{"id":21720,"date":"2023-09-12T16:32:30","date_gmt":"2023-09-12T16:32:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3192321-09-11\/"},"modified":"2023-09-12T16:32:30","modified_gmt":"2023-09-12T16:32:30","slug":"3192321-09-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/12\/3192321-09-11\/","title":{"rendered":"31923(21-09-11)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 31923 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00ba\u00a0 340 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiuno (21) de septiembre \u00a0de dos mil once (2011) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala se pronuncia sobre los presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n de las demandas de casaci\u00f3n presentadas \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores de los procesados Isifredo Chac\u00f3n \u00a0Chaux, \u00a0 Germ\u00e1n \u00a0 Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0 \u00a0Samir \u00a0 Silva \u00a0Buitrago, \u00a0 Nilton \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0 Mario \u00a0Bustos \u00a0Baquero, \u00a0 Vladimir \u00a0Rambal \u00a0Piedrahita \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Nilson \u00a0P\u00e9rez, en contra del fallo a trav\u00e9s del cual la Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Valledupar confirm\u00f3 la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0del Juzgado 4\u00ba Penal del Circuito de la misma ciudad, que conden\u00f3 a \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0la conducta punible de homicidio agravado \u00a0preterintencional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador de segundo grado los resumi\u00f3 \u00a0de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0f\u00e1ctico \u00a0hist\u00f3rico que impuls\u00f3 la \u00a0locomoci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal\u00a0 ocurri\u00f3 el d\u00eda 6 de marzo de 2002 a las \u00a03:50 \u00a0de \u00a0la tarde, en la Penitenciar\u00eda Nacional de Valledupar, en la Torre No. \u00a01, \u00a0Celda \u00a0311, \u00a0donde \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0recluido \u00a0Luis Fernando Preciado Osorio, \u00a0condenado \u00a0a \u00a027 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n por el delito de homicidio. De acuerdo a las \u00a0declaraciones \u00a0obrantes \u00a0en el proceso, la v\u00edctima se encontraba solicitando su \u00a0hora \u00a0de \u00a0sol para hacer una llamada telef\u00f3nica y al recibir respuesta negativa \u00a0a \u00a0su \u00a0solicitud se torn\u00f3 agresivo y empez\u00f3 a violentar las puertas y a formar \u00a0estr\u00e9pito, \u00a0a \u00a0lo que respondieron los encargados de la vigilancia coloc\u00e1ndole \u00a0de \u00a0manera brutal e inhumana restricciones consistentes en la inmovilizaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0extremidades \u00a0superiores e inferiores atadas con cadenas a la cintura, ante \u00a0este \u00a0procedimiento \u00a0el recluso qued\u00f3 en un estado de salud cr\u00edtico, y a pesar \u00a0de \u00a0sus \u00a0continuos \u00a0lamentos \u00a0y \u00a0clamores por su vida, los guardianes lo dejaron \u00a0inmovilizado \u00a0en su celda y s\u00f3lo recibi\u00f3 asistencia m\u00e9dica ante la demanda de \u00a0sus \u00a0compa\u00f1eros, \u00a0atenci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0eficiente \u00a0porque dos d\u00edas despu\u00e9s \u00a0falleci\u00f3.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Por los hechos \u00a0anteriormente \u00a0referidos, \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 2003, el Fiscal 16 Seccional de \u00a0Valledupar \u00a0acus\u00f3 a Isifredo Chac\u00f3n Chaux, \u00a0 Germ\u00e1n \u00a0 Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0 \u00a0Samir \u00a0 Silva \u00a0 Buitrago, \u00a0 Nilton \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0 \u00a0Mario \u00a0 Bustos \u00a0 Baquero, \u00a0Vladimir \u00a0Rambal Piedrahita \u00a0 y \u00a0 Juan \u00a0 Nilson \u00a0 P\u00e9rez \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de la conducta punible de homicidio agravado (por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0de la v\u00edctima) preterintencional (art\u00edculos 103, \u00a0104 \u00a0y \u00a0105 \u00a0del C\u00f3digo Penal). Los recursos de apelaci\u00f3n interpuestos por los \u00a0defensores \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0dicha \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0declarados desiertos, \u00a0motivo \u00a0por el cual la acusaci\u00f3n cobr\u00f3 ejecutoria el 20 de mayo de 2003.\u00a0 \u00a0Resulta \u00a0relevante \u00a0mencionar que el 29 de abril de ese a\u00f1o,\u00a0 el procesado \u00a0Isifredo \u00a0 Chac\u00f3n \u00a0 Chaux \u00a0revoc\u00f3 \u00a0el \u00a0poder \u00a0conferido \u00a0a \u00a0su \u00a0defensor \u00a0de confianza y asumi\u00f3 su propia \u00a0defensa, tras demostrar su condici\u00f3n de abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0causa \u00a0fue \u00a0tramitada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Cuarto Penal del Circuito de Valledupar, el cual, tras \u00a0celebrar \u00a0 las \u00a0 audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0p\u00fablica \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0el 2 de julio de\u00a0 2004 profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, mediante la cual conden\u00f3 a \u00a0Isifredo \u00a0Chac\u00f3n Chaux, Germ\u00e1n Rivera Fl\u00f3rez, Samir \u00a0Silva \u00a0Buitrago, Nilton Cort\u00e9s Gonz\u00e1lez, Mario Bustos Baquero, Vladimir Rambal \u00a0Piedrahita \u00a0y Juan Nilson P\u00e9rez a la pena principal de \u00a0172 \u00a0meses \u00a0y 15 d\u00edas de prisi\u00f3n y a las accesorias de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas y p\u00e9rdida del cargo ejercido, como \u00a0coautores del delito por el que fueron acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0 \u00a0 \u00a0 ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 apelada \u00a0y \u00a0sustentada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0 instancia \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 defensores \u00a0 de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0Germ\u00e1n \u00a0 Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0Samir \u00a0Silva \u00a0Buitrago, \u00a0Nilton \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Mario Bustos Baquero, Vladimir Rambal Piedrahita, Juan Nilson P\u00e9rez \u00a0e \u00a0Isifredo Chac\u00f3n Chaux, as\u00ed como de manera personal \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00faltimo1, \u00a0 \u00a0recibi\u00f3 \u00a0 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0 integral \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Valledupar, a trav\u00e9s de fallo de segundo grado del 1\u00ba de \u00a0agosto de 2007.