{"id":23128,"date":"2023-09-12T16:35:32","date_gmt":"2023-09-12T16:35:32","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3723230-11-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:35:32","modified_gmt":"2023-09-12T16:35:32","slug":"3723230-11-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3723230-11-11\/","title":{"rendered":"37232(30-11-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 37232 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00ba\u00a0 425 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., treinta (30) de noviembre de \u00a0dos mil once (2011) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala se pronuncia sobre los presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0debida fundamentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por \u00a0el \u00a0 apoderado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 civil, \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Albert \u00a0Enrique \u00a0Cano \u00a0Casta\u00f1o, en contra \u00a0del \u00a0fallo del 7 de abril de 2011, a trav\u00e9s del cual la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0de primera instancia proferida por el Juzgado Quinto \u00a0Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 ciudad \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0William \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Botero Giraldo, por el \u00a0delito de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador de segundo grado los resumi\u00f3 \u00a0de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0se \u00a0pusieron \u00a0en conocimiento de las \u00a0autoridades \u00a0por \u00a0denuncia \u00a0que formulara a trav\u00e9s de apoderado judicial Albert \u00a0Enrique \u00a0Cano \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0convenios comerciales \u00a0realizados \u00a0por William de Jes\u00fas Botero Giraldo, acept\u00f3 emitir el 2 de mayo de \u00a02003, \u00a0y \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0una \u00a0letra \u00a0de cambio parcialmente en blanco por \u00a0$6.000.000, \u00a0valor \u00a0que \u00a0fue \u00a0cancelado a Rodrigo Granada Montoya en raz\u00f3n a un \u00a0acuerdo \u00a0de pago en el que le hizo entrega de unos muebles y elementos por valor \u00a0de \u00a0$9.800.000, \u00a0puesto \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0informado \u00a0por parte del acreedor, el \u00a0t\u00edtulo \u00a0 valor \u00a0 hab\u00eda \u00a0 sido \u00a0 entregado \u00a0 en \u00a0propiedad \u00a0al \u00a0citado \u00a0Granada \u00a0Montoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expuso que al momento de realizar la entrega \u00a0de \u00a0los \u00a0aludidos bienes, recibi\u00f3 del se\u00f1or Botero Giraldo una letra de cambio \u00a0que \u00a0a \u00a0simple \u00a0vista \u00a0resultaba \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0acept\u00f3 emitir por valor de \u00a0$6.000.000, \u00a0la cual se encontraba perforada en forma de rombo en la parte donde \u00a0deb\u00eda estar la firma del obligado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indic\u00f3 \u00a0que \u00a0en el mes de abril de ese a\u00f1o \u00a0[2004], \u00a0fue \u00a0notificado \u00a0de \u00a0un \u00a0mandamiento \u00a0de \u00a0pago \u00a0en un proceso ejecutivo \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0el \u00a0denunciado, tendiente al cobro de la letra de cambio que ya \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0cancelada \u00a0a trav\u00e9s de la daci\u00f3n en pago, percat\u00e1ndose en ese \u00a0momento \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0entregado \u00a0luego \u00a0de la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0contaba \u00a0con rasgos que no pertenec\u00edan a los \u00a0efectuados \u00a0por \u00a0\u00e9l, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que hab\u00eda tratado de ser ocultada por Botero \u00a0Giraldo, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0corte \u00a0que \u00a0le hubiera realizado en forma de rombo al \u00a0documento, \u00a0asegur\u00e1ndose \u00a0de \u00a0esta forma la clandestina tenencia de la letra de \u00a0cambio original, al entregar un t\u00edtulo diferente al aceptado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>1. Por los hechos anteriormente referidos, el \u00a027 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 2006 la Fiscal\u00eda 12 Seccional de Neiva profiri\u00f3 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra de \u00a0William \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Botero \u00a0Giraldo\u00a0 \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0la conducta punible de fraude procesal (art\u00edculo \u00a0453 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal). \u00a0Dicha \u00a0determinaci\u00f3n fue apelada por la defensa del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 2\u00aa Delegada ante el Tribunal Superior de \u00a0Neiva, \u00a0a trav\u00e9s de resoluci\u00f3n del 4 de septiembre de \u00a02008.