{"id":22369,"date":"2023-09-12T16:34:10","date_gmt":"2023-09-12T16:34:10","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3581415-02-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:34:10","modified_gmt":"2023-09-12T16:34:10","slug":"3581415-02-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3581415-02-11\/","title":{"rendered":"35814(15-02-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35814 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Magistrado \u00a0ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 No. \u00a0047 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., quince (15) de febrero de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S : \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala acerca de la admisibilidad de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0l\u00f3gicos y de debida argumentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0CLAUDIA PATRICIA MART\u00cdNEZ BECERRA, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Bucaramanga que confirm\u00f3 la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Penal del Circuito de esa misma ciudad que la \u00a0conden\u00f3 \u00a0como autora responsable de la conducta punible de falsedad material de \u00a0documento p\u00fablico agravada por el uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Fueron \u00a0tratados \u00a0en el fallo impugnado, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAproximadamente \u00a0a \u00a0las 10:15 de la noche del 10 de septiembre de 2003 CLAUDIA PATRICIA MART\u00cdNEZ \u00a0BECERRA \u00a0y \u00a0dos \u00a0Agentes de la Polic\u00eda adscritos al CAI Ca\u00f1averal pretendieron \u00a0inmovilizar \u00a0el veh\u00edculo de placas BVO 310 de Turbaco (Bol\u00edvar) que se hallaba \u00a0en \u00a0la residencia de Leonardo Herrera Anaya -ubicada en el apartamento 804 torre \u00a01 \u00a0 del \u00a0 conjunto \u00a0 residencial \u00a0 Cerros \u00a0 del \u00a0 Campestre \u00a0 del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Floridablanca-, \u00a0basados \u00a0en el oficio 533 del 14 de febrero de 2002 proveniente \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Floridabalanca -actualmente Juzgado \u00a0Catorce \u00a0Civil \u00a0Municipal \u00a0de Bucaramanga-, emitido dentro del proceso ejecutivo \u00a0radicado \u00a0a la partida 2000-1366, promovido por Gustavo Su\u00e1rez Mu\u00f1oz, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0comunicaba a la Direcci\u00f3n de Tr\u00e1nsito de esta ciudad, el embargo \u00a0del \u00a0veh\u00edculo de placa BWO 310 -no BVO 310-, diligencia no registrada porque la \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0automotor \u00a0estaba \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0otra \u00a0persona y en una oficina de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0distinta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a06 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2006 la Fiscal\u00eda \u00a0Veintid\u00f3s \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra CLAUDIA \u00a0PATRICIA \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0BECERRA, \u00a0como \u00a0presunta \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en documento agravado por el uso. Si bien es cierto contra el anterior \u00a0pronunciamiento \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de la acusada interpuso el recurso de apelaci\u00f3n, \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0febrero siguiente fue declarado desierto por falta de sustentaci\u00f3n, \u00a0prove\u00eddo que cobr\u00f3 ejecutoria el 7 de marzo de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Correspondi\u00f3 al Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio. Llevadas a cabo las audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y de juzgamiento, el 9 de junio de 2010 conden\u00f3 a la acusada a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de treinta y seis (36) meses de prisi\u00f3n, inhabilitaci\u00f3n en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas y la profesi\u00f3n de abogada por un \u00a0per\u00edodo \u00a0igual \u00a0al \u00a0de \u00a0la sanci\u00f3n privativa de la libertad, y le concedi\u00f3 la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena por un periodo de prueba de \u00a0dos (2) a\u00f1os, por el delito objeto de la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Esa \u00a0providencia \u00a0fue \u00a0recurrida \u00a0por el \u00a0procurador \u00a0judicial \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0y \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de esa misma \u00a0anualidad, \u00a0el Tribunal Superior de Bucaramanga la confirm\u00f3, no sin antes negar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0impetrada \u00a0por \u00e9ste, decisi\u00f3n frente a la cual el sujeto procesal \u00a0ya \u00a0referenciado \u00a0interpuso \u00a0y sustent\u00f3 el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Surtidos \u00a0los tr\u00e1mites pertinentes, las \u00a0diligencias \u00a0fueron \u00a0remitidas \u00a0a