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El 10 del mismo \u00a0mes, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 Chac\u00f3n \u00a0 Chaux \u00a0solicit\u00f3 \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0reformara \u00a0la sentencia debido a un error \u00a0aritm\u00e9tico, \u00a0aduciendo que la pena de prisi\u00f3n fue tasada de manera equivocada, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n se imput\u00f3 el delito de homicidio \u00a0preterintencional \u00a0sin \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0alguna, no obstante lo cual en la sentencia \u00a0el \u00a0juez \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0preterintencional \u00a0agravado, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se desbord\u00f3 la acusaci\u00f3n. En consecuencia, solicit\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0fuera \u00a0ajustada \u00a0a \u00a0los \u00a0precisos t\u00e9rminos del art\u00edculo 105 del \u00a0C\u00f3digo Penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0trav\u00e9s de auto del 24 de agosto de 2007, \u00a0el \u00a0 ad \u00a0 quem \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0reforma de la sentencia, tras considerar que no existi\u00f3 el error \u00a0en \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n de la pena de prisi\u00f3n, toda vez que en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se \u00a0le \u00a0imput\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0entonces \u00a0acusados \u00a0el \u00a0delito de homicidio \u00a0preterintencional \u00a0 previsto \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 105 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0\u201cen \u00a0 concordancia \u00a0 con \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 \u00a0y \u00a0104\u201d \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0y \u00a0sancionado \u00a0seg\u00fan lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0estas \u00a0dos \u00a0\u00faltimas \u00a0normas, \u00a0por raz\u00f3n de la indefensi\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El procesado Chac\u00f3n \u00a0Chaux \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de reposici\u00f3n en contra de \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n; \u00a0a \u00a0su \u00a0turno, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0atendi\u00f3 el recurso, tras considerar, en auto del 7 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02007, \u00a0que \u00a0la decisi\u00f3n recurrida se integra al fallo de segundo \u00a0grado, el cual no es susceptible del recurso de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconformes \u00a0con \u00a0lo resuelto en el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0los \u00a0apoderados \u00a0judiciales \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0formularon \u00a0y \u00a0sustentaron \u00a0oportunamente \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0Resulta \u00a0pertinente \u00a0aclarar las circunstancias que explican la presencia de dos demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0a \u00a0nombre del procesado Isifredo Chac\u00f3n \u00a0Chaux: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a04 \u00a0de \u00a0enero de 2008, es decir, luego de \u00a0proferida \u00a0la sentencia de primera instancia y antes de que corriera el traslado \u00a0a \u00a0los procesados para formular y sustentar el recurso de apelaci\u00f3n, el acusado \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux otorg\u00f3 poder \u00a0para \u00a0su representaci\u00f3n judicial al abogado Augusto Francisco S\u00e1nchez C\u00e1maro, \u00a0documento \u00a0que \u00a0fue \u00a0sometido \u00a0a \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0personal ante la Notar\u00eda 62 de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0el aludido \u00a0profesional present\u00f3 la demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a019 \u00a0de \u00a0febrero, \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente de \u00a0presentado \u00a0el \u00a0poder \u00a0para \u00a0actuar por el togado S\u00e1nchez C\u00e1maro, as\u00ed como su \u00a0escrito \u00a0de \u00a0demanda, \u00a0aparece \u00a0una \u00a0segunda \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n a nombre del \u00a0procesado \u00a0aludido, suscrita por el anterior defensor, doctor Stepanian Santoyo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0informe \u00a0secretarial \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2008, el expediente qued\u00f3 a disposici\u00f3n del \u00a0defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux \u00a0para \u00a0que \u00a0sustentara \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n, y fue as\u00ed que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Valledupar, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de oficio de la misma fecha, le \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0profesional \u00a0S\u00e1nchez C\u00e1maro, \u00a0quien, \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s, \u00a0present\u00f3 \u00a0el escrito que ya hab\u00eda presentado el 18 de \u00a0febrero anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0trav\u00e9s de la demanda presentada a nombre \u00a0del \u00a0 procesado \u00a0 Isifredo \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 formula\u00a0 \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0cargo \u00a0\u00fanico \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n al derecho de defensa, el cual \u00a0se \u00a0funda \u00a0en que la fiscal\u00eda le neg\u00f3 al acusado el derecho a participar en la \u00a0pr\u00e1ctica probatoria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 su \u00a0 turno, \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, Samir Silva Buitrago, Nilton \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Mario \u00a0Bustos \u00a0Baquero, \u00a0Vladimir \u00a0Rambal Piedrahita y Juan \u00a0Nilton \u00a0P\u00e9rez \u00a0postula \u00a0en \u00a0el libelo un cargo \u00a0\u00fanico \u00a0por v\u00eda del error de hecho \u00a0por falso juicio de identidad y falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los argumentos de los escritos presentados se \u00a0resumen as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Isifredo Chac\u00f3n Chaux \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0\u00fanico: \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho de defensa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de la causal de casaci\u00f3n de que \u00a0trata \u00a0el numeral 3 del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, en concordancia con \u00a0el \u00a0306-3 del mismo estatuto, el demandante alega que la fiscal\u00eda le neg\u00f3 a su \u00a0representado \u00a0el \u00a0derecho a estar presente en la pr\u00e1ctica de las pruebas y, por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0a \u00a0interrogar \u00a0y \u00a0contrainterrogar a los testigos de cargo, lo cual, \u00a0dice, \u00a0configura \u00a0un \u00a0tratamiento \u00a0desigual. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0ni la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0ni \u00a0el juzgado ejercieron el poder de coerci\u00f3n para hacer comparecer \u00a0a los testigos, cuya declaraci\u00f3n era necesaria y conducente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que en la audiencia preparatoria el \u00a0procesado \u00a0 Isifredo \u00a0 Chac\u00f3n \u00a0 Chaux \u00a0 pidi\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Libardo \u00a0Mena Murillo, a quien no pudo \u00a0interrogar; \u00a0de \u00a0haberlo \u00a0podido \u00a0hacer, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n judicial habr\u00eda sido la \u00a0opuesta, \u00a0 pues \u00a0 habr\u00eda \u00a0 demostrado \u00a0 la \u00a0mendacidad \u00a0y \u00a0parcialidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0atestaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0propio \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0respecto del deponente \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Ramiro \u00a0Tovar, \u00a0quien \u00a0habr\u00eda \u00a0declarado \u00a0que Chac\u00f3n Chaux no estaba en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0funciones \u00a0de \u00a0guardia y, por lo tanto, no ten\u00eda autoridad, como \u00a0tampoco \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0garante. \u00a0De \u00a0haber \u00a0participado \u00a0en la pr\u00e1ctica de las \u00a0pruebas \u00a0rese\u00f1adas, \u00a0el \u00a0acusado \u00a0habr\u00eda \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0era \u00a0el simple \u00a0observador \u00a0de \u00a0un \u00a0operativo \u00a0de \u00a0com\u00fan \u00a0ocurrencia, que no ten\u00eda dominio del \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0nunca \u00a0le \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0la cabeza que el guardi\u00e1n Rambla le hubiera \u00a0puesto \u00a0la rodilla en el abdomen a la v\u00edctima, todo lo cual habr\u00eda conducido a \u00a0no \u00a0atribuirle \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado preterintencional. Reprocha, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario judicial tampoco hizo nada por hacer comparecer a \u00a0los aludidos testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0por \u00a0los \u00a0motivos rese\u00f1ados se \u00a0violaron \u00a0las leyes 16 de 1972, art\u00edculo 8-f, la 74 de 1968, art\u00edculo 14-3-e), \u00a0la \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0art\u00edculos \u00a013, \u00a06 \u00a0y \u00a08 y de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica los \u00a0art\u00edculos 29, 6, 8 y 13.