{"id":22127,"date":"2023-09-12T16:33:39","date_gmt":"2023-09-12T16:33:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3531101-06-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:33:39","modified_gmt":"2023-09-12T16:33:39","slug":"3531101-06-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3531101-06-11\/","title":{"rendered":"35311(01-06-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00b0 35311 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 188- \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. \u00a0D.C., \u00a0primero (01) de junio de dos \u00a0mil once (2011) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la defensora de \u00a0ISNOBER \u00a0GAMBOA \u00a0MEDINA, contra la sentencia proferida el 8 de junio de 2010 por \u00a0el Tribunal Superior Militar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Aquellos \u00a0tuvieron \u00a0origen en la denuncia \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el se\u00f1or Jaime Jimmy Vargas Salgado, quien puso en conocimiento \u00a0que \u00a0el d\u00eda 1 de diciembre de 2006, a eso de las 15:00 horas, en el tercer piso \u00a0de \u00a0la \u00a0Terminal \u00a0de Transportes de Cali, se encontraba con su hijastro MAURICIO \u00a0CASTRO, \u00a0esperando \u00a0la \u00a0salida \u00a0a \u00a0la ciudad de Bogot\u00e1, cuando llegaron los dos \u00a0polic\u00edas \u00a0y \u00a0le \u00a0revisaron \u00a0dos \u00a0maletas \u00a0y \u00a0una \u00a0caja \u00a0de \u00a0cart\u00f3n \u00a0las cuales \u00a0conten\u00edan \u00a0ciento \u00a0catorce \u00a0(114) \u00a0pares \u00a0de \u00a0zapatillas; \u00a0como \u00a0no portaban la \u00a0factura \u00a0respectiva, fueron conducidos hasta la subestaci\u00f3n del terminal, donde \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0uniformados, \u00a0al conocer que no ten\u00edan dinero, les solicit\u00f3 diez \u00a0(10) pares de zapatos, a cambio de no quitarles la mercanc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Iniciada \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0fueron \u00a0vinculados \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0subintendente \u00a0ISNOBER MEDINA GAMBOA y el \u00a0patrullero \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 Buitrago \u00a0 Rojas1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 16 de mayo de 2007, la Fiscal\u00eda 145 Penal \u00a0Militar \u00a0de \u00a0Cali \u00a0dict\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra MEDINA GAMBOA, por el \u00a0presunto \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 concusi\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0que \u00a0profiri\u00f3 \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento a favor de Buitrago Rojas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n fue confirmada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Quinta \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el Tribunal Superior Militar, el 31 de agosto \u00a0siguiente2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a019 \u00a0de febrero de 2009, el Juzgado de \u00a0Primera \u00a0Instancia \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Metropolitana de Bogot\u00e1 profiri\u00f3 sentencia \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0autor responsable de la misma conducta punible. Le \u00a0impuso \u00a0las penas principales de noventa y seis (96) meses de prisi\u00f3n, multa de \u00a0sesenta \u00a0y seis punto sesenta y seis (66.66) salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0vigentes \u00a0e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas, \u00a0por \u00a0el t\u00e9rmino de ochenta (80) meses y la accesoria de separaci\u00f3n absoluta de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Fuerza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00fablica3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El Tribunal Superior Militar confirm\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del A quo, pero la \u00a0modific\u00f3 \u00a0en el sentido de \u00a0condenar \u00a0al subintendente ISNOBER GAMBOA MEDINA a la pena de setenta y dos (72) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, multa de cincuenta (50) salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0vigentes \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cinco \u00a0 (5) \u00a0 a\u00f1os4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>La defensora del procesado formula dos cargos \u00a0contra \u00a0la sentencia del Tribunal por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0a causa de errores de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0la \u00a0recurrente que el an\u00e1lisis de los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0soportan \u00a0la \u00a0condena, \u00a0conforme \u00a0a los par\u00e1metros de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0\u201ccarecen del valor de plena prueba capaz \u00a0de \u00a0 acreditar \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0les \u00a0hizo \u00a0decir\u201d \u00a0porque \u00a0la \u00a0versi\u00f3n del implicado, que \u00a0fue \u00a0aceptada \u00a0como confesi\u00f3n calificada, no converge con el resto del material \u00a0probatorio \u00a0 \u00a0para \u00a0 se\u00f1alarlo \u00a0 como \u00a0 autor \u00a0 responsable \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de destacar apartes de las declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0los \u00a0patrulleros \u00a0Leyder \u00a0Capela \u00a0Bernal, Carlos Alberto Buitrago \u00a0Rojas \u00a0y \u00a0Neider \u00a0Parra Sep\u00falveda, aduce que las mismas fueron desestimadas por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0pese \u00a0a \u00a0su \u00a0valor probatorio, e inclinaron sus \u00a0criterios \u00a0hacia otras probanzas, \u201cpues conjeturando \u00a0sus \u00a0 operaciones \u00a0 mentales \u00a0 que \u00a0se \u00a0apartan \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan\u201d \u00a0se\u00f1alan \u00a0que \u00a0dicho \u00a0caudal \u00a0probatorio en \u00a0lugar \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0favorecer \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0sentenciado, \u00a0 le \u00a0 atribuye \u00a0 responsabilidad \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 se \u00a0hubiesen \u00a0cotejado \u00a0las \u00a0probanzas \u00a0favorables \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 con \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0analizaron \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0responsabilidad, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos el juzgador habr\u00eda discernido que su defendido \u00a0estaba \u00a0cobijado \u00a0y favorecido por la duda y, por ello, se entiende que existi\u00f3 \u00a0error de raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia del dislate, \u00a0explica \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0tom\u00f3 \u00a0el dicho de GAMBOA MEDINA como confesi\u00f3n \u00a0para \u00a0afianzar \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0hecho \u00a0relacionado con los actos arbitrarios, \u00a0cuando \u00a0 \u00e9ste \u00a0 est\u00e1 \u00a0 indicando \u00a0 lo \u00a0 contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0discernido \u00a0por \u00a0los \u00a0administradores \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0pues \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0afirmar \u00a0en un principio que \u00a0toler\u00f3 \u00a0la d\u00e1diva puesto que fue entregada voluntariamente por el comerciante, \u00a0desatendi\u00f3 \u00a0el \u00a0resto \u00a0de \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por el encartado, lo cual \u00a0corrobor\u00f3 mediante testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa manera, el injusto objeto de condena no \u00a0recae \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0del procesado, puesto que su t\u00e1cita aceptaci\u00f3n del donativo \u00a0lo \u00a0involucrar\u00eda \u00a0en una falta disciplinaria o en otro comportamiento diferente \u00a0a la concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al finalizar, la libelista afirma que el falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0supuso \u00a0\u201cun \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n originado de un m\u00e9rito contrario a la \u00a0evidencia \u00a0f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0permite inferir que el presunto delito de concusi\u00f3n no fue \u00a0cometido \u00a0por \u00a0GAMBOA \u00a0MEDINA, \u00a0como \u00a0se \u00a0evidencia de la prueba testimonial que \u00a0soporta \u00a0sus \u00a0explicaciones \u00a0y \u00a0por \u00a0ello, \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0resulta \u00a0contraria a las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita se case la sentencia y, en su lugar, \u00a0se \u00a0 absuelva \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 defendido \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0formulado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0se \u00a0dedujo \u00a0responsabilidad penal \u00fanicamente frente a ISNOBER GAMBOA \u00a0MEDINA, \u00a0porque fue quien se encarg\u00f3 de exigirle al comerciante