{"id":21744,"date":"2023-09-12T16:32:31","date_gmt":"2023-09-12T16:32:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3246001-06-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:32:31","modified_gmt":"2023-09-12T16:32:31","slug":"3246001-06-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3246001-06-11\/","title":{"rendered":"32460(01-06-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 32460 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPRE MA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 \u00a0Acta \u00a0N\u00b0188 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., primero (1\u00b0) de junio de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala acerca de la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado Carlos Uriel \u00a0Zapata \u00a0Alvarez contra la sentencia proferida el 27 de febrero de 2009 por\u00a0 \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Ibagu\u00e9 que lo declar\u00f3 responsable como coautor de los \u00a0delitos de secuestro simple y hurto calificado agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron resumidos por el juzgador de instancia \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dan \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0autos \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda 20 de \u00a0noviembre \u00a0de 2001 a las 7.00 p.m., cuando el se\u00f1or Alberto Palma se encontraba \u00a0abriendo \u00a0la \u00a0puerta de entrada a la finca La Esmeralda, vereda El\u00a0 Cidral, \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Herveo \u00a0Tolima, \u00a0donde se encontraban sus padres Alejandro Palma, \u00a0Georgina \u00a0Franco \u00a0Serna \u00a0y \u00a0Ricardo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0varios \u00a0sujetos armados, \u00a0identific\u00e1ndose \u00a0como \u00a0paramilitares se presentaron en la finca, dos entraron a \u00a0la \u00a0casa, \u00a0uno \u00a0al \u00a0que le dec\u00edan el patr\u00f3n, llevaba un sombrero y un pa\u00f1uelo \u00a0rojo \u00a0con \u00a0el \u00a0que \u00a0se tapaba la mitad de la cara, otro ten\u00eda un pasamonta\u00f1as. \u00a0Sujetos \u00a0que \u00a0acus\u00e1ndolos \u00a0de \u00a0ser \u00a0auxiliadores de la guerrilla, procedieron a \u00a0pedir \u00a0la camioneta para trasladar un personal, advirtiendo que en tres horas la \u00a0entregaban, que en la casa iban a quedar sujetos cuid\u00e1ndolos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un \u00a0puesto \u00a0de \u00a0control \u00a0realizado en la \u00a0estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u201cLa \u00a0Teka\u201d, el d\u00eda 20 de noviembre de 2001, siendo \u00a0las \u00a023.50 horas aproximadamente, la polic\u00eda de carreteras procedi\u00f3 a requisar \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0placas \u00a0SAK \u00a0267, encontrando en el piso de la cabina al lado \u00a0derecho, \u00a0una \u00a0pistola \u00a0marca \u00a0Walter PP calibre 22, color negra, n\u00famero 38789, \u00a0con \u00a0un \u00a0proveedor para la misma met\u00e1lico en color negro y 11 cartuchos calibre \u00a022, sin ning\u00fan documento que acreditara su porte y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se captur\u00f3 al conductor del veh\u00edculo \u00d3SCAR \u00a0SERNA \u00a0ALZATE \u00a0y \u00a0a \u00a0su\u00a0 \u00a0acompa\u00f1ante se\u00f1or CARLOS URIEL ZAPATA \u00c1LVAREZ, \u00a0qui\u00e9nes \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00edan conocimiento de la pistola, que a ellos \u00a0simplemente \u00a0los \u00a0hab\u00eda \u00a0enviado \u00a0el patr\u00f3n ALEJANDRO PALMA, desde Herveo a La \u00a0Dorada \u00a0a \u00a0llevar \u00a0un \u00a0cuido \u00a0para \u00a0animales. \u00a0Los \u00a0condujeron a la estaci\u00f3n de \u00a0polic\u00eda \u00a0de \u00a0Honda inicialmente por el porte ilegal de armas, donde le pidieron \u00a0antecedentes \u00a0a \u00a0la \u00a0central de Ibagu\u00e9, report\u00e1ndoles que esa camioneta hab\u00eda \u00a0sido hurtada esa misma noche en la Jurisdicci\u00f3n de Herveo Tolima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Luego de asumida \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n y aducidos una serie \u00a0de \u00a0medios de prueba, en su totalidad testimonios de las personas que el d\u00eda de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se encontraban en la finca La Esmeralda, el ente acusador profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0\u00d3scar \u00a0Serna \u00a0Alzate y Carlos uriel Zapata \u00a0\u00c1lvarez, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0simple, hurto calificado agravado y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas de defensa personal, la cual cobr\u00f3 ejecutoria el 30 de \u00a0abril de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a025 \u00a0de \u00a0noviembre de 2008, el Juzgado