{"id":23373,"date":"2023-09-12T16:35:51","date_gmt":"2023-09-12T16:35:51","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3790430-11-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:35:51","modified_gmt":"2023-09-12T16:35:51","slug":"3790430-11-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3790430-11-11\/","title":{"rendered":"37904(30-11-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso n\u00ba 37904 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPRE MA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 \u00a0Acta \u00a0N\u00b0425 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., treinta (30) de noviembre de \u00a0dos mil once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala acerca de la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el apoderado de la parte civil, contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a0veintiocho \u00a0(28) \u00a0de julio de 2011 por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0que \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0James \u00a0Alexander \u00a0Gualtero \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de tentativa de estafa y fraude procesal por los que \u00a0hab\u00eda sido condenado en primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segunda instancia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMar\u00eda \u00a0Yolanda \u00a0Meneses \u00a0Herrera \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0una \u00a0letra \u00a0de cambio en blanco para garantizar el \u00a0cumplimiento \u00a0de una obligaci\u00f3n que adquiriera con Delia Gonz\u00e1lez de Gualtero, \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0compraventa \u00a0de \u00a0una finca ubicada en el municipio de Alvarado \u00a0Tolima, \u00a0pero \u00a0dada la imposibilidad de proseguir con la negociaci\u00f3n por raz\u00f3n \u00a0de \u00a0 un \u00a0 proceso \u00a0 de \u00a0 sucesi\u00f3n \u00a0que \u00a0afect\u00f3 \u00a0el \u00a0predio, \u00a0y \u00a0por \u00a0ende, \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0proporci\u00f3n \u00a0de \u00a0la adjudicaci\u00f3n a favor de \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0de \u00a0Gualtero, tan s\u00f3lo pudo ser diligenciado, una vez ello se \u00a0conoci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tramitado \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0conforme \u00a0al \u00a0referido \u00a0proceso, \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0le indic\u00f3 a su hijo James Alexander Gualtero \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a la imposibilidad de realizar los tr\u00e1mites pertinentes \u00a0de \u00a0forma \u00a0directa \u00a0por \u00a0la \u00a0enfermedad \u00a0que \u00a0la \u00a0aqueja, que efectuara el cobro \u00a0ejecutivo \u00a0respectivo, a lo que procedi\u00f3 ante la jurisdicci\u00f3n civil ordinaria, \u00a0autoridad que el 30 de enero de 2006, emiti\u00f3 mandamiento de pago. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0letra de cambio aparece librada el 26 de \u00a0marzo de 2004 y con fecha de pago el 26 de marzo de 2005. \u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0 \u00a0RELEVANTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Por \u00a0los hechos antes narrados, el 22 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a02006, \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0James \u00a0Alexander \u00a0Gualtero Gonz\u00e1lez, a quien se le endilg\u00f3 la autor\u00eda de los delitos \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0y \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos \u00a0que \u00a0cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria el 10 de enero de 2007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La fase de juzgamiento correspondi\u00f3 ser \u00a0adelantada \u00a0por el Juzgado 7\u00ba Penal del Circuito de la ciudad de Ibagu\u00e9 que el \u00a030 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02008, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a la pena de 100 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0400 \u00a0SMLMV \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los delitos por los que fue \u00a0acusado. \u00a0Del \u00a0mismo \u00a0modo se le impuso la sanci\u00f3n accesoria de inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de 64 \u00a0meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El fallo condenatorio fue impugnado por la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0sindicado, motivo por el cual, el Tribunal de Ibagu\u00e9 en decisi\u00f3n \u00a0del \u00a028 de julio de 2011 al resolver la apelaci\u00f3n, revoc\u00f3 la sentencia y en su \u00a0lugar, absolvi\u00f3 por duda a James Alexander Gualtero Gonz\u00e1lez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Contra la anterior decisi\u00f3n el apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil interpuso el recurso de casaci\u00f3n, cuya admisibilidad es el \u00a0objeto del actual pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal primera, alegando una violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por errores de hecho, el censor plantea tres cargos contra \u00a0la sentencia del ad quem as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Falso raciocinio \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fundamenta \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0de este vicio en \u00a0la \u00a0errada valoraci\u00f3n hecha por el Honorable Tribunal \u00a0al \u00a0no \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0proferir \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0todo el acervo \u00a0probatorio \u00a0 recopilado \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0etapa \u00a0instructiva, \u00a0para \u00a0despu\u00e9s \u00a0descalificar la conducta t\u00edpica desplegada por el denunciado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0el material probatorio acredita \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0llen\u00f3 \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0\u00e9l los espacios en blanco del t\u00edtulo \u00a0valor, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0inducir \u00a0en \u00a0error \u00a0al \u00a0funcionario judicial al iniciar el \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0singular, \u00a0tr\u00e1mite dentro del cual se decret\u00f3 el embargo y \u00a0secuestro \u00a0de un predio rural propiedad de Mar\u00eda Yolanda Meneses quien funge en \u00a0el proceso penal como denunciante y parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que el citado titulo valor nunca fue \u00a0girado \u00a0por \u00e9sta como garant\u00eda del pago de alguna clase de obligaci\u00f3n a favor \u00a0de \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez, sino fue una letra en blanco que Mar\u00eda Yolanda entreg\u00f3 a \u00a0su \u00a0entonces \u00a0compa\u00f1ero \u00a0sentimental \u00a0Joselito \u00a0Gualtero. \u00a0Agrega \u00a0que de todas \u00a0formas \u00a0 era \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0de \u00a0Gualtero \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0legitimidada \u00a0para \u00a0iniciar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0ejecutiva, \u00a0a menos de que endosara el \u00a0t\u00edtulo \u00a0crediticio \u00a0a su hijo James Alexander, con el fin de que \u00e9ste iniciara \u00a0el proceso judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que el Tribunal yerra al desconocer que el \u00a0procesado, \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0ejecutar \u00a0a su representada ante la jurisdicci\u00f3n civil, \u00a0pero \u00a0sin demostrar que la obligaci\u00f3n que inicialmente estar\u00eda en cabeza de su \u00a0progenitora, le hab\u00eda sido legalmente cedida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0concluye, \u00a0\u201csi el juzgador de segunda \u00a0instancia, \u00a0hubiera \u00a0tomado \u00a0con \u00a0detenimiento \u00a0esta \u00a0circunstancia y la hubiera \u00a0aplicado \u00a0dentro de la sana cr\u00edtica y los postulados l\u00f3gicos de la regla de la \u00a0experiencia \u00a0con \u00a0toda \u00a0seguridad \u00a0no hubiera ca\u00eddo en una falsa conclusi\u00f3n de \u00a0absolver al encartado \u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. Falso Juicio de Existencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acusa \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia de haber omitido y a la \u00a0vez \u00a0supuesto \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0proceso. Argumenta dicha queja en el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal no tuvo en cuenta la escritura p\u00fablica n\u00famero 481 \u00a0del \u00a023 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993 \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se\u00a0 transfiere el predio rural \u00a0denominado \u00a0\u201cEl \u00a0Almendro\u201d \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Alvarado, \u00a0a Yolanda Meneses \u00a0Herrera \u00a0por \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u00e9sta realiz\u00f3 con Delia Gonz\u00e1lez por valor de \u00a0$6.900.000, \u00a0sin \u00a0que aparezca documento alguno en el que se se\u00f1ale que el pago \u00a0del precio se respaldar\u00eda con alg\u00fan t\u00edtulo valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aduce \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0tambi\u00e9n \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la existencia de la \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0realizada \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1992, entre Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Joselito \u00a0Gualtero \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a un negocio sobre una finca \u00a0llamada \u00a0\u201cEl \u00a0Almendro\u201d, cuyo perfeccionamiento se llevar\u00eda a cabo el 15 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01992, \u00a0es decir un a\u00f1o antes a