informal, Jaime \u00a0Jimmy \u00a0Vargas \u00a0Salgado, \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0los \u00a0diez \u00a0pares \u00a0de \u00a0zapatillas \u00a0como \u00a0contraprestaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la devoluci\u00f3n de la mercanc\u00eda. Sin embargo, a lo largo \u00a0del \u00a0 proceso \u00a0 siempre \u00a0se \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0dos \u00a0uniformados \u00a0la \u00a0incorrecta \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0cosa \u00a0que \u00a0no \u00a0es ajena a ninguno de los declarantes de cargo, ni a \u00a0los \u00a0mismos \u00a0agentes \u00a0y \u00a0oficiales \u00a0que \u00a0realizaron \u00a0el \u00a0operativo \u00a0de captura e \u00a0incautaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0los \u00a0viajeros Jaime Jimmy Vargas \u00a0Salgado \u00a0y \u00a0Mauricio \u00a0Castro, \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0los \u00a0dos policiales hicieron la \u00a0exigencia \u00a0del \u00a0donativo \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0los se\u00f1alaron a ambos para que operara la \u00a0captura \u00a0y \u00a0judicializaci\u00f3n. \u00a0Pero \u00a0el \u00a0instructor, \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0deslig\u00f3 \u00a0del \u00a0proceso al patrullero \u00a0Carlos \u00a0Alberto Buitrago Rojas, cuando \u00e9ste mismo manifest\u00f3 que el viajero dio \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0dejaba \u00a0un presente para los agentes integrantes de la subestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0de la Terminal de Transportes, expresi\u00f3n que tambi\u00e9n escuch\u00f3 el \u00a0patrullero \u00a0Capela \u00a0y \u00a0que \u00a0fue \u00a0corroborada \u00a0por \u00a0el ST Neider Parra Sep\u00falveda \u00a0cuando transportaba en calidad de retenidos a los dos imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0entonces, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0la \u00a0igualdad \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 la \u00a0duda \u00a0razonable, \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0desvinculado, \u00a0pero \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0encima \u00a0de \u00a0las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0as\u00ed como la duda razonable y, por ende, la falta de \u00a0certeza exigida en el art\u00edculo 232 para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0incidencia del error en el \u00a0fallo, \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0comete \u00a0\u201ccuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0desconoce \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0legales que \u00a0se\u00f1alan \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0valor \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0eficacia \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria\u201d\u00a0 \u00a0y \u201csi \u00a0desconoce \u00a0las normas que regulan o reglan su propio discernimiento, conlleva al \u00a0operador \u00a0a \u00a0un \u00a0error cuyo correctivo est\u00e1 enmarcado dentro de los par\u00e1metros \u00a0establecidos \u00a0por \u00a0el \u00a0jurisprudente \u00a0para definir la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 v\u00edas \u00a0de \u00a0hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que, \u00a0contando \u00a0con \u00a0una \u00a0fuente \u00a0favorable \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0que corroboran las explicaciones rendidas \u00a0por \u00a0los protagonistas del incidente, al juzgador no le quedaba otra alternativa \u00a0que \u00a0 absolver \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 en \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0se\u00f1alamiento directo de la exigencia del donativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0desconoce \u00a0los \u00a0principios \u00a0que gobiernan la sana cr\u00edtica del testimonio, en lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0al \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0que debe asign\u00e1rsele y por ello solicita se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0a \u00a0su defendido del cargo \u00a0formulado por el delito de concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Bastante \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0insistido \u00a0que \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0de \u00a0criterios \u00a0en torno a la valoraci\u00f3n probatoria, no constituye \u00a0error \u00a0demandable \u00a0en casaci\u00f3n, dada la autonom\u00eda y libertad que tiene