{"id":21991,"date":"2023-09-12T16:33:31","date_gmt":"2023-09-12T16:33:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3479004-08-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:33:31","modified_gmt":"2023-09-12T16:33:31","slug":"3479004-08-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3479004-08-11\/","title":{"rendered":"34790(04-08-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 34790 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 276. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., cuatro (4) de agosto de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala las demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por los apoderados del acusado JOS\u00c9 ALFREDO GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO, \u00a0de \u00a0los \u00a0terceros civilmente responsables MANUEL ANTONIO RODR\u00cdGUEZ \u00a0TORRES \u00a0y \u00a0la \u00a0COMPA\u00d1\u00cdA \u00a0METROPOLITANA \u00a0DE \u00a0TRANSPORTES \u00a0S.A.; y el llamado en \u00a0garant\u00eda \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Seguros AC SEGUROS S.A., contra el fallo de 7 de mayo \u00a0de \u00a02010, \u00a0mediante el cual el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 revoc\u00f3 la sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia dictada el 12 de mayo de 2009 por el Juzgado Octavo Penal \u00a0Municipal \u00a0de la misma ciudad, que absolvi\u00f3 a GARZ\u00d3N PRIMICERIO y en su lugar, \u00a0lo \u00a0 conden\u00f3 \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El 18 de noviembre de 2005, aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a06:50 de la tarde, en la calle 11 Este frente a la nomenclatura 55-85 Sur \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0el \u00a0veh\u00edculo de servicio p\u00fablico de placas SFR 357 conducido por \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO \u00a0arroll\u00f3 \u00a0al \u00a0menor L.A.C.R. de 13 a\u00f1os de \u00a0edad, \u00a0le \u00a0caus\u00f3 \u00a0aplastamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0pierna \u00a0derecha \u00a0que \u00a0conllev\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0amputaci\u00f3n, \u00a0le \u00a0gener\u00f3 \u00a0una \u00a0incapacidad \u00a0definitiva de 45 d\u00edas, secuelas de \u00a0deformidad \u00a0f\u00edsica que afecta el cuerpo, perturbaci\u00f3n funcional del \u00f3rgano de \u00a0la \u00a0locomoci\u00f3n \u00a0y \u00a0p\u00e9rdida \u00a0del \u00a0miembro inferior derecho, todas, de car\u00e1cter \u00a0permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El 30 de junio de 2008, bajo el rito de \u00a0la \u00a0Ley 906 de 2004, la fiscal\u00eda le formul\u00f3 a JOS\u00c9 ALFREDO GARZ\u00d3N PRIMICERIO \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 como \u00a0 autor \u00a0 del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0culposas1; el 22 de agosto siguiente se \u00a0llev\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 cabo \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0 preparatoria2 \u00a0y \u00a0el 17 de abril de 2009 se \u00a0verific\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 juzgamiento3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0de 12 de mayo de \u00a02009, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Octavo \u00a0Penal Municipal de Bogot\u00e1 absolvi\u00f3 a JOS\u00c9 ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO, como autor del delito de lesiones \u00a0personales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0culposas4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Inconforme con esta decisi\u00f3n, el fiscal \u00a0delegado \u00a0la \u00a0recurri\u00f3 y el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 la revoc\u00f35. Anunciado el \u00a0sentido \u00a0condenatorio \u00a0del \u00a0fallo \u00a0remiti\u00f3 \u00a0el \u00a0asunto para que el a \u00a0 quo \u00a0 adelantara \u00a0el \u00a0incidente \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0al \u00a0cabo del cual, la instancia,\u00a0 el 12 de marzo de \u00a02010 \u00a0conden\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0solidaria \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 ALFREDO GARZ\u00d3N PRIMICERIO, a los \u00a0terceros \u00a0 \u00a0 \u00a0 civilmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 responsables \u00a0 \u00a0 \u00a0 vinculados \u00a0 \u00a0 \u00a0 (representante \u00a0legal de la COMPA\u00d1\u00cdA METROPOLITANA de TRANSPORTES \u00a0S.A. \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Rojas Cer\u00f3n, a Manuel Antonio Rodr\u00edguez Torres propietario \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0placas \u00a0SFR \u00a0357, \u00a0la Compa\u00f1\u00eda de Seguros AC SEGUROS S.A., \u00a0hasta \u00a0la \u00a0cobertura \u00a0de la p\u00f3liza No. 2093), la suma \u00a0de \u00a0$8.650.000.oo \u00a0por \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a080 \u00a0salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0 \u00a0 vigentes \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0morales,6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 esta \u00a0 manera, \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem, el 7 de mayo de 2010 conden\u00f3 a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposas a 12 meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0multa \u00a0de \u00a07 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales vigentes; la \u00a0privaci\u00f3n \u00a0de \u00a0conducir \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores por un lapso de 16 meses; a la \u00a0inhabilidad \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por un per\u00edodo \u00a0igual \u00a0al \u00a0de \u00a0la \u00a0pena principal; le concedi\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena; \u00a0y \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0incidente de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0la modific\u00f3 en el sentido de incrementar los perjuicios \u00a0morales a 142 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0En \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0los \u00a0apoderados \u00a0del acusado y de los terceros civilmente responsables integrados por \u00a0la \u00a0Compa\u00f1\u00eda de Seguros AC SEGUROS S.A., MANUEL ANTONIO RODR\u00cdGUEZ TORRES y la \u00a0COMPA\u00d1\u00cdA \u00a0 METROPOLITANA \u00a0 de \u00a0 TRANSPORTES \u00a0 S.A. \u00a0interpusieron \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS \u00a0DEMANDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- La presentada \u00a0a nombre de la Compa\u00f1\u00eda de Seguros AC SEGUROS S.A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0formula como cargo \u00fanico la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0al considerar que el Tribunal desconoci\u00f3 la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 inocencia \u00a0 y \u00a0 al \u00a0 transgredir \u00a0esta \u00a0prerrogativa \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente, los art\u00edculos 111 y 114 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice, \u00a0que \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la sentencia de la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, radicaci\u00f3n n\u00famero 21554 de 2004, al tratarse del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0garant\u00eda, \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n del reparo se debe hacer \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de \u00a02004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego reitera, que para la proposici\u00f3n del \u00a0ataque, \u00a0cuestionar\u00e1 \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctico \u00a0probatoria \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0con relaci\u00f3n a la responsabilidad del acusado en la producci\u00f3n de la \u00a0conducta culposa que se le reprocha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, tras disertar de manera extensa sobre \u00a0el \u00a0 \u00a0instituto \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0indubio \u00a0 pro \u00a0reo \u00a0y con base en doctrina extranjera, donde cita a JOAN PIC\u00d3 I \u00a0JUNOY, \u00a0 Las \u00a0Garant\u00edas \u00a0Constitucionales \u00a0del \u00a0Proceso; \u00a0a \u00a0GIUSSEPE \u00a0BETTIOL, \u00a0Instituciones \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Procesal \u00a0y \u00a0Penal; \u00a0a \u00a0ENRIQUE BACIGALUPO ZAPATER, \u00a0Justicia \u00a0Penal y Derechos Fundamentales; a MANUEL MIRANDA ESTRAMPES, la M\u00ednima \u00a0Actividad \u00a0Probatoria \u00a0en \u00a0el Proceso Penal; la sentencia C-774\/2001 de la Corte \u00a0Constitucional; \u00a0y \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0n\u00famero \u00a022179 \u00a0de 2006 de esta Corporaci\u00f3n, \u00a0realiza \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0sobre \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0y determinaci\u00f3n \u00a0indiciaria \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0sobre el tema del exceso de velocidad y concluye, que \u00a0existe incertidumbre sobre el establecimiento de tal circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo, controvierte que el hecho \u00a0determinante \u00a0del accidente fue la actividad de la v\u00edctima. Discurre en el tema \u00a0sobre \u00a0el \u00a0ancho \u00a0de \u00a0la v\u00eda y finaliza en oposici\u00f3n a la decisi\u00f3n recurrida, \u00a0con \u00a0 la \u00a0 persistente \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0incertidumbre \u00a0probatoria \u00a0sobre \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual JOS\u00c9 ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0 PRIMICERIO \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0condenado \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0del \u00a0mandato \u00a0constitucional, \u00a0conforme \u00a0al \u00a0cual, \u00a0la duda debi\u00f3 resolverse en su beneficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 como \u00a0 normas \u00a0 violadas \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0los art\u00edculos 111 y 114 del C\u00f3digo Penal, sin explicar \u00a0el \u00a0por \u00a0qu\u00e9; \u00a0y \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 7\u00b0 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal y 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita casar la sentencia atacada y en su \u00a0lugar absolver a JOS\u00c9 ALFREDO GARZ\u00d3N PRIMICERIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Presentada \u00a0a nombre del acusado JOS\u00c9 \u00a0ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0METROPOLITANA \u00a0de \u00a0TRANSPORTES \u00a0S.A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0formulan 4 cargos, los dos primeros por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, soportados en variados errores de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho, respectivamente; el tercero, por la violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial; \u00a0y \u00a0el \u00a0cuarto, \u00a0motivado\u00a0 en la reparaci\u00f3n integral, \u00a0conforme a la causal 4 del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Dice que se incurri\u00f3 en plurales errores de \u00a0hecho \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 como \u00a0 se \u00a0 relacionan \u00a0 a \u00a0continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.1. El Tribunal incurri\u00f3 en falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0al \u00a0dar \u00a0por establecido que el impacto ocurri\u00f3 en el momento en \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0intentaba cruzar la calle, cuando lo acontecido corresponde a \u00a0que \u00e9sta se encontraba all\u00ed jugando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rese\u00f1a \u00a0de \u00a0manera parcial y selectiva los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Wilmar \u00a0Javier Quevedo Le\u00f3n, Jos\u00e9 del Carmen Leyton Ariza, la \u00a0v\u00edctima \u00a0L.A.C.R. \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen Fajardo Enrique; y apartes del fallo, \u00a0respecto \u00a0de los cuales afirma, el ad quem \u00a0 los \u00a0 tergivers\u00f3, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0y \u00a0alter\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0expresi\u00f3n \u00a0objetiva, \u00a0al \u00a0tener \u00a0por demostrado que el impacto ocurri\u00f3 cuando el lesionado \u00a0intentaba \u00a0cruzar \u00a0la \u00a0calle, \u00a0cuando lo ocurrido fue, que los muchachos estaban \u00a0jugando, \u00a0\u201c\u2026y \u00a0as\u00ed lo demuestran los testimonios \u00a0mencionados.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca que la distorsi\u00f3n del contenido de \u00a0la \u00a0testimonial\u00a0 se presenta cuando el juzgador de segundo grado consider\u00f3 \u00a0que \u00a0 \u00a0 quienes \u00a0 \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0v\u00edctima \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0\u201c\u2026enf\u00e1ticos \u00a0 en \u00a0 sostener \u00a0que \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0Ruiz \u00a0trataba \u00a0de \u00a0regresar \u00a0a \u00a0la \u00a0acera \u00a0a \u00a0la \u00a0que se hab\u00eda dirigido y daba dos o tres pasos en \u00a0sentido \u00a0 contrario, \u00a0 cuando \u00a0fue \u00a0atropellado \u00a0por \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0que \u00a0rodaba \u00a0invadiendo \u00a0carril \u00a0y \u00a0a \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad \u00a0y \u00a0que \u00a0el comportamiento de su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0Wilmer, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0haber \u00a0contribuido \u00a0al siniestro, lo que \u00a0busc\u00f3 \u00a0fue \u00a0tratar \u00a0de \u00a0evitar \u00a0el mismo, al perseguir halarlo para frustrar la \u00a0inminente \u00a0colisi\u00f3n \u00a0que \u00a0percibi\u00f3, gracias a que el bus circulaba a exceso de \u00a0velocidad de donde intuy\u00f3 que no pod\u00eda frenar\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca, que al mismo tiempo concluy\u00f3 de la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Quevedo \u00a0Le\u00f3n \u00a0que: \u00a0\u201c\u2026 \u00a0luego del \u00a0percance \u00a0vio \u00a0la \u00a0llanta \u00a0izquierda \u00a0del \u00a0bus \u00a0casi encima de las costillas del \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0su amigo, en ese momento abandon\u00f3 el lugar porque le dio miedo y se \u00a0retir\u00f3 \u00a0para su casa.