{"id":22525,"date":"2023-09-12T16:34:19","date_gmt":"2023-09-12T16:34:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3609408-06-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:34:19","modified_gmt":"2023-09-12T16:34:19","slug":"3609408-06-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3609408-06-11\/","title":{"rendered":"36094(08-06-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00b0 36094 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0.193 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., ocho (8) de junio de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de la procesada Mirta \u00a0Beatriz \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0Rojas, contra la sentencia de segunda instancia proferida por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cundinamarca, por medio de la cual confirm\u00f3 la dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Girardot que la conden\u00f3 como \u00a0autora \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de fraude a resoluci\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los primeros fueron resumidos en el fallo \u00a0de primer grado de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a07 \u00a0de septiembre de 2001, Jos\u00e9 Ignacio \u00a0Escobar \u00a0Villamizar, \u00a0inici\u00f3 \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0singular \u00a0contra \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0Veloza \u00a0Zea, \u00a0ante \u00a0el Juzgado Segundo Civil Municipal de esta ciudad \u00a0(Girardot), \u00a0y \u00a0dentro de las medidas previas, solicit\u00f3 el embargo del cr\u00e9dito \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda del Tr\u00e1nsito, dentro del proceso \u00a0ejecutivo \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0contra \u00a0Leonidas Lara (Orjuela), que cursaba en el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, \u00a0lo \u00a0que se limit\u00f3 hasta la suma de \u00a0$5.800.000, \u00a0por lo que el Juzgado Cuarto en menci\u00f3n, conforme a esa solicitud, \u00a0procedi\u00f3 a decretar el embargo de la totalidad del cr\u00e9dito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 2 de septiembre de 2002, la doctora Mirta \u00a0Beatriz \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0Rojas, \u00a0en su condici\u00f3n de apoderada de Mar\u00eda del Tr\u00e1nsito \u00a0Veloza \u00a0Zea, \u00a0mediante recibo de caja N\u00b0 09-01, trans\u00f3 el negocio con Leonidas \u00a0Lara \u00a0(Orjuela), por la suma de $2.500.000; sin embargo, no dio aviso al Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0esa transacci\u00f3n, ni solicit\u00f3 la terminaci\u00f3n del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0pago \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0dio \u00a0cumplimiento al requerimiento \u00a0ordenado \u00a0por el Juzgado Segundo Civil Municipal por medio del cual la requer\u00eda \u00a0para \u00a0que consignara los $2.500.000 que hab\u00eda recibo por parte de Leonidas Lara \u00a0Orjuela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Clausurada la investigaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda \u00a0Quinta \u00a0<\/p>\n<p>Seccional \u00a0de \u00a0Girardot, en providencia de \u00a0noviembre \u00a027 \u00a0de \u00a02006 \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra la procesada \u00a0Mirta \u00a0Beatriz \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0Rojas \u00a0como \u00a0presunta \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito de fraude a \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a06 de diciembre \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Correspondi\u00f3 al Juzgado Primero Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y \u00a0celebradas \u00a0las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02008 conden\u00f3 a la \u00a0enjuiciada \u00a0como \u00a0autora \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0materia \u00a0de la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0de \u00a0doce \u00a0(12) \u00a0meses de prisi\u00f3n, multa de cinco (5) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales \u00a0legales vigentes, inhabilitaci\u00f3n en el ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0lapso \u00a0igual \u00a0al \u00a0de la sanci\u00f3n \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0y \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional de la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Ese fallo fue apelado por el defensor de \u00a0la \u00a0procesada y el apoderado de la parte civil, y el 16 de septiembre de 2010 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3, decisi\u00f3n contra la cual el \u00a0primero \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 recurrentes \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo, \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de 2000, el casacionista \u00a0formul\u00f3 \u00a0 dos \u00a0 cargo \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0directa): \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 83 y 454 del C\u00f3digo Penal y 531 de la \u00a0ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente asunto -precis\u00f3 el libelista- \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal ocurri\u00f3 el primero de agosto de 2006, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n que se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a05 \u00a0de diciembre de ese mismo a\u00f1o de acuerdo con la notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado \u00a0o \u00a0el \u00a013 de esos mismos mes y a\u00f1o si al efecto se tiene en cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0notificaci\u00f3n