eran falsas las certificaciones acad\u00e9micas a nombre \u00a0de \u00a0Hurtado \u00a0Sep\u00falveda, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0superfluas \u00a0de \u00a0las \u00a0contradicciones existentes en la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0se\u00f1ala que no es cierto, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0alias \u00a0Luis \u00a0Achagua \u00a0delatara o \u00a0reconociera \u00a0a \u00a0los \u00a0capturados, \u00a0ni \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0hubieran sido sorprendidos en \u00a0flagrancia, \u00a0pues, dice, no concurri\u00f3 el factor temporal que exige esta \u00faltima \u00a0figura. \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, califica como desesperada y gen\u00e9rica la afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0apelante \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0eran \u00a0falsas \u00a0las pruebas encaminadas a \u00a0desestimar la calidad de paramilitares de los sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0llama \u00a0la atenci\u00f3n acerca del \u00a0argumento \u00a0del recurrente relacionado con la dejaci\u00f3n de armas por parte de los \u00a0investigados \u00a0Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0e \u00a0Higuita \u00a0Usuga, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0al \u00a0operador \u00a0judicial \u00a0no le corresponde predecir el futuro para \u00a0as\u00ed adoptar sus determinaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Sea \u00a0lo \u00a0primero \u00a0precisar \u00a0que \u00a0a la Sala le corresponde desatar el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n interpuesto, de acuerdo con la competencia que le asigna \u00a0el \u00a0numeral \u00a03 del art\u00edculo 75 de la Ley 600 de 2000, toda vez que la sentencia \u00a0fue \u00a0proferida, \u00a0en este caso, por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Yopal, \u00a0como \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0tal \u00a0como lo prev\u00e9 el numeral 2 del \u00a0art\u00edculo 76 del mismo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Se \u00a0trata \u00a0aqu\u00ed \u00a0de \u00a0determinar \u00a0si \u00a0se \u00a0acreditan \u00a0los \u00a0elementos \u00a0que \u00a0configuran \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0prevaricato por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0en \u00a0particular \u00a0la \u00a0contrariedad a derecho de la decisi\u00f3n adoptada en \u00a0providencia \u00a0 del \u00a0 8 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0Javier \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0 Rosales \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva que \u00a0pesaba \u00a0en contra de los sindicados de concierto para delinquir Wilfredo Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0y Carlos Eberto Higuita Usuga, seg\u00fan as\u00ed lo dispuso la resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a07 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o.\u00a0 \u00a0En \u00a0particular, \u00a0se \u00a0examina si la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0cuestionada \u00a0se \u00a0ajust\u00f3 a los lineamientos fijados en el art\u00edculo \u00a0363 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, es decir, si en verdad la \u00a0revocatoria se fund\u00f3 en prueba sobreviniente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fiscal \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0discute \u00a0que \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0 a \u00a0 la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0impuso \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0se \u00a0practicaron \u00a0 otras \u00a0 pruebas; \u00a0 no \u00a0obstante, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0dichos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n,\u00a0 \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo que apreci\u00f3 la corporaci\u00f3n de primer \u00a0grado, \u00a0no \u00a0modificaban \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de los investigados.\u00a0\u00a0 Por su \u00a0parte, \u00a0 el \u00a0 a \u00a0quo, \u00a0tras \u00a0considerar \u00a0 que \u00a0 no \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la prueba sobreviniente sea frontalmente opuesta a la que fund\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0revocar, \u00a0pues, \u00a0seg\u00fan \u00a0explica, \u00a0basta \u00a0con \u00a0que \u00a0los nuevos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0justifiquen \u00a0una \u00a0nueva \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0de las pruebas que \u00a0sustentaron \u00a0la determinaci\u00f3n cuestionada, sostiene que los elementos de juicio \u00a0allegados \u00a0 con \u00a0 posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0impuso \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0 s\u00ed \u00a0permit\u00edan \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0tal \u00a0determinaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Previo \u00a0a \u00a0abordar \u00a0el an\u00e1lisis del caso \u00a0concreto, \u00a0conviene se\u00f1alar que la jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n Penal \u00a0tiene \u00a0 dicho1 \u00a0que para que se materialice la conducta punible de prevaricato por \u00a0acci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 requiere \u00a0 una \u00a0resoluci\u00f3n, \u00a0dictamen \u00a0o \u00a0concepto \u00a0\u2013en \u00a0 este \u00a0 caso \u00a0 una \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0revocatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0 \u00a0medida \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0aseguramiento\u2013 \u00a0manifiestamente \u00a0contrario a la ley, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que su contenido torna notorio, sin mayor dificultad, la ausencia de \u00a0fundamento \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0su \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0con \u00a0la normatividad, \u00a0rompiendo \u00a0abruptamente \u00a0el \u00a0deber \u00a0de sujeci\u00f3n al imperio de la ley (art\u00edculo \u00a0230 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0), \u00a0que \u00a0debe \u00a0guiar la actividad de todo \u00a0servidor p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0situaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0cuando \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0se \u00a0sustraen \u00a0sin \u00a0argumento \u00a0alguno \u00a0del \u00a0texto \u00a0de \u00a0preceptos \u00a0legales \u00a0claros \u00a0y \u00a0precisos, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0invocados \u00a0para \u00a0ello no resultan de manera razonable atendibles \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0jur\u00eddico, \u00a0entre \u00a0otros casos, por responder a\u00a0 una\u00a0 \u00a0palmaria\u00a0 \u00a0 \u00a0 motivaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 \u00a0sof\u00edstica,\u00a0 \u00a0 \u00a0grotescamente\u00a0 \u00a0ajena\u00a0 \u00a0a\u00a0 \u00a0los\u00a0 \u00a0medios\u00a0 de\u00a0 convicci\u00f3n\u00a0 o\u00a0 \u00a0por\u00a0 \u00a0 \u00a0 tratarse\u00a0 \u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 \u00a0 una\u00a0 \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n\u00a0 \u00a0contraria\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00edtido\u00a0 \u00a0 \u00a0 texto\u00a0 \u00a0 \u00a0 legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0un \u00a0tal \u00a0proceder \u00a0debe \u00a0advertirse \u00a0la \u00a0arbitrariedad \u00a0y \u00a0capricho \u00a0del \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0que adopta la decisi\u00f3n, en \u00a0cuanto \u00a0producto \u00a0de \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0contrariar \u00a0el ordenamiento jur\u00eddico, \u00a0sin \u00a0 que, \u00a0 desde \u00a0 luego, \u00a0 puedan \u00a0 tildarse \u00a0 de \u00a0prevaricadoras \u00a0las \u00a0providencias \u00a0por \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0hecho de exponer un criterio \u00a0diverso \u00a0o novedoso y, de manera especial, cuando abordan tem\u00e1ticas complejas o \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0la aplicaci\u00f3n de preceptos ambiguos, susceptibles de an\u00e1lisis y \u00a0opiniones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 dis\u00edmiles2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n necesario indicar que respecto \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0no \u00a0es suficiente con la posibilidad de \u00a0hallar \u00a0otra \u00a0lectura \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0es \u00a0menester \u00a0que \u00a0la tenida como \u00a0prevaricadora \u00a0resulte \u00a0contundentemente \u00a0ajena a las reglas de la sana cr\u00edtica \u00a0al \u00a0momento \u00a0de ponderar los medios probatorios, de manera que denote capricho y \u00a0arbitrariedad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 quien \u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0procede3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0de cara a los planteamientos \u00a0anteriores, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0anticipa \u00a0su \u00a0postura en el sentido de que confirmar\u00e1 la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0pues en verdad la providencia del 8 de septiembre de 2005 \u00a0no \u00a0resulta \u00a0abierta \u00a0y \u00a0frontalmente contraria a la ley, en la medida que en su \u00a0fundamento \u00a0se encuentra una apreciaci\u00f3n de prueba sobreviniente que, seg\u00fan la \u00a0particular \u00a0visi\u00f3n de su autor, concluye en la duda en torno a la existencia de \u00a0los presupuestos para mantener la medida de aseguramiento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0formular \u00a0algunas \u00a0precisiones \u00a0en torno a la apreciaci\u00f3n de las pruebas sobrevinientes y \u00a0de las que sustentaron la decisi\u00f3n objeto de revocaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. Sea lo primero indicar que la providencia \u00a0revocatoria \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0calificado \u00a0de \u00a0prevaricadora \u00a0fue \u00a0el \u00a0producto de la \u00a0petici\u00f3n \u00a0que, \u00a0en tal sentido, formularon las defensoras de los sindicados con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0medida de aseguramiento, a trav\u00e9s de \u00a0sendos \u00a0memoriales del 31 de agosto de 2005, luego de que, tambi\u00e9n a iniciativa \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas, \u00a0se \u00a0practicaran \u00a0e \u00a0incorporaran \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0numerosas \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, la apoderada de Higuita Usuga, a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0memoriales del 24 de febrero y 5 de abril de 2005, solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica de \u00a0los \u00a0testimonios de Domingo Cantor, Beller Barreto, Ernesto Mart\u00ednez C\u00f3rdoba y \u00a0\u00d3scar \u00a0Murcia, \u00a0los \u00a0cuales fueron ordenados en resoluciones del 4 de marzo y 8 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02005; as\u00ed mismo, la de Hurtado Sep\u00falveda pidi\u00f3 los testimonios \u00a0de \u00a0Carlos Alberto Gonz\u00e1lez, Sulain Puneme Guacaneme, Pedro Julio Lemus L\u00f3pez, \u00a0Nubia \u00a0Bautista \u00a0Rinc\u00f3n, \u00a0Domingo \u00a0Cantor, \u00a0M\u00e1ximo \u00a0Pan \u00a0y \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Felipe \u00a0Pino \u00a0Saldarriaga, \u00a0al tiempo que solicit\u00f3 la \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0unos \u00a0certificados laborales y acad\u00e9micos, todo lo cual fue \u00a0decretado en resoluciones del 25 y 29 de agosto de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las anteriores, fueron practicadas \u00a0otras \u00a0 pruebas \u00a0 dispuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial, \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0mayor \u00a0Camargo \u00a0Tamayo, \u00a0comandante \u00a0del Gaula, al igual que se \u00a0allegaron diversos informes de inteligencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0para el fiscal acusado la \u00a0revocatoria \u00a0de la detenci\u00f3n preventiva de Wilfredo Hurtado Sep\u00falveda y Carlos \u00a0Eberto \u00a0Higuita \u00a0Usuga \u00a0era justificable, con apoyo en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n mancomunada de las siguientes pruebas sobrevinientes:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) \u00a0 De \u00a0 los \u00a0informes \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0de \u00a0la \u00a0SIPOL y SIJIN, de \u00a0fechas \u00a011 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02005 \u00a0y \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o \u00a0se \u00a0aprecian \u00a0inconsistencias \u00a0en \u00a0los \u00a0alias \u00a0de \u00a0los capturados. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0calificada \u00a0de \u00a0ilegal, \u00a0los \u00a0dos organismos de \u00a0inteligencia \u00a0 manejan \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0diversa, \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0es \u00a0id\u00f3nea \u00a0para \u00a0corroborar la versi\u00f3n del comandante del Grupo Gaula Casanare. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii) En ampliaci\u00f3n \u00a0de declaraci\u00f3n del 29 de agosto de 2005, el Inspector \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0Orocu\u00e9 Pedro Julio Lemus G\u00f3mez dijo \u00a0no \u00a0haber \u00a0visto \u00a0en la tienda donde ocurri\u00f3 el operativo de captura adelantado \u00a0por \u00a0el \u00a0Gaula \u00a0al \u00a0individuo \u00a0conocido \u00a0por \u00a0el \u00a0alias de Carrifle o Carriflas, \u00a0comandante \u00a0de \u00a0finanzas \u00a0de \u00a0las \u00a0autodefensas; \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0morfol\u00f3gica \u00a0que \u00a0el \u00a0deponente \u00a0hizo \u00a0de dicho individuo no corresponde con la \u00a0fisonom\u00eda de los aprehendidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii) \u00a0 De \u00a0 las \u00a0certificaciones \u00a0 provenientes \u00a0 de \u00a0la \u00a0Universidad \u00a0Cooperativa \u00a0de \u00a0Colombia (incorporadas el 18 de agosto \u00a0de \u00a02005), se desprende que Wilfredo Hurtado Sep\u00falveda se encontraba estudiando \u00a0en \u00a0ese \u00a0establecimiento \u00a0en \u00a0el programa de Tecnolog\u00eda en Administraci\u00f3n; del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0de \u00a0la \u00a0constancia \u00a0laboral \u00a0allegada, \u00a0se infiere que aquel manten\u00eda