la venta que la misma se\u00f1ora Delia \u00a0realiz\u00f3 a favor de Yolanda Meneses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0demandante \u00a0igualmente \u00a0sostiene \u00a0que el sentenciador de segundo \u00a0grado \u00a0tampoco \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0Joselito \u00a0Gualtero \u00a0era \u00a0el \u00a0ex esposo de Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0de \u00a0Gualtero \u00a0y que se divorciaron el 10 de abril de 1986, as\u00ed mismo \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Gualtero \u00a0fue el compa\u00f1ero permanente de Yolanda Meneses desde \u00a0enero \u00a0de \u00a01981 a septiembre de 1997, sin que hasta el momento se haya liquidado \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0patrimonial \u00a0entre \u00a0estas dos personas, al haber sido declarada su \u00a0uni\u00f3n mediante sentencia del 22 de septiembre de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el censor, la negociaci\u00f3n hecha entre Yolanda Meneses y Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0es \u00a0l\u00edcita \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0lo que se evidencia en la actuaci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0es \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0sustraer \u00a0el \u00a0bien \u00a0inmueble \u00a0del haber de la \u00a0sociedad \u00a0patrimonial \u00a0que \u00a0existi\u00f3 \u00a0entre \u00a0su \u00a0progenitor \u00a0Joselito Gualtero y \u00a0Yolanda Meneses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Falso Juicio de identidad \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0vicio \u00a0lo \u00a0hace \u00a0recaer sobre la pericia \u00a0grafol\u00f3gica \u00a0que \u00a0se \u00a0practic\u00f3, sobre la tantas veces citada letra de cambio y \u00a0un \u00a0documento \u00a0suscrito \u00a0por Joselito Gualtero en el que niega que dicho t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0est\u00e9 \u00a0soportando \u00a0alguna obligaci\u00f3n por tratarse de una simulaci\u00f3n, en \u00a0donde \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0documento \u00a0fue \u00a0elaborado \u00a0dentro de un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 aproximado \u00a0 de \u00a0seis \u00a0meses, \u00a0es \u00a0decir \u00a0posterior \u00a0a \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0suscripci\u00f3n de la letra de cambio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el casacionista el Tribunal se equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0este \u00a0peritaje \u00a0que \u00a0elabor\u00f3 \u00a0un \u00a0particular, \u00a0mas no el \u00a0realizado \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0el \u00a0cual determin\u00f3 la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0establecer cu\u00e1l de los dos documentos fue elaborado primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La petici\u00f3n del recurrente es que se case la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0deje \u00a0vigente el fallo \u00a0condenatorio de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TRASLADO A LOS NO RECURRENTES \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0afirma \u00a0que al \u00a0censor \u00a0le \u00a0asiste \u00a0temor de aceptar la causa l\u00edcita del t\u00edtulo valor, la cual \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0debidamente probada en el expediente, esto es, un instrumento que \u00a0firm\u00f3 \u00a0Mar\u00eda \u00a0Yolanda \u00a0Meneses \u00a0Herrera \u00a0para garantizar el pago del valor del \u00a0inmueble \u00a0rural de nombre \u201cEl Almendro\u201d, adquirido por la se\u00f1ora Meneses de \u00a0parte \u00a0de \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0en \u00a0donde \u00a0la transacci\u00f3n qued\u00f3 suspendida a una \u00a0condici\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0tanto \u00a0no \u00a0se \u00a0conociera \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0sobre el predio le \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0Delia Gonz\u00e1lez, dado que la finca se encontraba en proceso de \u00a0sucesi\u00f3n, \u00a0esta la raz\u00f3n para que la letra de cambio se haya dejado en blanco, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la \u00a0compradora, \u00a0Yolanda \u00a0Meneses, \u00a0haya \u00a0cancelado suma alguna por la \u00a0adquisici\u00f3n del inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara \u00a0el \u00a0no recurrente que el aval\u00fao del \u00a0predio \u00a0fue de $210.879.168, por lo que a Delia Gonz\u00e1lez se le asign\u00f3 el valor \u00a0de la hijuela en $105.439.584. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resta \u00a0importancia \u00a0al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0haya \u00a0llenado la letra de cambio a su favor, pues no era necesario el \u00a0endoso \u00a0o \u00a0la \u00a0cesi\u00f3n, mucho menos en este caso, cuando \u00e9ste era el hijo de la \u00a0persona \u00a0con \u00a0quien Yolanda Meneses hab\u00eda hecho la transacci\u00f3n garantizada con \u00a0el \u00a0mentado \u00a0t\u00edtulo valor y fue la se\u00f1ora Delia Gonz\u00e1lez quien autoriz\u00f3 a su \u00a0hijo \u00a0para \u00a0realizar \u00a0el \u00a0cobro \u00a0judicial \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0existiendo una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0l\u00edcita \u00a0que \u00a0soportaba \u00a0el \u00a0instrumento \u00a0y por tanto su ejecuci\u00f3n \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0del \u00a0acusado \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se \u00a0mantenga el fallo absolutorio emitido por la segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Calificaci\u00f3n de la demanda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0reiteradamente \u00a0en \u00a0punto \u00a0de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que la misma puede \u00a0presentarse \u00a0en los siguientes casos, a saber: falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer caso el juzgador se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0bien sea porque obrando en el proceso omite \u00a0valorarla, \u00a0o porque sin figurar en la actuaci\u00f3n, supone que all\u00ed aparece y la \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0su decisi\u00f3n; el segundo yerro alude a la distorsi\u00f3n del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba cercen\u00e1ndola, adicion\u00e1ndola o tergivers\u00e1ndola; y el \u00a0tercero \u00a0trata \u00a0de \u00a0que \u00a0el juzgador deriva del medio probatorio deducciones que \u00a0contravienen \u00a0los \u00a0principios de la sana cr\u00edtica, esto es, los postulados de la \u00a0l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las reglas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como quiera que el libelista acude a los tres \u00a0motivos \u00a0de violaci\u00f3n indirecta por errores en la apreciaci\u00f3n probatoria, cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0ser\u00e1 analizado de forma individual, tal y como se propone en la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Falso raciocinio \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, corresponde a quien lo \u00a0alega \u00a0indicar \u00a0en \u00a0forma \u00a0objetiva \u00a0qu\u00e9 dice el medio probatorio, cu\u00e1l fue la \u00a0inferencia \u00a0a la que equivocadamente arrib\u00f3 el juzgador y cu\u00e1l es la correcta, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0otorgado \u00a0y \u00a0el \u00a0postulado \u00a0l\u00f3gico, la ley \u00a0cient\u00edfica \u00a0o \u00a0la m\u00e1xima de experiencia\u00a0 que fue desconocida en el fallo. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0recurrente identificar la norma de derecho sustancial \u00a0que \u00a0 indirectamente \u00a0 result\u00f3 \u00a0 excluida \u00a0 o \u00a0 indebidamente \u00a0 aplicada \u00a0y \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error en aras de establecer que de no haberse incurrido en el \u00a0yerro \u00a0aludido, \u00a0el sentido de la sentencia hubiera sido sustancialmente opuesto \u00a0a \u00a0aquel \u00a0contenido en la decisi\u00f3n atacada por v\u00eda del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de valoraci\u00f3n cr\u00edtica del medio de convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0funda la sentencia, por lo cual entra en contradicci\u00f3n con un razonamiento \u00a0l\u00f3gico \u00a0y\/o \u00a0cient\u00edfico que conlleva a una conclusi\u00f3n errada. De all\u00ed que se \u00a0atribuya \u00a0al demandante, no la mera enunciaci\u00f3n de la trasgresi\u00f3n a las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, sino la carga de identificar cu\u00e1l regla de experiencia, \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia se desconoci\u00f3, y c\u00f3mo, tal desconocimiento \u00a0trascendi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0es \u00a0decir, debe hacer ver el \u00a0casacionista \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0absurda a\u00a0 la que arrib\u00f3 el juez de segundo \u00a0grado como resultado de un equivocado razonamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Emerge \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0falt\u00f3 \u00a0a las reglas de l\u00f3gica y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0exigen \u00a0para \u00a0la sustentaci\u00f3n de este tipo de \u00a0censura, \u00a0ya \u00a0que \u00a0ni siquiera identific\u00f3 el medio de convicci\u00f3n sobre el cual \u00a0recay\u00f3 \u00a0 el \u00a0yerro, \u00a0tampoco \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indebidamente \u00a0apreciada, ni precis\u00f3 cu\u00e1l fue la m\u00e1xima de la experiencia, la \u00a0regla \u00a0de la ciencia o el principio de la l\u00f3gica desconocido por el ad quem, en \u00a0orden a hacer evidente la adopci\u00f3n de una conclusi\u00f3n irracional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0anterior, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que