esta Corporaci\u00f3n el 2 de febrero de 2011, las \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0repartidas y asignadas al Despacho del Magistrado que funge como \u00a0ponente de esta decisi\u00f3n, el 9 de febrero siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0acus\u00f3 la sentencia del Tribunal de \u00a0vulnerar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 \u201cproveniente \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 error \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 derecho\u201d, \u00a0el \u00a0cual \u00a0consisti\u00f3 \u00a0\u201cen \u00a0 la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria\u201d, soslayando de \u00a0paso \u00a0el \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0defensa \u00a0y el principio de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adujo \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0procedente \u00a0era \u00a0que \u00a0el \u00a0ad quem revocara el fallo de \u00a0primera \u00a0 de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0al \u00a0no \u00a0establecerse \u00a0en \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0la \u00a0\u201cautor\u00eda \u00a0material \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de CLAUDIA PATRICIA MART\u00cdNEZ BECERRA, que como hoy as\u00ed se denomina era \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0reina, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0el \u00a0efecto de la pr\u00e1ctica del dictamen \u00a0pericial, \u00a0el \u00a0que \u00a0en este \u00a0caso \u00a0 no \u00a0 arroj\u00f3 \u00a0 resultados \u00a0positivo \u00a0de \u00a0encartamiento \u00a0penal\u201d, \u00a0adem\u00e1s \u00a0insisti\u00f3 que, tal como lo \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0debi\u00f3 adelantarse bajo los postulados de la Ley 906 de 2004, \u00a0que no permite fundamentar la sentencia en prueba indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicit\u00f3 \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0y en su \u00a0lugar, se profiera un fallo absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0La \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es un medio extraordinario de impugnaci\u00f3n y, por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0sede \u00a0adicional \u00a0para \u00a0prolongar \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0cumplido \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ordinarias \u00a0y \u00a0concluido \u00a0con el fallo de segundo \u00a0grado, \u00a0por \u00a0el contrario, exige para la admisi\u00f3n de la demanda el cumplimiento \u00a0de \u00a0espec\u00edficos \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0orientados \u00a0a \u00a0demostrar a trav\u00e9s de un \u00a0juicio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0en la declaraci\u00f3n de justicia all\u00ed contenida \u00a0-la \u00a0cual \u00a0llega \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0de \u00a0la \u00a0dual presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad-, \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho ostensibles y \u00a0relevantes \u00a0o \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio viciado, ocurrencias una y otra que \u00a0reclaman para s\u00ed el necesario correctivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0reglas establecidas en art\u00edculo 212 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0para \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelo \u00a0son \u00a0de \u00a0ineludible \u00a0cumplimiento \u00a0y \u00a0cuando \u00a0se \u00a0soslayan \u00a0aqu\u00e9llas \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la adecuada \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y \u00a0se \u00a0omite indicar con la claridad y precisi\u00f3n \u00a0debidas \u00a0sus \u00a0fundamentos, \u00a0la consecuencia procesal inmediata no puede ser otra \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmisi\u00f3n1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Este marco te\u00f3rico permite afirmar que si \u00a0bien \u00a0el \u00a0censor\u00a0 acert\u00f3 en la demanda identificar los sujetos procesales, \u00a0sintetizar \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0juzgados \u00a0y \u00a0relacionar \u00a0brevemente \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0procesales, \u00a0desatendi\u00f3 los principios que regulan el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0orientados \u00a0a \u00a0conjurar confusiones argumentativas y conceptuales que \u00a0puedan entorpecer el entendimiento de la propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Las \u00a0siguientes \u00a0son las falencias de la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0impiden \u00a0tener por cumplida la exigencia referida a la indicaci\u00f3n \u00a0clara \u00a0 y \u00a0 precisa \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 fundamentos \u00a0 del \u00a0cargo \u00a0\u00fanico \u00a0formulado, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.1. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0final \u00a0del libelo se\u00f1al\u00f3 las normas \u00a0sustanciales \u00a0supuestamente \u00a0transgredidas, \u00a0omiti\u00f3 \u00a0precisar \u00a0si lo fueron por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0Cuando se denuncia\u00a0 la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por error de derecho -que fue el yerro propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0censor-, \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0esta clase de desaciertos entra\u00f1an la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0material de la prueba por el juzgador, quien la acepta no obstante \u00a0haber \u00a0sido \u00a0aportada al proceso con violaci\u00f3n de las formalidades legales para \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0o \u00a0la \u00a0rechaza porque a pesar de estar reunidas considera que no \u00a0las \u00a0cumple \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad); \u00a0 tambi\u00e9n, \u00a0 aunque \u00a0 de \u00a0 restringida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0por \u00a0haber \u00a0desaparecido \u00a0de \u00a0la \u00a0sistem\u00e1tica procesal nacional la tarifa legal, se incurre \u00a0en \u00a0esta \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez desconoce el valor prefijado a la \u00a0prueba \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0 o \u00a0 la \u00a0eficacia \u00a0que \u00a0esta \u00a0le \u00a0asigna \u00a0(falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. Ninguna precisi\u00f3n hizo el demandante al \u00a0respecto, \u00a0limit\u00e1ndose a expresar que el yerro de derecho se deriva de la\u00a0 \u00a0\u201capreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n\u2026. \u00a0 de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indiciaria\u201d, \u00a0pasando a un desacierto de valoraci\u00f3n \u00a0propio \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial por error de hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0sin que frente a este aspecto indicara cu\u00e1l o \u00a0cu\u00e1les \u00a0 fueron \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0desatendieron \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0trascendencia del desafuero en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.4. \u00a0Si \u00a0su intenci\u00f3n era alegar que se desconocieron sus derechos \u00a0fundamentales \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso y defensa, dej\u00f3 el reproche en el enunciado, \u00a0pues \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0de qu\u00e9 manera se haya desconocido la estructura del debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0debida \u00a0a \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0la \u00a0partes, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juicio fueron adelantados por los funcionarios judiciales \u00a0competentes, \u00a0quienes \u00a0ajustaron \u00a0su \u00a0proceder \u00a0a derecho, habida cuenta que los \u00a0hechos \u00a0investigados \u00a0ocurrieron \u00a0en el 2003, esto es, en vigencia de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0y \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado por el libelista, no es cierto, que el \u00a0indicio \u00a0haya desaparecido del sistema probatorio colombiano, como se ver\u00e1 m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 siempre \u00a0 estuvo \u00a0 asistida \u00a0 por \u00a0 un \u00a0 profesional \u00a0 del \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.5. En cuanto a la aplicaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0previsto en el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica el \u00a0cual \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0ley \u00a0 permisiva \u00a0 o \u00a0favorable, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0sea \u00a0posterior, \u00a0se \u00a0aplicar\u00e1 \u00a0de \u00a0preferencia \u00a0a \u00a0la restrictiva o desfavorable&#8221;, tampoco \u00a0se \u00a0advierte \u00a0c\u00f3mo en la sentencia objeto de queja se haya quebrantado, adem\u00e1s \u00a0que \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0acreditar la existencia de disposiciones que choquen entre \u00a0s\u00ed, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0dicho postulado cumple la funci\u00f3n de resolver conflictos \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de las leyes en el tiempo cuando \u00e9stas coexisten de manera \u00a0simult\u00e1nea, que no es el caso planteado por el actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El ad quem, frente al tema planteado le puso \u00a0de presente al recurrente que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026carece \u00a0de \u00a0sustento \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el recurrente, quien se atrevi\u00f3 a descalificar los \u00a0argumentos \u00a0del \u00a0a quo porque acudi\u00f3 a las reglas de la experiencia y a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0mental \u00a0acredit\u00f3 \u00a0la\u00a0 \u00a0existencia \u00a0de \u00a0indicios graves de \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0del beneficio propio, de mentira y de \u00a0responsabilidad, \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0separa \u00a0del sistema de valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0reconocido \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000 y la Ley 906 de 2004, pues no \u00a0existen \u00a0diferencias \u00a0entre \u00a0dichos \u00a0conjuntos \u00a0normativos, \u00a0ni \u00a0preeminencia \u00a0o \u00a0favorabilidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0lo cual indica que ante la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0aspecto sustancial o procesal m\u00e1s favorable al enjuiciado \u00a0en \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0la \u00a0ley aplicable es aquella vigente al \u00a0momento \u00a0de \u00a0ocurrir los hechos -en el 2003-, a saber, la Ley 600 de 2000 y, por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0estricta \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso se concreta en el \u00a0respeto de las reglas propias de cada juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, la Sala avisora que no \u00a0existi\u00f3 \u00a0ning\u00fan \u00a0desconocimiento por parte de la juzgadora de primer grado del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0y en consecuencia, no existi\u00f3 quebrantamiento al \u00a0conjunto \u00a0 de \u00a0 garant\u00edas \u00a0 constitucionales \u00a0 establecidas \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.6. Adem\u00e1s, contrario a lo se\u00f1alado por el \u00a0demandante \u00a0la sana cr\u00edtica o persuasi\u00f3n racional es \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n probatoria adoptado por el legislador colombiano de \u00a020042, \u00a0m\u00e9todo que no ha sido extra\u00f1o a las codificaciones precedentes \u00a0porque, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0los \u00a0C\u00f3digos \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991 y 2000 lo \u00a0recogieron \u00a0en sus art\u00edculos 254 y 238, respectivamente, y el estatuto procesal \u00a0civil que desde 1971 lo consagr\u00f3 en su art\u00edculo 187. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala ha dicho que \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0impone \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0valorar la prueba contrast\u00e1ndola con los restantes medios, y teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0objeto \u00a0percibido, \u00a0el estado de sanidad de los \u00a0sentidos \u00a0con \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n, las circunstancias de lugar, \u00a0tiempo \u00a0y modo en que se percibi\u00f3 y las singularidades que puedan incidir en el \u00a0alcance de la prueba examinada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0examen \u00a0probatorio, \u00a0individual \u00a0y \u00a0de \u00a0conjunto, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de los criterios se\u00f1alados, acude a los supuestos l\u00f3gicos, \u00a0no \u00a0contrarios \u00a0con la ciencia, la t\u00e9cnica ni con las reglas de la experiencia, \u00a0para \u00a0inferir \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0examinada amerita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0para \u00a0determinar \u00a0en \u00a0un proceso penal si un hecho dado ocurri\u00f3 o no (facticidad), y, \u00a0en \u00a0la \u00a0primer \u00a0eventualidad, \u00a0las \u00a0posibilidades en que se ejecut\u00f3, solo puede \u00a0apoyarse \u00a0en \u00a0premisas \u00a0argumentativas \u00a0que \u00a0apliquen \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de \u00a0explicarse, \u00a0no \u00a0a trav\u00e9s de la \u00a0personal \u00a0 o \u00a0 subjetiva \u00a0 forma \u00a0 de \u00a0ver \u00a0cada \u00a0sujeto \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0examinada3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.7. Las \u00a0 inferencias \u00a0 l\u00f3gico-jur\u00eddicas \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0operaciones \u00a0indiciarias \u00a0son \u00a0pertinentes \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la sistem\u00e1tica procesal vigente para \u00a0permitirle \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 juez \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0\u201cconvencimiento \u00a0de \u00a0la responsabilidad penal del acusado, mas all\u00e1 \u00a0de \u00a0 \u00a0 toda \u00a0 \u00a0duda\u201d \u00a0(Ley \u00a0906 de 2004, art\u00edculo 7\u00b0), que cuando ello se \u00a0alcanza \u00a0 le \u00a0 permitan \u00a0 proferir \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0condena \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0surge \u00a0de \u00a0un hecho \u00a0indicador, \u00a0probado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0del \u00a0cual \u00a0el \u00a0operador \u00a0judicial infiere \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de otro, es decir, el indicio es un hecho conocido \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0deduce \u00a0otro \u00a0desconocido. \u00a0As\u00ed \u00a0pues, la operaci\u00f3n del juez al \u00a0encontrarse \u00a0con \u00a0un indicio, consiste en tomar el hecho demostrado y analizarlo \u00a0bajo \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y de la l\u00f3gica, para que como resultado \u00a0aparezca \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 buscando. Dicho de otro modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0indicio \u00a0se configura a trav\u00e9s de un \u00a0hecho \u00a0 indicador \u00a0 singularmente \u00a0conocido \u00a0y \u00a0probado, \u00a0un \u00a0hecho \u00a0indicado \u00a0a \u00a0demostrar, \u00a0el que a trav\u00e9s de un proceso de inferencia l\u00f3gica permite deducir \u00a0la \u00a0autor\u00eda, \u00a0responsabilidad \u00a0o \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0ejecut\u00f3 la \u00a0conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 punible4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La atribuci\u00f3n de eficacia probatoria a los \u00a0indicios, \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0con los medios de convicci\u00f3n en general, depende de su \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0o cotejo con el conjunto del acervo probatorio y de su gravedad, \u00a0concordancia, \u00a0 convergencia \u00a0 y \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0recolectadas \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 oral5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.8. Quien \u00a0promueve \u00a0demanda de casaci\u00f3n tiene una carga argumentativa \u00a0diversa \u00a0que \u00a0depende \u00a0de la orientaci\u00f3n del ataque que dirige contra la prueba \u00a0de indicios. En este sentido tiene dicho la Sala que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i). \u00a0Si \u00a0el error radica en la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0dado que necesariamente \u00e9ste ha de acreditarse con otro \u00a0medio \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 legalmente \u00a0 establecidos, \u00a0ineludible \u00a0resulta \u00a0postular\u00a0 \u00a0si \u00a0el \u00a0yerro \u00a0fue \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho, a qu\u00e9 expresi\u00f3n \u00a0corresponde, y c\u00f3mo alcanza demostraci\u00f3n para el caso; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii). \u00a0Si el error se ubica en el proceso de \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ello \u00a0supone partir de aceptar la validez del medio con el \u00a0que \u00a0se \u00a0acredita \u00a0el \u00a0hecho indicador, y demostrar al tiempo que el juzgador en \u00a0la\u00a0 \u00a0labor \u00a0de \u00a0asignaci\u00f3n del m\u00e9rito suasorio se apart\u00f3 de las leyes de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0los principios de la l\u00f3gica o las reglas de experiencia, haciendo \u00a0evidente \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la operancia correcta de cada uno de \u00a0ellos, y c\u00f3mo en concreto esto es desconocido. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii) Si el yerro se presenta en la labor de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0convergencia \u00a0y congruencia entre los distintos indicios y de \u00a0\u00e9stos \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios, \u00a0o \u00a0al \u00a0asignar \u00a0la \u00a0fuerza demostrativa en su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta, \u00a0es \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0dejarse \u00a0de \u00a0precisar en la \u00a0demanda, \u00a0concretando \u00a0el \u00a0tipo de error cometido, demostrando que la inferencia \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0transgrede \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, y \u00a0acreditando \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0se propone en su reemplazo, \u00a0permite \u00a0 llegar \u00a0a \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0diversa \u00a0de \u00a0aquella \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0arribara \u00a0el \u00a0sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.9. El anterior recuento conceptual permite \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0carece \u00a0de raz\u00f3n el casacionista cuando descalifica la sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal Superior, toda vez que al haberse alterado el contenido del oficio \u00a0No. \u00a0533 \u00a0del \u00a014 \u00a0de febrero de 2003 -una letra de la placa del automotor all\u00ed \u00a0descrito- \u00a0suscrito \u00a0por \u00a0la \u00a0Secretaria \u00a0del Juzgado Segundo Civil Municipal de \u00a0Floridablanca, \u00a0Santander, en el proceso ejecutivo promovido por Gustado Su\u00e1rez \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0y \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0l\u00f3gicas \u00a0que \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0a \u00a0partir de ese hecho \u00a0demostrado, \u00a0permite \u00a0afirmar \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a duda que CLAUDIA PATRICIA MART\u00cdNEZ \u00a0BECERRA \u00a0 es \u00a0 responsable \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 que \u00a0 dio \u00a0 lugar \u00a0 al \u00a0 pliego \u00a0 de \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.10.