Primero Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, profiri\u00f3 sentencia condenatoria contra\u00a0 \u00d3scar \u00a0Serna \u00a0Alzate \u00a0y \u00a0Carlos uriel Zapata \u00c1lvarez, como coautores de los delitos de \u00a0secuestro \u00a0simple en concurso homog\u00e9neo por haber sido varias las v\u00edctimas, en \u00a0concurso \u00a0con \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado, motivo por el que el juez de primera \u00a0instancia \u00a0les \u00a0impuso \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de \u00a0seiscientos \u00a0(600) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes. \u00a0Frente al \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0se emiti\u00f3 cesaci\u00f3n de procedimiento por \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0anterior \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0recurso \u00a0que \u00a0fue \u00a0resuelto \u00a0el 27 de \u00a0noviembre \u00a0 de \u00a0 2009 \u00a0 por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0integralmente la proferida por el Juez de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El censor plante\u00f3 un s\u00f3lo cargo contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por error de hecho derivado de falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la tergiversaci\u00f3n de los testimonios\u00a0 a \u00a0partir \u00a0de los cuales se dio por probada la materialidad del delito de secuestro \u00a0simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0de los testimonios de ALBERTO PALMA, ALBERTO PALMA \u00a0hijo, \u00a0ALEJANDRO \u00a0PALMA \u00a0G\u00d3MEZ, RICARDO G\u00d3MEZ RAM\u00cdREZ y GIORGINA FRANCO SERNA \u00a0no \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0quienes \u00a0se \u00a0apoderaron \u00a0de la \u00a0camioneta \u00a0de \u00a0placas \u00a0SAK \u00a0267, \u00a0en las circunstancias de lugar, tiempo y modo, \u00a0precisadas \u00a0 antes, \u00a0hubieran \u00a0procedido \u00a0durante \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0gastaron \u00a0en \u00a0apoderarse \u00a0de \u00a0dicho \u00a0automotor, \u00a0con \u00a0la intenci\u00f3n tambi\u00e9n de secuestrarlos, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0de arrebatarlos, sustraerlos, retenerlos u ocultarlos como se expresa \u00a0en el art\u00edculo 168 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Resalta c\u00f3mo de los testimonios referidos en precedencia lo que \u00a0se \u00a0advierte \u00a0es \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito exclusivo de los procesados de apoderarse de la \u00a0camioneta \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba en la finca La Esmeralda, mas no el de privar del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0locomoci\u00f3n \u00a0a \u00a0sus moradores y la forma en la que \u00a0irrumpieron \u00a0el \u00a0inmueble \u00a0rural, hacen parte de las circunstancias calificantes \u00a0del delito de hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0Luego indic\u00f3 que de lo informado por los testigos, no se deduce \u00a0que \u00a0\u00d3scar \u00a0Serna \u00a0Alzate \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0uriel Zapata \u00c1lvarez, hayan ejecutado la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0porque \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento hubo retenci\u00f3n, \u00a0arrebatamiento \u00a0y \u00a0ocultamiento de persona alguna. De all\u00ed que el Tribunal para \u00a0responsabilizar \u00a0a \u00a0los \u00a0acusados, \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0adicionar \u00a0el \u00a0contendido \u00a0de los \u00a0testimonios \u00a0y \u00a0se \u00a0dio \u00a0por \u00a0cierto que los moradores de la finca La Esmeralda, \u00a0fueron \u00a0privados de su derecho a la libertad de locomoci\u00f3n, cuando lo cierto es \u00a0que \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0ALBERTO PALMA, ALBERTO PALMA hijo, ALEJANDRO PALMA \u00a0G\u00d3MEZ, \u00a0RICARDO \u00a0G\u00d3MEZ RAM\u00cdREZ y GIORGINA FRANCO SERNA, fueron privados de su \u00a0libertad, \u00a0nunca \u00a0fue \u00a0superior \u00a0al \u00a0necesario \u00a0para \u00a0llevar \u00a0a \u00a0cabo el acto de \u00a0apoderamiento \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0automotor \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0recay\u00f3 \u00a0el delito de \u00a0hurto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0Solicit\u00f3 que en caso de que se admita la demanda, se absuelva a \u00a0Carlos \u00a0uriel Zapata \u00c1lvarez del delito de secuestro simple, pues se vulneraron \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0los \u00a0derechos \u00a0al debido proceso, presunci\u00f3n de inocencia, \u00a0defensa, al igual que se trasgredi\u00f3 el principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Calificaci\u00f3n