el juez \u00a0para \u00a0asignar \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio, quien s\u00f3lo est\u00e1 limitado por las reglas de \u00a0persuasi\u00f3n racional soportadas en la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallo llega a esta sede \u00a0precedido \u00a0de \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, en el entendido que \u00a0tanto \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0como \u00a0discernimiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0define \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0es conforme a derecho. De \u00a0all\u00ed \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0 rogada \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0como \u00a0medio \u00a0procesal \u00a0de \u00a0enjuiciamiento \u00a0a \u00a0la legalidad de la sentencia, precise de una demanda ajustada \u00a0a \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0formales \u00a0consagrados en el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0de \u00a0tal manera que, en el marco de alguna de las causales \u00a0taxativamente \u00a0establecidas, \u00a0se \u00a0evidencie el acaecimiento de un error judicial \u00a0con capacidad para remover la decisi\u00f3n recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La defensora del procesado se sustrajo de \u00a0acreditar, \u00a0como \u00a0le \u00a0correspond\u00eda, \u00a0la \u00a0ocurrencia de los errores de hecho que \u00a0atribuye \u00a0al sentenciador, pues apenas alcanza a evidenciar su inconformidad con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0conduce \u00a0a \u00a0la \u00a0inadmisi\u00f3n \u00a0del libelo, por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0contemplados \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed como en ambos cargos invoca un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pero \u00a0atribuye \u00a0su ocurrencia a una presunta valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica, a la manera de \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0en \u00a0el contexto de una argumentaci\u00f3n abiertamente confusa y \u00a0contradictoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Como \u00a0bien \u00a0se sabe, el falso juicio de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0estructura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0distorsiona \u00a0el contenido de la \u00a0prueba \u00a0porque \u00a0lo cercena, lo adiciona o lo tergiversa. Su demostraci\u00f3n impone \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0se\u00f1alar, \u00a0mediante el cotejo objetivo de lo dicho en el medio \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0lo \u00a0asumido \u00a0en el fallo, qu\u00e9 aparte fue omitido o a\u00f1adido a la \u00a0prueba, \u00a0qu\u00e9 \u00a0efectos se produjeron a partir de ello y, evidentemente, cu\u00e1l es \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la parte \u00a0resolutiva de la sentencia atacada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso raciocinio, por su parte, se presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, al momento de evaluar el m\u00e9rito probatorio, desconoce los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0para \u00a0declarar una verdad contraria a la que \u00a0revela \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0efecto \u00a0para \u00a0el \u00a0cual el impugnante debe se\u00f1alar cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas, \u00a0los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0o las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0quebrantadas \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico, la regla de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o la m\u00e1xima de la experiencia que el juzgador debi\u00f3 tomar en cuenta y \u00a0la trascendencia del error en la parte resolutiva de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0 De \u00a0 contera, \u00a0 resulta \u00a0abiertamente \u00a0incompatible \u00a0que \u00a0frente a las mismas pruebas se pregone la ocurrencia de ambos \u00a0errores, \u00a0sin \u00a0distingo \u00a0alguno, \u00a0siendo \u00a0que el falso juicio de identidad es de \u00a0car\u00e1cter \u00a0 objetivo, \u00a0 pues \u00a0 recae \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 materialidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0distorsionando \u00a0su \u00a0verdadero \u00a0sentido, \u00a0mientras \u00a0que el falso raciocinio es un \u00a0error \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0que \u00a0se \u00a0produce \u00a0en el proceso