{"id":23346,"date":"2023-09-12T16:35:49","date_gmt":"2023-09-12T16:35:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3779007-12-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:35:49","modified_gmt":"2023-09-12T16:35:49","slug":"3779007-12-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3779007-12-11\/","title":{"rendered":"37790(07-12-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso n\u00ba 37790 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N.434 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de diciembre de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del \u00a0procesado \u00a0Marco \u00a0Fidel \u00a0Rodr\u00edguez Pach\u00f3n, condenado en fallo del 10 de agosto \u00a0de \u00a02011 \u00a0por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, como autor de la conducta punible \u00a0de actos sexuales abusivos agravados con menor de 14 a\u00f1os \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fueron consignados en la sentencia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c \u00a0La \u00a0ni\u00f1a \u00a0N.T.H.R \u00a0de \u00a0siete \u00a0a\u00f1os de edad para el a\u00f1o 2002, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0entre \u00a0los a\u00f1os 2002 y 2005, y entre 2006 y 2007, convivi\u00f3 en la \u00a0misma \u00a0residencia \u00a0donde \u00a0viv\u00eda Marco Fidel Rodr\u00edguez \u00a0Pach\u00f3n, \u00a0\u00faltimo \u00a0lapso \u00a0en el que \u00e9ste aprovechando \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0duplicados \u00a0de \u00a0las \u00a0llaves de las habitaciones de la casa y que la \u00a0progenitora \u00a0de \u00a0ella \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0salir \u00a0del \u00a0domicilio, le realiz\u00f3 en varias \u00a0ocasiones \u00a0tocamientos \u00a0en \u00a0los \u00a0senos, \u00a0gl\u00fateos y \u00f3rganos genitales externos, \u00a0bajo y sobre la ropa, as\u00ed como besos en la boca\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0 \u00a0RELEVANTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Por \u00a0los hechos antes narrados, el 23 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02010, \u00a0se \u00a0llev\u00f3 a cabo la audiencia preliminar de formulaci\u00f3n de \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0oportunidad en la cual el procesado rechaz\u00f3 su responsabilidad en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0se le endilg\u00f3 de actos sexuales abusivos con menor de 14 a\u00f1os. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0la fiscal\u00eda se abstuvo de solicitar la \u00a0imposici\u00f3n de medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con fecha 14 de marzo del mismo a\u00f1o, el \u00a0ente \u00a0investigador present\u00f3 escrito de acusaci\u00f3n contra Marco Fidel Rodr\u00edguez \u00a0Pach\u00f3n, \u00a0reiterando \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0le \u00a0fueron \u00a0atribuidos \u00a0en \u00a0la audiencia \u00a0preliminar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El juicio correspondi\u00f3 ser adelantado por el Juzgado 17 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Conocimiento, \u00a0autoridad \u00a0que \u00a0en sentencia del 4 de mayo de 2011, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado a la pena de 84 meses de prisi\u00f3n e inhabilitaci\u00f3n para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo lapso de la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0principal, \u00a0al \u00a0ser \u00a0hallado \u00a0responsable del delito de actos sexuales \u00a0abusivos agravados con menor de 14 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La anterior decisi\u00f3n fue impugnada por la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0Marco \u00a0Fidel \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Pach\u00f3n, \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0confirmada en su \u00a0integridad \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1, en decisi\u00f3n del 10 de agosto \u00a0hoga\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Contra el fallo condenatorio el defensor \u00a0del \u00a0 sindicado, \u00a0 promovi\u00f3 \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuya \u00a0admisibilidad es el objeto del presente pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0plantea \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea de normas del bloque de constitucionalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal de casaci\u00f3n prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0180 \u00a0de la norma procesal penal, indica el \u00a0defensor \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0vulner\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a011 \u00a0de \u00a0la \u00a0Declaraci\u00f3n \u00a0Universal \u00a0de \u00a0los Derechos Humanos;\u00a0 8\u00ba de la Convenci\u00f3n Americana sobre \u00a0Derechos \u00a0Humanos; \u00a04\u00ba y 9 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica Colombiana y 7\u00ba de la \u00a0Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0dichas normas obedece a que el \u00a0\u201ca \u00a0quo \u00a0y \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0interpretan las pruebas de \u00a0manera \u00a0sesgada, \u00a0rasero \u00a0que \u00a0no \u00a0utilizan \u00a0para \u00a0analizar \u00a0las \u00a0pruebas ni los \u00a0argumentos planteados por el suscrito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Alegando \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio de legalidad, sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0desatinada \u00a0de \u00a0tener \u00a0por \u00a0id\u00f3neos \u00a0a los \u00a0profesionales \u00a0que comparecieron al juicio como testigos, en total contrav\u00eda de \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0417 de la Ley Procesal Penal, el cual relaciona \u00a0las \u00a0calidades \u00a0y \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0un perito, de las que claramente carecen los \u00a0llevados por la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0afirma \u00a0que \u00a0tal \u00a0como \u00a0qued\u00f3 \u00a0evidenciado \u00a0en \u00a0un \u00a0programa \u00a0period\u00edstico \u00a0trasmitido \u00a0por \u00a0la \u00a0televisi\u00f3n \u00a0nacional \u00a0(S\u00e9ptimo \u00a0D\u00eda), los \u00a0menores \u00a0son \u00a0capaces \u00a0de \u00a0mentir \u00a0y de ser manipulados para decir cosas que son \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0producto \u00a0de \u00a0su imaginaci\u00f3n o del \u201cmorbo \u00a0ro\u00f1oso\u201d de los adultos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aludiendo \u00a0 a \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cprograma \u00a0penal \u00a0de \u00a0la \u00a0constituci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala que sus fines \u00a0fueron \u00a0 \u00a0\u201caplicados \u00a0 err\u00f3neamente\u201d, \u00a0pues \u00a0el \u00a0contenido de las pruebas no deriva en una aproximaci\u00f3n \u00a0razonable a la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seguidamente \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 el \u00a0mismo \u00a0discurso, \u00a0formula \u00a0la \u00a0pregunta: \u00a0\u00bf \u00a0Si de principio de legalidad se trata, por qu\u00e9 no \u00a0se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la \u00a0casa por c\u00e1rcel a un anciano de 65 a\u00f1os? \u00a0Y \u00a0concluye que se incurri\u00f3 en una violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de legalidad y presunci\u00f3n de inocencia, motivo por el cual \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia, en orden a que se absuelva a Marco Fidel \u00a0Rodr\u00edguez Pach\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Manifiesto \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba sobre la cual se ha fundado la sentencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Planteando \u00a0este \u00a0cargo \u00a0como \u00a0subsidiario, \u00a0expone \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0bajo \u00a0la \u00a0\u00e9gida de la causal tercera se observa una \u00a0err\u00f3nea \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0 idoneidad \u00a0de \u00a0los \u00a0peritos, \u00a0lo \u00a0que \u00a0sumado \u00a0a \u00a0otros \u00a0testimonios \u00a0fue \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0inferir la responsabilidad del acusado, toda \u00a0vez \u00a0que esos medios de convicci\u00f3n, incluida la versi\u00f3n de la v\u00edctima, fueron \u00a0supervalorados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Critica la apreciaci\u00f3n del Tribunal sobre el \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0menor, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cpor \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0al \u00a0interpretar \u00a0integralmente \u00a0su \u00a0testimonio \u00a0 se \u00a0infiere \u00a0que \u00a0la \u00a0declarante \u00a0quiso \u00a0decir\u201d\u2026, \u00a0pues \u00a0estima \u00a0el \u00a0demandante que el ad quem se introdujo en la mente \u00a0de la deponente y supo lo que \u00e9sta quiso decir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0queja \u00a0de que el sentenciador de segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta la pericia aportada por la defensa, realizada por una \u00a0autoridad \u00a0en \u00a0la materia como lo es el Dr. Franklin Escobar C\u00f3rdoba por contar \u00a0con \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0maestr\u00eda en psiquiatr\u00eda reconocida en el pa\u00eds, adem\u00e1s de 16 \u00a0a\u00f1os \u00a0de experiencia como funcionario del Instituto Nacional de Medicina Legal. \u00a0Afirma \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0toda vez que el Tribunal no consider\u00f3 que de acuerdo con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de este profesional el mismo concluy\u00f3 que el acusado no era un \u00a0ped\u00f3filo \u00a0 y \u00a0que \u00a0surgen \u00a0varios \u00a0interrogantes \u00a0importantes \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0suministrada por la menor ofendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pone \u00a0de \u00a0presente la disfuncionalidad de la \u00a0familia \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0tal \u00a0como se evidencia del testimonio de la madre de \u00a0\u00e9sta, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Denis \u00a0Herrera, \u00a0quien narr\u00f3 c\u00f3mo para la \u00e9poca de los hechos \u00a0era \u00a0aseadora \u00a0en un motel, motivo por el que llegaba a altas horas de la noche, \u00a0al \u00a0igual que hab\u00eda tenido varios problemas con su hija por ser una mentirosa y \u00a0que conviv\u00eda con un hombre diferente al padre de la ni\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0remembra \u00a0que la menor en \u00a0alguna \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0estuvo \u00a0bajo \u00a0el \u00a0cuidado del ICBF pero por hechos distintos y \u00a0posteriores \u00a0al presunto abuso sexual atribuido al procesado, lugar en el que la \u00a0ni\u00f1a fue medicada