\u201d ; y respecto de Leyton Ariza \u00a0expres\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador: \u00a0\u201c&#8230; el conductor se baj\u00f3 \u00a0del \u00a0 bus \u00a0 y \u00a0 vio \u00a0 que \u00a0 L.A.C.R. \u00a0 estaba \u00a0debajo \u00a0de \u00a0la \u00a0llanta \u00a0izquierda \u00a0delantera,\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma entonces, que la contra evidencia es \u00a0clara, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0si \u00a0el \u00a0lesionado dio 2 o 3 pasos del and\u00e9n hacia la calle \u00a0para \u00a0retornar al mismo sitio, como dice verlo el Tribunal, resulta f\u00edsicamente \u00a0imposible \u00a0que \u00a0el \u00a0bus \u00a0embistiera al menor con la llanta izquierda delantera , \u00a0pues \u00a0si \u00a0en \u00a0verdad \u00a0dio \u00a02 \u00a0o 3 pasos deb\u00eda estar cerca del and\u00e9n, posici\u00f3n \u00a0desde \u00a0la cual le habr\u00eda resultado f\u00e1cil salir al saltar hacia la derecha para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0golpe \u00a0o \u00a0a \u00a0la del otro testigo Wilmar Javier y tratar de cogerlo y \u00a0llevarlo hacia el and\u00e9n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera, que si la v\u00edctima dio 2 o 3 pasos \u00a0y \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0pas\u00f3 \u00a0cerca \u00a0del \u00a0and\u00e9n, \u00a0no \u00a0era \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el automotor \u00a0transitara \u00a0 por \u00a0la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda, \u00a0como \u00a0erradamente \u00a0lo \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como trascendencia del dislate reitera, que \u00a0Wilmar \u00a0Javier, \u00a0Jos\u00e9 del Carmen y la v\u00edctima se encontraban jugando de manera \u00a0imprudente \u00a0pasando \u00a0de \u00a0un \u00a0lado \u00a0a \u00a0otro \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0y \u00a0en esa \u201cinsana\u201d \u00a0distracci\u00f3n \u00a0uno de ellos \u00a0empuj\u00f3 \u00a0al \u00a0lesionado, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0surge \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0integral \u00a0de \u00a0las tres \u00a0atestaciones \u00a0 y \u00a0de \u00a0la \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Fajardo \u00a0Enrique, \u00a0causa \u00a0que \u00a0contribuy\u00f3 al resultado del accidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Controvierte que el Tribunal haya declarado \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0deber \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0cuidado y que el principio de \u00a0confianza \u00a0no \u00a0le \u00a0era \u00a0aplicable, razonamiento que entiende se gener\u00f3 a partir \u00a0del \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0denunciado, \u00a0el \u00a0cual \u00a0adem\u00e1s \u00a0tuvo \u00a0como \u00a0consecuencia\u00a0 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem \u00a0ignorara \u00a0lo que ya hab\u00eda anunciado en la sentencia, consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0estipulaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0identidad \u00a0y filiaci\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima \u00a0 como \u00a0 un \u00a0menor \u00a0de \u00a012 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0del \u00a0in \u00a0suceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0punto \u00a0es \u00a0claro, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0lo \u00a0ha \u00a0aplicado \u00a0a \u00a0muchos \u00a0otros \u00a0casos, \u00a0L.A.C.R., \u00a0no era \u00a0ning\u00fan \u00a0peat\u00f3n \u00a0especial, \u00a0porque era mayor de seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os \u00a0y, para entonces, seg\u00fan la propia teor\u00eda del caso de la Fiscal\u00eda, \u00a0no \u00a0padec\u00eda \u00a0deficiencia \u00a0f\u00edsica \u00a0o \u00a0mental alguna que le diera tal naturaleza \u00a0como \u00a0interviniente \u00a0en \u00a0el tr\u00e1fico automotor (L-769\/02, art. 59), entonces, \u00a0claramente pod\u00eda autodeterminar su conducta a fin de no \u00a0exponer \u00a0su \u00a0integridad \u00a0imprudentemente, menos \u00a0 \u00a0de \u00a0 manera \u00a0 tan \u00a0 imprudente \u00a0\u2013valga \u00a0la \u00a0iteraci\u00f3n-, \u00a0cual \u00a0fue, como lo que objetivamente arroja la prueba \u00a0, jugar con sus compa\u00f1eros de clase en plena v\u00eda p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0como, \u00a0en \u00a0criterio del precedente \u00a0penal, \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0se \u00a0tratase de un peat\u00f3n especial, el deber de cuidado ser\u00eda \u00a0predicable \u00a0de \u00a0quienes \u00a0estaban \u00a0a \u00a0su \u00a0cargo, \u00a0porque \u00a0s\u00f3lo \u00a0ellos \u00a0tienen la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0\u2018de hacerlas \u00a0acompa\u00f1ar de una persona mayor\u2026\u2019 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contundente, pues, aflora la conclusi\u00f3n de \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0debe \u00a0ser \u00a0infirmada, \u00a0pues se fundament\u00f3 en una \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que le llev\u00f3 a concluir que el conductor\u00a0 \u00a0fue \u00a0 imprudente, \u00a0cercenando \u00a0que, \u00a0quien \u00a0si \u00a0actu\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0insensata \u00a0y \u00a0atolondrada fue la v\u00edctima.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo \u00a0agrega, que el mismo Tribunal \u00a0acepta \u00a0como probable la hip\u00f3tesis consistente en que los ni\u00f1os se encontraban \u00a0jugando \u00a0en la v\u00eda\u00a0 y por esa causa se produjo el accidente, motivo por el \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda concluir, m\u00e1s all\u00e1 de toda duda razonable, que el acusado \u00a0infringi\u00f3 el deber objetivo de cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>2.1.2. Falso juicio de existencia al dar por \u00a0probado \u00a0sin estarlo, el exceso de velocidad y se\u00f1alizaci\u00f3n de zona escolar en \u00a0el lugar del impacto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0ad \u00a0quem dio por sentado que el veh\u00edculo se desplazaba a \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad \u00a0e inclusive sugiere que super\u00f3 el m\u00e1ximo permitido para \u00a0las \u00a0zonas \u00a0urbanas \u00a0de 60 kil\u00f3metros por hora, sin que obre prueba que as\u00ed lo \u00a0acredite. \u00a0Ni \u00a0las \u00a0estipulaciones \u00a0probatorias, \u00a0tampoco \u00a0en \u00a0el juicio oral se \u00a0present\u00f3 \u00a0medio \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0sobre \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0de \u00a0desplazamiento del \u00a0veh\u00edculo conducido por JOS\u00c9 ALFREDO GARZ\u00d3N PRIMICERIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca, \u00a0que \u00a0le \u00a0es claro que el Tribunal \u00a0tom\u00f3 \u00a0las declaraciones de Wilmar Javier Quevedo Le\u00f3n, Jos\u00e9 del Carmen Leyton \u00a0Ariza \u00a0y la de la v\u00edctima, quienes en su orden, el primero refiere, no se fij\u00f3 \u00a0cuando \u00a0el bus ven\u00eda; el segundo, que se encontraba en la acera contraria de la \u00a0colisi\u00f3n \u00a0y \u00a0observ\u00f3 \u00a0cuando \u00a0su \u00a0amigo \u00a0fue \u00a0atropellado \u00a0por \u00a0un \u00a0bus a alta \u00a0velocidad; \u00a0y \u00a0el \u00a0tercero, \u00a0que \u00a0el \u00a0lugar de los hechos tiene una monta\u00f1a por \u00a0donde \u00a0los \u00a0buses \u00a0suben \u00a0con \u00a0buena \u00a0velocidad; no obstante coincidir lo dem\u00e1s \u00a0\u2013no \u00a0 \u00a0 \u00a0expresa \u00a0qui\u00e9nes-, \u00a0en que el sitio de ocurrencia corresponde \u00a0a un lugar plano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, \u00a0que \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Fajardo \u00a0Enrique, \u00a0declar\u00f3 \u00a0como \u00a0pasajera \u00a0del \u00a0bus, \u00a0que \u00a0\u00e9ste no iba r\u00e1pido, ven\u00eda \u00a0despacio, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual debi\u00f3 instar al conductor acusado para acelerar \u00a0la marcha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe manera que nada, sino incertidumbre, \u00a0fue \u00a0llevado \u00a0al \u00a0proceso \u00a0al \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0probar \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0con que se \u00a0desplazaba \u00a0el \u00a0automotor que se vio comprometido en el infortunado impacto; por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0ninguna prueba existe del exceso de velocidad, mucho menos de que el \u00a0conductor \u00a0haya \u00a0sido \u00a0a \u00a0tal punto imprudente\u00a0 que excediera el l\u00edmite en \u00a0sitios \u00a0 urbanos \u00a0de \u00a060 \u00a0km\/h, \u00a0nada \u00a0se \u00a0prob\u00f3 \u00a0al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, el exceso de velocidad es \u00a0un \u00a0dato \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0tuvo por establecido en su mente al predisponerse a \u00a0condenar \u00a0 al \u00a0 procesado, \u00a0 sin \u00a0 estarlo \u00a0 en \u00a0la \u00a0realidad \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa, \u00a0que el fallador tambi\u00e9n dio por \u00a0demostrado sin estarlo, que la zona de los hechos era escolar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace \u00a0\u00e9nfasis \u00a0en \u00a0que la vacilaci\u00f3n del \u00a0juzgador \u00a0fue \u00a0tal, \u00a0que \u00a0inicialmente afirm\u00f3 en la sentencia, que los testigos \u00a0aseveraron \u00a0exist\u00eda \u00a0esta \u00a0clase de se\u00f1alizaci\u00f3n, para luego expresar, que el \u00a0\u00e1lbum \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0nada \u00a0pod\u00eda demostrar sobre el tema por haber sido tomado \u00a0en \u00a0el \u00a0a\u00f1o 2008 y el accidente de tr\u00e1nsito hab\u00eda ocurrido el 18 de noviembre \u00a0de \u00a02005. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0y \u00a0finalmente \u00a0como aceptaci\u00f3n de su propia duda, expuso un \u00a0argumento \u00a0a \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0de \u00a0mejor \u00a0raz\u00f3n \u00a0contraria, consistente en que a\u00fan \u00a0asumiendo \u00a0que \u00a0la v\u00eda no estaba se\u00f1alizada, el conductor se desplazaba a m\u00e1s \u00a0de \u00a060 \u00a0kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0alude, es objeto de un ataque \u00a0independiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa, \u00a0que \u00a0el Tribunal en la sentencia \u00a0acepta \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Wilmar Javier Quevedo Le\u00f3n nada dice sobre el tema; \u00a0Jos\u00e9 \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Leyton \u00a0Ariza \u00a0expresa que en el lugar se encontraban varios \u00a0estudiantes \u00a0y hab\u00edan se\u00f1ales de zona escolar; la v\u00edctima y Mar\u00eda del Carmen \u00a0Fajardo Enrique tampoco aportan sobre esta circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto dice, que el Tribunal supuso la \u00a0existencia \u00a0de se\u00f1alizaci\u00f3n escolar y nada se prob\u00f3 acerca de la remoci\u00f3n de \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0educativas del lugar, tampoco su funcionamiento para el a\u00f1o \u00a02008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0reconocieron el croquis del lugar de los hechos, \u00a0sin \u00a0que \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0haya \u00a0sido \u00a0estipulada \u00a0ni \u00a0incorporada \u00a0en el juicio, no \u00a0obstante \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0haber \u00a0pretendido \u00a0hacerlo, \u00a0donde fue admitida s\u00f3lo como \u00a0evidencia de ilustraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0soportar \u00a0la trascendencia del error \u00a0repite \u00a0parcialmente \u00a0lo expresado respecto de la ausencia probatoria en el tema \u00a0del \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad \u00a0y \u00a0las se\u00f1ales de zona escolar y reitera, que de no \u00a0haber \u00a0cometido el error denunciado, no habr\u00eda podido concluir que el sitio del \u00a0accidente \u00a0era \u00a0una \u00a0zona \u00a0escolar \u00a0y \u00a0que los testigos Wilmar Javier, Jos\u00e9 del \u00a0Carmen \u00a0y \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hab\u00edan \u00a0identificado \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0de los elementos \u00a0comprometidos \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0juzgados \u00a0y \u00a0por ende la \u00a0sentencia ser\u00eda absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.1.3.- \u00a0Falso \u00a0raciocinio \u00a0al dar por demostrada la afirmaci\u00f3n de \u00a0conductor \u00a0imprudente \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0vulner\u00f3 el deber objetivo de cuidado con \u00a0soporte \u00a0en \u00a0la \u00a0sola \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0con lo cual incurri\u00f3 en una \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0principio \u00a0y al mismo tiempo desestim\u00f3 la versi\u00f3n de los ni\u00f1os \u00a0que \u00a0aseveraron \u00a0estaban \u00a0jugando en la v\u00eda, con desconocimiento de la regla de \u00a0la experiencia consistente, en que nadie suele auto incriminarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dice, \u00a0que \u00a0se \u00a0ha definido en el precedente penal como una falacia \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0da \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0a partir de su solo \u00a0contenido, \u00a0para \u00a0lo cual cita la sentencia de casaci\u00f3n de 22 de julio de 2010, \u00a0radicaci\u00f3n No. 33749. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega, \u00a0que \u00a0la \u00a0m\u00e1xima de la experiencia desconocida consiste en \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0persona \u00a0que \u00a0declare en un juicio tiene el deliberado inter\u00e9s de \u00a0auto \u00a0incriminarse \u00a0en \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de una conducta punible, salvo que quiera \u00a0confesar \u00a0y conforme a reciente doctrina de esta Corporaci\u00f3n, en la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que los testigos no est\u00e1n \u201cobligados \u00a0a \u00a0autoincriminarse, \u00a0adem\u00e1s del inter\u00e9s predicable \u00a0de \u00a0ellos.\u201d, garant\u00eda consagrada en el art\u00edculo 33 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0385 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0tema de la trascendencia de los errores enunciados, promete que \u00a0demostrar\u00e1 \u00a0 la \u00a0 infracci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0mencionadas \u00a0en \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0orden: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.1.3.1.