{"id":22208,"date":"2023-09-12T16:33:45","date_gmt":"2023-09-12T16:33:45","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3554002-02-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:33:45","modified_gmt":"2023-09-12T16:33:45","slug":"3554002-02-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3554002-02-11\/","title":{"rendered":"35540(02-02-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35540 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA N\u00ba. 28 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dos (2) de febrero de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n presentada por el apoderado judicial de JORGE ALBERTO \u00a0GIL \u00a0FORERO, \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0condenatorias proferida el 19 de julio de \u00a02001 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Cuarenta Penal del Circuito de Bogot\u00e1 que fue confirmada \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02002 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la misma ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0A \u00a0quo\u00a0 \u00a0 \u00a0 resumi\u00f3 \u00a0 \u00a0 as\u00ed \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme se extracta del paginario, el 25 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01994, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0JORGE ALBERTO GIL FORERO instaur\u00f3 querella de \u00a0car\u00e1cter \u00a0policivo, \u00a0por \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0a la posesi\u00f3n\u00a0 por ocupaci\u00f3n de \u00a0hecho \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a068 \u00a0No \u00a031-22 \u00a0y 31-351, \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0se\u00f1or OSCAR ANTONIO MORALES BELTR\u00c1N, bajo el argumento de haber tenido la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0continua, \u00a0pac\u00edfica e ininterrumpida del descrito predio, con \u00e1nimo \u00a0de \u00a0se\u00f1or \u00a0y due\u00f1o, lo que pretendi\u00f3 demostrar mediante testigos juramentados \u00a0extraproceso \u00a0quienes, \u00a0ante \u00a0el \u00a0Notario \u00a0Octavo de Bogot\u00e1, corroboraron dicho \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dominio, adem\u00e1s, ocultando circunstancias tales como el proceso de \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0seguido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero Civil del Circuito, por el cual se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0como \u00a0heredera \u00a0del mismo a la se\u00f1ora ELVIRA CARRASCO ROBAYO, quien \u00a0luego \u00a0se \u00a0lo \u00a0vendi\u00f3 al denunciante OSCAR ANTONIO MORALES BELTR\u00c1N, y adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0condenado \u00a0por el Juzgado 39 Penal Municipal por el delito de \u00a0invasi\u00f3n sobre el mismo bien. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0la inspectora 12 B Distrital de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0atendiendo \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0libelo \u00a0y \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial que \u00a0presentara \u00a0JORGE \u00a0ALBERTO GIL FORERO, y desconociendo las situaciones referidas \u00a0en \u00a0 precedencia, \u00a0 admiti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 querella \u00a0por \u00a0ocupaci\u00f3n \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0con \u00a0fecha \u00a01\u00ba \u00a0de septiembre de 1994, orden\u00f3 el lanzamiento de \u00a0OSCAR \u00a0ANTONIO \u00a0MORALES \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0del inmueble en comentario, diligencia que se \u00a0materializ\u00f3 el d\u00eda 8 del mismo calendario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a019 de julio de 2001,\u00a0 el Juzgado \u00a0Cuarenta \u00a0Penal del Circuito de Bogot\u00e1 conden\u00f3 a JORGE ALBERTO GIL FORERO a la \u00a0pena \u00a0de \u00a0diecis\u00e9is \u00a0(16) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, como autor del delito de fraude \u00a0procesal \u00a0y, \u00a0por \u00a0el mismo lapso, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0del \u00a015 de octubre de 2002, confirm\u00f3 la sentencia del A \u00a0quo, con la modificaci\u00f3n de condenar al \u00a0procesado \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0a \u00a0favor \u00a0de la parte ofendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Ab initio, refiere el \u00a0libelista \u00a0que en dos oportunidades ha presentado acci\u00f3n de revisi\u00f3n, tal como \u00a0consta \u00a0en \u00a0los radicados 27.044 del 26 de septiembre de 2007 y 33.296 del 24 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02010. En ambas decisiones adoptadas por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, se han vulnerado los derechos al debido proceso y \u00a0de \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de justicia, por cuanto no se ha examinado si \u00a0re\u00fanen los requisitos exigidos en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior no significa que su representado \u00a0no \u00a0tenga \u00a0derecho a presentar acci\u00f3n de revisi\u00f3n por \u00a0tercera vez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0ese \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0postula las siguientes \u00a0causales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 Con estribo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, manifiesta el defensor del \u00a0procesado \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral quinto de la parte resolutiva de la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, se orden\u00f3 la cancelaci\u00f3n de los registros posteriores a la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Oscar \u00a0Antonio \u00a0Morales \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0fue privado de su \u00a0posesi\u00f3n sobre el inmueble ubicado en \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>la \u00a0calle \u00a069 \u00a0No \u00a022-31 \u00a0y 22-35 , y que tal \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0se informara a la respectiva Oficina de Registro de Instrumentos \u00a0P\u00fablicos \u00a0y \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Notario \u00a0Veinte del C\u00edrculo de Bogot\u00e1, decisi\u00f3n que \u00a0confirm\u00f3 el fallador de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Necesariamente, esa orden tiene que ver con el \u00a0certificado \u00a0de \u00a0tradici\u00f3n \u00a0n\u00famero \u00a0050C-1469105 \u00a0correspondiente \u00a0al inmueble \u00a0aludido, \u00a0que \u00a0contiene \u00a0cinco \u00a0anotaciones, \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0del 23 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02006, \u00a0correspondiente al auto 4270 del 20 de octubre de 2006 por \u00a0medio \u00a0del cual el Juzgado 40 Penal del Circuito de Bogot\u00e1 orden\u00f3 cancelar los \u00a0registros \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren efectuado con posterioridad a los hechos que dieron \u00a0origen al proceso, es decir, desde el 8 de septiembre de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa manera, los funcionarios de primera y \u00a0segunda \u00a0 instancia, \u00a0\u201cen \u00a0forma \u00a0arbitraria, \u00a0caprichosa e ilegal\u201d \u00a0no \u00a0solo \u00a0condenaron \u00a0a \u00a0JORGE ALBERTO GIL FORERO por el delito de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u201csino que \u00a0t\u00e1citamente \u00a0est\u00e1n \u00a0condenando \u00a0de forma ilegal a dos personas m\u00e1s a la orden \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 anotaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 registro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0las anotaciones dos y tres que \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Aquiles \u00a0Torres Villamar\u00edn, titular de la hipoteca de \u00a0cuerpo \u00a0cierto \u00a0abierta \u00a0sin \u00a0l\u00edmite \u00a0de cuant\u00eda, representada en la Escritura \u00a0P\u00fablica \u00a0No \u00a06816 del 24 de diciembre de 1997, y a la persona jur\u00eddica Maderas \u00a0La \u00a0Estaci\u00f3n Ltda., en su condici\u00f3n de propietaria actual del inmueble, seg\u00fan \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica No 6817 del 24 de diciembre de 1997, ambas de la Notar\u00eda 20 \u00a0del \u00a0C\u00edrculo \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0siendo \u00a0inaceptable \u00a0que se condene a un tercero de \u00a0buena \u00a0 fe \u00a0 \u201c \u00a0 a \u00a0 la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0p\u00fablico \u00a0 al \u00a0 registro \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 acto \u00a0jur\u00eddico\u201d,\u00a0 \u00a0sin \u00a0haber \u00a0sido \u00a0vinculados \u00a0al \u00a0proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0instancia \u00a0aplicaron \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0para \u00a0ordenar la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la totalidad de registros que conforman el aludido certificado \u00a0de \u00a0tradici\u00f3n, \u00a0porque \u00a0a \u00a0lo largo del proceso no aparece demostrado que JORGE \u00a0ALBERTO \u00a0GIL \u00a0FORERO, \u00a0H\u00e9ctor Aquiles Villamar\u00edn y Maderas La Estaci\u00f3n Ltda., \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0titulares \u00a0de\u00a0 \u00a0las anotaciones uno, dos y tres del \u00a0certificado \u00a0de \u00a0tradici\u00f3n \u00a0050C-1469105, hayan cometido un delito para obtener \u00a0su \u00a0 t\u00edtulo \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0existe \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0pertenencia, \u00a0con \u00a0efectos erga omnes, proferida el 14 de septiembre de 1995 por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0que \u00a0determina en forma \u00a0absoluta \u00a0que \u00a0el \u00fanico poseedor y propietario del inmueble ubicado en la calle \u00a068 No 22-31 y 22-35 de esta ciudad, es el se\u00f1or GIL FORERO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0ello \u00a0se \u00a0ha generado un perjuicio a los \u00a0propietarios \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe, \u00a0no \u00a0siendo legal que los falladores condenen en el \u00a0numeral \u00a05\u00ba \u00a0de \u00a0la parte resolutiva de la sentencia, a dos o m\u00e1s personas por \u00a0una \u00a0misma \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0ser \u00a0cometida \u00a0sino por \u00a0una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0se \u00a0dejen \u00a0sin valor las sentencias \u00a0cuestionadas, \u00a0en especial, lo ordenado en el numeral 5\u00ba aludido, y se dicte la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0en \u00a0derecho \u00a0corresponda \u00a0para \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0propiedad \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a058 de la Carta Pol\u00edtica, ordenando el \u00a0restablecimiento \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u201cp\u00fablico \u00a0 del \u00a0 registro\u201d de los titulares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, se oficie al se\u00f1or Notario 20 del \u00a0C\u00edrculo \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, para que certifique si las Escrituras P\u00fablicas Nos 6815, \u00a06816 \u00a0 y \u00a0 6817 \u00a0 de \u00a0 1997, \u00a0 se \u00a0 encuentran \u00a0anuladas \u00a0por \u00a0alguna \u00a0autoridad \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Invoca \u00a0el \u00a0libelista \u00a0la \u00a0causal segunda \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, para se\u00f1alar que en \u00a0punto \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0los funcionarios de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fundamentaron \u00a0sus \u00a0decisiones \u00a0en \u00a0\u201cconsideraciones \u00a0 falaces\u201d, \u00a0carentes \u00a0de \u00a0respaldo \u00a0jur\u00eddico y \u00a0probatorio, \u00a0dado \u00a0que desconocieron la sentencia de pertenencia proferida el 14 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1995 por el Juzgado Quinto Civil del Circuito de Bogot\u00e1, que \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00fanico \u00a0 poseedor \u00a0 y \u00a0 propietario \u00a0 del \u00a0 inmueble \u00a0 a \u00a0 su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0se \u00a0debe contar a partir del 8 de septiembre de 1994, fecha en la \u00a0cual \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0lanzamiento \u00a0por \u00a0ocupaci\u00f3n de hecho \u00a0proferida \u00a0por \u00a0la \u00a0Inspectora \u00a012B \u00a0de \u00a0Polic\u00eda contra Oscar Morales Beltr\u00e1n, \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que \u00a0termin\u00f3 dicha actuaci\u00f3n, toda vez que no se necesitaron actos \u00a0posteriores \u00a0para \u00a0la ejecuci\u00f3n de la orden. Contados cinco a\u00f1os, para el 8 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999 \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda proferido resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0configura \u00a0lo \u00a0preceptuado \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 79, 80 y 80 del C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980, aplicable para ese entonces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, como el 14 de septiembre de 1995, el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez \u00a0Quinto \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia de \u00a0pertenencia \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0favor \u00a0 \u00a0de \u00a0 JORGE \u00a0 ALBERTO \u00a0 GIL \u00a0 FORERO, \u00a0 \u201ccon \u00a0lo \u00a0que \u00a0cesa y fenece que dicho \u00a0error \u00a0(sic) \u00a0el \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0determina \u00a0que no sea permanente o haya \u00a0trascendido \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 forma \u00a0 \u00a0 permanente \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 tiempo\u201d \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que la administraci\u00f3n de \u00a0justicia \u00a0determin\u00f3 \u00a0en forma definitiva y absoluta, el titular de la posesi\u00f3n \u00a0y \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, impidiendo considerar que existan dos \u00a0poseedores sobre el inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0se \u00a0dejen \u00a0sin valor las sentencias \u00a0motivo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 dicte \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 derecho \u00a0corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Con fundamento en \u00a0la \u00a0 causal \u00a0 tercera \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0 aduce \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0\u2013en \u00a0concreto- \u00a0que con posterioridad a la emisi\u00f3n de las sentencias \u00a0proferidas \u00a0el \u00a019 \u00a0de julio de 2001 y el 15 de octubre de 2002, la Fiscal\u00eda 76 \u00a0Delegada \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Delitos \u00a0contra \u00a0el \u00a0Patrimonio \u00a0Econ\u00f3mico, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0del \u00a010 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02003, precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n seguida a \u00a0JORGE \u00a0ALBERTO GIL FORERO por el presunto delito de fraude procesal, que deriv\u00f3 \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de pertenencia tramitado ante el Juzgado Quinto Civil del Circuito \u00a0de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa manera, desaparece la imposibilidad de \u00a0tener \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0pertenencia \u00a0aludida, \u00a0que \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0adquisitiva \u00a0de dominio sobre el inmueble ubicado \u00a0en \u00a0 la \u00a0 calle \u00a0 68 \u00a0 No \u00a0 22-31- \u00a0y \u00a022-35 \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0desvirt\u00faa \u00a0que \u00a0un \u00a0tercero de \u00a0nombre \u00a0Oscar \u00a0Morales \u00a0Beltr\u00e1n es el poseedor del inmueble, como lo se\u00f1alaron \u00a0los \u00a0falladores, \u00a0en \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0resuelto por el juez civil, en el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0tuvo \u00a0pac\u00edfica \u00a0e \u00a0ininterrumpida posesi\u00f3n del \u00a0inmueble, \u00a0no ocult\u00f3 ninguna clase de informaci\u00f3n relacionada con los procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0adelantado en torno a los derechos de posesi\u00f3n del predio, ni \u00a0ocult\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0condenatorio en su contra por invadir el \u00a0mismo inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia de pertenencia, adem\u00e1s de tener \u00a0efectos \u00a0erga \u00a0omnes, de conformidad con el art\u00edculo 407 numeral 11 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, constituye cosa juzgada, que impide a los funcionarios \u00a0judiciales que se vuelvan a pronunciar al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0esa decisi\u00f3n, se demuestra la inocencia \u00a0del condenado GIL