contra el estr\u00e9s y la ansiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente a continuaci\u00f3n aborda el tema \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0ped\u00f3filo \u00a0para \u00a0decir \u00a0que \u00a0existen \u00a0dos clases, los \u00a0primarios \u00a0y \u00a0los \u00a0secundarios \u00a0o \u00a0situacionales, a quienes califica de tener un \u00a0personalidad \u00a0polimorfa, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0de su cliente es pasivo dependiente \u00a0obsesivo, \u00a0seg\u00fan \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el perito ofrecido por la defensa, lo que \u00a0significa \u00a0que se trata de una persona retra\u00edda, requiere de autorizaci\u00f3n para \u00a0desplegar \u00a0alguna \u00a0conducta \u00a0y que esa circunstancia se le torna obsesiva, tanto \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0quiso \u00a0estar \u00a0presente \u00a0en \u00a0todas \u00a0y \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las diligencias, \u00a0situaci\u00f3n que es muy inusual en estos casos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0petici\u00f3n \u00a0del \u00a0censor es que se case la \u00a0sentencia \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 que \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0a \u00a0Marco \u00a0Fidel \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Pach\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Dentro \u00a0del \u00a0cap\u00edtulo \u00a0denominado en el \u00a0libelo \u00a0 como \u00a0 \u201cPeticiones\u201d, \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 alude \u00a0a \u00a0una \u00a0solicitud \u00a0subsidiaria,consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0se de aplicaci\u00f3n al numeral 2\u00ba del art\u00edculo \u00a0314 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, dada la avanzada edad del procesado \u00a0quien \u00a0actualmente \u00a0cuenta con m\u00e1s de 65 a\u00f1os de edad, con el fin de que se le \u00a0permita cumplir la pena en su domicilio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Si \u00a0bien es cierto, la Sala ha precisado \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de 2004 no se distingue entre recurso de casaci\u00f3n por la \u00a0v\u00eda \u00a0com\u00fan \u00a0y \u00a0por \u00a0la discrecional, al eliminar la exigencia del quantum \u00a0de \u00a0pena del delito por el que se \u00a0procede \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a \u00a0tal \u00a0impugnaci\u00f3n, tambi\u00e9n lo es que de todas formas \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0demandante \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n de derechos o garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0lo \u00a0cual le impone contar con inter\u00e9s para impugnar, se\u00f1alar y \u00a0atinar \u00a0en \u00a0la \u00a0causal, \u00a0desarrollar \u00a0los cargos de sustentaci\u00f3n del recurso de \u00a0manera \u00a0l\u00f3gica y coherente, as\u00ed como se\u00f1alar la necesidad del pronunciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0desarrollar \u00a0los fines del recurso extraordinario, \u00a0cuales \u00a0son, \u00a0la \u00a0efectividad del derecho material, el respeto de las garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes, la reparaci\u00f3n de los agravios sufridos por \u00e9stos y la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta \u00a0a \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0que \u00a0debe \u00a0cumplir la demanda, el estatuto procedimental que rige el \u00a0sistema \u00a0acusatorio, \u00a0aunque \u00a0con \u00a0menor \u00a0rigurosidad \u00a0que \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, \u00a0establece \u00a0unos \u00a0presupuestos \u00a0m\u00ednimos \u00a0que \u00a0deben \u00a0evidenciarse \u00a0en el libelo, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0extrae \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de los art\u00edculos 183 y 184 de la Ley 906 de \u00a02004, veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(i) \u00a0Se se\u00f1alen de manera precisa y concisa \u00a0las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ii) Se desarrollen los cargos, esto es, que \u00a0se \u00a0 expresen \u00a0 sus \u00a0 fundamentos \u00a0 o \u00a0se \u00a0ofrezca \u00a0una \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0m\u00ednima. \u00a0Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iii) Se demuestre que el fallo es necesario \u00a0para cumplir algunas de las finalidades del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior porque en correspondencia con lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el art. 184 inciso 2\u00b0, no ser\u00e1 seleccionada la demanda que se \u00a0encuentre en cualquiera de los siguientes supuestos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(i). \u00a0El \u00a0demandante \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ii). \u00a0 Se \u00a0 prescinde \u00a0 de \u00a0 se\u00f1alar \u00a0la \u00a0causal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iii). \u00a0 No \u00a0 desarrolla \u00a0 los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n, y \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iv). \u00a0Cuando \u00a0de \u00a0su \u00a0contexto \u00a0se advierte \u00a0fundadamente \u00a0 que \u00a0no \u00a0se \u00a0precisa \u00a0del \u00a0fallo \u00a0para \u00a0cumplir \u00a0algunas \u00a0de \u00a0las \u00a0finalidades del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez clarificado lo anterior, se