el discurso del recurrente en lo que a \u00a0este \u00a0reproche \u00a0se refiere, radica exclusivamente en exponer sus propias razones \u00a0acerca \u00a0de \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0procesado \u00a0s\u00ed \u00a0indujo \u00a0en error al funcionario judicial, \u00a0presentando \u00a0un \u00a0t\u00edtulo valor como soporte del proceso ejecutivo contra Yolanda \u00a0Meneses, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0su \u00a0queja \u00a0sobre la trasgresi\u00f3n a las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0no deja de ser m\u00e1s que un simple enunciado carente de demostraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0donde lo que pretende es que su criterio se imponga sobre el del fallador de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0para \u00a0quien la responsabilidad del acusado se encuentra dudosa, \u00a0siendo este el motivo para haberlo absuelto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0ante el indebido planteamiento y sustentaci\u00f3n de \u00a0la censura por falso raciocinio, \u00e9sta ser\u00e1 desestimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 Falso juicio de existencia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0denominado falso juicio de existencia,\u00a0\u00a0 como un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0no \u00a0puede adoptar sino dos caracter\u00edsticas: suposici\u00f3n u omisi\u00f3n y \u00a0es \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0puramente \u00a0objetiva, \u00a0pues \u00a0ocurre en el plano l\u00f3gico de la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba durante el proceso de construcci\u00f3n de la \u00a0sentencia, \u00a0escenario \u00a0en \u00a0el \u00a0cual el juez olvidando las reglas de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0omite \u00a0considerar \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que est\u00e1 dentro del \u00a0plenario \u00a0o \u00a0incluye en sus consideraciones una que no fue nunca recaudada, esto \u00a0es, \u00a0 \u00a0hace \u00a0 \u00a0uso \u00a0 \u00a0del \u00a0 conocimiento \u00a0 privado1, \u00a0 \u00a0y \u00a0 sobre \u00a0 esa \u00a0 errada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0se encuentra el fundamento del fallo que de no haberse incurrido en \u00a0\u00e9l, el sentido de la decisi\u00f3n habr\u00eda sido el opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0se\u00f1ala los medios de convicci\u00f3n respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0predica \u00a0el \u00a0vicio de hecho, incurre en el error l\u00f3gico de \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0documentos \u00a0a los que alude, fueron tanto omitidos, como \u00a0supuestos, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0no es posible predicar que una prueba a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0estar en el proceso fue omitida por el juzgador y al mismo tiempo que \u00a0sin \u00a0hacer \u00a0parte del acervo, fue estimada, pues en el primer caso su existencia \u00a0fue \u00a0desconocida y en el segundo, se valora un medio de convicci\u00f3n inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adicionalmente, \u00a0el \u00a0censor \u00a0tampoco acredita la trascendencia de la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0481 \u00a0del 23 de febrero de 1993 en la que se protocoliz\u00f3 la \u00a0venta \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0sucesorales \u00a0de \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0a \u00a0favor de Yolanda \u00a0Meneses, \u00a0ni \u00a0de la promesa de venta de septiembre de 1992 entre Delia Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Joselito \u00a0Gualteros, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sobre \u00a0esos \u00a0mismos \u00a0derechos, como medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0suficientes para confirmar la materialidad de los delitos de estafa \u00a0y \u00a0fraude procesal atribuidos al procesado y su idoneidad para superar el estado \u00a0de duda que concluy\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0el contrario, esos documentos lo que confirman es la existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0madre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y Yolanda \u00a0Meneses, \u00a0circunstancia a partir de la cual el Tribunal dedujo la posibilidad de \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor cobrado ante la jurisdicci\u00f3n civil, fuera el fundamento \u00a0de \u00a0dicha \u00a0obligaci\u00f3n, lo que sumado a la autorizaci\u00f3n de Delia Gonz\u00e1lez a su \u00a0hijo \u00a0James \u00a0Alexander Gualtero\u00a0 para que cobrara esa deuda para s\u00ed, dados \u00a0los \u00a0quebrantos \u00a0de \u00a0salud \u00a0de \u00a0la \u00a0madre, \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0ad quem a dudar sobre la \u00a0existencia del il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0oportuno \u00a0citar \u00a0un \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia recurrida, con el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0hacer \u00a0ver al recurrente que s\u00ed se valor\u00f3 la escritura respecto de \u00a0la cual alega un falso juicio de existencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cLo \u00a0 anterior \u00a0adquiere \u00a0especial \u00a0credibilidad \u00a0si \u00a0se \u00a0toma \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0a la actuaci\u00f3n se incorpor\u00f3 copia de la escritura n\u00famero \u00a0481 \u00a0elevada \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0en \u00a0tal \u00a0fecha \u00a0(transcripci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0de la escritura) \u2026\u2026documento que a diferencia de \u00a0la \u00a0aislada \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0denunciante, \u00a0respalda \u00a0lo \u00a0dicho por Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0 de \u00a0 Gualtero, \u00a0 Joselito \u00a0 Gualtero \u00a0 y \u00a0James \u00a0Alexander \u00a0Gualtero \u00a0Gonz\u00e1lez\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0queja \u00a0del \u00a0censor \u00a0se \u00a0limita a se\u00f1alar que esos documentos no \u00a0fueron \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta por el Tribunal, al igual que circunstancias como el \u00a0v\u00ednculo \u00a0matrimonial \u00a0entre \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Joselito Gualtero y la uni\u00f3n \u00a0marital \u00a0de \u00a0hecho \u00a0entre \u00e9ste y Yolanda Meneses, sin embargo falta al obligado \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0 en \u00a0 orden \u00a0 a \u00a0demostrar \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0esas \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0esas \u00a0eventualidades \u00a0son \u00a0capaces de derruir el fallo de segundo grado. Y en cuanto a \u00a0las \u00a0primeras, \u00a0las \u00a0mismas \u00a0son \u00a0indicativas \u00a0de la posible deuda civil que dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0suscripci\u00f3n del t\u00edtulo valor, en oposici\u00f3n a lo considerado por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0para quien el cobro realizado por el acusado, no ten\u00eda sustento en \u00a0obligaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3 falso juicio de identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0se presenta cuando el juzgador al apreciar \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, \u00a0falsea \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material, \u00a0bien porque le hace \u00a0agregados \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0corresponden \u00a0a su texto (tergiversaci\u00f3n por adici\u00f3n), \u00a0porque \u00a0omite tener en cuenta apartes importantes del mismo (tergiversaci\u00f3n por \u00a0cercenamiento), \u00a0 o \u00a0 porque \u00a0 trasmuta \u00a0 su \u00a0literalidad \u00a0(tergiversaci\u00f3n \u00a0por \u00a0trasmutaci\u00f3n). \u00a0Esto \u00a0significa \u00a0que \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0debe \u00a0hacerse cuando se \u00a0plantea \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0es \u00a0precisar \u00a0qu\u00e9 dice la prueba que se afirma \u00a0tergiversada, \u00a0y cu\u00e1l fue el contenido que el juzgador le atribuy\u00f3, en orden a \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0entre \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0existen discrepancias, y que por raz\u00f3n de \u00a0\u00e9stas \u00a0se \u00a0le \u00a0puso \u00a0a \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0dice\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el asunto que ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala, \u00a0el reparo de falso juicio de identidad, el libelista lo hace consistir en \u00a0atacar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0se \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a una experticia grafol\u00f3gica sobre otra, \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0que \u00a0nada \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver con un error de apreciaci\u00f3n de la prueba, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0con \u00a0un \u00a0falso juicio de identidad, sino con el poder suasorio del \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0dot\u00f3 \u00a0al \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0lo llev\u00f3 a \u00a0desestimar \u00a0 otro, \u00a0 en \u00a0 contrav\u00eda \u00a0 de \u00a0las \u00a0particulares \u00a0apreciaciones \u00a0del \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y se afirma que la censura est\u00e1 planteada a \u00a0partir \u00a0del \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0personal \u00a0del \u00a0recurrente a modo de un alegato de \u00a0instancia, \u00a0toda \u00a0vez que \u00e9ste no precisa la v\u00eda por la que se incurri\u00f3 en el \u00a0falso \u00a0juicio de identidad por el que el elemento de juicio fue tergiversado, si \u00a0lo \u00a0fue \u00a0por \u00a0adici\u00f3n, \u00a0cercenamiento \u00a0o trasmutaci\u00f3n, simplemente porque a su \u00a0juicio \u00a0debi\u00f3 \u00a0prevalecer \u00a0la \u00a0pericia realizada por la Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0experticia \u00a0hecha \u00a0al interior del proceso civil por un \u00a0profesional particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0incurre \u00a0en \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prescindir \u00a0desarrollar \u00a0argumentos \u00a0dirigidos \u00a0a \u00a0hacer palmario que de haberse \u00a0apreciado \u00a0con \u00a0preeminencia \u00a0el peritaje realizado por el experto adscrito a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0el \u00a0resultado \u00a0del \u00a0fallo \u00a0hubiera sido el \u00a0opuesto, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que de determinarse cu\u00e1l de los dos documentos se elabor\u00f3 \u00a0primero, \u00a0si \u00a0la \u00a0letra \u00a0de \u00a0cambio, \u00a0o el escrito firmado por Joselito Gualtero \u00a0sobre \u00a0que \u00a0el \u00a0libramiento del t\u00edtulo valor era un acto jur\u00eddico simulado, la \u00a0conclusi\u00f3n habr\u00eda sido la responsabilidad del aqu\u00ed acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desconoce el censor que las razones para que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0abriera la puerta a la duda probatoria, tuvieron que ver, a juicio \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem, con la demostraci\u00f3n de la venta de derechos sucesorales sobre un \u00a0predio \u00a0 rural \u00a0 realizada \u00a0 entre \u00a0 Delia \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Yolanda \u00a0Meneses, \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de Joselito Gualtero sobre que el documento que aparece suscrito \u00a0por \u00a0\u00e9l, \u00a0fue \u00a0el \u00a0producto \u00a0de un enga\u00f1o de su entonces compa\u00f1era permanente \u00a0Yolanda \u00a0Meneses \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00faltima no cancel\u00f3 el valor de los derechos que \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0a \u00a0Delia \u00a0Gonz\u00e1lez, garant\u00eda de lo cual suscribi\u00f3 el t\u00edtulo valor \u00a0cuyo \u00a0cobro \u00a0fue \u00a0autorizado realizar al procesado, de donde la indeterminaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0cu\u00e1l documento se suscribi\u00f3 primero que surge del dictamen grafol\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0resulta \u00a0intrascendente \u00a0para \u00a0quebrar \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0lo que debe sumarse la falta de apego a los m\u00ednimos l\u00f3gicos y de \u00a0coherencia \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad de las censuras propuestas que antes que un juicio \u00a0sobre \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0obedecen \u00a0a meras cr\u00edticas desde el punto de \u00a0vista \u00a0del \u00a0censor, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0m\u00e9rito y forma de apreciar las pruebas, razones \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0as\u00ed se declarar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De otra parte, del estudio del proceso no \u00a0se \u00a0 vislumbra \u00a0 violaci\u00f3n\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0derechos\u00a0 \u00a0fundamentales\u00a0 \u00a0o\u00a0 \u00a0 garant\u00edas\u00a0 \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 intervinientes, \u00a0para \u00a0ejercer \u00a0la\u00a0 \u00a0facultad\u00a0 \u00a0oficiosa \u00a0de\u00a0 \u00a0\u00edndole\u00a0 legal\u00a0 que\u00a0 al\u00a0 \u00a0respecto\u00a0 le\u00a0 asiste\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0presentada por el apoderado de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de \u00a0origen. C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ALBERTO \u00a0 CASTRO \u00a0 CABALLERO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO SALAZAR OTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JULIO \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0 \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 6 de mayo de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Casaci\u00f3n 15.586 de octubre 16 de 2002. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso n\u00ba 37904 \u00a0 CORTE SUPRE MA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 Aprobado \u00a0 \u00a0Acta \u00a0N\u00b0425 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., treinta (30) de noviembre de \u00a0dos mil once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide la Sala acerca de la admisibilidad de \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-23373","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23373"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23373\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}