{"id":22745,"date":"2023-09-12T16:34:47","date_gmt":"2023-09-12T16:34:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3650409-08-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:34:47","modified_gmt":"2023-09-12T16:34:47","slug":"3650409-08-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3650409-08-11\/","title":{"rendered":"36504(09-08-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 36504 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0281 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., nueve (9) de agosto de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el apoderado de la parte civil contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Cartagena por medio de la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito de Magangu\u00e9, \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0que \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a la procesada Nelcy Isabel Romero D\u00e1vila del delito \u00a0de fraude procesal por el cual hab\u00eda sido acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los primeros fueron tratados en los fallos \u00a0de instancia de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuentan los autos que en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0del Circuito de Corozal (Sucre) ante Jueces Promiscuos \u00a0del \u00a0Circuito de Corozal se adelant\u00f3 una investigaci\u00f3n, entre otros, contra la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Nelcy \u00a0(Isabel) \u00a0Romero \u00a0D\u00e1vila \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de apertura de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0del d\u00eda 4 de octubre de 2004, por los delitos de fraude procesal, \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0y \u00a0estafa, \u00a0actuando como querellante el se\u00f1or Calixto \u00a0Benavides \u00a0V\u00e1squez \u00a0quien \u00a0formul\u00f3 \u00a0la \u00a0respectiva denuncia, dado que entre el \u00a0querellante \u00a0y \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda \u00a0Bernarda \u00a0Cabarcas \u00a0Navarro, se celebr\u00f3 un \u00a0contrato \u00a0de \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0el 6 de marzo de 1997 sobre un inmueble, \u00a0acordaron \u00a0precio. \u00a0Luego \u00a0se procedi\u00f3 por parte de los encartados a sustraerse \u00a0del \u00a0deber \u00a0adquirido \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0contrato, \u00a0lo \u00a0que \u00a0origin\u00f3 una demanda \u00a0ejecutiva \u00a0ante \u00a0un \u00a0juzgado \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0-Juzgado \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Magangu\u00e9, \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0el \u00a08 \u00a0de abril de 1999, precisa la Corte-, por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Nelcy \u00a0(Isabel) \u00a0Romero D\u00e1vila , en donde persegu\u00eda el \u00a0inmueble \u00a0objeto \u00a0del \u00a0contrato \u00a0con \u00a0el denunciante, por una supuesta deuda que \u00a0respaldaba \u00a0una letra de cambio, lo que a juicio del denunciante indujo en error \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0juez al adelantar un proceso ejecutivo en el cual no se demostr\u00f3 la \u00a0entrega \u00a0del \u00a0dinero \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0la \u00a0supuesta autorizaci\u00f3n por parte del \u00a0leg\u00edtimo tenedor para hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mismo sentido el \u00a0se\u00f1or \u00a0Calixto \u00a0Benavides \u00a0V\u00e1squez \u00a0realiz\u00f3 \u00a0los tr\u00e1mites necesarios para el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0la promesa de venta pero la misma no fue inscrita por falta de \u00a0recursos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Mar\u00eda \u00a0Bernarda \u00a0Cabarcas \u00a0(Navarro), \u00a0quien \u00a0se \u00a0comprometi\u00f3 \u00a0a \u00a0realizar todos los tr\u00e1mites para protocolizar la compraventa y \u00a0realizar \u00a0el \u00a0posterior \u00a0registro \u00a0de \u00a0la \u00a0vivienda, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0sustraerse \u00a0de la \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0procediendo \u00a0junto \u00a0con la se\u00f1ora Nelcy (Isabel) Romero D\u00e1vila y \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0Francisco \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0a \u00a0realizar \u00a0un montaje de la \u00a0supuesta \u00a0deuda \u00a0que \u00a0Maria \u00a0Bernarda \u00a0tenia \u00a0con \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Rodrigo \u00a0Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0singular \u00a0que \u00a0adelant\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Civil del Circuito de Magangue el 24 de marzo de 2000 se \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia en la cual se conden\u00f3 a la demandada Mar\u00eda Bernarda Cabarcas \u00a0Navarro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0anteriores \u00a0episodios, el 19 de \u00a0febrero \u00a0 de \u00a0 2008 \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a024 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Magangu\u00e9, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0determinaciones, \u00a0 profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0procesada \u00a0<\/p>\n<p>Nelcy \u00a0Isabel \u00a0Romero D\u00e1vila como presunta autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de fraude procesal, decisi\u00f3n que alcanz\u00f3 ejecutoria el 4 de marzo \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0 de \u00a0Magangu\u00e9\u00a0 \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y \u00a0llevadas \u00a0a \u00a0cabo \u00a0las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria y de juzgamiento, el 26 de junio de 2008 absolvi\u00f3 a la \u00a0acusada \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0imputados, no sin antes precisar que de acuerdo con la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0-1999-2000- \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicable \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0y por ser la que reg\u00eda en ese momento era el art\u00edculo 182 de la \u00a0ley 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Ese fallo fue apelado por el apoderado de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil y el 25 de octubre de 2010 el Tribunal Superior de Cartagena lo \u00a0confirm\u00f3, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0contra \u00a0la cual el mismo recurrente interpuso y sustent\u00f3 \u00a0el recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0causales primera y \u00a0tercera \u00a0del art\u00edculo 181 de la ley 906 de 2004, el libelista formul\u00f3 un cargo \u00a0\u00fanico \u00a0contra \u00a0la sentencia proferida por el Tribunal, la cual acus\u00f3 de violar \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u201caplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 182 \u00a0del \u00a0decreto ley 100 de 1980, por el manifiesto desconocimiento de las reglas de \u00a0producci\u00f3n \u00a0y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0ha fundado la \u00a0sentencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0denomin\u00f3 \u00a0\u201cDEMOSTRACION \u00a0DEL \u00a0CARGO\u201d, \u00a0luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y el \u00a0art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del \u00a0cp \u00a0de \u00a01980, expres\u00f3 que en la estimaci\u00f3n del testimonio \u00a0rendido \u00a0por \u00a0Rodrigo \u00a0Acu\u00f1a, \u00a0se \u201cdesconoci\u00f3 las reglas de la producci\u00f3n y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba\u201d, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0en \u00a0lo atinente a las declaraciones \u00a0efectuadas \u00a0por la procesada en su indagatoria, porque el primero manifest\u00f3 que \u00a0no \u00a0conoce \u00a0a \u00a0Mar\u00eda \u00a0Bernarda \u00a0Cabarcas Navarro, nunca la prest\u00f3 dinero, todo \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0a un montaje de la abogada Romero D\u00e1vila, quien por ser apoderada de \u00a0su \u00a0padre \u00a0le \u00a0propuso \u00a0que \u00a0le \u00a0endosara en propiedad la letra de cambio. Y, la \u00a0segunda, en sus descargos expres\u00f3 que no conoce a Rodrigo Acu\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicit\u00f3 que la Corte anule \u00a0el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0Cuestiones previas sobre el quantum \u00a0de \u00a0la \u00a0pena como requisito para \u00a0acceder a la casaci\u00f3n y la ley procesal aplicable: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto qued\u00f3 que en este proceso se juzgaron \u00a0hechos \u00a0ocurridos \u00a0entre \u00a0los \u00a0a\u00f1os 1999 y 2000, los cuales fueron resueltos en \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0octubre de 2010 por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0que \u00a0al \u00a0confirmar el fallo proferido por el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Magangu\u00e9\u00a0 absolvi\u00f3 a la procesada Nelcy \u00a0Isabel \u00a0Romero \u00a0D\u00e1vila \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de fraude procesal cuya pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0legislativamente \u00a0determinada \u00a0era \u00a0de cinco (5) a\u00f1os (art\u00edculo\u00a0 \u00a0182 \u00a0del \u00a0cp \u00a0de \u00a01980, \u00a0aplicable \u00a0por favorabilidad como as\u00ed lo dedujeron los \u00a0jueces de instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para determinar el cumplimiento del requisito \u00a0legal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 referido \u00a0 \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 quantum \u00a0 punitivo \u00a0 para \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el prop\u00f3sito de determinar si hay o no lugar a la admisi\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0 \u00a0 interpuesto, \u00a0 \u00a0 previamente \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 har\u00e1n \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 Los precedentes legales: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0legislador \u00a0nacional, \u00a0prolijo \u00a0en \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0estatutos \u00a0procesales \u00a0penales, \u00a0desde \u00a01971 hasta la fecha ha \u00a0expedido \u00a0 diferentes \u00a0 normas \u00a0 para \u00a0 regular \u00a0 la \u00a0 procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0habiendo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0ellas \u00a0un \u00a0requisito \u00a0referido \u00a0 al \u00a0 monto \u00a0 de \u00a0la \u00a0pena \u00a0el \u00a0cual \u00a0ha \u00a0variado \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 En \u00a0 los \u00a0Estatutos \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1971 -art\u00edculo 569-, 1987 -art\u00edculo 218- \u00a0y \u00a01991 -art\u00edculo 218-, se requer\u00eda para acceder al recurso extraordinario una \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0pena igual o superior a los cinco (5) a\u00f1os. En el C\u00f3digo de 1991 \u00a0se \u00a0introdujo \u00a0como \u00a0novedad \u00a0la \u00a0denominada \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional. \u00a0Se \u00a0dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0218. \u00a0Procedencia. \u00a0 El \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Nacional, los Tribunales Superiores de \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0en \u00a0segunda instancia, por \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0sea \u00a0o exceda de cinco a\u00f1os, \u00a0aun cuando la sanci\u00f3n impuesta haya sido una medida de seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera excepcional, la Sala Penal de la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0discrecionalmente, \u00a0puede \u00a0aceptar \u00a0un recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0casos \u00a0distintos \u00a0a \u00a0los \u00a0arriba \u00a0mencionados, \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0Procurador, \u00a0su \u00a0delegado, o del defensor, cuando lo considere necesario para el \u00a0desarrollo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 garant\u00eda \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Con la Ley 81 \u00a0de \u00a01993 se elev\u00f3 a 6 a\u00f1os la cantidad de pena m\u00ednima exigida para acceder al \u00a0recurso extraordinario y se mantuvo la casaci\u00f3n excepcional: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a035. El \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, quedar\u00e1 as\u00ed: Art\u00edculo \u00a0218. \u00a0Procedencia. El recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0contra \u00a0las sentencias proferidas por el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y el Tribunal \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0en segunda instancia, por los delitos \u00a0que \u00a0tengan se\u00f1alada pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os aun cuando la sanci\u00f3n impuesta haya \u00a0sido una medida de seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera excepcional, la Sala Penal de la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0discrecionalmente, \u00a0puede \u00a0aceptar \u00a0un recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0casos \u00a0distintos \u00a0de \u00a0los \u00a0arriba \u00a0mencionados, \u00a0a \u00a0solicitud del \u00a0Procurador, \u00a0su \u00a0delegado, o del Defensor, cuando lo considere necesario para el \u00a0desarrollo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 garant\u00eda \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. Con la Ley 553 \u00a0de \u00a02000 \u00a0se \u00a0modific\u00f3 el Decreto 2700 de 1991 y en lo que tiene que ver con el \u00a0quantum \u00a0de la pena exigida \u00a0para \u00a0acceder a la casaci\u00f3n, se dijo que la casaci\u00f3n proced\u00eda en los procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos que tengan pena privativa de la \u00a0libertad cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0El C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000 \u00a0acogi\u00f3 tal aument\u00f3 en el l\u00edmite punitivo para \u00a0acceder al recurso extraordinario: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0 205. \u00a0 Procedencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0casaci\u00f3n. La casaci\u00f3n procede contra las sentencias \u00a0proferidas \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia por los Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0y el Tribunal Penal Militar, en los procesos \u00a0que \u00a0se hubieren adelantado por los delitos que tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0 pena \u00a0 privativa \u00a0 de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0exceda \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os, a\u00fan cuando la sanci\u00f3n impuesta haya sido una \u00a0medida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seguridad1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>1.5. \u00a0El \u00a0Estatuto \u00a0Procesal \u00a0Acusatorio \u00a0o \u00a0Ley 906 de 2004, variando la tradici\u00f3n legislativa, no \u00a0estableci\u00f3 \u00a0un \u00a0monto de pena como requisito para la procedencia del recurso de \u00a0casaci\u00f3n. Se regul\u00f3 la materia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0181. \u00a0Procedencia. \u00a0El recurso como control constitucional y legal procede contra las \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en \u00a0los procesos adelantados por \u00a0delitos, \u00a0 cuando \u00a0 afectan \u00a0 derechos \u00a0 o \u00a0 garant\u00edas \u00a0 fundamentales \u00a0 \u2026 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0ha \u00a0quedado \u00a0visto, \u00a0tradicionalmente se exigi\u00f3 por parte del \u00a0legislador, \u00a0como \u00a0requisito esencial para poder acceder al tr\u00e1mite del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia correspondiera a un delito que \u00a0tuviera \u00a0se\u00f1alada \u00a0una \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la libertad m\u00ednima, \u00a0inicialmente \u00a0establecida \u00a0en \u00a05 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0luego \u00a0incrementada \u00a0a 6 a\u00f1os y por \u00a0\u00faltimo \u00a0 elevada \u00a0 hasta \u00a0 un \u00a0 tope \u00a0m\u00e1ximo \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0exceder \u00a0de \u00a0los \u00a08 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fue \u00a0el \u00a0legislador de 2004, al desarrollar los estatutos necesarios \u00a0para \u00a0implementar el sistema acusatorio introducido mediante el Acto Legislativo \u00a003 \u00a0 de \u00a0 2002, \u00a0 quien \u00a0 dispuso \u00a0 abolir \u00a0 el \u00a0 requisito \u00a0 del \u00a0 quantum de pena privativa de la libertad, \u00a0con \u00a0lo que a partir de la vigencia del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2004 o \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos del art\u00edculo 530 de dicho estatuto \u00a0entr\u00f3 \u00a0a regir a partir del 1\u00b0 de enero de 2005 en forma progresiva en algunos \u00a0lugares \u00a0del \u00a0territorio \u00a0nacional, \u00a0pueden acceder al recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0todos \u00a0los procesados condenados por delitos sin importar la cantidad \u00a0de \u00a0pena \u00a0que \u00a0en \u00a0abstracto \u00a0consagra \u00a0el \u00a0tipo penal, siempre que se refiera a \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0ocurridas \u00a0a \u00a0partir de su vigencia y teniendo en cuenta la \u00a0gradualidad territorial de su implementaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0menester \u00a0observar \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 \u00a0naci\u00f3 \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n excepcional o discrecional, con la que se \u00a0facult\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para \u00a0admitir \u00a0demandas \u00a0de casaci\u00f3n bajo condici\u00f3n de \u00a0sustentarse \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0en \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y\/o \u00a0para \u00a0hacer \u00a0efectiva \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0y \u00a0garant\u00eda de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0sin \u00a0importar \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0pena que en abstracto \u00a0consagra \u00a0el \u00a0tipo penal ni el funcionario que en segunda instancia profiri\u00f3 el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Los precedentes de la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>Dada \u00a0 la \u00a0 claridad \u00a0 de \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0regulaciones \u00a0 legales \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 tiene \u00a0 que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el \u00a0quantum \u00a0de \u00a0pena m\u00ednima exigida para la \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0permiti\u00f3 \u00a0decisiones \u00a0de la Sala \u00a0uniformes y votadas por amplia mayor\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0cambios de legislaci\u00f3n y el aumento en \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0del \u00a0monto \u00a0de \u00a0pena \u00a0s\u00ed \u00a0han \u00a0propiciado \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n\u00a0 \u00a0de \u00a0decisiones \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0ha \u00a0impuesto una mayor carga argumentativa para \u00a0resolver \u00a0satisfactoriamente \u00a0temas \u00a0conexos, \u00a0como \u00a0lo \u00a0son \u00a0los referidos a la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la ley en el tiempo, especialmente en lo que tiene que ver con las \u00a0leyes \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0ritualidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procedimientos \u00a0y \u00a0el principio de \u00a0favorabilidad2, \u00a0 \u00a0asunto \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0ajena \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Corte \u00a0Constitucional3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala de manera uniforme ven\u00eda se\u00f1alando, \u00a0apoyada \u00a0en \u00a0la \u00a0mejor \u00a0doctrina, que la posibilidad de apelar o recurrir contra \u00a0una \u00a0sentencia, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0es \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, deb\u00eda \u00a0regularse \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0ley \u00a0bajo \u00a0cuyo \u00a0imperio fue pronunciada.\u00a0Por tanto, las \u00a0disposiciones \u00a0de la ley vigente en el tiempo en que fue proferido el fallo, son \u00a0las \u00a0que \u00a0determinan si cabe el recurso de casaci\u00f3n4, \u00a0 \u00a0siendo \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0l\u00ednea \u00a0jurisprudencial mantenida durante mucho tiempo, sosteni\u00e9ndose que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>el punto de partida es establecer cu\u00e1l era \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0vigente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0interponer \u00a0el \u00a0recurso \u00a0y \u00a0cu\u00e1l la \u00a0introducida \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha en que se resuelve a ese respecto; puesto que si un \u00a0procesado \u00a0 o \u00a0 su \u00a0defensor \u00a0interpone \u00a0en \u00a0oportunidad \u00a0un \u00a0recurso \u00a0bajo \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0que en ese\u00a0 momento consagra la ley y luego \u00e9sta modifica las \u00a0exigencias \u00a0 para \u00a0 hacerlas \u00a0 m\u00e1s \u00a0 rigurosas, \u00a0 ser\u00eda \u00a0desleal, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0desfavorable, \u00a0denegarle \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0a \u00a0esa \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0cambio, si la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0profiere \u00a0despu\u00e9s de que la ley ha modificado las condiciones de \u00a0procedibilidad \u00a0de \u00a0un \u00a0recurso, no es posible invocar y aplicar el principio de \u00a0favorabilidad \u00a0 por \u00a0la \u00a0sencilla \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0surge \u00a0una \u00a0concurrencia \u00a0legislativa \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al acto de impugnaci\u00f3n5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelante \u00a0y \u00a0siempre de manera reiterada, se \u00a0reafirm\u00f3 as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el art\u00edculo 218 del Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991 nunca tuvo vida jur\u00eddica dentro de este proceso, pues el supuesto \u00a0de \u00a0hecho que el mismo exig\u00eda no existi\u00f3 durante su vigencia.