abordar\u00e1 \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada en defensa de los intereses \u00a0del acusado Marco Fidel Rodr\u00edguez Pach\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Calificaci\u00f3n de la Demanda \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0la \u00a0lectura \u00a0del libelo sin mayor \u00a0dificultad \u00a0 se \u00a0observa \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0a \u00a0los \u00a0m\u00ednimos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0de \u00a0coherencia \u00a0que \u00a0regulan \u00a0el recurso extraordinario, al igual que una deficiente \u00a0como \u00a0 confusa \u00a0 argumentaci\u00f3n, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 se \u00a0 expone \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0Frente al primer cargo postulado por la \u00a0v\u00eda \u00a0de la causal primera, esto es, la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0el \u00a0censor \u00a0alude \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0normas de \u00a0car\u00e1cter \u00a0internacional, \u00a0integradas al bloque de constitucionalidad, as\u00ed como \u00a0otras de car\u00e1cter interno.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0al desarrollar dicha censura, \u00a0plantea \u00a0una \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que ver con la valoraci\u00f3n de los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0hecha en la sentencia y c\u00f3mo a partir de una errada estimaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0se \u00a0arrib\u00f3 a una conclusi\u00f3n desatinada, pues de principio a fin \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0esbozar \u00a0argumentos \u00a0encaminados a afirmar la inexistencia de los \u00a0actos \u00a0sexuales \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0menor y los profesionales que la \u00a0valoraron, calificando su dicho como carente de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estos t\u00e9rminos es claro que el recurrente \u00a0no \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a la equivocada aplicaci\u00f3n de un precepto, sino a la veracidad \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0que \u00a0comportan \u00a0el \u00a0soporte \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de la condena contra su \u00a0cliente, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0alega \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley \u00a0sustancial, \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera puede entrarse en controversia probatoria, dado \u00a0que \u00a0quien \u00a0postula \u00a0el \u00a0reparo \u00a0por \u00a0la \u00e9gida de esta causal, debe aceptar los \u00a0hechos tal cual fueron establecidos por el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corporaci\u00f3n2 tiene fijado que para recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de esta v\u00eda de infracci\u00f3n de la ley, se exige que el \u00a0actor cumpla con los siguientes requisitos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirmar y probar que el juzgador de segunda \u00a0instancia \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0error \u00a0ya \u00a0sea \u00a0(i) \u00a0Por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n o \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente, \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0funcionario judicial yerra \u00a0acerca \u00a0de la existencia de la norma y por eso, no la aplica al caso espec\u00edfico \u00a0que \u00a0la \u00a0reclama. \u00a0Ignora o desconoce la ley que regula la materia y por ello no \u00a0la \u00a0tiene en cuenta habiendo incurrido en error sobre su existencia o validez en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0o en el espacio; (ii) Por aplicaci\u00f3n indebida que se origina cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0por \u00a0equivocarse \u00a0al calificar jur\u00eddicamente los hechos o, cuando \u00a0habiendo \u00a0acertado \u00a0en \u00a0su \u00a0adecuaci\u00f3n, \u00a0yerra, sin embargo, al elegir la norma \u00a0correspondiente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 impartida. \u00a0Y \u00a0(iii) \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea, \u00a0 que \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Juez \u00a0selecciona \u00a0bien \u00a0y \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0regla \u00a0que \u00a0corresponde al caso sometido a su consideraci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0interpretarla \u00a0y le atribuye un sentido jur\u00eddico que no \u00a0tiene o le asigna efectos contrarios a su real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0se reitera, alegar la violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, implica del recurrente, abstenerse de reprochar la \u00a0prueba, \u00a0pues \u00a0debe \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0ella hizo el fallador y \u00a0conformarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0absoluta con la declaraci\u00f3n de los hechos contenida en \u00a0la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0precisar, a qu\u00e9 \u00a0tipo \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0incorrecta del mandato legal o constitucional se refiere, \u00a0pues \u00a0la \u00a0causal primera prev\u00e9 tres hip\u00f3tesis distintas, una es la aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0otra \u00a0la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea y otra la falta de aplicaci\u00f3n, las \u00a0cuales \u00a0no pueden predicarse de un mismo precepto, pues resultar\u00eda excluyente y \u00a0carente \u00a0de \u00a0l\u00f3gica se\u00f1alar por ejemplo que una norma no fue aplicada, pero al \u00a0mismo tiempo que fue indebidamente interpretada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este tipo de argumentaci\u00f3n es de la que \u00a0obviamente \u00a0carece la demanda objeto de estudio, pues el censor acude tanto a la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0a \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, sobre todas las \u00a0normas \u00a0que cita, sin precisar de cu\u00e1l de estos vicios adolece cada uno de esos \u00a0preceptos \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0desarrolla \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0la sentencia padece de \u00a0cualquiera de estos dos yerros, los cuales se limita a enunciar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 es \u00a0 que \u00a0dichas \u00a0falencias \u00a0obedecen \u00a0justamente \u00a0a \u00a0que \u00a0el desarrollo de la censura consiste en la queja que plantea \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0el ad quem valor\u00f3 la prueba y la credibilidad de la que \u00a0dot\u00f3 \u00a0al \u00a0dicho \u00a0de los profesionales que entrevistaron a la menor, concluyendo \u00a0la \u00a0inidoneidad \u00a0de \u00a0los \u00a0primeros \u00a0y la falta de veracidad del testimonio de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pero \u00a0no \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0los \u00a0errores \u00a0posibles de alegar en casaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0pretende \u00a0es atacar la valoraci\u00f3n de la prueba, sino a las \u00a0particulares \u00a0apreciaciones \u00a0del censor quien acude a sus propias conjeturas que \u00a0nada \u00a0tienen que ver con yerros atacables por la v\u00eda de la violaci\u00f3n indirecta \u00a0que \u00a0debi\u00f3 ser el camino a elegir, sino con un alegato propio de las instancias \u00a0en \u00a0donde \u00a0lo \u00a0que \u00a0persigue \u00a0es \u00a0que \u00a0su \u00a0criterio \u00a0salga \u00a0avante \u00a0frente a las \u00a0conclusiones \u00a0del Tribunal, siendo una constante su desacuerdo con la existencia \u00a0del suceso criminal del que se responsabiliz\u00f3 a su procurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0claridad \u00a0se \u00a0observa \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0coherencia \u00a0en \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0pues \u00a0enuncia \u00a0una violaci\u00f3n \u00a0directa; \u00a0no espec\u00edfica cu\u00e1l de los supuestos contenidos en el numeral 1\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 de la Ley 906 de 2004, se configura; al exponer el fundamento del \u00a0cargo \u00a0se \u00a0refiere a la indebida valoraci\u00f3n de los elementos de juicio, pero no \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0una \u00a0exposici\u00f3n \u00a0propia \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial \u00a0como \u00a0era \u00a0lo \u00a0adecuado, \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0a fijar y demostrar el falso \u00a0juicio \u00a0que \u00a0deriv\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0errada conclusi\u00f3n, sino a su particular criterio \u00a0acerca \u00a0de \u00a0c\u00f3mo \u00a0debieron \u00a0estimarse \u00a0los medios de convicci\u00f3n; y por \u00faltimo \u00a0remata \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0haciendo \u00a0alusi\u00f3n a la negativa de \u00a0conceder \u00a0un \u00a0sustituto \u00a0penal \u00a0por \u00a0desconocimiento del principio de legalidad, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0apenas \u00a0enuncia, \u00a0carece de cualquier desarrollo y no guarda \u00a0coherencia \u00a0alguna \u00a0con su fallido discurso para demostrar la violaci\u00f3n directa \u00a0de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0era \u00a0acreditar \u00a0una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, la jurisprudencia ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0el \u00a0precepto \u00a0que \u00a0se \u00a0reputa como vulnerado por el fallador fue \u00a0aplicado, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0correctamente \u00a0seleccionado \u00a0para el caso, pero el yerro \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0al \u00a0determinar \u00a0sus \u00a0alcances \u00a0se \u00a0restringen o exacerban sus \u00a0efectos, \u00a0sin \u00a0que pueda confundirse dicho error con la exclusi\u00f3n evidente o la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0que \u00a0se \u00a0origina \u00a0en \u00a0el equivocado alcance otorgado a la \u00a0norma \u00a0por \u00a0el juez y que lo determina a no aplicar el precepto que corresponde, \u00a0o desatina seleccionando uno equivocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y se a\u00f1ade, en orden a verificar este error \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0demandante, establecer cu\u00e1l es el contenido de la \u00a0norma \u00a0en \u00a0cuanto a su alcance, descubriendo su real sentido, lo que requiere de \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0expresa \u00a0frente \u00a0a \u00a0qu\u00e9 normas o principios interpretativos \u00a0fueron \u00a0los trasgredidos por el fallador de segundo grado.