FORERO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0declaren sin \u00a0valor \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0cuestionadas \u00a0y, \u00a0en su lugar, se ordene la cesaci\u00f3n de \u00a0todo \u00a0 procedimiento, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a039 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Acude \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0causal quinta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por considerar que las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0la \u00a0condena contra su representado son falsas, toda vez \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios judiciales consideraron que la se\u00f1ora Elvira Carrasco de \u00a0Robayo \u00a0y \u00d3scar Morales Beltr\u00e1n ha sido poseedores y propietarios del inmueble \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0JORGE ALBERTO GIL FORERO nunca lo ha sido, acudiendo para \u00a0ello a los testimonios obrantes en la querella policiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0la sentencia de pertenencia \u00a0proferida \u00a0por el Juzgado Quinto Civil del Circuito de Bogot\u00e1, no fue respetada \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios de instancia, quienes fundamentaron la condena en pruebas \u00a0falsas, \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0terceras \u00a0personas son las poseedoras y propietarias de \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior se demuestra con las \u201cprovidencias \u00a0que \u00a0tienen \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0sentencia\u201d,\u00a0 \u00a0proferidas el 25 de enero de 1998 \u00a0y \u00a014 de septiembre de 1999 por la Fiscal\u00eda 76 Delegada de la Unidad de Delitos \u00a0Financieros \u00a0 \u00a0precluy\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a favor de Arturo Valencia D\u00edaz y JORGE ALBERTO GIL FORERO, por \u00a0el \u00a0delito de falso testimonio, respectivamente, as\u00ed como la del 30 de abril de \u00a02003, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0dicho instructor adopt\u00f3 igual determinaci\u00f3n a favor de GIL \u00a0FORERO \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal y que materializan el principio de \u00a0presunci\u00f3n de inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita se declaren sin valor las sentencias \u00a0cuestionadas \u00a0y se ordene la cesaci\u00f3n de procedimiento a favor de su defendido, \u00a0de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 39 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En efecto, como lo anuncia el demandante, \u00a0en \u00a0dos \u00a0oportunidades la Sala se ha pronunciado sobre las demandas de revisi\u00f3n \u00a0promovidas \u00a0a \u00a0nombre del condenado JORGE ALBERTO GIL FORERO contra la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0proferida el 19 de julio de 2001 por el Juzgado Cuarenta Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Bogot\u00e1, que le impuso la pena de diecis\u00e9is (16) meses de prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de fraude procesal, decisi\u00f3n que fue confirmada por el Tribunal \u00a0Superior de esta ciudad el 15 de octubre de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro del radicado 27044 del 26 de septiembre \u00a0de \u00a02007, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Jorge Luis Quintero Milan\u00e9s, la Sala \u00a0inadmiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0por\u00a0 \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0contemplados \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 223 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, bajo el radicado 33.296 del 24 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02010, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0de \u00a0quien \u00a0cumple la misma funci\u00f3n en este \u00a0asunto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0rechaz\u00f3 el libelo, toda vez que los motivos expuestos por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0sentenciado GIL FORERO fueron objeto de an\u00e1lisis en la antedicha \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, en esa oportunidad, la Corporaci\u00f3n \u00a0razon\u00f3 de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la providencia antes mencionada, que no \u00a0fue \u00a0repuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0marzo de 2008, surge que en la demanda \u00a0presentada \u00a0en \u00a0esa ocasi\u00f3n se invocaron, para efectos de reclamar la revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias, \u00a0los motivos segundo y \u00a0tercero del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reparo \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0segunda \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 en que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0se profirieron las sentencias condenatorias la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 prescrita, \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n se inici\u00f3 el 8 de septiembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a09 de septiembre de 1999 el Estado hab\u00eda perdido su \u00a0poder \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0penal.