{"id":2248,"date":"2023-09-07T21:28:29","date_gmt":"2023-09-07T21:28:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/15258b\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:29","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:29","slug":"15258b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/15258b\/","title":{"rendered":"15258b"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No. 24 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D.C., veintitr\u00e9s (23) \u00a0de febrero\u00a0 mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la Corte el recurso de reposici\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado LIBORIO \u00a0ALBERTO \u00a0OVALLE \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0contra \u00a0el \u00a0auto del 16 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0mediante el cual no se concedi\u00f3 el recurso extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0LOS ARGUMENTOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0no es la de \u00a0desconocer \u00a0la presunci\u00f3n de acierto y legalidad, &#8220;pero esta presunci\u00f3n, puede \u00a0ser \u00a0desvirtuada \u00a0cuando el fallador abandona o contradice las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, que debi\u00f3 seguir en la valoraci\u00f3n de la prueba&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0en \u00a0su escrito no se limit\u00f3 a \u00a0plantear \u00a0&#8220;simples \u00a0criterios personales&#8221;, sino que los mismos fueron objetivos, \u00a0&#8220;graves, \u00a0verificables \u00a0errores \u00a0de hecho por falso juicio de existencia, ya por \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad, \u00a0 en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que la prueba reina del proceso fue el \u00a0documento \u00a0de \u00a0la \u00a0promesa \u00a0de compraventa celebrada el 3 de octubre de 1962, la \u00a0cual \u00a0debe \u00a0ser \u00a0conocida \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0&#8220;en \u00a0aras de garantizar los derechos \u00a0fundamentales&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de realizar algunos breves comentarios \u00a0sobre \u00a0el contenido de la promesa de compraventa, asegura que el sentenciador lo \u00a0tom\u00f3 \u00a0como \u00a0un \u00a0t\u00edtulo \u00a0traslaticio de dominio en favor de los hermanos Torres \u00a0Simbaqueba, \u00a0constituyendo \u00a0&#8220;un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad&#8221;, \u00a0toda vez que le otorg\u00f3 un valor que la ley no le concede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara que \u00e9l en ning\u00fan momento afirm\u00f3 que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0hab\u00eda \u00a0desnaturalizado \u00a0el contrato de compraventa, &#8220;porque \u00e9ste \u00a0nunca \u00a0existi\u00f3; \u00a0lo \u00a0que \u00a0he \u00a0manifestado reiteradamente es que en el fallo del \u00a0Tribunal, \u00a0 se \u00a0 tergivers\u00f3 \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0 del \u00a0 contrato \u00a0de \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera que si el juzgador hubiese tenido en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0sentido \u00a0jur\u00eddico \u00a0y objetivo de la promesa de venta, no se hubiere \u00a0producido la condena de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente se\u00f1ala que en cuanto al error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0en \u00a0su \u00a0escrito enumer\u00f3 los ignorados y su relevancia probatoria, &#8220;que \u00a0conducen \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0copropietario \u00a0de \u00a0mi \u00a0prohijado Ovalle \u00a0S\u00e1nchez en los bienes aludidos&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0ep\u00edgrafe cuarto de su \u00a0alegato \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0enlista \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0transgredidos \u00a0por el \u00a0Tribunal, \u00a0sino \u00a0que \u00a0resalta \u00a0su incidencia frente al fallo de condena, el cual \u00a0condujo \u00a0a una violaci\u00f3n directa del principio del debido proceso, ya que no se \u00a0apreciaron \u00a0las pruebas en conjunto y conforme a la sana critica, al tenor de lo \u00a0dispuesto en el art\u00edculo 254 del C. de P.