{"id":22108,"date":"2023-09-12T16:33:38","date_gmt":"2023-09-12T16:33:38","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3525006-07-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:33:38","modified_gmt":"2023-09-12T16:33:38","slug":"3525006-07-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3525006-07-11\/","title":{"rendered":"35250(06-07-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n\u00ba \u00a035250 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.225 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0seis (6) de julio de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor del acusado Jorge Alberto \u00a0Leyton \u00a0Orozco, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0el \u00a027 de agosto de 2010, a trav\u00e9s de la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo del Circuito de Puerto \u00a0Carre\u00f1o \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0noviembre de 2009, en la que se conden\u00f3 al procesado como \u00a0autor \u00a0penalmente responsable del delito de actos sexuales abusivos con menor de \u00a014 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0F\u00c1CTICOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los hechos fueron consignados en la sentencia \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mar\u00eda Benilde Carre\u00f1o Gait\u00e1n \u00a0denunci\u00f3 \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02009, fue avisada por su hermana Ana \u00a0Rubiela, \u00a0residente \u00a0en \u00a0el barrio Mateo de Puerto Carre\u00f1o, que a la casa de su \u00a0vecino, \u00a0conocido \u00a0como Jorge Alberto Leyton Orozco, despu\u00e9s de que salieron su \u00a0esposa \u00a0e \u00a0hijos, \u00a0ella \u00a0para \u00a0el trabajo y \u00e9stos para el colegio, ingres\u00f3 una \u00a0menor \u00a0de edad al inmueble donde, aqu\u00e9l realiz\u00f3 sobre la menor actos sexuales, \u00a0ofreci\u00e9ndole \u00a0 dinero, \u00a0 hecho \u00a0 que \u00a0 al \u00a0parecer \u00a0hab\u00eda \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0otras \u00a0ocasiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante la situaci\u00f3n que se present\u00f3 en aquel \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0dio aviso\u00a0 a la polic\u00eda, concurriendo y revisando el inmueble, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0menor, \u00a0presumiblemente \u00a0hab\u00eda \u00a0salido \u00a0minutos \u00a0antes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0 \u00a0RELEVANTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0Por \u00a0los \u00a0hechos antes referenciados, la Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0abril de 2009, present\u00f3 escrito de acusaci\u00f3n contra Jorge \u00a0Alberto \u00a0Leyton orozco, por el delito de actos sexuales abusivos con menor de 14 \u00a0a\u00f1os \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo. Dicha acusaci\u00f3n fue formulada en audiencia del \u00a015 de mayo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Agotado \u00a0el \u00a0juicio \u00a0oral, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 Puerto \u00a0Carre\u00f1o \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0de \u00a0fecha \u00a026 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02009, en la que conden\u00f3 a Jorge \u00a0Alberto \u00a0Leyton \u00a0Orozco, \u00a0como \u00a0autor \u00a0del delito de actos sexuales abusivos con \u00a0menor \u00a0de \u00a014 \u00a0a\u00f1os, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0le impuso la pena m\u00ednima de nueve a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo t\u00e9rmino. El juzgador de primera instancia, \u00a0desech\u00f3 \u00a0el concurso homog\u00e9neo al considerar que no se demostr\u00f3 la ocurrencia \u00a0de hechos similares en m\u00e1s de una oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0El \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0fue recurrido por la defensa, \u00a0recurso \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Villavicencio, el 27 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02010 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0Contra \u00a0el \u00a0anterior fallo, el defensor del procesado recurre en \u00a0casaci\u00f3n, siendo este el objeto del actual pronunciamiento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0de \u00a0dedicar \u00a0un \u00a0capitulo \u00a0del \u00a0libelo \u00a0a \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0resaltando la necesidad del pronunciamiento de fondo de la Corte, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0preservar \u00a0la presunci\u00f3n de inocencia y el in dubio pro reo, presenta \u00a0los \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0 \u00a0cargos \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 de \u00a0Villavicencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013 Nulidad \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa la decisi\u00f3n del ad quem de trasgredir \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0por \u00a0adolecer la sentencia de motivaci\u00f3n deficiente, al no \u00a0haber \u00a0dado \u00a0respuesta a los argumentos presentados por la defensa al interponer \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n contra la sentencia de primera instancia, lo cual es \u00a0causal de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0efecto \u00a0cita \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0con \u00a0radicados \u00a033212 \u00a0de \u00a012 de abril de 2010, 20750 de 22 de mayo de 2003, 17795 de \u00a011 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02004 \u00a0y el art\u00edculo 162 numerales 4\u00ba y 6\u00ba del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Haciendo \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0anterior \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, al recurrir el fallo del \u00a0Juzgado \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0sostiene \u00a0que nada dijo el Tribunal en torno a la queja \u00a0del \u00a0impugnante acerca de que la diligencia de inspecci\u00f3n judicial al lugar del \u00a0hecho, \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos legales por no haber estado asistida la \u00a0menor \u00a0por un defensor de familia, y no poder explicar por qu\u00e9 lugar ingres\u00f3 a \u00a0la \u00a0 vivienda \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0dio \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0que incurri\u00f3 la menor ofendida, cuando se\u00f1al\u00f3 la hora \u00a0de \u00a0las \u00a07.30 de la ma\u00f1ana como el l\u00edmite hasta donde permaneci\u00f3 en la casa a \u00a0donde \u00a0hab\u00eda \u00a0sido ingresada por un se\u00f1or, lo cual raya con lo manifestado por \u00a0la \u00a0esposa y el hermano del procesado, y el hecho de que para ese momento, ya la \u00a0polic\u00eda hab\u00eda llegado al lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0dio respuesta a la \u00a0defensa \u00a0al \u00a0criticar el interrogatorio realizado a la menor v\u00edctima durante el \u00a0juicio \u00a0oral, \u00a0el \u00a0cual \u00a0calific\u00f3 \u00a0de \u00a0inducido \u00a0en \u00a0donde \u00a0el juez impidi\u00f3 el \u00a0contrainterrogatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0forma \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0analizar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0cual para la defensa contraviene los \u00a0criterios \u00a0fijados \u00a0por esta Corte en la sentencia 28708 del 6 de marzo de 2008, \u00a0por \u00a0que \u00a0este interviniente tom\u00f3 partido, dejando de lado la imparcialidad que \u00a0debe \u00a0caracterizar \u00a0su funci\u00f3n e intervino activamente en el debate probatorio, \u00a0interrogando \u00a0o \u00a0contra \u00a0interrogando \u00a0a \u00a0los testigos. La anterior situaci\u00f3n a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0trasgredi\u00f3 \u00a0el principio de igualdad de armas, pues en \u00a0lugar \u00a0 de \u00a0un \u00a0acusador, \u00a0hab\u00eda \u00a0tres, \u00a0incluyendo \u00a0al \u00a0defensor \u00a0de \u00a0familia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 \u00a0que \u00a0 de \u00a0 haber \u00a0 existido \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre estos puntuales aspectos, la sentencia hubiera \u00a0sido \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absolutorio, \u00a0pues se habr\u00eda hecho evidente que la defensa \u00a0ten\u00eda raz\u00f3n en sus reparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0esta \u00a0censura, \u00a0solicita \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que se declare la nulidad de lo actuado, a partir inclusive, de la \u00a0sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Segundo \u00a0Cargo \u00a0(subsidiario): \u00a0causal \u00a0tercera &#8211; violacion indirecta de la ley sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 ataque \u00a0lo \u00a0dirige \u00a0a \u00a0la \u00a0defectuosa \u00a0producci\u00f3n \u00a0y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0varios \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0cuyas censuras las \u00a0discrimina de la siguiente forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1\u00a0 \u00a0Error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0respecto del testimonio de Ana Rubiela \u00a0Carre\u00f1o Gait\u00e1n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal puso en boca de la \u00a0testigo \u00a0cosas que realmente no dijo, como que no es cierto que \u00e9sta haya visto \u00a0entrar \u00a0a \u00a0la \u00a0menor a la casa de su vecino Jorge Alberto\u00a0 Leyton Orozco, y \u00a0luego \u00a0verlo \u00a0salir \u00a0casi \u00a0una \u00a0hora \u00a0despu\u00e9s \u00a0como \u00a0erradamente lo refiri\u00f3 el \u00a0juzgador de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Rubiela \u00a0la \u00a0convierte \u00a0en una testigo de referencia, no admisible en el proceso \u00a0penal \u00a0colombiano, pues la declarante alude a lo que le cont\u00f3 su esposo y a que \u00a0se hab\u00edan puesto de acuerdo con \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a lo que s\u00ed presenci\u00f3 Ana Rubiela, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que vio salir a la familia del procesado de su casa sobre las 6.30 de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0ello \u00a0contradice la afirmaci\u00f3n de la sentencia sobre que la ni\u00f1a \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0inmueble por espacio de una hora, lo cual no fue probado en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0ratificado \u00a0por \u00a0la \u00a0testigo, como s\u00ed se se\u00f1ala \u00a0erradamente en el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0la contradicci\u00f3n en que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0la \u00a0declarante \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la versi\u00f3n suministrada por su esposo, \u00a0pues \u00a0la \u00a0primera \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos la ni\u00f1a vest\u00eda una blusa \u00a0rosada, mientras que el segundo sostuvo que era anaranjada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0palabras \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0en \u00a0estricto esta testigo simplemente intenta corroborar el dicho de \u00a0su \u00a0esposo \u00a0con el que se hab\u00eda puesto de acuerdo, seg\u00fan sus propias palabras, \u00a0luego \u00a0el \u00a0H. \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0evidente \u00a0falso \u00a0juicio de identidad por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0suposici\u00f3n, \u00a0al \u00a0poner \u00a0en \u00a0boca \u00a0del \u00a0declarante cosas que en \u00a0verdad \u00a0no \u00a0dijo y que reitero, se refieren a que ella no pudo ratificar que vio \u00a0entrar \u00a0ni \u00a0salir \u00a0a \u00a0la \u00a0ni\u00f1a de la casa y tampoco pudo ratificar que la ni\u00f1a \u00a0estuvo all\u00ed casi una hora en la casa de Jorge Leyton. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso raciocionio \u00a0respecto \u00a0del testimonio de Fredy Orlando Brito Palmero, al hab\u00e9rsele conferido \u00a0un \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0en \u00a0desconocimiento de las reglas de la \u00a0experiencia y de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aceptando \u00a0que \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no es posible \u00a0atacar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0un \u00a0testigo, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el testimonio de Brito \u00a0Palmero, \u00a0 atenta \u00a0 contra \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0confrontada \u00a0con \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0acredita \u00a0como \u00a0lo \u00a0dicho por esta \u00a0persona, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0alguno \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no pod\u00eda ser el \u00a0fundamento de una sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expres\u00f3 \u00a0que \u00a0lo \u00a0informado \u00a0por el testigo \u00a0pierde \u00a0credibilidad al entrar en discrepancia con las reglas de la l\u00f3gica y de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0dado que los momentos en los que afirma, vio a la ni\u00f1a entrar \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0del \u00a0procesado y permanecer all\u00ed por una hora, no coinciden con el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0menor indic\u00f3 haber salido de su casa, 5.30 de la ma\u00f1ana, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0implicar\u00eda \u00a0que se qued\u00f3 dando vueltas por ah\u00ed por espacio de una \u00a0hora. \u00a0Y \u00a0concluye \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0teniendo en cuenta que fue a las 6.30 de la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0que \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0llamada \u00a0de \u00a0su hermana Ana Rubiela \u00a0Carre\u00f1o \u00a0sobre el presunto abuso de una ni\u00f1a en la casa de su vecino, el hecho \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0suceder \u00a0sobre \u00a0las \u00a06.30 \u00a0de \u00a0la ma\u00f1ana y no sobre las 7.00 como lo \u00a0indic\u00f3 Fredy Orlando Brito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalta que de acuerdo con lo manifestado por \u00a0este \u00a0declarante \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0por espacio de una hora en la casa, es \u00a0decir, \u00a0sali\u00f3 a las 8.00 de la ma\u00f1ana, cuando el propio testigo manifest\u00f3 que \u00a0usualmente \u00a0sale \u00a0a \u00a0trabajar \u00a0a las 7.00 a.m, pero curiosamente ese d\u00eda estuvo \u00a0pendiente \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que \u00a0suced\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0su vecino Jorge Alberto Leyton Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0esta persona es \u00a0desmentido \u00a0por Miguel \u00c1ngel Cuellar Camargo, quien se\u00f1al\u00f3 que en su funci\u00f3n \u00a0de \u00a0centinela \u00a0de \u00a0las \u00a0casas \u00a0fiscales \u00a0del barrio Mateo, el d\u00eda de los hechos \u00a0advirti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 presencia \u00a0 de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0como \u00a0a \u00a0las \u00a06.30 \u00a0a.m, \u00a0quienes \u00a0permanecieron \u00a0en \u00a0el lugar como entre 15 a 20 minutos, tal cual lo corroboraron \u00a0los \u00a0parientes \u00a0del \u00a0acusado \u00a0Mirta \u00a0Isabel \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0y \u00a0Omar \u00a0Leyton Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0pierde \u00a0fuerza \u00a0demostrativa \u00a0este \u00a0testimonio, \u00a0por lo se\u00f1alado por el testigo sobre que su esposa Ana Rubiela s\u00ed \u00a0observ\u00f3 \u00a0el \u00a0momento en el que la menor ingres\u00f3 a la casa del acusado, lo cual \u00a0es \u00a0desmentido por \u00e9sta al se\u00f1alar que ella no vi\u00f3 ese momento, y concluye el \u00a0censor, \u00a0ninguna \u00a0credibilidad \u00a0ofrece \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Brito Palmero ante la \u00a0contundencia de otras declaraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La trascendencia del error la concreta en que \u00a0al \u00a0descartarse \u00a0que la menor LRR, ingres\u00f3 esa ma\u00f1ana a la casa del procesado, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 se \u00a0 descarta \u00a0 el \u00a0presunto \u00a0abuso \u00a0sexual \u00a0del \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3 Falso juicio de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la declaraci\u00f3n de la menor v\u00edctima LRR, al haberse cercenado la \u00a0prueba, negando su real contenido y alcance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comparando \u00a0lo \u00a0depuesto \u00a0por la testigo con \u00a0manifestaciones \u00a0que \u00a0hizo con anterioridad al juicio, resalta el demandante que \u00a0la \u00a0menor nunca identific\u00f3 a su agresor, pero s\u00ed se\u00f1al\u00f3 sus caracter\u00edsticas \u00a0f\u00edsicas \u00a0e \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0es el pap\u00e1 de una de sus amiguitas, a quien tambi\u00e9n \u00a0describi\u00f3, \u00a0sin \u00a0que \u00a0coincida \u00a0con \u00a0los \u00a0rasgos \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las hijas de \u00a0Jorge Alberto Leyton\u00a0 Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0cercenamiento \u00a0lo hace consistir en c\u00f3mo el Tribunal no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0se\u00f1alamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a, \u00a0acerca \u00a0de que tambi\u00e9n hab\u00eda sido \u00a0abusada \u00a0por \u00a0un campesino, siendo \u00e9sto lo que explica la erotizaci\u00f3n