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La causa fue adelantada por el Juez Quinto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Neiva, el cual, luego de agotar el tr\u00e1mite propio del \u00a0juicio, \u00a0el 23 de abril de 2010, profiri\u00f3 sentencia de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0mediante \u00a0 la \u00a0cual \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0William \u00a0 \u00a0de \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 Botero \u00a0Giraldo \u00a0del \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0fue acusado. Dicha \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0tras \u00a0ser \u00a0apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Nieva, en fallo de segundo grado del 7 de \u00a0abril de 2011. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconforme \u00a0con lo resuelto, el apoderado de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0en representaci\u00f3n de Albert Enrique \u00a0Cano \u00a0 Casta\u00f1o, \u00a0 formul\u00f3 \u00a0y sustent\u00f3 oportunamente el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 demandante \u00a0invoca \u00a0dos \u00a0\u2018causales\u2019 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 denomina \u00a0\u2018violaci\u00f3n \u00a0indirecta de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustantiva \u00a0por error de hecho al aplicar de manera incorrecta la norma \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0en \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del medio probatorio &#8211; falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n\u2019, \u00a0la \u00a0primera, \u00a0y \u2018violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustantiva sustancial por error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica en la estimaci\u00f3n de las \u00a0pruebas\u2019, \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0segunda.\u00a0 Sus argumentos, no sin dificultad, se resumen as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 causal: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0apoya \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207, \u00a0numeral \u00a0primero, \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, y cita como norma violada el inciso final del \u00a0art\u00edculo \u00a0 251 \u00a0 de \u00a0 dicho \u00a0 estatuto, \u00a0 que \u00a0trata \u00a0sobre \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0peritaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras rese\u00f1ar los hechos objeto de juicio de \u00a0manera \u00a0 sustancialmente \u00a0 distinta \u00a0 a \u00a0 los \u00a0plasmados \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0reprocha \u00a0que este \u00faltimo le hubiera restado capacidad suasoria a \u00a0la \u00a0misi\u00f3n \u00a0de \u00a0trabajo \u00a01100SC; \u00a0alega \u00a0que el fallador ha debido entender que \u00a0dicho \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0no introdujo un cambio sustancial al estudio inicial, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se identific\u00f3 a William de Jes\u00fas Botero \u00a0Giraldo \u00a0como el autor del documento, conclusi\u00f3n que, \u00a0seg\u00fan \u00a0dice, \u00a0fue \u00a0ratificada \u00a0en el dictamen No. 3789. Menciona que de haberse \u00a0estudiado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0integridad \u00a0 \u00a0las \u00a0 pericias \u00a0 referidas \u00a0 \u2018otrora\u2019 \u00a0 hubiera \u00a0 sido \u00a0 el \u00a0 razonamiento \u00a0judicial, \u00a0esto \u00a0es, \u201cinferir responsabilidad penal a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo \u00a0y no de la duda que indica la ley adjetiva penal en su inciso \u00a0final \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000 a William de Jes\u00fas Botero \u00a0Giraldo.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, el censor reitera el contenido del \u00a0art\u00edculo \u00a0251, inciso 3\u00ba, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000 y critica \u00a0que \u00a0 el \u00a0 sentenciador \u00a0no \u00a0motiv\u00f3 \u00a0\u201cqu\u00e9 \u00a0era \u00a0lo \u00a0sustancial \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0medio \u00a0para cometer el fraude \u00a0procesal\u201d; \u00a0denuncia \u00a0que el perito formul\u00f3 juicios \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal, \u00a0y menciona que el Tribunal le concedi\u00f3 raz\u00f3n a la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0apelante \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que el fallo de primer grado no hizo referencia \u00a0expresa a los dict\u00e1menes aludidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0por \u00a0las razones anteriores se \u00a0debe \u00a0declarar \u00a0la \u00a0prosperidad \u00a0del \u00a0cargo, en el sentido de casar la sentencia \u00a0absolutoria y sustituirla por una condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 causal: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0quebrantamiento de las reglas de la sana cr\u00edtica \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 