{"id":22955,"date":"2023-09-12T16:35:10","date_gmt":"2023-09-12T16:35:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3688307-12-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:35:10","modified_gmt":"2023-09-12T16:35:10","slug":"3688307-12-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3688307-12-11\/","title":{"rendered":"36883(07-12-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 36883 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.434 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de diciembre de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>La Sala resuelve sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por la defensora del procesado Mario Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de \u00a0Barranquilla, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual se confirm\u00f3 la dictada por el Juzgado Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Adjunto de la misma ciudad, que lo conden\u00f3 como autor del \u00a0delito de homicidio agravado, tanto consumado como tentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0 sintetizados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0ad \u00a0quem en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTuvieron ocurrencia el 4 de julio de 2005 \u00a0en \u00a0el \u00a0billar \u00a0\u00abEl \u00a0Bac\u00e1n\u00bb ubicado en la calle 90 con carrera 2A, cuando los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Arnold \u00a0Cueto \u00a0Osorio \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0David \u00a0de \u00a0la \u00a0Victoria \u00a0Mendoza \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0departiendo \u00a0con \u00a0Vera Cruz Jim\u00e9nez \u00c1lvarez y procedieron a jugar \u00a0billar, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 \u00a0en desacuerdo el se\u00f1or Anderson Jos\u00e9 Viana \u00a0Uriana, \u00a0entablando una ri\u00f1a de la cual sali\u00f3 lesionado Carlos de la Victoria, \u00a0luego \u00a0de \u00a0esto \u00a0salieron \u00a0del \u00a0billar \u00a0y \u00a0volvieron \u00a0a \u00a0encontrarse \u00a0con varios \u00a0agresores, \u00a0que \u00a0provistos \u00a0con \u00a0armas \u00a0blancas \u00a0le \u00a0propinaron varias heridas a \u00a0Arnold \u00a0Cueto,\u00a0 \u00a0quienes \u00a0fueron \u00a0trasladados \u00a0al \u00a0Hospital de Barranquilla \u00a0donde falleci\u00f3 el \u00faltimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los agresores fueron capturados en posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0armas \u00a0blancas \u00a0ensangrentadas \u00a0y \u00a0en \u00a0diligencia de reconocimiento, la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Vera \u00a0Cruz \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0\u00c1lvarez, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0testigo, distingui\u00f3 a los \u00a0se\u00f1ores \u00a0 \u00a0Anderson \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0Viana \u00a0 \u00a0Uriana \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Mario \u00a0 Alberto \u00a0 Silva \u00a0Mancilla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0 En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo segundo, se tiene que admitida la demanda de constituci\u00f3n de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Treinta \u00a0y \u00a0Cinco Seccional de Barranquilla, se \u00a0clausur\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a05 \u00a0de enero de 2006 se profiri\u00f3 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0contra \u00a0Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva Mancilla y Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana \u00a0por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0homicidio \u00a0consumado \u00a0en \u00a0la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Arnold \u00a0Cueto \u00a0Osorio \u00a0 y \u00a0tentado \u00a0en \u00a0la \u00a0humanidad \u00a0de \u00a0Carlos \u00a0David \u00a0de \u00a0la \u00a0Victoria \u00a0Mendoza, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada el 26 de enero de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0 La etapa de \u00a0la \u00a0causa \u00a0inicialmente \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado Cuarto Penal del Circuito de \u00a0Barranquilla, \u00a0 donde \u00a0se \u00a0celebr\u00f3 \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0luego, \u00a0por \u00a0reasignaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0hom\u00f3logo \u00a0Cuarto \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a cabo la vista p\u00fablica, \u00a0proceso \u00a0que \u00a0a \u00a0su vez se remiti\u00f3 por descongesti\u00f3n a su Adjunto, en el cual, \u00a0el \u00a025 de junio de 2010, fue absuelto Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana mientras que a \u00a0Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla \u00a0se \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0los \u00a0il\u00edcitos objeto de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0444 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, as\u00ed como a la \u00a0accesoria \u00a0 de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a020 \u00a0a\u00f1os. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0fue \u00a0obligado \u00a0a \u00a0pagar, \u00a0por \u00a0concepto de \u00a0perjuicios, \u00a0el \u00a0equivalente \u00a0a 120 salarios m\u00ednimos legales mensuales, a quien \u00a0se \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de la pena y la \u00a0sustitutiva de la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.\u00a0 Ese fallo \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por \u00a0el apoderado de la parte civil y el defensor de Mario Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla, \u00a0siendo \u00a0confirmado \u00a0el 22 de noviembre de 2010 por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual \u00a0la nueva apoderada del \u00a0citado present\u00f3 recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0integrada \u00a0por \u00a0tres \u00a0cargos, \u00a0cuyos \u00a0argumentos se pueden sintetizar de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 \u201ccausal \u00a03\u00aa de casaci\u00f3n\u201d, prevista en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, la actora denuncia la sentencia por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0\u201cla \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del principio \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0igualdad\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dio lugar a la \u00a0\u201cfalta de aplicaci\u00f3n\u201d de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a013 \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 5, 8, 9, y 306-3 del \u00a0Estatuto \u00a0Procesal Punitivo, as\u00ed como a la \u201cindebida \u00a0aplicaci\u00f3n\u201d \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 27, 29, 31, 60, 61, \u00a0103 y 104 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0dar sustento a la censura, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0valor\u00f3 de forma distinta la denuncia formulada por \u00a0Vera \u00a0Cruz \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0\u00c1lvarez, \u00a0pues \u00a0una \u00a0fue \u00a0la \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 al desatar la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0del \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado Mario Alberto Silva Mancilla y otra la \u00a0que \u00a0 ofreci\u00f3 \u00a0 al \u00a0 resolver \u00a0 la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez refiere el contenido de la versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0y \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que fue apreciada por el juzgador a \u00a0quo, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0acogi\u00f3 \u00a0el \u00a0mismo alcance, esto es, que ese dicho junto con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Castro y Jones Mulet Palmett, no permit\u00edan darle la \u00a0raz\u00f3n \u00a0al defensor del acusado Mario Alberto Silva Mancilla, en orden a obtener \u00a0su absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, expresa que el Tribunal, al desatar \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n de la parte civil, indic\u00f3 que si bien la denunciante Vera Cruz \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0\u00c1lvarez \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0directamente a los dos procesados, debido a que no \u00a0ampli\u00f3 \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0tenerse \u00a0la \u00a0misma \u00a0como \u00a0plena \u00a0prueba de la \u00a0participaci\u00f3n de Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, la demandante concluye que se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0igualdad \u00a0respecto \u00a0del \u00a0acusado, pues la denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0Vera \u00a0Cruz \u00a0Jim\u00e9nez \u00c1lvarez se apreci\u00f3 de manera diferente en \u00a0cada \u00a0caso, \u00a0ya que si \u201cno alcanza a ser plena prueba \u00a0para \u00a0edificar \u00a0responsabilidad al se\u00f1or Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana\u2026 tampoco \u00a0puede \u00a0serlo para configurar la responsabilidad penal que se ha querido atribuir \u00a0a \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0defendido\u201d \u00a0 \u00a0Mario \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 \u00a0Silva \u00a0Mancilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0orden a que proceda a estimar la \u00a0prueba \u00a0sin \u00a0discriminaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0conforme \u00a0lo prev\u00e9 el art\u00edculo 13 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0en concordancia con el art\u00edculo 5\u00ba de la Ley 600 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0contemplada \u00a0en el art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, la libelista \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por haber violado en forma indirecta la ley sustancial, en \u00a0particular \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, lo cual dio lugar a la falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0de la Carta Fundamental y 238 y 277 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0al \u00a0uso indebido de los art\u00edculos 27, 29, 60, 61, 103 y 104 \u00a0del Estatuto Punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que al valorar el testimonio de Carlos \u00a0David \u00a0de \u00a0la \u00a0Victoria \u00a0Mendoza, \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 un falso juicio de identidad por \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0pesar de que afirm\u00f3 que no vio el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0fue \u00a0agredido Arnold Cueto Osorio, aun cuando asegur\u00f3 que \u00e9l \u00a0fue \u00a0herido \u00a0por \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva Mancilla y por los que lo \u00a0acompa\u00f1aban, \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 vez, \u00a0 tanto \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0quo \u00a0como el Tribunal, concluyeron que el deponente de \u00a0la \u00a0Victoria \u00a0Mendoza \u00a0hab\u00eda \u00a0visto \u00a0cuando \u00a0el \u00a0incriminado \u00a0Silva Mancilla le \u00a0asest\u00f3 una pu\u00f1alada en el est\u00f3mago a Cueto Osorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0en relaci\u00f3n con la versi\u00f3n de \u00a0Jones \u00a0 Mulet \u00a0Palmett \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0mutilaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, por cuanto visto el croquis que \u00e9ste hizo del lugar \u00a0de \u00a0los hechos, de all\u00ed se sigue que con el fin de protegerse se refugi\u00f3 en el \u00a0interior \u00a0del billar El Fredy, distante a unos 30 o 40 metros, desde donde no le \u00a0era \u00a0posible \u00a0observar \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n de que fueron objeto Arnold Cueto Osorio y \u00a0Carlos David de la Victoria Mendoza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0la \u00a0actora \u00a0predica \u00a0que al \u00a0apreciar \u00a0la declaraci\u00f3n de Carlos David de la Victoria Mendoza se incurri\u00f3 en \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0sus \u00a0dichos contienen contradicciones, pues, al \u00a0pregunt\u00e1rsele \u00a0por \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0lo \u00a0agredieron \u00a0a \u00a0\u00e9l y a Arnold Cueto \u00a0Osorio, \u00a0no \u00a0incluy\u00f3 al enjuiciado Mario Alberto Silva Mancilla, a pesar de que \u00a0hab\u00eda \u00a0afirmado \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0asesin\u00f3 \u00a0a \u00a0Arnold \u00a0propin\u00e1ndole \u00a0una \u00a0pu\u00f1alada \u00a0\u201cen \u00a0 el \u00a0 est\u00f3mago\u201d, \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0herida \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0coincide \u00a0con \u00a0las \u00a0registradas \u00a0en la \u00a0necropsia \u00a0practicada al cad\u00e1ver de Cueto Osorio, por cuanto all\u00ed se mencionan \u00a0nueve \u00a0y \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0ellas \u00a0es situada en la regi\u00f3n abdominal, por lo cual la \u00a0defensa \u00a0aduce \u00a0que \u00a0se \u00a0violaron las reglas de la sana cr\u00edtica, en concreto el \u00a0postulado de la l\u00f3gica de no contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, solicita casar la sentencia y \u00a0absolver al procesado Mario Alberto Silva Mancilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, la impugnante denuncia la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0haber \u00a0violado \u00a0indirectamente la ley sustancial, al incurrir en \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0dio lugar a la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 232 \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Procesal \u00a0Punitivo \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a027, \u00a029, \u00a031, 60, 61, 103 y 104 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que en esta oportunidad se cometi\u00f3 \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n en relaci\u00f3n con el informe policivo a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0fueron \u00a0dejados a disposici\u00f3n tanto los \u00a0procesados \u00a0Mario Alberto Silva Mancilla y Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana, como las \u00a0prendas \u00a0de \u00a0vestir \u00a0que \u00a0utilizaban y el arma cortopunzante encontrada en poder \u00a0del primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, por cuanto el referido informe \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0prueba \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0predicar el estado de flagrancia de los \u00a0acusados, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0ello \u00a0no \u00a0era \u00a0factible, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 314 de la Ley 600 de 2000, donde se establece que \u00a0aquel \u00a0no \u00a0tiene \u00a0valor \u00a0de \u00a0testimonio \u00a0ni \u00a0de indicio, en tanto s\u00f3lo sirve de \u00a0criterio \u00a0orientador \u00a0para \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0lo