temprana \u00a0a la que fue sometida LRR, seg\u00fan lo concluy\u00f3 la perito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, no se tuvo en cuenta que la v\u00edctima al describir \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de la amiga, cuyo padre fue quien abus\u00f3 de ella, en nada \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0las \u00a0de \u00a0las hijas del procesado, seg\u00fan lo inform\u00f3 la testigo \u00a0perito \u00a0Ana \u00a0Milena \u00a0Londo\u00f1o, quien realiz\u00f3 una visita a la casa de la familia \u00a0Leyton. \u00a0 Agrega \u00a0 el \u00a0censor \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0este \u00a0importante \u00a0aspecto \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la menor, la sentencia guard\u00f3 silencio y de haberse tenido en \u00a0cuenta, \u00a0 \u00a0muy \u00a0 \u00a0seguramente \u00a0 \u00a0hubiera \u00a0 \u00a0llevado \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4 Error de hecho \u00a0por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0pericia \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Milena \u00a0Londo\u00f1o \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0esta prueba fue adicionada en su contenido, \u00a0pues \u00a0las \u00a0entrevistas \u00a0que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0la menor ante la perito, en ninguno de sus \u00a0apartes \u00a0se \u00a0alude a que la ni\u00f1a haya dicho que Leyton le toc\u00f3 los senos, pues \u00a0lo cierto es que la menor nunca mencion\u00f3 ese apellido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5 \u00a0 Testimonio \u00a0 de \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Benilde \u00a0Carre\u00f1o \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer lugar precisa que este testimonio \u00a0es \u00a0una \u00a0prueba \u00a0de referencia m\u00faltiple, pues reproduce lo que le dijo la menor \u00a0LRR, \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0fue \u00a0tergiversado al poner el \u00a0Tribunal \u00a0 en \u00a0 boca \u00a0 de \u00a0la \u00a0testigo, \u00a0cosas \u00a0que \u00a0jam\u00e1s \u00a0dijo. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin embargo \u00a0luego \u00a0habla de la carencia de m\u00e9rito demostrativo del testimonio de o\u00eddas, lo \u00a0cual \u00a0 se \u00a0 evidencia \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 ser \u00a0confrontado \u00a0con \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.6 Testimonio de Omar de la Hoz Matamoros \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0acepta que esta prueba no fue considerada relevante para los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0indica que el perito hizo una afirmaci\u00f3n importante \u00a0que \u00a0fue \u00a0desconocida \u00a0por \u00a0el Tribunal, la cual tiene que ver con el proceso de \u00a0erotizaci\u00f3n \u00a0temprana \u00a0al \u00a0que \u00a0fue \u00a0sometida \u00a0LRR, \u00a0en donde no se refiri\u00f3 de \u00a0manera \u00a0expresa \u00a0a \u00a0que \u00a0\u00e9ste haya sido consecuencia de la acci\u00f3n del acusado, \u00a0pues \u00a0ha \u00a0de \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0ante \u00a0la psic\u00f3loga Ana Milena Londo\u00f1o, la \u00a0ni\u00f1a \u00a0hizo alusi\u00f3n a un episodio anterior en la que un \u201cviejito\u201d la hab\u00eda \u00a0tocado, pero que \u00e9l ya se hab\u00eda ido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0sostiene que la experticia \u00a0carece \u00a0de \u00a0credibilidad, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0refiere \u00a0el galeno haber utilizado los \u00a0protocolos \u00a0y \u00a0pruebas reconocidas y aceptadas por la comunidad cient\u00edfica para \u00a0llegar a la conclusi\u00f3n consignada en su estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Plantea \u00a0adem\u00e1s \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que la \u00a0ni\u00f1a \u00a0al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0ingreso a la casa de un se\u00f1or, hecho que debe tenerse \u00a0como \u00a0falso \u00a0a partir de los testimonios de Fredy Brito, su esposa y su cu\u00f1ada, \u00a0pudo \u00a0 haber \u00a0 remembrado \u00a0 el \u00a0 abuso \u00a0 del \u00a0 que \u00a0inform\u00f3 \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0\u201cviejito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7 \u00a0Finaliza \u00a0su \u00a0discurso, \u00a0reiterando \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0los \u00a0errores, los cuales cuentan con la idoneidad para romper \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio, \u00a0pues evidencian, m\u00e1s all\u00e1 que una duda razonable, la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0Jorge Alberto Leyton\u00a0 Orozco,\u00a0 \u00a0por \u00a0que \u00a0este \u00a0proceso \u00a0fue consecuencia de un chisme \u00a0orquestado \u00a0por \u00a0Fredy Brito, su esposa Ana Rubiela Carre\u00f1o y su cu\u00f1ada Mar\u00eda \u00a0Benilde Carre\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0petici\u00f3n \u00a0se \u00a0encamina a que se case la \u00a0sentencia y por tanto, se absuelva al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Calificaci\u00f3n de la Demanda \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante que la Corte ha precisado que en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004 \u00a0no \u00a0se \u00a0distingue entre recurso de casaci\u00f3n por la v\u00eda \u00a0com\u00fan \u00a0y \u00a0por \u00a0la \u00a0discrecional, \u00a0al \u00a0eliminar \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0del quantum \u00a0de \u00a0pena del delito por el que se \u00a0procede \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a \u00a0tal \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0tambi\u00e9n lo es que corresponde al \u00a0demandante \u00a0acreditar \u00a0la afectaci\u00f3n de derechos o garant\u00edas fundamentales, lo \u00a0cual \u00a0 le \u00a0impone \u00a0contar \u00a0con \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0impugnar, \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0causal, \u00a0desarrollar \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de casaci\u00f3n para cumplir alguno de los fines establecidos \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0180 \u00a0de la referida normatividad para la \u00a0mencionada \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho material, el \u00a0respeto \u00a0de las garant\u00edas de los intervinientes, la reparaci\u00f3n de los agravios \u00a0sufridos \u00a0 por \u00a0 \u00e9stos \u00a0y \u00a0la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que de acuerdo con la \u00a0preceptiva \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de 2004, no ser\u00e1 admitido el \u00a0libelo\u00a0 \u00a0cuando el demandante carezca de inter\u00e9s, no se\u00f1ale la causal, no \u00a0desarrolle \u00a0adecuadamente \u00a0los cargos de sustentaci\u00f3n, o cuando se advierta que \u00a0no \u00a0 es \u00a0necesario \u00a0el \u00a0fallo \u00a0para \u00a0cumplir \u00a0algunas \u00a0de \u00a0las \u00a0finalidades \u00a0del \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0 vez \u00a0 clarificado \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0se \u00a0abordar\u00e1n las censuras postuladas por el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Nulidad por falta de motivaci\u00f3n \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.1 Con relaci\u00f3n a la acreditaci\u00f3n de la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0dicho que es menos exigente que la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las otras, lo cierto es que impone al demandante proceder con \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0 claridad \u00a0y \u00a0nitidez \u00a0a \u00a0identificar \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0determina la invalidaci\u00f3n, plantear sus fundamentos f\u00e1cticos, \u00a0indicar \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0que \u00a0considera \u00a0conculcados \u00a0y expresar la raz\u00f3n de su \u00a0quebranto, \u00a0especificar \u00a0el \u00a0l\u00edmite \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a partir de la cual se \u00a0produjo el vicio, as\u00ed como la cobertura de la nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, corresponde al censor evidenciar \u00a0que \u00a0procesalmente no existe manera diversa de restablecer el derecho afectado y \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, \u00a0comprobar \u00a0que \u00a0la \u00a0anomal\u00eda \u00a0denunciada tuvo injerencia \u00a0perjudicial \u00a0y \u00a0decisiva \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de justicia contenida en el fallo \u00a0impugnado \u00a0(principio de trascendencia), dado que este recurso extraordinario no \u00a0puede \u00a0 fundarse \u00a0 en \u00a0 especulaciones, \u00a0conjeturas, \u00a0afirmaciones \u00a0carentes \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n o en situaciones ausentes de quebranto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0corresponder \u00a0el ataque del demandante a \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0al \u00a0debido proceso por falta de motivaci\u00f3n de la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0ata\u00f1e \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala precisar en primer t\u00e9rmino como debe \u00a0proponerse \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0esta garant\u00eda fundamental, y en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0como \u00a0se \u00a0alega \u00a0cuando \u00a0la \u00a0misma \u00a0acusa \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n deficiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0denotado \u00a0insistentemente2, \u00a0c\u00f3mo \u00a0deben \u00a0sustentarse los ataques por la violaci\u00f3n al debido \u00a0proceso o al derecho de defensa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Viene \u00a0afirmando la Sala desde tiempo atr\u00e1s \u00a0que \u00a0el \u00a0desconocimiento al debido proceso3, debe apoyarse \u00a0en \u00a0 cuatro \u00a0columnas \u00a0primordiales: \u00a0(a) \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0del \u00a0acto \u00a0irregular; \u00a0(b) la concreci\u00f3n de la forma como \u00e9ste \u00a0afect\u00f3 \u00a0la \u00a0integridad \u00a0de la actuaci\u00f3n o conculc\u00f3 las garant\u00edas procesales; \u00a0(c) \u00a0 la \u00a0 explicaci\u00f3n \u00a0trascendente \u00a0de \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0irreparable \u00a0el da\u00f1o, es decir, demostrando su \u00a0lesividad \u00a0 y, \u00a0 (d) \u00a0 el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0 \u00a0del \u00a0 momento \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 del \u00a0 cual \u00a0 debe \u00a0 reponerse \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Deber\u00e1 conjugar el actor, los principios que \u00a0orientan \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0las \u00a0nulidades \u00a0y su convalidaci\u00f3n, como los de \u00a0concreci\u00f3n, \u00a0trascendencia, \u00a0protecci\u00f3n, taxatividad, residualidad, seguridad, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 310 de la Ley 600 de 2000, para de la \u00a0mano \u00a0de \u00a0ellos, constatar el grado de afectaci\u00f3n, potencialidad y consecuencia \u00a0inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Especific\u00e1ndose, en la violaci\u00f3n al derecho \u00a0de \u00a0defensa, si es t\u00e9cnica o material, su cobertura o radio de protecci\u00f3n, las \u00a0disposiciones \u00a0infringidas, \u00a0el estado en el que debe permanecer la actuaci\u00f3n y \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0principios \u00a0que rigen las nulidades se hubieren superado, a \u00a0fin \u00a0de \u00a0determinar \u00a0la concreta actuaci\u00f3n al haberse lesionado tal garant\u00eda y \u00a0su especifica incidencia en el juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.2 Ahora bien, la falta de motivaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0Sala4 se presenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando carece \u00a0totalmente \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0omitirse \u00a0las \u00a0razones \u00a0de \u00a0orden \u00a0f\u00e1ctico y \u00a0jur\u00eddico que sustenten la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0es \u00a0incompleta, \u00a0esto \u00a0es, el an\u00e1lisis que contiene es deficiente, \u00a0hasta el punto de que no permite su determinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Cuando la argumentaci\u00f3n que contiene es \u00a0dil\u00f3gica \u00a0 o \u00a0 ambivalente; \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 se \u00a0 sustenta \u00a0 en \u00a0argumentaciones \u00a0contradictorias \u00a0o \u00a0excluyentes, las cuales impiden conocer su verdadero sentido \u00a0y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cuando \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0es aparente y \u00a0sof\u00edstica, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0socava \u00a0la estructura f\u00e1ctica y jur\u00eddica del fallo \u00a0(este \u00a0evento \u00a0debe \u00a0ser objeto de ataque a trav\u00e9s de la causal primera, cuerpo \u00a0segundo, seg\u00fan la sistem\u00e1tica reglada en la Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adicional \u00a0a \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis arriba planteadas, tambi\u00e9n sobreviene \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n cuando no se responden los argumentos expuestos en la \u00a0apelaci\u00f3n5, \u00a0por \u00a0quebrantarse el derecho de contradicci\u00f3n que en la mayor\u00eda \u00a0de los casos debe ser resuelta por v\u00eda de la nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.1.3 \u00a0Para \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0la \u00a0falta de motivaci\u00f3n consiste, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0en la omisi\u00f3n del Tribunal en responder los argumentos \u00a0expuestos \u00a0con \u00a0motivo del recurso de apelaci\u00f3n que interpuso la defensa contra \u00a0la sentencia de primera instancia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, el fallo no hizo alusi\u00f3n expresa a la posible \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n judicial en la que particip\u00f3 la \u00a0menor \u00a0para \u00a0se\u00f1alar la casa a la que hab\u00eda ingresado, es claro que para el ad \u00a0quem \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0carece \u00a0de \u00a0relevancia para fundar su decisi\u00f3n de condena, \u00a0pues \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el fundamento probatorio del fallo lo constituyeron los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0dieron cuenta del ingreso de la menor en la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0del \u00a09 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02009 \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de Jorge Alberto Leyton\u00a0 \u00a0Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0no \u00a0sobra recalcar que equivoc\u00f3 la \u00a0v\u00eda \u00a0para \u00a0censurar \u00a0la \u00a0presunta \u00a0ilegalidad \u00a0en \u00a0la diligencia de inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0toda vez que este reparo se debe fundar por medio de la causal tercera \u00a0a trav\u00e9s del error de derecho por falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0torne intrascendente este reparo, pues \u00a0a\u00fan \u00a0de \u00a0haberse tenido por irregular dicha inspecci\u00f3n judicial,\u00a0 ello no \u00a0incid\u00eda \u00a0para \u00a0nada \u00a0en \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0demostrativa \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador de segunda \u00a0instancia \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0las declaraciones de las personas que afirmaron haber \u00a0visto \u00a0a \u00a0la menor rondando la casa del procesado, ingresar en ella y permanecer \u00a0all\u00ed por un tiempo prolongado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0frente \u00a0a \u00a0las presuntas contradicciones en las que la ni\u00f1a LRR \u00a0incurri\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0hora \u00a0en \u00a0la \u00a0que ingres\u00f3 a la casa del se\u00f1or que abus\u00f3 \u00a0sexualmente \u00a0de \u00a0ella \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no hubo alusi\u00f3n expresa en la \u00a0sentencia, \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0de todas formas el Tribunal abord\u00f3 el debate \u00a0sobre \u00a0las \u00a0varias \u00a0inconsistencias \u00a0sobre la hora exacta de los hechos, para lo \u00a0cual \u00a0confront\u00f3 \u00a0el \u00a0dicho de L\u00e1zaro Lasso Castillo, Omar Leyton, Mirta Isabel \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0y \u00a0Miguel \u00a0\u00c1ngel \u00a0Cu\u00e9llar, con el de los testigos de la Fiscal\u00eda, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0aunque \u00a0aquellos \u00a0refirieron \u00a0horas distintas a los de \u00e9stos, \u00a0\u201cninguno \u00a0de esos testigos desmiente lo denunciado, \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0casa de Leyton Orozco, y s\u00ed corroboran que aquel d\u00eda y a aquella \u00a0hora, \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a \u00a0constatar \u00a0lo \u00a0que \u00a0unos vecinos informaron\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Lo \u00a0anterior para se\u00f1alar que en el fallo de segunda instancia, no \u00a0fueron \u00a0relevantes \u00a0las \u00a0distintas \u00a0versiones sobre la hora exacta de ocurrencia \u00a0del \u00a0delito, \u00a0incluida \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0v\u00edctima, \u00a0pues \u00a0para el Tribunal fue \u00a0suficiente, \u00a0se \u00a0repite, con la demostraci\u00f3n que la ni\u00f1a LRR, entr\u00f3 a la casa \u00a0de \u00a0 Leyton \u00a0 Orozco \u00a0sin \u00a0existir \u00a0raz\u00f3n \u00a0que \u00a0justificara \u00a0all\u00ed \u00a0su \u00a0presencia, \u00a0para lo cual tuvo como \u00a0ciertos los testimonios ofrecidos por el ente fiscal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0alegato, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual, el interrogatorio de la ofendida fue \u00a0inducido, \u00a0deviene resuelto con las apreciaciones del fallador de segundo grado, \u00a0al \u00a0dotar \u00a0de \u00a0plena \u00a0credibilidad \u00a0el \u00a0dicho de la menor, sobre los tocamientos \u00a0sexuales \u00a0de \u00a0los que fue v\u00edctima y que manifest\u00f3 a trav\u00e9s del interrogatorio \u00a0realizado \u00a0por \u00a0conducto \u00a0de la psic\u00f3loga del ICBF como corresponde en casos en \u00a0donde \u00a0los \u00a0testigos son menores de edad. Adem\u00e1s de la apreciaci\u00f3n del ad quem \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0no advert\u00eda ning\u00fan tipo de \u00e1nimo por parte de la ofendida de \u00a0querer lanzar de buenas a primeras acusaciones tan graves. