{"id":2336,"date":"2023-09-07T21:28:34","date_gmt":"2023-09-07T21:28:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/15598dic1\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:34","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:34","slug":"15598dic1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/15598dic1\/","title":{"rendered":"15598dic1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 15598 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 196 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0de \u00a0diciembre de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ORLANDO \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta \u00a0que \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0cuatro \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n e interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0tiempo igual, como autor responsable del \u00a0delito \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a039 de la Ley 30 de 1986, en ejercicio del \u00a0cargo \u00a0de Juez Quince de Instrucci\u00f3n Criminal Especializado de esa ciudad, as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0p\u00e9rdida \u00a0del empleo que como Fiscal Seccional de C\u00facuta desempe\u00f1aba \u00a0para el momento en que dict\u00f3 el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>La presente investigaci\u00f3n se origin\u00f3 por el \u00a0conocimiento \u00a0que\u00a0 \u00a0tuvo \u00a0el \u00a0Presidente \u00a0(E) de la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, \u00a0proferida \u00a0el \u00a03 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01990 \u00a0por \u00a0el \u00a0doctor ORLANDO SANCHEZ MOZO dentro del proceso que \u00a0adelantaba \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Alvaro \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mendoza \u00a0Garc\u00eda y Luis Humberto \u00a0Tabares \u00a0Valencia, \u00a0acusados del transporte y suministro de 158 kilos 464 gramos \u00a0de \u00a0coca\u00edna, \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0producto \u00a0del \u00a0pago \u00a0de cuarenta millones de pesos, \u00a0dinero que se entreg\u00f3 para obtener la libertad de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Magistrado \u00a0solicit\u00f3 \u00a0a \u00a0la Procuradur\u00eda Departamental la pr\u00e1ctica de una visita especial \u00a0al \u00a0proceso, origin\u00e1ndose la apertura de investigaci\u00f3n disciplinaria contra el \u00a0Juez \u00a0y \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal para que se investigara \u00a0penalmente su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en el informe evaluativo rendido por \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda Departamental, el Tribunal Superior de C\u00facuta dio inicio a la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0indagaci\u00f3n preliminar, el doce de marzo de mil novecientos noventa y \u00a0uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0apertura \u00a0de investigaci\u00f3n se produjo el \u00a0veinticuatro \u00a0de abril del a\u00f1o en menci\u00f3n y para ello se tuvieron como pruebas \u00a0las \u00a0providencias \u00a0aportadas \u00a0en \u00a0la etapa previa y se escuch\u00f3 en diligencia de \u00a0indagatoria al doctor SANCHEZ MOZO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ocho \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0uno \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 por primera vez la investigaci\u00f3n, pero la decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0revocada \u00a0por \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal el 23 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01992 \u00a0por \u00a0considerar que se encontraba incompleta, pues no se hab\u00eda \u00a0examinado \u00a0lo \u00a0atinente a la entrega de los cuarenta millones de pesos, a efecto \u00a0de lo cual se dispuso la pr\u00e1ctica de diferentes pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el transcurso de esa etapa instructiva se \u00a0ampli\u00f3 \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0ex \u00a0&#8211; \u00a0funcionario, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se le resolvi\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0el delito de prevaricato, con beneficio de libertad provisional \u00a0en \u00a0providencia \u00a0de \u00a0fecha \u00a08 de octubre de 1992, contra la cual el defensor del \u00a0procesado \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de reposici\u00f3n que fue denegado y concedido el de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de alzada, en providencia del 6 de enero de \u00a01993 \u00a0la confirm\u00f3 y adicion\u00f3 en el sentido de abstenerse de proferir medida de \u00a0aseguramiento por el delito de cohecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurado nuevamente el ciclo investigativo, \u00a0en \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a0quince \u00a0de marzo de 1993 se calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ORLANDO SANCHEZ MOZO como presunto \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito de prevaricato, precluy\u00e9ndose la investigaci\u00f3n \u00a0por el delito de cohecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelantada la etapa del juicio, el diecis\u00e9is \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cuatro, el Tribunal Superior de \u00a0C\u00facuta \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de prevaricato por \u00a0acci\u00f3n. \u00a0Al \u00a0ser apelada esa decisi\u00f3n por el defensor del procesado, la Corte, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0del \u00a0veintitr\u00e9s de octubre de mil novecientos noventa y cinco, \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado por error en la calificaci\u00f3n jur\u00eddica y \u00a0dispuso \u00a0que \u00a0regresaran \u00a0las diligencias a la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada ante \u00a0el Tribunal Superior de C\u00facuta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud de lo anterior, la Unidad Delegada \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario el veinte de diciembre de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cinco, \u00a0acusando \u00a0a \u00a0ORLANDO \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0como autor \u00a0responsable \u00a0de violar el art\u00edculo 39 de la Ley 30 de 1986. En consecuencia, le \u00a0revoc\u00f3 \u00a0el beneficio de la libertad provisional que se le hab\u00eda otorgado en el \u00a0fallo \u00a0anulado, \u00a0se \u00a0le \u00a0sustituy\u00f3 \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0la de detenci\u00f3n domiciliaria y precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n por \u00a0el delito de cohecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada la decisi\u00f3n, la Unidad Delegada ante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en decisi\u00f3n del veintinueve de febrero de mil \u00a0novecientos noventa y seis la confirm\u00f3 en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriada \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0una \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Conjueces \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de C\u00facuta avoc\u00f3 el conocimiento del asunto y \u00a0orden\u00f3 \u00a0dar \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo preceptuado en el art\u00edculo 446 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0este \u00a0termino \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0solicit\u00f3, \u00a0por \u00a0diversos motivos, declarar la nulidad de lo actuado, \u00a0petici\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0despachada \u00a0de \u00a0manera \u00a0negativa por el Tribunal y que esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0integridad, \u00a0al \u00a0conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0contra \u00a0ella, \u00a0el \u00a0veintid\u00f3s \u00a0de mayo de mil novecientos noventa y \u00a0siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El diecis\u00e9is de mayo siguiente, de oficio, se \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0libertad provisional al procesado SANCHEZ MOZO con fundamento en el \u00a0numeral 5\u00ba del art\u00edculo 415 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Celebrada la diligencia de audiencia p\u00fablica, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de C\u00facuta, dict\u00f3 la sentencia de primer grado que ahora \u00a0es motivo del recurso de apelaci\u00f3n que se procede a desatar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FUNDAMENTOS \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0 DETERMINACION \u00a0 DEL \u00a0TRIBUNAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0se\u00f1ala \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0plenamente \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0objetivo \u00a0que \u00a0tipifica \u00a0el \u00a0asunto \u00a0investigado, \u00a0pues \u00a0el mismo hecho de proferir resoluci\u00f3n \u00a0contraria a la realidad procesal as\u00ed lo define. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0entonces \u00a0se \u00a0analiza \u00a0la actuaci\u00f3n y \u00a0conducta \u00a0desarrollada \u00a0por ORLANDO SANCHEZ MOZO frente a la actuaci\u00f3n procesal \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0proferir la sentencia absolutoria a favor de \u00a0Humberto \u00a0Tabares \u00a0Valencia \u00a0y Alvaro de Jes\u00fas Mendoza Garc\u00eda la misma que les \u00a0adelant\u00f3 \u00a0cuando \u00a0era \u00a0titular \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Quince \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Criminal \u00a0Especializado, por el delito de tr\u00e1fico de estupefacientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0 esa \u00a0 colegiatura \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0ex \u00a0funcionario, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0del \u00a0veintiocho \u00a0de \u00a0diciembre de mil novecientos \u00a0ochenta \u00a0y \u00a0nueve, \u00a0al \u00a0resolver la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los citados se\u00f1ores \u00a0Tabares \u00a0 Valencia \u00a0 y \u00a0 Mendoza \u00a0 Garc\u00eda \u00a0decret\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva, fundamentado en las pruebas \u00a0allegadas \u00a0al proceso y por lo cual concluy\u00f3 la existencia de un indicio grave, \u00a0al \u00a0 configurarse \u00a0los \u00a0elementos \u00a0incriminatorios \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el momento procesal oportuno en providencia \u00a0del \u00a0veinticinco \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0ex &#8211; \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0exist\u00edan \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n suficientes para convocar a \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0las \u00a0exigencias legales, pues seg\u00fan su propio criterio, \u00a0tal \u00a0 basamento \u00a0 lo \u00a0 deduc\u00eda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0siguiente \u00a0conclusi\u00f3n: \u00a0\u2018\u2026De \u00a0otra \u00a0parte en lo que hace a los \u00a0motivos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0se tuvieron en cuenta para adoptar la medida iniciada \u00a0para \u00a0 \u00a0 ambos \u00a0 \u00a0sindicados \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0variado \u00a0 \u00a0procesalmente\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0deduce el a quo que ante la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0nuevas pruebas que hicieran variar la conducta procesal de los \u00a0sindicados, \u00a0la decisi\u00f3n adoptada por el aqu\u00ed procesado se ajustaba a derecho; \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n de su convocatoria se acomodaba a las pruebas \u00a0inicialmente \u00a0 recaudadas \u00a0 y \u00a0 adelantadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0y \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0de la Polic\u00eda Nacional, pues no exist\u00eda ning\u00fan \u00a0otro elemento de juicio y as\u00ed lo refiri\u00f3 SANCHEZ MOZO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0 destaca \u00a0el \u00a0fallador \u00a0que \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 fueron \u00a0 aprehendidos \u00a0 los \u00a0 sindicados \u00a0 existi\u00f3 \u00a0 un \u00a0pronunciamiento \u00a0del \u00a0ex \u00a0juez \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0al \u00a0resolver \u00a0una petici\u00f3n de \u00a0libertad \u00a0 del \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Mendoza \u00a0Garc\u00eda, \u00a0la \u00a0neg\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0conforman el informativo indican que tal \u00a0procesado \u00a0estaba \u00a0en situaci\u00f3n de flagrancia. A su turno, la sala del Tribunal \u00a0al \u00a0desatar \u00a0la apelaci\u00f3n que se interpuso contra esa decisi\u00f3n, en providencia \u00a0del \u00a03 de agosto de 1990 concret\u00f3 conceptual y probatoriamente la situaci\u00f3n de \u00a0flagrancia \u00a0en \u00a0que fueron aprehendidos los sindicados, obrando as\u00ed un elemento \u00a0m\u00e1s \u00a0claro \u00a0y \u00a0di\u00e1fano sobre la responsabilidad de los mencionados sindicados, \u00a0partiendo \u00a0 para \u00a0ello \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0recaudadas \u00a0y \u00a0aportadas \u00a0por \u00a0quienes \u00a0intervinieron en su retenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0lo anterior, agrega, ORLANDO SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0absuelve \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0con \u00a0fundamento en la figura jur\u00eddica de la \u00a0duda, resultando dicho fallo ajeno a la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0para \u00a0analizar la sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Dr \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0el \u00a0tres \u00a0de diciembre de mil novecientos \u00a0noventa \u00a0&#8211; objeto de este proceso &#8211; y su responsabilidad, destac\u00f3 el fallador a \u00a0quo, \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0del \u00a0pronunciamiento \u00a0efectuado por el entonces Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico, al resolver la apelaci\u00f3n interpuesta contra dicha \u00a0providencia \u00a0y \u00a0del \u00a0criterio expuesto por la respectiva Fiscal\u00eda al conceptuar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia recurrida. Al respecto se\u00f1ala que si bien esa corporaci\u00f3n \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del sindicado Alvaro de Jes\u00fas Mendoza Garc\u00eda y en su \u00a0lugar \u00a0lo \u00a0conden\u00f3, absolviendo a Humberto Tabares Valencia, no es menos cierto \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 al criterio expuesto por SANCHEZ MOZO con frases que \u00a0evidencian \u00a0su \u00a0af\u00e1n \u00a0por \u00a0absolver. \u00a0Adicional a ello refiere que esta Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0no cas\u00f3 la sentencia recurrida a nombre del procesado Mendoza \u00a0Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la responsabilidad del procesado \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que su conducta se adecua al supuesto hecho consagrado en el art\u00edculo \u00a039 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 30 de 1986, pues las pruebas obrantes en el proceso contienen la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0que \u00a0la \u00a0constituyen, por la ilegalidad de la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0proferida por SANCHEZ MOZO, conducta imputable a t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo \u00a0pues \u00a0la intencionalidad, como parte integrante de \u00e9ste, se patentiza \u00a0en la falta de motivaci\u00f3n de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0fueron \u00a0los \u00a0fundamentos del a quo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0el \u00a0caso \u00a0en \u00a0estudio, resulta obvio \u00a0establecer \u00a0y \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento humano desarrollado por el Dr \u00a0ORLANDO \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO, \u00a0en \u00a0su \u00a0providencia \u00a0fue conciente y voluntario, lo que \u00a0necesariamente \u00a0lo hace doloso, no obstante los argumentos defensivos expuestos, \u00a0luego \u00a0para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0son suficientemente claro (sic) que con la determinaci\u00f3n \u00a0tomada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ORLANDO \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0al \u00a0proferir \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0contraria \u00a0a \u00a0derecho, \u00a0tal determinaci\u00f3n no obedece a causal de justificaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0m\u00e1xime \u00a0los \u00a0aventajados \u00a0conocimientos \u00a0espec\u00edficos \u00a0del \u00a0Dr ORLANDO \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO en materia penal, especializaci\u00f3n sobre el tema y una basta (sic) \u00a0experiencia \u00a0judicial, \u00a0por \u00a0su \u00a0desempe\u00f1o \u00a0durante largos a\u00f1os en la rama, lo \u00a0cual \u00a0imped\u00eda \u00a0que un funcionario de tales condiciones desconociera la correcta \u00a0aplicaci\u00f3n de la norma y del