\u00a0De una norma de \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0establece \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de procedencia de un recurso, el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0es \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0acto \u00a0procesal \u00a0sobre el que puede \u00a0ejercerse \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0de donde resulta que las partes no pueden reclamar \u00a0derecho \u00a0alguno \u00a0que se derive de una norma cuyo juicio de pertinencia y validez \u00a0resulta \u00a0negativo \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0concreto \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0pretenden \u00a0hacer \u00a0valer6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El nuevo criterio jurisprudencial derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la nueva legislaci\u00f3n procesal7: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0consider\u00f3, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0una \u00a0precisi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica que hace \u00a0\u00e9nfasis \u00a0en \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0delito, \u00a0la \u00a0pena, el juez y el \u00a0procedimiento, \u00a0en \u00a0concordancia con el art\u00edculo 6\u00b0 de la Ley 906 de 2004, que \u00a0surge un contexto positivo desde el cual \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>pueden desbrozarse las distintas especies de \u00a0normas \u00a0que \u00a0han \u00a0de regir un proceso penal, al igual que el alcance de cada una \u00a0de \u00a0 ellas, \u00a0as\u00ed: \u00a0i) \u00a0las \u00a0sustanciales, \u00a0cuyas \u00a0permanencia \u00a0-a\u00fan \u00a0previa \u00a0a la ejecuci\u00f3n del delito- y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0-ya \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n- \u00a0perduran inclusive hasta el \u00a0agotamiento \u00a0de la fase de ejecuci\u00f3n de la sentencia (art. 6 C.P.), a menos que \u00a0una \u00a0norma de similar naturaleza la reemplace para que sea aplicada esta \u00faltima \u00a0bajo \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable. ii) las simplemente instrumentales, \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0igualmente \u00a0antecedentes \u00a0al \u00a0hecho, \u00a0deben \u00a0gobernar \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0aunque \u00a0sujetas \u00a0a \u00a0ser \u00a0desestimadas \u00a0en \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se \u00a0expida \u00a0una \u00a0norma \u00a0de \u00a0su \u00a0mismo \u00a0car\u00e1cter, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo se\u00f1ala el art\u00edculo 40 de la Ley 153 de 1886, sin que \u00a0de \u00a0ellas \u00a0-dada \u00a0su \u00a0neutralidad- \u00a0sea \u00a0demandable \u00a0la \u00a0favorabilidad. iii) las \u00a0procesales \u00a0 de \u00a0 efectos \u00a0 sustanciales, \u00a0cuyo \u00a0manejo \u00a0-desde \u00a0luego \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n- se \u00a0asimila \u00a0a \u00a0las \u00a0materiales, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el dispositivo \u00faltimamente \u00a0trascrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0refulge que cometido un delito, toda \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0que \u00a0lo regula en su descripci\u00f3n t\u00edpica, en su sanci\u00f3n y en \u00a0las \u00a0 normas \u00a0 procesales \u00a0 de \u00a0efectos \u00a0sustanciales, \u00a0acompa\u00f1an \u00a0ad \u00a0infinitum a ese comportamiento y a su \u00a0autor, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0surja \u00a0norma \u00a0nueva \u00a0que \u00a0favorablemente \u00a0modifique \u00a0tales \u00a0atributos \u00a0para \u00a0que \u00a0\u00e9sta sea aplicada retroactivamente, tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0autoriza la norma superior, lo precisa la Ley 600\/00 y lo reitera para \u00a0el \u00a0futuro el nuevo c\u00f3digo de procedimiento (ley 906\/04). En cambio, lo que s\u00ed \u00a0choca \u00a0contra \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0-y \u00a0a\u00fan \u00a0con \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan- \u00a0es \u00a0que se aplique \u00a0retroactivamente \u00a0una \u00a0nueva normatividad con efectos desfavorables. A su turno, \u00a0lo \u00a0que ata\u00f1e a las disposiciones legales simplemente instrumentales, as\u00ed como \u00a0al \u00a0cambio \u00a0del \u00a0juez (por razones de competencia) por otro igualmente existente \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del delito, son de aplicaci\u00f3n inmediata, sin que de su \u00a0mutaci\u00f3n \u00a0 \u00a0-como \u00a0 se \u00a0 dijo- \u00a0 pueda \u00a0 reclamarse \u00a0 ingrediente \u00a0 alguno \u00a0 de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Del caso concreto. \u00a0<\/p>\n<p>4.1. Este asunto se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0por el delito de fraude procesal, conducta punible que ocurri\u00f3 entre \u00a0los a\u00f1os 1999 y 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. Para la \u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0estaba vigente el art\u00edculo 182 del decreto ley 100 de 1980, el \u00a0cual \u00a0establec\u00eda una pena m\u00e1xima de cinco (5) a\u00f1os de prisi\u00f3n para el agente \u00a0responsable de tal delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. Igualmente, la \u00a0normatividad \u00a0procesal \u00a0en \u00a0vigor \u00a0para \u00a0aquella \u00e9poca era el art\u00edculo 218 del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de 2001, modificado inicialmente por el art\u00edculo 35, inciso 2\u00b0, \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de 1993, y posteriormente por el art\u00edculo 1\u00b0 de la ley 553 de \u00a02000, \u00a0de \u00a0modo que para la procedencia de la casaci\u00f3n ordinaria se exig\u00eda que \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal al que se refer\u00eda la sentencia atacada, con todas y cada una de \u00a0las \u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0modifican, \u00a0 deb\u00eda \u00a0 tener \u00a0 se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad cuyo m\u00e1ximo exceda de \u00a0ocho \u00a0 a\u00f1os, \u00a0 aun \u00a0cuando \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0haya \u00a0sido \u00a0una \u00a0medida \u00a0de \u00a0seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. \u00a0 Resulta \u00a0evidente \u00a0concluir en este caso que el recurso de casaci\u00f3n com\u00fan no proced\u00eda, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0por la cual se adelant\u00f3 el proceso tiene una pena \u00a0privativa de la libertad que en su m\u00e1ximo no excede los 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.5. \u00a0Tampoco era \u00a0procedente \u00a0dicho \u00a0recurso \u00a0extraordinario bajo los requisitos de procedibilidad \u00a0que \u00a0aceptaba \u00a0la \u00a0anterior \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala, porque la ley procesal \u00a0vigente \u00a0para el momento de la sentencia contemplaba para tal efecto los delitos \u00a0que \u00a0 tuvieran \u00a0 pena \u00a0 privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0excediera \u00a0de \u00a0ocho a\u00f1os, como as\u00ed lo prev\u00e9 el art\u00edculo 205 del \u00a0cpp de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.6. \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0al \u00a0proponer \u00a0que \u00a0para \u00a0los fines de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en este caso se tengan en cuenta los postulados de la ley 906 de 2004 \u00a0a \u00a0un \u00a0asunto \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0el tr\u00e1mite de la ley 600 de 2000, probablemente \u00a0bajo \u00a0el supuesto de que ya no se exige tener en cuenta el quantum punitivo para \u00a0el \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0o \u00a0por \u00a0la \u00a0eliminaci\u00f3n de la \u00a0distinci\u00f3n \u00a0entre \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan y la excepcional, porque como lo tiene \u00a0definido \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 Corporaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 y \u00a0 aqu\u00ed \u00a0 se \u00a0reitera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si se pensara en que la nueva normatividad \u00a0procesal \u00a0-la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0del \u00a02004-, que rige desde el 1\u00b0 de enero del 2005, es \u00a0menos \u00a0odiosa \u00a0para asuntos como este porque no supedita el recurso a un l\u00edmite \u00a0punitivo \u00a0y \u00a0porque \u00a0ya \u00a0no \u00a0distingue \u00a0entre casaci\u00f3n ordinaria y excepcional, \u00a0bastar\u00eda responder, en breve s\u00edntesis, que no es cierto, porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Uno. En la nueva regulaci\u00f3n, en todo caso, \u00a0cualquiera \u00a0que \u00a0sea \u00a0la \u00a0causal \u00a0aducida hay que vincularla \u00edntimamente con la \u00a0prueba \u00a0de afectaci\u00f3n de los derechos o garant\u00edas fundamentales, como lo exige \u00a0la parte final del art\u00edculo 181. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos. \u00a0De \u00a0acuerdo con los art\u00edculos 180 y \u00a0184 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto, \u00a0una demanda que no demuestre la utilidad del recurso \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0finalidades \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, no puede ser \u00a0seleccionada \u00a0para \u00a0estudio \u00a0de \u00a0fondo \u00a0del \u00a0proceso. Dicho de otra forma, en la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0debe comprobar que la casaci\u00f3n es trascendente para efectivizar el \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0para \u00a0hacer \u00a0respetar \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0las partes, para \u00a0reparar \u00a0 los \u00a0 agravios \u00a0 inferidos \u00a0por \u00a0la \u00a0justicia \u00a0y\/o \u00a0para \u00a0unificar \u00a0la \u00a0jurisprudencia. \u00a0Esa trascendencia la tiene que evidenciar el casacionista en su \u00a0escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres. \u00a0Como \u00a0dispone \u00a0la \u00faltima parte del \u00a0art\u00edculo \u00a0183, \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se deben presentar\u00a0 de\u00a0 manera\u00a0 \u00a0precisa\u00a0 \u00a0 y\u00a0 \u00a0 concisa\u00a0 \u00a0 tanto\u00a0 \u00a0las\u00a0 \u00a0causales\u00a0 \u00a0invocadas \u00a0como \u00a0sus \u00a0fundamentos. \u00a0Y dentro de estos, obviamente, se encuentran \u00a0incluidos \u00a0todos \u00a0los temas atinentes a la guarda de los derechos fundamentales, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0los \u00a0tradicionalmente \u00a0exigidos \u00a0frente a cada uno de los motivos de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0lado de los anteriores argumentos, que \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0tenidos \u00a0como \u00a0los b\u00e1sicos, existen\u00a0 otros tambi\u00e9n de enorme \u00a0importancia en materia de casaci\u00f3n. Por ejemplo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuatro. \u00a0A \u00a0diferencia \u00a0de la normatividad \u00a0tradicional, \u00a0incluida \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 del 2000, el nacimiento y el tr\u00e1mite de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0estatuto suspende los t\u00e9rminos de prescripci\u00f3n, como \u00a0dispone su art\u00edculo 189. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cinco. \u00a0 Si \u00a0 antes \u00a0 bastaba \u00a0 con \u00a0 la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0ahora \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe \u00a0confeccionarla, \u00a0presentarla \u00a0y, \u00a0si \u00a0es \u00a0admitida, \u00a0tiene \u00a0que \u00a0sustentar \u00a0sus \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0ante la Sala Penal de la Corte, y eventualmente responder a \u00a0todas \u00a0las \u00a0inquietudes \u00a0y dudas que sobre el recurso interpuesto y su contenido \u00a0le \u00a0puedan \u00a0plantear \u00a0todos o algunos de los magistrados integrantes de la misma \u00a0(inciso 4\u00ba, art\u00edculo 184). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seis. \u00a0Y \u00a0si se mira el punto en t\u00e9rminos \u00a0aritm\u00e9ticos \u00a0que \u00a0repercuten \u00a0en el principio de celeridad, obs\u00e9rvese c\u00f3mo el \u00a0nuevo \u00a0estatuto \u00a0prev\u00e9 \u00a0un \u00a0lapso m\u00e1ximo de 125 d\u00edas para resolver el recurso \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento en que se apersona del mismo la Corte (30 d\u00edas, para decidir \u00a0sobre \u00a0admisi\u00f3n; 30 para la sustentaci\u00f3n del recurso; 60 para dictar el fallo; \u00a0y \u00a0hasta \u00a05 \u00a0para \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo), mientras en el \u00a0anterior \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0total \u00a0no \u00a0exceder\u00eda de 73 d\u00edas (3, para admitir -o 10 \u00a0para \u00a0inadmitir-; 20, para el procurador, 30, para registrar proyecto; y 20 para \u00a0decidir). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como dif\u00edcilmente se podr\u00eda decir que el \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal es menos severo que el anterior en materia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0resultar\u00eda imposible acudir a \u00e9l para decir que por benignidad \u00a0se \u00a0aplicar\u00eda al caso de autos, simplemente porque no exige un m\u00ednimo punitivo \u00a0y \u00a0porque \u00a0ya \u00a0desapareci\u00f3 \u00a0la diferencia entre casaci\u00f3n ordinaria y casaci\u00f3n \u00a0excepcional.8 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Precisado \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que en este caso proced\u00eda el recurso de casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0pero \u00a0el recurrente no asumi\u00f3 previamente la demostraci\u00f3n de que \u00a0exist\u00eda \u00a0uno \u00a0o \u00a0los \u00a0dos motivos que hac\u00edan procedente esa v\u00eda discrecional, \u00a0sino \u00a0que \u00a0entr\u00f3 a plantear un cargo \u00fanico de acuerdo con las causales primera \u00a0y \u00a0tercera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 906 de 2004, en postura que deviene \u00a0insuficiente \u00a0a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0de la casaci\u00f3n discrecional porque uno es el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0se \u00a0formula \u00a0dentro del marco de una determinada causal y otro es el \u00a0motivo \u00a0que \u00a0justifica la necesidad de ejercer la facultad discrecional de abrir \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0la impugnaci\u00f3n extraordinaria a un asunto que ordinariamente no \u00a0tiene acceso a ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1. De conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a01\u00b0 \u00a0del\u00a0 art\u00edculo 205 del cpp de 2000, \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n procede \u00a0contra \u00a0las sentencias de segundo grado proferidas por los Tribunales Superiores \u00a0de \u00a0Distrito Judicial y por el Tribunal Superior Militar, en los procesos que se \u00a0hubieren \u00a0 adelantado \u00a0 \u201cpor \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0 pena \u00a0 privativa \u00a0 de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0exceda \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2. Trat\u00e1ndose de \u00a0fallos \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no \u00a0proferidos por los mencionados tribunales, o \u00a0cuando \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible por la cual se procede, como ocurre en el presente \u00a0caso, \u00a0 tiene \u00a0 pena \u00a0 privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0libertad \u00a0inferior \u00a0al \u00a0qu\u00e1ntum \u00a0 \u00a0punitivo \u00a0 \u00a0se\u00f1alado \u00a0 \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0o \u00a0sanci\u00f3n \u00a0no \u00a0restrictiva \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0el \u00a0inciso 3\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del mencionado estatuto procesal faculta a la Corte para admitir \u00a0discrecionalmente la demanda de casaci\u00f3n, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>cuando \u00a0lo \u00a0considere \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia o la garant\u00eda de los derechos fundamentales, \u00a0siempre que re\u00fana los dem\u00e1s requisitos exigidos por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3. \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, el demandante debe cumplir dos exigencias: \u00a0(i) \u00a0demostrar que la intervenci\u00f3n de la Corte es necesaria para la protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0o el desarrollo de la jurisprudencia, y (ii) \u00a0presentar \u00a0una \u00a0demanda que cumpla las condiciones m\u00ednimas de forma y contenido \u00a0requeridas por la ley y la l\u00f3gica casacional para su estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.4. \u00a0En el primer evento, la jurisprudencia de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0venido sosteniendo que se hace necesario que el recurrente exponga \u00a0as\u00ed \u00a0sea \u00a0de \u00a0manera \u00a0sucinta \u00a0pero \u00a0clara \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0con la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0 excepcional, \u00a0 debiendo \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0cuya \u00a0garant\u00eda \u00a0persigue \u00a0o \u00a0el \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0considera \u00a0se hace \u00a0indispensable \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0de autoridad por parte de esta Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con la casaci\u00f3n discrecional \u00a0compete \u00a0al \u00a0libelista \u00a0expresar \u00a0con \u00a0claridad y precisi\u00f3n los motivos por los \u00a0cuales \u00a0debe \u00a0intervenir \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0ya \u00a0para \u00a0proveer \u00a0un \u00a0pronunciamiento con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0un \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico \u00a0especial, \u00a0bien para \u00a0unificar \u00a0posturas \u00a0conceptuales \u00a0o \u00a0actualizar la doctrina, ora para abordar un \u00a0t\u00f3pico \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0desarrollado, \u00a0con \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0indicar \u00a0de qu\u00e9 manera la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0solicitada \u00a0tiene \u00a0la \u00a0utilidad \u00a0simult\u00e1nea \u00a0de brindar soluci\u00f3n al \u00a0asunto y a la par servir de gu\u00eda a la actividad judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por quien demanda es \u00a0asegurar \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0tiene \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0e indicar las normas constitucionales que protegen el \u00a0derecho \u00a0 invocado, \u00a0 as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0desconocimiento \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0circunstancias, \u00a0que \u00a0como ya lo ha reiterado la Sala, deben evidenciarse con la \u00a0sola referencia descriptiva hecha en la sustentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.5. Adem\u00e1s, las \u00a0razones \u00a0que aduce el demandante para persuadir a la Corte sobre la necesidad de \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0deben \u00a0guardar correspondencia con los cargos que formule \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0porque \u00a0no \u00a0podr\u00eda entenderse cumplido el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0de manera que si se reclama el pronunciamiento de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0sobre \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de los derechos fundamentales o un espec\u00edfico \u00a0tema, \u00a0es \u00a0apenas \u00a0elemental \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0le \u00a0permita \u00a0a esta Corporaci\u00f3n \u00a0examinar \u00a0en \u00a0concreto uno o los dos puntos que la habilitan. En otras palabras, \u00a0debe \u00a0haber perfecta conformidad entre el fundamento de la casaci\u00f3n excepcional \u00a0(desarrollo \u00a0de \u00a0la jurisprudencia y\/o protecci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales), \u00a0el \u00a0cargo \u00a0o \u00a0los cargos que se formulen contra el fallo y, por consiguiente, el \u00a0desarrollo de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.6. Es pertinente \u00a0recordar \u00a0que, \u00a0en \u00a0lo relacionado con el desarrollo jurisprudencial, la Sala ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0es \u00a0deber \u00a0del casacionista indicar si lo pretendido es fijar el \u00a0alcance \u00a0interpretativo \u00a0de \u00a0alguna \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0o \u00a0la \u00a0unificaci\u00f3n de\u00a0 \u00a0posiciones \u00a0dis\u00edmiles de la Corte, o el pronunciamiento sobre un punto concreto \u00a0que \u00a0 jurisprudencialmente \u00a0 no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0suficientemente \u00a0desarrollado, \u00a0o \u00a0la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0al tenor de las nuevas realidades f\u00e1cticas y \u00a0jur\u00eddicas; \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la incidencia favorable de la pretensi\u00f3n doctrinaria \u00a0frente \u00a0al \u00a0caso \u00a0y \u00a0la ayuda que prestar\u00eda a la actividad judicial, por trazar \u00a0derroteros \u00a0 de \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 criterios \u00a0 de \u00a0 autoridad9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.7. \u00a0La \u00a0segunda \u00a0condici\u00f3n \u00a0presupone \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0m\u00ednimos \u00a0de \u00a0forma \u00a0y \u00a0contenido \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 212 de la ley 600 de 2000, a saber: (i) \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0y de la sentencia impugnada, (ii) \u00a0resumen \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y de la actuaci\u00f3n procesal, y (iii) demostraci\u00f3n del \u00a0cargo, \u00a0exigencia que implica se\u00f1alar la causal invocada, las normas procesales \u00a0y \u00a0sustanciales \u00a0transgredidas, \u00a0y las razones del reparo, todo dentro del marco \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0que rigen la casaci\u00f3n y la l\u00f3gica de la causal planteada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Si bien, como ya \u00a0se \u00a0expres\u00f3, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0atin\u00f3 \u00a0siquiera \u00a0a \u00a0plantearle \u00a0a la Corte la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0admitir \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0de por s\u00ed ser\u00eda \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0desatender \u00a0la \u00a0demanda, no obstante en los reparos planteados \u00a0falt\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0deberes \u00a0de precisi\u00f3n, claridad y fundamentaci\u00f3n m\u00ednima. Esto \u00a0por lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1.\u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0\u201caplicaci\u00f3n \u00a0indebida del \u00a0art\u00edculo 182 del decreto ley 100 de 1980.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2.1. \u00a0Si \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0postular \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0de \u00a0la ley 600 de 2000, o causal \u00a0primera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 de la ley 906 de 2004, el casacionista debi\u00f3 tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0clase de desaciertos el error del juez es de juicio o \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0al momento de \u00a0aplicar \u00a0o \u00a0interpretar \u00a0la \u00a0ley \u00a0llamada \u00a0a regular el caso a resolver, y puede \u00a0acontecer por uno de estos sentidos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0-error \u00a0de \u00a0existencia-, cuando se ignora \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0existe, \u00a0se considera que no est\u00e1 vigente o se estima que est\u00e1 \u00a0vigente, pero no es aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0 -error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n-, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0escogida y aplicada no corresponde al caso concreto. E, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0 -error \u00a0 de \u00a0 sentido-, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0seleccionada \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta, \u00a0pero el juez no le da el alcance que tiene o lo \u00a0restringe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a esta causal la jurisprudencia viene \u00a0ense\u00f1ando \u00a0 