cual se suma que quien lo \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0no \u00a0compareci\u00f3 \u00a0a declarar sobre lo manifestado en \u00e9l, as\u00ed que de \u00a0no \u00a0 haberse \u00a0 dado \u00a0 este \u00a0 yerro, \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0el \u00a0opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, solicita casar la sentencia y \u00a0absolver al encausado Mario Alberto Silva Mancilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0la \u00a0demandante se\u00f1ala que como \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0presentan \u00a0los errores de hecho y de derecho puntualizados en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0anteriores, son las que sirvieron para deducirle responsabilidad al \u00a0enjuiciado, \u00a0es evidente que surge la duda, as\u00ed que solicita casar la sentencia \u00a0y absolver a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la libelista propone esta \u00a0censura \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal tercera de nulidad bajo el argumento de que se \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de igualdad, pues, el Tribunal, al valorar la denuncia de \u00a0Vera \u00a0Cruz \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0\u00c1lvarez, \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a \u00a0unas \u00a0conclusiones \u00a0al \u00a0desatar \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0a \u00a0otras al atender la impugnaci\u00f3n de la parte \u00a0civil, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0actora \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0la causal a trav\u00e9s de la cual \u00a0corresponde enfocar el reparo anotado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0de \u00a0manera pac\u00edfica la Sala ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0que \u00a0los yerros de apreciaci\u00f3n probatoria deben perfilarse a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0en concreto alegando la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, se observa que si la defensora \u00a0hubiera \u00a0perfilado \u00a0adecuadamente la censura, en atenci\u00f3n al alcance que le dio \u00a0a \u00a0la misma, era de su resorte predicar la existencia de un error de hecho en la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0si \u00a0del \u00a0contenido \u00a0objetivo de la \u00a0denuncia \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0se desprend\u00edan las conclusiones a las que lleg\u00f3 el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0para \u00a0confirmar \u00a0la condena proferida al inculpado \u00a0Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva Mancilla, pues es posible que diera lugar a la absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0citado, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que ocurri\u00f3 en relaci\u00f3n con el acusado Anderson Jos\u00e9 \u00a0Viana Uriana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, en gracia de discusi\u00f3n por igual era \u00a0factible \u00a0alegar \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso raciocinio, en tanto que de la \u00a0prueba \u00a0objetada \u00a0(la \u00a0denuncia \u00a0de \u00a0Vera Cruz Jim\u00e9nez \u00c1lvarez) no era posible \u00a0arribar \u00a0a \u00a0las \u00a0dos conclusiones que plasm\u00f3 el Tribunal en el fallo al desatar \u00a0los \u00a0recursos de apelaci\u00f3n tanto de la defensa como de la parte civil, esto es, \u00a0confirmar \u00a0la \u00a0condena \u00a0para \u00a0el \u00a0incriminado \u00a0Mario Alberto Silva Mancilla y la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0del \u00a0encartado \u00a0Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana, sino a costa \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de los postulados de la l\u00f3gica, en concreto del principio \u00a0de no contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0como quiera que la presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0acoge \u00a0el \u00a0estilo propio de las instancias, de all\u00ed se sigue que el \u00a0discurso \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0atina \u00a0a desarrollar el esfuerzo \u00a0discursivo que se viene de se\u00f1alar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las serias deficiencias de l\u00f3gica \u00a0y \u00a0adecuada argumentaci\u00f3n presentadas por la censura, conviene mencionar que la \u00a0queja \u00a0en \u00a0ella \u00a0pregonada \u00a0es fruto de la particular apreciaci\u00f3n que la actora \u00a0hace \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de la sentencia de segundo grado, por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0\u00e9sta, \u00a0con toda claridad, se indic\u00f3 para deducirle responsabilidad \u00a0al acusado Mario Alberto Silva Mancilla: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 efecto, \u00a0 tal \u00a0 como \u00a0ha \u00a0quedado \u00a0establecido, \u00a0se observa que el fallador de primera instancia le concedi\u00f3 valor \u00a0probatorio \u00a0 relevante \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0quien \u00a0es \u00a0principalmente \u00a0el \u00a0joven \u00a0Carlos \u00a0de \u00a0la \u00a0Victoria, \u00a0v\u00edctima \u00a0del \u00a0reato, y al \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Vera \u00a0Cruz \u00a0\u00c1lvarez Jim\u00e9nez, junto con los que \u00a0hacen \u00a0Jones \u00a0Mulet \u00a0Palmett y Jos\u00e9 Castro, lo que es objeto de cr\u00edtica por la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Es por lo que la Sala considera de antemano, \u00a0que \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n de la defensa en este punto, tampoco alcanza a persuadirla \u00a0para \u00a0que \u00a0revoque \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0apelada, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que del an\u00e1lisis de los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0ubican \u00a0a \u00a0Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla como la persona que \u00a0ultim\u00f3 \u00a0a \u00a0Arnold \u00a0Cueto \u00a0y \u00a0lesion\u00f3 \u00a0gravemente \u00a0a \u00a0Carlos de la Victoria, se \u00a0vislumbra \u00a0con claridad y coherencia el se\u00f1alamiento directo que estos hacen al \u00a0procesado, \u00a0sobre \u00a0todo el que hace Carlos de la Victoria, una de las v\u00edctimas, \u00a0quien \u00a0se \u00a0muestra \u00a0enf\u00e1tico en manifestar que Silva Mantilla fue quien mat\u00f3 a \u00a0Arnold Cueto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0puede \u00a0observarse que en la \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0\u00e9ste \u00a0hace \u00a0manifestaciones como: \u00ab\u2026Mario fue el que \u00a0mat\u00f3 \u00a0a \u00a0Arnold \u00a0porque \u00a0le \u00a0peg\u00f3 \u00a0una \u00a0pu\u00f1alada \u00a0en \u00a0el est\u00f3mago\u2026\u00bb; y en \u00a0posterior \u00a0diligencia ante la Fiscal\u00eda manifiesta: \u201c\u2026quien me atac\u00f3 fue el \u00a0alto, \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0pico \u00a0de \u00a0botella, \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0preso\u2026\u00bb, \u00a0refiri\u00e9ndose a Mario Alberto Silva Mancilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0duda alguna, el se\u00f1alamiento que hace \u00a0el \u00a0testigo \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0vez v\u00edctima de los sucesos del 4 de julio de 2005, es de \u00a0especial \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0para la Sala, no s\u00f3lo porque es enf\u00e1tico en \u00a0se\u00f1alar \u00a0al \u00a0cuestionado en