acervo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0observa \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0procesado \u00a0desde \u00a0que \u00a0inicia la redacci\u00f3n de su sentencia va estructurando una \u00a0duda \u00a0existente \u00a0con la \u00fanica raz\u00f3n de poder sustentar una absoluci\u00f3n a todas \u00a0luces \u00a0 ilegal. \u00a0 Efectivamente, \u00a0 el \u00a0Dr \u00a0ORLANDO \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0demuestra \u00a0su \u00a0intencionalidad \u00a0cuando \u00a0construye \u00a0todo \u00a0un \u00a0andamiaje \u00a0de duda sobre las bases \u00a0falsas, \u00a0realizando \u00a0an\u00e1lisis \u00a0ama\u00f1ados y tendenciosos de las pruebas obrantes \u00a0en \u00a0autos. \u00a0Las mismas pruebas que en su momento sirvieron para detener a ALVARO \u00a0DE \u00a0JESUS MENDOZA GARCIA y para negar la libertad, son en la sentencia pretextos \u00a0para \u00a0encontrar la forma de absolverlo, escud\u00e1ndose en el principio procesal de \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0para \u00a0condenar \u00a0debe \u00a0ser plena y debe existir certeza sobre la \u00a0responsabilidad. \u00a0El \u00a0Dr \u00a0ORLANDO SANCHEZ MOZO, en forma h\u00e1bil y con argumentos \u00a0confusos \u00a0 e \u00a0 insulsos \u00a0 logra \u00a0 plasmar \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de ALVARO DE JESUS MENDOZA GARCIA para as\u00ed poder justificar su \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cHay \u00a0entonces \u00a0en la sentencia cuestionada \u00a0una \u00a0prueba \u00a0clara de intencionalidad del sindicado, de violar la Ley, ya que si \u00a0analizamos \u00a0el \u00a0expediente \u00a0contra \u00a0ALVARO \u00a0DE JESUS MENDOZA GARCIA, si vemos la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo la captura o las contradicciones del sindicado en su \u00a0injurada, \u00a0las pruebas que compromet\u00edan al narcotraficante y despu\u00e9s vemos los \u00a0malabarismos \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0Ex-juez \u00a0ORLANDO SANCHEZ MOZO para absolver, no nos \u00a0queda \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0concluir \u00a0que flagrantemente se viol\u00f3 la ley, en la oprobiosa \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0 apreciaciones \u00a0subjetivas \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probacional \u00a0que \u00a0hiciera de las pruebas aportadas al proceso el Dr \u00a0ORLANDO \u00a0SANCHEZ MOZO, especialmente las testificaciones policiales para definir \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la duda en extensa providencia absolutoria, pero en \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0 valida \u00a0probatoria \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ausente, \u00a0determina \u00a0su \u00a0inequ\u00edvoca \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de la Ley, pues frente a una correcta interpretaci\u00f3n de la misma, \u00a0estamos \u00a0frente \u00a0a \u00a0una fraudulenta valoraci\u00f3n de las pruebas con el \u00fanico fin \u00a0de \u00a0favorecer \u00a0al \u00a0procesado, quien debiendo ser condenado fue absuelto\u201d, (fls \u00a0350 y 351 c.o No 10). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo anterior, descarta el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0haya actuado en alguna de las \u00a0causales \u00a0de inculpabilidad que consagra el art\u00edculo 40, en su ordinal 4\u00ba como \u00a0quiso \u00a0presentarlo \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0por \u00a0las circunstancias \u00a0especiales \u00a0que \u00a0lo \u00a0rodean, \u00a0dados \u00a0los \u00a0conocimientos \u00a0de \u00a0la ley no solo como \u00a0funcionario \u00a0especializado \u00a0en \u00a0la \u00a0materia, \u00a0conocedor \u00a0del tema por su fundada \u00a0experiencia, \u00a0no puede alegarse una ignorancia supina en esta materia o un error \u00a0que \u00a0 pueda \u00a0 surgir \u00a0 del \u00a0panorama \u00a0registrado \u00a0por \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0para \u00a0la \u00a0inobservancia \u00a0consciente \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales, pues las mismas pruebas \u00a0abren \u00a0paso \u00a0a \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n de la conducta en la integridad de sus elementos \u00a0t\u00edpicos, \u00a0evidenci\u00e1ndose \u00a0el \u00a0elemento \u00a0moral \u00a0o subjetivo, que conoci\u00f3 en su \u00a0t\u00edpica \u00a0ilicitud, \u00a0lo \u00a0quiso y respald\u00f3 como suyo; luego hubo el prop\u00f3sito de \u00a0beneficiar con su decisi\u00f3n a los sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACION \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico, as\u00ed como un aparte del fallo recurrido, \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado que tanto la acusaci\u00f3n como la condena se \u00a0fundan \u00a0en \u00a0un \u00a0supuesto errado: que como el procesado era titular de un Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Criminal Especializado, competente para investigar y juzgar los \u00a0delitos \u00a0previstos por la ley 30 de 1986, ten\u00eda vasta experiencia como operador \u00a0judicial \u00a0y \u00a0como \u00a0Representante \u00a0del Ministerio P\u00fablico y realiz\u00f3 estudios de \u00a0especializaci\u00f3n \u00a0en \u00a0Europa, deb\u00eda conocer el delito que se le atribuy\u00f3 y, en \u00a0consecuencia, \u00a0 cuando \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0tres \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa, \u00a0lo hizo con la conciencia del hecho punible y la voluntad \u00a0de cometerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0es \u00a0marcada \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva \u00a0contenida en la decisi\u00f3n recurrida que acogi\u00f3 la acusaci\u00f3n y que se \u00a0desconocieron \u00a0aspectos \u00a0cruciales del ejercicio judicial que, de haberse tenido \u00a0en \u00a0 \u00a0 cuenta, \u00a0 \u00a0 habr\u00edan \u00a0 \u00a0 llevado \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 conclusiones \u00a0 \u00a0 completamente \u00a0diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces \u00a0se\u00f1ala, \u00a0de \u00a0un \u00a0lado, \u00a0que \u00a0ni la \u00a0experiencia, \u00a0 ni \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 desempe\u00f1ado, \u00a0 ni \u00a0los \u00a0estudios \u00a0adelantados, \u00a0necesariamente \u00a0suponen que su procurado sab\u00eda que el art\u00edculo 39 de la ley 30 \u00a0de \u00a01986 \u00a0es \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0del \u00a0cual \u00a0\u00e9l era destinatario, lo que resulta claro \u00a0porque \u00a0la \u00a0misma \u00a0sala de conjueces se equivoc\u00f3 cuando conden\u00f3 a SANCHEZ MOZO \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de prevaricato y no por el de procurar la impunidad de un delito \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porque el Tribunal Superior de Orden P\u00fablico no encontr\u00f3 \u00a0m\u00e9rito \u00a0para \u00a0condenar \u00a0a los dos procesados. Asegura que conforme a las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0el manejo y conocimiento de la Ley 30 de 1986 por parte de \u00a0los \u00a0operadores \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia se limita al articulado de su cap\u00edtulo quinto \u00a0que \u00a0son las normas que describen los delitos cuya investigaci\u00f3n y sanci\u00f3n fue \u00a0deferida por ley a los Jueces de Instrucci\u00f3n Criminal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, la sentencia desconoce que el \u00a0Juez \u00a0es \u00a0el \u00a0int\u00e9rprete de la ley por antonomasia; que el mismo sistema provee \u00a0los \u00a0mecanismos necesarios para la correcci\u00f3n de los errores de los jueces; que \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0toda decisi\u00f3n contraria a las expectativas de las partes o de la \u00a0sociedad, \u00a0busca \u00a0la \u00a0impunidad \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0ese \u00a0inter\u00e9s en la \u00a0impunidad, debe estar probado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala en cuanto a la actividad judicial del \u00a0Estado, \u00a0entre \u00a0otros \u00a0aspectos, que si al juez se le ha otorgado la facultad de \u00a0decidir \u00a0en \u00a0derecho, \u00a0ello \u00a0implica \u00a0que \u00a0puede interpretar la ley y la prueba, \u00a0someti\u00e9ndose \u00a0a \u00a0unas \u00a0reglas \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0y \u00a0valoraci\u00f3n, tomando las \u00a0decisiones \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente aportada al \u00a0proceso, \u00a0respecto \u00a0de la cual debe exponer de manera razonada el m\u00e9rito que le \u00a0asigne. \u00a0Pero \u00a0de \u00a0su \u00a0cargo \u00a0ni de su experiencia se sigue que est\u00e9 obligado a \u00a0condenar o absolver porque, pese a su investidura, es humano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, agrega, deducir el dolo a partir \u00a0del \u00a0conocimiento, \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0los estudios cursados y que el juez debe \u00a0actuar \u00a0dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0camisa de fuerza que le impida razonar y justificar sus \u00a0decisiones, \u00a0es desconocer el contenido de los art\u00edculos 5\u00ba y 40\u00ba del C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el recurrente que en el proceso no obra \u00a0una \u00a0sola \u00a0prueba \u00a0de \u00a0que el procesado conoc\u00eda la norma del art\u00edculo 39 de la \u00a0ley \u00a030, \u00a0que\u00a0 \u00a0cuando \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0tachada \u00a0de ilegal lo hizo a \u00a0conciencia \u00a0y \u00a0con la intenci\u00f3n de que la conducta de Tabares y Mendoza quedara \u00a0en la impunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, a su modo de ver, la actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0seguida \u00a0contra tales individuos permite afirmar que la duda expresada \u00a0por el juez acusado, cuenta con respaldo en esa foliatura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces refiere que las primeras actuaciones \u00a0adelantadas \u00a0por \u00a0la \u00a0polic\u00eda contra Mendoza son inexistentes, como lo expres\u00f3 \u00a0su \u00a0representado \u00a0en \u00a0la sentencia cuestionada y que esa ilegalidad se deduce de \u00a0comparar \u00a0los \u00a0criterios \u00a0con los que SANCHEZ MOZO hab\u00eda apreciado la prueba en \u00a0providencias \u00a0anteriores. \u00a0Pero, \u00a0decretar \u00a0medida de aseguramiento y citar para \u00a0audiencia, \u00a0no imponen necesariamente que se deba dictar sentencia y que esta no \u00a0pueda ser absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0no \u00a0se analiz\u00f3 que el Tribunal de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0con \u00a0que \u00a0favoreci\u00f3 \u00a0a uno de los \u00a0procesados, \u00a0\u201clo \u00a0que excluye la culpabilidad dolosa del juez\u201d. Entonces, no \u00a0era \u00a0tan \u00a0evidente \u00a0la \u00a0responsabilidad de los sindicados como se pretende en la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en el fallo, pese a considerarse que las dos personas actuaban en \u00a0flagrancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0considera \u00a0el impugnante que sea tan \u00a0evidente \u00a0el \u00a0af\u00e1n \u00a0de absolver que se le endilga al procesado, porque entonces \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem no hab\u00eda dudado en ordenar que se le investigara. Que su procurado \u00a0procedi\u00f3 \u00a0como \u00a0era \u00a0su \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0estudiando y analizando las pruebas para \u00a0dictar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0porque \u00a0unos \u00a0eran \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0para \u00a0dictar \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0y \u00a0citar \u00a0a \u00a0audiencia \u00a0(Ley \u00a02\u00aa \u00a0de \u00a01984), \u00a0y \u00a0otros los de la \u00a0sentencia \u00a0(c\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente para esa \u00e9poca). Entonces el \u00a0fallo \u00a0incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0error de creer que su representado debi\u00f3 condenar a los \u00a0procesados por el hecho de haberlos convocado a audiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, y para demostrar que SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0s\u00ed \u00a0pod\u00eda hacer una nueva evaluaci\u00f3n de la prueba, se refiri\u00f3 a varios \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0esa \u00edndole como el informe rendido por Sargento Arginio Cabezas y \u00a0su \u00a0testimonio, pues uno y otro no coincid\u00edan, as\u00ed como a las declaraciones de \u00a0los policiales y otras pruebas testimoniales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0resumidas \u00a0cuentas, para el recurrente lo \u00a0que \u00a0se evidencia del proceso contra Tabares y Mendoza es que hubo diferencia de \u00a0criterios \u00a0entre lo pensado por el juez y lo decidido por el superior funcional. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0dolo \u00a0endilgado \u00a0a \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO no se encuentra probado en la \u00a0infoliatura y entonces la decisi\u00f3n de condena debe ser revocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la lectura de la impugnaci\u00f3n propuesta y \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0el impugnante no acierta en la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n y que solo se ocupa de un sector de \u00a0los \u00a0fundamentos de la misma a partir de los cuales elabora su reproche, el cual \u00a0orienta \u00a0a que se absuelva a su representado sobre la base de que su conducta se \u00a0encuentra \u00a0amparada \u00a0por \u00a0una \u00a0de las causales contenidas en el art\u00edculo 40 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 considera \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 encuentra \u00a0 probada \u00a0 su \u00a0culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Importa \u00a0aclarar, \u00a0antes \u00a0de \u00a0entrar \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0estos \u00a0aspectos, \u00a0que \u00a0el \u00a0pretender \u00a0demostrar \u00a0que el procesado \u00a0ORLANDO \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO desconoc\u00eda el contenido del art\u00edculo 39 de la ley 30 de \u00a01986, \u00a0en \u00a0nada \u00a0afecta \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de la sentencia del a quo, porque las \u00a0consideraciones \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0plasmadas \u00a0no \u00a0hacen \u00a0referencia \u00a0al \u00a0conocimiento que \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0tuviera \u00a0o \u00a0no, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de ese tipo penal en \u00a0concreto, \u00a0sino \u00a0a \u00a0que \u00a0su \u00a0proceder \u00a0encaja \u00a0en \u00a0la descripci\u00f3n t\u00edpica all\u00ed \u00a0contenida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala explic\u00f3, con suficiente claridad, los \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los cuales se hac\u00eda necesario adecuar la conducta de SANCHEZ MOZO \u00a0a \u00a0dicha \u00a0descripci\u00f3n \u00a0normativa \u00a0mediante providencia en la que se decret\u00f3 la \u00a0nulidad \u00a0de lo actuado por error en la calificaci\u00f3n jur\u00eddica del hecho punible \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0procesado \u00a0y que ahora resulta obligado recordar. As\u00ed se dijo en \u00a0esa oportunidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMiradas las cosas desde esta perspectiva, \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0nada \u00a0que \u00a0objetar \u00a0a la adecuaci\u00f3n t\u00edpica hecha por la fiscal\u00eda \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0imputada \u00a0al \u00a0Dr \u00a0Orlando \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Mozo, \u00a0dada \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo \u00a0se le acusa por haber proferido una sentencia \u00a0absolutoria \u00a0ostensiblemente \u00a0apartada \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un proceso que \u00a0adelantaba \u00a0contra \u00a0Luis \u00a0Humberto Tabares y Alvaro de Jes\u00fas Mendoza, a quienes \u00a0se \u00a0acusaba \u00a0por \u00a0violar \u00a0la \u00a0ley \u00a030 de 1986 o estatuto de estupefacientes, por \u00a0suministro \u00a0y \u00a0transporte, \u00a0el \u00a0primero, y transporte el segundo, de m\u00e1s de 158 \u00a0kilos de coca\u00edna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0embargo, \u00a0ocurre \u00a0que \u00a0el legislador \u00a0colombiano \u00a0ha venido introduciendo variantes en la manera de concebir y regular \u00a0cierta \u00a0clase \u00a0de fen\u00f3menos delictivos cuya proliferaci\u00f3n, capacidad de da\u00f1o, \u00a0din\u00e1mica \u00a0delictiva \u00a0y \u00a0las \u00a0particularidades con que se entrelazan con la vida \u00a0social, \u00a0le \u00a0obligan \u00a0a \u00a0reelaborar, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0estatutos \u00a0que \u00a0aspiran \u00a0a \u00a0desarrollar \u00a0\u00edntegra \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0coherentemente, \u00a0las \u00a0respectivas tem\u00e1ticas. El \u00a0derecho \u00a0penal tradicional, o cl\u00e1sico como lo denominar\u00edan algunos, comienza a \u00a0revelarse \u00a0insuficiente para punir y regular adecuadamente estas problem\u00e1ticas, \u00a0y \u00a0de ah\u00ed surgen las nuevas t\u00e9cnicas de tipificaci\u00f3n de conductas, las normas \u00a0de \u00a0complemento \u00a0administrativo, \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de \u00a0organismos \u00a0coordinadores o \u00a0rectores \u00a0 en \u00a0 la \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0social, \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0diferencial \u00a0de \u00a0las \u00a0ganancias \u00a0il\u00edcitas \u00a0o \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0vinculados \u00a0a la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0delitos, \u00a0y \u00a0la penalizaci\u00f3n m\u00e1s severa y espec\u00edfica de \u00a0comportamientos \u00a0accesorios \u00a0o derivados que, en r\u00e9gimen com\u00fan penal, han sido \u00a0estimados con menos rigor y, a veces, il\u00f3gico desd\u00e9n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986 no fue ajena a esta \u00a0metodolog\u00eda, \u00a0a \u00a0esta \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0establecer \u00a0una \u00a0gran \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0apuntan \u00a0a \u00a0definir \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0libertad \u00a0ciudadana \u00a0en \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que tiene que ver con las drogas, los estupefacientes y \u00a0los \u00a0medicamentos, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0de \u00a0dictar \u00a0reglas \u00a0para \u00a0la \u00a0tarea \u00a0educativa y \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Estado, \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0los \u00a0precursores, de los \u00a0aeropuertos, \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0vinculados a la actividad, las multas, la reserva \u00a0bancaria \u00a0y tributaria, etc\u2026, cre\u00f3 un cat\u00e1logo de delitos con la premeditada \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0cubrir \u00a0todas \u00a0las \u00a0fases \u00a0posibles en el cultivo, producci\u00f3n y \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0drogas \u00a0y \u00a0todas \u00a0las \u00a0conductas \u00a0que conectadas con ello pudieran \u00a0servir \u00a0 o \u00a0 facilitar \u00a0dichas \u00a0actividades, \u00a0incorporando \u00a0all\u00ed \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0disposici\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt.39 \u00a0 El \u00a0funcionario \u00a0empleado \u00a0p\u00fablico \u00a0o \u00a0trabajador \u00a0oficial encargado de investigar, \u00a0juzgar \u00a0o custodiar a personas comprometidas en delitos o contravenciones de que \u00a0trata \u00a0el \u00a0presente \u00a0estatuto, \u00a0que \u00a0procure \u00a0la \u00a0impunidad \u00a0del \u00a0delito, \u00a0o \u00a0la \u00a0ocultaci\u00f3n, \u00a0 alteraci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 sustracci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0o \u00a0sustancias \u00a0decomisadas \u00a0o \u00a0facilite la evasi\u00f3n de persona capturada, detenida o condenada, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0 en \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0cuatro \u00a0a \u00a0doce \u00a0a\u00f1os, \u00a0p\u00e9rdida \u00a0del \u00a0empleo \u00a0e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derechos \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0funciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0hecho \u00a0tuviere \u00a0lugar por culpa del \u00a0funcionario \u00a0o empleado oficial incurrir\u00e1 en la sanci\u00f3n respectiva, disminuida \u00a0hasta la mitad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0sentido de la ley y la intenci\u00f3n del \u00a0legislador \u00a0no pueden ser, entonces, en \u00e9sta materia, m\u00e1s claras. La ley 30 de \u00a01986 \u00a0arrop\u00f3 \u00a0y \u00a0recogi\u00f3, \u00a0en \u00a0un \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0especial \u00a0y \u00a0de mayor gravedad \u00a0punitiva, \u00a0aquellos \u00a0comportamientos \u00a0de \u00a0los funcionarios o empleados oficiales \u00a0que \u00a0faltando \u00a0a \u00a0sus \u00a0deberes \u00a0funcionales se prestan para el favorecimiento de \u00a0quienes \u00a0participan \u00a0en \u00a0el negocio de la droga, a trav\u00e9s de la realizaci\u00f3n de \u00a0conductas \u00a0que, \u00a0si \u00a0no existiera esta disposici\u00f3n, estar\u00edan previstas de otra \u00a0manera \u00a0y m\u00e1s benignamente tratadas, por las normas del C. Penal. Prevaricatos, \u00a0Abusos \u00a0de \u00a0Autoridad, \u00a0Fuga \u00a0de \u00a0Presos, \u00a0y \u00a0otras \u00a0acciones infractoras de las \u00a0Administraciones \u00a0P\u00fablica \u00a0y \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0entran \u00a0a \u00a0constituirse \u00a0en formas \u00a0comisivas \u00a0de \u00a0\u00e9ste tipo especial cuya existencia desplaza la subsunci\u00f3n hacia \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0excluye, por concurso aparente, la posibilidad de concurrencia. As\u00ed las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a039 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0envuelve \u00a0una medida \u00a0espec\u00edfica \u00a0para \u00a0garantizar el cumplimiento y la eficacia de las disposiciones \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0de \u00a0manera que apunta a proteger de manera especial la funci\u00f3n del \u00a0Estado \u00a0y \u00a0sus \u00a0servidores \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0las \u00a0normas all\u00ed \u00a0integradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSiendo ello as\u00ed, la conducta imputada al \u00a0Dr \u00a0S\u00e1nchez Mozo encuadra en la normativa del art. 39 de la ley 30 de 1986 y no \u00a0en \u00a0la \u00a0del \u00a0art. \u00a0149 \u00a0del C.P., consagratorio del prevaricato por acci\u00f3n . Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0empleado \u00a0p\u00fablico \u00a0encargado \u00a0de \u00a0juzgar a personas comprometidas en \u00a0delitos \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0estatuto, \u00a0que \u00a0mediante \u00a0el \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria ilegal procur\u00f3 la impunidad de dicho delito. El error de \u00a0subsunci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0es \u00a0entonces evidente y es por esa \u00a0conducta \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0debe \u00a0responder \u00a0el \u00a0Dr \u00a0S\u00e1nchez Mozo y de la cual debe \u00a0defenderse\u201d. (fls 44 al 47 C.O. 8). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0estos \u00a0par\u00e1metros \u00a0debe \u00a0la \u00a0Sala \u00a0anticiparse \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0presentados \u00a0por \u00a0el defensor del \u00a0procesado \u00a0 resultan \u00a0 algo \u00a0confusos \u00a0y \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0carentes \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0probatorio, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0deduce \u00a0de \u00a0ellos \u00a0es \u00a0que trata de encuadrar la \u00a0conducta \u00a0de su representado en una de las causales de inculpabilidad contenidas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0del C\u00f3digo Penal con el argumento de que SANCHEZ MOZO no \u00a0era \u00a0conocedor \u00a0del precepto contenido en el art\u00edculo 39 de la Ley 30 de 1986 y \u00a0que por lo tanto, el dolo no se encuentra probado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0un \u00a0lado, no es cierto que el fallador de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0haya \u00a0atribuido \u00a0la \u00a0conducta \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0por \u00a0la vasta \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0como \u00a0titular \u00a0de \u00a0un Juzgado de Instrucci\u00f3n Criminal \u00a0Especializado, \u00a0competente para investigar y juzgar los delitos previstos por la \u00a0ley \u00a030 \u00a0de \u00a01986 \u00a0y \u00a0por los estudios de especializaci\u00f3n realizados en Europa. \u00a0Este \u00a0fue \u00a0un \u00a0argumento aducido por el Tribunal para desvirtuar precisamente la \u00a0existencia de la causal cuarta de inculpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se trata de que la conducta atribuida al ex \u00a0&#8211; \u00a0juez \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0tuviera fundamento en el conocimiento que de ella deb\u00eda \u00a0tener \u00a0por \u00a0sus \u00a0estudios \u00a0y \u00a0experiencia \u00a0y que por ese conocimiento, de manera \u00a0intencional \u00a0hubiese \u00a0incurrido \u00a0en ella. De lo que se trata, es de aplicar a la \u00a0conducta \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley la norma que corresponde, sin que para ello sean \u00a0necesarias \u00a0exigencias \u00a0previas \u00a0como la representaci\u00f3n literal o pormenorizado \u00a0de \u00a0un \u00a0determinado \u00a0precepto \u00a0legal, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0tenga la conciencia que el \u00a0comportamiento \u00a0realizado \u00a0de \u00a0manera \u00a0voluntaria \u00a0es \u00a0contrario al ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0Entonces, ante la presencia de una conducta lesiva, es deber aplicar \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0la regula sin que su desconocimiento pueda servir de excusa para \u00a0justificar el comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista involucra de manera desacertada \u00a0el \u00a0error \u00a0como \u00a0causal \u00a0eximente \u00a0de \u00a0culpabilidad con el desconocimiento de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0determinado \u00a0precepto legal que no se puede confundir con el \u00a0principio \u00a0 rector \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ley. \u00a0El \u00a0error, \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0debe \u00a0ser \u00a0invencible, supuesto que en este caso no se encuentra \u00a0demostrado \u00a0y antes por el contrario, lo que muestra el proceso es que pugna con \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0en \u00a0las cuales el error exime de responsabilidad. La prueba es \u00a0demostrativa \u00a0del \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0el \u00a0aqu\u00ed \u00a0procesado ten\u00eda de su proceder \u00a0il\u00edcito \u00a0y \u00a0de la conciencia y voluntad con que lo realiz\u00f3; todo, aunado a sus \u00a0condiciones \u00a0 sociales, \u00a0culturales \u00a0y \u00a0a \u00a0su \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0administrar \u00a0justicia, \u00a0permite \u00a0predicar sin asomo de duda, la conciencia de su \u00a0proceder y la ilicitud del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ORLANDO SANCHEZ MOZO, en su condici\u00f3n de Juez \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0Especializado, \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, e \u00a0investido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley para fallar, profiri\u00f3 sentencia absolutoria en favor de \u00a0los \u00a0encartados \u00a0Humberto \u00a0Tabares Valencia y Alvaro de Jes\u00fas Mendoza Garc\u00eda a \u00a0quienes \u00a0les \u00a0adelant\u00f3 proceso penal\u00a0 por infracci\u00f3n a la ley 30 de 1986, \u00a0desconociendo \u00a0en \u00a0dicho \u00a0pronunciamiento \u00a0la \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0probatoria \u00a0indicativa de la responsabilidad del \u00faltimo de los mencionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0 un \u00a0principio \u00a0result\u00f3 \u00a0plenamente \u00a0configurado \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0objetivo de la infracci\u00f3n, como quiera que el d\u00eda de \u00a0los \u00a0acontecimientos que fueron objeto de investigaci\u00f3n por parte del ex &#8211; juez \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO \u00a0a \u00a0eso \u00a0de \u00a0las \u00a0cuatro \u00a0o \u00a0cinco de la madrugada, miembros de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional de la Estaci\u00f3n de Zulia, interceptaron la volqueta de placas \u00a0UR \u00a02720 \u00a0que \u00a0era \u00a0conducida por el sujeto Humberto Tabares Valencia, quien les \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que se dirig\u00eda hacia una finca y que el due\u00f1o del automotor ven\u00eda \u00a0por \u00a0ah\u00ed \u00a0detr\u00e1s. \u00a0Al \u00a0ser \u00a0revisado \u00a0por \u00a0los policiales se dieron cuenta que \u00a0debajo \u00a0de \u00a0la \u00a0arena \u00a0y \u00a0unas \u00a0l\u00e1minas que transportaba se encontraba un doble \u00a0fondo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0fueron hallados 148 paquetes que luego de ser sometidos a la \u00a0prueba \u00a0de campo, arrojaron resultados positivos para coca\u00edna. Entre tanto, fue \u00a0ubicado \u00a0en la cercan\u00edas del Zulia, Alvaro Mendoza Garc\u00eda quien reconoci\u00f3 ser \u00a0el \u00a0due\u00f1o de la volqueta, pero manifest\u00f3 ser ajeno al material transportado en \u00a0la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Iniciada \u00a0la investigaci\u00f3n el ex funcionario \u00a0vincul\u00f3 \u00a0a \u00a0dichos \u00a0sujetos mediante indagatoria a quienes les profiri\u00f3 medida \u00a0de \u00a0aseguramiento consistente en detenci\u00f3n preventiva, a Tabares Valencia en la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0transporte y a Mendoza Garc\u00eda en las modalidades de transporte y \u00a0suministro \u00a0de \u00a0droga, para lo cual hizo una enumeraci\u00f3n detallada de la prueba \u00a0obrante \u00a0en \u00a0el \u00a0plenario. \u00a0En \u00a0cuanto al aspecto subjetivo de la infracci\u00f3n se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0al \u00a0contenido \u00a0del \u00a0informe del Jefe de la Polic\u00eda Judicial en el que \u00a0dej\u00f3 \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n a los retenidos, los veh\u00edculos y la coca\u00edna; al informe \u00a0del \u00a0Comandante \u00a0del la Estaci\u00f3n del Zulia; al acta de incautaci\u00f3n y pesaje de \u00a0la \u00a0droga, \u00a0resaltando \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0indica \u00a0que \u00a0Mendoza \u00a0manifest\u00f3 \u00a0ser el \u00a0propietario \u00a0de \u00a0la \u00a0camioneta \u00a0toyota \u00a0y \u00a0de \u00a0la droga que fue decomisada y que \u00a0estaba \u00a0debidamente \u00a0camuflada, \u00a0reconociendo el car\u00e1cter de p\u00fablicos de tales \u00a0documentos, \u00a0del \u00a0acta \u00a0de incautaci\u00f3n y pesaje, y recalcando que se encontraba \u00a0suscrita \u00a0adem\u00e1s \u00a0por \u00a0una \u00a0abogada \u00a0asesora de la Procuradur\u00eda; las versiones \u00a0libres \u00a0 de \u00a0 los \u00a0encartados, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0funcionaria, \u00a0el \u00a0jefe \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Judicial y su secretario. Al analizar el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0rest\u00f3 \u00a0toda \u00a0credibilidad \u00a0por \u00a0las contradicciones \u00a0observadas \u00a0entre \u00a0las \u00a0dos versiones, concluyendo con la existencia del indicio \u00a0grave requerido para la viabilidad de la medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llegado el momento de calificar el m\u00e9rito del \u00a0sumario, \u00a0enero \u00a025 \u00a0de \u00a01990, se\u00f1al\u00f3 que conforme a la ley 2a de 1984 reg\u00edan \u00a0los \u00a0mismos \u00a0requisitos \u00a0para \u00a0proferir \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento y que las \u00a0razones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que se tuvieron para ello no hab\u00edan variado procesalmente; \u00a0que \u00a0por \u00a0tanto \u00a0manten\u00edan \u00a0su plena vigencia. Destac\u00f3 entonces que se hallaba \u00a0suficientemente \u00a0acreditada \u00a0la \u00a0prueba m\u00ednima indicada por estar cumplidos los \u00a0extremos \u00a0subjetivo \u00a0y \u00a0objetivo de la infracci\u00f3n, resaltando como elementos de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0los \u00a0mismos que sirvieron para proferir la medida de aseguramiento. \u00a0Esto es: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a0informe \u00a0del \u00a0Jefe \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0dirigido \u00a0al Juez de Instrucci\u00f3n donde se apunta que quien viajaba en \u00a0la \u00a0Toyota \u00a0Samuray \u00a0iba \u00a0escoltando \u00a0la volqueta; incluso hizo su intervenci\u00f3n \u00a0como \u00a0propietario \u00a0de \u00a0la \u00a0droga, \u00a0expres\u00e1ndose \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0el \u00a0Comandante \u00a0de \u00a0la \u00a0Estaci\u00f3n de Zulia, donde se encontraba el puesto de control \u00a0donde fueron retenidos los veh\u00edculos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- El acta de incautaci\u00f3n donde se dice que \u00a0Mendoza \u00a0es \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0de \u00a0la camioneta Toyota, su lugar de residencia, ser el \u00a0propietario de la droga, tratarse de un documento p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a0acta \u00a0de incautaci\u00f3n y pesaje de la \u00a0sustancia, \u00a0que \u00a0fue \u00a0suscrita \u00a0por \u00a0la \u00a0abogada \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda y dem\u00e1s \u00a0personal que intervino en la diligencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0 La \u00a0 versi\u00f3n \u00a0de \u00a0ambos \u00a0encartados, \u00a0destacando \u00a0que \u00a0fue \u00a0tomada \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0del Ministerio \u00a0P\u00fablico. \u00a0All\u00ed \u00a0recalc\u00f3 \u00a0SANCHEZ MOZO que Tabares Valencia hab\u00eda manifestado \u00a0que \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0ante \u00a0la Polic\u00eda Judicial hab\u00eda sido el resultado de su propia \u00a0voluntad \u00a0y no bajo presi\u00f3n ni violencia; que Mendoza Garc\u00eda hab\u00eda dicho todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0haciendo \u00a0ver \u00a0inclusive \u00a0que fue golpeado y resaltando c\u00f3mo su \u00a0dicho \u00a0se \u00a0enfrenta \u00a0con \u00a0el \u00a0del \u00a0otro \u00a0sindicado. Calific\u00f3 de \u201cpueril\u201d la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0que \u00a0dio \u00a0acerca \u00a0de un individuo que dijo se hab\u00eda encontrado en \u00a0una \u00a0estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0gasolina para contratar un viaje y que \u00e9ste le hab\u00eda hecho \u00a0entrega \u00a0de la mercanc\u00eda sin darse cuenta del contenido de la carga, y destac\u00f3 \u00a0c\u00f3mo \u00a0dicha versi\u00f3n fue parcialmente alterada al momento de su injurada. Luego \u00a0de \u00a0analizar \u00a0la versi\u00f3n de cada sindicado, concluy\u00f3 con que eran inaceptables \u00a0sus \u00a0manifestaciones. \u00a0Respecto \u00a0de Luis Humberto Tabares Valencia, se\u00f1al\u00f3 que \u00a0tampoco \u00a0hab\u00eda dado una explicaci\u00f3n l\u00f3gica de la manera como se le contrat\u00f3, \u00a0haciendo \u00a0ver \u00a0que \u00a0desconoc\u00eda \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de la mercanc\u00eda. Todo ello para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la responsabilidad de los encartados era perceptible a trav\u00e9s de \u00a0los diferentes medios de prueba mencionados en esa decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hasta este momento el ex juez de instrucci\u00f3n \u00a0recalc\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo \u00a0existente \u00a0en contra de los \u00a0procesados, \u00a0 la \u00a0cual \u00a0se \u00a0evidenciaba \u00a0en \u00a0las \u00a0primeras \u00a0diligencias \u00a0que \u00a0se \u00a0adelantaron\u00a0 \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Judicial y por el personal de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0en \u00a0la \u00a0presencia de una funcionaria de la Procuradur\u00eda en \u00a0las \u00a0distintas \u00a0diligencias, \u00a0en \u00a0los informes suscritos por los uniformados que \u00a0retuvieron \u00a0el veh\u00edculo en el que se transportaba la droga y que dieron captura \u00a0a \u00a0los encartados, en el acta de incautaci\u00f3n y pesaje de la droga, as\u00ed como en \u00a0las \u00a0versiones \u00a0rendidas \u00a0ante la Polic\u00eda Judicial, todo lo cual era indicativo \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0indicio \u00a0grave \u00a0y la responsabilidad de los mencionados \u00a0individuos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0en el prove\u00eddo que contiene la sentencia \u00a0absolutoria \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la presente actuaci\u00f3n, resalta que las exigencias para \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica y la calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario son \u00a0diferentes \u00a0de las requeridas para dictar sentencia. Procede entonces a analizar \u00a0si \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal obra \u00a0prueba \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0certeza del hecho punible y de la responsabilidad de los \u00a0acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed \u00a0ya \u00a0considera \u00a0entonces \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0Agentes \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda se contradicen entre s\u00ed sobre \u00a0aspectos \u00a0que estim\u00f3 fundamentales; seg\u00fan \u00e9l, incongruencias conceptuales que \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0desde \u00a0un \u00a0principio, \u00a0esto es, desde que se rindi\u00f3 el informe \u00a0verbal \u00a0de \u00a0captura, as\u00ed como los posteriores que se presentaron al se\u00f1or Juez \u00a0Especializado \u00a0por \u00a0el \u00a0Jefe \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0y \u00a0el Comandante de la \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Zulia, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0entre \u00a0el contenido de estos documentos y las \u00a0declaraciones juramentadas rendidas por los policiales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 \u00a0entonces \u00a0que el se\u00f1or ex- juez de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0olvid\u00f3 \u00a0por completo entrar en el an\u00e1lisis de aspectos atinentes \u00a0a \u00a0la materialidad de la infracci\u00f3n y a la responsabilidad de los acusados para \u00a0dedicarse \u00a0exclusivamente \u00a0a resaltar las anunciadas contradicciones que en nada \u00a0incid\u00edan \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indicativa \u00a0de la responsabilidad del procesado Alvaro de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mendoza \u00a0Garc\u00eda. \u00a0Dicho \u00a0pronunciamiento \u00a0evade \u00a0la \u00a0estructura \u00a0y \u00a0los \u00a0contenidos \u00a0formales \u00a0y \u00a0sustanciales que debe contener toda sentencia. Adem\u00e1s, \u00a0seg\u00fan \u00a0 los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0en \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Especializado \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0informes \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0los policiales y de sus \u00a0propias \u00a0versiones, \u00a0\u00e9stos \u00a0no \u00a0habr\u00edan \u00a0servido \u00a0ni \u00a0siquiera para deducir la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0indicio \u00a0requerido \u00a0para proferir la medida de aseguramiento ni \u00a0tampoco \u00a0para \u00a0citar \u00a0a \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0pues \u00a0para \u00a0\u00e9l pr\u00e1cticamente se \u00a0constituyeron \u00a0en \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0ning\u00fan valor y lo \u00fanico que proyectaban dichos \u00a0medios probatorios era incertidumbre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0en \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0anteriores, \u00a0esta \u00a0vez \u00a0otorg\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0exculpaciones \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0Mendoza Garc\u00eda y estim\u00f3 que las versiones rendidas por \u00e9ste \u00a0y \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0ante la Polic\u00eda Judicial, deb\u00edan tenerse como inexistentes, \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0practicadas sin la presencia de un abogado defensor. Concluy\u00f3 \u00a0entonces \u00a0con \u00a0la existencia de la duda, recalcando que no se pod\u00edan desconocer \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0referidas \u00a0por el procesado Mendoza Garc\u00eda y que por tanto \u00a0se \u00a0deb\u00eda \u00a0concluir \u00a0en \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza sobre la culpabilidad de los \u00a0mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es evidente el contradictorio pronunciamiento \u00a0emitido \u00a0por \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO, \u00a0quien fundament\u00f3 su decisi\u00f3n en la figura del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0desconociendo \u00a0abiertamente la prueba de cargo recogida en los \u00a0autos que en ning\u00fan momento fue desvirtuada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0los jueces en sus decisiones \u00a0est\u00e1n \u00a0facultados \u00a0para \u00a0interpretar \u00a0y \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0ley \u00a0con fundamento en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 racional \u00a0 y \u00a0 l\u00f3gico \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0esa \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0no \u00a0debe atender al capricho del funcionario con el objetivo de \u00a0favorecer \u00a0a \u00a0quienes \u00a0incurran \u00a0en \u00a0este \u00a0tipo de conductas y que convierten la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0ilegal. \u00a0Es \u00a0por \u00a0ello \u00a0que \u00a0SANCHEZ \u00a0MOZO, \u00a0mediante providencia \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la