\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0caso examinado si se entiende que el ataque se \u00a0dirige \u00a0contra \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0la \u00a0que en parte sirve para edificar la \u00a0sentencia, \u00a0es evidente que no se logr\u00f3 acreditar por el recurrente el error de \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0inconformidad del demandante con los \u00a0razonamientos \u00a0que llevaron a los jueces de instancia a inferir certeza sobre la \u00a0autor\u00eda \u00a0y \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0prohijada \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0por el cual fue \u00a0finalmente \u00a0condenada, \u00a0con el prop\u00f3sito de que la Corte escoja su criterio por \u00a0encima \u00a0 del \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0lleva \u00a0a \u00a0una \u00a0tarea \u00a0de \u00a0improcedente \u00a0acogida \u00a0en \u00a0esta sede en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0llegan \u00a0precedidos \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0observa al examinar la \u00a0providencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0es \u00a0un \u00a0amplio, \u00a0detallado y completo estudio de los \u00a0hechos \u00a0juzgados \u00a0y \u00a0de la prueba aportada al proceso, motivo por el cual carece \u00a0de sustento material el planteamiento expresado por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0falta \u00a0de \u00a0claridad \u00a0en la propuesta \u00a0impugnatoria \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0concreci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0denuncia \u00a0y \u00a0los \u00a0medios sobre los que recaen, no demuestra su \u00a0incidencia \u00a0definitiva \u00a0en el proferimiento del fallo ni c\u00f3mo su correcci\u00f3n en \u00a0sede \u00a0extraordinaria \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0modificar \u00a0el \u00a0sustento \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de la \u00a0sentencia, \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 consecuencia, \u00a0 a \u00a0 adoptar \u00a0 una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0sentido \u00a0sustancialmente \u00a0distinto \u00a0y \u00a0opuesto \u00a0al \u00a0de \u00a0la \u00a0ameritada, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual, en \u00a0\u00faltimas, queda sin demostraci\u00f3n la violaci\u00f3n de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0significa \u00a0que \u00a0la demanda \u00a0presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0actor \u00a0se \u00a0ofrece \u00a0inepta \u00a0y \u00a0hace \u00a0inviable \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0al no cumplir los requisitos de contenido y de \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo establecido en el art\u00edculo 213 de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se inadmitir\u00e1 y se devolver\u00e1 el expediente al despacho de \u00a0origen, \u00a0siendo \u00a0de \u00a0a\u00f1adir \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0se advierte violaci\u00f3n alguna de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la procesada como para habilitar el ejercicio de la \u00a0facultad oficiosa a que se refiere el art\u00edculo 216 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0NO \u00a0ADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de CLAUDIA PATRICIA MART\u00cdNEZ BECERRA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0ADVERTIR \u00a0a \u00a0que \u00a0contra \u00a0la \u00a0presente decisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER DE J. ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, Auto del 13 de julio de 2005, \u00a0radicado 23.889. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0V\u00e9ase \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0sentencia de \u00a0casaci\u00f3n, 30 de marzo de 2006, radicaci\u00f3n 24468. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, sentencia de casaci\u00f3n, 25 de \u00a0mayo de 2005, radicaci\u00f3n 21068. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, auto de 5 de octubre de 2006, \u00a0radicaci\u00f3n 25582. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 En el \u00a0mismo \u00a0sentido \u00a0pero respecto del proceso civil, Corte Suprema de Justicia, Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, Sentencia de 3 de marzo de 1984. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35814 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Magistrado \u00a0ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 No. \u00a0047 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., quince (15) de febrero de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0 V I S T [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22369\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}