intelectivo, sin que el \u00a0contenido material de la prueba sufra mengua alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0tomando en consideraci\u00f3n \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0premisas \u00a0frente \u00a0al desarrollo argumentativo de la demanda, es \u00a0innegable \u00a0que \u00a0la \u00a0libelista \u00a0dej\u00f3 de acreditar la ocurrencia de alguno de los \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria en comento, ense\u00f1ando el verdadero sentido \u00a0y \u00a0 alcance \u00a0 de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0defectuosamente \u00a0apreciadas \u00a0o \u00a0verificando \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la ciencia o la experiencia que el fallador debi\u00f3 \u00a0aplicar para dilucidar el asunto sometido a debate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0La verdadera inconformidad radica es en \u00a0la \u00a0 fuerza \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0otorgaron \u00a0al \u00a0conjunto \u00a0probatorio. \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0primer \u00a0 cargo, \u00a0reprocha \u00a0la \u00a0demandante el hecho que no se hubiesen valorado las \u00a0pruebas \u00a0 que \u00a0 favorec\u00edan \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 representado \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0corroboran \u00a0sus \u00a0explicaciones, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0habr\u00eda \u00a0llevado \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador estableciera la \u00a0existencia de la duda probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 segundo \u00a0cargo, \u00a0muestra su descontento porque el procesado, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0el patrullero Carlos Alberto Buitrago Rojas, debi\u00f3 ser desvinculado \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0igualdad \u00a0y \u00a0de \u00a0la duda \u00a0razonable, \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que corroboran las explicaciones \u00a0suministradas por los protagonistas del incidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ambas \u00a0 r\u00e9plicas, \u00a0 sin \u00a0 embargo, \u00a0est\u00e1n \u00a0afianzadas \u00a0en el an\u00e1lisis fraccionado y caprichoso del conjunto probatorio que \u00a0soporta \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de condena, pues la demandante apenas destaca apartes de \u00a0los \u00a0relatos \u00a0suministrados \u00a0por \u00a0los \u00a0uniformados \u00a0Leyder Capela Bernal, Carlos \u00a0Alberto \u00a0 Buitrago \u00a0 Rojas \u00a0y \u00a0Neider \u00a0Parra \u00a0Sep\u00falveda, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0muestra \u00a0insuficiente \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, en cuanto margina del \u00a0reproche \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0analizadas \u00a0por \u00a0los falladores, para \u00a0realizar \u00a0su personal e interesada valoraci\u00f3n, con la finalidad de que la Corte \u00a0act\u00fae como tercera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0viabilidad \u00a0de \u00a0una \u00a0censura \u00a0por la v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0est\u00e1 \u00a0supeditada \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que en la apreciaci\u00f3n del conjunto \u00a0probatorio, \u00a0los \u00a0juzgadores incurrieron en alg\u00fan error de hecho o de derecho y \u00a0que \u00a0ese \u00a0desacierto \u00a0condujo \u00a0a pregonar la certeza acerca de la existencia del \u00a0hecho \u00a0y la responsabilidad del procesado, sin estar acreditado y, acto seguido, \u00a0es \u00a0menester \u00a0desvirtuar \u00a0las pruebas que soportan la decisi\u00f3n censurada. No es \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0sola \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de \u00a0reparos u opiniones acerca de la forma como \u00a0debi\u00f3 \u00a0resolverse \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0la \u00a0manera \u00a0como se evidencia la ilegalidad del \u00a0fallo, \u00a0sino \u00a0el \u00a0concreto \u00a0se\u00f1alamiento del defecto sustancial contenido en el \u00a0fallo, con apoyo en la l\u00f3gica y la t\u00e9cnica propia del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Al margen de las inconsistencias detectadas \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0es \u00a0claro \u00a0para \u00a0la Sala que en el intento por demostrar que el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0incurri\u00f3 en el tipo penal de concusi\u00f3n o que por lo menos