\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0el \u00a0entonces demandante expuso \u00a0como \u00a0prueba \u00a0nueva \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del \u00a010 \u00a0de abril de 2003 proferida por la \u00a0fiscal\u00eda \u00a076 \u00a0Seccional, \u00a0en conjunto con la sentencia proferida por el Juzgado \u00a05\u00ba \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito de Bogot\u00e1, que reconoci\u00f3 a su favor la prescripci\u00f3n \u00a0adquisitiva \u00a0de \u00a0dominio \u00a0y respecto de la cual repar\u00f3 en que los falladores de \u00a0instancia no la consideraron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En el auto del 26 de septiembre de 2007 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0no \u00a0solo \u00a0de \u00a0destacar las falencias del escrito, sino de \u00a0derruir \u00a0los \u00a0argumentos all\u00ed expuestos. Dijo en esa oportunidad respecto de la \u00a0causal segunda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSignifica ello, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0respecto \u00a0de la citada causal de improseguibilidad de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0suscit\u00f3 \u00a0y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0debate \u00a0que de orden f\u00e1ctico y jur\u00eddico \u00a0plante\u00f3 \u00a0la defensa durante el devenir procesal propio de las instancias y, por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0resulta \u00a0extra\u00f1o \u00a0que \u00a0se \u00a0pretenda ahora revivir la controversia a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0una tercera \u00a0instancia, \u00a0cuando \u00a0de \u00a0antiguo \u00a0y de manera pac\u00edfica la Corte ha sido clara en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u201cno se trata \u00a0de \u00a0la continuaci\u00f3n del juicio que culmin\u00f3 con la providencia ejecutoriada que \u00a0hizo \u00a0tr\u00e1nsito a cosa juzgada, ni de revivir el debate jur\u00eddico-probatorio que \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0en el fenecido proceso, sino de realizar un cuestionamiento \u00a0serio \u00a0a \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de justicia que sell\u00f3 definitivamente la controversia \u00a0procesal \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0firme\u201d.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante, \u00a0 teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0hecho por el accionante, de todos modos tampoco le asiste raz\u00f3n, \u00a0pues \u00a0es \u00a0necesario recordar que el delito de fraude procesal es una conducta de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente, por lo que sus efectos se prolongan en el tiempo en tanto \u00a0perdure el estado de error en el servidor p\u00fablico.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, en el presente caso, surge \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0momento \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0debe \u00a0contar \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la etapa investigativa es el 21 de noviembre de 1997, \u00a0\u00e9poca \u00a0el cual ces\u00f3 la conducta fraudulenta inductora del error, puesto que en \u00a0esta \u00a0fecha la fiscal\u00eda de segunda instancia orden\u00f3 la entrega del inmueble al \u00a0ofendido Oscar Antonio Morales Beltr\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, resulta evidente que cuando el 16 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01999 \u00a0se profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, providencia que \u00a0cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria el 24 del mismo mes y a\u00f1o, no hab\u00edan transcurrido cinco (5) \u00a0a\u00f1os, \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0duraci\u00f3n de la pena m\u00e1xima que contemplaba el tipo penal \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0que \u00a0consagraba \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0hay duda que el \u00a0proceso \u00a0 penal \u00a0 se \u00a0 adelant\u00f3 \u00a0bajo \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0vigente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0considera \u00a0el \u00a0actor \u00a0que al precluirse la investigaci\u00f3n por el delito de falso \u00a0testimonio, \u00a0necesariamente se debe colegir que los declarantes no faltaron a la \u00a0verdad \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo mismo, el contenido de la querella instaurada por ocupaci\u00f3n \u00a0de \u00a0hecho \u00a0es \u00a0cierta, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0lo \u00a0lleva a inferir que su procurado no \u00a0incurri\u00f3 en fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0reflexi\u00f3n del libelista desconoce el \u00a0alcance \u00a0real \u00a0y \u00a0jur\u00eddico \u00a0del \u00a0mencionado pronunciamiento preclusivo, pues no \u00a0debe \u00a0olvidarse \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 en la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio, \u00a0decisi\u00f3n que, sin duda, no contiene \u00a0ning\u00fan \u00a0juicio \u00a0de \u00a0reproche \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad penal y, por ende, mal \u00a0puede \u00a0arg\u00fcirse \u00a0que \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de los procesados fueron veraces como \u00a0para \u00a0 concluir \u00a0 que \u00a0 Jorge \u00a0 Alberto \u00a0Gil \u00a0Forero \u00a0no incurri\u00f3 en fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0de la lectura del fallo objeto de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, se observa con claridad que la reprochada inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0a \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0no \u00a0provino \u00a0exclusivamente \u00a0de los \u00a0supuestos \u00a0falsos \u00a0testimonios, \u00a0sino \u00a0de \u00a0toda \u00a0una \u00a0cadena \u00a0de \u00a0actos mendaces \u00a0dise\u00f1ados \u00a0por \u00a0el sentenciado Gil Forero, \u00a0como \u00a0fueron, entre otros, aseverar la pacifica e ininterrumpida \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0inmueble, el ocultamiento de la informaci\u00f3n relacionada con los \u00a0procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0adelantado \u00a0en torno a los derechos de posesi\u00f3n del \u00a0predio \u00a0y la existencia de un fallo condenatorio en su contra por invasor de ese \u00a0mismo inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todas \u00a0 estas \u00a0 consideraciones \u00a0 fueron \u00a0ampliamente \u00a0contempladas \u00a0por \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0quedando vedado \u00a0discutir \u00a0nuevamente \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0o \u00a0los \u00a0elementos de juicio que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento a una decisi\u00f3n que tiene el car\u00e1cter de definitiva e \u00a0inmutable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0fechada \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02003, \u00a0proferida \u00a0por la Fiscal\u00eda 76 Seccional, \u00a0mediante \u00a0 la \u00a0cual \u00a0se \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Alberto \u00a0Gil \u00a0Forero por el delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0originada \u00a0en \u00a0la tramitaci\u00f3n del proceso de pertenencia \u00a0adelantado \u00a0en el Juzgado Quinto Civil del Circuito, decisi\u00f3n que el accionante \u00a0presenta \u00a0como prueba nueva, no es un documento que evidencie la necesidad de la \u00a0pretendida \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0pues no proyecta ning\u00fan aporte nuevo como para concluir \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e9xito \u00a0de esta acci\u00f3n, toda vez que dicha decisi\u00f3n tambi\u00e9n se fund\u00f3 \u00a0en \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal del citado delito y en manera alguna se \u00a0realiz\u00f3 un an\u00e1lisis sobre la responsabilidad del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0no \u00a0puede argumentarse, como lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0demandante, que con el mencionado pronunciamiento se evidencia en este \u00a0caso \u00a0 la \u00a0 inocencia \u00a0 de \u00a0 Forero \u00a0Gil, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0es admisible postular que el fallo dictado por el \u00a0Juzgado \u00a05\u00ba \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0la Sala Civil del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n del bien \u00a0inmueble \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0es \u00a0prueba \u00a0nueva, toda vez dicha \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0allegada \u00a0al proceso penal y, por lo mismo, fue objeto tanto del \u00a0correspondiente \u00a0 debate \u00a0 como \u00a0del \u00a0respectivo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De \u00a0lo \u00a0anterior y del relato que de la \u00a0demanda \u00a0ahora \u00a0presentada \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0ac\u00e1pite \u00a0precedente, \u00a0se concluye sin \u00a0equ\u00edvoco \u00a0que \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0exhibe \u00a0el \u00a0libelista \u00a0ya fueron objeto de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0pronunciamiento por parte de la Sala. Por consiguiente, no resulta \u00a0viable admitir a tr\u00e1mite el libelo presentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0expuesto es suficiente para rechazar el \u00a0escrito, \u00a0sin \u00a0que \u00a0contra \u00a0esta \u00a0providencia proceda recurso alguno4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Id\u00e9ntica es la situaci\u00f3n que se presenta \u00a0en \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0frente \u00a0a \u00a0las causales segunda \u00a0y \u00a0 \u00a0tercera \u00a0formuladas en la demanda que motiva este pronunciamiento, respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales, \u00a0como \u00a0qued\u00f3 \u00a0visto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ya \u00a0emiti\u00f3 un pronunciamiento \u00a0ampliamente \u00a0explicativo, \u00a0orientado \u00a0a desvirtuar las hip\u00f3tesis sustentadas en \u00a0la \u00a0ocurrencia del fen\u00f3meno prescriptivo de la acci\u00f3n penal y la aparici\u00f3n de \u00a0una \u00a0prueba nueva con posterioridad a los fallos de primera y segunda instancia, \u00a0como \u00a0es, \u00a0la \u00a0providencia del 10 de abril de 2003 mediante la cual la Fiscal\u00eda \u00a076 \u00a0Delegada \u00a0de \u00a0la Unidad de Delitos contra el Patrimonio Econ\u00f3mico precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0seguida \u00a0a \u00a0JORGE ALBERTO GIL FORERO por el delito de fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por manera que lo procedente es rechazar estas \u00a0reiteradas \u00a0censuras, \u00a0pues no surge motivo v\u00e1lido para incursionar en un nuevo \u00a0an\u00e1lisis de la tem\u00e1tica propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala constata una actuaci\u00f3n temeraria por \u00a0parte \u00a0del \u00a0profesional del derecho que representa los intereses del sentenciado \u00a0GIL \u00a0FORERO, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que amerita la compulsa de copias al Consejo Seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura \u00a0de esta ciudad, para que examine la posibilidad de adelantar \u00a0investigaci\u00f3n disciplinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En relaci\u00f3n con las causales Primera \u00a0y \u00a0Quinta, la Sala inadmitir\u00e1 la \u00a0demanda \u00a0de revisi\u00f3n porque el libelista no acredita la ocurrencia del supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0descrito \u00a0en \u00a0cada \u00a0una, \u00a0sino que, en desconocimiento de los fines de \u00a0este \u00a0 mecanismo, \u00a0 promueve \u00a0 un \u00a0 debate \u00a0 propio \u00a0de \u00a0ser \u00a0examinado \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0en lugar de acreditar, con \u00a0fundamentos \u00a0 f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos \u00a0reales, \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0premisa \u00a0jur\u00eddica \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a0primero \u00a0del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0lo \u00a0\u00fanico que demuestra es su inconformidad con la orden \u00a0dispuesta \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0numeral \u00a0 \u00a0quinto \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese que el motivo aducido consiste en que \u00a0\u201cse \u00a0haya \u00a0condenado \u00a0o \u00a0impuesto \u00a0medida \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0a \u00a0dos \u00a0o \u00a0m\u00e1s personas por una misma conducta \u00a0punible \u00a0que \u00a0no hubiese podido ser cometida sino por una o por un n\u00famero menor \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentenciadas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 su \u00a0 demostraci\u00f3n, \u00a0 es \u00a0 necesario \u00a0comprobarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0al acontecer f\u00e1ctico y la norma que \u00a0tipifica \u00a0el hecho punible, este no pudo ser cometido por todas las personas que \u00a0fueron \u00a0condenadas \u00a0y \u00a0que, \u00a0por tanto, la decisi\u00f3n proferida debe ser revisada \u00a0para reparar el yerro denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0de \u00a0ello refiere el demandante, quien a \u00a0costa \u00a0de tergiversar el sentido de la causal para el logro de sus aspiraciones, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda instancia, \u201cen \u00a0forma \u00a0arbitraria, \u00a0caprichosa \u00a0e \u00a0ilegal\u201d \u00a0 \u00a0no \u00a0 s\u00f3lo \u00a0condenaron \u00a0a \u00a0JORGE \u00a0ALBERTO \u00a0GIL \u00a0FORERO \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de fraude procesal, \u00a0\u201csino \u00a0que \u00a0t\u00e1citamente \u00a0est\u00e1n \u00a0 condenando \u00a0de \u00a0forma \u00a0ilegal \u00a0a \u00a0dos \u00a0personas \u00a0m\u00e1s \u00a0a \u00a0la \u00a0orden \u00a0de \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 anotaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0registro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0postura \u00a0argumentativa \u00a0se \u00a0aleja \u00a0por \u00a0completo \u00a0del \u00a0motivo de revisi\u00f3n aludido, porque no se dirige a evidenciar que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0personas que no corresponde a la \u00a0realidad \u00a0-y que por tanto \u00a0el \u00a0 asunto \u00a0 debe \u00a0 ser \u00a0 revisado \u00a0para \u00a0remediar \u00a0la \u00a0injusticia-, \u00a0sino a cuestionar la determinaci\u00f3n de cancelar los registros que \u00a0se \u00a0efectuaron \u00a0sobre \u00a0el \u00a0inmueble materia del proceso, con posterioridad a los \u00a0hechos \u00a0que dieron origen a la actuaci\u00f3n penal, cuesti\u00f3n por completo extra\u00f1a \u00a0al \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0legalmente \u00a0consagrado \u00a0en la ley, para remover la cosa \u00a0juzgada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0motivo \u00a0previsto \u00a0en el \u00a0numeral \u00a05\u00ba \u00a0del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, es necesario \u00a0demostrar \u00a0 mediante \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0firme, \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo, decisi\u00f3n preclusoria, cesaci\u00f3n de procedimiento \u00a0o\u00a0 \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0objeto \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, se fundament\u00f3 en prueba \u00a0falsa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, adem\u00e1s de presentar los argumentos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y jur\u00eddicos del caso, es imperioso que el demandante aporte copia de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n mediante la cual se declara la falsedad de los elementos de juicio \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de soporte a la decisi\u00f3n cuya remoci\u00f3n se persigue, en orden a \u00a0demostrar, \u00a0fundadamente, \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en cuesti\u00f3n no es aut\u00e9ntica porque \u00a0as\u00ed \u00a0se declar\u00f3 judicialmente mediante decisi\u00f3n que ha hecho tr\u00e1nsito a cosa \u00a0juzgada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ese \u00a0 sentido, \u00a0 esta \u00a0 Corporaci\u00f3n \u00a0se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0exigencia \u00a0que \u00a0establece \u00a0la causal es \u00a0clara \u00a0y \u00a0no se presta a interpretaciones de ninguna especie: se requiere que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cuestionada \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0basado \u00a0en una prueba cuya falsedad hubiese \u00a0quedado \u00a0demostrada \u00a0en \u00a0una \u00a0sentencia ejecutoriada, como cuando la providencia \u00a0que \u00a0se \u00a0ataca \u00a0tuvo \u00a0por exclusivo fundamento las manifestaciones de un testigo \u00a0que \u00a0luego \u00a0es \u00a0condenado \u00a0por \u00a0falso \u00a0testimonio, \u00a0precisamente en raz\u00f3n de la \u00a0declaraci\u00f3n en que se sustent\u00f3 la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, de elaborar \u00a0construcciones \u00a0te\u00f3ricas \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0la falsedad del medio de convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta el funcionario judicial para proferir la providencia, sino \u00a0\u00fanicamente \u00a0de aportar la copia de la sentencia en firme