que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0debe \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0tal \u00a0y \u00a0como \u00a0fueron \u00a0plasmados \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces de instancia en la \u00a0sentencia, \u00a0debiendo \u00a0proponer una discusi\u00f3n eminentemente jur\u00eddica en la cual \u00a0demuestre \u00a0el \u00a0error o errores del intelecto al momento de aplicar o interpretar \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2.2. Cuando\u00a0 \u00a0se \u00a0demanda una sentencia por violaci\u00f3n directa de la ley sustancial -que es lo \u00a0que \u00a0evoca \u00a0el \u00a0libelista \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0\u00fanico- \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0sus \u00a0tres \u00a0modalidades \u00a0(falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea), \u00a0el \u00a0casacionista debe demostrar, sin desconocer los hechos plasmados \u00a0en \u00a0el fallo y sin discrepar de la forma como el juzgador los declar\u00f3 probados, \u00a0que \u00a0entre \u00a0las partes motiva y resolutiva de la providencia no existe armon\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2.3. \u00a0 Al \u00a0recurrente \u00a0 le \u00a0 resultaba \u00a0imperioso \u00a0acreditar, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0esos \u00a0dos elementos constitutivos de la sentencia que entre ambos, \u00a0en \u00a0lugar de un nexo l\u00f3gico, exist\u00eda falta de correspondencia. Sin embargo, el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil no establece que el ad \u00a0quem\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0hubiera \u00a0reconocido \u00a0sin lugar a equ\u00edvocos que la conducta desarrollada por la procesada \u00a0se \u00a0adecuaba \u00a0al \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0del \u00a0fraude procesal y que \u00e9sta era autora\u00a0 \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0misma\u00a0 \u00a0y, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0la \u00a0parte resolutiva la \u00a0absolvi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2.4. Contrario a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0de por s\u00ed equivocada porque si aspiraba a un \u00a0fallo \u00a0de \u00a0reemplazo por la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 182 de la ley 100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0resulta \u00a0un \u00a0desprop\u00f3sito \u00a0pedir la anulaci\u00f3n de la sentencia, tema \u00a0propio \u00a0de \u00a0la \u00a0causual \u00a0de \u00a0nulidad, el Juez de segunda instancia al valorar en \u00a0conjunto \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba \u00a0acopiados dedujo, como en igual sentido lo \u00a0hizo \u00a0 el \u00a0 juez \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 instancia, \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0denunciada \u00a0era \u00a0at\u00edpica,\u00a0 en\u00a0 la medida que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a las aseveraciones o insinuaciones \u00a0del \u00a0censor \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0realmente \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de un montaje o de una \u00a0simulaci\u00f3n \u00a0agenciada \u00a0por \u00a0la procesada para quedarse con el inmueble promedio \u00a0en \u00a0venta \u00a0por Cabarcas Navarro, es de se\u00f1alar que tal estado de cosas no viene \u00a0acreditado \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0pues \u00a0tanto la se\u00f1ora Cabarcas Navarro como el \u00a0se\u00f1or \u00a0Rodrigo \u00a0Herrera, en sus declaraciones admitieron haber firmado la letra \u00a0de \u00a0cambio \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0medio \u00a0de \u00a0recaudo, admitiendo igualmente Cabarcas \u00a0Navarro, \u00a0haber \u00a0recibido \u00a0la cifra que se mencion\u00f3 en el citado t\u00edtulo valor, \u00a0sin \u00a0dejar \u00a0de \u00a0recordar \u00a0que el derecho que se incorpora en tales documentos es \u00a0aut\u00f3nomo \u00a0e \u00a0independiente \u00a0del \u00a0negocio subyacente, por lo que no se vislumbra \u00a0que \u00a0se haya estructurado medio artificioso alguno y en tal virtud lo discernido \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0civil \u00a0no \u00a0fue \u00a0producto \u00a0de un error al que fuera inducido, sino \u00a0producto de una pretensi\u00f3n conforme a derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, la referencia del nombre \u00a0del \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Rodrigo \u00a0 Herrera \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 cuerpo \u00a0 del \u00a0t\u00edtulo-valor, \u00a0viene \u00a0suficientemente \u00a0explicada \u00a0por \u00a0la \u00a0procesada, dadas las relaciones amistosas y \u00a0comerciales \u00a0que \u00a0exist\u00edan \u00a0entre \u00a0ambos, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0resulta \u00a0de usanza entre \u00a0comerciantes, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0por \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0se \u00a0puede \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0torticera que se utilizara como base para la \u00a0confecci\u00f3n de un medio fraudulento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 bien, \u00a0 acertado \u00a0 resulta \u00a0 el \u00a0planteamiento \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Cabarcas \u00a0Navarro, \u00a0de \u00a0haberse \u00a0arrepentido \u00a0o retractado del cumplimiento del contrato, realmente no necesitaba \u00a0de \u00a0complotarse \u00a0con \u00a0la \u00a0procesada, casi dos a\u00f1os despu\u00e9s, para sustraerse de \u00a0entregar \u00a0el \u00a0inmueble, \u00a0pues, \u00a0como ya se dijo, ambos contratantes contaban con \u00a0herramientas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0para \u00a0deshacer \u00a0el \u00a0contrato o lograr su cumplimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2.5. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0estas \u00a0valoraciones \u00a0y aquellas que se ocuparon de denotar la aticipicidad de la \u00a0conducta \u00a0investigada \u00a0el \u00a0libelista no atin\u00f3 a demostrar el error de juicio en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma sustancial supuestamente transgredida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Ahora: cuando se \u00a0invoca \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial -causal primera, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0decreto 2700 de 1991, modificado por el art\u00edculo \u00a03\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000; \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0ley \u00a0600 de 2000; numeral 3\u00b0, \u00a0art\u00edculo \u00a0181, \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004-, \u00a0el \u00a0recurrente debe concretar cada uno de \u00a0ellos, \u00a0si \u00a0de \u00a0derecho \u00a0o \u00a0de \u00a0hecho, la prueba o pruebas sobre las que recae y \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0o \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.1. Si se trata de \u00a0un \u00a0error de derecho, el cual entra\u00f1a la apreciaci\u00f3n material de la prueba por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0quien \u00a0la \u00a0acepta \u00a0no obstante haber sido aportada al proceso con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de las formalidades legales para su aducci\u00f3n, o la rechaza porque a \u00a0pesar \u00a0 de \u00a0estar \u00a0reunidas \u00a0considera \u00a0que \u00a0no \u00a0las \u00a0cumple \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad); \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0aunque de restringida aplicaci\u00f3n por haber desaparecido \u00a0de \u00a0la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0procesal \u00a0nacional \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0se incurre en esta \u00a0especie \u00a0de \u00a0error cuando el juez desconoce el valor prefijado a la prueba en la \u00a0ley, \u00a0 