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0le \u00a0pide \u00a0a la Corte case la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0partir de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica del procesado Isifredo \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux, \u00a0y \u00a0devuelva \u00a0el \u00a0expediente \u00a0al \u00a0despacho \u00a0del \u00a0fiscal \u00a0seccional \u00a0delegado \u00a0para \u00a0que tramite la \u00a0instrucci\u00f3n seg\u00fan los lineamientos constitucionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Demanda \u00a0presentada por el defensor com\u00fan de los procesados Germ\u00e1n \u00a0Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0Samir \u00a0Silva \u00a0Buitrago, Nilton Cort\u00e9s Gonz\u00e1lez, Mario Bustos \u00a0Baquero, Vladimir Rambal Piedrahita Y Juan Nilson P\u00e9rez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0\u00fanico: \u00a0falso \u00a0juicio de identidad y \u00a0falso juicio de existencia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad\u00a0 \u00a0con \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0describe \u00a0\u201cel \u00a0numeral \u00a01, \u00a0inciso \u00a0segundo\u201d, \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 2000, el libelista reprocha que el fallador transgredi\u00f3 \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial de manera indirecta, como consecuencia de incurrir en falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0existencia. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0asegura, \u00a0viol\u00f3 los \u00a0art\u00edculos \u00a0105 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que aplic\u00f3 indebidamente los \u00a0art\u00edculos \u00a09, \u00a024, \u00a029 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0y \u00a0277, \u00a0232 y 238 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 yerros \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0rese\u00f1ados \u00a0condujeron \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0no \u00a0advertir \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0refleja una realidad \u00a0distinta \u00a0a la declarada.\u00a0 As\u00ed, tras rese\u00f1ar el contenido de la decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem, el recurrente \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0\u201ca \u00a0partir de la declaraci\u00f3n Efra\u00edn \u00a0Cabello \u00a0Donado \u00a0puede \u00a0observarse que no todas las inferencias adoptadas por el \u00a0Tribunal \u00a0 corresponden \u00a0 al \u00a0 sentido \u00a0 que \u00a0reflejan \u00a0las \u00a0pruebas\u201d; \u00a0as\u00ed, \u00a0reprocha que la sentencia concluyera que la v\u00edctima no \u00a0se \u00a0auto \u00a0infligi\u00f3 \u00a0el \u00a0da\u00f1o, \u00a0sin \u00a0advertir \u00a0que \u00a0en la audiencia p\u00fablica el \u00a0facultativo \u00a0 no \u00a0descart\u00f3 \u00a0esa \u00a0posibilidad; \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0alega, \u00a0configura \u00a0\u201cuna ilaci\u00f3n que distorsiona el sentido natural de \u00a0la \u00a0prueba\u201d, toda vez que el forense, al decir que no \u00a0consideraba \u00a0que \u00a0Preciado Osorio se hubiera ocasionado la lesi\u00f3n, lo hizo como \u00a0una \u00a0\u201copini\u00f3n informal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0aprecia \u00a0el \u00a0censor, \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del profesional y del protocolo de necropsia s\u00f3lo se infiere que un \u00a0golpe \u00a0contundente \u00a0fue \u00a0el origen de la lesi\u00f3n sufrida por el interno, pero no \u00a0se \u00a0puede \u00a0extraer \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de su autor, situaci\u00f3n de la cual s\u00f3lo cabe \u00a0predicar la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra parte, afirma el casacionista, las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0reclusos quienes afirmaron que fueron los guardianes los \u00a0que \u00a0golpearon \u00a0a \u00a0Preciado Osorio fueron indebidamente valoradas; as\u00ed, asegura \u00a0que \u00a0Wilmar \u00a0Garc\u00eda \u00a0Puertas \u00a0no \u00a0presenci\u00f3 \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0propinada \u00a0por los \u00a0custodios, \u00a0 la \u00a0cual, \u00a0de \u00a0haberse \u00a0producido, \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0inocultable. \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0dice, \u00a0de \u00a0los \u00a0\u201ctestimonios \u00a0como el \u00a0aqu\u00ed \u00a0aludido\u201d \u00a0solo \u00a0cabe \u00a0inferir \u00a0la ausencia de \u00a0golpes \u00a0sobre \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0y \u00a0su afirmaci\u00f3n en el sentido de no haber sido \u00a0violentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona \u00a0que \u00a0el \u00a0deponente \u00a0Elkin \u00a0Ni\u00f1o \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0al \u00a0principio \u00a0una \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobrecogedora de los hechos, pero en una \u00a0salida \u00a0procesal \u00a0posterior se contradijo respecto al hecho de haberse percatado \u00a0directamente \u00a0o \u00a0por terceras personas sobre la situaci\u00f3n del agredido. Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo anterior, fue impreciso en lo referente a la ubicaci\u00f3n de su celda, todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0hace \u00a0que \u00a0su \u00a0relato \u00a0sea \u00a0\u201cun imposible \u00a0f\u00edsico \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0apaleamiento \u00a0que\u2026\u00a0 se habr\u00eda infligido sobre la \u00a0humanidad del occiso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, asegura, a la prueba se le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0un \u00a0sentido \u00a0equivocado, \u00a0tal como as\u00ed mismo ocurri\u00f3 respecto de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0recluso \u00a0Mena Murillo, la cual se interpret\u00f3 como una paliza \u00a0propinada \u00a0a la v\u00edctima y no como un procedimiento regular en cuya pr\u00e1ctica el \u00a0interno \u00a0normalmente \u00a0opone resistencia. Lo propio tuvo lugar en la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0internos \u00a0Carlos \u00a0Andr\u00e9s \u00a0D\u00edaz, Henry Palacio \u00a0Morales \u00a0y \u00a0Larry Aldana Guti\u00e9rrez, pues ellos no ten\u00edan visibilidad del lugar \u00a0de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 y \u00a0 sus \u00a0 versiones \u00a0 estuvieron \u00a0 contaminadas\u00a0 \u00a0 por \u00a0\u201cuna \u00a0 lucha \u00a0de \u00a0contrarios \u00a0entre \u00a0guardianes \u00a0y \u00a0poblaci\u00f3n carcelaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0aprecia que \u00a0\u201csi \u00a0versiones \u00a0como las analizadas permiten partir \u00a0-como \u00a0ciertamente \u00a0lo \u00a0permiten- del contexto de un procedimiento correccional, \u00a0resulta \u00a0claro que el ejercicio de la fuerza sobre el interno no fue producto de \u00a0un \u00a0prop\u00f3sito \u00a0lesivo \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes, \u00a0sino de las disposiciones \u00a0disciplinarias \u00a0del \u00a0centro \u00a0de \u00a0reclusi\u00f3n\u201d. Por lo \u00a0tanto, \u00a0si \u00a0en \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0sufri\u00f3 \u00a0una \u00a0indebida presi\u00f3n \u00a0abdominal \u00a0que \u00a0le \u00a0produjo \u00a0la \u00a0ruptura \u00a0de una hernia, tal acci\u00f3n no se puede \u00a0atribuir \u00a0a \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0deliberada \u00a0y, por lo mismo, no es posible deducir la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0As\u00ed, \u00a0alega, el an\u00e1lisis conjunto de la \u00a0prueba \u00a0 impide \u00a0 demostrar \u00a0 una \u00a0conducta \u00a0lesiva \u00a0deliberada \u00a0\u201cy \u00a0surge, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0un \u00a0proceder \u00a0de fuerza \u00a0culposo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0critica \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Milagros \u00a0Pacheco \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0apreciara que el grupo de \u00a0guardianes \u00a0fue el que con mayor probabilidad ocasion\u00f3 el trauma a la v\u00edctima; \u00a0dicha \u00a0apreciaci\u00f3n carece de sustento, asegura el libelista, porque el fallador \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0Preciado \u00a0Osorio, al ser interrogado, se contradijo al decir \u00a0que \u00a0fue \u00a0golpeado \u00a0la \u00a0noche \u00a0anterior \u00a0y no durante la tarde del 6 de marzo de \u00a02002. \u00a0Una tal inconsistencia temporal, agrega el impugnante, resulta relevante, \u00a0pues \u00a0nada \u00a0le \u00a0imped\u00eda a hoy occiso referir con precisi\u00f3n a los hechos en los \u00a0que recibi\u00f3 los golpes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica el recurrente, adem\u00e1s, que el sentido \u00a0com\u00fan \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0en \u00a0un estado grave de salud como el que padec\u00eda Preciado \u00a0Osorio \u00a0 \u00a0\u201cunas \u00a0 \u00a0cuantas \u00a0 horas \u00a0 suelen \u00a0 ser \u00a0determinantes\u2026 \u00a0y \u00a0marcar la diferencia en la detecci\u00f3n o no de la condici\u00f3n \u00a0de \u00a0 una \u00a0 persona\u201d.\u00a0 \u00a0 En \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Milagros \u00a0 Pacheco \u00a0 fue \u00a0distorsionada \u00a0en \u00a0su \u00a0proyecci\u00f3n \u00a0demostrativa, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0parte de su contenido no fue considerado por el \u00a0juzgador, \u00a0particularmente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0deponente \u00a0manifest\u00f3 que los signos \u00a0vitales \u00a0 del \u00a0examinado \u00a0eran \u00a0estables, \u00a0que \u00a0no \u00a0detect\u00f3 \u00a0lesiones \u00a0externas \u00a0recientes \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0sufri\u00f3 un traumatismo leve (apreciaciones que, \u00a0asegura el casacionista, coinciden con el dicho de Elkin Ni\u00f1o). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 avanza \u00a0en \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0cl\u00ednica \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0la mencionada Milagros Pacheco, del profesional Efra\u00edn Cabello \u00a0y \u00a0del \u00a0contenido de la historia cl\u00ednica, para deducir de ellos inconsistencias \u00a0que \u00a0califica \u00a0de \u00a0curiosas; as\u00ed mismo, menciona los hallazgos m\u00e9dicos que, en \u00a0su \u00a0sentir, \u00a0han \u00a0debido ser detectados por los galenos, las conclusiones, en su \u00a0criterio, \u00a0no \u00a0son \u00a0desde\u00f1ables, \u00a0la \u00a0hora \u00a0en \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0trauma y las \u00a0incoherencias \u00a0 temporales; \u00a0 todo \u00a0 lo \u00a0anterior, \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0que \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Milagros Pacheco y Efra\u00edn Cabello se les recort\u00f3 el alcance \u00a0probatorio. \u00a0De \u00a0igual manera, aprecia que del testimonio del dragoneante Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0Arias, \u00a0en cuanto dijo haber escuchado las quejas de dolor abdominal del \u00a0hoy \u00a0occiso, no se pude inferir que Preciado Osorio hubiera sido v\u00edctima de una \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0Efra\u00edn \u00a0Cabello \u00a0no \u00a0se puede asegurar que la lesi\u00f3n que sufri\u00f3 Luis Fernando \u00a0Preciado \u00a0Osorio \u00a0debi\u00f3 ser ocasionada por personas distintas a \u00e9l mismo, pues \u00a0tal \u00a0cosa \u00a0es \u00a0apenas \u00a0una \u00a0opini\u00f3n \u00a0sin \u00a0sustento. \u00a0Califica como f\u00edsicamente \u00a0imposible \u00a0que \u00a0un ataque como el sufrido por el hoy fallecido no dejara huellas \u00a0y \u00a0reprocha \u00a0que el sentenciador no tuviera tomado en consideraci\u00f3n la ausencia \u00a0de \u00a0huellas \u00a0de \u00a0trauma, de palpaci\u00f3n dolorosa al tacto o de compromiso f\u00edsico \u00a0externo \u00a0en \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0las inconsistencias sobre la hora en que recibi\u00f3 la \u00a0agresi\u00f3n y la estabilidad de sus signos vitales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que tiene que ver con el falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0que pregona, sostiene que el juzgador omiti\u00f3 la declaraci\u00f3n de \u00a0Oscar \u00a0Mauricio \u00a0Tarazona, quien dijo no haber notado rastros de un hecho que no \u00a0pod\u00eda \u00a0pasar desapercibido; dicha aseveraci\u00f3n, dice el libelista, se compagina \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de los m\u00e9dicos que no notaron signos de contusi\u00f3n en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0Preciado \u00a0Osorio. \u00a0As\u00ed mismo, critica que el sentenciador dejara de \u00a0considerar \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas de un individuo de contextura similar a la de Luis \u00a0Fernando \u00a0Preciado \u00a0Osorio en las que se apreciaba la probabilidad de que aqu\u00e9l \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0superar las condiciones de sujeci\u00f3n y se hubiera autoinfligido \u00a0las lesiones, lo cual generaba una duda que nunca fue considerada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Critica \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0con apoyo en el \u00a0dicho \u00a0del \u00a0m\u00e9dico Efra\u00edn Cabello, atribuyera a los guardianes una lesi\u00f3n que \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0del \u00a0trauma \u00a0mortal, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0aludido profesional \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0sobre la posibilidad de que la lesi\u00f3n fuera autoprovocada, como de \u00a0igual \u00a0manera \u00a0lo \u00a0refiri\u00f3 \u00a0el \u00a0facultativo \u00a0Alberto \u00a0Navarro; \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, el \u00a0impugnante \u00a0enfrenta \u00a0las opiniones profesionales de los m\u00e9dicos rese\u00f1ados, en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0hubiera \u00a0sido provocada por un \u00a0elemento \u00a0cortante. \u00a0Por \u00a0no tener en cuenta estas atestaciones, el sentenciador \u00a0calific\u00f3 \u00a0como una treta o mentira la explicaci\u00f3n del procesado Germ\u00e1n Rivera \u00a0sobre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0hubiera sido autoinfligida con una \u00a0cuchilla; \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de este \u00faltimo, asegura el demandante, se corrobora con \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la m\u00e9dica Milagros Pacheco, quien no detect\u00f3 lesiones cortantes \u00a0en el cuerpo del ofendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el casacionista reprocha que el \u00a0fallador \u00a0hubiera \u00a0omitido las im\u00e1genes que dan cuenta del comportamiento de la \u00a0v\u00edctima; \u00a0dice que en ellas se observa que Preciado Osorio se provoca golpes en \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0como \u00a0protesta \u00a0por un corte de cabello, como tambi\u00e9n que se queja; \u00a0pero enseguida un galeno reporta total normalidad en su salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 no \u00a0haber \u00a0existido \u00a0los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatorios \u00a0denunciados las conclusiones de la sentencia habr\u00edan \u00a0sido \u00a0distintas, \u00a0ya \u00a0que \u00a0al menos se hubiera reconocido la duda probatoria que \u00a0excluye \u00a0la certeza para condenar, pues, adem\u00e1s, no existe el nexo causal entre \u00a0la supuesta acci\u00f3n dolosa y la consecuencia conocida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en las anteriores reflexiones, el \u00a0demandante \u00a0 le \u00a0 pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0case \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, profiera decisi\u00f3n absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CONSIDERACIONES\u00a0 \u00a0DE\u00a0 LA\u00a0 CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acotaci\u00f3n \u00a0previa: la concurrencia de demandas de casaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0la \u00a0presencia en la actuaci\u00f3n de dos \u00a0demandas \u00a0presentadas \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0acusado Isifredo \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux, \u00a0se \u00a0hace necesario precisar que ser\u00e1 \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la presentada por el abogado Augusto Francisco S\u00e1nchez C\u00e1maro el \u00a018 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02008 de la que la Sala se pronuncie sobre sus requisitos de \u00a0admisibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0por cuanto, tal como as\u00ed se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0lo \u00a0rese\u00f1ado \u00a0en los antecedentes procesales de esta actuaci\u00f3n, \u00a0Chac\u00f3n \u00a0 Chaux \u00a0(luego \u00a0de \u00a0ejercer \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0su \u00a0defensa, \u00a0dada \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de profesional del \u00a0derecho) \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 poder al profesional Antoine Joseph Stepanian Santoyo el 2 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02004. \u00a0No obstante, la facultad para actuar del aludido defensor \u00a0qued\u00f3 \u00a0revocada \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2008 con la presentaci\u00f3n personal del \u00a0poder \u00a0 \u00a0otorgado \u00a0 por \u00a0 Chac\u00f3n \u00a0 Chaux al abogado S\u00e1nchez C\u00e1maro el 4 de enero anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0entonces, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0en \u00a0la misma fecha de presentaci\u00f3n personal del \u00a0poder, \u00a0deja \u00a0sin \u00a0efectos \u00a0la \u00a0presentada \u00a0al d\u00eda siguiente por el profesional \u00a0Stepanian \u00a0Santoyo, \u00a0pues la voluntad sobre qui\u00e9n ejercer\u00eda su representaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0la \u00a0expres\u00f3 \u00a0el procesado el 4 de enero de 2008 y la formaliz\u00f3 el 18 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0siguiente. \u00a0Significa lo anterior que el abogado Stepanian Santoyo, \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0presentar la sustentaci\u00f3n del recurso extraordinaria, carec\u00eda \u00a0de personer\u00eda\u00a0 para ello.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0soluci\u00f3n precedente encuentra sustento \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0132 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 de 2000, el cual, en su inciso primero, \u00a0dispone \u00a0 que: \u00a0 \u201cel \u00a0defensor \u00a0designado \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0podr\u00e1 \u00a0actuar \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0momento en que presente el respectivo \u00a0poder, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0fuere presentado personalmente requerir\u00e1 la correspondiente \u00a0autenticaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 aqu\u00e9l \u00a0 \u00a0 desplazar\u00e1 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0estuviere \u00a0actuando\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El caso que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala no \u00a0equivale \u00a0 al \u00a0 de \u00a0 demandas \u00a0paralelas2 \u00a0que \u00a0tiene \u00a0lugar \u00a0cuando, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0del \u00a0traslado \u00a0para \u00a0sustentar el recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0presentan \u00a0plurales \u00a0libelos \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0defensores \u00a0legitimados \u00a0para \u00a0actuar; en tal evento, ha dicho la jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Colegiatura, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en cuenta la demanda de casaci\u00f3n presentada en \u00a0\u00faltimo \u00a0lugar, \u00a0pues es la que plasma la voluntad del procesado sobre su propia \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0la Corte que no se trata aqu\u00ed del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0rese\u00f1ado, \u00a0pues \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0solamente \u00a0uno de los escritos de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0presentado \u00a0por \u00a0un \u00a0profesional del derecho legitimado para \u00a0actuar.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Naturaleza del \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n y deberes del demandante \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0 de \u00a0 ocuparse \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0de \u00a0admisibilidad \u00a0del \u00a0libelo, estima necesario recordar que su \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0de tiempo atr\u00e1s que al impugnante le es exigible \u00a0acompasar \u00a0el discurso de sustentaci\u00f3n del recurso con los precisos fines de la \u00a0casaci\u00f3n; \u00a0es \u00a0as\u00ed que los reproches planteados deben encaminarse a obtener la \u00a0efectividad \u00a0del derecho material y de las garant\u00edas debidas a las personas que \u00a0intervienen \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la jurisprudencia \u00a0nacional, \u00a0o \u00a0bien \u00a0la reparaci\u00f3n de los agravios inferidos a las partes con la \u00a0sentencia demandada (art\u00edculo 206 de la Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, debe identificar y respetar los \u00a0par\u00e1metros \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0ha \u00a0establecido \u00a0y \u00a0la jurisprudencia ha desarrollado \u00a0respecto \u00a0de \u00a0cada \u00a0una de las espec\u00edficas causales aducidas, como tambi\u00e9n sus \u00a0diferentes \u00a0sentidos \u00a0y \u00a0modalidades. \u00a0El recurso de casaci\u00f3n no es una tercera \u00a0instancia \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0ni \u00a0un \u00a0escenario \u00a0encaminado \u00a0a \u00a0desaprobar \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0manera, \u00a0en \u00a0especial \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratare \u00a0de \u00a0una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0la\u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0probatoria y normativa del juzgador, como \u00a0tampoco \u00a0 para \u00a0reprochar \u00a0cualquier \u00a0clase \u00a0de \u00a0vicio \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, o desconocer la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante extraordinario debe tener en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0deber de una correcta postulaci\u00f3n y debida fundamentaci\u00f3n que \u00a0le \u00a0impone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000 \u00a0encuentran \u00a0su \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0en que, de una parte, la sentencia llega a esta \u00a0sede \u00a0extraordinaria amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad y, \u00a0por \u00a0la \u00a0otra, \u00a0el \u00a0recurso \u00a0es \u00a0de \u00a0naturaleza rogada, raz\u00f3n por la cual le es \u00a0exigible \u00a0completa \u00a0claridad \u00a0y \u00a0coherencia en la presentaci\u00f3n del caso ante la \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0 