un v\u00ednculo laboral para \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0julio de 2004. Lo anterior, apreci\u00f3 el fiscal procesado, desestima \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0incriminatoria \u00a0del \u00a0desmovilizado \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Achagua, \u00a0pues, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0afirma, \u00a0Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0evidentemente no se \u00a0hallaba en Algarrobo, Casanare, para las \u00e9pocas rese\u00f1adas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iv) La declarante \u00a0Nubia \u00a0Bautista Rinc\u00f3n (29 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02005), \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0Higuita, al momento de su captura, se hallaba \u00a0dormido \u00a0 sobre \u00a0 una \u00a0 mesa \u00a0producto \u00a0del \u00a0consumo \u00a0de \u00a0bebidas \u00a0embriagantes, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0apoya \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0su defensora, seg\u00fan la cual aquel fue \u00a0privado de la libertad por meras sospechas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>v) \u00a0 El \u00a0fiscal \u00a0especializado \u00a0de \u00a0Yopal \u00a0configur\u00f3 \u00a0un argumento que no se funda en una prueba \u00a0sobreviniente, \u00a0sino \u00a0que \u00a0constituye \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de \u00a0un evidente yerro de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Fue as\u00ed como el funcionario judicial admiti\u00f3 que la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de detenci\u00f3n preventiva, seg\u00fan la \u00a0cual \u00a0el \u00a0capturado \u00a0Higuita \u00a0Usuga portaba un arma de \u00a0fuego, \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a la realidad y constituye un \u00a0verdadero \u00a0 \u00a0\u2018lapsus \u00a0mental\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior, \u00a0excluida \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0rese\u00f1ada, \u00a0fue \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobreviniente que, en criterio del acusado, justific\u00f3 \u00a0la \u00a0revocatoria que afectaba la libertad de Wilfredo Hurtado Sep\u00falveda y Carlos \u00a0Eberto \u00a0Higuita \u00a0Usuga, \u00a0sindicados \u00a0del \u00a0delito de concierto para delinquir. De \u00a0all\u00ed, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0es cierto, como as\u00ed lo sostiene el fiscal \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0la providencia cuestionada no analiz\u00f3 el testimonio del mayor \u00a0Tamayo \u00a0Camargo \u00a0ni \u00a0la ampliaci\u00f3n de indagatoria de Ni\u00f1o D\u00edaz (el informe de \u00a0inteligencia \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02005, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo que afirma el \u00a0apelante, \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0considerado, \u00a0como \u00a0viene \u00a0de verse), tambi\u00e9n lo es que el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0procesado \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a otros elementos de juicio allegados \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 7 de febrero de 2005 que defini\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0Hurtado \u00a0Sep\u00falveda \u00a0e \u00a0Higuita \u00a0Usuga, como tambi\u00e9n \u00a0formul\u00f3 \u00a0una \u00a0nueva \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0antecedente \u00a0a \u00a0la medida de \u00a0aseguramiento, proceder \u00e9ste que reprocha el fiscal apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello permite concluir que la determinaci\u00f3n de \u00a0revocatoria \u00a0se apoya en prueba sobreviniente, como tambi\u00e9n que la apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sobre ella elabor\u00f3 el fiscal especializado, que puede ser discutible, como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo \u00a0fue \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0legales \u00a0que condujeron a su \u00a0revocatoria, \u00a0 en \u00a0 todo \u00a0 caso \u00a0 no \u00a0 configura \u00a0 una \u00a0 abierta \u00a0 y \u00a0ostensible \u00a0ilegalidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. Ahora bien, a\u00fan cuando es cierto que el \u00a0fiscal \u00a0procesado \u00a0fund\u00f3 \u00a0la decisi\u00f3n revocatoria en la apreciaci\u00f3n de prueba \u00a0sobreviniente, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo es que recurri\u00f3, adem\u00e1s, a una nueva ponderaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0antecedentes \u00a0a \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de la medida de aseguramiento, \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0esta \u00a0que censura el fiscal apelante.