menci\u00f3n, si no porque se muestra coherente y af\u00edn \u00a0con \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0modo, \u00a0lugar \u00a0y tiempo en la forma como relata los \u00a0hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, en relaci\u00f3n con el procesado \u00a0Anderson \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Viana \u00a0Uriana, \u00a0el ad quem \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0an\u00e1lisis \u00a0al \u00a0resolver la apelaci\u00f3n del \u00a0apoderado de la parte civil que buscaba su condena: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0de la misma forma en que se \u00a0abord\u00f3 \u00a0el \u00a0estudio de la apelaci\u00f3n respecto del procesado Mario Alberto Silva \u00a0Mantilla, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0abordar\u00e1 lo pertinente en lo que ata\u00f1e a la situaci\u00f3n de \u00a0Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana, bajo las siguientes consideraciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0a \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0referencia \u00a0a que debi\u00f3 tenerse en cuenta lo manifestado por la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Vera Cruz \u00c1lvarez Jim\u00e9nez, la Sala advierte que si bien es cierto que \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0se\u00f1ora \u00a0interpuso \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0denuncia \u00a0y que en ella \u00a0se\u00f1ala \u00a0directamente \u00a0a los procesados, debe resaltarse que en el trascurrir de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0la \u00a0deponente \u00a0haya \u00a0ampliado su dicho \u00a0mediante \u00a0diligencia de declaraci\u00f3n jurada, como lo dispone el art\u00edculo 276 de \u00a0la Ley 600 de dos mil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, el se\u00f1alamiento que hace a \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0no \u00a0puede \u00a0valorarse \u00a0como \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0para \u00a0determinar la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Anderson \u00a0Jos\u00e9 Viana Uriana en la ri\u00f1a que ocasionaron los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de reproche, lo que implica que debi\u00f3 hab\u00e9rsele recepcionado, \u00a0para \u00a0as\u00ed \u00a0determinar \u00a0con \u00a0mayor \u00a0amplitud y precisi\u00f3n, las circunstancias de \u00a0modo, lugar y tiempo en que percibi\u00f3 los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Carlos \u00a0de \u00a0la Victoria, se pueda desprender que \u00a0Anderson \u00a0Viana \u00a0particip\u00f3 en los hechos, ello, como anteriormente se recalc\u00f3, \u00a0porque \u00a0del \u00a0estudio \u00a0de esas declaraciones a la Sala, al igual que a la primera \u00a0instancia, \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0inferir \u00a0con claridad que la v\u00edctima s\u00f3lo alcanza a \u00a0percibir \u00a0a \u00a0Mario \u00a0Silva \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus \u00a0atacantes, \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0es \u00a0merecedora de plena credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tan es as\u00ed, que Carlos de la Victoria en su \u00a0segunda \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0enf\u00e1tico \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0a \u00a0Silva \u00a0Mancilla, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0vio \u00a0a \u00a0Anderson \u00a0Viana en el lugar, pero no vio que \u00a0apu\u00f1alara con alguna navaja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, resulta dif\u00edcil extraer \u00a0de \u00a0los \u00a0dichos \u00a0de \u00a0estos \u00a0testigos, \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Viana Uriana participara \u00a0directamente \u00a0en \u00a0las \u00a0incisiones \u00a0mortales \u00a0dadas a Arnold Cueto y Carlos de la \u00a0Victoria \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0distinto \u00a0a \u00a0lo \u00a0que plantea el apoderado de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0de \u00a0esas \u00a0declaraciones \u00a0no \u00a0se \u00a0desprende \u00a0participaci\u00f3n alguna del \u00a0mencionado procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0corrobora \u00a0con \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Jos\u00e9 Castro, el cual se\u00f1ala: \u00abAnderson cogi\u00f3 para su casa, yo \u00a0lo \u00a0vi \u00a0entrar, \u00a0despu\u00e9s \u00a0yo fui hasta donde vive Anderson y le dije a su pap\u00e1 \u00a0que \u00a0no \u00a0lo \u00a0dejaran salir porque le estaban buscando problema\u00bb, quien tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0enf\u00e1tico \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que la pelea se produjo en dos momentos, el primero \u00a0dentro \u00a0del \u00a0billar, \u00a0donde s\u00ed particip\u00f3 y fuera del billar en la calle, donde \u00a0dice no particip\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas condiciones, lo que se observa es \u00a0que \u00a0mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0realizado \u00a0por \u00a0la \u00a0denunciante Vera Cruz \u00a0\u00c1lvarez \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0encontr\u00f3 \u00a0respaldo, entre otros, en el dicho de la v\u00edctima \u00a0Carlos \u00a0David \u00a0de \u00a0la Victoria Mendoza, a fin de deducirle responsabilidad penal \u00a0al \u00a0incriminado \u00a0Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla, \u00a0con tal prueba no ocurri\u00f3 lo \u00a0mismo \u00a0cuando se estudi\u00f3 la situaci\u00f3n procesal de Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0los restantes testigos de cargo no lo sindicaron de haberle causado \u00a0las \u00a0mortales \u00a0heridas \u00a0a \u00a0Arnold \u00a0Cueto \u00a0Osorio \u00a0y \u00a0las serias lesiones a de la \u00a0Victoria \u00a0 Mendoza, \u00a0y \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0se \u00a0confirmara \u00a0su \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0ante \u00a0los \u00a0profundos defectos de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0adecuada \u00a0fundamentaci\u00f3n de la censura, que van desde la equivocada \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0extienden \u00a0hasta negar la realidad \u00a0procesal, resulta obligada su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Debido a que en esta oportunidad la libelista, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0alega \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0errores de hecho en la modalidad de falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad respecto de los testimonios de Carlos David de la Victoria \u00a0Mendoza \u00a0y Jones Mulet Palmett, pero simult\u00e1nea y contradictoriamente, tambi\u00e9n \u00a0predica \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0respecto \u00a0del \u00a0primero, \u00a0sin que adem\u00e1s se ocupe de \u00a0demostrar \u00a0la trascendencia de esos supuestos yerros de apreciaci\u00f3n probatoria, \u00a0de \u00a0entrada llevan a anticipar que esta censura, al igual que la anterior, ser\u00e1 \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente es necesario indicar, que cuanto \u00a0se \u00a0pregona \u00a0la \u00a0presencia de un error de hecho en la apreciaci\u00f3n de una prueba \u00a0en \u00a0particular, no es posible alegar en relaci\u00f3n con ella varias modalidades de \u00a0yerro, \u00a0como \u00a0de \u00a0manera \u00a0incorrecta \u00a0lo \u00a0hace la actora en este asunto, pues al \u00a0mismo \u00a0tiempo invoca frente al testimonio de Carlos David de la Victoria Mendoza \u00a0falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, resulta oportuno mencionar \u00a0que \u00a0el error de hecho en la modalidad de falso juicio de identidad se patentiza \u00a0cuando \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0apreciarse \u00a0la \u00a0prueba por el juzgador, se deja de lado su \u00a0contenido \u00a0material, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0puede \u00a0suceder \u00a0porque \u00a0se \u00a0adiciona, \u00a0mutila \u00a0o \u00a0tergiversa lo consignado en el medio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, no debe perderse de vista que cuando \u00a0se \u00a0 pregona \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0censor \u00a0individualizar \u00a0la prueba cuyo contenido denuncia ha sido mutilado, incrementado \u00a0o \u00a0desfigurado \u00a0de \u00a0forma \u00a0importante \u00a0por \u00a0el juzgador, sino que tambi\u00e9n ha de \u00a0acreditar la incidencia de ese yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, \u00a0se \u00a0debe \u00a0expresar \u00a0de \u00a0manera \u00a0argumentada \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0recorte, \u00a0el \u00a0agregado o la tergiversaci\u00f3n del medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0influy\u00f3 \u00a0de modo esencial en la declaraci\u00f3n de justicia contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0una vez confrontado el resto de los elementos de conocimiento en \u00a0los cuales \u00e9ste se sustent\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0tampoco debe olvidarse que \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n, ese esfuerzo \u00a0no \u00a0puede \u00a0contraerse \u00a0a \u00a0ensayar \u00a0o reiterar hip\u00f3tesis personales acerca de la \u00a0forma \u00a0como \u00a0debieron \u00a0apreciarse \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0actor se\u00f1alar defectos de valoraci\u00f3n trascendentales, sin los \u00a0cuales \u00a0objetivamente \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ser\u00eda \u00a0sustancialmente \u00a0diferente, \u00a0tarea \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0la \u00a0demandante apenas deja esbozada, pues se \u00a0limita \u00a0a \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al valor el dicho de Carlos David de la \u00a0Victoria \u00a0Mendoza, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0visto \u00a0cuando \u00a0el \u00a0incriminado Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla agredi\u00f3 a Arnold Cueto Osorio, a pesar de que \u00e9ste no \u00a0hizo \u00a0tal \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0Silva \u00a0Mancilla \u00a0lo hiri\u00f3 a \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, conviene mencionar, de otro lado, que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio implica la violaci\u00f3n de las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en \u00a0particular \u00a0porque \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n del elemento de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0el juzgador desconoce los principios de la l\u00f3gica, las leyes de la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0es del resorte del \u00a0recurrente \u00a0se\u00f1alar \u00a0qu\u00e9 \u00a0demuestra en concreto el medio de persuasi\u00f3n, cu\u00e1l \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0extra\u00edda \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0concedido, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0compete \u00a0identificar \u00a0la regla \u00a0l\u00f3gica, \u00a0 cient\u00edfica \u00a0 o \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0 violada \u00a0 en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y, \u00a0correlativamente, \u00a0ha \u00a0de \u00a0expresarse \u00a0\u2014con \u00a0nitidez\u2014 \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n correcta e, igualmente, a la par al actor le asiste el deber de \u00a0indicar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0puesto \u00a0de \u00a0manifiesto, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que es \u00a0imperativo \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0la \u00a0enmienda \u00a0del \u00a0yerro \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un fallo \u00a0esencialmente diverso y favorable a los intereses del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, la diferencia m\u00e1s notoria \u00a0entre \u00a0las dos modalidades de error de hecho aludidas (falso juicio de identidad \u00a0y \u00a0falso raciocinio), surge del punto de partida del yerro, pues mientras que en \u00a0el \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0est\u00e1 \u00a0circunscrito \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material de la prueba, en el falso raciocinio el defecto se encuentra \u00a0m\u00e1s \u00a0 all\u00e1 \u00a0de \u00a0lo \u00a0meramente \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0para \u00a0trasladarse \u00a0a \u00a0categor\u00edas \u00a0propias \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, la ciencia o la experiencia, de tal suerte \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0modalidad, se parte del supuesto de haberse respetado lo \u00a0realmente \u00a0consignado \u00a0en el medio de convicci\u00f3n, para localizar la cr\u00edtica en \u00a0un \u00a0aspecto \u00a0externo, es decir, en las reglas de la sana cr\u00edtica, diferencia de \u00a0la \u00a0que \u00a0en \u00a0forma alguna se percat\u00f3 la libelista, pues de haberla identificado \u00a0habr\u00eda \u00a0edificado \u00a0su queja exclusivamente con fundamento en el falso juicio de \u00a0identidad, visto el motivo del error denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, se observa que el fundamento para \u00a0predicar \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0en relaci\u00f3n con el dicho de Carlos David de la \u00a0Victoria \u00a0Mendoza, es fruto del particular entendimiento que tiene la demandante \u00a0del \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 pues \u00a0 lo \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0las \u00a0supuestas \u00a0contradicciones \u00a0que a su juicio muestra tal versi\u00f3n, es decir, pierde de vista \u00a0que \u00a0los \u00a0errores \u00a0que \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0denuncian \u00a0a trav\u00e9s de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0se \u00a0predican \u00a0de la apreciaci\u00f3n que de las \u00a0pruebas \u00a0haga el Tribunal y no respecto de las inconsistencia que envuelva en su \u00a0interior \u00a0 \u00a0una \u00a0 determinada \u00a0 prueba \u00a0 testimonial, \u00a0 pues \u00a0 la \u00a0 impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinario, \u00a0sea del caso recordarlo, es un juicio a la sentencia y no a los \u00a0declarante, como al parecer lo interpreta la defensora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0los \u00a0protuberantes \u00a0desaciertos \u00a0formales \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0la \u00a0apoderada \u00a0del procesado al presentar la censura \u00a0objeto \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis, por igual se evidencia que desconoce la realidad procesal \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de dar sustento a sus reparos, pues en realidad el Tribunal \u00a0no \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0Carlos \u00a0David \u00a0de la Victoria Mendoza vio cuando Mario Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla \u00a0agredi\u00f3 \u00a0a \u00a0Arnold \u00a0Cueto \u00a0Osorio, \u00a0sino que lo sindic\u00f3 de