{"id":22695,"date":"2023-09-12T16:34:43","date_gmt":"2023-09-12T16:34:43","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3639506-07-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:34:43","modified_gmt":"2023-09-12T16:34:43","slug":"3639506-07-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3639506-07-11\/","title":{"rendered":"36395(06-07-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 36395 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N.225 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 seis (6) de julio de \u00a0dos mil once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se procede a resolver sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del\u00a0 \u00a0procesado \u00a0C\u00e1stulo Colina Ortega condenado en fallo del 17 de noviembre de 2010 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Barranquilla, como autor penalmente responsable de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de falsedad material en documento p\u00fablico agravada por el \u00a0uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Fueron consignados en la sentencia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Mar\u00eda Marchena G\u00f3mez, constituy\u00f3 testamento en \u00a0la \u00a0notar\u00eda 5\u00aa de esta ciudad dejando como herederas a Rosalba Mar\u00edn Pretel y \u00a0Olivia \u00a0Ortega. \u00a0En \u00a0el testamento qued\u00f3 como heredera la se\u00f1ora Mar\u00edn Pretel \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0ubicado \u00a0en la carrera 29 N. 44-51 del Barrio Chiquinquir\u00e1, as\u00ed \u00a0como \u00a0el dinero que hab\u00eda en una cuenta del Banco Popular, tambi\u00e9n mercanc\u00edas \u00a0y \u00a0v\u00edveres \u00a0que \u00a0se hallaban en la colmena 118 del mercado de granos. El se\u00f1or \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Mar\u00eda \u00a0Marchena \u00a0Torres, \u00a0falleci\u00f3 el 11 de mayo de 1998, raz\u00f3n por la \u00a0cual, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00edn \u00a0Pretel \u00a0dio \u00a0poder \u00a0a \u00a0su abogado, quien al sacar el \u00a0certificado \u00a0de tradici\u00f3n del inmueble mencionado, se encontr\u00f3 con la sorpresa \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0ten\u00eda \u00a0otro \u00a0propietario \u00a0diferente \u00a0al se\u00f1alado por el \u00a0testador, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0C\u00e1stulo \u00a0Colina Ortega, seg\u00fan escritura p\u00fablica n\u00famero \u00a03011 \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0tres \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s de la \u00a0suscripci\u00f3n del testamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Por \u00a0los \u00a0hechos antes narrados, el 4 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02002, \u00a0la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0C\u00e1stulo \u00a0Colina Ortega como autor de los delitos de estafa, \u00a0fraude \u00a0 procesal \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico. \u00a0El \u00a0pliego \u00a0acusatorio \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0noviembre de 2005 al resolverse el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por la defensa contra la acusaci\u00f3n del 4 de febrero de \u00a02002, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la investigaci\u00f3n por le delito de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0al \u00a0encontrarse prescrita la acci\u00f3n penal, pero se mantuvo la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por los delitos de estafa agravada y falsedad material de particular \u00a0en documento p\u00fablico agravada por el uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a07\u00ba \u00a0Penal \u00a0del Circuito de \u00a0Barranquilla \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0agosto de 2008, declar\u00f3 responsable a C\u00e1stulo Colina \u00a0Ortega \u00a0como \u00a0autor \u00a0del delito de falsedad material del particular en documento \u00a0p\u00fablico y lo absolvi\u00f3 del punible de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Recurrida la sentencia condenatoria por la \u00a0defensa, \u00a0\u00e9sta fue confirmada por el Tribunal de Barranquilla, Corporaci\u00f3n que \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del 17 de noviembre de 2010, confirm\u00f3 en forma integral el fallo \u00a0de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Contra la anterior decisi\u00f3n, la defensa \u00a0interpuso y sustent\u00f3 el recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1. Invoca un \u00fanico cargo contra la sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0con \u00a0base en la causal primera, esto es, violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0del art\u00edculo 32 numeral segundo del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 y \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0287 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0normatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al desarrollar el cargo, sostiene que es \u00a0imposible \u00a0que \u00a0un \u00a0particular altere el contenido de un documento p\u00fablico como \u00a0es \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0las \u00a0escrituras \u00a0p\u00fablicas, \u00a0pues para ello debe contar con la \u00a0aquiescencia \u00a0del \u00a0notario, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0tenida en cuenta en la \u00a0sentenciad, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se dedic\u00f3 a reproducir el contenido de la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0resulta \u00a0imposible \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0haya incurrido en el delito de falsead material de documento p\u00fablico \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ejecutan los \u00a0otorgantes \u00a0en \u00a0la \u00a0celebraci\u00f3n \u00a0del \u00a0acto \u00a0o \u00a0negocio \u00a0jur\u00eddico lo constituye \u00a0solamente \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0ante el notario de la voluntad y aprobaci\u00f3n cuando \u00a0est\u00e1n \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con ellas, ya que la recepci\u00f3n, extensi\u00f3n y autorizaci\u00f3n \u00a0de la escritura p\u00fablica, est\u00e1 asignada estrictamente al notario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Critica la valoraci\u00f3n del Tribunal, quien \u00a0a \u00a0juicio del censor, descart\u00f3 de plano la prueba grafol\u00f3gica de la que pod\u00eda \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0era autor del delito de falsedad como s\u00ed se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta de manera equivocada en la sentencia, pues s\u00ed es verdad que el \u00a0se\u00f1or \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Mar\u00eda \u00a0Marchena Torres compareci\u00f3 ante el notario con el fin de \u00a0elevar \u00a0a \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica la venta del bien inmueble que le hizo a C\u00e1stulo \u00a0Colina Ortega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Sostiene que la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0se \u00a0recurre se estructura en la atribuci\u00f3n de un punible, sobre \u00a0fundamentos \u00a0inexistentes, \u00a0solamente \u00a0con \u00a0indicios \u00a0que \u00a0son \u00a0producto de unos \u00a0supuestos \u00a0imaginarios \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0de primera instancia y corroborados en la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia. Y concluye que en este \u00a0caso no existe el grado de certeza para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Luego, \u00a0en el cap\u00edtulo de conclusiones, \u00a0menciona \u00a0 que \u00a0 de \u00a0haberse \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0concurrente, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0actuar \u00a0con el consentimiento v\u00e1lidamente emitido por \u00a0parte \u00a0del \u00a0titular del bien jur\u00eddico en los casos en que se puede disponer del \u00a0mismo, \u00a0y se hubieran considerado las razones por la que actu\u00f3 el procesado, no \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0la falsa conclusi\u00f3n de considerarlo responsable del \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0demanda \u00a0de la corte la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0representado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Calificaci\u00f3n de la Demanda \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Cualquiera \u00a0sea \u00a0la \u00a0causal invocada, la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no es un escrito de libre elaboraci\u00f3n en tanto que debe \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0establecidos en el art\u00edculo 212 de la ley 600 de \u00a02000, \u00a0como \u00a0citar las normas que se consideren infringidas, determinar la clase \u00a0de \u00a0quebrantamiento, \u00a0indicar los fundamentos completos con claridad, precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0l\u00f3gica, \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del vicio reprochado, adem\u00e1s de \u00a0demostrar la trascendencia del yerro en la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 La \u00a0 \u00a0 Corporaci\u00f3n1 \u00a0tiene fijado \u00a0que \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en casaci\u00f3n a trav\u00e9s de la causal primera, cuerpo primero \u00a0(art. \u00a0207-1 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0se exige que el actor cumpla con los \u00a0siguientes requisitos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirmar \u00a0y probar que el juzgador de segunda \u00a0instancia \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0error \u00a0ya \u00a0sea \u00a0(i) \u00a0Por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n o \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente, \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0funcionario judicial yerra \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la existencia de la norma y por eso no la aplica al caso espec\u00edfico \u00a0que \u00a0la reclama. Ignora o desconoce la ley que regula la materia y por eso no la \u00a0tiene \u00a0en cuenta habiendo incurrido en error sobre su existencia o validez en el \u00a0tiempo \u00a0o \u00a0en el espacio; (ii) Por aplicaci\u00f3n indebida que se origina cuando el \u00a0juzgador \u00a0por \u00a0equivocarse \u00a0al \u00a0calificar \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0los \u00a0hechos o, cuando \u00a0habiendo \u00a0acertado \u00a0en \u00a0su \u00a0adecuaci\u00f3n, \u00a0yerra, sin embargo, al elegir la norma \u00a0correspondiente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 impartida. \u00a0Y \u00a0(iii) \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea. \u00a0 Que \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Juez \u00a0selecciona \u00a0bien \u00a0y \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0corresponde al caso sometido a su consideraci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0se \u00a0equivoca \u00a0al \u00a0interpretarla \u00a0y le atribuye un sentido jur\u00eddico que no \u00a0tiene o le asigna efectos contrarios a su real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0Alegar \u00a0la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores del sentenciador en la aplicaci\u00f3n o interpretaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0implica del censor, abstenerse de reprochar la prueba, pues debe\u00a0 \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de ella hizo el fallador y conformarse de manera \u00a0absoluta \u00a0 con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Si \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de la err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de la ley, \u00e9sta se deja de aplicar, o se aplica indebidamente, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0ha \u00a0de dirigir su acusaci\u00f3n hacia alguno de estos dos supuestos. \u00a0Si \u00a0predica\u00a0 aplicaci\u00f3n indebida de una norma, tiene que precisar la norma \u00a0inadecuadamente \u00a0utilizada\u00a0 \u00a0y \u00a0aquella que en su lugar debe ser atribuida, \u00a0citando la norma o normas que resultan infringidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ahora \u00a0bien, en punto de interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que el precepto que se reputa como \u00a0vulnerado \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador fue aplicado, adem\u00e1s de correctamente seleccionado \u00a0para \u00a0el \u00a0caso, \u00a0pero \u00a0el \u00a0yerro \u00a0consiste \u00a0en que al determinar sus alcances se \u00a0restringe \u00a0o exacerban sus efectos, sin que pueda confundirse dicho error con la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n o la aplicaci\u00f3n indebida que se origina en el equivocado \u00a0alcance \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0la \u00a0norma \u00a0por \u00a0el juez y que lo determina a no aplicar el \u00a0precepto que corresponde, o aplica uno equivocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden a verificar este error de derecho, \u00a0es \u00a0menester \u00a0establecer \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0norma en cuanto a su \u00a0alcance, \u00a0descubriendo \u00a0su real sentido, lo que requiere de quien lo demanda, la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0expresa frente a qu\u00e9 normas o principios interpretativos fueron \u00a0los trasgredidos por el fallador de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hay \u00a0simplemente \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0sentido, de \u00a0hermen\u00e9utica, \u00a0porque \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0acierta \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0aplicable, \u00a0pero le da un sentido y alcances equivocados, contrarios \u00a0a \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0legislador, \u00a0se \u00a0hace decir a la norma algo contrario a su \u00a0texto \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0esp\u00edritu. \u00a0 \u00a0 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Con claridad ha se\u00f1alado la Corte que la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0sustancial \u00a0puede \u00a0presentarse \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de un determinado \u00a0precepto. \u00a0Dentro \u00a0de \u00a0esa \u00a0categorizaci\u00f3n, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0entendido \u00a0que \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas \u00a0de derecho sustancial se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0deja \u00a0de aplicar al caso la disposici\u00f3n que los \u00a0rige; \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida tiene lugar cuando aduce una norma equivocada; y \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0consiste \u00a0en \u00a0el \u00a0desacierto \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre el \u00a0fallador \u00a0cuando habiendo seleccionado adecuadamente la norma que regula el caso \u00a0sometido \u00a0a \u00a0su \u00a0consideraci\u00f3n decide aplicarla, s\u00f3lo que con un entendimiento \u00a0equivocado, \u00a0 sea \u00a0 rebasando, \u00a0 menguando \u00a0 o \u00a0 desfigurando \u00a0 su \u00a0contenido \u00a0o \u00a0alcance3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0el caso objeto de estudio, sin mayor \u00a0dificultad \u00a0se \u00a0advierte \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n del que adolece el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0de