se hizo a la procesada en forma personal el 7 de \u00a0diciembre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0porque \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0si \u00a0se \u00a0configur\u00f3 \u00a0o \u00a0no \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0investigado \u00a0el \u00a0delito de fraude a resoluci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0cuya \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0establecida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 474 del cp es de 4 \u00a0a\u00f1os, \u00a0esta \u00a0queda reducida a tres en virtud a la aplicaci\u00f3n por favorabilidad \u00a0del art\u00edculo 531 de la ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0es as\u00ed, la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0fue proferida cuatro meses y cinco d\u00edas despu\u00e9s de haber prescrito \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0tener \u00a0como \u00a0base \u00a0que \u00a0la conducta punible se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0el primero de agosto de 2003, fecha en la cual qued\u00f3 ejecutoriado \u00a0el \u00a0auto \u00a0del 17 de julio de ese mismo a\u00f1o por medio del cual el Juzgado Cuarto \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Girardot \u00a0orden\u00f3 \u00a0citar a su defendida para que pusiera a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Juzgado \u00a0 \u00a0Segundo \u00a0 \u00a0Civil \u00a0 \u00a0Municipal \u00a0 la \u00a0 suma \u00a0 de \u00a0$2.500.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, solicit\u00f3 casar el fallo y \u00a0declarar la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0segundo (violaci\u00f3n indirecta): error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de identidad que llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo 454 de la ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal dio por demostrada la autor\u00eda y \u00a0responsabilidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0procesada \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0materia \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido f\u00e1ctico de la prueba, yerro que lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0dejar \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0que \u00a0en la actuaci\u00f3n emerg\u00eda duda que imped\u00eda \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0penal de su defendida en el hecho \u00a0investigado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0referirse a las exigencias que la \u00a0ley \u00a0establece \u00a0para \u00a0condenar \u00a0y \u00a0al principio del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0hizo \u00a0\u00e9nfasis en que en el presente \u00a0asunto \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude a resoluci\u00f3n judicial, sino que la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acusada se ajust\u00f3 a los estrictos par\u00e1metros de legalidad y \u00a0en ning\u00fan momento a contrariar la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de \u00a0la \u00a0opini\u00f3n \u00a0que la \u201cprueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0pretende fundar la decisi\u00f3n recurrida \u00a0est\u00e1 \u00a0lejos \u00a0de proporcionar certeza respecto de la responsabilidad penal de la \u00a0doctora \u00a0Mirta \u00a0Beatriz \u00a0Alarc\u00f3n Rojas.\u201d\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, solicit\u00f3 casar el fallo \u00a0impugnado \u00a0y proferir uno de reemplazo que absuelva a la procesada de los cargos \u00a0imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto en el \u00a0inciso \u00a01\u00b0 del\u00a0 art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, aplicable al presente \u00a0asunto, \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n procede contra las sentencias de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0proferidas \u00a0por los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, en los procesos que se hubieren adelantado \u00a0\u201cpor delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de \u00a0la \u00a0 \u00a0 libertad \u00a0 \u00a0 cuyo \u00a0 \u00a0m\u00e1ximo \u00a0 \u00a0exceda \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ocho \u00a0 \u00a0a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Trat\u00e1ndose de fallos de segunda instancia \u00a0no \u00a0proferidos \u00a0por los mencionados tribunales, o cuando la conducta punible por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0procede \u00a0tiene \u00a0pena \u00a0privativa de la libertad inferior al quantum \u00a0punitivo \u00a0se\u00f1alado \u00a0en precedencia o sanci\u00f3n no restrictiva de la libertad, el \u00a0inciso \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del \u00a0mencionado estatuto procesal faculta a la \u00a0Corte para admitir discrecionalmente la demanda de casaci\u00f3n, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>cuando \u00a0lo \u00a0considere \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia o la garant\u00eda de los derechos fundamentales, \u00a0siempre que re\u00fana los dem\u00e1s requisitos exigidos por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Para \u00a0impugnar \u00a0la \u00a0sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cundinamarca era necesario \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la casaci\u00f3n excepcional que consagra el inciso tercero del art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de \u00a0la ley 600 de 2000, porque la conducta punible por la cual la procesada \u00a0Mirta \u00a0Beatriz \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0Rojas \u00a0fue \u00a0acusada \u00a0y \u00a0condenada, \u00a0esto \u00a0es, fraude a \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0judicial (art\u00edculo 454 ley 599 de 2000), tiene fijada pena m\u00e1xima \u00a0que no excede de ocho a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, el demandante debe \u00a0cumplir \u00a0dos \u00a0exigencias: \u00a0(i) \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n de la Corte es \u00a0necesaria \u00a0para \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales o el desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0y (ii) presentar una demanda que cumpla las condiciones \u00a0m\u00ednimas \u00a0de \u00a0forma \u00a0y \u00a0contenido \u00a0requeridas por la ley y la l\u00f3gica casacional \u00a0para su estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0evento, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha venido \u00a0sosteniendo \u00a0que \u00a0se hace necesario que el recurrente exponga as\u00ed sea de manera \u00a0sucinta \u00a0pero \u00a0clara \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0lo que pretende con la impugnaci\u00f3n excepcional, \u00a0debiendo \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0cuya \u00a0garant\u00eda persigue o el tema \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual considera se hace indispensable un pronunciamiento de \u00a0autoridad por parte de esta Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la casaci\u00f3n discrecional \u00a0compete \u00a0al \u00a0libelista \u00a0expresar \u00a0con \u00a0claridad y precisi\u00f3n los motivos por los \u00a0cuales \u00a0debe \u00a0intervenir \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0ya \u00a0para \u00a0proveer \u00a0un \u00a0pronunciamiento con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0un \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico \u00a0especial, \u00a0bien para \u00a0unificar \u00a0posturas \u00a0conceptuales \u00a0o \u00a0actualizar la doctrina, ora para abordar un \u00a0t\u00f3pico \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0desarrollado, \u00a0con \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0indicar \u00a0de qu\u00e9 manera la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0solicitada \u00a0tiene \u00a0la \u00a0utilidad \u00a0simult\u00e1nea \u00a0de brindar soluci\u00f3n al \u00a0asunto y a la par servir de gu\u00eda a la actividad judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0quien demanda es \u00a0asegurar \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0tiene \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0e indicar las normas constitucionales que protegen el \u00a0derecho \u00a0 invocado, \u00a0 as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0desconocimiento \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0circunstancias, \u00a0que \u00a0como ya lo ha reiterado la Sala, deben evidenciarse con la \u00a0sola referencia descriptiva hecha en la sustentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Adem\u00e1s, las razones que aduce el censor \u00a0para \u00a0persuadir \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0sobre \u00a0la \u00a0necesidad de admitir la demanda, deben \u00a0guardar \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0formule contra la sentencia. Lo \u00a0anterior \u00a0porque \u00a0no \u00a0podr\u00eda entenderse cumplido el requisito de sustentaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que si se reclama el pronunciamiento de la Sala sobre la protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0los derechos fundamentales o un espec\u00edfico tema, es apenas elemental que la \u00a0censura \u00a0le \u00a0permita \u00a0a \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0examinar \u00a0en concreto uno o los dos \u00a0puntos \u00a0que \u00a0la \u00a0habilitan. \u00a0En \u00a0otras palabras, debe haber perfecta conformidad \u00a0entre \u00a0 el \u00a0 fundamento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 excepcional \u00a0(desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y\/o \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales), el cargo o los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0se \u00a0formulen \u00a0contra el fallo y, por consiguiente, el desarrollo de \u00a0los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Es \u00a0pertinente \u00a0recordar \u00a0que, \u00a0en \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0jurisprudencial, \u00a0la \u00a0Sala ha sostenido que es \u00a0deber \u00a0 del \u00a0 casacionista \u00a0 indicar \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0fijar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0interpretativo \u00a0de \u00a0alguna \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0o la unificaci\u00f3n de\u00a0 posiciones \u00a0dis\u00edmiles \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0o \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0sobre \u00a0un punto concreto que \u00a0jurisprudencialmente \u00a0 no \u00a0 ha \u00a0 sido \u00a0 suficientemente \u00a0 desarrollado, \u00a0 o \u00a0 la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0al tenor de las nuevas realidades f\u00e1cticas y \u00a0jur\u00eddicas; \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la incidencia favorable de la pretensi\u00f3n doctrinaria \u00a0frente \u00a0al \u00a0caso \u00a0y \u00a0la ayuda que prestar\u00eda a la actividad judicial, por trazar \u00a0derroteros \u00a0 de \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 criterios \u00a0 de \u00a0 autoridad1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0La \u00a0segunda condici\u00f3n