se le \u00a0debi\u00f3 \u00a0 absolver \u00a0 por \u00a0 duda, \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0apoya \u00a0en \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0GAMBOA \u00a0MEDINA, \u00a0consistente en que la d\u00e1diva fue \u00a0entregada \u00a0voluntariamente \u00a0por \u00a0el \u00a0comerciante, \u00a0sin \u00a0abordar las estimaciones \u00a0probatorias \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0sentenciadores \u00a0 \u00a0para \u00a0 desechar \u00a0 de \u00a0 plano \u00a0 esa \u00a0posibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0De \u00a0manera objetiva, se constata que el \u00a0sentenciador \u00a0lleg\u00f3 \u00a0al \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0hecho y de la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0a \u00a0partir del m\u00e9rito probatorio que asign\u00f3 a \u00a0los \u00a0relatos \u00a0suministrados \u00a0por \u00a0el \u00a0ofendido \u00a0Jaime \u00a0Jimmy Vargas Salgado y su \u00a0acompa\u00f1ante \u00a0Mauricio \u00a0G\u00f3mez Castro, dado el respaldo probatorio que verific\u00f3 \u00a0al \u00a0examinar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0otros \u00a0uniformados \u00a0que, \u00a0de \u00a0alguna manera, \u00a0conocieron \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 motiv\u00f3 \u00a0la \u00a0presente \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se trata de las declaraciones rendidas por el \u00a0patrullero \u00a0Leyder \u00a0Capela \u00a0Bernal, \u00a0el \u00a0Mayor Fredy Albeiro Buitrago Pineda, el \u00a0Subteniente \u00a0Neider \u00a0Parra \u00a0Sep\u00falveda, \u00a0el \u00a0Mayor \u00a0Luis Fernando Bayona Rojas e \u00a0incluso, \u00a0las explicaciones suministradas por los policiales implicados, ISNOBER \u00a0GAMBOA \u00a0 \u00a0MEDINA \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 \u00a0Buitrago \u00a0 \u00a0Rojas- \u00a0 \u00a0favorecido \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0procedimiento-, \u00a0pudiendo \u00a0concluir que para el momento de los hechos el procesado \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo \u00a0ejerciendo \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0vigilancia y \u00a0control, \u00a0vali\u00e9ndose \u00a0de \u00a0esa condici\u00f3n, pues al advertir que los ofendidos no \u00a0portaban\u00a0 \u00a0la factura de compra de los zapatos que llevaban en su equipaje, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0llevarlos \u00a0a \u00a0la \u00a0estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0polic\u00eda y para no incautarles la \u00a0mercanc\u00eda les hizo la exigencia de los diez pares de tenis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo una visi\u00f3n fragmentaria y desligada de \u00a0todo \u00a0el \u00a0contexto \u00a0probatorio \u00a0permitir\u00eda\u00a0 \u00a0pregonar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0que \u00a0el \u00a0injusto \u00a0objeto \u00a0de \u00a0condena \u00a0no recae sobre su defendido, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores desecharon las explicaciones del sentenciado \u00a0por ausencia de sustento probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dijo el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0se \u00a0arriba \u00a0cuando \u00a0se \u00a0confronta \u00a0el dicho del encartado con el de los testigos y queda sin sustento su \u00a0exculpaci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0iniciativa \u00a0surgi\u00f3 \u00a0del \u00a0particular, \u00a0quien \u00a0voluntariamente \u00a0entreg\u00f3 \u00a0un premio a todos los efectivos de la estaci\u00f3n (\u2026) \u00a0ya \u00a0que expres\u00f3 con claridad conocer el procedimiento legal a seguir cuando una \u00a0persona \u00a0transporta \u00a0mercanc\u00eda en gran cantidad, concretamente zapatillas, y no \u00a0presenta \u00a0ante \u00a0la autoridad policial la factura de compra, al respecto enfatiza \u00a0que \u00a0se \u00a0procede a \u201cLa incautaci\u00f3n preventiva de la \u00a0mercanc\u00eda \u00a0hasta \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0demuestre \u00a0o \u00a0traiga la documentaci\u00f3n de la \u00a0misma\u201d, \u00a0versi\u00f3n que contrar\u00eda lo expuesto por el \u00a0encausado, \u00a0pues \u00a0de \u00a0ser \u00a0as\u00ed, \u00a0porque \u00a0(sic) \u00a0la \u00a0premura de ocultar\u00a0 lo \u00a0entregado \u00a0por \u00a0Jaime \u00a0Vargas, \u00a0porque (sic) procedi\u00f3 a decirle a su subalterno \u00a0que \u00a0sellara \u00a0bien \u00a0la \u00a0bolsa \u00a0con \u00a0los \u00a0zapatos y luego sigui\u00f3 con sus labores \u00a0normales \u00a0hasta cuando lo llamaron para que se presentara en la Unidad Policial, \u00a0y \u00a0advierte \u00a0que los oficiales superiores Bayona y Buitrago hab\u00edan detectado su \u00a0irregular \u00a0conducta \u00a0y se empecinaba en negar lo ocurrido y esconder el producto \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 acci\u00f3n\u201d5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ese \u00a0 orden, \u00a0no \u00a0son \u00a0de \u00a0recibo \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0porque \u00a0si el juzgador no dio cr\u00e9dito a las \u00a0explicaciones \u00a0 de \u00a0 su \u00a0defendido, \u00a0ello \u00a0no \u00a0comporta \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0porque, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0en \u00a0la \u00a0tarea \u00a0de \u00a0establecer la verdad de lo \u00a0ocurrido, \u00a0el \u00a0operador \u00a0judicial \u00a0bien puede acoger unas versiones y desestimar \u00a0otras, \u00a0o \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0relato \u00a0que advierta veros\u00edmil, siempre dentro de los \u00a0par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0Desde \u00a0otra \u00a0\u00f3ptica, bien vale la pena \u00a0destacar \u00a0que, tanto el denunciante Jaime Jimmy Vargas como su hijastro Mauricio \u00a0castro, \u00a0siempre \u00a0refirieron que la exigencia de la d\u00e1diva la hizo el procesado \u00a0ISNOBER \u00a0 GAMBOA \u00a0 MEDINA. \u00a0 Entonces, \u00a0 es \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0referida \u00a0a la exigencia de las \u00a0zapatillas \u00a0siempre \u00a0se \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0a los dos uniformados, esto es, al SI GAMBOA \u00a0MEDINA \u00a0como \u00a0al \u00a0patrullero \u00a0Carlos Alberto Buitrago Rojas y que, por tanto, en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a los principios de igualdad e in dubio pro \u00a0reo,\u00a0 \u00a0su defendido debi\u00f3 ser desvinculado de la \u00a0actuaci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0concluye, \u00a0que \u00a0la \u00a0defensora \u00a0 de \u00a0 ISNOBER \u00a0 GAMBOA \u00a0 MEDIA \u00a0 dej\u00f3 \u00a0de \u00a0atender \u00a0a \u00a0los \u00a0m\u00ednimos \u00a0requerimientos \u00a0 de \u00a0claridad, \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0coherencia, \u00a0indispensables \u00a0para \u00a0entender \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, as\u00ed como la identificaci\u00f3n del dislate \u00a0aducido \u00a0y \u00a0la concreci\u00f3n de sus consecuencias. Y, como el recurso de casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0regido \u00a0por \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no puede entrar a \u00a0corregir \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0y \u00a0vac\u00edos \u00a0detectados en la demanda, porque ser\u00eda \u00a0tanto \u00a0como \u00a0asumir \u00a0la tarea argumentativa del recurrente, en total alejamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza rogada del recurso que, por lo mismo, no puede convertirse en \u00a0una tercera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como de otra parte, no se observan causales de \u00a0nulidad \u00a0ni \u00a0flagrantes \u00a0violaciones \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0no \u00a0surge la \u00a0necesidad de pronunciarse de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de ISNOBER \u00a0GAMBOA MEDINA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0ordena \u00a0devolver \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ZAPATA \u00a0ORTIZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JOS\u00c9 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 NUBIA \u00a0 \u00a0 NOVA \u00a0GARCIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Fls \u00a041 a 64 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Fls \u00a0338 a 354 y 504 a 511 C.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Fls \u00a0807 a 836 C.3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Fls \u00a0911 a 944. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Fls \u00a0931 y 932 C.3. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00b0 35311 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 Aprobado: Acta No. 188- \u00a0 Bogot\u00e1. \u00a0D.C., \u00a0primero (01) de junio de dos \u00a0mil once (2011) \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22127","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22127"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22127\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}