\u00a0 Por su parte, el Tribunal \u00a0de \u00a0Yopal no hall\u00f3 en ello irregularidad alguna, y fue as\u00ed como en sustento de \u00a0su \u00a0postura se\u00f1al\u00f3 que no se requiere que las pruebas sobrevinientes destruyan \u00a0frontalmente \u00a0las \u00a0iniciales, \u00a0sino \u00a0que \u00a0basta \u00a0que \u00a0las nuevas, a\u00fan cuando no \u00a0contradigan \u00a0las \u00a0anteriores, \u00a0justifiquen \u00a0un \u00a0nuevo estudio de estas \u00faltimas, \u00a0\u201ccomo \u00a0si \u00a0se \u00a0dijese \u00a0que deben sopesarse de nuevo \u00a0porque \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 pruebas \u00a0 \u00a0 recientes \u00a0 \u00a0 as\u00ed \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0aconsejan\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de un tal razonamiento, la Corte debe \u00a0precisar \u00a0que a\u00fan cuando al tenor de lo normado por el art\u00edculo 363 del la Ley \u00a0600 \u00a0 de \u00a0 2000, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0\u201cdurante \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0de oficio o a solicitud de los sujetos procesales, el funcionario \u00a0judicial \u00a0revocar\u00e1 la medida de aseguramiento cuando sobrevengan pruebas que la \u00a0desvirt\u00faen\u201d, \u00a0 ello \u00a0 no \u00a0 impide \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobreviniente \u00a0pueda \u00a0incidir \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de la existente al momento de \u00a0adoptar la revocaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0es as\u00ed, porque las pruebas del proceso \u00a0conforman \u00a0un \u00a0conjunto \u00a0que \u00a0no \u00a0admite \u00a0parcelaciones; \u00a0afirmar \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0llevar\u00eda \u00a0a \u00a0concluir que solamente la prueba practicada con posterioridad a la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica es id\u00f3nea para sustentar la acusaci\u00f3n, o \u00a0que \u00a0la \u00a0aducida \u00a0en el juicio fundar\u00eda exclusivamente el fallo; es decir, como \u00a0si \u00a0la \u00a0preclusividad de las diferentes fases del proceso permitiera afirmar que \u00a0los \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0 \u00fanicamente \u00a0pueden \u00a0servir \u00a0para \u00a0edificar \u00a0las \u00a0determinaciones \u00a0adoptadas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la etapa en la cual fueron practicados o \u00a0incorporados.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0precepto legal \u00a0(art\u00edculo \u00a0363 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 2000) alude a prueba \u00a0sobreviniente \u00a0 \u00a0que \u00a0 desvirt\u00fae \u00a0 la \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento4, \u00a0no \u00a0quiere \u00a0significar \u00a0que para el \u00fanico efecto de estudiar la revocatoria deba parcelarse \u00a0el \u00a0acervo probatorio, de modo tal que se excluya la prueba antecedente, la cual \u00a0puede \u00a0ser \u00a0ponderada al lado de la sobreviniente, siempre y cuando esta \u00faltima \u00a0tenga \u00a0 la \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0que \u00a0sobre \u00a0ellas \u00a0se \u00a0edificaron y condujeron a adoptar la determinaci\u00f3n que se revoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal virtud, d\u00edgase, a manera de ejemplo, \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el dicho de un cierto \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0y, \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobreviniente de car\u00e1cter \u00a0documental \u00a0acredita \u00a0que \u00a0el \u00a0declarante no estaba en condiciones de presenciar \u00a0los \u00a0hechos, se dir\u00e1, entonces, que la prueba sobreviniente permite ponderar de \u00a0una \u00a0mejor \u00a0manera \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n que amerita ser \u00a0revocada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal situaci\u00f3n fue la que ocurri\u00f3 en el caso \u00a0que \u00a0ocupa \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n de la Sala, pues en la providencia del 8 de septiembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0sobrevinientes \u00a0rese\u00f1adas \u00a0en \u00a0ac\u00e1pite \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0fiscal \u00a0acusado, \u00a0permitieron \u00a0desestimar \u00a0las pruebas que, en su \u00a0momento, \u00a0contribuyeron \u00a0a \u00a0sustentar la detenci\u00f3n preventiva, en particular la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del comandante del Gaula a cargo del operativo de captura y la del \u00a0informante Luis Achagua. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. \u00a0En \u00a0dicha \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0 una \u00a0 evidente \u00a0ilegalidad, \u00a0pues \u00a0en \u00a0verdad resulta razonable apreciar (sin que necesariamente \u00a0se \u00a0excluyan \u00a0de \u00a0plano \u00a0otras \u00a0valoraciones \u00a0probatorias) \u00a0que si la detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0se \u00a0fund\u00f3 \u00a0en la delaci\u00f3n de un informante, un tal sustento pierde \u00a0fuerza \u00a0si \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de aqu\u00e9l aparece contradicha por prueba sobreviniente \u00a0documental \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0sus \u00a0aseveraciones, \u00a0en \u00a0torno a la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0capturado, \u00a0pueden no ser\u00a0 ciertas.\u00a0 Si a lo anterior \u00a0se \u00a0agrega \u00a0la \u00a0escasa \u00a0claridad \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0correspondencia entre la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0los \u00a0capturados \u00a0y \u00a0los \u00a0alias \u00a0que \u00a0se les atribuyen, la duda se \u00a0presenta como razonable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0la anterior apreciaci\u00f3n se dir\u00e1, \u00a0como \u00a0lo \u00a0alega \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0apelante, \u00a0que \u00a0las \u00a0declaraciones de conducta nada \u00a0demuestran, \u00a0pues \u00a0los integrantes de las autodefensas desempe\u00f1an alg\u00fan oficio \u00a0l\u00edcito \u00a0dentro de la comunidad en que desarrollan el comportamiento ilegal. Tal \u00a0consideraci\u00f3n, \u00a0si \u00a0bien \u00a0puede \u00a0ser v\u00e1lida, de todos modos debe ponderarse al \u00a0lado \u00a0de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s elementos de juicio, pues en nuestro sistema probatorio no \u00a0existe \u00a0una \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0que \u00a0obligue \u00a0a apreciar esta clase de prueba de una \u00a0determinada manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0cuanto a los argumentos que ofrece el \u00a0fiscal \u00a0apelante \u00a0en \u00a0sustento de su pretensi\u00f3n condenatoria, la Sala tiene que \u00a0decir que carecen de idoneidad para ese prop\u00f3sito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, porque, como bien lo detect\u00f3 \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0no \u00a0recurrente, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a repetir las posturas de los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0funcionarios \u00a0judiciales, \u00a0en \u00a0cuanto consideraron en su \u00a0momento \u00a0que se acreditaban las circunstancias que permit\u00edan mantener la medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0argumento \u00a0que \u00a0no \u00a0trae nada nuevo a las inconformidades ya \u00a0resueltas \u00a0dentro del proceso y plasmadas en las diferentes decisiones adoptadas \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0de \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite. \u00a0Un tal estilo de argumentaci\u00f3n naturalmente no \u00a0reviste \u00a0ilegalidad \u00a0alguna, \u00a0pero \u00a0por \u00a0las \u00a0razones \u00a0anotadas, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0particular resulta in\u00fatil para mutar la decisi\u00f3n controvertida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, el discurso del recurrente no \u00a0atina \u00a0a \u00a0demostrar, \u00a0como \u00a0es \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n, \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0revocatoria \u00a0supuestamente \u00a0ilegal \u00a0se \u00a0fund\u00f3 \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0prueba \u00a0antecedente y, en \u00a0contraste, \u00a0olvida \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0rese\u00f1ados \u00a0en el cuerpo de este \u00a0prove\u00eddo \u00a0 \u00a0que, \u00a0 \u00a0siendo \u00a0 \u00a0sobrevinientes, \u00a0 \u00a0apoyaron \u00a0 la \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0liberatoria.\u00a0 \u00a0Ahora bien, que en su sentir, la certificaci\u00f3n acad\u00e9mica y \u00a0la \u00a0constancia \u00a0laboral \u00a0eran \u00a0falsas \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo tanto, no pod\u00edan concurrir a \u00a0soportar \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0no pasa de ser una \u00a0particular \u00a0apreciaci\u00f3n que, por s\u00ed misma, no torna en ostensiblemente ilegal, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0se exige para que se materialice la conducta punible de prevaricato, \u00a0la determinaci\u00f3n adoptada por el fiscal especializado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0tampoco el hecho de que tiempo \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva los sindicados del \u00a0delito \u00a0de \u00a0concierto para delinquir Wilfredo Hurtado Sep\u00falveda y Carlos Eberto \u00a0Higuita \u00a0Usuga \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0acogido \u00a0a \u00a0la pol\u00edtica de desmovilizaci\u00f3n puede \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0un \u00a0elemento \u00a0de juicio id\u00f3neo para convertir en manifiestamente \u00a0ilegal la decisi\u00f3n referida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0por \u00a0cuanto la misma \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0din\u00e1mica procesal supone necesariamente que las \u00a0determinaciones \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptan \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0se \u00a0fundan en las pruebas \u00a0existentes \u00a0al \u00a0momento \u00a0de su proferimiento, sin que le sea dado al funcionario \u00a0judicial \u00a0apoyarse \u00a0en la hipot\u00e9tica e incierta posibilidad de que en un futuro \u00a0la realidad procesal o probatoria tome un giro distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fiscal impugnante se \u00a0esfuerza \u00a0en \u00a0concluir \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que, \u00a0si se admitiera su \u00a0particular \u00a0 postura, \u00a0 necesariamente \u00a0 al \u00a0 funcionario \u00a0judicial \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0exig\u00edrsele \u00a0el \u00a0poder \u00a0de adivinar el futuro para as\u00ed ajustar las providencias \u00a0que \u00a0profiere \u00a0a \u00a0los \u00a0acontecimientos que a\u00fan no han tenido ocurrencia. Por lo \u00a0tanto, \u00a0solamente \u00a0ante \u00a0el \u00a0acaecimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0realidad distinta, al juez o \u00a0fiscal \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0dado \u00a0adecuar \u00a0a \u00a0ella \u00a0el \u00a0curso \u00a0procesal, \u00a0por medio de la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0determinaciones \u00a0que en cada caso sean pertinentes. Dicho de \u00a0otra \u00a0manera, \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0sobre \u00a0el que se apoyan las diferentes \u00a0determinaciones \u00a0judiciales, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los elementos de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0permiten \u00a0inferir \u00a0su \u00a0contrariedad \u00a0con la ley, opera ex \u00a0ante y no ex \u00a0post. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0con \u00a0fundamento en los \u00a0razonamientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 precedentes, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 confirmar\u00e1 \u00a0el fallo de primera instancia \u00a0proferido por el la Sala \u00danica del Tribunal Superior de Yopal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>CONFIRMAR \u00a0 el \u00a0fallo \u00a0apelado \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ MU\u00d1OZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, sentencia de segunda instancia \u00a0del 10 de agosto de 2010, radicaci\u00f3n No. 34175. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Cfr. \u00a0Sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia del 8 de octubre de 2008. Rad. 30278 y del 18 \u00a0de marzo de 2009, rad. 31052. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Cfr. Sentencia de segunda instancia del 23 de febrero \u00a0de 2006, rad. 23901. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Cfr. \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, auto del 4 de febrero de 2009, radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a031167: \u201c(\u2026) nada en el ordenamiento jur\u00eddico \u00a0ni \u00a0en su hermen\u00e9utica ense\u00f1a que la revocatoria de la medida de aseguramiento \u00a0proceda \u00a0nada \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0por \u00a0d\u00e1rseles \u00a0a \u00a0los mismos elementos valorados para \u00a0imponerla \u00a0un \u00a0alcance \u00a0diferente, \u00a0siendo, \u00a0por el contrario, la jurisprudencia \u00a0vigente \u00a0muy \u00a0clara \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0una \u00a0tal \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0produce bajo \u00a0condici\u00f3n \u00a0del \u00a0aporte \u00a0de \u00a0novedosos \u00a0pilares \u00a0que consoliden la mutaci\u00f3n del \u00a0estado \u00a0de \u00a0cosas imperante cuando la cautela fue impuesta, esto es, que ilustre \u00a0que no se hace necesario mantenerla\u2026\u201d \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 30883 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 JOS\u00c9 \u00a0 LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 062 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., veintinueve (29) de febrero de \u00a0dos mil doce (2012) \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 \u00a0S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 La [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-23418","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-20"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23418"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23418\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}