presupone cumplir \u00a0con \u00a0los requerimientos m\u00ednimos de forma y contenido se\u00f1alados en el art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0(i) \u00a0identificaci\u00f3n de los sujetos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0(ii) resumen de los hechos y de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0y \u00a0(iii) \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del cargo, exigencia que implica \u00a0se\u00f1alar \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 invocada, \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0 procesales \u00a0 y \u00a0sustanciales \u00a0transgredidas, \u00a0y \u00a0las \u00a0razones \u00a0del \u00a0reparo, \u00a0todo \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0rigen \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0causal planteada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. En el presente asunto, el defensor de la \u00a0procesada \u00a0no asumi\u00f3 previamente la demostraci\u00f3n de que exist\u00eda uno o los dos \u00a0motivos \u00a0que \u00a0hac\u00edan \u00a0procedente \u00a0esa \u00a0v\u00eda \u00a0discrecional, \u00a0sino \u00a0que \u00a0entr\u00f3 a \u00a0plantear \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0bajo \u00a0la \u00a0\u00e9gida \u00a0de \u00a0la causal primera, cuerpo primero y \u00a0segundo, \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0en \u00a0postura \u00a0que \u00a0deviene \u00a0insuficiente \u00a0a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0de la casaci\u00f3n discrecional porque uno es el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0se \u00a0formula \u00a0dentro del marco de una determinada causal y otro es el \u00a0motivo \u00a0que \u00a0justifica la necesidad de ejercer la facultad discrecional de abrir \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0la impugnaci\u00f3n extraordinaria a un asunto que ordinariamente no \u00a0tiene acceso a ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0 En \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 a \u00a0que en el cargo \u00a0primero \u00a0formulado el censor denuncia la prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0por \u00a0favorabilidad del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0531 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 906 \u00a0 de \u00a0 2004, \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 segundo \u00a0 alude \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0in dubio pro reo, \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 vendr\u00eda \u00a0 a \u00a0representar \u00a0una \u00a0aparente \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0y \u00a0esto permitir\u00eda entender que la casaci\u00f3n excepcional que se \u00a0debi\u00f3 \u00a0proponer buscaba la materializaci\u00f3n del primer fin previsto en la norma \u00a0(protecci\u00f3n \u00a0de las garant\u00edas fundamentales), este ejercicio complementario es \u00a0factible \u00a0a \u00a0nivel \u00a0de las instancias, pero no en casaci\u00f3n, porque en esta sede \u00a0rigen \u00a0los principios de motivaci\u00f3n suficiente, en virtud del cual se exige que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0baste as\u00ed misma para lograr el desquiciamiento del fallo, y el \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0le \u00a0impide \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0entrar a suplir las deficiencias \u00a0argumentativas del libelo o enmendar sus yerros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0No \u00a0obstante estas falencias, de por s\u00ed suficientes para desestimar \u00a0el \u00a0acceso a la casaci\u00f3n excepcional, al recurrente no \u00a0le \u00a0asiste raz\u00f3n en la fundamentaci\u00f3n y la manera de \u00a0exponer tales reparos, por lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero: \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.1. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0cargo \u00a0primero \u00a0si \u00a0la sentencia se dict\u00f3 \u00a0estando \u00a0prescrita \u00a0la acci\u00f3n penal, el yerro en casaci\u00f3n se debe formular por \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0-tercera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0200 del decreto 2700 de 1991, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00b0 de la ley 553 de 2000, tercera del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0y segunda del art\u00edculo 181 de la ley 906 de 2004-, no \u00a0obstante \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0corresponde \u00a0hacerse \u00a0por los senderos de la causal \u00a0primera en cualquiera de sus sentidos o modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a esta tem\u00e1tica, la Sala ha sostenido \u00a0lo que aqu\u00ed se reitera:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;), \u00a0la denuncia en sede de casaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0del fen\u00f3meno de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0ocurrida \u00a0en \u00a0la fase instructiva o antes del proferimiento del fallo de segundo \u00a0grado, \u00a0 debe \u00a0plantearse \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0continuado \u00a0con el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0poder \u00a0punitivo \u00a0del Estado despu\u00e9s de que, por virtud del mero \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0perdi\u00f3 \u00a0dicha \u00a0facultad, la actuaci\u00f3n posterior a ese \u00a0momento \u00a0deviene \u00a0inv\u00e1lida. Pero, adem\u00e1s, su demostraci\u00f3n corresponde hacerse \u00a0por \u00a0los \u00a0derroteros \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de