- \u00a0En \u00a0el \u00a0evento de la petici\u00f3n de principio refiere, que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0recrimin\u00f3 \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO violar el deber \u00a0objetivo \u00a0de cuidado\u00a0 porque estaba transitando en contrav\u00eda con exceso de \u00a0velocidad y sin tener en cuenta que lo hac\u00eda por una zona escolar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cApunt\u00f3 \u00a0el \u00a0ad quem, la se\u00f1alizaci\u00f3n de la zona como escolar, \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0primero, dijo que estaba plenamente demostrada con los dichos de \u00a0los \u00a0testigos Wilmar Javier, Jos\u00e9 del Carmen Leyton Ariza y la propia v\u00edctima, \u00a0despu\u00e9s \u00a0acept\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas demuestran\u00a0 que el sitio no tiene \u00a0se\u00f1alizaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0pero critic\u00f3 el hecho de que las fotograf\u00edas aducidas \u00a0para \u00a0demostrarlo \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0tomadas en 2008, cuando los hechos ocurrieron en \u00a02005, \u00a0y, finalmente, acept\u00f3 que aunque no haya existido advertencia alguna, el \u00a0conductor \u00a0procesado \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que el l\u00edmite de velocidad en zonas \u00a0urbanas \u00a0 era \u00a0de \u00a0sesenta \u00a0kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora \u00a0(60 \u00a0Km\/h) \u00a0-supra, \u00a0numeral \u00a0III, \u00a0 \u00a0subnumerales \u00a04.1. \u00a0 y \u00a0 4.2-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0tambi\u00e9n la \u00a0soport\u00f3 \u00a0el ad quem en un argumento a prevenci\u00f3n, o ad caut\u00e9lame, conforme al \u00a0cual, \u00a0a\u00fan \u00a0asumiendo \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0cruz\u00f3 \u00a0la \u00a0calle imprudentemente, el \u00a0accidente \u00a0no habr\u00eda ocurrido si el veh\u00edculo hubiese estado transitando por su \u00a0derecha \u00a0\u2013supra, numeral \u00a0III, \u00a0 \u00a0 subnumeral \u00a04.4-, \u00a0por esto consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0objetiva del resultado punible no era posible enfrentar el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0pues \u00a0sobre \u00a0este \u00a0se \u00a0superpon\u00eda \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0 \u00a0 (supra, \u00a0 \u00a0numeral \u00a0 \u00a0III, \u00a0 \u00a0 \u00a0subnumeral \u00a0 \u00a0 4.5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El yerro de petici\u00f3n de principio aflora, \u00a0pues \u00a0del \u00a0mismo \u00a0argumento expuesto por el ad quem para soportar su conclusi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0fundamental \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0que \u00a0la \u00a0zona \u00a0era escolar y que el \u00a0conductor \u00a0procesado \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0a \u00a0exceso \u00a0de velocidad. En efecto dijo el \u00a0tribunal \u00a0, \u00a0sin \u00a0m\u00e1s que su propia aseveraci\u00f3n y presuponiendo que esta (sic) \u00a0estaba \u00a0demostrada, \u00a0que el conductor procesado atravesaba zona escolar, de cuya \u00a0se\u00f1alizaci\u00f3n \u00a0acept\u00f3 \u00a0la \u00a0duda, tanto, que formul\u00f3 un argumento \u2018en \u00a0gracia \u00a0de discusi\u00f3n\u2019 o ad caut\u00e9lame, pero al concluir la \u00a0inferencia, \u00a0nuevamente \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0aludida \u00a0falacia, \u00a0pues \u00a0dijo que el \u00a0veh\u00edculo iba a m\u00e1s de 60 km\/h en exceso de velocidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera que, la proposici\u00f3n f\u00e1ctica a \u00a0probar \u00a0que \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0ad quem fue si el conductor procesado viol\u00f3 el deber \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0al transitar por zona escolar y a exceso de velocidad; en \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0prop\u00fasose \u00a0el Tribunal determinar si la imprudencia\u00a0 que \u00a0en \u00a0juicio \u00a0a priori, tuvo por establecida determin\u00f3 la violaci\u00f3n por parte de \u00a0Jos\u00e9 Alfredo Garz\u00f3n Primicerio del deber objetivo de cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Presupuso \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0que el chofer del \u00a0veh\u00edculo \u00a0fue \u00a0imprudente, \u00a0se \u00a0formul\u00f3 \u00a0esto (sic) como premisa f\u00e1ctica y, a \u00a0partir \u00a0de all\u00ed, en evidente infracci\u00f3n de la regla de la l\u00f3gica aludida, dio \u00a0por \u00a0sentada su afirmaci\u00f3n de que el procesado viol\u00f3 por esta circunstancia el \u00a0deber \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0que \u00a0le \u00a0era \u00a0exigible \u00a0por parte del ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.3.2.- \u00a0 Ahora, \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la experiencia consistente en que nadie se \u00a0autoincrimina, \u00a0el Tribunal concluy\u00f3 que el acusado viol\u00f3 el deber objetivo de \u00a0cuidado \u00a0por estar distra\u00eddo y no se percat\u00f3 de la presencia de ni\u00f1os jugando \u00a0en \u00a0la \u00a0v\u00eda, \u00a0(no \u00a0precisa, \u00a0ni \u00a0identifica, \u00a0menos, \u00a0transcribe \u00a0la \u00a0literalidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0donde \u00a0anuncia \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el vicio \u00a0denunciado) \u00a0conforme \u00a0al \u00a0dicho de la testigo Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Fajardo Enrique, pasajera del bus y reproch\u00f3 que \u00e9sta los hubiera \u00a0visto y no el sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la sentencia tambi\u00e9n se desestim\u00f3 el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0esta \u00a0declarante, cuando depone que los ni\u00f1os se encontraban jugando \u00a0en \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0y \u00a0uno \u00a0empuj\u00f3 al otro, al considerarla el juzgador como insular, \u00a0aislada, \u00a0carente \u00a0de \u00a0respaldo \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0haber sido controvertida por los \u00a0otros \u00a0tres \u00a0testigos presenciales quienes de manera contraria expresaron que la \u00a0v\u00edctima \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0ser \u00a0arrollado trataba de regresar al and\u00e9n de donde \u00a0hab\u00eda \u00a0 dado \u00a0 2 \u00a0 o \u00a0 3 \u00a0 pasos \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 v\u00eda, \u00a0 momento \u00a0 en \u00a0 que \u00a0fue \u00a0atropellado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0error en este punto es evidente, el \u00a0Tribunal \u00a0 desestim\u00f3 \u00a0 una \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0seria, \u00a0responsiva \u00a0y \u00a0cre\u00edble \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en otras tres (3) versiones que claramente ten\u00edan un inter\u00e9s en su \u00a0relato \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0suasorio \u00a0del mismo, am\u00e9n de ser amigos de vieja data : \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autoincriminarse.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice, \u00a0que el ad \u00a0quem \u00a0inadvirti\u00f3 la circunstancia consistente en que \u00a0si \u00a0los \u00a0tres declarantes fueron imprudentes y por esta circunstancia se produjo \u00a0el \u00a0 \u00a0 resultado \u00a0 \u00a0da\u00f1ino, \u00a0 \u00a0\u201cpor \u00a0 \u00a0elemental \u00a0experiencia\u201d, \u00a0 \u00a0 rehusar\u00edan \u00a0 \u00a0 aceptar \u00a0 \u00a0ese \u00a0comportamiento \u00a0como \u00a0causa \u00a0del \u00a0da\u00f1o; \u00a0y a\u00f1ade, que la raz\u00f3n por la cual se \u00a0desestim\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Fajardo Enrique desconoce \u00a0eventualidad, \u00a0pues \u00a0los \u00a0muchachos \u00a0no \u00a0admitir\u00edan \u00a0estar \u00a0jugando \u00a0de \u00a0manera \u00a0imprudente \u00a0en \u00a0la v\u00eda p\u00fablica, pasando de un lado a otro y empuj\u00e1ndose, como \u00a0\u201cellos \u00a0 \u00a0mismos \u00a0 lo \u00a0 aceptaron.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0disponga \u00a0confirmar la sentencia absolutoria de primer nivel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Apoyado en la causal tercera del art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de la Ley 906 de 2004 propone la violaci\u00f3n indirecta de la ley por errores \u00a0de hecho en la producci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enuncia \u00a0como \u00a0normas \u00a0transgredidas \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0111, \u00a0114, \u00a023 \u00a0y \u00a025 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0infracci\u00f3n que dice se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 375, 385, 402, 403 \u00a0numeral 3\u00b0, 404 y 405, sin especificar a qu\u00e9 ordenamiento alude. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0al \u00a0tener \u00a0por \u00a0demostrado que el acusado se desplazaba a \u00a0exceso \u00a0de \u00a0velocidad \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios de Jos\u00e9 del Carmen \u00a0Leyton \u00a0Ariza y la v\u00edctima L.A.C.R., sin haber acudido para acreditar ese hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica \u00a0o a la aplicaci\u00f3n de la f\u00f3rmula cient\u00edfica (no dice \u00a0cu\u00e1l), \u00a0pues aqu\u00e9llos carecen de los conocimiento necesarios para concluir que \u00a0el automotor se desplazaba a alta velocidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.2.- \u00a0El \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n al calificar la declaraci\u00f3n de Mar\u00eda del Carmen Fajardo \u00a0Enrique \u00a0 como \u00a0insular, \u00a0cuando \u00a0desde \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0solicitado \u00a0la \u00a0de \u00a0otros \u00a0dos testigos que ven\u00edan como pasajeros de la buseta, \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0la \u00a0juez \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado los neg\u00f3, cuando incluso con ellos se \u00a0hab\u00eda podido cuestionar la credibilidad de los testigos de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0este motivo la atestaci\u00f3n de Fajardo \u00a0Enrique \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0era \u00a0 \u00a0insular \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0equivocadamente \u00a0 \u00a0lo \u00a0 precis\u00f3 \u00a0 el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.3.- \u00a0Tambi\u00e9n comete otro falso juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0testimonios de Wilmar Javier Quevedo L\u00f3pez, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Leyton \u00a0Ariza \u00a0y \u00a0de la v\u00edctima L.A.C.R., al desconocer que \u00a0ten\u00edan \u00a0un claro inter\u00e9s en favorecer con sus versiones la tesis de acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0ser \u00a0amigos \u00a0del lesionado desde tiempo atr\u00e1s y por haber sido imprudentes \u00a0en la v\u00eda, consecuente con lo cual se produjo el accidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vuelve \u00a0y \u00a0repite \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0cargos \u00a0anteriores \u00a0y \u00a0dice \u00a0que \u00a0el error llev\u00f3 al Tribunal a: i) darle credibilidad a \u00a0estas \u00a0versiones \u00a0cuando \u00a0negaban \u00a0un \u00a0dato \u00a0falso \u00a0que los autoincriminaba; ii) \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0par\u00e1metro \u00a0descrito \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 403 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal\u00a0 \u00a0que \u00a0le \u00a0impon\u00eda valorarlo teniendo en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0especial \u00a0perjuicio, \u00a0inter\u00e9s \u00a0y \u00a0otro \u00a0motivo \u00a0de \u00a0parcialidad del \u00a0testigo, \u00a0que \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0deponentes \u00a0estaban comprometidos en la \u00a0secuencia \u00a0f\u00e1ctica que dio lugar al delito, por ende, fortalecer\u00edan la teor\u00eda \u00a0del \u00a0caso de la acusaci\u00f3n para eximirse de cualquier se\u00f1alamiento hacia ellos; \u00a0y \u00a0iii) apreciarlos sin tener en cuenta las circunstancias de tiempo, modo\u00a0 \u00a0y \u00a0lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0percibieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0lo mismo que el comportamiento que \u00a0tuvieron \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0rendir \u00a0el \u00a0interrogatorio, \u00a0en \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0404, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la sentencia y en su \u00a0lugar, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0confirme \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 primer \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0 contenido \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.- Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Amparado en la causal primera del art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de \u00a0la Ley 906 de 2004, acusa la sentencia del Tribunal de violar de manera \u00a0directa \u00a0la \u00a0ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 11, 114 , \u00a023 \u00a0y 25 del C\u00f3digo Penal; falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 29 y 83 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a07\u00b0 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y 57, 58 y 59 \u00a0de la Ley 769 de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la demostraci\u00f3n y trascendencia del \u00a0cargo, \u00a0dice, \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de la fundamentaci\u00f3n del mismo, \u00a0acepta \u00a0y \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0la duda exhibida por el Tribunal sobre el \u00a0aspecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0consistente \u00a0en si: \u00bffue Garz\u00f3n Primicerio imprudente, o lo \u00a0fue la v\u00edctima y sus amigos? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evoca los contenidos de los art\u00edculos 57, \u00a060, \u00a069, 59 del C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito y la sentencia C-449 de 2003 sobre \u00a0la \u00a0constitucionalidad \u00a0del \u00faltimo precepto, para expresar, que el peat\u00f3n debe \u00a0tener \u00a0la precauci\u00f3n elemental de transitar por la acera, regla que la v\u00edctima \u00a0pretermiti\u00f3 \u00a0 en \u00a0 este \u00a0 caso \u00a0 y \u00a0 as\u00ed \u00a0desatendi\u00f3 \u00a0esa \u00a0regla \u00a0b\u00e1sica \u00a0de \u00a0comportamiento, \u00a0 \u00a0\u201cporque \u00a0 la \u00a0 inferencia \u00a0 que \u00a0efectivamente \u00a0da la prueba es que estaba jugando con otros dos testigos, Wilmar \u00a0Javier y Jos\u00e9 del Carmen, en plena v\u00eda p\u00fablica.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, que de aceptar el acierto f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n, el derecho result\u00f3 ser mal aplicado y con ello se derrumba la \u00a0presunci\u00f3n de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice, \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0para el \u00a0momento \u00a0del \u00a0accidente \u00a0una \u00a0persona \u00a0de \u00a012 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad, \u00a0carec\u00eda de las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0ser \u00a0un \u00a0peat\u00f3n especial y a\u00fan cuando lo fuera, conforme a la \u00a0jurisprudencia \u00a0penal \u00a0aplicable, \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0ser\u00eda \u00a0predicable de \u00a0quienes \u00a0estaba \u00a0bajo \u00a0su \u00a0cargo, \u00a0pues \u00a0la obligaci\u00f3n se predica de ellos y no \u00a0trasladarle la carga a GARZ\u00d3N PRIMICERIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arribar \u00a0a \u00a0tal \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0defraud\u00f3 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0aplicable \u00a0dentro de la concepci\u00f3n de la imputaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0la \u00a0acci\u00f3n a propio riesgo de parte de la v\u00edctima, como criterios \u00a0de \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0siendo \u00a0que \u00a0era predicable el principio de \u00a0seguridad, \u00a0porque, \u00a0it\u00e9rase, \u00a0L.A.C.R. \u00a0ten\u00eda \u00a012 \u00a0a\u00f1os \u00a0y plenas facultades \u00a0mentales \u00a0 para \u00a0 cuando \u00a0 ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pero, \u00a0no \u00a0era \u00a0un \u00a0peat\u00f3n \u00a0especial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice as\u00ed, no era aplicable el principio de \u00a0seguridad, \u00a0si \u00a0no \u00a0el \u00a0de \u00a0confianza \u00a0y acci\u00f3n a propio riesgo de la v\u00edctima, \u00a0entonces \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0forma \u00a0alguna \u00a0para declarar que el acusado desatendi\u00f3 el \u00a0deber objetivo de cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita se case la sentencia y en su lugar \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0al \u00a0enjuiciado bajo la declaraci\u00f3n de la existencia del principio \u00a0de confianza y la acci\u00f3n a propio riesgo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. 4.-\u00a0 Soportado en el numeral 4\u00b0 de \u00a0la \u00a0Ley 906 de 2004 ataca la sentencia por violar de manera directa por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a02357 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0conforme \u00a0al \u00a0cual, \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0da\u00f1o \u00a0est\u00e1 \u00a0sujeta a reducci\u00f3n, si el que lo ha sufrido se \u00a0expuso a \u00e9l imprudentemente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que no se discute el aspecto f\u00e1ctico \u00a0ni \u00a0las conclusiones probatorias del fallo, pues su proposici\u00f3n consiste en que \u00a0al \u00a0haber \u00a0concluido \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima L.A.C.R. y sus compa\u00f1eros \u00a0Wilmar \u00a0Javier, Jos\u00e9 del Carmen y otros se expusieron imprudentemente al riesgo \u00a0de \u00a0ser \u00a0atropellados, \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0reducir \u00a0la \u00a0condena \u00a0en \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n de \u00a0perjuicios \u00a0y \u00a0por \u00a0ende \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del art\u00edculo 2357 del C\u00f3digo \u00a0Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y se le \u00a0sustituya con la utilizaci\u00f3n del precepto enunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Los \u00a0libelos \u00a0presentados \u00a0por \u00a0los \u00a0apoderados \u00a0del \u00a0acusado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO, \u00a0de \u00a0los terceros \u00a0civilmente \u00a0 responsables \u00a0 MANUEL \u00a0ANTONIO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0TORRES, \u00a0la \u00a0COMPA\u00d1\u00cdA \u00a0METROPOLITANA \u00a0DE \u00a0TRANSPORTES \u00a0S.A. y JUAN CARLOS ROJAS CER\u00d3N; y el llamado en \u00a0garant\u00eda \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Seguros \u00a0AC \u00a0SEGUROS \u00a0S.A., ser\u00e1n rechazados por las \u00a0siguientes \u00a0razones: \u00a0i) \u00a0no \u00a0satisfacen \u00a0los \u00a0requisitos formales ni materiales \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0183 y 184 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0(Ley \u00a0906 \u00a0de 2004); ii) la \u00a0Sala \u00a0 no \u00a0 advierte \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0de \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0que \u00a0la Corte debiera proteger, as\u00ed fuere oficiosamente, en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 180 \u00a0 (fines \u00a0 de \u00a0 la \u00a0casaci\u00f3n) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ib\u00eddem7, \u00a0 y \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 29 \u00a0(debido \u00a0proceso) \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica; \u00a0y \u00a0iii) \u00a0no \u00a0se precisa emitir una nueva decisi\u00f3n de \u00a0fondo, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0es \u00a0necesario \u00a0superar \u00a0los defectos de la demanda en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, la fundamentaci\u00f3n de los cargos, la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0impugnantes \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0ni \u00a0por la \u00edndole de la \u00a0controversia planteada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Si bien el nuevo ordenamiento procesal \u00a0(Ley \u00a0 906 \u00a0de \u00a02004) \u00a0no \u00a0enlista \u00a0de \u00a0manera \u00a0rigurosa \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0que \u00a0debe \u00a0cumplir el escrito de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hac\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de la anterior legislaci\u00f3n \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0183 \u00a0y 184 (Ley 906 de \u00a02004) se deducen los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(i) \u00a0El \u00a0se\u00f1alamiento de manera precisa y \u00a0concisa de las causales invocadas, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ii) el desarrollo de los cargos, es decir, \u00a0que \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0expresen \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0fundamentos \u00a0 \u00a0y8, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(iii) la demostraci\u00f3n de la necesidad del \u00a0fallo \u00a0 en \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 para \u00a0 cumplir \u00a0 alguna \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 finalidades \u00a0 del \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En los dos libelos se incurre de forma \u00a0com\u00fan \u00a0en \u00a0errores de l\u00f3gica argumentativa que impiden su admisi\u00f3n al carecer \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s por desconocer otros \u00a0principios \u00a0propios \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n tales como identidad, no contradicci\u00f3n y \u00a0autonom\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en los dos escritos se ataca el fallo \u00a0por \u00a0violaciones \u00a0directas \u00a0e indirectas de la ley sustancial, considera la Sala \u00a0oportuno \u00a0recordar \u00a0las \u00a0precisiones \u00a0que \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0decantado con \u00a0ocasi\u00f3n a una y otra forma de error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0de \u00a0manera pac\u00edfica y reiterada ha \u00a0expuesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte9, \u00a0que \u00a0cuando se busca romper \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de segundo nivel a partir de la proposici\u00f3n de la violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial, es cargo del recurrente aceptar \u00a0la \u00a0validez \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0la determinaci\u00f3n de los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0sobre ellas \u00a0realizaron \u00a0los \u00a0juzgadores, sin serle viable discutir cuestiones de facto, pues \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0se soporta en estricto orden jur\u00eddico y se incurre por una de \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0razones: \u00a0i) \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n o exclusi\u00f3n evidente; ii) \u00a0aplicaci\u00f3n indebida y iii) interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Hacerlo de otra manera, constituye proponer \u00a0un \u00a0panorama \u00a0procesal diferente al declarado en las sentencias, donde el debate \u00a0ya \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0severidad normativa si no de otra naturaleza, del cual se ocupan \u00a0otras causales de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 forma \u00a0insistente \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0ha \u00a0decantado, \u00a0que \u00a0la \u00a0falta de aplicaci\u00f3n o exclusi\u00f3n evidente se presenta, por \u00a0regla \u00a0general, \u00a0cuando \u00a0el juez yerra acerca de la existencia de la norma y por \u00a0eso \u00a0no \u00a0la \u00a0aplica \u00a0al \u00a0caso \u00a0espec\u00edfico que la reclama. Ignora o desconoce la \u00a0ley\u00a0 \u00a0encargada \u00a0de \u00a0regular \u00a0la \u00a0materia \u00a0y por eso no la tiene en cuenta, \u00a0motivado \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0sobre \u00a0su \u00a0existencia \u00a0o \u00a0validez \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0o el \u00a0espacio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el evento de la aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0el \u00a0juez \u00a0equivoca \u00a0la \u00a0escogencia de la norma. El desprop\u00f3sito se ofrece en la \u00a0falsa \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0probados a los supuestos contemplados en el \u00a0precepto, \u00a0al \u00a0no \u00a0coincidir \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0procesalmente \u00a0reconocidos \u00a0con \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis que lo condicionan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tercer \u00a0orden, para la interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0el juez selecciona adecuadamente la norma llamada a gobernar el caso, \u00a0la \u00a0aplica, pero al interpretarla le asigna un sentido jur\u00eddico del que carece, \u00a0atribuy\u00e9ndole \u00a0efectos \u00a0distintos \u00a0o contrarios a los que le corresponden, o un \u00a0alcance que no tiene, es un yerro en su hermen\u00e9utica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0cuando de las reglas de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0trata \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0inconformidad, \u00a0 \u00a0la \u00a0jurisprudencia10 \u00a0ha \u00a0precisado que se debe tratar en las formas de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por errores de hecho y \u00a0de \u00a0 derecho, \u00a0 que \u00a0pueden \u00a0ser: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y falso raciocinio; y falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n y falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0primero \u00a0 \u00a0-falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0existencia-, \u00a0el \u00a0juez \u00a0omite \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba \u00a0legalmente \u00a0 producida \u00a0 o \u00a0incorporada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del mismo \u00a0por no haber sido producido o incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 \u00a0-falso \u00a0juicio de identidad- \u00a0 el \u00a0juzgador \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0 producido \u00a0 o \u00a0 incorporado; \u00a0 sin \u00a0 embargo, \u00a0al \u00a0valorarlo \u00a0lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0en \u00a0su contenido literal, hasta \u00a0llegar \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0distintas \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0habr\u00eda \u00a0obtenido si lo hubiese \u00a0considerado en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0el \u00a0censor tiene la \u00a0carga \u00a0de \u00a0confrontar por separado el tenor literal de cada prueba sobre la cual \u00a0hace \u00a0 \u00a0 recaer \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 yerro, \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Ad-quem \u00a0pens\u00f3 ellas dec\u00edan; y una vez \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0desfase, \u00a0debe \u00a0continuar \u00a0hacia \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0aquella \u00a0impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, en el evento del tercero \u00a0 \u00a0 -falso \u00a0 \u00a0raciocinio-, \u00a0a \u00a0una prueba que existe legalmente y \u00a0es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pues sobre ello no se discute, el fallador le \u00a0asigna \u00a0un \u00a0m\u00e9rito \u00a0o fuerza de convicci\u00f3n con transgresi\u00f3n de los postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica; es decir, las reglas de la l\u00f3gica, la experiencia com\u00fan \u00a0y los dictados cient\u00edficos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0especie de error exige al demandante \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0principio de la l\u00f3gica o m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez; adem\u00e1s, demostrar la trascendencia de \u00a0ese \u00a0 yerro, \u00a0 de \u00a0modo \u00a0que \u00a0sin \u00a0\u00e9l, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0diferente; \u00a0y \u00a0concomitantemente \u00a0 indicar \u00a0 cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0l\u00f3gico \u00a0o \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 aplicarse para \u00a0esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0cabida, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no le otorga a un determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba el valor asignado por el legislador. Esta clase de dislate, en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria de persuasi\u00f3n racional o sana cr\u00edtica, \u00a0rector \u00a0del \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0nacional \u00a0no \u00a0tiene \u00a0lugar \u00a0al carecer el \u00a0ordenamiento \u00a0instrumental \u00a0de \u00a0norma \u00a0encargada \u00a0en asignar atributo suasorio a \u00a0determinado \u00a0elemento de convicci\u00f3n, donde la \u00fanica posibilidad de afectaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0clase de yerro, \u00a0corresponde \u00a0al evento en el cual el Juez resuelve una cuesti\u00f3n extrapenal y no \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0dispositivo \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0el \u00a0importe \u00a0asignado \u00a0por \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0que \u00a0se \u00a0remite, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0fundamenta \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, el falso juicio de legalidad \u00a0atiende \u00a0al proceso de formaci\u00f3n de la prueba, las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0producirla \u00a0e \u00a0incorporarla \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia de los presupuestos y las \u00a0formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 clase \u00a0de \u00a0dislate \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cgira \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0o lo que es igual, de su \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0(concepto que no debe ser equiparado con el de existencia \u00a0material), \u00a0y \u00a0suele \u00a0manifestarse \u00a0de \u00a0dos \u00a0maneras: \u00a0a) cuando el juzgador, al \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, le otorga validez jur\u00eddica porque considera \u00a0que \u00a0cumple \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0de \u00a0producci\u00f3n, \u00a0sin llenarlas (aspecto \u00a0positivo); \u00a0y, \u00a0b) \u00a0cuando \u00a0se \u00a0la \u00a0niega, \u00a0porque \u00a0considera que no las re\u00fane, \u00a0cumpli\u00e9ndolas \u00a0(aspecto \u00a0negativo).\u201d \u00a011 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, quien as\u00ed lo alega reconoce la \u00a0existencia \u00a0material \u00a0del \u00a0medio de prueba, pero controvierte el desconocimiento \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso y su legalidad en las etapas de formaci\u00f3n e incorporaci\u00f3n \u00a0al asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna de estas clases de yerros precisan \u00a0los \u00a0demandantes \u00a0como \u00a0se \u00a0indicar\u00e1, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, proponen en escritos \u00a0confusos \u00a0y \u00a0contradictorios \u00a0un \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0generalizado e inagotable, \u00a0donde \u00a0desconocen \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos \u00a0arriban \u00a0a esta sede revestidos de la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0susceptibles \u00a0de remover, s\u00f3lo por los \u00a0motivos \u00a0previstos \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0y \u00a0en \u00a0las \u00a0formas \u00a0rese\u00f1adas \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 libelos \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0confeccionados \u00a0como si de surtir una instancia adicional a las ya precluidas se \u00a0tratara, \u00a0en \u00a0donde se pretende oponer la percepci\u00f3n personal de los litigantes \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0al \u00a0criterio de los falladores, sin ninguna \u00a0prevalencia \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica requerida para sustentar la demanda m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de insistir en la presencia de duda probatoria sobre la determinaci\u00f3n de \u00a0un \u00a0 exceso \u00a0 de \u00a0velocidad \u00a0en \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0que \u00a0conduc\u00eda \u00a0el \u00a0acusado, \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0zona \u00a0escolar \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos ocurrencia de la \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0y la culpa de la v\u00edctima en la generaci\u00f3n del da\u00f1o, con lo \u00a0cual \u00a0 llevan \u00a0a \u00a0que \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0se \u00a0distancien \u00a0diametralmente \u00a0de \u00a0la \u00a0filosof\u00eda inspiradora del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0As\u00ed, \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda presentada en \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0llamada en garant\u00eda Compa\u00f1\u00eda de Seguros AC SEGUROS S.A., en el \u00a0cargo \u00a0\u00fanico \u00a0se \u00a0ataca \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal con fundamento en la causal \u00a0tercera \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 181 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 906 \u00a0 de \u00a0 2004 \u00a0 (violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial), \u00a0por \u00a0el \u00a0desconocimiento de la aplicaci\u00f3n de la\u00a0 garant\u00eda \u00a0del \u00a0 indubio \u00a0 pro \u00a0reo, \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0en la cual el casacionista ofrece hacerlo seg\u00fan su \u00a0sentir, \u00a0en cumplimiento de la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n y sustentarlo \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera (violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial), \u00a0ib\u00eddem, \u00a0camino en el cual, selecciona \u00a0cimentarlo \u00a0 por \u00a0 equivocaciones \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0medios \u00a0de \u00a0conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0paradoja no puede ser mayor, pues debe \u00a0recordar \u00a0el \u00a0censor, como se dej\u00f3 acotado, que cuando se acude a la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 (equivocaciones \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de la Ley 906 de \u00a02004), la proposici\u00f3n del yerro debe estar soportado \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0orden, por falsos juicios de \u00a0identidad, \u00a0 existencia \u00a0 o \u00a0 raciocinio, \u00a0 o \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0labor que fue soslayada por el recurrente, pues a ninguno de ellos \u00a0aludi\u00f3, menos sustent\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0misma manera, cuando se acude a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0(causal primera del \u00a0articulo \u00a0181 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 de 2004), se parte del \u00a0presupuesto \u00a0ineludible \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0las \u00a0declaraciones f\u00e1cticas y probatorias \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0pues el debate es eminentemente jur\u00eddico en las \u00a0formas \u00a0de falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n indebida o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0tareas \u00a0que tampoco emprendi\u00f3, adem\u00e1s de quedarle restringida la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0como \u00a0de \u00a0forma \u00a0desacertada \u00a0lo \u00a0expres\u00f3 y lo hizo al \u00a0discutir \u00a0no \u00a0estar \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0ejercicios deductivos del fallo para \u00a0determinar la ocurrencia de un exceso de velocidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0si \u00a0se \u00a0anuncia desarrollar el \u00a0cargo \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, no \u00a0pod\u00eda \u00a0el \u00a0libelista \u00a0discutir \u00a0los hechos, pues abandona el debate jur\u00eddico y \u00a0presenta \u00a0una \u00a0perspectiva \u00a0dis\u00edmil \u00a0al \u00a0declarado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, en total \u00a0desquicio \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0problem\u00e1tica \u00a0de la cual se ocupa otro \u00a0motivo \u00a0 en \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 llevando \u00a0 as\u00ed \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 total \u00a0 incomprensi\u00f3n \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello tambi\u00e9n se advierte, cuando de manera \u00a0indefinida \u00a0expresa, \u00a0que existe total incertidumbre sobre las circunstancias de \u00a0tiempo, \u00a0modo, \u00a0lugar y atribuye, a priori, \u00a0como causa del accidente la actividad de la v\u00edctima, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual considera predicable la duda, la que a su vez alega se resuelva a favor \u00a0de JOS\u00c9 ALFREDO GARZ\u00d3N PRIMICERIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Haberlo \u00a0hecho \u00a0as\u00ed, condujo la censura a \u00a0una \u00a0mixtura \u00a0indiscriminada \u00a0de \u00a0ataques \u00a0que \u00a0se excluyen entre s\u00ed y lo hacen \u00a0totalmente indescifrable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Valga traer a colaci\u00f3n la cita doctrinaria \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0demandante, \u00a0en la que de manera opuesta a lo por \u00e9l \u00a0expresado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dijo12: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPrimero: En el \u00a0marco \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0-conformada \u00a0por \u00a0el \u00a0bloque de \u00a0constitucionalidad \u00a0-, \u00a0que \u00a0es \u00a0uno \u00a0de los fines supremos de la casaci\u00f3n y en \u00a0orden \u00a0a \u00a0defender \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0del in dubio pro reo, el \u00a0casacionista \u00a0puede acudir a dos opciones con apoyo en la causal primera: o bien \u00a0denunciando \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0directa de la ley (falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente, aplicaci\u00f3n indebida o interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea), \u00a0lo \u00a0cual \u00a0supone \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0acept\u00f3 \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante se omiti\u00f3 su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva de la decisi\u00f3n; o atacando la sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley, lo cual implica probar que el sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 ese \u00a0 vicio \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0ya sea por errores de hecho (falso juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0identidad \u00a0o \u00a0falso \u00a0raciocinio) o de \u00a0derecho \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0(falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 legalidad \u00a0 o \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a013 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0este \u00a0modo, \u00a0si \u00a0la \u00a0v\u00eda seleccionada \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0primera de las modalidades indicadas, al demandante le est\u00e1 \u00a0vedado \u00a0cuestionar \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0de \u00a0hecho y la apreciaci\u00f3n de los medios de \u00a0prueba \u00a0que hizo el sentenciador en la sentencia, pues se trata de abrir espacio \u00a0a \u00a0un \u00a0juicio \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0eminentemente \u00a0normativo.14 En cambio, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0segunda \u00a0de las perspectivas, es su deber destacar el tipo de error en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el tribunal en la apreciaci\u00f3n de los medios de prueba, se\u00f1alar \u00a0su \u00a0modalidad \u00a0y ensayar una nueva valoraci\u00f3n probatoria con superaci\u00f3n de los \u00a0defectos \u00a0que \u00a0en esa materia se le atribuyen a la decisi\u00f3n, con el objetivo de \u00a0relevar \u00a0la \u00a0indebida \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0de la ley sustancial en la declaraci\u00f3n de \u00a0justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 final. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 15\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0la Corte, que el desasosiego del \u00a0censor \u00a0es \u00a0tal, \u00a0que \u00a0irreflexivamente \u00a0no \u00a0percibe \u00a0que el caso regulado en la \u00a0sentencia \u00a0por \u00e9l evocada, corresponde a un tr\u00e1mite rituado bajo la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0 ordenamiento \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0causales \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0establecido \u00a0un \u00a0orden \u00a0y disposici\u00f3n diferente al de la Ley 906 de 2004 por el \u00a0cual est\u00e1 encausado este tr\u00e1mite: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, para el primero, la causal primera se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0las \u00a0violaciones directa e indirecta de la ley; la segunda, tiene que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0inconsonancia entre acusaci\u00f3n y sentencia; y la tercera, escogida \u00a0como \u00a0referente \u00a0doctrinario \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0lo hace de las nulidades por \u00a0violaciones \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0de \u00a0defensa16, \u00a0 las \u00a0cuales, \u00a0de \u00a0manera ostensible difieren del orden establecido para tales motivos \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0donde \u00a0la \u00a0primera \u00a0enunciada, violaci\u00f3n de la ley \u00a0sustancial, \u00a0est\u00e1 \u00a0contemplada \u00a0por \u00a0separado en la primera y la tercera, y los \u00a0motivos \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 nulidad \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0segunda17. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta confusi\u00f3n, llev\u00f3 a la incomprensi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n, la cual desvi\u00f3 su intelecci\u00f3n a una discusi\u00f3n f\u00e1ctica, \u00a0fundada \u00a0en la disparidad del m\u00e9rito otorgado a las pruebas testimoniales, pero \u00a0sin \u00a0elaborar \u00a0un \u00a0cabal\u00a0 \u00a0debate \u00a0jur\u00eddico \u00a0propio para la causal primera \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0directa), \u00a0la \u00a0cual dijo seleccionaba para sustentar el reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 El cargo se rechazar\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>3.2.- \u00a0En la demanda presentada a favor de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO y de la empresa METROPOLITANA de TRANSPORTES \u00a0S.A. \u00a0se \u00a0formularon \u00a04 \u00a0cargos, los dos primeros por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0soportados \u00a0en \u00a0variados \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0respectivamente; \u00a0el \u00a0tercero, por la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial; y \u00a0el \u00a0cuarto, \u00a0motivado\u00a0 \u00a0en \u00a0la reparaci\u00f3n integral, conforme a la causal 4 \u00a0del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.1. En la primera censura se postularon \u00a0tres errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.1.1. \u00a0Parte \u00a0de \u00a0la proposici\u00f3n de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en la valoraci\u00f3n de la prueba testimonial rendida \u00a0por \u00a0Wilmar \u00a0Javier \u00a0Quevedo \u00a0Le\u00f3n, \u00a0Jos\u00e9 del Carmen Leyton Ariza, la v\u00edctima \u00a0L.A.C.R. \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen Fajardo Enrique, en donde omite ense\u00f1arle a la \u00a0sala de manera integral el contenido literal de estas atestaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0forma \u00a0contraria, \u00a0los fragmenta y los \u00a0presenta \u00a0parcial y selectivamente en donde pretende darles un alcance diferente \u00a0a \u00a0lo que ellos expresan, con la afirmaci\u00f3n generada en el propio sentir de los \u00a0recurrentes, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0accidente \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0cuando \u00a0la v\u00edctima \u00a0intentaba \u00a0cruzar \u00a0la \u00a0calle, \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0en \u00a0cu\u00e1l \u00a0medio de prueba se hace \u00a0literalmente \u00a0esa \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0menos a\u00fan el aparte del fallo donde se declara \u00a0tal \u00a0 \u00a0hecho, \u00a0 \u00a0en \u00a0 total \u00a0 distanciamiento \u00a0 con \u00a0 lo \u00a0 expresado \u00a0 por \u00a0 los \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este modo, los censores, incurren en el \u00a0mismo \u00a0 vicio \u00a0 que \u00a0 pretenden \u00a0demostrar, \u00a0comportamiento \u00a0inaceptable \u00a0en \u00a0la \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0especie \u00a0de \u00a0yerro \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues la correcci\u00f3n \u00a0material del libelo se hace incontrastable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello se advierte, cuando antes de hacer una \u00a0entrega \u00a0fidedigna \u00a0y \u00a0completa de las atestaciones, expresan su propio sentir y \u00a0dicen de los testigos que ellos son: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026enf\u00e1ticos en sostener que C\u00e1rdenas \u00a0Ruiz \u00a0trataba \u00a0de \u00a0regresar \u00a0a la acera a la que se hab\u00eda dirigido y daba dos o \u00a0tres \u00a0pasos \u00a0en \u00a0sentido \u00a0contrario, cuando fue atropellado por el veh\u00edculo que \u00a0rodaba \u00a0invadiendo \u00a0carril y a exceso de velocidad y que el comportamiento de su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0Wilmer, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0haber \u00a0contribuido \u00a0al siniestro, lo que \u00a0busc\u00f3 \u00a0fue \u00a0tratar \u00a0de \u00a0evitar \u00a0el mismo, al perseguir halarlo para frustrar la \u00a0inminente \u00a0colisi\u00f3n \u00a0que \u00a0percibi\u00f3, gracias a que el bus circulaba a exceso de \u00a0velocidad de donde intuy\u00f3 que no pod\u00eda frenar\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente interpretan el contenido de las \u00a0atestaciones, \u00a0cuando \u00a0califican \u00a0la evidencia como clara para deducir que si el \u00a0lesionado \u00a0dio \u00a02 \u00a0o \u00a03 \u00a0pasos \u00a0del and\u00e9n hacia la calle para retornar al mismo \u00a0sitio, \u00a0como \u00a0dice \u00a0verlo el Tribunal, resulta f\u00edsicamente imposible que el bus \u00a0embistiera \u00a0al \u00a0menor \u00a0con \u00a0la llanta izquierda delantera, pues si en verdad los \u00a0dio, \u00a0deb\u00eda \u00a0estar \u00a0cerca \u00a0del \u00a0and\u00e9n, \u00a0posici\u00f3n \u00a0desde \u00a0la \u00a0cual \u00a0le habr\u00eda \u00a0resultado \u00a0f\u00e1cil \u00a0salir \u00a0al saltar a la derecha para evitar el golpe o a la del \u00a0otro \u00a0 testigo \u00a0 Wilmar \u00a0 Javier \u00a0y \u00a0tratar \u00a0de \u00a0cogerlo \u00a0y \u00a0llevarlo \u00a0hasta \u00a0el \u00a0and\u00e9n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera abandona el ataque anunciado \u00a0y \u00a0desv\u00eda su intelecci\u00f3n a lo que parecer\u00eda un falso raciocinio, pero tampoco \u00a0lo \u00a0desarrolla, \u00a0pues omite expresar cu\u00e1l regla de la experiencia, principio de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0ley \u00a0de la ciencia fue desconocida por el juzgador para se\u00f1alar \u00a0como \u00a0desquiciada \u00a0la construcci\u00f3n l\u00f3gica disentida, en total transgresi\u00f3n de \u00a0los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0 claridad, \u00a0 precisi\u00f3n, \u00a0identidad, \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0autonom\u00eda y debida argumentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 que \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0debi\u00f3 \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia, \u00a0validez y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del medio de conocimiento en su exacta dimensi\u00f3n, pues el dislate \u00a0se \u00a0finca \u00a0en el otorgamiento de valor suasorio del elemento de persuasi\u00f3n, con \u00a0desconocimiento \u00a0de los principios de la l\u00f3gica, las reglas de la experiencia o \u00a0las leyes de la ciencia, por tanto su incomprensi\u00f3n es absoluta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.1.2. \u00a0En \u00a0segundo \u00a0orden anuncia un falso juicio de existencia al \u00a0dar \u00a0 por \u00a0 probado \u00a0 sin \u00a0 estarlo \u00a0 \u2013El \u00a0Tribunal-, \u00a0el exceso de velocidad y \u00a0se\u00f1alizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0zona \u00a0escolar \u00a0en el lugar del impacto, pero al mismo tiempo \u00a0alega, \u00a0que el Tribunal dedujo, aunque de manera equivocada, esas circunstancias \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las atestaciones de Wilmar Javier Quevedo Le\u00f3n, Jos\u00e9 del Carmen \u00a0Leyton \u00a0Ariza \u00a0y \u00a0la \u00a0de la v\u00edctima, quienes conforme se relacionan, el primero \u00a0refiere, \u00a0no \u00a0se \u00a0fij\u00f3 \u00a0cuando el bus ven\u00eda, en el lugar se encontraban varios \u00a0estudiantes \u00a0y \u00a0hab\u00edan \u00a0se\u00f1ales de zona escolar; el segundo, que se encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0acera \u00a0contraria \u00a0de \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n \u00a0y \u00a0observ\u00f3 \u00a0cuando \u00a0su \u00a0amigo \u00a0fue \u00a0atropellado por un bus a alta velocidad, entre otros aspectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0ello, \u00a0dej\u00f3 \u00a0la \u00a0censura \u00a0en la m\u00e1s \u00a0absoluta \u00a0paradoja, \u00a0pues \u00a0como \u00a0se \u00a0precis\u00f3 l\u00edneas atr\u00e1s, el falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0tiene \u00a0su \u00a0esencia, \u00a0en \u00a0la \u00a0suposici\u00f3n \u00a0o \u00a0desconocimiento \u00a0de un \u00a0elemento de convicci\u00f3n para acreditar determinado hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, en la misma l\u00ednea argumentativa \u00a0no \u00a0es \u00a0viable \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0se \u00a0carece \u00a0de \u00e9ste y sin embargo al mismo tiempo \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0tuvo \u00a0para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n del evento \u00a0f\u00e1ctico tres testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0es \u00a0inexcusable, \u00a0se \u00a0advierte \u00a0de los recurrentes su deseo de controvertir el resultado deductivo del \u00a0fallador, \u00a0el \u00a0cual \u00a0no es susceptible de cuestionar por esta v\u00eda, pues como en \u00a0el \u00a0anuncio \u00a0del \u00a0yerro \u00a0anterior, \u00a0debi\u00f3 hacerlo por la del falso raciocinio u \u00a0otro diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo se inadmite. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.2.1.3. \u00a0En \u00a0el \u00a0tercero propone un falso raciocinio al considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dio \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0judicial de conductor \u00a0imprudente, \u00a0quien \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el deber objetivo de cuidado a partir de su simple \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0y \u00a0con \u00a0ello \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0petici\u00f3n de \u00a0principio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este \u00a0planteamiento \u00a0le agreg\u00f3, que el \u00a0juzgador \u00a0desestim\u00f3 la versi\u00f3n de los ni\u00f1os que aseveraron estaban jugando en \u00a0la \u00a0calzada, \u00a0con \u00a0desconocimiento de la regla de la experiencia consistente, en \u00a0que nadie suele auto incriminarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 primera \u00a0 glosa \u00a0que \u00a0merece \u00a0el \u00a0reparo \u00a0es \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0regla de la experiencia seg\u00fan la cual ninguna persona \u00a0que \u00a0declare \u00a0en \u00a0un juicio tiene el deliberado inter\u00e9s de auto incriminarse en \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta punible, postulado en el cual no se detuvo para \u00a0ense\u00f1arle \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0universal, general y sin excepci\u00f3n como \u00a0norma \u00a0social, m\u00e1xime, cuando la estaba predicando de testigos, quienes no eran \u00a0objeto \u00a0de \u00a0reproche \u00a0jur\u00eddico \u00a0penal, \u00a0pues \u00a0ninguno \u00a0era \u00a0destinatario \u00a0de la \u00a0acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0del \u00a0dislate est\u00e1 \u00a0planteada \u00a0en \u00a0una \u00a0absoluta \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0pues la soportan en anunciar como \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, la no autoincriminaci\u00f3n de los testigos, de quienes \u00a0dice \u00a0el censor rechazan haber estado jugando o cruzando de manera imprudente en \u00a0la \u00a0v\u00eda; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0afirma, \u00a0que \u00a0tales comportamientos \u00a0\u201cellos \u00a0 mismos \u00a0 lo \u00a0 aceptaron.\u201d \u00a0\u2013los \u00a0 \u00a0 \u00a0 testigos-, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0lo \u00a0hace \u00a0un desprop\u00f3sito al sostener en la misma \u00a0l\u00ednea \u00a0conceptual \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0fue \u00a0negado \u00a0y \u00a0al \u00a0mismo tiempo, que s\u00ed lo \u00a0admitieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera, \u00a0se hace confusa la censura soportada en una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0con \u00a0vicios \u00a0de \u00a0petici\u00f3n \u00a0de principio, cuando los impugnantes \u00a0afirman \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0recrimin\u00f3 \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALFREDO GARZ\u00d3N PRIMICERIO por \u00a0violar \u00a0el \u00a0deber \u00a0objetivo de cuidado,\u00a0\u00a0 porque estaba transitando en \u00a0contrav\u00eda \u00a0con \u00a0exceso de velocidad y sin tener en cuenta que lo hac\u00eda por una \u00a0zona escolar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, los propios accionantes est\u00e1n \u00a0aceptando \u00a0que \u00a0el postulado de responsabilidad se soport\u00f3 en dos premisas, una \u00a0la \u00a0velocidad, \u00a0otra, la movilidad por una zona especial, lo cual transfigura el \u00a0concepto \u00a0utilizado \u00a0para \u00a0el reproche, que a su vez lo conduce contradictorio e \u00a0insustancial. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0de \u00a0la \u00a0necesaria revisi\u00f3n del expediente, advierte la \u00a0Corte \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 las \u00a0 dedujo, \u00a0 luego \u00a0 de \u00a0una \u00a0extensa \u00a0cr\u00edtica \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0para la sustentaci\u00f3n del \u00a0yerro \u00a0los libelistas le agregan a las atestaciones cosas que no dicen, con ello \u00a0el \u00a0dislate \u00a0no \u00a0soporta \u00a0la correcci\u00f3n material, pues verificado su contenido, \u00a0los \u00a0deponentes \u00a0no \u00a0expresaron, \u00a0menos \u00a0aceptaron \u00a0estar \u00a0jugando \u00a0en la v\u00eda o \u00a0empuj\u00e1ndose entre s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todo esto encuentra la Sala, es que los \u00a0recurrentes \u00a0pretenden \u00a0imponer \u00a0su \u00a0pensamiento \u00a0sobre \u00a0el \u00a0de \u00a0los juzgadores, \u00a0simplemente \u00a0a partir de discutir los argumentos soporte de la decisi\u00f3n, con su \u00a0particular \u00a0sentimiento \u00a0consistente en que un testigo merece mayor credibilidad \u00a0que \u00a0otro, \u00a0sin \u00a0m\u00e1s, \u00a0al \u00a0t\u00edpico \u00a0estilo de un alegato de instancia, en total \u00a0distanciamiento \u00a0 del \u00a0 discurrir \u00a0propio \u00a0del \u00a0yerro \u00a0denunciado, \u00a0como \u00a0ser\u00eda \u00a0demostrar \u00a0a \u00a0la Corte en qu\u00e9 consisti\u00f3 el desconocimiento de lo que el censor \u00a0elev\u00f3 a la categor\u00eda de regla de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, \u00a0abandonaron \u00a0por \u00a0completo \u00a0mostrarle \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Sala, \u00a0el \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0el \u00a0postulado \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0no \u00a0autoincriminaci\u00f3n \u00a0que consideran como regla de la experiencia, fue desconocido \u00a0por los falladores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2. \u00a0En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0proponen la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en la \u00a0producci\u00f3n \u00a0y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0motivados \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y convicci\u00f3n en donde el desconocimiento de la precisi\u00f3n y claridad \u00a0predicable \u00a0y exigible del recurso extraordinario se palpa desde la postulaci\u00f3n \u00a0hasta \u00a0su \u00a0desarrollo, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0demandante \u00a0anuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a011, \u00a0114, \u00a023 \u00a0y 25 del C\u00f3digo Penal, infracci\u00f3n a la cual dice se \u00a0arrib\u00f3, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n de los art\u00edculos 375, 385, 402, 403 \u00a0numeral \u00a03\u00b0, \u00a0404 \u00a0y \u00a0405, \u00a0sin \u00a0determinar a qu\u00e9 ordenamiento jur\u00eddico hacen \u00a0parte \u00a0los \u00faltimos preceptos, tampoco su denominaci\u00f3n, menos a\u00fan el contenido \u00a0de tales disposiciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falencia llega hasta la conclusi\u00f3n de \u00a0su \u00a0alegaci\u00f3n, pues se desconoce c\u00f3mo se materializaron los atropellos a tales \u00a0normas. \u00a0Qued\u00f3 \u00a0en total orfandad sustancial el reparo, indefinici\u00f3n en la que \u00a0omitieron \u00a0indicarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0si \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o de un problema de hermen\u00e9utica, raz\u00f3n de ser y esencia \u00a0de los fines de este medio de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.1. \u00a0Es \u00a0as\u00ed \u00a0como proponen un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0motivado \u00a0en \u00a0que \u00a0el Tribunal tuvo por demostrado que el \u00a0acusado \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0a exceso de velocidad con fundamento en los testimonios \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Leyton Ariza y la v\u00edctima L.A.C.R., cuando en sentir de \u00a0los \u00a0impugnantes debi\u00f3 acudir para ello a prueba t\u00e9cnica o a la aplicaci\u00f3n de \u00a0una f\u00f3rmula cient\u00edfica, sin indicar a cu\u00e1l se refiere.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale \u00a0reiterarle \u00a0a \u00a0los \u00a0demandantes, que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0propone \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad, el ataque debe consistir en \u00a0demeritar \u00a0la validez jur\u00eddica de los medios de convicci\u00f3n respecto de los que \u00a0se \u00a0dirige \u00a0el ataque. Nada de esto expresan los censores, pues su disentimiento \u00a0radica, \u00a0primero, \u00a0en \u00a0el \u00a0atributo suasorio otorgado a los testimonios de Jos\u00e9 \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Leyton \u00a0Ariza y la v\u00edctima L.A.C.R.; segundo, porque de manera por \u00a0dem\u00e1s \u00a0a \u00a0priori \u00a0consideran \u00a0debi\u00f3 \u00a0acreditarse \u00a0el \u00a0hecho que no comparten a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0otra \u00a0clase \u00a0de \u00a0elemento \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n. La prueba t\u00e9cnica y la \u00a0aplicaci\u00f3n de una f\u00f3rmula cient\u00edfica, que no especifican. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con ello desconoce el censor los principios \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0claridad, \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0autonom\u00eda \u00a0basilares \u00a0en \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0y doctrina de esta Corporaci\u00f3n permiten la proposici\u00f3n de cargos \u00a0excluyentes \u00a0entre \u00a0s\u00ed, \u00a0cuando lo fueren, ellos se deben proponer, el uno como \u00a0principal y el otro como subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto, \u00a0por \u00a0cuanto las cuatro censuras que \u00a0comprenden \u00a0la \u00a0demanda \u00a0est\u00e1n postuladas como principales y en la primera, por \u00a0dem\u00e1s \u00a0mixta, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0es \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia por \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0al \u00a0haber dado el Tribunal por demostrado el exceso de \u00a0velocidad \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0contar \u00a0 con \u00a0 elemento \u00a0 de \u00a0 persuasi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 as\u00ed \u00a0 lo \u00a0acreditara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0 se \u00a0 hace \u00a0 inconsecuente \u00a0 e \u00a0incomprensible, \u00a0que \u00a0bajo \u00a0el mismo nivel argumentativo, el demandante proponga \u00a0el \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0reproche, \u00a0 \u00a0bajo \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0\u2013falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0legalidad-, \u00a0pero con el argumento consistente en que \u00a0el \u00a0 ad \u00a0 quem, \u00a0declar\u00f3 \u00a0probada \u00a0 \u00a0esa \u00a0 \u00a0circunstancia \u00a0 \u00a0-el \u00a0 exceso \u00a0 de \u00a0velocidad- \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de las testimoniales de Jos\u00e9 \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Leyton \u00a0Ariza \u00a0y \u00a0la \u00a0v\u00edctima L.A.C.R., cuando en su sentir debi\u00f3 \u00a0hacerlo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0otra \u00a0clase \u00a0de elementos de conocimiento bien fuera la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0ya, la cient\u00edfica mediante la aplicaci\u00f3n de una f\u00f3rmula de \u00a0esa naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con ello y en primer lugar, acepta, que el \u00a0juzgador \u00a0si \u00a0tuvo como referencia para deducir el exceso de velocidad la prueba \u00a0testimonial, \u00a0as\u00ed, la hip\u00f3tesis del falso juicio de existencia por suposici\u00f3n \u00a0de \u00a0prueba \u00a0se \u00a0desestima, lo uno except\u00faa lo otro, no obstante controvertir el \u00a0m\u00e9rito \u00a0otorgado; y segundo, opone a las declaraciones el estudio t\u00e9cnico y la \u00a0f\u00f3rmula \u00a0cient\u00edfica, \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratara de preferentes elecciones o medios \u00a0tarifados, \u00a0discusi\u00f3n \u00a0propia \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, ajeno a los \u00a0presupuestos \u00a0del \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0e \u00a0inadmisibles \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0l\u00ednea \u00a0conceptual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida el libelista y como ya se destac\u00f3, \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0se \u00a0parte de la aceptaci\u00f3n de la \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0elemento de persuasi\u00f3n, pues la controversia radica es \u00a0en \u00a0la \u00a0distinci\u00f3n \u00a0previa \u00a0que \u00a0hace \u00a0el legislador para establecer una u otra \u00a0clase \u00a0de \u00a0prueba \u00a0para acreditar determinados hechos, circunstancia que como se \u00a0destac\u00f3, \u00a0 no \u00a0 acontece \u00a0 en \u00a0 materia \u00a0 penal \u00a0 donde \u00a0 impera \u00a0 la \u00a0libertad \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo \u00a0inadvierte, \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0se \u00a0predica \u00a0por \u00a0la \u00a0no aplicaci\u00f3n de una ley cient\u00edfica en el \u00a0ejercicio \u00a0deductivo \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0ello debe intentarlo por la v\u00eda del falso \u00a0raciocinio, no en la forma como fue abordado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 proposici\u00f3n \u00a0del \u00a0dislate \u00a0es \u00a0una \u00a0disgregaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dis\u00edmiles \u00a0formas \u00a0de \u00a0censuras \u00a0que \u00a0no son susceptibles de \u00a0postular \u00a0bajo \u00a0una misma l\u00ednea conceptual al terminar siendo excluyentes entre \u00a0s\u00ed \u00a0y \u00a0llevar \u00a0al \u00a0reparo \u00a0a \u00a0una \u00a0proposici\u00f3n \u00a0absurda \u00a0y \u00a0contradictoria, en \u00a0desconocimiento del principio de autonom\u00eda en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.2. Como un segundo y tercer error de \u00a0derecho \u00a0alegan \u00a0falsos juicios de convicci\u00f3n, el primero, por la calificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal otorg\u00f3 a la declaraci\u00f3n de Mar\u00eda del Carmen Fajardo Enrique \u00a0como \u00a0insular. \u00a0Para \u00a0sustentarlo \u00a0opone \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0haber solicitado la \u00a0defensa \u00a0desde \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0otros dos testigos que ven\u00edan como \u00a0pasajeros \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0negados \u00a0por la juez, que al haber sido \u00a0recaudados, \u00a0la \u00a0de Fajardo Enrique dejar\u00eda de ser singular; el segundo, por la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Wilmar \u00a0Javier Quevedo L\u00f3pez, Jos\u00e9 del \u00a0Carmen \u00a0Leyton \u00a0Ariza \u00a0y de la v\u00edctima L.A.C.R., y desconocer el claro inter\u00e9s \u00a0en favorecer con sus versiones la tesis de acusaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0dos \u00a0reparos carecen en absoluto de \u00a0desarrollo, \u00a0pues siquiera enuncian cu\u00e1l es el precepto en el que el legislador \u00a0les \u00a0asigna \u00a0uno \u00a0u \u00a0otro \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0elementos de \u00a0persuasi\u00f3n, \u00a0esencia \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de esta clase de dislates. Tampoco se \u00a0conoce \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el \u00a0distanciamiento del atributo \u00a0otorgado por el juzgador con el tasado o tarifado en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0ratificaron \u00a0la permanente \u00a0controversia \u00a0probatoria \u00a0generalizada \u00a0que \u00a0no \u00a0alcanza a estructurar un motivo \u00a0susceptible de ser estudiado en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.3. \u00a0En \u00a0el \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0postulan la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa la ley sustancial por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos \u00a0111, \u00a0114 , 23 y 25 del C\u00f3digo Penal; falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 29 \u00a0y \u00a083 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 7\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y \u00a057, 58 y 59 de la Ley 769 de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El distanciamiento a los rigores que le son \u00a0propios \u00a0a \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0censuras \u00a0se \u00a0verifica desde su solo planteamiento, \u00a0cuando \u00a0al anunciar el desarrollo de la misma ingresan en plena controversia del \u00a0facto \u00a0del \u00a0asunto y traen para ello la proposici\u00f3n de incertidumbre probatoria \u00a0referida \u00a0a \u00a0que \u00a0si \u00bffue Garz\u00f3n Primicerio imprudente, o lo fue la v\u00edctima y \u00a0sus \u00a0 amigos?, \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 atribuyen \u00a0como \u00a0premisa \u00a0declarada \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0inadvirtiendo, \u00a0que \u00a0precisamente \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n de justicia contenida en \u00e9ste \u00a0fue de certeza, contraria y adversa a los intereses del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego se persiste en ello, como se verifica \u00a0al \u00a0evocar \u00a0los contenidos de los art\u00edculos 57, 60, 69, 59 del C\u00f3digo Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-449 \u00a0de 2003, reiteran la inconformidad en la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0al mantener disparidad de esta entidad con las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y persistir en la tesis probatoria defensiva de \u00a0instancia \u00a0 en \u00a0 la \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0culpa \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0\u201cporque \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0da \u00a0la prueba es que \u00a0estaba \u00a0jugando \u00a0con \u00a0otros \u00a0dos \u00a0testigos, Wilmar Javier y Jos\u00e9 del Carmen, en \u00a0plena \u00a0v\u00eda \u00a0p\u00fablica.