impugnante \u00a0 precisa \u00a0 que \u00a0 sustenta \u00a0este \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207, \u00a0numeral 1, de la Ley 600 de 2000 y cita como normas inaplicadas \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0238 \u00a0de la Ley 600 de 2000, 22 del C\u00f3digo Penal y el 7\u00ba de la \u00a0Ley 600 de 2000, como indebidamente aplicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0que el sentenciador no tuvo en cuenta \u00a0que \u00a0\u201cel ardid o enga\u00f1o del procesado a la v\u00edctima \u00a0consisti\u00f3\u00a0 \u00a0en \u00a0entregar letra de cambio simulada a la real por intermedio \u00a0de \u00a0Rodrigo \u00a0Granada, \u00a0quedando con el original el encausado para posteriormente \u00a0utilizarla \u00a0como \u00a0base \u00a0del proceso ejecutivo singular en contra de Albert Cano, \u00a0induciendo \u00a0igualmente \u00a0en error al se\u00f1or Juez Primero Civil Municipal de Neiva \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0que \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0cobrado las sumas de dinero adeudas (sic) con sus \u00a0r\u00e9dito, \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0decir, \u00a0 cobr\u00f3 \u00a0 dos \u00a0 veces \u00a0 la \u00a0 obligaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0sinuosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, precisa que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso juicio de identidad por \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0los principios de la sana cr\u00edtica \u00a0que, \u00a0de haber sido aplicados, habr\u00edan conducido a reconocer la responsabilidad \u00a0del procesado.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega que el dolo del encausado se desprende \u00a0con \u00a0claridad \u00a0de \u00a0sus \u00a0respuestas vertidas en el interrogatorio rendido ante el \u00a0juez \u00a0civil \u00a0municipal \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0pues \u00a0en \u00a0dicha \u00a0diligencia \u00a0se muestra poco \u00a0coherente, \u00a0 lo \u00a0que \u00a0confirma \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ofrecida \u00a0por \u00a0el \u00a0denunciante. \u00a0Menciona \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0aplicado \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0la \u00a0regla \u00a0de la \u00a0experiencia, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0tenedor \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0debi\u00f3 haberlo \u00a0entregado \u00a0en \u00a0las \u00a0mismas condiciones al deudor para su posterior cancelaci\u00f3n, \u00a0\u2018otrora\u2019 \u00a0 hubieran \u00a0sido \u00a0el \u00a0resultado \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, \u00a0critica \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0hubiera \u00a0apreciado como de referencia los testimonios de Rodrigo Granada, Ramiro \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Arango \u00a0Molina \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Erney \u00a0Montero \u00a0Contreras, \u00a0condici\u00f3n \u00a0que, seg\u00fan dice y de acuerdo con la jurisprudencia, no ameritaba su \u00a0descalificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo anterior, el censor le \u00a0pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y, \u00a0en su lugar, profiera decisi\u00f3n de \u00a0car\u00e1cter condenatorio. \u00a0 CONSIDERACIONES\u00a0 \u00a0DE\u00a0 LA\u00a0 CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La Corporaci\u00f3n anticipa su decisi\u00f3n de \u00a0inadmitir \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0evidentemente \u00a0no \u00a0cumple \u00a0con \u00a0los requisitos de \u00a0l\u00f3gica, \u00a0claridad, \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0consagrados \u00a0en el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0y \u00a0desarrollados \u00a0ampliamente por su \u00a0jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como enseguida se ense\u00f1a, con los argumentos \u00a0expuestos \u00a0el \u00a0censor pierde de vista que el recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0plasmarse \u00a0en \u00a0un \u00a0discurso l\u00f3gico, sistem\u00e1tico y coherente, sujeto a un \u00a0desarrollo \u00a0 argumentativo \u00a0 claro \u00a0y \u00a0preciso, \u00a0que \u00a0no \u00a0deje \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0los yerros susceptibles de denunciar en casaci\u00f3n y su aptitud \u00a0para \u00a0derribar \u00a0las \u00a0bases \u00a0de \u00a0la sentencia de instancia, pues, como as\u00ed lo ha \u00a0fijado \u00a0la \u00a0jurisprudencia de la Colegiatura, el recurso extraordinario no est\u00e1 \u00a0destinado \u00a0a \u00a0examinar \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0muy \u00a0plausibles \u00a0que \u00a0parezcan, \u00a0ni \u00a0a denunciar cualquier clase de irregularidad en el debido proceso \u00a0o \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas, \u00a0pues \u00a0ante \u00a0irritualidades insustanciales y de \u00a0escasa trascendencia el proceso puede mantener su validez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, con la falta de rigor jur\u00eddico, \u00a0metodol\u00f3gico \u00a0y \u00a0argumentativo \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo de las causales de casaci\u00f3n \u00a0alegadas, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0olvida \u00a0que \u00a0dicha v\u00eda de censura exige una rigurosa \u00a0carga \u00a0argumentativa \u00a0que no se satisface con la mera expectativa de que la Sala \u00a0comparta su personal interpretaci\u00f3n probatoria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El libelo, entonces, adolece de numerosas \u00a0falencias que impiden su admisi\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 d\u00edgase \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0por esta v\u00eda extraordinaria, \u00a0pues, \u00a0como la jurisprudencia de la Corte lo ha decantado, el hecho de omitir la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0recurso de apelaci\u00f3n contra el fallo de primera instancia, al \u00a0igual \u00a0que el de segundo grado adverso a sus intereses, significa su acuerdo con \u00a0lo \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0\u00e9l. \u00a0No \u00a0resulta \u00a0l\u00f3gico, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0fallo del \u00a0ad \u00a0 quem \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0 el \u00a0absolutorio \u00a0 impartido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0a \u00a0quo \u00a0el impugnante extraordinario no hubiese controvertido este \u00faltimo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del recurso ordinario, y solamente hubiera manifestado su desacuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal. \u00a0As\u00ed \u00a0lo ha plasmado la jurisprudencia de la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdicionalmente \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0debe \u00a0-en \u00a0principio \u00a0y salvo que su inter\u00e9s surja con ocasi\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado- \u00a0agotar \u00a0el recurso ordinario de apelaci\u00f3n contra el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tenga \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el \u00a0motivo de \u00a0casaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0pues \u00a0de lo contrario su omisi\u00f3n en tal sentido significar\u00eda \u00a0la \u00a0convalidaci\u00f3n \u00a0o \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0su contenido, lo cual se traducir\u00eda en una \u00a0manifiesta \u00a0 \u00a0ausencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0inter\u00e9s \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0recurrir \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0esta \u00a0 sede \u00a0extraordinaria.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0ha \u00a0profundizado \u00a0en \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de la \u00a0omisi\u00f3n rese\u00f1ada, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cHa \u00a0 sido \u00a0criterio \u00a0uniforme \u00a0de la jurisprudencia que quien no ha apelado la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0carece \u00a0de \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0para recurrir por v\u00eda extraordinaria, \u00a0excepto \u00a0si \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal es desmejorada con la decisi\u00f3n de segunda \u00a0instancia \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de la impugnaci\u00f3n de otro de los sujetos que intervienen \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0se \u00a0reclaman \u00a0nulidades \u00a0o \u00a0el amparo o restablecimiento de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0o \u00a0arbitrariamente \u00a0se ha obstaculizado el ejercicio \u00a0del derecho de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0ataca \u00a0es \u00a0la \u00a0legalidad de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0la que se presume veraz y cierta. Como \u00e9sta \u00a0constituye \u00a0una \u00a0unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0la \u00a0del \u00a0a \u00a0quo cuando en casos como el \u00a0presente \u00a0la determinaci\u00f3n del ad quem no modifica en nada la revisada, deviene \u00a0entonces, \u00a0 en \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0que \u00a0carezca \u00a0de \u00a0sentido \u00a0l\u00f3gico \u00a0y \u00a0raz\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a0autorizar \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0ha \u00a0consentido el fallo en \u00a0condiciones \u00a0como \u00a0las del asunto sub judice, pues habiendo podido impugnarlo el \u00a0incriminado \u00a0o su defensor no lo hicieron, en los t\u00e9rminos exigidos por la ley. \u00a0Ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, porque el fundamento de la falta de inter\u00e9s en este evento para \u00a0recurrir \u00a0 \u00a0obedece \u00a0 al \u00a0 propio \u00a0 fin \u00a0 del \u00a0 recurso, \u00a0 como \u00a0 enseguida \u00a0 se \u00a0ver\u00e1.