que dio por demostrada \u00a0la \u00a0falsedad de aquella prueba y acreditar as\u00ed mismo que \u00e9sta fue determinante \u00a0en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 sentido \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 decisi\u00f3n5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0accionante, desconoce la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0aducida, pues en total desatenci\u00f3n de la estructura \u00a0argumentativa \u00a0del \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0proferido \u00a0contra \u00a0su \u00a0representado, se \u00a0limita \u00a0a \u00a0pregonar \u00a0simplemente que las pruebas que sustentan la condena contra \u00a0su representado son falsas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Es necesario insistir, una vez m\u00e1s, que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una prolongaci\u00f3n del juicio ni se puede \u00a0acudir \u00a0a ella para emitir juicios subjetivos acerca de la manera como se debi\u00f3 \u00a0resolver \u00a0el \u00a0asunto. \u00a0La \u00a0finalidad \u00a0del \u00a0mecanismo, consistente en remover los \u00a0efectos \u00a0de cosa juzgada de una providencia injusta, comporta para el interesado \u00a0la \u00a0carga de acreditar los requisitos contemplados en el art\u00edculo 222 de la Ley \u00a0600 \u00a0 de \u00a0 2000, \u00a0 especialmente, \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 hace \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0\u201cLa \u00a0 causal \u00a0que \u00a0se \u00a0invoca \u00a0y \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en que se apoya la solicitud\u201d. \u00a0 Por \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0rogado \u00a0y \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0elaborar \u00a0una \u00a0exposici\u00f3n \u00a0clara, \u00a0ordenada \u00a0y \u00a0coherente, \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0sin \u00a0ambages \u00a0la \u00a0ocurrencia del motivo \u00a0invocado \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0necesidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0rescindir \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0cuestionamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante, en su escrito, desconoce tales \u00a0particularidades \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0porque antes de patentizar la \u00a0injusticia \u00a0material en que se incurri\u00f3, simplemente se queja de la manera como \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0valoraron \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0pretendiendo con ello, que se reabra un \u00a0debate \u00a0y \u00a0se \u00a0valore la misma cuesti\u00f3n f\u00e1ctica, so pretexto de considerar que \u00a0son \u00a0falsas \u00a0las pruebas que soportan la condena de su representado, cuesti\u00f3n a \u00a0todas \u00a0luces \u00a0improcedente y extra\u00f1a a la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, consagrada para \u00a0remediar \u00a0la \u00a0injusticia \u00a0material \u00a0en \u00a0que \u00a0haya podido incurrir el funcionario \u00a0judicial, objetivo que no se presenta en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0 \u00a0 Rechazar \u00a0 \u00a0 los \u00a0cargos \u00a0promovidos \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 tercera\u00a0 \u00a0 de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0las \u00a0razones expuestas en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Compulsar \u00a0copias \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, con destino al Consejo Seccional de la Judicatura de \u00a0esta \u00a0 ciudad, \u00a0por \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0Inadmitir \u00a0los \u00a0reproches \u00a0soportados \u00a0en \u00a0las \u00a0causales \u00a0primera \u00a0y \u00a0 \u00a0quinta \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, a nombre de \u00a0JORGE ALBERTO GIL FORERO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0procede \u00a0el \u00a0recurso de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO \u00a0CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Excusa justificada \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impedida \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Se \u00a0aclara \u00a0que \u00a0los \u00a0datos \u00a0reales \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0son \u00a0calle 68 No. 22-31 y 33-35, \u00a0conforme obra en la sentencia de Primera Instancia, folio 103. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio \u00a05 de la providencia de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Ver, \u00a0entre \u00a0otras, revisi\u00f3n 26340 del 6 de junio de \u00a02006, \u00a0revisi\u00f3n \u00a021622 del 18 de abril de 2007, revisi\u00f3n 26353 del 18 de abril \u00a0de \u00a0de \u00a02007, \u00a022661 \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02007 \u00a0y \u00a027311 \u00a0del 20 de junio de \u00a02007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0En \u00a0igual \u00a0sentido \u00a0procedi\u00f3 \u00a0la Sala en auto del 16 de diciembre de 1998 (radicado \u00a015.218). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Auto \u00a0de 16 de marzo de 2005, radicaci\u00f3n No 23085. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35540 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 &#8211; \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0 APROBADO ACTA N\u00ba. 28 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dos (2) de febrero de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22208","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22208"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22208\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}