\u201d, \u00a0argumentos con los cuales \u00a0entremezcla \u00a0otra \u00a0forma \u00a0de \u00a0censura, \u00a0como \u00a0podr\u00eda \u00a0ser \u00a0el falso raciocinio, \u00a0dislate que tampoco emprendieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la misma manera el ataque es incompleto \u00a0y \u00a0fragmentario. \u00a0Alegan, que de aceptar el acierto f\u00e1ctico de la decisi\u00f3n, el \u00a0derecho \u00a0result\u00f3 \u00a0ser \u00a0mal \u00a0aplicado \u00a0y \u00a0con ello se derrumba la presunci\u00f3n de \u00a0legalidad; \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0no \u00a0explican el por qu\u00e9 la selecci\u00f3n de la norma fue \u00a0equivocada. \u00a0 As\u00ed, \u00a0 son \u00a0conclusivos \u00a0y \u00a0desconocen \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente, \u00a0conforme al cual, quien emite premisas debe asumir sustentarlas una \u00a0a una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0enunciado \u00a0un \u00a0cat\u00e1logo de \u00a0preceptos \u00a0de \u00a0diferentes \u00f3rdenes como violados, unos por aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0otros \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n, en el desarrollo y conclusi\u00f3n del cargo nada \u00a0se \u00a0vuelve \u00a0a \u00a0decir, \u00a0menos \u00a0a\u00fan \u00a0demostrar \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en que consisti\u00f3 la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0la \u00a0forma \u00a0correcta en que se deb\u00eda hacer y cu\u00e1les las \u00a0disposiciones \u00a0inaplicadas. \u00a0La censura se qued\u00f3 en un simple enunciado carente \u00a0de\u00a0 argumentaci\u00f3n, lo cual la lleva a su insustancialidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.4. \u00a0En \u00a0el \u00a0cuarto \u00a0cargo \u00a0se \u00a0acude \u00a0nuevamente \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n\u00a0 \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a02357 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0conforme \u00a0al \u00a0cual, \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0da\u00f1o \u00a0est\u00e1 \u00a0sujeta a reducci\u00f3n, si el que lo ha sufrido se \u00a0expuso a \u00e9l imprudentemente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en este reparo debate la imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de perjuicios fijada en la sentencia, es claro que a las \u00a0luces \u00a0del \u00a0numeral \u00a04\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 \u00a0de la Ley 906 de 200418, debi\u00f3 ser \u00a0encaminado \u00a0bajo \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0ordenamiento procesal \u00a0civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo primero y elemental que le correspond\u00eda \u00a0a \u00a0los \u00a0censores, \u00a0era verificar la procedencia del recurso extraordinario en lo \u00a0que \u00a0 tiene \u00a0 que \u00a0 ver \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 cuant\u00eda \u00a0 y \u00a0 luego, \u00a0las \u00a0causales \u00a0all\u00ed \u00a0previstas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0Ley 592 de 2000 el \u00a0valor \u00a0actual de la decisi\u00f3n desfavorable al recurrente ha de ser o exceder los \u00a0425 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales mensuales vigentes, aspiraci\u00f3n que de lejos no \u00a0se satisface en el presente caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A partir de la rese\u00f1a de los antecedentes \u00a0procesales, \u00a0 se \u00a0 tiene \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 condena \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0da\u00f1os \u00a0materiales \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0a \u00a0$8.650.000 \u00a0y \u00a0los \u00a0morales \u00a0a 142 salarios m\u00ednimos mensuales \u00a0legales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera y como el fallo se profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0el a\u00f1o (2010) cuando el salario m\u00ednimo ascend\u00eda a la suma de $515.000,oo, \u00a0realizada \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n \u00a0aritm\u00e9tica arroja un valor de $218.875.000, cantidad \u00a0que \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0la \u00a0condena \u00a0que \u00a0por \u00a0esta \u00a0naturaleza les fue impuesta a los \u00a0recurrentes \u00a0 y \u00a0 por \u00a0ende \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0declararse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Todas estas falencias y en cumplimiento \u00a0del \u00a0 \u00a0 principio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el recurso extraordinario, no le es dable a la Corte, dado el \u00a0car\u00e1cter \u00a0rogado \u00a0que \u00a0lo \u00a0inspira, \u00a0suplir \u00a0las \u00a0omisiones \u00a0argumentativas del \u00a0escrito \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0complementar o de cualquier otra forma suplantar al \u00a0libelista \u00a0en la construcci\u00f3n de la demanda. No obstante, cuando atendiendo los \u00a0fines \u00a0 de \u00a0 la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0deba \u00a0hacerlo, \u00a0evento \u00a0que \u00a0aqu\u00ed \u00a0no \u00a0acontece, \u00a0motivo \u00a0por el \u00a0cual\u00a0 se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MECANISMO DE INSISTENCIA \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad con el art\u00edculo 184 de la \u00a0Ley \u00a0 906 \u00a0 de \u00a0 2004, \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0 presente \u00a0auto \u00a0procede \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0especial \u00a0de insistencia, cuyo \u00a0tr\u00e1mite \u00a0no \u00a0fue desarrollado en la legislaci\u00f3n procesal penal. No obstante la \u00a0Sala \u00a0 ha \u00a0 definido \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0a \u00a0seguir \u00a0para \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n19, \u00a0como \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n se precisa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La insistencia es un mecanismo especial \u00a0de \u00a0exclusiva \u00a0promoci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los cinco (5) d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0a \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de la providencia por medio de la cual la Sala \u00a0decide \u00a0inadmitir o no seleccionar la demanda de casaci\u00f3n, con el fin de lograr \u00a0se \u00a0reconsidere \u00a0lo decidido. Tambi\u00e9n podr\u00e1 ser provocado oficiosamente, en el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0por \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los Delegados del Ministerio P\u00fablico para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0a \u00a0menos \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso no hubiera sido interpuesto por el \u00a0Procurador \u00a0Judicial, \u00a0el \u00a0Magistrado \u00a0disidente o el que no haya participado en \u00a0los debates y suscrito la providencia inadmisoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0solicitud \u00a0puede \u00a0elevarse ante el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0a trav\u00e9s de sus Delegados para la Casaci\u00f3n Penal, salvo \u00a0que \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Judicial \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0fuese \u00a0el \u00a0casacionista; \u00a0o \u00a0ante uno de los Magistrados que hayan salvado voto en cuanto a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0mayoritaria \u00a0de \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0o \u00a0ante otro que no haya \u00a0intervenido en la discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Es potestativo del disidente, del que no \u00a0intervino \u00a0en \u00a0los \u00a0debates o del Delegado del Ministerio P\u00fablico ante quien se \u00a0formula \u00a0la insistencia, optar por someter el asunto a consideraci\u00f3n de la Sala \u00a0o \u00a0no \u00a0presentarlo \u00a0para su revisi\u00f3n. En este \u00faltimo evento informar\u00e1 de ello \u00a0al peticionario en un plazo de quince (15) d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El auto a trav\u00e9s del cual se inadmite \u00a0el \u00a0libelo \u00a0trae \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0firmeza \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda \u00a0instancia \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0formul\u00f3 \u00a0el recurso de casaci\u00f3n, salvo que la \u00a0insistencia prospere y conlleve a la admisi\u00f3n de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Inadmitir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los apoderados del acusado JOS\u00c9 \u00a0ALFREDO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0PRIMICERIO, \u00a0de \u00a0los \u00a0terceros \u00a0civilmente responsables MANUEL \u00a0ANTONIO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0TORRES y la COMPA\u00d1\u00cdA METROPOLITANA DE TRANSPORTES S.A.; y \u00a0el \u00a0llamado \u00a0en \u00a0garant\u00eda \u00a0Compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0Seguros \u00a0AC SEGUROS S.A., \u00a0 \u00a0conforme \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0expuesto \u00a0 en \u00a0 precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a02. \u00a0 \u00a0 De \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, es \u00a0facultad \u00a0de los demandantes elevar petici\u00f3n de insistencia, seg\u00fan lo indicado \u00a0en la parte motiva de este auto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 MAR\u00cdA \u00a0DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a029 de la carpeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio \u00a044 de la carpeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folio \u00a098 de la carpeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folio \u00a0105 de la carpeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folio \u00a0156 de la carpeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Folio \u00a0273 de la carpeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0180 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004, se\u00f1ala que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0por \u00a0finalidades \u00a0la \u00a0efectividad del derecho material, el \u00a0respeto \u00a0de las garant\u00edas de los intervinientes, la reparaci\u00f3n de los agravios \u00a0inferidos a \u00e9stos, y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0\u201cArt\u00edculo \u00a0183.- \u00a0El \u00a0recurso \u00a0se \u00a0interpondr\u00e1 ante el tribunal dentro de un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0com\u00fan \u00a0de sesenta (60) d\u00edas siguientes a la \u00faltima notificaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0mediante demanda que de manera precisa \u00a0y \u00a0 concisa \u00a0 se\u00f1ale \u00a0las \u00a0causales \u00a0invocadas \u00a0y \u00a0sus \u00a0fundamentos.\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (negrillas fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Sentencias \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de \u00a011 de abril, 6 de junio de 2007, radicaciones No. \u00a023667, \u00a018515; \u00a0auto \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a026 de abril de 2007, radicaci\u00f3n No. 26928. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Autos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n de 9 de octubre y 11 de noviembre de 2009, radicaciones No. \u00a029949 y 32555; y 12 de mayo de 2010, radicaci\u00f3n No. 33020. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Sentencia \u00a0de 27 de febrero de 2001, radicaci\u00f3n No. 15042, auto de casaci\u00f3n de \u00a015 de mayo de 2008, radicaci\u00f3n No. 28559. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Sentencia de 25 de agosto de 2004, radicaci\u00f3n No. 21554. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Cfr. Entre otras, Sentencias del 10 de marzo de 2004, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a018328, \u00a0M.P. Mauro Solarte Portilla; 5 de mayo de 2004, radicaci\u00f3n \u00a017483, \u00a0M.P. \u00a0Yesid \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Bastidas; \u00a012 de mayo de 2004, radicaci\u00f3n 14338, \u00a0M.P. Edgar Lombana Trujillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Cfr. \u00a0Auto \u00a0del \u00a012 \u00a0de mayo de 2004, radicado 18580, \u00a0M.P. Alvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Auto \u00a0de \u00a0mayo 27 de 2003, radicaci\u00f3n 19812, M. P. Fernando E. Arboleda Ripoll, \u00a0que \u00a0se \u00a0reitera \u00a0en \u00a0auto \u00a0del \u00a03 de diciembre de 2003, radicaci\u00f3n 20325, M.P. \u00a0Marina Pulido de Bar\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0\u201cArt\u00edculo \u00a0207. \u00a0Causales. \u00a0En \u00a0materia \u00a0penal \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n procede por los \u00a0siguientes motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Cuando \u00a0la sentencia sea violatoria de \u00a0una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial. \u00a0Si \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la norma sustancial \u00a0proviene \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho en la apreciaci\u00f3n de determinada \u00a0prueba, es necesario que as\u00ed lo alegue el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Cuando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0est\u00e9 \u00a0en \u00a0consonancia \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cargos \u00a0 \u00a0formulados \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Cuando la sentencia se haya dictado en \u00a0un juicio viciado de nulidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0\u201cArt\u00edculo \u00a0181. \u00a0Procedencia. \u00a0El recurso como control constitucional y legal \u00a0procede \u00a0contra \u00a0las \u00a0sentencias proferidas en segunda instancia en los procesos \u00a0adelantados \u00a0por \u00a0delitos, \u00a0cuando \u00a0afectan \u00a0derechos o garant\u00edas fundamentales \u00a0por: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Falta \u00a0de aplicaci\u00f3n, interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0o aplicaci\u00f3n indebida de una norma del bloque de constitucionalidad, \u00a0constitucional o legal, llamada a regular el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Desconocimiento del debido proceso por \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0su estructura o de la garant\u00eda debida a cualquiera \u00a0de las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0manifiesto \u00a0desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0y apreciaci\u00f3n de la prueba sobre la cual se ha fundado \u00a0la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Cuando \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n tenga por objeto \u00a0\u00fanicamente \u00a0lo \u00a0referente a la reparaci\u00f3n integral decretada en la providencia \u00a0que \u00a0resuelva \u00a0el \u00a0incidente, \u00a0deber\u00e1 \u00a0tener \u00a0como fundamento las causales y la \u00a0cuant\u00eda \u00a0 \u00a0establecidas \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0normas \u00a0 que \u00a0 regulan \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0civil.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0\u201c4. \u00a0 Cuando \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 tenga \u00a0por \u00a0objeto \u00a0\u00fanicamente \u00a0lo \u00a0referente a la reparaci\u00f3n integral decretada en la providencia \u00a0que \u00a0resuelva \u00a0el \u00a0incidente, \u00a0deber\u00e1 \u00a0tener \u00a0como fundamento las causales y la \u00a0cuant\u00eda \u00a0 \u00a0establecidas \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0normas \u00a0 que \u00a0 regulan \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0civil.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0Auto \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 15 \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0 de \u00a0 2005, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a024322. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 34790 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 276. \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., cuatro (4) de agosto de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-21991","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21991\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}