la \u00a0 cual, \u00a0 seg\u00fan \u00a0se \u00a0lo \u00a0tiene \u00a0prohibido \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0 corregir \u00a0 o \u00a0 interpretar \u00a0 los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0censor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 el \u00a0 contrario, \u00a0 el \u00a0 impugnante \u00a0extraordinario \u00a0debe \u00a0identificar \u00a0con \u00a0toda \u00a0claridad \u00a0qu\u00e9 \u00a0error \u00a0cometi\u00f3 el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0apoyar \u00a0dicho \u00a0enunciado \u00a0en \u00a0los argumentos que persuadan sobre su \u00a0ocurrencia \u00a0y, \u00a0m\u00e1s \u00a0importante \u00a0a\u00fan, debe ense\u00f1ar a la Sala la trascendencia \u00a0del yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 El \u00a0 caso \u00a0concreto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistos los lineamientos anteriores, desde \u00a0ya \u00a0la \u00a0Sala \u00a0anticipa \u00a0su \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que inadmitir\u00e1 las \u00a0demandas \u00a0formuladas por carecer de una sustentaci\u00f3n con argumentos respetuosos \u00a0de las causales de casaci\u00f3n seleccionadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1 \u00a0 El \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 Isifredo \u00a0 Chac\u00f3n \u00a0 Chaux \u00a0alega \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0su representado la posibilidad de hacer presencia en la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0probatoria, \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0de \u00a0haber \u00a0ocurrido, \u00a0habr\u00eda \u00a0conducido a un \u00a0resultado \u00a0diverso \u00a0del \u00a0decidido, pues as\u00ed hubiese demostrado que aquel apenas \u00a0fue \u00a0observador \u00a0de un operativo penitenciario regular, pero no particip\u00f3 en la \u00a0agresi\u00f3n sufrida por la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Corte \u00a0 tiene \u00a0 establecido \u00a0que \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0motivo \u00a0tercero \u00a0de casaci\u00f3n, esto es, la sentencia proferida \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0no \u00a0libera \u00a0al \u00a0demandante \u00a0de la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0desarrollarlo, \u00a0de \u00a0conformidad con los principios que rigen la \u00a0declaratoria \u00a0 de \u00a0ineficacia \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales, \u00a0ni \u00a0de \u00a0cumplir \u00a0los \u00a0requisitos que gobiernan el ejercicio del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta imprescindible, en consecuencia, que \u00a0el \u00a0 censor \u00a0 identifique \u00a0 el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0aduce, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0que alega, y exponga los fundamentos f\u00e1cticos que la \u00a0sustentan \u00a0y \u00a0su \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0normativos que considera \u00a0transgredidos. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0debe \u00a0indicar \u00a0de qu\u00e9 manera la irregularidad alegada \u00a0socava \u00a0la \u00a0estructura \u00a0b\u00e1sica del proceso o afecta garant\u00edas fundamentales de \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0y \u00a0acreditar \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0el \u00a0vicio \u00a0denunciado \u00a0repercuti\u00f3 definitiva y negativamente en la validez del juicio y la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo que impugna, de modo que no \u00a0existe \u00a0otro \u00a0remedio \u00a0procesal, \u00a0distinto de la nulidad, para subsanar el yerro \u00a0que \u00a0se \u00a0advierte; \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0tiene \u00a0por \u00a0carga \u00a0se\u00f1alar \u00a0la actuaci\u00f3n que \u00a0resultar\u00eda \u00a0cobijada \u00a0por \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0ineficacia \u00a0y \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0al \u00a0cual \u00a0habr\u00eda de remitirse el expediente para la reposici\u00f3n de la \u00a0actuaci\u00f3n que dependa del acto declarado nulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0evidenciar \u00a0cualquier \u00a0defecto \u00a0intrascendente \u00a0sino \u00a0aquellos \u00a0que \u00a0por \u00a0afectar garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de los sujetos procesales o desconocer las fases fundamentales de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y el juzgamiento, dan lugar a declarar, como \u00fanica soluci\u00f3n, \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0o \u00a0parte \u00a0de \u00a0\u00e9ste. \u00a0As\u00ed, \u00a0de \u00a0no cumplirse estas \u00a0exigencias, \u00a0 su \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 improcedente3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistos \u00a0los presupuestos anteriores de cara \u00a0al \u00a0contenido \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que el argumento que propone el \u00a0censor \u00a0es \u00a0del todo inid\u00f3neo para demostrar el vicio pregonado, pues desconoce \u00a0abiertamente la realidad procesal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, la actuaci\u00f3n da cuenta de que en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0en \u00a0especial \u00a0en \u00a0todas y cada una de las numerosas y \u00a0dilatadas \u00a0sesiones \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, en las que se practicaron diversas \u00a0pruebas \u00a0 de \u00a0 toda \u00a0 clase \u00a0(testim\u00f3niales, \u00a0documentales, \u00a0inspecciones), \u00a0el \u00a0procesado \u00a0 Isifredo \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux\u00a0 \u00a0estuvo \u00a0presente y le asisti\u00f3 la oportunidad de tomar parte en su \u00a0pr\u00e1ctica, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto lo hizo. Adem\u00e1s, particip\u00f3 larga y activamente al \u00a0exponer \u00a0sus \u00a0argumentos defensivos, dentro de los cuales apreci\u00f3 el testimonio \u00a0de \u00a0Libardo \u00a0Mena \u00a0Murillo, \u00a0al tiempo que sustent\u00f3 su hip\u00f3tesis defensiva (la \u00a0misma \u00a0que \u00a0trae \u00a0a \u00a0este sede extraordinaria y que, seg\u00fan dice, no le fue dado \u00a0demostrar) \u00a0en \u00a0el sentido de que su papel dentro de los hechos se limit\u00f3 al de \u00a0observar un procedimiento penitenciario regular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0es cierto que Chac\u00f3n \u00a0Chaux no compareci\u00f3 personalmente \u00a0a \u00a0la pr\u00e1ctica de las diligencias probatorias durante la instrucci\u00f3n, tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0fase \u00a0cont\u00f3 \u00a0siempre \u00a0con la asesor\u00eda de un defensor de \u00a0confianza; \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0conoci\u00f3 \u00a0y \u00a0le asisti\u00f3 la oportunidad de debatir las \u00a0decisiones \u00a0adoptadas, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las pruebas practicadas. Con un panorama \u00a0procesal \u00a0como \u00a0el \u00a0anterior, por parte alguna aparece demostrado, ni por asomo, \u00a0una violaci\u00f3n al derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>T\u00e9ngase \u00a0 en \u00a0cuenta, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su \u00a0propia \u00a0defensa, \u00a0no manifest\u00f3 inconformidad \u00a0alguna \u00a0con \u00a0el hecho de que el per\u00edodo probatorio del juicio hubiera terminado \u00a0sin \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0que \u00a0ahora \u00a0echa de menos, circunstancia que deja ver a las \u00a0claras \u00a0que, \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0su \u00a0doble \u00a0calidad \u00a0de \u00a0procesado \u00a0y abogado, no sinti\u00f3 \u00a0lesionado su derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0por desconocer la realidad \u00a0probatoria \u00a0y carecer de materialidad el vicio alegado, el libelo que formula el \u00a0defensor \u00a0 de \u00a0 Isifredo \u00a0 Chac\u00f3n \u00a0Chaux \u00a0 resulta \u00a0 manifiestamente, \u00a0 motivo \u00a0 por \u00a0el \u00a0cual \u00a0ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. Por su parte, el defensor com\u00fan de los \u00a0procesados \u00a0 Germ\u00e1n \u00a0 Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0Samir \u00a0Silva \u00a0Buitrago, \u00a0Nilton \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Mario \u00a0Bustos \u00a0Baquero, \u00a0Vladimir Rambal \u00a0Piedrahita \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Nilson \u00a0P\u00e9rez \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad y de existencia que lo \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0no \u00a0advertir \u00a0que la realidad de los hechos fue muy distinta a la \u00a0plasmada en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0v\u00eda de censura que ensaya el libelista \u00a0le \u00a0permite \u00a0a \u00a0la Sala recordar que el falso juicio de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0el falso juicio \u00a0de \u00a0existencia\u00a0 \u00a0son, \u00a0junto al falso raciocinio, \u00a0dos \u00a0de \u00a0las \u00a0formas en que se manifiestan los denominados errores de hecho, los \u00a0cuales, \u00a0a \u00a0su vez, al lado de los de derecho (falso juicio de legalidad y falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n), \u00a0integran \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En particular, el falso juicio de identidad \u00a0se \u00a0materializa \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de una \u00a0determinada \u00a0prueba el juzgador le hace decir lo que ella objetivamente no dice, \u00a0erigi\u00e9ndose \u00a0en \u00a0una \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n del\u00a0 contenido\u00a0 \u00a0material\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0medio\u00a0 probatorio,\u00a0 bien\u00a0 porque\u00a0 \u00a0se \u00a0le \u00a0coloca \u00a0a decir lo que su texto no encierra o porque se le hace expresar \u00a0lo \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 objetivamente \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 demuestra4; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a\u00a0 \u00a0 su \u00a0turno, \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia se \u00a0configura \u00a0cuando \u00a0el fallador omite la consideraci\u00f3n del medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0o \u00a0bien lo que \u00e9ste demuestra. Ambos falsos juicios, para que \u00a0sean \u00a0susceptibles \u00a0de ser denunciados en esta sede, han de ser determinantes de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, exclusi\u00f3n indebida o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la \u00a0norma sustancial favorable al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0 se \u00a0 trata \u00a0 del \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, el argumento \u00a0del censor debe acatar los siguientes presupuestos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del yerro atribuido al ad-quem comporta la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ense\u00f1ar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0si \u00a0tal \u00a0falencia \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0presentado, \u00a0entonces \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0ser\u00eda \u00a0distinto; y para ello es \u00a0preciso \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0si \u00a0la prueba cuestionada se hubiese apreciado en forma \u00a0correcta, \u00a0las restantes pruebas sopesadas por el Tribunal perder\u00edan la entidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0necesaria \u00a0y \u00a0suficiente para mover hacia la convicci\u00f3n declarada en \u00a0el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 otras \u00a0palabras, \u00a0en \u00a0este \u00a0evento, \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0referirse al verdadero sentido y alcance de las \u00a0pruebas \u00a0supuestamente \u00a0cercenadas, \u00a0y adem\u00e1s demostrar que aquellas, aunadas a \u00a0todas \u00a0las dem\u00e1s analizadas en el fallo, no permit\u00edan arribar a la convicci\u00f3n \u00a0de certeza sobre la responsabilidad penal de la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, desvirtuar el m\u00e9rito concedido \u00a0a \u00a0las \u00a0otras pruebas implica a su vez demostrar que los funcionarios judiciales \u00a0erraron \u00a0en \u00a0el proceso de valoraci\u00f3n y fijaci\u00f3n de su poder suasorio, lo cual \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0logra \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0del criterio particular del \u00a0censor, \u00a0sino \u00a0demostrando con la l\u00f3gica casacional la incursi\u00f3n en errores de \u00a0hecho \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0de \u00a0 derecho \u00a0 en \u00a0 ese \u00a0 ejercicio.5\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0al \u00a0desarrollar la \u00a0censura \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0existencia \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0debe \u00a0evitar \u00a0confundir la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0o \u00a0su \u00a0omisi\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de ella haga el juzgador, pues una cosa es el contenido de la \u00a0prueba \u00a0-por \u00a0ejemplo, \u00a0la versi\u00f3n que de los hechos ofrece el testigo-\u00a0 y \u00a0otra \u00a0muy \u00a0distinta \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0acoja \u00a0o rechace la veracidad de sus \u00a0atestaciones. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0es muy distinto que el juzgador incurra en el yerro \u00a0de \u00a0omitir \u00a0una prueba a no otorgarle ning\u00fan poder suasorio. De all\u00ed que si el \u00a0fallador \u00a0aprecia \u00a0como alejada de la realidad el relato del declarante, ello no \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que \u00a0altere su materialidad o lo omita, sino que rechaza su poder \u00a0de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistos los anteriores presupuestos, frente a \u00a0las \u00a0alegaciones que sustentan el cargo, surge evidente que aquellas no pasan de \u00a0ser \u00a0un conjunto de apreciaciones personales del casacionista, apenas opuestas o \u00a0distintas \u00a0a las del sentenciador, amparadas por la doble presunci\u00f3n de acierto \u00a0y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el demandante incurre en el yerro \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0confundir la prueba con lo probado, y es as\u00ed como pasa por alto que \u00a0una \u00a0cosa \u00a0es \u00a0la \u00a0materialidad de la prueba y otra muy distintas aquello que de \u00a0ella infiere el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otras palabras, el impugnante estima que \u00a0por \u00a0no \u00a0compartir \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0su \u00a0personal \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0tergiversa \u00a0el contenido de la prueba o la excluye de manera indebida. As\u00ed, por \u00a0ejemplo, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0considera \u00a0que el sentenciador ha debido admitir que la \u00a0v\u00edctima \u00a0fue \u00a0la \u00a0que se infligi\u00f3 la lesi\u00f3n, porque una tal posibilidad no la \u00a0descart\u00f3 \u00a0uno de los galenos que depuso en el proceso. No obstante, el operador \u00a0judicial \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0otorgarle \u00a0un \u00a0mejor \u00a0m\u00e9rito a aquella parte del dicho del \u00a0profesional \u00a0en \u00a0la \u00a0que dijo que no cre\u00eda que tal hip\u00f3tesis hubiera ocurrido: \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no tergivers\u00f3 la prueba sino que le asign\u00f3 un \u00a0poder suasorio distinto al que propone el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mismo sentido, bien puede afirmarse \u00a0que \u00a0no es cierto que el sentenciador hubiera dejado de apreciar las pruebas que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0estima \u00a0excluidas o dejara de advertir lo que \u00e9stas demuestran. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0se \u00a0aprecia en el fallo es que el juzgador no se inclin\u00f3 por las tesis \u00a0probatorias \u00a0que \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede aporta el casacionista a favor de la ausencia de \u00a0responsabilidad de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similar \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0los razonamientos del \u00a0demandante \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de los que pretende ense\u00f1ar c\u00f3mo el Tribunal ha debido \u00a0apreciar \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0hora \u00a0en que se produjeron las \u00a0lesiones, \u00a0los \u00a0hallazgos \u00a0cl\u00ednicos \u00a0detectados por los m\u00e9dicos, sus opiniones \u00a0profesionales, \u00a0o \u00a0la \u00a0falta de visibilidad de los hechos de algunos deponentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo cierto es que el fallador, al apreciar la \u00a0prueba \u00a0 de \u00a0manera \u00a0conjunta, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0fueron \u00a0los \u00a0guardianes \u00a0hoy \u00a0procesados \u00a0quienes agredieron a la v\u00edctima al punto tal de causar su deceso, y \u00a0sin \u00a0 que \u00a0 para \u00a0 la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0tal \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0fueran \u00a0relevantes \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0que propone el censor, argumento que por parte alguna desconoce \u00a0las \u00a0facultades \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0razonada \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0la \u00a0asisten al \u00a0juzgador. \u00a0As\u00ed, \u00a0d\u00edgase \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0irregularidad existe cuando el Tribunal \u00a0concede \u00a0m\u00e9rito \u00a0al testimonio de quienes no vieron los hechos, pero escucharon \u00a0las voces de alarma de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3 \u00a0Lo \u00a0precedente \u00a0es m\u00e1s que suficiente \u00a0para \u00a0concluir en la indebida fundamentaci\u00f3n del cargo \u00a0y \u00a0disponer \u00a0su \u00a0rechazo. No obstante, la Sala no puede \u00a0pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0lo desenfocado de su formulaci\u00f3n, pues el demandante, al lado \u00a0de \u00a0los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0existencia, propone tambi\u00e9n la violaci\u00f3n de \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia y la ciencia, lo cual lo aleja de la \u00a0senda \u00a0escogida \u00a0y \u00a0lo \u00a0aproxima \u00a0a \u00a0un, \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0sin \u00a0desarrollado, \u00a0falso \u00a0raciocinio; \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0entonces, \u00a0como termina por desarrollar un argumento que \u00a0viola el principio de autonom\u00eda de los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0propio acontece cuando pregona que a lo \u00a0sumo \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0demostrar\u00eda \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo, \u00a0argumento \u00a0contradictorio \u00a0con todo su discurso, y que lo conduce, en cambio, por el camino \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, con lo que, una vez m\u00e1s, viola \u00a0el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 autonom\u00eda \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 cargos, \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0 el \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Por \u00a0las \u00a0razones \u00a0precedentes, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0\u00fanico \u00a0formulado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de los procesados \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, Samir Silva Buitrago, Nilton \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Mario \u00a0Bustos \u00a0Baquero, \u00a0Vladimir \u00a0Rambal Piedrahita y Juan \u00a0Nilson \u00a0P\u00e9rez adolece de una indebida fundamentaci\u00f3n \u00a0y, por lo mismo, ser\u00e1 inadmitido a esta sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0del \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los \u00a0ritos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0que \u00a0se \u00a0han \u00a0proferido dentro de esta actuaci\u00f3n, la Colegiatura no \u00a0advierte \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0vicios \u00a0de \u00a0estructura, o la violaci\u00f3n de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales que \u00a0amerite \u00a0superar \u00a0los \u00a0defectos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0para de esta forma asegurar su \u00a0protecci\u00f3n en esta sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0las\u00a0 \u00a0 demandas \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0Isifredo \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux, \u00a0Germ\u00e1n Rivera \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0Samir \u00a0Silva Buitrago, Nilton Cort\u00e9s Gonz\u00e1lez, Mario Bustos Baquero, \u00a0Vladimir \u00a0Rambal \u00a0Piedrahita y Juan Nilson P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0juzgado penal del circuito de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER\u00a0 ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LUIS \u00a0BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0 BUSTOS \u00a0 MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASTRO \u00a0CABALLERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 MAR\u00cdA DEL ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0El \u00a0procesado \u00a0Isifredo \u00a0Chac\u00f3n \u00a0Chaux \u00a0ven\u00eda \u00a0ejerciendo \u00a0su \u00a0defensa \u00a0de \u00a0manera \u00a0personal, \u00a0dada \u00a0su demostrada condici\u00f3n de abogado. No obstante lo anterior, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0memorial \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02004, le otorg\u00f3 poder al abogado \u00a0Antoine \u00a0Jospeh \u00a0Stepanian \u00a0Santoyo \u00a0para \u00a0que \u00a0ejerciera su defensa. El aludido \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0fue \u00a0reconocido a trav\u00e9s de auto del 12 de agosto de \u00a02004 \u00a0(fl. \u00a0324-325, \u00a0c.o. \u00a0No. \u00a05), \u00a0y \u00a0en \u00a0tal \u00a0virtud sustent\u00f3 el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra del fallo del a quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, sentencia del 14 de abril de \u00a02010, radicaci\u00f3n No. 32325. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Ver \u00a0sentencias del 16 de febrero de 2005, rad. 20758 \u00a0y \u00a0del \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02005, rad. 20612. En igual sentido, el auto del 2 de \u00a0septiembre de 2008, rad. 29371. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Auto \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02008, radicaci\u00f3n No. \u00a026746 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 16 \u00a0 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02006, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a025119. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n\u00ba 31923 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JOS\u00c9 LUIS BARCEL\u00d3 CAMACHO \u00a0 Aprobado acta N\u00ba\u00a0 340 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiuno (21) de septiembre \u00a0de dos mil once (2011) \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 La \u00a0Sala se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-21720","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21720"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21720\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}