o \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0que \u00a0esta \u00a0le \u00a0asigna \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0yerro \u00a0es \u00a0de hecho, le corresponde \u00a0indicar \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0y \u00a0especie del mismo, es decir, esta clase de errores se \u00a0pueden \u00a0presentar \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0equivoca al contemplar o valorar el \u00a0medio, \u00a0bien porque omite apreciar una prueba que obra en el proceso, ora porque \u00a0la \u00a0supone existente sin estarlo o se la inventa (falso juicio de existencia); o \u00a0cuando \u00a0no \u00a0obstante \u00a0considerarla \u00a0oportuna y legalmente recaudada, al fijar su \u00a0contenido \u00a0la \u00a0distorsiona, \u00a0cercena \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0en \u00a0su \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0producir \u00a0efectos que objetivamente no se establecen de ella (falso \u00a0juicio \u00a0de identidad); o, porque al apreciar la prueba transgrede los postulados \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las reglas de la experiencia, esto es, \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0como \u00a0m\u00e9todo de valoraci\u00f3n probatoria \u00a0-existente en el tr\u00e1mite de este asunto- (falso raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el \u00a0reparo \u00a0se \u00a0dirige por error de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia por suposici\u00f3n de prueba, es \u00a0deber \u00a0 del \u00a0 casacionista \u00a0 demostrar \u00a0 el \u00a0 yerro \u00a0 mediante \u00a0 la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0correspondiente \u00a0de \u00a0la sentencia donde se alude a dicho medio que materialmente \u00a0no \u00a0obra \u00a0en el proceso; y si lo es por omisi\u00f3n de prueba, le compete concretar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0parte de la actuaci\u00f3n se ubica \u00e9sta, qu\u00e9 objetivamente se establece \u00a0de \u00a0ella, \u00a0cu\u00e1l \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que le corresponde siguiendo los postulados de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0su estimaci\u00f3n conjunta con el arsenal probatorio que \u00a0integra la actuaci\u00f3n, da lugar a variar el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 lo \u00a0 pretendido \u00a0 es \u00a0 denunciar \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0el \u00a0recurrente debe se\u00f1alar qu\u00e9 en concreto dice el \u00a0medio \u00a0 probatorio, \u00a0 qu\u00e9 \u00a0exactamente \u00a0dijo \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0 cercen\u00f3 \u00a0 o \u00a0 adicion\u00f3 \u00a0 haci\u00e9ndole \u00a0 producir \u00a0 efectos \u00a0 que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0establecen de \u00e9l, y lo m\u00e1s importante, la trascendencia \u00a0del \u00a0desacierto \u00a0en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la parte resolutiva \u00a0de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0se \u00a0denuncia \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de la sana cr\u00edtica, se debe precisar qu\u00e9 \u00a0dice \u00a0de \u00a0manera \u00a0objetiva \u00a0el \u00a0medio, \u00a0qu\u00e9 \u00a0infiri\u00f3 de \u00e9l el juzgador, cu\u00e1l \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo le fue otorgado, se\u00f1alar cu\u00e1l postulado de la l\u00f3gica, ley \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0m\u00e1xima de la experiencia fue desconocida, y cu\u00e1l el aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0apropiada, \u00a0la m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0 que \u00a0debi\u00f3 \u00a0tomarse \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0consecuencia del desacierto indicando cu\u00e1l debe ser \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba o pruebas que cuestiona y que habr\u00eda \u00a0dado \u00a0 \u00a0lugar \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0proferir \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0sustancialmente \u00a0 distinto \u00a0 al \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.2. A m\u00e1s de no \u00a0distinguir \u00a0si \u00a0se trataba de un error de derecho o de hecho, el casacionista se \u00a0conform\u00f3 \u00a0con afirmar que el Tribunal se habr\u00eda equivocado en la producci\u00f3n y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Rodrigo \u00a0Acu\u00f1a, \u00a0y, \u00a0en \u00a0lo expresado por la \u00a0procesada \u00a0en \u00a0su indagatoria, con lo cual nada prueba ni demuestra toda vez que \u00a0dej\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0sin \u00a0saber \u00a0d\u00f3nde \u00a0radic\u00f3 el error de contemplaci\u00f3n o de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la trascendencia del mismo en el sentido de justicia \u00a0declarado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0el \u00a0cual \u00a0llega \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparado por la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no logr\u00f3 demeritar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0 \u00a0En \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda no cumple las exigencias m\u00ednimas requeridas \u00a0para \u00a0abrir paso a la casaci\u00f3n excepcional, y la Sala no advierte violaci\u00f3n de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0que deba proteger de manera oficiosa, se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0. \u00a0Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el apoderado de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0. \u00a0Contra \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0no procede \u00a0ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA \u00a0NOVA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Recu\u00e9rdese \u00a0 que \u00a0 el \u00a0texto \u00a0original \u00a0se\u00f1alaba \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0ejecutoriadas, \u00a0pero \u00a0tal caracter\u00edstica fue declarada inexequible por la Corte Constitucional, \u00a0sentencia C-252\/2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Por \u00a0ejemplo, \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, Auto \u00a0 de \u00a0 19 \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0de \u00a02004, \u00a0radicaci\u00f3n 22238. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia T-252\/2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, Recurso \u00a0de hecho del 12 de julio de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, Recurso \u00a0de hecho del 18 de agosto de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Sentencia abril 29 de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Auto \u00a0 de \u00a0 16 \u00a0 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 23006, \u00a0 \u00a0 \u00a0 opini\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0reiterada \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0Autos de 2 de marzo de 2005, radicaci\u00f3n \u00a021614 y 20 de octubre de 2005, radicaci\u00f3n 23981, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, Auto \u00a0del \u00a0 \u00a023 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 2006, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a024109. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Corte \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Auto \u00a0 de \u00a0 26 \u00a0 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000, \u00a0radicaci\u00f3n 18447, entre otros.\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 36504 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0 Aprobado Acta N\u00b0281 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., nueve (9) de agosto de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22745","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22745"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22745\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}