de la demanda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0reiteradamente \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0puede \u00a0presentarse \u00a0en los \u00a0siguientes \u00a0casos, \u00a0a \u00a0saber, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer caso el juzgador se equivoca al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0bien \u00a0sea porque obrando en el proceso omite valorarla, o \u00a0porque \u00a0sin \u00a0figurar \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, supone que all\u00ed aparece y la tiene en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n; el segundo error alude a la distorsi\u00f3n del contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cercen\u00e1ndola, \u00a0adicion\u00e1ndola \u00a0o tergivers\u00e1ndola; y el tercero \u00a0trata \u00a0 de \u00a0 que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0deriva \u00a0del \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0deducciones \u00a0que \u00a0contravienen \u00a0los \u00a0principios de la sana cr\u00edtica, esto es, los postulados de la \u00a0l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las reglas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0 En \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0motivo \u00a0que \u00a0se \u00a0invoca en la \u00a0demanda \u00a0objeto de estudio, \u00e9ste se presenta cuando el \u00a0juzgador \u00a0al apreciar una determinada prueba, falsea su contenido material, bien \u00a0porque \u00a0le hace agregados que no le corresponden a su texto (tergiversaci\u00f3n por \u00a0adici\u00f3n), \u00a0 porque \u00a0 omite \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0apartes \u00a0importantes \u00a0del \u00a0mismo \u00a0(tergiversaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 cercenamiento), \u00a0 o \u00a0 porque \u00a0trasmuta \u00a0su \u00a0literalidad \u00a0(tergiversaci\u00f3n \u00a0por \u00a0trasmutaci\u00f3n). \u00a0Esto \u00a0significa \u00a0que lo primero que debe \u00a0hacerse \u00a0cuando \u00a0se \u00a0plantea esta clase de error es precisar qu\u00e9 dice la prueba \u00a0que \u00a0se \u00a0afirma \u00a0tergiverzada, \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0contenido \u00a0que el juzgador le \u00a0atribuy\u00f3, \u00a0en \u00a0orden a evidenciar que entre una y otra existen discrepancias, y \u00a0que \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9stas \u00a0se \u00a0le \u00a0puso \u00a0a \u00a0decir \u00a0lo que no dice1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Cualquier cargo de error de hecho por violaci\u00f3n indirecta, como \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el \u00a0proceso l\u00f3gico desplegado por el juez para \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0exige de quien lo demanda, la carga argumentativa de hacer \u00a0ver \u00a0en \u00a0forma expresa cu\u00e1l fue el error, que en trat\u00e1ndose de falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0exige \u00a0del \u00a0censor \u00a0indicar \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n y la trascendencia de \u00a0\u00e9sta, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de la prueba con las \u00a0premisas \u00a0 utilizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0instancia \u00a0para \u00a0dar \u00a0por \u00a0probada \u00a0determinada \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0se evidencie la tergiversaci\u00f3n, el \u00a0cercenamiento o la transmutaci\u00f3n de lo que la prueba muestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Para \u00a0el \u00a0presente caso, emerge di\u00e1fano \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0conform\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del cargo, en clara \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0deber \u00a0de \u00a0indicar \u00a0el contenido de los testimonios cuyo texto \u00a0consider\u00f3 \u00a0alterado, \u00a0y \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0deriv\u00f3 aspectos \u00a0contrarios \u00a0a \u00a0lo realmente dicho por los testigos en trasgresi\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0que \u00a0entre otros, rige el recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 4.1 Lo que se evidencia es \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de Carlos uriel Zapata \u00c1lvarez desarroll\u00f3 su argumentaci\u00f3n \u00a0como \u00a0si \u00a0se tratara de un alegato de instancia al plasmar afirmaciones\u00a0 en \u00a0un \u00a0todo \u00a0subjetivistas, habi\u00e9ndose dedicado de principio a fin de la demanda a \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0particular valoraci\u00f3n de los hechos frente a la realizada por el \u00a0Tribunal \u00a0acerca \u00a0de c\u00f3mo en su criterio, los sucesos que fueron el marco de la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, \u00a0no