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0vuelve \u00a0la \u00a0Sala a insistir en la falta de trascendencia en esta \u00a0censura \u00a0ante \u00a0la \u00a0carencia de demostraci\u00f3n por parte del recurrente en torno a \u00a0qu\u00e9 \u00a0tipo \u00a0de \u00a0respuesta \u00a0dada \u00a0por \u00a0la menor, fue producto de una inducci\u00f3n y \u00a0c\u00f3mo \u00a0 dicha \u00a0respuesta \u00a0fue \u00a0tomada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de condena; adicionalmente, se recuerda al censor \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0\u00fanicamente \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a LRR lo que permiti\u00f3 al \u00a0Tribunal \u00a0concluir \u00a0la materialidad del delito y la responsabilidad del acusado, \u00a0sino \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0conjunto de las declaraciones de los vecinos del procesado, \u00a0de \u00a0los \u00a0peritos \u00a0que \u00a0respaldaron \u00a0un \u00a0episodio \u00a0de \u00a0abuso \u00a0sexual \u00a0de LRR y la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9sta, \u00a0as\u00ed \u00a0como el dicho de los deponentes aportados por la \u00a0defensa \u00a0que \u00a0en \u00a0parte \u00a0corroboraron \u00a0lo informado por los testigos de cargo en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a la visita de las autoridades de polic\u00eda a la casa del sindicado la \u00a0ma\u00f1ana de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0falta de pronunciamiento del juzgador de segundo \u00a0grado \u00a0sobre \u00a0el inapropiado rol asumido por el delegado del Ministerio P\u00fablico \u00a0durante \u00a0el \u00a0juicio, si bien es cierto, el ad quem no se pronunci\u00f3 al respecto, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0omiti\u00f3 demostrar a la Corte la trascendencia de esta circunstancia \u00a0y \u00a0su \u00a0incidencia negativa en el sentido de la decisi\u00f3n, dado que al hablar del \u00a0interrogatorio \u00a0y \u00a0contrainterrogatorio \u00a0que supuestamente hizo el representante \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad, \u00a0no relaciona qu\u00e9 tipo de preguntas dieron lugar a respuestas \u00a0cuyo \u00a0contenido \u00a0fue \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador para concluir la \u00a0culpabilidad \u00a0del procesado, en orden adem\u00e1s a verificar si el tipo de pregunta \u00a0trascendi\u00f3 \u00a0 la \u00a0 facultad \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico \u00a0 de \u00a0hacer \u00a0preguntas \u00a0complementarias, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0interrogar \u00a0sobre \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0no hayan quedado \u00a0claros \u00a0durante \u00a0el \u00a0interrogatorio, \u00a0contrainterrogatorio, directo o redirecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0\u00faltimas, \u00a0dicho \u00a0reparo \u00a0se qued\u00f3 en el mero enunciado, no se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0en \u00a0que consisti\u00f3 la trasgresi\u00f3n al principio de igualdad de armas, \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que la omisi\u00f3n del \u00a0Tribunal en dar respuesta a esta alegaci\u00f3n, resulta irrelevante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Conforme \u00a0con \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0falta de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ser\u00e1 inadmitido, pues advierte la Corte que los \u00a0motivos \u00a0que a juicio del ad quem permitieron la confirmaci\u00f3n de la condena, se \u00a0expresan \u00a0con claridad en la sentencia, los cuales tienen realci\u00f3n\u00a0 con el \u00a0poder \u00a0suasorio que le merecieron a los juzgadores de instancia, los testimonios \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, \u00a0de \u00a0los \u00a0vecinos \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0profesionales \u00a0que \u00a0conceptuaron \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0ni\u00f1a LRR, s\u00ed hab\u00eda sido sometida a un\u00a0 episodio \u00a0de \u00a0erotizaci\u00f3n \u00a0temprana, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de fuerza demostrativa de los \u00a0testimonios \u00a0tra\u00eddos \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0A lo anterior debe sumarse la falta de \u00a0virtualidad \u00a0de \u00a0los alegatos impugnatorios de la defensa, pues incluso de haber \u00a0sido \u00a0acogidos por la Corporaci\u00f3n de segundo grado, no tienen la virtualidad de \u00a0cambiar el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0se trata de un problema de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0deficiente, \u00a0sino \u00a0del \u00a0desacuerdo \u00a0que le merecen a la defensa las \u00a0razones \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0en punto de la fuerza demostrativa de la prueba de cargo \u00a0que soport\u00f3 la decisi\u00f3n de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Respecto a \u00a0la \u00a0segunda \u00a0censura \u00a0que \u00a0el \u00a0casionista postula como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por errores \u00a0de \u00a0 hecho \u00a0 derivados \u00a0de \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad\u00a0 \u00a0respecto\u00a0 de\u00a0 los testimonios de Ana Rubiela Carre\u00f1o \u00a0Gait\u00e1n, \u00a0la menor v\u00edctima LRR y la testigo perito Ana Milena Londo\u00f1o, tampoco \u00a0fueron \u00a0argumentados \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con los principios de la l\u00f3gica y debida \u00a0fundamentaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 trat\u00e1ndose \u00a0 de \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0que \u00a0es \u00a0el motivo que se invoca en la demanda objeto de estudio, \u00a0\u201c\u00e9ste \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando el juzgador al apreciar \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, \u00a0falsea \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material, \u00a0bien porque le hace \u00a0agregados \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0corresponden \u00a0a su texto (tergiversaci\u00f3n por adici\u00f3n), \u00a0porque \u00a0omite tener en cuenta apartes importantes del mismo (tergiversaci\u00f3n por \u00a0cercenamiento), \u00a0 o \u00a0 porque \u00a0 trasmuta \u00a0 su \u00a0literalidad \u00a0(tergiversaci\u00f3n \u00a0por \u00a0trasmutaci\u00f3n). \u00a0Esto \u00a0significa \u00a0que \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0debe \u00a0hacerse cuando se \u00a0plantea \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0es \u00a0precisar \u00a0qu\u00e9 dice la prueba que se afirma \u00a0tergiversada, \u00a0y cu\u00e1l fue el contenido que el juzgador le atribuy\u00f3, en orden a \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0entre \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0existen discrepancias, y que por raz\u00f3n de \u00a0\u00e9stas \u00a0se \u00a0le \u00a0puso \u00a0a \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0dice\u201d6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cualquier \u00a0cargo de error de hecho por violaci\u00f3n indirecta, como el \u00a0mismo \u00a0tiene \u00a0que ver con el proceso l\u00f3gico desplegado por el juez para valorar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0exige \u00a0de \u00a0quien lo demanda, la carga argumentativa de hacer ver en \u00a0forma \u00a0expresa \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0que \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0exige \u00a0del \u00a0censor \u00a0indicar \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n y la trascendencia de \u00a0\u00e9sta, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0del