ley, dispone la absoluci\u00f3n de los encartados, \u00a0existiendo \u00a0al \u00a0menos \u00a0respecto \u00a0de \u00a0uno \u00a0de ellos, prueba para condenar, lo que \u00a0indudablemente \u00a0se \u00a0torna en una conducta tendiente a lograr la impunidad de los \u00a0encartados. \u00a0El \u00a0funcionario judicial que as\u00ed act\u00fae, es merecedor del reproche \u00a0contenido \u00a0en la norma que de manera especial, contempla y sanciona el art\u00edculo \u00a039 del Estatuto Nacional de Estupefacientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que no resulte aceptable el argumento \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0de \u00a0que \u00a0se trataba en este caso de una disparidad de criterios \u00a0entre \u00a0lo \u00a0pensado \u00a0por \u00a0el juez y lo decidido por el superior funcional, porque \u00a0para \u00a0ello \u00a0basta \u00a0con \u00a0mirar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia en la que el \u00a0entonces \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Orden P\u00fablico al revisar por v\u00eda de apelaci\u00f3n \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0del procesado SANCHEZ MOZO, advirti\u00f3 con extra\u00f1eza \u00a0que \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0su \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0apegado \u00a0a \u00a0situaciones \u00a0 no \u00a0 trascendentales. \u00a0Y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0haya \u00a0confirmado \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0uno \u00a0de los encausados, no significa que por ello desaparece la \u00a0culpabilidad \u00a0que \u00a0a t\u00edtulo de dolo se le atribuy\u00f3 al ex funcionario judicial, \u00a0como tambi\u00e9n lo pretende hacer ver el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0esa \u00a0Colegiatura, \u00a0el \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0la \u00a0coca\u00edna \u00a0en las circunstancias conocidas lo admitieron los dos procesados, solo \u00a0que \u00a0al \u00a0respecto \u00a0adujeron \u00a0diferentes \u00a0razones \u00a0frente \u00a0a \u00a0la justicia. Que la \u00a0culpabilidad \u00a0de \u00a0Alvaro \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Mendoza \u00a0Garc\u00eda \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0probada, \u00a0empezando \u00a0con \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de que la volqueta en la que se transportaba el \u00a0estupefaciente \u00a0era \u00a0de \u00a0su propiedad o por lo menos que para la \u00e9poca de autos \u00a0la \u00a0pose\u00eda \u00a0materialmente \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0tanto \u00a0era \u00a0\u00e9l \u00a0quien dispon\u00eda de tal \u00a0automotor \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0compa\u00f1era \u00a0de \u00a0vida \u00a0marital era la que figuraba como su \u00a0propietaria inscrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alude \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0desvirt\u00faan \u00a0sus \u00a0exculpaciones \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0contratado el d\u00eda anterior por un \u00a0sujeto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apodado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018catire\u2019 para el \u00a0transporte \u00a0de \u00a0unos \u00a0enlatados \u00a0y \u00a0compotas \u00a0hacia \u00a0Oca\u00f1a, expresando su temor \u00a0acerca \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 este \u00a0sujeto \u00a0hiciera \u00a0arreglar \u00a0el \u00a0piso \u00a0del \u00a0\u2018plat\u00f3n\u2019 \u00a0de la volqueta para camuflar all\u00ed la \u00a0sustancia \u00a0incautada, mientras tal individuo la tuvo en su poder de un d\u00eda para \u00a0otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces se refiere a una factura de fecha 24 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01989, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0automotor \u00a0que all\u00ed se menciona \u00a0ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0taller para su arreglo 17 d\u00edas antes de producirse el hallazgo de \u00a0la \u00a0coca\u00edna, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0concuerda con su versi\u00f3n pues, seg\u00fan \u00e9l,\u00a0 al \u00a0individuo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018catire\u2019 \u00a0 lo \u00a0conoci\u00f3 \u00a0 el \u00a0 d\u00eda \u00a0 anterior \u00a0a \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0diciembre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, seg\u00fan reconocimiento hecho por \u00a0un \u00a0testigo, la persona que se present\u00f3 al taller fue el procesado Mendoza pero \u00a0la \u00a0factura \u00a0fue \u00a0expedida \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0\u201cCesar Augusto\u201d lo que surge como \u00a0indicio demostrativo de que quer\u00eda ocultar su identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalt\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0su \u00a0af\u00e1n \u00a0de \u00a0ocultar el hecho delictuoso, se\u00f1al de su culpabilidad \u00a0dolosa, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto desconocido al que se \u00a0refiere \u00a0surgi\u00f3 de su imaginaci\u00f3n\u00a0 y el viaje lo realiz\u00f3 por su cuenta y \u00a0riesgo; \u00a0que \u00a0tampoco fue contratado para transportar compotas y enlatados, sino \u00a0arena \u00a0y \u00a0coca\u00edna \u00a0y \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0tiempo \u00a0suficiente para darse cuenta que en el \u00a0plat\u00f3n \u00a0no hab\u00eda cajas, talegos o bultos con apariencia de contener compotas y \u00a0enlatados. \u00a0Dedujo \u00a0la \u00a0existencia de otro indicio en contra de Mendoza Garc\u00eda, \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de no haber solicitado un recibo, ni exigir que se le exhibieran \u00a0las \u00a0mercanc\u00edas que iba a transportar, o constatar la cantidad o clase de carga \u00a0que se le conf\u00eda para su transporte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0evidencia \u00a0de \u00a0la \u00a0falacia \u00a0de su dicho \u00a0mencionada \u00a0por el Tribunal, es el hecho de haber manifestado este procesado que \u00a0la \u00a0arena \u00a0la \u00a0hab\u00eda \u00a0recogido \u00a0con el fin de botarla, lo que no pudo hacer por \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0presentado \u00a0el \u00a0contrato \u00a0para \u00a0el viaje. Pero su compa\u00f1era Maribel \u00a0Florez \u00a0Amirola \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0esa \u00a0noche \u00a0aqu\u00e9l \u00a0le dijo que lo llamara a las \u00a0cuatro \u00a0de \u00a0la \u00a0madrugada porque iba a transportar un viaje de arena y l\u00e1mina a \u00a0Oca\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo esto concluy\u00f3 el Tribunal que dicho \u00a0procesado \u00a0 orient\u00f3 \u00a0 su \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 a \u00a0la \u00a0actividad \u00a0delictiva \u00a0objeto \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultarla \u00a0tanto \u00a0a \u00a0su \u00a0concubina \u00a0como \u00a0a \u00a0las autoridades, \u00a0consistiendo \u00a0 ella \u00a0en \u00a0el \u00a0camuflaje \u00a0de \u00a0la \u00a0coca\u00edna \u00a0en \u00a0las \u00a0l\u00e1minas \u00a0que \u00a0conformaban \u00a0 el \u00a0 \u2018doble \u00a0fondo\u2019 y a \u00e9ste debajo de \u00a0la arena para su transporte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al procesado Luis Humberto Tabares \u00a0Valencia \u00a0encontr\u00f3 \u00a0un \u00a0indicio \u00a0a \u00a0su favor como fue el haber facilitado a los \u00a0policiales \u00a0localizar \u00a0a Mendoza, circunstancia que para esa colegiatura hac\u00edan \u00a0cre\u00edbles \u00a0sus \u00a0descargos \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0oportunidad de conocer la actividad \u00a0delictiva que cumpl\u00eda el due\u00f1o de la volqueta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las precedentes condiciones, encuentra la \u00a0Corte \u00a0totalmente \u00a0infundadas \u00a0las inconformidades del recurrente y por lo tanto \u00a0habr\u00e1 de confirmarse en su integridad la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>CONFIRMAR la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 15598 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 Aprobado Acta No. 196 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0de \u00a0diciembre de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-2336","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2336","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2336"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2336\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}