\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El yerro mencionado en precedencia es por s\u00ed \u00a0mismo \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0inadmitir el libelo. No obstante lo anterior, al efecto \u00a0de \u00a0ahondar \u00a0la Sala en su convicci\u00f3n sobre la decisi\u00f3n que habr\u00e1 de adoptar, \u00a0se\u00f1alar\u00e1 \u00a0 puntualmente \u00a0 otras \u00a0 falencias \u00a0 graves \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 adolece \u00a0 el \u00a0libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.\u00a0 \u00a0D\u00edgase, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0en \u00a0el escrito de demanda el \u00a0casacionista \u00a0se aparta por completo de los hechos objeto de enjuiciamiento, tal \u00a0como \u00a0los \u00a0rese\u00f1\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, cita unos antecedentes \u00a0procesales \u00a0que \u00a0nada ense\u00f1an sobre el origen de la conducta punible objeto del \u00a0fallo \u00a0impugnado. Esta imprecisi\u00f3n no es de escasa relevancia, pues al edificar \u00a0el \u00a0censor \u00a0la \u00a0demanda \u00a0sobre \u00a0hechos \u00a0diversos a los sentenciados, ello impide \u00a0l\u00f3gicamente el \u00e9xito de las pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0El \u00a0recurrente \u00a0omite \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0proposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 completa, \u00a0pues \u00a0en \u00a0ninguno de los reproches que formula cita adecuadamente \u00a0las \u00a0normas sustanciales supuestamente vulneradas.\u00a0 En su lugar, enuncia en \u00a0su \u00a0mayor parte normas de contenido procesal y, adem\u00e1s, omite la menci\u00f3n de la \u00a0m\u00e1s\u00a0 \u00a0obvia \u00a0de \u00a0todas, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0exclusi\u00f3n evidente del \u00a0art\u00edculo \u00a0453 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, falencia que, una vez m\u00e1s, da al traste con \u00a0sus \u00a0pretensiones \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0Colegiatura \u00a0no le est\u00e1 dado corregir, por la \u00a0expresa prohibici\u00f3n que le impone el principio de limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4.\u00a0 \u00a0Los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que enuncia carecen de un \u00a0adecuado sustento argumentativo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4.1. \u00a0El primero de ellos, el falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0funda \u00a0en \u00a0la \u00a0no \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0grafol\u00f3gicos, resulta evidentemente inexistente, pues es claro que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0los \u00a0rese\u00f1\u00f3, \u00a0transcribi\u00f3 y apreci\u00f3 (p\u00e1gs. 6 a 8 del cuaderno \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado), \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0hizo de manera opuesta a los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0actor, pues de ellos infiri\u00f3 que \u201cel \u00a0referido \u00a0 dictamen \u00a0 y \u00a0 sus \u00a0ampliaciones \u00a0y \u00a0aclaraciones \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0desvirt\u00faan \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0y \u00a0autenticidad \u00a0de \u00a0la \u00a0letra de cambio\u201d. \u00a0El \u00a0argumento \u00a0as\u00ed presentado no es m\u00e1s que una discrepancia \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0la cual llega a esta sede amparada por la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4.2. A trav\u00e9s de la segunda causal o cargo \u00a0(imprecisi\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista \u00a0que \u00a0resulta \u00a0insignificante \u00a0frente a los dem\u00e1s \u00a0desaciertos \u00a0del \u00a0escrito \u00a0de \u00a0demanda) \u00a0el \u00a0censor \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0por \u00a0quebrantamiento \u00a0de los principios de la sana cr\u00edtica; \u00a0la \u00a0sola \u00a0enunciaci\u00f3n del reproche es manifiestamente desatinada, pues se trata \u00a0de \u00a0motivos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0bien distintos, excluyentes entre s\u00ed, que no pueden \u00a0predicarse, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de un mismo cargo, respecto de la misma prueba, toda vez \u00a0que \u00a0si \u00a0se \u00a0critica \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0desconoci\u00f3, \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0mutilaci\u00f3n, el contenido de la prueba (falso juicio de identidad), \u00a0no \u00a0puede \u00a0denunciarse, \u00a0de manera simult\u00e1nea, que viol\u00f3 las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0su apreciaci\u00f3n (falso raciocinio), pues este \u00faltimo error supone \u00a0necesariamente \u00a0la \u00a0no \u00a0concurrencia \u00a0del anterior. Por no advertir lo anterior, \u00a0el \u00a0 censor \u00a0 viola \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 autonom\u00eda \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 causales \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0alega \u00a0deficiencias \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de la sentencia y critica la descalificaci\u00f3n por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0del \u00a0dicho \u00a0de los declarantes Granada, M\u00e9ndez, Arango y Montero, \u00a0por \u00a0ser \u00a0testigos \u00a0de \u00a0o\u00eddas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0lo \u00a0conduce \u00a0a \u00a0abandonar el motivo de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0seleccionado y, una vez m\u00e1s, a oponer su personal apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0a \u00a0la \u00a0judicial, \u00a0sin demostrar en esta \u00faltima un yerro de apreciaci\u00f3n \u00a0evidente y trascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0en \u00a0ning\u00fan yerro \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0al apreciar que los testimonios referidos no le tra\u00edan \u00a0el \u00a0convencimiento \u00a0necesario \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0un \u00a0juicio de responsabilidad en \u00a0contra \u00a0de acusado, pues a\u00fan cuando en verdad el hecho de que las declaraciones \u00a0de \u00a0o\u00eddas \u00a0sean \u00a0admisibles \u00a0ello \u00a0no \u00a0implica que el funcionario judicial deba \u00a0necesariamente \u00a0concederles \u00a0credibilidad, pues ello supondr\u00eda una tarifa legal \u00a0inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0\u00faltimas, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0argumento \u00a0que sustenta esta parte de la demanda no es m\u00e1s que una discrepancia \u00a0con los fundamentos probatorios del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.5. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el impugnante pasa por \u00a0alto \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0analizar \u00a0la totalidad de los fundamentos probatorios de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida, \u00a0con el fin de ense\u00f1ar a la Corte la trascendencia de las \u00a0equivocaciones \u00a0 que \u00a0 pregona.\u00a0 \u00a0 As\u00ed, \u00a0 olvida \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem le concedi\u00f3 credibilidad al dicho \u00a0del \u00a0procesado, la apoy\u00f3 en las atestaciones de Rodrigo Granada y encontr\u00f3 que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0no \u00a0desvirtu\u00f3 la existencia de una deuda de Albert Enrique Cano \u00a0Casta\u00f1o \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Botero Giraldo por la suma de $12.000.000, ponderaciones \u00a0estas \u00a0de \u00a0las \u00a0que el casacionista no se ocup\u00f3, pues se limit\u00f3 mayormente, en \u00a0ambos \u00a0cargos, \u00a0a cuestionar las inferencias edificadas por el juzgador sobre la \u00a0prueba \u00a0cient\u00edfica, \u00a0sin \u00a0ense\u00f1ar que hubieran sido el producto de un yerro de \u00a0apreciaci\u00f3n trascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Conclusi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las razones precedentes, la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el apoderado de la parte civil, en representaci\u00f3n de \u00a0Albert \u00a0 \u00a0Enrique \u00a0 \u00a0Cano \u00a0 Casta\u00f1o, \u00a0 adolece \u00a0de \u00a0una \u00a0indebida \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0por lo mismo, ser\u00e1 \u00a0inadmitida, \u00a0sin que, por otra parte, la Sala encuentre en la actuaci\u00f3n surtida \u00a0o \u00a0en \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0proferidas alguna violaci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales \u00a0que amerite su correcci\u00f3n oficiosa en esta sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la\u00a0 \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Albert \u00a0 \u00a0Enrique \u00a0 \u00a0Cano \u00a0Casta\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JAVIER\u00a0 ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0 \u00a0 GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0SALAZAR OTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0 SOCHA \u00a0 SALAMANCA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, auto del 17 de junio de 2009, \u00a0radicaci\u00f3n No. 31360. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, auto del 24 de noviembre de 2005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a023484, \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0auto \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02009, \u00a0radicaci\u00f3n No. 32007. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 37232 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 Aprobado acta N\u00ba\u00a0 425 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., treinta (30) de noviembre de \u00a0dos mil once (2011) \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S 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