contenido de la probanza con las \u00a0premisas \u00a0utilizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0instancia \u00a0para \u00a0dar por acreditada \u00a0determinada \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0se evidencie la tergiversaci\u00f3n, el \u00a0cercenamiento \u00a0o \u00a0la \u00a0transmutaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que el elemento de juicio muestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2.2 \u00a0Para el presente caso, aunque el recurrente no precisa a qu\u00e9 \u00a0tipo \u00a0de tergiversaci\u00f3n corresponde el yerro del Tribunal, s\u00ed se\u00f1ala en torno \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Rubiela Carre\u00f1o, que se puso a decir a la testigo algo \u00a0que \u00a0ella \u00a0no \u00a0dijo, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0que hab\u00eda tenido conocimiento directo sobre el \u00a0ingreso, \u00a0permanencia \u00a0y \u00a0salida \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0LRR de la casa de Jorge Alberto \u00a0Leyton Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0varios \u00a0los reparos que se advierten en \u00a0esta \u00a0censura, \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos, la calificaci\u00f3n de este testimonio como \u00a0prueba \u00a0de \u00a0referencia, \u00a0pues el censor confunde este concepto con el de testigo \u00a0de oidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2.2.1 \u00a0Seg\u00fan el art\u00edculo 437 de la Ley 906 de 2004, la prueba de \u00a0referencia \u00a0es \u00a0toda \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0fuera \u00a0del \u00a0juicio \u00a0oral y que es \u00a0utilizada \u00a0para \u00a0probar o excluir uno o varios elementos del delito, el grado de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo, las circunstancias de atenuaci\u00f3n o de agravaci\u00f3n \u00a0punitivas, \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0o \u00a0extensi\u00f3n \u00a0del \u00a0da\u00f1o \u00a0irrogado y cualquier otro \u00a0aspecto \u00a0sustancial \u00a0objeto \u00a0de \u00a0debate, cuando no sea posible practicarla en el \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la prueba de referencia son entonces7: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i. Una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0una \u00a0persona por fuera del juicio \u00a0oral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii. Que \u00a0verse \u00a0sobre \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0en \u00a0forma \u00a0directa o personal haya \u00a0tenido la ocasi\u00f3n de observar o percibir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii. Que \u00a0exista \u00a0un \u00a0medio o modo de prueba que se ofrece como evidencia \u00a0para \u00a0probar \u00a0la verdad de los hechos de que informa la declaraci\u00f3n (testigo de \u00a0o\u00eddas por ejemplo) y \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iv. Que \u00a0la \u00a0verdad \u00a0que \u00a0se \u00a0pretende probar tenga por objeto afirmar o \u00a0negar \u00a0aspectos \u00a0sustanciales \u00a0del \u00a0debate \u00a0(tipicidad \u00a0de la conducta, grado de \u00a0intervenci\u00f3n, \u00a0 circunstancias \u00a0 de \u00a0 atenuaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0punitivas, \u00a0naturaleza o extensi\u00f3n del da\u00f1o causado, entre otros). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prueba de referencia se refiere entonces \u00a0a\u00a0 \u00a0aquel \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0(grabaci\u00f3n, \u00a0escrito, audio, incluso un \u00a0testimonio), \u00a0que \u00a0se \u00a0lleva \u00a0al \u00a0proceso \u00a0para \u00a0dar \u00a0a \u00a0conocer \u00a0un \u00a0testimonio \u00a0practicado \u00a0por \u00a0fuera \u00a0del juicio, en orden a demostrar que es verdadero cuando \u00a0es \u00a0imposible \u00a0llevar \u00a0al \u00a0testigo \u00a0por las causas expresamente se\u00f1aladas en la \u00a0ley; \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9ste \u00a0un \u00a0instituto \u00a0que \u00a0obviamente \u00a0raya \u00a0con \u00a0los principios \u00a0probatorios \u00a0del juicio, principalmente los de inmediaci\u00f3n y contradicci\u00f3n, su \u00a0admisibilidad \u00a0se \u00a0torna \u00a0excepcional \u00a0y tambi\u00e9n su fuerza demostrativa resulta \u00a0menguada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, el testigo de o\u00eddas, es aquel \u00a0cuyo \u00a0conocimiento \u00a0sobre \u00a0un particular suceso, es adquirido a trav\u00e9s de otras \u00a0fuentes \u00a0distintas \u00a0a \u00a0su \u00a0percepci\u00f3n \u00a0directa \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0cuyo poder \u00a0suasorio \u00a0debe \u00a0ser sopesado por el juez por la mayor o \u00a0menor \u00a0 fiabilidad \u00a0 de \u00a0 esa \u00a0 fuente \u00a0 precaria \u00a0 de \u00a0conocimiento8. La \u00a0admisibilidad \u00a0del \u00a0testigo de o\u00eddas, a diferencia de la prueba \u00a0de \u00a0referencia, \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra condicionada a las especiales situaciones que \u00a0se\u00f1ala \u00a0la \u00a0ley, \u00a0pues \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0puede accederse a su pr\u00e1ctica, pero se \u00a0enfrentar\u00e1 \u00a0a \u00a0problemas \u00a0de \u00a0idoneidad \u00a0demostrativa \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0directos, \u00a0lo \u00a0cual depender\u00e1 de la valoraci\u00f3n probatoria que en sana cr\u00edtica \u00a0haga el juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0la prueba de referencia, no \u00a0solo \u00a0se enfrentar\u00e1 a inconvenientes sobre su poder suasorio, sino a cuestiones \u00a0que \u00a0afectan \u00a0el debido proceso constitucional en lo que ata\u00f1e a los principios \u00a0que regulan la pr\u00e1ctica de los medios de convicci\u00f3n en el juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con claridad se advierte que la situaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Ana \u00a0Rubiela \u00a0Gait\u00e1n, \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0con \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba de \u00a0referencia, \u00a0pues \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0el \u00a0testigo que percibi\u00f3 directamente el \u00a0ingreso \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0LRR \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0estaba \u00a0impedido para \u00a0comparecer \u00a0a \u00a0declarar \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, es m\u00e1s, el se\u00f1or Fredy Orlando Brito, \u00a0esposo \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Rubiela, \u00a0acudi\u00f3 al debate p\u00fablico y declar\u00f3 haber observado \u00a0desde \u00a0su \u00a0casa \u00a0el \u00a0ingreso \u00a0y \u00a0permanencia de la menor en la casa de su vecino \u00a0Jorge \u00a0Alberto \u00a0Leyton \u00a0Orozco a tempranas horas de la ma\u00f1ana del 9 de marzo de \u00a02009, \u00a0elemento \u00a0del \u00a0juicio que respet\u00f3 los principios que impone la pr\u00e1ctica \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0tal medida, Ana Rubiela Gait\u00e1n, no es una testigo de referencia \u00a0como \u00a0lo quiere hacer ver el recurrente, sino una testigo de o\u00eddas frente a una \u00a0particular \u00a0circunstancia \u00a0como \u00a0lo \u00a0fue \u00a0el \u00a0ingreso y permanencia de LRR en la \u00a0residencia \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0testigo \u00a0directo de circunstancias tales como \u00a0haber \u00a0observado \u00a0a \u00a0la \u00a0ni\u00f1a rondando la casa del acusado esa ma\u00f1ana antes de \u00a0que \u00a0su \u00a0esposo \u00a0la \u00a0viera \u00a0entrar, al igual que de haberla visto en m\u00e1s de una \u00a0ocasi\u00f3n en esa misma actitud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2.2.2 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0incurre \u00a0el \u00a0casacionista en el error de entrar a \u00a0discutir \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria \u00a0la \u00a0credibilidad de la testigo, por no haber \u00a0presenciado \u00a0en \u00a0forma \u00a0directa \u00a0el ingreso de la ni\u00f1a a la casa del procesado, \u00a0pues \u00a0su \u00a0conocimiento \u00a0sobre este aspecto lo obtuvo por lo que le manifest\u00f3 su \u00a0esposo, \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0esta \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0relaci\u00f3n guarda con un falso juicio por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Juzgador \u00a0de \u00a0instancia derivado de un yerro en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0sino \u00a0con \u00a0el \u00a0desacuerdo de la defensa respecto del poder demostrativo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le otorg\u00f3 a este testimonio, siendo ello un debate propio de \u00a0las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2.3 \u00a0Lo \u00a0mismo \u00a0ha \u00a0de \u00a0decirse \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la cr\u00edtica que lanza \u00a0sobre\u00a0 \u00a0la \u00a0falta \u00a0de valoraci\u00f3n de aspectos importantes rese\u00f1ados por el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0v\u00edctima \u00a0LRR, \u00a0puntualmente \u00a0en \u00a0lo que aludi\u00f3 a la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0del \u00a0agresor \u00a0como el padre de una de sus amiguitas y al abuso del \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0por \u00a0un \u00a0campesino de la regi\u00f3n, lo cual \u00a0califica como un cercenamiento de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0todas \u00a0formas, \u00a0adem\u00e1s de la identificaci\u00f3n del error de hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0tambi\u00e9n \u00a0corresponde \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del vicio, esto es, que de no haberse \u00a0cometido, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0contraria, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Claramente \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 de \u00a0 segundo \u00a0 grado \u00a0resultaron \u00a0irrelevantes \u00a0los \u00a0aspectos del testimonio de la menor antes referenciados, pues \u00a0de \u00a0manera \u00a0expresa \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0emerg\u00eda medio de convicci\u00f3n alguno que \u00a0pudiera \u00a0desvirtuar el hecho que dio por probado, acerca del ingreso de LRR a la \u00a0casa \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Alberto \u00a0Leyton \u00a0Orozco, su \u00a0permanencia all\u00ed, el arribo de la polic\u00eda al lugar, y la falta \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0la ni\u00f1a hubiera entrado a la casa del procesado, \u00a0eventualidades \u00a0\u00e9stas \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las cuales se fundament\u00f3 el fallo. En tal \u00a0medida, \u00a0a\u00fan \u00a0acept\u00e1ndose que el testimonio de LRR fue cercenado, dicho yerro, \u00a0resulta \u00a0intrascendente \u00a0frente a la identificaci\u00f3n de los motivos que llevaron \u00a0al Tribunal a confirmar la sentencia de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2.4 \u00a0Y \u00a0por \u00faltimo, en lo que ata\u00f1e al falso juicio de identidad \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio de la perito psic\u00f3loga Ana Milena Londo\u00f1o, es cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0informe y luego en su testimonio, no aludi\u00f3 a que la ni\u00f1a haya en \u00a0alg\u00fan \u00a0momento dado el nombre o apellido de su agresor, como s\u00ed se consigna en \u00a0el \u00a0numeral \u00a04.2.1.7., \u00a0de la sentencia de segunda instancia, sin embargo, dicho \u00a0vicio \u00a0por \u00a0adici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que los dem\u00e1s que enunci\u00f3 la \u00a0defensa, \u00a0tampoco \u00a0resultan \u00a0trascendentes, \u00a0pues \u00a0los medios de convicci\u00f3n que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento para determinar la identificaci\u00f3n del abusador al que \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0aludi\u00f3 \u00a0como \u00a0un \u00a0\u201cse\u00f1or\u201d, \u00a0como el \u201cpap\u00e1 de su amiguita\u201d, \u00a0fueron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Ana Rubiela Gait\u00e1n y Fredy Orlando Brito, a partir \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0era el se\u00f1or Jorge Alberto\u00a0 \u00a0Leyton\u00a0 Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 manera \u00a0alguna \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0estructurar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del acusado, debi\u00f3 acudir al testimonio de la \u00a0Pisc\u00f3loga \u00a0Ana \u00a0Milena \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0pues \u00a0este fue el fundamento probatorio para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de la conducta, al conceptuar que la ni\u00f1a presentaba \u00a0caracter\u00edsticas indicativas de que hab\u00eda sido objeto de abuso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0Corte inadmitir\u00e1 la demanda en relaci\u00f3n con \u00a0los \u00a0 reparos \u00a0 de \u00a0 falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pues \u00a0en \u00a0su \u00a0mayor\u00eda \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de la defensa se dirige a atacar la credibilidad de la que dot\u00f3 \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 a \u00a0 algunos \u00a0 testimonios, \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria, \u00a0y \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0resta, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no demostr\u00f3, es m\u00e1s no se \u00a0advierte, \u00a0que \u00a0los \u00a0posibles \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0sobre \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0tratados en este cap\u00edtulo, trasciendan hasta el punto de que al no \u00a0haberse incurrido en ellos el fallo hubiera sido absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Falso \u00a0raciocionio \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio de Fredy Orlando Brito \u00a0Palmero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0quien \u00a0lo \u00a0alega \u00a0indicar \u00a0en \u00a0forma objetiva qu\u00e9 dice el medio \u00a0probatorio, \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0equivocadamente \u00a0arrib\u00f3 el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0cu\u00e1l es la correcta, as\u00ed como el m\u00e9rito persuasivo otorgado y el \u00a0postulado \u00a0l\u00f3gico, la ley cient\u00edfica o la m\u00e1xima de experiencia\u00a0 que fue \u00a0desconocida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0corresponde \u00a0al recurrente identificar la \u00a0norma \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0 sustancial \u00a0 que \u00a0 indirectamente \u00a0 result\u00f3 \u00a0excluida \u00a0o \u00a0indebidamente \u00a0aplicada \u00a0y \u00a0la trascendencia del error en aras de establecer que \u00a0de \u00a0no haberse incurrido en el yerro aludido, el sentido de la sentencia hubiera \u00a0sido \u00a0sustancialmente opuesto a aquel contenido en la decisi\u00f3n atacada por v\u00eda \u00a0del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de valoraci\u00f3n cr\u00edtica del medio de convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0funda la sentencia, por lo cual entra en contradicci\u00f3n con un razonamiento \u00a0l\u00f3gico \u00a0y\/o \u00a0cient\u00edfico que conlleva a una conclusi\u00f3n errada. De all\u00ed que se \u00a0atribuya \u00a0al demandante, no la mera enunciaci\u00f3n de la trasgresi\u00f3n a las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, sino la carga de identificar cu\u00e1l regla de experiencia, \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia se desconoci\u00f3, y c\u00f3mo, tal desconocimiento \u00a0trascendi\u00f3 \u00a0en el resultado del fallo, es decir, debe hacer ver el casacionista \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0absurda \u00a0a\u00a0 \u00a0la \u00a0que arrib\u00f3 el juez de segundo grado como \u00a0resultado de un equivocado razonamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0anterior \u00a0ejercicio \u00a0fue \u00a0omitido \u00a0por \u00a0el casacionista, pues de \u00a0principio \u00a0a \u00a0fin \u00a0al desarrollar su cr\u00edtica sobre este testimonio, se dedica a \u00a0atacar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0del testigo, poniendo en evidencia las contradicciones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 Fredy Brito, frente a otras declaraciones, a quien tacha \u00a0de \u00a0querer \u00a0sindicar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por los problemas de vecindad existentes en \u00a0ambos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0obvias \u00a0razones, al poner en entredicho lo manifestado por este \u00a0testigo,\u00a0 \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0indica \u00a0cu\u00e1l \u00a0m\u00e1xima de la experiencia o de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0fue \u00a0vulnerada, \u00a0cu\u00e1l fue la inferencia a la que arrib\u00f3 el Tribunal y \u00a0cu\u00e1l \u00a0de acuerdo con esas reglas, era la conclusi\u00f3n correcta, pues se reitera, \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0este \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0corresponde \u00a0con el ejercicio del \u00a0derecho \u00a0de contradicci\u00f3n sobre la prueba, propio de las instancias, motivo por \u00a0el\u00a0 que el cargo de falso raciocinio, ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 Por \u00faltimo, la \u00a0defensa \u00a0alude\u00a0 \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonio de Mar\u00eda Benilde Carre\u00f1o y Omar de la \u00a0Hoz \u00a0Matamoros, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales, aunque sobre el primero dice que fue \u00a0tergiversado, \u00a0y \u00a0del \u00a0segundo, \u00a0que \u00a0no fue tenido en cuenta, no demuestra qu\u00e9 \u00a0tipo \u00a0de \u00a0defecto se trata y vuelve a incurrir en un ejercicio de contradicci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0sobre \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0de \u00a0dichas \u00a0declaraciones, \u00a0atacando \u00a0la credibilidad de sus dichos, lo cual como ya se dijo en precedencia, \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0y no intentar exponer ante la Corte argumentos \u00a0encaminados \u00a0a \u00a0restar \u00a0o a sumar la fuerza demostrativa de las pruebas, por que \u00a0la casaci\u00f3n no es una tercera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0deviene necesaria la inadmisi\u00f3n del libelo por \u00a0todos los cargos propuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MECANISMO DE INSISTENCIA \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Corte \u00a0decida \u00a0no \u00a0darle curso a una demanda de casaci\u00f3n, es \u00a0procedente \u00a0la insistencia, cuyas reglas, en ausencia de disposici\u00f3n legal, han \u00a0sido \u00a0 definidas \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 en \u00a0 los \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos9: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(ii) \u00a0La \u00a0insistencia \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0promovida \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9l a quien asiste inter\u00e9s en que se \u00a0reconsidere \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Los \u00a0dem\u00e1s \u00a0intervinientes en el proceso no tienen \u00a0dicha \u00a0facultad, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0habiendo \u00a0tenido ocasi\u00f3n de acudir al recurso \u00a0extraordinario, \u00a0el \u00a0no \u00a0hacerlo \u00a0supone conformidad con los fallos adoptados en \u00a0sede de las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0(iii) \u00a0La solicitud de insistencia puede elevarse ante el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de sus delegados para la casaci\u00f3n penal, o ante alguno de \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0integrantes de la Sala de Casaci\u00f3n Penal, seg\u00fan lo decida el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0(iv) \u00a0La \u00a0solicitud \u00a0respectiva \u00a0puede \u00a0tener dos finalidades: la de \u00a0rebatir \u00a0los argumentos con fundamento en los cuales la Sala decidi\u00f3 no admitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0o para demostrar por qu\u00e9 no empece las incorrecciones del libelo, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0haga \u00a0uso \u00a0de su facultad oficiosa para superar sus \u00a0defectos y decidir de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0(v) \u00a0Es \u00a0potestativo \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0disidente \u00a0o del Delegado del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0ante quien se formula la insistencia, optar por someter el \u00a0asunto \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de la Sala o no presentarlo para su revisi\u00f3n, evento \u00a0\u00faltimo \u00a0en \u00a0que \u00a0informar\u00e1 \u00a0de ello al peticionario. As\u00ed mismo, cualquiera de \u00a0ellos \u00a0puede \u00a0invocar \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0directamente \u00a0ante \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0manera \u00a0oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0(vi) \u00a0El \u00a0auto \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0admite \u00a0la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0trae \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0firmeza \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0se \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0con \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0invocar \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, efectos que no \u00a0se \u00a0alteran \u00a0con \u00a0la \u00a0petici\u00f3n de insistencia, ni con su tr\u00e1mite, a no ser que \u00a0ella prospere y conlleve a la admisi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0turno, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0ley no \u00a0establece \u00a0t\u00e9rminos \u00a0para \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de la insistencia, es preciso fijarlos \u00a0conforme \u00a0la \u00a0facultad \u00a0que en tal sentido se consagra en el art\u00edculo 159 de la \u00a0Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con tal prop\u00f3sito, teniendo en cuenta que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la cual no se admite la demanda est\u00e1 contenida en un \u00a0auto \u00a0a \u00a0cuyo \u00a0enteramiento \u00a0o \u00a0publicidad debe procederse obligatoriamente, con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en sentencia C-641 del 13 de agosto de 2002, por v\u00eda \u00a0del \u00a0procedimiento \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 169, inciso 3, de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0esto es &#8220;mediante comunicaci\u00f3n escrita dirigida \u00a0por \u00a0telegrama, \u00a0correo \u00a0certificado, facs\u00edmil, correo electr\u00f3nico o cualquier \u00a0otro \u00a0 medio \u00a0 id\u00f3neo \u00a0que \u00a0haya \u00a0sido \u00a0indicado \u00a0por \u00a0las \u00a0partes&#8221;, \u00a0se \u00a0establecer\u00e1 el t\u00e9rmino de cinco (5) d\u00edas contados a partir \u00a0de \u00a0la fecha en que se produzca alguna de las anteriores formas de notificaci\u00f3n \u00a0al \u00a0demandante, \u00a0como \u00a0plazo \u00a0para que \u00e9ste solicite al Ministerio P\u00fablico o a \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0si \u00a0a \u00a0bien \u00a0lo tiene, \u00a0insistencia en el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, teniendo en cuenta que el examen de \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0insistencia \u00a0supone \u00a0un \u00a0estudio ponderado de la misma, de la \u00a0demanda, \u00a0del \u00a0auto por el cual no se admiti\u00f3 y de la actuaci\u00f3n respectiva, se \u00a0otorgar\u00e1 \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0o \u00a0al \u00a0Magistrado interesado un t\u00e9rmino de \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0el \u00a0examen de la tem\u00e1tica planteada, vencido el cual \u00a0podr\u00e1n \u00a0someter \u00a0el \u00a0asunto \u00a0a discusi\u00f3n de la Sala o informar al peticionario \u00a0sobre su decisi\u00f3n de no darle curso a la petici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado Jorge Alberto Leyton Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0184 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0es \u00a0facultad \u00a0del demandante elevar \u00a0petici\u00f3n de insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JOS\u00c9 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ALBERTO \u00a0 CASTRO \u00a0 CABALLERO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0PEREZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 GOMEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MARIA DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE \u00a0LEMOS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 12 de diciembre de 2005. Rad. 24322, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Auto \u00a0del 28 de julio de 2008, radicado 29.695. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 En el \u00a0mismo \u00a0sentido, Corte Suprema de Justicia: radicaci\u00f3n 16.363 del 30 de julio de \u00a02002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Casaci\u00f3n del 11 de febrero de 2004, radicado 17795 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Casaciones \u00a0del\u00a0 \u00a025 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1999 radicado 11279 y del 10 de mayo de \u00a02006, radicado 22082.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Casaci\u00f3n 15.586 de octubre 16 de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Casaci\u00f3n 24477 del 6 de marzo de 2008 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Casaci\u00f3n 16330 del 7 de noviembre de 2002 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Auto \u00a0del 12 de diciembre de 2005 (radicado 24.322). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n\u00ba \u00a035250 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO \u00a0 Aprobado Acta No.225 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0seis (6) de julio de dos mil \u00a0once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-22108","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22108"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22108\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}