la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0\u00e9ste y adem\u00e1s tambi\u00e9n lo se\u00f1al\u00f3 como lo persona que lo hiri\u00f3 a \u00a0\u00e9l, \u00a0tal \u00a0como \u00a0se \u00a0puede apreciar en la trascripci\u00f3n del fallo que se hizo al \u00a0estudiar el cargo anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, el falso juicio de identidad \u00a0que \u00a0pregona \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Jones Mulet \u00a0Palmett, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de que por igual es escasamente enunciado por la memorialista \u00a0y \u00a0que \u00a0carece de fundamento, se observa que fue postulado equivocadamente, pues \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0afirma \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0es \u00a0que el citado, por su ubicaci\u00f3n (en el \u00a0billar \u00a0El Fredy), no pod\u00eda observar lo sucedido, entonces ha debido invocar un \u00a0falso \u00a0 raciocinio, \u00a0 en \u00a0 concreto \u00a0por \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de lo anterior, lo cierto es que la \u00a0defensora \u00a0hace \u00a0su \u00a0propia \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0un lado, \u00a0desconoce \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0el \u00a0referido \u00a0deponente \u201cmanifest\u00f3 \u00a0que \u00a0vio \u00a0a \u00a0Mario Silva cuando le peg\u00f3 una patada y \u00a0tumb\u00f3 \u00a0al \u00a0suelo \u00a0a \u00a0Carlos \u00a0de \u00a0la \u00a0Victoria \u00a0y \u00a0enseguida \u00a0empezaron \u00a0a darle \u00a0pu\u00f1aladas\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal1, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0ello \u00a0es \u00a0concordante \u00a0con \u00a0el plano que el mismo \u00a0declarante \u00a0hizo \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos, donde se ubic\u00f3 en un sitio (en el \u00a0billar \u00a0El \u00a0Fredy) \u00a0desde \u00a0donde era posible observar lo sucedido, por cuanto no \u00a0hab\u00eda obst\u00e1culo alguno que se lo impidiera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0sobra \u00a0aclarar, \u00a0que tampoco es cierta la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0conforme a la cual la necropsia practicada a \u00a0Arnold \u00a0Cueto \u00a0Osorio \u00a0no \u00a0mostr\u00f3 \u00a0heridas \u00a0\u201cen \u00a0su \u00a0est\u00f3mago\u201d, a partir de lo cual se pretende edificar \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n en lo afirmado en ese sentido por el testigo Carlos David de \u00a0la \u00a0Victoria \u00a0Mendoza, por cuanto en dicha experticia se registr\u00f3: \u201cse \u00a0recibe \u00a0con las manos embaladas el cad\u00e1ver de sexo masculino \u00a0de \u00a0contextura \u00a0delgada \u00a0con \u00a0heridas \u00a0en \u00a0el \u00a0hemitorax \u00a0derecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, ante la ausencia de un desarrollo \u00a0l\u00f3gico \u00a0y \u00a0debidamente \u00a0argumentado \u00a0de la censura, a lo cual se suma que no se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la realidad procesal, se impone, conforme se anunci\u00f3 desde el \u00a0comienzo, su inadmisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Debido \u00a0a \u00a0que en esta ocasi\u00f3n se alega la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, en concreto con fundamento en la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho en la modalidad de falso juicio de convicci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0del informe de polic\u00eda por cuyo medio se dej\u00f3 a disposici\u00f3n tanto a \u00a0los \u00a0procesados Mario Alberto Silva Mancilla y Anderson Jos\u00e9 Viana Uriana, as\u00ed \u00a0como \u00a0las \u00a0prendas \u00a0de \u00a0vestir \u00a0que \u00e9stos utilizaban el d\u00eda de los hechos y el \u00a0arma \u00a0cortopunzante \u00a0hallada en poder del primero, informe del que se sirvi\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0deducir el estado de flagrancia de Silva Mancilla, a pesar de lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0314 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, raz\u00f3n por la cual la \u00a0actora \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0la sentencia y absolver al procesado; obliga a realizar \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0precisiones, \u00a0luego de las cuales se arribar\u00e1 a la conclusi\u00f3n \u00a0de que esta censura tambi\u00e9n debe ser inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0principio \u00a0es \u00a0necesario recordar que a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0que \u00a0nuestra normatividad procesal penal acogi\u00f3 el sistema de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0racional de la prueba y abandon\u00f3 el de la tarifa legal, cay\u00f3 \u00a0en \u00a0desuso \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n \u00a0pregonada por la libelista, mas no se ha eliminado definitivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0esa modalidad de yerro, es del caso \u00a0advertir, \u00a0se \u00a0contrae \u00a0a que el juzgador le niega al elemento de convicci\u00f3n el \u00a0valor \u00a0atribuido espec\u00edficamente en la ley o le concede uno diverso al asignado \u00a0en ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, el desarrollo de un ataque \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0es \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0de derecho requiere inicialmente la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0medio de conocimiento sobre el cual en concreto se pregona \u00a0el \u00a0defecto de estimaci\u00f3n anotado y, a su vez, precisar la norma en que se fija \u00a0su poder suasorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0es indispensable emprender \u00a0dos \u00a0tareas: \u00a0la \u00a0primera, mencionar el valor concedido por el juzgador al medio \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0y, \u00a0la \u00a0segunda, entrar a especificar cu\u00e1l debe otorg\u00e1rsele, \u00a0visto el contenido de la disposici\u00f3n que regule el punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agotada \u00a0 esa \u00a0 labor, \u00a0 por \u00a0 igual \u00a0 es \u00a0indispensable \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0del \u00a0yerro de apreciaci\u00f3n, lo cual se \u00a0consigue \u00a0confrontando \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0los elementos de persuasi\u00f3n en que se \u00a0basa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0la prueba estimada conforme lo fija la ley, en orden a \u00a0evidenciar \u00a0su \u00a0influencia \u00a0en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obviamente un esfuerzo argumentativo como el \u00a0que \u00a0se \u00a0viene \u00a0de se\u00f1alar en modo alguno es emprendido por la demandante, pues \u00a0de \u00a0entrada \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0su \u00a0queja, \u00a0propuesta en t\u00e9rminos propios de las \u00a0instancias, simplemente es enunciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, no cabe duda que se dejan de \u00a0lado \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0gobiernan \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0el \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0suficiente, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual, el cargo debe bastarse a s\u00ed mismo \u00a0para \u00a0provocar \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0del fallo y, el de cr\u00edtica vinculante, por cuyo \u00a0medio \u00a0se \u00a0exige \u00a0una alegaci\u00f3n fundada en las causales previstas