\u00a0 En este tipo de \u00a0vicio \u00a0hay simplemente un yerro de sentido, de hermen\u00e9utica, porque el juzgador \u00a0acierta \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0aplicable, pero le da un \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcances \u00a0equivocados, \u00a0contrarios \u00a0a la voluntad del legislador, se \u00a0hace \u00a0decir al precepto algo contrario a su texto y a su esp\u00edritu. 3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 Ahora bien, respecto del segundo cargo, \u00a0denominado \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0como el manifiesto desconocimiento de las reglas de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba sobre la cual se ha fundado la sentencia, tambi\u00e9n se \u00a0equivoca \u00a0en \u00a0su desarrollo, y vuelve a incurrir en infracci\u00f3n a los principios \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y debida fundamentaci\u00f3n al igual que a los m\u00ednimos de coherencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0si \u00a0bien \u00a0acierta en la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la causal, se queda corto al momento de establecer frente a qu\u00e9 \u00a0tipo \u00a0de \u00a0error nos encontramos, si es de hecho o de derecho y cu\u00e1l es el falso \u00a0juicio \u00a0 que \u00a0se \u00a0configura, \u00a0si \u00a0fue \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0existencia, \u00a0identidad \u00a0o \u00a0raciocinio, \u00a0pues vuelve a reiterar sus cr\u00edticas a la estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba pericial y la declaraci\u00f3n de la v\u00edctima, tomando como referente \u00a0su \u00a0propia \u00a0visi\u00f3n, \u00a0la cual considera ajustada, para concluir en la mendacidad \u00a0de la versi\u00f3n de la menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0este mismo reparo cuando indica \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0tuvo en cuenta la pericia aportada por la defensa, debi\u00f3 \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la fundamentaci\u00f3n de la queja siguiendo los par\u00e1metros del error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0el cual sucede cuando el juzgador se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0bien sea porque obrando en el proceso omite \u00a0valorarla, \u00a0o porque sin figurar en la actuaci\u00f3n, supone que all\u00ed aparece y la \u00a0tiene en cuenta en su decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0denominado \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia, no \u00a0puede \u00a0adoptar \u00a0sino \u00a0dos \u00a0caracter\u00edsticas: \u00a0suposici\u00f3n \u00a0u \u00a0omisi\u00f3n \u00a0y \u00a0es de \u00a0naturaleza \u00a0 puramente \u00a0 objetiva, \u00a0pues \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0el \u00a0plano \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba durante el proceso de construcci\u00f3n de la \u00a0sentencia, \u00a0escenario \u00a0supuesto en el cual el juez olvidando las reglas legales, \u00a0omite \u00a0 considerar \u00a0 una \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0plenario \u00a0o \u00a0incluye \u00a0en \u00a0sus \u00a0consideraciones \u00a0una \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0nunca \u00a0recaudada, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0hace \u00a0uso \u00a0del \u00a0conocimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 privado4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El anterior concepto no fue tenido en cuenta \u00a0por \u00a0el libelista, pues ni siquiera aludi\u00f3 a este tipo de error cuando acus\u00f3 a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia de haber desconocido la citada valoraci\u00f3n \u00a0pericial, \u00a0mucho \u00a0menos precis\u00f3 si la prueba fue omitida o supuesta, adem\u00e1s de \u00a0que \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal en su fallo s\u00ed hizo alusi\u00f3n a esa \u00a0experticia \u00a0al \u00a0indicar \u00a0que: \u00a0\u201c Lo anterior permite \u00a0colegir \u00a0claramente que el objeto del dictamen era estudiar el estado de sanidad \u00a0mental \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0acusado \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 la \u00a0 personalidad \u00a0 o \u00a0 el \u00a0 dicho \u00a0 de \u00a0 la \u00a0menor\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corporaci\u00f3n adem\u00e1s aval\u00f3 las razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el juez de primer grado desestim\u00f3 las apreciaciones hechas en \u00a0juicio \u00a0por \u00a0el \u00a0perito \u00a0sobre \u00a0la veracidad que le merec\u00eda el testimonio de la \u00a0menor, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0este \u00a0tema \u00a0objeto \u00a0del peritaje solicitado por la \u00a0defensa, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0confirma que la sentencia de segunda instancia s\u00ed \u00a0valor\u00f3 \u00a0en \u00a0forma expresa la prueba que extra\u00f1a el casacionista en su demanda, \u00a0raz\u00f3n \u00a0adicional \u00a0para \u00a0desechar la admisibilidad de dicha censura, dado que la \u00a0misma \u00a0comprende \u00a0una mera cr\u00edtica a la valoraci\u00f3n probatoria del Tribunal, no \u00a0por \u00a0errores \u00a0en su apreciaci\u00f3n, sino por la credibilidad de la que dot\u00f3 a los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0daban \u00a0cuenta de los episodios de abuso sexual contra la ni\u00f1a \u00a0N.T.H.R y de su atribuci\u00f3n al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es tan evidente la intenci\u00f3n del recurrente \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0acoja \u00a0sus \u00a0propias \u00a0razones \u00a0y no las del sentenciador de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0a \u00a0modo \u00a0de \u00a0una instancia adicional, que expone argumentos \u00a0dirigidos \u00a0a poner en entredicho la narraci\u00f3n de la ni\u00f1a, mostr\u00e1ndola como un \u00a0persona \u00a0conflictiva \u00a0y \u00a0mentirosa \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que la madre se encuentra \u00a0separada \u00a0del padre y conviva con otro sujeto y que para la \u00e9poca de los hechos \u00a0ejerciera \u00a0una \u00a0labor \u00a0que \u00a0le demandaba gran parte del d\u00eda como aseadora de un \u00a0motel, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0relacionar \u00a0ninguna \u00a0de estas eventualidades con el yerro que \u00a0anuncia \u00a0en \u00a0la \u00a0titulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba sobre la cual se ha fundado la sentencia, ya que sin \u00a0dificultad \u00a0 se \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0esa \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0una \u00a0personal \u00a0conclusi\u00f3n del libelista carente de todo soporte l\u00f3gico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0anteriores \u00a0razones \u00a0con \u00a0suficiencia \u00a0permiten \u00a0predicar \u00a0que el libelo se ajusta a un alegato de instancia y no sigue \u00a0en \u00a0lo \u00a0m\u00e1s m\u00ednimo los presupuestos de l\u00f3gica y debida fundamentaci\u00f3n que se \u00a0exigen \u00a0en \u00a0sede extraordinaria de casaci\u00f3n, pues la discusi\u00f3n en ambos cargos \u00a0se \u00a0remonta \u00a0a \u00a0un ataque frente al m\u00e9rito dado en la sentencia a los medios de \u00a0prueba \u00a0aportados \u00a0por \u00a0las \u00a0partes \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual el recurrente se encuentra en \u00a0desacuerdo, \u00a0para \u00a0lo cual utiliza conjeturas y valoraciones de estricto \u00edndole \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3 \u00a0Por \u00a0\u00faltimo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0intramural \u00a0sea sustituida por la de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0dada \u00a0la \u00a0avanzada edad del procesado, la Sala advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente carece de legitimidad para invocarla en sede extraordinaria, \u00a0toda \u00a0vez que esa solicitud no fue elevada ante las instancias y por lo mismo no \u00a0fue discutida ni decidida en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0palmario \u00a0 \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00ednimos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0de coherencia que le imponen al \u00a0censor \u00a0alegar \u00a0su \u00a0inconformidad, \u00a0adecu\u00e1ndola \u00a0a \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las causales de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a poner de presente y demostrar el error en que incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, lo cual sea por dem\u00e1s se\u00f1alar, no es posible en este asunto, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que en el fallo ning\u00fan pronunciamiento se hizo al respecto, frente a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0los juzgadores de primero y segundo grado por \u00a0parte del recurrente sobre este particular aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la demanda de casaci\u00f3n ser\u00e1 \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Resta se\u00f1alar que no se observa que con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0o \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0se hayan violado \u00a0derechos \u00a0o \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los intervinientes, como para que tal circunstancia \u00a0imponga \u00a0superar \u00a0los defectos del libelo en orden a decidir de fondo, seg\u00fan lo \u00a0dispone el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El mecanismo de la insistencia \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Corte \u00a0decida \u00a0no \u00a0darle curso a una demanda de casaci\u00f3n, es \u00a0procedente \u00a0la insistencia, cuyas reglas, en ausencia de disposici\u00f3n legal, han \u00a0sido \u00a0 definidas \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 en \u00a0 los \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos5: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(ii) \u00a0La \u00a0insistencia \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0promovida \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9l a quien asiste inter\u00e9s en que se \u00a0reconsidere \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Los \u00a0dem\u00e1s \u00a0intervinientes en el proceso no tienen \u00a0dicha \u00a0facultad, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0habiendo \u00a0tenido ocasi\u00f3n de acudir al recurso \u00a0extraordinario, \u00a0el \u00a0no \u00a0hacerlo \u00a0supone conformidad con los fallos adoptados en \u00a0sede de las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(iii) \u00a0La solicitud de insistencia puede elevarse ante el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de sus delegados para la casaci\u00f3n penal, o ante alguno de \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0integrantes de la Sala de Casaci\u00f3n Penal, seg\u00fan lo decida el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(iv) \u00a0La \u00a0solicitud \u00a0respectiva \u00a0puede \u00a0tener dos finalidades: la de \u00a0rebatir \u00a0los argumentos con fundamento