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido cita los medios de prueba \u00a0que no fueron apreciados por el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n a que toda persona tiene derecho a \u00a0acceder \u00a0a la Administraci\u00f3n de Justicia, desconocido por el Tribunal, solicita \u00a0la \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de la protecci\u00f3n de los bienes del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0 diciendo \u00a0que \u00a0no \u00a0comparte \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que resulta fuera de contexto la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 cargos \u00a0 en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0donde \u00a0se \u00a0solicita \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia reitera la reposici\u00f3n de la \u00a0providencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con el escrito mediante el cual el recurrente \u00a0pretende \u00a0la \u00a0reposici\u00f3n \u00a0del \u00a0auto \u00a0que \u00a0deneg\u00f3 \u00a0el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0pone \u00a0de relieve su confusi\u00f3n frente a las exigencias \u00a0legales \u00a0y \u00a0jurisprudenciales \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0manera como debe sustentarse la \u00a0solicitud \u00a0de otorgamiento de este medio excepcional de impugnaci\u00f3n, por lo que \u00a0no tiene vocaci\u00f3n de prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0con \u00a0que \u00a0viene \u00a0amparada la sentencia en sede de casaci\u00f3n, s\u00f3lo se \u00a0desvirt\u00faa \u00a0cuando \u00a0el \u00a0reproche \u00a0formulado \u00a0contra \u00a0aquella prospera, es decir, \u00a0cuando \u00a0una \u00a0vez \u00a0concedido \u00a0el \u00a0recurso extraordinario, presentada la demanda y \u00a0escuchado \u00a0el \u00a0concepto del ministerio p\u00fablico, encuentra la Corte que el fallo \u00a0debe quebrarse por yerros in iudicando o in procedendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el alegato con el cual se \u00a0pretenda \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala conceda el recurso excepcional de casaci\u00f3n, s\u00f3lo tiene \u00a0por \u00a0objeto \u00a0dar \u00a0las razones por las cuales la Sala debe aceptarlo, ya sea para \u00a0el \u00a0 desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0no \u00a0siendo \u00a0procedente \u00a0la formulaci\u00f3n de cargos, los que deben \u00a0aducirse en la respectiva demanda, una vez otorgado el recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concedido \u00e9ste por cualquiera de las razones \u00a0establecidas \u00a0en \u00a0la ley, es tarea del actor, al confeccionar el libelo, adecuar \u00a0el \u00a0yerro \u00a0a \u00a0una \u00a0de \u00a0las causales previstas en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 en \u00a0 caso \u00a0 contrario \u00a0 su \u00a0 ineptitud \u00a0 ser\u00e1 \u00a0evidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, se observa que los argumentos que \u00a0expone \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0son \u00a0los \u00a0mismos \u00a0que \u00a0plasm\u00f3 en la sustentaci\u00f3n de la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0discrecional, \u00a0toda \u00a0vez que insiste en \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al documento de compraventa un valor que no \u00a0tiene, \u00a0que \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3 el mismo, que se ignoraron otros medios de prueba y \u00a0que, \u00a0como consecuencia, se vulneraron varias garant\u00edas fundamentales, pero que \u00a0en \u00a0manera alguna le demuestran dial\u00e9cticamente a la Corte que debe conceder el \u00a0recurso reclamado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe reiterarse que la simple discrepancia en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de los medios de convicci\u00f3n no significa una afrenta directa a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0de defensa, por lo que no \u00a0constituye \u00a0sustentaci\u00f3n atendible para la aceptaci\u00f3n de la v\u00eda discrecional, \u00a0salvo \u00a0que se invoque y demuestre que ese error de apreciaci\u00f3n puede ser motivo \u00a0de desarrollo jurisprudencial, lo que aqu\u00ed no ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0llevan \u00a0a la Sala a modificar la \u00a0providencia atacada, no la repondr\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO REPONER el auto \u00a0fechado \u00a0el \u00a016 \u00a0de diciembre de 1998, mediante el cual la Corte no concedi\u00f3 el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional interpuesto por el defensor \u00a0del \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 LIBORIO \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0OVALLE \u00a0SANCHEZ.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase el expediente al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No. 24 \u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D.C., veintitr\u00e9s (23) \u00a0de febrero\u00a0 mil novecientos noventa y nueve (1999). 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