taxativamente \u00a0por \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0vigente \u00a0y \u00a0el \u00a0cumplimiento de los requisitos de forma y \u00a0contenido, \u00a0 de \u00a0 acuerdo \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0y \u00a0motivo \u00a0seleccionados \u00a0por \u00a0el \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que la defensora por \u00a0igual \u00a0desconoce \u00a0que \u00a0las limitaciones al poder demostrativo de los informes de \u00a0polic\u00eda \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 314 de la Ley 600 de 2000 no operan en el \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0por \u00a0cuanto no se est\u00e1 ante uno de aquellos en donde se hace \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0informaci\u00f3n \u00a0obtenida de terceros, sino a uno en donde se da \u00a0cuenta de hechos conocidos directamente por quien lo suscribi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0sentido, \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 ha \u00a0expresado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0bien \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0precisa la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error de derecho que recae sobre el referido informe, se entiende \u00a0que \u00a0su \u00a0inter\u00e9s se concentra en evidenciar un falso juicio de convicci\u00f3n, por \u00a0cuanto \u00a0dentro \u00a0de \u00a0su argumentaci\u00f3n pretende limitar su aptitud demostrativa a \u00a0simplemente \u00a0acreditar la aprehensi\u00f3n del procesado, ya que lo asimila a uno de \u00a0aqu\u00e9llos emitidos por la Polic\u00eda Judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente \u00a0que con tal postura el actor \u00a0incurre \u00a0en \u00a0una imprecisi\u00f3n, por cuanto como lo tiene pac\u00edficamente decantado \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala2, \u00a0los \u00a0informes a los cuales se les niega valor probatorio, en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0314 de la Ley 600 de 2000, es a los producidos por la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de labores de investigaci\u00f3n donde se recogen \u00a0datos \u00a0de \u00a0terceros \u00a0o \u00a0fruto \u00a0de pesquisas que, luego deben ser verificados por \u00a0medio de pruebas legalmente admitidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, en este caso lo que se tiene \u00a0es \u00a0un \u00a0informe rendido por el intendente\u2026, donde refiere que cuando realizaba \u00a0la \u00a0ronda \u00a0habitual \u00a0por \u00a0el \u00a0barrio \u00a0El \u00a0Roc\u00edo, \u00a0fue \u00a0alertado \u00a0de movimientos \u00a0extra\u00f1os \u00a0en \u00a0la \u00a0Carrera 5 Este con Calle 2 D, raz\u00f3n por la cual se desplaz\u00f3 \u00a0de \u00a0inmediato \u00a0a \u00a0ese sitio con su compa\u00f1ero\u2026 observando al llegar \u00abun grupo \u00a0de \u00a0j\u00f3venes \u00a0quienes \u00a0al \u00a0notar \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0patrulla de la Polic\u00eda \u00a0emprendieron \u00a0la \u00a0huida\u00bb,\u00a0 \u00a0logrando la captura del procesado \u2014y de cuatro personas m\u00e1s\u2014, \u00a0al \u00a0que \u00a0\u00abse \u00a0le \u00a0encontr\u00f3 en su \u00a0poder \u00a0una \u00a0navaja patecabra untada de sangre\u00bb e, igualmente, se percat\u00f3 de la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0\u00abquien \u00a0presentaba una lesi\u00f3n producida con arma \u00a0blanca a la altura del t\u00f3rax\u00bb. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0aprecia \u00a0entonces \u00a0que, \u00a0mientras \u00a0lo \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0un \u00a0informe de la Polic\u00eda Judicial es el resultado de an\u00e1lisis y \u00a0de \u00a0acopiar \u00a0conocimiento originado en fuentes ajenas a quien lo suscribe, en el \u00a0caso \u00a0particular \u00a0los \u00a0datos \u00a0provienen \u00a0de \u00a0lo \u00a0percibido \u00a0directamente \u00a0por el \u00a0uniformado\u2026 \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0la Sala ha manifestado en supuestos semejantes, lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab\u2026 \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0le diera la naturaleza de \u00a0informe \u00a0al testimonio vertido en la forma se\u00f1alada, no puede perderse de vista \u00a0que \u00a0lo \u00a0narrado \u00a0por\u2026 \u00a0fue \u00a0el \u00a0producto \u00a0de su propia experiencia, de lo que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0de \u00a0primera \u00a0mano \u00a0de \u00a0uno de los individuos que hab\u00edan perpetrado el \u00a0atentado \u00a0 criminal, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 de \u00a0 datos \u00a0 suministrados \u00a0 por \u00a0informantes \u00a0o \u00a0colaboradores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el primer caso, como as\u00ed lo entendieron \u00a0el \u00a0juzgador corporativo y el Procurador Delegado, se trata de la exposici\u00f3n de \u00a0lo \u00a0vivido \u00a0en forma directa por quien rinde el informe, por tanto merecedora de \u00a0ser \u00a0apreciada \u00a0como \u00a0prueba, \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0que \u00a0pueda \u00a0ser corroborada o \u00a0desvirtuada \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0otros \u00a0elementos de convicci\u00f3n, quedando sujeto su \u00a0fuente, \u00a0 en \u00a0 este \u00a0caso\u2026, \u00a0a \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0penales \u00a0del \u00a0caso \u00a0si \u00a0se \u00a0estableciese que falt\u00f3 a la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0hubiese \u00a0sido lo segundo, es decir, la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0reporte \u00a0de \u00a0versiones \u00a0suministradas por informantes, su \u00a0m\u00e9rito \u00a0 quedar\u00eda \u00a0 restringido \u00a0a \u00a0servir \u00a0como \u00a0criterio \u00a0orientador \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0otro \u00a0valor \u00a0probatorio, tal como lo se\u00f1alaba el \u00a0art\u00edculo \u00a050 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0504 \u00a0de \u00a01999 \u00a0[hoy \u00a0art\u00edculo \u00a0314 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P.]\u00bb3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, el error de derecho en la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n denunciado por el censor respecto del \u00a0informe \u00a0elaborado por el uniformado\u2026 no tiene las restricciones demostrativas \u00a0denunciadas \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0quien, \u00a0sin mencionarlo, acudi\u00f3 al contenido del \u00a0art\u00edculo \u00a0314 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000 al asimilarlo a un informe de la Polic\u00eda \u00a0Judicial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si lo anterior no bastara, se observa que \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0del \u00a0caso, el subteniente Julio Eduardo \u00a0Palacio \u00a0 Barajas, \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 reiterando \u00a0 el \u00a0 contenido \u00a0 del \u00a0 informe \u00a0 de \u00a0marras4, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se sigue que definitivamente la queja planteada por la \u00a0demandante no tuvo en cuenta la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, conforme se dej\u00f3 anunciado \u00a0desde el principio, se impone inadmitir es censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que para concluir, la \u00a0impugnante \u00a0solicita que con fundamento en las censuras propuestas se absuelva a \u00a0su \u00a0representado \u00a0por \u00a0duda, \u00a0en tanto la prueba de cargo atacada en cada una de \u00a0ellas, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0que \u00a0predica, \u00a0les \u00a0ha \u00a0hecho perder poder \u00a0suasorio, \u00a0 pareciera \u00a0 que \u00a0 entendiera \u00a0 que \u00a0 basta \u00a0proponer \u00a0varios \u00a0cargos \u00a0independientes \u00a0para \u00a0luego \u00a0formular una petici\u00f3n final, con lo cual es palmar \u00a0que desconoce el principio de raz\u00f3n suficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por las razones expuestas en precedencia, se \u00a0indamitir\u00e1 la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CASACI\u00d3N OFICIOSA \u00a0<\/p>\n<p>En ejercicio de las facultades conferidas en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0216 de la Ley 600 de 2000, en concordancia con lo dispuesto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0229 ibidem, observa \u00a0la \u00a0Sala la violaci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales en relaci\u00f3n con el procesado \u00a0Mario \u00a0Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla, por cuanto a pesar de formul\u00e1rsele resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado, tanto consumado como tentado \u00a0(art\u00edculos \u00a0103, \u00a0104-7 \u00a0y \u00a027 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal), \u00a0el Tribunal confirm\u00f3 la \u00a0condena \u00a0de \u00a0primera instancia que se impusiera por tales infracciones, donde se \u00a0parti\u00f3 \u00a0del \u00a0cuarto \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de que trata el inciso 2\u00ba del art\u00edculo 61 de la \u00a0Ley \u00a0 \u00a0599 \u00a0 de \u00a0 2000, \u00a0 tras \u00a0 concluir \u00a0 que \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 obraban \u00a0 \u201ccircunstancias \u00a0 \u00a0de \u00a0 agravaci\u00f3n\u201d, \u00a0cuando ello no se ajustaba a la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas condiciones, se impone restablecer \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0corregir \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0su vulneraci\u00f3n, \u00a0dosificando \u00a0la \u00a0pena de conformidad con la imputaci\u00f3n por la cual el procesado \u00a0fue convocado a juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0en el caso particular se \u00a0observa \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0contemplada \u00a0para el delito de homicidio contenido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0104 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a la \u00e9poca y el lugar de los \u00a0hechos, \u00a0es \u00a0de \u00a0\u201cveinticinco \u00a0(25) \u00a0a cuarenta (40) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, la cual resulta ser la m\u00e1s grave \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0lo \u00a0contemplado en el art\u00edculo 31 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0vez, \u00a0acorde con lo estipulado en el \u00a0inciso \u00a01\u00ba del art\u00edculo 61 del C\u00f3digo Penal, en el presente caso los cuartos, \u00a0seg\u00fan \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0precis\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0de \u00a0primer grado, van as\u00ed: el \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0300 \u00a0a \u00a0345 \u00a0meses, \u00a0el primer medio de 345 a 390 meses, el segundo \u00a0medio de 390 a 435 meses y el \u00faltimo de 435 a 480 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0como al enjuiciado Mario Alberto \u00a0Silva \u00a0Mancilla \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0dedujo \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0mayor \u00a0punibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a058 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000 en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, de all\u00ed se sigue que de acuerdo con lo dispuesto en el \u00a0inciso \u00a0 2\u00ba \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0ib\u00eddem, se hace necesario moverse dentro del cuarto m\u00ednimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, igualmente es indispensable \u00a0conservar \u00a0el \u00a0criterio \u00a0fijado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador de instancia al determinar la \u00a0pena, \u00a0evidenci\u00e1ndose \u00a0que \u00a0inicialmente \u00a0tuvo en cuenta el m\u00ednimo posible del \u00a0cuarto \u00a0m\u00e1ximo, \u00a0es decir, 435 meses, por lo cual, trasladando esa ponderaci\u00f3n \u00a0al \u00a0 cuarto \u00a0 m\u00ednimo, \u00a0 ahora \u00a0 es \u00a0 necesario \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 300 \u00a0 meses \u00a0 de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, en raz\u00f3n de que para punir el \u00a0delito \u00a0de tentativa de homicidio la pena se increment\u00f3 en 9 meses, entonces la \u00a0sanci\u00f3n definitiva ser\u00e1 de 309 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene se\u00f1alar que la Sala proceder\u00e1 de \u00a0inmediato \u00a0a \u00a0restablecer \u00a0la garant\u00eda fundamental afectada, en aplicaci\u00f3n del \u00a0criterio \u00a0adoptado \u00a0en \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a012 de septiembre de 20075, \u00a0 cuando \u00a0recogi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 anterior \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0cual \u00a0una \u00a0vez \u00a0identificada \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del derecho esencial se \u00a0hac\u00eda \u00a0un \u00a0traslado \u00a0previo \u00a0al \u00a0Ministerio P\u00fablico para que emitiera concepto \u00a0sobre el particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por la defensora de \u00a0Mario Alberto Silva Mancilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. CASAR oficiosa \u00a0y \u00a0 parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0imponer \u00a0a \u00a0Mario \u00a0Alberto Silva Mancilla la \u00a0 \u00a0pena \u00a0 \u00a0principal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0trescientos \u00a0 nueve \u00a0 (309) meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 DECLARAR \u00a0que \u00a0los \u00a0restantes \u00a0ordenamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada se mantienen inc\u00f3lumes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0MU\u00d1OZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0GUILLERMO \u00a0 \u00a0 \u00a0SALAZAR \u00a0OTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Ver \u00a0folio 140 del cuaderno del sumario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n, sentencias del 6 de octubre de 2005, 23 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02006 \u00a0y 28 de mayo de 2008, radicaciones n\u00fameros 21196, 24898 y \u00a022959, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, sentencia del 23 de abril de \u00a02008, radicaci\u00f3n No. 24102. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Ver \u00a0folios 150 a 153 del cuaderno del sumario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Radicaci\u00f3n No. 26967. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 36883 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 Aprobado Acta No.434 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., siete (7) de diciembre de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 La Sala resuelve sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22955","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22955"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22955\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}