en los cuales la Sala decidi\u00f3 no admitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0o para demostrar por qu\u00e9 no empece las incorrecciones del libelo, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0haga \u00a0uso \u00a0de su facultad oficiosa para superar sus \u00a0defectos y decidir de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(v) \u00a0Es \u00a0potestativo \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0disidente \u00a0o del Delegado del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0ante quien se formula la insistencia, optar por someter el \u00a0asunto \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de la Sala o no presentarlo para su revisi\u00f3n, evento \u00a0\u00faltimo \u00a0en \u00a0que \u00a0informar\u00e1 \u00a0de ello al peticionario. As\u00ed mismo, cualquiera de \u00a0ellos \u00a0puede \u00a0invocar \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0directamente \u00a0ante \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0manera \u00a0oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(vi) \u00a0El \u00a0auto \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0admite \u00a0la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0trae \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0firmeza \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0se \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0con \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0invocar \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, efectos que no \u00a0se \u00a0alteran \u00a0con \u00a0la \u00a0petici\u00f3n de insistencia, ni con su tr\u00e1mite, a no ser que \u00a0ella prospere y conlleve a la admisi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0turno, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la ley no \u00a0establece \u00a0t\u00e9rminos \u00a0para \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de la insistencia, es preciso fijarlos \u00a0conforme \u00a0la \u00a0facultad \u00a0que en tal sentido se consagra en el art\u00edculo 159 de la \u00a0Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal prop\u00f3sito, teniendo en cuenta que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n a trav\u00e9s de la cual no se admite la demanda est\u00e1 contenida en un \u00a0auto \u00a0a \u00a0cuyo \u00a0enteramiento \u00a0o \u00a0publicidad debe procederse obligatoriamente, con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en sentencia C-641 del 13 de agosto de 2002, por v\u00eda \u00a0del \u00a0procedimiento \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 169, inciso 3, de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0esto es &#8220;mediante comunicaci\u00f3n escrita dirigida \u00a0por \u00a0telegrama, \u00a0correo \u00a0certificado, facs\u00edmil, correo electr\u00f3nico o cualquier \u00a0otro \u00a0 medio \u00a0 id\u00f3neo \u00a0que \u00a0haya \u00a0sido \u00a0indicado \u00a0por \u00a0las \u00a0partes&#8221;, \u00a0se \u00a0establecer\u00e1 el t\u00e9rmino de cinco (5) d\u00edas contados a partir \u00a0de \u00a0la fecha en que se produzca alguna de las anteriores formas de notificaci\u00f3n \u00a0al \u00a0demandante, \u00a0como \u00a0plazo \u00a0para que \u00e9ste solicite al Ministerio P\u00fablico o a \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0si \u00a0a \u00a0bien \u00a0lo tiene, \u00a0insistencia en el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su vez, teniendo en cuenta que el examen \u00a0de \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de insistencia supone un estudio ponderado de la misma, de la \u00a0demanda, \u00a0del \u00a0auto \u00a0por \u00a0el cual no se admite y de la actuaci\u00f3n respectiva, se \u00a0otorgar\u00e1 \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0o \u00a0al \u00a0Magistrado interesado un t\u00e9rmino de \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0el \u00a0examen de la tem\u00e1tica planteada, vencido el cual \u00a0podr\u00e1n \u00a0someter \u00a0el \u00a0asunto \u00a0a discusi\u00f3n de la Sala o informar al peticionario \u00a0sobre su decisi\u00f3n de no darle curso a la petici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 nombre \u00a0 de\u00a0 \u00a0 Marco Fidel Rodr\u00edguez Pach\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>COMISION DE SERVICIO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ALBERTO \u00a0 CASTRO \u00a0 CABALLERO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO J. \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0 \u00a0 GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 12 de diciembre de 2005. Rad. 24322, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, sentencias de 2 de marzo de 2005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 19627 \u00a0y \u00a0de \u00a03 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a019643, \u00a0entre \u00a0otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Casaci\u00f3n Penal del 9 de julio de 1985. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Auto \u00a0del 6 de mayo de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Auto \u00a0del 12 de diciembre de 2005 (radicado 24.322). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso n\u00ba 37790 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N.434 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de diciembre de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-23346","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23346\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}