sus sentidos y \u00a0modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0Tal \u00a0ha \u00a0sido \u00a0el pac\u00edfico criterio \u00a0jurisprudencial \u00a0contenido, \u00a0entre \u00a0otros, en los siguientes pronunciamientos de \u00a0la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0\u201c(&#8230;) \u00a0repugnar\u00eda a un sentimiento \u00a0general \u00a0de \u00a0justicia \u00a0que \u00a0se considerada v\u00e1lida una sentencia proferida en un \u00a0proceso \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juez \u00a0por \u00a0haberse extinguido en \u00e9l la \u00a0facultad punitiva del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0 otros \u00a0 aspectos, \u00a0pretender \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0vicio \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n resultar\u00eda \u00a0contradictorio \u00a0con \u00a0la \u00a0naturaleza de esa formulaci\u00f3n y el fin que en ese caso \u00a0se \u00a0persigue, \u00a0pues \u00a0quien \u00a0alega \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirecta \u00a0parte \u00a0del \u00a0presupuesto \u00a0de \u00a0la \u00a0validez del proceso centrando su ataque en la ocurrencia de \u00a0errores \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la sentencia, y adem\u00e1s persigue la expedici\u00f3n de un \u00a0fallo \u00a0de sustituci\u00f3n que obviamente se hace de imposible proferimiento a falta \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 \u00a0 penal \u00a0 \u00a0 vigente\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego se indic\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Corte no advierte en esta propuesta de \u00a0ataque \u00a0contradicci\u00f3n intr\u00ednseca alguna que impida su estudio, como lo postula \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto. \u00a0Por \u00a0el contrario, considera que la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0al \u00a0interior \u00a0del mismo cargo resulta correcta, en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0presenta \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0su \u00a0prosperidad. \u00a0Tampoco advierte \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en la selecci\u00f3n de la causal invocada, pues la prescripci\u00f3n, en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0planteada \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, solo se consolida con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0llegare a tomarse en esta sede como motivo del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, situaci\u00f3n que resulta ser distinta de aquella en la cual \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno se ha consolidado antes de ser proferido\u00a0 el fallo de segundo \u00a0grado, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0caso \u00a0la \u00a0causal \u00a0a \u00a0invocar \u00a0debe ser la tercera.3\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 posterior \u00a0 \u00a0 ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0 se \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0debe \u00a0plantarse a trav\u00e9s de la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0se hubiera \u00a0admitido \u00a0en \u00a0providencia \u00a0del \u00a021 \u00a0de marzo de 2001 con ponencia del magistrado \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Mej\u00eda Escobar, Rdo. 17.106, que tambi\u00e9n pod\u00eda hacerse por la \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0ha dicho la Sala que la prosecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0no empece haberse extinguido la acci\u00f3n penal constituye un \u00a0error \u00a0de \u00a0actividad \u00a0y \u00a0no de juicio, en cuanto al entrar a operar el fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo \u00a0el \u00a0Estado pierde la facultad de adelantar el proceso. Cuando esto \u00a0ocurre, \u00a0lo pertinente es disponer la cesaci\u00f3n de todo procedimiento criminal y \u00a0no \u00a0dictar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0reemplazo, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0el resultado en el evento de \u00a0prosperar \u00a0un \u00a0cargo fundado en la causal primera, atribuci\u00f3n de la cual carece \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0presentarse \u00a0el \u00a0caso \u00a0\u2013Cfr. \u00a0Sentencia \u00a0del 29 de octubre de 2001, Rdo. 15.570, M.P. Jorge \u00a0E. \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Poveda, \u00a0reiterada \u00a0en \u00a0la del 13 de enero del a\u00f1o en curso, Rdo. \u00a020200, M.P. \u00c1lvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera retom\u00f3 la Sala la tesis que \u00a0de \u00a0anta\u00f1o ven\u00eda pregonando, al sostener, entre otros pronunciamientos, el que \u00a0la \u00a0Delegada evoca, de que la alegaci\u00f3n de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0encausarse al auspicio de la causal tercera, por la v\u00eda de \u00a0la \u00a0nulidad\u201d4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0Cuando la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0ocurre \u00a0durante \u00a0la\u00a0 \u00a0etapa \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n o en el per\u00edodo de la \u00a0causa, \u00a0pero \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0antes \u00a0de \u00a0proferirse \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0tiene \u00a0dicho \u00a0que\u00a0 \u00a0\u201crecurrida \u00e9sta en casaci\u00f3n y \u00a0admitida \u00a0 la \u00a0respectiva \u00a0demanda \u00a0por \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley (arts. 212 y 132 P.P., antes 225 y 226) lo procedente es \u00a0casarla \u00a0oficiosamente, &#8230;, si, como en este caso, no fue objeto de espec\u00edfica \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0resulta \u00a0incuestionable \u00a0que \u00a0fue \u00a0dictada \u00a0respecto \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n, \u00a0que \u00a0por \u00a0el fen\u00f3meno prescriptivo aludido, ya no pod\u00eda proseguirse. \u00a0La \u00a0presunci\u00f3n de legalidad que ampara los fallos de instancia, se quiebra ante \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del debido proceso, dado que no pueden culminar las instancias \u00a0mediante \u00a0decisiones que jur\u00eddicamente no pueden proferirse y, como quiera que, \u00a0por \u00a0la calificaci\u00f3n y admisi\u00f3n de la demanda se ha iniciado el debido proceso \u00a0de \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0\u00e9ste \u00a0debe \u00a0culminar \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0le \u00a0ponga \u00a0fin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSituaci\u00f3n \u00a0distinta se presenta cuando \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0es sobreviniente a la sentencia del ad quem, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual, \u00a0a la sentencia de segunda instancia no se le puede atribuir \u00a0ilegalidad \u00a0alguna, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Estado \u00a0conservaba inc\u00f3lume su facultad punitiva \u00a0para \u00a0dictarla, \u00a0por \u00a0consiguiente, en dicha situaci\u00f3n, lo indicado es acudir a \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 cesaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 procedimiento5\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0 \u00a0en \u00a0 reciente \u00a0 oportunidad \u00a0 se \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) \u00a0 La \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0puede \u00a0producirse: \u00a0a) antes de la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia; \u00a0b) \u00a0como \u00a0consecuencia de alguna decisi\u00f3n adoptada en ella \u00a0con \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0punibilidad; o, c) con posterioridad a la misma, vale \u00a0decir, entre el d\u00eda de su proferimiento y el de su ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si en las dos primeras hip\u00f3tesis se dicta \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0su \u00a0ilegalidad \u00a0es \u00a0demandable \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del recurso de casaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el \u00a0mismo \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0dictar \u00a0en consideraci\u00f3n a la p\u00e9rdida de la \u00a0potestad punitiva del Estado originada en el transcurso del tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a la tercera hip\u00f3tesis la soluci\u00f3n \u00a0es \u00a0diferente. \u00a0En \u00a0tal \u00a0evento \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal estaba vigente al momento de \u00a0producirse \u00a0el fallo y su legalidad en esa medida resulta indiscutible a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0la \u00a0misma \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0instituida \u00a0para juzgar la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia y eso no incluye eventualidades posteriores, como \u00a0la \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0 as\u00ed \u00a0 sucede, \u00a0 es \u00a0deber \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0o \u00a0de la Corte si el fen\u00f3meno se \u00a0produce \u00a0en el tr\u00e1mite del recurso de casaci\u00f3n, declarar extinguida la acci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se cumpla el t\u00e9rmino prescriptivo, de oficio o a \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0parte. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0no \u00a0se advierte la circunstancia y la sentencia \u00a0alcanza \u00a0la categor\u00eda de cosa juzgada, la \u00fanica forma de remover sus efectos e \u00a0invalidarla \u00a0es \u00a0acudiendo \u00a0a la segunda de las causales que hacen procedente la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revisi\u00f3n6\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.2. \u00a0Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0la deficiencia en la \u00a0escogencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0en \u00a0este \u00a0reparo es \u00a0evidente, \u00a0porque \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0531 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004 \u00a0fue declarado \u00a0inexequible \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0vigencia8 \u00a0 y \u00a0 si \u00a0 bien \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Constitucional \u00a0 al \u00a0modular \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0dej\u00f3 \u00a0abierta \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0 las \u00a0prescripciones \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0descongesti\u00f3n, \u00a0depuraci\u00f3n \u00a0 y \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0el \u00a0precepto \u00a0retirado \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0consolidado en su vigencia, esto es, \u00a0antes \u00a0del \u00a01\u00b0 \u00a0de septiembre de 2004, dicha circunstancia aqu\u00ed no aconteci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.3. \u00a0En efecto, el comportamiento punible \u00a0de \u00a0fraude a resoluci\u00f3n judicial del art\u00edculo 454 de la ley 559 de 2000 que se \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0contempla un m\u00e1ximo de pena de cuatro (4) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0La \u00a0cuarta parte (1\/4) de ese tope, son doce (12) meses, que restados \u00a0a \u00a0los cuarenta y ocho (48) arrojan un resultado de treinta y seis (36) meses -3 \u00a0a\u00f1os-, \u00a0tiempo \u00a0m\u00e1ximo de prescripci\u00f3n -de conformidad con lo que preve\u00eda el \u00a0inciso \u00a01\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 531 del cpp- que no transcurri\u00f3 entre el 15 de\u00a0 \u00a0agosto \u00a0de \u00a02003 \u00a0-fecha \u00a0en \u00a0la \u00a0cual la doctora Alarc\u00f3n Rojas se notific\u00f3 en \u00a0forma \u00a0personal del auto del 17 de julio de ese mismo a\u00f1o por medio del cual el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto Civil Municipal de Girardot orden\u00f3 requerirla para que dejara a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 del \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0de \u00a0esa \u00a0misma \u00a0especialidad \u00a0y \u00a0sede \u00a0los \u00a0$2.500.000 \u00a0 que \u00a0 hab\u00eda \u00a0 recibido-\u00a0 \u00a0 y \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02004.9 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.4. \u00a0 Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0tipo penal del fraude a resoluci\u00f3n judicial, esta Corporaci\u00f3n \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tipo \u00a0llamado \u00a0fraude \u00a0a \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0descrito \u00a0en el art\u00edculo 454 de la ley 599 de 2000, en \u00a0iguales \u00a0t\u00e9rminos \u00a0a como lo hac\u00eda el 184 del decreto 100 de 1980, vale decir: \u00a0\u201cEl \u00a0que \u00a0por \u00a0cualquier \u00a0medio \u00a0se \u00a0sustraiga \u00a0al cumplimiento de obligaci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0incurrir\u00e1&#8230;\u201d. \u00a0Tal \u00a0precepto no ofrece \u00a0dificultad \u00a0alguna. \u00a0Suele \u00a0ocurrir \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios, al resolver asuntos \u00a0sometidos \u00a0a \u00a0su \u00a0conocimiento, \u00a0imponen cargas a los particulares, de cualquier \u00a0\u00edndole \u00a0(penales, \u00a0civiles, laborales, administrativas, etc.) y es deber de las \u00a0personas \u00a0acatar \u00a0tales \u00f3rdenes, sin entrar a evaluar si ellas son convenientes \u00a0u oportunas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0todas \u00a0las \u00a0personas \u00a0tienen \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0acatar \u00a0los fallos judiciales, materializ\u00e1ndose as\u00ed las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0acceso a la justicia y el restablecimiento del derecho, pues no \u00a0tendr\u00eda \u00a0sentido \u00a0que \u00a0las \u00a0\u00f3rdenes impartidas quedaren expuestas a una simple \u00a0expectativa en su cumplimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solamente la demostraci\u00f3n fehaciente de la \u00a0imposibilidad \u00a0material o jur\u00eddica de hacerlo, podr\u00eda impedir que se llevara a \u00a0cabo \u00a0el mandato establecido por el legislador. De manera que cuando la negativa \u00a0obedece \u00a0a \u00a0cualquier tipo de artificios, argucias, mentiras, enga\u00f1os, etc., se \u00a0desacata \u00a0una \u00a0orden \u00a0leg\u00edtima \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 obligado a cumplir y por ello el \u00a0comportamiento \u00a0se \u00a0debe reprimir penalmente y, mientras subsista la posibilidad \u00a0de \u00a0hacerlo, \u00a0se \u00a0permanece \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta punible, hasta cuando se cumpla lo \u00a0dispuesto, \u00a0o \u00a0desaparezca \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de efectuarlo, o se haga \u00a0materialmente \u00a0 \u00a0imposible \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cumplimiento.10 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente asunto, de acuerdo con los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0la procesada fue enterada en el mes de agosto de 2003 de \u00a0la \u00a0orden \u00a0dispuesta \u00a0por \u00a0los \u00a0Juzgados Segundo y Cuarto Civiles Municipales de \u00a0Girardot \u00a0a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0que dejara a disposici\u00f3n del primer despacho judicial \u00a0los \u00a0$2.500.000 \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0recibido, \u00a0se \u00a0sustrajo \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0distintos \u00a0requerimientos \u00a0que \u00a0se le hicieron, desacatando la orden judicial en \u00a0comportamiento \u00a0 que \u00a0 as\u00ed \u00a0mantuvo, \u00a0inclusive, \u00a0hasta \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0el \u00a06 \u00a0de diciembre de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0 se \u00a0inadmite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo (violaci\u00f3n indirecta): error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.4. \u00a0Cuando lo pretendido es denunciar la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0el \u00a0impugnante debe se\u00f1alar qu\u00e9 en concreto dice el \u00a0medio \u00a0 probatorio, \u00a0 qu\u00e9 \u00a0exactamente \u00a0dijo \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0 cercen\u00f3 \u00a0 o \u00a0 adicion\u00f3 \u00a0 haci\u00e9ndole \u00a0 producir \u00a0 efectos \u00a0 que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se establecen de \u00e9l, y, lo m\u00e1s importante, la trascendencia \u00a0del \u00a0desacierto \u00a0en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la parte resolutiva \u00a0de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.5. \u00a0Estas \u00a0elementales exigencias fueron \u00a0desatendidas \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0quien \u00a0se \u00a0conform\u00f3 \u00a0con anunciar la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial por error de hecho derivado de falso juicio de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 454 del cp, pero \u00a0dej\u00f3 \u00a0a la Corte sin saber sobre cu\u00e1l o cu\u00e1les pruebas recay\u00f3 el desacierto, \u00a0qu\u00e9 \u00a0en \u00a0concreto \u00a0dec\u00edan las mismas, cu\u00e1l fue la contemplaci\u00f3n que de ellas \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0demostr\u00f3 las trascendencia del desacierto en lo \u00a0decidido en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.6. Ahora: \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0dirija \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0 del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0como \u00a0aqu\u00ed \u00a0lo \u00a0propuso el libelista en otros de los apartes del \u00a0cargo \u00a0segundo, \u00a0la \u00a0jurisprudencia de esta Sala tiene entendido que dos son las \u00a0alternativas \u00a0con \u00a0que cuenta para su reclamo en esta sede: Una, acudiendo a los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa en el evento que el juzgador admite en la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0su \u00a0ocurrencia \u00a0pero \u00a0no la reconoce en la parte \u00a0resolutiva; \u00a0y \u00a0otra, \u00a0bajo \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0de la violaci\u00f3n indirecta en la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0en que el fallo no la acepta pero el demandante demuestra a la Corte \u00a0su \u00a0existencia \u00a0por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0aqu\u00e9l \u00a0en errores de derecho o de hecho, \u00a0tarea \u00a0 que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0asumi\u00f3.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11.7. El casacionista tampoco demostr\u00f3 por \u00a0qu\u00e9 \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0su \u00a0defendida \u00a0se debe reconocer la duda sobre su autor\u00eda y \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de fraude a resoluci\u00f3n judicial, en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0las consideraciones de los jueces de instancia que al valorar en \u00a0conjunto \u00a0las \u00a0diferentes pruebas acopiadas llegaron a una conclusi\u00f3n contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ofrecida \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0olvid\u00f3 \u00a0que \u00a0la casaci\u00f3n no ha sido \u00a0instituida \u00a0para \u00a0dilucidar esta clase de enfrentamientos, sino para denunciar y \u00a0demostrar \u00a0errores \u00a0trascendentes \u00a0de juicio o actividad que en el presente caso \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0no \u00a0evidenci\u00f3 \u00a0frente \u00a0a \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0amparada por el doble \u00a0principio de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0significa que la demanda \u00a0presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0actor \u00a0se \u00a0ofrece \u00a0inepta \u00a0y \u00a0hace \u00a0inviable \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0al no cumplir los requisitos de contenido y de \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo establecido en el art\u00edculo 213 de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se inadmitir\u00e1 y se devolver\u00e1 el expediente al despacho de \u00a0origen, \u00a0siendo de a\u00f1adir que tampoco se advierte violaci\u00f3n alguna de derechos \u00a0fundamentales \u00a0como para habilitar el ejercicio de la facultad oficiosa a que se \u00a0refiere el art\u00edculo 216 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0por el defensor de la procesada Mirta Beatriz Alarc\u00f3n Rojas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA \u00a0NOVA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0auto \u00a0 de \u00a0 26 \u00a0 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000, \u00a0radicaci\u00f3n 18447, entre otros.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0octubre \u00a013 de 1994, radicado \u00a08690. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0Sentencia \u00a0 mayo \u00a028 \u00a0de \u00a02000,\u00a0 radicado 16.441. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal,\u00a0 \u00a0Sentencia\u00a0 \u00a0marzo \u00a024 \u00a0de 2003, radicado 20.164, \u00a0reiterada \u00a0en \u00a0auto de junio \u00a02 de 2004, radicado 21.484. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0octubre \u00a024 de 2003, radicado \u00a017.466. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0junio 30 de 2004, radicaci\u00f3n. \u00a018.368. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 Sala \u00a0 de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 Penal,\u00a0 \u00a0 auto \u00a0septiembre \u00a08 de 2004, radicaci\u00f3n \u00a022.588. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 CORTE \u00a0CONSTITUCIONAL, \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0C-1033 de diciembre 5 de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0auto \u00a0abril \u00a021 \u00a0de \u00a02010, \u00a0radicaci\u00f3n 33068. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0revisi\u00f3n \u00a0septiembre 24 de 2002, radicaci\u00f3n 12585. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00b0 36094 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0 Aprobado Acta N\u00b0.193 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., ocho (8) de junio de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22525\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}