tipificaban el delito de secuestro simple, sino s\u00f3lo \u00a0el \u00a0del \u00a0hurto \u00a0calificado, \u00a0conclusi\u00f3n para la que no tuvo que referirse a las \u00a0pruebas, \u00a0sino \u00a0a \u00a0su \u00a0propia \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0en \u00a0torno al proceso de adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed como al tratar de hacer un esfuerzo \u00a0para \u00a0ajustar \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0meramente \u00a0enuncia, habla \u00a0indistintamente \u00a0de \u00a0tergiversaci\u00f3n y adici\u00f3n del contenido de los testimonios \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 consisti\u00f3 cada una de estas \u00a0figuras \u00a0que \u00a0son en esencia distintas, lo que torna a\u00fan m\u00e1s evidente el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0queja \u00a0no \u00a0se \u00a0encamina a demostrar la defectuosa valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0sino \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte acoja su postura en torno a que en el delito de \u00a0hurto \u00a0cuando \u00a0se \u00a0priva de la libertad a la v\u00edctima, tal circunstancia entra a \u00a0formar \u00a0parte \u00a0de \u00a0ese \u00a0punible \u00a0dentro \u00a0de \u00a0alguna \u00a0de sus calificantes, sin se \u00a0configure un concurso con el comportamiento de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, ning\u00fan referente probatorio aduce el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0forma expresa que amerite quebrar este puntual aspecto del fallo \u00a0de \u00a0instancia, esto es, que los testigos en manera alguna hayan hecho referencia \u00a0a \u00a0que con posterioridad al acto de apoderamiento del veh\u00edculo, fueron privados \u00a0de \u00a0su libertad por un tiempo superior al necesario para agotar el despojo de la \u00a0cosa \u00a0mueble \u00a0ajena, pese a lo cual as\u00ed lo afirm\u00f3 el ad quem, pues, se repite, \u00a0el \u00a0censor \u00a0hizo \u00a0una simple enunciaci\u00f3n del cargo, m\u00e1s no lo desarroll\u00f3 como \u00a0lo exige el principio de debida fundamentaci\u00f3n y demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0de su \u00a0inicial \u00a0enunciado, aunque anuncia el cargo como error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0tambi\u00e9n \u00a0alega \u00a0un \u00a0error \u00a0de deducci\u00f3n cuando \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0de la prueba testimonial, el Tribunal equivocadamente concluy\u00f3 la \u00a0privaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0las v\u00edctimas, sin que l\u00f3gicamente se pudiera \u00a0llegar a esa afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0debe precisarse que si bien es \u00a0cierto \u00a0el \u00a0cargo \u00a0corresponder\u00eda \u00a0con \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0concierne \u00a0alegarse \u00a0como falso raciocionio, el cual se materializa \u00a0por \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0que \u00a0efect\u00faan \u00a0los \u00a0juzgadores a los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0ser \u00a0fiel \u00a0a \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0generales\u00a0 \u00a0de \u00a0experiencia, leyes de la l\u00f3gica o de la ciencia que al ser \u00a0correctamente \u00a0aplicadas \u00a0permiten efectuar inferencias acertadas con base en la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0distintos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0habida \u00a0raz\u00f3n de la \u00a0verosimilitud de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0el \u00a0censor\u00a0 \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0enuncia \u00a0el \u00a0cargo como falso raciocinio, y mucho menos lo desarrolla, lo que en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser corregido por la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3 \u00a0Sin \u00a0mayor \u00a0dificultad se observa en la \u00a0demanda \u00a0un \u00a0total \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0presupuesto \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y debida \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0la \u00a0cual \u00a0obligaba \u00a0al \u00a0libelista, \u00a0no a \u00a0desarrollar \u00a0un \u00a0alegato \u00a0propio \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino \u00a0a \u00a0ocuparse \u00a0de la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de un juicio l\u00f3gico-jur\u00eddico con demostraci\u00f3n de los errores en \u00a0los \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador. En tal medida, el recurrente debi\u00f3 abstenerse \u00a0de \u00a0acudir \u00a0a un discurso de libre elaboraci\u00f3n en el que se hacen palpables sus \u00a0particulares \u00a0criterios \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en los que ha venido \u00a0insistiendo \u00a0 incluso \u00a0 desde \u00a0la \u00a0fase \u00a0sumarial, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0considerados \u00a0en esta sede, pues se reitera, esta impugnaci\u00f3n no es una tercera \u00a0instancia, \u00a0y se insiste, la \u00a0inconformidad \u00a0de \u00a0la defensa, radica en el proceso de adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la \u00a0conducta, \u00a0 aspecto \u00a0 frente \u00a0 al \u00a0 cual \u00a0ya \u00a0qued\u00f3 \u00a0superado \u00a0el \u00a0debate \u00a0como \u00a0correspond\u00eda en la instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La posici\u00f3n de la Corte ha sido reiterada en \u00a0torno \u00a0al \u00a0rechazo de aquellas demandas en las que se materialice la actitud del \u00a0censor \u00a0en \u00a0efectuar \u00a0cuestionamientos \u00a0desde \u00a0su personal visi\u00f3n a la razonada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y\/o \u00a0de \u00a0las pruebas realizadas por el juzgador de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0pues \u00a0en esas condiciones la demanda se proyecta carente de las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0y sustanciales de que trata el art\u00edculo 213 de la Ley 600 \u00a0de 2000 que derivan en la inadmisi\u00f3n del l\u00edbelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior es as\u00ed, toda vez que en lugar de \u00a0evidenciarse \u00a0un \u00a0debate sobre la constitucionalidad o legalidad de la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0se \u00a0abre \u00a0el \u00a0espacio \u00a0a una tercera instancia en claro \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que cobija a la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0podr\u00eda \u00a0quebrase \u00a0siempre \u00a0que \u00a0se \u00a0formule, \u00a0objetive y \u00a0demuestre \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 en errores de juicio, de estructura o de \u00a0garant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, cuando en el l\u00edbelo impugnatorio \u00a0se \u00a0desatienden \u00a0los \u00a0requisitos se\u00f1alados en el art\u00edculo 212 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0se\u00a0 omiten las exigencias relacionadas con una adecuada formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0se dejan de se\u00f1alar con claridad y precisi\u00f3n sus fundamentos o se \u00a0incurre \u00a0en \u00a0contradicciones \u00a0cuando de formular cargos excluyentes se trata, la \u00a0consecuencia \u00a0procesal \u00a0inmediata no puede ser otra que su inadmisi\u00f3n seg\u00fan lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0213 \u00a0ib\u00eddem \u00a0por lo que ser\u00e1 en estos t\u00e9rminos que se \u00a0decidir\u00e1 \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 presentada \u00a0 en \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 Carlos \u00a0 Uriel \u00a0Zapata \u00a0\u00c1lvarez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0De otra parte, \u00a0del \u00a0 estudio \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 vislumbra \u00a0 violaci\u00f3n\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0derechos\u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentales\u00a0 \u00a0 \u00a0o\u00a0 \u00a0 \u00a0garant\u00edas\u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0intervinientes, \u00a0 para \u00a0 ejercer \u00a0 la\u00a0 \u00a0 facultad\u00a0 \u00a0oficiosa \u00a0de\u00a0 \u00a0\u00edndole\u00a0 \u00a0 \u00a0legal\u00a0 \u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0 al\u00a0 \u00a0 respecto\u00a0 \u00a0 le\u00a0 \u00a0asiste\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NUMERAL \u00a0 UNICO: \u00a0 INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de\u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0 Uriel \u00a0 \u00a0 Zapata \u00a0 \u00a0\u00c1lvarez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de \u00a0origen. C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 \u00a0CAMACHO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JOS\u00c9 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE LEMOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Casaci\u00f3n 15.586 de octubre 16 de 2002. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 32460 \u00a0 CORTE SUPRE MA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 FERNANDO \u00a0ALBERTO CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 Aprobado \u00a0 \u00a0Acta \u00a0N\u00b0188 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., primero (1\u00b0) de junio de dos \u00a0mil once (2011). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Decide la Sala acerca de la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-21744","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}