principio a fin el censor se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a criticar la valoraci\u00f3n probatoria que despleg\u00f3 el Tribunal para dar \u00a0por \u00a0probados \u00a0los \u00a0extremos \u00a0necesarios \u00a0para \u00a0emitir \u00a0un \u00a0fallo \u00a0condenatorio, \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera se hab\u00eda demostrado la materialidad del delito de \u00a0falsedad \u00a0material de particular en documento p\u00fablico, por existir evidencia en \u00a0torno \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica 3011 del 12 de diciembre de 1996, s\u00ed fue \u00a0otorgada \u00a0en \u00a0forma \u00a0leg\u00edtima \u00a0por \u00a0el \u00a0anterior propietario del bien inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvid\u00f3 \u00a0el demandante que cuando se postula \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, la queja va \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0la aplicaci\u00f3n de la ley penal sobre unos hechos que ya se han dado \u00a0por \u00a0probados y que el recurrente no puede modificar, a trav\u00e9s de razonamientos \u00a0encaminados \u00a0a \u00a0poner \u00a0en entredicho la valoraci\u00f3n de la pruebas, ni cuestionar \u00a0la \u00a0 certeza \u00a0del \u00a0soporte \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el libelo, se afirma expresamente que el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico nunca fue \u00a0probado \u00a0en el grado de certeza, pero al mismo tiempo se alega la causal segunda \u00a0eximente \u00a0de \u00a0responsabilidad,\u00a0 \u00a0argumentos \u00a0que adem\u00e1s de no corresponder \u00a0con \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, resultan excluyentes y faltos \u00a0de \u00a0coherencia, \u00a0pues \u00a0si \u00a0se \u00a0alega \u00a0una causal eximente de responsabilidad, se \u00a0parte \u00a0de \u00a0que los hechos endilgados corresponden a una conducta delictiva y los \u00a0mismos se dan por probados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0reitera, \u00a0en el desarrollo del cargo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0resulta \u00a0inadmisible discutir los hechos de la sentencia o \u00a0plantear \u00a0errores en la valoraci\u00f3n de las pruebas, pues en caso tal, la censura \u00a0tendr\u00e1 \u00a0que \u00a0plantearse \u00a0por v\u00eda de la violaci\u00f3n indirecta, en cargo separado \u00a0y\u00a0 \u00a0haciendo ver la trascendencia del error en la emisi\u00f3n de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0exigencias \u00a0es \u00a0cumplida \u00a0 por \u00a0 el \u00a0recurrente, \u00a0quien \u00a0simplemente \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0incorrecta, \u00a0pretende \u00a0imponer \u00a0su \u00a0propio \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0cu\u00e1l debi\u00f3 ser el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del que debi\u00f3 dotarse a la prueba grafol\u00f3gica, con base en la cual se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0la \u00a0falsedad de la referida escritura p\u00fablica, aspecto que adicional \u00a0a \u00a0que \u00a0no \u00a0puede proponerse por la causal escogida por el libelista, tampoco es \u00a0admisible proponer en sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas la demanda presentada \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0C\u00e1stulo \u00a0alfonso \u00a0Colinas, ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NUMERAL \u00a0 UNICO: \u00a0Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0C\u00e1stulo \u00a0alfonso \u00a0Colinas\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ALBERTO \u00a0 CASTRO \u00a0 CABALLERO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0PEREZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 GOMEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 MARIA DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE \u00a0LEMOS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARCIA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, sentencias de 2 de marzo de 2005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 19627 \u00a0y \u00a0de \u00a03 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a019643, \u00a0entre \u00a0otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Casaci\u00f3n Penal del 9 de julio de 1985. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a09993 \u00a0de \u00a01998, \u00a0reiterada en la casaci\u00f3n 13692 del 24 de octubre de \u00a02002 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 36395 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N.225 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 seis (6) de julio de \u00a0dos mil once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Se procede a resolver sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22695","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22695","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22695"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22695\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22695"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22695"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22695"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}